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Soft Secrets LATAM 0226

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Breeding clásico vs alógamo

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Medida de sales minerales

Pág 10 UBVA y sales minerales

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Viaje a Filipinas

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Noticias

América Latina progresista intenta regulaciones a escala

Brasil y Colombia consolidan hermandad: desburocratizan industria

Mientras Colombia y Brasil tiran abajo trabas para exportar cannabis medicinal, México hace mártir a una persona en situación de calle con unos gramos de mota que consiguió un fallo de la Suprema Corte de Justicia que mandata a los jueces a no ser tan cortos y dejar de confundir microtráfico con uso de cannabis.

En los últimos meses las máximas autoridades judiciales de Brasil y México han emitido fallos que no transforman la figura de la posesión de cannabis, pero al menos le sugieren a sus Congresos ratificar leyes que amparen el uso. Pero luego los Congresos no hacen nada. Pasó en Brasil, en México, en Argentina y en Colombia.

A principios de febrero, el Supremo Tribunal Federal de Brasil, mantuvo la descriminalización del porte para uso personal. La jurisprudencia actual establece un límite de 40 gramos o seis plantas hembra para presumir el consumo. No obstante, existe una fuerte tensión institucional, ya que la ultraderecha bolsonarista votó en el Senado una propuesta para criminalizar cualquier cantidad de marihuana que posea una persona. Así que la esquizofrenia legal derivada de las pujas políticas, atenta contra el simple usuario, una vez más.

A principios de año, la Suprema Corte de Justicia Nacional de México determinó que poseer más de cinco gramos de marihuana no implica automáticamente el delito de narcomenudeo. Vaya

novedad. Sin embargo, es importante en México done la posesión simple es uno de los delitos que más se persiguen por la policía y la justicia.

El caso que llegó a la máxima autoridad judicial de la federación mexicana fue de una persona en situación de calle detenida con cinco gramos de cannabis. Los ministros, después de casi cuatro años de debate judicial, concluyeron que los jueces deben analizar cada caso para descartar fines de comercio,

como una farsa institucional. El caso de una persona en situación de calle con migajas de cannabis en 2021 debió llegar a la máxima instancia de la justicia de su país para obtener la libertad total. Es una locura. Así las cosas en el barrio. Festejando algún resquicio de racionalidad que todavía quede por aquí o por allá. Cómo serán las cosas que rezamos a los santos tribunales cannábicos para que nos abran las puertas que nunca abrirán del todo. Mientras nosotros seguimos armando y quemado.

Las cortes de justicia piden cannabis legal para la población y los congresos no votan las leyes que separen usuarios de traficantes. Leyes que podrían aportar algo de razonabilidad a los fallos judiciales contra usuarios, las detenciones arbitrarias de la policía, de reputada corrupción, que se alimentan de simples usuarios para inflar sus estadísticas a cuenta de no atrapar verdaderos criminales.

Brasil y Colombia medicinal

Un acuerdo entre Brasil y Colombia marca el inicio de una nueva era de soberanía y cooperación en la industria cannábica latinoamericana. La reciente emisión de la Circular Externa 001 de 2026 del Fondo Nacional de Estupefacientes (FNE) de Colombia, sustituyó el certificado de exportación del cannabis medicinal por un “Concepto de Fiscalización” para los envíos destinados a Brasil. Las autoridades no solo eliminaron una barrera burocrática crítica, sino

“América Latina está liderando la creación de un mercado fitofarmacéutico moderno”

protegiendo así el consumo personal frente a normas que violan la libertad individual. Algo que la SCJN, con otras palabras para el cannabis medicinal, ya había sentenciado en 2015.

Lo que por un lado se festeja como un avance para la no criminalización de usuarios, puede también ser leído

que establecieron un precedente de diplomacia regulatoria cannábica basada en la evidencia y el acceso al paciente.

Al sustituir el tradicional y burocrático certificado de exportación por un “Concepto de Fiscalización”, las autoridades colombianas han desbloqueado un corredor comercial

cannábico estratégico hacia Brasil, respondiendo a una realidad que no podía ignorarse: el derecho al acceso de miles de pacientes que no conoce de fronteras.

Además, Brasil autorizó el cultivo de cannabis medicinal a personas jurídicas, cumpliendo con el mandato del Tribunal Superior de Justicia de 2024. Este cambio de paradigma permite la fabricación nacional de fármacos, estableciendo un límite de THC del 0,3% para el cultivo y permitiendo nuevas vías de administración (bucal, sublingual y dermatológica) que antes estaban restringidas.

Los medicamentos con concentraciones de THC superiores al 0,2%, anteriormente reservados solo para cuidados paliativos o pacientes terminales, ahora podrán ser prescritos a cualquier paciente con enfermedades graves bajo estricta supervisión médica en Colombia.

Además, se habilitó a ciertas farmacias para vender cannabidiol directo al usuario. Lo que democratiza el acceso, eliminando la exclusividad de las grandes cadenas farmacéuticas.

Esta armonización regional consolida a Colombia como el socio ideal para el acceso a cannabis de calidad y a Brasil como un ecosistema productivo en pleno crecimiento. La transición del modelo de importación forzosa hacia la producción interna y la flexibilidad de exportación entre naciones hermanas demuestra que América Latina está liderando la creación de un mercado fitofarmacéutico moderno. La integración de estos marcos regulatorios no solo garantiza la sostenibilidad de la industria, sino que prioriza, por encima de todo, la calidad de vida de los usuarios.

Todas las noticias cannábicas

Breeding

Cannabis y variedades población: el potencial olvidado de las alógamas

LA SELECCIÓN INTELIGENTE

ES LA SELECCIÓN DIVERSA

En el cannabis moderno la selección natural casi desapareció. El modelo dominante intenta imponer una genética universal para cualquier ambiente. Pero una población menos uniforme puede superar ampliamente a una línea élite cuando el ambiente deja de ser perfecto. El modelo de breeding dominante suele trabajar sobre pocos parentales extremadamente seleccionados. Eso permite uniformidad rápida, pero muchas veces reduce amplitud genética y enormes cantidades de diversidad genética desaparecen. La selección recurrente trabaja distinto, piensa la genética como un sistema dinámico poblacional, no como una línea cerrada.

Durante las últimas dos décadas, gran parte de la industria del cannabis avanzó hacia un modelo genético extremadamente homogéneo. El mercado comenzó a premiar plantas visualmente idénticas, perfiles terpénicos repetibles, tiempos de floración uniformes y respuestas productivas predecibles. Ese camino llevó a la consolidación del clon élite como núcleo estructural de la producción moderna de flores.

Sin embargo, en paralelo a esa profesionalización, ocurrió algo que rara vez se discute dentro del sector cannábico. El cannabis comenzó a alejarse de muchos de los principios clásicos de la genética vegetal que históricamente se utilizaron para desarrollar cultivos agrícolas resilientes. El fenómeno no es exclusivo del cannabis. En numerosos cultivos comerciales la búsqueda de uniformidad extrema produjo una reducción progresiva de diversidad genética, una mayor vulnerabilidad sanitaria y una dependencia creciente de ambientes altamente controlados. Pero en Cannabis sativa L. este proceso fue especialmente

intenso debido a la prohibición histórica, la ausencia de programas de breeding institucionales y la consolidación de mercados basados en rasgos organolépticos específicos.

La consecuencia es evidente para cualquier cultivador experimentado: materiales genéticos extraordinarios en potencia y calidad, pero frecuentemente inestables, susceptibles al estrés, propensos al hermafroditismo inducido y altamente dependientes de condiciones ambientales óptimas.

En este contexto, volver a revisar los fundamentos de la mejora genética vegetal clásica resulta no solo interesante sino estratégicamente necesario.

Uno de los enfoques más relevantes proviene del estudio de las especies alógamas y particularmente del concepto de variedades población, desarrollado históricamente en numerosos cultivos de interés agronómico.

Aplicado al cannabis, este enfoque permite pensar sistemas genéticos mucho más robustos, adaptables y

sostenibles, especialmente para cultivos orgánicos, sistemas regenerativos, producción extensiva a campo, agricultura de bajo insumo, selección participativa, adaptación local y conservación de diversidad genética.

Mientras gran parte de la industria continúa obsesionada con la uniformidad absoluta, las variedades población ofrecen estabilidad evolutiva en lugar de homogeneidad extrema.

Y quizás allí se encuentre una de las herramientas más importantes para el futuro agronómico del cannabis.

Cannabis, especie alógama Para comprender el concepto de variedad población es necesario comenzar por la biología reproductiva de Cannabis sativa

Cannabis sativa L. posee muchas de estas características. Históricamente, antes del desarrollo moderno de híbridos comerciales, la mayoría de las poblaciones de cannabis alrededor del mundo funcionaban como verdaderas variedades población.

