







![]()









I niciamos el Adviento, tiempo en el que nos preparamos para el encuentro con el Señor, tanto en su nacimiento como en su venida gloriosa al final de los tiempos.
♦ Hoy Jesús, el “dueño de la casa”, nos dice: “Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento”.
♦ Eso indica que tenemos que estar en constante alerta: hay que observar lo que pasa en nuestro entorno y en nuestra vida, para valorarlo a la luz de la fe y actuar en consecuencia.
¿Cómo nos estamos preparando para nuestro encuentro con Cristo?





AAmiguit@s, hoy conmemoramos a San Francisco Javier, Sacerdote. Nació en 1506 en el castillo de Javier, Navarra, España, en una familia noble. Su nombre completo fue Francisco de Jasso y Azpilicueta; fue el menor de cinco hermanos.
Hacia 1525, San Francisco Javier se encontraba estudiando en París y por esos años conoció a Pedro Fabri y a otro estudiante de mayor edad, Ignacio de Loyola. A través de esta amistad, fue uno de los fundadores de la Compañía de Jesús en 1534. Tres años más tarde, él y San Ignacio de Loyola fueron ordenados sacerdotes en Venecia y San Francisco Javier ocupó el cargo de primer secretario de la Orden.
Comenzó su destacada vida misionera como enviado del Papa Pablo III y del rey de Portugal, Juan II a Goa, la colonia portuguesa en el oeste de la India, donde tuvo un éxito sobresaliente. En 1545, empezó a extender su labor evangélica más allá de la India continental, llegando a las islas Molucas y a las islas del archipiélago malayo.
A finales de esa década, cuando los europeos habían llegado por
primera vez a Japón, San Francisco Javier decidió viajar allá para fundar la primera comunidad de cristianos, aunque con numerosas dificultades, lo logró gracias a la ayuda de tres japoneses que conoció y bautizó en Goa. La comunidad se estableció en Kagoshima y a pesar de que le fue negada una entrevista con el emperador Nipón de Kyoto, su misión logró convertir y bautizar a más de mil personas.
Siempre buscó llevar cada vez más lejos el mensaje de Jesús. En 1552, nombrado ya Provincial de la Orden, se propuso iniciar la evangelización de China. El grupo que él dirigía llegó a la isla de Shangchuan, frente a Cantón. Ahí, en espera de una barca que los llevara hasta el importante puerto chino, contrajo una enfermedad fulminante y murió en ese mismo lugar a los 46 años de edad.
Fue canonizado en 1622 por el Papa Clemente XV. Se calcula que en su vida, San Francisco Javier bautizó aproximadamente a treinta mil paganos. Es el santo patrono de la India y de los misioneros.
San Francisco Javier nos enseña el valor del entusiasmo para emprender cualquier misión que nos propongamos.
Amiguit@s,“el lenguaje de las parábolas”, dice el Papa Francisco: “es un lenguaje comprensible para todos, con imágenes de la naturaleza y de la vida cotidiana”.
La semilla que cae sobre el camino indica a cuantos escuchan el anuncio del Reino de Dios pero no lo aceptan; así llega el Maligno y se lo lleva. De hecho el maligno no quiere que la semilla del Evangelio germine en el corazón de los hombres. Esta es la primera comparación.
Esta parábola nos recuerda que nosotros somos el terreno donde el Señor lanza incansablemente la semilla de su Palabra y de su amor.
Amiguit@s, ¿con qué disposición recibimos la Palabra de Dios?, ¿cómo está nuestro corazón?, ¿a qué terreno se parece: a un camino, a un pedregal, a unas zarzas? Depende de nosotros convertirnos en terreno bueno, sin espinas ni piedras, pero formado y cultivado con cuidado, para que pueda dar grandes frutos para nosotros y para nuestros hermanos. Aprovechemos este tiempo de Adviento para ponerlo en práctica, preparémonos para recibir a Jesús en nuestros corazones.


La segunda, es la de la semilla que cae sobre las piedras: ésta representa a las personas que escuchan la Palabra de Dios y aceptan enseguida, pero superficialmente, porque no tiene raíces y son inconstantes; y cuando llegan las dificultades y los tormentos, estas personas caen enseguida.









El tercer caso es el de la semilla que cae entre las zarzas: Jesús explica que se refiere a las personas que escuchan la Palabra pero, a causa de las preocupaciones mundanas y de las seducciones de la riqueza, permanece sofocada.















Finalmente, la semilla que cae en terreno fértil, representa a cuantos escuchan la Palabra, la aceptan, la cuidan y la comprenden, y esa da fruto. El modelo perfecto de esta tierra es la Virgen María.





