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II_Foro_Digital_Andorra_Informe

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SERVICIOS DIGITALES

ANDORRA LA VELLA, 28 Y 29 DE OCTUBRE DE 2025

BENVINGUTS,

digitaliberoamericana.Laaceleracióntecnológica,yenparticularelimpacto delainteligenciaartificial,estáredefiniendolacompetitividad,lagobernanza ylaformaenquenuestrassociedadesseorganizanyserelacionan.Eneste contexto, la cooperación entre instituciones públicas, sector privado y sociedad civil deja de ser una opción para convertirse en una condición indispensable.

Organizado conjuntamente por la Secretaría General Iberoamericana y el Gobierno de Andorra, este Foro forma parte del programa oficial de la CumbreIberoamericana.Seconsolidacomounespacioestabledediálogoy acciónorientadoagarantizarquelatransformacióndigitalseainclusiva,ética ycentradaenlaspersonas.DesdeAndorra,sereafirmaelcompromisoconun multilateralismo fuerte, capaz de traducir la innovación tecnológica en bienestar,cohesiónsocialyprosperidadcompartida.

Lasreflexionesaquírecogidasreflejanlaconviccióndequelatecnologíasolo tiene sentido si mejora la vida de las personas y si el proceso de transformación es compartido, basado en la confianza, la cooperación y los valoresqueunenalespacioiberoamericano.

© 2025 Secretaría General Iberoamericana (SEGIB)

ÍNDICE

Laoportunidad(yalmismotiempoeldesafío)deforjaralianzas público-privadaseficacesparaladigitalizacióniberoamericana

Programa

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VisiónIberoamericanaenclavedeponencias(BloqueI)

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VisiónIberoamericanaenclavedeponencias(BloqueII)

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VisiónIberoamericanaenclavedeponencias(BloqueIII)

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VisiónIberoamericanaenclavedeponencias(BloqueIV)

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VisiónIberoamericanaenclavedeponencias(BloqueV)

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Apostar por la tecnología es apostar por la competitividad. Solo con un proceso moderno y una administración abierta a la innovación podemos ayudar a nuestro tejido empresarial a crear, a adaptarse y a liderarenunmundocadavezmásdigital.

Vivimos este momento decisivo en el que la inteligencia artificialnoessolounarevolucióntecnológica,sinouna oportunidad histórica para redefinir una colaboración internacional,solidariaytangible.

En un momento en que el mundo se enfrenta a grandes turbulencias, conflictos geopolíticos, fenómenos meteorológicos extremos y crisis económicas, Andorra, más que nunca, es una firme defensora de un multilateralismofuerteeinclusivo.

Solamentelospaísesquelogrenqueelmundoprivadoy el mundo público empujen en la misma dirección van a tener éxito. Los desafíos son tan grandes que ni los actores públicos ni los actores privados por sí solos los puedenafrontar.

El Foro Digital de Andorra, parte del programa oficial de la Cumbre Iberoamericana, se concibió desde su primera edición como un espacio de reflexión aplicada sobre uno de los vectores más determinantes del desarrollo contemporáneo: la transición digital. No como un fenómeno estrictamente tecnológico, sino como un proceso estructural con implicaciones profundas en la competitividadeconómica,lacalidadinstitucional,la cohesión social y la forma en que los Estados se relacionanconlaciudadanía.

El primer encuentro, celebrado en Andorra la Vella enjuniode2024,situóestedebateenelcentrode laagendaiberoamericana,conunénfasisclaroenlas infraestructurasdigitalescomocondiciónhabilitante paralaconectividaduniversalycomobasematerial decualquierestrategiadedigitalizacióninclusiva.

Aquella primera edición permitió constatar que sin inversión sostenida en infraestructura, sin marcos regulatoriosestablesysincooperaciónentreactores públicos y privados, la digitalización corre el riesgo de convertirse en un nuevo factor de desigualdad. La brecha digital, lejos de reducirse de manera automática con el avance tecnológico, tiende a reproducirse allí donde no existen capacidades institucionales,financiaciónadecuadaymodelosde gobernanza que alineen incentivos y responsabilidades.

en el centro de la transformación digital. Estos activos no garantizan resultados por sí solos, pero ofrecen una base sólida para construir posiciones comunesyrespuestascoordinadas.

En este sentido, se consolida como un espacio estable para traducir principios en prácticas. La presencia de responsables públicos, empresas tecnológicas, entidades financieras, academia y organismos internacionales permite contrastar visiones, identificar cuellos de botella y explorar modelos replicables. No se trata de alcanzar consensos formales, sino de generar un lenguaje común y una comprensión compartida de los retos queenfrentalaregiónensutransicióndigital.

OrganizadoconjuntamenteporlaSecretaríaGeneral Iberoamericana y el Gobierno de Andorra, reafirma la vocación de continuidad iniciada en 2024 y refuerza el papel de Andorra como punto de encuentro para el diálogo iberoamericano. No solo revisa avances y aprendizajes, sino que plantea 00000

Inauguración institucional

La apertura del Foro contó con la participación de Marc Rossell (ministro de Función Pública, Transformación Digital y Telecomunicaciones de Andorra), María González Veracruz (secretaria de EstadodeDigitalizacióneInteligenciaArtificialdel Gobierno de España), Imma Tor (ministra de AsuntosExterioresdeAndorra), y AndrésAllamand (SecretarioGeneralIberoamericano).

Bloque I: Administración pública

Intervinieron Nacho Alamillo (ASTREA), Alberto Gago (Gobierno de España), Camila Medeiros (Escola Nacional de Administração Pública de Brasil), Manuel Gómez Ramos (Informatica Inc.) y VíctorMuñoz(ARGIA).

La mesa redonda sobre la evolución de la relación ciudadanía–administración reunió a Albert Gomà (Gobierno de Andorra), Camila Medeiros (ENAP –Brasil), José Raúl Solares Chiu (Gobierno de Guatemala) y LeoVan-TroiMercedes(Gobiernode República Dominicana), moderada por David Vicente (director del Programa de Transformación DigitaldeAndorra).

Bloque II: Servicios financieros

Participaron FranciscodelOlmo(CNMV),Alejandro Banegas (Mastercard) y Adrián Peribáñez (Andbank), quienes analizaron la evolución regulatoria, la innovación en medios de pago y las oportunidades de desarrollo del ecosistema fintech enIberoamérica.

La mesa sobre fintech como herramienta de inclusión reunió a Carlos Salinas (MoraBanc), Eloi Noya(InstitutodeEstudiosFinancieros) y Gabriela Eguidazu (Fundación Microfinanzas BBVA), moderadapor DavidCerqueda(directorgeneralde laAutoridadFinancieradeAndorra).

Bloque III: Salud

Intervinieron Jesús Domínguez (Salesforce), José Rodríguez(OracleHealth),SilviaLópez(PERTEpara la Salud de Vanguardia – Gobierno de España) y Cristian Mazza (ALAMI), quienes abordaron la aplicacióndeinteligenciaartificial,latransformación de la atención sanitaria y los modelos de colaboraciónpúblico-privadaenelsector.

Lamesadesolucionesdigitalesensaludcontócon la participación de Ángel Borque (Fundación Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón), Javier Mínguez (Bit & Brain), Jaume Sellarès (Colegio Oficial de Médicos de Barcelona) y Sergi Iglesia (Sociedad Catalana de Salud Digital), moderadapor JosepEscoriza(directorgeneraldela CajaAndorranadeSeguridadSocial).

Bloque V: Ciberseguridad

Enelbloquefinalintervinieron AlejandroKawabata (SEGIB), Alberto Pinedo (Microsoft), David Grout (Google) y Estefanía, representante del Centro CriptológicoNacionaldeEspaña(CCN-CERT).

La mesa sobre protección de los países frente a amenazas digitales reunió a Andreu Tomàs (Var Group Andorra), Grete Raidma (INSAFE-INHOPE), Jaroslaw Ponder (Unión Internacional de Telecomunicaciones), Jordi Celades y Tomás Clemente (Amazon Web Services), moderada por Jordi Ubach (responsable de la Agencia de CiberseguridaddeAndorra).

Bloque IV: Educación

El bloque educativo reunió a Félix García Lausín (SEGIB) y Esther Lucía Sánchez (Universidad NacionaldeCuyoyMetaRed),quienespresentaron iniciativas para impulsar la digitalización sostenible de la educación superior en el espacio iberoamericano.

En la mesa sobre incorporación de soluciones digitales en centros educativos participaron Albert Maluquer(GobiernodeAndorra),FabrizioGagliardi (Barcelona Supercomputing Centre), Jaime García (INCAEBusinessSchool),MarcEscolà(Universidad Europea de Andorra) y Pastora Martínez Samper (Universitat Oberta de Catalunya), moderada por JuliMinoves(rectordelaUniversitatd’Andorra).

Delaidentificaciónalaccesoefectivoaderechos

La identidad digital se ha consolidado como el umbralapartirdelcualseredefinelarelaciónentre ciudadaníayEstadoenelentornodigital.Funciona comoinfraestructurapúblicaquehabilitaelejercicio dederechos,elaccesoaserviciosylaconstrucción de confianza institucional. En este marco, la identidad deja de ser un componente técnico para convertirseenunapiezacentraldelcontratoentre administracionesyciudadanos.

Su despliegue adquiere pleno sentido cuando se integra en arquitecturas públicas coherentes y de alcance sistémico. La experiencia acumulada muestra que los sistemas fragmentados, desarrollados por organismos aislados, tienden a reproducir barreras de acceso, duplicidades y desconfianza. La identidad digital opera de forma efectivacuandoseconcibecomounactivocomún del Estado, reconocido transversalmente y sostenidoeneltiempo.

La escala resulta determinante. Los modelos de identificación únicos permiten simplificar la interacción administrativa, reducir fricciones y habilitar servicios interoperables. Al mismo tiempo, plantean exigencias elevadas en materia de gobernanza del dato, seguridad y protección de la privacidad. La calidad de la infraestructura condiciona directamente la calidad de los servicios queseconstruyensobreella.

Laidentidaddigitalincorporaunadimensiónjurídica insoslayable.Sucapacidadtransformadoradepende del reconocimiento legal pleno en procedimientos administrativosyrelacionesconterceros.

Sin ese reconocimiento, la digitalización queda limitadaaunacapasuperficialquenoalteralalógica defondodelaadministración.Elvalorjurídicodela identidad digital permite cerrar el ciclo entre reconocimiento,derechoyservicio.

Laconfianzaemergecomoresultadodeestediseño institucional. La ciudadanía confía cuando comprendecómofuncionaelsistema,quédatosse utilizanyconquéfinalidad.Laprivacidadpordiseño y el control efectivo del dato se convierten en condiciones estructurales para sostener esa confianzaeneltiempo.

La transformación digital como capacidad del Estado

La digitalización de la administración pública se vinculadeformadirectaconlacapacidaddelEstado para responder a desafíos económicos y sociales persistentes. En contextos marcados por bajo crecimiento, informalidad y limitaciones fiscales, la transformación digital aparece como una palanca para mejorar eficiencia, transparencia y calidad institucional.

El impacto de la digitalización no se limita a la modernización de trámites. La interoperabilidad de sistemas, la trazabilidad de procesos y el uso estratégico de datos fortalecen la rendición de cuentas y reducen espacios de discrecionalidad. La administración digital refuerza así la legitimidad institucionalylaconfianzaciudadana.

La transición digital exige una visión por capas. Infraestructura,conectividad,habilidadesdigitalesy servicios avanzados deben desarrollarse de forma simultánea. La introducción de tecnologías sofisticadas en entornos con brechas estructurales ampliascorreelriesgodereproducirdesigualdades 0

La capacidad estatal se expresa también en la continuidad de las políticas. La transformación digital requiere liderazgo político, estabilidad institucional y coordinación interadministrativa. Los avances sostenidos dependen menos de proyectos puntualesquedemarcosestratégicoscompartidosy evaluables.

soluciones externas con fortalecimiento del conocimiento y la gestión dentro de la administración.

