Año LXXVIII Guadalajara, Jal., 10 de abril de 2011 Núm. 15
HISTORIA DE LA FELICIDAD COMPARTIDA
Dos hombres, gravemente enfermos, compartían el mismo cuarto en un hospital. A uno de ellos lo hacían sentar una hora por día recostado en su respaldo para favorecer un drenaje. Su cama daba a la única ventana del cuarto. La cama del otro, en la otra extremidad, quedaba al margen de toda posibilidad de ver hacia afuera.
Cuando sentaban al enfermo de la ventana en su cama, éste pasaba su hora de tratamiento describiendo a su compañero lo que veía al exterior: había un hermoso bosque en donde frecuentemente se veían animales... Un lago en donde los cisnes nadaban y los niños entusiasmados hacían navegar sus barquitos a vela... Un césped y un jardín en donde se diría que las flores habían sido coloreadas por el arcoíris. El enfermo del otro extremo del cuarto, desde hacía días, había comenzado a vivir de nuevo a través de las animadas escenas descritas por su amigo de la ventana. Éste le contaba que los jóvenes enamorados caminaban unidos por el brazo. Más lejos, dos esposos se divertían con sus niños haciendo volar un barrilete. Mientras el hombre de la ventana describía las imágenes que desfilaban ante sus ojos, el otro cerraba los suyos e imaginaba las pintorescas escenas. Los días y las semanas pasaban, y cada día el hombre del fondo del cuarto esperaba
con cierta ilusión las descripciones de su amigo.
Una mañana, la enfermera llegó para lavar a los pacientes, y encontró con tristeza el cuerpo sin vida del enfermo de la ventana que se había ido apaciblemente durante el sueño.
Tiempo después, y tan pronto como le pareció oportuno, el otro enfermo, no sin tristeza pidió a la enfermera si podía desplazarlo al lugar de la ventana. Esperaba ver por sus propios ojos las coloridas imágenes que durante tantos días su amigo le había transmitido. La enfermera lo cambió de lugar y lo dejó solo...
Pero, para su sorpresa, fuera de la ventana se interponía un enorme muro blanco. Contrariado, el enfermo preguntó más tarde a la enfermera cuál razón habría llevado a su compañero fallecido a describirle tantas falsas escenas. “Imposible que las viera”, contestó la enfermera, “su compañero era ciego, y evidentemente no podía ni siquiera ver el muro de enfrente. Él inventó todo, porque seguramente deseaba comunicarle a usted la alegría de vivir.”
Hacer felices a los otros es el secreto de la propia felicidad. Un dolor compartido se reduce a la mitad, pero la felicidad compartida se multiplica al doble.
“EL AMIGO A QUIEN TANTO QUIERES
ESTÁ ENFERMO”
Se lo mandaron decir Marta y María a Jesús, a propósito de su hermano Lázaro.
Jesús oyó, fue a Betania… y resucitó a Lázaro.
-Esa pobrísima familia que conocemos y a la que Jesucristo quiere tanto, tiene hambre y le hace falta ropa y medicinas…
-Aquellos niños a los que atienden las religiosas y a los que Jesús ama entrañablemente, se las están viendo muy feas para alimentarse y vestirse en esta época de crisis…
-Aquella ancianita, a la que Jesucristo también quiere con todo su corazón, no tiene con qué pagar la renta de su humilde cuarto y apenas tiene para mal comer…
-Aquel pobre hombre, al que sin duda alguna Cristo también quiere mucho, lleva ya varios meses sin conseguir trabajo…
-Aquella mujer indigente, viuda o llena de hijos, ya no ve lo duro sino lo tupido…
¿Qué hará Cristo, por medio de nosotros, para “resucitarlos” a una vida menos dura y un poquito más humana? Hoy es un buen momento para responder a esta pregunta.
“QUIEN NO TIENE EL ESPÍRITU DE CRISTO –nos dice san Pablo en la Primera Lectura de hoy–, NO ES DE CRISTO”.
“HAGAN ESTO EN MEMORIA MÍA”
Esas palabras las dijo Jesús a sus discípulos; luego partió el pan, bebió de la copa y agregó: “Tomad, esto es mi cuerpo que se entrega por ustedes. Y esta es mi sangre de la nueva alianza que será derramada por muchos, hagan esto en memoria mía”... “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección...”, decimos en la Misa después de la consagración. Estos son días propicios para recordar el misterio que Jesús nos dejó cuando instituyó la Eucaristía.
La certeza de que Cristo vive es la raíz de toda la fe, esperanza y dinamismo de la comunidad cristiana. Después de dos mil años, Cristo -que murió y
resucitó para nuestra salvaciónsigue vivo, sigue presente en su Iglesia, guiándola y animándola por su espíritu, como lo hizo la primera comunidad cristiana y lo hará hasta la victoria final. Pero ¿dónde podemos cumplir con ese mandato del Señor? Todos los días, en la Única, Santa, Católica y Apostólica Iglesia fundada por el mismo Jesucristo; ante nuestros ojos, y por las manos del sacerdote, se realiza el milagro misterioso de la transustanciación del pan y vino en el cuerpo, sangre, espíritu y divinidad de nuestro Señor, el cual recibimos para que guarde nuestra alma para la vida eterna. Meditemos, pues, en el regalo que Cristo nos entregó hace casi dos mil años.
