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Jesús, el Buen Pastor, conoce a sus ovejas y sabe que ellas lo conocen a Él , pero nosotros:
¿De veras sabemos quiénes son el Papa, nuestro Obispo y el Párroco de nuestra munidad?
¿Pedimos por ellos, para que reciban la sabiduría que les ayude a ejercer su ministerio, buscando sólo la mayor gloria de Dios y la salva-
ción eterna de aquellos que les han sido confiados?
¿Nos acercamos a ellos, cuando es posible, para expresarles nuestro aprecio y ponernos a su disposición para colaborar en el anuncio del Evangelio?
¿Nos ocupamos de ellos cuando están enfermos o ya son ancianos?
Señor, concédenos pastores santos, según tu Corazón.


Amiguit@s, mañana conmemoramos a San Jorge de Capadocia. Cada 23 de abril se celebra la Fiesta de este santo, el santo del Papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio, que es también Patrono de Armas de Caballería del Ejército de Argentina, país natal del Santo Padre.

San Jorge vivió en los primeros siglos de la cristiandad. Nació en Lydda, Palestina, la tierra de Jesús, hijo de un agricultor muy estimado. Ingresó al ejército y fue capitán. Cuando el santo llegó a una ciudad de Oriente, se encontró con un terrible dragón que devoraba a la gente y nadie se atrevía a enfrentarlo; San Jorge lo hizo y lo venció.
Llenos de admiración y emoción por lo sucedido, los lugareños escucharon atentamente cuando el santo les habló de Jesucristo y muchos de ellos se convirtieron al cristianismo.


Ese rechazo hizo que el emperador lo condenara a muerte. En el momento del martirio, lo llevaron al templo de los ídolos para ver si los adoraba, pero ante su presencia varias estatuas de los dioses falsos cayeron al suelo y se despedazaron. El santo fue martirizado y mientras lo azotaban, se acordaba de los azotes que le dieron a Jesús, pero no dijo nada; sufrió todos los castigos en silencio.






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En ese entonces, el emperador Diocleciano mandó a que todos adoraran ídolos o dioses falsos y prohibió adorar a Jesucristo; el santo declaró que él nunca dejaría de adorar a Cristo y que jamás adoraría ídolos.
Las personas al verlo decían que era valiente y que en verdad valía la pena ser seguidor de Cristo. Al momento de morir sus últimas palabras fueron: “Señor, en tus manos encomiendo mi alma”. A pesar del sufrimiento que padeció, estaba tranquilo porque sus deseos eran ir al cielo y estar junto al Señor; en todo momento estuvo en oración.

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do momento estuvo en oración.









San Jorge es Patrono de Inprotector de los agricultores, escultistas, herreros, prisionedados, entre otros, convicciones
San Jorge es Patrono de Inglaterra y de los Boy Scouts; protector de los agricultores, escultistas, herreros, prisioneros, circenses, montañeros, soldados, entre otros, y animales domésticos.




San Jorge nos ofrece un ejemplo de lealtad valiente hacia las convicciones de fe.
Amiguit@, en la edición pasada explicamos en qué consiste el Año Litúrgico y los tiempos en los que se divide. Sin duda, te habrás dado cuenta que durante el año, el sacerdote viste de diferentes colores para presidir la Eucaristía. El significado de cada uno de ellos es importante. Nuestra Iglesia actualmente tiene diferentes colores asignados a los tiempos y celebraciones litúrgicas, pero no siempre ha sido así. El Papa Inocencio II, a principios del siglo XIII, fue el que dio un significado simbólico a esta práctica existente, pero que en aquel entonces no tenía ningún sentido propio. Finalmente, el Papa Pío V otorgó un uso temporal específico a cada color.
Blanco: se usa en las fiestas del Señor para el tiempo de Resurrección, Pascua y Navidad; en las fiestas de María, de los ángeles y de los santos que no fueron mártires. Simboliza gloria, alegría, inocencia y pureza.
Rojo: Se usa en la fiesta de Pentecostés, pero también el Domingo de Ramos, el Viernes Santo, en todas las celebraciones de la Pasión del Señor, en




