ANEXO POLÍTICO
VILLAHERMOSA, TABASCO, MÉXICO MIÉRCOLES 11 DE DICIEMBRE DE 2013
EDITOR: César Armando Javier COEDITOR GRÁFICO: Juan Isidro
www.rumbonuevo.com.mx
Formamos parte del gran movimiento progresista que gobierna Tabasco
Discurso improvisado por el gobernador Arturo Núñez Jiménez durante la toma de protesta de presidentes y secretarios de comisiones ejecutivas municipales de la Agrupación Política “José María Pino Suárez”, en el teatro Esperanza Iris.
ANEXO POLÍTICO
2
Miércoles 11 de diciembre de 2013
Afirma el gobernador Arturo Núñez Jiménez
Hay que procesar la pluralidad: El gobernador del estado atestiguó la toma de protesta de presdientes y secretario de comisiones ejecutivas municipales de la asociación política José María Pino Suárez, celebrado el pasado 24 de noviembre Estimadas amigas y amigos. e da mucho gusto, como siempre, estar con mis compañeras y compañeros de la Agrupación Política José María Pino Suárez. Los felicito a todos y especialmente a la Comisión Ejecutiva Estatal que encabeza el profesor Limbazo Gallegos, en este acto de renovación de las dirigencias municipales de la agrupación.
M
Y felicito también y deseo éxito en sus tareas a quienes han rendido ahora la protesta estatutaria, al frente de las dirigencias de los 17 municipios del estado. Estoy indisolublemente vinculado a la Agrupación Política José María Pino Suárez.
Cuando llegó el momento de la adversidad tuve a mi lado a mis amigos para conformar la Agrupación Política José María Pino Suárez. Muchas gracias por ello. Esa es una huella que llevo indeleble en mi memoria y en mi corazón. Y desde luego, se los agradezco mucho, porque hemos contribuido a lo que nos propusimos desde el inicio: se habló de la posibilidad de formar un partido político local, y con la membresía que logramos lo pudimos haber hecho, pero dijimos también que no íbamos a ser esquiroles de la lucha democrática, que en Tabasco las fuerzas y la correlación estaban muy bien definidas y que no íbamos a irrumpir en función de una ambición personal o de protagonismos personales.
Dice un muy estimado amigo, Juan José Bremen, en un libro de reflexiones sobre la política y el político, que a un político le hace bien en su camino tener un tramo de desierto, enfrentar la adversidad, porque eso ayuda a templar el ánimo del político. Y se dice que en tal sentido el estar solo permite depurar muchas cosas.
Y decidimos algo más modesto, porque no postulamos directamente candidatos, sino nos propusimos ser una agrupación política que contribuyera al fortalecimiento de la cultura política democrática en el estado, y apoyar a las causas de la oposición en Tabasco.
Lo cierto, lo he dicho y lo reitero hoy, es que jamás en mi trayectoria política me sentí solo.
Creo que hemos cumplido, que supimos también utilizar un elemento que es fundamental en
ANEXO POLÍTICO DIRECTORIO
La opinión de los articulistas y columnistas no representa de manera alguna el criterio de la dirección general, toda la co rrespondencia y valores deben dirigirse a la Dirección General. Ofi cinas Noverola número 107, Colonia Reforma.. C.P. 86080.
el quehacer político: saberse auto contener, y no en función de la ambición legítima personal distorsionar las cosas subjetivamente. Hoy formamos parte del gran movimiento progresista que gobierno Tabasco. Enhorabuena, Agrupación Política, por así haberlo decidido. A mi esposa Martha Lilia y a mí nos da mucho gusto estar aquí y saludar al profesor Limbano Gallegos; al vicepresidente, ingeniero Francisco Chico Pérez Martínez; al vicepresidente Víctor Hernández López; a José Ángel Ruiz Hernández, de la Comisión de Honor y Justicia; a Rogelio Serra Bautista, secretario de la Agrupación; a la contadora pública Tamara Yabur Elías, representante de los ex presidente de la Comisión Ejecutiva Estatal. Al secretario de Gobierno, Raúl Ojeda. Muchas gracias por acompañarnos, Raúl. También al doctor Fernando Mayans, senador de la República. Al presidente municipal, mi amigo Humberto de los Santos Bertruy. A Eloisa Ocampo González, secretaria de Administración. A Ezequiel Toledo Ocampo, secretario de Salud A Rodolfo Lara Lagunas, secretario de Educación. A Wilver Méndez Magaña, ex presidente de la Agrupación. A la diputada Leticia Taracena, ex presidenta de la Agrupación. A la diputada Ana Bertha Vidal Fócil, ex presidenta de la Agrupación. Y desde luego, a todos ustedes.
