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Revista Sold Out, nº 19

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NOTICIAS | ENTREVISTAS | REFLEXIONES CULTURALES Nº 19. FEBRERO 2024

MOMENTOS

Egon Soda

María de Ju an

Pipiolas

STEREOPARTY El Verbo Odiado Radio Palmer

ALEJO NUDOZURDO

ANDREA SANTIAGO

NOVEDADES

IDOIA VAHO

Carmesí

AMIGAS! | CARACAZADOR | CLUB DEL RÍO | PALMAR DE TROYA | EMILIA, PARDO Y BAZÁN | CARLA COLLADO


Sold Out es una revista cultural, descargable y gratuita, sin pretensiones, escrita y diseñada por personas enamoradas de canciones, párrafos literarios, fotografías, películas y toda clase de manifestaciones artísticas. Puedes escribirnos para sugerir lanzamientos y publicaciones a revistasoldout@gmail.com, aunque también puedes enviarnos opiniones y sugerencias que puedan inspirar contenidos diferentes para nuestras páginas en próximos números. Te invitamos a suscribirte y que la Revista Sold Out llegue cada mes a tu correo electrónico. También la puedes compartir con tu entorno y amigos.

X & IG: @revistasoldout


Texto: Dani Pach Fotografía: @bea11trice

“Prefiero a Egon en la Calle Arenal...”

La voz de nadie. ¡Entre bellauroras, nebulosas y exoplanetas anda el juego! La música de nuestro país parece empeñada en darnos alegrías una y otra vez en clave nacional e internacional y, en cambio, los entendidos de esta movida nos empeñamos en tirarle piedras, tachando de mierda a todo lo que parece triunfar, porque aquí cuando algo deja de ser alternativo y se abre al gran público nos genera indignidad, vergüenza ajena, pereza o yo qué sé qué. Supongo que es algo muy de nuestra Españita, que sufre el virus de lo “guay”, altamente contagioso, que hace de menos a los sanos y también a los artistas que hoy meten a veinte personas en la Sala Euterpe (Sant Joan D’Alacant) y mañana representan a todo un país en ese - por otra parte - terrible certamen hiperpolitizado llamado “Eurovisión”. Las críticas deberían ir hacia la base de toda esta movida, empezando por el hecho de que un festival como el de Benidorm se haya convertido en una especie de Intertoto para ir a la Uefa (sí, lo sé, tengo ya una edad), cuando debería intentar mantener al menos un poquito de su propio glamour, al estilo San Remo. También es cierto que comparar el histórico pueblo italiano con la ciudad de plástico vacacional que algunos incluso llaman Beniyork con orgullo, pues en fin, se nos va la cabeza. Parece que en este país hace falta que vuelvan los franceses a tocarnos

las narices para ponernos de acuerdo en algo e ir todos a una, pero mientras no ocurra eso de que nos impongan a otro borracho como rey - sería el tercero en pocas décadas -, podemos intentar hacer una lectura objetiva de la victoria de Nebulossa, que es la de muchas artistas emergentes, olvidadas, despreciadas y ninguneadas, con un mensaje claro y contundente hacia todo ese cuñadismo reaccionario que odia los avances como sociedad. ¡Honor a Las Vulpes! Y si María Bas no afina del todo, pues mira, tampoco afina del todo Santi Balmes ni Quique González y ahí están, petándolo con todo el merecimiento. Que tomen nota en OT, que la música no es perfecta, ni lo son las gargantas. En la imperfección está la clave, tanto como en el transmitir, y si no, pues oye, nos apuntamos a recitales de solfeo y arreglado. Perfecto y frío. Y de ahí, de transmitir, podríamos escribir hojas y hojas de exponentes del rock actual muy diferentes entre sí, como Arde Bogotá y Egon Soda, que estas últimas semanas han demostrado que se puede llegar muy adentro desde puntos muy diferentes. El rock tiene tantas lecturas, tantos idiomas, que cuesta creer que el virus de lo “guay” encumbre solo a una parte y deteste a otras muchas, pero claro, es un virus, y la única vacuna para salir de ese bucle horrible es abrir los oídos y escuchar con atención. Como hacen las zorras, ya sabes.

Adrián Dárgelos (Sigilo Ed.) No solemos traer a la Sold Out libros de poesía, y qué mejor que ir girando hacia ese mundo con esta segunda obra poética de Adrián Dárgelos, cantante y compositor de la mítica banda Babasónicos. El argentino, que en 2019 había publicado Oferta de sombras, nos sorprende ahora con nuevos versos que, según crítica y medios, seguirán siendo lo más cercano posible a una carrera en solitario de Dárgelos, que siempre ha manifestado que no tiene ninguna intención de publicar música sin su banda. La editorial Sigilo quiso hacer las delicias de sus fans, al publicar como si de un single se tratase, uno de los últimos poemas del libro, titulado Carbono, y que se esconde entre estas mismas líneas. Esta faceta del artista, que empezará junto a Babasónicos a girar a partir de marzo en grandes espacios de México, Argentina, Chile o Reino Unido, nos permite ahondar en su admiración hacia escritores de su tierra que siempre serán recordados, como Rodolfo Fogwill o Marcelo Cohen, y también nos muestra una voz diferente, quizás más desnuda, quizás más filosófica, más abstracta, pero con la misma verdad que el Dárgelos que consigue que estadios enteros canten sus canciones. “Me gusta la poesía como última trinchera de la cultura, como ese punto más vulnerable, más escondido”. Este nuevo libro, más íntimo y reflexivo, puede conseguirse directamente en la web oficial de Sigilos si vives en Argentina, y en modo eBook en las típicas liberías online, si bien nos hemos vuelto locos tratando de encontrar un punto de venta física en nuestro país, de momento sin éxito. ¡Si te encuentras a La voz de nadie en tu librería de barrio, por favor, escríbenos! Nos mantenemos a la espera escuchando Tajada, lo más reciente de su banda.

Fui onda, luz, voluntad, dolor. Seré polvo, humus y tal vez humo.

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Fotografía oficial Idoia Texto: Dani Pach

Las primeras semanas del año han sido muy intensas, con muchísimos lanzamientos importantes y de una calidad brutal, y es cierto que no podemos abarcarlo todo, pero sí intentamos escuchar todo lo que nos llega. En esta ocasión ha ocurrido que tras pulsar sobre la canción Nueve de febrero, empezaron a sonar unas notas limpias y atractivas de piano, y he sentido la necesidad de quedarme ahí, para ver qué más ocurría. Entonces apareció la voz de Idoia, cantando al insomnio en la noche madrileña tras un concierto. Del teatro a la soledad, saboreando el vértigo de una felicidad inmensa, y saliendo airosa y coloreada de entre los monstruos y los laberintos, la artista de Aramaio consigue volver a la realidad antes de que el mundo estalle (y no debía quedar mucho para eso). Con sinceridad, estoy súper feliz de haber hecho clic, porque esta canción tan emocionante, tan en blanco y negro como apunta su nota de prensa, es la alegría del mes. He investigado un poquito, y ahora ya sé que este tema es el primer sencillo de un disco que además abrirá, titulado De amar y desandar. Este trabajo se ha grabado en otro de esos lugares que apuntan a ser cuna y templo de muchas grandes canciones, los Estudios El Lado Izquierdo de Dani Richter. Además, cuenta con la producción de Sergio Valdehita y Carlos Sosa. Con estos mimbres, tiene más sentido que la canción se haya quedado impregnada en estas paredes, en el aire, en el teclado y en este café recién hecho. Para quienes no conocéis a Idoia, lleva ya unos añitos siendo la sensación de la escena vasca, y ya con veintiún años publicó un primer disco de siete canciones en las que mezclaba con Fotografía por: @bea11trice