Las llamadas “landraces” o variedades locales tradicionales eran precisamente eso, poblaciones dinámicas adaptadas regionalmente y mantenidas por selección campesina, sujetas a presión ambiental continua y con amplísima variabilidad interna.

Afganistán, India, Nepal, Colombia, México, Tailandia o Marruecos desarrollaron durante generaciones poblaciones adaptadas a sus fotoperíodos específicos, sus regímenes

L. Desde el punto de vista genético y evolutivo, el cannabis es una especie predominantemente alógama.

La alogamia implica reproducción cruzada entre individuos distintos. A diferencia de las especies autógamas, donde la autofecundación domina el sistema reproductivo, las especies alógamas mantienen elevados niveles de heterocigosis y una gran variabilidad genética dentro de las poblaciones.

En términos evolutivos esto posee enormes implicancias. Las especies alógamas suelen presentar una elevada diversidad genética que les otorga gran plasticidad adaptativa, una fuerte capacidad de respuesta ambiental debido a su alta recombinación genética y una considerable heterosigosis.

hídricos particulares, la altitud, temperatura, a los patógenos locales, la presión UV, las características físicas y químicas de sus suelos e incluso preferencias culturales.

En esos sistemas, la diversidad interna no era un problema. Era precisamente el mecanismo que otorgaba estabilidad productiva frente a ambientes variables.

Variedad en población

En genética vegetal clásica, una variedad población puede definirse como una población heterogénea y heterocigota mantenida por reproducción abierta, donde los individuos comparten ciertos caracteres de interés pero conservan una importante variabilidad genética interna.

A diferencia de líneas puras, híbridos

extremadamente uniformes, clones o materiales altamente endogámicos, las variedades población no buscan eliminar la diversidad. Buscan organizarla y ese detalle es fundamental.

No se trata de poblaciones caóticas. Una variedad población bien desarrollada posee identidad agronómica, coherencia

fitomejoramiento como pérdida de vigor, reducción de germinación, sensibilidad al estrés, aparición de intersexualidad (hermafroditas), debilitamiento inmunológico y disminución de tolerancia ambiental.

Frecuentemente esos problemas se relacionan con cuellos de botella

fenotípica, adaptación ambiental y estabilidad funcional, sin necesidad de uniformidad absoluta.

En especies alógamas, este tipo de estructura genética posee enormes ventajas.

El concepto fue ampliamente utilizado en cultivos como maíz, centeno, cebolla, zanahoria y numerosas especies forrajeras. En todos esos casos, la heterogeneidad interna funcionó como un reservorio adaptativo.

Error estabilidad por uniformidad

Gran parte del breeding contemporáneo de cannabis cometió un error conceptual importante, asumir que estabilidad genética significa uniformidad absoluta, pero desde el punto de vista agronómico eso no es necesariamente cierto.

Una línea extremadamente homogénea puede ser muy productiva, muy resinosa y muy uniforme, hasta aquí todo deseable pero al mismo tiempo puede poseer características que no nos gusten tanto como ser muy vulnerable o poco adaptable, poco productivas, ambientalmente frágil y fisiológicamente sensible.

Esto ocurre porque la reducción extrema de diversidad genética disminuye la capacidad amortiguadora frente al ambiente.

En especies alógamas, la heterocigosis no es un defecto. Es parte del mecanismo biológico que sostiene vigor y resiliencia.

Muchos breeders de cannabis observan fenómenos recurrentes en sus líneas de

Esto puede generar materiales menos uniformes visualmente pero muchísimo más estables desde el punto de vista agronómico.

Adaptación local

La agricultura industrial moderna tiende a trabajar con genéticas pensadas para ambientes altamente controlados.

Pero el cannabis cultivado en condiciones de campo o invernadero enfrenta olas de calor, excesos y/o déficit hídricos, presión fúngica, variaciones de fotoperíodo, viento,

el ambiente nunca es completamente homogéneo.

En esas condiciones, una población diversa actúa casi como un organismo colectivo. Algunos individuos tolerarán mejor distintas presiones del ambiente y la biota, entonces el resultado global suele ser una producción mucho más estable.

Este principio fue históricamente central en numerosos cultivos agrícolas tradicionales y podría transformarse en uno de los ejes más relevantes del cannabis del futuro,

genéticos severos y procesos intensivos de selección cerrada. La industria cannábica moderna heredó numerosas prácticas provenientes de cultivos hortícolas altamente controlados, pero muchas veces olvidó que el cannabis sigue comportándose biológicamente como una especie alógama.

Y las especies alógamas responden mal cuando se fuerza excesivamente la homogeneidad.

Heterosis y vigor híbrido

Uno de los fenómenos centrales en especies alógamas es la heterosis. El vigor híbrido aparece cuando individuos genéticamente distintos producen descendencia superior en crecimiento, rendimiento, adaptación, resistencia, vigor o capacidad fisiológica.

En cannabis este fenómeno es extremadamente visible. Muchos cultivadores experimentados observan que ciertos cruzamientos F1 presentan crecimiento explosivo, mayor tolerancia al estrés, entrenudos vigorosos, elevada capacidad radicular, mayor producción floral e incremento en producción de tricomas.

Sin embargo, gran parte de la industria quedó atrapada en un modelo donde la F1 solamente funciona como puente para producir líneas cada vez más homogéneas. El problema es que, en muchos casos, el vigor disminuye a medida que aumenta la endogamia.

Las variedades población ofrecen otro enfoque. En lugar de intentar fijar absolutamente todos los caracteres, permiten mantener niveles útiles de heterocigosis dentro de poblaciones seleccionadas.

radiación UV, fluctuaciones térmicas, herbiboría y diferencias edafológicas.

Las variedades población poseen una característica extraordinaria, pueden evolucionar adaptativamente dentro de un ambiente determinado. Esto es fundamental pues una población cultivada durante varias generaciones en la misma región comienza progresivamente a desplazar frecuencias génicas hacia individuos mejor adaptados.

La selección natural vuelve a participar activamente del sistema. En el cannabis moderno esto casi desapareció. El modelo dominante intenta imponer una genética universal para cualquier ambiente.

Pero la fisiología vegetal raramente funciona así. Un cultivar excepcional bajo LED en ambiente controlado puede comportarse mediocremente en outdoor húmedo.

Y una población menos uniforme puede superar ampliamente a una línea élite cuando el ambiente deja de ser perfecto.

Potencial de poblaciones abiertas

Existe una relación directa entre variedades población y agricultura extensiva. En sistemas outdoor de gran escala, especialmente bajo manejo orgánico o regenerativo, la estabilidad poblacional puede resultar mucho más importante que la uniformidad absoluta.

Porque en ambientes sin control cada microsector del lote cambia, cada planta enfrenta condiciones distintas y

especialmente si la producción agrícola comienza a desplazarse hacia modelos menos dependientes de infraestructura y gasto energético.

Selección recurrente

Uno de los métodos clásicos utilizados en especies alógamas es la selección recurrente. El objetivo no es fijar completamente un genotipo único sino mejorar progresivamente una población manteniendo diversidad genética útil.

El proceso general consiste en seleccionar individuos superiores, permitir recombinación entre ellos, generar nueva población, volver a seleccionar y repetir durante múltiples ciclos.

El modelo dominante de breeding cannábico suele trabajar sobre pocos parentales extremadamente seleccionados. Eso permite uniformidad rápida, pero muchas veces reduce amplitud genética.

La selección recurrente trabaja distinto, piensa la genética como un sistema dinámico poblacional, no como una línea cerrada.

Intersexualidad y selección artificial

Uno de los grandes problemas modernos del cannabis es el incremento de intersexualidad inducida (plantas hermafroditas espontáneas). Si bien existen múltiples causas como el estrés ambiental, contaminación lumínica o fitotoxicidades la genética posee un rol central.

Muchos programas de breeding priorizaron la velocidad de mercado, perfiles aromáticos extremos, alto THC, estética floral y rendimiento, sin realizar presión de selección suficientemente intensa sobre estabilidad sexual.

En poblaciones amplias y abiertas, los individuos intersexuales tienden a ser eliminados progresivamente mediante selección recurrente negativa. Pero cuando se trabaja continuamente sobre pocos individuos altamente emparentados, ciertos problemas pueden acumularse silenciosamente.

Las variedades población permiten trabajar con bases genéticas más amplias y eso puede contribuir significativamente a mejorar estabilidad reproductiva a largo plazo.

Diversidad química

Uno de los argumentos más frecuentes contra las variedades población es la supuesta falta de uniformidad química en cuanto a la síntesis de cannabinoides. Sin embargo, esto merece un análisis más profundo.