Datos, inteligencia artificial y responsabilidad institucional

La incorporación de inteligencia artificial en la administración pública desplaza el foco hacia la gobernanza de los datos. La calidad, contextualización e interoperabilidad de la información determinan el alcance real de estas tecnologías.Sininfraestructurasdedatossólidas,la inteligencia artificial amplifica sesgos y dependencias.

La escasez de datos representativos de los contextos iberoamericanos introduce riesgos adicionales. Los modelos entrenados con informaciónajenaalarealidadlocalpuedengenerar decisiones poco ajustadas a las necesidades del territorio.Lagobernanzadeldatoseconvierteasíen unacuestióndesoberaníainstitucional.

Innovación pública, cooperación y desarrollo de capacidades

La innovación en el sector público se consolida como una condición necesaria para sostener la transformacióndigital.Estainnovaciónsearticulaen torno a personas, organizaciones y sistemas, y no únicamente a tecnologías. La formación de funcionarios,laculturaorganizativaylaaperturaala experimentación determinan la capacidad de incorporarsolucionesdigitalesconimpactoreal.

Lacolaboraciónconelsectorprivadoylaacademia amplíaelaccesoaconocimientoycapacidadesque el Estado no concentra internamente. Esta cooperación adquiere sentido cuando se estructura en torno a objetivos públicos claros y reglas de gobernanzadefinidas.Lainnovaciónabiertapermite incorporar soluciones externas sin diluir la responsabilidadinstitucional.

La contratación pública emerge como un instrumentoestratégico.Atravésdelosprocesosde compra se definen estándares, escalabilidad e interoperabilidad. La forma en que el Estado contrata condiciona la arquitectura tecnológica que adopta y su capacidad para evolucionar en el tiempo.Eldesarrollodecapacidadesinternasresulta indispensableparaevitardependenciasexcesivas.La innovación pública sostenible combina acceso a 0000

La regulación de la inteligencia artificial plantea desafíosespecíficos.Laproliferacióndeiniciativasy normativasinconexaspuedegenerarfragmentación y dificultar la adopción responsable de tecnologías emergentes. Los enfoques graduales y sectoriales permiten adaptar las reglas a distintos niveles de madurezinstitucional.

Laresponsabilidadpúblicaenelusodeinteligencia artificial exige transparencia, explicabilidad y capacidad de supervisión. La tecnología se integra enlaadministracióncomoherramientadeapoyoala decisión,nocomosustitutodeljuicioinstitucional.

Gobernanzadigitalycooperaciónregional

La gobernanza digital adquiere una dimensión regional en Iberoamérica. La fragmentación normativaytecnológicalimitalainteroperabilidady reduceelimpactodelasinversiones.Lacooperación entre países aparece como una vía para construir estándarescomunes,compartiraprendizajesyevitar dependenciasestructurales.

La región cuenta con activos diferenciales relevantes,comounacomunidadlingüísticaampliay una tradición de cooperación. Estos elementos ofrecenunabaseparaarticularposicionescomunes en debates globales sobre datos, inteligencia artificialyderechosdigitales.

La gobernanza digital integra dimensiones tecnológicas, institucionales y económicas. Las decisionessobreinfraestructuras,centrosdedatosy modelosdedesarrollodigitaltienenimplicacionesa largoplazosobrecompetitividadysostenibilidad.El liderazgo político resulta clave para orientar estas decisioneshaciaobjetivospúblicos.

vulnerables. La relación futura entre ciudadanía y Estado se construye sobre confianza, capacidad institucional y equidad. La digitalización de la administración pública se consolida como una transformación estructural de su arquitectura y de suvínculoconlasociedad.

Servicios públicos, experiencia ciudadana e inclusión

Latransformacióndigitalredefinelaexperienciade la ciudadanía con la administración. La interoperabilidad entre sistemas permite reducir cargas administrativas y ofrecer servicios más simples y coherentes. La digitalización orientada al usuarioseconvierteenuncriteriocentraldecalidad institucional.

La inclusión atraviesa este proceso de forma transversal.Laexistenciadebrechasdigitalesobliga a mantener canales presenciales y estrategias de acompañamiento. La administración digital amplía derechos cuando se diseña con criterios de accesibilidad y apoyo a los colectivos más 000000000.

3.1 “La identidad digital: oportunidades en el ámbito de la administración electrónica” por NachoAlamillo,directorgeneral,ASTREA

Laidentidaddigitalsehaconvertidoenelpuntode accesorealalosderechosenelentornodigital.No es una capa técnica adicional ni un servicio más dentro del catálogo administrativo, sino la infraestructura que permite al ciudadano existir jurídicamente frente al Estado cuando la interacción deja de ser presencial. Sin identidad digital, la administración electrónica se queda en una digitalización superficial, incapaz de sostener serviciosinteroperables,fiablesyescalables.

Laclavenoestáúnicamenteenautenticar,sinoen darcontinuidadjurídicaalarelaciónentrepersona yadministración.Laidentidaddigitalpermitequeel ciudadanonotengaquedemostrarunayotravez quiénes,quéderechostieneoquéinformaciónya obra en poder del Estado. En ese sentido, la identidad funciona como un habilitador sistémico. Comoseformulóconclaridaddurantelaponencia, “la identidad digital no es un servicio más, es la base sobre la que se construyen todos los demás”

Esta base solo es sólida cuando se concibe como un bien público. Los sistemas fragmentados, desarrollados por organismos aislados, tienden a reproducir silos, duplicidades y fricción administrativa. La identidad digital, en cambio, exige una lógica de Estado, no de proyecto. Requiere gobernanza común, reconocimiento transversalyunaarquitecturapensadaparadurar. Sin ese enfoque, lo digital se limita a replicar en línealosmismosobstáculosdelmundoanalógico.

El valor jurídico de la identidad es otro de los elementos centrales. La administración electrónica nopuedeapoyarseensolucionesquecarezcande efectos legales plenos. Si la identidad digital no 00000

tiene reconocimiento jurídico, los trámites digitales quedan subordinados a verificaciones posteriores, certificados adicionales o pasos presenciales. En términos claros, “sin identidad digital con valor jurídico,lodigitalsequedaenunacapacosmética”.

Laconfianzaapareceasícomounaconsecuencia,no como un punto de partida. No basta con pedir confianzaalciudadano;estaseconstruyemediante diseños comprensibles, reglas claras y control efectivo sobre los datos personales. La identidad digital debe incorporar privacidad por diseño y por defecto,garantizandoqueelciudadanoconserveel controlsobresuinformaciónyentiendacómoypara qué se utiliza. En esa lógica, la identidad no solo habilita servicios, sino que redefine la relación de poderentreadministraciónyciudadanía.

Entendidadeestemodo,laidentidaddigitaldejade ser una discusión tecnológica para convertirse en una decisión institucional. Es el mecanismo que permitealEstadoreconoceralciudadanodeforma coherenteenelentornodigitaly,almismotiempo, ofrecer servicios más simples, más seguros y más justos. Sin ella, la administración electrónica no es transformadora.

3.2 “La transformación digital como palanca de progreso económico y social” por Alberto Gago, director de la Oficina España Digital 2030 e Internacionalización,GobiernodeEspaña

La transformación digital del Estado solo adquiere sentido cuando se entiende como una herramienta paraampliarlacapacidadinstitucionalynocomoun ejercicio de modernización tecnológica aislado. Digitalizarnoequivaleainnovarsinoalteralaforma en que el Estado recauda, invierte, regula y presta servicios. En contextos marcados por bajo crecimiento, informalidad persistente y limitaciones fiscales, la digitalización aparece como uno de los pocosvectorescapacesdeactuarsimultáneamente sobre eficiencia administrativa, productividad y cohesiónsocial.

El punto de partida es incómodo, pero necesario. Durante décadas, gran parte de América Latina ha mostrado dificultades para sostener trayectorias de crecimiento estables. A ello se suma una debilidad estructural del Estado para financiar transformaciones de largo plazo. En este marco, la transformación digital no puede presentarse como una solución mágica, pero sí como una condición 0000

habilitante.Comoseplanteódurantelaponencia,“la transformacióndigitalnovaaresolverporsísolalos problemas estructurales, pero sin ella es imposible resolverlos”.

La clave está en abordar la transición digital por capas. Hablar de inteligencia artificial, automatización o servicios avanzados sin haber resuelto brechas básicas de conectividad y habilidades digitales implica construir sobre cimientos frágiles. La digitalización del Estado requiere simultáneamente infraestructura, alfabetización digital y rediseño de procesos. De lo contrario, corre el riesgo de reproducir desigualdades existentes bajo una apariencia tecnológica.

Laadministraciónpúblicadigitaltambiénsevincula directamente con la calidad institucional. La interoperabilidad,latrazabilidaddelostrámitesyel uso inteligente de los datos reducen espacios de discrecionalidadyfortalecenlatransparencia.Enese sentido,el e-Government noessolounacuestiónde eficienciaoperativa,sinouncomponentecentralde legitimidaddemocráticayconfianzaciudadana.

Entendida así, la transformación digital deja de ser un proyecto sectorial para convertirse en una política de Estado. Requiere liderazgo político, continuidad en el tiempo y coordinación entre niveles de gobierno. Solo desde esa lógica puede convertirse en una verdadera palanca de progreso económicoysocial.

3.3 “Innovación abierta e IA: una alianza públicoprivada en Brasil” por Camila Medeiros, Directora de Innovación, Escola Nacional de Administração Pública(ENAP),Brasil

La innovación en el sector público no ocurre por acumulacióndetecnología,sinoportransformación decapacidades.Digitalizarprocesossintransformar alaspersonasyalasorganizacionesconduce,enel mejor de los casos, a mejoras marginales. La experiencia brasileña muestra que la innovación pública exige un enfoque sistémico que combine cultura organizativa, desarrollo de competencias y marcosnormativoshabilitantes.

Brasil ha construido en los últimos años un ecosistema amplio de innovación pública, con más de200laboratoriosdistribuidosendistintosniveles de gobierno. Estos espacios no funcionan como 0000

unidades tecnológicas aisladas, sino como dispositivospararesolverproblemaspúblicosdesde laexperimentación.Lainnovaciónseconcibecomo un proceso que “parte del individuo, pasa por la organización y alcanza al sistema público como un todo”.

En este marco, la inteligencia artificial ocupa un lugar relevante, pero subordinado a objetivos públicos claros. La IA no sustituye la capacidad del Estado; la amplifica cuando existe gobernanza, talento y supervisión. El punto de partida es reconocer una limitación estructural: “el Estado no tienetodoelconocimientonitodalatecnología”.De ahílaimportanciadelacooperaciónconelmercado y la academia como principio estructural, no como excepción.

La innovación abierta permite al sector público acceder a soluciones desarrolladas fuera de la administración, siempre que existan reglas claras y capacidad interna para evaluarlas e integrarlas. Los contratosinnovadores,lasgovtechylasstartupsse convierten así en aliados estratégicos, no en proveedores tradicionales. Esta lógica exige repensar la contratación pública y los mecanismos decompracomoinstrumentosdepolíticapública.

Un Estado innovador no es el que adopta más tecnología, sino el que aprende, experimenta y coopera mejor. La innovación, entendida como capacidad institucional, no es un proyecto puntual, sinounacondiciónquedebeinstitucionalizarsepara sostenerlatransformacióndigitaleneltiempo.

3.4“Sí,sepuedeimplementarDataGovernanceen el mundo de Agentic AI sin tener que empezar de nuevo” por Manuel Gómez, arquitecto principal de TI,InformáticaINC

Laexpansióndelainteligenciaartificialenelámbito público ha desplazado el foco de los algoritmos hacia los datos. Sin datos de calidad, gobernados y contextualizados, la adopción de IA corre el riesgo de reproducir sesgos, dependencias y decisiones opacas. El reto principal no es técnico, sino institucional: gobernar cómo se producen, almacenanyutilizanlosdatosenelsectorpúblico.