solvencia detalles pop, folk, y bossa nova. Por supuesto, está sonando ahora mismo ese llun eta Abar, y de nuevo vuelve a sonar ese piano, quizás más joven, pero con la misma solemnidad, y también con la misión de abrir el disco. Quizás sea una seña de identidad, pienso. Me animo a degustar la guitarra limpia del Viejo refranero, en otra composición en blanco y negro que me guardo para hacer mejores esos viajes diarios en la línea 5 de metro. Noto la raíz, mis pies bajan al suelo mullido por fin, y el cerebro ha dejado de ir a mil revoluciones para centrarse, casi por instinto, en ese “cantando se alegran los corazones”, entre el jaleo y los aplausos. Mi preferida, de momento, será 25. Artikulua, con la colaboración del gernikarra Eñaut Elorrieta. ¡Vaya, pues un disco que todavía no ha salido me ha llevado a un disco debut! Volviendo al presente, De amar y desandar verá la luz en primavera, y será un disco muy personal en el que Idoia buscará transmitir las experiencias vitales de una etapa de cierto silencio en la que ha sabido crecer desde la fragilidad, con una mirada positiva hacia el horizonte, hacia lo que estaba por venir. Es bueno desandar si es para recoger detalles de lo vivido y convertirlos, como por arte de magia, en canciones, valiéndose para ello de acordeones, contrabajos, vientos y cuerdas, además de ese piano rey que me ha traído hasta estas líneas. De momento, Idoia solo ha anunciado fechas en Euskadi (y en La Rioja) entre abril y junio de este año, si bien espero con mucha ilusión que la lista de ciudades y pueblos se amplíe con el paso de las semanas. Anoto en el calendario el nueve de febrero como otro de esos días señalados del año desde este instante, y te doy las gracias y la enhorabuena, Idoia, por esta lección, por tu desandar.

13/4 EIBAR 27/4 MUNGIA 04/5 BILBO 10/5 ANDOAIN 11/5 GASTEIZ 19/5 DONOSTIA 25/5 VINIEGRA DE ABAJO 9/6 AZPEITIA

nueve de febrero IDOIA

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Fotografías: @bea11trice Texto: Dani Pach

Andrea Santiago

Pertenece a esa suerte de generación de artistas que están marcando época en la actualidad, y acaba de publicar un nuevo trabajo que se define a sí mismo como un mapa lleno de rutas emocionales, desérticas, oníricas, enfocado en la premisa de dejar ir. Éxodo (Virgin Music) son doce pistas en las que la dulce y liberadora voz de Andrea Santiago se funde entre la sutil electrónica, matices rockeros y un juego de intensidades casi milagroso que conecta las canciones y las convierte en un todo, para caminar hacia la autenticidad tras aceptar las sombras. Nos tomamos un café en el Mansilla, en La Latina, para hablar de sentimientos y sensaciones.

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Se leen cosas muy bonitas sobre el disco. Me dicen que es un disco un poco diferente al anterior. Yo estaba un poco nerviosa, porque cambiábamos de productor, la producción la hemos cuidado más, es un viaje narrativo y yo no sabía si se iba a entender muy bien cómo estaban hiladas las canciones y por qué... Hemos ido un poco más allá, y eso me genera nervios. En realidad hace tanto tiempo que lo hemos compuesto, y hemos ido enseñando canciones poco a poco, que la sensación al mismo tiempo es un poco rara. Hay mucho agradecimiento, y mucha gente que se ha volcado con esto. Ha sido una pasada, porque además de mi banda, que de hecho hemos contado con un nuevo bajista, que nos hemos enamorado perdidamente de él, contamos con ese productor externo, Juanma Latorre, al que llegamos por una persona en común que teníamos en el estudio y que nos decía que le pegaba mucho esto. De repente, contar con una persona que sabe tanto de esto, y que se vuelque en este proyecto como ha hecho... hemos pasado de estar en su casa haciendo cirugía a las canciones, a estar en el estudio siempre pendiente, siempre atento, y ahí se ha generado una amistad. Virgin también ha estado muy encima, dentro de todas las sorpresas de este año. Yo no había tenido una estructura, un grupo de gente así así hasta ahora. Y eso es de agradecer. Háblame de ese hilo, esa red que tejen las propias canciones. Cuando compuse Prenderle fuego a todo (2022), la parte más audiovisual iba muy ligada a todo lo narrativo, y por eso la portada del disco soy yo debajo del agua, saltando de las llamas. La realidad es que no me quedé del todo a gusto con aquello, quizá porque estoy formada en el audiovisual y en temas de escritura, y tenía ese ansia y esa convicción de que esa historia tenía que continuar. No podía terminarse en el agua. Hicimos una canción visagra que pasó desapercibida, La gran colisión, y aunque no está en este disco, hicimos un visual en el que estaba saliendo del agua, con la idea de continuar el viaje a partir de ahí, pero no me quedé a gusto del todo con esto, entonces, por el momento vital en el que estaba, empecé a plantearme cómo podía continuar. Era un movimiento hacia delante, es decir, de qué manera me podía yo ayudar a mí misma, y de ahí el éxodo. Todas las canciones hablan de dejar ir situaciones, personas, incluso mis propios prejuicios para conmigo, y por eso tienen que estar conectadas. Parece que flotas en esas imágenes diáfanas, por momentos tan pastel. Juanma un día me dijo que me iban a hacer la pregunta de a dónde lleva el éxodo, y yo pensaba en el exilio de un pueblo, de una

muchedumbre que busca un lugar dónde asentarse. No vamos a un lugar exacto. La respuesta para mí, que lo busqué de hecho y quizás podría parecer como muy bíblico, pero en griego es “ex” (fuera) y “odós” (camino), es esa: el éxodo no lleva a ningún sitio. Pensando en Una, casi al final del disco, dentro de ese grupo de personas... me había visto fragmentada en muchas cosas después de Prenderle fuego a todo, y quería volver a ser uno, y es curioso porque es la primera canción que compuse. La experiencia con Juanma, intuyo que lo más parecido a un sueño. Ha sigo algo increible. Es un tío tan inteligente, tan sensible, tan majo... el proceso de sentarme, explicarle una letra, a dónde quería que la llevará, y hacer esa cirugía que hace... Él es más preciso al elegir

