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Juventudes-Innovadoras-por-el-Medioambiente-en-Iberoamérica

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JUVENTUDES INNOVADORAS

POR EL MEDIOAMBIENTE

Desliza hacia abajo

UNA ALIANZA PARA TRANSFORMAR EL PRESENTE:

JUVENTUDES, COOPERACIÓN Y SOSTENIBILIDAD

El complejo escenario ambiental que atravesamos es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo y exige respuestas inmediatas, coordinadas y con visión de futuro En Iberoamérica, una de las regiones más biodiversas y afectadas por el cambio climático, esta urgencia se manifiesta con especial intensidad, pero también ha encontrado una respuesta decidida en la creatividad, el compromiso y la capacidad transformadora de sus juventudes.

Las iniciativas destacadas en este documento evidencian que las juventudes iberoamericanas no se limitan a alzar la voz frente a la emergencia climática y desafíos ambientales: actúan, innovan y construyen soluciones desde sus territorios, conectando experiencias locales con agendas globales Su liderazgo demuestra que la sostenibilidad no es solo una meta ambiental, es también una oportunidad para avanzar en inclusión, dinamizar economías locales y promover un desarrollo con visión de largo plazo.

Estas iniciativas avanzan en la misma dirección que la Carta Medioambiental Iberoamericana, materializando en terreno muchos de sus principios y ejes de acción. Desde la mitigación y adaptación al cambio climático hasta la protección de la biodiversidad y la gestión sostenible de los recursos, estos proyectos muestran cómo la Comunidad Iberoamericana se construye desde sus bases, con innovación, compromiso y cooperación

OIJ SEGIB

LA FUERZA POLÍTICA DE UNA GENERACIÓN CLIMÁTICA

La crisis climática constituye un desafío estructural para el desarrollo sostenible, la estabilidad de los ecosistemas y la calidad de la gobernanza democrática en Iberoamérica, con impactos profundos, diferenciados y persistentes sobre las juventudes. En este escenario, las personas jóvenes se consolidan como un actor político estratégico, no solo por su condición generacional, sino por su creciente capacidad de incidencia efectiva en los procesos de diseño, implementación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas vinculadas a la justicia socioambiental.

Desde el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica, reconocemos la necesidad urgente de fortalecer los marcos normativos, institucionales y los mecanismos de gobernanza que garanticen una participación sustantiva, significativa y sostenida de las juventudes en el entramado climático regional e internacional. Incorporar de manera transversal el enfoque intergeneracional no es únicamente una cuestión de equidad, sino una condición indispensable para la eficacia, legitimidad y sostenibilidad de las respuestas frente a la crisis climática.

La presente recopilación de buenas prácticas constituye una contribución técnica y política de alto valor para los gobiernos, los organismos internacionales y los actores de la sociedad civil, al visibilizar experiencias concretas que demuestran que la participación juvenil fortalece la democracia, mejora la calidad de las políticas públicas y acelera el avance hacia transiciones ecológicas justas, inclusivas y sostenibles.

El Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica expresa su más sincero agradecimiento a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) por su apertura, disposición y buena voluntad para promover la participación activa del OIJ en estos espacios de reflexión y acción regional, así como a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) por su apoyo decidido a estas iniciativas, inspiradas en la visibilización del compromiso, la capacidad propositiva y el liderazgo de las personas jóvenes en la defensa de la justicia socioambiental, la protección del medio ambiente y la construcción de un futuro común más justo y sostenible para Iberoamérica.

Asimismo, nuestro máximo reconocimiento y agradecimiento al Gobierno de Brasil y a la Presidency of Youth Climate Champion (PYCC) por la visibilidad otorgada a esta iniciativa en el marco del proceso de la Conferencia de las Partes (COP) y durante su celebración, contribuyendo de manera decisiva a posicionar las voces, demandas y propuestas de las juventudes iberoamericanas en la agenda climática internacional.

LA CARTA MEDIOAMBIENTAL IBEROAMERICANA

La Carta Medioambiental Iberoamericana constituye hoy el principal acuerdo político adoptado en el espacio iberoamericano para responder de manera conjunta y articulada a tres desafíos que definen nuestro tiempo: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Más que una declaración de principios, representa una hoja de ruta compartida y un compromiso ético y político con las generaciones presentes y futuras, orientado a garantizar el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible

La Carta reconoce que la sostenibilidad ambiental no es un ámbito sectorial, sino un pilar estructural del desarrollo en todas sus dimensiones, económica, social y democrática Un entorno sano es condición para la salud pública, la estabilidad de los ecosistemas, la seguridad alimentaria, la reducción de desigualdades y la cohesión social. En un contexto de crisis ecológica global, este acuerdo busca orientar las políticas públicas, la inversión y la cooperación regional hacia modelos de desarrollo resilientes, inclusivos y bajos en carbono, protegiendo tanto los medios de vida como el patrimonio natural de la región

Para alcanzar estos objetivos, la Carta se organiza en torno a cuatro ejes estratégicos que estructuran la acción regional:

1.Mitigación y adaptación al cambio climático

2.Biodiversidad y restauración de ecosistemas

3.Recursos hídricos y océanos

4 Contaminación y residuos sólidos, incluyendo plásticos y micro plásticos

Estos ejes no operan de manera aislada: su enfoque es sistémico e interdependiente, promoviendo soluciones integradas que articulen transición energética, economía circular, gestión sostenible del agua y restauración ecológica.

En este marco, la Agenda Medioambiental Iberoamericana se consolida como el instrumento estratégico encargado de operacionalizar y dar seguimiento a los compromisos asumidos en la Carta. La Agenda fortalece la coordinación entre los países iberoamericanos, impulsa la cooperación técnica y financiera, y promueve la implementación efectiva de acciones estratégicas con mecanismos de monitoreo y evaluación Su valor añadido radica en traducir compromisos políticos en programas, metas e iniciativas concretas de alcance regional

Un elemento transversal y diferenciador de esta arquitectura institucional es la incorporación plena, efectiva y significativa de las juventudes Las juventudes iberoamericanas no son únicamente beneficiarias de las políticas ambientales: son actoras estratégicas en su diseño, implementación y evaluación. Su capacidad de innovación, su creatividad social y su compromiso con la justicia climática las posicionan como agentes clave de transformación.

A través de la participación ciudadana, la innovación social y la co-creación intergeneracional, las juventudes contribuyen a conectar saberes locales y ancestrales con conocimiento científico y tecnologías emergentes. Este puente permite desarrollar soluciones contextualizadas, culturalmente pertinentes y, al mismo tiempo, escalables y replicables en distintos territorios. Integrar su liderazgo no es solo una apuesta ética, sino una decisión estratégica para fortalecer la eficacia, legitimidad y sostenibilidad de la acción ambiental iberoamericana

La Carta, junto con su Agenda, configura así un marco de acción regional que reconoce que el futuro ambiental de Iberoamérica depende de decisiones presentes, cooperación sostenida y una participación activa de quienes heredarán, y ya están transformando, ese futuro

¿POR QUÉ LAS JUVENTUDES IBEROAMERICANAS

SON EL CORAZÓN DE LA ACCIÓN CLIMÁTICA Y DEL MEDIOAMBIENTE?

Las juventudes iberoamericanas se han convertido en un motor imprescindible para transformar la agenda ambiental de nuestra región Lejos de ser actores secundarios, hoy son protagonistas de nuevas formas de liderazgo que combinan rigor técnico, innovación social y un profundo compromiso ético con la vida en el planeta. Allí donde los desafíos climáticos se hacen más visibles (en los territorios rurales, las ciudades costeras, las comunidades indígenas o los barrios urbanos), las y los jóvenes están impulsando respuestas creativas que renuevan la esperanza y amplían los horizontes de acción.

Su fuerza reside en la capacidad de conectar escalas: lo comunitario con lo global, lo cultural con lo científico, la tradición con la tecnología. Esta visión integral les permite comprender la crisis climática no solo como una emergencia ambiental, sino como un desafío social, económico y democrático Por eso, sus propuestas incorporan principios de justicia, equidad intergeneracional, derechos humanos y defensa de la naturaleza, elementos clave para cualquier transformación sostenible.

Este espíritu innovador se expresa en cientos de iniciativas que protegen la biodiversidad, revitalizan saberes ancestrales, desarrollan soluciones tecnológicas, promueven la educación ambiental o fortalecen la participación política. La suma de estas acciones evidencia un movimiento amplio, diverso y articulado, capaz de influir en políticas públicas y de abrir nuevos caminos hacia una Iberoamérica más resiliente.

Reconocer a las juventudes como el corazón de la acción climática y ambiental implica asumir que su liderazgo no es solo deseable, sino indispensable. Su energía, su capacidad de colaboración y su visión de futuro constituyen una oportunidad única para acelerar las transiciones ecológicas que la región necesita. Este esfuerzo colectivo, plasmado en el proyecto Juventudes Innovadoras por el Medioambiente, demuestra que cuando las juventudes participan de forma plena, inclusiva y significativa, el cambio no solo es posible: ya está en marcha.

UNA GENERACIÓN QUE INNOVA POR LA TIERRA

Por primera vez en su historia, el Sistema Iberoamericano llevó adelante un ejercicio conjunto para identificar, visibilizar y amplificar las iniciativas juveniles que están redefiniendo la acción ambiental en nuestros territorios. A través de un mapeo regional en los 22 países y de una convocatoria pública sin precedentes, se reunieron 170 iniciativas que encarnan el compromiso, la creatividad y la determinación de una generación que no solo denuncia la crisis climática y ambiental: la enfrenta con soluciones.

Este proceso inédito permitió reconocer la amplitud y profundidad del liderazgo juvenil, revelando un ecosistema vibrante de proyectos que combinan ciencia, cultura, tecnología, organización comunitaria y defensa de la naturaleza De estas iniciativas, se seleccionaron 44 para esta publicación, atendiendo criterios de impacto, representatividad territorial y alineación con los ejes de la Carta Medioambiental Iberoamericana. Cada una es un ejemplo de cómo la juventud iberoamericana convierte la urgencia ambiental en innovación transformadora

El esfuerzo culminó con la movilización de 8 iniciativas hacia la PreCOP Iberoamericana en Brasilia, dos por cada eje de la Carta: mitigación y adaptación al cambio climático; biodiversidad y restauración de ecosistemas; gestión de recursos hídricos y protección de los océanos; contaminación y residuos sólidos, incluyendo, plásticos y microplásticos. Allí, estos grupos juveniles compartieron sus aprendizajes ante delegaciones, organismos y redes regionales, demostrando que la acción climática y ambiental más audaz y efectiva está emergiendo desde sus territorios.

Este panorama confirma algo fundamental: las juventudes no son solo un actor del futuro, sino también del presente Con visión, valentía y sentido colectivo, están abriendo un camino que inspira a gobiernos, instituciones y comunidades. Gracias a ellas, el Sistema Iberoamericano avanza hacia una agenda ambiental más justa, participativa y ambiciosa. La regeneración de nuestra región ya comenzó, y lleva el sello inconfundible de esta generación que innova por la Tierra

EL PULSO VERDE DE UNA REGIÓN EN MOVIMIENTO

Iberoamérica vive un momento decisivo. La crisis climática avanza con fuerza en una de las regiones más biodiversas del planeta, pero también en una de las más resilientes y creativas. Frente a un escenario global marcado por el aumento de la temperatura, la pérdida de ecosistemas y la creciente desigualdad, las juventudes iberoamericanas están impulsando un nuevo ciclo de acción ambiental que combina urgencia, innovación y justicia social Desde comunidades rurales hasta centros urbanos, desde territorios indígenas hasta entornos digitales, las y los jóvenes están articulando respuestas que dialogan con las grandes transformaciones de nuestro tiempo.

En este contexto, la voz juvenil ha cobrado un protagonismo político ineludible Su capacidad para vincular ciencia y territorio, tecnología y cultura, denuncia y propuesta, les ha permitido convertirse en un actor estratégico dentro de la arquitectura ambiental internacional. Hoy, la acción climática juvenil en Iberoamérica no solo acompaña los debates globales: los redefine desde una mirada intergeneracional, plural y profundamente territorial

En esta construcción colectiva destaca un marco fundamental: la Carta Medioambiental Iberoamericana, un referente regional que sintetiza compromisos comunes en torno a la protección del planeta, la gestión justa de los recursos y la defensa de los bienes naturales. Junto a ella, la Agenda Medioambiental Iberoamericana ofrece una hoja de ruta clara para fortalecer políticas públicas, cooperación y gobernanza ambiental en toda la región. Ambos instrumentos se han convertido en pilares para orientar, sostener y proyectar la participación juvenil en los espacios institucionales y multilaterales.

Esta Introducción sitúa el punto de partida de este proyecto: una región que se mueve al ritmo del pulso verde de sus juventudes Su liderazgo, su creatividad y su determinación muestran que la transición ecológica no es solo un desafío técnico, sino un proceso político y cultural que requiere nuevas miradas y nuevas energías. Iberoamérica tiene en sus juventudes una fuerza transformadora capaz de renovar la esperanza y abrir caminos hacia futuros más justos y sostenibles

A.

PROYECTO JÓVENES INNOVADORES POR EL MEDIOAMBIENTE

“DE LAS IDEAS A LA ACCIÓN: CONSTRUIR UN ECOSISTEMA DE INNOVACIÓN JUVENIL”

Propósito y visión compartida

Cómo surge el proyecto y qué busca transformar

El proyecto Juventudes Innovadoras por el Medioambiente nace de una convicción profunda: que las juventudes iberoamericanas poseen la creatividad, la fuerza política y la sensibilidad territorial necesarias para impulsar transformaciones que nuestros sistemas ambientales ya no pueden postergar. Surge como respuesta a un contexto en el que la crisis climática y los desafíos ambientales exigen nuevas formas de liderazgo, enfoques colaborativos y modelos de gobernanza que integren a quienes sienten el futuro más de cerca: las y los jóvenes de la región.

Con este horizonte común, el proyecto se construye sobre una alianza estratégica entre la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), a la que se suma la colaboración clave del Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ). Esta articulación entre cooperación, institucionalidad regional y juventud permitió crear un espacio innovador donde confluyen políticas públicas, participación social y soluciones locales que dialogan directamente con los marcos multilaterales.

El propósito central es claro: impulsar un ecosistema iberoamericano de innovación juvenil medioambiental que reconozca, fortalezca y conecte iniciativas existentes, al tiempo que genera nuevas oportunidades de aprendizaje, incidencia y articulación. El proyecto busca transformar la forma en que se concibe la acción climática juvenil, pasando de una participación limitada a un rol activo en la producción de conocimiento, el diseño de respuestas comunitarias y la formulación de políticas.

Su visión compartida apuesta por juventudes capaces de liderar procesos de regeneración ecológica, promover la justicia socioambiental y revitalizar la relación entre naturaleza y sociedad. Desde esta perspectiva, Juventudes Innovadoras por el Medioambiente no es solo un proyecto: es una plataforma de futuro, un espacio donde las ideas se convierten en acción y donde la innovación se transforma en una herramienta de cambio real para toda Iberoamérica.

B. Metodología de trabajo colaborativo

Enfoque participativo, digital y territorial

La metodología del proyecto Jóvenes Innovadores por el Medioambiente se diseñó para reflejar la diversidad, la creatividad y la energía política de las juventudes iberoamericanas Desde el inicio, se apostó por un enfoque participativo, digital y territorial que permitiera recoger la riqueza de experiencias presentes en la región y, al mismo tiempo, garantizar procesos abiertos, inclusivos y transparentes.

El enfoque participativo se articuló mediante consultas, diálogos y espacios de co-creación donde jóvenes, organizaciones comunitarias, instituciones y actores técnicos pudieron aportar visiones, conocimientos y prioridades. Esta construcción colectiva permitió identificar desafíos reales, evitar aproximaciones verticales y asegurar que cada etapa del proyecto respondiera a necesidades expresadas desde los territorios Las juventudes no fueron invitadas a validar decisiones: formaron parte activa de su diseño.

Complementariamente, la dimensión digital posibilitó ampliar el alcance del proceso, reduciendo brechas geográficas y facilitando la participación de jóvenes de contextos rurales, urbanos, insulares e indígenas. Herramientas colaborativas, plataformas abiertas y mecanismos de registro en línea permitieron recibir, organizar y analizar un volumen significativo de iniciativas, garantizando criterios comunes de transparencia y accesibilidad. Este ecosistema digital no solo apoyó el mapeo regional, sino que fortaleció redes existentes y estimuló la creación de nuevas alianzas.

Finalmente, el componente territorial fue clave para reconocer la pluralidad ecológica, lingüística y cultural de Iberoamérica. A través de una combinación de elementos: un mapeo regional, convocatorias públicas y movilización de iniciativas en espacios presenciales, el proyecto logró conectar realidades diversas sin perder su anclaje local Cada iniciativa fue analizada en su contexto, permitiendo identificar enfoques innovadores construidos desde la comunidad, el territorio y la identidad.

Esta metodología integrada (participativa, digital y territorial) consolidó un proceso inédito en el Sistema Iberoamericano y demostró que la acción climática y ambiental juvenil es más poderosa cuando se construye desde la horizontalidad, la colaboración y la escucha activa.

C.

Criterios de selección y evaluación

Transparencia, impacto, sostenibilidad y diversidad

El proceso de selección y evaluación de iniciativas en el proyecto Juventudes Innovadoras por el Medioambiente se diseñó para garantizar rigor, transparencia y representatividad en cada decisión. Dado el carácter inédito del mapeo y la ambición regional del proyecto, era fundamental contar con criterios que permitieran valorar no solo la calidad técnica de las iniciativas, sino también su pertinencia social, territorial y ambiental. Así, se consolidó un marco de análisis que reconoce la complejidad de los desafíos climáticos y ambientales y la diversidad de respuestas que las juventudes están construyendo en toda Iberoamérica

En primer lugar, se evaluaron los beneficios ambientales, considerando la capacidad real de cada iniciativa para proteger ecosistemas, reducir impactos o fortalecer la resiliencia comunitaria También se valoró el liderazgo juvenil, tomando en cuenta no solo la presencia de jóvenes en los equipos, sino su rol activo en la toma de decisiones, el diseño de soluciones y la sostenibilidad del proyecto.

La replicabilidad y la escalabilidad fueron criterios clave para identificar iniciativas con potencial de expandirse a nuevos territorios, generar aprendizajes transferibles y convertirse en modelos de referencia regional. A ello se sumó la sostenibilidad en el tiempo, indispensable para reconocer proyectos capaces de perdurar más allá de ciclos puntuales de financiamiento o voluntariado.

El análisis incorporó también el enfoque territorial, valorando el arraigo comunitario, la pertinencia cultural y la comprensión del contexto local. Del mismo modo, se consideró el enfoque en vulnerabilidad, priorizando iniciativas que atienden a comunidades en riesgo o que buscan reducir desigualdades socioambientales

La pertinencia temática respecto a los ejes de la Carta Medioambiental Iberoamericana fue otro componente central, asegurando coherencia entre los desafíos regionales y las respuestas juveniles. Finalmente, se evaluaron criterios vinculados a la innovación: enfoque centrado en el/la usuario/a, prototipado e iteración, y creatividad, elementos que reflejan la capacidad de una iniciativa para aprender, adaptarse y proponer soluciones originales frente a problemas complejos

Estos criterios, aplicados de manera equilibrada y transparente, permitieron visibilizar la riqueza y profundidad del ecosistema juvenil iberoamericano Más que seleccionar proyectos, este proceso permitió reconocer el inmenso potencial de una generación que está redefiniendo el futuro ambiental de la región con inteligencia, compromiso y visión transformadora.

D. Actores aliados

SEGIB, OIJ, AECID, gobiernos y organizaciones juveniles

El proyecto Juventudes Innovadoras por el Medioambiente se sostiene sobre una arquitectura de alianzas que refleja la fuerza colectiva de Iberoamérica cuando sus instituciones, juventudes y redes se movilizan hacia un mismo propósito. Desde su concepción, el proyecto se nutrió de la convergencia entre actores públicos, organismos internacionales, plataformas juveniles y espacios de cooperación que reconocen en la juventud una energía política indispensable para transformar la agenda ambiental de la región

En el centro de esta alianza se encuentra el compromiso activo de los organismos gubernamentales de juventud de los países iberoamericanos, que aportaron visión, legitimidad y articulación territorial. Entre ellos, destaca especialmente la participación de la Secretaría Nacional de Juventud de Brasil, cuya colaboración fue clave para el despliegue regional del proceso y para la realización de la PreCOP Iberoamericana en Brasilia Su liderazgo reafirma el papel de los Estados como aliados estratégicos para garantizar que la acción climática y ambiental juvenil se traduzca en políticas públicas y transformaciones reales.

El proyecto también fortaleció su alcance gracias al involucramiento de redes y plataformas juveniles, que aportaron diversidad, innovación y un conocimiento profundo de las realidades locales Estos espacios multiplicaron la participación y ampliaron el impacto del mapeo, garantizando que la voz juvenil se construyera desde abajo, desde la comunidad y desde los territorios

A este entramado se sumó el respaldo de organismos multilaterales como la CAF (banco de desarrollo de América Latina y el Caribe) y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), cuyo apoyo técnico y político consolidó la dimensión regional y elevó la capacidad de incidencia del proyecto. Su acompañamiento reafirma que la cooperación internacional tiene un papel determinante en la creación de ecosistemas que potencian la innovación juvenil

Sobre este terreno fértil se formalizóoperó la alianza institucional entre la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), cuya visión compartida dio origen al proyecto, con la colaboración esencial del Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) en su ejecución. Juntas, estas instituciones demostraron que la cooperación iberoamericana puede ser un motor capaz de abrir espacios inéditos para la participación juvenil

La suma de estos actores dio forma a una alianza potente y plural, movida por la convicción de que la transformación ambiental de Iberoamérica será imposible sin el liderazgo, la creatividad y la determinación de sus juventudes

14. México 12. Guatemala
El Salvador
Cuba 13. Honduras 15. Nicaragua
16. Panamá 7. Costa Rica 9. Ecuador 6. Colombia
18. Perú 5. Chile 2. Argentina 23. Regional
22. Venezuela 4. Brasil 3. Bolivia
17. Paraguay
11. España
19. Portugal 1. Andorra
20. Rep. Dominicana
21. Uruguay

El patrimoni mundial andorrà en mans dels joves (Eje 2)

Punt Jove d’Andorra la Vella (Eje 4)

Jóvenes por el Clima (Eje 1)

Unplastify (Eje 4)

Plataforma de Juventudes por la Justicia

Climática – PJJC (Eje 1)

Escola das Juventudes / Centro Sabiá (Eje 2)

Water Innovation Lab Brasil – WIL Brasil (Eje 3)

Tremendas (Eje 1)

Jóvenes por el Clima (Eje 1)

Festiva eco-cultural, Buenaventura sin basura (Eje 2)

Red de Juventudes y Cambio Climático de Costa Rica – RJCCCR (Eje 1)

Biorreactores de microalgas para mitigar contaminación del aire urbano (Eje 1)

Greener – Moda sostenible que purifica el aire (Eje 4)

Resilient Highlands – Jóvenes Mayas en agricultura sostenible (Eje 1)

Scouts Guatemala – Tide Turners Plastic Challenge (Eje 4)

Red Hondureña de Municipios Verdes –Sustenta Honduras (Eje 3)

Voluntariado Ambiental Juvenil –

Protección de tortugas marinas (Eje 3)

Red de Jóvenes por el Ambiente y la Cuenca del Canal de Panamá (Eje 3)

Paraguay Sostenible: Jóvenes por el Clima (Eje 1)

Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura (Eje 4)

Por mi Parque (Eje 3)

#Rcicla+ (Eje 4)

Estrategia Nacional para o Mar (Eje 3)

Programa Eco-Escolas (Eje 4)

Verdes (Eje 2)

(Eje 4)

Agentes
Recicla+

Semillas Nativas – Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas (Eje 2)

EcoCity Uruguay (Eje 4)

Paradise (Eje 3)

Eco-UCV (Eje 4)

Protect
Movimiento

GYBN LAC – Latin America & Caribbean Youth Biodiversity Network (Eje 2)

Jóvenes por el Agua – Red GWP Honduras y El Salvador (Eje 3)

HISTORIAS QUE REGENERAN EL PLANETA:

INICIATIVAS JUVENILES MEDIOAMBIENTALES

44 caminos hacia una Iberoamérica sostenible

Eje 1 - Climas en movimiento: mitigación y adaptación al cambio climático

Eje 2 - Raíces que renacen: biodiversidad y restauración de ecosistemas

Eje 3 - Agua y vida: gestión de recursos hídricos y océanos

Eje 4 - Cero residuos, todo futuro: contaminación y residuos sólidos

1 EJE 2 EJE 3 EJE 4

Climas en movimiento: mitigación y adaptación al cambio climático

Introducción

1. Jóvenes por el Clima

2. Marina Gros Bretó

3. Plataforma de Juventud por la Justicia Climática (PJJC)

4. Red de Juventudes y Cambio Climático de Costa Rica (RJCCCR)

5. Tremendas

6. Paraguay Sostenible: Jóvenes por el Clima

7. Biorreactores de Microalgas

8. Resilient Highlands

9. Diplomado en Monitoreo de Fondos Climáticos para el Empoderamiento de las Juventudes Indígenas

10. Pilas puestas

11. Bicicletear La Habana

1 EJE 2 EJE 3 EJE 4

Eje 1 - Climas en movimiento: mitigación y adaptación al cambio climático
Acelerar

la implementación del Acuerdo de París

El Eje 1 propone actuar con decisión frente al cambio climático. Plantea avanzar hacia economías descarbonizadas, resilientes e inclusivas, reduciendo emisiones y apostando por un desarrollo que no comprometa el planeta. También destaca la importancia de la protección y restauración de ecosistemas, como los bosques, que ayudan a capturar carbono y frenar la pérdida de biodiversidad Reconoce, además, que adaptarse a los impactos del cambio climático es una prioridad para la región. Finalmente, subraya la importancia de la cooperación entre países iberoamericanos y de fortalecer el financiamiento, el acceso a tecnología y las capacidades, para asegurar una transición justa hacia un desarrollo bajo en emisiones y resiliente al clima.

Iberoamérica es una de las regiones más vulnerables al cambio climático, siendo la segunda región a nivel mundial más propensa a desastres, muchos de ellos de origen climático.

JÓVENES POR EL CLIMA

Más verde, más justo, más nuestro.

PRESENTACIÓN

Jóvenes por el Clima (JxC) es una organización juvenil argentina fundada en 2019 que surge en el marco del movimiento global por la justicia climática inspirado en las huelgas estudiantiles de Fridays for Future. Desde sus inicios, se consolidó como una de las principales voces juveniles en el debate ambiental de América Latina, articulando movilizaciones masivas, campañas de incidencia política y procesos de educación climática con fuerte anclaje territorial.

El movimiento se define como un espacio de acción colectiva intergeneracional y federal, que busca impulsar políticas públicas climáticas ambiciosas y promover una transición socioecológica justa en Argentina. Su accionar combina la movilización social, la formación ambiental popular y la incidencia institucional, colocando a las juventudes como protagonistas en la toma de decisiones sobre el futuro climático del país.

CONTEXTO

La creación de Jóvenes por el Clima responde a un contexto de crisis climática global y a la necesidad de visibilizar la desigualdad ecológica y social en Argentina. Nacido en Buenos Aires, el movimiento rápidamente se expandió a diversas provincias (como Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Chubut) conformando una red nacional de acción climática juvenil.

En el país, los efectos del cambio climático se manifiestan en sequías prolongadas, incendios forestales, pérdida de biodiversidad y contaminación hídrica y atmosférica, afectando directamente a comunidades rurales y urbanas. Frente a estos desafíos, Jóvenes por el Clima impulsa una mirada integral que vincula la defensa del ambiente con la justicia social, entendiendo la emergencia climática como una crisis de derechos humanos.

PRINCIPALES LOGROS

El impacto de Jóvenes por el Clima es visible tanto en la movilización social masiva de la juventud argentina como en la incidencia institucional lograda en políticas públicas. El movimiento fue clave en la declaración de la Emergencia Climática y Ecológica en Argentina (2019), impulsó la Ley de Educación Ambiental Integral (2021) y lideró campañas como #LeyDeHumedalesYa y #NoMásQuemas, orientadas a proteger ecosistemas críticos.

Asimismo, ha instalado la problemática climática en la agenda pública y mediática, logrando un cambio cultural profundo: el ambiente pasó a ser entendido como una causa política prioritaria y transversal. Su acción ha permitido conectar la lucha ambiental con la equidad de género, la inclusión territorial y los derechos de las generaciones futuras.

Entre los principales logros de Jóvenes por el Clima se destacan su rol en la sanción de la Ley de Educación

Ambiental Integral, la organización de movilizaciones multitudinarias en todo el país y la construcción de una red federal de activistas jóvenes comprometidos con la acción climática.

Además, ha consolidado vínculos con el Ministerio de Ambiente, organismos internacionales y movimientos globales por la justicia climática, participando en foros como la COP25 y la COP26.

Su capacidad para articular educación, comunicación y acción directa ha transformado la forma en que la sociedad argentina concibe la crisis climática, fortaleciendo la voz de la juventud como actor político, comunicacional y de incidencia real en la toma de decisiones.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo organizativo de Jóvenes por el Clima es altamente replicable. Su estructura horizontal, la comunicación digital y el enfoque de educación popular lo hacen adaptable a distintos contextos socioculturales. Cualquier colectivo juvenil con interés ambiental puede implementar estrategias similares, siempre que promueva la participación democrática, la sensibilización territorial y la acción colectiva.

El uso estratégico de redes sociales, la capacidad de coordinación entre juventudes rurales y urbanas, y el acompañamiento de organizaciones internacionales como Fridays for Future o Climate Reality Project son elementos claves para su reproducción en otros países de la región.

Escalabilidad:

En cuanto a su escalabilidad, el movimiento posee un fuerte potencial de expansión nacional y regional. Su presencia federal y su conexión con redes latinoamericanas de jóvenes climáticos permiten proyectar acciones conjuntas, fortalecer liderazgos locales y ampliar su incidencia política.

Para escalar de forma sostenible, la iniciativa requiere consolidar alianzas con instituciones educativas, organismos gubernamentales y entidades multilaterales que garanticen formación, recursos y continuidad intergeneracional. De ese modo, Jóvenes activistas por el Clima puede convertirse en una plataforma regional de acción climática juvenil en el Cono Sur.

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“Nuestra generación no puede esperar. La crisis climática ya está afectando nuestras vidas, nuestros ríos, nuestras montañas. Luchamos por un futuro en el que vivir sea posible, no un privilegio.”

- Integrante de Jóvenes por el Clima, Argentina.

REDES SOCIALES

Sitio oficial: https://jovenesporelclima.org.ar/

Redes sociales:

Instagram: @jovenesporclimaarg

Twitter/X: @jovenesclimaarg

MARINA GROS BRETÓ

Defender la tierra, encender el futuro

PRESENTACIÓN

Marina Gros Bretó es una joven activista ambiental de Aragón, referente en la lucha contra la expansión del gas fósil en España. Su trabajo combina la defensa del territorio con la coordinación de la Red Gas No Es Solución, una articulación de organizaciones y colectivos que promueven una transición energética justa, ecofeminista y libre de combustibles fósiles.

Desde su compromiso local con la protección de las montañas aragonesas, Marina ha escalado su acción a niveles nacional e internacional, participando en espacios como la COP27 y el Parlamento Europeo, donde ha representado la voz de las juventudes españolas que exigen una transformación profunda del modelo energético. Su liderazgo une el activismo de base con la incidencia política, generando puentes entre comunidades rurales, organizaciones sociales y actores institucionales.