En cultivos destinados a extracción farmacéutica altamente estandarizada, la uniformidad absoluta puede

Landraces: variedades población

Cuando se observan antiguas poblaciones tradicionales de cannabis, aparece claramente la lógica de las variedades población. Las landraces nunca fueron líneas puras homogéneas, eran sistemas dinámicos adaptados ecológicamente.

Un agricultor marroquí tradicional, por ejemplo, no seleccionaba necesariamente la planta más resinosa de toda la población sino que seleccionaba las plantas que funcionaban mejor dentro de sus condiciones de cultivo. Eso generaba poblaciones relativamente coherentes pero genéticamente amplias.

Con el tiempo, esas poblaciones desarrollaron adaptación local, sincronización ambiental, tolerancia regional y estabilidad productiva. Muchas de las genéticas modernas derivan precisamente de esas poblaciones históricas.

Paradójicamente, la industria actual muchas veces intenta eliminar la variabilidad que originalmente permitió la existencia de esos materiales.

Erosión genética moderna La erosión genética es uno de los

ser necesaria. Pero en numerosos segmentos del mercado como flores premium , producción artesanal, cultivo regenerativo, asociaciones civiles, o breeding experimental, cierta variabilidad controlada puede incluso resultar deseable.

Las poblaciones amplias permiten explorar combinaciones terpénicas novedosas, perfiles cannabinoides minoritarios, interacciones metabólicas complejas y respuestas bioquímicas más diversas.

Desde un punto de vista evolutivo, la enorme plasticidad química del cannabis probablemente se relaciona precisamente con su naturaleza alógama intentar rigidizar completamente esa diversidad puede implicar también pérdida de potencial metabólico.

de germoplasma, sino como poblaciones vivas capaces de continuar evolucionando.

Semillas y poblaciones abiertas

Desde el punto de vista agronómico y económico, las variedades población también poseen ventajas importantes en producción de semillas.

Al trabajar con poblaciones amplias se facilita una producción masiva mientras disminuye la dependencia de parentales extremadamente específicos y se aumenta la flexibilidad adaptativa.

Cannabis medicinal y resiliencia genética

En el ámbito medicinal existe una tendencia creciente hacia la

moderna necesita diversidad de estrategias.

Habrá contextos donde clones élite, híbridos F1, líneas estabilizadas, y variedades población cumplan funciones diferentes. El verdadero avance probablemente consista en comprender cuándo utilizar cada herramienta.

El futuro

Durante mucho tiempo el cannabis fue tratado principalmente como producto recreativo, commodity medicinal o cultivo indoor de alta tecnología.

Pero progresivamente comienza a reinsertarse dentro de la lógica agrícola real y cuando eso ocurre, reaparecen preguntas fundamentales: ¿cómo

estandarización extrema, eso posee ventajas regulatorias evidentes. Pero también plantea interrogantes biológicos pues la complejidad fitoquímica del cannabis raramente depende de un solo compuesto.

construir resiliencia genética? ¿Cómo enfrentar el cambio climático? ¿Cómo reducir la dependencia tecnológica? ¿Cómo conservar diversidad? ¿Cómo seleccionar adaptación local? ¿Cómo evitar erosión genética?

grandes riesgos contemporáneos. A medida que la industria converge hacia pocas líneas comerciales dominantes, enormes cantidades de diversidad genética desaparecen. Esto ya ocurrió en numerosos cultivos agrícolas.

Y las consecuencias suelen incluir una mayor vulnerabilidad epidemiológica, dependencia tecnológica, menor adaptabilidad y pérdida irreversible de genes útiles.

En cannabis el problema puede ser incluso más grave debido a las décadas de prohibición y persecución, la pérdida de poblaciones tradicionales y las hibridaciones masivas.

Las variedades población podrían funcionar como una herramienta estratégica de conservación genética dinámica, no como bancos congelados

La interacción entre cannabinoides, terpenos y flavonoides (efecto séquito) es muchísimo más compleja de lo que tradicionalmente se asumió.

Las poblaciones genéticamente amplias podrían transformarse en reservorios fundamentales de nuevos perfiles medicinales todavía poco explorados.

Especialmente considerando que muchos programas modernos seleccionaron casi exclusivamente alrededor de THC y CBD más recientemente.

¿Las variedades población reemplazarán a los clones? Absolutamente no. Y ese no debería ser el objetivo, los clones poseen ventajas enormes como uniformidad, repetibilidad, estandarización, sincronización de cosecha y estabilidad comercial.

El problema aparece cuando el sistema entero depende exclusivamente de un único modelo genético. La agricultura

Las respuestas probablemente no provengan exclusivamente de modelos ultrahomogéneos. Las especies alógamas llevan millones de años utilizando diversidad genética como herramienta evolutiva, Cannabis sativa L. no es la excepción.

El estudio de las variedades población permite recuperar una mirada más agronómica y evolutiva del cannabis. Una mirada donde la diversidad no es un error, la heterocigosis no es una falla y la variabilidad controlada puede transformarse en resiliencia.

Quizás el futuro del cannabis no consista únicamente en producir plantas idénticas.

Quizás también implique volver a construir poblaciones vivas, dinámicas y evolutivas.

Porque, después de todo, durante miles de años esa fue precisamente la manera en que el cannabis aprendió a sobrevivir.

Analíticas

Salud Estructural del Medio y absorción de sales

Máximas y mínimas de sales en riego

La clave del éxito en el cultivo de cannabis es el equilibrio. Si conoces la CE (la fuerza osmótica total), el pH (solubilidad ) y el SAR (Relación de Adsorción de Sodio), tienes el control absoluto para modific ar la solución nutritiva, inyectar los ácidos correctos, despla zar el sodio con aplicaciones estratégicas de calcio y asegurar que la genética de la planta exprese su máximo potencial.

Un exceso de sales minerales disueltas en el agua causa el bloqueo en la absorción de nutrientes. Por el contrario, una deficiencia va a comprometer los procesos fisiológicos de la planta de cannabis. Es sabido.

El agua de riego, sea de lluvia, del grifo, de un pozo subterráneo u ósmosis inversa tendrá distintos valores de estas sales que es importante analizar, conocer e interpretar para saber cómo regular el potencial de Hidrógeno (pH) y dar al cultivo de cannabis la mejor solución para el riego.

El pH representa la escala de medición de la concentración de iones de hidrógeno en el agua. Este parámetro va del 1 al 14. El valor 1 dictamina una acidez máxima y el 14 representa el estado más alcalino.

En el cultivo de Cannabis Sativa , el rango aceptable de pH en riego se

sitúa estrictamente entre 6.5 y 8.0. Modificar o mantener el agua dentro de este espectro es vital, ya que el pH ejerce una influencia directa y dominante sobre la biodisponibilidad de los nutrientes vegetales y otros

elementos químicos esenciales en la rizosfera que se alimentará de ellos. Mayor o menor pH (hasta 6.0) van a ser un problema para el cultivo. El rango óptimo para cultivar varía entre 6 y 7. Para aumentar o disminuir hay

que conocer muy bien la técnica y sobre todo las consecuencias en la planta. Maceta, tierra o hidroponía requieren valores diferenciados.

La alcalinidad mide la cantidad total de bicarbonatos, carbonatos e hidróxidos enlazados químicamente a cationes como el calcio, el magnesio y el sodio. En los informes analíticos de agua confeccionados en laboratorios este parámetro se expresa formalmente en partes por millón (ppm) equivalentes de Carbonato de Calcio (CaCO3).

Concentraciones mayores a 120 ppm de CaCO3 provocarán un aumento gradual del pH del sustrato. Por el contrario, un agua con baja alcalinidad (menos de 60 ppm) debería disminuir el pH del sustrato.

El manejo de la alcalinidad en el cannabis dicta la estabilidad a largo plazo del medio de cultivo (ya sea suelo, fibra de coco o mezclas de turba).

Cualquier valor que sobrepase este límite causará una elevación gradual y sistemática del pH en el medio de cultivo. Aunque el cultivador ajuste el pH del tanque de riego a 5.8 o 6.2 antes de aplicar el agua, el exceso de bicarbonatos disueltos actuará como un amortiguador alcalino continuo en el sustrato, neutralizando la acidez natural y elevando el pH de la zona radicular con el paso de los días. Esto bloquea la absorción de nutrientes clave durante las fases críticas de floración.

Con una alcalinidad inferior a 60 ppm el agua de baja alcalinidad presenta el problema opuesto. Al carecer de la concentración necesaria de carbonatos y bicarbonatos, no tiene la capacidad de neutralizar suficientes ácidos. Por lo que el uso recurrente de fertilizantes de reacción ácida (comunes en las fórmulas comerciales de floración para cannabis) provocará un desplome incontrolado y violento del pH en el medio de cultivo, dañando la masa radicular.

