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Revista Ammvepe Enero-Abril 2026

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Esquivel LCF y col. Gestación en la perra AMMVEPE 2001; 12(6):69-70

1969-2026

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Esquivel LCF y col. Gestación en la perra AMMVEPE 2001; 12(6):69-70

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Órgano Oficial de la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies, A.C. (AMMVEPE) Ciudad de México. Tel. 55 5553-1188. Correo electrónico: informes@ammvepe.com.mx

CONSEJO DIRECTIVO PERÍODO 2026 MESA DIRECTIVA AMMVEPE 2026 Presidente MVZ Esp. Riad Katrib Mir Vicepresidente MVZ Esp. Alejandro Jiménez Yedra Secretaria MVZ MC Norma Pérez Gallardo Tesorero MVZ Esp. MC Eduardo Carlos Santoscoy Mejía Vocal de Estatutos MVZ Esp. MC Martha Hernández Arellano

Editor de la Revista AMMVEPE MVZ Fernando Viniegra Rodríguez

Comité Editorial MVZ Katyuska Olmos Jiménez MVZ Octavio Santana Cauich MVZ Norma Pérez Gallardo MVZ Jorge Luna Del Villar Velasco

Dentario derecho correspondiente al individuo 15144, descubierto en el cuarto C46-48 en la fase Metepec de Teopancazco. La rama del dentario carece de ápice en el extremo superior, evidencia de su condición híbrida. (p. 23)

Comité ampliado FESC-UNAM MVZ Ismael Hernández Ávalos

Comité Científico AMMVEPE Coordinador del Comité MVZ Esp. Jesús Méndez Flores Secretaria del Comité MVZ Esp. Lourdes Arias Cisneros Vocales MVZ Andrés Villalobos Díaz MVZ Esp. Angelina Gutiérrez Barrios

Correspondencia: Av. Pacífico 468-4 Col. El Rosedal. Alc. Coyoacán C.P. 04330. Ciudad de México Correo electrónico: revista_ammvepe@hotmail.com informes@ammvepe.com.mx

Se observa el aspecto del pabellón auricular cóncavo con hallazgos típicos de otitis externa proliferativa y obstructiva crónica en un perro. (p. 46)

La Revista AMMVEPE es una publicación cuya edición y publicación están a cargo de la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies, A.C., con domicilio en la Ciudad de México, Tel.: 55 5453-3950. Para el año 2025, el precio de la suscripción anual es de $500.00 pesos para México. El precio de suscripción incluye el envío de la revista. Toda correspondencia deberá dirigirse a: AMMVEPE Ciudad de México. Correo electrónico: revista_ammvepe@ammvepe.com, informes@ammvepe.com.mx. Certificado de Licitud de Título No. 9908 y Certificado de Licitud de Contenido No. 6934 de la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas. Certificado de Reserva de Derechos No. 3070/96, de la Dirección General de Derecho de Autor, SEP. Publicación periódica. Registro Postal PP-DF-018-0397, autorizado por SEPOMEX. Número de registro: ISSN 1405-6852, en la Red Internacional de las Publicaciones a Nivel Mundial con control, registro, programa. Esta revista está indizada en la base periódica de la Dirección de Bibliotecas, UNAM. Departamento de Bibliotecas y Servicios Especializados. Esta publicación ha sido aceptada como socio activo de la Asociación Mexicana de Editores de Revistas Biomédicas, A.C. En INTERNET, compilada en el Índice Mexicano de Revistas Biomédicas (IMBIOMED): www.imbiomed.com.mx Arte, diseño y composición tipográfica por CASA EDITORIAL . Cel.: 55 8171-4702. Correo electrónico: g.rosales.j@hotmail.com. Oficinas: Calzada de los Misterios No. 559. Col. Industrial. C.P. 07800. Alcaldía Gustavo A. Madero, CDMX.


Volumen 36, Número 1 • Enero - Abril 2026

Contenido

Contents

Editorial

Editorial

IA en Veterinaria: Guía Práctica de Gemini para Pequeñas especies . . . . . . . . . 4

AI in Veterinary Medicine: A Practical Gemini Guide for Small animals. . . . . . . . . . . . . 4

Francisco José Farré-Rivera

Francisco José Farré-Rivera

Artículos de investigación

Research articles

Implicaciones electromagnéticas en la insuficiencia cardíaca congestiva en gatos. . . . . . . . . . . . . .8

Electromagnetic implications in congestive heart failure in cats. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .8

Nidia Yesenia Rocha-Alvarado, Ismael Hernández-Ávalos, Saúl Escobedo-Aguirre, José Luis Muciño-Hernández, Ernesto Marín-Flamand, Rubén Arturo Torres-León

Loberros de ayer, calupohs de hoy. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .15 Bernardo Rodríguez-Galicia, Raúl Valdez-Azúa

Nidia Yesenia Rocha-Alvarado, Ismael Hernández-Ávalos, Saúl Escobedo-Aguirre, José Luis Muciño-Hernández, Ernesto Marín-Flamand, Rubén Arturo Torres-León

Yesterday’s wolf-dogs, today’s calupohs . . . . . . . . . . . . . . . .15 Bernardo Rodríguez-Galicia, Raúl Valdez-Azúa

Artículo de revisión

Review article

Apósitos avanzados utilizados en la piel de conejos. Artículo de revisión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34

Advanced dressings used on rabbit skin. Review article ...................................................................... 34

Jazmín Evangelista-Vivas, Ángela Rodríguez-Hernández, Ricardo Itzcóatl Maldonado-Reséndiz

Jazmín Evangelista-Vivas, Ángela Rodríguez-Hernández, Ricardo Itzcóatl Maldonado-Reséndiz

Caso clínico

Clinical case

Ablación total bilateral del conducto auditivo externo y osteotomía de la bulla timpánica en un perro con otitis crónica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42

Total bilateral ablation of the external auditory canal and osteotomy of the tympanic bulla in a dog with chronic otitis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42

Verónica Rivera-Suero, Octavio Mejía-Ponce, Hortensia Corona-Monjarás

Verónica Rivera-Suero, Octavio Mejía-Ponce, Hortensia Corona-Monjarás


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Farré-Rivera FJ. IA en Veterinaria. AMMVEPE 2026; 37(1): 4-7

AMMVEPE Vol. 37, No. 1 • Enero-Abril 2026

EDITORIAL

EDITORIAL

pp 4-7

IA en Veterinaria: Guía Práctica de Gemini para Pequeñas especies AI in Veterinary Medicine: A Practical Gemini Guide for Small animals Francisco José Farré-Rivera*

RESUMEN

ABSTRACT

La inteligencia artificial (IA) ha trascendido la ciencia ficción para convertirse en una herramienta práctica y accesible para la medicina veterinaria moderna. Este artículo se centra en el uso de Gemini (la familia de modelos de IA de Google), en su versión gratuita, como auxiliar indispensable para los Médicos Veterinarios de Pequeñas Especies (perros y gatos), tanto en el estudio continuo como en el soporte a la decisión diagnóstica. Se presentan guías sencillas y paso a paso para que el profesional (no experto en tecnología) pueda integrar la IA en su práctica diaria. Además, se exploran las ventajas de la versión de pago, Gemini Plus y Pro, se destacan sus capacidades multimodales y de razonamiento profundo. Se subraya que la IA es un soporte y no un sustituto del criterio clínico, se promueve un uso ético y responsable que eleve la calidad de la atención al paciente.

Artificial intelligence (AI) has moved beyond science fiction to become a practical and accessible tool in modern veterinary medicine. This article focuses on the use of Gemini (Google’s family of AI models), in its free version, as an essential aid for Small Animal Veterinarians (dogs and cats), both in continuing education and diagnostic decision support. Simple, step-by-step guides are presented for non-tech-savvy professionals to integrate it into their daily practice. Furthermore, the advantages of the paid version, Gemini Plus and Pro, are explored, highlighting its multimodal and deep reasoning capabilities. It is emphasized that AI is a support and not a substitute for clinical judgment, promoting ethical and responsible use that enhances the quality of patient care.

Palabras clave. Inteligencia artificial, medicina veterinaria, pequeñas especies, casos clínicos, Gemini (IA), soporte diagnóstico, educación continua, razonamiento clínico, ética profesional tecnología médica.

Key words. Artificial intelligence, Veterinary medicine, small animals, clinical cases, Gemini (AI), diagnostic support, continuing education, clinical reasoning, professional ethics, medical technology.

INTRODUCCIÓN

el estudio de casos complejos y la educación continua del profesional. El objetivo de este artículo es desmitificar y proporcionar una guía práctica sobre el uso de la versión gratuita de Gemini para complementar la práctica clínica y académica de los médicos veterinarios, siempre con el entendimiento de que la herramienta es un coadyuvante y no un juez final.

La rápida evolución de la tecnología coloca a la inteligencia artificial (IA) como una herramienta de impacto en la ciencia y la medicina. En la práctica veterinaria de pequeñas especies, la IA, ejemplificada por modelos como Gemini de Google, ofrece oportunidades significativas para optimizar la toma de decisiones, la eficiencia en

GEMINI, ASISTENTE VIRTUAL PARA EL MÉDICO VETERINARIO * Médico veterinario. Correspondencia: MVZ Francisco José Farré Rivera Correo electrónico: dr.francisco.farre@gmail.com

Gemini es un modelo de lenguaje grande (LLM) capaz de procesar y generar texto, código, imágenes, e incluso analizar información multimodal.


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Para el veterinario, puede funcionar como: •

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Soporte académico. Simplifica la búsqueda y el resumen de literatura científica. Soporte diagnóstico. Proporciona listas de diagnósticos diferenciales y protocolos de tratamiento basados en la información clínica proporcionada.

GUÍA PASO A PASO PARA LA VERSIÓN GRATUITA La versión gratuita de Gemini es accesible a través de la web o de la aplicación móvil (disponible para la mayoría de las cuentas de Google). A continuación, se detalla un proceso simplificado de interacción:

Paso 2. Formulación de comandos (prompts) efectivos La calidad de la respuesta de Gemini depende directamente de la calidad del prompt. Para obtener resultados útiles en un contexto veterinario, se recomienda un formato estructurado (Figura 1): •

• Paso 1. Acceso e interfaz •

Acceder: Diríjase al sitio web de Gemini o inicie la aplicación en su dispositivo móvil. Es necesario iniciar sesión con una cuenta de Google.

Ventana de comando (prompt): La interacción es por medio de una caja de texto, donde el veterinario introduce la «pregunta» o la «tarea» a realizar.

•

Definir el rol: Para enfocar la respuesta de la aplicación, indicar a Gemini que actúe con el rol de «Médico veterinario especialista en [área deseada]». Proporcionar el contexto: Descripción del paciente (especie, raza, edad, sexo, peso) y el motivo de la consulta. Especificar la tarea: Indicar claramente qué se espera (ejemplos: «Genera una lista de diagnósticos diferenciales». «Dame un protocolo de

Figura 1. Esquema para la construcción de un prompt efectivo en la clínica veterinaria. La especificidad del rol y el contexto clínico son cruciales para obtener una respuesta relevante. Cuadro 1. Aplicaciones prácticas de Gemini en el día a día del Médico veterinario. Soporte

Tarea específica

Ejemplo de respuesta de Gemini (esperada)

Académico

Explicar mecanismo de acción

Diagnóstico

Sugerir pruebas complementarias

Tratamiento

Dosis y protocolos

Detalle de la inhibición selectiva de la ciclooxigenasa-2 (COX-2) por el meloxicam Para descartar insuficiencia cardiaca congestiva, se sugiere ecocardiografía y radiografía torácica Protocolo de manejo del dolor en la pancreatitis canina con dosis y vías de administración

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tratamiento actualizado». «Resume este artículo científico»). Reestructuración de formato: Pida un formato específico (ejemplos: «Presenta la respuesta en formato de tabla». «Usar viñetas». «Citar las fuentes»).

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EDITORIAL

Explicación de conceptos: Solicitar información acerca de mecanismos de acción de nuevos fármacos, sobre la interpretación de patrones radiográficos complejos, o acerca de la etiopatogenia de enfermedades raras. Preparación de casos clínicos: Solicitar ayuda para estructurar presentaciones o preparar el material educativo para los propietarios de las mascotas.

Ejemplo de prompt (soporte diagnóstico) APOYO EN EL PROCESO DIAGNÓSTICO «Actúa como un médico veterinario especialista en cardiología. Tengo un paciente, un Poodle de 10 años, macho castrado, de 5 kg, que presenta tos seca intermitente, disnea y soplo sistólico grado IV en el foco mitral. Los resultados de laboratorio (química y hemograma) son normales. Por favor, genera una lista de 5 diagnósticos diferenciales priorizados por probabilidad y sugiera las pruebas diagnósticas complementarias específicas para confirmar o descartar cada uno Presenta la información en una tabla». Paso 3. Análisis y verificación • •

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Respuesta: Gemini generará una respuesta en segundos. El veterinario debe: Revisar críticamente: La IA se basa en datos, por lo que puede incluir información desactualizada o irrelevante, y puede cometer errores en el diagnóstico; por tal razón el criterio clínico del profesional es insustituible. Pedir clarificación: Si la respuesta es ambigua, pida a Gemini que «explique el mecanismo fisiopatológico del primer diagnóstico diferencial de la tabla» y/o pida que «proporcione citas bibliográficas sobre el protocolo de tratamiento sugerido».

USO DE GEMINI COMO APOYO ACADÉMICO Y EN EL DIAGNÓSTICO Formación continua y búsqueda de información La versión gratuita de Gemini, al estar conectada a la web, es una herramienta poderosa para mantenerse actualizado, es posible realizar las siguientes acciones: •

Resúmenes de literatura: La aplicación Gemini permite subir o pegar el texto de un artículo científico extenso y solicitar el resumen en cinco puntos clave, de modo que facilita la asimilación de nueva información.

Aunque Gemini no es un sustituto de un sistema de soporte a la decisión (SSD) comercial, su capacidad para analizar datos en lenguaje natural es valiosa (Cuadro 1). • Diagnósticos diferenciales (DD): Es posible generar listas de DD basadas en la anamnesis y los hallazgos del examen físico. • Análisis multimodal: La aplicación permite subir imágenes a la web (radiografías simples, frotis sanguíneo o de piel, fotos de una lesión) y pedir a Gemini que describa los hallazgos visibles. Es fundamental recordar que el análisis de imágenes por IA en la versión gratuita limitada, no es para diagnóstico definitivo, sino para identificación de patrones y sugerencia de interpretación. GEMINI ADVANCED: CARACTERÍSTICAS DE LA VERSIÓN DE PAGO La suscripción a Gemini Plus y Pro (parte del plan Google AI Pro) ofrece una serie de mejoras significativas para el profesional que requiere mayor capacidad y rendimiento: • Acceso a modelos más potentes: Utiliza la versión más avanzada y con mayor capacidad de razonamiento de Gemini (actualmente 2.5 Pro o superior), lo que resulta en respuestas más complejas, lógicas y matizadas, esenciales para casos clínicos con múltiples variables. • Investigación profunda (deep research): Esta función permite a Gemini analizar cientos de fuentes en tiempo real para generar informes exhaustivos, lo que es invaluable para el análisis de casos clínicos raros o la redacción de estudios recapitulativos. • Capacidades multimodales avanzadas: Proporciona mejor rendimiento en el análisis de imágenes, gráficos y datos, lo que permite al veterinario subir un historial clínico completo con imágenes y pedir un análisis coherente de todos los elementos. • Integración con Google Workspace: Permite el acceso a Gemini directamente en herramientas como Google Docs, lo que facilita la redacción de informes o artículos científicos (como el presente). • Límites de uso superiores: Mayor capacidad de procesamiento para manejar grandes volúmenes de texto o datos simultáneamente.


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EDITORIAL

La inversión en la versión de pago se justifica para aquellos profesionales involucrados en investigación, docencia o el manejo de casos de referencia complejos que requieren el máximo poder de análisis. CONCLUSIÓN Consideraciones éticas. El uso de herramientas como Gemini y otras IAs en la práctica veterinaria debe regirse por la ética y el rigor científico. La IA es un amplificador de la capacidad humana, no un sustituto. El veterinario siempre debe aplicar su criterio, experiencia y juicio profesional para validar cualquier información o sugerencia generada por medio de la IA. El uso responsable de la IA tiene el potencial de reducir el tiempo de diagnóstico, personalizar tratamientos y liberar al profesional de tareas de búsqueda tediosas, lo que permite dedicar más tiempo a la atención directa del paciente y a la comunicación con el cliente. Para complementar la presente guía, se recomienda analizar el tutorial en YouTube para una demostración visual y práctica del uso de la aplicación: CURSO COMPLETO de GEMINI (Google)

(2026) | [GRATIS], en la siguiente liga. https://youtu.be/a-fX3GEWjBY?si=PpOUTUN2bZBZcOeJ El video ofrece una visión completa de la herramienta gratuita de Google Gemini. Pues se considera relevante para que los veterinarios no expertos conozcan las opciones y e interactúen con la IA de manera efectiva. REFERENCIAS 1.

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Marrone B, Pardi, P. The role of artificial intelligence in veterinary medicine: A review. J Vet Intern Med 2024; 38(1): 110-20. García-Sánchez L, Rodríguez-Martínez A. Inteligencia artificial para el análisis de grandes conjuntos de datos clínicos veterinarios. Advances in Veterinary Science 2022; 9(4): 215-30. Google. Acerca de Gemini: La familia de modelos de IA de Google. [Internet]. [Citado el 12 de octubre de 2025]. Disponible en: [https://www.google.com/ search?q=https://www.gemini.google/about] Fernández J, Morales R, Pérez S. Desafíos éticos en la implementación de la inteligencia artificial en medicina veterinaria. Bioética y Medicina Veterinaria 2023; 12(1): 45-62. Academia Veterinaria. El futuro del diagnóstico: IA en radiología y patología veterinaria. Vet Insights Magazine 2024; 5(2): 33-40.

