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Lo vivido por los dos discípulos que caminaban hacia Emaús nos deja varias enseñanzas:
*Que Jesús está vivo y quiere caminar con nosotros.
*Que su palabra nos capacita para conocer lo que Él ha hecho por todos.
*Que en la Fracción del Pan, que es lo mismo que la Santa Misa, podemos reconocerlo.
*Que nuestra fe está cimentada en los apóstoles.
Digámosle con frecuencia al Señor: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer”.









miguit@s, hoy conmemoramos a San José Benito Cottolengo. Nació en Bra (Piamonte, Italia) el 3 de mayo de 1786. Sacerdote diocesano, miembro de la Tercera Orden Franciscana que fundó la Pequeña Casa de la Divina Providencia y otras instituciones de beneficencia social. Hombre ejemplar del sacerdocio y modelo de confianza total en Dios. Desde pequeño no era muy bueno en los estudios, por lo que se encomendaba a Santo Tomás de Aquino, obteniendo de él gran éxito en sus exámenes. Después llegó a ser Doctor en Teología.
En 1811 se ordenó sacerdote, en un principio la actividad pastoral parroquial y la predicación fueron sus apostolados principales, pero después centró sus esfuerzos en la acción social con los pobres, enfermos y marginados de la sociedad, que no eran atendidos por las instituciones públicas. Todo ello en un hospital que fundó el 17 de enero de 1828 en la ciudad de Turín, Italia.
Su manera caritativa de ser el ánimo que proyectaba a los demás con su ejemplo de vida, hizo que pronto se le unieran
muchos voluntarios con quienes consolidó más congregaciones y extendió su obra. Era humilde, pobre y austero, fue un sacerdote ejemplar, modelo de confianza filial en Dios y de entrega generosa a los más pobres y abandonados. Su frase favorita era aquella de Cristo Jesús: “Busquen primero el Reino de Dios y su santidad, y todo lo demás les llegará por añadidura”.
El 27 de abril de 1832 inauguró la “Piccola Casa della Divina Provvidenza” (La Pequeña Casa de la Divina Providencia). Diez años después, se retiró por motivos de salud a la casa de su hermano, donde murió el 30 de abril, a la edad de 55 años en Turín. Sus últimas palabras antes de entregar su alma a Dios fueron aquellas del salmo 122: “Que alegría cuando me dijeron: vamos a la Casa del Señor”. Fue beatificado por el Papa Benedicto XV el 29 de abril de 1917 y el 19 de marzo de 1934 fue canonizado por el Papa Pío XI.
En su enorme hospital se siguen recibiendo toda clase de enfermos incurables y Dios continúa llenando de milagros a esa hermosa obra.























Acamiones que los dejan preparamos con mu-
miguit@s, estamos muy felices porque ya faltan 6 días para nuestro gran Convivio con Valores ¡ya tenemos todo listo! La dirección la hemos estado publicando junto con el mapa, esperamos que ya estén muy bien ubicados y si no, no duden en enviarnos un mensaje por cualquiera de los medios que tenemos para explicarles cómo llegar, será en el Centro Católico de Comunicaciones, el domicilio es Isla Flores #3344, en la colonia Jardines de San José, también en la imagen les publicamos las rutas de camiones que los dejan a dos cuadras del lugar. Daremos inicio a las 2:00 pm, habrá muchísimas sorpresas que preparamos con mucho cariño para todos ustedes, ahí realizaremos los sorteos de las dos dinámicas que manejamos, tanto la de dibujo y carta, como la de completar la frase. Recuerden que

para poder ganarse alguno de los premios es necesario asistir el sábado. Lleven a su familia, compartiremos una tarde muy agradable, habrá premios y comida, además, ahí también realizaremos concursos donde podrán participar y ganar. El Amiguito te espera el sábado con los brazos abiertos, no faltes, te aseguramos que te vas a divertir.