las fiestas de todos los mártires y de la Santa Cruz. Es el color más parecido a la sangre y al fuego, por lo que simboliza el incendio de la caridad, el heroísmo del sacrificio y el amor.
Verde: Se usa durante el año en los domingos que no coinciden con un tiempo especial (tiempo ordinario). También entre semana, cuando no hay alguna fiesta. Simboliza el fruto bueno que Dios espera de nosotros y la virtud de la esperanza y de la frescura del alma.
Morado: Se usa especialmente durante el Adviento y la Cuaresma, también en misas votivas (las que se dicen para invocar la ayuda del Señor en algunas necesidades o calamidades) y por los difuntos. Simboliza penitencia, humildad y espera; nos hace un llamado a la conversión permanente.
Los colores dorado y plateado se usan en menor medida, establecen la importancia de las grandes fiestas y se utilizan cuando se celebran los Misterios Gloriosos del Señor. El rosa, símbolo de alegría momentánea; usado el tercer domingo de Adviento (gozo por la cercanía del Salvador) y el cuarto domingo de Cuaresma (una pausa en el rigor penitencial); el azul, representa las fiestas marianas y, en particular, a la Inmaculada Concepción.
Los colores en la Liturgia expresan la vivencia del pueblo de Dios, de manera que cuando observamos los diferentes tonos en las vestiduras del sacerdote y el ornato de la Iglesia, podemos imaginar cuál es el carácter de la celebración que se tendrá.
Hubo una vez un incendio en un gran bosque de bambú. El incendio formaba llamaradas impresionantes, de una altura extraordinaria.






Una pequeña ave fue al río, mojó sus alas, regresó sobre el gran incendio y empezó a agitarlas para apagarlo; ella regresaba y volvía una y otra vez desesperada. Algunos animales que la observaban, sorprendidos la mandaron llamar y le dijeron:


–Oye, ¿por qué estás haciendo eso?, cómo es posible, ¿cómo crees que con esas gotitas de agua podrás tú apagar un incendio de tales dimensiones? Date cuenta: ¡No lo vas a lograr!
El ave humildemente contestó: −El bosque me ha dado tanto, ¡le amo demasiado!, yo nací en él. Este bosque fue creado por Dios, ha sido mi hogar, la naturaleza

me ha acompañado siempre. Este bosque es mi origen y mi hogar, me voy a morir lanzando gotitas de amor aunque no lo pueda apagar.
Ellos entendieron lo que hacía la pequeña ave y le ayudaron a apagar el incendio.
Amiguit@s, cada gotita de agua es importante para menguar un incendio. Cualquier acción que emprendemos con amor y entusiasmo es capaz de lograr lo que parece imposible. Recuerda que el océano está formado por billones de gotas. Todo acto de amor, regresará a nosotros multiplicado.
Papás, hoy quisimos compartir con ustedes esta bella historia, que les confirmará lo valioso de la oración que hacen los padres por sus hijos:
Durante la Guerra de Korea, un hombre fue gravemente herido en un campo de batalla. Sus amigos estaban resguardados en una cueva de zorros, a diez metros del lugar, cuando éste fue herido en una emboscada. Mientras el fuego continuaba, los demás soldados discutían entre ellos qué hacer. Pero como el fuego era intenso, era difícil llegar hasta su compañero herido; si lo hacían significaría la muerte.
Por un rato, nadie se movía. Los hombres que estaban en la cueva, podían escuchar a su compañero pedir ayuda. Entonces, uno de los hombres que estaba en la cueva, empezó a mirar el reloj; no podía quitar la vista de él. Todos los demás lo notaron y empezaron a preguntarle cosas, pero el soldado no dejaba de mirar el reloj y permanecía en silencio.
De repente, el hombre del reloj saltó de la cueva, y se arrastró hasta donde estaba su compañero herido. Lo tomó por la solapa del uniforme y empezó a acercarlo hacia la cueva lentamente, todo esto, mientras el ataque era intenso




a su alrededor. Sorprendentemente ambos lograron llegar a la cueva del zorro sin ser heridos. Luego que el fuego cesó, le preguntaron al héroe de guerra ¿por qué había esperado tanto tiempo para rescatar a su amigo?, a lo que él respondió:
– Mi madre me dijo que a la misma hora exactamente, todos los días, ella estaría orando por mí. Dejé la cueva, cuando sabía que ella estaría pidiéndole a Dios por mí.
Dice la palabra que el justo por su fe vivirá.
Papás, no menospreciemos el valor de la oración. Pedir a Dios, por nuestros hijos, es un acto de fe. Siempre habrá batallas por librar. No importa a qué se enfrenten, tu oración es valiosa ante los ojos de Dios.


