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ios ha confiado en nosotros. Él puso al cuidado de cada uno diferentes dones. Él quiere que los trabajemos día con día para que al final de nuestra vida le demos los buenos frutos que Él espera. Dios confía en nosotros, y quiere confiarnos cosas todavía mayores. No lo defraudemos.




Amiguit@s, hoy conmemoramos a Santa Matilde de Hackeborn. Nació en 1241, en el castillo de Helfta, Alemania; en el seno de una noble y poderosa familia de terratenientes. A pesar del linaje de su familia, Santa Matilde creció en un ambiente de suma religiosidad. Su hermana mayor, Gertrudis, era abadesa en el convento cisterciense de Helfta.
cantante. Por otro lado, siempre fue muy devota del Sagrado Corazón de Jesús.

A la edad de siete años, Santa Matilde ingresó como educanda al monasterio benedictino de Rodersdorf, pero en una visita que hizo a su hermana, acompañada de su madre, quedó impresionada tan favorablemente del monasterio que eligió entonces la vida religiosa para siempre. Con 19 años de edad, Santa Matilde fue elegida como directora de la escuela del convento, cargo que ejerció con gusto, así como su labor al frente del coro, donde fue maestra de canto y primera
A causa de una enfermedad, cuando tenía 50 años, Santa Matilde estuvo a punto de morir. Fue entonces cuando reveló el mayor de sus secretos: siempre había tenido visiones místicas. Las experiencias que la maravilla de la gracia divina le había concedido, las compiló en escritos sueltos, los cuales dieron lugar al Liber specialis gratiae, el Libro de la gracia especial, una de las obras más célebres y hermosas de la literatura mística de la Edad Media. Santa Matilde falleció tranquilamente en 1299 a la edad de 59 años, en su convento, en el corazón de Alemania. Se le recuerda como la cantante del amor divino .
Santa Matilde de Hackeborn nos enseña el valor de la alegría para disfrutar los dones que Dios nos ofrece.

“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”, dice Jesús. (Mateo 11, 25-30).
Amiguit@s, cuando Jesús dice esto, tiene ante sus ojos a las personas que encuentra todos los días por los caminos de Galilea: mucha gente simple, pobres, enfermos, pecadores, marginados. Ellos siempre lo siguieron para escuchar su palabra: ¡una palabra que en todo momento les daba esperanza!
La invitación de Jesús se extiende hasta nuestros días, para llegar a muchos hermanos y hermanas oprimidos por precarias condicio-
nes de vida y por situaciones existenciales difíciles.
A cada uno de estos hijos del Padre que está en los cielos, Jesús repite: “Vengan a mí, todos ustedes”. Sin embargo también lo dice a los que lo poseen todo, pero cuyo corazón está vacío. Corazón vacío y sin Dios. También a ellos, Jesús dirige esta invitación: “Vengan a mí”. La invitación de Jesús es para todos, pero de manera especial para los que sufren.
Jesús promete reconfortar a todos, y también nos hace una invitación, que es como un mandamiento: “Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón”.
Seguramente te preguntarás, ¿en qué consiste el yugo del Señor? Consiste en cargar el peso de los otros con amor fraternal. Una vez recibido el alivio y consuelo de Cristo, estamos llamados también nosotros a ser alivio y consuelo para los hermanos, con actitud mansa y humilde, a imitación del Maestro.

En un pueblo lejano, el rey convocó a todos los jóvenes a una audiencia privada con él, en donde les daría un importante mensaje.
Muchos jóvenes asistieron y el rey les dijo: -“Les voy a dar una semilla diferente a cada uno de ustedes, al cabo de seis meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido y, la planta más bella ganará la mano de mi hija y por consecuencia el reino”.
Así se hizo, pero había un joven que plantó su semilla y ésta no germinaba; mientras tanto, todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas.
Llegaron los seis meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísi-
mas y exóticas plantas. Había un joven que estaba demasiado triste, pues su semilla nunca germinó, ni siquiera quería ir al palacio, pero su madre insistía en que debía ir pues era un participante y debía estar allí.











Con la cabeza baja y muy avergonzado, desfiló al último hacia el palacio con su maceta vacía. Todos los jóvenes hablaban de sus plantas y al ver a nuestro amigo, se burlaron de él; en ese momento el alboroto fue interrumpido por el ingreso del rey, todos hicieron su respectiva reverencia mientras el rey se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas. Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamó de entre todos al joven que llevó su maceta vacía; pasmados, todos esperaban la explicación de aquella acción. El rey dijo entonces: -“Éste es el nuevo heredero del trono y se casará con mi hija, pues a todos ustedes se les dio una semilla infértil y, todos trataron de engañarme plantando otras plantas; pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente, cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece”. Amiguit@s, la sinceridad es la raíz de todas las virtudes.
infértil y, todos trataron de engami
¿E n qué estabas pensando después de leer el título? Seguramente en un elefante verde. Esto es porque el cerebro no es capaz de representar la negación, de hecho, tampoco los sentidos pueden captarla. Por eso, cuando decimos
ramente su atención le juegue una mala pasada al estar tan atenta a “romper el vaso”.





















bable que ocurra, que si
frases que inician con NO, nuestra atención se centra en aquello que queremos negar. Al centrar nuestra atención en lo que no queremos, es más probable que ocurra, que si no decimos nada.