las palabras, yo soy mucho más impulsiva, y claro, me contaba cosas tipo “con esta palabra quizás nos acerquemos mejor a este lugar”. Es una cosa que yo no había vivido antes y me pareció algo precioso. Creo que no podía haber hecho esto con nadie más, he aprendido muchísimo de Juanma. Tiene esa mirada paisajística. Por eso creo que conectamos tanto, porque yo le contaba mis desórdenes y él los entendia súper rápido, y era capaz de ayudarme a encontrar las palabras, y a traducir esos desórdenes. Nos conocimos el año pasado como decía antes, un colega me dijo que le conocía y que le pegaba que le gustase este proyecto. Y sí, le gustó, un día quedamos para tomar un café... y hasta hoy. Andrea Santiago ha estado siempre ahí


para muchos de nosotros, pero ¿en qué punto te ves tú? Es que esto es tan imprevisible... Creo que la industria, ahora mismo, tiene la cabeza y los ojos en otro sitio, y yo no sé si ahí tengo un hueco como tal. Sí que hemos llegado a un sitio, a una serie de gente a la que yo no esperaba llegar, pero no tengo claro que este sea El Momento. Estoy intentando hacer muchísimo un ejercicio de quietud, a pesar de que el disco vaya sobre el movimiento. Mi ejercicio interno consiste en no acelerar, en intentar no controlar todo lo que está pasando porque es una cosa estructural. Lo he hablado mucho con mis amigas, esta es una carrera de fondo, y simplemente hay que seguir, siendo fiel a ti misma, por momentos entrando en el juego, como en el lanzamiento de los singles, que es igual algo que no te apetece tanto hacer (a mí publicar tantos singles pues bff). En cierto modo sí estás jugando con las reglas que hay, pero mi ejercicio está siendo de mantener la calma. Todos tenemos muy idealizada a esa gente que lo peta de la noche a la mañana, que tú te dices, “como me gustaría no tener un trabajo alternativo para poder sostener esto” que también es más trabajo, aunque sea algo tan maravilloso. Si tiene que llegar algo así, llegará, y si no, pues no. Muchos artistas suelen hablar de lo agotador que es sostener sus proyectos. No entienden por qué no terminan de arrancar. ¡Yo también estoy agotada! (risas) Quizás la palabra no sea avasallada, pero sí siento que quizás esta música que hago podría estar en ciertos espacios y no lo está porque la industria está en otro lugar, y no se generan las oportunidades que se podrían generar. Entre esto, el tener que asumir las reglas del juego, y el hecho de no entender, tanto como creo en esto (y esto lo ponemos en común mis amigas que se dedican a esto y yo), me frustra, no entiendo por qué no voy a este festival, o no hago esto o lo otro, pero es que luego entiendes que tú puedes hacer hasta donde puedes hacer. Te conformas con ser fiel a ti, y ya. Hablando de festivales, cómo estás planteando tus conciertos. Me encanta el directo, y tenemos el 9 de mayo en la Sala Cadavra de Madrid, que por cierto, estáis invitadísimos. Ese mismo fin de semana estaré en Pamplona, y en marzo actuaremos en Villena, Valencia y Alicante, de momento. Y qué tal, por cierto, ese ratito de actuación en el concierto de Yoly Saa, dentro del Inverfest. Pues mira, yo conozco bastante a Eva McBel, es muy amiga mía, y cuando pasó la pandemia quedamos para tomar un vino y se vino Yoly. En un momento dado me dijo que le gustaba mucho mi canción Las bestias que me acompañan, que le había entrado muy bien. Yo le dije que la tenía que reeditar, porque estaba trabajando con otros productores, y queríamos que el disco tuviese coherencia tanto en el sonido como en la producción. Entonces le propuse cantar, y a raíz de ahí surgió esa colaboración. El año pasado presentó en el Teatro Eslava y me invitó a estar ahí, pero yo no podía porque mi trabajo en aquel momento lo hacía imposible, salía a las 19:00h, no tenía casi vacaciones porque estaba en periodo de prueba, etc. Y este año me escribió después de mucho tiempo sin hablar, me dijo que lo había dado mucha pena lo del año anterior, y que si me apetecía subirme al escenario esta vez. Obviamente yo dije que por supuesto, e imagínate, su banda se curró Las Bestias, yo salí ahí y me lo pasé súper bien. Cómo ves a esa generación de artistas, entre las que estás tú, que al fin están empezando a llegar a grandes escenarios. Es algo maravilloso. Veía desde arriba a Yoly tocar delante de unas mil persona, y me decía a mí misma: si esto me pasa a mí, ya me puedo morir tranquila. Se lo merece tanto, se lo ha currado tantísimo, y lo hace tan bien... Luego están las amigas que están en el mismo punto que yo, y que tratan de no frustrarse y entender que es una carrera de fondo. Lo mejor es que se ha creado una red, yo misma he hecho muchas amigas que se dedican a lo mismo, y es una pasada porque ya no me siento fuera de lugar desde que ponemos en común las cosas que sentimos.

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Fotografías: @bea11trice Texto: Dani Pach


A veces, uno siente la necesidad de publicar canciones para sanar, para salir adelante y hacerse fuerte, dejando atrás los demonios, los malos ratos, las situaciones jodidas. Diamantes (Star Anew), además de su segundo disco, es la red que Alejo ha construido para no caer más, para crecer desde ella y para mostrarnos su lado más íntimo y personal. Tras su showcase en la oficina de Wegow, pudimos charlar un ratito, ante la atenta mirada de su equipo. Leemos cosas muy bonitas sobre este nuevo disco por todas partes. Cuando haces música, al menos en mi caso, nunca sabes lo que vas a recibir de fuera, y aunque quieres que la gente las oiga, no es mi primera premisa a la hora de hacerlas, pero estoy muy sorprendido porque he hecho un disco en el que estoy hablando de cosas súper personales, muy mías, y conectar con la gente con eso me parece una absoluta marcianada. Que alguien pueda conectar con sentimientos tan íntimos, que les puedan representar sin conocerme, es lo que más me ha fascinado. Además, hemos crecido un poquito, creo que el lanzamiento ha ido muy bien, estoy muy contento con eso, que ya es una movida más de números. Por otra parte, me está sorprendiendo que cada vez llego a más público de Argentina y de Mexico, que todavía son números humildes, pero me parece también muy loco esto de que alguien de esos países me escriba, o que me pidan colaboraciones. Tío, está muy lejos de mi casa (risas), yo hago música gracias a ellos, porque los argentinos fueron los que empezaron a hacer rock en español. El disco se acerca a las doscientas mil escuchas, que es bastante para mi movida, y es alucinante que se estén dando estos números con canciones que he compuesto sobre mis problemas, en mi casa. Hay una mayor profundidad, intuyo. El nivel de profundidad... no sé, es cierto que tus últimas canciones siempre son como el resumen de las anteriores, por eso hay detalles del disco anterior. La diferencia notable es que es muy sincero, que no digo que el primer disco no lo fuera, pero aquí si utilizo metáforas o imágenes, lo hago para ubicar al oyente, pero no estoy intentando esconder nada. Va muy directo, y cuenta cosas duras para mí, muy personales, en un plano muy desnudo. Antes solía esconder cosas, quizás por miedo, y de hecho en esta ocasión mi mayor vértigo ha sido el momento en el que escuchasen estas canciones la gente que quiero, la gente que me conoce. Siempre hablas de doce momentos, doce diamantes. Un conjunto indivisible. Con este disco, si lo escuchas entero, puedes hacerte una foto de cómo he vivido durante un año, de preocupaciones de las