Un hombre fue a una peluquería a cortarse el cabello y recortarse la barba, como es costumbre. Entonces, entabló una amena conversación con la persona que le atendía, hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas, de pronto mencionaron a Dios y el peluquero dijo:
– Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice.
– Pero, ¿por qué dice usted eso?– preguntó el cliente.
– Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe, o dígame, acaso si Dios existiera, habrían tantos enfermos, habría niños abandonados, si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad, yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas esas cosas.
El cliente se quedó pensan-
do un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión. El peluquero terminó su trabajo y el cliente salió del lugar. Recién abandonaba la peluquería cuando vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo, al parecer desde hacía mucho tiempo que no se lo cortaba pues se veía muy desarreglado. Entró de nuevo a la peluquería y le dijo al peluquero:

hombre con la barba y el





– ¿Sabe una cosa? Los peluqueros no existen.
– ¿Cómo que no existen? –preguntó el peluquero.
– ¡No! – dijo el cliente. –No existen porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.
– Ah, los peluqueros sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mí.
– ¡Exacto! –dijo el cliente. –Ese es el punto, Dios sí existe lo que pasa es que las personas no van hacia Él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.
Amiguit@s, Dios existe y Él no creo el mal. El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón.
El Adviento es la espera activa y alegre de la fiesta del nacimiento del Señor. Se anuncia la visita de una persona muy especial, se espera un acontecimiento muy deseado, ya que se trata del nacimiento del Hijo de Dios e Hijo del hombre, nuestro Salvador.
La expectativa de la realización es alegre e inunda todo el tiempo de preparación. Esto nos lleva a disponer todo lo necesario para que el encuentro se realice lo mejor posible. Tenemos así las dos características del Adviento: gozo y acción.





Nos preparamos para recibir al Señor, no sólo en la celebración y actualización de su nacimiento, sino también en todas las formas en que el Señor viene a nosotros:
♦ En la Parusía, manifestación definitiva del Señor.
♦ En la liturgia, en su Palabra, en el sacerdote y en forma muy especial, en la Eucaristía.
♦ El Señor viene a través de las personas, principalmente entre las que son consideradas “meno-
res” por alguna razón, y a través de los acontecimientos, no sólo en los alegres y positivos, sino también en los tristes y que consideramos negativos.




Jesucristo nos habla varias veces de la Parusía en el Evangelio, y nos dice que nadie sabe el día ni la hora en la que sucederá. Por esta razón, la Iglesia nos invita durante el Adviento a prepáranos para este momento a través de la revisión y la proyección. Aprovechar este tiempo para pensar en qué tan buenos hemos sido hasta ahora y lo que vamos a hacer para ser mejores que antes. Es importante saber detenernos en la vida para reflexionar acerca de nuestra conducta espiritual, nuestra relación con Dios y con el prójimo. Todos los días podemos ser mejores.
Es importante implementar un plan de vida para que no sólo seamos buenos en el Adviento sino siempre. Analizar qué es lo que más trabajo nos cuesta y hacer propósitos para evitar caer en lo negativo.



Amiguit@, encuentra en la sopa de letras las palabras que aparecen escritas con mayúsculas en el siguiente texto.
Con el ADVIENTO comienza el año litúrgico. Es un tiempo de PREPARACIÓN para VIVIR felices el NACIMIENTO de JESÚS. El color de este tiempo es el MORADO. Hacemos la CORONA del Adviento en la que hay cuatro VELAS; se enciende una cada DOMINGO MARÍA, JOSÉ, el profeta ISAÍAS y JUAN el BAUTISTA, son personas que nos ayudan en este CAMINO hacia la NOCHEBUENA.



Comer bien
mejora nuestra salud, pero todo debe ser con medida. Vayan con sus papás por su Semanario, porque hoy les decimos la importancia de fijarnos en las letras chiquitas de los empaques de comida.
DIRECTORIO: Fundado por José H. Alba en el año de 1932. Franqueo pagado. Publicación semanal. Permiso SEPOMEX 003 0732. Características 2145522112. Certificados de Licitud de contenido y de Título número 889 y 01119. Registro Reserva 04-2003-070111165300-101. Tiraje: 40,000 ejemplares. Costo $56.00 PESOS
CIENTO. Director responsable: Pbro. Antonio Gutiérrez Montaño. Colaboración: Celina María Zepeda Gutiérrez. Ilustrador: Raúl Alonso Hernández. Oficina de El Amiguito: San Felipe 578, Col. Centro. Tel. 36-13-14-21. Diseño e Impresión por: Creator Comunicación, S. de R.L. de C.V.; Isla Flores 3344. Col. Jardines de San José. Tels. 3002-6470 y 71.