Uno de los problemas más estructurales señalados es la invisibilidad cultural y lingüística. Menos del unoporcientodelosdatosutilizadosparaentrenar grandes modelos lingüísticos proceden del español. Esto implica que muchos sistemas se entrenan con 000

realidadesajenasalcontextoiberoamericano.Como seexpresóconclaridad,“noesquelosmodelosno entiendan el español; es que no tienen datos suficientesparaentendernuestrarealidad”.

La gobernanza de datos se convierte así en una condición previa para cualquier estrategia de inteligencia artificial responsable. No se trata únicamente de disponer de grandes volúmenes de información, sino de contar con datos curados, interoperables y sujetos a reglas claras de uso. Sin esta base, la IA puede amplificar desigualdades existentesogenerardecisionesdifícilesdeauditar.

Enelplanoregulatorio,seadvirtiósobrelosriesgos deunaaproximaciónprecipitada.Laproliferaciónde iniciativas legislativas inconexas puede frenar la innovación y generar fragmentación. La regulación delaIAnopuedeapoyarseenunúnicocriterio,sino quedebeadaptarseasectoresynivelesdemadurez distintos.Regularsinresolverbrechasestructurales puedeterminarsiendocontraproducente.

Gobernar la IA implica, en última instancia, tomar decisiones políticas sobre inversión, soberanía, sostenibilidadymodelodedesarrollo.Latecnología no es neutral y su adopción en el sector público exige liderazgo, capacidad institucional y visión de largoplazo.

3.5 “El futuro de la gobernanza digital en Iberoamérica” por Víctor Muñoz, fundador y socio, ARGIA

Lagobernanzadigitalsehaconvertidoenunodelos principales desafíos estratégicos para Iberoamérica. Latransformacióndigitalavanzaaritmosdesiguales y,sincoordinación,correelriesgodefragmentarse enmarcosnormativosincompatiblesyarquitecturas tecnológicasinconexas.Elproblemanoeslafaltade iniciativas,sinosudispersión.

Reducir la gobernanza digital a un ejercicio regulatorio resulta insuficiente. La gobernanza incluye talento, infraestructura, sostenibilidad, financiamiento y cooperación internacional. Como se señaló durante la ponencia, “la gobernanza va mucho más allá de la regulación”. Centrarse exclusivamente en normas puede ocultar déficits estructurales que condicionan la adopción tecnológicareal.

Unodelosriesgosmásevidenteseslaproliferación de marcos regulatorios inconexos, impulsados en 000

ocasiones por incentivos políticos de corto plazo. Este proceso puede desembocar en “un Frankensteindemodelosdispersos”quedificultala interoperabilidadylacooperaciónregional.Frentea ello, se plantea la necesidad de avanzar hacia principios comunes y estándares compartidos, adaptadosalarealidaddelaregión.

Iberoamérica cuenta con activos diferenciales que pueden jugar a favor: una comunidad lingüística amplia, una tradición de cooperación y una visión quesitúaalaspersonasylosderechosenelcentro del debate tecnológico. Estos elementos ofrecen una base sólida para construir posiciones comunes en discusiones globales sobre inteligencia artificial, datosyderechosdigitales.

La gobernanza digital iberoamericana no se construye desde la competencia normativa, sino desdelacolaboración.Lasalianzaspúblico-privadas, lacooperacióninternacionalyelpapeldelosbancos dedesarrolloaparecencomomecanismosclavepara movilizar inversión y capacidades. Traducir tecnologíaendesarrolloycohesiónsocialexigeuna visióncompartidaysostenidaeneltiempo.

reconfiguración de la infraestructura financiera que sostienelaactividadeconómicacotidiana.

Los servicios financieros se sitúan en un punto de fricción permanente entre innovación, regulación e inclusión. La velocidad del cambio tecnológico convive con marcos normativos diseñados para otrosritmosyconrealidadessocialesmarcadaspor desigualdades persistentes. En este contexto, la cuestión central gira en torno a la capacidad de gobernar la transición sin comprometer estabilidad, accesoyconfianza.

Unsistemafinancierobajopresiónestructural

El sistema financiero se encuentra en una fase de transformación acelerada impulsada por la digitalizacióndelosmediosdepago,laapariciónde nuevos intermediarios y la incorporación de tecnologías que alteran la forma en que se intercambiavalor.Estatransformaciónnoresponde a una evolución incremental, sino a una 00000000000

La arquitectura de los pagos y la experiencia del usuario

La evolución de los sistemas de pago ilustra con claridad esta transformación estructural. La proliferacióndemétodos,plataformasydispositivos haampliadolasopcionesdisponiblesparausuariosy comercios, pero también ha incrementado la complejidad operativa del ecosistema. Pagos instantáneos, wallets, transferencias basadas en cuenta, tarjetas virtuales y soluciones biométricas convivenenparalelo,generandofriccionesycostes ocultos.

La tendencia dominante apunta hacia modelos de orquestación,dondedistintassolucionesseintegran deformatransparente.Laexperienciadelusuariose consolida como criterio central de diseño. La tecnología aporta valor cuando reduce pasos, simplifica decisiones y opera de manera casi invisible. La fragmentación, en cambio, penaliza la adopciónylimitalaescalabilidad.

La identidad digital emerge como un componente estructural de esta arquitectura. La capacidad de autenticardeformasegurayreutilizablecondiciona lainteroperabilidadentreplataformasylamovilidad 00

del usuario dentro del sistema financiero digital. El controldelaidentidadsevinculaasíconelcontrol de la experiencia y de los datos asociados a las transacciones.

Wallets,plataformasyfinanzasintegradas

Los wallets hanevolucionadodesdeinstrumentosde pago hacia plataformas multifuncionales que integran finanzas, consumo y servicios. Esta convergencia redefine la relación entre usuario y sistema financiero, desplazando el punto de acceso desde entidades tradicionales hacia entornos digitalesmásamplios.

En algunos mercados, esta lógica ha cristalizado en modelos de superapps. En otros, el avance es más gradual, pero la dirección es clara: las finanzas se integranenlavidacotidianaydejandepresentarse comoundestinoespecífico.Estaintegraciónreduce fricciones y amplía el alcance de los servicios financieros, aunque introduce nuevos retos en términosdegobernanzaycompetencia.

La inclusión de pequeños comercios en este ecosistema sigue siendo un desafío relevante. Barreras de coste, complejidad tecnológica y conocimientolimitanlaadopción,especialmenteen economías con alta informalidad. Soluciones que convierten dispositivos comunes en terminales de pago reducen estas barreras, pero no las eliminan porcompleto.

Fintech más allá del relato: penetración limitada, impactodesigual

El sector fintech ocupa un lugar destacado en el discursosobretransformaciónfinanciera,aunquesu peso real en el conjunto del sistema sigue siendo limitado. Su impacto se concentra en segmentos específicos,especialmentepagos,inversiónyciertos nichos de crédito, mientras otros ámbitos permanecen prácticamente inalterados. La penetración desigual del modelo fintech obliga a matizarlosrelatosdedisrupcióntotal.Lainnovación financiera introduce eficiencia y especialización, pero convive con estructuras tradicionales que mantienenunpapelcentral.Larelaciónentrebanca y fintech evoluciona hacia esquemas de complementariedad y colaboración, más que de sustitución.

Latinoamérica aparece como un espacio 0000000000

especialmente dinámico en este proceso. La menor bancarización histórica ha facilitado la adopción de soluciones digitales, impulsada por la necesidad de accesomásqueporlasofisticacióntecnológica.Esta expansión convive con retos significativos en regulación,escalabilidadysostenibilidaddelmodelo.

Regulación como habilitador (o freno) de la innovación

La regulación atraviesa de forma transversal la transformación de los servicios financieros. Los marcos normativos condicionan la velocidad, la dirección y el alcance de la innovación. Lejos de actuarúnicamentecomofreno,laregulacióndefine perímetros de actuación y aporta certidumbre al ecosistema.

La experiencia comparada muestra que la claridad normativafacilitalaadopciónresponsabledenuevas soluciones. Regímenes de licencias, sandboxes regulatorios y marcos específicos para activos digitalespermitencanalizarlainnovacióndentrode límitesdefinidos.Laheterogeneidaddelecosistema financieroexigeaproximacionesdiferenciadassegún riesgos,escalaytipodeactividad.

La protección del consumidor adquiere especial relevancia en entornos digitalizados. Interfaces simplificadas y procesos automatizados pueden ocultar riesgos difíciles de evaluar para el usuario medio. La supervisión debe adaptarse a estas dinámicas para preservar la confianza sin limitar el acceso.

Inclusión financiera: tecnología sin alfabetización noesinclusión

La inclusión financiera constituye uno de los principalesargumentosafavordeladigitalizaciónde losserviciosfinancieros.Elaccesoamediosdepago digitales, cuentas básicas y productos financieros adaptados amplía las oportunidades económicas de amplios sectores de la población. Sin embargo, la tecnologíanogarantizainclusiónporsímisma.

La brecha digital introduce límites claros. Falta de conectividad, dispositivos adecuados y competencias digitales condicionan la capacidad de participar en la economía digital. La alfabetización financiera y digital se consolida como dimensión inseparabledecualquierestrategiadeinclusión.

Las experiencias compartidas muestran que el diseñocentradoenelusuarioyelacompañamiento en la adopción resultan determinantes. Soluciones basadas en interfaces simples, asistencia automatizada y adaptación a contextos locales amplían el impacto de la digitalización sin sacrificar sofisticacióntecnológica.

Criptomonedas estables (Stablecoins): eficiencia, adopciónrealytensionesgeopolíticas

La expansión de las criptomonedas estables introduce una capa adicional de complejidad en el sistema financiero digital. Estos instrumentos han superado el ámbito especulativo y se utilizan de forma creciente para transferencias de valor cotidianas, especialmente en contextos de alta inflaciónorestriccionescambiarias.

El crecimiento de las criptomonedas estables plantea implicaciones directas para la soberanía monetariaylapolíticaeconómica.Lahegemoníade determinadas divisas en el entorno digital refuerza asimetríasexistentesydesplazaelcontroldelvalor hacia infraestructuras privadas globales. Las economías con monedas menos estables enfrentan riesgosadicionalesdesustituciónmonetaria.

La respuesta institucional a este fenómeno sigue abierta. Las iniciativas de monedas digitales de bancos centrales avanzan a ritmos desiguales y conviven con soluciones privadas ya operativas. El equilibrio entre eficiencia, control y estabilidad constituye uno de los grandes dilemas de la transiciónfinancieradigital.

Tokenizaciónynuevosmercadosdeactivos

Latokenizacióndeactivosrealesaparececomouno delosvectoresconmayorpotencialtransformadora medio plazo. La representación digital de activos financieros y no financieros abre la puerta a mercados más líquidos, accesibles y transparentes. Este proceso puede alterar la forma en que se construyen señales económicas y se canaliza la inversión. La posibilidad de fraccionar activos, reducir intermediación y ampliar la base de inversoresintroducedinámicasnuevasenlarelación entreeconomíarealysistemafinanciero.

La adopción de estos modelos depende de marcos regulatorios claros, infraestructuras seguras y capacidad institucional para supervisar mercados 0000

emergentes. La tokenización amplía oportunidades, pero también exige una gobernanza adaptada a su complejidad.

Finanzas integradas e invisibles: el desplazamiento delbancocomointerfaz

Laevolucióndelsistemafinancieroapuntahaciauna integración progresiva de las finanzas en otras actividades económicas y sociales. Los servicios financieros se incorporan como capas funcionales dentrodeplataformasnofinancieras,reduciendosu visibilidadcomoproductosindependientes.

Este desplazamiento redefine el papel de los intermediarios tradicionales. La banca mantiene un rolrelevanteensegmentosespecializados,mientras que las operaciones cotidianas se integran en entornos digitales más amplios. La confianza, la gestión del riesgo y la regulación continúan siendo funciones centrales, aunque ejercidas en arquitecturasdistintas.

Gobernarlatransiciónfinancieradigital

El Bloque II converge en una idea central: la transformación digital de los servicios financieros avanza más rápido que los marcos de gobernanza 000

que deberían acompañarla. Innovación, inclusión y soberanía monetaria se entrelazan en un equilibrio aúninestable.