de verdad, de pérdidas de familiares, movidas de salud mental, de cómo se van solucionando, discusiones, desencuentros increíbles que ponen punto y final para siempre a las cosas... Es ese el viaje del disco, y es guay que las canciones tengan ese algo, que dentro de veinte años se vaya a quedar, porque es como he estado yo en aquel momento. No he inventado nada, no he tenido que crear un personaje y atribuirle cosas, si no que hablo de mí mismo, y por esa razón creo que va a envejecer muy bien. No sé si musicalmente, dentro de unos años, me representaré en estas canciones, pero a nivel letrístico creo que sí. ¿Qué red terminarías construyendo de no haber tenido el don de componer? No sé qué habría pasado de no poder hacerlo así. Tengo la suerte de poder verme

desde fuera, y cada equis tiempo puedo poner a un Alejo fuera, para mirarme. Esto es muy guay, y me permite estar más alerta. Publiqué una canción hablando de la salud mental, y cuando vuelva a tener problemas de ese tipo, esa canción estará ahí para decirme “tío, puedes estar muy hundido, y lo que tienes que hacer es pedir ayuda y dejarte de mierdas”. Es una suerte que me pueda recordar momentos en los que he tocado fondo, y también que me haga consciente de que tengo que vivir más al día, y decir “te quiero” a la gente que quiero. Es una suerte que tantos artistas hablen abiertamente de salud mental de un tiempo a esta parte. Antes creo que nos daba mucha vergüenza. Cuando publiqué esa canción,

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Atendiendo al panorama actual, lo tuyo de las guitarras y voces limpias, es casi una rareza. Estas canciones han pedido que se hicieran así. No quiero ir a la contra, que en realidad llevo siendo el raro desde el colegio (risas), pero no es algo intencionado. He hecho unas canciones que pedían ir vestidas de esta forma, y no descarto que lo siguiente que haga sea algo completamente distinto. Considero que este tipo de trabajo, hablando de lo que hablo, pedía un punto muy orgánico, para conectar más rápido, y para que se viera esa desnudez en letras y arreglos. No me imagino un bombo enorme, o un sampler gigante sin batería en estas canciones. Que suceda o no en el futuro, pues quién sabe.

me daba mucha vergüenza, me sentía algo así como un fracasado, en el sentido de “tío, se me ha roto algo en la cabeza y me la ha tenido que arreglar un tío que no soy yo”. Cuando terminé el proceso de terapia me preguntaba por qué había sido tan imbécil durante tanto tiempo. En mi caso era un tabú enorme, y ahora no es tanto el hecho de que necesitemos hablarlo, sino más bien es el hecho de visibilizarlo, de que es algo súper normal.

guitarra eléctrica y otra acústica. Ha habido parte de esas maquetas que se han quedado para siempre. El hilo conductor, o el primer boceto de la canción, es muy enérgico, y creo que no ha habido que hacer un riff para salvar un tema, ni hacer un solo increíble. La idea era esa, una canción con una batería y una guitarra eléctrica, con mala hostia, y luego magia alrededor. Esto le da una energía diferente, una identidad. Las acústicas tienen mucha importancia, pero no están tocadas melosas porque estoy Cómo se plasma todo esto en el estudio. tocando con un tío que está tocando la Hemos grabado en los Estudios Reno, y batería. algunas cosas en El Gallinero, en Mendigorría. Hice unos bocetos del plan de ¿Todavía tienen el billar? este disco en el que el límite era hacer ¡Ya no está! Pero lo tienen súper guay, el canciones a guitarra y voz, llevarlas estudio es comodísimo. La única putada es terminadas al estudio, y no hacer el aparcamiento. Siempre que voy con el maquetas. Las hicimos allí, con Ramiro coche palmo mínimo una hora. tocando la batería, y yo cantando con una

Hablemos de Alas de Gárgola, que te hemos visto muy a tope con ella. Es una canción en la que pasan cosas de un universo en el que estoy muy conectado ahora, a nivel de texto y de armonía. Siempre hay canciones que a mí me encantan y, por lo que sea, se quedan un poco escondidas en el disco, y en Diamantes me da la sensación de que le pasa a esta en concreto. A lo mejor es porque igual es mi favorita pero no lo es de nadie más, pero bueno, creo que también mola visibilizar el tema que te gusta a ti. El mensaje me gusta mucho, eso de que todo está yendo bien, y de repente otra vez curvas. Es un positivo dentro de una movida más bien pesimista, y la imagen de las alas de gárgola me parecía bonita. Por otra parte, vamos a hacer una serie de colaboraciones para estas canciones, y una de mis colabos favoritas se ha dado con esta canción. Igual es sin proponérmelo, pero así he vuelto a conectar con esta canción. Además, la idea para estas canciones no es quitar mi voz para poner la de otro artista, sino que estamos intentando que las canciones tengan otra visión, otra mirada, sin que compitan con las versiones originales. Queremos que estas composiciones vayan al sitio, a la identidad de las personas que van a cantar. Deberíamos poner en valor también la parte audiovisual del disco. Tengo la suerte de que, como la gente que me rodea en esto son mis amigos, Adrián Jiménez y Julio Mazarico hacen realidad todas las paranoias que se me ocurren. Hemos intentado que haya una historia visual en la que pasaran cosas: en Rambo, por ejemplo, hicimos un plano secuencia que fue una locura, y no hay actores, son mis amigos, incluso sale mi abuelo, en unos minutos como muy ostentosos. Este material en redes tiene mucho más sentido que Alejo comiéndose un pincho de tortilla. Me interesa comunicar sobre mi música, más que sobre cualquier otra cosa.


Carmesí

Fotografías: @bea11trice Texto: Dani Pach


¡de la feria... a Sony! Carmen Molina ha empezado este 2024 con un buen puñadito de nuevas aventuras entre las que se encuentra el lanzamiento de Tan Fácil (Sony / Son Buenos) y la reciente confirmación “mini-festivalera” junto a Ginebras y Arde Bogotá el 15 de mayo en el Auditorio Miguel Ríos de Rivas. La artista murciana, abonada a la paz interior, a lo emocional y a lo cercano, afronta con comicidad y mucha ilusión los retos que vengan a partir de ahora. Aprovechamos su visita a Fitur y el concierto promocional en Las Ventas para charlar un ratito con Carmen en la oficina inmensa y cada vez más bonita de Sony, entre grandes amigas.

