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En el relato del Evangelio de hoy nos queda claro que María se conmueve ante la necesidad de los demás, y que intercede a favor de quien está en apuros.
La indicación que hizo a los servidores nos la hace también a nosotros, para que Jesús pueda actuar: “Hagan lo que Él les diga”.






Amiguit@s, hoy conmemoramos a Santa Eustaquia Calafato de Mesina. Nació en 1434, en Mesina, Italia; siendo la última de seis hijos de una familia de comerciantes acomodados.
Desde muy pequeña, mostró signos de una notable devoción, plena de espíritu franciscano. Cuando cumplió 10 años, sus padres la comprometieron en matrimonio con un hombre mayor, pero éste falleció poco tiempo después.
A sus 15 años, consiguió su anhelo de ingresar como novicia en el monasterio de las Clarisas de Santa María de Basicó, en Mesina, donde desde un principio destacó por mostrar virtud y piedad. Recibió las órdenes como Sor Eustaquia.
Debido a su deseo de seguir con enorme celo el rigor franciscano, nació en ella la idea de fundar un convento de monjas dispuestas a llevar una vida pobre y evangélica. Tras varios intentos, consiguió establecer el monasterio de Montevergine, que de inmediato recibió nume-

rosas solitudes de ingreso, dada la fama misericordiosa que la rodeaba.
En 1485, Santa Eustaquia falleció en su monasterio, siendo muy querida por su comunidad de 50 monjas.
Fue canonizada por Juan Pablo II en 1988.
Santa Eustaquia nos enseña la importancia de llevar una vida virtuosa al servicio de los demás.
Amiguit@s, en la medida en que vamos descubriendo nuestras buenas aptitudes, es importante sacarles el mejor provecho, pero nunca hay que perder de vista lo verdaderamente maravilloso de nuestra existencia, esto incluye tener claro que no somos el centro del universo. Una vez que nos aceptamos como somos, debemos salir al encuentro de todas las personas que buscan amar y ser amadas, y valorarlas por lo que son. Lo verdaderamente vivido per-

ramente vivido per-


manece siempre con nosotros, no se gasta, no se gota. Por lo tanto, difícilmente tendrá que ver con lo material. Los momentos especiales con las personas que estimamos y los actos de amor que tenemos para con ellas, representan mucho del sentido de nuestra misión.





propio beneficio. Pero hoy te


Todos contamos con habilidades y talentos propios, y puede sentirse mucha satisfacción al usarlos para nuestro propio beneficio. Pero hoy te invitamos a que te des la oportunidad de compartirlos con el mundo, si lo haces, podrías empezar a notar grandes cambios, y a descubrir que la plenitud nace en donde quizá nunca habías pensado buscarla.
quizá nunca habías pensado







Estamos seguros de que nunca es tarde para valorar todo lo que nos rodea, y que hacerlo nos purifica y nos sana de todo tipo de heridas.






cúbrelo libremente. Viendo

Así que ¡ánimo! Cada día que pase pregúntate cuál es tu auténtico llamado y descúbrelo libremente. Viendo no sólo por tu bien sino por el de los que te rodean.





Papás, en la edición anterior hablamos sobre la adquisición de valores desde temprana edad en nuestros hijos. Hoy hablaremos sobre los diferentes tipos de valores, que pueden variar mucho según las culturas, las familias o los mismos individuos.
Valores familiares: hacen referencia a aquello que la familia considera que está bien y lo que está mal. Se relacionan con los valores personales de los padres, aquellos con los que educan a sus hijos, y aquellos que los hijos, a medida que crecen, pueden aportar a su familia. Estos son los primeros que aprenderán nuestros hijos, y si los transmitimos con paciencia, amor y delicadeza, pueden ser una buena base en la que apoyarse.
Valores socioculturales: imperan en la sociedad en el momento en que vivimos. Estos valores han ido cambiando a lo largo de la historia y pueden coincidir o no con los valores familiares. Puede ser que la familia comparta los valores que se consideran correctos a nivel social o que, al contrario, no los comporta y eduque a sus hijos según otros valores.
Valores personales: son aquellos que el individuo considera imprescindibles y sobre los cuales construye
su vida y sus relaciones con los demás. Generalmente, son una combinación de valores familiares y socioculturales, además de los que el propio individuo va aportándose a sí mismo según sus vivencias.
Valores espirituales: son los valores fundamentales para la coherencia de la vida de mucha gente. Son un compendio de los valores sociales, familiares y personales, pero no tienen que ver con la religión sino con el sentimiento que alimenta esa creencia.
Valores materiales: son aquellos que permiten nuestra subsistencia y son importantes en la medida en que son necesarios.
Valores éticos y morales: se consideran indispensables para la correcta convivencia de los individuos en sociedad. La educación en estos valores depende, en gran parte, de que se contemplen en aquellos valores que la familia considera primordiales.
En la siguiente edición, explicaremos a detalle las características de los valores ético morales que los padres transmitimos a nuestros hijos. ¡No te lo pierdas!
Ante un grupo de niños, un hombre narró la siguiente historia. Había una vez un muchacho, quien era hijo de un cuidador de caballos. El padre del muchacho era pobre, y contaba con apenas unos pocos recursos para mantener a su familia y mandar al muchacho a la escuela. Una mañana, en la escuela, estando el muchacho en la clase, el profesor les pidió a los alumnos que escribieran la meta que quisieran alcanzar para cuando fueran adultos.
Esa noche, el joven escribió una composición de siete páginas, en la que describió su meta. Escribió su sueño con mucho detalle y hasta dibujó un plano del proyecto: un rancho, las pesebreras, la ganadería, el terreno y la casa en la que quería vivir; puso todo su corazón en el proyecto y al día siguiente se lo entregó al profesor.