CONTEXTO

La iniciativa nace en un contexto de transición energética desigual en España, donde la apuesta por el gas fósil se ha presentado como una solución temporal a la descarbonización. Frente a ello, Marina Gros impulsa una narrativa alternativa que visibiliza los impactos socioambientales de los megaproyectos gasísticos, especialmente en regiones rurales y montañosas como Aragón, afectadas por la despoblación, la pérdida de biodiversidad y la vulnerabilidad económica.

El activismo de Marina se enmarca en movimientos como Ecologistas en Acción y la Plataforma en Defensa de las Montañas, espacios que integran las voces de comunidades locales, campesinas y mujeres organizadas. Su labor busca frenar la expansión del extractivismo fósil y promover una transición energética que ponga en el centro la justicia social, climática y de género.

PRINCIPALES LOGROS

Las acciones de Marina Gros Bretó han tenido un impacto directo en la sensibilización ciudadana y en la articulación de redes juveniles y territoriales frente a la crisis climática. Su liderazgo ha contribuido a cuestionar la dependencia del gas fósil, generando debates sobre el papel de las energías limpias, la planificación ecológica y la equidad territorial.

La iniciativa ha promovido una mayor conciencia social sobre la urgencia de una transición energética justa, impulsando la inclusión de la perspectiva ecofeminista en el discurso ambiental. Además, ha fortalecido las capacidades de jóvenes activistas mediante espacios formativos, talleres y movilizaciones, generando nuevas generaciones de defensoras y defensores del territorio.

Entre los principales logros de esta iniciativa destaca la consolidación de la Red Gas No Es Solución como un espacio de coordinación estatal que vincula a colectivos locales, movimientos juveniles y organizaciones sociales en la denuncia del modelo energético fósil. A nivel local, Marina ha liderado campañas de comunicación, movilización y resistencia frente a proyectos gasísticos en Aragón, articulando esfuerzos comunitarios para proteger las montañas y los recursos naturales.

En el plano político, su participación en la COP27 y en espacios del Parlamento Europeo ha permitido trasladar la experiencia territorial a un ámbito internacional, contribuyendo al debate global sobre justicia climática. Gracias a su trabajo, se han generado sinergias entre la acción local y la incidencia global, además de una visibilidad inédita del papel de las mujeres jóvenes en la lucha ambiental. La práctica también ha sido reconocida con el Premio Nacional de Juventud 2024 de Medio Ambiente, otorgado por el Instituto de la Juventud de España (INJUVE).

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo impulsado por Marina Gros es altamente replicable en otros contextos iberoamericanos donde los movimientos sociales enfrentan problemáticas similares vinculadas al extractivismo energético. Su combinación de herramientas de incidencia política, activismo territorial y enfoque ecofeminista puede adaptarse a diversas realidades sociopolíticas, promoviendo la creación de redes locales de resistencia frente a proyectos contaminantes. El uso de metodologías participativas, la comunicación transformadora y la articulación intergeneracional hacen de esta práctica un referente para la juventud ambientalista de la región.

Escalabilidad:

La iniciativa tiene un fuerte potencial de expansión nacional e internacional a través del fortalecimiento de la Red Gas No Es Solución y la incorporación de nuevos colectivos juveniles y territoriales. Su crecimiento depende del acceso a financiamiento, de alianzas con movimientos de justicia climática global y de la formación continua de líderes jóvenes comprometidos con la transición energética justa. La vinculación con organizaciones consolidadas como Ecologistas en Acción garantiza su sostenibilidad y le brinda una plataforma institucional desde la cual seguir ampliando su alcance.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“Defender las montañas aragonesas no es solo proteger un paisaje, es defender la vida de quienes habitan esos territorios y el derecho a decidir sobre su futuro.”

- Marina Gros Bretó, activista ecofeminista y defensora del territorio.

Sitio oficial: https://gasnoessolucion.org/

Redes sociales: Twitter/X: @ecologistas

PRESENTACIÓN

La Plataforma de Juventudes por la Justicia Climática (PJJC) es un movimiento nacional boliviano que articula la voz y acción de las juventudes en torno a la justicia climática. Nacida en 2019 a raíz del foro juvenil pre-COP25, la PJJC se consolidó como un espacio plural y descentralizado que promueve la participación activa de jóvenes en la agenda climática nacional e internacional.

Su objetivo principal es fortalecer el liderazgo juvenil y garantizar que las juventudes sean reconocidas como actores legítimos dentro de la política climática del Estado Plurinacional de Bolivia. Con presencia en al menos ocho departamentos, la Plataforma combina educación ambiental, incidencia política y acción territorial, integrando la diversidad cultural del país y promoviendo la paridad de género y la participación de mujeres y diversidades en todos los niveles de liderazgo.

CONTEXTO

La PJJC surge en un momento en que los efectos del cambio climático (sequías, incendios forestales, pérdida de ecosistemas y escasez de agua) se intensifican en Bolivia, afectando especialmente a comunidades rurales, campesinas e indígenas. Frente a este panorama, la Plataforma busca ser un puente entre las juventudes y las autoridades públicas, aportando soluciones desde los territorios y promoviendo la justicia climática como eje de desarrollo sostenible.

El movimiento trabaja en coordinación con la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra (APMT), lo que le otorga legitimidad institucional y la inserta dentro de los mecanismos oficiales de consulta y formulación de políticas ambientales. Desde este marco, la PJJC organiza foros, talleres, ferias y procesos formativos en los que se abordan temas de mitigación, adaptación, gestión de riesgos y resiliencia comunitaria.

PRINCIPALES LOGROS

El impacto de la PJJC se expresa tanto en el ámbito territorial como en el institucional. En los territorios, la Plataforma ha impulsado acciones formativas y campañas de sensibilización que fortalecen la vigilancia comunitaria frente a incendios, promueven prácticas de conservación y mejoran la capacidad local de respuesta climática. A nivel institucional, ha logrado posicionar el enfoque de justicia climática en la agenda pública nacional, insertando las demandas juveniles en diálogos técnicos y políticas sectoriales.

Desde su creación, la PJJC ha realizado talleres regionales, ferias del Día de la Madre Tierra y foros nacionales, consolidando una red de comités departamentales que dialogan con autoridades locales y nacionales. Además, ha formado delegados juveniles que representaron a Bolivia en espacios internacionales como la COP28, elevando propuestas concretas de mitigación y adaptación desde la mirada de las juventudes rurales e indígenas

Entre los principales logros de la PJJC destaca su reconocimiento oficial por parte de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra (APMT), que la legitima como plataforma consultiva juvenil dentro de la estructura institucional boliviana. Ha logrado consolidar una presencia sostenida en ocho departamentos, con comités activos y liderazgos locales que reproducen su agenda de acción.

Asimismo, ha promovido procesos formativos para negociadores y multiplicadores climáticos, integrando herramientas técnicas y conocimientos interculturales. La organización de ferias, foros y conversatorios ha permitido visibilizar la crisis climática desde las voces juveniles, generando una base sólida de incidencia y articulación con instituciones nacionales e internacionales como UNICEF y embajadas europeas. En el ámbito educativo, sus talleres y programas de liderazgo han contribuido a fortalecer las competencias políticas y técnicas de cientos de jóvenes bolivianos.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo de la PJJC es plenamente replicable en otros contextos iberoamericanos. Su estructura combina reconocimiento institucional, formación práctica y descentralización territorial, lo que permite adaptarla a diferentes realidades políticas y sociales. La metodología basada en diagnósticos locales, alianzas con autoridades y formación de facilitadores juveniles puede implementarse en países que buscan conectar políticas públicas con participación juvenil. Además, su enfoque intercultural y ecofeminista facilita la integración de saberes ancestrales y la participación equitativa en territorios diversos.

Escalabilidad:

La iniciativa tiene alto potencial de crecimiento gracias al fortalecimiento de los comités departamentales, la acreditación de organizaciones aliadas y la formación continua de delegados. Su modelo operativo (basado en eventos locales, redes territoriales y espacios internacionales) permite escalar tanto en cobertura como en impacto. Para ampliar su alcance, la PJJC requiere financiamiento sostenido, soporte institucional, formación técnica de facilitadores y alianzas internacionales que aseguren continuidad. Su vinculación con APMT y organismos como UNICEF refuerza su capacidad para expandirse como plataforma regional de juventudes climáticas en la región.

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO MEDALLAS

“No hablamos por hablar: representamos a comunidades que viven los efectos del cambio climático cada día.

Desde la PJJC demostramos que las juventudes bolivianas no somos solo el futuro, somos el presente de la acción climática.”

- Comité Impulsor PJJC, Bolivia.

REDES SOCIALES

Sitio oficial: https://pjjc.madretierra.gob.bo

Redes sociales:

Facebook: Juventudes por la Justicia Climática

Twitter/X: @pjcc bo

YouTube: Foro “Crisis Climática y Pueblos Indígenas y Juventudes

Actuamos hoy por el clima de mañana

PRESENTACIÓN

La Red de Juventudes y Cambio Climático de Costa Rica (RJCCCR) es una organización juvenil nacional que promueve la acción climática desde la participación, la formación y la incidencia política. Nació con el objetivo de articular a jóvenes de todas las provincias costarricenses mediante comités cantonales y provinciales, creando un espacio donde la juventud pueda incidir en políticas públicas y construir propuestas desde los territorios.

La red ha logrado posicionar el eje climático en la Política Pública de la Persona Joven 2020–2024, y su trabajo ha trascendido fronteras con la participación en foros internacionales como la COP26, donde representó la voz de las juventudes costarricenses en la agenda global. Su estructura democrática y su enfoque participativo han convertido a la RJCCCR en un referente de liderazgo juvenil ambiental en América Latina.

CONTEXTO

Costa Rica, reconocida por su liderazgo ambiental, también enfrenta importantes desafíos derivados del cambio climático: inundaciones, sequías, huracanes y pérdida de biodiversidad. Estas crisis afectan especialmente a poblaciones rurales, indígenas y jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica. En este contexto, la RJCCCR surge como una respuesta juvenil articulada para fortalecer la resiliencia y la capacidad de incidencia política de estos grupos.

A través de su estructura territorial, la red canaliza las preocupaciones locales hacia agendas nacionales e internacionales, promoviendo el liderazgo de jóvenes en espacios como el Consejo Climático de Juventudes y las Conferencias Locales de Juventud (LCOY). Con apoyo de aliados estratégicos como MINAE, UNICEF y GIZ, la red ha construido puentes entre la acción local y la gobernanza climática global.

PRINCIPALES LOGROS

La RJCCCR ha transformado la forma en que las juventudes costarricenses participan en la política ambiental. Su impacto se refleja en varios niveles: institucional, educativo y comunitario. En el plano institucional, logró la inclusión del eje climático en la Política Pública de la Persona Joven, un hito que garantiza el reconocimiento oficial de la juventud como actor central en la acción climática nacional.

A nivel educativo, la red ha impulsado procesos formativos y campañas de sensibilización, como el proyecto “Videos por el Clima”, que promueve la creatividad y la conciencia ambiental. Además, las Conferencias Locales de Juventud (LCOY) permiten el intercambio de experiencias entre jóvenes de distintas regiones, fomentando el aprendizaje colectivo. En comunidades rurales e indígenas, las acciones de la red han fortalecido la capacidad de adaptación y la gestión comunitaria frente a los impactos del cambio climático.

Entre los logros más relevantes de la RJCCCR se destaca la institucionalización de la participación juvenil en las políticas ambientales costarricenses. Gracias a su incidencia, la juventud fue reconocida como un actor clave en la formulación e implementación de estrategias climáticas nacionales. También ha fortalecido la educación climática mediante programas de liderazgo y formación en incidencia política, generando capacidades técnicas y comunicativas en jóvenes de todo el país.

A través de proyectos creativos como “Videos por el Clima” y de la organización de foros regionales y nacionales, la red ha logrado visibilizar el liderazgo juvenil costarricense en espacios internacionales como la COP26. Su impacto se traduce no solo en políticas y programas, sino también en el fortalecimiento de una nueva generación de líderes climáticos comprometidos con la sostenibilidad y la justicia ambiental.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo organizativo de la RJCCCR es altamente replicable en otros contextos iberoamericanos. Su estructura en red, basada en comités territoriales y coordinación nacional, puede adaptarse a distintos marcos políticos y culturales. La combinación de incidencia política, educación climática y alianzas con organismos internacionales constituye una estrategia flexible y efectiva para promover la acción climática juvenil. Este enfoque puede implementarse en países con diferentes niveles de recursos, adaptando las herramientas y metodologías según la realidad local.

Escalabilidad:

La red tiene gran potencial de crecimiento tanto en cobertura territorial como en incidencia política. Puede expandirse mediante la creación de nuevos comités cantonales y la consolidación de alianzas con universidades, gobiernos locales y redes juveniles centroamericanas. Para escalar su impacto, se requiere fortalecer el acceso a recursos financieros sostenibles, promover la capacitación técnica de nuevos liderazgos y aprovechar herramientas digitales que conecten a juventudes rurales y urbanas. De esta manera, la expansión no solo aumentará su alcance, sino también su efectividad en la mitigación y adaptación climática.

Contribución a los ODS:

“Las juventudes no somos solo el futuro: somos el presente de la acción climática. Nuestra voz ya transforma políticas, comunidades y conciencia ambiental.”

- Natalia Gómez, presidenta de la RJCCCR

TESTIMONIO MEDALLAS REDES SOCIALES

oficial: https://ccecr.org

Acción climatica con rostro de mujer

PRESENTACIÓN

Tremendas es un movimiento juvenil de alcance nacional e impacto internacional que impulsa el liderazgo con propósito de niñas, adolescentes y jóvenes en Chile y América Latina. Fundada por Julieta Martínez, esta plataforma promueve la acción colectiva desde una perspectiva de justicia climática, género y derechos humanos, fortaleciendo capacidades juveniles para enfrentar la crisis ambiental.

La iniciativa articula espacios de formación, participación e incidencia pública a través de programas como Academia Climáticas, consultas nacionales y la Cumbre Regional de las Niñas, generando propuestas concretas de transformación social y ambiental. Con presencia activa en foros internacionales como la COP26, Tremendas se ha consolidado como un referente regional en la promoción de la educación climática y el liderazgo juvenil femenino.

Su estructura organizativa descentralizada (basada en coordinaciones territoriales presentes en las 16 regiones del país) permite que las acciones locales dialoguen con una agenda nacional e internacional, convirtiéndose en un modelo de participación juvenil inclusiva y sostenible.

CONTEXTO

La iniciativa surge en un escenario de crisis ambiental y desigualdad estructural en Chile, marcado por las denominadas “zonas de sacrificio” y por brechas persistentes en educación, género y participación juvenil. Frente a ello, Tremendas construye una alternativa desde el liderazgo de las propias jóvenes, visibilizando sus voces y experiencias en territorios afectados por contaminación, sequías y exclusión social.

Las consultas nacionales impulsadas por la organización (de las cuales surgieron las “10 Propuestas de las Niñas y Jóvenes”) identificaron carencias en educación climática, salud y acceso a información ambiental. Estas demandas orientan sus acciones en formación, comunicación e incidencia política, promoviendo una transición socioecológica con enfoque de derechos y de género.

El trabajo territorial se combina con la vocería en espacios internacionales, reforzando el principio de que las soluciones locales pueden escalar e influir en políticas globales, siempre desde la experiencia y el conocimiento de las juventudes.

PRINCIPALES LOGROS

El impacto de Tremendas se expresa tanto en la formación de nuevas lideresas climáticas como en la incidencia pública en políticas de juventud, educación y medioambiente. Su programa Academia Climáticas ha capacitado a más de 600 jóvenes en mitigación, adaptación, economía circular y comunicación ambiental, generando microproyectos locales en escuelas, barrios y comunidades rurales.

A nivel nacional, las consultas participativas y la agenda de propuestas juveniles han abierto canales de diálogo con instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil, influyendo en debates sobre educación climática y justicia ambiental. Internacionalmente, la participación en la COP26 y en espacios de cooperación regional ha permitido que niñas y jóvenes de territorios vulnerables lleven sus testimonios a escenarios de decisión.

Entre los principales logros de Tremendas destacan:

La creación y consolidación de la Academia Climáticas, programa pionero en educación y liderazgo climático juvenil.

La publicación de las “10 Propuestas de las Niñas y Jóvenes”, documento participativo que incide en políticas públicas nacionales.

La Cumbre Regional de las Niñas, evento inédito de articulación juvenil latinoamericana en torno al liderazgo y la justicia climática.

La inclusión de la organización en la Global Alliance for Care, que reconoce su enfoque interseccional entre sostenibilidad, género y cuidados.

El movimiento ha construido una red de más de mil voluntarias activas, distribuidas territorialmente, que sostienen su agenda y dinamizan la acción local en todo el país. Su capacidad de comunicación, innovación metodológica y articulación con universidades, fundaciones y medios ha multiplicado su alcance e impacto. En conjunto, la iniciativa ha fortalecido la capacidad de incidencia de cientos de jóvenes, especialmente mujeres, promoviendo una ciudadanía climática activa, inclusiva y transformadora.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo Tremendas es altamente replicable en contextos iberoamericanos por su estructura modular y participativa. Su metodología combina formación en línea, consultas locales y vocerías juveniles, permitiendo adaptarse a distintos marcos culturales y económicos. La presencia ya consolidada en más de 17 países demuestra la flexibilidad del modelo y su capacidad de adaptarse a diversas realidades sin perder coherencia en su enfoque de género, derechos y sostenibilidad.

Escalabilidad:

La iniciativa cuenta con un fuerte potencial de crecimiento gracias a su comunidad digital, la red de coordinaciones territoriales y la alianza con actores educativos y municipales. Su expansión se proyecta mediante la replicación de la Academia Climáticas, la apertura de nuevos capítulos regionales y la consolidación de microfondos para proyectos locales. La gobernanza distribuida y el liderazgo juvenil garantizan sostenibilidad y renovación constante.

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO MEDALLAS

“No se trata de hablar por las niñas y jóvenes, sino de crear los espacios para que sean ellas quienes hablen, decidan y transformen su entorno.”

- Julieta Martínez, fundadora de Tremendas

REDES SOCIALES

Sitio oficial: https://tremendas org

Redes sociales: Instagram/Facebook/X: @tremendascl

Transformando el presente, asegurando el futuro

PRESENTACIÓN

La iniciativa surge ante la necesidad de fortalecer la participación juvenil en políticas climáticas en Paraguay, donde gran parte de los territorios rurales y urbanos carecen de oportunidades institucionales para incidir en la agenda ambiental.

Mediante eventos como Operación COP, LCOY y la Cumbre Nacional de Jóvenes por el Clima, la red genera espacios de formación, simulación de negociaciones internacionales, y elaboración de declaraciones colectivas que reflejan las demandas juveniles ante la crisis climática.

Estas actividades se desarrollan con apoyo de organismos como UNICEF, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), la Embajada Británica y CONADERNA, fortaleciendo una estructura de gobernanza juvenil con alcance nacional.

CONTEXTO

La iniciativa surge en un contexto marcado por los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas y comunidades paraguayas: deforestación acelerada, sequías prolongadas y pérdida de biodiversidad. A pesar de ser uno de los países con menor responsabilidad histórica en emisiones globales, Paraguay enfrenta graves desafíos ambientales y sociales vinculados a la expansión agroindustrial, el uso intensivo del suelo y la vulnerabilidad de las poblaciones rurales.

En este escenario, la participación de las juventudes se ha vuelto esencial. Paraguay Sostenible nace como respuesta a la necesidad de incluir voces jóvenes en los espacios de toma de decisiones climáticas, generando oportunidades de aprendizaje, liderazgo e incidencia. Con el apoyo de aliados como el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), UNICEF, ONU Paraguay, CONADERNA y organizaciones de base, la red ha logrado posicionarse como un actor clave en la promoción de políticas sostenibles y educación climática.

PRINCIPALES

LOGROS

El impacto de Paraguay Sostenible se refleja en la formación de una generación de lideres y lideresas climáticas con presencia en todas las regiones del país. Más de 600 jóvenes han participado en procesos de capacitación, debates, simulaciones de negociación y espacios de incidencia política.

La red ha impulsado la redacción del Plan Juvenil de Acción Climática, documento que recoge propuestas y demandas de la juventud paraguaya para ser incorporadas en la política nacional de cambio climático. Asimismo, ha promovido la equidad de género y la inclusión territorial, garantizando la participación de mujeres, comunidades rurales e indígenas en el proceso de construcción de soluciones climáticas.

A nivel internacional, la representación paraguaya en las conferencias de la ONU sobre cambio climático ha contribuido a posicionar a las juventudes del país en la conversación global sobre justicia climática, innovación y resiliencia ambiental.

Entre los principales logros destacan:

La institucionalización de la Cumbre Nacional de Jóvenes Líderes por el Clima como espacio oficial de diálogo entre juventudes y autoridades.

La implementación anual de Operación COP, una simulación de negociación climática que fortalece la comprensión del proceso internacional de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

La organización de la LCOY Paraguay, evento nacional reconocido por YOUNGO, la red global oficial de juventud ante la ONU.

La articulación de alianzas estratégicas con organismos nacionales e internacionales para desarrollar programas de formación y voluntariado ambiental.

La creación de redes departamentales que replican acciones locales de educación ambiental, campañas de sensibilización y proyectos comunitarios.

Gracias a esta articulación, el movimiento ha logrado trascender el activismo simbólico para convertirse en un actor técnico y político dentro de los procesos nacionales de acción climática.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo de Paraguay Sostenible es altamente replicable en otros países de la región que buscan integrar la participación juvenil en las políticas climáticas. Su enfoque de trabajo combina formación técnica, educación popular, incidencia institucional y cooperación intergeneracional. La práctica demuestra que los jóvenes pueden ser agentes de cambio efectivos cuando cuentan con espacios de participación legítimos, redes de apoyo y acompañamiento metodológico.

El formato de la Cumbre Nacional de Jóvenes Líderes por el Clima y de Operación COP puede adaptarse fácilmente a otros contextos iberoamericanos, manteniendo su esencia pedagógica y participativa.

Escalabilidad:

El crecimiento de la iniciativa depende de la consolidación de la RJAC como una plataforma de alcance regional y de la obtención de recursos sostenibles. La articulación con organismos internacionales como ONU Paraguay, UNICEF, y la Embajada Británica refuerza su proyección y capacidad de expansión.

Además, la iniciativa busca integrar nuevos ejes de trabajo, como biodiversidad, transición energética y adaptación rural, ampliando así´ su incidencia política y su impacto territorial.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“Ser parte de Paraguay Sostenible nos demuestra que las juventudes no solo exigimos cambios, también somos capaces de construirlos. Nuestro compromiso es con un Paraguay más verde, más justo y más participativo.”

- Agustina Benítez, coordinadora juvenil de la Red de Jóvenes para la Acción Climática.

REDES SOCIALES

Redes sociales: Instagram: @accionclimaticapy

BIORREACTORES DE MICROALGAS

Aplicables en fachadas para mitigar la contaminación del aire urbano

Innovación que respira verde.

PRESENTACIÓN

La iniciativa Biorreactores de microalgas propone una solución innovadora, local y escalable frente a uno de los principales desafíos urbanos: la contaminación del aire. Desde Quito, Ecuador, busca integrar ciencia, biotecnología y arquitectura sostenible para transformar los edificios en organismos bioactivos capaces de contribuir a la mitigación del cambio climático. Su enfoque combina conocimiento científico con diseño arquitectónico y participación juvenil, haciendo de la ciudad un laboratorio vivo de sostenibilidad. El proyecto plantea que las microalgas, organismos con alta capacidad fotosintética, puedan capturar CO₂ y producir oxígeno, generando un impacto ambiental positivo y fomentando nuevas oportunidades en biotecnología urbana y construcción verde.

CONTEXTO

En las ciudades andinas, la contaminación atmosférica se ha convertido en una amenaza creciente para la salud humana y los ecosistemas urbanos. Quito, al igual que otras urbes latinoamericanas, enfrenta concentraciones de CO₂ y material particulado por encima de los límites recomendados, producto del transporte, la industria y la expansión urbana. En este contexto, los biorreactores de microalgas aplicados en fachadas emergen como una alternativa innovadora y sostenible.

El sistema aprovecha la capacidad de las microalgas para realizar fotosíntesis, capturando dióxido de carbono y liberando oxígeno, mientras genera biomasa que puede aprovecharse para bioproductos. Su integración en las fachadas no solo mejora la calidad del aire, sino que transforma la relación entre la arquitectura y el entorno: el edificio deja de ser un elemento pasivo y se convierte en un agente regenerativo.

La propuesta se enmarca en la visión de una arquitectura viva, que utiliza materiales y sistemas biológicos para responder a los desafíos climáticos contemporáneos. En esta etapa experimental, el proyecto desarrollará un prototipo funcional en una edificación de Quito, con el objetivo de medir variables como la eficiencia fotosintética, la reducción de CO₂, la producción de oxígeno y la aceptación social. El enfoque modular permite replicar y escalar el modelo a nivel nacional e internacional, fomentando ciudades más limpias, saludables y resilientes.

PRINCIPALES

LOGROS

Los impactos esperados del proyecto se manifiestan en tres dimensiones interrelacionadas:

Ambientales: reducción de contaminantes atmosféricos, mitigación de la huella de carbono y mejora de la calidad del aire urbano.

Sociales: sensibilización ciudadana sobre las soluciones basadas en la naturaleza, fomento de la participación juvenil en ciencia aplicada y fortalecimiento de una cultura ambiental urbana.

Económicos: creación de oportunidades en el sector de la construcción sostenible y la biotecnología, además de un potencial ahorro energético al actuar como filtro solar y regulador térmico natural en las fachadas.

Las juventudes han sido protagonistas en todas las fases del proyecto. Desde la concepción de la idea hasta el desarrollo del prototipo, jóvenes profesionales e investigadores han liderado procesos de investigación aplicada, diseño y análisis de impacto. Su participación ha permitido conectar la biotecnología con la arquitectura sostenible, generando un enfoque interdisciplinario que promueve la innovación verde.

Durante la fase experimental, las y los jóvenes han desarrollado competencias en el cultivo de microalgas, diseño de sistemas de recirculación de agua y monitoreo de eficiencia fotosintética. Además, se han involucrado en actividades de sensibilización social, promoviendo una nueva visión sobre cómo la arquitectura puede ser parte activa de la mitigación climática.

El proyecto constituye un espacio de aprendizaje y empoderamiento juvenil, ofreciendo alternativas de formación, empleo verde y emprendimiento sostenible. Así, contribuye al fortalecimiento de capacidades locales y a la generación de soluciones de alto impacto ambiental y social, lideradas por jóvenes.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

La iniciativa es altamente replicable en contextos urbanos de Iberoamérica donde la contaminación del aire constituye una prioridad ambiental. El sistema modular permite su instalación en diferentes tipos de edificaciones (públicas, privadas o comunitarias) y su tecnología puede adaptarse a las condiciones climáticas y económicas de cada territorio.

El modelo articula ciencia, tecnología y participación ciudadana, en línea con los enfoques de soluciones basadas en la naturaleza y los compromisos internacionales del Acuerdo de París. Además, su enfoque educativo y participativo facilita su integración en programas municipales de sostenibilidad o de educación ambiental.

Escalabilidad:

El proyecto tiene alto potencial de escalamiento. Una vez validado el prototipo en Quito, puede extenderse a edificios institucionales, centros educativos o infraestructuras comunitarias. Su crecimiento permitiría conformar redes de fachadas bioactivas que, en conjunto, mejoren la calidad del aire y fortalezcan la resiliencia urbana.

Para garantizar su expansión, se identifican tres factores clave:

Financiamiento sostenible: fondos públicos, privados o internacionales destinados a innovación ambiental.

Marco normativo e institucional: inclusión de sistemas bioactivos en las políticas de construcción verde.

Formación técnica: capacitación de jóvenes y profesionales en instalación, monitoreo y mantenimiento de los biorreactores.

El acompañamiento académico y científico será esencial para validar los resultados y generar evidencia que sustente su incorporación en las estrategias nacionales de cambio climático y desarrollo urbano sostenible.

El proyecto se inspira en experiencias internacionales como la BI integrar fotobiorreactores en su fachada, y en desarrollos de demostrado la viabilidad técnica y ambiental de estos sistemas. Es potencial de adaptación del modelo al contexto latinoamericano.

Es una idea replicable y escalable

MEDALLAS

Es una idea transformadora del territorio

El proyecto se encuentra en fase de diseño y validación técnica, con proyección a participar en fondos de innovación y convocatorias de sostenibilidad urbana. Se prevé su postulación a programas de jóvenes investigadores y laboratorios de ciudades sostenibles.

Contribución a los ODS:

Es una idea activadora de la comunidad

TESTIMONIO

"Como joven investigadora, creo que los biorreactores de microalgas aplicados en fachadas representan una oportunidad real para transformar nuestras ciudades. Este proyecto busca demostrar que la arquitectura puede ser un aliado activo en la lucha contra el cambio climático, mejorando la calidad del aire urbano y ofreciendo soluciones sostenibles para las futuras generaciones."

- Alisson Johanna Defaz, joven investigadora.

En un mundo donde las ciudades son responsables de más del 70% de las emisiones de CO₂, las y los jóvenes proponemos una visión distinta: convertir la arquitectura en un organismo vivo que respire junto a la Tierra. Los biorreactores de microalgas son una apuesta por un futuro urbano más limpio y sostenible, donde cada edificio sea un agente activo en la regeneración ambiental.

Desde Quito, una joven investigadora lidera este proyecto que fusiona ciencia, diseño y biotecnología para transformar fachadas en sistemas bioactivos capaces de capturar carbono, generar oxígeno y educar a la ciudadanía. Esta propuesta demuestra que la innovación climática no solo se da en laboratorios o políticas globales, sino también en las paredes de nuestras ciudades.

Es una invitación a repensar cómo vivimos, construimos y respiramos, integrando la inteligencia de la naturaleza en la vida urbana.

REDES SOCIALES

Redes sociales:

https://www facebook com/johy defazq

GALERÍA MULTIMEDIA

Fuente: ARUP.solar leaf facade, Elrayies. (2018), Lauret et al.(2013).

Dibujo de uno de los paneles de los fotobiorreactores de la BIQ house.

RESILIENT HIGHLANDS

Jóvenes mayas en agricultura sostenible

Sembramos resiliencia. Cosechamos Sostenibilidad.

Resilient Highlands es una iniciativa de alcance local y municipal con proyección nacional, desarrollada en San Juan Comalapa, Chimaltenango, en el marco del Proyecto Altiplano Resiliente. Desde 2021, un grupo de 30 jóvenes indígenas mayas, organizados en la Asociación de Productores Comalapenses (ASPROC), impulsa prácticas agrícolas sostenibles que integran saberes ancestrales con tecnologías modernas. Las acciones incluyen la construcción de invernaderos adaptados al clima del altiplano, la producción de bioinsumos naturales y el rescate de técnicas tradicionales de cultivo vinculadas al calendario lunar y a la cosmovisión maya. Esta combinación de conocimiento ancestral y ciencia moderna promueve una agricultura resiliente, eficiente y respetuosa del entorno. El programa no solo fortalece la seguridad alimentaria local, sino que también forma a jóvenes como líderes comunitarios frente a la crisis climática, generando beneficios económicos y sociales que reducen la migración forzada y reafirman la identidad cultural.

CONTEXTO

El altiplano guatemalteco es una región altamente vulnerable al cambio climático. La erosión de los suelos, la pérdida de cobertura forestal, la disminución de fuentes de agua y los patrones de lluvia impredecibles han afectado profundamente los medios de vida rurales en Guatemala. A ello se suma la falta de oportunidades laborales para la juventud, lo que impulsa la migración hacia centros urbanos o al extranjero.