Jorge Alberto Javier Quero DIRECTOR GENERAL Lic. Paulina Javier Martínez SUBDIRECTORA GENERAL
www.rumbonuevo.com.mx
Quisiera, si me lo permiten en la oportunidad que me brindan, hacer dos reflexiones. Dos reflexiones. Una, sobre un tema que ocupa las tareas de una agrupación política que es el fortalecimiento de la cultura política democrática, y el otro aquí referido por Limbano, en el sentido de la inminente Reforma Energética. Quiero decirles, en primer lugar, que valoro mucho el minuto de silencio que le hemos rendido a quienes aportaron en la última etapa de su vida, sus mejores empeños porque esta agrupación saliera adelante. De manera particular al último en írsenos, a Carlos Elías Dagdug Martínez. También quiero hacer referencia al tema de la cultura política democrática entre los mexicanos. Dice un gran politólogo y sociólogo de la política, Maurice Duverger, que las estrategias políticas pueden verse en un continum que va desde la concepción de la política como la continuación de la guerra por otros medios, citando al clásico de la guerra, hasta la política vista como integración y desarrollo de solidaridades. En la primera concepción, la política todavía parte del supuesto del “tú o yo”, que en el caso de la guerra al implicar la violencia puede significar incluso la supresión física del adversario. Para decirlo coloquialmente, “muerto el perro de acaba la rabia”. Con que se liquide al adversario se le elimina de una vez y para siempre.
RUMBO
NUEVO
EL DIARIO DE LA VIDA TABASQUEÑA
ANEXO POLÍTICO Miércoles 11 de diciembre de 2013 La esencia de la política Esa no es la esencia de la cultura política democrática. Por el contrario, la esencia de la cultura política democrática implica la integración y el desarrollo de solidaridad, el “tú y yo”, y ese tránsito de la “o” disyuntiva a la “y” copulativa es un tránsito que a los mexicanos a ratos nos cuesta mucho. Hay razones de ello. Hemos dicho en otras ocasiones que nuestra propia historia abona en muchos años a la idea de que la política implica la supresión del adversario. Hemos dicho que 118años de nuestra vida como nación, estuvieron signadas por la violencia en la lucha por el poder. La disyuntiva era “tú o yo”. Y es sencillo repasar la esencia de nuestra evolución histórica. Once años de lucha insurgente por la Independencia. Cuando por fin la consolidamos en 1821, invertimos 35 años para definir qué tipo de Estado independiente íbamos a ser. Qué tipo de gobierno, y hubo luchas porque hubiera un gobierno centralista o federalista. Triunfó finalmente la causa federalista. Que hubiese un estado federal o un estado unitario, un gobierno republicano o un gobierno monárquico, con la aventura de Iturbide. En 35 años tuvimos 50 presidentes. Once veces lo fue Antonio López de Santa Ana. Sumó seis años sumadas las 11 veces, a base de “qupitate tú, porque ya llegué yo”. Y cuando hubo que definir finalmente la forma del estado federal y la forma del gobierno republicano y se estableció en la Constitución de 1857, los conservadores no estuvieron de acuerdo y se fueron tres años a la Guerra de Reforma, y cuando fueron derrotados se fueron por un príncipe y con los afanes del imperio napoleónico se lo trajeron a gobernar cinco años el país, siendo perseguido el gobierno legítimo de Benito Juárez. Tuvimos una racha pacífica en la república restaurada de 1867, cuando se fusiló a Maximiliano de Habsburgo en el Cerro de las Campanas, en Querétaro, pero después entramos en una nueva ola de rebeliones encabezadas ni más ni menos por don Porfirio Díaz bajo la consigna de “no reelección”, curiosamente. Después triunfó la causa de Díaz y se quedó en el poder por 34 años, 30 los ejerció él y cuatro su compadre Manuel González, a base de una dictadura de mano
3
ANEXO POLÍTICO
4
Miércoles 11 de diciembre de 2013 de hierro que da origen a lo que muchos historiadores llaman “la paz porfiriana”. Y después, como dicen que dijo el propio don Porfirio al viajar en “El Ipiranga” rumbo a Francia, Madero soltó el tigre y otra vez empezó el ciclo de la violencia, y sucesivamente el presidente Madero y nuestro paisano hace cien años, en febrero 22, fueron asesinados por Huerta y después Carranza fue asesinado en Tlaxcalaltongo por el Grupo Sonora, y después tuvimos los asesinatos de otros próceres importantes de la Revolución, de Zapata, de Villa, también de otros muchos luchadores por la democracia y por consolidar las instituciones revolucionarias, como el propio Álvaro Obregón. En nuestra trágica historia solamente dos de nuestros prohombres murieron en su cama por enfermedad natural: Benito Juárez y Lázaro Cárdenas, habiendo visto triunfar su causa en vida. Uno, contra la intervención francesa y las pretensiones del clero por la desamortización de bienes eclesiásticos, y el otro, por la expropiación petrolera y el reparto agrario. Por eso, una parte de nuestra cultura política se nutre notablemente de la desconfianza, del cuidado de la traición, porque muchos de nuestros grandes hombres, desde Hidalgo, Morelos, Mina, Matamoros, Guerrero con Picaluga, y todos los que sabemos, murieron traicionados y fueron, de alguna manera, eliminados. Negociar no es transar Por eso hay una parte de nuestra cultura política democrática que hoy pesa particularmente en la izquierda mexicana, que asume que negociar es transar, que no se debe negociar porque se pierde la identidad propia. Aquí permítanme recordar una anécdota que leía yo en mis años mozos, en la revista Política, que acompañaba a la revista Siempre como gran formador de cuadros en los años 60, cuando yo estudiaba secundaria y preparatoria. Resulta ser que David Alfaro Sequeiros, nuestro gran muralista, fue preso en el gobierno de Adolfo López Mateos, y fue indultado por el propio presidente de la República y Salió en libertad. En alguna ocasión, en su casa en Cuernavaca recibió al presidente que fue a ver su obra pictó-
rica de caballete pintada en la cárcel. Lo acompañaba Pablo Neruda y entonces la revista Política le reclamó a Sequeiros por qué había recibido a su verdugo, a López Mateos. Y Sequeiros contestó una carta a Enrique Marcué Pardiñas, el entonces director de Política, en la que le decía: “lo recibí, porque es el presidente de México. Lo recibí porque me lo pidió Pablo Neruda. Lo recibí porque quería ver mi obra de caballete”. Y respecto a las convicciones, decía Sequeiros, “que se cuide López Mateos, porque yo estoy muy firme en las mías”. No tenemos qué tener miedo a perder nuestra identidad si dialogamos y negociamos, porque esa es la esencia de
la política democrática. En la izquierda se ha vuelto problema ontológico, cuando tendría que ser un problema estratégico y táctico. Es cierto, lo dice Duverger, hay veces que hay que endurecerse, hay veces que hay que ser flexible y negociar. Hay veces intermedias. Incluso en su clásico libro sobre los partido políticos, traducido en el año 50 por el Fondo de Cultura Económica a cargo de Enrique González Pedrero y con traducción de Julieta Campos, dice: “aún en un mismo momento, en un mismo partido, distintas expresiones pueden tener distintas líneas tácticas”. Los dirigentes pueden ser los más radicales, porque no tienen
funciones de gobierno y su tarea es ganar elecciones. Los parlamentarios pueden un día tomar la tribuna y al día siguiente salir de la mano con el gobierno haciendo aprobado una ley. Un día sí un día no. Y los gobernantes tienen que coexistir, tienen que cohabitar aunque sean de distintas filiaciones partidistas, porque tienen responsabilidades institucionales. No se le puede pedir lo mismo a un militantes que tiene responsabilidades de gobierno que a uno que es parlamentario, que a uno que sólo es dirigente. Y por cierto Duverger recomienda, para que no se generen compartimentos estancos en las mismas expresiones de un mismo partido, que se entreveren, que los parlamentarios sean dirigentes, que los dirigentes sean parlamen-
ANEXO POLÍTICO Miércoles 11 de diciembre de 2013 Cuando leí la historia del Partido Comunista Mexicano, escrita por Arnoldo Martínez Verdugo, en el primer capítulo él señala que el partido lo fundan, no me acuerdo si 24 ó 30 mexicanos, de los cuales 11 eran extranjeros, y el primer día se dividen para saber si aceptan o no las credenciales de un señor con las iniciales Luis N. Morones, que ya lo consideraban “oreja” del gobierno. El partido se fundó en 1919. Y cuando termina el congreso fundacional del Partido Comunista Mexicano quedan divididos los 24 mexicanos en tres grupos. Uno, los que decían que nada que ver con la burocracia burguesa formal y no ir a las elecciones. Otro que decía que había que ir para aprovechar los resquicios para luchar por el proletariado, y un tercero que decía asegún, unas veces sí y otras veces no. Entonces, como vemos hay un signo de origen en las divisiones internas que nos han debilitado, porque lo cierto es que después de haber gobernado 71 años desde la presidencia el PRI, y haberlo hecho muy mal el PAN con Fox, era casi automáticamente por correlación de fuerzas, por circunstancia, el momento de la presidencia de la República, incluso para un tabasqueño, y no lo fue en buena medida por nuestras divisiones.
