un eVanGeLio Que Tenemos Que Leer y reLeer…
LOS “MALOS” HIJOS
• Los que nos hemos alejado de la casa del padre,
• Los que hemos malgastado nuestra fortuna (salud, dinero, tiempo) en una vida más o menos disoluta,
• Los que quizá pensamos que ya no tenemos perdón de Dios. Para que nos convenzamos de que Dios siempre nos está esperando, como el padre de la parábola, con los brazos abiertos y con un plan mejor que el que le hayamos echado a perder.
LOS “BUENOS” PADRES
• Los que nos negamos tajantemente a recibir en casa a los hijos que se han dado a la mala vida (libertinaje, vicios, negocios sucios),
• Los que cerramos las puertas del hogar a las hijas que han dado un “mal paso”,
• Los que pensamos que hay cosas que no se les pueden perdonar a los hijos, Para que aprendamos de nuestro Padre Dios a ser verdaderos padres
LOS HIJOS “BUENOS”
• Los que decimos que hemos servido y obedecido a Dios y, en el fondo, vivimos resentidos con Él porque no nos ha dado ni siquiera un cabrito (un premiecito de la lotería, un “colchoncito” en el banco… o, de perdida, menos penas),
• Los que decimos que amamos al Padre, pero no nos preocupamos en absoluto por “esos hijos suyos” que pasan hambre y no tienen trabajo, Para que comprendamos que no se puede de veras servir y amar a Dios, sin amar a nuestros hermanos.
san Jenaro
San Jenaro, patrón de Nápoles, es famoso por el milagro que ocurre cada año desde hace siglos, el día de su fiesta, el 19 de septiembre. Durante la persecución de Diocleciano, fueron detenidos Sosso, Próculo y los laicos Euticio y Acucio. El delito era haber confesado su fe. Cuando San Jenaro supo que su amigo Sosso había caído en manos de los perseguidores, decidió ir a visitarlos y a darles consuelo y aliento en la prisión. Los carceleros avisaron a sus superiores. El gobernador mandó que le llevaran a su presencia. El obispo Jenaro fue detenido dos días más tarde y conducido a Nola, donde se hallaba el gobernador. Soportó con entereza los interrogatorios y las torturas. El gobernador se trasladó a Pozzuoli y Jenaro, cargado con pesadas cadenas, fue forzado a caminar delante de su carro. En Pozzuoli fue arrojado a la misma prisión en que se hallaban sus cuatro amigos. Estos habían sido echados a las fieras un día antes, pero las bestias no los atacaron. Condenaron entonces a todo el grupo a ser echado a las fieras. Los siete condena dos fueron conducidos a la arena del anfiteatro y, para decepción del público, las fieras sólo rugían mansamente. El pueblo creyó que era ma gia la mansedumbre de las fieras ante los cristianos y a gritos pedía que los mataran. Ahí mismo fueron condenados a morir decapitados.
Los cristianos de Nápoles obtuvieron las reliquias de San Jenaro, pero en 1497, se trasladaron a Nápoles que, desde entonces venera a San Jenaro como su patrono principal. La reliquia del santo se conserva en la Capilla del Tesoro de la Iglesia Catedral de Nápoles, Italia. El milagro se trata de un suceso maravilloso que ocurre periódicamente desde hace cuatrocientos años. La sangre del santo experimenta la licuefacción (se hace líquida). Ocurre cada año en tres ocasiones relacionadas con el santo: la traslación de los restos a Nápoles (el sábado anterior al primer domingo de mayo); la fiesta del santo (19 de septiembre) y el aniversario de su intervención para evitar los efectos de una erupción del Vesubio en 1631 (16 de diciembre). Los fieles llenan la iglesia en esas fechas.
En un lapso de tiempo que varía entre los dos minutos y una hora, el sacerdote agita el relicario, lo vuelve cabeza abajo y la masa que era negra, sólida, seca y que se adhería al fondo del frasco, se desprende y se mueve, se torna líquida y adquiere un color rojizo, a veces burbujea y siempre aumenta de volumen. Entonces el sacerdote anuncia con toda solemnidad: “¡Ha ocurrido el milagro!”, y se canta el Te Deum
Y la reliquia es venerada por el clero y la congregación.