Resilient Highlands surge como una respuesta integral a estos desafíos. Su propósito es regenerar los ecosistemas agrícolas y fortalecer la economía local mediante la producción sostenible. Al promover sistemas agroecológicos con invernaderos, biofertilizantes y cultivos nativos, la iniciativa mejora la fertilidad del suelo y la productividad de manera sostenible, incluso ante condiciones climáticas adversas.

Al involucrar directamente a jóvenes indígenas, mujeres y familias campesinas, el proyecto recupera el tejido social comunitario y coloca a las juventudes como protagonistas del cambio. De esta forma, contribuye a reducir la inseguridad alimentaria, la desigualdad territorial y la migración forzada, garantizando un futuro digno y sostenible desde los territorios.

PRINCIPALES LOGROS

Treinta jóvenes mayas, hombres y mujeres, han implementado 2,200 m2

de invernaderos, logrando una producción continua y diversificada de hortalizas adaptadas a las condiciones del altiplano

Gracias al proyecto, varios jóvenes han podido continuar sus estudios a nivel básico, diversificado y universitario, demostrando cómo la agricultura sostenible puede convertirse en un motor de movilidad social. El impacto de Resilient Highlands se mide no solo en términos productivos, sino también en autoestima, liderazgo y permanencia en el territorio, al ofrecer alternativas reales de vida en armonía con la naturaleza, por tanto, los resultados de Resilient Highlands son medibles en tres dimensiones: ambiental, social y económica. En el plano ambiental, la producción sostenible bajo invernadero ha reducido la erosión y ha mejorado la retención de nutrientes del suelo.

La utilización de biofertilizantes elaborados con materiales orgánicos locales disminuye el uso de agroquímicos, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad y la salud del ecosistema. La producción de tomates, supera los rendimientos de la agricultura convencional.

En el plano social, el proyecto ha promovido la participación equitativa de jóvenes y mujeres, impulsando la creación de liderazgos rurales comprometidos con la sostenibilidad y el bienestar comunitario. Finalmente, en el plano económico, la creación de cadenas cortas de comercialización y el acceso a mercados diferenciados han fortalecido la autonomía de las familias productoras. La instalación de un vivero forestal y la plantación de especies nativas fortalecen la gestión del agua y la reforestación del territorio.

Durante el primer trimestre de 2023, el grupo cosechó más de 30,000 libras de tomate de manzano, abasteció el autoconsumo familiar, produjo plantas nativas para la elaboración de bioinsumos, reforestó 13.11 hectáreas y distribuyó más de 17,000 plantas forestales en la región, consolidando así su impacto socioambiental.

En conjunto, estos logros hacen del proyecto un modelo de resiliencia comunitaria que integra conocimientos tradicionales, innovación tecnológica y acción climática juvenil.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

La experiencia de Resilient Highlands es fácilmente replicable en otros territorios iberoamericanos con condiciones agroclimáticas y socioculturales similares, como los Andes de Perú, Bolivia o Ecuador. Su éxito se basa en un modelo híbrido que articula la sabiduría local con la tecnología apropiada, lo que permite adaptarlo a distintos contextos. Además, aborda un desafío regional compartido: la migración juvenil derivada de la falta de oportunidades rurales. Su réplica puede fortalecer la permanencia de las juventudes en sus comunidades, conservar culturas ancestrales y promover una agricultura sostenible que regenere los ecosistemas locales. El modelo puede ajustarse a distintos niveles de inversión. En zonas con recursos limitados, puede iniciar con invernaderos familiares de pequeña escala y ampliarse progresivamente; en contextos con apoyo institucional, puede integrarse en políticas públicas de desarrollo rural y adaptación climática. Su enfoque intercultural y su énfasis en la formación juvenil lo hacen idóneo para diversas realidades rurales de la región.

Escalabilidad:

El modelo ya demuestra resultados tangibles en San Juan Comalapa y puede expandirse a otros municipios del altiplano guatemalteco. ASPROC ha manifestado su interés en acompañar procesos de formación y réplica en comunidades vecinas, donde los propios jóvenes se convierten en multiplicadores de buenas prácticas.

La iniciativa forma parte del Proyecto Altiplano Resiliente, respaldado por el Fondo Verde del Clima y la UICN, lo que abre la puerta a una escalabilidad institucional y programática a nivel nacional. Para ello, se requieren recursos financieros (microcréditos o fondos comunitarios para infraestructura), técnicos (formación continua en agroecología y gestión empresarial) y naturales (acceso a tierra y agua). También es esencial fortalecer las redes de comercialización local y regional para garantizar la sostenibilidad económica del modelo.

Es una idea replicable y escalable

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

Es una idea transformadora del territorio

Es una idea activadora de la comunidad

REDES SOCIALES

Redes sociales:

Facebook: Asproc Comalapa

Instagram: asproc comalapa

TikTok:@asproc.comalapa

YouTube: @asproccomalapa7923

LinkedIn: Asociación de Productores Comalapenses

Página web: https://asprocgt.org/

TESTIMONIO

Gladys Caté, joven maya kaqchikel de 24 años, se graduó como Perito en Industria Alimentaria en 2019. Ante las dificultades económicas y la falta de empleo, consideró migrar, pero su participación en el Proyecto Altiplano

Resiliente transformó su trayectoria.

A través del cultivo sostenible de tomate, Gladys logró generar ingresos estables que le permitieron continuar sus estudios universitarios en Ingeniería Agronómica. Hoy es un referente de liderazgo juvenil y comunitario.

Junto a sus compañeros y compañeras, consolidó prácticas que combinan conocimiento ancestral con innovación:

a) Uso de plantas nativas para elaborar bioinsumos.

b) Manejo agronómico basado en fases lunares y el calendario agrícola maya.

c) Trabajo colectivo con énfasis en la participación de mujeres.

d) Cooperación orientada a la comercialización justa y sostenible.

Su historia refleja el espíritu de Resilient Highlands: demostrar que las juventudes rurales pueden liderar la transformación climática desde sus propios territorios.

Como juventudes, hemos sido históricamente invisibilizadas en la formulación de políticas ambientales, especialmente en los territorios indígenas. Se nos menciona como una población en crecimiento, pero rara vez se destinan recursos que reconozcan nuestro papel como agentes de cambio.

Desde ASPROC, las juventudes rurales de Comalapa demostramos que la acción climática puede nacer desde lo local, cuando se confía en las capacidades de la juventud. Nuestra propuesta es clara: transformar la agricultura desde el conocimiento ancestral, la innovación y el respeto por la Madre Tierra.

Producimos alimentos sanos, regeneramos los suelos y mantenemos vivas nuestras raíces culturales. Queremos inspirar a otras juventudes de Iberoamérica a quedarse en sus comunidades, a no migrar por desesperanza, sino a permanecer por convicción.

Resilient Highlands demuestra que cuando la juventud tiene oportunidades, la esperanza florece junto con la tierra.

Fortaleciendo liderazgos indígenas para la justicia climática

PRESENTACIÓN

El Diplomado en Monitoreo de Fondos Climáticos para el Empoderamiento de las Juventudes Indígenas es una iniciativa internacional impulsada desde Puerto Ayacucho, Venezuela, que busca fortalecer las capacidades técnicas, políticas y organizativas de jóvenes indígenas de América Latina y el Caribe para participar activamente en el monitoreo, gestión e incidencia sobre fondos climáticos en sus territorios.

Acompañado por el referente juvenil Jose Gudiño, el Diplomado se basa en el enfoque del Buen Vivir – Vivir Bien, promoviendo la integración de conocimientos tradicionales y herramientas modernas de gestión ambiental y financiera. Su alcance es internacional y contempla la formación de 90 jóvenes indígenas en tres ediciones desarrolladas entre 2024 y 2025.

La iniciativa surge como respuesta a las demandas expresadas por juventudes indígenas en espacios regionales de articulación, donde manifestaron la necesidad de fortalecer sus capacidades para la acción climática, la conservación de la biodiversidad y la participación efectiva en la toma de decisiones sobre recursos destinados a sus territorios.

CONTEXTO

Los territorios indígenas de América Latina y el Caribe enfrentan impactos cada vez más severos del cambio climático, incluyendo degradación forestal, pérdida de biodiversidad, alteración de ciclos hídricos y afectaciones a sus medios de vida. Aunque existen fondos climáticos nacionales e internacionales destinados a mitigación y adaptación, muchas comunidades indígenas encuentran barreras para acceder, supervisar y orientar estos recursos de manera transparente y culturalmente pertinente.

El Diplomado responde a esta brecha estructural fortaleciendo la gobernanza indígena y los planes de vida comunitarios, dotando a las juventudes de herramientas técnicas para monitorear la inversión climática y garantizar que los recursos lleguen de manera justa y efectiva a sus territorios.

La estructura de gobernanza del programa es interinstitucional y está conformada por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Indígena Intercultural (UII), la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), el Foro Indígena Abya Yala (FIAY) y cuenta con el apoyo financiero del Banco Mundial. Esta articulación le otorga solidez académica, legitimidad política y proyección regional.

PRINCIPALES LOGROS

Cada participante desarrolla, como trabajo final, una propuesta concreta orientada a supervisar y dirigir recursos climáticos hacia acciones culturalmente pertinentes en sus territorios, y diez iniciativas por cohorte acceden a financiamiento para su implementación.

La iniciativa ha fortalecido la transparencia, la rendición de cuentas y la participación plena y efectiva de juventudes indígenas en la gestión ambiental, contribuyendo a que los fondos climáticos se orienten hacia procesos reales de mitigación, adaptación y conservación de la biodiversidad. Asimismo, ha promovido la inclusión activa de mujeres indígenas y jóvenes de comunidades históricamente excluidas, consolidando una red regional de egresados que multiplica el conocimiento y replica metodologías en distintos países de América Latina y el Caribe.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo del Diplomado es plenamente replicable en otros contextos iberoamericanos debido a su diseño metodológico flexible y virtual, que permite adaptarlo a diferentes marcos políticos, económicos y sociales sin perder efectividad. Su enfoque intercultural y de pertinencia cultural facilita la integración de conocimientos tradicionales y prioridades comunitarias, evitando la imposición de esquemas rígidos. La formación de técnicos y técnicas y la creación de una red de egresados aseguran que el conocimiento pueda transferirse y ajustarse a nuevas realidades territoriales, incluyendo versiones presenciales que permitan evidenciar de manera directa el impacto en territorio.

Escalabilidad:

A su vez, la iniciativa tiene un alto potencial de crecimiento en cobertura e impacto dentro de la misma red regional. La ampliación del número de ediciones, el otorgamiento de nuevas becas y el financiamiento de proyectos territoriales permitirían expandir significativamente su alcance. Para ello se requiere financiamiento sostenido, recursos tecnológicos y el fortalecimiento de alianzas estratégicas con organizaciones indígenas, universidades y agencias gubernamentales. La consolidación de una red regional de juventudes indígenas especializadas en monitoreo climático posiciona al Diplomado como una plataforma estratégica para fortalecer la justicia climática y la gobernanza ambiental en América Latina y el Caribe.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“Hoy no solo entendemos cómo funcionan los fondos climáticos, también sabemos cómo exigir que lleguen a nuestros territorios con transparencia y respeto a nuestros pueblos.”

— Participante del Diplomado, cohorte 2024.

REDES SOCIALES

Redes sociales: Instagram: @jose rajia

PILAS PUESTAS

Ideas que se vuelven soluciones

PRESENTACIÓN

Pilas Puestas es una estrategia nacional de voluntariado universitario impulsada por UNICEF Nicaragua, enfocada en innovación climática, salud preventiva y educación comunitaria. Opera mediante comités estudiantiles en diversas universidades del país y trabaja directamente en comunidades cercanas a los recintos educativos, donde jóvenes de entre 18 y 28 años desarrollan prototipos, talleres y jornadas de sensibilización ambiental.

La iniciativa articula liderazgo juvenil, creatividad técnica y compromiso comunitario para responder a problemáticas ambientales que afectan especialmente a niñas, niños y familias vulnerables. En cada nodo universitario, los comités Pilas Puestas diseñan soluciones de bajo costo, adaptadas al contexto local, como filtros comunitarios, programas de reciclaje y talleres educativos. Su modelo combina innovación, incidencia territorial y formación continua, generando un movimiento juvenil en expansión con impacto nacional.

CONTEXTO

Pilas Puestas surge en un contexto marcado por desafíos ambientales y sociales en Nicaragua, como la vulnerabilidad climática de comunidades rurales y periurbanas, el acceso limitado a agua segura o la contaminación por residuos domésticos. Frente a estas problemáticas, UNICEF impulsa un modelo de participación juvenil que conecta conocimientos técnicos universitarios con necesidades comunitarias.

La estrategia se basa en diagnósticos participativos en escuelas, centros de desarrollo infantil (CDI) y barrios vulnerables, donde estudiantes identifican problemáticas específicas y co-diseñan soluciones junto a docentes, familias y autoridades locales. Su enfoque fomenta tecnologías apropiadas y prácticas sostenibles basadas en recursos locales (barro, cáscara de coco, bambú, aceite usado), integrando saberes de la comunidad con metodologías de innovación social.

PRINCIPALES LOGROS

La iniciativa ha generado mejoras ambientales y sociales tangibles en múltiples territorios del país. Entre los impactos destacan:

Adaptación climática: prototipos de filtros de agua con materiales locales que mejoran el acceso a agua segura en escuelas y CDI.

Gestión sostenible de residuos: procesos de reutilización de aceite de cocina para elaborar jabones y velas, reduciendo la contaminación hídrica.

Educación ambiental: jornadas en escuelas y centros comunitarios que fortalecen la resiliencia y las prácticas sostenibles.

Participación juvenil: cientos de estudiantes han sido formados en innovación climática, liderazgo y diagnóstico comunitario.

El programa contribuye también al desarrollo de capacidades técnicas entre jóvenes, quienes implementan, evalúan y ajustan prototipos en conjunto con mentores institucionales.

Entre los principales logros se destacan:

Desarrollo y pilotaje de prototipos climáticos realizados por estudiantes (p. ej., filtros comunitarios).

Implementación de jornadas de salud, prevención y educación ambiental en múltiples comunidades del país.

Articulación de nodos universitarios en al menos ocho ciudades, consolidando una red nacional de acción juvenil.

Reconocimientos institucionales, como los otorgados por universidades como la UNAN-Managua y UNICEF por su aporte al voluntariado.

Procesos de mentoría técnica (con Fundación Zamora Terán, Impact Hub y otros aliados) para llevar proyectos desde la fase de prototipo hasta pilotos comunitarios.

Además, el modelo ha fortalecido vínculos entre universidades, organizaciones sociales y autoridades municipales, generando espacios sostenibles de colaboración.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

Pilas Puestas es altamente replicable en otros países iberoamericanos debido a:

Su enfoque modular de formación y prototipado.

El uso de materiales locales y tecnologías de bajo costo.

Su estructura basada en voluntariado universitario y alianzas institucionales.

La metodología de co-diseño comunitario, adaptable a realidades diversas.

Escalabilidad:

La iniciativa puede crecer mediante:

La apertura de nuevos comités en universidades adicionales.

La ampliación de pilotos climáticos en más comunidades.

El uso de plataformas digitales como U-Report para diagnóstico y evaluación.

Mayor financiamiento para prototipos y replicación territorial.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

"La innovación climática empieza cuando escuchamos a nuestras comunidades y construimos soluciones con lo que tenemos a mano. Las juventudes somos clave para ese cambio."

- Estudiante voluntaria del programa Pilas Puestas, UNAN-Managua.

REDES SOCIALES

Redes sociales:

Twitter/X: @UNICEFNicaragua

Instagram: Pilas Puestas (Keiser University y otros nodos)

Movilidad sostenible, juventud en movimiento

PRESENTACIÓN

Bicicletear La Habana es una iniciativa ciudadana y juvenil que promueve la movilidad sostenible a través de recorridos colectivos en bicicleta por las principales avenidas de La Habana. Nació en 2015 como parte de un movimiento de autogestión social que busca reivindicar la bicicleta como medio de transporte ecológico, accesible y saludable. El proyecto es coordinado por un grupo horizontal de jóvenes y ciclistas urbanos, entre los que destaca Yasser González, de la organización Citycleta, quien ha sido uno de sus impulsores principales.

Los recorridos (llamados “bicigrinadas”) se realizan mensualmente y abarcan entre 15 y 24 kilómetros por zonas emblemáticas de la capital cubana, como El Vedado, el Malecón, el Prado, el Capitolio y la Plaza de la Revolución.

CONTEXTO

La Habana enfrenta altos niveles de congestión vehicular, contaminación atmosférica y ruido urbano, problemas que afectan especialmente a sectores con menor acceso a transporte privado. En este contexto, Bicicletear La Habana se plantea como una alternativa comunitaria y ambiental, ofreciendo a la población (y en especial a la juventud) una forma de movilidad limpia, económica y saludable.

Además de su dimensión ambiental, la iniciativa tiene un componente cultural y ciudadano, ya que reivindica el derecho a disfrutar del espacio público y visibiliza la necesidad de infraestructura ciclista. Con ello, contribuye a democratizar la movilidad urbana y a fortalecer la conciencia ambiental en la población habanera.

PRINCIPALES LOGROS

El impacto de la iniciativa se manifiesta tanto en el ámbito ambiental como en el social y cultural mediante la reducción indirecta de emisiones contaminantes asociadas a la movilidad urbana al fomentar el uso cotidiano de la bicicleta frente al transporte motorizado, además, disminuye la contaminación sonora en las zonas donde se realizan los recorridos, promueve de estilos de vida saludables y la actividad física regular entre los participantes, el cambio cultural en la percepción de la bicicleta que pasó de ser un símbolo de carencia económica a una alternativa ecológica moderna y la visibilización de la movilidad sostenible como un derecho ciudadano y una medida de justicia ambiental, acciones que benefician especialmente a jóvenes, mujeres, trabajadores y familias que encuentran en la bicicleta una opción de transporte accesible y digna.

A lo largo de sus años de funcionamiento, Bicicletear La Habana ha alcanzado múltiples logros significativos:

Ha consolidado una comunidad ciclista urbana que se mantiene activa, diversa e intergeneracional.

Ha obtenido cobertura mediática nacional e internacional que ha contribuido a visibilizar la movilidad sostenible en Cuba.

Ha colaborado con colectivos como Citycleta y grupos culturales locales, integrando música, arte y deporte en cada recorrido.

Ha impulsado el aumento del uso cotidiano de bicicletas en sectores jóvenes y profesionales de La Habana, promoviendo hábitos de transporte más sostenibles.

Estos logros reflejan la capacidad de la juventud habanera para liderar procesos de transformación urbana desde la creatividad, la cooperación y el compromiso ambiental.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

La iniciativa de Bicicletear La Habana es fácilmente replicable en otros contextos iberoamericanos donde las ciudades enfrentan problemas de congestión, contaminación atmosférica y limitada infraestructura de transporte sostenible. Su modelo de bajo costo, basado en la autogestión ciudadana y la movilización de jóvenes, permite adaptar las bicigrinadas a diferentes entornos urbanos. La metodología horizontal, el uso de redes sociales para convocatoria y visibilización, y la inclusión de dinámicas culturales hacen que la práctica sea un referente accesible y adaptable para promover la movilidad sostenible y la participación juvenil en diversas ciudades.

Escalabilidad:

El potencial de crecimiento de la iniciativa radica en ampliar la cobertura geográfica dentro de La Habana, incorporando barrios periféricos y estableciendo alianzas con colectivos locales como Citycleta. Además, puede fortalecerse mediante el diálogo con autoridades para la creación de infraestructura ciclista, como ciclovías, y aumentar la cantidad de participantes y recorridos mensuales. La escalabilidad también depende de contar con más bicicletas accesibles, recursos para difusión y la colaboración con actores juveniles y culturales, lo que permitirá mantener la continuidad del movimiento y transferir la experiencia a otras ciudades cubanas, ampliando tanto su impacto ambiental como social.

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO MEDALLAS

“En cada recorrido se respira libertad. La bicicleta nos permite reconectar con la ciudad, con la gente y con el aire limpio que todos merecemos.”

- Participante de Bicicletear La Habana, 2023.

REDES SOCIALES

Redes sociales:

Bicicletear La Habana

Biodiversidad y restauración de ecosistemas

Introducción

1. GYBN LAC - Latin America & Caribbean Youth Biodiversity Network

2. Escola das juventudes

3. Comité Nacional de Jóvenes Científicos - APECS

4. Programa PACTO - GYBN Bolivia

5. Red Juvenil Ambiental de Cuba

6. Semillas Nativas - Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas

7. Festiva eco-cultural, Buenaventura sin basura

8. Currihuerta - Huerta Urbana Comunitaria

9. El patrimoni mundial andorrà en mans dels joves

10. Agentes Verdes

11. Guardianas y Guardianes del territorio

Raíces que renacen: biodiversidad y restauración de ecosistemas
Impulsar

la implementación plena del Marco Mundial Kunming-Montreal

El Eje 2 nos recuerda que la biodiversidad y los ecosistemas sostienen a millones de personas y sectores productivos en Iberoamérica Frente al cambio climático, propone proteger y restaurar los ecosistemas terrestres, acuáticos y marinos, promoviendo un uso responsable y sostenible de sus recursos También apuesta por invertir en la naturaleza como fuente de salud, bienestar y empleo Esto incluye fortalecer las áreas protegidas, frenar la deforestación, recuperar suelos degradados y promover una agricultura y pesca más sostenibles. Además, resalta la importancia de que los países trabajen juntos y cuenten con apoyo financiero y técnico para garantizar ecosistemas fuertes y sociedades más resilientes.

Iberoamérica alberga más del 40 % de la biodiversidad mundial y seis de los países catalogados como megadiversos.

Red Global de Jóvenes por la Biodiversidad, Capítulo de Latinoamérica y el Caribe

Diversidad que protege la vida

GYBN LAC es el capítulo regional para Latinoamérica y el Caribe de la Red Global de Jóvenes por la Biodiversidad (GYBN), una coalición de juventudes y organizaciones que trabajan para liderar, apoyar y acelerar una transición justa y equitativa hacia una sociedad que viva en armonía con la naturaleza.

Actúa como plataforma de coordinación, representación y fortalecimiento para la voz de las juventudes de la región en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), conectando acciones locales con procesos globales de gobernanza ambiental.

Su misión es impulsar una transformación sistémica desde la juventud, promoviendo enfoques basados en derechos humanos y de la naturaleza, educación transformadora, y equidad intergeneracional, articulando redes locales, fortaleciendo capacidades e incidiendo en políticas ambientales en todos los niveles.

GYBN LAC surge como una respuesta colectiva y regional ante la pérdida acelerada de biodiversidad que enfrenta América Latina y el Caribe (una de las regiones más diversas y al mismo tiempo más amenazadas del planeta).

La red articula juventudes que buscan revertir la degradación de ecosistemas y proteger el patrimonio biocultural de sus territorios, creando espacios seguros de participación, aprendizaje e incidencia.

Ante el desafío de lograr que las juventudes sean reconocidas como actores estratégicos y no solo beneficiarios de las políticas ambientales, GYBN LAC impulsa procesos de consulta, fortalecimiento organizativo y articulación política, promoviendo alianzas intergeneracionales y acciones locales con visión global.

Su estructura abierta, diversa y colaborativa ha permitido consolidar una comunidad interconectada de jóvenes líderes ambientales que trabaja desde la pluralidad cultural, lingüística y territorial de la región.

Entre sus principales logros destacan la formación de centenares de jóvenes en biodiversidad, gobernanza y acción climática, así como la creación y fortalecimiento de capítulos nacionales y subregionales.

Red activa en más de

Gracias a su labor, las prioridades y propuestas juveniles han sido incorporadas en documentos de política pública, planes de acción y estrategias nacionales de biodiversidad, integrando una mirada juvenil en la gobernanza ambiental. países

La red también ha coordinado la participación técnica de jóvenes en espacios de decisión locales, nacionales e internacionales, además de organizar campañas regionales de sensibilización y movilización, que promueven la conservación y restauración de ecosistemas, combinando saberes tradicionales y enfoques innovadores de comunicación ambiental.

Desde GYBN LAC se reconoce la diversidad de juventudes y realidades que habitan la región, integrando en todas sus actividades enfoques inclusivos que consideran contextos rurales, urbanos e indígenas, así como poblaciones LGBTQ+, neurodiversas y en situación de vulnerabilidad. Esta diversidad se traduce en flexibilidad metodológica, pertinencia cultural y adaptabilidad lingüística, asegurando que cada proceso sea representativo y accesible.

Actualmente, GYBN LAC coordina 11 capítulos nacionales, un capítulo subregional del Caribe y una comunidad regional que agrupa jóvenes de más de 19 países, con estructuras propias de gobernanza, comunicación y documentación de procesos. Estos espacios funcionan como laboratorios de aprendizaje colectivo, donde se intercambian experiencias, se fortalecen liderazgos locales y se gestan proyectos que influyen en políticas públicas ambientales.

La red ha tenido incidencia directa en el Marco Mundial de Biodiversidad

Kunming-Montreal, en las Estrategias Nacionales de Biodiversidad (NBSAPs) y en reportes nacionales, integrando la voz de las juventudes en la toma de decisiones.

Además, las campañas comunitarias y territoriales han articulado metodologías participativas juveniles con prácticas ancestrales como mingas, círculos de palabra y ferias locales, generando una pedagogía ambiental regional basada en la cooperación, la identidad cultural y la justicia intergeneracional.

Replicabilidad:

El modelo de GYBN LAC es altamente replicable porque se basa en articulación, autonomía y diversidad cultural. Cada capítulo nacional o local puede adaptarse al contexto en el que se desarrolla, preservando sus particularidades sociales, políticas y lingüísticas.

La estructura flexible permite que se creen nodos territoriales o comunitarios en zonas como la Amazonía, el Caribe o los Andes, así como capítulos vinculados a comunidades lingüísticas, ampliando los puentes culturales y ecológicos de cooperación.

Este modelo fomenta la autonomía de los grupos juveniles, garantizando que la incidencia política y la defensa de la biodiversidad se formulen desde las realidades locales, respetando las identidades y necesidades de cada territorio.

Escalabilidad:

El potencial de crecimiento de la red es alto. La ampliación de capítulos nacionales y su presencia en áreas rurales consolidará una base territorial más fuerte.

A su vez, al ser parte del GYBN Global, existen oportunidades para establecer alianzas interregionales con Europa, África y Asia, fortaleciendo el intercambio entre juventudes del Sur Global. Sin embargo, su escalabilidad requiere estabilidad financiera y tecnológica, apoyo logístico para encuentros presenciales, y el fortalecimiento de capacidades digitales.

También será crucial reconocer la diversidad lingüística regional (que incluye lenguas originarias como el quechua, el náhuatl o el guaraní) como un eje de inclusión y justicia ambiental, ampliando la voz de los pueblos en la acción climática.

Reconocimiento oficial como plataforma de part

Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB).

Lanzamiento de las “Prioridades de las Ju Caribeñas para el Marco Mundial de Biodiversida (ES, EN, FR, PT).

Consolidación de 10 capítulos nacionales y 1 presencia en 19 países y colaboración con org UNDP, UNEP y UNESCO.

Redes sociales:

Participación en las COP14 (Egipto), COP15 (Canadá) y COP16 (Colombia) del CDB

Representación técnica en SBSTTA 24, 26; SBI 3, 4, 5; OEWG 2 y 3 y otros espacios intermedios de negociación

Presencia en la 7ª Asamblea del GEF y en talleres sobre Estrategias

Nacionales de Biodiversidad.

Realización de talleres regionales de construcción de capacidades en Bogotá (2017) e Ilha do Cardoso (2019).

Lanzamiento de 10 capítulos nacionales y 1 subregional del Caribe.

Consolidación de una comunidad juvenil en más de 19 países

Coordinación de consultas regionales sobre transiciones justas, educación transformadora y soluciones basadas en la naturaleza.

Publicación de las Prioridades de Juventudes LAC para el Marco Mundial de Biodiversidad Post-2020.

Lanzamiento de campañas como #YouthIntoAction y #StopTheSame

Contribución a los ODS:

Organización de diálogos regionales con autoridades nacionales y capítulos de GYBN.

Colaboraciones con UNEP-MGCY, WWF y GIZ.

Producción de contenidos audiovisuales y educativos como “COP15 a la Lente”.

Eventos paralelos en COPs, festivales virtuales y campañas digitales

La crisis de biodiversidad en la región más rica y diversa del planeta amenaza la vida, la cultura y los derechos de nuestros pueblos. Pero también despierta una generación dispuesta a transformar el destino.

Desde GYBN LAC, juventudes de más de veinte países nos articulamos en red para aprender, incidir y actuar, defendiendo la biodiversidad como fuente de vida, justicia y esperanza.

Trabajamos junto a organismos como UNDP, UNEP y UNESCO, impulsando una nueva narrativa ambiental basada en los derechos humanos, la equidad intergeneracional y la diversidad cultural.

Con metodologías juveniles y saberes comunitarios, conectamos territorios y lenguas (del español al guaraní, del portugués al quechua) para que la acción climática sea también un acto de identidad y cooperación.

GYBN LAC demuestra que cuando las juventudes lideran, lo local se convierte en global, y la biodiversidad encuentra en nuestra voz un futuro posible.

ESCOLA DAS JUVENTUDES

Centro Sabiá (Pernambuco)

Aprender, sembrar, multiplicar.

La escala principal de actuación es local–municipal–regional, con acciones en Amaraji, Rio Formoso, Vertentes, Caruaru y comunidades del Agreste y Sertão, y alcance regional en Pernambuco a través de una red de multiplicadores y ferias agroecológicas. La Escuela opera con un enfoque territorial y participativo, articulando módulos formativos presenciales, parcelas demostrativas de Sistemas Agroforestales (SAF) y encuentros intermunicipales que promueven el intercambio de saberes entre juventudes rurales. Esta estructura permite que las prácticas locales se conviertan en insumos para políticas públicas municipales y en experiencias replicables en otros territorios del Estado, fortaleciendo la transición agroecológica con liderazgo juvenil.

Las comunidades rurales de Pernambuco enfrentan una combinación de pérdida de diversidad productiva, erosión de suelos, acceso limitado a tecnologías agroecológicas y vulnerabilidad climática ante sequías y lluvias erosivas cada vez más extremas. En este contexto, el Centro Sabiá impulsa una propuesta educativa y práctica que combina formación técnica, acción comunitaria y sostenibilidad ambiental.

A través de la implementación de SAF, la instalación de parcelas demostrativas y la organización de ferias agroecológicas, se generan alternativas productivas resilientes que fortalecen la seguridad alimentaria, diversifican los ingresos familiares y fomentan el arraigo territorial. Además, la formación de jóvenes multiplicadores garantiza la continuidad del conocimiento en el tiempo, consolidando capacidades locales que reducen la dependencia de insumos externos costosos. Este enfoque beneficia especialmente a familias campesinas, mujeres rurales y juventudes que históricamente han tenido menor acceso a servicios técnicos o programas públicos, contribuyendo así a un modelo de desarrollo rural más justo e inclusivo.

Los impactos alcanzados son tanto ambientales como sociales y educativos. En 2024 se implementaron dos sistemas agroforestales demostrativos que funcionan como laboratorios locales de restauración ecológica, promoviendo la recuperación de suelos, el aumento de la cobertura vegetal y la conservación de la biodiversidad.

A nivel familiar, la adopción de prácticas agroecológicas por parte de productores rurales se traduce en mejor manejo del suelo y el agua, mayor diversidad de cultivos y reducción del uso de agroquímicos, fortaleciendo así la resiliencia climática de los territorios.

En términos de mitigación, los SAF contribuyen al secuestro de carbono en la biomasa y al equilibrio ecológico local; mientras que, en adaptación, ofrecen sistemas productivos más resistentes a la variabilidad climática. En conjunto, estas acciones posicionan a la Escola das Juventudes como una referencia regional en transición agroecológica con liderazgo juvenil.