tarios, para que no haya líneas incomunicadas. Tiene que haber acuerdos Y aquí tenemos muchos años embarcados en la discusión de si negociamos o no negociamos. Para decirlo en términos de hoy: “si hay o no Acuerdo por México”. Claro que tiene que haber acuerdo. Si no negaríamos la esencia de la democracia. Es como si fuéramos peces y nos negáramos a nadar o como si fuéramos pájaros y nos negáramos a volar. Si somos un partido político democrático tenemos que aprender a negociar. Esa es la esencia de la política. Desde luego, sé que hay en nuestra historia malas negociaciones, que hay perfidia, que hay
traición, y no se trata de transar y no de negociar, porque si no estaríamos renunciando a nuestra impronta. Nuestra lucha en su conjunto no tendría sentido. Si todo lo diferimos para el día que seamos poder, pues difícilmente incluso vamos a tener la colaboración de las otras fuerzas, si nosotros no la dimos cuando éramos oposición. Entonces, tenemos que revisar que lo que es estrategia y táctica no se vuelva la ontología, la razón de ser como partido. La razón de ser tiene que girar en torno a nuestros objetivos y metas históricos. Nuestra estrategia y nuestra táctica puede ser transitoria y coyuntural, dependiendo, asegún. Es un signo, quizá, de la izquierda.
Hay que procesar la pluralidad Si nos persignamos frente a la idea de la pluralidad, que no es otra cosa si no ser muchos y pensar diferentes, tenemos que ser consecuentes. ¿Cómo se procesa la pluralidad?. Si no la procesamos a través de los instrumentos democráticos del diálogo, la negociación y la construcción de acuerdos, entonces condenaríamos a la sociedad a la anarquía y a que no tenga rumbo. Para decirlo coloquialmente: “cada loco con su tema”. Y no habría entendimiento y tiene que haberlo para darle dirección a la sociedad. La única opción diferente a la pluralidad es el pensamiento único. Todos deben pensar igual y al que se atreva a pensar diferente hay que eliminarlo. Es el caso de los totalitarismos, las dictaduras y los extremos de algunos regímenes autoritarios, que no son necesariamente lo mismo en cada caso. Como no queremos eso, como lo que queremos es reconocer la pluralidad que está en la esencia de la naturaleza humana, dos hermanos gemelos que
nacen en la misma familia, se desarrollan en la misma escuela, tienen los mismos maestros, los mismos compañeros de estudio, pueden ser totalmente diferentes en temperamento, carácter y preferencia ideológico partidaria, porque está en la naturaleza humana ser diferente. ¿Cómo procesamos la diferencia?. Pues una posibilidad es desde la dictadura: eliminarla a la mala. La otra es procesarla más lenta, con el diálogo y la negociación, en esencia negamos la pluralidad, porque no basta decir “qué bueno que somos muchos y que pensamos diferente”. Sí, pero a esto hay que darle sentido y dirección, y ese es el sentido de negociar, por lo menos en la política, no en la politiquería. Habrá quien negocie no por los altos fines del Estado, sino por sus intereses personales. No es esa la negociación de la que hablamos. Eso sí es transar y no se trata de eso. Se trata de negociar. Y hay que evaluar los avances de la negociación en sus propios términos. El momento importante ante el que estamos Estamos ante un momento muy importante de nuestro presente en México. En unos días más, el poder revisor de la Constitución, o también llamado Constituyente Permanente, va a abordar el tema de la Reforma Energética. Ha habido varios intentos para privatizar el petróleo y privatizar la electricidad. De hecho, por la vía de los contratos y del rodeo que se le ha dado a Ley de Producción del Servicio Eléctrico y los contratos de Pemex, hay mucha privatización ya en ambas ranas de la energía. Sin embargo no les basta a los capitales extranjeros que codician el petróleo mexicano y que no han quitado el dedo del rengón de presionar y de insistir en que se reforme la Constitución. Por cierto, cosa curioso, hoy desde la izquierda defendemos el petróleo, a partir de una reforma constitucional que hizo Miguel de la Madrid, considerado el primer presidente neoliberal, porque él fue el que introdujo el capítulo económico en la Constitución que no estaba en la de 1917 y estableció las áreas estratégicas de la economía, que se consideran exclusivas del Estado. Y ahí están hoy en día los hidrocarburos y la electricidad.