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Rocha-Alvarado NY, et al. Implicaciones electromagnéticas en la insuficiencia cardíaca congestiva en gatos

AAMMVEPE RTÍCULO INVESTIGACIÓN 2026;DE 37 (1): 8-14

AMMVEPE Vol. 37, No. 1 • Enero-Abril 2026 pp 8-14

Implicaciones electromagnéticas en la insuficiencia cardíaca congestiva en gatos Electromagnetic implications in congestive heart failure in cats Nidia Yesenia Rocha-Alvarado,* Ismael Hernández-Ávalos,§ Saúl Escobedo-Aguirre,† José Luis Muciño-Hernández,¶ Ernesto Marín-Flamand,¶ Rubén Arturo Torres-León‡ RESUMEN

ABSTRACT

La insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) en gatos es una patología progresiva que compromete la función cardíaca, altera la circulación sanguínea y genera afectaciones en diversos órganos debido a la mala perfusión. El corazón trabaja a partir de la formación de señales eléctricas desde el nodo sinoauricular hasta los miocitos conducentes o fibras de Purkinje. Estas señales eléctricas crean campos magnéticos medibles, los cuales aportan información importante sobre la evolución de la enfermedad cardíaca. Diversos estudios en humanos con enfermedades cardiovasculares y modelos animales han demostrado que existen alteraciones en los patrones eléctricos y magnéticos del corazón, lo que sugiere que la identificación de estos cambios podría contribuir al desarrollo de nuevos métodos de monitorización no invasiva que promuevan un diagnóstico temprano de esta patología. En este trabajo se revisan los fundamentos anatomo-fisiológicos y electromagnéticos del corazón, así como los mecanismos de remodelación miocárdica y sus repercusiones en la actividad eléctrica. Además, se realiza una comparación de las ventajas y limitaciones de la magnetocardiografía (MCG) frente al electrocardiograma (ECG) en el diagnóstico de la ICC felina, proponiendo sus posibles aplicaciones en la clínica. En conclusión, la MCG representa una herramienta complementaria prometedora para la detección temprana de alteraciones eléctricas en gatos con ICC, con potencial para mejorar la forma de diagnóstico y monitorización de esta patología.

Congestive heart failure (CHF) in cats is a progressive condition that impairs heart function, disrupting blood circulation and causing damage to various organs due to poor perfusion. The heart operates through electrical signals that originate in the sinoatrial node and propagate through the Purkinje fibers. These signals generate measurable magnetic fields, which provide important information about the progression of heart disease. Several studies in humans with cardiovascular disease and in animal models have shown alterations in the heart’s electrical and magnetic patterns, suggesting that identifying these changes could inform the development of new non-invasive monitoring methods that facilitate early diagnosis of this condition. This work reviews the anatomical-physiological and electromagnetic fundamentals of the heart, as well as the mechanisms of myocardial remodeling and their impact on electrical activity. Additionally, the advantages and limitations of magnetocardiography (MCG) and electrocardiography (ECG) for diagnosing feline CHF are compared, and their potential clinical applications are proposed. In conclusion, MCG is a promising complementary tool for the early detection of electrical alterations in cats with CHF, with the potential to improve diagnosis and monitoring of this condition.

Palabras clave. Insuficiencia cardíaca congestiva, magnetocardiografía, fisiopatología cardíaca, gatos.

Key words. Congestive heart failure, magnetocardiography, cardiac pathophysiology, cats.

INTRODUCCIÓN La insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) en gatos es una alteración progresiva y multifactorial que representa un desafío clínico debido a la dificultad para detectar sus signos de forma temprana.

Esta enfermedad se caracteriza por la incapacidad del corazón para mantener un gasto cardíaco adecuado aun con la activación de mecanismos compensatorios neurohormonales, los cuales, aunque inicialmente intentan preservar la función, progresivamente se vuelven insuficientes

* Medicina Veterinaria y Zootecnia. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. UNAM. § Departamento de Ciencias Biológicas. Farmacología Clínica y Anestesia Veterinaria. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. UNAM. † Patología Sistémica. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. UNAM. ¶ Patología General. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. UNAM. ‡ Fisiología Veterinaria. Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. UNAM Correspondencia: Dr en C. Ismael Hernández-Avalos Correo electrónico: ismael.hernandez@cuautitlan.unam.mx

y contribuyen al deterioro hemodinámico y estructural del miocardio, lo que conduce a hipoperfusión tisular, congestión venosa y edema pulmonar. 1 Entre las principales consecuencias de la ICC se encuentran la cardiomiopatía hipertrófica y restrictiva, que son capaces de generar disfunciones sistólicas y diastólicas con distintos grados de remodelación estructural y eléctrica del miocardio.2,3 El tejido miocárdico es un sincitio funcional de células excitables que genera campos eléctricos y magnéticos detectables fuera del cuerpo. Estos campos pueden ser interpretados como múltiples vectores que describen el origen y la dirección de los potenciales de acción y permiten determinar alteraciones en la


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conducción eléctrica.4-6 En condiciones patológicas, como la ICC, la remodelación miocárdica modifica la dirección, intensidad y estabilidad del dipolo cardíaco, lo que puede medirse con precisión mediante la magnetocardiografía (MCG).7 En la práctica veterinaria, el diagnóstico electrocardiográfico es una herramienta fundamental para la identificación de arritmias; sin embargo, su capacidad para reflejar cambios sutiles en la propagación eléctrica puede ser limitada si se compara con la MCG.7,8 El electrocardiograma (ECG) registra únicamente la suma del potencial eléctrico superficial y, aunque detecta patrones caóticos como la fibrilación ventricular, no permite distinguir la complejidad tridimensional del impulso, localizar focos ectópicos profundos ni evaluar asincronía intraventricular con precisión. En contraste, la MCG ofrece una alternativa más sensible, capaz de detectar variaciones magnéticas mínimas, sin necesidad de blindaje, sin contacto directo con el paciente y sin ser afectada por la conductividad de los tejidos o el entorno.9 En el presente trabajo se hace una revisión de los fundamentos anatomo-fisiológicos y electromagnéticos del corazón, así como de los mecanismos de remodelación miocárdica y sus repercusiones en la actividad eléctrica. Además, se realiza una comparación de las ventajas y limitaciones de la MCG frente al ECG en el diagnóstico de la ICC felina, proponiendo sus posibles aplicaciones en la clínica. Anatomo-fisiología cardíaca El corazón es una bomba que se encarga de distribuir la sangre por todo el cuerpo. Está dividido en cuatro cavidades: dos atrios (izquierdo y derecho) y dos ventrículos (izquierdo y derecho). En la circulación menor y mayor se involucra de primera instancia la llegada de sangre que contiene niveles fisiológicos de dióxido de carbono (CO2) llegando al atrio derecho (35-45 mmHg), después pasa a través de la válvula atrioventricular derecha al ventrículo derecho, de ahí es impulsada por la arteria pulmonar hacia los pulmones, donde se llevará a cabo el intercambio de

gases. De esta manera, la sangre oxigenada se incorporará al atrio izquierdo por las venas pulmonares, pasando al ventrículo izquierdo por la válvula atrioventricular izquierda. Finalmente, en este sitio será eyectada hacia el cuerpo a través de la arteria aorta.10 En este sentido, el tejido miocárdico posee propiedades electrofisiológicas que garantizan la sincronización del latido cardíaco. Entre ellas destacan el automatismo, entendido como la capacidad de generar potenciales de acción de manera espontánea; el cronotropismo, que regula la frecuencia con la que se producen dichos impulsos bajo la influencia del sistema nervioso autónomo (SNA) y los factores hormonales; el inotropismo, relacionado con la fuerza contráctil del miocardio durante la sístole; y el dromotropismo, que define la velocidad de conducción del estímulo eléctrico a lo largo del sistema cardíaco. La interacción de todas estas características asegura un buen bombeo y, en consecuencia, una buena perfusión tisular.11 La función hemodinámica del corazón depende de varios parámetros, entre los cuales se encuentran la precarga, la poscarga, la contractilidad y el gasto cardíaco. La precarga corresponde al volumen de sangre que expande el ventrículo al final de la diástole, mientras que la poscarga representa la resistencia que el ventrículo debe superar para eyectar la sangre. La contractilidad se refiere a la fuerza de contracción intrínseca del miocardio, y el gasto cardíaco se refiere al volumen total de sangre bombeado por el corazón en un minuto, resultado de la frecuencia cardíaca y el volumen sistólico.12 Una alteración en cualquiera de estos parámetros puede comprometer la perfusión tisular y dar pie al desarrollo de la insuficiencia cardíaca. Electrofisiología cardíaca El potencial de acción cardíaco consta de cinco fases fundamentales (0-4) que reflejan los cambios que tienen las células durante el flujo de los iones a través de la membrana celular. En la fase 0, ingresa rápidamente sodio a la célula, lo que produce una despolarización; la fase 1

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corresponde a una ligera repolarización ante el ingreso de potasio a la célula; la fase 2 o meseta refleja el ingreso de calcio que se va a encargar de controlar la salida de potasio, permitiendo la contracción del miocardio; en la fase 3, el potasio sale y la célula regresa a su potencial en reposo; finalmente la fase 4 restablece las condiciones iónicas mediante el intercambio sodio-potasio por la bomba Na+/ K+-ATPasa.13 Desde el punto de vista eléctrico, el corazón actúa como un sincitio funcional en el que los potenciales de acción se propagan de manera coordinada a través de un sistema especializado de conducción. Los impulsos eléctricos generados por el miocardio estimulan el latido (contracción) del corazón, mediante señales eléctricas que se originan en el nodo sinoauricular (SA), una estructura localizada en la pared de la aurícula derecha que actúa como marcapasos natural. Las células del nodo SA poseen una permeabilidad iónica especial que les permite generar potenciales de acción de manera espontánea, sin estimulación externa. Esta capacidad se debe a la entrada de sodio y calcio a través de canales específicos, lo que provoca una despolarización gradual hasta alcanzar el umbral que desencadena un nuevo potencial de acción.14 Una vez que inicia el impulso eléctrico en el nodo SA, la despolarización se propaga a través de las aurículas por medio de uniones tipo gap. Estas uniones permiten la conducción de los estímulos eléctricos, dando como resultado la contracción de las aurículas.11 Desde el nodo atrioventricular (AV), el impulso eléctrico continúa al haz de His, que desciende por el tabique interventricular y se divide en ramas izquierda y derecha. Estas ramas se propagan en la red de fibras de Purkinje, las cuales van a distribuir la despolarización a todo el miocardio ventricular. Las fibras de Purkinje poseen una velocidad de conducción muy elevada (de 2 a 4 m/s), lo que permite que los ventrículos se despolaricen al mismo tiempo, generando una contracción simultánea.14 La frecuencia cardíaca va a depender de las demandas físicas, del nivel de estrés o de los aspectos hormonales (Figura 1).


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Figura 2. Sistema eléctrico del corazón, obtenida de: https://www.sociedadsadec.org.ar/el-sistema-electrico-del-corazon-que-es-una-arritmia/

En condiciones fisiológicas, la conducción eléctrica del corazón se caracteriza por su sincronía y estabilidad; sin embargo, en procesos patológicos, como la ICC, la remodelación y fibrosis del miocardio interrumpen la continuidad eléctrica entre los cardiomiocitos. Estas alteraciones producen bloqueos, despolarizaciones aberrantes que modifican el patrón del dipolo cardíaco, por lo que al momento de analizarlo es posible encontrar estos cambios como arritmias, cambios en la amplitud de las ondas de ECG y alteraciones en el campo magnético cardíaco.5,7,15 Ley de Biot-Savart La actividad eléctrica del corazón puede describirse como el movimiento de cargas a través del miocardio, y también como la generación simultánea de un campo magnético asociado a dicha corriente. De acuerdo con la ley de Biot-Savart, toda

corriente eléctrica que pase a través de un cable dará como resultado un campo magnético perpendicular al sitio de emisión de la corriente eléctrica. Según esta ley, mientras mayor sea la intensidad eléctrica, más grande será el campo magnético; y cuanto más lejos se encuentre el punto de medición, más débil será dicho campo.16 En este contexto, las corrientes que viajan a lo largo de las fibras cardíacas durante el potencial de acción originan un dipolo magnético y dinámico, cuya orientación y magnitud cambian a lo largo del ciclo cardíaco. Por ello, la actividad eléctrica cardíaca y el campo magnético que la acompaña no son fenómenos independientes, son dos expresiones inseparables del mismo evento biofísico que ocurre durante la despolarización y repolarización de las células cardíacas.17 Cada fase del potencial de acción ventricular produce un patrón magnético característico. La entrada de sodio durante

la fase 0 origina el componente magnético equivalente al complejo QRS; la meseta de calcio contribuye a la estabilidad del campo durante la sístole mecánica; la salida de potasio en la fase 3 genera el equivalente a la onda T. A diferencia del campo eléctrico, el campo magnético no se ve alterado por la conductividad de los tejidos tales como el pulmón, piel o grasa, lo que permite obtener señales más puras y sin interacciones externas. Esta propiedad permite una menor interferencia por conductividad tisular, lo que hace posible medir la actividad electromagnética del corazón de forma completamente no invasiva mediante la técnica denominada MCG.9 La MCG es una técnica que se encarga de registrar campos biomagnéticos que se basa en el uso de sensores ultrasensibles o SQUIDs (Superconducting quantum interference devices), capaces de detectar variaciones extremadamente pequeñas en dicho campo magnético. Estos detectores funcionan por superconductividad y, en general, se ubican en cámaras blindadas para eliminar todo tipo de ruido magnético externo para evitar al máximo cualquier interacción. La señal que se obtiene corresponde a la dirección y magnitud de las corrientes cardíacas, proporcionando la posibilidad de mapear la conducción eléctrica.5,7 Para obtener un registro de MCG no es necesario tener un contacto directo con el paciente. El animal se coloca en posición de decúbito ventral o sentado, mientras que los sensores capturan el campo magnético tridimensional proveniente del tórax. Posteriormente, se aplica un procesamiento algorítmico que permite generar mapas isomagnéticos, vectores y curvas temporales análogas a las ondas del ECG. Este enfoque permite localizar áreas de conducción lenta, fibrilaciones ventriculares mínimas y arritmias.9 Comparativamente con el ECG, la MCG ofrece una mayor sensibilidad y capacidad para detectar alteraciones miocárdicas sutiles. Mientras que el ECG refleja diferencias de potencial asociadas a señales influenciadas por el tejido circundante, la MCG registra directamente el campo magnético generado por las corrientes eléctricas.4


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Insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) La ICC en gatos es una enfermedad crónico-degenerativa de mal pronóstico en la que se presenta una incapacidad progresiva para mantener las presiones venosas/capilares normales y el gasto cardíaco o la presión sanguínea sistémica en parámetros fisiológicos. En general, la ICC se produce en consecuencia de otras enfermedades cardíacas graves de diversa naturaleza, tales como disfunción sistólica o diastólica.18 En medicina felina, la principal causa de ICC es la cardiomiopatía hipertrófica (MCH), aunque también se observan casos asociados a cardiomiopatía restrictiva y cardiomiopatía dilatada secundaria a deficiencia nutricional. Independientemente de la etiología, la ICC surge cuando el deterioro morfofuncional del miocardio provoca una disminución de la función sistólica, es decir, una alteración del llenado diastólico o ambas.1,2 Cuando hay una disfunción sistólica, se presentan diversas variables capaces de alterar el flujo de sangre a la arteria aorta, y aunque afecta principalmente a la frecuencia cardíaca, también se pueden ver afectadas la contractilidad de los miocitos cardíacos, la precarga y la poscarga. Así entonces, el ventrículo izquierdo se dilata para compensar esta enfermedad; no obstante, en gatos con ICC izquierda, el edema pulmonar puede aparecer desde el inicio de la disfunción miocárdica debido al incremento temprano de la presión de llenado en la aurícula izquierda.2,3 En el caso de la disfunción diastólica, esta puede presentarse en dos casos: ya sea que la relajación miocárdica sea precoz o que el llenado sea tardío; en ambos casos, se debe principalmente a la alteración de la elasticidad en la pared ventricular. Cuando un ventrículo es menos elástico o más rígido de lo normal, para cualquier volumen dado de sangre que llena la cámara en diástole, la presión diastólica es mayor. La mayoría de las disfunciones diastólicas son lo suficientemente graves como para causar ICC debido a fibrosis miocárdica. En gatos, la fibrosis suele originarse a partir de procesos como la hipertrofia

concéntrica del ventrículo izquierdo, que reduce la perfusión subendocárdica y favorece la isquemia, la activación crónica del sistema renina-angiotensinaaldosterona, la liberación de citocinas profibróticas y el remodelado patológico inducido por sobrecarga de presión. Estos mecanismos, en conjunto, promueven la acumulación de colágeno y la pérdida de la distensibilidad ventricular, produciendo disfunción diastólica.1 En gatos, la MCH es un engrosamiento anormal del ventrículo izquierdo que reduce, en caso de ser concéntrica, la distensibilidad ventricular y compromete el llenado diastólico, afectando la poscarga. Esta alteración provoca que la sangre no pueda desplazarse con normalidad hacia el ventrículo durante la diástole, generando un “embotellamiento” retrógrado hacia la aurícula izquierda y posteriormente hacia las venas pulmonares. En este fenómeno congestivo, la acumulación de sangre en la circulación pulmonar incrementa la presión hidrostática capilar y culmina en la extravasación de líquido hacia el intersticio y los alvéolos, produciendo congestión pulmonar y edema cardiogénico.1 Sin embargo, antes de que la congestión vascular sea clínicamente evidente o detectable mediante radiografía o electrocardiografía, el miocardio ya presenta alteraciones sutiles en la arquitectura eléctrica, como asincronía, dispersión de la repolarización y variaciones del dipolo cardíaco, particularmente cuando existe hipertrofia temprana o fibrosis incipiente. Estas modificaciones electromagnéticas preceden a los cambios estructurales y hemodinámicos visibles, lo que sugiere que técnicas sensibles como la MCG podrían identificar la disfunción temprana en etapas donde los métodos convencionales aún muestran parámetros normales.5 Además de los cambios morfológicos, la ICC implica una alteración de la fisiología eléctrica del corazón. La fibrosis intersticial del miocardio remodelado actúa como una barrera para la conducción eléctrica normal y da pie a la aparición de bloqueos y arritmias. Los miocitos cardíacos pierden continuidad eléctrica debido a la discontinuidad de las uniones gap, lo que retrasa el impulso eléctrico,

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provocando despolarizaciones asincrónicas. Aunque estas alteraciones pueden ser visibles con el ECG, la resolución espacial de esta técnica es limitada, pues solo registra la suma superficial de los potenciales eléctricos. En cambio, la MCG detecta directamente los campos magnéticos generados por la propagación intramiocárdica, lo que permite identificar patrones de asincronía y focos de conducción lenta con mayor sensibilidad sin distorsiones por la conductividad de los tejidos.4,5,7 En los gatos, la pérdida de sincronía entre miocitos cardíacos puede provocar taquiarritmias auriculares, complejos ventriculares prematuros o fibrilación auricular. Cuando un paciente felino desarrolla esto, se puede relacionar con un indicador de progresión de la enfermedad y asociarlo a un pronóstico más desfavorable.8 Por tanto, la ICC en gatos debe entenderse como un trastorno hemodinámico que involucra un proceso complejo donde la estructura, la mecánica y la arquitectura electromagnética del corazón se ven comprometidas desde etapas muy tempranas. Estas modificaciones eléctricas y magnéticas preceden a los cambios clínicos y hemodinámicos visibles, por lo que pueden pasar inadvertidas en pruebas convencionales como el ECG. En este contexto, la MCG ofrece ventajas considerables: es una técnica no invasiva, no se ve afectada por la conductividad de los tejidos y permite detectar alteraciones sutiles de la propagación eléctrica, lo que la posiciona como una herramienta valiosa para identificar disfunción subclínica en gatos con riesgo de ICC.19 Mecanismos compensatorios de la ICC A pesar de que la enfermedad suele ser fatal, el organismo intenta producir una respuesta para mantener la homeostasis en el organismo. Los mecanismos compensatorios son todos aquellos cambios anatómicos, funcionales y humorales que intentan normalizar el gasto cardíaco ante una disminución patológica de la función sistólica.20,21 A nivel fisiopatológico, la ICC se desencadena por cambios hemodinámicos