Qué tal han ido estos días en Madrid. Han sido días intensos, en el buen sentido de la expresión. Me apetecía mucho pasar por Madrid, sobre todo con esta nueva canción, a la que le tengo mucho cariño y mucha ilusión. Estar aquí gracias a eso es una pasada. Por otro lado, el concierto de Las Ventas fue la confirmación de que todo esto tiene sentido, porque es cierto que hay tantos factores dentro de un proyecto, que a veces se nos olvida esa parte estrictamente musical. Hay demasiadas cosas alrededor, pero ese es el momento real de conexión con mi proyecto, con el por qué lo hago, y con el sentido, el fin. La combinación de todo ello es algo muy guay. Cómo nace Tan fácil, y qué ocurre hasta estar aquí en Sony, en Madrid. La canción tiene todo el sentido para que hoy esté yo aquí sentada. Surge de un momento jodido, y eso se plasma en una letra muy real. Sí que se habla mucho de que las canciones suelen hablar de desamor, pero es cierto que luego hay otros temas que están justo por debajo que pueden pasar desapercibidos o que requieren un poco de in-

trospección. Este caso, la canción nace de la idea de estar conociendo a una persona, enfocada en ese momento en el que no se sabe muy bien hacia dónde va eso, aunque tú ya tienes claro que te está gustando y quieres ir más allá. Ahí surge el punto de que esto hay que hablarlo. “¿Qué somos? No quiero perder el tiempo”, etc. La realidad es que la idea no fue mía, ya que fue mi psicólogo quien me dijo que tenía que hablar con esa persona y poner las cartas sobre la mesa. Yo vuelvo a casa en plan “madre mía, ahora tengo que afrontar esto de decirle...”, y a mí estas cosas no me gustan nada, no me agradan. Entonces, en vez de hablarlo, lo primero que hice fue una canción, en donde cuento que me estoy oliendo que algo va mal, que esta persona está tardando en responderme y es algo que antes no era así.. ¿qué está pasando? No paro de mirar el móvil porque esta situación me está generando ansiedad, y creo que algo no me encaja. El martes vienes a casa, y ahí la cosa va a estallar. Es tal cual: esto lo escribí un viernes y el martes iba a pasar la movida. La canción también dice: no te cortes y dispara, que ante lo que me tengas que decir, yo tiro para adelante, pero la incertidumbre me

revienta, yo prefiero las cosas claras. Así salió esta canción, que además es de esas que salen del tirón. El estribillo, de hecho, no se tocó nunca desde que se hizo hasta que se grabó. Tanto el momento de componerla, como ese estribillo, que creo que es el fuerte de la canción, y añadido al hecho de empezar a trabajar con Lalo... él leyó muy bien la canción, me leyó muy bien a mí, y supo crear el estilo que pedía la canción y que yo también quería. Nos entendimos, no siempre ocurre ni tiene por qué, pero en ese momento pasó. El resultado final a mí me hipnotizaba, algo que no me suele pasar con mi música, es decir, suelo salir satisfecha de estos procesos, pero no a este nivel ni con esta conexión. Son Buenos la mandó a Sony para que la escuchase Jordi, vieron lo que había en esa canción, que quizás no era una más, y por eso estamos aquí. Se han sumado al equipo unos profesionales de Sony espectaculares que están haciendo que esto tenga cada vez más sentido, y para mí, que llevo tantos años buscando ese hueco y tener sobre todo un equipo para delegar y sumar, que poco a poco se haya ido dando, se confirma ahora gracias en gran parte a esta nueva canción. 15


Tú también veías algo en esta canción. Y luego pienso que quizás no debería decir que es mi mejor canción, aunque lo diga igualmente, porque parece que ya me estoy poniendo un techo. Pero es cierto que ahora mismo, en este momento, es la canción con la que más en sintonía estoy al momento de sacarla. Esto es algo que nos pasa a veces a los artistas: Deshielo salió en enero de 2020, pero contiene canciones que había compuesto unos tres años antes, entonces cuando publico ese disco yo ya estoy en otro momento de mi vida, ya he tocado mucho esas canciones en directo y ya las tengo un poco pegadas, como el arroz. Sin embargo, como ahora todo ha sido más rápido, y voy teniendo más experiencia y me voy adelantando a los tiempos, voy aprendiendo más, y entonces ocurre que esta canción la estoy disfrutando ahora mismo, y no antes ni después. Generalmente no me gusta escuchar mis canciones, pero cuando voy a entrevistas a la radio y la ponen es como ¡buah, esto es mío! (risas). No me solía pasar. Qué pasa con Lalo, que siempre da en el clavo con todos vuestros retos. Tiene muchos ingredientes que conectan muy bien con mi manera de ser. Yo soy una persona muy exigente, me gusta la eficiencia, no me gusta perder el tiempo porque considero que no tengo mucho. Me sorprendió su nivel de eficiencia. También soy muy independiente, me lo hago yo sola, y muchas veces echo en falta el hacer sinergias con otros músicos. Entonces, cuando salgo de mi cueva, empiezo a trabajar con alguien y encaja conmigo, creo que se multiplica el potencial de ambos. Nos entendimos muy bien, somos muy rápidos mentalmente, él tiene toda la parte técnica de producción, de su biblioteca de sonidos, sus referencias, sus bases, estilos, y yo por mi parte aporto toda esa parte de música de conservatorio, de armonía, de saber lo que estamos haciendo. Esa simbiosis hace que ahora, que estoy empezando a hacer temas nuevos, ya le esté llamando, porque lo hemos disfrutado mucho los dos, y lo hemos hablado mucho además durante esos días. Y qué viene después de este “boom”. Simplemente me planteo seguir haciendo canciones con las que me vuelva a pasar esto. Ya no que sean más o menos pegadizas, más radiofónicas o menos, no sé, tampoco es ese mi propósito. Solo quiero que cuando vaya a la radio y suenen

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yo me diga “¡qué contenta estoy con esta canción, cómo ha quedado!”, o “jo, qué bien está respondiendo la gente”, pero sin plantearme hacer la canción pensando en eso, que también es otra historia. Tan solo quiero seguir en esta línea, currando, generando ese universo visual que para mí es tan importante en cada canción, y que todo sea muy coherente, porque eso dará una visión más general de cómo soy. Si ves el vídeo de Tan Fácil, está todo pensado al milímetro. Que las canciones que vengan sigan abriendo pequeñas puertas como está sucediendo ahora.

¡Venga, hablemos del vídeo! Yo no soy directora de arte, pero sí tengo claros los colores, el carácter humorístico, el lado tierno, el lado infantil. Yo soy todo eso. Lo mismo te pego un chiste de humor negro que te quedas pensando que voy a ir al infierno, que me dices algo de broma y me lo creo de forma súper ingenua. Muchas veces me creo que todo lo que pasa es de verdad y luego no es tan así, que como yo voy de verdad pienso que todo el mundo va como yo, y no siempre es así. Todo lo que tengo dentro quiero que se plasme, y eso lleva un recorrido. Tampoco estoy en el punto de hacer una super producción, pero si hago uso de todo lo que está en mi mano para que se vea cómo soy, sin pretensiones.

