Año LXXXII. Guad., Jal., 21 de Septiembre de 2014 Núm. 38
San Alonso de Orozco

AGUADULCE, AGUA SALADA

EDUCAR EN RESPONSABILIDAD
LA VIÑA
DEL SEÑOR...


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Año LXXXII. Guad., Jal., 21 de Septiembre de 2014 Núm. 38




Por expansión, solicita:
Esposos, que sin tomar en cuenta los años que tengan de casados, quieran empezar a volver a dar, con su amor mutuo, testimonio del amor de Dios… Papás y mamás que empiecen a preocuparse en serio y desde hoy por la educación religiosa de sus hijos…
Jefes de familia que le bajen un poco –o un mucho– el volumen a los gritos y le suban el tono, y sobre todo la frecuencia, a las palabras amables y comprensivas…
Hijos que quieran aprovechar los últimos años de vida de sus padres para llenárselos de cariño y atenciones…
Trabajadores al servicio del Estado o de la inicia tiva privada que deseen también estar al servi cio del público (es decir, de Cristo) con su sonrisa, su buen modo, su deseo de ayudar…
Amas de casa que se decidan a buscarle a los que haceres domésti cos cotidianos no sólo lo monótono y
fastidioso –eso es fácil–, sino su valor redentor, en unión con el sacrificio de Cristo…
Hombres y mujeres que, después de darse todos los gustos posibles durante años, estén dispuestos a comenzar de inmediato, sin problemas de horario, a darle gusto a los demás…
Muchachos y muchachas que, después de haber hecho como que estudiaban en años anteriores, quieran comenzar a tomar en serio sus estudios…
No se requiere experiencia previa ni referencias.
Sueldo: el mismo que el de los que han hecho esto desde el principio.
"VENGAN TAMBIÉN USTEDES A MI VIÑA".

Nació el 17 de octubre de 1500 en Oropesa, provincia de Toledo (España). A los 14 años, ingresó a la Universidad de Salamanca. Los sermones de la Cuaresma de 1520 maduraron su vocación a la vida consagrada y, en 1523, se consagró a la vida religiosa. Ordenado sacerdote en 1527, los superiores vieron en Alonso tan profunda espiritualidad y tal capacidad para anunciar la Palabra de Dios, que muy pronto lo destinaron al ministerio de la predicación. Ya desde los 30 años, ocupó también diversos cargos, pero a pesar de su austeridad de vida, en el modo de gobernar se mostró lleno de comprensión. En 1554, siendo prior del convento de Valladolid, fue nombrado predicador real por el emperador Carlos V, y fijó su residencia en el convento de San Felipe el Real. No obstante a ejercer un cargo dotado de renta, renunció a privilegios, quiso vivir como un fraile más, en pobreza y bajo la inmediata obediencia de sus superiores. Solamente hacía una comida, dormía a lo sumo tres horas, porque decía que le bastaban para emprender el nuevo día, y en una tabla por cama. En su celda no había más que una silla, un candil, una escoba y unos libros. La eligió cerca de la puerta para atender mejor a los pobres que hasta allí se acercaban a suplicarle ayuda. Visitaba los enfermos en los hospitales, a los encarcelados en
las prisiones y a los pobres en las calles y en sus casas. El resto del tiempo lo pasaba en oración, en la composición de sus libros y preparando sus sermones. Predicaba con gran sinceridad de palabras, pero con mucha hondura espiritual, fervor y afecto, a veces, con lágrimas en los ojos, expresando la ternura de Dios hasta en el tono de la voz, igual en el palacio ante el Rey y la Corte que en las iglesias a las que era llamado.









Gozó de gran popularidad entre los más diversos ambientes sociales. Personajes de la sociedad y de la cultura testificaron en su proceso de canonización. El trato con las clases elevadas no le desvió de su sencillo estilo de vida. Su fama se extendió por toda Madrid. El pueblo lo amó apreciando en él su exquisita sensibilidad en el acercarse a todos sin distinción.
Compuso numerosas obras tanto en latín como en castellano. Devoto de María, estaba convencido de escribir por mandato suyo.
Cultivó también un ferviente amor a su propia Orden, llevó a término varias fundaciones de conventos tanto de religiosos agustinos como de agustinas de vida contemplativa.
En agosto de 1591, cayó enfermo con fiebre, y murió el 19 de septiembre de 1591. Fue beatificado por León XIII el 15 de enero de 1882 y canonizado en 2002 por el Beato Juan Pablo II.
Amiguito: Dos terceras partes de la tierra están cubiertas de agua. ¿Sabes en qué proporción? El agua salada de los océanos representa ¡el 97% de toda el agua de la Tierra!
El agua dulce –que es muy poca– se encuentra básicamente como hielo en los polos Norte y Sur. El agua dulce líquida es una capa fina que está en los continentes, los ríos y los lagos. El agua en forma de vapor, en el aire o como gotas en las nubes representa una parte muy pequeña del agua de la Tierra.
Ahora: ¿el agua dulce pesará lo mismo que el agua salada? Con este experimento podrás responder a esta pregunta. Necesitarás:
• Sal.
• Agua de la llave.
• 1 vaso
• 1 charola para hacer cubitos de hielo.
• 1 refrigerador.
• 1 cucharilla.
• 1 color vegetal.
Procedimiento:
Mezcla el color vegetal con el agua del vaso y viértelo en la charola. Luego refrigéralo y espera a que se formen cubos de hielo. Llena el vaso con agua de la llave. Agrega dos o tres cucharadas de sal y agita fuertemente. Cuando los cubos de hielo ya estén listos, saca uno y colócalo en la superficie del agua del vaso y espera unos segundos. ¿Qué pasó?
El agua dulce que sale del cubo se va derritiendo y se queda en la superficie del agua salada; te das cuenta porque está coloreada. Se dice que el agua dulce es menos densa que la salada porque se queda flotando. Esto quiere decir que 1 litro de agua dulce es más liviano que 1 litro de agua salada.
Y recuerda… El agua dulce es realmente poca en proporción a la salada. ¡Hay que cuidarla!