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que inicialmente funcionan como mecanismos compensatorios. Un aumento de la precarga intenta mantener el volumen sistólico mediante la distensión ventricular, mientras que la activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona y del sistema simpático busca incrementar la frecuencia cardíaca y la contractilidad para preservar el gasto cardíaco. Estos mecanismos, aunque beneficiosos al inicio de la enfermedad, se vuelven un problema a largo plazo; primero, porque la sobrecarga de presión y volumen desencadena la hipertrofia concéntrica o excéntrica, y segundo, porque se favorece la fibrosis intersticial y la remodelación del miocardio.12 En el caso de los gatos, la ICC como causa principal de muerte súbita no es muy común, ya que aproximadamente 1 de cada 10 gatos morirá por ICC; sin embargo, el porcentaje puede aumentar

si está asociada a otra etiología, tal como la MCH, en donde 5 de cada 10 gatos morirán por esta causa.2 Electromagnetismo e ICC Cuando se obtiene un diagnóstico de ICC, no solo se debe entender que el corazón no bombea bien, sino que también se debe explicar cómo se están conduciendo los estímulos eléctricos a través del sistema de inervación intrínseco. Así, en general, la ICC deriva en una disfunción eléctrica y/o hemodinámica en conjunto.16 Por ejemplo, un gato con CMH no sólo tiene dificultad para llenar y eyectar sangre, sino que también puede presentar puntos fibróticos, mismos que interrumpen las uniones tipo gap entre cardiomiocitos y crean regiones de conducción lenta o incluso las bloquean. La distancia aumentada entre las fibras musculares, la

desorganización estructural y el aumento de la poscarga modifican la forma en que las corrientes eléctricas se distribuyen durante el complejo QRS. Estudios en modelos animales han demostrado que este tipo de remodelaciones miocárdicas genera un QRS magnético más disperso y un eje magnético menos uniforme, lo cual es detectado con mayor precisión por la MCG.5,7 La MCG ha demostrado que, en estas condiciones, el dipolo magnético pierde estabilidad y la intensidad del campo disminuye.9 Estos cambios electromagnéticos se relacionan con alteraciones hemodinámicas y estructurales de la ICC, lo que sugiere que la MCG podría ser una herramienta más sensible para detectar asincronías eléctricas prematuras, incluso antes que el ECG convencional. De igual forma, la evidencia sugiere que la ICC produce un patrón electromagnético

Figura 2. Magnetocardiografía en modelos animales. Se observa una configuración experimental típica utilizada para el estudio MCG de animales pequeños con sistema CMI 3649a. (A) Registro MCG sin contacto no invasivo e imágenes de la fuente. (B) Procedimiento para estudio electrofisiológico mínimamente invasivo simultáneo con un solo CA para registro de potenciales de acción monofásicos múltiples de la superficie epicárdica, localizable con el mapeo MCG y la solución inversa EMD (flecha sólida en círculo rojo en (C)), obtenida de:5 https://doi.org/10.3389/fcvm.2023.1232882


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distinto al de un corazón sano: en el que el dipolo eléctrico se vuelve inestable, los vectores eléctricos pierden sincronía y los campos magnéticos se dispersan e incluso se fragmentan.4 Perspectivas de uso clínico-diagnóstico a futuro en medicina veterinaria Esta técnica ha demostrado un alto rendimiento, una buena relación señalruido y un gran número de canales de medición. Las posiciones relativas fijas de los sensores sin contacto garantizan una alta reproducibilidad, apoyando estudios farmacológicos de alta seguridad,9 manteniendo una gran capacidad para mapear la actividad eléctrica cardíaca con alta resolución en entornos hospitalarios sin necesidad de blindaje especial. En un futuro, la expectativa sugiere que la MCG primero se usará como complemento del ECG tradicional, pero podría convertirse en una alternativa más rápida y eficiente para evaluar la función eléctrica del corazón, especialmente útil en centros veterinarios con muchos pacientes, ya que puede realizarse en menos tiempo que un ECG estándar, incluso en individuos con movilidad reducida.5,7 No obstante, la MCG en animales se encuentra mayoritariamente en el ámbito experimental. Diversos grupos han empleado modelos animales para validar la sensibilidad de la técnica en la detección de la asincronía eléctrica, fibrilación auriculoventricular, zonas de conducción lenta, bloqueos atrioventriculares, entre otros, demostrando una mayor sensibilidad frente al ECG tradicional en términos de resolución espacial y estabilidad de señal,5,9 lo que puede proporcionar información valiosa para futuras aplicaciones veterinarias (Figura 2). La MCG tiene un potencial creciente en la cardiología experimental y clínica para la detección de alteraciones eléctricas asociadas a fibrosis, bloqueos de conducción y disincronía ventricular.22 Entre sus mayores limitantes está el costo elevado; no obstante, su implementación puede ser costosa para la práctica veterinaria de rutina; ya que aún existe una disponibilidad

limitada, en parte porque requiere equipos especializados y personal capacitado, lo que restringe, actualmente, su uso a centros de investigación. Finalmente, se debe destacar que la MCG podría ofrecer ventajas significativas para la cardiología felina. En primera instancia, permitiría la detección temprana de remodelación eléctrica en gatos con MCH subclínica, antes de que aparezca cualquier tipo de manifestación clínica. De igual forma, su capacidad para generar mapeos tridimensionales del campo magnético cardíaco facilitaría la identificación de áreas de conducción lenta, lo que podría mejorar la detección de pacientes con riesgo de arritmias. Finalmente, por su cualidad no invasiva, permitiría una monitorización más cómoda para el paciente con la menor cantidad de estrés durante el manejo.23 CONCLUSIONES La ICC en gatos continúa siendo un gran reto clínico debido a que los cambios eléctricos y estructurales que acompañan al corazón con esta patología no siempre son fáciles de identificar a tiempo. El ECG sigue siendo útil y accesible, pero en felinos presenta limitaciones importantes, ya que no siempre refleja la magnitud de las alteraciones y en ocasiones pasa por alto diversas variaciones sutiles que tendrán un gran impacto en la función cardíaca conforme avance la enfermedad. La MCG es una técnica que permite registrar la actividad eléctrica del corazón sin contacto directo, sin necesidad de blindaje, en poco tiempo y sin necesidad de sedar al paciente, con una sensibilidad mayor para detectar cambios en la dinámica del dipolo eléctrico, que en la ICC pueden volverse débiles e inestables. Aunque la mayoría de la evidencia disponible proviene de estudios en humanos, donde ya se ha mostrado su utilidad para detectar arritmias y alteraciones en un estadio temprano, la posibilidad de extrapolar su aplicación a gatos abre una ventana de oportunidad para diagnósticos más precisos. Si bien todavía falta investigación veterinaria específica, empezar a explorar esta

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herramienta en felinos podría significar un avance real hacia una cardiología más exacta. En este sentido, la MCG no se plantea como un sustituto inmediato del ECG, sino como un complemento muy valioso que en el futuro podría ayudar a mejorar el diagnóstico, seguimiento y calidad de vida de gatos con ICC, MCH y otras enfermedades cardíacas. REFERENCIAS 1.

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ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN

Valadez-Azúa R, et al. Loberros de ayer, calupohs de hoy.

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AMMVEPE 2026; 37(1): 15-33 AMMVEPE Vol. 37, No. 1 • Enero-Abril 2026 pp 15-33

Loberros de ayer, calupohs de hoy Yesterday's wolf-dogs, today's calupohs Bernardo Rodríguez-Galicia,* Raúl Valdez-Azúa* RESUMEN

ABSTRACT

Los híbridos de lobo y perro, son una forma de cánido doméstico creada por la civilización mesoamericana con el fin de crear organismos con identidad simbólica dual, han sido reconocidos desde hace más de dos décadas en diversos lugares, casi siempre ligados a contextos ceremoniales. No obstante, se conoce muy poco acerca de cómo tenía lugar la interacción entre personas e híbridos (llamados por nosotros “loberros”) al interior de una comunidad, su manejo y empleo individual. Una colección de 23 individuos reconocidos en el centro de barrio de Teopancazco, en Teotihuacán, fue estudiada a fin de reconocer aspectos individuales a nivel antigüedad, contexto, posible empleo, edad, sexo y dimensiones. Los resultados indicaron que en su mayoría fueron animales inmaduros o adultos jóvenes, que la gran mayoría de los restos manifestaron alteraciones relacionadas con la cocción, que los contextos básicos estaban relacionados con actividades rituales, en especial aquellas en las que se requería a un ejemplar que representara el simbolismo del lobo. Sus dimensiones y su comparación con otros ejemplares reconocidos en el centro de Mesoamérica llevaron a la propuesta de que todos eran híbridos de segunda generación y que los de primera generación estaban reservados a grandes ceremonias ligadas a los principales templos de Teotihuacán o de MéxicoTenochtitlan. Finalmente, información derivada del calupoh, raza mexicana creada a través de la cruza selectiva de perro y lobo, permitió extrapolar diversas pautas de su conducta y con ello visualizar a los estos loberros como cánidos fuertes, muy reactivos al hombre, impredecibles en su respuesta, poco sociales, que requerían del cuidado de especialistas, todo lo cual llevaría a la idea de que su vida, que podría medirse en términos de meses, estaba siempre definida por la llegada de ceremonias que requerían de su presencia.

The dog-wolf hybrids, a form of domestic canid created by the Mesoamerican civilization in order to create organisms with a dual symbolic identity, have been recognized for more than two decades in different places, almost always linked to ceremonial contexts. However, very little is known about how the interaction between people and hybrids (called “loberros”) took place within a community, their management and individual use. A collection of 23 individuals recognized in the neighborhood center of Teopancazco, Teotihuacan, was studied in order to recognize individual aspects of antiquity, context, possible employment, age, sex and dimensions. The results indicated that most of them were immature animals or young adults, that the great majority showed alterations related to cooking, that the basic contexts were related to ritual activities, especially those in which a specimen representing the symbolism of the wolf was required. Their dimensions and their comparison with other specimens recognized in central Mesoamerica led to the proposal that they were all second-generation hybrids and that the first-generation ones were reserved for large ceremonies linked to the main temples of Teotihuacan or Mexico-Tenochtitlan. Finally, information derived from the calupoh, a Mexican breed created through the selective crossbreeding of dog and wolf, made it possible to extrapolate various behavioral patterns and thus visualize these wolfhounds as strong canids, very reactive to man, unpredictable in their response, not very social, requiring the care of specialists, all of which would lead to the idea that their life, which could be measured in terms of months, was always defined by the arrival of ceremonies that required their presence.

Palabras clave. Híbridos de lobo y perro, Teopancazco, Teotihuacán, Mesoamérica, calupoh.

Key words. Dog-wolf hybrids, Teopancazco, Teotihuacan, Mesoamerica, calupoh.

INTRODUCCIÓN Para todo interesado en la canofilia mexicana ligada a las razas que se consideran oriundas del país, es muy importante conocer su relación con las culturas del México antiguo, incluyendo su propio origen, algo que hace medio siglo era impensable ante la falta de estudios arqueozoológicos. Ya en el presente se ha construido una muy detallada historia del xoloitzcuintle y sobre el perro chihuahueño el avance ha sido lento, pero los *

estudios de su ADN demuestran un origen mesoamericano.1,2 Un recién llegado a este mundo es el calupoh, raza mexicana creada en 2016 y cuya base original fue la cruza controlada de perros y lobos,3 seguida por varios años de trabajo acorde con la normatividad establecida por las instituciones canófilas. Una justificación del esfuerzo fue el antecedente cultural de que este tipo de perro existe en Mesoamérica desde hace más de dos mil años,4 por lo que su creación actual no era producto de un desvarío ligado a

Laboratorio de Paleozoología y Arqueozoología. Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM.

Correspondencia: MVZ Raúl Valadez-Azúa Correo electrónico: raul_valadez@hotmail.com

una noche de copas, sino el interés en crear una raza mexicana que formaba parte de nuestras tradiciones antiguas. Dentro de todo nuestro conocimiento alrededor de una raza de perro, aquello vinculado con lo antiguo es tan relevante como su presente, ya que en el “antes” tenemos su propio origen, la razón cultural de ello y su sobrevivencia posterior vinculado con su uso, su valoración por las culturas con las que compartió, los esquemas de relación perro-humano, la justificación de su existencia posterior y su adecuación continua a nuestros intereses. Ya finalmente llegamos al presente, en el que vemos la fotografía final del perro en cuestión con una larga historia de por medio equivalente a un álbum


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de fotos que le muestran en diferentes momentos. ¿Y que hay respecto de un personaje como el calupoh? Los antecedentes culturales mencionados refieren a la práctica de formación de híbridos de lobo y perro con fines rituales, aunque debemos dejar claro que este perro es una raza constituida y no una mezcla. Sobre los segundos, la tradición existió desde dos o tres siglos antes de nuestra era y se mantuvo hasta el siglo XVI. Posteriormente desapareció, al menos los conceptos culturales que involucraban su formación; por lo que la llegada de esta nueva raza, de alguna forma revitaliza el tema y abre la opción de que, conociéndolo más, es posible comprender mejor ese universo precedente relacionado con el perro, el lobo y el individuo mesoamericano. Los aspectos relacionados con los híbridos, por ejemplo su origen, su estudio a nivel osteológico y su historia general, que incluye el simbolismo, se han mostrado en diversas ocasiones,5-8 de modo que no hay mucho más que abordar; pero si es necesario conocer casos más puntuales y más precisos, sobre cómo fue la relación de sus antepasados (los híbridos de lobo y perro o “loberros”) con los habitantes de algún sitio de una cultura en particular; una cultura de la que se tenga suficiente información para construir una propuesta, misma que pueda ser comparada con la raza actual. El mejor caso que tenemos para realizar este ensayo es Teotihuacán, pues son numerosos los registros de híbridos de lobo y perro reconocidos; y en diversas ocasiones se tienen lo bastante íntegros para obtener información individual, pues han sido descubiertos en contextos que dicen mucho sobre su historia de vida. En particular se tiene el llamado “Centro de Barrio” de Teopancazco, sitio con funcio-

nes administrativas y especializado en la manufactura de vestimentas suntuarias,9,10 y en donde los loberros aparecen en diversas ocasiones a lo largo de los seis siglos de existencia de la urbe. OBJETIVOS Para cumplir con la propuesta señalada se buscará cubrir tres objetivos: 1. Analizar la colección de híbridos de lobo y perro de Teopancazco, reconstruir su esquema de vida y su empleo, así como identificar si se trataba de individuos de primera o segunda generación. 2. Reconocer los usos de la raza de en Teopancazco y comparar con los usos que se ha visto para la ciudad. 3. Comparar la información arqueológica del loberro con la información de la raza calupoh y a partir de ella reconstruir la relación loberro-cultura

teotihuacana y su vida en su condición de perro doméstico. METODOLOGÍA Para cubrir los objetivos se presenta la lista de individuos que se reconocen como probables híbridos de lobo y perro y se analiza la información osteológica, para definir en lo posible, sus características generales. En segundo lugar, se revisan los contextos asociados a cada caso, para así determinar su empleo y la dinámica dada para con sus restos hasta el momento de su hallazgo. En tercer lugar, se comparan los resultados del presente estudio, con los resultados de otros estudios con relación a sitios teotihuacanos con hallazgos de loberros y su empleo. Finalmente, se comparan los datos relacionados con los ejemplares de Teopancazco con los aspectos generales del calupoh, a fin de evaluar como habría

Figura 1. Ejemplar 36632, de final de la fase Xolalpan, reconocido como híbrido porque la rama de la mandíbula carece del ápice característico de los perros y porque a pesar de ser un juvenil de unos siete meses de edad, era 10 o 15% mayor que un perro común adulto (fotografía de Rafael Reyes).

Cuadro 1. Restos de loberro asociado a la fase Tzacualli o Miccaotli13 (elaboró Raúl Valadez). Cuarto (No de registro)

Punto de hallazgo

MNI (No esp) y restos reconocidos

Tafonomía

Caracteres individuales

Razón de su presencia en sitio de hallazgo

Otra fauna asociada

C353A/B (70580)

N465 E104 R3 (Relleno)

1(1) Primer molar inferior derecho

Sin datos

Adulto

Basura en relleno

Restos de conejo


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Cuadro 2. Loberros reconocidos para la fase Tlamimilolpa de Teopancazco3 (elaboró Raúl Valadez). Fase Tlamimilolpa temprano (200-300 d.C.) Cuarto (No. de registro)

Punto de hallazgo

MNI (No esp) y restos reconocidos

Tafonomía

Caracteres individuales

Razón de su presencia en sitio de hallazgo

Otra fauna asociada

C260 (72439)

N468 E111 R15 AA206 (ofrenda bajo piso)

1(4) Atlas, pelvis izquierda mordida, y fragmento de maxilar izquierdo con Pm4/ y M1/

Hueso cocido

Adulto

Restos de alimento ritual

Restos diversos de peces, anátidos, aves, lepóridos, tuzas,venados, perros, muchos cocidos

Basura en relleno

Restos de perro

Fase Tlamimilolpa tardío (300-400 d.C.) C6 (17556)

N459 E90 R3 (relleno)

1(1) Fragmento de maxilar derecho con M1-2/

Posiblemente cocidos

Adulto

C358D

N467 E92 AA213 R14

1(10) Dentario derecho con alveolos de de Ml/3

Huesos cocidos

Ind 5. Macho adulto muy joven, talla cercana a la del lobo

C358D

N467 E92 AA213 R14

1(1) Fíbula muy grande y deforme

Hueso cocido, manchado de ceniza y deforme

Ind 6. Subadulto

C358D

N467 E92 AA213 R14

1(1) Metacarpo izquierdo

Hueso cocido

Ind 12. Adulto de talla grande

C358D

N467 E92 AA213 R3

1(17) Huesos Dos fragmentos cocidos de cráneo, nasal derecho, fragmento de maxilar izquierdo, costilla, un fragmento de costilla, escápula derecha, húmero derecho, tibia derecha, dos vértebras lumbares, tres vértebras caudales, calcáneo y astrágalo derechos, quinto metacarpo izquierdo, cuarto metatarso derecho y falange

Ind 13. Subadulto

1(4) Pelvis izquierda, tercer metatarso derecho, diáfisis de hueso largo

Ind 19. Cría avanzada o juvenil

C358D

N467 E92 AA213 R3

Huesos cocidos o carbonizados temprano de talla grande

Restos en fosa ritual

Coral (1), pez bobo (8), tortuga de pozo (1), tortuga japonesa (1), patos (6), guajolotes (2), paloma (1), calandria (1), cáscaras de huevo, lepóridos (17), ratón (1), tuzas (2), puma (1), mapache (1), coatí (1), comadreja (1), venado (1), pecarí (1), perros comunes (14) y tlalchichi (1), todos cocidos en un evento realizado en el mes de noviembre


Valadez-Azúa R, et al. Loberros de ayer, calupohs de hoy

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sido la relación hombre-loberro en Teotihuacán.