La iniciativa integra diversidad sociocultural, pertinencia ecológica y enfoque pedagógico intercultural, consolidando un modelo que valora los saberes tradicionales y las prácticas campesinas ancestrales. Los SAF y metodologías empleadas se diseñan considerando la adaptación al clima y los suelos locales, así como la participación activa de asociaciones comunitarias y colectivos juveniles.

La cogestión del conocimiento se fortaleció a través de mesas de diálogo en los encuentros territoriales, la participación de asociaciones de mujeres quilombolas y la co-facilitación de talleres por multiplicadores locales. Los carouseles de experiencias y ferias agroecológicas se transformaron en espacios de intercambio cultural y político, donde se visibilizan prácticas ancestrales y se priorizan demandas comunitarias (semillas criollas, control de erosión, inclusión de género). Estas aportaciones se incorporan luego en los módulos formativos y en las parcelas demostrativas, cerrando el ciclo entre aprendizaje, práctica y política pública local.

Replicabilidad:

El modelo de la Escola das Juventudes es altamente replicable y adaptable a diversos contextos rurales iberoamericanos. Su éxito radica en la combinación de tres pilares: formación práctica, demostración productiva y multiplicación del conocimiento mediante juventudes locales. La metodología prioriza el uso de especies nativas, la co-creación de contenidos educativos y el liderazgo juvenil, prescindiendo de tecnología costosa y favoreciendo la apropiación social del conocimiento. Este enfoque puede aplicarse en países con fuerte presencia de agricultura familiar, o en regiones que buscan fortalecer la soberanía alimentaria y la resiliencia climática. En contextos con menos recursos logísticos, el modelo puede adaptarse mediante módulos virtuales o parcelas demostrativas comunitarias. Donde existan políticas públicas agroecológicas, puede articularse con programas municipales o nacionales para ampliar legitimidad e impacto. En todos los casos, se respeta la diversidad cultural y biológica local, incorporando saberes campesinos, cultivos tradicionales y prácticas de conservación.

Escalabilidad:

La expansión puede desarrollarse a través de dos vías complementarias:

1.Multiplicación territorial: creación de nuevos núcleos juveniles, instalación de SAF en más fincas familiares y acompañamiento técnico a jóvenes rurales.

2.Articulación en red: participación en ferias regionales, colaboración con universidades, ONG y programas de juventud, y generación de materiales pedagógicos que permitan la formación a distancia. Para su sostenibilidad, se requieren recursos para logística, capacitación técnica e insumos iniciales, además de apoyo institucional para formalizar vínculos con políticas municipales de agricultura y juventud. El fortalecimiento de alianzas con universidades, cooperativas y redes juveniles rurales puede asegurar la continuidad del proceso y su expansión en otros estados o países.

La Escola das Juventudes representa una semilla viva de justicia climática en el Nordeste brasileño. Su experiencia demuestra que la transición agroecológica con liderazgo juvenil no solo es posible, sino urgente. En los territorios del Agreste y el Sertão, donde la sequía y la pobreza golpean con fuerza, la escuela ha cultivado algo más que alimentos: ha sembrado esperanza, autonomía y resiliencia comunitaria. Frente a la crisis climática, las juventudes rurales del Centro Sabiá no esperan soluciones externas: producen conocimiento, regeneran ecosistemas y transforman sus realidades desde el territorio. Su acción, basada en saberes ancestrales y prácticas agroecológicas, conecta la mitigación y la adaptación con la justicia social y la equidad intergeneracional. En la COP30, su mensaje fue claro: invertir en juventudes rurales es invertir en el futuro del planeta. Cada árbol plantado en los SAF, cada feria agroecológica organizada, y cada joven que enseña a otro joven, son actos concretos de transformación climática.

La Escola das Juventudes no es solo un programa formativo: es una plataforma de regeneración democrática y ambiental, donde las juventudes del Nordeste brasileño están demostrando que el futuro se cultiva con raíces profundas y horizontes colectivos

LOGROS Y MEDALLAS

https://centrosabia org br/2019/05/10/juventudesde-pernambuco-reunidas-na-serra-do-ororubaterritorio-indigena-do-povo-xukuru-para-construcaodas-estrategias-de-atuacao-do-fojupe-em-2019/

COMITÉ NACIONAL DE JÓVENES CIENTÍFICOS

APECS-CHILE

Formación, colaboración y ciencia para un planeta en transformación

PRESENTACIÓN

El Comité Nacional de Jóvenes Científicos APECS-Chile forma parte de la red internacional Association of Polar Early Career Scientists (APECS) y agrupa a jóvenes investigadores chilenos dedicados a la ciencia polar y subpolar. Su propósito es fortalecer la formación, la colaboración y la visibilidad de las juventudes científicas que trabajan en temas relacionados con cambio climático, biodiversidad, ecosistemas marinos y glaciares del extremo sur del país.

APECS-Chile actúa como un puente entre la comunidad científica emergente y las instituciones consolidadas, tales como el Instituto Antártico Chileno (INACH), universidades y centros de investigación nacionales e internacionales. A través de talleres, seminarios, mentorías y páneles, fomenta el intercambio interdisciplinario y promueve la participación de jóvenes investigadores en proyectos, expediciones y congresos sobre ciencia polar.

El comité, presidido por Sebastián Rosenfeld, opera bajo un esquema de gobernanza rotativa, abierta y participativa, que garantiza la renovación constante de liderazgos y el fortalecimiento de capacidades juveniles.

CONTEXTO

Chile es un país clave para la investigación polar y antártica, por su cercanía geográfica, su diversidad climática y su rol estratégico en la observación de los efectos del cambio climático en la criósfera. Las regiones australes del país (Magallanes, Valdivia y Puerto Montt) son áreas críticas para el estudio de glaciares, ecosistemas costeros y biodiversidad marina. Sin embargo, las oportunidades para jóvenes científicos suelen concentrarse en los grandes centros urbanos, generando brechas geográficas y de acceso a redes académicas.

En este contexto, APECS-Chile surge como una plataforma inclusiva que busca descentralizar la ciencia y fortalecer la participación de jóvenes de distintas regiones del país. Sus actividades no solo amplían la formación técnica y científica, sino que también contribuyen a que la investigación polar se traduzca en conocimiento útil para las políticas de conservación y adaptación al cambio climático.

El comité impulsa la creación de una comunidad científica diversa, conectada y comprometida con la sostenibilidad de los ecosistemas australes, articulando ciencia, educación y divulgación ambiental.

PRINCIPALES LOGROS

El impacto de APECS-Chile se refleja en su capacidad para fortalecer la formación y la colaboración científica de las juventudes. Ha organizado múltiples talleres, seminarios, mentorías y encuentros nacionales que han permitido capacitar a estudiantes de pregrado y posgrado en temáticas como cambio climático, criósfera, biodiversidad y metodologías de investigación en ecosistemas polares.

Su trabajo contribuye a mejorar la vigilancia científica sobre glaciares y ecosistemas marinos mediante la creación de redes de monitoreo, la generación de datos y la difusión de conocimiento técnico. Además, al acercar la ciencia polar a las comunidades australes y costeras, APECS-Chile promueve la educación ambiental y la sensibilización sobre la importancia de conservar los ecosistemas subpolares frente a las transformaciones climáticas.

De forma indirecta, la iniciativa incide en la formulación de políticas públicas y estrategias nacionales de investigación antártica, al proveer evidencia científica y talento joven que enriquece la toma de decisiones ambientales del país.

Entre los principales logros de APECS-Chile destacan:

La consolidación de una red nacional de jóvenes científicos polares, con presencia en universidades e institutos de todo el país.

La organización de eventos formativos y de divulgación que han capacitado a decenas de jóvenes en herramientas de investigación, comunicación científica y liderazgo académico.

La articulación con el Instituto Antártico Chileno (INACH) y otras instituciones científicas que respaldan sus actividades y mentorías.

La integración de Chile en redes globales de investigación y cooperación científica sobre cambio climático y biodiversidad polar.

El comité ha evolucionado desde su creación en 2007, adaptando su estructura y metodologías a las nuevas realidades tecnológicas. Hoy combina actividades presenciales y virtuales, amplía la participación regional y fortalece el liderazgo juvenil mediante procesos electivos y horizontales.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo de APECS-Chile es plenamente replicable en otros contextos iberoamericanos. Su estructura organizativa (basada en una directiva juvenil, comités temáticos y mentorías intergeneracionales) puede aplicarse a diferentes ámbitos ambientales, como bosques, manglares, montañas o biodiversidad marina. La clave de su éxito es la alianza entre jóvenes e instituciones científicas, un esquema adaptable a países con distintos niveles de desarrollo o financiamiento.

Escalabilidad:

APECS-Chile tiene un alto potencial de expansión. Puede ampliar su cobertura mediante alianzas con nuevas universidades y centros de investigación, la creación de nodos regionales que descentralicen sus actividades y la consolidación de una plataforma digital robusta para formación y colaboración.

La sostenibilidad futura depende del acceso a financiamiento estable, el fortalecimiento de acuerdos institucionales y la promoción de expediciones y programas de intercambio. El respaldo de la red internacional APECS garantiza visibilidad global y continuidad operativa.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“APECS-Chile es más que una red: es una comunidad que da voz y oportunidades a los jóvenes científicos que sueñan con aportar al conocimiento del planeta desde el sur del mundo.”

- Sebastián Rosenfeld, Presidente de APECS-Chile.

REDES SOCIALES

Sitio oficial: https://apecschile cl/

Redes sociales: Instagram: @apecs chile Twitter/X: @apecschile

(CHILDFUND)

Ciencia conectada con el mundo

PRESENTACIÓN

El Programa PACTO – GYBN Bolivia (ChildFund) es una iniciativa liderada por juventudes bolivianas comprometidas con la conservación de la biodiversidad, la gobernanza ambiental y la incidencia en políticas públicas. Surge como un espacio de formación, articulación y acción colectiva impulsado por ChildFund Bolivia y el Capítulo Nacional de la Red Global de Jóvenes por la Biodiversidad (GYBN), en coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente y Agua y la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia.

A través de un enfoque participativo e intergeneracional, el programa fortalece las capacidades de jóvenes de Cochabamba y Tarija para convertirse en actores estratégicos de cambio, integrando saberes locales, conocimientos científicos y herramientas de incidencia política.

El proceso alcanzó su punto culminante en el Encuentro Nacional Juvenil sobre Biodiversidad (La Paz, octubre de 2024), donde se elaboraron recomendaciones que fueron entregadas a autoridades nacionales como insumo hacia la COP16 del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB).

CONTEXTO

Bolivia enfrenta una de las tasas más altas de pérdida de bosques en América Latina, agravada por incendios forestales, expansión agropecuaria y sequías recurrentes. Estas problemáticas afectan de manera desproporcionada a pueblos indígenas, comunidades rurales y juventudes locales, que dependen directamente de los ecosistemas para su sustento.

En este contexto, el Programa PACTO responde a la necesidad de integrar la voz juvenil en la toma de decisiones sobre biodiversidad y clima. Con el acompañamiento de ChildFund y GYBN Bolivia, se desarrollaron procesos formativos en investigación, comunicación e incidencia política, vinculando a las juventudes con instancias gubernamentales.

El enfoque territorial e intercultural permitió visibilizar las realidades de jóvenes indígenas y rurales y traducir sus diagnósticos comunitarios en propuestas concretas de política pública.

PRINCIPALES LOGROS

El impacto principal del Programa PACTO se refleja en el fortalecimiento de la gobernanza juvenil para la biodiversidad. Más de un centenar de jóvenes fueron formados en análisis de políticas ambientales y gestión de ecosistemas, produciendo recomendaciones que contribuyeron a la actualización de la Estrategia y Plan de Acción Nacional de Biodiversidad (NBSAP).

El proceso promovió la creación de redes interdepartamentales y abrió espacios formales de diálogo con el Estado, logrando que las juventudes sean reconocidas como actores válidos en la agenda de conservación.

Asimismo, la articulación con el proceso preparatorio hacia la COP16 consolidó la participación de Bolivia en la red GYBN Latinoamérica, fortaleciendo la cooperación regional y la proyección internacional de los liderazgos juveniles.

Entre los principales logros destacan:

El Encuentro Nacional Juvenil sobre Biodiversidad (La Paz, 2024), espacio histórico donde jóvenes de distintas regiones entregaron un documento de recomendaciones a las autoridades nacionales.

La formación de jóvenes líderes en temas de biodiversidad, adaptación al cambio climático e incidencia política, con enfoque de derechos y saberes interculturales.

Las Alianzas institucionales sólidas entre GYBN Bolivia, ChildFund, el Ministerio de Medio Ambiente y la Vicepresidencia, que garantizan legitimidad y continuidad.

La proyección internacional mediante la vinculación con GYBN LAC y la presentación de aportes nacionales en la agenda regional hacia la COP16.

Los premios y reconocimientos, como el Premio Risk Award 2025 de la UNDRR a proyectos de reducción del riesgo de desastres con niñez y juventud indígena, en el marco del trabajo de ChildFund Bolivia.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo “formación + encuentro nacional + recomendaciones políticas” es fácilmente replicable en otros países iberoamericanos. Su estructura combina capacitación, diálogo intergeneracional e incidencia institucional, permitiendo adaptar contenidos a diferentes contextos ambientales y sociopolíticos. La metodología participativa y el respaldo de la red global GYBN garantizan la posibilidad de réplica con costos relativamente bajos y alto impacto.

Escalabilidad:

El Programa PACTO tiene potencial para expandirse a regiones críticas como Santa Cruz y Beni, afectadas por incendios y deforestación. Su crecimiento depende del fortalecimiento de nodos juveniles locales, la institucionalización de espacios de participación en políticas públicas y la sostenibilidad financiera. El trabajo conjunto con ministerios y universidades permitirá escalar el modelo hacia una plataforma nacional permanente de juventud y biodiversidad.

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO MEDALLAS

“Como jóvenes, no solo queremos ser consultados, sino escuchados. Nuestras propuestas nacen desde los territorios y buscan asegurar que la biodiversidad siga siendo vida y futuro para nuestros pueblos.”

- Flavia Gonzales, punto focal juvenil de GYBN Bolivia / Programa PACTO.

REDES SOCIALES

Redes sociales:

Facebook: Kaaijayu - GYBN Bolivia

Instagram: @gybn cbd

Un impulso de las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ)

Siembra hoy. Respira mañana.

La Red Juvenil Ambiental de Cuba es una iniciativa nacional que articula a brigadistas jóvenes en todos los territorios del país para promover conciencia ecológica y acción climática local. A través de campañas de reforestación, jornadas de saneamiento ambiental, reciclaje, protección de ecosistemas costeros y programas de educación ambiental en escuelas y comunidades, la Red impulsa una movilización sostenida de juventudes comprometidas con la restauración ecológica y el bienestar colectivo. Su accionar combina la formación técnica, la acción voluntaria y la innovación comunitaria, generando impactos visibles en zonas urbanas, rurales y costeras.

Cuba enfrenta retos ambientales vinculados con la deforestación, la erosión de suelos, la pérdida de biodiversidad y la acumulación de residuos sólidos, agravados por los efectos del cambio climático, huracanes recurrentes y periodos de sequía. Estos fenómenos afectan especialmente a comunidades rurales y costeras con mayores índices de vulnerabilidad social y económica. En este contexto, la Red Juvenil Ambiental surge como una plataforma de articulación intergeneracional impulsada por las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ), que promueve la participación directa de las juventudes en acciones de conservación y resiliencia territorial. Su enfoque combina la educación ambiental con la gestión local del riesgo y la restauración de ecosistemas, fomentando que las y los jóvenes sean protagonistas de la adaptación climática y la transformación sostenible de sus entornos.

La Red ha impulsado cientos de actividades comunitarias orientadas a la mejora del entorno natural y social. Su impacto se materializa en:

Reforestación y restauración ambiental, mediante campañas masivas de siembra en cuencas y áreas degradadas.

Saneamiento de playas y riberas, contribuyendo a la protección de ecosistemas costeros y la prevención de contaminación marina.

Programas de reciclaje y economía circular, implementados en coordinación con escuelas y cooperativas locales.

Educación ambiental comunitaria, orientada a estudiantes, familias y organizaciones barriales. Estas acciones, además de fortalecer la cultura ambiental del país, aportan directamente a la mitigación y adaptación al cambio climático, generando conciencia colectiva sobre la urgencia de cuidar el entorno y garantizar la sostenibilidad de las generaciones futuras.

La Red Juvenil Ambiental ha demostrado la capacidad de las juventudes cubanas para liderar transformaciones socioambientales desde lo local. A través de la coordinación con Consejos Populares, organizaciones de base y actores comunitarios, se diseñan acciones contextualizadas que responden a las prioridades de cada territorio.

El trabajo en zonas rurales ha permitido revitalizar prácticas agroecológicas, rescatar especies nativas y fortalecer la soberanía alimentaria. En contextos urbanos, se han implementado sistemas de reciclaje, campañas educativas y acciones de arborización que mejoran el microclima y la calidad del aire.

El enfoque participativo de la Red garantiza que las soluciones ambientales integren saberes locales, tradiciones campesinas y educación científica, generando aprendizajes colectivos que fortalecen el tejido social y la identidad ambiental de las comunidades.

Replicabilidad:

El modelo de red juvenil ambiental es altamente adaptable a otros contextos iberoamericanos. Su fortaleza reside en su estructura organizativa flexible y en la movilización voluntaria de jóvenes formados en educación ambiental. Puede replicarse fácilmente en países que cuenten con estructuras comunitarias o redes escolares, priorizando la combinación entre formación, acción y articulación local.

En comunidades rurales, la réplica puede centrarse en la agroecología, la reforestación y la gestión de recursos naturales; en entornos urbanos, en campañas de reciclaje, consumo responsable y resiliencia climática. Su implementación no requiere alta inversión, sino voluntad institucional, acompañamiento técnico y capacidad de articulación entre juventudes y gobiernos locales.

Escalabilidad:

A nivel nacional, la Red cuenta con el respaldo de las Brigadas Técnicas Juveniles, lo que facilita su expansión territorial y la integración con instituciones científicas, educativas y gubernamentales. Su potencial de crecimiento radica en el fortalecimiento de alianzas con universidades, centros de investigación, ONG internacionales y agencias de cooperación.

La escalabilidad también depende de la incorporación de herramientas digitales para monitorear acciones, medir impactos y compartir experiencias entre territorios. Una mayor conexión con programas regionales de cooperación juvenil en el ámbito iberoamericano permitiría amplificar su impacto y visibilidad, consolidando una red transnacional de juventudes.

La Red Juvenil Ambiental se inspira en experiencias latinoamericanas de participación comunitaria y acción ambiental, integrando enfoques de educación popular, agroecología y conservación costera. Su experiencia ha sido presentada en espacios regionales de juventud y medio ambiente, y representa una de las prácticas más consolidadas de activismo ecológico juvenil en el Caribe.

La Red Juvenil Ambiental de Cuba demuestra que la acción ambiental y climática no empieza en las grandes conferencias, sino en los barrios, las costas y las escuelas. Jóvenes brigadistas, armados con herramientas, semillas y compromiso, están transformando la relación de las comunidades con la naturaleza. Desde el Caribe, esta red articula ciencia, educación y solidaridad para enfrentar la crisis ambiental con justicia social.

Su mensaje para la COP30 fue claro: cuando la juventud lidera, la resiliencia florece; cuando el conocimiento se comparte, el futuro se cultiva.

Aunque la Red no cuenta con premios internacionales, ha recibido múltiples reconocimientos nacionales otorgados por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y organismos vinculados al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), en reconocimiento a su labor sostenida en educación ambiental y reforestación comunitaria

Sitio oficial: http://www.btj.cu

Redes sociales o enlace de contacto: https://www.facebook.com/BTJCuba https://twitter.com/btjcuba

http://www.btj.cu/noticias

RED NACIONAL DE SEMILLAS NATIVAS Y CRIOLLAS

PRESENTACIÓN

La Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas de Uruguay promueve, desde un enfoque agroecológico y participativo, la conservación, multiplicación e intercambio de semillas locales, fortaleciendo la soberanía alimentaria de comunidades rurales, campesinas e indígenas.

Esta red articula a agricultores familiares, colectivos juveniles, mujeres rurales, técnicos y organizaciones sociales en un esfuerzo conjunto por mantener la diversidad genética agrícola y recuperar saberes tradicionales de siembra, cosecha y almacenamiento de semillas.

A través de ferias de intercambio, bancos comunitarios, registros de variedades locales y espacios de formación, la iniciativa contribuye a proteger el patrimonio biocultural y a construir sistemas alimentarios más resilientes frente al cambio climático y la homogeneización agrícola.

CONTEXTO

Uruguay enfrenta procesos de pérdida de biodiversidad agrícola debido a la expansión de monocultivos, la dependencia de semillas comerciales y el uso intensivo de agroquímicos. Estas tendencias han afectado particularmente a las familias agricultoras de pequeña escala, que ven reducida su autonomía productiva.

La Red surge como respuesta desde los territorios rurales, impulsada por el compromiso de comunidades campesinas y organizaciones agroecológicas que defienden el derecho a conservar y usar sus propias semillas. Su acción se extiende por todo el país, articulando nodos locales y promoviendo una gobernanza participativa que integra conocimientos tradicionales y técnicos en conservación de la biodiversidad.

PRINCIPALES LOGROS

El trabajo de la Red ha permitido preservar y multiplicar cientos de variedades nativas y criollas, muchas de ellas en riesgo de desaparición, mediante estrategias locales y nacionales de conservación in situ y ex situ.

Entre sus impactos más relevantes destacan:

El fortalecimiento de la soberanía alimentaria de comunidades rurales.

La conservación de la biodiversidad agrícola adaptada a los territorios.

La promoción de prácticas agroecológicas que reducen el uso de agroquímicos.

La recuperación de saberes campesinos e indígenas sobre selección y almacenamiento de semillas.

La participación activa de juventudes rurales en la defensa de la agricultura sostenible.

Estas acciones han mejorado la resiliencia de los sistemas productivos frente al cambio climático y han fomentado una red intergeneracional de guardianes de semillas.

La creación y fortalecimiento de bancos comunitarios de semillas en distintas regiones del país.

La organización de ferias nacionales e internacionales de intercambio de semillas y saberes.

La formación de jóvenes guardianes de semillas en agroecología y conservación.

El desarrollo de protocolos comunitarios para el intercambio y registro de variedades.

La articulación con la Red de Agroecología del Uruguay, universidades y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

El reconocimiento nacional por su aporte a las políticas de agroecología (2019).

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo es altamente replicable en otros países iberoamericanos que enfrentan la pérdida de diversidad agrícola. Su estructura flexible, basada en asambleas locales, guardianes de semillas y ferias comunitarias, puede adaptarse a distintos contextos rurales y culturales.

Escalabilidad:

La Red tiene potencial de crecimiento ampliando su trabajo hacia:

Nuevos nodos comunitarios.

Mayor vínculo con instituciones académicas. Programas de certificación participativa.

Inclusión formal en políticas públicas de producción agroecológica.

Para ello se requieren recursos financieros estables, capacitación técnica continua y mayor visibilidad nacional de sus resultados.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“Cada semilla que guardamos y compartimos es una historia viva. Es la memoria de nuestros abuelos y la promesa de nuestras hijas e hijos.”

- Guardiana de semillas, nodo de Canelones, Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas (Uruguay).

REDES SOCIALES

Redes sociales: Facebook: Red de Semillas Nativas y Criollas

FESTIVA ECO-CULTURAL,

BUENAVENTURA SIN BASURA

Juventud que limpia, crea y transforma

PRESENTACIÓN

“Festiva eco-cultural, Buenaventura sin basura” es una iniciativa juvenil comunitaria que integra acción ambiental, identidad cultural y participación colectiva para enfrentar la degradación de los recursos naturales y la contaminación por residuos sólidos en la Comuna 12 de Buenaventura, Colombia. Liderada por Ingrid Sugey Perea Alomia (22 años), esta propuesta busca reducir la presencia de desechos en ríos, manglares y zonas costeras, contribuyendo a su conservación, mediante actividades educativas, artísticas, pedagógicas y comunitarias.

La iniciativa combina sensibilización ambiental, movilización barrial y procesos culturales para promover un cambio de comportamiento sostenible, fortalecer el liderazgo juvenil y generar conciencia ambiental y climática desde una perspectiva territorial y afrodescendiente.

El proyecto aspira a consolidar un movimiento ambiental juvenil permanente con influencia en la educación, la participación comunitaria y las decisiones ambientales locales.

CONTEXTO

Buenaventura enfrenta múltiples problemáticas ambientales derivados del manejo inadecuado de residuos sólidos, la contaminación de ecosistemas marino-costeros y la limitada participación comunitaria en asuntos ambientales. Los manglares, ríos y océanos cercanos sufren una carga creciente de basura, especialmente plásticos de un solo uso. A esto se suma la falta histórica de oportunidades para que jóvenes, mujeres, comunidades afrodescendientes, indígenas y rurales participen activamente en la toma de decisiones sobre el manejo de los recursos naturales de sus territorios. Unido a esto, la vulnerabilidad frente al cambio climático se manifiesta en inundaciones, pérdida de biodiversidad y deterioro de medios de vida comunitarios. En este contexto, la iniciativa emerge como una alternativa situada que conecta educación ambiental, arte comunitario y activismo juvenil para responder a una realidad socioambiental crítica.

PRINCIPALES LOGROS

El principal impacto de la iniciativa ha sido la mejora en la protección de la biodiversidad local al visibilizar la importancia de los ecosistemas marino-costeros para la subsistencia cultural y ambiental del territorio. Sus acciones fortalecen la cohesión territorial, movilizan juventudes diversas y generan transformaciones ambientales visibles.

Desde una perspectiva climática, el proyecto impulsa procesos de adaptación comunitaria y prácticas sostenibles mediante la formación de jóvenes, el fortalecimiento del liderazgo local y la promoción de resiliencia frente a los efectos del cambio climático.

Como consecuencia, la iniciativa ha generado mejoras tangibles en la relación entre la comunidad y su entorno natural. El proyecto constituye un referente emergente de innovación socioambiental juvenil en Buenaventura y el Pacífico colombiano.

Entre los principales logros destacan la participación activa de juventudes en todas las fases del proyecto, la realización de jornadas ambientales con enfoque cultural y la consolidación de procesos pedagógicos en espacios comunitarios. Los y las jóvenes han desarrollado campañas educativas, actividades artísticas y encuentros territoriales para movilizar a sus comunidades.

El trabajo ha permitido el reconocimiento del liderazgo ambiental juvenil y la integración de prácticas creativas para sensibilizar sobre biodiversidad, residuos y cambio climático. La experiencia ha generado aprendizajes colectivos sobre organización, comunicación digital, adaptación metodológica y trabajo comunitario.

Gracias a ello, participantes del proyecto asistieron a la cumbre latinoamericana de juventudes por el medio ambiente durante la PRE-COP16 de Diversidad Biológica, lo que demostró su capacidad de incidencia y articulación regional. El enfoque cultural y comunitario representa una inspiración para otras juventudes del Pacífico colombiano y de la región iberoamericana.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

La iniciativa puede replicarse en otros territorios iberoamericanos debido a su enfoque flexible y comunitario. Aborda desafíos compartidos como el deterioro de ecosistemas costeros, la contaminación por plásticos y la falta de participación juvenil. La metodología combina arte, cultura, educación ambiental y acción colectiva, lo que facilita su adaptación en contextos urbanos, rurales o costeros. Además, promueve la apropiación comunitaria y el protagonismo juvenil como ejes centrales, lo que permite transferir la experiencia a otros territorios respetando particularidades culturales, sociales y políticas.

Escalabilidad:

El proyecto tiene alto potencial de crecimiento dentro de Buenaventura y en redes juveniles cercanas. Puede expandirse desde intervenciones locales a procesos interbarriales y municipales, integrando escuelas, organizaciones sociales y autoridades locales. Para su ampliación se requieren recursos logísticos, alianzas institucionales, fortalecimiento de capacidades juveniles y espacios físicos para actividades colectivas. La sistematización de aprendizajes, la visibilidad digital y la articulación con redes ambientales regionales pueden facilitar su crecimiento y sostenibilidad territorial a futuro.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“Participar en esta iniciativa me hizo darme cuenta de que no solo estamos limpiando los ríos y manglares, también estamos cuidando nuestra historia y nuestra cultura. Como joven de Buenaventura siento que ahora tengo un papel importante en proteger el lugar donde vivo y en motivar a otros a hacerlo.”

- Joven de Buenaventura, Colombia

CURRIHUERTA –

HUERTA URBANA COMUNITARIA

Cultivando tierra, cosechando vínculos

PRESENTACIÓN

Currihuerta – Huerta Urbana Comunitaria es una iniciativa nacida en Curridabat, Costa Rica, liderada por tres jóvenes amigos que decidieron transformar un terreno urbano en desuso en un espacio productivo, educativo y de encuentro comunitario. Lo que comenzó como un proyecto de autoabastecimiento pronto evolucionó hacia una propuesta abierta al barrio, donde se desarrollan talleres de permacultura, actividades recreativas como noches de cine y fogatas, y encuentros vecinales que fortalecen la cohesión social. Liderada por Max Solano, Fernando Rosabal y Juan Pablo Angulo, la huerta se consolidó como un referente de agricultura urbana comunitaria en la Gran Área Metropolitana de San José, conectando sostenibilidad ambiental con innovación social y cultural.

CONTEXTO

Curridabat, en San José, es un barrio residencial de clase media/alta caracterizado por un alto grado de urbanización y, en muchos casos, desconexión de sus habitantes con la tierra y la producción de alimentos. En este contexto, el sistema agroindustrial predomina como proveedor de alimentos, mientras la vida comunitaria carece de espacios de encuentro y cohesión. Currihuerta surge como respuesta a esa desconexión urbana, ofreciendo una alternativa local de agricultura sostenible y comunitaria que busca reconectar a la población con la tierra, promover prácticas responsables y generar vínculos vecinales en un entorno cada vez más fragmentado.

PRINCIPALES

LOGROS

La iniciativa ha tenido un impacto ambiental directo mediante la introducción de prácticas sostenibles como el compostaje, la permacultura y el cultivo orgánico en un entorno urbano. Estos procesos han contribuido a diversificar la biodiversidad local y a generar conciencia en la comunidad sobre la importancia de la agricultura urbana y la soberanía alimentaria. En el plano social, la huerta ha creado un espacio de encuentro y aprendizaje colectivo, favoreciendo la interacción entre generaciones y promoviendo valores de solidaridad, colaboración y cuidado del entorno. Además, ha fomentado el acceso a alimentos saludables y ha fortalecido la resiliencia urbana frente a la dependencia del sistema agroindustrial.

Entre los principales logros se encuentran:

1.La transformación de un terreno urbano en desuso en un espacio productivo y comunitario,

2.La organización de talleres de permacultura y agroecología,

3.La realización de eventos culturales y recreativos que vinculan a los vecinos con la sostenibilidad, y

4.La consolidación de un modelo de gobernanza horizontal basado en la participación voluntaria.

Aunque la participación vecinal ha variado con el tiempo, la huerta ha logrado visibilizar la agricultura urbana como una alternativa viable y replicable en contextos urbanos.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo de Currihuerta es fácilmente replicable en otros contextos urbanos de Iberoamérica, especialmente en barrios con terrenos baldíos o espacios públicos desaprovechados. Su simplicidad radica en la combinación de voluntad comunitaria, liderazgo juvenil, metodologías participativas y prácticas agrícolas sostenibles. La experiencia puede adaptarse culturalmente a diferentes territorios, integrando conocimientos locales, prácticas agrícolas tradicionales y dinámicas sociales propias de cada comunidad. Es un ejemplo flexible de cómo la agricultura urbana puede fomentar cohesión social y conciencia ambiental en entornos urbanos diversos.