Amiguitos, estamos contentos de estar nuevamente con ustedes y saludarnos en este espacio. ¿Cómo están viviendo estos días?
¿Ya se prepararon para vivir como se debe la Semana Santa? Ya sé que sí. Ahora, leamos las cartas de la semana.
De: Bryan Ortiz Contreras jenny-divina-28@hotmail.com
Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: (sin asunto)
Hola, me llamo Bryan. Éste no es mi correo porque no tengo, pero es el de mi hermana. Yo tengo 8 años, tengo 3 hermanos, me gusta jugar futbol y turista mundial.
Voy a misa todos los domingos a un templo que están construyendo cerca de mi casa; el templo se llama Juan Pablo II, el padre que da las misas es muy divertido, explica muy bien el Evangelio. Les pido que recen para que el templo se termine de construir pronto. Bueno, adiós y muchas gracias.
Hola Bryan. Ya estamos todos pidiendo para que pronto se termine el templo de tu comunidad. Pero no dejes de asistir aunque esté en construcción, porque recuerda que la Iglesia somos todos.
De: Sergio Gutiérrez Nario yeyo-gelas@hotmail.com
Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: (sin asunto)
Hola a todos lo lectores de El Amiguito, mi nombre es Sergio
Gutiérrez y soy de Guadalajara Jalisco, y en la parroquia de Nuestra Señora del Divino Amor yo me dedico junto con otros más a dar pláticas pre bautismales. Le quiero mandar saludos a mi esposa e hijos, y a los sacerdotes de mi parroquia Juan Javier y Juan Lucas. Bueno saludos a todos y sigan leyendo El Amiguito. Sergio, gracias por escribirnos y por hacer labor de catequesis en tu parroquia. Sigue en contacto. Aquí van tus saludos…
De: Luis Guillermo Gómez Macías negritochocorrol@hotmail.com
Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: “Ser parte del Club de Dios” Hola amigos, quiero ser parte del Club. Voy a la parroquia de san Pío X y quiero ver si me pueden enviar cada mes imágenes de Cristo para Messenger.
Ya eres parte del Club, Luis. Estaremos en contacto para enviarte imágenes. Bienvenido.
De: María Fernanda Gómez Macías ferssuperstar@hotmail.com
Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: “Pertenecer al Club”
Hola, soy Fernanda, tengo 11 años y pertenezco a la parroquia de san Pío X y quisiera conocer más amiguitos para platicar con ellos. Me gusta leer El Amiguito, soy salmista y colectora, les pido mucho a mis amigos que pidan por mí porque me van a operar para el 10 de septiembre. Bueno, espero que publiquen mi carta y que pidan por mí. Llegaste al lugar indicado. Desde
ya, tienes muchos nuevos amigos que estarán pidiendo para que todo salga bien en tu cirugía. Bienvenida.
De: Iván Flores Contreras ivanflores_88@hotmail.com
Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: “Quiero tener la oportunidad de ser del Club del Amiguito”
Hola, soy Iván Flores contreras tengo 17 años: sí me gusta estudiar, actualmente curso el 2º semestre de Preparatoria que se ubica en San Juan Ocotán y obviamente me gustaría formar parte del Club del Amiguito aunque pues ya sé que estoy muy grande ¿verdad? Me gusta mucho El Amiguito, obviamente lo leo cada fin de semana. Espero que sí me admitan. Quiero mandar saludos a todos mis amigos y maestros de la prepa Nº 15.
¡Saludos a todos amigos, puro 2º
“B’’ turno matutino! Ah, también quiero mandarle un saludo a mi tía María Otilia Flores Leal que es catequista del templo de Getsemaní. Actualmente pertenezco al coro de san Cristóbal Magallanes. Ya eres miembro del Club, Iván. Bienvenido. Nunca serás demasiado grande para ser nuestro amigo. Aquí mandamos tus saludos…
De: Gina Díaz Linares
sexxychocorrol@hotmail.com
Para: clubdelamiguito@terra.com.mx
Asunto: “Quiero ser parte del Club” Hola, mi nombre es Cristina, tengo 7 años y cuando crezca me gustaría ser Veterinaria porque me gustan mucho los perros. Me gusta ir al catecismo, tengo un hermano de 8 años y una hermanita de 4 meses. Mi mamá y mi papá nos llevan a Misa todos los domingos y a mí me gusta ir también. Tengo una tía que quiere ser monja, se llama Diana. Bueno, me despido y espero recibir sus mensajes. Este es el correo de una tía pero me lo presta. Hasta pronto, ojalá publiquen mi correo. Ya publicamos tu correo, Cristina. Bienvenida al Club y saluda a tu tía de nuestra parte. Felicidades por esa familia tan bonita. Hasta pronto.
Amigos, recuerden vivir con armonía esta próxima Semana Santa.
¡Hasta la próxima semana!
clubdelamiguito@terra.com.mx
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