• •

El mundo canino en Teopancazco • Las investigaciones arqueológicas del centro de barrio de Teopancazco abarcan ocho temporadas (1997-2005) y se dirigen por la Dra Linda R. Manzanilla Naim. En la investigación se definen cuatro periodos que involucran cinco fases:9 •

Fases Tzacualli y/o Miccaotli, años 1-200 de nuestra era.

Fase Tlamimilolpa, años 200 a 400 de nuestra era. Fase Xolalpan, años 400-550 de nuestra era. Fase Metepec, años 550-650 de nuestra era.

La historia reconstruida del sitio indica que se trataba de un centro administrativo con relevantes nexos con los pueblos de la costa del Golfo de México. Su relevancia fue creciendo en la medida que lo hizo la ciudad y hacia el final de la fase Tlamimilolpa tuvo lugar una serie de cambios;

en primer lugar, se desplazó a la gente ligada a las comunidades del Golfo; en segundo lugar, se hicieron profundas modificaciones a nivel arquitectónico y, en tercer lugar, se incluyó como parte de su quehacer la elaboración de vestimentas rituales, convirtiéndolo en una especie de “sastrería prehispánica”,10 actividad que mantuvo hasta el final. A lo largo de esta línea del tiempo los individuos del género Canis siempre estuvieron presentes.11-13 En total se reconocieron unos 360 individuos, reconocidos a través de elementos óseos aislados,

Cuadro 3. Loberros reconocidos para la fase Xolalpan de Teopancazco13 (elaboró Raúl Valadez). Fase Xolalpan temprano (400-500 d.C.) Cuarto (No. de registro)

Punto de hallazgo

MNI (No esp) y restos reconocidos

C162

Rellenos

1(1) Fragmento de dentario

Tafonomía

1(5) Canino, fragmentos de vértebras dorsales,

Caracteres individuales

Razón de su presencia en sitio de hallazgo

Otra fauna asociada

Adulto

Basura en rellenos

Anátido

Juvenil

Parte de ofrenda, material de manufactura

Peces, tortuga de pozo anátidos, guajolote, paseriformes, lepóridos, venado, perros, hueso trabajado

C244 (16283)

N464 E121 R2/ap2 AA34, R2/ap 2 (concentración de materiales)

C251A (66283)

N464 E119 1(2) Maxilar izquierdo R5 AA151 con Pm4/ y M1/ y (concentración falange de cerámica de desecho y lítica

Adulto

Basura en rellenos

Ave, perro

C251A (66741)

N462 E118 R1-2 1(1) Maxilar derecho AA154 (fosa con Pm3-4/ y M1-2/ de desechos)

Adulto

Restos alimentarios, ofrenda alimentaria

Cangrejo rojo, guajolote, anátidos, codorniz, paseriformes, tuza, lepóridos, venado, perros crías, juveniles y adultos, en general, varios de ellos cocidos

C154-160 (55985)

N469 E111 R1 (relleno)

Adulto

Posibles restos de pieles, quizá ofrenda en rellenos

Ave, perro

1(1) Tercer metatarso izquierdo

Huesos cocidos


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Cuadro 3. Loberros reconocidos para la fase Xolalpan de Teopancazco13 (elaboró Raúl Valadez). (cont.) Fase Xolalpan tardío (500-550 d.C.) Cuarto (No. de registro)

Punto de hallazgo

MNI (No esp) y restos reconocidos

Tafonomía

Caracteres individuales

Razón de su presencia en sitio de hallazgo

Otra fauna asociada

C251A (38154)

N465 E120 R3 (relleno)

1(1) Maxilar derecho con Pm4/ y mitad de Pm4/ izquierdo

Huesos cocidos

Adulto

Relleno con ofrenda alimentaria y de manufactura

C251A (66704)

N462 E116 Ap4/5 (entre apisonados)

1(1) Dentario derecho con I/3, C, Pm/2-4 y M/1-3

Macho adulto (3 años)

Relleno con ofrenda alimentaria y de manufactura

C251A (37128)

N464 E118 R4 (rellenos)

1(1) Epífisis de húmero derecho

Huesos cocidos

Subadulto

Relleno con ofrenda alimentaria o de manufactura

Cangrejo rojo, barracuda, peces, rana, tortuga japonesa, pato, codorniz, guajolote, anátido, paseriformes, armadillo, lepóridos, tuza, venado, perros tlalchichi.

C251 (38104, 38431)

N464-465 E120 R2-3 (relleno)

1(15) Dentario izquierdo con I /1-3; C/x; Pm/1-4 y

Huesos cocidos y con restos de tejido blanco adherido

Relleno con ofrenda alimentaria y de manufactura

Herramientas de hueso para costura, hueso trabajado.

M/1-3, cinco costillas, tres fragmentos de costilla, tercero, cuarto y quinto metatarsos izquierdos y quinto derecho C251A (36632)

N465 E118 R3 (relleno)

1(10) Fragmento de neurocráneo, dentario derecho con Cx/, Pm4/ y M1-2/ Tres fragmentos de costilla, tercera vértebra cervical, fragmento de pelvis derecha e izquierda, fémur derecho, carilla articular

C251A (35626)

N463 E119 R2 (relleno)

1(2) Parietal derecho y occipital

pequeños conjuntos de huesos o algunos individuos semicompletos. La identificación del tipo de cánido se realizó a través de la morfometría dental, craneal y de huesos largos; el

Muchos restos marcas de corte y mordidas

Huesos cocidos y tejido blanco adherido

Juvenil 7-8 meses (loberro 1ª o 2ª generación)

Relleno con ofrenda alimentaria y de manufactura

Hembra juvenil

Relleno con ofrenda alimentaria y de manufactura

género principalmente por la forma de la fosa masetérica y la edad por la osificación de las epífisis y morfología de algunos huesos.4 Las formas identificadas fueron:12

• • •

Lobos (Canis lupus baileyi), cuatro individuos. Coyotes (Canis latrans), tres individuos. Híbrido de lobo y perro (Canis lupus x familiaris), 23 individuos.


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Cuadro 4. Loberros reconocidos para la fase Metepec de Teopancazco13 (elaboró Raúl Valadez). Fase Metepec (550-650 d.C.) Cuarto (No. de registro)

Punto de hallazgo

MNI (No esp) y restos reconocidos

Tafonomía

Caracteres individuales

Razón de su presencia Otra fauna en sitio de hallazgo asociada

C44-50 (14376)

N468 E121 R9 (relleno)

1(2) Parte media de dentario derecho con Pm/2-4, M/1-2 y tercer metacarpo izquierdo

Cocidos, con huellas de mordidas humanas

Hembra adulta, 2 a 3 años de edad

Ofrenda en relleno

Lepóridos

C46-48 (15144)

N460 E121 R8 (relleno)

Huesos cocidos

Hembra adulta , 2 a 3 años de edad

Ofrenda en relleno

Codorniz

C62 (32546)

N467 E103 R3 (relleno)

1(6) Dentario derecho con I/1,2,3, Pm/1,2,3,4 y M/1,2,3, fragmento de proceso coronoide, fragmento de costilla y radio izquierdo, fragmento de escápula y fragmento de epífisis de fémur 1(2) Calcáneo derecho

Adulto

Posible basura en relleno

• • •

Híbrido de coyote y perro (Canis latrans x familiaris), tres individuos. Perro de patas cortas o tlalchichi (Canis lupus familiaris), 14 individuos. Perro común (Canis lupus familiaris), 313 individuos.

Para el caso específico de los híbridos de lobo y perro, la identificación se realiza a través de tres aspectos principales, todos ellos considerados ya como elementos diagnósticos:7,14 la morfología de la rama del dentario, la morfometría de las piezas dentales y las dimensiones de los especímenes (Figura 1). Bajo estos criterios, el valor dado a uno o a otro dependió principalmente del tipo de resto descubierto, sus características y su comparación con las colecciones comparativas presentes en el Laboratorio de Paleozoología de la UNAM. RESULTADOS

Figura 2. Plano de Teopancazco en las fases Tzacualli-Miccaotli y ubicación de espécimen de loberro descubierto (plano basados parcialmente en11).

En función de lo descrito y, tal y como se indicó, tenemos para Teopancazco 23 casos reconocidos de híbridos (Cuadros 1-4). Su presencia abarca todas las fases, aunque su número y tipo de resto varía de acuerdo con el sitio. Para la fase más temprana se reconoce un solo caso consistente en un primer


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A

D

B

c

Figura 3. Ejemplos de híbridos de lobo y perro descubiertos en contextos de la fase Tlamimilolpa. (A) maxilar de individuo 72439. Los restantes casos aparecieron en el AA213: (B) ejemplar cinco; (C) ejemplar 13; (D) individuo 19 (para más información ver texto y cuadro 2; fotografías de Rafael Reyes).

A

21

molar inferior derecho de un individuo adulto (Cuadro 1). El material aparece dentro de un espacio de deposición de basura, tierra y otros materiales dentro de cuartos, patios y demás, al cual llamamos relleno y cuyo objetivo es elevar el nivel del espacio en construcción (cuarto, patio, pasillo, etc.) antes de poner el piso como tal (Figura 2). La presencia de huesos de conejo en este mismo relleno podría ser evidencia de que se trata de restos ligados con el alimento.11,12,13 Para la siguiente fase, denominada Tlamimilolpa (Cuadro 2, figuras 3 y 4) se registra la presencia de siete individuos. En casos como el 72439 (Figura 3A), el cual aparece como parte de una ofrenda denominada Área de actividad 206 (AA206) 206 bajo el piso de un cuarto (C260) (Figura 4), se le reconoce por sus mayores dimensiones y porque las piezas dentales son 20% mayores a las de un perro. Los seis individuos restantes aparecen todos al interior de una fosa ritual de poco más de cinco metros cuadrados y metro y medio de profundo, denominada AA213 (Figura 4), en el que se realiza una ceremonia, misma que consiste en la formación de una gran hoguera y después el sacrificio y la colocación de 65 animales (o partes seleccionadas), desde un puma

B

Figura 4. Ubicación de los sitios de hallazgo (círculos rojos) de híbridos de lobo y perro al inicio de la fase Tlamimilolpa (A) y al final de la misma (B). Todos ellos aparecieron en fosas de carácter ritual (para más información ver texto y cuadro 2; planos basados parcialmente en11).


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A

B

C

C

Figura 5. Ejemplares de loberros de la fase Xolalpan de Teopancazco. Descubiertos en los cuartos C251 y C251A. (A) individuo 38104-38431, proveniente de rellenos de C251; (B) individuo 36632, descubierto en rellenos de C251A; (C) individuo 38154, también de C251A, presentándose la cara de las coronas del cuarto premolar y de los molares uno y dos (para más información ver cuadro 3 y texto; fotografías de Rafael Reyes).

A

B

Figura 6. Espacios de hallazgo de loberros en Xolalpan temprano (A) y tardío (B). Para la primera época un ejemplar apareció en C162, otro en C154-60, uno en C244 y los tres restantes en el llamado C251A, cuarto relacionado con la manufactura. Para el final de la fase Xolalpan, todos los individuos aparecieron en dicho cuarto (para más información ver texto y cuadro 3; planos basados parcialmente en11.


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huesos cocidos, lo cual involucraría su presencia como posible ofrenda alimentaria, sin embargo el lugar de hallazgo, C251 (Figura 6), fue un espacio ligado a la elaboración de vestimentas rituales y manufactura con material de origen animal, por ejemplo pieles o plumas,10,11 y la presencia simultánea de elementos de cabeza, de pies y costillas, deja abierta la posibilidad de que se tratara de una piel trabajada y dejada como ofrenda. Respecto del segundo caso, también un conjunto de huesos que destaca, se reconoce como perteneciente a un ejemplar juvenil (Cuadro 3 y figura 5B) de siete u ocho meses de edad, pero cuyas dimensiones son mayores a las de un perro adulto. Las condiciones tafonómicas y contexto de hallazgo son semejantes al caso anterior (Figura 6), aunque aparece en un espacio adjunto a C251, denominado C251A.11 La figura 6 informa acerca de los sitios donde se descubren todos estos restos. En la fase más temprana (Figura 6A). En dos casos se tienen los restos vinculados a cuartos (C162 y C154-60) de usos múltiples, pero con fuerte orientación ritual, otro más en la parte exterior del sitio, en una especie de basurero, y los 3 casos restantes aparecen en espacios de concentración de materiales y una fosa, todos dentro

de C251A, lugar ligado a la manufactura y la confección de trajes rituales. Más de un siglo después se tiene nuevas evidencias de híbridos, ya al final de la fase Xolalpan Figura 6B), todos ellos como parte de ofrendas ligadas a rellenos dentro de C251 y C251A. Finalmente se tienen los casos pertenecientes a la fase Metepec (Cuadro 4 y figura 7). Como en la época anterior, su presencia en rellenos con orientación ritual fue la pauta normal. Dos de los tres individuos (14376 y 15144) se encuentran como elementos cocidos dentro de las áreas en las que posiblemente continuaba la tradición de manufactura. La menor cantidad de individuos constituye evidencia de la progresiva decadencia de Teopancazco y de Teotihuacán en general, ya que la obtención de ejemplares o de sus partes sería más difícil. No obstante, las características generales de los materiales son muy semejantes a los de la época anterior, lo que indicaría formas de uso y tradiciones asociadas muy semejantes. ANÁLISIS DE LOBERROS Dentro del conjunto de ejemplares que se presentan se tiene todo un mosaico de

A

Figura 7. (A) Dentario derecho correspondiente al individuo 15144, descubierto en el cuarto C46-48 en la fase Metepec de Teopancazco. La rama del dentario carece de ápice en el extremo superior, evidencia de su condición híbrida. (B) Plano con los restantes lugares de hallazgo de loberros (para más información ver texto y cuadro 3; fotografía de Rafael Reyes, planos basados parcialmente en11.

B

23

caracteres que por aquí o por allá manifiestan la condición de “perros de mayor talla de lo normal con caracteres que manifiestan algún nivel de parentesco con el lobo”. Considerando el tiempo transcurrido desde el primer caso arqueozoológico reconocido de híbridos de lobos y perros en México,14 junto con el número de casos reconocido hasta hoy,8 no se tiene mucha duda acerca de la certeza del diagnóstico, pero es importante analizar parte de esta información arqueozoológica a fin de entender mejor la condición de estos ejemplares y además disponer de elementos que permitan más adelante conocer más sobre su naturaleza y origen, acorde con su existencia en un espacio urbano. •

Aspectos relacionados con la dentición. En la figura 8 se muestra un loberro de Teopancazco, el número 17556 de C6 en Tlamimilolpa temprano (Cuadro 2), mismo que comprende parte del paladar con los molares uno y dos. Al compararlo con el perro 69606 se puede constatar que este presenta piezas menos masivas y, si se compara con un híbrido del Templo de Quetzalcoatl (ind 6) se corrobora que se trata de un patrón propio de su condición biológica.


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A

B

Ind 17556 C6

Ind 69606 C351A

C

Figura 8. Comparación de la morfología de los molares 1 y 2 del híbrido 17556 descubierto en C6 (ver cuadro 2), el perro 69606 de C351A y del loberro 6 del Templo de Quetzalcoatl.15 Además de sus mayores dimensiones, estas piezas presentan una condición más robusta y compleja, lo cual permite reconocer su condición (fotografía de Rafael Reyes).

hasta coral, así como multitud de objetos manufacturados.11,12 Respecto de los loberros (Figura 4BD), en apariencia se arrojaron individuos completos de diversas edades, aunque desafortunadamente posteriores eventos de saqueo, derivan en la remoción de huesos y pérdida de mucho del material, aun así, aspectos diversos, sobre todo la talla, permiten reconocerlos; tal fue el caso del individuo 19 (Cuadro 2 y figura 3D), que, a pesar de haber muerto con unos cuatro meses de edad, su pelvis era del tamaño de la de un perro adulto. Como se indicó, hacia el 400 de nuestra era se fueron dando cambios relevantes en la dinámica del sitio de Teopancazco, tanto en la organización como en su especialización artesanal y en su arquitectura;11 esta nueva fase, llamada Xolalpan, también se caracterizó porque durante las obras de reestructuración arquitectónica, al momento de constituir el relleno se daba también la colocación de materiales que tenían un significado simbólico particular, frecuentemente asociado con las funciones que había cubierto el espacio en reestructuración, al margen de entierros u ofrendas colocadas en fosas en el mismo lugar. Tan evidente y relevante fue el descubrimiento de este proceder, así como en tipo de material asociado, por ejemplo, instrumentos para la manufactura, cráneos completos de perros, pípilos de guajolotes, restos de peces marinos y de cangrejos, a los que se le dio el nombre de “relleno con ofrenda”.10-11 ¿Y qué hay respecto de nuestros híbridos? Para tiempos Xolalpan se reconocieron 13 individuos (Cuadro 3 y figura 5), cuatro inmaduros, nueve adultos y en cinco casos los huesos mostraron evidencia de cocimiento. Nueve de los 13 casos aparecen en los rellenos o en apisonados asociados con los mismos y el resto en fosas de desechos. Por último, la mitad de los individuos aparecen al inicio de la fase Xolalpan y el resto en la parte final. Existen dos casos de particular interés por estar representados por conjuntos de huesos y no por elementos aislados (Cuadro 3, figuras 5A y B). Uno de ellos, cuyos restos corresponden a una hembra de cinco o seis años de edad, presenta


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Figura 9. Longitud anteroposterior del cuarto premolar superior y los molares uno y dos de loberros de Teopancazco Teopancazco (LBTeo), de túneles teotihuacanos (LBT), del Templo de Quetzalcoatl (LBQ), del Templo Mayor (CY), lobos recientes y perros mesoamericanos. La gráfica permite corroborar la naturaleza de los híbridos de Teopancazco (elaboró Raúl Valadez).

Figura 10. Longitud anteroposterior del primer molar inferior de loberros de Teopancazco (LBTeo), de túneles teotihuacanos (LBT), del Templo de Quetzalcoatl (LBQ), del Templo Mayor (CY), lobos recientes y perros mesoamericanos (para más información ver texto) (elaboró Raúl Valadez).


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Figura 11. Distribución gráfica de híbridos de lobo y perro de Teopancazco (LBTeo), de túneles teotihuacanos (LBT), del Templo de Quetzalcoatl (LBQ), del Templo Mayor (CY), lobos recientes y perros mesoamericanos en la longitud de la mandíbula y del primer molar inferior. Acorde con ella, los lobos y el ejemplar de Templo Mayor, quedando los perros en el extremo inferior y los restantes loberros con dimensiones poco mayores (elaboró Raúl Valadez).