Escalabilidad:

El proyecto tiene un alto potencial de crecimiento dentro y fuera de Curridabat. Puede expandirse mediante la creación de redes de huertas urbanas, programas de intercambio de semillas, talleres en escuelas y la integración con políticas municipales de agricultura urbana. Para su escalamiento, requiere condiciones como acceso a terrenos, apoyo institucional en materia de permisos, financiamiento básico para insumos, formación técnica y la articulación con redes de voluntariado. La posibilidad de vincularse con instituciones públicas relacionadas con la educación fortalece su viabilidad para ampliar su impacto.

Contribución a los ODS: MEDALLAS

TESTIMONIO

“Con la huerta hemos aprendido que cultivar no solo significa producir alimentos, sino también cosechar comunidad. El terreno que antes estaba vacío ahora es un lugar de encuentro, de aprendizaje y de compartir experiencias. Nos motiva ver cómo los vecinos se acercan, participan y se llevan la idea de que todos podemos ser parte de un cambio hacia una vida más sostenible.”

— Max Solano, cofundador de Currihuerta.

REDES SOCIALES

Redes sociales: Facebook: @CurriHuertas

EL PATRIMONI MUNDIAL ANDORRÀ EN MANS DELS JOVES

Campo de voluntariado juvenil en la Vall del Madriu-Perafita-Claror

El patrimoni que heretem, el futur que construïm.

PRESENTACIÓN

La iniciativa El patrimoni mundial andorrà en mans dels joves es un proyecto de voluntariado juvenil y conservación del patrimonio mundial, desarrollado en la Vall del Madriu-Perafita-Claror, uno de los enclaves naturales más emblemáticos de Andorra y reconocido por la UNESCO. A través de un campo de voluntariado, jóvenes de entre 18 y 30 años participan en estancias formativas que combinan la conservación ambiental, la educación patrimonial y el trabajo comunitario.

El programa ofrece una experiencia inmersiva donde la juventud se involucra directamente en la protección de ecosistemas de montaña, en tareas de restauración y en actividades culturales y educativas. De este modo, la iniciativa fortalece el vínculo entre la juventud andorrana, su entorno natural y su herencia cultural, posicionándolos como agentes activos en la gestión sostenible del territorio.

CONTEXTO

La Vall del Madriu-Perafita-Claror es Patrimonio Mundial por su valor natural y cultural. Sin embargo, enfrenta desafíos derivados del cambio climático, la erosión y la presión humana vinculada al turismo y al uso intensivo del territorio. Estos impactos amenazan tanto la biodiversidad como las prácticas culturales tradicionales que caracterizan la zona.

En este contexto, la iniciativa surge como una respuesta local e institucional para involucrar a las juventudes en la conservación activa del patrimonio natural y cultural andorrano. Mediante la colaboración entre el Comú d’Escaldes-Engordany y la Comisión Nacional Andorrana para la UNESCO, el proyecto busca generar conciencia ambiental, fortalecer la participación juvenil y consolidar una cultura de sostenibilidad y corresponsabilidad social frente a los desafíos ambientales del país.

PRINCIPALES LOGROS

El impacto de esta iniciativa se refleja tanto en la mejora ambiental del territorio como en el fortalecimiento de las capacidades de la juventud participante. Las actividades de campo han contribuido a reducir el impacto humano en zonas protegidas, implementar prácticas sostenibles en los senderos y promover una mayor vigilancia y monitoreo ambiental.

Asimismo, la iniciativa ha generado un efecto multiplicador en la comunidad, fortaleciendo la sensibilización ambiental, la educación patrimonial y el turismo sostenible. A nivel social, el proyecto crea espacios de convivencia, aprendizaje colaborativo y desarrollo personal, fomentando valores de solidaridad, trabajo en equipo y compromiso con el entorno.

A lo largo de sus ediciones, el proyecto ha consolidado un modelo de voluntariado que une educación, cultura y sostenibilidad. Entre sus principales logros destacan:

La sensibilización de jóvenes sobre la importancia del patrimonio natural y cultural del país.

La reducción de impactos ambientales en zonas de montaña mediante limpiezas, restauraciones y monitoreos. El fortalecimiento del liderazgo juvenil en iniciativas de conservación y educación ambiental.

La integración de instituciones locales y nacionales, fortaleciendo redes de colaboración.

El desarrollo de una experiencia formativa reconocida por organismos internacionales.

En conjunto, el proyecto demuestra cómo la participación juvenil puede generar impactos ambientales tangibles, al mismo tiempo que impulsa el crecimiento personal y profesional de sus participantes.

La iniciativa cuenta con el respaldo y reconocimiento de la UNESCO, lo que le otorga legitimidad y proyección internacional. Ha sido destacada como una experiencia ejemplar de educación para el desarrollo sostenible y participación juvenil en la conservación del patrimonio mundial.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

La experiencia andorrana puede replicarse en otros contextos iberoamericanos que cuenten con áreas naturales protegidas o patrimonio cultural en riesgo. Su formato de campo de voluntariado ambiental y cultural es fácilmente adaptable, ya que combina elementos universales como la educación ambiental, la participación juvenil y la protección del patrimonio. En cada país podría orientarse hacia temáticas locales (como la restauración de bosques, la gestión del agua o la preservación del patrimonio indígena) y ajustarse según los recursos y capacidades institucionales disponibles.

Escalabilidad:

A nivel nacional, la iniciativa tiene potencial de crecimiento mediante la organización de más ediciones anuales, la incorporación de jóvenes internacionales y la vinculación con programas universitarios o de investigación. Su consolidación podría fortalecerse con mayor financiamiento, recursos logísticos y alianzas internacionales, ampliando así su cobertura e impacto dentro y fuera del país.

Contribución a los ODS: MEDALLAS

TESTIMONIO

“Participar en la conservación de la Vall del Madriu-Perafita-Claror es una experiencia transformadora. Trabajar junto a otros jóvenes, aprender de los expertos locales y contribuir directamente a la protección del patrimonio natural y cultural de Andorra nos hace sentir parte activa del futuro sostenible del país.”

- Voluntariado juvenil del proyecto “El patrimoni mundial andorrà en mans dels joves”

Sitio oficial: https://e-e.ad

Redes sociales: Facebook: Vall del Madriu-Perafita-Claror

AGENTES VERDES

Programa nacional de formación y acción juvenil para la conservación de ecosistemas y la restauración ambiental

PRESENTACIÓN

Agentes Verdes es una iniciativa nacional impulsada por el Ministerio de la Juventud de República Dominicana, en coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente, que busca movilizar y capacitar a jóvenes entre 15 y 35 años como agentes comunitarios de conservación ambiental.

El programa forma parte de la iniciativa paraguas Ecojuventudes, que promueve la acción y la participación juvenil en temas ambientales mediante talleres, jornadas de reforestación, educación ambiental y acciones prácticas de restauración ecológica.

Su enfoque combina formación técnica + acción directa + liderazgo juvenil + certificación, generando una red de jóvenes guardaparques, educadores y multiplicadores ambientales activos en todo el país.

CONTEXTO

República Dominicana enfrenta retos ambientales críticos: deforestación, contaminación por residuos sólidos, pérdida de biodiversidad costera y presión sobre áreas protegidas. Estas problemáticas afectan particularmente a comunidades rurales, costeras y periurbanas con alta vulnerabilidad económica y ambiental.

El programa Agentes Verdes surge para responder a estas amenazas, ofreciendo capacitación práctica en conservación, manejo de ecosistemas, gestión de residuos y restauración forestal, con un enfoque de educación ambiental y participación ciudadana juvenil.

Las acciones se desarrollan en múltiples provincias, articulando capítulos locales coordinados por jóvenes voluntarios junto a técnicos ministeriales.

PRINCIPALES LOGROS

El programa ha alcanzado un impacto significativo a nivel nacional. Tiene presencia en varias provincias del país, incluyendo Santiago, Samaná y Santo Domingo. Ha formado a cientos de jóvenes mediante talleres y campañas que fortalecen sus capacidades en conservación y acción comunitaria. Su impacto ambiental se refleja en la mejora de la biodiversidad local, la recuperación de áreas degradadas y la reducción de la contaminación costera, generando beneficios sociales directos para comunidades vulnerables.

El programa presenta logros y resultados de gran relevancia. Ha desarrollado jornadas nacionales de reforestación con participación juvenil masiva y la plantación de centenas de árboles en campañas coordinadas con instituciones públicas:

Ha impulsado la creación de capítulos locales de Agentes Verdes que fortalecen el trabajo descentralizado en las provincias.

Ha promovido la incorporación del voluntariado ambiental juvenil en políticas públicas, generando oportunidades de formación y certificación técnica.

Ha implementado acciones de educación y sensibilización que llegan a escuelas y comunidades tanto rurales como urbanas. Ha fortalecido alianzas institucionales entre el Ministerio de la Juventud, el Ministerio de Medio Ambiente, los municipios y diversas ONG locales.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

La iniciativa Agentes Verdes es fácilmente replicable en otros países iberoamericanos porque combina formación técnica de jóvenes, acciones prácticas de restauración y limpieza, y articulación con instituciones públicas y organizaciones locales. El enfoque modular permite su adaptación a distintos contextos políticos, económicos y sociales, incorporando el uso de especies locales, calendarios de plantación, riesgos climáticos y mecanismos de financiamiento. La combinación de formación, acción, liderazgo juvenil y certificación facilita su implementación en comunidades rurales, periurbanas y costeras.

Escalabilidad:

El programa tiene alto potencial de crecimiento mediante la creación de capítulos locales y regionales, estandarización de cursos de capacitación, fortalecimiento de redes juveniles y alianzas con ministerios, ONG y universidades. Para ampliar su cobertura se requieren financiamiento sostenido, materiales y herramientas para reforestación y limpieza, personal técnico capacitado, plataformas de coordinación y monitoreo, así como campañas de comunicación para atraer y mantener voluntariado. La integración de certificaciones y reconocimiento institucional asegura motivación y continuidad, permitiendo que más comunidades vulnerables se beneficien de las acciones ambientales lideradas por juventudes.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“Agentes Verdes es una oportunidad para que la juventud dominicana sea protagonista en la protección del medio ambiente. Cada árbol plantado y cada jornada de limpieza son pasos hacia un país más consciente y sostenible.”

— Participante del programa en Santo Domingo, citado en medios locales (2023).

REDES SOCIALES

Sitio oficial: https://juventud.gob.do/inclusion-social-juvenil/medio-ambiente/eco-juventudes/

GUARDIANAS Y GUARDIANES DEL TERRITORIO

Cuidamos hoy, transformamos el mañana

PRESENTACIÓN

Guardianas y Guardianes del Territorio es un programa nacional de formación juvenil impulsado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) de México, a través del Centro de Educación Ambiental y Cultural “Muros de Agua – José Revueltas”, ubicado en la Reserva de la Biosfera Islas Marías.

El programa convoca cada año a jóvenes de todo México para formarse durante 16 días intensivos en temas de conservación, restauración, manejo territorial, participación comunitaria y acción climática. Tras su formación, las y los egresados (conocidos como guardianes y guardianas del territorio) regresan a sus comunidades para diseñar y ejecutar proyectos ambientales locales, generando una red nacional de custodios comprometidos con la sostenibilidad.

CONTEXTO

México enfrenta una amplia gama de desafíos ambientales: pérdida de biodiversidad, degradación de suelos, contaminación del agua, deforestación y urbanización acelerada. Estas problemáticas afectan de manera especial a poblaciones rurales, indígenas y periurbanas con alta vulnerabilidad socioambiental.

Ante este panorama, Muros de Agua – José Revueltas se consolida como un centro de formación transformadora, que articula educación ambiental, acción comunitaria y justicia territorial. El programa no solo capacita técnicamente, sino que fortalece el liderazgo juvenil y la identidad cultural, promoviendo que cada participante actúe como multiplicador y agente de cambio en su región.

Los proyectos derivados de la formación se desarrollan en diversos puntos del país, como el Lago de Texcoco, el Parque Nacional Cerro de la Estrella (CDMX), Montes Azules, Sian Ka’an, el Alto Golfo de California y zonas periurbanas de Iztapalapa y Nezahualcóyotl.

PRINCIPALES LOGROS

La iniciativa genera un impacto ambiental y social de gran amplitud. Contribuye a la conservación y restauración de ecosistemas mediante reforestaciones, recuperación de cuencas y restauración de suelos degradados. Promueve el manejo participativo de Áreas Naturales Protegidas fortaleciendo la corresponsabilidad entre comunidades y autoridades. Implementa prácticas agroecológicas que fomentan la soberanía alimentaria y la resiliencia climática. Impulsa la recuperación de ecosistemas periurbanos como el Lago de Texcoco y el Cerro de la Estrella, integrando educación ambiental y acción ciudadana.

Este enfoque territorial y participativo garantiza que las acciones beneficien directamente a comunidades en situación de desigualdad, fortaleciendo la equidad de género, la inclusión juvenil y la gobernanza ambiental local.

Su impacto ha sido difundido por ONU México, que destaca el papel de la juventud en la conservación y la acción climática.

La formación combina ciencia, arte, saberes tradicionales y educación ambiental, configurando un modelo integral de liderazgo juvenil para la acción climática. Entre los principales logros del programa, destacan:

La consolidación, una red nacional de centenas de jóvenes egresados que actúan como agentes locales de cambio ambiental. El programa ha formado múltiples generaciones, con más de siete documentadas oficialmente.

El mantenimiento de proyectos comunitarios activos en reservas, cuencas, zonas costeras y espacios urbanos.

La integración de saberes locales e indígenas en los planes de restauración y la consolidación de alianzas institucionales entre SEMARNAT, CONANP, universidades y comunidades locales.

El acompañamiento técnico post-curso con monitoreo, reportes y medición de impactos.

La visibilidad mediática nacional e internacional, que reconoce la labor juvenil en conservación de los y las jóvenes egresadas del programa.

El programa ha sido reconocido oficialmente por SEMARNAT y CONANP como una de las estrategias educativas más innovadoras de la región.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El programa Guardianes y Guardianes de Territorios es altamente replicable en otros contextos iberoamericanos donde existen Áreas Naturales Protegidas (ANP) y comunidades locales con alta vulnerabilidad ambiental. Su modelo combina formación intensiva en un centro especializado (Islas Marías) con retorno a proyectos comunitarios locales, lo que permite adaptar los contenidos a problemáticas específicas como deforestación, escasez de agua o degradación de suelos. La metodología incluye acompañamiento pos-curso, integración de saberes locales y participación juvenil, lo que facilita la transferencia del modelo a otras realidades conservando el enfoque comunitario, cultural y de apropiación territorial.

Escalabilidad:

El potencial de crecimiento del programa se basa en la expansión del número de participantes, generaciones y proyectos implementados en distintos estados de México. Puede ampliarse mediante la formalización de redes regionales de guardianes, la replicación de seminarios satélite en zonas estratégicas y el establecimiento de alianzas con universidades, ONG y autoridades locales para institucionalizar la formación. Contar con financiamiento estable, infraestructura adecuada, facilitadores especializados y herramientas digitales de seguimiento permite incrementar la cobertura geográfica y el impacto ambiental, asegurando continuidad y sostenibilidad de las acciones en todo el territorio nacional.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“Ser guardiana del territorio cambió mi forma de mirar el entorno: entendí que conservar también es cuidar la historia, las personas y los saberes de mi comunidad.”

- Participante del programa, generación 2023 — testimonio citado por ONU México

CONEXIÓN Y REDES SOCIALES

Redes sociales:

Facebook: Murosdeaguamx

Twitter/X: @murosdeaguamx

1

2

3

Recursos hídricos y océanos

Introducción

1. Water Innovation Lab Brasil (Wil Brasil)

2. Red Hondureñas de Municipios Verdes

3. Estrategia Nacional para o Mar

4. Jóvenes por el Agua - Red GWP (Global Water Partnership) Honduras y El Salvador

5. Oceánico Lab

6. Por mi Parque

7. Protect Paradise

8. Red de Jóvenes por el Ambiente y la Cuenca del Canal de Panamá

9. Mi Río Lab - Río Tepatitlán

10. Bichos Boya

11. Voluntariado Ambiental Juvenil - Protección de Tortugas Marinas (MARENA + CNU)

Agua

y

vida: gestión de recursos hídricos y océanos

Contribuir a asegurar el derecho humano al agua

El Eje 3 pone el foco en algo vital: el agua y los océanos. Propone gestionar estos recursos de manera sostenible para garantizar que todas las personas tengan acceso a agua suficiente, segura y asequible, y que nuestros mares y ecosistemas marino-costeros se conserven para las futuras generaciones. También llama a proteger los océanos frente a amenazas como la contaminación por plásticos y microplásticos, impulsando prácticas de economía circular, más investigación y mayor educación ambiental. Además, destaca la necesidad de fortalecer la cooperación regional para mejorar la gestión del agua y promover políticas públicas que cuiden los ecosistemas acuáticos, especialmente frente a los impactos del cambio climático.

La región dispone del 30 % de los recursos hídricos renovables del planeta, aunque su distribución es desigual.

WATER INNOVATION LAB BRASIL

Jóvenes innovando por el futuro del agua

PRESENTACIÓN

El Water Innovation Lab Brasil (WIL Brasil) es una plataforma de innovación social y ambiental que convoca a jóvenes líderes, emprendedores, científicos, representantes de ONG y gobiernos para co-crear soluciones frente a los desafíos del agua en Brasil. Forma parte de una red global de laboratorios de innovación hídrica presente en más de diez países impulsada por Waterlution, que promueve la colaboración y el aprendizaje interdisciplinario como herramientas para la sostenibilidad hídrica.

En Brasil, el laboratorio actúa a escala nacional con impacto internacional, generando espacios de encuentro y formación donde las juventudes diseñan y prototipan proyectos relacionados con seguridad hídrica, saneamiento, restauración de cuencas, acceso equitativo al agua y adaptación al cambio climático. A través de talleres inmersivos, mentorías y acompañamiento técnico, el WIL Brasil fortalece el liderazgo joven y estimula la creación de soluciones aplicables a problemáticas reales en distintos territorios del país.

CONTEXTO

Brasil enfrenta profundas desigualdades socioambientales vinculadas al acceso y gestión del agua. Las comunidades rurales, los barrios periféricos urbanos y las regiones del nordeste viven cotidianamente los efectos de la escasez hídrica, la contaminación y la falta de saneamiento básico. En este contexto, WIL Brasil surge como una respuesta innovadora y colaborativa que busca empoderar a las juventudes como agentes de cambio, dotándolas de herramientas para diseñar soluciones contextualizadas, inclusivas y sostenibles.

El laboratorio combina educación, innovación y acción colectiva, promoviendo un enfoque participativo donde los desafíos locales se abordan con metodologías de innovación social y pensamiento de diseño (design thinking). Este enfoque fomenta el trabajo interdisciplinario y la construcción de prototipos concretos que pueden escalar hacia políticas públicas, emprendimientos o programas comunitarios.

PRINCIPALES LOGROS

El impacto ambiental y social de WIL Brasil se refleja en la diversidad de proyectos surgidos de sus ediciones. Jóvenes de diferentes regiones han desarrollado prototipos de tratamiento comunitario del agua, sistemas de captación de lluvia, herramientas educativas y modelos de economía circular. Varios de estos proyectos se encuentran en fase piloto en comunidades rurales y urbanas, contribuyendo a mejorar el acceso al agua y promover prácticas sostenibles.

Además de los resultados tangibles, el laboratorio genera impacto intangible de alto valor: redes de colaboración entre juventudes, universidades, comunidades y sector público; transferencia de conocimientos; y creación de capacidades técnicas y sociales en torno al agua. La metodología WIL no solo genera soluciones, sino que también transforma las trayectorias personales y profesionales de los participantes, impulsándolos a convertirse en líderes ambientales y agentes de cambio en sus territorios.

A lo largo de sus ediciones, WIL Brasil ha formado a cientos de jóvenes profesionales provenientes de distintas regiones del país. Estos jóvenes han diseñado e implementado proyectos de innovación hídrica que promueven el acceso equitativo al agua, el manejo sostenible de cuencas y la reducción de impactos de contaminación.

Los resultados incluyen la creación de una red nacional de egresados, la continuidad de proyectos incubados a nivel local y la consolidación de alianzas con universidades, ONG y organismos internacionales. La iniciativa también ha fortalecido la visibilidad de la juventud brasileña en espacios globales de discusión sobre agua y cambio climático, como foros de la ONU y encuentros internacionales de sostenibilidad. En concreto, esta iniciativa ha sido reconocida como programa asociado a la Década Internacional para la Acción “Agua para el Desarrollo Sostenible” (ONU, 2018-2028).

En conjunto, WIL Brasil demuestra que el trabajo colaborativo entre generaciones y sectores puede generar soluciones reales a la crisis del agua, mientras se fortalecen las capacidades y el liderazgo juvenil en la transición hacia una gobernanza hídrica más justa y resiliente.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

El modelo del Water Innovation Lab es altamente replicable en otros países iberoamericanos, debido a su estructura modular y su enfoque de co-creación participativa. La metodología del laboratorio (que combina mentoría, innovación social y formación interdisciplinaria) puede adaptarse a diferentes contextos ambientales, políticos y económicos.

En Centroamérica, podría enfocarse en la gestión comunitaria del agua; en los Andes, en la conservación de glaciares y fuentes de agua de montaña; y en el Caribe, en soluciones frente a la contaminación costera y los eventos climáticos extremos. El formato de talleres presenciales y virtuales permite flexibilidad en su implementación, conservando el espíritu colaborativo que define a los WIL.

Escalabilidad:

WIL Brasil tiene un alto potencial de expansión dentro del propio país. Puede aumentar el número de ediciones, diversificar sus sedes territoriales y fortalecer la red de egresados mediante programas de mentoría continua y fondos semilla.

Asimismo, su integración en políticas públicas de educación ambiental e innovación juvenil permitiría escalar sus resultados hacia un impacto institucional y permanente. Para ello, resultan clave el acceso a financiamiento estable, alianzas con universidades y cooperación técnica con organismos internacionales.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

“WIL Brasil demuestra que cuando la juventud se une en torno al agua, surgen soluciones innovadoras que transforman realidades locales. Cada laboratorio es una oportunidad para aprender, colaborar y crear un futuro más resiliente y sostenible.”

- Equipo de facilitación de Waterlution Brasil y coordinadores del Water Innovation Lab Brasil.

CONEXIÓN Y REDES SOCIALES

Sitio oficial: https://waterlution.org

Redes sociales:

Instagram: https://www.instagram.com/waterlutionbrasil

Facebook: https://www.facebook.com/WaterlutionBrazil

LinkedIn: https://www.linkedin.com/company/waterlution

RED HONDUREÑA DE MUNICIPIOS VERDES

Sustenta Honduras

Reunidos por el agua, la tierra y la vida

PRESENTACIÓN

La Red Hondureña de Municipios Verdes es una iniciativa de alcance nacional que conecta a distintos municipios del país para fortalecer capacidades de gobernanza ambiental. A través de capacitaciones, intercambio de experiencias y herramientas técnicas, busca mejorar la gestión sostenible de los recursos naturales, con énfasis en el agua, la biodiversidad y la resiliencia climática. La Red impulsa acciones colaborativas entre gobiernos locales, comunidades y organizaciones civiles para enfrentar los desafíos de la crisis hídrica y climática en Honduras.

CONTEXTO

Honduras es uno de los países más vulnerables al cambio climático en América Latina, afectado recurrentemente por sequías, inundaciones y deforestación. La contaminación y sobreexplotación de fuentes de agua han intensificado los problemas de acceso a este recurso vital, especialmente en zonas rurales donde las comunidades dependen directamente de ríos y quebradas locales.

Frente a este panorama, la Red Hondureña de Municipios Verdes surge como una respuesta integral que busca transformar la gestión ambiental desde el ámbito municipal. Promueve la planificación sostenible, la conservación de cuencas y la participación ciudadana como pilares para una gobernanza hídrica efectiva. Además, contribuye a fortalecer los lazos entre municipios para que compartan aprendizajes, metodologías y herramientas adaptadas a las realidades locales, consolidando un movimiento nacional por la sostenibilidad.

IMPACTO

La Red ha impulsado la creación e implementación de planes municipales de gestión hídrica y ambiental, capacitando a equipos técnicos locales en la protección de cuencas, el manejo de residuos y la restauración ecológica. La Red actúa a través de:

La incorporación de infraestructura verde (como zanjas de infiltración y reforestación de microcuencas) que favorecen la recarga de acuíferos y reducen el riesgo de inundaciones. La promoción de prácticas sostenibles de uso del suelo en zonas agrícolas.

La creación de brigadas locales de monitoreo ambiental integradas por jóvenes y líderes comunitarios. Estas acciones fortalecen la resiliencia ante eventos climáticos extremos y fomentan una cultura ambiental en los territorios.

LOGROS Y RESULTADOS

La iniciativa responde a la alta vulnerabilidad hídrica de Honduras, donde muchas comunidades rurales dependen de fuentes de agua cada vez más frágiles ante sequías o contaminación. A través de su enfoque participativo, la Red involucra a habitantes locales en la identificación de prioridades, el diseño de soluciones y la ejecución de proyectos ambientales.

Se ha promovido un modelo de cogestión del agua que combina conocimientos técnicos modernos con saberes tradicionales, fortaleciendo las capacidades comunitarias. En varios municipios, los planes municipales de agua se han convertido en herramientas de planificación territorial y adaptación climática.

El intercambio entre municipios ha permitido escalar buenas prácticas, como la reforestación de zonas altas, la instalación de sistemas de captación de agua de lluvia y la implementación de viveros forestales comunitarios. Además, la Red ha fomentado la educación ambiental en escuelas, integrando a la juventud como agente clave del cambio.

Replicabilidad:

El modelo de trabajo en red puede ser replicado en otros países de la región que enfrentan desafíos similares de gobernanza del agua. Su metodología (basada en alianzas municipales, formación técnica y liderazgo local) es adaptable a diversos contextos rurales y urbanos.

La implementación no requiere grandes inversiones, sino voluntad política, coordinación institucional y compromiso comunitario. Actividades como campañas educativas, restauración de microcuencas o monitoreo participativo del agua son de bajo costo y alto impacto.

La Red tiene potencial de crecimiento hacia una plataforma regional centroamericana de gestión hídrica, promoviendo la cooperación entre municipios y gobiernos locales. A mediano plazo, podría evolucionar hacia un observatorio ciudadano del agua, articulando información técnica, experiencias locales y políticas públicas.

Para ello, se requiere fortalecer los marcos normativos locales, consolidar fuentes de financiamiento sostenido, y ampliar la formación técnica en los municipios participantes. La inclusión de jóvenes, mujeres y comunidades indígenas es esencial para su sostenibilidad a largo plazo.

La experiencia de la Red ha sido compartida en espacios regionales de intercambio sobre gobernanza del agua y gestión municipal sostenible. Su modelo ha inspirado procesos similares en municipios de Guatemala y El Salvador, fortaleciendo la cooperación ambiental centroamericana.

La Red Hondureña de Municipios Verdes demuestra que la gobernanza ambiental puede construirse desde lo local, con la participación activa de los municipios, las comunidades y la juventud. A través de la colaboración y el intercambio de conocimientos.

Honduras avanza hacia un modelo más justo, resiliente y sostenible para la gestión del agua y la adaptación al cambio climático.

Red Hondureña de Municipios Verdes Contribución a los ODS:

Redes sociales o enlace de contacto: https://municipiosverdes sustentahonduras org/ https://www facebook com/SustentaHN https://www instagram com/sustentahn/

https://municipiosverdes susten testimonios/

ESTRATÉGIA NACIONAL PARA O MAR

2021–2030 (ENM)

Juntos por un océano responsable.

PRESENTACIÓN

La Estratégia Nacional para o Mar 2021–2030 (ENM) es la política marco del Estado portugués para la gestión sostenible, productiva y participativa de los océanos y espacios marítimos bajo su jurisdicción. Liderada por el Ministério do Mar, a través de la Direção-Geral de Política do Mar (DGPM), esta estrategia establece los lineamientos nacionales en torno a la gobernanza oceánica, la economía azul sostenible, la conservación de recursos marinos, el ordenamiento del espacio marítimo y la educación para la alfabetización oceánica. Esta Estrategia destaca por la incorporación de a las juventudes como participantes activos en la educación y concienciación ambiental, especialmente a través de programas como “Escola Azul” que promueve la alfabetización oceánica y proyectos relacionados con el mar dentro de escuelas y comunicades educativas.

Su enfoque se alinea con la Agenda 2030, los compromisos climáticos internacionales y la Política Marítima Integrada de la Unión Europea. La ENM integra a gobiernos, sector productivo, academia, juventudes, pescadores artesanales y sociedad civil en una visión común de protección, uso responsable e innovación vinculada al océano.

CONTEXTO

Portugal es uno de los países marítimos más relevantes de Europa, con una Zona Económica Exclusiva que supera varias veces su superficie terrestre e incluye los archipiélagos de Madeira y Azores. Su historia, cultura, economía y proyección internacional están estrechamente ligadas al mar. Sin embargo, las últimas décadas han estado marcadas por desafíos críticos: sobrepesca, contaminación marina, impactos del cambio climático, erosión costera, pérdida de biodiversidad y presión sobre comunidades pesqueras.

Frente a este escenario, la ENM surge como respuesta estructural, integrando políticas públicas, conocimiento científico y participación social para garantizar la resiliencia costera, la sostenibilidad ambiental y la transición hacia una economía azul justa e inclusiva.

PRINCIPALES LOGROS

La estrategia ha generado impactos ambientales, sociales e institucionales mediante acciones como:

Implementación del ordenamiento del espacio marítimo, regulando usos, actividades y conservación.

Fortalecimiento de áreas marinas protegidas, ampliando zonas de conservación y monitoreo.

Restauración de hábitats marinos, en colaboración con universidades y centros de investigación.

Programas de alfabetización oceánica para escuelas y comunidades, fomentando conciencia ambiental.

Creación de mecanismos de adaptación climática y prevención de riesgos costeros.

Las acciones han beneficiado especialmente a comunidades isleñas y costeras dependientes del mar, como pescadores artesanales, mujeres en actividades económicas costeras y poblaciones vulnerables expuestas a la erosión o la contaminación.

Entre los principales logros se destacan:

Adopción de planes nacionales de ordenamiento marítimo.

Refuerzo de políticas para la biodiversidad y el patrimonio marino.

Incremento de proyectos de investigación oceánica aplicada.

Diseño de programas educativos como “Escola Azul” y participación juvenil a través de iniciativas como “Jovens Repórteres para o Ambiente”.

Implementación de mecanismos interministeriales para economía azul sostenible, turismo responsable, pesca regulada y energías marinas renovables.

Campañas de monitoreo, ciencia ciudadana y gobernanza participativa en zonas costeras.

La ENM es ampliamente reconocida como una estrategia pionera dentro de la Unión Europea por su enfoque integral y su alineación con la transición azul sostenible. La referencia portuguesa inspira procesos similares en países atlánticos, mediterráneos y latinoamericanos, especialmente por su combinación de gobernanza pública, educación ciudadana, conocimiento marino y políticas de conservación.

Estos logros consolidan un marco de política oceánica integral que articula ciencia, ciudadanía y desarrollo sostenible.

Replicabilidad:

La ENM es replicable en otros contextos iberoamericanos debido a:

Su enfoque integral que combina gobernanza ambiental, economía sostenible y participación social. Su capacidad de adaptación a distintas realidades costeras (manglares, arrecifes, pesca artesanal, turismo comunitario).