5
ANEXO POLÍTICO
6
Miércoles 11 de diciembre de 2013 La reforma propuesta al Artículo 27 propone suprimir la prohibición de los contratos. Hoy dice que están prohibidas las concesiones y los contratos. De hecho contratos hay, pero se quiere ir a una forma evolucionada de contratos, donde se haga participar a empresas privadas, principalmente extranjeras, para explorar y extraer el hidrocarburo, sea crudo o gas, y supuestamente en una hipótesis compartir las utilidades que eso genere, porque corren el riesgo. Se dice que hoy en día Pemex corre el riesgo solo: contrata a esas empresas, pero como no participan de las utilidades, a ellas les va bien si se encuentra o no petróleo, porque ellas de todos modos cobrarán la parte como contratistas. Entonces, se dice que como no corren riesgos pues todos los corre Pemex, pero la verdad es que al correr riesgos puede ser que al final el pozo no sea productivo y haya pérdidas, pero imagínense ustedes, es difícil pero lo pongo como hipótesis, si encontráramos otro megayacimiento como Cantarel lo que ganarían las empresas privadas en un megayacimiento de ese tipo, y muchos de los del litoral de Tabasco que se han venido descubriendo, que aunque no tienen las dimensiones de Cantarel, son yacimientos bien importantes. La segunda reforma quizá sea mucho más grave. Consiste en eliminar del Artículo 28, dentro del inventario de actividades consideradas como estratégicas, los hidrocarburos y la electricidad, lo cual implicaría que al no ser estratégicas ya no son exclusivas del Estado y cualquier parte de la cadena del petróleo, desde la exploración, la extracción, la refinación, la transportación, el procesamiento par petroquímica o fertilizantes, todo, podría ser privatizado. Lo de los contratos vendría a resultar pecata minuta si se reforma el 28. Lo cierto es que el Congreso no ha sido omiso en el tema. Ernesto Zedillo mandó una iniciativa para privatizar la Comisión Federal de Electricidad, que finalmente fue dictaminada en contra. Felipe Calderón mandó una iniciativa para privatizar la refinación, las redes de distribución y ductos, las redes de almacenamiento, y fue votada en contra. Este es un tercer intento por privatizar petróleo y electricidad. Y pareciera ser que esta vez los votos en términos de requisito constitucional de dos terceras
partes en ambas cámaras los van a lograr. Personalmente no tengo nada contra la propiedad privada. He dicho que formo parte de una generación que le tocó ver el derrumbe del Estado Soviético. Para quienes están en la idolatría del Estado, de suponer que el Estado puede todo, el gran fracaso del llamado socialismo real les enseñó que el Estado no sirve para todo. Y también mi generación ha sido testigo de que el argumento de que el Estado no se debe meter en la economía se derrumba ante las crisis financiera, cuando aquellos que proclaman eso de que el Estado no se meta en la economía son los primeros en exigir que el Estado rescate a los bancos, porque es el único que puede rescatarlos tratándose de una crisis de todo el sistema bancario, no de un banco aislado. Tenemos claro para qué sirve el estado y para qué sirve el mercado. Entonces, hoy tenemos que tener claro qué sirve el Estado y qué sirve el mercado. Por eso quiero acotar mi reflexión sobre las privatizaciones a la mexicana y dcir que aún las exitosas no nos han salido bien. Lo planteo no como un asunto ideológico, sino como un asunto fundamentalmente de resultados. Miguel de la Madrid, cuando tomó posesión, de manera dramática dijo que el país se nos podía ir de las manos. Yo creo que se nos ha ido yendo de las manos a las generaciones. Nada más hay que tomar en cuenta que la cifra oficial de pobreza hoy en día es de 45.5 por ciento a nivel nacional. Es decir, casi la mitad de los mexicanos viven en pobreza. Alguien podría decir “sí, pero la otra mitad no, no veas el vaso medio vacío, velo medio lleno”. Sí, pero si la mitad no vive bien y no tiene condiciones para vivir, difícilmente la otra mitad va a vivir tranquila, sin delito. No se necesita ser el gran sociológico para entender eso. Por otra parte, traemos un desempleo galopante. Un empleo informal que ya rebasa en número de empleos al empleo formal. Tenemos más de un millón de migrantes al año de mexicanos que se van en busca de oportunidades fuera de nuestras fronteras, especialmente a Estados Unidos de América. Tenemos más de seis millones de jóvenes “ninis”, los que ni estudian ni trabajan por