¡yo Quiero ser mÉDiCo!
Año con año, en las universidades públicas del país, aumenta la demanda de interesados en cursar la carrera de Medicina. Desafortunadamente, menos del 10% es aceptado, y muchos jóvenes pierden la ilusión de continuar sus estudios, otros logran mantener su deseo y lo vuelven a intentar pero no siempre obtienen su ingreso. Ser médico es tener vocación y actitud de servicio, es tener prolongadas jornadas de trabajo y numerosos años de estudio. ¿Cómo saber si tienes el perfil ideal para llevar a cabo la carrera, y si podrás terminarla? Responde con honestidad las siguientes preguntas:
1. ¿Has sido un excelente estudiante desde la primaria?
2. ¿Nunca has presentado exámenes extraordinarios o reprobado materias?
3. ¿Tu promedio de calificaciones siempre ha sido superior a 8?
4. ¿Tu familia apoya que dediques 7 años continuos al estudio?
5. ¿Te apasiona estudiar, leer e investigar sobre temas de
6. ¿Realizas trabajo como voluntario, paramédico o de primeros auxilios en tiempos libres?
7. ¿Con gusto trabajarías en una comunidad alejada, donde sí hacen falta médicos?
8. ¿Elegiré estudiar Medicina porque deseo ayudar a otros (y no por dinero)?
¿Respondiste afirmativamente a todas? ¡Felicidades! Seguramente tienes vocación de servicio, y ser médico(a) es tu mejor opción. Como existe la posibilidad de no alcanzar algún lugar, te sugerimos explorar alternativas de estudio para tus intereses vocacionales, porque son profesiones que comparten el deseo de procurar salud y bienestar.
• Fisioterapia. La población está envejeciendo y día con día esta carrera tiene mayor demanda en el mercado laboral.
• Nutrición. La obesidad es un problema de salud pública que tú podrás atender desde esta profesión.
• Psicología Clínica. Podrás ayudar a tus semejantes a través de técnicas de intervención psicoterapéutica y trabajo comunitario.
• Enfermería. La demanda del servicio continúa en ascenso por el aumento en la esperanza de vida de la población.
• Medicina Veterinaria y Zootecnia (Pequeñas Especies). Procurar la salud a las mascotas requiere vocación de servicio.
La TrisTeza y La Furia
En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...En un reino mágico, donde las cosas no tangibles se vuelven concretas...
Había una vez... Un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañar, haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos entraron al estanque. La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida –sin saber por qué– se bañó rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...
Pero la furia es ciega o, por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que, apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró... Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza... Y
así vestida de tristeza, la furia se fue.
Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla encontró que su ropa ya no estaba. Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.
¡Hola, amiguitos! De seguro ya están preparados para los festejos de este día; ya tendrán los manteles largos para recordar el inicio de la batalla por la independencia de México… Esperamos que sí. Por lo pronto, leamos los correos de esta semana:
De: Elizabeth López Carranza, losipe1166@hotmail.com
Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: Poder ser parte del Club
¡Hola! Soy Elizabeth, tengo seis años y quiero ser parte del Club. Voy a la parroquia La Guadalupana. Estoy en tercero de preescolar y asisto al catecismo los sábados. Mi hermana se llama Diana y tiene nueve años. Y quiero mandarle saludos a mi amiga Fátima Griselda. Espero publiquen mi carta y me acepten en el Club. Hasta pronto.
Saludos, Elizabeth, a ti y a tu amiga Fátima. Bienvenida al Club, te recibimos con un gusto enorme. Recuerda a tus papis festejar este día, pero sin olvidar el orden y la buena convivencia, ¿de acuerdo?