Eldesafíonoresideenfrenarlatransformación,sino enorientarla.Lacapacidadparaarticularregulación, infraestructura y diseño centrado en el usuario determinarásiladigitalizaciónfinancierarefuerzala estabilidad y la equidad o amplifica desigualdades existentes.

naturaleza y requiere aproximaciones diferenciadas segúnriesgos,escalaytipodeactividad.

Otropuntocentraleslaproteccióndelconsumidor. La digitalización amplía el acceso, pero también introducenuevasopacidades.Productosfinancieros complejos, interfaces simplificadas y procesos automatizados pueden ocultar riesgos difíciles de evaluar para el usuario medio. De ahí la insistencia enque“lainnovaciónnopuedeirpordelantedela comprensión”, especialmente en contextos de inclusiónfinanciera.

4.1 “Fintech en Iberoamérica: regulación, retos y oportunidades” por Francisco del Olmo, director general de Estrategia y Asuntos Internacionales, CNMV

Latransformacióndigitaldelosserviciosfinancieros ha desplazado el centro del debate desde la innovación tecnológica hacia la capacidad de los marcos regulatorios para ordenar un ecosistema cada vez más complejo. La fintech ya no es un fenómenoemergente,sinounactorintegradoenel sistemafinanciero,aunqueconunpesorealtodavía limitado.Suimpactonosemidetantoporvolumen como por su capacidad para tensionar reglas, tiemposyresponsabilidades.

Uno de los elementos clave es la asimetría entre velocidad tecnológica y capacidad regulatoria. La innovación avanza de forma exponencial, mientras que la regulación opera por definición de manera incremental. Esta brecha genera un espacio de fricciónpermanentequeobligaalossupervisoresa equilibrar dos objetivos en tensión: proteger la estabilidad del sistema y no sofocar la innovación. Enestecontexto,laregulacióndejadeserunfreno y se convierte en un instrumento de ordenación. “Regular no es impedir que las cosas pasen, es decidircómopasan”.

La experiencia europea muestra que la claridad normativa puede actuar como un habilitador. MarcoscomoMiCA,los sandboxes regulatoriosolos regímenes de licencias específicas permiten canalizar la innovación dentro de perímetros definidos.Sinembargo,seadviertecontralailusión deunaregulaciónúnicaaplicableatodosloscasos. El ecosistema fintech es heterogéneo por 000000000

Desde una perspectiva iberoamericana, la cooperación entre supervisores emerge como una necesidad estratégica. La fragmentación regulatoria puede generar arbitrajes indeseados y limitar la escalabilidaddesolucionesútiles.Enestesentido,la regulación fintech se plantea como un ejercicio de gobernanza compartida, donde la coordinación internacional resulta tan relevante como la normativanacional.

4.2 “El futuro de los pagos digitales: innovación y tendencias” por Alejandro Banegas, Director de DesarrollodeNegocio,Mastercard

Elsistemadepagosseencuentraenelepicentrode latransformaciónfinancieradigital.Lejosdetratarse únicamentedeuncambioenlosmediosdepago,lo que está en juego es la arquitectura misma que sostiene el intercambio de valor en la economía digital. La proliferación de nuevos métodos, plataformasydispositivoshaampliadolasopciones disponibles, pero también ha introducido una complejidadcreciente.

Uno de los fenómenos más visibles es la fragmentación del ecosistema. Pagos instantáneos, wallets,tarjetasvirtuales,biometríaytransferencias basadasencuentaconvivenenparalelo,generando fricción para comercios y usuarios. Frente a esta dispersión,seplantealanecesidaddeavanzarhacia modelosdeorquestación,dondedistintassoluciones se integren de forma transparente. “El reto no es crear más métodos de pago, sino conseguir que todosfuncionenjuntos”.

La experiencia del usuario se convierte así en el criterio central. La tecnología solo aporta valor cuando simplifica. En este sentido, el avance de la tokenización, la biometría y la autenticación pasiva apuntahaciaunmodelodondeelpagosediluyeen 00

la experiencia, reduciendo pasos y aumentando seguridad.Laideadeque“lamejortecnologíaesla quenoseve”atraviesatodalareflexión.

Sin embargo, la innovación no es homogénea. Millones de pequeños comercios siguen fuera del ecosistema digital, no por falta de interés, sino por barreras de coste, complejidad o conocimiento. Soluciones como Tap to Pay buscan reducir estas barreras, convirtiendo dispositivos cotidianos en puntosdeaccesoalsistemafinanciero.

Elfuturodelospagosdigitalessedefine,portanto, en la intersección entre innovación tecnológica, interoperabilidad y diseño centrado en el usuario. No se trata solo de eficiencia, sino de construir infraestructuras de confianza que permitan participar en la economía digital sin fricciones ni exclusiones.

4.3 “Tendencias en fintech” por Adrián Peribáñez, director de Innovación y Transformación Digital, Andbank

El ecosistema fintech ha alcanzado un grado de madurez que obliga a revisar muchos de los supuestos iniciales sobre disrupción y cambio sistémico. Lejos de sustituir al sistema financiero tradicional, la fintech opera como una capa que introduceeficiencia,especializaciónynuevaslógicas de relación con el usuario, aunque con un peso agregadotodavíalimitado.

Unodelosdatosmásreveladoreseslapenetración real del sector. A pesar de su visibilidad, la fintech representaalrededordel3%delmercadofinanciero global. Esta cifra invita a relativizar el discurso de rupturatotalyacentrarelanálisisenlossegmentos dondesuimpactoesmástangible,especialmenteen pagos, inversión y ciertos nichos de crédito. “La fintech no ha cambiado todo, pero ha cambiado cosasmuyconcretas”.Latinoaméricaaparececomo un espacio especialmente dinámico. La menor bancarización histórica ha facilitado la adopción de soluciones digitales, no tanto por innovación pura, sino por necesidad. Allí donde la banca tradicional no llegaba, la fintech ha encontrado espacio para operar. Sin embargo, esta expansión convive con desafíos relevantes en materia de regulación, escalabilidadysostenibilidaddelmodelo.

Otro eje clave es la evolución hacia las finanzas embebidas. Los servicios financieros dejan de 000000

presentarse como productos independientes y se integran en otras experiencias digitales. El usuario no “va al banco”, sino que accede a funciones financieras dentro de plataformas de comercio, movilidadoservicios.Estainvisibilizaciónredefineel papeldelasentidadesfinancierasydesplazaelfoco desdeelproductohacialaexperiencia.

Las tendencias fintech apuntan así a una mayor integración, especialización y colaboración con el sistema tradicional. El desafío es articular un ecosistema donde ambos aporten valor sin generar nuevasexclusiones.

Lasaludcomofronteracríticadelatransformación digital

Ladigitalizacióndelasaludsehaconvertidoenuno de los terrenos más sensibles y estratégicos de la transición digital. A diferencia de otros sectores, aquí la innovación no se mide únicamente en términos de eficiencia o productividad, sino por su capacidad para mejorar resultados clínicos, reducir desigualdades y sostener sistemas sanitarios sometidos a una presión creciente. El debate se desplaza hacia las condiciones bajo las cuales la tecnología puede incorporarse sin fragmentar el sistema, sin generar exclusión y sin debilitar el controlpúblico.

Las intervenciones del Bloque III convergen en un diagnóstico compartido: los sistemas de salud arrastran problemas estructurales previos a la digitalización. Envejecimiento poblacional, aumento delacronicidad,escasezdeprofesionalessanitarios 00 00000

y presión financiera configuran un escenario en el que los modelos tradicionales muestran límites evidentes. En este contexto, la tecnología aparece como una palanca necesaria, aunque incapaz de resolverporsísolaestastensiones.

La digitalización de la salud requiere una aproximaciónsistémica,apoyadaengobernanzadel datoyenunaredefiniciónprofundadelosprocesos asistenciales.Latecnologíaadquieresentidocuando formapartedeldiseñoestructuraldelsistemayno comorespuestapuntualadéficitsacumulados.

aisladassinimpactosistémico.

Delosdatosclínicosalconocimientoaccionable

Unodelosejescentralesdelbloquefueelpapeldel dato sanitario como activo estratégico. La salud genera volúmenes masivos de información, cuyo valor depende de la capacidad para integrarla, interpretarlayutilizarlaenlatomadedecisiones.La fragmentación de sistemas, la falta de interoperabilidad y la persistencia de silos organizativos continúan siendo barreras estructurales.

El desafío trasciende lo técnico. La integración de datos clínicos, administrativos y poblacionales plantea cuestiones de gobernanza, privacidad y legitimidad de uso. El foco se desplaza hacia la capacidaddedisponerdeinformaciónpertinenteen el momento adecuado y orientada a decisiones concretas. La inteligencia artificial y la analítica avanzada amplifican este potencial, al tiempo que elevanlosriesgosenausenciadereglasclaras.

La transformación de los datos en conocimiento clínicoyorganizativoemergecomounfactorcrítico para la sostenibilidad del sistema. La predicción de riesgos, la gestión poblacional y la personalización de tratamientos dependen de infraestructuras de datosrobustasycompartidas.Sinestascondiciones, la innovación queda confinada a experiencias 000000

Inteligencia artificial en salud: promesa clínica y responsabilidadinstitucional

Lainteligenciaartificialocupaunlugarcrecienteen la agenda de la salud digital. Sus aplicaciones abarcan desde el apoyo al diagnóstico hasta la optimización de flujos asistenciales. Este potencial convive con la necesidad de evitar enfoques simplificadores que atribuyen a la tecnología capacidadesqueexcedensualcancereal.

LaIAnoreemplazaalprofesionalsanitarionicorrige automáticamente los déficits estructurales del sistema. Su valor se expresa cuando contribuye a liberar tiempo clínico, mejorar la calidad de la decisión y reducir variabilidades injustificadas en la prácticaasistencial.Latecnologíaresultapertinente cuando refuerza la capacidad de cuidado y no cuando introduce nuevas capas de complejidad operativa.

La adopción de IA en salud exige marcos claros de responsabilidad institucional. La trazabilidad de las decisiones, la explicabilidad de los modelos y la validación clínica constituyen condiciones imprescindibles. La dependencia de modelos entrenadoscondatosexternosintroduceriesgosde sesgo y desalineación con los contextos locales, lo que refuerza la centralidad de la gobernanza del datocomocondiciónprevia.

Interoperabilidadycontinuidadasistencial

La continuidad asistencial representa uno de los principales desafíos de los sistemas de salud contemporáneos. La fragmentación entre niveles asistenciales,proveedoresyterritoriosdificultauna atención centrada en el paciente. La digitalización ofrece herramientas para reducir esta brecha cuando se apoya en estándares compartidos y en unavoluntadinstitucionalsostenida.

Las historias clínicas electrónicas, los sistemas de receta digital y las plataformas de intercambio de información constituyen avances relevantes. Su impactodependedelaintegraciónenunalógicade sistema que permita articular la atención a lo largo del tiempo y entre distintos actores. La interoperabilidad incorpora una dimensión organizativa y política que exige acuerdos, redefinición de competencias y alineación de incentivos.

La experiencia acumulada muestra que, sin interoperabilidad, los sistemas tienden a fragmentarse en islas funcionales. Los principales obstáculos no suelen ser tecnológicos, sino culturales y regulatorios, y su superación requiere liderazgo público y una visión clara del beneficio colectivo.

Innovaciónpúblico-privada:entrelacolaboracióny ladependencia

La transformación digital de la salud se apoya de forma creciente en la colaboración con actores privados. Plataformas tecnológicas, proveedores de serviciosenlanubeydesarrolladoresdesoluciones digitales aportan capacidades que el sector público no siempre concentra internamente. Esta colaboración resulta necesaria, aunque introduce tensiones relacionadas con la dependencia tecnológicayelcontroldeldato.

El diseño de relaciones equilibradas emerge como un elemento central. El sector público necesita preservar su capacidad de decisión estratégica y orientar la innovación hacia objetivos de interés general. La colaboración adquiere valor cuando contribuye a desarrollar capacidades internas y a fortalecerelsistemaensuconjunto,sintrasladarla gobernanzaaterceros.

