Hoja parroquial
Fundado el 4 de junio de 1930. Registro postal IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes INDA-04-2007-103013575500-106
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Fundado el 4 de junio de 1930. Registro postal IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes INDA-04-2007-103013575500-106
Agosto es un mes que va como a caballo entre unos quehaceres que terminan y otros que empiezan; por lo mismo, puede ser un mes de importantes definiciones. ¿Qué escuela, qué carrera, qué prevenciones para el siguiente curso escolar? Importa también abordar, de alguna manera, preguntas claves de nuestra existencia. Parece que nos empeñamos en vivir solamente al día, con un menú de actividades salidas del gusto o de la necesidad. Casi nunca pensamos aquello que nos dijo un poeta, “somos arquitectos de nuestro propio destino”; y es necesario afirmar y subrayar con tinta indeleble que nuestro destino va más allá de nuestra propia sepultura.
Las condiciones para un buen final.
Y sin embargo es menester abordar esta cuestión del final de nuestra existencia. Los antiguos eran sabios, por eso dijeron: “lo que es lo último en realizar, es lo primero que debemos tener en nuestra intención”; bien sabemos que para tener una buena casa, es preciso tener desde el principio un buen diseño. En esta ocasión, el evangelio nos da algunas pistas. Habrá que empezar por tener algunas directrices claras. No hay que temer -fuera la incertidumbre- puesto que Dios ha decidido entregarnos su Reino.

Él es nuestra seguridad, nuestra fuerza, nuestro destino. Nos invita a tomar actitudes respecto de las cosas; “saber venderlas”, quitarnos cosas de encima para ejercitar la caridad. Esta es la forma más segura de hacer un tesoro en el cielo; puesto que eso, a lo nos aferramos, siempre estará en riesgo de que caduque, se pierda o las roben. La clave para vivir bien, es empezar por pensar bien. Jesús nos dice: “…donde está tu tesoro, ahí está tu corazón”.
Siempre estar preparados. Las manos puestas en el queha -
cer, vivir haciendo lo que se debe hacer, no postergar las responsabilidades. Hay una realidad irrefutable: “a la hora que menos pensemos Él vendrá”. La palabra evangélica, es fulminante: “al que mucho se la da, mucho se le exige. La vida no hay que pasársela en comilonas y borracheras. Vivir con “la cintura ceñida y encendida la lámpara”, es decir siempre listos a caminar para donde se ofrezca. Siempre atentos a la llegada del Señor. Siempre dispuestos a cambiar de ruta, de modos, de tareas, si así nos lo requiere Dios.
La fe de nuestros padres, un ejemplo. Como nos dicta la segunda lectura, la fe de Abraham y los patriarcas siempre sirvió de ejemplo para tomar un modo de vivir. Nosotros no estamos muy lejanos de haber tenido padres, abuelos, conocidos que vivieron íntegramente su fe, la presencia de ellos en nuestro corazón nos debe alentar a vivir siempre ejercitando nuestra fe, ejerciendo la caridad, incluso con los pocos bienes que poseamos. La vigilancia cristiana es inculcada constantemente por Cristo. La vida del cristiano debe ser siempre una preparación para el encuentro con el Dios. La muerte nos provoca tanto miedo porque nos falta creer; para el cristiano es una meditación: marca el fin de la prueba
ANTÍFONA DE ENTRADA
Sal 73, 20. 19. 22. 23
Acuérdate, Señor de tu alianza; no olvides por más tiempo la suerte de tus pobres. Levántate, Señor, a defender tu causa; no olvides las voces de los que te buscan.
RESPONSORIAL
del salmo 32
R. Dichoso el pueblo escogido por Dios.
Que los justos aclamen al Señor; es propio de los justos alabarlo. Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que eligió por suyo.
R. Dichoso el pueblo escogido por Dios.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida.
R. Dichoso el pueblo escogido por Dios.
En el Señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo.
Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Señor, hemos confiado.
R. Dichoso el pueblo escogido por Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Mt 24, 42. 44
R. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo del hombre. R. Aleluya.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Jn 6, 51
El pan que yo os daré, es mi carne para vida del mundo, dice el Señor.

Lectura del libro de la Sabiduría 18, 6-9
La noche de la liberación pascual fue anunciada con anterioridad a nuestros padres, para que se confortaran al reconocer la firmeza de las promesas en que habían creído.
Tu pueblo esperaba a la vez la salvación de los justos y el exterminio de sus enemigos. En efecto, con aquello mismo con que castigaste a nuestros adversarios nos cubriste de gloria a tus elegidos.
Por eso, los piadosos hijos de un pueblo justo celebraron la Pascua en sus casas, y de común acuerdo se impusieron esta ley sagrada, de que todos los santos participaran por igual de los bienes y de los peligros. Y ya desde entonces cantaron los himnos de nuestros padres. Palabra de Dios.