•

• Figura 12. En C358D, AA213, fosa involucrada con un evento ceremonial y donde se hizo uso de numerosos cánidos (cuadro 2, figura 3C), fue posible recuperar los mejores ejemplares. Gracias a ello es posible la comparación de la escápula y húmero del híbrido definido como ejemplar 13 y la tibia del individuo 16, con las correspondientes de perro comunes, lo cual permite crear una idea más concreta sobre las dimensiones de los primeros (fotografía de Rafael Reyes).

Aspectos relacionados con la dimensión de los dientes. En la figura 9 se presenta la longitud anteroposterior del cuarto premolar superior y los molares superiores uno y dos de un par de ejemplares de Teopancazco (LBTeo), de túneles teotihuacanos (LBT),16 del Templo de Quetzalcoatl (LBQ),15 del Templo Mayor (CY),6 además de lobos recientes y perros prehispánicos.5 Como podemos ver, las medidas de los perros quedan siempre muy por debajo del resto, quedando los híbridos más bien cercanos a la condición lobo, en especial el ejemplar denominado “Coyol”, seguido por el individuo 38154 de Teopan (Cuadro 3 y figura 5). Aspectos relacionados con la dimensión de los dientes a la mandíbula. En primer lugar, la longitud anteroposterior del primer molar inferior (Figura 10), en el cual vemos a lobos y perros en los extremos dimensionales; de modo que el ejemplar del Templo Mayor (CY) queda muy cerca de los lobos y el resto de los loberros se ubican poco arriba de los perros.

Si a la talla de la pieza dental indicada se incluye la longitud de la mandíbula (Figura 11) se puede ver su comportamiento gráfico, el cual muestra al grupo de los lobos y el híbrido de Templo Mayor, ubicados en el extremo superior derechos debido a sus mayores dimensiones. En la parte inferior izquierda, en un segundo conjunto, se agrupan todos los perros, en la parte que corresponde a las menores dimensiones; mientras que más arriba, con valores mayores, aparecen mezclados los diferentes casos de loberros, siempre como animales que manifiestan ser “algo más que perros”. La colección de Teopancazco, como se indicó al inicio, está constituida, fundamentalmente, por elementos aislados o, en el mejor de los casos, de pequeños conjuntos de huesos, aun así, hay posibilidades de ver en qué medida los híbridos se distinguen por sus características dimensionales. Con base en la información de la imagen, se tiene que la figura 12 muestran escápula y húmero del híbrido denominado “individuo 13”, además de la


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Figura 13. Gráfica que presenta la longitud de húmeros, fémures y tibias de ejemplares de Teopancazco (LBTeo), del Templo Mayor (CY), lobos recientes y perros mesoamericanos (Para más información ver texto; elaboró Raúl Valadez).

tibia y una vértebra del “individuo 16”, ambos descubiertos en el área de actividad 213 del cuarto C358D,11 (Cuadro 2 y figura 3C). Al momento de comparar las piezas con las de perros comunes de Teopancazco, se puede ver claramente la diferencia en dimensiones, haciéndolos ver como animales más robustos, con una talla de entre 15 y 20 % mayor que sus compañeros perros. Esta diferencia en las dimensiones, oscila dentro de la misma tendencia de valores que en otros elementos óseos de este grupo de cánidos tal como se ha analizado. Al analizar en las gráficas las dimensiones de los diferentes huesos largos de los híbridos de Teopancazco recuperados, es posible reforzar la idea de cuáles eran sus dimensiones. La figura 13, muestra que los elementos a comparar son pocos, pero se manifiestan dimensiones poco mayores que en los perros en general y bastante por debajo del ejemplar del Templo Mayor. De esta forma, es posible ver la tendencia a manifestarse como algo distinto. En todo

caso, al emplear las medidas y convertirlas en la alzada,5 los resultados proyectan una medida de hasta casi 50 cm, en tanto que, para el caso de los perros comunes, como (Figura 12), el valor quedaría sobre los 34 centímetros. LOS LOBERROS Y SU DESTINO EN TEOPANCAZCO La colección de híbridos de Teopancazco poseen interesantes, pero desconocidos aspectos relacionados con la forma en cómo cada ejemplar (identificado) tuvo un papel determinado en el sitio. Sin duda el principal problema es que muchos de los individuos reconocidos provienen de contextos secundarios, es decir, se descubrieron en un punto, pero no fue el lugar en donde los organismos o sus partes habían quedado depositados de principio; tal es el caso de los materiales que aparecieron en rellenos en las fases Xolalpan y Metepec (Cuadros 1-4) y; aunque aparentemente tuvieron un fin

ritual, no es su único destino o fin, de modo que, si bien se puede pensar que la gran mayoría de los casos están asociados a un objetivo simbólico, es claro que se desconoce el objetivo de su manejo y uso previo a su sacrificio (Cuadro 5). Aun así, es necesario revisar la información y obtener opciones. El punto de partida son los casos de restos descubiertos en contextos primarios, ya que permiten conocer con claridad uso objetivo de los animales. • Híbridos asociados al AA213 en C358D. Todos los materiales descubiertos se relacionan con un acto ceremonial que incluye animales diversos (Cuadro 2) simbólicamente ligados al agua, al aire, al inframundo, a la renovación. Dentro de esta colección se reconocen 14 perros comunes y uno de patas cortas. • ¿Cuál es el papel de los loberros en la ceremonia? Al analizar la información que se presenta en el cuadro 2, es claro que se manifiesta la fauna como un


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conjunto que representa a la naturaleza, a los ciclos de la vida, al Sol y la Luna; incluso el inframundo y a la muerte podrían haber estado representados por los perros. Aunque se registra la presencia de un puma, no hay nada relativo al lobo y quizá ese es el factor que impulsa el uso de los híbridos: su asociación con la guerra, la milicia y la sangre. Seguramente su colocación en la gran hoguera es parte de la ceremonia en la que se busca impulsar la dinámica vinculada con la renovación.

Quetzalcoatl,15 o bien en eventos que incluyen el consumo de la carne, dentro de un esquema ritual. Aunque los hallazgos de estos cuartos para los tiempos posteriores (Xolalpan tardío y Metepec), aparecen en los llamados “rellenos con ofrenda” (Cuadro 3) y por tanto en contextos secundarios, todos ellos están vinculados con la misma zona

•

En primer lugar, la presencia de los perros en toda la historia de Teopancazco

Cuadro 5. Síntesis de híbridos descubiertos en Teopancazco, tipos de contexto de hallazgo y posible orientación de las actividades realizadas y relacionadas con su presencia (elaboró Raúl Valadez). Contexto de hallazgo

Además de este caso, se tienen otros cuatro que se pueden considerar de condición primaria, ya que no hay evidencia de manejos previos. Todos ellos corresponden al inicio de la fase Xolalpan, dentro de áreas de actividad ligadas a fosas o concentración de materiales diversos ligados con el alimento y la manufactura (Cuadro 3). Dato relevante es que los cuatro pertenecen al espacio reconocido como “la sastrería”, lo cual indica que su presencia se puede vincular con la elaboración de piezas para las indumentarias, algo que se tiene perfectamente ilustrado con el hallazgo del Templo de

de confección de vestimentas; es decir, los materiales empleados en la manufactura en las ofrendas o en otros ritos se reutilizaron, pero el propósito simbólico básico no se modifica. Es importante señalar dos aspectos:

Posible actividad Ceremonial

Ritual

5*

1* 3°

Primario Tza-Mic Tlami Xol Met Secundario Tza-Mic Tlami Xol Met

8°

Manufactura

Basurero

1 1* 1*

3* Clave: * Cocido; ° Manufactura.

Figura 14. Reconstrucción del manejo de los loberros al interior de Teopancazco desde el ejemplar viso hasta la deposición de restos en rellenos (elaboró Raúl Valadez).


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Figura 15. Proceso de creación de híbridos de primera y segunda generación en Teotihuacán, ámbitos sociales involucrados, usos principales y sitios de hallazgo (elaboró Raúl Valadez).

•

Figura 16. Individuo completo de híbrido de lobo y perro descubierto en la Pirámide de la Luna. Sus dimensiones fueron muy semejantes a las del Templo Mayor, lo que sugiere que ambos eran loberros de primera generación (fotografía de Raúl Valadez).

es constante (tanto en lo espacial como en lo temporal). Esto significa que la presencia de los loberros no depende de un más alto estatus, como queda claro en el caso del AA213, sino de la carga simbólica involucrada con su naturaleza que en diversos momentos hace “necesario” su uso, pensamiento que posiblemente se da todo el tiempo. En segundo lugar, generalmente se piensa que un animal como un perro vale por su uso en el sentido material (protección, alimento, materia prima, sacrificio), que se complementa con aspectos simbólicos, pero para el pensamiento mesoamericano es justo lo opuesto; es decir, el perro vale por su carga simbólica, al cual se le asocian determinados usos. Así, para el caso de los híbridos y al considerar los datos anteriores, se puede concluir que se trata de animales que llegan a


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Teopancazco por su valor religioso, lo cual, indudablemente determina su destino desde el primer momento, el cual depende de su empleo en necesidades específicas; por ejemplo, el sacrificio del ejemplar en una ceremonia relacionada con el espacio nocturno, con el ciclo del día y la noche; con algún elemento ligado al lobo, la cual podría involucrar el consumo de su carne durante el ritual y al final obtener diversos elementos óseos para su manufactura (Figura 14). En las figuras 9-11 y 13 se comparan las medidas de diversos híbridos, en las que se incluye el caso del Templo Mayor, de época mexica. Los resultados son claros en el sentido de que las dimensiones de la hembra se acercan mucho más a la de los lobos; en tanto que el resto (ejemplares de Teopancazco como los del Templo de Quetzalcoatl y de los túneles teotihuacanos) se acercan más a las dimensiones los perros. Ciertamente su condición híbrida puede explicar parte de las diferencias individuales, pero existe otro factor y es la condición de loberros de primera o segunda generación (Figura 15). •

¿Qué significa esto? Cuando se impulsa la creación de una camada de loberros, al cruzar perro-hembra con lobo-macho, el resultado probable es un organismo muy “tipo lobo”; es decir, individuos con una carga genética en la que la parte silvestre está bien representada al tratarse de ejemplares provenientes directamente de la cruza directa de los dos cánidos, se trata de híbridos de primera generación (tal como se observa en el caso del Templo Mayor). Posteriormente, dentro del espacio antropógeno, por ejemplo, en criaderos, existe la opción de cruzarlos entre sí (loberro-loberro), y también de realizar cruzas con perros, lo cual lleva a camadas más similares a estos últimos, tal como se observa en este centro de barrio. Aparentemente todo este tipo de cruzas nada influye en su carga simbólica, al menos dentro de lugares como Teopancazco.

HIBRIDOS EN CARNE Y HUESO La información recabada muestra la presencia de los híbridos de lobo y perro a lo largo de toda la historia de Teopancazco; sin embargo, la cantidad y esquemas de hallazgo varían en un grado amplio. Ciertamente el que haya más casos en los periodos más tardíos tiene lógica por haber estado expuestos a menos eventos de alteración (fases constructivas, remoción, saqueo). Acerca de su empleo y valor simbólico, se dispone de los criterios que se presentan en la figura 14, mismos que sugieren usos diversos en función del proceso en el que se les involucra, posiblemente todos con una orientación simbólica similar. Del total de casos, siete ellos corresponden a ejemplares inmaduros, uno de ellos un cachorro de aproximadamente cuatro meses de edad, lo cual deja abierta la pregunta de si llegaron a crearse en el mismo Teopancazco. Ciertamente no es de extrañar que esto ocurriera en algunas ocasiones, pero en realidad es más probable que al tener programada alguna actividad que requiriera de un ejemplar se programara la entrega de uno de ellos en cierto momento. Un dato relevante que se vincula con ejemplares no adultos, es la posibilidad de definir el momento del año en que tiene lugar el ritual.17 El caso de Teopancazco permite apoyar la idea de que el ritual ligado al AA213 (C358D) habría ocurrido en el mes de noviembre,11 (Cuadro 2). Desafortunadamente en los restantes casos las características de los contextos impiden conocer el tiempo transcurrido entre el momento de la muerte del animal y el momento en que sus restos quedan depositados en el sitio de hallazgo. Sobre los individuos con muchos años de vida, se reconocen dos adultos de edad madura de aproximadamente cuatro años; en ningún caso se identifican aspectos ligados a la senilidad, como son piezas dentales con muy alto desgaste o huesos que mostraran deformación o alteración ligadas a padecimientos como artritis, malformaciones óseas o fracturas Al considerar estos dos párrafos se puede concluir que la gran mayoría de

los híbridos llegan a Teopancazco, quizá desde cachorros, ya con un plan sobre su uso, mismo que puede tener lugar en los siguientes meses, ocurriendo de cuando en cuando que algún ejemplar llegara a vivir más de tres años. Esta información conduce a la imagen de una ciudad de Teotihuacán en la cual se tendrían criadores y proveedores de animales diversos, por ejemplo, loberros. Esta es una idea que se consolida poco a poco, pues las costumbres que involucran el uso de animales, como lobos, pumas y águilas reales, se tienen bien reconocidas, de modo que se requiere de redes de cazadores, criadores, especialistas en su manejo y cuidado, así como infraestructura para ello.11 El más antiguo caso que se reconoce es de un híbrido de lobo y perro a nivel arqueológico que proviene de un sitio en la el antiguo pueblo de Tlalpan, en el sur de la Ciudad de México,18 cuya antigüedad oscila entre 2,200 a 2,400 años antes del presente, cuatro o cinco siglos antes del registro del periodo Tzacualli-Miccaotli de Teopancazco, de los hallazgos del Templo de Quetzalcoatl,15 y de otro ejemplar descubierto en la Pirámide de la Luna.2,19 En esa época las masas de bosques templados eran dominantes en el sur de la cuenca de México, lugar donde se asienta Tlalpan, por lo que la obtención de híbridos puede ser relativamente sencillo, dado que en la zona existe (en la época) una abundante población de lobos. Dicha práctica sin duda podría realizarse en otros lugares de la región, pero es en Teotihuacan donde indudablemente dicha práctica se “institucionalizó”, dados los numerosos sitios en los que se ve la presencia de estos animales.8,11 Con base en el conocimiento que se ha obtenido con relación a los loberros, lo referente a su simbolismo parece ser lo mejor sustentado; sobre todo la orientación con respecto de la parte del lobo (la fuerza, la capacidad para matar, la organización, la vida nocturna); teniendo como contraparte al perro, quien además de proporcionar el temperamento y la docilidad para sobrellevar el manejo humano, anexa los elementos de la fertilidad, la lluvia y el ciclo agrícola. Sobre lo que


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menos se sabe, lo principal es la manera en que estos animales son manejados en vida, previo a su destino final, lo cual es lógico, porque la información sobre su simbolismo se sustenta con los hallazgos arqueozoológicos y la biología de ambos cánidos; pero su manejo en vida se desconoce y la información que se tiene son más bien propuestas. Así, se presenta una propuesta con base en aspectos ligados al registro arqueozoológico, tanto en lo que refiere al tipo de híbrido como a su uso (Figuras 14 y 15). En el análisis osteológico se analiza la diferencia entre el individuo del Templo Mayor y el resto; aspecto que puede interpretarse como el resultado de ser híbrido de primera generación, en tanto que los demás ejemplares analizados bien pueden ser loberros de segunda generación (Figura 15) y que son los que se emplean en actividades rituales ligadas a las élites intermedias, así como a la elaboración de piezas (manufacturadas) de relevante valor simbólico. Un elemento de apoyo a esta idea es un individuo que se es descubierto en la Pirámide de la Luna, en el llamado “Entierro ofrenda 6” (Figura 16).19 El ejemplar se encuentra dentro de un cúmulo de huesos pertenecientes a animales como jaguares, pumas, coyote y águilas reales, todos absolutamente aplastados por el peso de las capas superiores, por lo que es imposible su reconstrucción y toma de medidas. Sin embargo, entre los restos analizados, se puede constatar que las dimensiones de piezas dentales y huesos son muy semejantes a la de los loberros del Templo Mayor; por tanto, se determina su condición de híbrido de primera generación y su empleo se asocia con la relevancia de eventos ceremoniales vinculados a estas pirámides. Dentro de los casos conocidos de híbridos para Mesoamérica,2,6-8 los señalados para la Pirámide de la Luna y Templo Mayor constituyen el mejor ejemplo de loberros de primera generación; los restantes son ejemplares inmaduros o sencillamente sus propias dimensiones rechazan tal probabilidad. Empero, su misma versatilidad, por ejemplo, talla, temperamento, forma de obtención y normatividad social

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Figura 17. Dentarios de un híbrido de lobo y perro descubierto en Xcambo, Yucatán (600-900 de nuestra era).8

Figura 18. “Bruce”, calupoh de un año y diez meses de edad, miembro de la familia Salgado Valadez. Aunque vive en un ambiente en el cual la interacción es normal, no muy intensa, sus momentos de mayor disfrute se dan cuando se queda solo en la terraza donde tiene su casa.


