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Amiguito 15 - 2019

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SIETE CONSEJOS PARA VIVIR

SEMANA SANTA EN FAMILIA

LA MURALLA QUE DIOS CONSTRUYÓ

O

NGELI

V A

L E

“SI ELLOS SE CALLAN, GRITARÁN LAS PIEDRAS”

Esto se lo dijo Jesús a los fariseos que le pedían que hiciera callar a quienes alababan a Dios “por todos los prodigios que habían visto”.

u El mundo también pretende que aquellos que buscan glorificar a Dios se callen, que mejor se “entretengan” en otras actividades.

u ¿Para qué defender la vida humana, desde su concepción hasta su muerte natural, si somos tantos ya, que mejor será olvidarnos de que Dios quiere que no seamos egoístas y que la especie humana se multiplique y viva en plenitud?

Si nos quedamos callados, serán las piedras las que griten, como dice el Señor. mu-

u ¿Para qué alabar a Dios, si tenemos el cine, la TV con sus telenovelas y sus deportes, internet, los videojuegos y muchas cosas más que hacen que pasemos el tiempo de una manera agradable?

u ¿Para qué orar, si tenemos el alcohol, las drogas y tantos otros placeres que nos hacen olvidar todos nuestros problemas?

Tomado del Misal de Buena Prensa.

SANTA LIDUVINA 14 de abril

Amiguit@s, hoy conmemoramos a Santa Liduvina, Mística. Nació en 1380, en Schiedam, Holanda; hija de un velador de la ciudad, de condición humilde. La historia de sus tormentos comienza propiamente cuando ella tenía quince años. Se encontraba patinando en compañía de unos amigos sobre el congelado lago Schie, cuando sufrió un aparatoso accidente.

A partir de la fractura de la columna vertebral, comenzó a desarrollar diversos síntomas muy dolorosos, lo que la mantuvo completamente postrada en cama. Esta condición, sólo le permitía mover la cabeza y el brazo izquierdo, también perdió la vista de uno de sus ojos. Su cuerpo, inerte, comenzó a llenarse de llagas infecciosas, y llegó un momento en que se vio incapaz de ingerir alimentos sólidos.

Poco a poco aprendió a sobrellevar su enfermedad, y aceptó sus dolores y sufrimientos tomando el ejemplo de Cristo. Después de veinte años con su enfermedad, Santa Liduvina ya

sólo vivía de la Comunión, la cual le era administrada diariamente. Muchas personas afligidas acudían a ella para solicitar su consejo. Se dice que ella era capaz de ver el futuro, y que reconocía y entendía los pensamientos más profundos de quienes la visitaban. Su casa se convirtió en un lugar de peregrinaje. Santa Liduvina siempre escuchó y aconsejó con su corazón a todos los desconocidos que acudían a verla, los cuales salían reconfortados. Luego de largos años de tormentos físicos a causa de la enfermedad, combinados con la vida mística que fue desarrollando, sus sufrimientos terminaron cuando ella tenía 53 años de edad. Es la Santa Patrona de quienes padecen enfermedades crónicas y dolencias del alma. Su culto fue reconocido oficialmente en 1890 por el Papa León XIII.

Santa Liduvina nos ofrece un ejemplo de valentía y resignación ante las situaciones que nos presente la vida.

AMIGOS DE DIOS, NUESTROS AMIGOS

PARA CUANDO SEAS GRANDE

SEMANA SANTA

Amiguit@s, todos los días del año son importantes, pero hay siete que lo son más, porque en ellos recordamos la Pasión y Muerte de Jesús. La Semana Santa es el momento más importante de todo el año, la debemos dedicar a la oración y la reflexión. Antes se le llamaba “Semana Grande”, ahora la conocemos como Semana Santa o Semana Mayor, y a sus días se les dice “días santos”.

Esta semana comienza con el Domingo de Ramos (hoy) y termina con el Domingo de Pascua. Lo significativo de este tiempo no es recordar con tristeza lo que Cristo pasó, sino celebrar y entender por qué murió y resucitó Cristo. En la Semana Santa recordamos el gran amor de Dios por nosotros.

Acompañemos a Jesús en estos días con nuestra oración, sacrificios y con el arrepentimiento de nuestros pecados, asistiendo al Sacramento de la Reconciliación (si ya hiciste tu Primera Comunión) para hacer morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua.

La Semana Santa representa la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Él. Para vivir los días santos, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de nuestra Iglesia ¡Asiste a tu parroquia y da testimonio de tu fe!