Su modelo de articulación multinivel entre Estado, comunidades, academia y sector privado.

Países con litoral marino o fluvial pueden adoptar estrategias similares, ajustando escalas, capacidades institucionales y prioridades ecosociales.

La Estrategia tiene alto potencial de ampliación mediante:

Extensión de áreas marinas protegidas y restauración ecológica.

Refuerzo de alianzas internacionales en economía azul, educación y ciencia oceánica.

Mayor integración juvenil en procesos de gobernanza y toma de decisiones.

Expansión de programas de voluntariado, participación comunitaria y formación técnica especializada.

Para escalar su impacto, se requieren alianzas interministeriales, financiamiento sostenible, cooperación científica y fortalecimiento institucional continuo.

MEDALLAS

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO

A través de sus materiales oficiales y espacios de consulta pública, la ENM recoge perspectivas de comunidades costeras, jóvenes, investigadores y organizaciones sociales que coinciden en que “proteger el mar es garantizar el futuro del país”. Estas voces reflejan el sentido de corresponsabilidad que la estrategia impulsa para asegurar océanos vivos y sustentables.

- Equipo de facilitación de Waterlution Brasil y coordinadores del Water Innovation Lab Brasil.

Sitio oficial: https://www dgpm mm gov pt

HONDURAS Y EL SALVADOR

“Jóvenes por el Agua – Red GWP (Global Water Partnership) Honduras y El Salvador” es una iniciativa juvenil binacional que articula a jóvenes de ambos países en torno a la protección, gobernanza y gestión sostenible del agua. La propuesta surge del trabajo colaborativo dentro de la red GWP Centroamérica, que impulsa acciones comunitarias, educativas y de incidencia frente a los desafíos hídricos que afectan a poblaciones rurales y urbanas. La iniciativa se posiciona como un modelo regional que fortalece liderazgos juveniles y promueve soluciones innovadoras ante la crisis climática y la vulnerabilidad hídrica.

Honduras y El Salvador enfrentan una fuerte presión sobre sus cuencas hídricas debido a la contaminación, la deforestación, el cambio climático, la escasez de agua potable y la mala gestión del recurso hídrico. Las comunidades rurales, mujeres y juventudes se ven especialmente afectadas por sequías, inundaciones y dificultades de acceso al agua. En este escenario, los jóvenes de la red GWP identificaron la necesidad de generar espacios de participación, capacitación y acción comunitaria que fortalezcan la gobernanza del agua desde lo local hasta lo binacional. El enfoque integra saberes tradicionales, participación comunitaria y trabajo en red para responder al contexto sociocultural y ambiental centroamericano.

Las acciones desarrolladas han contribuido a mejorar la conciencia ambiental, la formación técnica juvenil y el involucramiento comunitario en torno a la gestión hídrica. La iniciativa ha fortalecido capacidades en gestión integral del agua, promovido prácticas sostenibles, generado proyectos piloto en comunidades vulnerables y articulado espacios de diálogo con actores institucionales. En áreas rurales se han realizado campañas de sensibilización, diagnósticos participativos, educación en el uso racional del recurso y protección de fuentes y cuencas. Su impacto se traduce en mayor organización local, mayor visibilidad de problemáticas asociadas a la gobernanza del agua y participación activa de jóvenes como agentes de cambio.

Entre los principales logros destacan:

La consolidación de una red juvenil activa en Honduras y El Salvador, cuyo modelo de liderazgo juvenil ha sido reconocido en foros sobre cambio climático, adaptación comunitaria y derechos hídricos.

La implementación de proyectos locales de conservación de cuencas, formación en liderazgo hídrico y acciones de educación ambiental. Se han desarrollado acciones en escuelas, municipios y comunidades rurales, priorizando sectores vulnerables y promoviendo la equidad en el acceso a los recursos hídricos.

La participación en espacios nacionales y regionales ha permitido incidir en políticas de adaptación al cambio climático y fortalecimiento de la gobernanza del agua.

Replicabilidad:

La iniciativa es altamente replicable en otros países iberoamericanos, ya que responde a una problemática común: el acceso limitado al agua, la contaminación de ríos y la falta de participación juvenil en la toma de decisiones ambientales. Su enfoque combina formación, incidencia y acción comunitaria a partir de alianzas multisectoriales y metodologías participativas. Puede adaptarse a diferentes realidades locales, integrando conocimientos tradicionales y acompañamiento técnico en función de las necesidades territoriales. El modelo tiene capacidad de expansión dentro de Honduras, El Salvador y hacia otros países centroamericanos. Al estar vinculada a la red GWP, cuenta con una estructura institucional y técnica que permite ampliar su cobertura mediante alianzas, financiamiento y fortalecimiento de capacidades. Para crecer, requiere contar con el apoyo de gobiernos locales, cooperación internacional, universidades, organizaciones comunitarias y fondos que permitan implementar proyectos hídricos sostenibles en más territorios.

Contribución a los ODS:

Los testimonios y relatos de impacto pueden encontrarse en el sitio oficial de GWP Centroamérica: https://www.gwp.org/es/GWP-Centroamerica/NOTICIAS/

- Representante de Jóvenes por el Agua – Red GWP

Sitio oficial:

https://www gwp org/es/GWP-Centroamerica/

Redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/gwpcahonduras

Twitter: https://twitter.com/gwpcahonduras

OCEÁNICO LABS

Oceanico Labs (OL) es un think-and-do tank emergente dedicado a restaurar el océano, abordando los desafíos que presenta el cambio climático, aprovechando el potencial de enfoques innovadores en una región bioceánica única y culturalmente diversa. OL promueve un entorno colaborativo entre los sectores privado, público, académico y social para brindar soluciones disruptivas y acelerar el desarrollo tecnológico, las inversiones, las políticas y las redes que abordan los desafíos oceánicos y climáticos mediante soluciones efectivas.

También actúa como líder regional en alfabetización oceánica y lidera debates urgentes que convergen en torno a como el océano debe ser un motor sólido del desarrollo sostenible.

Oceánico Labs surge como respuesta a la creciente urgencia de proteger los ecosistemas marinos y costeros frente a la presión combinada del cambio climático, la sobreexplotación y la contaminación. En América Latina, una región con más de 70% de su población concentrada en zonas costeras, los impactos climáticos se traducen en pérdida de biodiversidad, erosión, inseguridad alimentaria y afectación directa a comunidades pesqueras y turísticas.

El laboratorio desarrolla sus acciones en diálogo permanente con las realidades locales, priorizando la diversidad biológica y cultural de cada territorio. En ese marco, impulsa un proceso de mapeo ecosistémico para identificar los principales retos ambientales, las capacidades tecnológicas disponibles y los actores comunitarios relevantes. Esta mirada territorial permite adaptar sus ejes temáticos (innovación azul, educación oceánica, mitigación y adaptación climática) a las necesidades concretas de cada localidad costera

Oceánico Labs forma parte de una red global de hubs de innovación marina enmarcados en la Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021–2030). Su trabajo contribuye al desarrollo de metodologías colaborativas que integran ciencia, arte, política y acción ciudadana, impulsando ecosistemas de innovación que responden a los desafíos específicos de cada costa.

Todo ello ha permitido refinar modelos de intervención, incorporar aprendizajes normativos y promover una cultura de innovación que integra la voz de comunidades costeras, academia y gestores/as públicos/as.

Aunque se encuentra en una fase temprana, Oceánico Labs ya ha iniciado proyectos piloto en makerspaces costeros, talleres de innovación y política pública, programas de educación sobre el nexo océano-clima y experiencias de divulgación científica en comunidades ribereñas. Su acción se orienta a la mitigación y adaptación al cambio climático mediante soluciones basadas en el océano (SBO), promoviendo la restauración de ecosistemas marinos, la captura de carbono azul y la generación de capacidades locales.

Como iniciativa pionera, OL está construyendo una base metodológica sólida, combinando la Investigación-Acción Participativa (IAP), la biomímesis, las cartografías sociales y los laboratorios de innovación pública. Cada solución se diseña desde el conocimiento local, evitando enfoques extractivos o descontextualizados.

Replicabilidad:

El modelo de Oceánico Labs se ha diseñado con una vocación regional, adaptable a contextos con litoral marino o lacustre y con capacidad de articular conocimiento científico, educación ambiental y política pública. Su enfoque flexible permite adaptar las metodologías según las realidades ecológicas y culturales de cada país, fortaleciendo las sinergias con el Caribe insular y otras regiones bioceánicas.

Su marco de acción se alinea con las metas de la Década de los Océanos y con foros regionales como la Red Iberoamericana de Innovación Azul, consolidando así una hoja de ruta común para el fortalecimiento de la gobernanza oceánica desde el Sur Global.

n el endoso oficial de la Década de los Océano avés de la UNESCO, y con el respaldo del prog cean Solutions, liderado por Ocean Visions, lo cnica y su capacidad para incidir en redes glob Latinoamérica, por su extensión costera y diversidad marina, ofrece un potencial extraordinario para expandir este modelo. Oceánico Labs busca movilizar recursos para fortalecer la investigación científica aplicada, los proyectos de innovación tecnológica con base oceánica, la formación de capacidades locales y los mecanismos de gobernanza intersectorial.

Entre las condiciones habilitantes identificadas se destacan la necesidad de infraestructura adecuada, redes interuniversitarias, alianzas público-privadas y la capacitación continua del talento humano. Su escalamiento también depende del acceso a financiamiento climático, alianzas con organismos multilaterales y la creación de indicadores comunes para medir impacto en restauración marina y acción climática.

La ciencia es clara: incluso si detuviéramos hoy las emisiones, los impactos del cambio climático seguirían creciendo. Pero hemos dejado de lado al protagonista más poderoso de esta historia: el océano, el gran regulador del clima y fuente de vida para millones.

Oceánico Labs nace de la convicción de que no hay futuro climático posible sin océanos sanos. Desde América Latina, una región costera, creativa y resiliente, impulsamos soluciones que unen ciencia, tecnología y sabiduría comunitaria para regenerar nuestros mares y costas.

Somos un puente entre la innovación y la acción, entre los laboratorios y los territorios, entre la política y la marea. En un tiempo donde la acción climática se mide en segundos, Oceánico Labs recuerda que pensar el clima sin el océano ya no es una opción.

Porque restaurar el océano es restaurar la posibilidad de un futuro habitable.

Por Mi Parque es una iniciativa juvenil de Lima Norte que promueve la recuperación de áreas verdes urbanas mediante jornadas de reforestación, educación ambiental y participación comunitaria. Surge como parte del Programa Escápate y busca fortalecer el sentido de pertenencia, el cuidado ambiental y la acción colectiva en barrios vulnerables de la capital peruana.

El proyecto está liderado por Kamila Gamarra Dávila, joven ambientalista de 26 años, junto con un equipo de voluntarios formados en liderazgo sostenible y participación ciudadana. Desde su creación, Por Mi Parque ha articulado esfuerzos entre jóvenes, vecinos, instituciones educativas y municipalidades, logrando transformar espacios abandonados en entornos verdes, seguros y comunitarios.

A través de la siembra de árboles, el mantenimiento de parques y la realización de talleres de sensibilización ambiental, la iniciativa impulsa una nueva cultura ciudadana orientada al cuidado del ambiente y a la mejora de la calidad de vida en Lima Norte.

La ciudad de Lima enfrenta una grave crisis ambiental y urbana marcada por la escasez de áreas verdes, la contaminación atmosférica y el crecimiento desordenado. En los distritos del norte (como Los Olivos, San Martín de Porres o Comas), la falta de espacios públicos sostenibles afecta directamente la salud y el bienestar de sus habitantes, especialmente de las comunidades jóvenes.

En este contexto, Por Mi Parque nace como una respuesta ciudadana y juvenil que busca recuperar el valor del espacio público desde la acción colectiva. La iniciativa combina el activismo ambiental con la educación participativa, fomentando que los propios vecinos se conviertan en agentes del cambio.

El proyecto forma parte del Programa Escápate, una plataforma de voluntariado que impulsa la participación juvenil en temas ambientales, sociales y culturales, fortaleciendo redes de liderazgo sostenible en la capital peruana.

Las acciones de Por Mi Parque han generado impactos ambientales, sociales y educativos significativos:

Ambiental: Se han recuperado y reforestado decenas de parques y espacios públicos en Lima Norte, contribuyendo al incremento de la cobertura vegetal y a la mejora de la calidad del aire.

Social: La iniciativa ha promovido la participación de más de 600 voluntarios/as y vecinos/as, creando una red activa de colaboración entre juventudes, municipalidades y organizaciones locales.

Educativo: A través de talleres, campañas y jornadas ambientales, se ha fortalecido la conciencia ecológica en colegios, universidades y comunidades, fomentando el compromiso ciudadano con la sostenibilidad.

El proyecto también ha sido reconocido por su capacidad de integrar la acción climática con la participación juvenil, inspirando otras iniciativas similares en Lima Metropolitana. El modelo colaborativo de esta iniciativa convierte cada intervención en un laboratorio urbano de corresponsabilidad, donde el liderazgo juvenil, el compromiso vecinal y el respaldo institucional confluyen para asegurar la permanencia y el crecimiento de las acciones ambientales.

Entre los principales logros de Por Mi Parque destacan:

Reforestación y mejora ambiental: Recuperación de más de 20 espacios verdes en Lima Norte mediante jornadas de arborización y limpieza comunitaria.

Formación juvenil: Capacitación de jóvenes líderes ambientales en temas de cambio climático, gestión de residuos y sostenibilidad urbana.

Reconocimientos públicos: La iniciativa ha recibido el Premio Metropolitano al Voluntariado (PREMEVOL), el reconocimiento de la Red Soy Voluntario, y el tercer puesto en el Climathon Lima 2024, por su aporte a la acción climática local.

Incidencia local: Articulación con municipalidades distritales para integrar la recuperación de parques en planes de desarrollo urbano y sostenibilidad.

Estos resultados consolidan a Por Mi Parque como una iniciativa efectiva de empoderamiento juvenil y gestión ambiental participativa en contextos urbanos.

Replicabilidad:

El modelo de Por Mi Parque es altamente replicable en otras ciudades latinoamericanas con problemas similares de urbanización desordenada y escasez de áreas verdes. Su enfoque basado en el voluntariado juvenil, la educación ambiental y la colaboración interinstitucional puede adaptarse fácilmente a distintos contextos socioculturales.

El uso de metodologías participativas, jornadas abiertas y comunicación comunitaria fortalece la apropiación social de los espacios recuperados, garantizando su sostenibilidad a largo plazo.

S La iniciativa tiene un alto potencial de expansión tanto a nivel metropolitano como nacional, a través de la creación de nuevas brigadas juveniles y alianzas con instituciones públicas y privadas. La vinculación con redes como Red Agua Joven y UPN Sostenible permite ampliar su impacto educativo y ambiental, conectando la acción local con la agenda climática global.

Contribución a los ODS:

“Ser parte de Por Mi Parque ha sido una experiencia transformadora. Como coordinador de la Red Agua Joven y líder sostenible en la UPN, encontré en esta iniciativa un espacio donde la juventud no solo participa, sino que lidera cambios reales en su comunidad. Cada árbol sembrado y cada parque recuperado representa un paso hacia una Lima más verde, inclusiva y sostenible.”

- Fabrizio Ortiz, Coordinador de la Red Agua Joven – Líder sostenible UPN

Sitio oficial: Programa Escápate

Redes sociales: Instagram: @pormiparquelima

PROTECT PARADISE

Protect Paradise es una iniciativa ambiental juvenil que nació en las costas de Venezuela, especialmente en la isla de Margarita, con el propósito de proteger los ecosistemas marinos y costeros del país a través de acciones comunitarias, educativas y de restauración ambiental. El colectivo, conformado por jóvenes activistas, voluntarios y comunidades locales, se ha convertido en una red de movilización por la conservación del mar y las playas venezolanas.

Sus actividades incluyen limpiezas masivas de playas y manglares, campañas de sensibilización, talleres en escuelas y proyectos de restauración ecológica, involucrando tanto a habitantes locales como a turistas y pescadores. Con un enfoque participativo y colaborativo, Protect Paradise impulsa una nueva cultura de respeto hacia los ecosistemas marino-costeros y hacia quienes dependen de ellos.

Su historia demuestra cómo los jóvenes pueden convertirse en guardianes del planeta, capaces de articular esfuerzos comunitarios e inspirar cambios sistémicos hacia la sostenibilidad y la resiliencia ambiental.

Las costas venezolanas, y en particular las de la isla de Margarita, enfrentan una creciente crisis ambiental causada por la acumulación de residuos plásticos, la contaminación marina, la degradación de manglares y el abandono institucional de programas de gestión ambiental. Estas problemáticas impactan directamente a comunidades costeras vulnerables cuya economía depende de la pesca artesanal y del turismo, sectores altamente sensibles al deterioro ecológico.

Frente a esta realidad, un grupo de jóvenes decidió organizarse para pasar de la preocupación a la acción. Así surgió Protect Paradise, un movimiento que combina la acción directa, la educación ambiental y la incidencia social como herramientas para proteger los ecosistemas costeros, promover la conciencia ciudadana y fortalecer el sentido de pertenencia hacia el territorio natural.

El impacto de Protect Paradise se manifiesta tanto en el entorno ambiental como en el tejido social de las comunidades costeras. Desde su creación, la organización ha recolectado toneladas de residuos sólidos, especialmente plásticos y microplásticos, en diversas jornadas de limpieza que involucran a cientos de voluntarios.

Además, ha restaurado zonas de manglares y playas, promovido la educación ambiental en escuelas locales y fortalecido la conciencia ecológica de la población, incluyendo turistas, pescadores y familias.

A nivel social, la iniciativa ha generado espacios de participación juvenil y comunitaria que fortalecen la cohesión social y el liderazgo de las nuevas generaciones en temas ambientales, transformando a Protect Paradise en un referente de acción ecológica ciudadana en Venezuela.

Protect Paradise ha logrado consolidarse como un movimiento ambiental de base comunitaria, reconocido por su capacidad de articulación y por el impacto visible de sus acciones.

Entre sus principales logros destacan:

Toneladas de residuos recolectados en jornadas de limpieza en playas, manglares y zonas marinas.

Participación activa de comunidades costeras, escuelas y pescadores locales.

Fortalecimiento del liderazgo juvenil a través de capacitaciones y experiencias de acción ambiental.

Proyectos piloto de restauración de manglares y recuperación de ecosistemas degradados.

Difusión nacional e internacional del trabajo del colectivo mediante redes sociales y medios de comunicación.

La iniciativa ha recibido reconocimiento de la Red Joven Venezuela por su liderazgo en conservación costera y ha sido destacada en medios como El Pitazo, donde se resalta su rol en la formación de jóvenes comprometidos con la protección del entorno natural.

Estos logros evidencian la capacidad de los jóvenes venezolanos para transformar la preocupación ambiental en un movimiento de cambio real, orientado al cuidado de los bienes naturales comunes.

Replicabilidad:

El modelo de Protect Paradise es altamente replicable en cualquier contexto costero de Iberoamérica. Su metodología combina educación ambiental, voluntariado comunitario y acciones de restauración, herramientas flexibles que pueden adaptarse a distintos niveles de infraestructura o recursos. Los problemas que aborda (basura marina, contaminación plástica, deterioro costero) son universales en la región, lo que hace que su enfoque participativo y juvenil tenga gran potencial de réplica.

El proyecto tiene un alto potencial de crecimiento dentro y fuera de Venezuela. Puede expandirse hacia nuevas comunidades costeras, integrarse en redes regionales de conservación marina o vincularse a programas internacionales de sostenibilidad. Para fortalecer su alcance, se requieren recursos financieros, alianzas institucionales con ministerios, municipalidades y universidades, así como apoyo técnico en temas de monitoreo marino y restauración ecológica.

Contribución a los ODS:

“Cuidar nuestras playas y mares es también cuidar nuestras comunidades. En cada limpieza, vemos cómo la acción colectiva puede transformar la realidad: jóvenes, pescadores, familias y turistas unidos por un mismo propósito —proteger el paraíso que compartimos.”

Colectivo Protect Paradise, jóvenes activistas por la conservación marina en Venezuela.

Redes sociales: Instagram y Facebook: protectparadisevzla

La Red de Jóvenes por el Ambiente y la Cuenca del Canal de Panamá es un espacio de participación juvenil creado para promover la conservación del recurso hídrico en la cuenca del Canal y fortalecer la gobernanza ambiental desde la acción comunitaria y la educación. Nació como una evolución del programa educativo Guardianes de la Cuenca, impulsado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), y se consolidó entre 2017 y 2021 como una red formal de jóvenes líderes ambientales que articulan proyectos, foros y campañas en las comunidades ribereñas.

Actualmente reúne a más de 120 jóvenes de distintas localidades de la cuenca, quienes colaboran con instituciones públicas, universidades y ONGs para fortalecer la cultura ambiental, la educación hídrica y la participación juvenil en decisiones sobre la gestión del agua.

La Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá es una de las más estratégicas de América Latina, pues sostiene no solo el funcionamiento del Canal interoceánico sino también el abastecimiento de agua a miles de personas. Sin embargo, enfrenta crecientes amenazas: deforestación, contaminación por residuos plásticos y presión urbana, problemas que afectan la calidad y disponibilidad del agua, especialmente en comunidades rurales y ribereñas.

En este contexto, la Red surge como una respuesta articulada desde las juventudes, promoviendo educación ambiental, acción directa y liderazgo social. Con el acompañamiento de la ACP, los jóvenes impulsan proyectos en escuelas, riberas y comunidades, generando una conciencia colectiva sobre el cuidado del agua y los ecosistemas asociados.

Las acciones de la Red han generado mejoras ambientales visibles en la cuenca del Canal, destacándose la reducción de residuos en tramos de riberas, la restauración de ecosistemas y el fortalecimiento de las capacidades locales en manejo sostenible del agua.

Además, la Red ha incorporado a jóvenes de comunidades rurales en procesos de toma de decisiones y mesas consultivas de cuenca, incrementando la participación ciudadana en la gobernanza ambiental. A través de foros anuales, jornadas de limpieza y campañas educativas, la Red contribuye a mejorar la calidad ambiental y a empoderar a las nuevas generaciones como guardianes del recurso hídrico.

La Red ha sido destacada por la Autoridad del Canal de Panamá y medios como El Faro del Canal por su papel en la construcción de una ciudadanía ambiental activa. Su trabajo también ha sido reconocido en los Foros Nacionales de Juventudes Ambientales, donde se presentaron experiencias replicables de gestión del agua a nivel comunitario.

En pocos años, la Red de Jóvenes por el Ambiente ha alcanzado logros significativos tanto a nivel ambiental como social:

Organización de foros anuales de juventud ambiental (como el foro “Conectando Redes por el Agua”), con participación nacional e internacional.

Reducción de residuos sólidos en las riberas y áreas de captación de la cuenca.

Formación de más de un centenar de jóvenes dinamizadores ambientales, muchos provenientes del programa Guardianes de la Cuenca.

Participación juvenil en espacios de gobernanza hídrica, lo que refuerza la legitimidad del rol de la juventud en la gestión de cuencas.

Alianzas interinstitucionales sólidas con la Autoridad del Canal, ministerios y universidades, que aseguran continuidad y respaldo técnico.

En conjunto, estos logros demuestran que la educación ambiental, cuando se combina con la acción práctica y la articulación institucional, puede generar impactos sostenibles en la conservación de cuencas estratégicas.

Replicabilidad:

El modelo de la Red es altamente replicable en otros países iberoamericanos. Su estructura modular (basada en formación juvenil, articulación institucional y acción práctica) permite adaptarla a distintas realidades. Iniciativas similares podrían implementarse en cuencas de México, Colombia, Perú o Centroamérica, aprovechando programas educativos o municipales existentes y conectando a jóvenes con autoridades de gestión hídrica.

Dentro de Panamá, la Red puede seguir expandiéndose mediante la creación de capítulos locales en nuevas comunidades, el fortalecimiento de las redes escolares Guardianes de la Cuenca y la digitalización de sus espacios de intercambio. Para ello, se requiere financiamiento estable, acompañamiento técnico y mayor articulación con gobiernos locales y universidades, asegurando que el liderazgo juvenil siga siendo el eje del crecimiento.

Contribución a los ODS:

“Ser parte de la Red significa cuidar el agua que nos une. Cada jornada, cada foro y cada limpieza de riberas demuestra que la juventud puede liderar con compromiso, conocimiento y acción concreta para proteger nuestra cuenca y el futuro del país.”

— Red de Jóvenes por el Ambiente y la Cuenca del Canal de Panamá, colectivo juvenil ambiental.

Redes sociales: Sitio oficial: https://pancanal com

Instagram: Canal de Panamá – Actividades de la Red

Facebook: Red de Jóvenes por el Agua Panamá

MI RÍO LAB –

LABORATORIO CIUDADANO

PARA EL RESCATE DEL RÍO TEPATITLÁN

Mi Río Lab – Laboratorio ciudadano para el rescate del Río Tepatitlán es una iniciativa mexicana de innovación ciudadana enfocada en la recuperación ecológica, social y cultural del río Tepatitlán, en el estado de Jalisco. Nació en 2015 como un esfuerzo creativo liderado por jóvenes que comenzaron interviniendo espacios vulnerables a través del arte, el diseño y la participación comunitaria. Con el tiempo, esta iniciativa evolucionó hacia un modelo de gobernanza colaborativa que promueve senderos ciudadanos, restauración de ecosistemas, creación de “parques pedagógicos” y procesos participativos donde los habitantes se convierten en protagonistas del cuidado del río y su biodiversidad.

Impulsado principalmente desde la organización Ortopedia Urbana, el proyecto combina educación ambiental, restauración ecológica, gestión comunitaria, incidencia pública y cultura de paz territorial. Ha permitido reconectar a la población con su entorno natural, generar redes de colaboración intersectorial y construir una visión colectiva del río como espacio vivo, común y recuperable.

Tepatitlán de Morelos es una ciudad con un importante río que atraviesa zonas urbanas y rurales, incluyendo áreas identificadas como vulnerables o marginalizadas. Durante años, el río enfrentó contaminación por actividades industriales, descargas agrícolas y falta de políticas de protección, además de su abandono como espacio comunitario. Varias zonas aledañas fueron consideradas peligrosas o estigmatizadas, con presencia de asentamientos irregulares y escasez de espacios públicos dignos.

Mi Río Lab surge como una respuesta ciudadana a esta deteriorada relación socioambiental con el río. Desde un enfoque artístico, educativo y territorial, se organizaron intervenciones que luego derivaron en procesos más amplios de gobernanza ambiental, participación social, incidencia política y restauración biocultural. La iniciativa se inspira en el reconocimiento comunitario, la planificación participativa y la protección de especies endémicas que habitan el río.

Las acciones del proyecto han generado mejoras ambientales reales en los 4 kilómetros del cauce intervenido. La limpieza, reforestación y recuperación de espacios ha permitido conservar especies endémicas como los sauces protegidos a nivel federal. Las jornadas comunitarias han contribuido a detener obras que ponían en riesgo la integridad del ecosistema, y las negociaciones con empresas agrícolas responsables de contaminación han generado compromisos para el saneamiento a largo plazo.

En términos institucionales, tras el foro de gobernanza “El río que queremos” (noviembre de 2024), se logró la creación de una coordinación especializada en saneamiento y aprovechamiento del río por parte de las autoridades locales. Además, se elaboró un inventario con más de 600 especies de flora, aves e insectos, fortaleciendo la gestión ambiental basada en evidencia. Las actividades también han promovido cultura de paz y prevención del delito, resignificando zonas consideradas peligrosas e involucrando comunidades cercanas.

El proyecto ha crecido a lo largo de una década, adaptándose a los contextos cambiantes e integrando la voz de diferentes actores. Entre sus principales logros destacan:

La recuperación de 4 km del río mediante senderos ciudadanos y parques pedagógicos.

La organización de talleres, ciclos formativos, conversatorios, exposiciones y campañas comunitarias.

La construcción de alianzas con escuelas, universidades, colectivos juveniles, empresas y autoridades municipales.

La obtención del Premio Municipal de la Juventud al Mérito Cívico en 2019.

La creación de foros de gobernanza que han incidido en políticas públicas.

La formación de jóvenes líderes y lideresas ambientales con experiencia en restauración ecológica y gestión comunitaria.

Este proceso evidencia una transición desde intervenciones artísticas espontáneas hacia modelos sostenidos de acción climática, educación ambiental y transformación territorial.

Replicabilidad:

El modelo ha demostrado ser replicable, ya que se está reproduciendo actualmente en otro municipio: Valle de Guadalupe. Dado que cerca del 80% de las ciudades de la región están conectadas a algún río o cuerpo de agua, la experiencia puede adaptarse a múltiples contextos. Su enfoque parte de diagnósticos participativos, convocatorias abiertas e integración de saberes locales, lo que le permite adecuarse a condiciones sociales, políticas y económicas diversas. La replicabilidad del modelo reside en su flexibilidad metodológica, la identificación de liderazgos juveniles locales y el acompañamiento formativo para asegurar continuidad.

La iniciativa tiene alto potencial de expansión territorial y comunitaria. El modelo de gobernanza puede implementarse en otros municipios mediante procesos de acercamiento con escuelas, campañas juveniles, alianzas con ayuntamientos y convocatorias ciudadanas. Para escalar, se requiere articular convenios con instituciones académicas, sectores gubernamentales y empresas, así como contar con espacios de trabajo y mecanismos de financiamiento.

El enfoque basado en prototipos participativos permite generar nuevas células de acción ambiental, adaptadas a las realidades de cada río o comunidad. La sistematización de experiencias y la creación de indicadores de impacto facilitan su proyección regional.

La perspectiva que guía el proyecto sostiene que el río es una extensión del territorio y de la comunidad, y que rescatarlo significa rescatar vínculos, paz y biodiversidad. Las voces juveniles y comunitarias remarcan la importancia de involucrarse, aprender y actuar colectivamente para transformar el entorno y construir futuro.

— Representante de Mi Río Lab: Laboratorio ciudadano para el rescate del Río Tepatitlán

Redes sociales: Instagram: ortopedia urbana

Bichos Boya es un colectivo juvenil salvadoreño que combina acción ambiental, arte y participación comunitaria para la protección de los ecosistemas marinos y costeros. Desde su creación, este grupo ha impulsado la limpieza de playas, la educación ambiental para la niñez y juventud, y la transformación artística de materiales reciclados, generando conciencia ecológica y sentido de pertenencia en las comunidades costeras de La Libertad.

A través de actividades culturales, recreativas y educativas, el colectivo promueve una relación armónica con el entorno natural, fomentando comportamientos sostenibles y fortaleciendo el tejido social. Su enfoque participativo, horizontal y creativo convierte a las juventudes en protagonistas de la acción climática local.

Las playas de El Salvador enfrentan una grave acumulación de residuos plásticos y microplásticos que impacta directamente en los ecosistemas marinos y en las economías locales dependientes del turismo y la pesca artesanal. En este contexto, Bichos Boya surge como respuesta ciudadana desde las juventudes para enfrentar la contaminación costera mediante la acción colectiva, la educación ambiental y el arte comunitario.

La iniciativa trabaja principalmente en La Libertad y Puerto de La Libertad, dos zonas costeras donde la contaminación afecta a comunidades vulnerables. Su propuesta combina la limpieza de playas con actividades de sensibilización, educación ambiental y expresión artística, integrando a pescadores, familias, escuelas y artistas locales.

Las acciones de Bichos Boya han generado transformaciones tangibles tanto en el entorno natural como en la conciencia ciudadana, a través de distintos tipos de acciones:

La organización periódica de jornadas de limpieza, educación ambiental y arte con materiales reciclados. El desarrollo de talleres educativos con niños, niñas y adolescentes sobre manejo de residuos y consumo responsable.