La Conductividad Eléctrica (CE) mide la capacidad de conducción eléctrica en una solución acuosa. A medida que las sales minerales disueltas en el agua de

Exceso de sales en hojas de cannabis.

riego se incrementan, la conductividad aumenta proporcional.

Un rango aceptable es de 0.5 a 0.75 mmhos/cm. Es el punto de partida ideal para el agua de plántulas y semillas, por su moderada cantidad de minerales.

El rango problemático, con riesgo potencial de estrés salino e interferencia osmótica, va de 0.76 a 3.0 mmhos/cm. Entonces empezarán los problemas por bloqueos de nutrientes. Y cada nutriente tiene su truco que un análisis de agua nos puede brindar.

La Relación de Adsorción de Sodio (SAR) es un indicador algo más complejo que determina en buena medida la viabilidad y seguridad del agua para su uso en sistemas de irrigación agrícola. En el cultivo de cannabis el SAR define el nivel de peligro por sodio (Na) o sodicidad. mediante una comparación cuantitativa de su concentración respecto a las concentraciones combinadas de los dos cationes divalentes reguladores: el calcio (Ca) y el magnesio (Mg).

Un SAR elevado reducirá la porosidad del suelo. Altas concentraciones de sodio desplazan al calcio y al magnesio del sustrato, provocando la aparición de una costra de sal endurecida en la superficie. Dicha costra actúa como una barrera física que impide que el agua sea absorbida de forma homogénea por el suelo, limitando la oxigenación de la raíz.

Es fundamental destacar que los suelos de textura fina (como los suelos arcillosos) se ven significativamente más afectados por un SAR alto y sufren una degradación estructural más rápida que suelos de partículas de gran tamaño, como los suelos arenosos o sustratos de drenaje rápido.

Los límites de seguridad y riesgo para el SAR en el cultivo se clasifican rigurosamente en tres intervalos.

El rango aceptable es menos de 10 mEq/L (miliequivalentes por litro), cuando el agua mantiene un balance catiónico seguro para el cultivo de cannabis. El rango problemático ocurre de 10.1 a 18 mEq/L. Comienzan

Rangos para soluciones minerales de riego en el cannabis

los procesos latentes de dispersión micelar. las micelas coloidales (partículas microscópicas con carga eléctrica negativa) presionadas por las partículas de sodio.

El problema es severo con un rango mayor a 18 mEq/L, porque el agua se considera altamente destructiva para el sustrato.

Fósforo

El fosfato se encuentra en aguas subterráneas y en fertilizantes para cannabis. Aunque el fósforo estimula la división celular y el desarrollo de flores densas, un exceso en el agua de entrada desestabiliza el cultivo.

Altas concentraciones de fosfatos remanentes en las aguas de escorrentía o drenaje causan explosiones algales en los reservorios de agua. Estas algas consumen el oxígeno disuelto en el agua. Para mitigar y controlar estos niveles, el cannabicultor debe recurrir a la instalación de filtros de ósmosis inversa o confeccionar un programa de fertilización a medida, diseñado en función de los niveles preexistentes en el suministro de agua.

Un rango bueno para el cultivo de marihuana tiene menos de 1.2 ppm de fosfatos. El rango problema oscila de 1.2 a 2.4ppm}. Los problemas severos ocurren con valores por encima de 2.4.

Potasio

El potasio (K) proviene de la disolución natural de formaciones rocosas, minerales del suelo y la lixiviación de fertilizantes. El cannabis demanda grandes cantidades de potasio durante la fase media y tardía de la floración para potenciar la biosíntesis de terpenos y cannabinoides. dependiendo la fuente de agua puede aportar niveles excesivos de potasio.

Una alta concentración de potasio bloquea la absorción radicular, impidiendo que la planta asimile cantidades adecuadas de nitrógeno (N) o magnesio (Mg). Al igual que con los

fosfatos, la gestión de aguas con altos niveles de potasio requiere sistemas de filtración por ósmosis inversa.

El rango aceptable es menor a 20 ppm. El problemático entre 20 y 50 ppm}. Habrá un problema severo cuando el valor es mayor a 50 ppm. Superar este límite desencadena un bloque nutricional que se transformará en daños foliares visibles y necrosis en las puntas de las hojas.

Un SAR elevado empuja inevitablemente el pH hacia arriba a largo plazo. Cuando el sodio desplaza al calcio y al magnesio, la solución reacciona con el agua para formar compuestos de hidróxido de sodio y carbonato de sodio. Estas sales elevan el pH por encima 8.5, lo que fulmina la disponibilidad de fósforo y micronutrientes para el cannabis.

El daño de un SAR elevado depende de la CE del agua. Un SAR alto (mucho sodio) es igual a una CE también alta. El verdadero desastre ocurre con un SAR alto y un agua con CE muy baja, por ejemplo de lluvia u ósmosis pura. Al diluirse las sales, el sodio dispara la dispersión de las arcillas y sella el sustrato.

Los informes analíticos del agua de riego de los cultivos de cannabis son información muerta sin interpretar correctamente sus resultados, analizarlos y actuar en consecuencia para obtener el mejor ciclo de cultivo posible. Compartimos las máximas y mínimas de las sales minerales en agua de riego para conseguir un cultivo de cannabis estrella.

¿Cómo ajustar el pH en el cultivo de marihuana?

Canna Silica: la nueva generación de soporte de silicio

Nuevas investigaciones de Canna Research evalúan distintas fórmulas para hacer disponible el silicio para nuestras plantas

El desarrollo de un nuevo producto de aporte de silicio lleva a Canna a ofrecer una elaboración que se pone a disponibilidad de las plantas de Cannabis de una forma constante y con un rendimiento fiable, incluso en cultivos con capacidad de absorción baja.

AVISO: CANNA Research dispone de una licencia para investigar Cannabis El silicio se ha utilizado en el cultivo

durante años. Su función es bien conocida en numerosos cultivos, aunque su uso no forma parte estándar de todas las estrategias de cultivo ni de todos los tipos de cultivo.

En los últimos años, CANNA Research ha evaluado las distintas formulaciones de silicio disponibles en el mercado. Estos ensayos demostraron que no todas las formas ofrecen el mismo nivel

de eficacia, ya que la disponibilidad y la absorción por parte de la planta pueden variar significativamente. La investigación se llevó a cabo en múltiples cultivos, incluyendo calabacín,

tomate, albahaca, crisantemo, Cannabis y otros.

La diferencia está en la aplicación

Estos conocimientos sentaron las bases para el desarrollo de un nuevo producto de silicio, centrado en combinar fuentes eficaces con una estrategia de aplicación adecuada. Tras años de perfeccionamiento y pruebas, CANNA desarrolló una formulación diseñada para garantizar una absorción constante y un rendimiento fiable. El papel del silicio en sí no cambia, pero la forma en que se pone a disposición de la planta ha mejorado de manera significativa.

Múltiples vías de absorción del silicio

Al combinar dos formas complementarias de silicio, una de ellas mejorada mediante nanotecnología, la formulación favorece la absorción del silicio a través de diferentes vías.

Este enfoque ayuda a mantener una disponibilidad más constante tanto a corto como a largo plazo. El uso de la nanotecnología contribuye a la estabilidad y reactividad de la formulación, facilitando una absorción eficaz por parte de la planta.

La forma por sí sola no es suficiente

En la práctica, la eficacia no depende únicamente de la forma del silicio, sino

también de la cantidad total de silicio disponible que se aporta a lo largo del ciclo de cultivo. Esto es especialmente relevante en cultivos como el Cannabis, donde la absorción de silicio es relativamente limitada. CANNA Research ha comprobado que, cuando se suministra en cantidades suficientes y en una forma disponible, el silicio puede ser absorbido de manera eficaz y contribuir a un crecimiento vegetal más fuerte y resistente. La formulación y la estrategia de aplicación de CANNA Silica han sido desarrolladas específicamente para aportar cantidades adecuadas de silicio disponible para la planta, incluso en cultivos con una capacidad de absorción relativamente baja.

“Desde nuestros últimos hallazgos, CANNA Silica se ha convertido en una parte permanente de nuestras herramientas de cultivo”, afirma Stan, Head of Cultivation en CANNA Research. “Es altamente eficaz, refuerza visiblemente las plantas y es increíblemente fácil de usar.”

Inspirado en la naturaleza, perfeccionado por la ciencia

El desarrollo de CANNA Silica no consiste en redefinir el silicio, sino en comprender cómo aplicarlo de manera eficaz. Al centrarse en la forma, la disponibilidad y la consistencia, esta investigación se traduce en una solución práctica que rinde en condiciones reales de cultivo.