El vídeo se grabó en la Feria de Alcantarilla porque buscábamos una noria y allí había una. Muchas ideas también fueron de José, de vídeo, que es quien sabe de composición, y la verdad es que me implico tanto que al final la gente ve el clip y dice “buah, es que es muy tú”, y me alegra porque yo no necesito ser otra cosa. Esto se hizo en dos horas, el estilismo me lo compré yo, las referencias de peinados y de maquillaje me las busqué yo, el jersey que lleva el chico, ¡que es mi teclista! que esa es otra. No quería coger de la mano a un desconocido, sabía que no me lo iba a pasar mejor con nadie que no fuese mi teclista, hasta el punto de que nos tenían que pedir que hiciésemos de novios y dejásemos de partirnos el culo. Esto también se lee en el vídeo, como la felicidad montando en las atraccciones. También eres muy tú en RRSS, regalando versiones a la carta a tu gente. Hoy en día es muy fácil llegar a la gente con esa ventanita. Mi comunidad va creciendo de forma muy orgánica, y se implica mucho, es muy fiel. Cuando necesito contar que estoy nerviosa, lo cuento. La gente ve lo que me ocurre de verdad. También desconecto cuando lo necesito, cuando no tengo tiempo, pero la mayoría del tiempo estoy activa y no me cuesta. Está en la partida dentro de la música y es necesario.


Texto: Dani Pach Fotografía: @bea11trice

SAFARI

El eterno retorno de Vaho ¿Solo nos pasa a nosotros, que recordamos de forma súper nítida cada uno de los conciertos que hemos vivido de Vaho? ¡Si también os pasa, abridnos MD! Tenemos grabado a fuego aquel concierto en la Sala El Sol que servía de presentación de una emocionadísima Irene como cantante, al igual que un Alcalá Suena en el que por problemas técnicos llegamos a asumir que se suspendería la actuación. Lo de la Sala Mon pues, chica, fue un noche merecidamente loca que ni nosotros ni ellos olvidarán jamás. El caso es que la banda alcalaína está de vuelta una vez más en este ruedo musical vertiginoso, y lo hace presentando un nuevo sencillo, el primero de este año, que sirve además como valiosa carta de presentación del que será su nuevo disco: La noche que nos cambió la vida, vol. 2. Es cierto que la historia de Vaho en esta industria es lo más parecido a una carrera de obstáculos que os podáis imaginar, pero siempre siempre siempre han respondido y han salido adelante a base de grandes canciones. Es difícil saber cuál es el techo de esta gente - hablo como si lo hubiera - o si en un momento dado pegarán eso que llaman “un pelotazo” para empezar a codearse con toda esa nueva generación de artistas que ya son cabezas de cartel en muchos festivales del país. Sinceramente, tampoco sé si es lo que realmente necesitan, ni creo que sea el objetivo de Vaho, pero es una evidencia que es una banda fuerte, con una actitud infinita y un don para hacer de sus directos una montaña rusa sensorial y emocional de un nivel que pocas veces hemos experimentado como público. Como prensa, de hecho, uno a veces se pregunta en mitad del show cómo de difícil va a ser encontrar las palabras adecuadas y justas para poder describir todo lo que está sucediendo, con esa comunión tan especial entre banda y público. También han pasado por encima de cualquier posibilidad de terminar convirtiéndose en un one-hit wonder con Mataré a Cupido, sin duda el mayor de sus éxitos, que no quita mérito a recientes composiciones de mucha calidad y bella factura como Domingos al sol, Sintigo o Las cosas buenas. Estos días, Vaho vuelve a la actualidad con su acuerdo con ONErpm, en otro momento clave en el devenir de su carrera, en este eterno retorno lleno de pop, pinceladas electrónicas, el toque urbano y las melodías sencillas e imponentes. También es noticia el sold out en la vuelta cíclica a la Sala El Sol, aunque esta vez habrá dos fechas, para que casi nadie se quede con las ganas. Por cierto, les acompañan en estas noches mágicas unos viejos conocidos, los murcianos Wakame, a quienes también empezábamos a echar de menos por aquí. Quizás sea el año en el que todo se ponga de cara para Vaho, pero ese click, ese golpe de suerte, puede que ya no sea necesario, porque hay mucho trabajo, muchas cicatrices y muchas experiencias alrededor de un proyecto que sigue maravillando a público, medios e industria. Vaho nos cambió la vida.

Vaho: Safari. (autoeditado) Lo nuevo de los alcalaínos es una reflexión en torno a las relaciones personales de nuestros días, en un entorno de superficialidad, inseguridad e insatisfacción que encuentra una espiral perfecta en la que acomodarse, entre picos de ansiedad y cuerpos de usar y tirar. Una crítica fina para una composición que va un par de marchas por debajo del ritmo al que Vaho nos tiene acostumbrados, aunque mantiene ese don adictivo en los estribillos y la elegancia de siempre en las voces entrelazadas de Irene y Vila. El gran Lalo Gómez-Vizcaíno, un clásico ya de esta revista, se ha puesto a los mandos de la producción, y por tanto es normal ese punch que la canción mantiene de principio a fin. Si él ha estado ahí en todo el disco, por nosotros que se publique hoy mismo. El videoclip, en blanco y negro, y con el semblante serio de los músicos mirando fijamente a pantalla, es obra de Dan Barreri. Esto es un “gente, flipad, que aquí seguimos”.

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Fotografías: @bea11trice Texto: Dani Pach


El concierto sorpresa que Nudozurdo dio en la Sala El Sol (joder, parece que vivimos allí) para anunciar su vuelta a los escenarios, fue algo inolvidable para muchos nostálgicos del indie rock y la psicodelia de cuando los festis no tenían el rollo circense de ahora, y de cuando en las salas había cierto silencio en los bolos. Esa noche volvió ese silencio, ese respeto por el artista, y eso, amigos, era la felicidad. La banda publicó Clarividencia (Sonido Muchacho) a mediados de enero, y pudimos visitar su local de ensayo para que Leo, quien jamás se fue, nos contase algunos detalles del presente de la mítica formación. Cómo sienta esta vuelta... sin irse. Las sensaciones, la verdad, están siendo muy positivas. En el concierto de la Sol vimos la respuesta del público en pleno directo, y se notaba que había muchas ganas. El reporte de ventas en los conciertos está yendo fenomenal, el vinilo entró en listas de ventas, así que parece que había muchas ganas de Nudozurdo. Las caras aquella noche eran de mucha emoción. Veía las caras y veía ensimismamiento, por ambas partes además, y mucha intensidad. Fernando Neira dice: “nadie confiaba en el regreso de los torturados Nudozurdo”. Estoy de acuerdo con él. Cuando decidimos separarnos, yo pensé que era para siempre, dentro de un orden, lógicamente, pero pensé que de haber una vuelta, iba a ser complicada. Realmente era una necesidad, ni siquiera estaba pensando en el futuro, más bien pensaba en el presente, y en que esa etapa necesitaba cerrarla. Ya lo habíamos hecho todo, y creo que nos estaba faltando un poco de ilusión, de chispa. Al final son muchos años, son etapas y si en mi caso no estoy enchufado haciendo lo que me gusta, prefiero no seguir haciéndolo. También se cometen errores, que de eso te vas dando cuenta con el tiempo, porque son muchas facetas: es la banda, es el sello, es el directo... son tantas cosas para hacer equilibrios también con tu vida, que hasta que no aprendes a poner todo eso en su sitio, hasta que no aprendes a dosificarte, a ver dónde puedes bucear durante mucho tiempo y dónde tan solo debes aorillarte un rato... esto es algo muy importante en el mundo de la música, que además es un mundo bastante precario donde no sobra nada, entonces tienes que ir dando pasos de la forma más inteligente posible. Con los años, quizás habrías hecho una pausa, más que una despedida. Ahora es fácil verlo así, pero yo necesitaba saber que eso se acababa, que no iba a ser como un lapso que a saber, porque acabé un poco... no quiero decir la palabra “quemado” porque tampoco refleja bien esto. Puede haber algo de decepción tam-