objetivos más realistas, reconsideraré tu nota. El chico volvió a su casa y pensó mucho. También le preguntó a su padre qué debía hacer. Éste le respondió: −Mira hijo, tienes que decidir por ti mismo; de todos modos, creo que es una decisión importante para ti, ¿cierto? Finalmente, después de reflexionar durante una semana, el chico entregó el mismo trabajo sin hacer cambio alguno y le dijo al profesor:



Dos días más tarde, recibió de vuelta su trabajo reprobado y con una nota que decía: “venga a verme después de clases”. El chico fue a ver a su profesor y le preguntó: −¿Por qué me reprobó?
El profesor le dijo: −Es un sueño poco realista para un chico como tú. No tienes recursos, vienes de una familia pobre. Para tener lo que tú quieres hacen falta muchas cosas y además mucho dinero. Tienes que comprar el terreno, pagar por la cría original, y después tendrás muchos gastos de mantenimiento. No podrías hacerlo de ninguna manera. Si vuelves a hacer el trabajo con
−Usted puede quedarse con mi mala nota, yo me quedaré con mi sueño. Al concluir, el hombre miró a los niños y les dijo: −Les cuento esta historia porque es mi historia. Aquí estamos, en medio de la casa de mis sueños, dentro del rancho que me propuse conseguir, porque esa era la meta de mi vida. Aún conservo aquella tarea del colegio enmarcada sobre la chimenea.






















Luego agregó: −Lo mejor de la historia, es que hace dos años, ese mismo profesor trajo a treinta chicos a visitar mi rancho. Al irse, el profesor me dijo: “Ahora puedo decírtelo. Cuando era tu profesor, era una especie de ladrón de sueños. Durante esos años, les robé un montón de sueños a los chicos. Por suerte, tuviste la suficiente fortaleza para no abandonar el tuyo”.
Amiguit@, no dejes que nadie te robe los sueños, tampoco robes a otros los suyos.
“Pon así mismo tu delicia en el Señor y Él te dará las peticiones de tu corazón”. Salmos 37:4. Aún agregó:
Tul y no es tela, pan, pero no de mesa.




R= El tulipán .
R= El brasero.









Durante el verano escondido, y en el frío invierno encendido.
¿Quién soy?
Que cuanto más y más lavo Mucho más sucia me voy.



R= El agua.






En la tierra te sembraron, los pájaros te desearon, cuando estuviste dorado los hombres te segaron.







R= El trigo.




DIRECTORIO: Fundado por José H. Alba en el año de 1932. Franqueo pagado. Publicación semanal. Permiso SEPOMEX 003 0732. Características 2145522112. Certificados de Licitud de contenido y de Título número 889 y 01119. Registro Reserva 04-2003-070111165300-101. Tiraje: 40,000 ejemplares. Costo $56.00 PESOS CIENTO. Director responsable: Pbro. Antonio Gutiérrez Montaño. Colaboración: Celina María Zepeda Gutiérrez. Ilustrador: Raúl Alonso Hernández. Oficina de El Amiguito: San Felipe 578, Col. Centro. Tel. 36-13-14-21. Diseño e Impresión por: Creator Comunicación, S. de R.L. de C.V.; Isla Flores 3344. Col. Jardines de San José. Tels. 3002-6470 y 71.