En nuestra relación cotidiana con nuestros hijos, ¿cuántas frases con negación utilizamos de forma cotidiana? Posiblemente muchas.
“Mateo, no molestes a tu hermano”. Y Mateo, ¿en qué piensa? Muy posiblemente en seguir “jugando con su hermano”.
Si le decimos a Julia: “No rompas el vaso” que lleva en sus manitas de tres años, segu-




idea, ahora ya la tiene. nuestro lenguaje para que lo reciban nuestros hia

De hecho, si le decimos a Pedro que no pierda el tiempo en el videojuego al irnos de casa, le estamos lanzando la gran idea de jugar más tiempo y si no tenía esa idea, ahora ya la tiene. Y si el cerebro funciona con representaciones positivas, ¿no es mejor que adecuemos nuestro lenguaje para que lo reciban nuestros hijos de una mejor forma? ¿Por qué no le decimos a Mateo que ayude a su hermano o que le deje estudiar?
También le podemos decir a Julia que lleve el vaso con cuidado y lo deje en la mesa. E incluso le podemos decir a Pedro que lea un libro o haga los deberes antes de salir con los amigos.
Papás, en positivo es más fácil, la comunicación con nuestros hijos es una buena razón para comenzar a ponerlo en práctica.



Amiguit@s, los saludamos con mucho gusto después de varios días sin hacerlo. Les agradecemos las cartas que nos han estado haciendo llegar por medio del correo electrónico, ¡no dejen de escribirnos! Estaremos publicándolas todas. Invitamos a los que no se han unido al Club a que lo hagan, nuestro Amiguito Jesús quiere saber de ti y que seas parte de su Club. Por el momento, vamos a leer algunas de las cartas que recibimos:
De: Hugo Emilio Lizardi Nolazco
Asunto: Saludos
Para: clubdelamiguito@gmail.com
Hola, mi nombre es Hugo Emilio Lizardi Nolazco, tengo 12 años y quería contarles que yo diario leo El Amiguito y me gustan las actividades y juegos como: sopa de letras, laberintos, etc. Así que me gustaría que pusieran más actividades y juegos y me gustaría unirme a su Club. Adiós y buen día.
¡Hola Emilio! Te agradecemos por escribirnos, nos da gusto tener noticias tuyas. Además de saber que siempre lees El Amiguito, lo cual nos llena de alegría, muchas gracias por estar al pendiente de lo que publicamos y hacernos llegar tus comentarios. ¡Qué bueno que nos dices que te gustan las actividades! Algunos Amiguit@s del Club nos pidieron poner chistes y adivinanzas, pero ahora comenzaremos a publicar algunas actividades y juegos. Con mucho gusto te informamos que ¡ya eres parte del Club!, no dejes de escribirnos, queremos seguir en contacto contigo. Esperamos tu próxima carta. Te enviamos un fuerte abrazo y que tengas un excelente día, ¡saludos!
De: Melanie Nava Para: clubdelamiguito@gmail.com
Asunto: Saludar
Hola, soy Melanie Nava y tengo 11 años. Hace tiempo que leo El Amiguito. Me gustan los chistes. Me gustaría mucho que me dejaran entrar a su club, es muy divertido, ojalá que sigan escribiendo chistes. Que tengan bonito día, hasta luego.
¡Hola Melanie!, gracias por escribirnos, nos da mucho gusto recibir tu carta. También te agradecemos por continuar leyendo El Amiguito, eso quiere decir que te gusta su contenido, lo preparamos con cariño para que ustedes tengan buenas lecturas, aplicables a su vida y con valores. A muchos Amiguit@s les gusta leer los chistes, seguiremos publicándolos, además de las actividades y juegos que también nos piden. Claro que puedes entrar al Club ¡Bienvenida!, recuerda seguir escribiendo para saber más de ti. Te enviamos un fuerte abrazo, que sigas pasando un bonito día. ¡Saludos!
Amiguit@s, por hoy nos despedimos. Pronto nos saludamos de nuevo si Dios lo permite, con más cartas de ustedes. Gracias a todos los que nos han escrito. Pórtense muy bien en la escuela y en casa. Se despide con gran cariño, tu amigo de siempre: Jesús.

clubdelamiguito@gmail.com
Amiguit@, encuentra las palabras siguientes:
Amarillo
Azul
Blanco
Gris
Marrón
Naranja
Negro
Rojo
Rosa
Verde
Violeta

Amigos, muchos de los problemas en el mundo inician por la falta de diálogo, escuchar al otro es importante para vivir en paz; dile a tus papás que hoy en el Semanario hablamos de la importancia de saber comunicarnos y… ¡vayan por él!
DIRECTORIO: Fundado por José H. Alba en el año de 1932. Franqueo pagado. Publicación semanal. Permiso SEPOMEX 003 0732. Características 2145522112. Certificados de Licitud de contenido y de Título número 889 y 01119. Registro Reserva 04-2003-070111165300-101. Tiraje: 40,000 ejemplares. Costo $56.00 PESOS
CIENTO. Director responsable: Pbro. Antonio Gutiérrez Montaño. Colaboración: Celina María Zepeda Gutiérrez. Ilustrador: Raúl Alonso Hernández. Oficina de El Amiguito: San Felipe 578, Col. Centro. Tel. 36-13-14-21. Diseño e Impresión por: Creator Comunicación, S. de R.L. de C.V.; Isla Flores 3344. Col. Jardines de San José. Tels. 3002-6470 y 71.