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sobre su uso favorece su dispersión hasta lugares como la mixteca y la zona maya (la primera en el límite de distribución del lobo y la segunda donde no existían más ejemplares de canis que los propios perros). Este último caso en particular, sin duda involucra el extremo de manejo de un híbrido, el cual debió viajar un largo periodo hasta llegar a las manos de algún relevante personaje de la élite maya quien lo tuvo en sus manos algún tiempo y posteriormente se le empleó de forma desconocida del cual se conservan sus dentarios (Figura 17) como parte de una ofrenda rica en cerámica foránea, ligada al llamado Templo de los Sacrificios.8 EL CALUPOH DE HOY, LOS LOBERROS DE AYER La información presentada en las últimas páginas tiene como objetivo presentar al híbrido de lobo y perro como una entidad que junto con sus atributos simbólicos involucra muchos otros aspectos “más terrenales”, tales como su manejo a lo largo de su vida, su empleo como individuo de cierto perfil, incluso, de alguna forma, su tiempo de vida y su destino final acorde con sus atributos físicos. Ahora llegamos a un momento de reflexión y propositivo respecto de cómo se pude vincular todo ello con el calupoh actual. Obviamente la distancia zootécnica entre unos y otros no es un aspecto por evaluar, pero si lo es la manera en que el elemento lobo se manifiesta en la raza actual y cuanto de ello se puede transportar a sus ancestros. En reciente publicación se hizo un análisis de lo que se puede definir como patrón de conducta y estilo de vida de un calupoh a partir de experiencias personales.20 El resultado lo muestra como un animal que, incluso al ser ya un perro, zootécnicamente hablando,3,4 manifiesta muchos esquemas de conducta propias de una entidad zoológica para la cual la presencia humana es un tanto incómoda, más incómoda en la medida que más personas se hacen presentes; un animal para el cual esta interacción puede causar suficiente estrés como para llevar a cuadros de neurodermatitis; que puede aceptar el contacto

físico sin reaccionar de forma violenta y que aunque puede aceptar sin problemas el incluirse dentro de un grupo humano y reconocer el liderazgo de alguien, le es mejor mantener distancia y acomodarse en espacios solitarios, pues el aislamiento le ayuda (Figura 18). Éstas son pautas que se han reconocido en las razas de perros que han sido desarrolladas con el elemento lobo de por medio, de modo que los ejemplares que se conocen con el nombre de calupoh, son una raza de perro actual, una raza con trabajo zootécnico que promueve esquemas de conducta para beneficio del humano, sin embargo, no fue suficiente para evitar que el factor silvestre mantuviera su presencia. Con esta idea en mente, cabe la pregunta ¿qué veríamos si regresáramos 1,600 años y tuviéramos contacto con un híbrido de primera o segunda generación en Teotihuacan? Para dar respuesta a esta pregunta, primero es indispensable retomar el punto de que el valor simbólico de un loberro es una cosa, y su manejo otra. Es posible que su reactividad frente a la presencia humana (sin duda mucho mayor que lo que se ve en el calupoh) fuera más intensa en la medida que más presente se hicieran los genes de lobo y, quizá por lo mismo, los ejemplares de primera generación no son lo más frecuente en el registro arqueozoológico, aunque si son indispensables en los eventos ceremoniales del más alto nivel, en donde es fundamental disponer de ejemplares “del más alto estatus”, tanto por su carga simbólica como por el hecho de que, de cualquier modo, es mejor disponer de un híbrido, que de un lobo vivo. Evidentemente su manejo requiere de especialistas y su destino está determinado desde el desarrollo del hibrido a la llegada a su lugar de residencia, donde permanecería por el tiempo previamente establecido. Cuando pasamos a los loberros de segunda generación, por decir lo menos, evidentemente habría un cambio radical en la complejidad de su manejo, aunque en apariencia su simbolismo fundamental no sufriría gran merma. Quizá esa sería la razón de que los animales de esta categoría están tan presentes de muchas maneras,

pues su creación y manejo serían más simples, así como el empleo de los individuos o sus partes; incluso un caso como el de Xcambó, podríamos verlo como algo que se logró gracias a las características del ejemplar, tanto a nivel genético como individual. CONCLUSIONES La presente contribución representa un importante avance en el conocimiento sobre los híbridos de lobo y perro dentro del ámbito mesoamericano, principalmente porque se trata de una propuesta en la cual se “baja” a estos animales desde las propuestas sobre el desarrollo del híbrido, su simbolismo, su identificación, para llevarlos hasta el nivel de usos específicos para un espacio teotihuacano en particular, al analizar el posible manejo de los individuos como tales, y sobre todo, proponer como mucho del manejo varía en función de su condición genética. Otro aspecto que se considera relevante es la forma en cómo se emplea la información actual acerca de la conducta de un calupoh, para con ella proponer como habría sido la interacción entre personas e híbridos con toda la complejidad inherente. A través de esta reflexión se llega a la idea de que, aunque se trata de un animal desarrollado por iniciativa humana, de ninguna forma su manejo y cuidado es simple y/o sencillo, muy al estilo de una película de fantasía, en la que hasta los propios lobos son transformados en amigos del hombre con solo hablarle con afecto o compartiendo alimento. Al platicar con el desarrollador del híbrido del calupoh, Ricardo Forastieri, el describe a los híbridos como animales a los que hay que temer más que a los propios lobos, porque su reacción ante la presencia humana es impredecible y por ello el riesgo de sufrir un ataque por parte de ellos es algo que no debía perderse de vista. Todo ello conduce finalmente a una reconstrucción de las características de estos animales, y sobre todo, a la posibilidad de entender mejor la dinámica que habría tenido lugar entre ellos y las comunidades humanas tanto en el plano práctico como simbólico con toda la complejidad incluida.


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Apósitos avanzados utilizados en la piel de conejos. Artículo de revisión Advanced dressings used on rabbit skin. Review article Jazmín Evangelista-Vivas,* Ángela Rodríguez-Hernández,** Ricardo Itzcóatl Maldonado-Reséndiz**,*** RESUMEN

ABSTRACT

La consulta dermatológica en conejos ha ido en aumento, así como la investigación en terapias avanzadas. Objetivo: Recopilar la información existente acerca de los apósitos avanzados basados en factores de crecimiento (FC), membrana amniótica (MA), injertos, plasma rico en plaquetas (PRP) y células madre (CM), utilizados en conejos, y considerar su uso en el manejo de heridas. Se realizó una búsqueda sistemática con base en la metodología PRISMA, utilizando descriptores MeSH como “wound healing”, “wound management”, “cicatrización de heridas”, “dressing”, “apósito”, “rabbit” y “conejo”. Se obtuvieron 33 artículos de PubMed, Scopus, EBSCO y Web of Science y Google Scholar. En cuanto al tiempo de cierre de heridas; el FC y el PRP lograron una epitelización temprana. La CM actuaron en etapas intermedias a tardías, mientras que los injertos prolongaron el proceso hasta los 40 días. En calidad del tejido; la MA, el PRP y las CM destacaron por una alta epitelización y organización del colágeno en comparación con el injerto que presentó menor integración tisular y rechazo del mismo. Respecto a la angiogénesis; todos los apósitos promovieron un entorno biológico, sin embargo, el PRP y las CM destacaron su efecto en heridas crónicas y diabéticas. Referente a la inflamación; el PRP, MA y CM se redujo en etapas tempranas, aunque los injertos mostraron una prolongación del proceso. Cada apósito presenta ventajas y desventajas, sin embargo, el abordaje de la lesión dependerá de distintos factores involucrados, lo que demuestra el gran potencial de estos biomateriales para su uso.

Dermatological consultations in rabbits have increased in recent years, along with research into advanced therapeutic approaches. The aim of this review was to compile existing information on advanced wound dressings based on growth factors (GF), amniotic membrane (AM), grafts, platelet-rich plasma (PRP), and stem cells (SC) used in rabbits, and to consider their application in wound management. A systematic search was conducted following the PRISMA methodology, using MeSH descriptors such as “wound healing,” “wound management,” “cicatrización de heridas,” “dressing,” “apósito,” “rabbit” and “conejo.” A total of 33 articles were retrieved from PubMed, Scopus, EBSCO, Web of Science, and Google Scholar. Regarding wound closure time, GF and PRP achieved earlier epithelialization. Stem cells acted mainly in the intermediate to late stages of healing, while grafts prolonged the process up to 40 days. In terms of tissue quality, AM, PRP, and SC showed superior epithelialization and collagen organization compared with grafts, which exhibited poorer tissue integration and graft rejection. With respect to angiogenesis, all dressings promoted a favorable biological environment; however, PRP and SC demonstrated a more pronounced effect in chronic and diabetic wounds. Regarding inflammation, PRP, AM, and SC reduced inflammation in the early stages, whereas grafts showed a prolonged inflammatory response. Each dressing presents advantages and disadvantages; therefore, the management of lesions depends on multiple factors involved, highlighting the significant potential of these biomaterials for clinical use.

Palabras clave. Conejo, vendaje, herida, cicatrización, manejo.

Key words. Rabbit, dressing, wound, healing, management.

INTRODUCCIÓN El conejo es un animal de compañía común en muchos países. En Europa occidental y en los Países Bajos, se estima que hay 980,000 ejemplares repartidos en 462,000 hogares, lo que lo convierte en el tercer mamífero de compañía más popular después de los perros y gatos.1 Según las

estadísticas demográficas y de propiedad de mascotas de 2017 y 2018, 1,534 hogares de cada 1,000 en los Estados Unidos tienen conejos.2 En un estudio retrospectivo, ÁngelesTorres, et al. (2023), mencionan que, en un periodo entre enero de 2009 y diciembre de 2019, en el Hospital Veterinario de Especialidades de Fauna Silvestre y Eto-

* Programa Propedéutico en Medicina de Fauna Silvestre. FMVZ UNAM. ** Departamento de Etología Fauna Silvestre y Animales de Laboratorio. FMVZ UNAM. *** Programa Universitario de Bioética, UNAM. CDMX. Correspondencia: Ricardo Itzcóatl Maldonado-Reséndiz Correo electrónico: itzcoatl.maldonado@fmvz.unam.mx

logía Clínica (HVE-FSEC) de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México (FMVZ-UNAM), el mamífero recibido en mayor proporción fue el conejo (30.73 %).3 Por otra parte, en el Hospital Veterinario de Pequeños Animales de la Universidad de Teherán registraron el ingreso de 2,408 individuos de especies exóticas durante el periodo de un año, de estos, la especie más común fue el conejo (41%). Con respecto a las enfermedades, las patologías musculoesqueléticas fueron los más comunes con un 38%, seguidos de las enfermedades dentales con un 15 %, sin embargo, las enfermedades dermatológicas se encontraron en el sexto lugar con un 6%.4


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Figura 1. Ecuación de búsqueda, número de registros identificados, así como criterios de inclusión y exclusión.

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Así mismo, se realizó un estudio retrospectivo con los registros médicos de conejos del Hospital Veterinario Universitario de Davis, California entre 1984 y 2004, se encontró que las enfermedades de la piel fueron la razón más común de atención médica. La pododermatitis fue la enfermedad cutánea más común, seguida de abscesos, alopecia, otitis externa y ectoparásitos.5 “Una herida es una alteración de la anatomía y función normales de la piel, es decir, una lesión tisular que resulta en la pérdida de continuidad del epitelio con o sin pérdida del tejido conectivo subyacente”.6 La cicatrización de heridas implica cuatro fases superpuestas estrechamente reguladas: hemostasia (formación del coágulo de fibrina); inflamación (respuesta inmunitaria del cuerpo); proliferación o reepitelización (migración celular y cierre de la herida); y remodelación (reorganización de la matriz extracelular desorganizada para parecerse más al tejido no lesionado).7 Si bien, el cuidado de las heridas implica un enfoque médico integral, abarcando el control de infecciones, el manejo del dolor, el seguimiento de la cicatrización, y la prevención de complicaciones a largo plazo, también se deben tener consideraciones con respecto a la anatomía, tamaño, comportamiento y la tendencia a problemas de salud secundarios relacionados con el estrés de cada especie.8 Un apósito es un instrumento que se utiliza para reparar una lesión, protege a la herida del exterior disminuyendo el riesgo de infección y fomenta la cicatrización.9 Los apósitos avanzados están diseñados para tener actividad biológica, ya sea por sí mismos o mediante la liberación de componentes bioactivos (fármacos) incorporados dentro del apósito, como agentes de desbridamiento para eliminar el tejido necrótico, antimicrobianos, o agentes de crecimiento para ayudar a la regeneración del tejido.10 Actualmente existen apósitos avanzados compuestos de materiales que promueven la cicatrización en todas sus etapas ya que permanecen activos sobre la herida, disminuyendo la cantidad de medicamentos y manejos para su reemplazo.

Con el paso de los años ha aumentado el interés y la investigación en las terapias avanzadas, aunque no todas se encuentran disponibles de manera comercial.9 El objetivo principal de este estudio era conocer los diferentes tipos de materiales que promueven la cicatrización de heridas en la piel de los conejos y ayudar a mejorar su bienestar. Por lo que se partió de la pregunta de investigación: ¿Qué apósitos son utilizados en la cicatrización de heridas de conejos?, sin embargo, al haber una amplia variedad de apósitos disponibles, se decidió orientar la investigación específicamente a apósitos avanzados basados en factores de crecimiento (FC), membrana amniótica (MA), injertos, plasma rico en plaquetas (PRP) y células madre (CM). De ahí que, el propósito de esta revisión es proporcionar la información científica existente acerca de los tipos de apósitos avanzados utilizados en conejos, a fin de considerar su uso con mayor frecuencia como una alternativa más al manejo de heridas, y por consiguiente ayudar a la selección del apósito más adecuado en el contexto clínico. METODOLOGÍA Protocolo de revisión La revisión sistemática se llevó a cabo de acuerdo con la disposición de Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analysis (PRISMA). Se utilizó las bases de datos, PubMed, Scopus, EBSCO y Web of Science, y el motor de búsqueda Google Scholar, combinando los descriptores de Medical Subject Headings (MeSH): “cicatrización de herida”, “manejo de herida”, “conejo” y “apósito”, junto con operadores booleanos en la siguiente ecuación de búsqueda: («wound* healing» OR «wound* management» OR «cicatrización de heridas») AND («dressing» OR «apósito») AND (rabbit* OR conejo* OR «Oryctolagus cuniculus»). Criterios de elegibilidad Una vez completada la búsqueda documental, se descarta los documentos duplicados y los de un idioma diferente al

español e inglés. Posteriormente, se excluyen aquellos donde en el título o resumen no contienen la palabra clave “conejo*” o “rabbit*”, los que no tratan específicamente de la cicatrización de heridas en piel y los que no se refirieron a apósitos avanzados, por ejemplo; presión negativa, oxigenoterapia y terapia láser (Figura 1). Selección de datos Se realiza una matriz con los artículos seleccionados utilizando las variables de título, año, autor(es), y revista para una mejor organización de los documentos, además de tipo de material utilizado, número de población, edad, raza, sexo, peso, localización y tamaño de la herida, tiempo de evaluación, efectos adversos, ventajas y desventajas. Los documentos se almacenaron en el gestor de referencias de Mendeley para el manejo organizado y citación correcta de la información (Figura 1). RESULTADOS Se seleccionan 28 documentos de 2,289 resultados obtenidos de la ecuación de búsqueda que cumplieron con los criterios de elegibilidad y 5 documentos son obtenidos del muestreo bola de nieve, lo que da un total de 33 documentos para la revisión. El 100% de ellos son artículos de investigación; el 21.2% (n = 7) hacían referencia a factores de crecimiento.11-17 El 24.2% (n = 8) a membrana amniótica.18-25 El 9% (n = 3) a injertos.26-28 El 27.2% (n = 9) a plasma rico en plaquetas,29-37 y el 18.8% (n = 6) a células madre.38-43 El documento más antiguo es del año 1981, mientras que el más actual es del año 2024. El promedio de población de conejos utilizada en los estudios experimentales es de 17.9 conejos y solo en 3 casos no se refiere la cantidad. La edad de los conejos en los estudios oscila entre 1 mes hasta 3 años; sin embargo, de los 33 documentos, el 36.3% (n = 12) no refieren la edad. En cuanto a la raza, el 69.7% (n = 23) se usan conejos Nueva Zelanda, el 3% (n = 1) utiliza la raza japonesa, otro 3% (n = 1) la raza California y solo el 24.3% (n = 8) no refieren la raza. El peso


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promedio fue de 2.4 kg y el 18.1% (n = 6) no mencionaron el peso. Respecto al desarrollo de las heridas, el 78.78% (n = 26) de ellas se realizaron en el dorso, el 18.18% (n = 6) en oreja, y 3% (n = 1) no fue referido. El tamaño de las lesiones se encuentra entre 0.6 cm y 25 cm, el promedio de la lesión es de 3.3 cm. El tiempo de tratamiento se observa entre los 7 y 90 días con un promedio de 25.6 días. El manejo se realiza bajo sedación, además, se utiliza anestesia local en el 24.24 % (n = 8) de las investigaciones, en el 21.21 % (n = 7) se realiza manejo de dolor, y solo en el 18.18 % (n = 6) se administra antibiótico. Para una mejor interpretación de los resultados se clasifican de acuerdo con el tipo de apósito avanzado en: factores de crecimiento, membrana amniótica, injertos, plasma rico en plaquetas y células madre, los cuales se describen a continuación. Factores de crecimiento De acuerdo con las características macroscópicas de las heridas evaluadas el momento óptimo para observar diferencias entre los grupos con tratamiento y el control fue el día 7.11 En la evaluación del día 14, la mejor cicatrización de las heridas se encuentra en el grupo con FC y la menor en el grupo control.12-14 La herida del apósito está seca, el tejido de granulación es blando, rosado, sangra con facilidad y crece activamente, posteriormente se torna de un rojo intenso y la epitelización es evidente curándose por completo al día 28, mientras que en el grupo control se observa exudación, hinchazón, palidez, dureza y dificultad para sangrar, la cicatrización completa necesitó 30 días donde la superficie de la herida es de color rojo oscuro y más alta que la piel normal.15 La herida con FC presenta una capa de epidermis bien desarrollada con cobertura total de la herida, los fibroblastos mostraron estimulación del crecimiento celular, pero la viabilidad es afectada significativamente por la presencia de antibiótico.13 Se activan los macrófagos, al aumentar la tasa de epitelización y la angiogénesis y una posterior disminución de la tasa de contracción.16 Así como la

presencia de vasos sanguíneos y capilares en el centro y borde de la herida más altas que el control.17 Membrana amniótica En este apartado, se puede observar que las heridas con MA de vaca y conejo produjeron menos exudado y se separan fácilmente de las superficies de la herida, lo que permitió examinarlas sin dañar la frágil capa epitelial subyacente.19 Las heridas tratadas con MA tuvieron una textura suave, hidratada y con costra fina en la parte superior que se retiraba fácilmente. La cicatrización es gradual y regular desde la periferia con la preservación de la forma cuadrada de las heridas; por otro lado, las heridas control, pierden su forma cuadrada, se tornan irregulares y están cubiertas por costras secas y gruesas que son difícil de retirar sin sangrado, además, ninguna de las heridas se cura completamente.21 Por otra parte, los grupos A (MA y células mesenquimales autólogas) y B (MA y células mesenquimales alólogas) muestran el efecto más pronunciado en el cierre de la herida, con mejoras estadísticamente significativas en la cicatrización de la herida que se observan a los 7, 12 y 15 días después del injerto (P < 0.05).22 De igual modo, en el estudio de Zhang, et al. (2021), el grupo hidrogel compuesto de metacrilato de membrana amniótica humana descelularizada fotorreticulado y gelatina metacrilada (GelMA-dHAMMA) mostró la tasa de cicatrización de heridas más alta, seguido del grupo GelMA pues a los 14 días después, se observan heridas sin cicatrizar en los grupos de control y GelMA.25 Las heridas implantadas con MA y el modelo de estudio de injerto de membrana amniótica humana/fibroína de seda electrohilada (MA/ESF) muestra una disminución significativa del tamaño de la herida a los 28 y 50 días posteriores a la lesión en comparación con el grupo control (p < 0.05).24 En el grupo tratado con MA y el compuesto de hidrogel de gelatina metacrilada (dECMMA/GelMA), tiene una adecuada organización celular y una evolución en