Cannaturismo

De turistas en el país que transformó milenarios cultivos de arroz en marihuana

Filipinas: Cómo fumar marihuana en el paraíso terrenal de la prohibición

Soft Secrets visitó este edén al otro lado del mundo y se reunió con un par de cultivadores locales que nos explican cómo es po sible cultivar y vender cannanbis a gran escala y cultivar hectáreas y hectáreas de marihuana a luz vista de una de las policías más sangrienta s de la guerra contra las drogas. La legalización del cannabis está totalmente fuera de discusión en Filipinas. Pero su uso y cultivo están b ien arraigados.

Medios y autoridades transmiten un mensaje antidrogas muy agresivo, pero entre la población, la mayoría tolera el consumo de marihuana.

En este país el debate abierto sobre las drogas no está en la agenda. La simple posesión de un solo gramo de marihuana puede llevarte a prisión hasta por dos años y medio.

“Mira, los medios y las autoridades transmiten un mensaje antidrogas muy agresivo, pero entre la población,

la mayoría tolera el consumo de marihuana”, explica Johnny, un hawaiano que lleva años viviendo en las islas. “Lo más importante para la gente es no tocar el shabu”, el nombre local de las metanfetaminas, que tienen un gran mercado negro.

Johnny, de 32 años, y su pareja filipina

Marty, de 26, viven en Baguio, una ciudad situada en Luzón, la isla más grande y septentrional. El padre de Johnny es estadounidense y su madre filipina. Vivió mucho tiempo en EE.UU., pero hace ocho años regresó a Filipinas, donde sobrevive gracias a la venta de cannabis a pequeña escala. Junto a Marty, que es conductor de trike (un

motocarro), suministra ocasionalmente a locales y turistas.

De vez en cuando, pasan tiempo en los cultivos cercanos a Baguio, en la provincia de Pangasinán, de donde proviene la mayor parte de la marihuana del país. Los agricultores ocultan sus plantaciones entre vastos

“Un buen 50% de la población, jóvenes y viejos, fuman con regularidad”

campos de maíz o arrozales. Las terrazas de arroz de Banaue son famosas mundialmente y a menudo consideradas la octava maravilla del mundo; fueron talladas en la montaña hace 2.000 años por agricultores. Desde entonces se usan para arroz, pero hace algunas décadas también son la base del cultivo no permitido de cannabis. La mejor parte de la cosecha se envía al extranjero, mientras que el resto, de calidad inferior, surte al mercado local.

Soft Secrets –¿Los agricultores de Baguio viven principalmente del comercio de hierba?

Johnny –No, es solo un suplemento, un extra para llegar a fin de mes. La policía local y el ejército lo saben. Incluso protegen los campos, previo pago, por supuesto.

Marty –A menudo, a los agricultores que no cultivan cannabis las autoridades locales les confiscan las tierras o les presionan para que empiecen a hacerlo y así poder cobrarles impuestos. Hay que tener en cuenta que Filipinas es uno de los países más corruptos del mundo.

Johnny– Incluso durante el crecimiento los campos ya están divididos: se sabe qué parte será para el mercado local y cuál para exportación. Las plantas destinadas a la exportación se cuidan con esmero, los agricultores las visitan más a menudo para podar ramas enfermas o dobles. Aquí se cultivan tanto índicas como sativas. Las índicas se reservan para exportar, mientras que las sativas son para consumo local. Las semillas se guardan cuidadosamente para la siguiente siembra, nadie usa esquejes ni técnicas similares. Las índicas se cultivan durante diez meses y al final de la floración se eliminan todas las hojas

de las ramas. Solo quedan los cogollos grandes y desnudos. Esta técnica permite obtener flores más grandes y de mejor rendimiento. Al llegar la cosecha se deja de regar pero se mantienen las plantas en pie un mes más, tras lo cual adquieren un tono púrpura. En esta etapa, los cogollos se cargan de THC mientras la planta drena toda el agua de las ramas. Tanto es así que, al cosechar, las ramas se parten con solo doblarlas. Los cogollos, sin embargo, permanecen húmedos.

El secado se realiza en pequeñas chozas con ventiladores, o simplemente se colocan las flores en

grandes cajas de cartón alargadas. También es común secar los cogollos dentro de cañas de bambú.

Baguio y sus alrededores son un invernadero natural; las condiciones climáticas son casi perfectas. Pero no solo para el cannabis; aquí se cultiva de todo: fruta, verdura, arroz y plantas ornamentales.

SS– ¿Qué pasa con el hachís? ¿Existe producción local?

M– El hachís no es muy popular. De hecho, solo los extranjeros lo producen y fuman. También son los únicos que

cultivan en interior. Es cierto que hay una tribu local, los Igurot, que a veces hacen hachís. Se parece al ‘Rojo Libanés’. Los Igurot no lo fuman, sino que lo comen, hacen una especie de space cake

SS– ¿Y los precios?

M– Aquí la hierba se vende en bolsas, sobres o cajas. También puedes comprar porros ya armados. Pero mayormente se vende por kilo. Aquí puedes comprarlo por unos 100 €. Una pieza de 50 gramos de hachís se vende entre 500 € y 1.000 €.

J– Bueno, un porro cuesta unos 50 pesos filipinos (unos 0,70 €). Una bolsa de un gramo cuesta casi 100 pesos (1,50 €). Medio kilo cuesta 1.000 pesos (15 €) y un kilo entre 2.500 y 4.000 pesos (entre 35 € y 60 €). Cuando los estadounidenses estaban aquí, los precios eran mucho más bajos y la calidad diez veces mejor. Hasta 1992, la Marina y la Fuerza Aérea de EE. UU. tenían una fuerte presencia. En las zonas habitadas por estadounidenses, la policía era mucho más discreta y era más fácil hacer negocios.

SS– ¿Qué variedades hay disponibles? M– La mejor que encontrarás se llama Buntot Pusa, que significa Cola de Gato. Aparte de esa, la variedad de grado medio más popular es la Baguio Gold También está la Lagkitan, que significa pegajosa y la Violet, por su color. Esas son las más comunes.

SS– ¿Hay muchos fumadores en este país?

J– Calculo que un buen 50% de la población, jóvenes y viejos, fuman con regularidad. Aquí fumar es una actividad social que se hace entre amigos, en cenas o fiestas. Lo cual no quita que se haga con mucha discreción y en secreto.

“Las índicas se reservan para exportar, mientras que las sativas son para consumo local”

No fumamos en público ni cerca de extraños. Eso sería buscarse problemas.

SS–¿Cómo se fuma en Filipinas?

M– Aquí no hay papel de fumar King Size, no se vende. La hierba se fuma pura, armada en papel casero. También se fuma en pipas, casi siempre hechas de bambú por los propios fumadores.

J– Los más jóvenes suelen hacer un Prison Bong, una pipa improvisada con el papel de aluminio de los paquetes de cigarrillos, enrollándolo como un tubo con una curva al final. Colocan la hierba desmenuzada en la cazoleta improvisada. Se fuma pura, sin tabaco.

M– Accesorios como bongs o pipas de agua

no se consiguen. A veces algún extranjero trae uno, pero casi nunca se ven.

SS– ¿Qué pasa si ocurre lo peor y te detiene la policía?

J– En el 99% de los casos, puedes comprar tu libertad al momento sobornando al policía. Cada agente aquí es corrupto. Por eso te vigilan tanto. No es que estén en contra de la droga, es que buscan sacar unos pesos extra.

M– Si no llevas efectivo encima, tienes que conseguirlo rápido o tendrás problemas graves.

J– Obviamente, los extranjeros pagan más que los filipinos. Si te pillan con un porro, cuenta con que te costará al

menos 1.000 pesos. Si llevas un reloj o una cadena de valor, despídete de ellos también. Si no pagas, acabas en una jaula. Y cuando has estado allí, hacinado con otras veinte personas en pocos metros cuadrados, te aseguro que eliges rápido el menor de los males. Los veteranos saben cómo funciona; a menudo caen los recién llegados, los que no tienen contactos.

M– Si eres extranjero y no tienes efectivo, la policía te escoltará tranquilamente a tu hotel para que lo cojas. O te llevará a un cajero o al banco.

J– Este tipo de transacción no dura más de un día, de lo contrario el oficial podría tener problemas. Si el día acaba y no tienes el dinero, terminas en

comisaría. A un amigo estadounidense lo escoltaron a su hotel, pero solo tenía cheques de viaje y los bancos ya habían cerrado. Tuvo que pagar una habitación para que el policía pasara la noche en el mismo hotel. A la mañana siguiente, fueron directo al banco.

M– Mientras tanto, el oficial se aseguró de que alguien le cubriera en comisaría para que no notaran su ausencia. Los mandos superiores usan a sus subordinados para cerrar el trato y no ser vistos.