En este marco, instrumentos como los PERTE se 0000

presentan como mecanismos para articular inversión,innovaciónypolíticaindustrialentornoa prioridadespúblicas.Lasaluddigitalseconfiguraasí como un espacio de convergencia entre política sanitaria, transformación digital y estrategia económica.

Escalabilidad,equidadyadopciónreal

Unodelosriesgosrecurrentesenlasaluddigitales la proliferación de pilotos con escasa capacidad de escalado. Soluciones técnicamente sólidas encuentran dificultades al integrarse en la práctica clínica cotidiana. La adopción efectiva depende de factores como la usabilidad, la integración en los flujos de trabajo y la aceptación por parte de profesionalesypacientes.

La equidad atraviesa este debate de forma transversal.Ladigitalizaciónpuedeampliarelacceso a servicios sanitarios, especialmente en territorios remotos, pero también puede excluir a quienes carecen de competencias digitales o conectividad suficiente. La brecha tecnológica se traduce en desigualdadesconimpactodirectoenlosresultados desalud.

El diseño centrado en el usuario, la formación y el acompañamiento se consolidan como elementos claveparaevitarunasanidadadosvelocidades.La tecnología alcanza supotencial cuando se adapta a laspersonasyasuscontextosdeuso.

GobernarlasaluddigitalcomopolíticadeEstado

El Bloque III converge en que la salud digital se configura como una política pública de largo plazo. Su desarrollo depende menos de soluciones concretas que de la capacidad para articular gobernanza, datos, profesionales y ciudadanía en tornoaunmodelocompartido.

La transición digital en salud exige coherencia estratégica, continuidad institucional y una comprensiónrealistadeloslímitesyposibilidadesde la tecnología. En un sector donde las decisiones tienen un impacto humano directo, la innovación debeavanzarconambiciónyprudencia.

La salud digital deja de presentarse como una promesafuturayseconsolidacomounanecesidad presente. La cuestión central reside en si esta transformación será capaz de reforzar el carácter público, equitativo y sostenible de los sistemas sanitarios.

paracuidar”.Esteenfoquedesplazaelfocodesdela sofisticación del algoritmo hacia su integración en losflujosrealesdetrabajo.Lassolucionesquenose adaptan a la práctica clínica cotidiana tienden a generar rechazo, incluso cuando son técnicamente avanzadas. La adopción depende, en gran medida, dequelatecnologíaseainvisibleynoañadafricción alprocesoasistencial.

Lagobernanzadeldatoemergecomounacondición previa.LosmodelosdeIAsolosontanfiablescomo los datos que los alimentan. La fragmentación de sistemas, la baja interoperabilidad y la falta de estándares comunes limitan su potencial. En este sentido,sesubrayóque“sindatosintegradosnohay inteligencia artificial útil”. La calidad, trazabilidad y contexto del dato son tan relevantes como la capacidaddecálculo.

Finalmente, la ponencia sitúa la responsabilidad institucionalenelcentrodeldebate.Laadopciónde IA en salud requiere marcos claros de responsabilidad, explicabilidad y validación clínica. La tecnología no puede avanzar más rápido que la capacidad del sistema para gobernarla. Solo desde estalógicalainteligenciaartificialpuedeconvertirse enunapalancarealdetransformaciónsanitaria.

5.1 “La transformación digital en el sector social y sanitario: oportunidades para una mejor atención sanitaria” por Jesús Domínguez, ingeniero de soluciones,Salesforce

La incorporación de inteligencia artificial en los sistemas sanitarios se ha desplazado desde la experimentación hacia la necesidad estructural. La presión asistencial, la escasez de profesionales y el crecimientodelademandaobliganarepensarcómo se organiza el trabajo clínico y administrativo. En estecontexto,laIAaparececomounaherramienta para liberar capacidad, no para sustituir criterio médico.

Elvalorprincipaldelainteligenciaartificialensalud no reside en automatizar decisiones clínicas complejas, sino en optimizar procesos que hoy consumen tiempo y energía del profesional. La gestión de citas, la priorización de casos, la preparacióndeinformaciónclínicaoelseguimiento de pacientes crónicos son ámbitos donde la tecnologíapuedeaportarimpactoinmediato.Como seexpresódurantelaponencia,“latecnologíatiene sentido cuando devuelve tiempo al profesional 000000

5.2 “La inteligencia artificial en sanidad: ganando tiempo para una atención más humana” por José Rodríguez,directordeOracleHealth

Latransformacióndigitaldelasaluddescansasobre una infraestructura tecnológica que suele permanecerfueradeldebatepúblico:lagestióndel datoylacapacidaddecómputo.Sinunabasesólida, lainnovaciónclínicayorganizativaquedalimitadaa iniciativas aisladas. La infraestructura cloud se presenta como un habilitador clave para escalar solucionesdigitalesdeformaseguraysostenible.

El principal desafío no es tecnológico, sino de arquitectura.Lossistemassanitarioshancrecidode forma fragmentada, con múltiples aplicaciones y bases de datos que no dialogan entre sí. Esta fragmentación dificulta tanto la atención clínica integrada como la explotación avanzada de la información. Como se señaló durante la ponencia, “elproblemanoeslafaltadedatos,sinoqueestán dispersosynosepuedenusar”.

La nube permite abordar esta fragmentación desde una lógica de integración y escalabilidad. Facilita el 0000

accesoseguroalainformación,lainteroperabilidad entresistemasyeldesplieguedeanalíticaavanzada. Sin embargo, su adopción en salud plantea interrogantes legítimas sobre soberanía del dato, seguridadycumplimientonormativo.

Larespuestanopasaporrechazarlatecnología,sino por gobernarla. Se insistió en la necesidad de modeloshíbridos,dondeelsectorpúblicomantenga elcontrolestratégicodeldato,independientemente del proveedor tecnológico. “La nube no es perder control,escambiarlaformadeejercerlo”,seafirmó, subrayando que la clave está en los contratos, los estándaresylasupervisión.

Lainfraestructura,entendidadeestemodo,dejade ser un elemento técnico para convertirse en una decisión de política pública. La capacidad de almacenar, procesar y proteger datos sanitarios condiciona la viabilidad de cualquier estrategia de salud digital. Sin esta base, la innovación queda reducida a un conjunto de promesas difíciles de materializar.

5.3 “El PERTE para la Salud de Vanguardia: impulsandolainnovaciónensalud” porSilviaLópez, directora de División Técnica del Comisionado del PERTE para la Salud de Vanguardia, Gobierno de España

La salud digital no es solo una cuestión asistencial, sinotambiénunaoportunidaddepolíticaindustrial.

La articulación de capacidades tecnológicas, investigación biomédica y sistema sanitario convierte a la salud en un vector estratégico de desarrollo económico. En este marco se sitúa el PERTE Salud de Vanguardia, concebido como un instrumento para alinear inversión pública, innovaciónyobjetivossanitarios.

El enfoque parte de una premisa clara: la transformacióndelsistemadesaludrequiereescala y coordinación. Las iniciativas fragmentadas no generan impacto estructural. El PERTE busca precisamente superar esta lógica, impulsando proyectos tractores que conecten investigación, industriayprestacióndeservicios.Comoseseñaló, “no se trata de financiar tecnología, sino de transformarelsistema”.

La digitalización ocupa un lugar central en esta estrategia.Elusoavanzadodedatos,lainteligencia artificial, la medicina personalizada y la interoperabilidad aparecen como ámbitos 0000000000

prioritarios. Sin embargo, el énfasis no está únicamenteenlatecnología,sinoenlacapacidaddel sistema para absorberla. La formación de profesionales, la adaptación organizativa y la gobernanzadeldatosonelementosinseparablesde lainversión.

ElPERTEseplanteatambiéncomounaherramienta para reducir dependencias externas. Fortalecer capacidades industriales y tecnológicas propias permite al sistema sanitario ganar resiliencia y autonomía estratégica. En este sentido, la salud digital se vincula directamente con la soberanía tecnológicaylacompetitividaddelpaís.

Laponenciasubrayaquelatransformaciónsanitaria exige continuidad en el tiempo. Los ciclos políticos cortos no son compatibles con los plazos de maduracióndelainnovaciónensalud.ElPERTEse presentaasícomounintentodeinstitucionalizaruna visióndelargoplazo,dondeladigitalizaciónrefuerce tanto la calidad asistencial como el tejido productivo.

5.4 “Reestructuración de los Sistemas de salud en Iberoamérica: innovación, equidad y alianzas público-privadas” porCristianMazza,presidentede laAsociaciónLatinoamericanadeSistemasPrivados deSalud(ALAMI)

La digitalización de la salud en América Latina se desarrolla en un contexto marcado por desigualdades estructurales. La región combina avances tecnológicos significativos con brechas persistentes en acceso, financiación y capacidades institucionales. En este escenario, la salud digital aparececomounaoportunidadcondicionada:puede ampliar el acceso o profundizar exclusiones existentes.

Unodelosprincipalesdesafíoseslaheterogeneidad de los sistemas sanitarios. La fragmentación institucional y territorial dificulta la adopción de soluciones digitales a escala. Como se señaló durante la ponencia, “no existe una única salud digital para América Latina, existen muchas realidadesdistintas”.Estadiversidadobligaadiseñar estrategias adaptadas, alejadas de modelos importadossincontextualización.

La inclusión emerge como criterio central. La tecnología puede acercar servicios a poblaciones rurales o remotas, pero solo si se acompaña de políticas de conectividad, alfabetización digital y 0000

financiamientosostenible.Delocontrario,elriesgo es construir sistemas paralelos accesibles solo para unapartedelapoblación.

Lacooperaciónregionalaparececomounavíapara compartir aprendizajes y reducir asimetrías. El intercambiodeexperiencias,estándarescomunesy proyectoscolaborativospuedeacelerarlaadopción desolucionesefectivas.Enestesentido,sedestacó laimportanciadearticularalianzaspúblico-privadas querespetenlasprioridadessanitariasdecadapaís. La salud digital, en el contexto latinoamericano, no puededesligarsedelaagendadeequidad.Suéxito no se medirá por el número de aplicaciones o plataformas, sino por su capacidad para mejorar resultados de salud en los colectivos más vulnerables. La tecnología, concluye la ponencia, solotienesentidosicontribuyeafortalecersistemas sanitariosmásjustosyresilientes.

conocimiento. Esta intervención no es periférica. Afecta a cómo aprenden los estudiantes, cómo evalúanlosdocentes,cómoserevisalaproducción científicaycómosetomandecisionesorganizativas. La universidad actúa, en este contexto, como un puente entre transformaciones tecnológicas globales y realidades sociales, económicas y territorialesespecíficas.

Esta posición intermedia expone a las instituciones universitarias a una tensión constante entre velocidaddecambioycapacidaddeadaptación.Las prácticas evolucionan más rápido que los marcos normativos,culturalesyorganizativosquedeberían gobernarlas. La transformación digital universitaria sedesarrolla,así,enunespaciodondelainnovación cotidiana convive con estructuras diseñadas para otrosritmos.

La educación superior ante una reconfiguración aceleradadelconocimiento

La educación superior se encuentra en un proceso de reconfiguración profunda, impulsado por la convergencia entre inteligencia artificial, digitalización de procesos y transformación de los modelos de producción del conocimiento. Este cambio no se manifiesta como una transición gradual, sino como una superposición de dinámicas que ya están transformando la docencia, la investigación, la evaluación académica y la gobernanzainstitucional.

Lasuniversidadesoperanhoyenunentornodonde lastecnologíasdigitalesintervienendeformadirecta en la generación, validación y circulación del 0000000

La inteligencia artificial ya forma parte del sistema universitario

Lainteligenciaartificialsehaintegradodefactoen el funcionamiento cotidiano del sistema universitario. Su presencia atraviesa el ciclo completodelconocimiento:desdelaelaboraciónde trabajos académicos hasta los procesos de evaluación,desdeelapoyoalainvestigaciónhastala revisión por pares. Este fenómeno no responde a una adopción institucional planificada, sino a una incorporaciónprogresivaimpulsadaporestudiantes, docenteseinvestigadoresensuprácticadiaria.