El maestro llamó al discípulo y le dijo:
-Hace unos días el té que me preparas no me sabe bien. ¿Has cambiado algo en su preparación?
El discípulo respondió:
-No, maestro. Son las mismas hojas, el mismo procedimiento y la misma tetera. Espero que encuentre el mismo gusto de siempre.
Unos días más tarde el maestro le habló así a su discípulo cuando le trajo el té:
-El té que me preparas sigue sin gustarme. Ya sé que no han cambiado las hojas, ni el agua, ni el hogar. Eres tú el que ha cambiado. Antes estabas a gusto en mi escuela, estudiabas, trabajabas a gusto, me hacías el té con gusto y por eso me sabía bien. Desde hace un tiempo has cambiado. Ya no estás a gusto en mi presencia, trabajas a regañadientes y me haces el té a disgusto, por eso me sabe mal. No quiero tomar lo
que alguien prepara a disgusto. Su resentimiento al hacerlo dañará mis entrañas al tomarlo. Puedes marcharte si no estás aquí a gusto. Yo mismo me haré el té cuando lo necesite.
El mejor condimento es el cariño. El peor veneno es el rencor. Y ambos se deslizan en los manjares de la vida, en el trato, en el trabajo, en la conversación y en la convivencia, y les dan su sabor oculto con las especias del sentimiento. El tono de la voz, el calor del gesto, el brillo de la mirada, el sabor del té.
El maestro nota enseguida el cambio sutil que delata el cambio de afecto en las intimidades del convivir y lo señala con firme claridad. Las hojas del té son las mismas, pero ha cambiado el toque de la mano que lo hace y por eso cambió el gusto del té. Sepamos curar su amargura. Amiguit@s, hacer con amor el trabajo que realizamos, hacerlo bien, es el primer componente para que lo que hacemos nos salga bien.
Por medio de la presente, expongo mi renuncia irrevocable a ser adulto. He decidido aceptar la responsabilidad de tener 6 años nuevamente.
*Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y hacer anillos tirando piedras en el agua. Quiero pensar que los dulces son mejores que el dinero pues se pueden comer. Quiero salir cómodamente de mi casa sin preocuparme cómo luce mi cabello. Quiero tomar largos baños y dormir 10 horas todas las noches. Quiero abrazar a mis padres todos los días y limpiar mis lágrimas en sus hombros. Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple, cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos, eso no me molestaba y no me preocupaba por no saber, con todo lo que sabía era feliz. Quiero pensar que el mundo es justo, que todas las personas son honestas y buenas. Quiero pensar: ¡todo es posible…!
En algún lugar de mi juventud maduré y aprendí demasiado.
*Aprendí de armas nucleares, guerras, prejuicio y hambre. Aprendí sobre mentiras. Matrimonios infelices, del sufrimiento, enfermedad y dolor. Aprendí de un mundo en el que saben cómo matar y lo hacen.
¿Qué pasó con el tiempo en que pensaba que lo peor que podía pasar era que alguien me quitara mi pelota para jugar o me escogie-

ra al último para ser su compañero de equipo?
*Quiero alejarme de las complejidades de la vida y emocionarme nuevamente con las pequeñas cosas una vez más. Quiero regresar a los días en que la música era limpia y sana. Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era.
*Pasaría mis tardes subiendo árboles y montando en mi bicicleta hasta llegar al parque, no me preocupaba por el tiempo, las deudas o de dónde iba a sacar dinero para arreglar el coche. Sólo pensaba en lo que iba a ser cuando fuera grande, sin la preocupación de lograrlo o no.
*Quiero vivir simple nuevamente, no quiero que mis días sean de chismes, enfermedades y pérdida de seres queridos. Quiero creer en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, de los sueños y de la imaginación. Quiero creer en la raza humana ¡Quiero volver a mis 6 años!
Espero que cada uno de nosotros pueda vivir un poco de ese niño que llevamos dentro y no nos dejemos arrastrar por la sociedad que nos rodea.
Papás, si todos pensáramos y actuáramos un poquito como niños, muchas cosas en el mundo podrían ser. Aprovechemos este día para dejar salir ese niño que llevamos dentro, ¡feliz día!

Amiguit@s, recuerden que los que aún no mandan sus cartas y dibujos todavía están en tiempo para poder participar, anímense porque quedan pocos días. En esta ocasión les compartimos lo que nos hizo llegar nuestra amiguita por medio del correo electrónico:







De: María del Carmen Aguilar Pérez Edad: 7 años
Valor: Libertad

El valor que yo practico es: libertad. Es el poder de elegir las cosas y de la libertad salen la ayuda, el amor y la solidaridad. Yo la practico, como cuando mis compañeros se sienten forzados a hacer alguna cosa que les digan los demás, yo les digo que nadie de sus compañeros tiene derecho a obligarlos a hacer algo y que ellos son libres de elegir qué cosa hacer. Es importante que nosotros y todos practiquemos la libertad porque: (ejemplo) si tus papás te dicen de niño –tú vas a ser astronauta. Eso no está bien, pero no tenemos libertad en cosas como en las vacunas.
Amiguit@s, esto fue todo por hoy, sigan enviando sus cartas. La frase ya la terminamos, tienen 5 días más para poder enviarla a nuestro Facebook: “El Amiguito”, correctamente y entrar al sorteo de un fabuloso premio. Nos vemos el próximo sábado en el gran Convivio con Valores ¡no falten!



clubdelamiguito@terra.com.mx





DIRECTORIO: Fundado por José H. Alba en el año de 1932. Franqueo pagado. Publicación semanal. Permiso SEPOMEX 003 0732. Características 2145522112. Certificados de Licitud de contenido y de Título número 889 y 01119. Registro Reserva 04-2003-070111165300-101. Tiraje: 40,000 ejemplares. Costo $50.00 PESOS CIENTO. Director responsable: Pbro. Antonio Gutiérrez Montaño. Colaboración: Celina María Zepeda Gutiérrez. Ilustrador: Raúl Alonso Hernández. Oficina de El Amiguito: San Felipe 578, Col. Centro. Tel. 36-13-14-21. Diseño e Impresión por: Creator Comunicación, S. de R.L. de C.V.; Isla Flores 3344. Col. Jardines de San José. Tels. 3002-6470 y 71.