falta de oportunidades educativas y laborales. Y tenemos índices delictivos crecientes, y en Tabasco nos consta. Esos son los resultados del modelo neoliberal y suponer que más de lo mismo nos va a sacar adelante, en un tema tan fundamental como el del petróleo, por lo menos expreso mis dudas y reservas. Porque privatizaciones hemos tenido y también nos dijeron que las cosas iban a cambiar, y que el empleo iba a florecer y se abrió la posibilidad de privatizar el ejido cuando se canceló el reparto agrario en 1991, para que el campo floreciera y ante la apertura comercial el campo languidece. Y se privatizaron los ferrocarriles porque íbamos a aumentar la red ferroviaria y no ha aumento en un metro, señores, y en cambio sí se cancelaron las corridas de pasajeros. Se privatizó, se reprivatizó la banca, se extranjerizó porque iba a fluir el crédito y hoy los empresarios pueden dar testimonio de si el crédito fluye o no, que en realidad es no. Y se privatizaron con una reclasificación, eso no fue reforma constitucional, la petroquímica secundaria y los fertilizantes, porque iba a llegar la inversión y para que floreciera, y hoy somos importadores netos de petroquímicos secundarios y de fertilizantes, cuando fuimos el primer lugar mundial en la exportación de fertilizantes. La privatización no ha resuelto los problemas nacionales No es cierto que la privatización haya resuelto problemas. Me ha tocado que el petróleo tiene una codicia que no tienen los ferrocarriles, que no tiene el campo, que no tiene la petroquímica secundaria. Es un producto todavía muy importante para mover a la humanidad y, por lo tanto, ahí seguramente habrá inversión. Pero como decía el domingo pasado ahí en el Zócalo, cuando hablamos el ingeniero Cárdenas y yo: él decía que las empresas que van a compartir utilidad, lo que van a querer es una política extractiva depredadora, que muchas veces la hemos tenido por la propia empresa petrolera, porque le dan la instrucción de que el precio del petróleo está alto, “sácale”. “Oye, pero el yacimiento”, “mira, sácale, el precio está alto, a lo mejor mañana ya no va a tener valor el petróleo”, y entonces le inyectan nitrógeno y agua, que dicen los técnicos que explica el deterioro acelerado de
Cantarel, que tarde que temprano se iba a deteriorar. Era un ciclo natural, pero la rapidez con que lo ha hecho es por la forma depredadora en que se ha buscado extraer crudo. Incluso, se nos dice que la refinación no es negocio. Y Estados Unidos tiene refinerías por todas partes, y no es negocio. Pero como no refinamos, entonces lo que ganamos vendiendo crudo caro lo perdemos comprando gasolinas más caras. Y en el fondo le damos un tratamiento fiscal a Pemex que lo estrangula y es lo que le impide tener recursos para financiarse. ¿Cómo le podemos decir al mundo que la empresa petrolera de los mexicanos está quebrada, cuando el precio del crudo ha sido el más alto de la humanidad? Perdónenme, pero como me decía el también pinosuarista, mi querido compadre Rafael Caso Vidal, “ni que no fuéramos tan pendejos, compadre”. ¿Cómo le podemos decir al mundo que la empresa petrolera de los mexicanos está quebrada, cuando el precio del crudo ha sido el más alto de la humanidad? “Pues mira estos mexicanos, si fueran dueños de circos, los enanos les van a crecer. Qué mala suerte tienen los pobrecitos”. No, Pemex aparece técnica y contablemente como quebrada porque las finanzas públicas aparecen equilibradas y es que Hacienda le extrae el excedente a Pemex y lo utiliza. Noruega tiene petróleo, lo comparte en el Mar del Norte con otros países. Y tomó una decisión sensata. “Dijo: “tener ingresos petroleros de un producto no renovable es como si recibiéramos la herencia del abuelo por una única vez. Entonces, ese ingreso extraordinario me debe servir para usos extraordinarios. Y debe seguir viviendo en lo ordinario con ingresos ordinarios, como si no hubiera recibido la herencia del abuelo, como si no tuviera petróleo”. Y entonces Noruega destina a cuatro cosas su excedente petrolero: infraestructura para todas las generaciones, sistema educativo de excelencia para las nuevas generaciones, sistema de jubilaciones y pensiones, que es el mejor del mundo, para las generaciones de salida, y proyectos de energías renovables financiadas con una fuente de energía no renovable.
