Hoja parroquial
Fundado el 4 de junio de 1930. Registro postal IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes INDA-04-2007-103013575500-106
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Fundado el 4 de junio de 1930. Registro postal IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes INDA-04-2007-103013575500-106
Hay demasiadas preguntas en los corazones de los hombres, de las cuales no nos atrevemos a dar respuestas; pero también algunas de ellas, nos llegan a inquietar verdaderamente. Hay muchos cuestionamientos que salen a la luz como para poner en juego nuestros conocimientos, como la pregunta del jurista que leemos en el evangelio de Lucas. Hay ocasiones en que no ignoramos la respuesta, sino que preguntamos para que nos ratifiquen y aclaren las cosas; para que a partir de esas respuestas, podamos hacer un nuevo ejercicio de convencernos y convencer a otros de la importancia de llevar adelante este modo de pensar. También, porque la persona a quien se pregúnta es de tal autoridad, que nos va a dejar un precedente que no podremos cambiar nunca.
La ley está cerca de tu corazón Así suena esta pregunta, al parecer simple, de aquel hombre, y ahora tiene la oportunidad ante Jesús de que aclare las cosas y nos deje una respuesta que nunca más podremos olvidar. ¿Quién es mi prójimo? No va a quedar en una respuesta libresca, va a ser un modo de contestar con una pedagogía directa: prójimo es todo aquél que necesita algo de alguien, y la respuesta tiene que venir de la cercanía vivencial, emocional y cristiana de quien se ve interrogado por la necesidad ajena. Toda una historia llena de emoción y drama que nos cuenta, y una conclusión increíblemente maravillosa: “Vete y haz tú lo mismo”. También lo acaba de afir-

mar el libro del Deuteronomio: nos muestra que el precepto no supera nuestras fuerzas, ni está fuera del alcance. Ésta es la única medida de nuestra verdadera conversión. Amar y con todo el corazón.
Jesús, el primero que cumplió este mandamiento
San Pablo, en la segunda lectura, nos presenta el himno de los Colosenses, y nos muestra en toda su profundidad la primacía de Cristo, como hijo de Dios y como principio de toda la nueva humanidad que renace en Él. Contrasta con la mentalidad judía que predominaba: el legalismo impuesto por la estructura religiosa. Ésta era la única norma oficial de la moral del pueblo. Pero ha llegado una nueva forma de ser para pensar y vivir,
lo que constatamos en la misma persona de Jesús. Fue su lucha, fue la causa de su muerte, fue la enseñanza de sus parábolas -como ésta en particular que hoy escuchamos y que esperamos que llegue a las raíces del corazón-. Hablamos de un mandato que no va solamente a endulzar nuestra mente, sino que nos va a comprometer a poner las manos en acción, de maltratarnos la ropa y el prestigio para poder amar de verdad.
El ejemplo del samaritano despreciado nos muestra que ningún ser humano está tan lejos de nosotros para que no seamos capaces de compartir algo de lo nuestro con él y con los samaritanos de nuestro tiempo. La ley del amor al prójimo hoy sigue siendo más urgente que nunca.
Sal 16, 15
Yo quiero acercarme a ti, Señor, y saciarme de gozo en tu presencia.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 68
R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.
A ti, Señor, elevo mi plegaria, ven en mi ayuda pronto; escúchame conforme a tu clemencia, Dios fiel en el socorro. Escúchame, Señor, pues eres bueno y en tu ternura vuelve a mí tus ojos.
R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.
Mírame enfermo y afligido; defiéndeme y ayúdame, Dios mío. En mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu gloria, agradecido.
R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.
Se alegrarán al verlo los que sufren; quienes buscan a Dios tendrán más ánimo, porque el Señor jamás desoye al pobre ni olvida al que se encuentra encadenado.
R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.
Ciertamente el Señor salvará a Sión, reconstruirá a Judá; la heredarán los hijos de sus siervos, quienes aman a Dios la habitarán.
R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.
Cfr Jn 6, 63. 68
R. Aleluya, aleluya. Tus palabras, Señor, son Espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna. R. Aleluya.
Sal 83, 4-5
Dichosos los que se acercan a tu altar, Señor. Dichosos los que viven en tu casa y pueden alabarte siempre, Rey mío y Dios mío.