Había una vez un pueblo al que un día llegó un payaso malabarista que iba de pueblo en pueblo ganando unas monedas con su espectáculo. En aquel pueblo comenzó su actuación en la plaza, y cuando todos disfrutaban de su espectáculo, un niño insolente empezó a burlarse del payaso y a increparle para que se marchara del pueblo.

fue repitiéndose la historia durante algunos días, hasta que el pueblo se llenó de chicos insolentes que no dejaban tranquilo a nadie, y los mayores del pueblo se decidieron a acabar con todo aquello.
Los gritos e improperios terminaron por ponerle nervioso, y dejó caer una de las bolas con las que hacía malabares. Algunos otros comenzaron a abuchearle por el error, y al final, el payaso tuvo que salir de allí corriendo, dejando en el suelo las 4 bolas que utilizaba para su espectáculo.
Pero ni aquel payaso ni aquellas bolas eran corrientes, y durante la noche, cada una de las bolas de una forma sobrenatural se convirtieron en un niño igual al que había comenzado los insultos. Todas menos una, que dio lugar a otro payaso.

Firmemente, impidieron a los niños faltar e increpar a todos, y al comenzar la actuación del payaso, según empezaban los chicos con sus insultos, un montón de mayores les impidieron seguir adelante, de forma que el payaso pudo completar su espectáculo y pasar la noche en el pueblo. Esa noche, 3 de las copias del niño insolente desaparecieron, y lo mismo ocurrió el resto de días, hasta que sólo quedaron el payaso y el niño auténtico.
Durante todo el día, las copias del niño insolente anduvieron por el pueblo, molestando a todos, y cuando, por la tarde, la copia del payaso comenzó su espectáculo malabarista, se repitió la situación del día anterior, pero esta vez fueron 3 los chicos que increparon al payaso, obligándole a abandonar otras 4 bolas. Y nuevamente, durante la noche, 3 de aquellas bolas dieron lugar a copias del niño insolente, y la otra a una copia del payaso. Y así
El niño y todos en el pueblo habían comprobado hasta dónde podía extenderse el mal ejemplo, y a partir de entonces, en lugar de molestar a los visitantes, en aquel pueblo ponían todo su empeño para que pasaran un buen día, pues habían descubierto que hasta un humilde payaso podía enseñarles mucho.

Una de las tareas más importantes dentro de la formación de nuestros hijos es la de enseñarles a ser responsables. Este valor se debe inculcar desde que los niños son pequeños. Educar en responsabilidad consiste en ayudar y enseñar a los niños a asumir sus errores, a rectificar si es necesario, y sobre todo a cumplir con las obligaciones y compromisos. Esto lo ayudará a lograr metas y objetivos en cualquier etapa de su vida.
Para lograrlo, permítale que participe en la toma de decisiones, dele oportunidad de asumir el resultado de sus acciones, comprender los fracasos y limitaciones, y elogie sus logros.
Todo esto, haciéndole saber que cuenta con el afecto y apoyo incondicional de su padre y madre, pero también no debe olvidar un aspecto esencial: enseñarle con el ejemplo. Es más fácil que el niño aprenda este valor si sus padres lo practican constantemente.
Las medidas que los padres deben llevar a cabo para fomentar este valor, son:
1. Establecer normas que sirvan como punto de referencia, las cuales el niño asumirá conforme vaya creciendo.
2. Comience por ponerle tareas simples para luego, y
poco a poco, ir pidiéndole otras más complejas.
3. Sea muy claro al decirle a su hijo lo que usted espera de él.
4. Dígale paso a paso lo que debe hacer.
5. Enséñele a valerse por sí mismo, a enfrentarse a las dificultades, a conocer el valor de las cosas, etc. Hágale ver que su esfuerzo es algo natural, no un medio para conseguir una meta.
6. Aunque los niños sean pequeños, debe haber algo en la casa que puedan hacer como recoger sus juguetes, poner la mesa, hacer el agua, sacudir, etc. De igual manera la responsabilidad está presente cuando los hace conscientes de que deben cumplir con los reglamentos de alguna actividad extraescolar que realicen, incluyendo las dificultades que ésta conlleve. Acuérdese: las tareas deben tener una dificultad moderada y progresiva, y sobre todo adecuarlas a la edad y capacidad del niño.
7. Nunca se responsabilice de las tareas que los hijos deben cumplir, se les puede ayudar, orientar, asesorar; pero no asumir esas responsabilidades de forma que el niño se desentienda.
8. Manténganse firme y no pierda la paciencia.