ANEXO POLÍTICO Miércoles 11 de diciembre de 2013 Eso es saber usar el ingreso extraordinario de manera extraordinaria. Aquí no, aquí tuvimos ingresos petroleros, “pues exenta IVA a alimentos y medicinas, bájale la tasa al IVA, ábrele huecos al Impuesto sobre la Renta, ponle deducibilidades, ponle consolidación fiscal, dale bases de tributación especial al sector agropecuario, dale bases de tributación especial al sector comunicaciones y transportes, porque tenemos dinero del petróleo”. Entonces hoy el gasto ordinario depende casi en 40 por ciento del ingreso petrolero. Por eso Pemex está quebrada, porque no les cobramos impuestos a los que tendríamos que cobrarles impuestos. Si otro fuera el replanteamiento fiscal, entonces estaríamos en condiciones de que Pemex financiara parte de su expansión. No dijo que no se apoye a empresas privadas, de hecho vía contrato, el 70 por ciento de su actividad lo realizan los contratistas y a veces traen tecnología y hacen aportaciones que Pemex no tiene. Correcto, eso se tendría que seguir haciendo, pero no perderíamos los derechos de propiedad.
Si nos dicen algunos de los defensores a ultranza de la privatización: “lo que pasa es que viven con mitos y prejuicios ideológicos y con dogmas y con un nacionalismo trasnochado”. No, no es sólo el asunto del 38 lo que nos motiva, es la realidad del 2013 lo que nos tiene que llevar a defender la industria petrolera. No es sólo por un mito del 38, es por lo que importa la industria petrolero hoy en día. No descalifico a quienes están en la lógica de “sólo la privatización petrolera nos va a sacar adelante”. Quiero asumir que probablemente, por lo menos les quiero conceder el beneficio de la duda, son tan buenos mexicanos como los que nos oponemos a la privatización petrolera, pero quienes lo plantean pueden cometer un error de sumo grave. Han partido además de un diagnóstico falso. Se decía que el problema es que el Congreso mexicano está frenando los cambios estructurales que tiene México. “Por eso no crecemos al ritmo que crece la población en el país”.
Se nos quiere decir que no privatización, porque se nos quiere asumir conforme al Derecho Administrativo que la forma por excelencia de la privatización es la compra vente de derechos de propiedad, que no se va a vender ni un tornillo de Pemex.
El Congreso ha venido funcionando Si lográramos que se modificara esto pues hay que cambiar al Congreso, porque es el que está obstruyendo, y entonces vienen propuestas para la cláusula de gobernabilidad, que la mayoría lo norma y no en los votos, por reducir el número de diputados por representación proporcional, o “el Congreso ha venido funcionando. “A trompas talegas” si se quiere, pero acuerdos ha habido.
Sí, pero también se privatiza cuando se concesiona, cuando se contrata en exceso cuando, se le quita la condición de exclusiva del Estado a una tarea que se va a compartir ahora con los privados. Hay otras formas de privatización.
De 1917 a la fecha ha habido 206 decretos que reforman la Constitución. Cada decreto puede reformar un artículo o un número muy amplio de artículos. El que más ha reformado es en tiempos de Zedillo, que reformó 21 artículos constitucionales.
Entonces, la propaganda nos dice “no se va a vender ni un tornillo de Pemex”, pero ya para qué, si lo van a frenar y van a permitir que se desarrollen otros y si ahorita Pemex sería el dominante, dentro de unos pocos años los dominantes serían las empresas petroleras que generalmente son extranjeras, ni tan siquiera nacionales.
No hablo del número de artículos reformados, ni de número de veces que un mismo artículo ha sido reformado, que han sido varias en el tiempo. Hablo del número de acuerdos para reformar la Constitución, 209.
Lo que la propaganda nos dice Entonces, una equivocación en el tema nos puede dejar en peores condiciones de lo que está hoy el país. No es sólo una apuesta más, sino que es la apuesta por excelencia de lo que le vaya a pasar a México en el futuro.