Amiguit@s, le damos gracias a Dios por permitirnos vivir este día y gozar de su presencia. Estamos muy contentos porque seguimos recibiendo sus cartas y sabemos que nos leen domingo a domingo. Hoy tenemos noticias de nuestros amiguitos, Gil y Saúl.
De: Gilberto
Asunto: Ser parte del Club
Para: clubdelamiguito@gmail.com
¡Hola! Me llamo Gilberto, pero me llaman Gil. Tengo 11 años y todos los domingos asisto a la parroquia San Jerónimo junto con mi familia y mi hermana Pao. Nos dio mucho gusto que hayan publicado la carta de mi hermana Pao el 16 de julio de 2017. Me gusta leer la revista, pero la sección que más me llama la atención es la mini historia. Felicito a todos los que forman parte de la creación de la revista. Espero que reciban mi carta.
¡Hola Gil! Muchas gracias por escribirnos, te informamos que ¡ya eres parte del Club, bienvenido! Nos da gusto saber que cada domingo estás pendiente de El Amiguito, trabajamos con gran alegría y amor para que todos ustedes puedan leer artículos e historias que les ayuden a fortalecer su fe y tengan como guía a Jesús en sus vidas; de parte de todos los que formamos el equipo de El Amiguito agradecemos tus felicitaciones y te enviamos un fuerte abrazo. Recibir cartas como las tuyas nos impulsan y nos hacen sentir muy bien, sabemos que nuestro principal objetivo es evangelizar, se está cumpliendo. Recordamos perfectamente la carta de tu hermana Pao, en ella nos platicó que todos los domingos asisten juntos a la parroquia de San Jerónimo y leen El Amiguito, saludos también para tu hermana Pao, un gran abrazo. Esperamos que pronto nos escribas de nuevo, ¡no dejen de leernos!
De: Saúl
Para: clubdelamiguito@gmail.com
Asunto: Ser parte del Club ¡Hola, me llamo Saúl! Me estoy preparando para hacer mi Confirmación y soy monaguillo en la parroquia la Divina Providencia. Desde 2012 leo El Amiguito, desde hace seis años; por fin me animé a escribirles, bueno es todo. Adiós.
¡Hola Saúl! Muchas gracias por escribirnos, ¡bienvenido al Club, ya eres parte de él! Te deseamos la mayor de las suertes en tu preparación para la Confirmación, nos da mucho gusto saber que sigues fortaleciendo tu fe y que apoyas en las actividades de la parroquia, ser monaguillo es fabuloso y seguramente te sientes satisfecho contigo mismo. Te agradecemos seguir al pendiente de El Amiguito durante este tiempo, esperamos que sigas le- yéndonos cada domingo. Te enviamos un fuerte abrazo y ojalá nos escribas muy pronto para que nos cuentes cómo te fue en tu Confirmación. Saludos.
Amiguit@s, agracemos mucho que nos hayan acompañado en una edición más de El Amiguito. Seguimos en contacto el próximo domingo si Dios lo permite. Se despide con cariño tu gran amigo, Jesús.
clubdelamiguito@gmail.com

En verano éramos verdes, en otoño amarillas, ahora el viento nos lleva de un lado a otro sin vida.
R= Las hojas.

Por tu aroma y tu color para adornarse te clavan las mujeres en su pelo, los hombres en la solapa.




R= El clavel.




Con cuatro hojitas me has de buscar si la buena suerte quieres encontrar.
R= El trébol.
¿Cuál es el árbol que tiene las cinco vocales?
R= El eucalipto.
Capote sobre capote, capote de frío paño, aquél que llora por mí, me está partiendo a pedazos.
R= La cebolla.









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