SS–¿Y las condenas?

J– Si no tienes dinero para comprar tu libertad, estarás en la cárcel mucho tiempo. Por un porro, la condena suele ser de dos años y cuatro meses. Esa es la pena base. Pero si llevas más cantidad, aumenta. Además, esa pena mínima solo se aplica si es la primera vez. La reincidencia es mucho más dura. Si te pillan con más de dos kilos, la condena es automáticamente cadena perpetua.

M

– Aquí la policía tiene sus informantes. Reciben un extra si delatan a alguien. Suelen llevarse una parte del soborno. A menudo, estos informantes venden el cannabis confiscado a cambio de una comisión.

J– A otro amigo estadounidense le asaltaron la casa mientras hacía un trato con otros tres compatriotas. La policía encontró ocho kilos de hierba, algo de coca y una escopeta. Al final, los cuatro se libraron sin cargos gracias a un soborno de un millón de pesos entre todos. Cuanto más grande es el delito, más dinero necesitas en el bolsillo.

SS– ¿Qué precauciones deberían tomar los turistas?

J– Nunca vayas a hacer el trato en persona porque el riesgo de que te venda un soplón es muy alto. Lo más común es pedírselo a un conductor de trike, aunque muchos son informantes. Además, no son muy de fiar. Tienes que regatear el precio, pero si regateas demasiado y el conductor pierde mucha comisión, puede delatarte. Solo cuando pagas lo que él considera justo —que suele ser demasiado— puedes estar tranquilo. Si eres impertinente o no le gusta tu cara, te delatará sin pensarlo. No, lo mejor es echarse una novia pronto y confiarle a ella el recado. Ella conoce las reglas. Recomiendo encarecidamente a los turistas no intentar conseguir droga por su cuenta. Es una receta para el desastre.

Tailandia vuelve a criminalizar

Plagas

Jorge Cervantes en colaboración con Matthew Gates (Zenthanol Consulting)

Metodología integral contra plagas

Gestión inteligente de amenazas cannábicas

Las plagas están evolucionando.

¿Tu estrategia también?

La mayoría de los cannabicultores lidiamos con las plagas de la misma manera: vemos un problema, entramos en pánico, pulverizamos algo y esperamos que desaparezca. Pero ese abordaje está condenado al fracaso según el especialista en Manejo Integrado de Plagas, Matthew Gates, que ha pasado 17 años combatiendo insectos y moho en cultivos de marihuana, rosas, pimientos y té en tres continentes. Ningún producto por sí solo te salvará, hay que rotarlos e inspeccionar con regularidad el cultivo, diversificar genéticas y nunca asumir que las plantas están a salvo.

El enemigo que nunca duerme

He cultivado Cannabis durante más de cuarenta años y puedo decir con absoluta certeza que he perdido más cosechas por las plagas que las que jamás perdí por la policía. Araña roja, podredumbre del cogollo, pulgones, orugas. Todo cultivador, desde el aficionado en su habitación hasta el operador comercial con licencia, conoce el dolor de descubrir que sus hermosas plantas han sido invadidas.

Los insectos y mohos no se quedan quietos. Se adaptan a pulverizaciones, controles biológicos e incluso a las genéticas resistentes más rápido de lo que la mayoría de los cultivadores creen. Matthew Gates llama a su filosofía el “Everswarm” (el enjambre eterno). La idea es simple pero inquietante: las poblaciones de plagas

siempre están evolucionando, siempre adaptándose y siempre encontrando nuevas formas de sortear cualquier preventivo o curativo que lances. ¿Tu pulverización funcionó la última vez? Genial. Pero los supervivientes acaban de criar una generación que es resistente a ella. Eso no es paranoia, es biología básica.

Plagas habituales del cannabis

Una encuesta de 2023 sobre plagas de Cannabis en EEUU muestra que los hongos son el enemigo número uno. En el centro-norte de EEUU, el 83% de los patógenos reportados fueron fúngicos. Los sospechosos habituales encabezaron la lista: la podredumbre del cogollo (Botrytis) y el oídio (Powdery Mildew). Si cultivas marihuana, estos dos hongos están siempre en el pronóstico.

En cuanto a los insectos, un estudio de Florida documentó más de 100 especies de artrópodos que se alimentaron de marihuana en 2024 . Casi la mitad pertenecen a los chupadores de savia (pulgones, moscas blancas, cochinillas y piojos harinosos).

Bichos no solo son molestos, sino portadores de enfermedades. Las moscas blancas propagan el Virus de la Clorosis de la Lechuga. Los pulgones transmiten una variedad de virus vegetales. Cada insecto que perfora tu planta es una pequeña jeringuilla que potencialmente inyecta enfermedades.

Las polillas y orugas son la segunda mayor amenaza y están en aumento. El gusano de la mazorca de maíz por sí solo puede destruir una cola entera de tu planta, al perforar su interior y devorarla desde dentro, dejando además el entorno perfecto para que la podredumbre del cogollo se instale.

Cuidado: “Megaplaga”

La polilla del gusano de la mazorca (Helicoverpa zea) es bastante mala por sí sola. Vuela hasta 2.000 km, se alimenta de más de 300 especies de plantas y cada hembra pone unos 1.000 huevos.

Infestación de ácaro del russet del cáñamo. Foto: Zenthanol Consulting / Jorge Cervantes
Matthew Gates (der.) examinando plantas de Cannabis. Foto: Zenthanol Consulting / Jorge Cervantes

Pero los científicos han descubierto algo mucho peor, se está hibridando con su primo africano-asiático, el gusano del algodón, creando lo que los investigadores han denominado oficialmente una “megaplaga”.

Este híbrido ha acumulado un conjunto alarmante de resistencias. Puede ignorar los piretroides. Ha desarrollado resistencia al Bt (Bacillus thuringiensis), la columna vertebral del control orgánico de plagas, con algunas poblaciones

te salvará. Ni el Bacillus thuringiensis solo, ni el neem solo. Necesitas una defensa por capas: mallas anti-insectos para mantener fuera a las polillas, avispas Trichogramma para parasitar los huevos antes de que eclosionen, el hongo Beauveria bassiana combinado con Bacillus thuringiensis en rotación, y una inspección regular de tus flores durante la floración tardía.

le permiten mutar a una velocidad extraordinaria. Cada generación de esporas es una versión ligeramente diferente, optimizada contra lo que usaste la última vez.

La historia nos dice qué sucede cuando confiamos solo en genéticas resistentes. En el cultivo de melones, los criadores han lanzado variedades resistentes al oídio desde la década de 1930, y el hongo ha descifrado casi todas, a veces

científica, no remedios caseros.

La investigación con cannabinoides está dando saltos cualitativos interesantes. Se descubrió que las plantas de marihuana con alto contenido de CBDVA soportaban 17 veces menos pulgones que las plantas con bajo CBDVA. Curiosamente, el CBD por sí solo no tuvo ningún efecto anti-pulgones. Esto abre la puerta a la crianza para la resistencia mediante perfiles de

“Ningún producto por sí solo te salvará. Ni el Bacillus thuringiensis solo, ni el neem solo. Necesitas una defensa por capas”

en una sola temporada de cultivo. La resistencia a los fungicidas puede desarrollarse en un plazo de uno a tres años.

La buena noticia es que los criadores han identificado ahora tres loci de resistencia genética en la marihuana (PM1, CsMLO1 y PM2). La selección del cultivar importa enormemente. Pero la lección de los melones es que ninguna defensa individual dura para siempre. Debes rotar tus fungicidas, diversificar tus genéticas y nunca asumir que tus plantas están a salvo, solo porque se veían limpias la semana pasada.

Arsenal cannabicultor

El panorama no es totalmente desolador. Las plantas tienen aliados poderosos; solo necesitas saber usarlos.

cannabinoides: el propio pesticida de la naturaleza.

Cómo adelantarse

Debes conocer tu entorno. Preguntarte qué plagas dominan tu región y construir un perfil de amenazas antes de empezar.

Sé proactivo y reactivo. La primera prevención es la higiene, mallas, genéticas inteligentes e inoculación microbiana. Pero ten preparadas tus herramientas reactivas.

Hay que rotar diferentes cepas de Bt, diferentes controles biológicos, diferentes químicos. Las plagas se adaptan a cualquier cosa que uses repetidamente.

Inspecciona semanalmente y registra los datos de esta temporada de cultivo son fundamentales para ganar la batalla de la próxima. Confía pero verifica. Sigue a investigadores que citen sus fuentes. El canal de YouTube de Matt, Zenthanol, es un gran punto de partida.

“Las poblaciones de plagas siempre evolucionan adaptándose y encontrando nuevas formas de sortear cualquier preventivo o curativo”

que muestran una resistencia 6.000 veces superior. Incluso puede sobrevivir a inviernos crudos, mediante un mecanismo especializado de latencia.

