





![]()






Un verdadero amigo será aquel que nos acepte tal y como somos, sí, pero que también nos ayude a caer en la cuenta de que es posible vivir como verdaderos hijos de Dios y transformarnos en personas nuevas en Cristo.


Amiguit@s, hoy conmemoramos a Nuestra Señora de Lourdes. Lourdes es el nombre de una ciudad de Pirineo francés; se adoptó como nombre propio de persona a partir de las apariciones de la Virgen a Bernadette Soubirous en 1858.
Nuestra Señora de Lourdes es la advocación mariana más extendida en el mundo cristiano.
La razón de su renombre universal es que el Santuario de Lourdes está vinculado a la curación de toda clase de enfermedades. El hecho es tan incontrovertible que nadie lo discute, por ello, Lourdes es el gran santuario sanatorio de la cristiandad y allí acuden diariamente miles de enfermos a invocar el favor de la Virgen para su curación.
Bernadette; luego, un 25 de marzo, la Virgen le reveló que era la Inmaculada Concepción.
Santa Bernadette Soubirous, canonizada en 1933, era hija de un molinero. Las apariciones que explicaba despertaron los recelos y la oposición, tanto de las autoridades civiles como eclesiásticas.

Las apariciones de la Virgen a Bernadette Soubirous, una chica de 14 años, en una de las grutas que existen en las afueras de Lourdes, fueron el punto de partida de esta advocación. La primera ocurrió un 11 de febrero de 1858; después de ésta siguieron otras 17, a las que acudían curiosos y creyentes, llegaron a reunirse multitudes. En una ocasión brotó una fuente que les proporcionó hasta 100,000 litros de agua diarios, de un hoyo que excavó
Se le sometió a exámenes médicos para comprobar su salud mental, pero no hubo manera de frenar el fervor religioso relacionado, sobre todo con las curaciones que desencadenaron las apariciones de la Virgen a Bernadette. El obispo de Tarbes emprendió una investigación canónica que en 1862, emitió un dictamen favorable, mientras que autorizaba el culto a la Virgen.
En 1866 Bernadette ingresó a la Comunidad de Hermanas de la Caridad de Nevers. Desde 1882, se estableció una oficina médica, que actualmente sigue, para investigar las diferentes curaciones que se producen aún.
En 1891, el Papa León XIII fijó el 11 de febrero como la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y, en 1907, dicha fiesta se extendió a toda la Iglesia Católica y, con ella, el nombre de Lourdes, como evocador de salud y bendición.
Segunda palabra: “Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso”. (Luc. 23, 43).
Sobre la colina del Calvario había otras dos cruces. El Evangelio dice que, junto a Jesús, fueron crucificados dos malhechores. (Luc. 23,32).
La sangre de los tres formaban un mismo charco, pero, como dice San Agustín, aunque para los tres, la pena era la misma, cada uno moría por una causa distinta.
Uno de los malhechores blasfemaba diciendo: “¿No eres Tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros!” (Luc. 23, 39).
Había escuchado a quienes insultaban a Jesús, incluso leyó el título que escribieron sobre la Cruz: “Jesús Nazareno, rey de los judíos”. Era un hombre desesperado, que gritaba de rabia contra todo. Pero el otro malhechor se sintió impresionado al ver cómo era Jesús, lo había visto tan lleno de paz, que lo hizo pensar que no era de este mundo; era distinto de todo lo que había conocido hasta entonces, incluso había oído pedir perdón para los que le ofendían.
Le hace esta súplica, sencilla pero llena de vida: “Jesús,
acuérdate de mí cuando estés en tu reino”. Se acordó de improviso que había un Dios al que se le podía pedir paz, así como los pobres pedían pan en la puerta de los señores.
Y Jesús que no había hablado cuando el otro malhechor le ofendía, volteó a verlo para decirle: “Te lo aseguro. Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Amiguit@s, como ven, Jesús no le promete nada terreno, le promete el paraíso para aquel mismo día. El mismo paraíso que ofrece a todo hombre que cree en Él. Pero el verdadero regalo que Jesús le hacía a aquel hombre, no era solamente el paraíso, Jesús le ofreció el regalo de sí mismo.
Lo más grande que puede poseer un hombre o una mujer, es compartir su existencia con Jesucristo. Hemos sido creados para vivir en comunión con Él.