Laconsecuenciainmediataesundesplazamientode los debates tradicionales sobre uso permitido o prohibido. La inteligencia artificial permanece y se adapta, incluso cuando se intenta limitar su utilización. El foco se traslada hacia la capacidad institucional para redefinir criterios de autoría, integridad académica, evaluación del aprendizaje y responsabilidad científica. La cuestión central deja deserladeteccióndelusotecnológicoypasaaser 000

laformacióndelcriterioparaentenderlo,evaluarloy gobernarlo.

Este escenario exige una alfabetización académica ampliada, que incorpore la comprensión crítica de los sistemas de inteligencia artificial como parte de las competencias universitarias básicas. La universidad se enfrenta al reto de formar personas capacesdepensarcontecnologíasindelegarenella eljuiciointelectual.

Gobernanzainstitucionalymedicióndelamadurez digital

La transformación digital universitaria adquiere coherenciacuandosearticuladesdelagobernanza. Las experiencias compartidas muestran que los avances más consistentes se producen en aquellas instituciones que han integrado la digitalización en su planificación estratégica, dotándose de estructuras de liderazgo claras y mecanismos de seguimiento.

Lamedicióndelamadurezdigitalseconsolidacomo una herramienta clave para orientar decisiones. Evaluar procesos, capacidades y resultados permite identificar brechas reales y priorizar intervenciones con mayor impacto. Esta lógica desplaza la transformación digital del terreno de la intuición al delagestiónbasadaenevidencia.

La madurez digital se entiende como un proceso continuo. Cada avance abre nuevas exigencias en competencias,infraestructurayculturaorganizativa. Esta visión resulta especialmente relevante en sistemas universitarios heterogéneos, donde los ritmos de transformación varían de forma significativaentreinstitucionesyterritorios.

docencia y en el rol del profesorado. Una parte significativa del cuerpo docente ha incorporado tecnologías en su práctica cotidiana, mientras que una proporción menor impulsa transformaciones metodológicasmásprofundas.

Estadiferenciacondicionalacapacidaddeescalarla innovación educativa. La adopción tecnológica sin cambios pedagógicos estructurales tiende a reproducir modelos tradicionales en formatos nuevos. El liderazgo pedagógico aparece como un factor crítico para traducir la digitalización en mejorasrealesdelaprendizaje.

Laevolucióndelroldocenteseconectatambiéncon la transformación del mercado laboral. La aceleración tecnológica reduce la vigencia de los conocimientos y refuerza el valor del aprendizaje a lolargodelavida.Launiversidadamplíasufunción formativa,ofreciendoitinerariosflexibles,actualización continua y desarrollo de competencias transversales. La digitalización facilita esta expansión siempre que se apoye en modelos pedagógicos coherentesycriteriosdecalidadcompartidos.

Infraestructura, energía y soberanía del conocimiento

El debate sobre educación digital incorpora una dimensiónmaterialquecondicionadeformadirecta laautonomíaacadémicaycientífica.Lacapacidadde cómputo, el acceso a energía y la disponibilidad de infraestructuras tecnológicas determinan quién puede desarrollar investigación avanzada, entrenar modelosdeinteligenciaartificialygestionargrandes volúmenesdedatos.

Las diferencias en costes energéticos y capacidad instalada introducen asimetrías relevantes entre regiones e instituciones. Estas brechas no son 00000

únicamente presupuestarias; afectan a la capacidad de decidir sobre tecnologías críticas y a la dependencia de infraestructuras externas. La soberanía del conocimiento se vincula, en este contexto, con la capacidad de sostener infraestructuraspropiasocompartidasbajocriterios públicos.

La cooperación entre instituciones con afinidad estratégicaemergecomounarespuestapragmática. Compartir recursos, capacidades y conocimientos permite mitigar limitaciones individuales y sostener proyectos que, de otro modo, resultarían inviables. La cooperación adquiere así un carácter operativo, orientado a mantener capacidades reales en un entornodecrecienteconcentracióntecnológica.

digital universitaria se inscribe en ecosistemas más amplios de desarrollo, donde la educación superior actúa como nodo de innovación social, científica y económica.

Cooperacióniberoamericanayaprendizajeenred

La diversidad de los sistemas universitarios iberoamericanosrefuerzaelvalordelacooperación estructurada. Compartir experiencias, metodologías y modelos de gobernanza permite acelerar aprendizajes y reducir la duplicación de esfuerzos.

La transformación digital universitaria avanza con mayor solidez cuando se apoya en redes de colaboraciónqueconviertenexperienciaslocalesen referenciastransferibles.

Esta lógica de aprendizaje en red resulta especialmente relevante en contextos de recursos limitados. La cooperación permite ganar escala sin imponeruniformidad,respetandolasespecificidades institucionalesyterritoriales.Launiversidadamplía, de este modo, su capacidad de incidencia más allá desusfronterasinmediatas.

La articulación con gobiernos, sector productivo y sociedad civil refuerza este enfoque. La 0000000000

Inclusión,accesoyresponsabilidadpública

La digitalización amplía el alcance potencial de la educación superior, pero introduce riesgos de exclusiónsinoseacompañadepolíticasespecíficas. El acceso desigual a conectividad, dispositivos y competencias digitales condiciona la capacidad de amplios sectores de la población para beneficiarse delatransformacióneducativa.

Launiversidadmantieneunaresponsabilidadpública en este ámbito. Diseñar estrategias que integren inclusión digital y educativa resulta indispensable para evitar una educación superior segmentada. La tecnología puede acercar la universidad a nuevos públicossiemprequeseadapteacontextosdiversos yseacompañedeformaciónyapoyo.

Elvínculoconelterritoriorefuerzaestadimensión.

La transformación digital facilita nuevas formas de transferencia de conocimiento, innovación aplicada ydesarrollolocal.Estaconexiónterritorialfortalece lalegitimidadsocialdelauniversidadenunentorno decambioacelerado.

Gobernarlatransformaciónuniversitaria

La transformación digital universitaria se configura como un proceso estructural que exige liderazgo, continuidad y visión de largo plazo. La inteligencia artificial, los datos y la infraestructura ya están reconfigurando la forma en que se enseña, se investigaysevalidaelconocimiento.

La universidad enfrenta el desafío de adaptarse sin perdersufuncióncríticanisuautonomíaintelectual. Su capacidad para gobernar esta transición 0000000000

determinará si sigue siendo un activo colectivo central en la construcción del futuro del conocimientoenIberoamérica.

Más que una adaptación técnica, la transformación digitaldelaeducaciónsuperiorredefineelpapelde la universidad en la sociedad contemporánea y su contribución al desarrollo sostenible, la cohesión socialylaproduccióndeconocimientoconsentido público.

condición estructural para avanzar. La heterogeneidaddelossistemasuniversitarios,delos niveles de madurez digital y de los recursos disponibleshaceinviablecualquierenfoqueaislado. Plataformas de colaboración como MetaRed, permiten compartir aprendizajes, contrastar modelos y transformar experiencias locales en referenciastransferibles.Compartircasosdeéxitoy hacerlosaplicablesrespondeaunalógicadeescala másqueaunejerciciodevisibilidadinstitucional.

Latransformacióndigitaldebeentendersecomoun proceso organizativo y cultural. La adopción de tecnologías digitales modifica la forma en que las universidades gobiernan, evalúan su desempeño y toman decisiones. La gestión basada en datos adquiere un papel central, al permitir identificar brechasrealesyorientarprioridadesestratégicas.

La sostenibilidad atraviesa este proceso. La incorporacióndetecnologíasemergentes,incluidala inteligencia artificial, plantea implicaciones energéticas, éticas y sociales que requieren marcos adecuados de gobernanza. La universidad está llamada a integrar innovación y responsabilidad dentro de una misma agenda, liderando desde el ejemplo y reforzando su función pública en la transicióndigitaliberoamericana.

6.1 “La estrategia iberoamericana para la transformacióndigitaldelaeducaciónsuperior” por Félix García Lausín, coordinador del Espacio del ConocimientoIberoamericano,SEGIB

La transformación digital de la educación superior interpeladirectamenteelpapeldelauniversidaden Iberoamérica.Lasinstitucionesuniversitariasoperan como nodos donde convergen formación, ciencia, innovación, políticas públicas, mercado laboral y ciudadanía. En ese cruce, la digitalización está redefiniendo funciones, responsabilidades y expectativassociales.

En ese contexto, la universidad se consolida como una infraestructura social estratégica: forma capital humano, produce conocimiento y articula capacidadescolectivasenuncontextocaracterizado por la aceleración tecnológica y la fragilidad institucional.Enesemarco,latransformacióndigital se vincula con la capacidad de anticipar cambios y de formar agentes capaces de intervenir en realidades complejas. Las universidades son un puente que posibilita transformaciones necesarias paraesefuturoposible.

La cooperación iberoamericana emerge como una 0000000000000

6.2 “Transformación Digital Sostenible en Educación Superior. El rol de MetaRed” porEsther LucíaSánchez,rectoradelaUniversidadNacionalde CuyoypresidentadeMetaRed

Latransformacióndigitaluniversitariaseinscribeen un contexto marcado por crisis ambientales, cambios tecnológicos acelerados y redefinición de los modelos de conocimiento. En este escenario, la universidad se ve obligada a revisar su forma de organizarse, de enseñar y de vincularse con su entorno.

La experiencia institucional presentada sitúa la digitalización como un proceso estratégico que afecta a la gobernanza, la cultura organizativa y la planificación a largo plazo. La creación de estructuras específicas para liderar esta transformación refleja una comprensión clara del desafío. “La transformación digital es un cambio cultural” resume la idea de que la tecnología actúa comocatalizadordedecisionesmásprofundas.

Los datos adquieren un papel central como activo institucional. Medir la madurez digital permite abandonar aproximaciones intuitivas y avanzar con c000

con criterio. Modelos como U-Digital ofrecen marcos de referencia que facilitan diagnósticos comparables y planes de acción graduales. La madurez digital se concibe como un recorrido progresivo,dondecadaetapahabilitalasiguiente.

Laformacióndelprofesoradoaparececomounode los vectores críticos. El diagnóstico presentado muestra avances significativos en el uso de herramientasdigitales,juntoconunabrechaclaraen liderazgo pedagógico y estratégico. Este contraste orienta políticas de capacitación más focalizadas, entendiendo que el rol docente evoluciona en paraleloalatransformacióninstitucional.

La sostenibilidad atraviesa toda la reflexión. La adopción de inteligencia artificial y tecnologías exponenciales implica decisiones con impacto energético y ambiental. Desde esta perspectiva, la universidad asume la responsabilidad de integrar transición digital y transición ecológica en una misma visión. “Hacer vivible el futuro” se convierte enunaformulaciónqueconectainnovación,éticay desarrollo.

La transformación digital universitaria aparece así como una condición para seguir cumpliendo la función pública de la universidad en un mundo en mutación, reforzando su vínculo con el territorio y sucapacidaddegenerarvalorsocial.

cuestión de soberanía, estabilidad institucional y confianzasocial.

Las intervenciones del bloque coinciden en un diagnóstico claro: el perímetro clásico de seguridad hadesaparecido.Estados,administracionespúblicas, infraestructurascríticasyempresasprivadasoperan en un ecosistema donde las fronteras digitales son difusas y donde los ataques no distinguen entre sectoresnitamaños.Laasimetríaentreatacantesy defensoresseamplificaporlavelocidaddeadopción tecnológica y por la sofisticación creciente de las amenazas.

Laciberseguridadseconfiguraasícomounapolítica pública transversal, que afecta a la continuidad de losserviciosesenciales,alaproteccióndederechos fundamentales y a la capacidad de los países para sostenersutransformacióndigitalsincomprometer suresiliencia.