¡Hola, amiguitos! ¡Feliz domingo! Es un placer saludarlos y compartir con ustedes este espacio, así como las cartas de esta semana:
De: Eduardo Misael Domínguez Alvarado. Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: Contarles más sobre la parroquia del Señor de la Ascensión Hola de nuevo, amiguitos del Club. Hoy les voy a contar la historia del Templo del Señor de la Ascensión: data del primer tercio del siglo XVIII; fue construido aprovechando una parte de la capilla del desaparecido Hospital de la Limpia Concepción que los franciscanos edificaron en este lugar. La agradable portada se compone de un acceso por arco de medio punto flanqueado por pilastras estriadas con capiteles y friso de orden dórico y remates de almenas. Culmina la portada con nicho que lleva a los costados pilastras también estriadas. La torre es sencilla, de un cuerpo rectangular, con arcos de medio punto sobre capiteles dóricos. Su pequeña nave tiene cuatro bóvedas. Se lee la fecha 1734. El presbiterio es angosto y corresponde a una parte de la capilla del antiguo hospital. Bueno, pues ahí está una parte de la historia de la parroquia. Mando otro saludo a mi amiguito Pepetoño y a sus papás. Atte. Eduardo Misael. Gracias, Eduardo, por todos esos datos, nuestros amiguitos la agradecen y estamos seguros de que buscarán información de algo que desconozcan… ¡siempre se aprende algo nuevo! Sigue en contacto.

De: Aldo Mateo Morales Mata, mateo.2007@outlook.com Para: clubdelamiguito@terra.com.mx Asunto: Hola, Amigos Mi nombre es Mateo y vivo en Zapopan, tengo 7 años, me gustan sus publicaciones en El Amiguito y me gustaría unirme al Club porque quiero tener más amigos. Me gustan sus chistes, y quiero contarles uno: Se sube Pepito a un camión y le pregunta al chofer: –¿Cuánto cuesta el camión? Y él contesta: –5 pesos. Entonces Pepito le paga los 5 pesos, y le dice a los pasajeros: –¡Se bajan todos de mi camión o me los llevo! Les mando muchos saludos a todos, y espero que me escriban a mi correo. Adiós. Mateo, bienvenido al Club. Te recibimos con un cordial abrazo, y estamos seguros de que recibirás muchos correos de nuestros amiguitos. Gracias por tus comentarios.
De: Luis Ángel Chávez. Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: Quiero entrar al Club Hola a todo el Club. Yo quisiera entrar al Club porque me gustan los chistes y los crucigramas, pero también me gusta la vida de los santos y la sección Para cuando sea grande, aprendo y me divierto. Ojalá me acepten y me publiquen para leerlo. Adiós. ¡Ya estás en el Club, Luis Ángel! Bienvenido y gracias por tus comentarios. Aquí está publicado tu correo. Saludos a toda tu familia.



Amigos, escríbanos y cuéntennos cómo vivieron las fiestas patrias… ¡hasta la próxima!
clubdelamiguito@terra.com.mx

Entre tragones:
–¿Cuál es tu plato favorito y por qué? –Bueno, mi plato favorito es el plato hondo, ¡porque le cabe más comida!
En la estación del tren:
–¡El tren con destino a México sale ahora mismo por la vía 4!
Tres hombres se ponen a correr, el Jefe de estación ayuda a uno a subir, luego ayuda a otro, y cuando llega al tercero, el tren ha cogido ya velocidad, y no puede subirlo.
–¡Lo siento, pero ya es tarde!
–¡Pues más lo van a sentir ellos, que habían venido a despedirme!
DIRECTORIO: Fundado por José H. Alba en el año de 1932
Franqueo pagado. Publicación semanal. Permiso SEPOMEX 003 0732. Características 2145522112. Certificados de Licitud de contenido y de Título número 889 y 01119. Registro Reserva 04-2003-070111165300-101. Tiraje: 40,000 ejemplares. Costo $50.00 Pesos CienTo. Director responsable: Pbro. Antonio Gutiérrez Montaño. Colaboración: irma Márquez Castro. ilustrador: Raúl Alonso Hernández. Oficina de El Amiguito: Tel. 36-13-14-21. Diseño e impresión por: Creator Comunicación, s. de R.L. de C.V.; isla Flores 3344. Col. Jardines de san José. Tels. 3002-6470 y 71.