Los dos hijos de un labrador vivían siempre discutiendo, se peleaban por cualquier motivo, por quién iba a manejar el arado, quién sembraría, etc. Cada vez que había una pelea entre ellos, dejaban de hablarse, la armonía parecía algo imposible entre los dos; eran testarudos, orgullosos y para su padre era una dificultad mejorar esos sentimientos. Fue entonces cuando decidió darles una lección.
Para poner un fin a esta situación, el labrador les llamó y les pidió que se fueran al bosque y le trajeran un manojo de leña. Los chicos obedecieron a su padre y, una vez en el bosque empezaron a competir para ver quién recogía más leños. Otra pelea se armó y cuando cumplieron con la tarea, el padre les dijo: –Ahora los dos, junten las varas, amárrenlas muy
fuerte con una cuerda y veremos quién es el más fuerte de los dos. Tendrán que romper todas las varas al mismo tiempo.
Y así lo intentaron los dos chicos. Pero a pesar de todos sus esfuerzos, no lo consiguieron. Entonces deshizo el manojo y les dio las varas una a una; los hijos las rompieron fácilmente.
–¡Se dan cuenta! – les dijo el padre. Si permanecen unidos como el manojo de varas, serán invencibles ante la adversidad; pero si están divididos serán vencidos uno a uno con facilidad. Cuando escucharon sus palabras los tres se abrazaron.
Amiguit@s, cuando estamos unidos, somos más fuertes y resistentes, de esa forma nadie podrá hacernos daño.




Amiguit@s, si Dios lo permite, el miércoles comienza la Cuaresma, cuarenta días para pensar en Jesús, quien también pasó este tiempo en el desierto preparándose para cumplir con la voluntad de su Padre y ser un Buen Hijo. Durante estos días vamos a tener la oportunidad de ser mejores, obedecer a nuestros padres, ayudar a quienes tenemos alrededor. Vamos a prepararnos igual que Jesús para ser buenos como Dios es bueno con nosotros. En las siguientes ediciones, les daremos algunas sugerencias de cómo vivir la Cuaresma y convertirnos en mejores cristianos a los ojos de Jesús.







Miércoles de Ceniza –14 de febrero: recibe la imposición de la ceniza. Práctica el valor de la humildad: escucha las opiniones de los demás, consideralas tan valiosas como las tuyas.




Jueves, 15 de febrero: pregúntate ¿en qué ocupas tú tiempo? ¿qué lugar tiene en él Jesús? Por la noche dedica un rato a rezar para que Dios te dé fuerzas para vivir mejor la Cuaresma.
Viernes, 16 de febrero: Evita consumir dulces y ofrece ese pequeño sacrificio a Dios. Sé honesto contigo mismo y con los demás, que lo que digas y lo que hagas sean el reflejo del amor de Dios.
Sábado 17 de febrero: Ordena tu cuarto y escucha: Jesús te habla continuamente a través de la palabra y de los demás, ¿estás atento?
Domingo 18 de febrero: nombra ¿cuáles son tus malos hábitos? piensa cómo evitarlos. Antes de ir a misa, prepárate leyendo el Evangelio de hoy.
Amiguito, después de cada comida debes lavar tus dientes para que sean siempre sanos. Hoy en Semanario hablaremos de ello, vayan por él junto con sus papás.
DIRECTORIO: Fundado por José H. Alba en el año de 1932. Franqueo pagado. Publicación semanal. Permiso SEPOMEX 003 0732. Características 2145522112. Certificados de Licitud de contenido y de Título número 889 y 01119. Registro Reserva 04-2003-070111165300-101. Tiraje: 40,000 ejemplares. Costo $56.00 PESOS
CIENTO. Director responsable: Pbro. Antonio Gutiérrez Montaño. Colaboración: Celina María Zepeda Gutiérrez. Ilustrador: Raúl Alonso Hernández. Oficina de El Amiguito: San Felipe 578, Col. Centro. Tel. 36-13-14-21. Diseño e Impresión por: Creator Comunicación, S. de R.L. de C.V.; Isla Flores 3344. Col. Jardines de San José. Tels. 3002-6470 y 71.