De: Diana López Carranza, losipe1166@hotmail.com
Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: Ser miembro, del club
¡Hola!, soy Diana, y tengo nueve años, quiero saber si puedo ser parte del Club. Pertenezco a la parroquia de La Guadalupana, me estoy preparando para hacer mi Primera Comunión. Le mando saludos a mi hermana Elizabeth, que tiene seis años. Espero publiquen mi carta y me acepten en el club. Hasta pronto... Diana, ¡ya eres miembro del Club, felicidades! Échale muchas ganas a tu preparación. Aquí enviamos tus saludos. ¡Bienvenida!
De: Benjamín Ignacio, cell71@live.com.mx
Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: Pertenecer al Club
Hola, quiero pertenecer al grupo, me llamo Ángel Benjamín y mi parroquia se llama Santa Lucía. Siempre leo El Amiguito, me gustan mucho las historias que vienen y también quisiera que me aceptaran. Les mando saludos y bendiciones.
Ángel, ¡qué gusto nos da que nos escribas y que ya pertenezcas a nuestro Club! Muchas gracias por tus comentarios. Lo que hacemos, lo hacemos esperando que le agrade a todos nuestros amiguitos. ¡Bienvenido al Club y Felices fiestas patrias!
De: Diego G., wwe-diego-andy@hotmail.com
Asunto: Ser parte del Club ¡Hola! mi nombre es Diego, tengo 11 años de edad y me gustaría ser parte del Club de El Amiguito. Mis papás siempre me llevan los domingos, a Misa a toda mi familia le encanta ir a Misa. Tengo 2 hermanitos, uno se llama Fabricio y mi otra hermana se llama Sharon. Fabricio tiene 4 años y Sharon tiene 7. Ellos también quieren ser parte del Club de El Amiguito. Siempre que mis papás me llevan con mi abuelita vamos a Misa, pues a veces hay pláticas sobre Jesús. A mí me gusta ir a esas pláticas porque son muy interesantes. Aquí les va un chiste: La maestra le pregunta a Jaimito: –Si yo digo: “Fui rica”, es tiempo pasado. Pero si yo digo: “Soy hermosa”, ¿qué es? Jaimito contesta: –¡Exceso de imaginación, maestra! Ja, ja. Saludos y bendiciones. Bien por tu hermosa familia, Diego, y bienvenido al Club. Saludos a todos ellos, esperamos que celebren estas fiestas patrias con entusiasmo, y, sobre todo, juntos en familia.
De: Teresa Jiménez, tereguitas@yahoo.com.mx
Asunto: Saludos
Mi nombre es Ana Karen Minakata Jiménez, tengo 9 años y conmigo están mis dos amiguitas, Fer de 9 años y Dany de 6 años. Queremos mandar saludos y felicitar a todos los niños del Club de El Amiguito. Estamos en el coro de niños de la parroquia de Nuestra Sra. de los Remedios. Un chiste: Un día la hermana de Pepito le dice: –Tráeme un yoyo. Y Pepito va repitiendo: –Yoyo, yoyo. Luego su mamá le dice: –Tráeme un granito de sal. Y Pepito: –Yoyo, yoyo, granito de sal, granito de sal. Y luego su hermano le dice: –Tráeme una revista de Superman. Pepito: –Yoyo, yoyo, granito de sal, granito de sal, Superman, Superman. Luego su abuelita le dice: –Tráeme un disco de “Acompáñame”. Pepito: –Yoyo, yoyo, granito de sal, granito de sal, Superman, Superman, acompáñame, acompáñame. Luego sale a la calle y se encuentra a un policía ante un cadáver, y pregunta: –¿Quién lo mató? –Yoyo, yoyo. –¿Con qué lo mataste? –Granito de sal, granito de sal. –¿Quién te crees que eres? –Superman, Superman. –¡Vete a volar! –Acompáñame. Espero que publiquen nuestra carta. Ana Karen, Fer y Dany, bienvenidas al Club de El Amiguito. Nos da gusto que nos escriban las amigas, así nos dan una muestra a todos de lo que es la amistad. Escriban pronto de nuevo, para saber qué opinan ustedes de este bello sentimiento. Saludos...
clubdelamiguito@terra.com.mx