El Cuaresmario de la Semana Mayor es el siguiente.

Domingo de Ramos, 14 de abril

Ramos de discípulo: participa activamente en la liturgia de este día.

Lunes Santo, 15 de abril

Jesús en casa: invita a un necesitado de Dios a compartir una comida en tu casa.

Martes Santo, 16 de abril

No niegues a Jesús: lleva contigo un crucifijo en todo el día y lee la Biblia.

Miércoles Santo, 17 de abril

Prepara la Pascua: invita a las personas a participar de las actividades del Triduo Pascual.

Jueves Santo, 18 de abril

Visita al Santísimo: acompaña por una hora a Jesús Eucaristía.

Viernes Santo, 19 de abril

Abraza la cruz: reza el Santo Viacrucis, agradece a Jesús por su amor y entrega.

Sábado de Gloria, 20 de abril Esperanza con María: acompaña a María en la espera de la Resurrección de Jesús rezando el Santo Rosario.

Empieza la Semana Santa, Señor. Sé que lo pasaste muy mal, pero que lo hiciste por mí, que me quieres tanto, que no pensaste en ti, sino en mí y en todas las personas. Tu amor te hizo morir por todos. ¿Quién me ha querido alguna vez así? Sólo Tú, Señor. Contágiame tu generosidad, tu disponibilidad y tu confianza.

¡CLUB DEL AMIGUITO!

TU MAMÁ

PÁGINA PARA TU PAPÁ Y

SIETE CONSEJOS PARA VIVIR

LA SEMANA SANTA EN FAMILIA

Papás, la Semana Santa es un tiempo lleno de diferentes celebraciones y simbolismo, esto puede ser un poco confuso para los más pequeños.

La muerte de Jesús, el sacrificio máximo, la traición de un amigo cercano, el sufrimiento de su Madre, y a su vez, la Resurrección, todos ellos conceptos complicados para ellos.

Es importante introducirlos poco a poco en los diferentes conceptos, con actividades que los entretengan y los informen; recordemos que Jesús enseñaba a través de parábolas.

Lean en familia, las siete actividades sugeridas para que sus hijos se involucren más en esta Semana Santa:

3. Hagan un Viacrucis o participen en alguno: pueden realizar uno en casa con toda la familia y ponerse de acuerdo con los vecinos. Semana Santa es para vivirla en comunidad. Utilicen velas y canciones.

4. Recuerden el dolor de María: pueden pedirles a sus hijos que hagan un dibujo alusivo. Busquen canciones sobre ella y escúchenlas. Tengan un momento de reflexión.

1. Domingo de Ramos: vayan a Misa y lleven las palmas para ser bendecidas. Explíquenles que esto nos recuerda cuando Jesús entró triunfante a Jerusalén y fue recibido como Mesías. Tenerlas en casa durante todo el año simboliza que le damos la bienvenida a Jesús en nuestros hogares.

2. Infórmense en su Iglesia a qué hora serán las celebraciones: acudan temprano para evitar tumultos y que los pequeños observen lo que se lleva a acabo. Sus hijos tendrán muchas preguntas, es bueno tener las respuestas, así que ¡infórmense!

5. Vean una película sobre el tema: ese día, el Viernes Santo, fomenten en su hogar un ambiente de serenidad y reflexión. Pídanles que mantengan los volúmenes bajos.

6. Recen el Rosario en familia: cada miembro puede hacerse cargo de un Misterio. Respeten el ayuno.

7. Hagan una gran celebración de Resurrección: si es posible, vayan a Misa de gallo el sábado por la noche, sino, a la Misa del Domingo. Tengan un banquete en casa con toda la familia, que los más pequeños sientan la felicidad de la Resurrección.

Tomemos el verdadero significado de la Semana Santa: es el momento de la Resurrección, de volver a nacer, de renovarnos y de volver a comenzar.

LA MURALLA QUE DIOS CONSTRUYÓ

En una casa situada a la orilla del mar, vivían desde hacía ya muchos años, Bertha, una viuda piadosa, su hijo Enrique y su nuera. En el verano, cuando estaba cubierta de enredaderas, la casa se veía hermosa.

Pero una mañana de invierno, les llegaron noticias perturbadoras; un ejército enemigo se acercaba a la ciudad y se esperaba que llegara de un momento a otro. Sentimientos de angustia y tristeza invadieron a todas las personas, haciendo que pasaran la noche en vela. Cuando las tinieblas eran más densas, se desencadenó una terrible tempestad.