Lectura de la carta a los Hebreos 11, 1-2. 8-19
Hermanos: La fe es la forma de poseer, ya desde ahora, lo que se espera y de conocer las realidades que no se ven. Por ella fueron alabados nuestros mayores.
Por su fe, Abraham, obediente al llamado de Dios, y sin saber a dónde iba, partió hacia la tierra que habría de recibir como herencia. Por la fe, vivió como extranjero en la tierra prometida, en tiendas de campaña, como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa después de él. Porque ellos esperaban la ciudad de sólidos cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.
Por su fe, Sara, aun siendo estéril y a pesar de su avanzada edad, pudo concebir un hijo, porque creyó que Dios habría de ser fiel a la promesa; y así, de un solo hombre, ya anciano, nació una descendencia numerosa como las estrellas del cielo e incontable como las arenas del mar.
Todos ellos murieron firmes en la fe. No alcanzaron los bienes prometidos, pero los vieron y los saludaron con gozo desde lejos. Ellos reconocieron que eran extraños y peregrinos en la tierra. Quienes hablan así, dan a entender claramente que van en busca de una patria; pues si hubieran añorado la patria de donde habían salido, habrían estado a tiempo de volver a ella todavía. Pero ellos ansiaban una patria mejor: la del cielo. Por eso Dios no se avergüenza de ser llamado su Dios, pues les tenía preparada una ciudad.
Por su fe, Abraham, cuando Dios le puso una prueba, se dispuso a sacrificar a Isaac, su hijo único, garantía de la promesa, porque Dios le había dicho: De Isaac nacerá la descendencia que ha de llevar tu nombre. Abraham pensaba, en efecto, que Dios tiene poder hasta para resucitar a los muertos; por eso le fue devuelto Isaac, que se convirtió así en un símbolo profético. Palabra de Dios.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 12, 32-48
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No temas, rebañito mío, porque tu Padre ha tenido a bien darte el Reino. Vendan sus bienes y den limosnas. Consíganse unas bolsas que no se destruyan y acumulen en el cielo un tesoro que no se acaba, allá donde no llega el ladrón, ni carcome la polilla. Porque donde está su tesoro, ahí estará su corazón.
Estén listos, con la túnica puesta y las lámparas encendidas. Sean semejantes a los criados que están esperando a que su señor regrese de la boda, para abrirle en cuanto llegue y toque. Dichosos aquellos a quienes su señor, al llegar, encuentre en vela. Yo les aseguro que se recogerá la túnica, los hará sentar a la mesa y él mismo les servirá. Y si llega a medianoche o a la madrugada y los encuentra en vela, dichosos ellos.
Fíjense en esto: Si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. Pues también ustedes estén preparados, porque a la hora en que
menos lo piensen vendrá el Hijo del hombre".
Entonces Pedro le preguntó a Jesús: "¿Dices esta parábola sólo por nosotros o por todos?" El Señor le respondió: "Supongan que un administrador, puesto por su amo al frente de la servidumbre, con el encargo de repartirles a su tiempo los alimentos, se porta con fidelidad y prudencia. Dichoso este siervo, si el amo, a su llegada, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que lo pondrá al frente de todo lo que tiene. Pero si este siervo piensa: 'Mi amo tardará en llegar' y empieza a maltratar a los criados y a las criadas, a comer, a beber y a embriagarse, el día menos pensado y a la hora más inesperada, llegará su amo y lo castigará severamente y le hará correr la misma suerte que a los hombres desleales
El servidor que, conociendo la voluntad de su amo, no haya preparado ni hecho lo que debía, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, haya hecho algo digno de castigo, recibirá pocos.
Al que mucho se le da, se le exigirá mucho, y al que mucho se le confía, se le exigirá mucho más". Palabra del Señor.




Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros, porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén
AGOSTO
Fecha Hora Parroquia
Decanato de Analco
8

17:00 Hrs San Vicente de Paúl
17:00 Hrs
Sagrado Corazón Centro
17:00 Hrs San Juan de Dios 11 17:00 Hrs La Purísima Concepción
17:00 Hrs San José de Analco
17:00 Hrs San Carlos Borromeo
Decanato de la Luz 14 17:00 Hrs Nuestra Señora de la Luz
13, 14 y 15 de agosto de 2010

AGOSTO
9.10 y 11: Lunes, Martes y Miércoles
SANTA MÓNICA, Ntra. Sra. del Pueblito
SEÑOR DE LA ASCENSIÓN, Huentitan el Bajo
3er. Cruzada Matrimonial
Invitados:
Dr. Cesar Lozano, Adriana Corona, Lupita Venegas, Martín Valverde y su esposa Lizzy
21 y 22 de agosto de 2010
Auditorio Benito Juarez (zapopan)
Informes al teléfono: 3614-2746
Horario de 10 a.m. a 1 p.m. y de 4 p.m. 8 p.m.
Notaria del Templo de San José de Gracia (Alcalde y Garibaldi)

27, 28 y 29 de agosto de 2010
SEÑOR DE LOS MILAGROS, CTM
CRISTO DEL ROMERAL
NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, Ameca
LA PURÍSIMA, Santa Ana Tepetitlán
NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO, Villa Corona
EL SEÑOR DE LA DIVINA MISERICORDIA, La Barca
LAS BIENAVENTURANZAS, Balcones de Sta. María
SAN CAMILO DE LELIS
VIRGEN DE GUADALUPE, La Ermita
12, 13 y 14: Jueves. Viernes y Sábado
SAN JOSÉ, Río Verde
SAN JOSÉ ARTESANO
JESÚS MAESTRO
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, El Tapatío
SAN MARTÍN DE PORRES, La Huerta
SEÑOR DE LA ASCENSIÓN, Teuchitlán
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, La Primavera
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