Lectura del libro del Deuteronomio 30, 10-14
En aquellos días, habló Moisés al pueblo y le dijo: "Escucha la voz del Señor, tu Dios, que te manda guardar sus mandamientos y disposiciones escritos en el libro de esta ley. Y conviértete al Señor tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma.
Estos mandamientos que te doy, no son superiores a tus fuerzas ni están fuera de tu alcance. No están en el cielo, de modo que pudieras decir: '¿Quién subirá por nosotros al cielo para que nos los traiga, los escuchemos y podamos cumplirlos?' Ni tampoco están al otro lado del mar, de modo que pudieras objetar: '¿Quién cruzará el mar por nosotros para que nos los traiga, los escuchemos y podamos cumplirlos?' Por el contrario, todos mis mandamientos están muy a tu alcance, en tu boca y en tu corazón, para que puedas cumplirlos". Palabra de Dios.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses 1, 15-20
Cristo es la imagen de Dios invisible, el primogénito de toda la creación, porque en él tienen su fundamento todas las cosas creadas, del cielo y de la tierra, las visibles y las invisibles, sin excluir a los tronos y dominaciones, a los principados y potestades. Todo fue creado por medio de él y para él.
El existe antes que todas las cosas, y todas tienen su consistencia en él. El es también la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia. El es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que sea el primero en todo.
Porque Dios quiso que en Cristo habitara toda plenitud y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas, del cielo y de la tierra, y darles la paz por medio de su sangre, derramada en la cruz. Palabra de Dios.
Lectura del santo Evangelio según
san Lucas 10, 25-37
En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: "Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?" Jesús le dijo: "¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?" El doctor de la ley contestó: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo". Jesus le dijo: "Has contestado bien; si haces eso, vivirás".
El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Jesús le dijo: "Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: 'Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso'.
¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?" El doctor de la ley le respondió: "El que tuvo compasión de él". Entonces Jesús le dijo: "Anda y haz tú lomismo". Palabra del Señor.
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

En uno de sus libros, José Luis Martín Descalzo hace esta confesión: “si debiera pedir a Dios un don, solamente le rogaría el arte supremo de la sonrisa”. Se ha escrito que la sonrisa es una especie de sacramento de Dios, un signo que de alguna forma transparenta a Dios. Los cristianos tenemos sobrados motivos para prestar a los demás el generoso servicio de la sonrisa.
Para que la sonrisa sea un compañero fiel en nuestras relaciones humanas hemos de partir de una idea positiva del hombre, viendo en él una
imagen de Dios, fijarnos en la dignidad de todo ser humano.
La sonrisa nos parece un lenguaje normal, lógico con cualquier niño pequeño. Pero únicamente parece tener sitio al paso de los años, cuando el adulto se encuentra en situación de necesidad, y con ella queremos transmitirle un rayo de esperanza o expresarle nuestro afecto. Evidentemente no cualquier momento es el adecuado para sonreír. La sonrisa es una excelente terapia para el alma dolorida; ella es capaz de iluminar los lugares más tenebrosos. Poseer el arte supremo de la sonrisa es todo un regalo de Dios.
Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros, porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén



16, 17 y 18 de julio de 2010
23, 24 y 25 de julio de 2010
JULIO
Fecha Hora Parroquia
Decanato de Santa Cecilia

11 17:00 Hrs Santiago Apóstol
12 17:00 Hrs Santos Crispín y Crispiniano
13 10:00 Hrs La Asunción
Decanato de San Ildefonso
13 17:00 Hrs San Isidro Oriente
14 17:00 Hrs San Eugenio
15 10:00 Hrs San Pablo Apóstol
15 17:00 Hrs San Ildefonso
16 17:00 Hrs Virgen de Guadalupe
Reina del Tepeyac
17 17:00 Hrs San José Río Verde
JULIO
12, 13 y 14: lunes, martes y miércoles
NTRA. SRA. DE LA RECONCILIACIÓN
SAN FELIPE NERI, La Asunción
SAN PABLO, Las Fuentes
SAN GERARDO DE MAYELA, Col. Jalisco
NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Balcones del Cuatro
SANTIAGO APÓSTOL, Moyahua
SANTA CRUZ DEL ASTILLERO
LA SANTÍSIMA TRINIDAD, Jardines de Verano
EL SEÑOR DE LA MISERICORDIA, Unión del Cuatro
SANTO TORIBIO ROMO, Toluquilla
SANTA ANITA, Condominio -Pablo de Tarso
15, 16 y 17: jueves, viernes y sábado
SAN DIMAS
VIRGEN DE GUADALUPE, La Venta del Astillero
NUESTRA SEÑORA DEL REFUGIO, El Batan
SAN ANTONIO, Polanco
NTRA. SRA. DE LA DEFENSA, Col. El Mante
MADRE DE DIOS, El Salto
NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO, Mezquital del Oro
SANTA SOFÍA
NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO, Toyahua