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la queratinización epitelial, muestra múltiples capas a los 7 y 14 días posteriores a la lesión. El grupo de gelatina metacrilada (GelMA), presenta un incremento progresivo en la cantidad y estructura de las capas epiteliales, se acompaña de una mayor presencia de fibroblastos y células inflamatorias. En contraste, el grupo control presenta un elevado número de células inflamatorias, bordes irregulares y ausencia clara de queratinización en múltiples capas.20 Para el caso de heridas infectadas el apósito con MA no altera significativamente la fase inflamatoria de cicatrización. Se observa un aumento significativo de la angiogénesis durante la fase de granulación hasta el día 14, pero no afecta significativamente la epitelización.18 Por último, el estudio de Fathy Mohammed, et al. (2016), menciona que la MA canina no puede utilizarse como xenoinjerto para heridas cutáneas en conejos, pero sí como apósito biológico oclusivo que mejora la cicatrización de la herida, ya que la membrana no se incorpora ni vasculariza al tejido subyacente. Se observa también, un aumento de los parámetros antioxidantes en el tejido de granulación de la herida, que se representa por mayores valores de superóxido dismutasa (SOD) y una reducción de los radicales oxidativos en el tejido (MDA) en la herida atendida con MA, en comparación con el grupo control.23 Injerto Por lo que se refiere a los injertos, las heridas sometidas a cicatrización dirigida sanan más rápidamente que las injertadas, por lo que el tiempo de curación es más corto en el grupo A (cicatrización dirigida) en comparación con el del grupo B (Injerto) pues proporciona una epitelización rápida, completa y resultados estéticos óptimos. Además, no se observaron diferencias macroscópicas ni microscópicas al compararlas.26 El tejido de granulación cubre el cartílago expuesto en el centro del defecto y muestra un vaso capilar visible en el día 14. Dicho injerto forma tejido de granulación en un crecimiento vertical y hori-


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zontal continuo. Por el contrario, el tejido de granulación se forma gradualmente en dirección horizontal desde la región vascular hacia la parte isquémica de la herida, con una formación inadecuada de tejido de granulación en el sitio central de la herida en el grupo control.27 Por otro lado, los autoinjertos están firmemente adheridos a la superficie de la herida y de color rojo cereza en el día 7, lo que indica que los injertos habían sido aceptados. Sin embargo, los aloinjertos son rechazados y forman una costra seca que se desprende después de los 14 días. No se observa secreción durante el proceso en las heridas tratadas con autoinjertos y aloinjertos, mientras que las heridas injertadas solo con parches de autoinjerto siempre muestran secreción hasta que se completa la epitelización. De los parches con auto y aloinjerto, el promedio de cicatrización fue de 21 días. Las heridas con parches solo de autoinjerto muestran cicatrización completa en un promedio de 39 días.28 Plasma rico en plaquetas La apariencia de las heridas A (control) y B (tratamientos) de gel autólogo, gel homólogo y gel heterólogo permanece de color rosa durante todo el experimento, sin características macroscópicas de inflamación. Todas las heridas tratadas con los 3 tipos de PRP muestran una reepitelización completa, una costra de fibrina y leucocitos, así como angiogénesis.29,31,32,34-37 El infiltrado inflamatorio en los grupos PRP autólogo y PRP heterólogo es de tipo linfocítico, con poca presencia de macrófagos y neutrófilos en este último. A pesar de este hallazgo, no provoca infección ni reacción alérgica.29,36 Sin embargo, durante la primera semana, los diferentes grupos muestran signos inflamatorios y sepsis, especialmente en las heridas de control.32 Las fibras de colágeno se organizaron como haces gruesos, idénticos y ondulados, además, estuvieron en mayores cantidades en los grupos autólogo y homólogo, excepto en las heridas control.29,37 A partir del día 14, existe una mayor contracción especialmente en los trata-

mientos con PRP, y muestran una contracción del 90.9%, al día 17.35 Sin embargo, no parece ocurrir en el tratamiento de menor volumen (0.3 mL, probablemente debido al pequeño tamaño de la muestra con potencia insuficiente para detectar la diferencia, a la incapacidad de este volumen para cubrir completamente la herida o una posible reducción en la cantidad de factores de crecimiento liberados.30 Se debe agregar que, los animales diabéticos tratados PRP muestran un desarrollo temprano de tejido de granulación a los 13 días en contraste con los animales diabéticos con apósitos de rutina. La magnitud de la epitelización y los cambios fibróticos en los sitios de heridas ulcerativas son mucho más evidentes en los animales diabéticos tratados con PRP en comparación con los animales control.33 Células madre La aplicación de células madre a través de un andamio en conejos muestra una adecuada capacidad de biodegradabilidad (entre 7 a 14 días).38 Por otra parte, se registra una ligera inflamación en todos los grupos del tratamiento hasta el día 3, se observa en mayor cantidad en el grupo control.39 Las heridas con CM estaban cubiertas de un rojo rosado con una pequeña cantidad de exudado al día 7, el tejido de granulación estaba presente pero más grueso al día 14.40 En este tiempo, la mayor reducción del área de la herida se produjo en el grupo tratado con la combinación de CM y médula ósea, también la inflamación se había reducido a cero en el grupo tratado y ligeramente en el control.39 De igual manera, se observa una regeneración parcial al día 21, no se observa inflamación en ningún grupo y el exudado disminuye. Después del día 28, se observa una epidermis gruesa y tejido de granulación en la dermis, lo que indica una cicatrización completa. La reepitelización en el borde es el proceso predominante durante la última etapa de la cicatrización de la herida en todos los grupos.38-40 Habría que decir también que el aspecto del pretratamiento con nitro prusida de sodio en las CM, juega un papel vital

en la proliferación, el crecimiento y la migración de las células, y resiste las condiciones de la cicatrización de heridas diabéticas. Por lo que se observa una cicatrización completa en dicho grupo. En los primeros días, la tasa de crecimiento entre las heridas se ralentiza. Antes del día 20, todas las heridas están cicatrizadas excepto el grupo sin tratamiento.41 Igualmente, la inoculación de células madre adiposas autólogas (ASC) induce un proceso de curación de heridas más rápido y completo en comparación con los controles pues proporciona restauración de la arquitectura de la piel al presentar una reepitelización más temprana, reemplazo del coágulo de fibrina por tejido granulado y deposición de colágeno.42 Mientras tanto, se presenta infección leve en 2 de 8 conejos del Implante integrado de matriz de gel celular autólogo (IIS). Aunque, después de 60 días las heridas tratadas presentan una epitelización completa, muestran una epidermis gruesa y tejido de granulación en la dermis se observa un mejor rendimiento que el control.43 DISCUSIÓN La cicatrización de heridas es un proceso complejo que involucra un conjunto de eventos dedicados a restablecer la integridad de la piel. A lo largo de los años, se han desarrollado nuevas alternativas para disminuir el dolor y el tiempo de cicatrización de una manera óptima. Esta revisión permite conocer los diferentes apósitos avanzados que existen, así como sus efectos en la cicatrización de heridas. El FC tiene efecto a través de la proliferación de fibroblastos, el aumento de la secreción de colágeno y capilares, así como la inducción de apoptosis de los miofibroblastos para una curación sin formación de cicatrices.15 Sin embargo, el tratamiento tardío no mejora la cicatrización. Esto indica que para que el tratamiento sea eficaz, debe administrarse en etapas tempranas del proceso de reparación.11 Además, no mejora significativamente la contracción de la herida ya que la tasa de contracción es significativamente mayor en el grupo tratado solo con colágeno.16


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Por otro lado, se demuestra que la MA puede promover la cicatrización de heridas y la neovascularización.38 Se descubre que el compuesto GelMA-dHAMMA se caracteriza por una fabricación rápida, alta biocompatibilidad, favorecer la proliferación celular, la deposición de colágeno y la angiogénesis, lo que resulta en una cicatrización acelerada.25 Las cantidades de exudado producidas en los sitios de las heridas son muy bajas, lo que indica una reacción inmunogénica mínima. La baja inmunogenicidad también puede deberse a la técnica de almacenamiento pues la técnica de conservación por liofilización reduce la inmunogenicidad del amnios, lo que permite su recolección, procesamiento y almacenamiento con viabilidad económica.19 La presencia de bactricidina, beta-lisina, lisozima, transferrina e inmunoglobulinas 7-S en el líquido amniótico explica el impacto antimicrobiano de la MA, así como la acción mecánica de ser una barrera sobre la herida que evita que se contamine. Las manifestaciones clínicas revelan la ausencia de dolor por movimientos anormales expresados por conejos y signos durante el cambio de apósito en los sitios injertados con MA, se puede atribuir el efecto del alivio del dolor a su acción antiinflamatoria.21 Además, puede disminuir la formación de cicatrices a través de la regulación negativa de las citocinas proinflamatorias y factores de crecimiento. Sin embargo, la rápida degradación y la baja resistencia mecánica de la MA sigue siendo un dilema, pero con una sustancia como la fibroína de proteína de seda (SF) supera tales deficiencias.24 Cabe mencionar que la MA canina no puede usarse como xenoinjerto para heridas cutáneas de conejos, pero sí podría usarse como apósito biológico oclusivo que mejora la cicatrización de heridas ya que la membrana no se incorpora ni vasculariza en el tejido subyacente.23 Por lo que se refiere a los injertos, estos fueron superiores a los apósitos oclusivos para cubrir las estructuras isquémicas expuestas al presentar tejido de granulación y promover la angiogénesis. Se pueden utilizar como material de trasplante para mitigar la contracción excesiva de la

herida y el desarrollo de cicatrices hipertróficas gracias a la acción de la proteína extracelular llamada decorina. Además, favorecen la migración de celular, la formación de tejido de granulación, la angiogénesis, la formación de la matriz y la remodelación en heridas isquémicas.27 En cuanto al uso de diferentes fuentes de PRP, se observa que las fuentes heterólogas y homólogas demuestran ser tan eficaces como la fuente autóloga; sin embargo, aunque no se presenta una diferencia estadísticamente significativa, se observa un predominio de infiltrado neutrofílico inflamatorio en las heridas tratadas con PRP heterólogo, lo que podría indicar una reacción inflamatoria temprana que podría haber ralentizado el proceso de cicatrización.29 Se demuestra que la adición de gelatina al PRP acelera con éxito la cicatrización de heridas en conejos.32 Los cambios significativos del PRP se obtienen del PDGF, una proteína que potencia la quimiotaxis, la mitogénesis y la replicación de microorganismos inmaduros en el sitio de una lesión hasta el sitio del daño tisular, también fortalece la creación de fibronectina, una molécula de adhesión celular utilizada en la proliferación y migración celular durante la reparación. Por lo que el gel PRP en la curación de heridas crónicas cutáneas con diferentes etiologías, incluidas diabetes, insuficiencia vascular, vasculitis, enfermedades neuropáticas, postraumáticas e infecciosas ofrece buenos resultados.31 Cabe mencionar que no se encontraron reacciones alérgicas al usar PRP alogénico debido al método de liofilización, pues daña las moléculas de antígeno en las membranas de las plaquetas sin afectar el contenido de las células plaquetarias. Lamentablemente, no es aplicable en pacientes con una enfermedad hematológica, que usan medicamentos antiplaquetarios y enfermedades subyacentes o crónicas. Otra limitación del PRP es la necesidad de preservar al menos -20°C.36 La mayoría de los estudios sobre gel de PRP utilizan cloruro de calcio al 10% y trombina bovina tópica (TBT) como activador para facilitar la liberación de factores de crecimiento y formar un gel.

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Sin embargo, se han reportado coagulopatías después del uso de TBT debido a la formación de anticuerpos contra el factor V, el factor XI y la trombina, por lo que se utilizó suero con cloruro de calcio al 10% y no se produjeron efectos secundarios.34 Si bien, las células estromales mesenquimales (MSC) de diferentes tejidos tienen similitudes, su tasa de proliferación celular puede ser diferente y las MSC de diversas fuentes pueden tener diferentes potenciales terapéuticos. El uso de células madre adiposas autólogas (ASC) podría ser una solución prometedora para tratar heridas que no cicatrizan o que están muy extendidas.42 Durante las primeras etapas de la cicatrización, el tratamiento con células madre mesenquimales derivadas de la médula ósea (BM-MSC), reduce significativamente el área de la herida y promueve la formación de tejido de granulación.40 El uso de células autólogas presenta dificultades para almacenar y transportar además de mayores costos debido a sus reducidas posibilidades de economía de escala. Por otro lado, el uso de componentes de origen animal, como la gelatina y el fibrinógeno, podría verse como un riesgo potencial de transmisión de ciertas infecciones, sin embargo, están disponibles como materiales de grado farmacéutico o tisular. Determinar el mejor tratamiento depende de la situación clínica. Para algunos pacientes, la velocidad de curación es más relevante, mientras que, para otros, la calidad de la curación puede ser más importante.43 De ahí que, el FC y el PRP sobresalen por presentar una epitelización temprana, a su vez, las CM también muestran alta eficacia, aunque su efecto es más evidente en fases intermedias y tardías del proceso de cicatrización, en cambio, los injertos presentan un promedio de cierre que puede extenderse más de 40 días, especialmente los autoinjertos. La calidad del tejido puede variar, pues la membrana amniótica, el PRP y las células madre muestran una mejor estructura del tejido, epitelización en capas y colágeno organizado, en contraste con los injertos en los que se puede observar costras, menor vascularización e incluso rechazo del mismo.


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La angiogénesis es menos notable en los injertos, pues el resto de los apósitos proporcionaron un entorno biológico adecuado para dicha regeneración. En particular, las células madre y el PRP tiene un muy buen efecto en heridas crónicas o en enfermedades crónicas como la diabetes. Los autoinjertos y algunos injertos alogénicos muestran riesgo de rechazo inmunológico o prolongación del proceso de inflamación. En cambio, los tratamientos con PRP, MA y células madre reducen visiblemente la inflamación en etapas tempranas. Además, no se reportan infecciones ni reacciones alérgicas en estos grupos. CONCLUSIÓN La elección del apósito depende de factores como el tipo de lesión, localización, extensión y cronicidad, al igual que la presencia de patologías sistémicas y el tratamiento médico. Los apósitos avanzados pueden ser una alternativa de tratamiento para mejorar la calidad de vida de los pacientes, incluso se puede hacer uso de combinaciones terapéuticas, por ejemplo; PRP + células madre o MA ya que logran una curación más rápida, de mejor calidad y con menos efectos adversos. A pesar de que algunos no se encuentren disponibles en el mercado o los costos sean elevados, la implementación del manejo avanzado de heridas puede generar beneficios significativos para los pacientes en el futuro. REFERENCIAS 1.

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Rivera-Suero V, et al. Ablación total bilateral y osteotomía de bulla timpánica.

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ASO AMMVEPE 2026; 37(1):CLÍNICO 42-48

AMMVEPE Vol. 37, No. 1 • Enero-Abril 2026 pp 42-47

Ablación total bilateral del conducto auditivo externo y osteotomía de la bulla timpánica en un perro con otitis crónica Total bilateral ablation of the external auditory canal and osteotomy of the tympanic bulla in a dog with chronic otitis Verónica Rivera-Suero,* Octavio Mejía-Ponce,** Hortensia Corona-Monjarás*** RESUMEN

ABSTRACT

Se presenta el caso clínico de un perro, hembra esterilizada de 7 años de edad, mestiza, con diagnóstico de otitis crónica externa proliferativa en ambos oídos, secundaria a dermatitis atópica. Debido a la falta de respuesta al tratamiento médico, a la severidad y a la cronicidad del caso, se decidió realizar ablación total del conducto auditivo externo con osteotomía de la bulla timpánica en ambos oídos. Se obtuvo diagnóstico histopatológico de pólipos fibroepiteliales multifocales con hiperplasia de glándulas ceruminosas y sebáceas; otitis linfoplasmocítica, histiocítica, eosinofílica y mastocítica con acantosis e hiperqueratosis ortoqueratósica con alteraciones proliferativas no neoplásicas de carácter benigno, localizadas en el tejido tegumentario de los canales auditivos, secundario a procesos inflamatorios crónicos a nivel local. Su pronóstico clínico después de la resección quirúrgica es favorable, la técnica (a pesar de ser invasiva) es resolutiva en casos refractarios, sin dejar de lado la importancia de continuar con el tratamiento de la causa primaria.

We present the clinical case of a 7-year-old spayed female mixed- breed dog diagnosed with chronic proliferative otitis externa in both ears, secundary to atopic dermatitis. Due to the lack of response to the medical treatment, the severity, and the chronicity of the case, total ablation of the external auditory canal with osteotomy of he timpanic bulla was performed in both ears. Histopathological diagnosis revealed fibroepithelial polyps with hiperplasia of ceruminous and sebaceous glands; lymphoplasmacytic, histiocytic, eosinophilic, and matocytic otitis, with ortokeratotic hyperkeratosis and acanthosis, and benign non- neoplastic proliferative alterations. The prognosis after surgical resection is favorable. Although invasive, the technique is effective in refractory cases. However, treatment of the primary cause of the otitis should be continued.

Palabras clave. Ablación total del conducto auditivo externo (TECA), osteotomía de la bulla timpánica (BO), otitis externa crónica, dermatitis atópica, tomografía computarizada (TC).

Key words. Total external auditory canal ablation, tympanic bulla osteotomy, chronic external otitis, atopic dermatitis, computed tomography.