De esos, de 1988 para acá son como 94, como el 43 por ciento de los acuerdos de decreto. ¿Por qué 88? Porque es el año cuando por vez primera el PRI no tiene dos terceras partes en la Cámara de Diputados para reformar solo la Constitución. Si hubo un momento de parálisis y de riesgo de que se inmovilizara el Congreso por el cambio
en la correlación de fuerzas, fue en el 88. Me tocó participar en la primera reforma constitucional hecha bajo la nueva correlación de fuerzas, que fue la que creó el IFE, en 89. Después ya vinieron en cascada otras muchas y las cifras nos demuestran que el país no se ha paralizado. Pero en el colmo, y les doy un dato, en el sexenio de Felipe Calderón hubo un total de 38 decretos de reforma constitucional a lo largo del sexenio. El sexenio tiene 72 meses. Si dividimos 38 reformas entre 72 meses, nos da una reforma constitucional cada 53 días, ni tan siquiera cada dos meses, hubieran sido 32 decretos, si son 72 meses. Bueno, pues nos da 73 días por reforma constitucional. ¿Cuál parálisis? Pero no sólo es en el tema cuantitativo. Es también en lo cualitativo. Ahí están las reformas electorales que nos han permitido avanzar en nuestra transición democrática. Ahí está el nuevo régimen político del Distrito Federal, de Jefe de Departamento administrativo designado a Jefe de Gobierno electo. Ahí está la descentralización a los estados. Ahí está la autonomía del Banco de México. La autonomía del INEGI. El replanteamiento agrario. El replanteamiento de la relación Estado-Iglesia. La transparencia informativa y el acceso a la información. Los derechos indígenas. En replanteamiento educativo. Ahí está la reforma judicial. Ahí está la reforma a los derechos humanos. Ahí está la reforma al amparo. No son cualquier bicoca, ni cualitativamente se puede descalificar. Pareciera ser que la democracia representativa no basta… ¿Dónde no nos hemos puesto de acuerdo los mexicanos? En el petróleo, la electricidad, la materia laboral ya medio la pintaron y fiscal. Ahí si. Pero ahí la falta de consenso no es tan solo en el Congreso. El Congreso se ha expresado. Ya ha dicho que no y vuelven a insistir. Pareciera ser que la democracia representativa no basta. Entonces hay que pensar en la democracia participativa. Los países deciden a través de sus instituciones representativas. El jefe de Estado, el presidente chino puede decidir por mil 300 millones de chinos. Una persona por mil 300 millones, esa es la lógica de la democracia representativa. No se va a estar consultan-
do a mil 300 millones para todas las decisiones, en el caso de China. En México ya somos, según el Consejo Nacional de Población, 118 millones de mexicanos, de los cuales, según el registro de electores de IFE, somos 82 millones de ciudadanos. Bueno cada país decide qué tema lleva a la democracia participativa, qué temas somete a referéndum. Los italianos decidieron someter a referéndum, hace muchos años, el divorcio. Los chilenos, una nueva constitución para que se fuera Pinochet. Los costarricenses, un referéndum para decidir si formaban o no un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Los brasileños, un referéndum para decidir si dejaban de ser república presidencial o pasaban a ser república parlamentaria. Cada país decide qué tema debe someter a consulta. Si hay un tema que merece la consulta ciudadana y no sólo la democracia representativa, es el petrolero entre nosotros. No hay otro, por su condición de no renovable y la responsabilidad que nos da con las nuevas generaciones. A lo mejor resolvemos nuestros problemas y seguimos gastando el petróleo, pero además si se le pretendiera dar un tratamiento fiscal a las empresas privadas como hoy se le da a Pemex, ¿saben cuántas empresas privadas van a venir?, ninguna. Obviamente le van a dar a ellas el tratamiento que no le han querido dar a Pemex. A las privadas sí, pero a Pemex no. ¿Por qué no se lo dan a Pemex y replanteamos el modelo fiscal? Lo que hay que definir Entonces, tenemos que definir si consultamos sólo a mil 717 legisladores, que son los que forman el Constituyente Permanente: 500 diputados, 128 senadores y más de 700 legisladores locales, bajo el supuesto de que todos estén en sesión el día que se vote. Son mil 717 mexicanos los que teóricamente van a decir el futuro del petróleo, o lo decidimos 82 millones registrados en el IFE. Aquí no nos podemos equivocar. Una equivocación y va el presente y el futuro de México de por medio. Muchas gracias, amigos de la Pino Suárez. Texto íntegro tomado del folleto editado por Mesa 42 y el Instituto Superior de Comalcalco
7
ANEXO POLÍTICO
8
Miércoles 11 de diciembre de 2013