¿La lección? Ningún producto por sí solo

Oídio: guerra sin fin Si las orugas son el ejército invasor, el oídio es el asedio. La marihuana y el oídio llevan librando una batalla evolutiva durante decenas de millones de años. El genoma del oídio está compuesto por un 60 a 80% de elementos genéticos móviles, que

Un estudio de 2024 encontró que una sola bacteria recuperada de semillas de marihuana silvestre (Peribacillus frigoritolerans) aumentó la biomasa de la planta aproximadamente tres veces en ensayos de campo. Un microbioma del suelo saludable con microbios beneficiosos no es solo cuestión de nutrientes; es parte del sistema inmunológico de tu planta.

La fauna auxiliar también es importante. Las larvas de mariquita comen entre 50 y 200 pulgones al día. Las avispas parasitoides matan los huevos de las plagas antes de que eclosionen. El hongo Beauveria bassiana infecta a las orugas al contacto. Estas son herramientas reales con evidencia

Matt cita una frase de El Arte de la Guerra de Sun Tzu: “Los guerreros victoriosos ganan primero y luego van a la guerra”. El mejor manejo de plagas ocurre antes de ver la primera plaga, cuando eliges la genética y construyes una estrategia que espera que el enemigo se adapte. Si lo entiendes, puedes mantenerte un paso por delante.

Cultiva libre, cultiva bien.

Jorge Cervantes es el autor de The Cannabis Encyclopedia y We Grow Cannabis ambos disponibles gratuitamente en marijuanagrowing.com. Sus libros y videos han sido publicados en 11 idiomas. Síguelo en jorge-cervantes.com.

Matthew Gates es especialista en MIP y fundador de Zenthanol Consulting. Su canal de YouTube (youtube.com/@zenthanol) ofrece guías profundas sobre plagas para cultivadores de Cannabis. Síguelo en Instagram @Synchangel

Iluminación

La luz necesita minerales para su trabajo El Enigma del Espectro UVB: luz, proteínas, minerales y THC

Entender cómo se activan los fotorreceptores que sintetizan los cannabinoides puede ser arduo, pero sorprendente y provechoso. La radiación UVB despierta lo mejor que la genética tenga para dar en forma de resina. Recorremos algunos de los misterios cannábicos: de cómo la luz, proteínas y minerales se confabulan para obtener THC.

Para alcanzar una producción óptima con cualquier cepa, la disponibilidad de nutrientes y la calidad de la luz pueden suministrarse de diversas maneras y con distintos equipos, aunque existe una preferencia marcada por el cultivo bajo luz solar natural.

Esta preferencia se fundamenta tanto en el calor proporcionado por el sol a través del espectro infrarrojo como en la vasta densidad de flujo de otras frecuencias necesarias para un crecimiento robusto, destacando especialmente el papel de la luz verde que posee la capacidad de penetrar más profundamente que la luz roja o azul, logrando incrementar la fotosíntesis al excitar los cloroplastos localizados en las profundidades del mesófilo.

Esa penetración de luz verde es extremadamente importante en las técnicas de producción de dosel denso observadas durante el crecimiento vegetativo en cultivos de interior.

La producción de cannabis habitualmente centra su atención en la etapa final del ciclo vital de la planta, o sea en la formación del cáliz para producir los compuestos

terpenofenólicos en los tricomas.

La fotomorfogénesis, el proceso que regula desarrollo y forma de la planta como respuesta a las señales de la luz, de estos compuestos depende estrictamente de la presencia de iones divalentes de elementos minerales, tales como el hierro ferroso para la producción de cannabidiol o CBD, y el catión de manganeso para el tetrahidrocannabinol o THC.

Estos minerales actúan como sustratos que deforman las moléculas de sintasa, las cuales impulsan las reacciones metabólicas que transforman el ácido cannabidiólico o CBDA en CBD y el ácido tetrahidrocannabinólico conocido como THCA en THC.

Estos elementos minerales, en combinación con la irradiación de luz

ultravioleta, resultan necesarios para la conversión de las formas ácidas en compuestos activos durante la fase tardía de la floración bajo una iluminación de alto flujo fotónico, generalmente por encima de los seiscientos nanómetros.

El ultravioleta B (UVB) posee longitudes de onda entre 280 y 315 nanómetros. Aunque ocurre cierto nivel de fotosíntesis en este rango y a pesar de que el alto flujo fotónico de esta frecuencia resulta en cierta medida dañino para el proceso fotosintético, el objetivo de su aplicación no es la fotosíntesis en sí misma, sino la activación de proteínas.

La planta de cannabis cuenta con una protección específica mediada por una proteína denominada UVR8 en

“La ausencia de UVB no elimina la producción de THC, reduce su rendimiento, pero puede limitar la producción de CBD”

las células del disco del tricoma, una zona rica en aminoácidos aromáticos, cruciales para la estructura y la función fotorreceptora. Al ser irradiada con UVB, la proteína UVR8 se divide estimula la producción química de la biosíntesis de compuestos clave en la resina.

El anillo de células del disco se crean los terpenoides y se combinan con los cannabinoides en la cámara secretora para someterse a la conversión metabólica.

Este proceso bioquímico se observa en la cámara secretora cuando cambia de un estado transparente a uno turbio. Es precisamente en la cabeza del tricoma donde los iones del sustrato de micronutrientes atraen a las moléculas de sintasa para deformarlas de modo que puedan convertir las formas ácidas.

Esta interacción transfiere un potencial de carga de electrones capaz de derrotar el enlace molecular del dióxido de carbono en el THCA o el CBDA, convirtiendo ácidos en compuestos activos.

La luz solar proporciona el espectro UVB de manera natural, pero la variabilidad meteorológica puede afectar la calidad del producto. Por eso el cultivo en interiores es una forma más eficaz de proporcionar UVB.

La radiación ultravioleta B es generada intrínsecamente por el mercurio que se encuentra en todas las fuentes de luz de descarga de alta intensidad o HID.

Por suerte existen sistemas de iluminación diseñados específicamente para generar rayos ultravioleta en el rango UVB. La ausencia de UVB no elimina la producción de THC, sino que reduce su rendimiento, puede limitar o detener la producción de CBD.

Asesórate bien antes de invertir. Y fuerza con esos rayos UVB.

Espectro rojo: vegetación y floración

Extracciones

@sudestfam

Rosin Drop: solubilización de preparaciones líquidas de cannabinoides

Cómo hacer Rosin Líquido

Las preparaciones líquidas basadas en cannabinoides han sido durante mucho tiempo un segmento consolidado entre los derivados del cannabis. Los métodos de uso oral son alternativas más saludables y más fácilmente controlables que la vaporización, el dabbing o la combustión. Históricamente, las tinturas de alcohol han sido el punto de referencia para este tipo de extracción, como el famoso Rick Simpson Oil (RSO), pero en los últimos años los métodos y matrices utilizados para crear preparaciones líquidas han experimentado una evolución significativa también en el Rosín.

El líquido portador se mezcla con el rosin hasta obtener una solución homogénea, lista para usar.

Una preparación líquida de cannabinoides consiste en un extracto de los principios activos del cannabis, como el THC y el CBD, disueltos en un portador líquido para facilitar la dosificación, administración y almacenamiento.

TINTURA VS. NUEVA ESCUELA Originalmente, las preparaciones líquidas se hacían exclusivamente macerando flores de marihuana en alcohol etílico. Los restos de manicura y flores previamente descarboxilados se sumergen completamente en un frasco de vidrio lleno de alcohol de grado alimenticio. El frasco se agita una o dos veces al día durante unas dos semanas. Cuando el líquido aparece saturado, el proceso de maceración está completo. Luego se filtra a través de un tamiz para eliminar la materia vegetal.

Aunque es un método muy simple, tiene algunas limitaciones. Por

ejemplo, el cannabis debe estar completamente sumergido y requiere grandes cantidades de alcohol. La cantidad de cannabinoides puede estar excesivamente diluida, requiriendo

la evaporación del solvente para concentrarlo. El alcohol es un solvente polar que extrae sustancias vegetales como la clorofila, entre otras. Además el proceso de extracción es largo. Es difícil

El rosin obtenido al prensar water hash de material fresco congelado es la mejor opción.

estandarizar el resultado.

Las técnicas de nueva generación prefieren otros solventes, como el aceite de oliva, el aceite de coco y el aceite de triglicéridos de cadena media (MCT). Este último es el más utilizado, los triglicéridos son ácidos grasos y generalmente se obtienen del fraccionamiento del aceite de coco. Su composición lo hace perfecto para disolver y transportar sustancias liposolubles como los cannabinoides.