bien, pero sí estaba un poco pasado de rosca. Es mucho tiempo como mascarón de proa de un proyecto, y eso también te acaba afectando. Los músicos hacemos demasiadas cosas que no deberíamos estar haciendo, deberíamos estar centrados en la música, y eso te puede pasar factura. De hecho, ahora se hacen más cosas que no se deben que antes. Y casi parece residual la música en todo esto. En aquella época, una de las cosas de las que me di cuenta es que ensayábamos demasiado, y tienes que darte cuenta de esas cosas, de cuál debe ser el volumen, el nivel exacto para que las cosas funcionen sin que te puedas quemar. ¿Tu disco en solitario abrió quizás la puerta a esta vuelta? Sí, inconscientemente sí. En aquel momento no lo supe, pero claramente sí porque además es el grupo de personas con el que toco ahora en Nudozurdo. Esa es la banda, así que sin duda es la puerta que me acaba llevando hasta aquí. Y aparece en escena Sonido Muchacho. ¿Quién busca a quién? Es algo mutuo. Yo me pongo a hablar con la gente, y realmente son los que veo que tienen lo que busco. Ya en la energía de la conversación noté que eran los más interesados y con más ganas de hacer cosas, y ahora me lo están demostrando. Entiendo que vuestro sonido, un poco más abierto, no fue el tema principal. No, de hecho si te fijas en su roster, es muy amplia la paleta, pero en cualquier caso seguimos siendo un grupo de guitarras, que es a fin de cuentas lo que define también a Sonido Muchacho, un sello de grupos que tocan guitarras. En Nudozurdo diría que ha habido una pequeña evolución, pero también se debe a la mezcla de Paul Corkett,

que ha catapulado el disco a un lugar que... buff, es un artista. Lo ha puesto en otro lugar al que no llegábamos, y creo que ese lugar es un poco más pop, y me parece bien, porque es un buen equilibrio entre lo que hacemos nosotros y su manera de trabajar. No lo veo excesivamente fuera del catálogo de Sonido Muchacho, en el que está por ejemplo Depresión Sonora. Tampoco es que vea sellos que se diferencien por estilos, de hecho, todos los grandes sellos independientes de este país - y del mundo tienen una amplia amalgama. Fueron seis meses de ensayos aquí mismo, y solo tres días de grabación. Exacto, tres días. Lo llevábamos súper ensayado para entrar al estudio, y luego fueron dos días de guitarras en otro, que me gustaba porque es de un guitarrista que tiene una colección de amplis y de guitarras muy chulas, que me ha permitido darle más texturas al disco. Las voces también me llevaron un par de días, así que en realidad serían unos cinco o seis días, pero la realidad es que lo llevábamos a piñón. Es como suelo trabajar. Me encantaría tener más tiempo en el estudio, tener tiempo para crear allí. Hablas en las canciones de ecología, de feminismo, de identidad... Sin premeditarlo mucho tampoco, es decir, no me gusta eso de “venga, voy a hacer un disco ecológico”. Son cosas que van surgiendo de forma espontánea, vas filtrando cosas de tu día a día y en un momento dado se vuelca todo ahí. Es lo que me gusta de los músicos que admiro, que son capaces de retratar, de hacer una instantánea de su tiempo y decir: esto siento y veo hoy. Cada vez creo más en la espontaneidad. Si lo prefabricas demasiado es peligroso. Y ya pasamos mucho tiempo traduciéndolo a un sonido,

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que es donde te puedes perder, que al final es mucho tiempo preparando y tal, pero las composiciones tienen que ir relativamente al vuelo. Nuestra favorita del disco es Cripto Mundi. Háblanos un poquito de esa canción que lo cierra. Es una canción, y de esto me he dado cuenta después, que está inspirada en las canciones de Dylan de los noventa, con esas progresiones que él utiliza, que es algo muy importante para mí. La temática es un verdadero collage lisérgico del cual he intentado no preguntarme el porqué, simplemente quería que me gustara. Con las letras sí me ha costado un poco, porque quería que el extrañamiento se produjera realmente en la canción, y esas cosas son muy difíciles de conseguir para mí, porque como decía antes, si lo piensas demasiado, puede que quedes poco efectista. Busco el punto intermedio, esas imágenes, y ver a dónde me llevan. Estáis inmersos en una gira intensa en salas, ¿en festivales se os podrá ver? Estamos hablando con algún festival, pero lo importante en esta etapa es tener claro que vamos a tocar en salas. Es lo primordial, y queremos centrarnos en eso. No puedes estar dependiendo de que te llamen o no. Los festis son hoy una discoteca indie, es como la tómbola, y se ha convertido en algo súper desagradable en muchos aspectos. Los grupos están dependiendo demasiado de ellos, y eso complica las cosas. Ya hemos dicho que no a dos festis porque consideramos que las condiciones no son las idóneas. Están dando unos cachés muy fuertes a dos tres bandas, y el resto ahí se apañen, cuando tú estás llenando una sala de 800 personas. No se corresponden los números. A nosotros nos sale más rentable tocar en Madrid que en un festival.

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Si tienes alguna pregunta, duda o sugerencia...

revistasoldout@gmail.com


María de Juan


Nadie dijo que fuera fácil, por mucho que lo parezca para según qué proyectos. María de Juan, más liberada que nunca, se plantó en Conde Duque emocionada, vulnerable y con el mismo don para transmitir de siempre. Quizás Dramática ya no tenga el protagonismo total en sus shows, y nos gusta, porque de vez en cuando hay que volver a donde uno fue, para revisarse, para verse desde fuera y para poner otro acento y otras sensaciones a las canciones que han ido construyendo a la artista trotamundos. Brindaremos con vino, y daremos golpes en la mesa cada vez que sus canciones se nos acerquen. Y si se vienen cambios, que vengan ya, que nos puede el ansia.


s a l o i Pip


¿Redactar una pequeña crónica del concierto de Pipiolas y ponerla en una foto a toda página de una de sus colaboraciones de lujo, Soleá Morente? Sí, somos, que además es un fotón. Estas chicas están a un paso de convertir su show en el Noche de Fiesta mítico de la tele pero mejorado, sumando a su directo disfrutón a un clásico como Grande Amore (¡mi madriña, le vemos más que a nuestras familias, y oye, que todo genial!) y firmando el momento Alavedra con una felicidad total. Siguen presentando y dando más valor que nunca a su trabajo No hay un Dios (Elefant Records), llenando prácticamente La Paqui / But / Ochoymedio / La Paqui otra vez, y dejando muy buenas sensaciones que ojalá se repitan en otras ciudades. Por cierto, también estaba Marina, que la seguimos de cerca desde que nos dio el set list del Café La Palma en nuestra primera vez. Pipiolas fueron la guinda del Inverfest, jurado.