En la casa de Bertha, Enrique había cerrado cuidadosamente las puertas y ventanas, reforzándolas con trozos de madera, a fin de que fueran más resistentes a los soldados.

Trató de hacer lo mejor que pudo para defender a su familia. El silencio reinaba en el ambiente, su esposa estaba sentada cerca de él, mientras que Bertha tenía los ojos finos en su Biblia. De repente, alzó la mirada y con el rostro iluminado dijo:

–Dios nos rodeará con una fuerte muralla y nuestros fieros enemigos no nos hallarán. –¿Es eso posible?– dijo Enrique. –¿Piensas realmente que Dios construirá una muralla sólo para impedir que llegue el ejército hasta acá? –¿No leíste hijo mío, acerca de los pajarillos, que ni uno de ellos cae a tierra sin el permiso de Nuestro Padre?

Enrique no contestó y todo quedó nuevamente sumido en el silencio. Hacia la medianoche, la tempestad disminuyó por un momento y se escuchó

el reloj de la iglesia tocar las doce campanadas; al mismo instante, a lo lejos una música militar. Todo parecía que había llegado la hora fatal.

Los tres se estrecharon entre sí y Bertha, teniendo de la mano a su hijo repitió: –Con fuerte muralla Dios nos rodeará y nuestros fieros enemigos no nos hallarán.

La música se acercaba, mezclada con el sonido confuso de los pasos y clamores. Pronto se oyeron gritos, y el crujir de las llamas les indicó que la obra de destrucción se cumplía. Pero ningún paso enemigo cruzó el hogar de la viuda, aunque estuviese en medio de la ciudad, la pequeña familia no fue molestada, como si hubiese ángeles custodiando la casa.

Poco después, se apagó el ruido, se aplacó la tempestad y un silencio de muerte envolvió el ambiente. Después de esperar varias horas, Enrique se atrevió a abrir un postigo, pero la luz llegaba muy débilmente.

Con mil precauciones, abrió la puerta y vio que necesitaba despejar el camino. Se quedó mudo al ver que montones de nieve cubrían por completo la casa, dándole aspecto de una simple colina de nieve.

Habían estado verdaderamente escondidos “por una muralla”. Enrique condujo a su madre a la puerta para que contemplara la muralla de su fe. Bertha, con lágrimas en los ojos y con la mirada hacia el cielo, exclamó: -En verdad el que hizo la promesa es fiel.

Amiguit@s, la fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible.

SECCIÓN RECREATIVA

CRUCIGRAMA

Amiguitos, completen el crucigrama del Evangelio de hoy (Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan 18, 1-19, 42).

Horizontal

2. El día en que crucificaron a Jesús, era la preparación de la __________.

6. ¿Qué iba cargando Jesús?

7. ¿Quién permaneció con Jesús junto a la cruz?

9. ¿En qué envolvieron el cuerpo de Jesús?

10. ¿A quién liberó Pilato?

Vertical

1. ¿Quién traicionó a Jesús?

3. ¿Cómo se llamaba el lugar hacia donde se dirigió Jesús para que lo crucificaran?

4. Completa: “Jesús el nazareno, el rey de los _________________”.

5. ¿De qué era la corona que le pusieron los soldados a Jesús después de azotarlo?

8. ¿Cómo se llamaba el sitio donde Pilato sentó a Jesús?

Respuestas

1. Judas; 2. Pascua; 3. Calavera; 4. Judíos; 5. Espinas; 6. Cruz; 7. Madre; 8. Enlosado; 9. Lienzos; 10. Barrabás.

DIRECTORIO: Fundado por José H. Alba en el año de 1932. Franqueo pagado. Publicación semanal. Permiso SEPOMEX 003 0732. Características 2145522112. Certificados de Licitud de contenido y de Título número 889 y 01119. Registro Reserva 04-2003-070111165300-101. Tiraje: 40,000 ejemplares. Costo $56.00 PESOS CIENTO. Director responsable: Pbro. Antonio Gutiérrez Montaño. Colaboración: Celina María Zepeda Gutiérrez. Ilustrador: Raúl Alonso Hernández. Oficina de El Amiguito: San Felipe 578, Col. Centro. Tel. 36-13-14-21. Diseño e Impresión por: Creator Comunicación, S. de R.L. de C.V.; Isla Flores 3344. Col. Jardines de San José. Tels. 3002-6470 y 71.

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