El aceite MCT, uno de los más usados es el de coco, se caracteriza por una alta estabilidad oxidativa en comparación con otros tipos de aceite, que se degradan en pocos meses y se vuelven rancios. También tiene un perfil organoléptico casi neutro, afectando mínimamente la calidad del extracto final. Las preparaciones líquidas que utilizan aceite como portador se denominan oleolitos.

La verdadera evolución, sin embargo, radica en la materia prima: los métodos más recientes sustituyen las flores tradicionales por concentrados como el rosin, lo que lo hace más fácil de manejar y adecuado para garantizar un mayor control del proceso de extracción y la estandarización del producto final.

ROSIN DROP

El rosin es un extracto de cannabis obtenido mediante la aplicación de calor y presión a cogollos u otros concentrados, como el dry sift y el water hash. El resultado es una resina rica en cannabinoides y terpenos, completamente sin solventes. El rosin es un extracto altamente versátil, puede utilizarse para preparar tanto una tintura alcohólica como un aceite infundido.

Cuando se utiliza un extracto de cannabis, como el rosin, para hacer preparaciones líquidas a base de cannabinoides, el proceso se denomina solubilización, en lugar de maceración. Los cannabinoides y terpenos, al ser sustancias lipofílicas —que tienen una fuerte afinidad por grasas, aceites y solventes no polares— se transfieren espontáneamente al aceite o se disuelven completamente en el alcohol. A diferencia de los cogollos, la materia vegetal no se macera. En este caso, el líquido portador se mezcla con el rosin hasta obtener una solución homogénea, lista para usar.

CALIDAD DEL ROSIN

La calidad del rosin utilizado en las formulaciones líquidas impacta

significativamente en la estabilidad y el perfil organoléptico del producto final. La elección de la materia prima es, por tanto, muy importante. El rosin obtenido al prensar water hash de material fresco congelado es la mejor opción. Uno de los factores más importantes a considerar es el grado de pureza del concentrado. El rosin con un alto grado de pureza se disuelve más fácilmente en el líquido portador. La elección de la variedad también influye directamente en el perfil de la preparación líquida, moldeando su composición y efecto general.

DESCARBOXILACIÓN

Antes de comenzar el proceso, el rosin debe ser descarboxilado. Los cannabinoides en su forma natural, como el THCA y el CBDA, están unidos a un grupo carboxilo, y este enlace debe eliminarse mediante la descarboxilación para transformar los cannabinoides en formas biológicamente activas, es decir, que puedan ser absorbidas por el cuerpo humano. Este proceso puede ocurrir a través de varios métodos: aplicación de calor controlado, combustión, vaporización y degradación

inducida por factores ambientales.

Para realizar la aplicación de calor controlado, se requieren las siguientes herramientas:

Frasco Mason con tapa hermética de dos piezas Horno de cocina Termómetro láser Agarradera de silicona

Hete aquí cómo hacerlo:

1. Coloque el rosin en el frasco Mason y séllalo firmemente.

2. Precaliente el horno a 105°C (221°F).

3. Coloque el frasco Mason en el horno.

4. Observe el contenido del frasco Mason constantemente.

5. Verifique la temperatura con un termómetro láser.

6. El rosin comenzará a licuarse y hervir, liberando dióxido de carbono.

7. Cuando las burbujas se detengan, la descarboxilación estará completa.

8. Retire el frasco del horno usando una agarradera de silicona.

9. Deje que el rosin se enfríe a temperatura ambiente antes de

abrir el frasco.

El proceso de descarboxilación dura generalmente entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la temperatura y la cantidad de material tratado. Al final del proceso, el rosin tendrá una consistencia más fluida.

SOLUBILIZACIÓN DEL ROSIN

El mejor método para solubilizar el rosin en el líquido portador, en este caso aceite MCT, es utilizar un agitador magnético con placa calefactora, una herramienta diseñada específicamente para este propósito y que se puede adquirir fácilmente por unos pocos cientos de euros. El agitador magnético permite que el rosin se disuelva completamente y produzca una solución homogénea. Alternativamente, puede utilizar una licuadora simple o una mini licuadora.

Veamos cómo proceder:

1. Pese la cantidad deseada de rosin.

2. Llene el vaso de precipitados (beaker) con aceite MCT.

3. Ajuste el agitador magnético a 74°C y enciéndalo a la velocidad máxima.

4. Usando un dabber, vierta el rosin en el vaso que contiene el aceite MCT.

5. Espere a que el rosin se disuelva completamente en la solución.

6. Espere a que la solución se enfríe antes de manipularla.

El proceso de solubilización se completa cuando el líquido es completamente homogéneo, libre de rayas, variaciones de color, partículas visibles y residuos depositados en el fondo o adheridos a las paredes del vaso. Pueden ser necesarias de una a dos horas de agitación continua para lograr una homogeneidad estable.

RELACIÓN DE DILUCIÓN

La cantidad de rosin y de líquido portador a mezclar varía dependiendo de la concentración deseada. Hay dos formas de proceder: analizando el rosin para determinar la cantidad de cannabinoides presentes, o haciendo una estimación aproximada. Si bien el análisis es ciertamente el método más confiable, la mejor opción es analizar el rosin después de la descarboxilación para obtener resultados aún más precisos.

Para calcular la concentración de la solución, puede utilizar la siguiente fórmula: mg. totales de THC/mL totales de aceite = mg/mL

Ejemplo práctico:

Un gramo de rosin que contiene 70% de THC, equivalente a 700 miligramos del ingrediente activo, se disuelve en 30 mililitros de aceite MCT. La concentración final será, por lo tanto, 700 ÷ 30, o aproximadamente 23 mg de THC por ml. Considerando un valor promedio de 20 gotas por mililitro, cada

gota contendrá aproximadamente 1.15 mg de THC, aunque este valor puede variar según el tipo de gotero.

ALMACENAMIENTO Y DOSIFICACIÓN

La solución de rosin-MCT puede almacenarse en un frasco gotero de vidrio. Los frascos de color oscuro son ideales para preservar el contenido. Dependiendo del tamaño del gotero, el número de gotas varía de veinte a treinta por mililitro. Después de calcular la concentración de cada gota, comience con dosis pequeñas e incremente según el efecto deseado.

MÉTODO DE DOSIFICACIÓN

La vía de administración más directa y eficaz es la sublingual. La solución se aplica debajo de la lengua para que los principios activos se absorban a través de la mucosa oral. La administración oral, es decir, por ingestión, tarda más en hacer efecto porque la solución debe pasar por el sistema digestivo antes de ser absorbida. Una vía alternativa de administración es añadir la solución de rosin en MCT a alimentos y bebidas.

FULL VS. BROAD SPECTRUM

Full-spectrum (espectro completo) se refiere a una preparación que preserva todo el fitocomplejo de la planta, incluidos los cannabinoides mayores y menores, los terpenos y otros metabolitos secundarios, asegurando así el potencial efecto séquito, o la sinergia creada entre las diferentes moléculas.

Broad-spectrum (espectro amplio), por otro lado, se refiere a un extracto en el que se eliminan uno o más componentes. La solución de rosin en aceite MCT es un verdadero extracto de espectro completo, manteniendo intacto el perfil fitoquímico original de la planta.

Las preparaciones líquidas a base de cannabinoides ofrecen varias ventajas para el consumidor: garantizan efectos más duraderos en comparación con los métodos tradicionales de administración, como la inhalación, y son discretas y más fáciles de administrar.

Rosin Drop representa un enfoque moderno para la administración de cannabinoides, un extracto de MCT de espectro completo que preserva la identidad original de la planta.

Cómo hacer Rosin
Agitador magnético en funcionamiento para hacer Rosin Drop.

Los Colores De La Cosecha

La época de cosecha es especial para observar los colores primarios de tricomas, clorofila, antocianinas y los del corte. Es un momento de magia que cosecha a cosecha nos deleita con sus fragancias y su espectacular visual. Foto reportaje

Santiva

Colofón

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Edición Guille edicionlatam@softsecrets.nl

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Colaboran en este número

Eric Turiansky, Jorge Cervantes, SANTIVA, @sudestfam, Emilia Buitrago, Charlotte Spielrein, Eugene Parra, Charles Stone y Demian Jara.

Soft Secrets no se identifica necesariamente ni se hace responsable de las opiniones de los avisos publicitarios, son de exclusiva responsabilidad de los anunciantes. Se require autorización previa de la editorial para reproducier total o parcialmente esta publicación.

Soft Secrets se edita también en Francia, Sudáfrica, Italia, Inglaterra, Polonia, República Checa, Alemania, Austria, Suiza y España. Descarga gratis la versión digital en www.softsecrets.com/es-419

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Próximo número

25 de septiembre de 2026

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