La ciberseguridad se consolida como uno de los pilares estructurales de la transformación digital. A diferencia de otras dimensiones, su relevancia no depende del grado de digitalización alcanzado, sino de la exposición acumulada que generan la interconexión, la automatización y la dependencia tecnológica.Enestecontexto,laciberseguridaddeja de ser un ámbito técnico para convertirse en una

El panorama de amenazas descrito en el bloque muestraunaevoluciónclaraentácticas,vectoresy actores. La explotación de vulnerabilidades en dispositivos de borde, infraestructuras críticas y cadenasdesuministroseconsolidacomounodelos principales puntos de entrada. Estos entornos, tradicionalmente menos monitorizados que los sistemas corporativos, concentran hoy una parte relevantedelriesgo.

La distinción entre actores estatales y criminales pierde nitidez. Técnicas desarrolladas por actores avanzados son rápidamente adoptadas por redes criminales con capacidad financiera creciente. La monetización del cibercrimen, a través de ransomware, extorsión o robo de información, alimenta un ecosistema cada vez más profesionalizadoypersistente.

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Amenazaspersistentesyevolucióndelriesgo

La ciberseguridad deja de ser un problema excepcional para convertirse en una condición permanente del entorno digital. La exposición no responde únicamente a fallos técnicos, sino a decisionesorganizativas,carenciasdegobernanzay déficitsdecapacidadesinternas.

Identidad, trazabilidad y control en entornos automatizados

La proliferación de agentes digitales y sistemas automatizadosredefineelconceptodeidentidaden los entornos digitales. La capacidad de asignar identidades claras, roles y permisos a sistemas no humanos emerge como una condición crítica para mantenertrazabilidadycontrol.

Inteligencia artificial y ciberseguridad: doble filo estratégico

La inteligencia artificial introduce una transformación profunda en el ámbito de la ciberseguridad. Su uso por parte de los atacantes acelera la automatización de campañas, la personalizacióndeingenieríasocialylaexplotación de vulnerabilidades a escala. Al mismo tiempo, refuerza las capacidades defensivas mediante detección avanzada, análisis de comportamiento y respuestaautomatizada.

El bloque subraya que esta dinámica genera una carrera tecnológica continua. La defensa no puede prescindir de la IA sin asumir una desventaja estructural. La ciberseguridad incorpora así una dimensión de innovación constante, donde la actualización de capacidades se convierte en un requisitooperativo.

Esteescenariointroducenuevosriesgosasociadosa los propios sistemas de inteligencia artificial. La protección de modelos, datos de entrenamiento y flujos de decisión adquiere un peso estratégico. La seguridad de la IA se integra como una capa adicional dentro de la arquitectura global de ciberseguridad.

La gestión de identidades se convierte en un eje estructural de la seguridad. Sin mecanismos que permitan auditar acciones, aplicar privilegios mínimos y monitorizar comportamientos, la automatización amplifica el riesgo en lugar de mitigarlo. La identidad deja de ser un atributo exclusivamente humano para integrarse en la gobernanzatécnicadelossistemas.

Esta evolución refuerza la necesidad de marcos de seguridad que contemplen la complejidad creciente de los entornos digitales y que integren la automatizaciónsinperdercapacidaddesupervisión.

Regulación,cumplimientoyvigilanciacontinua

Elbloqueponederelieveladensidadcrecientedel marco regulatorio en materia de ciberseguridad. Normativas nacionales, europeas e internacionales configuran un entorno exigente, donde el cumplimiento formal resulta insuficiente sin mecanismosdesupervisióncontinua.

La ciberseguridad regulatoria se desplaza hacia modelos dinámicos, basados en evaluación permanente, evidencias y capacidad de respuesta. La acumulación normativa plantea desafíos de implementación, especialmente para administracionesyorganizacionesconrecursoslimitados.

La capacidad de traducir requisitos legales en 0000000

controles técnicos operativos se convierte en un factor crítico. La regulación actúa como marco habilitador cuando se integra en la gestión diaria y nocomounejerciciopuntualdeauditoría.

Infraestructuras críticas, servicios esenciales y resiliencia

La protección de infraestructuras críticas ocupa un lugar central en el bloque. Energía, telecomunicaciones, agua, transporte y servicios sanitarios concentran riesgos sistémicos cuyo impacto trasciende el ámbito digital. Los ataques a estos entornos buscan desestabilizar, extorsionar o influirencontextosgeopolíticos.

Laresilienciaseconstruyeapartirdearquitecturas robustas, planes de continuidad y capacidad de recuperación.Laciberseguridadseintegracomoun componenteestructuraldelagestióndelriesgopaís, nocomounafunciónaislada.

La migración a entornos cloud introduce oportunidadesdeescalabilidadyvisibilidad,siempre que se acompañe de modelos claros de responsabilidadcompartidaydegobernanzatécnica adecuada.

Cooperación internacional y construcción de capacidades

La dimensión transfronteriza de la ciberseguridad atraviesatodoelbloque.Lasamenazasnorespetan jurisdicciones y la respuesta efectiva exige cooperación internacional, intercambio de informaciónyalineacióndeestándares.

La construcción de capacidades nacionales aparece como una prioridad estratégica. Formación de 00000

profesionales, simulacros, ejercicios conjuntos y participación en foros internacionales fortalecen la capacidad de respuesta colectiva. La cooperación técnica se convierte en un complemento indispensabledelaregulación.Laciberseguridadse consolida así como un ámbito donde la acción nacional y la coordinación internacional resultan inseparables.

Concienciación,liderazgoyculturaorganizativa

Elbloqueconcluyesubrayandoelpapeldelliderazgo y la cultura organizativa. La concienciación de las capas directivas se identifica como un factor determinante para priorizar inversiones, adoptar decisiones estratégicas y sostener políticas de seguridadcoherentes.

Laescasezdetalentoespecializadoylaslimitaciones presupuestariasrefuerzanlanecesidaddeenfoques pragmáticos, colaboración público-privada y democratización del acceso a soluciones de seguridad. La gestión del cambio emerge como un desafío transversal. La ciberseguridad deja de ser una cuestión técnica para convertirse en una responsabilidad compartida entre instituciones, empresasyciudadanía.

7.1“ImplementacióndelaCartaIberoamericanade Principios y Derechos de los Entornos Digitales (CIPDED)” por Alejandro Kawabata, Director de AsuntosJurídicoseInstitucionales,SEGIB

La transformación digital en América Latina se sostiene sobre una desigualdad estructural que condiciona su alcance y sus efectos. Hay 244 millones de personas que no tienen acceso a Internet, lo que limita de forma directa el acceso a educación,empleo,serviciospúblicosyparticipación cívica. Esta brecha no se agota en la cobertura. Afectatambiénalacalidad—el55%delosusuarios sequejandelabajacalidad—,alaasequibilidadya lascapacidades,conmenosdel30%delapoblación concompetenciasdigitalesbásicas.

La digitalización, en este contexto, no opera como mecanismodeintegración,sinocomounfactorque puedeprofundizarlasdesigualdadesexistentes.

La Carta Iberoamericana de Principios y Derechos enlosEntornosDigitalesemergecomounmarcode alineación política para ordenar este proceso. Su legitimidad reside en su adopción por jefes de Estado y de Gobierno y en un consenso articulado en torno a tres principios operativos: la transformación digital debe estar centrada en las personas, los derechos fundamentales deben ser garantizadosenentornosdigitalesyesteprocesono debe “dejar a nadie atrás”. Estos principios establecenunabasecomúnparaorientardecisiones públicas en un entorno marcado por la fragmentación y la velocidad del cambio tecnológico.

La arquitectura del instrumento traduce ese consenso en una estructura operativa compuesta por diez capítulos temáticos y 58 compromisos de política pública, concebidos para guiar tanto la adaptación normativa como el diseño de políticas públicas.Sualcanceabarcalatotalidaddelproceso de transformación digital, integrando dimensiones como conectividad, gobernanza, derechos y tecnologíasemergentes.

Laimplementaciónseconfiguracomoelnúcleodel planteamiento. Se organiza en torno a cuatro ámbitos prioritarios —conectividad e inclusión digital, protección de datos y ciberseguridad, gobierno digital y tecnologías emergentes— y se articula mediante producción de conocimiento, desarrollodeestándarescomunesymecanismosde cooperaciónregional.Lageneracióndecapacidades compartidasseplanteacomocondiciónparareducir la fragmentación normativa y avanzar hacia una mayorcoherenciaregional.

En este marco, adquieren relevancia instrumentos concretos orientados a sostener esa implementación: repositorios normativos validados porlosEstados,sistemasdeindicadoresparamedir laevolucióndeladigitalización,encuestasregionales para identificar necesidades y programas de capacitación dirigidos a cerrar brechas de habilidades. A ello se suma el desarrollo de estándares en ámbitos críticos como la protección dedatos,losderechosdelconsumidorenentornos digitales o la interoperabilidad de los servicios públicos.

Lainteligenciaartificialseincorporacomounámbito que exige criterios específicos de gobernanza. Se plantea el desarrollo de modelos “transparentes, 0000

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inclusivos y representativos lingüísticamente” y la definicióndeestándarescomunesparasuusoético y seguro. Esta aproximación parte de una premisa operativa: “el proceso de transformación digital va mucho más rápido que las decisiones de política pública”,loquedesplazaelfocoregulatoriohaciael usodelastecnologías.

El conjunto configura una visión de la transformación digital como proceso político y operativo, donde la coordinación regional, la producción de conocimiento y la definición de estándares comunes funcionan como condiciones necesarias para sostener su desarrollo y limitar sus efectosexcluyentes.

7.2 “Nación Frontera: IA y Ciberseguridad” por Alberto Pinedo, National Technology and Security Lead,Microsoft

Laadopcióndelainteligenciaartificialseconsolida comounarealidadtransversalenlasorganizaciones, conunaltoporcentajedeempresasyaoperandoen entornos que integran estas capacidades y una rápida evolución hacia modelos más avanzados basados en agentes. Este desarrollo no responde a unadinámicacoyuntural,sinoaunatransformación estructuralenlaformaenqueseorganizaeltrabajo, donde los sistemas dejan de limitarse a asistir y comienzan a ejecutar tareas de forma autónoma bajosupervisiónhumana.

Este cambio introduce un nuevo modelo operativo en el que las organizaciones se orientan al trabajo más que a estructuras jerárquicas, apoyándose en agentescapacesdeasumirfuncionesespecíficas.

La inteligencia artificial permite descargar tareas repetitivas o de bajo valor, concentrando la intervención humana en actividades estratégicas. Lejos de sustituir al humano, el objetivo es “potenciar aquel trabajo que es poco productivo, descargarlo y yo centrarme en lo que realmente aportavalor”.

Este escenario amplía de forma significativa los riesgosasociadosalusodelatecnología.Lagestión de la información se convierte en un punto crítico, especialmente en contextos donde se manejan datos sensibles o clasificados. A ello se suma la creciente complejidad normativa, con marcos regulatorios que exigen un control preciso sobre el uso,accesoytratamientodelosdatos.Ladificultad no reside únicamente en la existencia de normas, sino en su implementación efectiva dentro de sistemastecnológicoscomplejos.

La inteligencia artificial también incrementa la capacidad de los actores maliciosos, generando un entorno en el que las amenazas evolucionan con mayor rapidez. En palabras del propio planteamiento, “la IA nos ayuda mucho, también potencia y ayuda a los malos”, lo que obliga a las organizaciones a incorporar estas mismas capacidadesensusmecanismosdedefensa.Eneste contexto, la gestión de identidades adquiere un papel central. La incorporación de agentes en los procesosexigequeestosdispongandeidentidades propias que permitan aplicar controles de acceso, establecertrazabilidadygarantizarlasupervisiónde susacciones.Sinesteelemento,laproteccióndelos sistemassevuelveincompleta.

La respuesta pasa por desarrollar capacidades que permitan descubrir y clasificar los activos de información, controlar el uso de herramientas de inteligencia artificial, monitorizar riesgos en tiempo realyasegurarelcumplimientonormativodeforma continua. La ciberseguridad se articula así como un sistemaintegradodecontrol,visibilidadyrespuesta, orientadoasostenerelusosegurodelainteligencia artificial en entornos organizativos cada vez más complejos.