La transformación de desechos en arte comunitario, con murales y esculturas creadas por jóvenes y artistas locales.

La realización de festivales y actividades culturales con enfoque ambiental.

Estas acciones no solo contribuyen a mejorar el paisaje costero, sino que también fortalecen las capacidades locales de organización, el sentido comunitario, el liderazgo juvenil y la cooperación intergeneracional.

Entre los logros más relevantes del colectivo se destacan:

La consolidación de un grupo juvenil ambientalista activo en La Libertad, con reconocimiento en medios locales y foros nacionales.

La recolección de cientos de kilogramos de residuos plásticos en playas y riberas, reduciendo la contaminación costera.

La creación de alianzas con escuelas, ONG y programas de turismo sostenible, ampliando el impacto de las acciones.

Los reconocimientos nacionales en el ámbito del voluntariado juvenil (2019–2022).

La visibilidad del liderazgo juvenil comunitario, especialmente de jóvenes con escasas oportunidades de participación formal.

Replicabilidad:

El modelo de Bichos Boya es altamente replicable en otros contextos iberoamericanos, ya que combina estrategias de bajo costo (limpiezas, educación ambiental y arte con materiales reciclados) con un enfoque comunitario adaptable. Su metodología participativa y cultural puede ajustarse fácilmente a distintos territorios, urbanos o rurales, mediante alianzas locales y el aprovechamiento de recursos existentes.

La iniciativa tiene un gran potencial de expansión a otras playas y comunidades costeras de El Salvador y la región. Para ello, requiere recursos logísticos y financieros (transporte, materiales, herramientas), fortalecimiento de redes regionales de protección marina y difusión mediática que inspire la participación de más jóvenes y escuelas.

Contribución a los ODS:

“Cuidar nuestras playas es cuidar nuestra casa. Cada limpieza, cada mural, cada acción cuenta para que el mar siga vivo.”

— Integrante del colectivo juvenil Bichos Boya

Redes sociales: Instagram y Facebook: bichosboya

El Voluntariado Ambiental Juvenil – Protección de Tortugas Marinas es una iniciativa nacional de conservación impulsada por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA) y el Consejo Nacional de Universidades (CNU). Este programa moviliza a cientos de estudiantes universitarios de todo el país para proteger las especies de tortugas marinas en peligro crítico de extinción, especialmente en los refugios de Chacocente y La Flor, en el Pacífico nicaragüense.

El voluntariado combina la educación ambiental, el trabajo de campo y la participación comunitaria en una experiencia formativa que fortalece el liderazgo juvenil y la conciencia ecológica. Mediante patrullajes nocturnos, monitoreo de nidos, rescate de neonatos y restauración de hábitats costeros, el programa promueve una cultura ambiental basada en el respeto, la colaboración y la sostenibilidad.

Las playas del Pacífico de Nicaragua son zonas de anidación cruciales para especies de tortugas marinas como la paslama (Lepidochelys olivacea), la tora (Dermochelys coriacea) y la carey (Eretmochelys imbricata). Sin embargo, la caza furtiva de huevos, la contaminación costera y la pérdida de hábitats naturales amenazan su supervivencia.

Ante esta situación, el Voluntariado Ambiental Juvenil se conforma como un esfuerzo interinstitucional que une al MARENA, al CNU y a universidades públicas y privadas para proteger los ecosistemas costeros. La iniciativa también responde a la necesidad de fortalecer la educación ambiental universitaria y vincular la ciencia con la acción comunitaria, promoviendo la participación de jóvenes en la gestión ambiental del país.

Desde su implementación, el programa ha generado beneficios ambientales, sociales y educativos significativos. Entre los principales impactos destacan:

El resguardo y protección de miles de huevos de tortuga marina, con la liberación de neonatos al mar cada temporada.

La reducción de la caza furtiva y del saqueo de nidos, gracias a la presencia permanente de patrullajes juveniles.

La restauración de playas de anidación mediante limpieza, control de desechos y reforestación de dunas costeras.

El fortalecimiento de capacidades técnicas y ambientales en más de un millar de estudiantes voluntarios. El impulso del turismo comunitario sostenible, beneficiando a familias locales con ecosistemas costeros más sanos.

El programa ha contribuido a consolidar una cultura ambiental de compromiso juvenil, en la que la conservación se vive como una experiencia educativa, colaborativa y solidaria.

Entre los logros más sobresalientes del Voluntariado Ambiental Juvenil se encuentran:

La participación activa de universidades de todo el país, integrando a jóvenes de distintas disciplinas.

La institucionalización del programa mediante un convenio firmado entre MARENA y el CNU en 2023, garantizando su continuidad.

La protección de tortugas en dos de los refugios de vida silvestre más importantes del Pacífico centroamericano: La Flor y Chacocente.

La sistematización de datos biológicos y ambientales que fortalecen los planes nacionales de conservación.

La integración de mujeres y jóvenes rurales en labores de conservación y educación ambiental.

El voluntariado ha consolidado un modelo participativo y sostenible de conservación marina que articula educación, ciencia y acción social.

Replicabilidad:

El modelo es altamente replicable en países iberoamericanos con zonas costeras o ecosistemas marinos vulnerables. Su éxito radica en la colaboración entre instituciones educativas y ambientales, la participación voluntaria y la adaptación a contextos locales. Puede ser implementado en otras regiones costeras mediante convenios interinstitucionales y programas universitarios de extensión ambiental.

La iniciativa puede ampliarse a nuevas playas del Pacífico y del Caribe, así como a otras especies marinas. Su crecimiento dependerá de la disponibilidad de recursos para transporte, equipos de campo y la mejora de la infraestructura en los refugios. El fortalecimiento de redes regionales de voluntariado ambiental también puede multiplicar su impacto.

Contribución a los ODS:

“Participar en el voluntariado me hizo comprender que proteger una tortuga es proteger nuestro futuro.

Cada nido que cuidamos representa esperanza para el mar y para nuestra gente.”

— Estudiante voluntario, Refugio de Vida Silvestre La Florichos Boya

Sitio oficial: https://www.marena.gob.ni

Redes sociales: Facebook y Youtube: MARENA Nicaragua

Contaminación y residuos sólidos, incluyendo plásticos y microplásticos

Introducción

1. Unplastify

2. Greener

3. Programa Eco-Escolas

4. Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura

5. Scouts Guatemala - Tide Turners Plastic Challenge

6. Yo Limpio Ecuador

7. EcoCity Uruguay

8. Recicla+

9. Movimiento Eco-UCV

#Rcicla+ 11. Punt Jove d’Andorra la Vella

10.
Cero residuos, todo futuro: contaminación y residuos sólidos

Reconocer el derecho a un medio ambiente limpio y saludable

El Eje 4 nos habla de un problema que vemos todos los días: la contaminación y los residuos, especialmente los plásticos y microplásticos. Parte de una idea clave: todas las personas tenemos derecho a vivir en un ambiente limpio y saludable Este eje propone frenar y revertir la contaminación del suelo, el aire, los ríos y los océanos, actuando desde el origen del problema. Esto significa revisar todo el ciclo de vida del plástico (desde su producción hasta su desecho) y apostar por la economía circular, donde se reduce, reutiliza y recicla más. También, impulsa planes nacionales, cooperación entre países, educación ambiental y el intercambio de buenas prácticas. Asimismo, busca fortalecer las políticas públicas y las herramientas técnicas y legales para enfrentar este desafío de manera integral y efectiva.

En promedio, se estima que cada habitante genera aproximadamente 1 kg de residuos al día, de los cuales cerca del 40 % termina en vertederos informales o a cielo abierto.

ASEZ PANAMÁ

Menos residuos, más futuro

PRESENTACIÓN

ASEZ Panamá es el capítulo local de la red internacional juvenil ASEZ WAO, conformada por estudiantes universitarios que promueven acciones de voluntariado ambiental en distintas ciudades del mundo. En Panamá, su labor comenzó en octubre de 2024, realizando actividades principalmente en la Ciudad de Panamá (incluyendo la Cinta Costera, Panamá Viejo, el Parque Nacional Camino de Cruces, la Universidad de Panamá y comunidades urbanas como Juan Díaz y Curundú).

Sus referentes locales son Jason Richard y Alexander Rodríguez, quienes han liderado la coordinación con autoridades ambientales y universidades.

CONTEXTO

Panamá enfrenta crecientes desafíos de contaminación costera, manejo inadecuado de residuos y vulnerabilidad ante el cambio climático, afectando especialmente a comunidades con menor acceso a servicios públicos. En este escenario, ASEZ Panamá se inserta como una respuesta juvenil, articulando limpieza comunitaria, educación ambiental y alianzas institucionales.

Las jornadas en barrios y áreas protegidas han contribuido a reducir los impactos climáticos en ecosistemas y poblaciones cercanas y mejorar la gestión de residuos. Su enfoque combina acción directa (limpiezas, restauración) con campañas globales como “Cero Plástico 2040”, vinculando la acción local con las agendas internacionales.

PRINCIPALES LOGROS

ASEZ Panamá ha consolidado una estructura operativa juvenil con impactos medibles y sostenibles mediante la coordinación interinstitucional con MiAMBIENTE, universidades y municipios para la ejecución de limpiezas masivas, la participación activa de decenas de personas voluntarias universitarias en cada jornada, integrando aprendizaje práctico y compromiso ambiental.

Las acciones de ASEZ Panamá se enfocan en intervenciones locales de alto impacto ambiental y educativo, entre las cuales destacan la recolección de más de 5 toneladas de residuos y su correcta disposición, en jornadas realizadas entre 2023 y 2025, la reducción de contaminación plástica en sitios emblemáticos como Panamá Viejo, la Cinta Costera y el Parque Nacional Camino de Cruces, la protección de manglares y zonas costeras al reducir vertidos contaminantes, la prevención de incendios forestales gracias a la instalación de rondas corta fuego en áreas protegidas y la sensibilización de cientos de jóvenes y familias a través de campañas educativas y paneles “Cero Plástico 2040”, acciones que, en conjunto, mejoran la salud ambiental, fortalecen la conciencia ciudadana y protegen los ecosistemas costeros y forestales que sustentan a comunidades vulnerables.

La incorporación del enfoque de educación ambiental en universidades vinculando teoría y práctica y el reconocimiento público y mediático por parte de autoridades nacionales fortalecen la visibilidad de la juventud en temas climáticos, lo que evidencia que el liderazgo juvenil puede generar transformaciones reales en la gestión ambiental urbana y en la cultura cívica de sostenibilidad.

REPLICABILIDAD Y ESCALABILIDAD

Replicabilidad:

La práctica de ASEZ Panamá es altamente replicable en otros contextos iberoamericanos donde existen problemas de contaminación plástica, gestión de residuos urbanos y conservación de áreas naturales. Su modelo combina actividades modulares y de bajo costo (como jornadas de limpieza, paneles educativos y campañas de sensibilización) con la vinculación a una red internacional (ASEZ WAO), lo que facilita la transferencia de metodología y materiales (“Cero Plástico 2040”). La articulación entre juventudes universitarias, autoridades ambientales y comunidades locales permite adaptar la estrategia a diferentes realidades urbanas y costeras, promoviendo la participación juvenil y fortaleciendo capacidades locales de manera efectiva.

Escalabilidad:

La iniciativa cuenta con un fuerte potencial de expansión dentro de Panamá y en otros países de la región mediante la replicación en más universidades, barrios y áreas protegidas. Su crecimiento depende de asegurar financiamiento operativo, apoyo logístico institucional y convenios con autoridades locales para limpieza periódica y gestión de residuos. La formalización de alianzas con universidades y MiAMBIENTE, la visibilidad mediática de las acciones y la integración de programas de educación ambiental y separación en la fuente permiten pasar de jornadas puntuales a programas sostenibles con calendario anual, ampliando tanto la cobertura geográfica como el impacto ambiental y social.

Contribución a los ODS:

TESTIMONIO MEDALLAS

“Estas jornadas no son solo limpiezas, son oportunidades para cambiar la conciencia ambiental de nuestra generación.”

- Voluntario ASEZ Panamá, 2024

REDES SOCIALES

Sitio oficial: https://asez.org/panama-zero-plastic-2040-campaign/

Redes sociales:

Instagram/X: @miambientepma

Facebook: MiAMBIENTE Panamá

Unplastify es una empresa social y movimiento ambiental argentino que trabaja para reducir el uso de plásticos de un solo uso a través de la educación, la acción colectiva y la transformación de hábitos en personas, instituciones y empresas. Su propuesta combina campañas públicas, talleres, desafíos participativos (como Julio sin Plástico) y asesoramiento a organizaciones que buscan eliminar o sustituir los plásticos desechables.

Desde su creación, Unplastify ha logrado articular un movimiento juvenil y ciudadano que promueve el cambio cultural hacia una vida libre de plástico innecesario. Con presencia en distintas provincias argentinas, su enfoque combina innovación social, educación ambiental y compromiso comunitario.

La contaminación por plásticos es uno de los principales problemas ambientales globales, con impactos directos en los océanos, ríos y ciudades. En Argentina, el uso masivo de plásticos de un solo uso (bolsas, botellas, utensilios, envases) agrava los problemas de gestión de residuos, especialmente en comunidades con infraestructura limitada o cercanas a cuerpos de agua.

Frente a este escenario, Unplastify surge como una iniciativa pionera que busca transformar la relación de las personas con el plástico, mediante herramientas educativas y campañas que invitan a la acción individual y colectiva. Su enfoque práctico y comunicacional logra conectar con públicos diversos, desde estudiantes y familias hasta empresas y gobiernos locales, impulsando un cambio cultural tangible.

El impacto de Unplastify se mide tanto en términos ambientales como educativos y sociales. A través de sus programas y campañas, la organización ha reducido miles de kilogramos de plástico de un solo uso, impulsado la separación de residuos y ha promovido el uso de materiales sostenibles en escuelas, empresas y comunidades.

Sus acciones también han fortalecido la conciencia ambiental, fomentando la participación juvenil y generando datos verificables sobre reducción de residuos. Además, su modelo educativo (basado en retos, dinámicas participativas y metodologías ágiles) ha sido replicado en múltiples contextos y reconocido por instituciones internacionales como la UNESCO, como ejemplo de educación ambiental transformadora y de liderazgo juvenil con impacto global.

Entre los principales logros de Unplastify se destacan:

La reducción del consumo de plásticos desechables en campañas nacionales y proyectos comunitarios.

La capacitación de jóvenes, docentes y líderes locales en consumo responsable y gestión de residuos. Las alianzas con empresas e instituciones para implementar políticas de reducción y sustitución de plásticos.

El diseño de herramientas educativas digitales, como el programa Unplastify Education, que promueve hábitos sostenibles desde las escuelas.

Las campañas masivas de sensibilización, como Julio sin Plástico, que ha involucrado a miles de participantes en toda Iberoamérica.

Estos resultados demuestran que la educación y la acción colectiva son herramientas poderosas para modificar hábitos de consumo y reducir la contaminación urbana y marina.

Replicabilidad:

El modelo de Unplastify es altamente replicable en otros contextos iberoamericanos, gracias a su enfoque modular y de bajo costo. Las campañas de concienciación, los retos colectivos y los kits educativos pueden adaptarse fácilmente a distintas realidades sociales, económicas y culturales. Cualquier comunidad, escuela o municipio puede aplicar su metodología para impulsar un cambio en el uso del plástico.

La iniciativa puede escalar mediante alianzas con instituciones públicas, educativas y empresariales. Su crecimiento se sostiene en la creación de redes locales de acción, la formación de líderes ambientales y el desarrollo de materiales de libre acceso. Además, las métricas de impacto (reducción de plásticos, número de participantes, cantidad de residuos recolectados) fortalecen su credibilidad y facilitan la búsqueda de apoyos financieros e institucionales.

Contribución a los ODS:

“Nuestra misión es desplastificar el planeta, cambiar la relación que tenemos con el plástico y con los objetos que usamos cada día. No se trata solo de limpiar, sino de prevenir, de generar conciencia y empoderar a las personas para transformar sus hábitos.”

- Agustina Besada, fundadora de Unplastify (entrevista UNESCO, 2023)

Sitio oficial: https://www.unplastify.com

Redes sociales: Instagram y Facebook: unplastify

GREENER

Greener es una iniciativa empresarial innovadora que se desarrolla en España, con potencial de expansión internacional. Propone una revolución en la industria textil a través de la creación de prendas sostenibles capaces de purificar el aire, gracias a un tratamiento aplicado a telas elaboradas con materiales orgánicos y reciclados.

Además de su impacto ambiental directo, Greener introduce un nuevo paradigma en la moda: ropa que no solo viste, sino que respira, limpia y cuida el planeta. La iniciativa combina ciencia, diseño, sostenibilidad y liderazgo juvenil para ofrecer soluciones concretas frente a la crisis climática urbana.

La contaminación atmosférica es una de las amenazas ambientales más urgentes del siglo XXI. En las ciudades, millones de personas (especialmente niños y niñas, personas mayores y quienes padecen enfermedades respiratorias) conviven diariamente con altos niveles de partículas contaminantes, gases tóxicos y condiciones insalubres del aire.

Frente a esta realidad, Greener surge como una propuesta disruptiva desde el mundo de la moda. Reimagina la ropa como una aliada del medio ambiente, transformando prendas comunes en filtros vivos que descomponen contaminantes como el CO₂, reduciendo su concentración en el entorno inmediato.

Al mismo tiempo, la iniciativa promueve una economía circular al utilizar materiales orgánicos y reciclados, reduciendo la huella ambiental del sector textil, tradicionalmente asociado a altos niveles de contaminación y consumo de recursos. Esta intersección entre tecnología, sostenibilidad y conciencia social convierte a Greener en un ejemplo pionero de innovación ambiental con enfoque juvenil y urbano.

El liderazgo juvenil ha sido clave en todas las etapas del proyecto. Mónica Gilarranz y Fernando Pérez, jóvenes emprendedores, han sido impulsores de Greener desde su concepción, liderando los procesos de investigación, desarrollo tecnológico, validación científica, diseño empresarial y comercialización del producto. Greener ha abierto una nueva conversación dentro del sector de la moda (uno de los más influyentes entre las juventudes), proponiendo una alternativa ética, responsable y regenerativa frente al consumo rápido e insostenible. Además de reducir la contaminación del aire, la iniciativa educa, inspira y moviliza a jóvenes consumidores para adoptar un estilo de vida más consciente, donde cada elección de vestimenta pueda ser también un acto de activismo ambiental.

Greener se inserta en el contexto de las ciudades españolas y europeas más afectadas por la contaminación del aire, donde el transporte, la industria y el modelo urbano generan niveles de polución perjudiciales para la salud.

La iniciativa propone una respuesta creativa e inesperada: modificar el rol de la moda en la vida urbana, pasando de ser un generador de impacto ambiental negativo a convertirse en un agente activo de descontaminación.

Greener ha logrado posicionarse entre consumidores y consumidoras jóvenes, mujeres urbanas y defensores de la sostenibilidad, promoviendo no solo un producto innovador, sino también una nueva cultura del consumo.

Cada prenda lleva consigo un mensaje: es posible vestir con conciencia y contribuir al bienestar del entorno.

Además, la empresa fomenta la producción responsable y local, colabora con aliados del sector textil sostenible y promueve el debate sobre los impactos ambientales del sector moda, contribuyendo así a la transformación sistémica del rubro.

Replicabilidad:

Greener tiene un alto potencial de replicabilidad en ciudades iberoamericanas, donde los niveles de contaminación atmosférica son preocupantes y donde existen sectores textiles con capacidades de producción local.

La tecnología puede adaptarse utilizando materiales disponibles en cada país, fomentando cadenas de valor circulares y sostenibles. Además, la propuesta puede integrarse fácilmente en procesos de innovación empresarial joven, moda sostenible y programas de ciudad inteligente o regenerativa.

La iniciativa puede escalar en múltiples dimensiones. En primer lugar, mediante la ampliación de líneas de productos con tecnología descontaminante aplicada a nuevos formatos textiles (camisetas, uniformes, accesorios).

En segundo lugar, a través de alianzas con instituciones públicas y empresas privadas para aplicar el tratamiento purificador a uniformes escolares, laborales o deportivos, generando impactos en entornos colectivos.

Para escalar, se requiere financiamiento para aumentar la producción, apoyo institucional para impulsar la investigación en nuevos materiales, y acuerdos de distribución con marcas de moda sostenible. Además, la comunicación del impacto ambiental positivo será clave para conquistar mercados conscientes y fomentar políticas de apoyo a la innovación ambiental desde la industria textil.

Premio al proyecto/producto más innovador desarrollado por empresas de la generación Z – Madrid Network.

Mención honorífica en Medio Ambiente – Premios Nacionales de Juventud 2024

Finalistas – MAPIC Academy 2023

Finalistas – Premio Madrid Impacta 2023

Finalistas – Premio Jóvenes máshumano 2022

Reconocimiento – Green Product Award Fashion 2023

Más información: https://www.injuve.es/gl/conocenos/noticia/premios-nacionales-de-juventud-2024

Nuestra misión es transformar la ropa en una herramienta viva contra la contaminación. Cada prenda de Greener no solo viste: respira, limpia y cuida el planeta. Hemos creado una tecnología textil que elimina gases contaminantes, virus y bacterias al contacto con la tela, descomponiéndolos en minerales inocuos para el ambiente y la salud. ¿Y si la moda pudiera actuar como un árbol? ¿Y si cada paso en la ciudad contribuyera a mejorar la calidad del aire? Greener propone una respuesta disruptiva: convertir a las personas en árboles caminantes, especialmente allí donde el cemento ha desplazado al verde. Desde el corazón de la generación Z, esta iniciativa demuestra que la innovación ambiental también puede venir desde el diseño, el estilo y la vida cotidiana.

https://www.mashumano.org/actualidad/noticias/premiosnacionales-de- juventud-2024

https://drive.google.com/file/d/1fUdlSffv5auI6Y7rr4s0XtMN S3jLr9o/view?usp= sharing

https://www.rtve.es/play/audios/marca-espana/marcaespana-moda-mas- sostenible-moda-purificadora/16686650/

El Programa Eco-Escolas es una iniciativa internacional de educación ambiental que promueve la sostenibilidad en los centros educativos mediante la participación activa del alumnado, profesorado y comunidad local. Coordinado en Portugal por la Associação Bandeira Azul da Europa (ABAE) desde 1996, el programa busca integrar la gestión ambiental, la educación y la participación comunitaria para transformar las escuelas en espacios ejemplares de sostenibilidad.

Con presencia en más de 1.800 escuelas de todos los niveles —desde primaria hasta universidades—, el programa impulsa la acción juvenil y la innovación pedagógica frente a los desafíos ambientales contemporáneos, como la gestión de residuos, la reducción del consumo energético y la protección de la biodiversidad. Su estructura participativa convierte a las y los estudiantes en agentes activos del cambio ecológico en sus comunidades.

Portugal enfrenta retos ambientales vinculados a la gestión de residuos sólidos, el uso ineficiente del agua y la energíay la pérdida de biodiversidad en entornos urbanos y rurales. En este contexto, el Programa Eco-Escolas ofrece una respuesta educativa y práctica que fomenta la conciencia ecológica desde la infancia y la juventud, promoviendo comportamientos sostenibles en el entorno escolar y familiar.

La iniciativa se articula con la Foundation for Environmental Education (FEE), red internacional con presencia en más de 70 países, lo que permite el intercambio de experiencias y buenas prácticas. En el plano nacional, el programa se integra con la Estrategia Nacional de Educación Ambiental 2020 y con los planes de sostenibilidad municipal, generando sinergias entre políticas públicas y acción comunitaria.

El Programa Eco-Escolas ha transformado el paisaje educativo portugués, fortaleciendo la cultura ambiental en miles de comunidades escolares. Entre los impactos más relevantes destacan:

La creación y mantenimiento de huertos escolares y comunitarios, que fomentan la agricultura sostenible y la educación alimentaria.

La reducción del consumo de energía y agua gracias a auditorías y medidas de eficiencia impulsadas por el alumnado.

La implementación de programas de separación y reciclaje de residuos sólidos, incluyendo plásticos y microplásticos.

La conservación de la biodiversidad local, mediante jardines ecológicos, viveros y proyectos de restauración urbana.

El programa también ha contribuido a reducir desigualdades socioambientales, especialmente en escuelas situadas en contextos vulnerables, al proveer recursos pedagógicos, acompañamiento técnico y oportunidades de participación equitativa.

Entre los principales del Programa Eco-Escolas se encuentran:

La consolidación de una red nacional de escuelas sostenibles, articuladas por la ABAE y conectadas con redes internacionales de educación ambiental.

El otorgamiento anual de la “Bandera Verde Eco-Escolas”, símbolo de reconocimiento al compromiso ambiental y a la mejora continua.

La participación activa de las juventudes en la planificación, ejecución y evaluación de acciones ambientales mediante comités estudiantiles y eco-códigos.

La formación continua del profesorado, fortaleciendo capacidades pedagógicas y técnicas en sostenibilidad.

La difusión pública y reconocimiento social, situando a Portugal como referente iberoamericano en educación ambiental escolar.

Replicabilidad:

El modelo Eco-Escolas es altamente replicable en otros países iberoamericanos, gracias a su metodología participativa, su flexibilidad temática y su estructura de red. Puede adaptarse a diferentes realidades políticas, sociales y económicas, priorizando problemáticas locales como el acceso al agua, la gestión de residuos o la educación climática.

El programa tiene un fuerte potencial de expansión dentro de Portugal mediante la incorporación de más centros educativos, universidades y municipios, así como a través de alianzas con asociaciones juveniles y organizaciones ambientales. Para ello, son esenciales el acceso a financiamiento estable, la formación docente y la mayor visibilidad mediática de las experiencias locales.

Contribución a los ODS:

“Participar en Eco-Escolas me enseñó que cada pequeña acción cuenta. Cambiar hábitos en mi escuela fue el primer paso para cambiar mi comunidad.”

— Estudiante participante del Programa Eco-Escolas

Sitio oficial: https://ecoescolas.abae.pt

Redes sociales: Instagram: ecoescolasabae

La Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura es una iniciativa artística, educativa y ambiental que transforma residuos en instrumentos musicales funcionales. Surgida en una de las zonas más vulnerables de Asunción, esta orquesta ha demostrado que la creatividad y la educación pueden convertir la basura en arte y esperanza.

Dirigida por el músico y técnico ambiental Favio Chávez, la orquesta está integrada por niños, niñas y jóvenes del vertedero de Cateura. Con violines de latas, chelos de bidones y percusión de cubiertos, sus integrantes han recorrido escenarios internacionales, inspirando a comunidades de todo el mundo con un mensaje de sostenibilidad, inclusión y transformación social.

Cateura es el vertedero principal de Asunción y uno de los asentamientos urbanos más empobrecidos de Paraguay. Allí, cientos de familias sobreviven del reciclaje informal en condiciones precarias. En este entorno marcado por la contaminación y la exclusión social, Favio Chávez identificó una oportunidad de cambio: convertir los residuos en instrumentos musicales y la educación artística en una herramienta de empoderamiento juvenil.

El proyecto nace de la necesidad de ofrecer alternativas educativas y culturales a los hijos e hijas de recicladores, demostrando que incluso en los contextos más adversos pueden florecer el talento y la dignidad.

La orquesta aborda dos problemáticas críticas: la contaminación por residuos sólidos y la falta de oportunidades para la juventud en situación de vulnerabilidad. Su impacto se manifiesta en tres dimensiones:

En el ámbito ambiental, reduce la carga del vertedero al reutilizar materiales desechados, aplicando principios de economía circular.

En lo social, ofrece formación musical gratuita y brinda una vía de desarrollo personal y profesional para jóvenes de bajos recursos.

En el plano cultural, ha posicionado a Paraguay en el mapa mundial del arte comprometido con la sostenibilidad, inspirando a otras comunidades y proyectos similares.

Desde un vertedero de Asunción hasta los escenarios más prestigiosos del mundo, su ejemplo inspira una visión más humana, sostenible e inclusiva del desarrollo. Su historia ha inspirado movimientos culturales en Europa y América Latina, y se ha convertido en un referente global de innovación social y ambiental.

Entre los logros más destacados se encuentran:

La realización de conciertos en más de 50 países, incluyendo presentaciones en auditorios de renombre internacional.

La producción del documental Landfill Harmonic, que visibiliza su historia e impacto.

La formación de generaciones de jóvenes músicos provenientes del vertedero.

Los reconocimientos internacionales recibidos, como el Premio Prince Claus (2013).

La inspiración para proyectos hermanos, como “La Música del Reciclaje” en España.

Las alianzas con organizaciones como Instruments Beyond Borders, Ecoembes y la Fundación Landfill Harmonic.

Replicabilidad:

El modelo de Cateura es altamente replicable en otros contextos iberoamericanos. Su combinación de reciclaje, arte y educación permite adaptarlo fácilmente a comunidades vulnerables que enfrentan problemáticas de residuos y exclusión social. Cualquier localidad con acceso a materiales reciclables y vocación cultural puede aplicar su metodología.

La iniciativa ha demostrado una fuerte capacidad de expansión a través de giras, alianzas culturales y programas educativos. Su crecimiento puede fortalecerse con apoyo institucional, financiamiento para escuelas musicales y talleres de lutería comunitaria. La difusión mediática y las redes globales de arte sostenible consolidan su proyección internacional.

Contribución a los ODS:

“La orquesta de Cateura no es solo música; es dignidad, educación y esperanza para cientos de jóvenes. Hay muchos más Cateuras en el mundo.”

— Favio Chávez, músico, técnico ambiental y fundador del proyecto.

Sitio oficial: https://www.landfillharmonicmovie.com/

Redes sociales: Instagram y Facebook: RecycledOrchestra

TIDE TURNERS PLASTIC CHALLENGE

El Tide Turners Plastic Challenge es una iniciativa educativa global impulsada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y adoptada por Scouts Guatemala dentro de su plataforma Earth Tribe.

Este desafío busca sensibilizar y movilizar a la juventud frente al problema de los plásticos de un solo uso, promoviendo cambios de hábitos, liderazgo ambiental y acción comunitaria.

En Guatemala, el movimiento Scout adaptó el programa a su contexto local, destacando el liderazgo juvenil y la educación ambiental en comunidades rurales e indígenas. La joven líder Elena Motta coordinó la adaptación del manual para incluir a niñas y niños desde los 4 años, garantizando que todos los grupos de edad pudieran participar de forma activa y significativa.

Guatemala enfrenta una creciente contaminación plástica que afecta especialmente a ecosistemas frágiles como lagos, ríos y reservas naturales, esenciales para comunidades rurales e indígenas.

El Movimiento Scout, con presencia nacional, identificó la necesidad de empoderar a las juventudes como agentes de cambio ambiental, fomentando el conocimiento, la corresponsabilidad y la acción concreta frente al consumo de plásticos.

El Tide Turners Plastic Challenge se integró en el programa educativo Earth Tribe, alineado con los valores culturales guatemaltecos de respeto a la naturaleza y vida comunitaria.

La iniciativa ha tenido impactos ambientales, educativos y sociales.

En el ámbito ambiental, fomenta la reducción del uso de plásticos de un solo uso, el reciclaje y la adopción de hábitos sostenibles en hogares y comunidades.

En el plano educativo, más de 2,000 Scouts guatemaltecos completaron el desafío, convirtiéndose en promotores locales del cambio de comportamiento ambiental.

En lo social, promueve la inclusión de niñas, niños y jóvenes de diversos contextos, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la conciencia ecológica. En comunidades vulnerables, los resultados se reflejan en entornos más limpios, mayor uso de materiales reutilizables y una mayor conciencia sobre la contaminación.

Entre los principales logros destacan:

La adaptación del programa global Tide Turners al contexto guatemalteco, con materiales específicos para edades tempranas.