INTRODUCCIÓN La otitis externa es una afección inflamatoria común del oído externo (que incluye el pabellón auricular) que afecta entre el 10 y el 20% de los perros. El sistema de clasificación más reciente se basa en las causas primarias y secundarias de la inflamación, así como en los factores que la predisponen y perpetúan los cuales incluyen trastornos alérgicos (dermatitis

atópica), trastornos endocrinos, cuerpos extraños y parásitos. Una vez que una causa primaria altera el entorno auditivo, a menudo se desarrollan infecciones secundarias que complican la otitis (Kasai T, et al., 2021).1 La otitis puede ser unilateral o bilateral, aguda o crónica (otitis persistente o recurrente que dura 3 meses o más). Los cambios que se producen en el conducto auditivo externo en respuesta a la inflamación crónica pueden

* Médico sustentante al examen de grado de Especialista en Medicina Veterinaria (perros y gatos). ** Servicio de Dermatología. Hospital Veterinario de Especialidades UNAM. Departamento de Medicina, Cirugía y Zootecnia, FMVZ UNAM. CDMX. *** Médico del Servicio de Cirugía. Tejidos Blandos, asesor de caso. Correspondencia: MVZ Verónica Rivera-Suero Correo electrónico: veronik_016@hotmail.com

incluir hiperplasia glandular, dilatación glandular, hiperplasia epitelial, fibrosis, hiperqueratosis, estenosis y calcificación. Estos cambios provocan incremento en la producción de cerumen, lo que contribuye al aumento de la humedad y el pH, lo que predispone al oído a una infección y a una mayor falta de éxito en el tratamiento. La progresión de la otitis aguda a crónica de simple a complicada puede conducir al paciente a una otitis terminal. Las evaluaciones de seguimiento periódicas son clave para la prevención de la otitis terminal. Las bacterias que se aíslan con mayor frecuencia en los conductos auditivos de los perros afectados son Staphylococcus spp., Pseudomonas, Proteus, Enterococcus spp, Escherichia coli, Streptococcus spp y Corynebacterium spp. Algunas pueden producir biopelícula, lo que puede


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provocar la persistencia de la infección a pesar de un tratamiento adecuado. La levadura Malassezia es otro componente común de la otitis externa (Bajwa J, et al., 2019).2 Los signos clínicos de la otitis externa incluyen sacudidas de cabeza, prúrito, mal olor, otorrea, hematomas auriculares, inflamación, dolor y depresión. La rotura de la membrana timpánica suele ser una secuela de una patología grave, con progresión a otitis media y, finalmente, a otitis interna con daño vestibular o auditivo. Cualquier caso de otitis bilateral o recurrente debe inducir la sospecha de dermatitis atópica o alergia alimentaria. Los tumores que se pueden encontrar en el conducto auditivo externo de los perros son de origen epitelial e incluyen carcinoma ceruminoso, carcinoma de células escamosas, carcinoma anaplásico y, ocasionalmente, sarcoma de tejidos blandos, melanoma y plasmocitoma (Tobías KM, et al., 2017).3 CASO CLÍNICO Se presenta a un paciente canino, hembra esterilizada de 7 años de edad aproximadamente, mestiza (tipo labrador) con medicina preventiva vigente. Se le ofrecen croquetas comerciales y alimento casero que incluye arroz, pollo y a veces leche. Es remitida por MVZ externo al HVE UNAM debido a que presenta masas en ambos conductos auditivos externos con tiempo de evolución desconocido ya que es un ejempar adoptado de la calle desde hace 1 año, ha estado en tratamiento durante 6 meses con Ear Clean® (ácido salicílico, ácido bórico) cada 12 h, Dextrimazol® (Cloranfenicol, prednisona, tetracaína) cada 24 h de manera local sin mostrar ninguna mejoría. También refieren que se rasca, sacude la cabeza frecuentemente y ha llegado a sangrar los oídos, no presenta vómitos o diarreas. Se menciona que siempre ha mostrado buen apetito, orina y defeca de manera normal. Al examen físico general su estado mental fue alerta, no se observa deshidratación, peso 23.4 kg con condición corporal 3/5, las mucosas, tiempo de llenado capilar, temperatura, frecuencia

cardiaca, frecuencia respiratoria, reflejo deglutorio, reflejo tusígeno y pulso fueron normales, a la auscultación de campos pulmonares, palpación de abdomen y linfonodos tampoco presenta alteraciones. Se reporta PVAS 6/10, descamación en dorso, pápulas en región ventral (Figura 1), incremento de volumen que abarca el 100% de ambos conductos auditivos de aspecto irregular, multilobulados con zonas pigmentadas, no dolorosas presenta mal olor con eritema en ambos pabellones y liquenificación tanto en oídos (Figura 2) como en región ventral. Se realizan improntas de ambos oídos, en las que se observan neutrófilos degenerados, cocos +++, Malassezia ++, bacilos ++, acetato de zona inguinal: Barras +++, corneocitos ++, cocos ++. El diagnóstico presuntivo es de otitis crónica proliferativa secundaria a dermatitis atópica. Se inician pruebas de descarte debido a la sospecha de dermatitis atópica y otras alternativas de tratamiento para controlar los signos. Debido a los hallazgos observados se da tratamiento, el cual consiste en realizar baños con Vetriderm® (preventol, extracto de manzanilla, extracto de sábila) en el primer tiempo y clorhexiderm® (clorhexidina) en el segundo tiempo, 2 veces por semana; limpieza de oídos con ácido salicílico cada 24 h y después aplicar Otikan Plus® (prednisolona, cloranfenicol, tetracaína) cada 12 h y meloxicam por vía oral a 0.1 mg/kg cada 24 h por 1 día; y después a 0.05 mg/kg cada 24 h por 6 días y desparasitación externa de manera mensual. Al día 30 debido a la nula evolución del paciente se anexo tratamiento con cefalexina 25 mg/kg PO BID 30 días, prednisolona a dosis reducción se inicia el tratamiento con 1 mg/kg cada 24 h por 15 días; 0.5 mg/kg cada 24 h por 15 días; 0.25 mg/kg cada 24 h por 15 días; 0.25 mg/ kg cada 48 h, omeprazol 20 mg PO cada 24 h solo en caso de vómitos. Al día 60 la paciente muestra mejoría con respecto a la descamación, eritema y prúrito en región dorsal y abdomen reportando un PVAS 4/10 pero con respecto a los oídos no se notan cambios del tejido proliferativo, además se reporta dificultad

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Figura 1. Región ventral de la paciente mostrando eritema, pápulas y liquenificación. A

B

Figura 2. Muestra ambos conductos auditivos con proliferación severa de tejido. A. Oído derecho. B. Oído izquierdo.


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en la limpieza dentro del conducto auditivo debido a que están muy estenosados y solo se ha podido aplicar el producto en la zona del pabellón. También se realizaron pruebas de laboratorio en que reportan únicamente incremento de sólidos totales de 76 g/L (60-75) e hiperglobulinemia de 43 g/L (2339) asociado a inflamación crónica por dermatopatía; y en el análisis de orina no se encuentra ninguna alteración. Por lo que se realiza otoscopiza bajo sedación en la que se observa hiperplasia severa de tejido en ambos conductos auditivos que genera estenosis completa. Se realiza biopsia del tejido cuyo resultado histopatológico es hiperqueratosis ortoqueratotica con acantosis irregular. También se realiza cultivo micológico y bacteriológico de ambos oídos el cual reporta Proteus mirabilis, Staphylococcus lentus, Streptococcus equi y Malassezia pachydermatis en cantidad moderada. Debido a los resultados se extiende el tratamiento descrito durante 30 días más. Se repiten pruebas control de laboratorio y se observan los valores en bioquímica, hemograma y urianalisis en rangos de referencia. Se realiza tomografía computarizada (TC) (Figura 3) que muestra para ambos conductos auditivos hiperplasia severa del endotelio más evidente en el conducto auditivo derecho que en el izquierdo, cuya causa es estenosis de ambos conductos. Los linfonodos retrofaríngeos se aprecian agrandados bilateralmente, por lo que se sugiere otitis externa bilateral crónica y en las bullas se observa líquido y no presenta osteítis evidente Debido a la evolución clínica de la paciente y a los resultados de la TC se realiza tratamiento quirúrgico mediante ablación total del conducto auditivo externo y osteotomía de la bulla timpánica (Figura 4), de forma previa se realiza evaluación neurológica debido a las complicaciones que conlleva este tipo de cirugía. Durante la cirugía se interviene primero el oído derecho el cual presenta dehiscencia de la herida asociado a que el paciente se rascó, se procede a desbride y cierre de herida sin presentar mayor complicación, un mes después de haberse recuperado

A

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21.4 mm (3D)

21.4 mm (3D)

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Figura 3. Tomografía computarizada del paciente. A. Oídos estenosados. B. Linfadenomegalia. C. Líquido en bullas.


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Figura 4. Paciente durante cirugía de resección del conducto auditivo y cierre de herida.

del procedimiento, se realiza el mismo procedimiento en el oído izquierdo del cual no se reportan complicaciones y se muestra una buena evolución. En ambos conductos auditivos se obtiene el diagnóstico histopatológico de pólipos fibroepiteliales multifocales con hiperplasia de glándulas ceruminosas y sebáceas de moderada a grave, multifocal y otitis linfoplasmocítica, histiocítica, eosinofílica y mastocítica grave, multifocal con acantosis de moderada a grave, difusa e hiperqueratosis ortoqueratósica moderada, generalizada. Cabe mencionar que se continúa el tratamiento con oclacitinib 0.6 mg/kg vía oral cada 12 h por 14 días y posterior-

mente cada 24 h por 30 días, Pramoxine. Shampoo® y Clorexiderm® Shampoo en dos tiempos 1 vez por semana durante 1 mes, Bravecto® (Fluralaner) por vía oral cada 3 meses y se establece con cambio gradual a dieta hidrolizada. Por lo que actualmente el paciente se encuentra con control de signos clínicos. DISCUSIÓN El aparato auditivo está compuesto por el oído externo, oído medio y oído interno; en el oído externo se encuentran el pabellón auricular y el canal auditivo externo, formado este último por los conductos vertical y horizontal, que conectan a su

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vez con la parte ósea del meato auditivo externo. El nervio más importante es el nervio facial que pasa por el foramen estilomastoideo, caudodorsal al conducto auditivo óseo, y continúa ventral al conducto horizontal. El oído medio está formado por la cavidad timpánica, tiene un componente dorsal en el que se encuentra una ventana con el martillo, el yunque y el estribo, un componente medio (membrana timpánica), y otro ventral tapizado por epitelio respiratorio que se conecta con la nasofaringe por la trompa de Eustaquio. El conducto auditivo está conformado de epitelio escamoso estratificado queratinizado, glándulas sebáceas, glándulas ceruminosas, y vellosidades. La mejor forma de tratar la otitis externa es con tratamientos tópicos ya que los antibióticos sistémicos no alcanzan concentraciones terapéuticas con los líquidos y exudados del conducto auditivo externo. Los antibióticos sistémicos están indicados en otitis media ya que la alta vascularización de la membrana mucosa que tapiza la cavidad timpánica del oído medio inflamado favorece la difusión de los fármacos desde la sangre hacia la bulla. Es preferible la elección del antibiótico sistémico para tratar el compartimento del oído medio basándose en el cultivo y antibiograma. La toma de muestras de tejidos profundos durante la cirugía es más útil que la de los cultivos realizados antes de la misma. (Fosum TW, 2018).4 Los perros pueden desarrollar pérdida auditiva debido a la otitis externa. La pérdida auditiva se puede clasificar como conductiva, neurosensorial o mixta (combinación de conductiva y neurosensorial). La pérdida auditiva neurosensorial puede ocurrir cuando las vías neurológicas (nervio coclear) del cerebro se dañan por otitis interna, medicamentos ototóxicos, presbiacusia, ruido, trauma físico, anestesia general o infección. La pérdida auditiva conductiva puede ser resultado de exudados, estenosis o hiperplasia glandular relacionados con la otitis. Cuando la audición se ve afectada en perros con otitis externa, la limpieza de exudados y residuos de los conductos auditivos ex-


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Figura 5. En la parte inferior del conducto auditivo vertical se localiza el nervio facial (flechas). Si no se aprecia tan bien como en esta imagen, se debe buscar con delicadeza porque es importante identificarlo.

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ternos produce mejoras apreciables en la audición. Dado que la prueba de respuesta auditiva evocada del tronco encefálico (BAER) no suele estar disponible en la práctica con animales de compañía, la incidencia y el grado de pérdida auditiva en perros afectados por otitis externa son difíciles de evaluar. La ausencia de membrana timpánica sugiere otitis media, pero un examen otoscopico adecuado a menudo puede ser difícil de realizar cuando existe otitis externa concurrente. Una membrana timpánica intacta no descarta la otitis media. La otitis media crónica se ha asociado con mayores grados de pérdida auditiva en comparación con la causada por otitis externa. La presencia de material en el oído medio puede ser un factor perpetuante de la otitis externa y una causa de fracaso terapéutico. La evaluación videootoscópica suele ser útil para obtener un diagnóstico. También se deben considerar estudios de imagen. El estudio radiográfico tiene un beneficio limitado y, si están disponibles, se prefieren las técnicas de imagen avanzadas, como la tomografía computarizada, ya que ayudan a evaluar la presencia de infección del oído medio,

B

Figura 6. A. Se observa el aspecto del pabellón auricular cóncavo con hallazgos típicos de otitis externa proliferativa y obstructiva crónica en un perro. También se muestra fotomicrografía representativa del tejido proliferativo en hematoxilina y eosina 920. B. Obsérvese la hiperplasia de las glándulas sebáceas (S), la fibrosis (flecha fina) y la inflamación (flechas gruesas). La epidermis es hiperplásica. El estudio histopatológico siempre debe realizarse (Aslan J, et al., 2021).9


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masas y cambios óseos en la bulla timpánica. La tomografía computarizada es más sensible y específica que la radiografía para el diagnóstico, ideal para valorar la afectación de la bulla timpánica. Es útil en otitis externa crónica, especialmente en la otitis supurativa o proliferativa, incluso en ausencia de signos neurológicos asociados. (Morgaz RJ, et al., 2022).5 Una respuesta deficiente a las dosis antiinflamatorias de glucocorticoides orales o tópicos potentes es una indicación para considerar la cirugía de los conductos auditivos con inflamación crónica. Estos procedimientos rara vez son eficaces completamente como único tratamiento para las causas alérgicas de la otitis externa. Las masas auriculares debidas a otitis proliferativa, neoplasia o pólipos refractarios al tratamiento médico deben extirparse mediante los procedimientos adecuados. La mineralización distrófica del conducto auditivo externo requiere intervención quirúrgica. La extensión del procedimiento depende de la gravedad y la distribución de la mineralización en el oído. Generalmente, se indica una ablación total del conducto auditivo. Esto se debe a que la mineralización distrófica es un cambio patológico progresivo. Incluso con el tratamiento adecuado de la causa primaria de la otitis, es probable que la mineralización persista. La mineralización distrófica suele asociarse con dolor clínico que suele ser refractario al tratamiento médico. Es probable que la intervención quirúrgica se asocie a una mejor calidad de vida (Monnet E., 2023).6 El tratamiento quirúrgico de la otitis externa está indicado cuando el tratamiento médico ha fracasado, hay hiperplasia irreversible del tejido interno, se ha formado un absceso alrededor del oído externo o cuando existen otitis media o intratables, en casos de neoplasias como adenocarcinoma de glándulas ceruminosas o tumores extensivos benignos como el colesteatoma, en procesos inflamatorios como pólipos, en fracaso de cirugías previas del conducto auditivo y cualquier patología que se extienda al oído medio. Se describen tres técnicas quirúrgicas que se pueden realizar en el conducto auditivo externo según sea el caso. La selec-

ción correcta del paciente es fundamental para obtener un buen resultado. •

•

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Resección lateral (Técnica de Zepp) Está indicada cuando la otitis externa es reversible permitiendo un mejor tratamiento. También está indicada cuando existe una neoplasia que ocluye la parte final del conducto auditivo sin invadir el canal horizontal. El canal horizontal no debe estar afectado por tejido hiperplásico ni calcificado. La apertura del canal vertical mejora la ventilación, limpieza y tratamiento. Ablación del canal vertical. Se puede realizar solamente si el canal horizontal no está alterado. Es una técnica menos agresiva, menos dolorosa y con menores complicaciones infecciosas, indicada en casos de traumatismo grave de la zona, neoplasias en la base de la oreja o en otitis hiperplásica irreversible. Ablación total del conducto auditivo externo (TECA) y osteotomía lateral de la bulla timpánica (BO). Es la técnica de elección en casos de otitis externas crónicas con fracaso de los tratamientos médicos, en lesiones benignas que afectan a todo el conducto, en enfermedades que afectan al oído medio como el colesteatoma o en el caso de neoplasia maligna del conducto auditivo. La osteotomía lateral de la bulla timpánica se debe realizar como técnica complementaria para eliminar el tejido epitelial adyacente a la zona timpánica que, de no retirarse correctamente, sería responsable de quistes e infección profunda tras una TECA. (Rodríguez J, et al., 2018).7

Las infecciones persistentes después de una TECA son por el epitelio y desechos retenidos dentro del conducto auditivo externo óseo o la bulla timpánica, a falta de exposición de la bulla timpánica, drenaje o curetaje. Una técnica quirúrgica meticulosa y la eliminación completa del epitelio de la bulla timpánica y el conducto auditivo, presentan con poca frecuencia complicaciones y la mayoría no afectan el éxito a largo plazo. La ablación del conducto auditivo externo con algunos medios de exposición

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amplia de la cavidad timpánica (como la osteotomía lateral o la osteotomía ventral de la bulla aseguran la evacuación completa del oído medio) se considera el tratamiento de referencia para la enfermedad terminal del conducto auditivo y la afectación concurrente del oído medio. Algunas de las complicaciones que se presentan cuando se hace TECA-BO son hemorragia, debido a la vascularización cercana que hay de la vena retroarticular, la arteria carótida externa y la vena maxilar, y la arteria carótida interna. La vena retroarticular se encuentra justo rostral al meato auditivo externo y se daña con mayor frecuencia durante el desprendimiento del epitelio horizontal del conducto auditivo externo del hueso o el curetaje excesivo en esta área. La mayoría de los déficits del nervio facial son temporales y se resuelven por completo en varias semanas (Figura 5). La dermatitis crónica del pabellón auricular se observa en hasta el 21% de los perros después de una TECA. Esta complicación se debe a la progresión de un problema dermatológico subyacente o a la extirpación incompleta del tejido proliferativo en la base del pabellón auricular al realizar la incisión medial alrededor de la abertura vertical del conducto auditivo. El paciente puede experimentar sacudidas persistentes de la cabeza y automutilación del pabellón auricular a pesar de la extirpación completa del conducto auditivo (Smeak DD, 2011).8 Preparar la zona quirúrgica con bupivacaína mediante bloqueo de campo sin superar los 2 mg/kg antes del cierre de la incisión puede incrementar la sensación de bienestar del paciente inicialmente en el postoperatorio; sin embargo, esta técnica debería emplearse siempre junto con otros analgésicos (Fosum TW, 2018).4 Actualmente hay poca información sobre el uso de la cirugía con láser de dióxido de carbono para la otitis externa proliferativa y obstructiva crónica (Figura 6, Aslan J, et al., 2021)9 pero algunos autores indican que puede ser un tratamiento eficaz para la otitis externa proliferativa que causa obstrucción y sugirieron que debería considerarse como una alternativa a la ablación to-


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tal del conducto auditivo externo y la osteotomía de la bulla (TECA-BO), sin embargo algunos pacientes a pesar de haberse sometido a este procedimiento no mostraron mejoría por lo que se les realizó TECA-BO (Pieper JB,2023).10 CONCLUSIÓN

La TECA-BO es un procedimiento de rescate importante, en situaciones de otitis crónica proliferativa en etapa terminal que no responden al tratamiento médico como fue en el caso de este paciente. Debido a la complejidad anatómica del procedimiento existe un riesgo significativo de daño neurológico y de retención del conducto auditivo externo o del epitelio del oído medio por lo que el riesgo de complicaciones se puede reducir mediante el manejo adecuado de antibióticos, minimización de traumatismo durante la disección y la retracción, el

control de la hemorragia, el lavado del sitio quirúrgico para eliminar los restos óseos y la contaminación, el aislamiento cuidadoso del nervio facial, la obtención de una amplia exposición a la cavidad timpánica, la evacuación completa de todo el epitelio, en particular dentro de la bulla timpánica, y un manejo postoperatorio adecuado. REFERENCIAS 1.

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INSTRUCCIONES PARA LOS AUTORES

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