7.3 “Más allá del cumplimiento: seguridad en productos y servicios TIC” por Estefanía, Centro Criptológico Nacional de España (CCN-CERT), MinisteriodeDefensadelGobiernodeEspaña

El incremento sostenido de vulnerabilidades en productos y servicios tecnológicos responde a una transformación marcada por la creciente interconexión de sistemas y la adopción de tecnologíascadavezmáscomplejas.Laexposiciónal riesgo deja de estar vinculada únicamente a la operación de los sistemas para situarse también en lacalidaddeloscomponentesquelosintegran.Tal como se evidencia en los análisis realizados, “el 00000

número de vulnerabilidades detectadas en productosyservicioseracadavezmayor”,enparte por una mayor capacidad de detección, pero tambiénporunaampliaciónrealdelasuperficiede exposición.

La seguridad se articula sobre tres pilares fundamentales —personas, procesos y tecnología—, aunque el foco se desplaza hacia esta última, en particular hacia la garantía de que los productos y servicios utilizados cumplen requisitos verificables. Latendenciaacentrarseenarquitecturassegurasha dejado en segundo plano la evaluación de los propioscomponentes,generandosituacionesenlas que sistemas aparentemente robustos incorporan elementoscondebilidadesestructurales.

En este contexto, el catálogo de productos y servicios de seguridad desarrollado por el Centro Criptológico Nacional se configura como un mecanismo clave para introducir criterios homogéneosenlaadquisicióntecnológicadelsector público. Este catálogo incluye únicamente aquellos productosyserviciosquehansuperadoprocesosde evaluación y certificación, garantizando que cumplen un conjunto definido de requisitos de seguridad. La lógica no se limita a validar lo declarado por el fabricante, sino a establecer de forma independiente qué funcionalidades deben formar parte de la certificación, evitando así una “falsa sensación de seguridad” derivada de certificacionesincompletas.

La evidencia empírica refuerza esta necesidad. En losprimerosprocesosdeevaluación,sedetectóque “el 16% de los requisitos… no los implementaban directamente” y que “el 19% lo hacían con vulnerabilidades”. La corrección de estas deficiencias supone una mejora significativa en la seguridad global de los sistemas, al reducir el número de vulnerabilidades explotables dentro de unamismaarquitectura.

Elmodeloevolucionahaciaesquemasdeevaluación continua que permiten mantener actualizadas las garantíasdeseguridadenentornosdondelosciclos dedesarrollosoncadavezmáscortos.Metodologías como Lince o los nuevos enfoques para entornos cloud introducen mecanismos de certificación adaptados a esta realidad, incorporando evaluacionesperiódicasymonitorizaciónconstante. Enestalínea,eldesarrollodenuevasmetodologías como Ciclón apunta hacia sistemas de certificación 00

dinámicos,capacesdereflejarentiemporealelnivel de garantía de los servicios. La seguridad de los productosyserviciosTICseconfiguraasícomoun elementoestructuralenlagestióndelriesgo,basado en evaluación rigurosa, control continuo y adaptaciónalaevolucióntecnológica.

7.4 “Panorama de las amenazas cibernéticas: relatos desde la trinchera” por David Grout, CTO EMEAyDirectorTécnico,Google

El análisis de miles de horas de respuesta a incidentes a nivel global permite identificar un cambio claro en las dinámicas de ataque: los adversarios priorizan puntos de entrada menos protegidos, combinan técnicas avanzadas con vectores de bajo coste y operan con una creciente capacidad de adaptación. En este contexto, los dispositivos de borde de red —firewalls, VPNs y sistemasdeacceso—seconsolidancomounodelos principalesfocosdeexplotación,alconstituir“blind spots” en muchas arquitecturas de seguridad. A diferencia de los entornos endpoint, ampliamente monitorizados en la última década, estos sistemas presentanmenoresnivelesdevisibilidadycontrol.

Laexplotacióndevulnerabilidades zero-day enestos dispositivos se ha intensificado, especialmente por parte de actores estatales, aunque rápidamente ha sido adoptada también por grupos criminales. El accesoaestospuntospermiteescalardentrodelas redes,obtenercredencialesydesplegaroperaciones de extorsión o ransomware. Esta convergencia de técnicas refleja una difusión acelerada del conocimiento operativo entre distintos tipos de atacantes.

Enparalelo,emergenperfilesmenossofisticadosen términos técnicos, pero altamente efectivos en la ejecución. Los denominados “advanced persistent teenagers”operanmedianteesquemasdeingeniería socialapoyadoseninformaciónobtenidaatravésde malware tipo infostealer. La combinación de datos personales, urgencia y manipulación emocional permite comprometer procesos internos, como los servicios de soporte, y obtener acceso legítimo a sistemas críticos. Estos ataques no dependen de vulnerabilidades técnicas, sino de la explotación de dinámicasorganizativas.

El alcance de las amenazas se extiende también a infraestructuras críticas e industriales, donde las 0000

capacidades de protección son más limitadas y los sistemas presentan mayores restricciones operativas. A ello se suma el interés creciente por cadenas de suministro y servicios SaaS, donde un único punto de compromiso puede escalar a múltiplesorganizaciones.

La inteligencia artificial introduce un doble vector. Enelcortoplazo,suusoporpartedelosatacantes se concentra en la mejora de campañas de desinformación, traducción y generación de contenido para phishing. Sin embargo, la progresiva reduccióndebarrerasdeacceso—conherramientas disponibles a bajo coste— anticipa una expansión hacia capacidades más complejas, incluyendo desarrollode malware oautomatizacióndeataques.

De cara al futuro, se prevé la persistencia del ransomware comomodelodominante,elaumentode operacionessobretelecomunicacionesyunamayor instrumentalización del ciberespacio en contextos geopolíticos. Al mismo tiempo, la inteligencia artificial ofrece ventajas claras para la defensa, especialmente en la detección automatizada de vulnerabilidades y la aceleración de la respuesta operativa.

El II Foro Digital de Andorra confirma que la transicióndigitalenIberoaméricahaentradoenuna fasedecisiva.Eldebatecentralyanogiraentornoa la adopción tecnológica, sino a la capacidad de los Estados, las empresas y las instituciones para gobernaresteprocesoenuncontextomarcadopor la aceleración tecnológica, la fragmentación geopolítica y el cuestionamiento de los marcos multilaterales. La digitalización se ha convertido en unainfraestructurapolítica,económicaysocialque determina la prestación de servicios públicos, el acceso a derechos y la distribución de riesgos. No puede abordarse como una suma de proyectos sectoriales, sino como una agenda estratégica de paísyderegión.

Ligadaalaidentidad,lagestióndeldatoseconsolida como activo estratégico. Los sistemas públicos generanvolúmenescrecientesdeinformación,pero su valor depende de la capacidad para integrarla y convertirla en conocimiento accionable. La fragmentación de bases de datos y la ausencia de marcos de gobernanza limitan el impacto de la digitalización. La gobernanza del dato no es un desafío técnico: involucra decisiones sobre privacidad, uso legítimo, responsabilidad y control democrático, especialmente donde la inteligencia artificialcomienzaaintegrarseenprocesosclave.

La transformación digital exige liderazgo público sostenido, capaz de articular visión, prioridades y mecanismos de coordinación interinstitucional. No setratasolodeimpulsarinnovación,sinodealinear tecnología, regulación, capacidades y recursos en torno a objetivos claros de desarrollo, inclusión y sostenibilidad. La ausencia de dirección política genera fragmentación, dependencia tecnológica y pérdida de capacidad institucional. Sin orientación pública, la digitalización tiende a reproducir desigualdadesyconsolidardependencias.Gobernar implica asumir decisiones sobre datos, infraestructuras, estándares, interoperabilidad y modelos de colaboración con una mirada de largo plazo.

La inteligencia artificial atraviesa todos los bloques temáticos del Foro. Su potencial para mejorar la eficiencia, apoyar la toma de decisiones y personalizar servicios es ampliamente reconocido, pero su incorporación sin marcos claros de gobernanzaintroduceriesgossignificativos.Suvalor dependedelacalidaddelosdatos,laclaridadenla asignación de responsabilidades y la posibilidad de supervisar y corregir decisiones automatizadas. Donde estos elementos faltan, la IA amplifica erroresyopacidades.ElForoapuntaalanecesidad demodelosdeadopciónresponsablesqueintegren evaluacióndeimpacto,explicabilidad,trazabilidady controlhumanosignificativo.Lainteligenciaartificial se consolida como herramienta de política pública queexigecriterioséticos,jurídicosyorganizativos.

La identidad digital emerge como pilar del Estado digital: no solo como mecanismo de autenticación, sino como infraestructura que permite ejercer derechos, acceder a servicios y construir confianza entre ciudadanía y administración. Los sistemas de identidad robustos facilitan la interoperabilidad, reducen fricciones y habilitan nuevos modelos de serviciopúblico.

En un entorno de amenazas persistentes e infraestructuras interconectadas, la seguridad deja deserunafunciónperiféricaparaconvertirseenun elemento central de la gobernanza. El principal riesgoyanoresideenlosincidentespuntuales,sino enlaerosiónprogresivadelacapacidaddecontrol. La dependencia tecnológica y la opacidad de sistemas complejos debilitan la autonomía de los Estadosylaconfianzaciudadana.

La hoja de ruta apunta hacia una ciberseguridad integrada desde el diseño, apoyada en estándares, certificación, cooperación público-privada y desarrollodecapacidadesinternas,construyendola resilienciacomoprocesocontinuo.

La digitalización financiera es uno de los vectores máspotentesdeinclusióneconómica.Laexpansión de pagos digitales, fintech y nuevos modelos de intermediación abre oportunidades para ampliar el acceso a servicios, especialmente en contextos de informalidad. Sin embargo, el Foro advierte que la innovación financiera sin marcos adecuados puede generarnuevasexclusionesyriesgossistémicos.La regulación, la supervisión y la educación financiera son elementos clave para asegurar que la digitalización contribuya a la estabilidad y al bienestar. La colaboración entre reguladores, entidadesfinancierastradicionalesynuevosactores tecnológicos es el factor crítico para construir ecosistemasfinancierossólidosyconfiables.

El Foro sitúa a la educación superior como infraestructura estratégica de la transición digital. Las universidades forman talento, producen conocimiento y articulan capacidades colectivas en uncontextodecambioacelerado.Sutransformación digital se vincula a la capacidad de anticipar necesidades,adaptarmodelosformativosyreforzar su función pública. La cooperación iberoamericana emerge como condición estructural para avanzar, dada la heterogeneidad de sistemas y recursos. Compartirmodelos,métricasyaprendizajespermite escalar experiencias y evitar enfoques aislados. La sostenibilidad se incorpora como eje transversal, conectando la digitalización educativa con la responsabilidad ambiental, ética y social de las instituciones.

Ladigitalizacióndelasaludsepresentacomounade las fronteras más críticas de la transformación digital. Los sistemas sanitarios enfrentan desafíos estructurales previos a la tecnología — envejecimiento poblacional, cronicidad, presión financiera— y la tecnología aparece como palanca para mejorar la eficiencia y la continuidad asistencial. Su impacto depende de una visión sistémica: la interoperabilidad, la gobernanza del dato clínico y la integración en los procesos asistencialessoncondicionesparaevitarsoluciones fragmentadas. La equidad atraviesa este debate: la saluddigitalpuedeampliarelacceso,perotambién profundizar brechas si no se acompaña de políticas deinclusióndigital,formaciónydiseñocentradoen laspersonas.

Finalmente,elFororefuerzaelvalordelosespacios de diálogo multilateral en un contexto donde estos marcosestánsiendocuestionados.Laexperienciade Andorramuestraquelacooperaciónpúblico-privada einternacionalsiguesiendounaherramientaeficaz cuandoseorientaaresultadosconcretos.

El II Foro Digital de Andorra se consolida así como unaplataformadeacción,másquecomounespacio de reflexión. Las conclusiones apuntan a la necesidaddepasardeldiagnósticoalaejecución,de las alianzas declarativas a los proyectos compartidos, y de la innovación dispersa a la estrategiacoordinada.

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