La integración del desafío dentro de la plataforma educativa Earth Tribe Guatemala.

La capacitación y participación activa de más de 2,000 jóvenes en proyectos comunitarios de reducción plástica.

La incorporación de valores culturales locales y prácticas sostenibles tradicionales.

La implementación de un sistema de insignias y niveles de participación: Tzolom, Xkab’il y Jolominel.

La difusión de experiencias exitosas a través de la red Scout mundial y medios digitales.

Replicabilidad:

El modelo es altamente replicable en otros países iberoamericanos. Los materiales educativos, metodologías participativas y estructuras de reconocimiento del desafío pueden adaptarse fácilmente a distintos contextos culturales y lingüísticos. Su integración en el movimiento Scout o en programas juveniles garantiza una base organizativa sólida para su expansión.

El programa puede escalar mediante la formación de líderes juveniles ambientales, el fortalecimiento de la red Earth Tribe y la incorporación de escuelas, comunidades y autoridades locales. Para ampliar su impacto se requieren materiales educativos adaptados, formación de facilitadores jóvenes y canales digitales de colaboración.

Contribución a los ODS:

“Simplificar las actividades sin perder su importancia e impacto fue clave para que los más pequeños comprendieran el desafío.”

— Elena Motta, líder juvenil de Scouts Guatemala (entrevista scout.org)

Sitio oficial: https://www.scouts.gt/

Redes sociales: Instagram y Facebook: scoutsdeguatemala

Yo Limpio Ecuador es una iniciativa ciudadana liderada por jóvenes voluntarios del movimiento PlastiCo. Project, que promueve la acción ambiental y la educación a través de limpiezas masivas, auditorías de residuos y campañas de sensibilización.

Su propósito es claro: reducir la contaminación por plásticos de un solo uso mediante la participación ciudadana, la generación de datos abiertos y la incidencia en políticas públicas. Desde 2018, el programa ha logrado articular a miles de personas en un esfuerzo colectivo por recuperar espacios naturales, urbanos y costeros, demostrando que la ciencia ciudadana y el activismo juvenil pueden generar cambios ambientales reales.

Ecuador enfrenta una creciente crisis de contaminación plástica en entornos urbanos y naturales. La falta de infraestructura para la gestión de residuos, sumada al consumo masivo de plásticos de un solo uso, ha impactado ecosistemas sensibles y comunidades con escasos servicios ambientales.

Frente a este panorama, Yo Limpio Ecuador surge como una respuesta organizada desde la juventud. El proyecto articula limpiezas comunitarias y auditorías ambientales, combinando acción directa con evidencia científica para incidir en la reducción de desechos plásticos.

La iniciativa ha generado una mejora ambiental tangible y un impacto social duradero:

Más de 65 limpiezas ejecutadas en todo el país.

Más de 2,500 voluntarios movilizados en tres regiones del Ecuador.

Cartografía de los cinco tipos de residuos plásticos más comunes en espacios públicos.

Auditorías de marcas contaminantes, basadas en la metodología internacional Break Free From Plastic.

Protección indirecta de comunidades vulnerables afectadas por la acumulación de residuos.

Los resultados no solo mejoran la limpieza de entornos naturales y urbanos, sino que generan evidencia para fortalecer la incidencia pública y educativa en materia ambiental.

Entre los principales logros destacan:

La consolidación de una red nacional de voluntariado juvenil con alcance en cinco provincias.

La integración de auditorías ciudadanas que identifican los principales contaminantes plásticos del país.

La contribución a la Hoja de Ruta de Plásticos 2040 del Ecuador mediante datos empíricos.

El fortalecimiento de capacidades juveniles en liderazgo, gestión ambiental y comunicación para la sostenibilidad.

El Premio Latinoamérica Verde (2019) recibido por el colectivo PlastiCo. Project recibió el Premio Latinoamérica Verde (2019), en materia de gestión de residuos.

Ser ganadores del Concurso Emprende 2030 en la categoría de consumo responsable.

Replicabilidad:

El modelo de Yo Limpio Ecuador es fácilmente replicable en otros contextos iberoamericanos. Su estructura combina educación ambiental, ciencia ciudadana y acción directa, elementos que pueden adaptarse según las condiciones locales (tipos de residuos, actores involucrados y dinámicas culturales).

Cualquier colectivo juvenil, escuela o municipio puede replicar su metodología mediante limpiezas participativas y auditorías comunitarias.

El proyecto posee un alto potencial de crecimiento. Su expansión puede darse mediante la incorporación de nuevas provincias, alianzas con instituciones educativas y la creación de plataformas digitales de monitoreo.

Los recursos necesarios incluyen apoyo logístico, financiamiento para equipos, y herramientas tecnológicas que permitan sistematizar los datos recolectados.

Contribución a los ODS:

“Yo Limpio Ecuador no solo limpia espacios, limpia la indiferencia. Nuestro trabajo es un acto colectivo por el futuro del país.”

— Equipo de voluntarios de PlastiCo. Project (mensaje en campaña oficial)

Redes sociales: Sitio oficial: https://www.plasticoproject.com/ yolimpioecuador

Instagram y Facebook: plasticoproject

ECOCITY URUGUAY

La iniciativa EcoCity Uruguay se desarrolla a escala nacional. Nació en los departamentos de Canelones y Montevideo como un proyecto impulsado por jóvenes comprometidos con el cuidado del ambiente, y se ha expandido hacia distintos territorios del país mediante talleres y acciones de sensibilización ambiental en centros educativos, organizaciones sociales y espacios comunitarios.

Su propósito central es promover una educación ambiental inclusiva, participativa y accesible, que transmita a niños, niñas y adolescentes conocimientos y prácticas para construir un vínculo más responsable con el entorno natural. EcoCity implementa talleres dinámicos sobre manejo de residuos, reciclaje, reducción del plástico, elaboración de ecoladrillos, compostaje, biodiversidad y cuidado del agua, combinando ciencia, juego y creatividad.

Uno de los ejes diferenciales de EcoCity es su enfoque inclusivo y democratizador del conocimiento ambiental. Los contenidos se diseñan con materiales adaptados en Braille y Lengua de Señas Uruguaya (LSU), asegurando que nadie quede fuera del proceso educativo. Actualmente se encuentra en desarrollo el manual “Cómo ser un héroe ambiental”, una guía innovadora que combina ilustraciones, datos científicos y explicaciones adaptadas a distintos niveles de comprensión, convirtiéndose en un referente pedagógico para escuelas y docentes.

La escala de intervención de EcoCity combina lo local, lo municipal y lo nacional. Trabaja directamente en comunidades específicas, establece alianzas con autoridades departamentales y municipales, y desarrolla materiales replicables que pueden ser utilizados en todo el país. Esta estructura flexible permite que su modelo educativo se adapte a diferentes contextos, desde escuelas urbanas hasta comunidades rurales con menos acceso a recursos ambientales.

En síntesis, EcoCity Uruguay es una experiencia liderada por juventudes que empodera a nuevas generaciones como agentes de cambio, promoviendo la creación de una cultura ambiental más solidaria, inclusiva y sostenible, en donde aprender, cuidar y actuar son partes de una misma transformación colectiva.

Generando un cambio tangible en la manera en que las nuevas generaciones se relacionan con su entorno. La iniciativa se articula con instituciones educativas, gobiernos locales y actores comunitarios, logrando un impacto sostenido que trasciende los espacios escolares y se extiende a los hogares.

Los resultados se traducen en hábitos cotidianos sostenibles, reducción de residuos, prácticas de reciclaje y compostaje, así como una mayor conciencia sobre el uso racional del agua y la protección de la biodiversidad. EcoCity demuestra que la educación ambiental, cuando es participativa e inclusiva, puede transformar comunidades enteras.

EcoCity ha logrado visibilizar las desigualdades ambientales que afectan a comunidades vulnerables, donde la acumulación de residuos, la contaminación del agua y la falta de espacios verdes son problemas persistentes. Frente a ello, propone soluciones prácticas y educativas que transforman el aprendizaje en acción.

Mediante talleres lúdicos, campañas y materiales pedagógicos, se enseña a reducir el uso de plásticos de un solo uso, separar residuos reciclables, fabricar ecoladrillos y aplicar compostaje doméstico. Estas prácticas (de bajo costo y fácil adopción) empoderan a familias y comunidades para mejorar su entorno local y reducir su huella ecológica.

Los efectos son tangibles: menor volumen de residuos enviados a vertederos, fortalecimiento del compostaje urbano y escolar, conservación de áreas verdes y creación de redes vecinales comprometidas con el ambiente. Además, los talleres fomentan valores de solidaridad intergeneracional, al involucrar a niños, niñas, docentes y familias en un aprendizaje común.

En conjunto, EcoCity demuestra que la acción climática comienza en la educación y en los gestos cotidianos, generando impactos sostenibles que combinan conciencia ambiental, inclusión social y bienestar comunitario.

Replicabilidad:

El modelo EcoCity es fácilmente replicable en otros países de Iberoamérica porque se basa en herramientas educativas simples, de bajo costo y alta adaptabilidad. Su metodología participativa, apoyada en juegos, manuales inclusivos y recursos digitales abiertos, permite implementarlo en contextos diversos, incluso donde las políticas públicas ambientales son limitadas.

Entre 2021 y 2023, EcoCity ha desarrollado talleres en El Salvador, Colombia y Bolivia, y colaborado con jóvenes de República Dominicana, Argentina, México y Ecuador, demostrando su capacidad de transferencia metodológica y cultural. El liderazgo juvenil es clave en este proceso: las propias personas jóvenes actúan como formadores y multiplicadores, generando apropiación y sostenibilidad local.

Escalabilidad:

EcoCity posee un alto potencial de crecimiento territorial y educativo. La metodología puede expandirse rápidamente gracias a su red de voluntarios, al trabajo con gobiernos locales y a la producción de recursos pedagógicos accesibles. El uso de tecnologías digitales amplía aún más su alcance, permitiendo que sus materiales sean utilizados en aulas virtuales o contextos no presenciales.

Para escalar su impacto, se identifican tres necesidades estratégicas:

1.Recursos humanos: formación de más jóvenes facilitadores.

2.Recursos económicos: producción y distribución de materiales educativos inclusivos.

3.Recursos logísticos y digitales: articulación con escuelas y gobiernos locales, y expansión en plataformas digitales.

Con estas condiciones, EcoCity puede convertirse en un modelo regional de educación ambiental inclusiva y participativa, multiplicando héroes y heroínas ambientales en toda Iberoamérica.

Desde su creación, EcoCity Uruguay ha trascendido fronteras e inspirado a jóvenes y organizaciones en distintos países a comprometerse con la sostenibilidad. Su modelo ha sido reconocido en programas como Jóvenes Embajadores, Concausa, Global Changemakers México y el Foro Internacional de Emprendedores, entre otros.

Estos reconocimientos refuerzan su rol como experiencia pionera educación ambiental con enfoque de inclusión y justicia climática consolidan una red internacional de aprendizaje colaborativo. Eco demuestra que el liderazgo juvenil, cuando se combina con creativida compromiso, puede transformar la educación en una herramienta de cam estructural.

EcoCity Uruguay nació en 2020 con la convicción de que la educación ambiental debe ser un derecho, no un privilegio. Desde entonces, ha formado a más de 10.000 niños, niñas y adolescentes en hábitos sostenibles a través de talleres accesibles, juegos, materiales en Braille y Lengua de Señas.

Cada actividad se convierte en un acto de aprendizaje y esperanza, donde las niñeces eligen los temas que desean explorar, desde el reciclaje hasta la protección del agua. En EcoCity creemos que cada niño y niña puede ser un héroe ambiental, y que el poder de transformar el mundo empieza por comprenderlo y cuidarlo.

El mensaje de EcoCity para la COP30, fue recordar que la acción climática también se enseña, se juega y se comparte, porque solo con educación inclusiva podremos construir un futuro verdaderamente sostenible y justo para todas las generaciones

Jóvenes Embajadores (2020)

Concausa (2021, 2022)

Jóvenes a Todo Cambio (2020–2024)

Global Changemaker México (2024)

Mapa Verde (2021)

Comunicación para Salvar el Planeta (2021)

Conferencia Jóvenes Embajadores (2023)

Libro “Por un Uruguay Ambiental” (2024)

Premios INJU (2021)

Emprendimientos Sostenibles (2024)

Redes sociales o enlace de contacto: @ecocity uy

Recicla+ es una iniciativa ambiental y comunitaria nacida en Sabana Yegua, una localidad rural dominicana sin sistema formal de recolección de residuos. A través de la participación activa de jóvenes y personas voluntarias locales, promueve un modelo de reciclaje participativo, educación ambiental y empleo digno.

El proyecto se distingue por su enfoque integral: combina el diseño local de contenedores, el uso de bicicletas adaptadas para recolectar residuos, la educación ambiental escolar y una fuerte dimensión cultural representada por la canción “Recicla”, que refuerza la identidad y el mensaje ecológico a través de la música popular dominicana.

Impulsado por la Nature Power Foundation y la comunidad de Sabana Yegua, Recicla+ demuestra cómo la creatividad y la acción juvenil pueden transformar los desafíos ambientales en oportunidades sostenibles.

En la República Dominicana, y especialmente en comunidades rurales como Sabana Yegua, la falta de infraestructura para el manejo de residuos sólidos genera acumulación de basura en calles, ríos y zonas agrícolas. Este problema afecta la salud, el medio ambiente y la calidad de vida local.

Recicla+ surgió en 2015 como una respuesta colaborativa entre personas voluntarias internacionales y jóvenes del territorio, quienes diagnosticaron la ausencia de recolección y educación ambiental. A partir de esa realidad, co-diseñaron una estrategia basada en participación comunitaria, educación práctica y aprovechamiento de recursos locales, consolidando un modelo ambientalmente responsable y socialmente justo.

La acción de Recicla+ ha generado beneficios tangibles tanto ambientales como sociales:

La mejora de la salud ambiental y reducción de contaminación visible en el entorno.

La creación de empleos locales dignos vinculados al manejo y clasificación de residuos.

El fortalecimiento de la identidad y el liderazgo juvenil comunitario.

La educación ambiental continua en escuelas, con participación estudiantil activa.

Recicla+ ha logrado un cambio cultural sostenido, incorporando el reciclaje como una práctica cotidiana y asociada al orgullo local.

Entre los principales logros de la iniciativa, destacan:

El uso de bicicletas con remolques para el transporte de residuos reciclables.

La implementación de estaciones de acopio diseñadas junto a jóvenes del pueblo y fabricadas localmente.

La consolidación de un sistema de reciclaje autosostenible en Sabana Yegua.

Las campañas educativas y musicales en escuelas y medios locales.

La creación de la canción “Recicla” como herramienta de comunicación ambiental.

La articulación de alianzas con Nature Power Foundation, Sendera ONG, Sonríe y Crece, y Área

Metropolitana de Barcelona (AMB).

La participación comunitaria ampliada, incluyendo familias, estudiantes y recicladores informales.

Replicabilidad:

El modelo de Recicla+ es altamente replicable en otros contextos iberoamericanos con problemáticas similares de residuos. Su éxito se basa en la co-creación comunitaria, el uso de recursos locales, la educación ambiental participativa y la creatividad cultural.

Cada territorio puede adaptarlo según:

Los tipos de residuos predominantes.

Los recursos y materiales disponibles.

La cultura local y formas de comunicación (música, arte, deportes).

Las alianzas con escuelas, municipios o ONG.

El proyecto posee potencial para ampliarse dentro de la República Dominicana y hacia otras comunidades del Caribe y América Latina. Para ello se requiere:

Fortalecer redes juveniles ambientales.

Financiamiento para infraestructura y formación.

Integración con políticas locales de residuos sólidos.

Plataformas digitales de seguimiento y educación ambiental.

Contribución a los ODS:

“Desde Recicla+ luchamos para garantizar los derechos ambientales y el bienestar de nuestras comunidades.”

— Marta Samitier, cofundadora de Recicla+.

Sitio oficial: https://reciclaplus.com https://ecohubmap.com

MOVIMIENTO ECO-UCV

El Movimiento Eco-UCV es una agrupación ecologista integrada por estudiantes universitarios comprometidos con la sostenibilidad, la protección de ecosistemas marinos y la educación ambiental. Desde su base en la Universidad Central de Venezuela, impulsa iniciativas que promueven la acción juvenil y la conciencia ecológica en entornos urbanos y costeros.

Entre sus acciones más destacadas se encuentran las jornadas de limpieza de playas, las campañas de protección de tortugas marinas en temporada de desove, y una iniciativa innovadora: la recolección de cabello humano para fabricar esponjas absorbentes de petróleo, utilizada en la limpieza del Lago de Maracaibo.

Este movimiento demuestra el potencial transformador de la juventud universitaria venezolana, capaz de combinar ciencia, creatividad y compromiso social para enfrentar los desafíos ambientales del país.

Venezuela enfrenta graves problemas de contaminación costera y deterioro ambiental, particularmente en zonas cercanas al litoral central y cuerpos de agua como el Lago de Maracaibo. La falta de sistemas eficientes de gestión de residuos y los derrames petroleros han afectado tanto a las comunidades costeras como a las especies marinas.

En este contexto, el Movimiento Eco-UCV surge dentro del ámbito académico, impulsando un enfoque de ecología universitaria aplicada, donde los y las estudiantes no solo aprenden sobre sostenibilidad, sino que actúan directamente para proteger su entorno y apoyar a comunidades costeras vulnerables.

Su trabajo combina acción directa, educación ambiental y voluntariado solidario, articulando a la universidad con organizaciones ambientales, como el Proyecto Sirena, y autoridades locales.

El impacto ambiental y social de Eco-UCV es visible y creciente, se materializa a través de las siguientes acciones:

La limpieza de playas en zonas costeras del estado La Guaira, retirando residuos sólidos y microplásticos.

La protección y liberación de tortugas marinas, especies en peligro de extinción, junto a organizaciones ambientales.

La recolección de cabello humano para crear esponjas que absorben hidrocarburos, contribuyendo a la limpieza del Lago de Maracaibo.

La educación ambiental en comunidades y espacios universitarios.

La participación juvenil masiva, generando conciencia, acción y liderazgo ecológico.

El movimiento se ha convertido en un referente de cómo la acción estudiantil organizada puede tener efectos concretos en la restauración ambiental y la protección de la biodiversidad.

Entre sus principales logros se destacan:

La implementación de la primera campaña universitaria de recolección de cabello para descontaminación de petróleo en Venezuela (más de 200 personas participantes).

La organización de jornadas regulares de limpieza de playas en La Guaira y La Sabana.

La protección activa de tortugas marinas durante sus procesos de anidación y liberación.

La formación ambiental universitaria, fortaleciendo capacidades juveniles.

El reconocimiento público por parte del Concejo Municipal Libertador con el Premio Waraira Repano 2024.

La consolidación de alianzas con Proyecto Sirena y redes académicas ambientales.

Replicabilidad:

El modelo del Movimiento Eco-UCV es altamente replicable en contextos iberoamericanos, especialmente en universidades con acceso a ecosistemas vulnerables o zonas costeras. Su estructura voluntaria, su creatividad en campañas y su enfoque educativo pueden ser adaptados fácilmente a otros países.

El proyecto puede expandirse mediante:

Mayor coordinación interuniversitaria (redes ambientales estudiantiles).

Apoyo institucional para equipos y transporte en campañas.

Alianzas con ONG ambientales, gobiernos locales y empresas de reciclaje.

Creación de programas académicos o electivos en sostenibilidad aplicada.

Con estos elementos, Eco-UCV podría convertirse en una red nacional de acción ambiental universitaria, vinculando ciencia, innovación y ciudadanía.

Contribución a los ODS:

“Recolectamos cabello para limpiar el Lago de Maracaibo, protegemos tortugas y limpiamos playas. Lo hacemos porque creemos en una juventud capaz de transformar su entorno.”

— Dannalice Anza, vocera del Movimiento Eco-UCV.

Redes sociales: X (Twitter): @ucveco

#Rcicla+ es una iniciativa juvenil impulsada por el voluntariado CIMA UDEP (Centro de Investigación y Monitoreo Ambiental de la Universidad de Piura).

Surge como una propuesta de jóvenes universitarios comprometidos con la sostenibilidad, encabezados por Sthefany Sánchez Castro (presidenta de CIMA UDEP y futura ingeniera civil) y Jefferson Llacsahuanga (director y fundador del proyecto).

El proyecto promueve el reciclaje de plásticos y la inclusión de recicladores formales en la cadena de valor, con intervenciones en la Plazuela Merino, el campo deportivo Los Tallanes y el campus UDEP, en la región Piura, Perú.

Piura enfrenta una baja tasa de reciclaje de plásticos (menos del 5%) y una gestión deficiente de residuos sólidos urbanos, afectando la limpieza pública, la salud ambiental y las condiciones laborales de las y los recicladores.

En este contexto, #Rcicla+ busca aumentar en un 5% la tasa de reciclaje anual, fortalecer la economía circular local e impulsar la educación ambiental desde la universidad hacia la comunidad.

El entorno combina espacios universitarios, plazas públicas y zonas deportivas, creando un modelo participativo entre la academia, la ciudadanía y el sector privado.

El proyecto ha generado mejoras ambientales y sociales tangibles.

La puesta en marcha de la iniciativa ha resultado en la reducción visible de residuos plásticos en las zonas intervenidas como la Plazuela Merino y Los Tallanes. Además, ha proporcionado beneficios económicos directos a recicladores formales al canalizar materiales valorizables y ha fomentado el involucramiento de la comunidad local y estudiantil, creando conciencia ambiental sostenible en la comunidad. Socialmente, #Rcicla+ genera trabajo digno para recicladores, aprendizaje experiencial para personas jóvenes voluntarias y un sentido de corresponsabilidad ambiental en la ciudadanía.

El proyecto ha logrado importantes resultados:

La puesta en marcha de estaciones de reciclaje urbano sostenidas por voluntariado estudiantil, con la participación activa de recicladores formales que obtienen ingresos adicionales gracias a la recolección organizada.

El fomento de la colaboración público-privada entre la Municipalidad de Piura, la Fundación Telefónica e Industrias San Miguel.

La promoción de la capacitación y sensibilización comunitaria en reciclaje y gestión de residuos.

La difusión de la iniciativa en medios nacionales como Andina, Revista Amigos de UDEP y UDEP

Destacan también la meta cuantificable establecida por la iniciativa de aumentar en un 5% la tasa de reciclaje de plásticos, lo que también se traduce en una reducción proporcional en la generación de residuos no valorizables.

Replicabilidad:

El proyecto #Rcicla+ (CIMA UDEP, Piura, Perú) puede replicarse fácilmente en otros contextos urbanos de Iberoamérica. Su modelo combina voluntariado universitario, cooperación municipal y alianzas con empresas privadas para implementar estaciones de reciclaje, sensibilización comunitaria y mejora de las condiciones de trabajo de los y las recicladores formales. La metodología modular y la integración de actores locales permiten adaptar materiales reciclables, canales de sensibilización y actores involucrados según la realidad de cada ciudad.

El proyecto tiene alto potencial de ampliación dentro de Piura y en otras ciudades: puede incluir nuevas zonas, distintos tipos de residuos (cartón, tetrapack, aceite reciclado) y aumentar el número de estaciones de acopio. Para escalar se requiere financiamiento sostenible, más alianzas público-privadas, voluntariado organizado, difusión comunitaria y herramientas de monitoreo para medir impacto ambiental y social.

La continuidad está asegurada por el soporte institucional de CIMA UDEP, el compromiso de las personas voluntarias y la integración del proyecto en políticas locales como “Perú Limpio” y “Piura Recicla”, lo que facilita la sostenibilidad a largo plazo.

Contribución a los ODS:

“Nosotros, los voluntarios, hacemos el mantenimiento de las estaciones. Es gratificante ver cómo la comunidad se suma al reciclaje.”

— Sthefany Sánchez Castro, presidenta de CIMA UDEP.

Sitio oficial: https://www.udep.edu.pe/

El Punt Jove d’Andorra la Vella es un servicio municipal de información, orientación y dinamización juvenil, dependiente del Comú d’Andorra la Vella.

Su misión es ofrecer a las juventudes un espacio de encuentro, participación y aprendizaje, donde puedan desarrollar proyectos propios y acceder a formación en temas ambientales, culturales, sociales y de empleabilidad.

El programa se ha consolidado como un referente local de acción juvenil sostenible, integrando campañas de reciclaje, talleres de consumo responsable y actividades que promueven la movilidad sostenible y la reducción de residuos.

Andorra la Vella, capital del Principado de Andorra, presenta un entorno urbano y multicultural, donde conviven jóvenes de diversas nacionalidades y niveles socioeconómicos.

En este contexto, el Punt Jove surge como respuesta a la necesidad de espacios inclusivos que fomenten la participación juvenil activa, la educación ambiental y la cohesión social.

El servicio se enmarca en la Estrategia Nacional de Juventud y en las políticas municipales de sostenibilidad y participación ciudadana, abordando temas prioritarios como:

Contaminación y gestión de residuos sólidos. Consumo responsable y reducción de plásticos. Movilidad sostenible y conciencia ambiental urbana.

Las acciones desarrolladas por el Punt Jove han generado mejoras concretas en la conciencia y conducta ambiental de la población juvenil:

Han incrementado la tasa de reciclaje y la separación de residuos entre las personas jóvenes de la parroquia.

Han promovido la participación en campañas de limpieza comunitaria y la reducción del uso de plásticos de un solo uso.

Han fomentado la movilidad sostenible a través de talleres y actividades prácticas.

Han creado una comunidad activa de jóvenes eco-agentes comprometidos con el entorno urbano.

El programa ha fortalecido la educación ambiental inclusiva, beneficiando a jóvenes en situación de vulnerabilidad como migrantes, estudiantes con menos oportunidades y personas en riesgo social.

El Punt Jove ha logrado consolidar un espacio juvenil permanente con enfoque ambiental, social y cultural:

Ha promovido la participación activa de jóvenes en la planificación y ejecución de actividades sostenibles.

Ha desarrollado talleres y campañas continuas sobre reciclaje, reducción de plásticos y consumo responsable.

Ha incorporado metodologías participativas como grupos de discusión y consejos juveniles.

Se ha integrado con servicios sociales y asociaciones locales para acompañar a jóvenes en riesgo.

Ha adaptado el programa a entornos digitales, fortaleciendo su presencia en redes sociales e iniciativas híbridas.

El Punt Jove se ha convertido en un modelo de política municipal juvenil integral que combina sostenibilidad ambiental con inclusión social.

Replicabilidad:

El modelo puede implementarse en otros municipios iberoamericanos, ya que se basa en un punto de información y dinamización juvenil flexible. Su enfoque participativo permite adaptarlo a distintos recursos, demandas locales y contextos socioculturales, incluyendo diversidad urbana y lingüística. Además, puede combinar metodologías presenciales y digitales según la disponibilidad de recursos.

La iniciativa tiene potencial de crecimiento dentro de Andorra y en la región mediante la expansión de la red de puntos juveniles, la promoción de proyectos interparroquiales e intercambios con programas de otros países. Para ampliar el impacto se requiere: mayor financiamiento, formación del personal técnico, voluntariado activo y alianzas con instituciones educativas, culturales y ambientales.

Contribución a los ODS:

“El Punt Jove es un espacio donde los jóvenes pueden proponer, crear y actuar. Aquí aprendemos juntos a cuidar el entorno y a mejorar nuestra ciudad.”

— Representante de Punt Jove d’Andorra la Vella

Sitio oficial: https://www.udep.edu.pe/

Redes sociales: Instagram y Facebook: puntjoveandorralavella

ECOS DEL FUTURO: REFLEXIONES FINALES

“DE LA ACCIÓN LOCAL AL CAMBIO GLOBAL”

Las juventudes iberoamericanas están protagonizando uno de los movimientos ambientales más potentes y transformadores de nuestro tiempo. No actúan desde la retórica ni la resignación; actúan desde los territorios, desde la creatividad, desde la urgencia ética de proteger la vida en todas sus formas Con este proyecto hemos sido testigos de una verdad que la región llevaba tiempo anunciando: cuando las juventudes lideran, Iberoamérica avanza con más claridad, más coraje y más esperanza

El camino recorrido demuestra que la gobernanza ambiental y climática ya no puede concebirse sin la participación plena, significativa y estratégica de las nuevas generaciones. Son ellas quienes están redefiniendo qué significa innovar, cómo se construyen comunidades resilientes y de qué manera la justicia ambiental se vuelve un principio político irrenunciable. Desde procesos de restauración ecológica hasta iniciativas de educación ambiental, desde soluciones digitales hasta prácticas ancestrales revitalizadas, las juventudes están entretejiendo un nuevo lenguaje para la sostenibilidad: más humano, más territorial y más inclusivo.

Este proyecto permitió ver ese universo en toda su amplitud La identificación de 170 iniciativas, la selección de 44 experiencias y la movilización de 8 representantes a la PreCOP Iberoamericana en Brasilia no solo consolidaron un proceso inédito en el Sistema Iberoamericano: revelaron un mapa vivo, dinámico y profundamente esperanzador Cada una de estas iniciativas es un faro que ilumina las posibilidades de transformación que se multiplican cuando la juventud participa con libertad, reconocimiento y recursos

Los aprendizajes son claros Las juventudes no buscan ser un “sector” más dentro de la acción climática: buscan ser agentes de cambio capaces de influir en la toma de decisiones, de impulsar políticas públicas, de cocrear soluciones con instituciones y comunidades. Y han demostrado tener la madurez técnica, la sensibilidad territorial y la convicción política para hacerlo. Cuando escuchamos sus voces, la región no solo se fortalece: se rejuvenece

Este impulso juvenil dialoga de manera profunda con la Carta Medioambiental Iberoamericana, que se ha convertido en un puente entre los compromisos políticos regionales y la energía transformadora de la juventud Cada eje de la Carta (desde la biodiversidad hasta la gestión del agua, desde la acción climática hasta la lucha contra la contaminación) encuentra en estas iniciativas su expresión más concreta. Las juventudes están dando vida a los principios de la Carta, demostrando que los marcos institucionales cobran sentido cuando se conectan con quienes los ponen en práctica

En el marco de las Conferencias de las Partes sobre el Cambio Climático, este proceso envía un mensaje contundente: Iberoamérica llega con una juventud organizada, con propuestas claras y con legitimidad para incidir en los espacios globales Las iniciativas recogidas en esta publicación muestran que la región no solo está reaccionando a la emergencia climática: está proponiendo rutas de transición ecológica con justicia social, equidad intergeneracional y participación efectiva.

La mirada hacia la Agenda 2030 también se renueva. Las juventudes están impulsando soluciones alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible pero, además, están planteando nuevas preguntas y nuevas formas de medir el progreso: ¿cómo se cuida la vida en un territorio?, ¿cómo se fortalece la autonomía comunitaria?, ¿qué significa prosperar sin destruir? Estas preguntas no son periféricas, son centrales para el futuro del planeta.

Lo que se abre ahora es una oportunidad histórica. Este proyecto no termina aquí: es una invitación a seguir construyendo alianzas amplias, redes vivas y plataformas que fortalezcan el liderazgo juvenil en toda Iberoamérica. Una invitación a que gobiernos, organismos, cooperación internacional, sector privado y sociedad civil reconozcan que invertir en juventud es invertir en el futuro mismo de la región

Una invitación a que las juventudes continúen ocupando espacios, disputando narrativas y creando soluciones que otros creyeron imposibles.

Porque el futuro no se espera: se construye. Y estas juventudes ya están haciéndolo con audacia, con inteligencia y con una profunda convicción de que un mundo más justo y sostenible es posible

La región que queremos está naciendo, y está naciendo desde ellas y ellos. Iberoamérica, hoy, late al ritmo de su pulso verde. Y ese pulso nos convoca a todas y todos.

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