Egon Soda


Ver a Egon Soda siempre será un lujo que no sabremos valorar jamás en su justa medida, y eso nos jode un poco. La súper banda de los Rickys y compañía dio otro gran recital, esta vez en La Paqui, donde además de tener un detalle muy especial con una de sus seguidoras más peques, rindieron honor a todas esas grandes canciones con las que poco a poco nos hemos ido enganchando a esta lección de sobriedad musical. Es una barbaridad lo de esta gente, que no necesita fuegos de artificio, ni confeti ilegal, ni el momento bises para emocionar y tenernos arribísima de principio a fin de un bolo que, en esta ocasión, fue un poco más extenso de lo habitual, en una sala entregadísima, pues también nos jode que solo toquen cuando presentan disco o cuando lo despiden... pero más razón para estar.


EL VERBO ODIADO


No fue una noche fácil la de la primera Stereoparty del año, que tenía el objetivo de presentar ante el público de la Sala El Sol a El Verbo Odiado, una banda que apunta bien alto, algo que han sabido ver los colegas de Subterfuge. Pese a los elementos, los de Huesca se hicieron notar, salvando los muebles con intensidad y actitud propia de peña más tocha. A los problemas técnicos se unió el bloqueo de carreteras por la huelga de tractores, situación que a punto estuvo de cancelar el bolo de Radio Palmer, otra de esas prometedoras apuestas by Subter, que aparecieron por la Sol justo a tiempo para subirse el escenario. La piedra en el riñón de Néstor tampoco evitó que nos lo gozásemos con sus estribillos, la voz distorsionada y esa curiosa puesta en escena. Queremos repetir, pero sin tractores amarillos ni historias raras. Ambas bandas merecen un segundo round.


RADIO PALMER


caracazador - CASAMURADA. (G.O.Z.Z. Records)

Palmar de Troya - Bracit. (Linier Discos)

Emilia, Pardo y Bazán - Treinta Metros. (Lunar Discos)

Imagina que asistes a un curso de composición impartido por Zahara en La Casamurada, una fantasía ya de por sí, y que te sacas un tema de la manga que a ella le flipa, hasta el punto de que dice: “¡Vente conmigo, tío!”. El artista de Cádiz, que lleva publicando sencillos en plataformas desde 2020, firma y produce esta nueva y emocional carta de presentación, en la que funde con una belleza total un piano clásico con el beat y esa melodía cercana, cálida y cuidada, de la que se vale para hablarnos de lo difícil que es compaginar la vida adulta (la de los atascos, la cocina en modo desastre, los gritos de los vecinos... ya sabes) con el amor, que espera paciente su momento. Son malos tiempos para cumplir con nuestros sentimientos, pero al menos el presente nos regala joyas como esta, capaces de tocar algo dentro de nosotros que quizás ni conocíamos.

De vez en cuando es necesario que aparezca una banda granadina cargada de ruido, una buena ración de post-punk frenético y ciertos rasgos de psicopatía para reventar con todo lo establecido. Los Palmar recogen a los seres más peligrosos de bandas como Alondra Galopa, Maine o Gentemayor para liarla parda en tres minutos ensordecedores que suponen un punto un poquito más oscuro y endiablado con respecto a los temas del EP Redux (2022). Esta pista se grabó entre el Estudio 79 y el Borderline Studio, y se presenta como el primer sencillo de II, el nuevo EP troyero que esperamos que vea la luz pronto. En estos tiempos de vocoders y aparatitos con muy poca pinta de ser instrumentos, esta hostia de realidad nos viene de lujo para despertarnos un ratito y no dejar que la cerveza se enfríe. Esperamos sus fechas para ir a darlo todísimo.

Con una intro al más puro estilo Vengaboys, pero con el alma pop que comparten bandas como Capitán Sunrise, Ginebras o Detergente Líquido, las de Talavera se sacan un hitazo con conciencia de clase, de amor zulesco y chulesco, de abrazarse al “es lo que hay” generado por este terrible tardo-capitalismo que nos ha tocado vivir. Si en lugar de ventanas, tienes un puto tragaluz, esta es tu canción, que paradójicamente se grabó en un castillo, el del gran Carlos Hernández, y formará parte del nuevo disco de los bazaneros, titulado La fiesta que me prometiste. La guinda es el hipnótico videoclip con Andrea Escot como prota, que obviamente recomendamos a la de YA. Esta banda demuestra así que lo divertido no está reñido con lo refinado y cuidado, tanto en lo instrumental como en lo letrístico, y que de este presente precario surgen canciones increíbles.

Club del Río - Cuida a tu madre. (autoeditado)

Amigas! - Nuevas formas de echar de menos. (Casa Maracas)

Carla Collado feat. Luis Fercán Florecer. (Calaverita Records)

Llevan diez años dando valor al folk, a la naturaleza, a la vida y a la raíz, y vaya si lo van a celebrar. La banda madrileña publica este segundo adelanto del que será su sexto disco de estudio, titulado Todo Alrededor, un homenaje, un regalo para todas aquellas personas que han formado parte de alguna forma en esta aventura musical tan emocional. Esta pista, al mismo tiempo, es de gratitud hacia esas personas que nos preceden, que nos han cuidado, y a quienes debemos cuidar y mirar a los ojos “con actitud de iguales”. Es cierto que Club del Río nos tiene acostumbrados a composiciones más oníricas y paisajísticas, pero en esta ocasión se dejan llevar por una energía más liberadora, algo que incide en lo vocal y en lo instrumental. Esto no significa que vayan a dejar de ser ellos mismos, pero es un nuevo registro que nos tiene in love. La banda tiene preparada una intensa gira que les llevará desde marzo hasta julio (de momento) a Barcelona, A Coruña, Madrid, Sevilla o Santander, y estarán además en el Vida Festival el 4 julio. Será un añito muy de “club”.

¡Todo importa tanto! Cae en nuestras manos este tercer sencillo del que será el debut de Amigas!, la joven banda granadina que desborda ilusión como pocas ante los acontecimientos que se vienen. Antes de que llegue ese esperadísimo 12 de abril, lo gozamos con esta nueva pista en la que nos invade, en parte, la nostalgia de lo que fue y ya no es, al mismo tiempo que vemos cómo la huella de esa persona se desvanece poco a poco de nuestras rutinas para dejarnos avanzar. Por momentos nos vemos inmersos en el clásico dream pop, hasta que de repente aparecen las guitarras para despertarnos del letargo y poner un poco de orden a esta situación. ¡Como si de un sueño hablásemos (y tanto que sí, guiño guiño)! Hay mucho cariño puesto en esta movida, también hay honestidad, y tenemos muchas ganas de que ese vinilo llegue a nuestras manos, porque reconocemos que ya en su momento nos gustó mucho Mis Movidas por sus melodías fresquitas. Todo el mundo atento a los andares de estas personitas, que se viene un disco de diez pistas sorprendentes.

Parecería que nos hemos propuesto hablar mes a mes de toda canción en la que por lo que sea aparezca Luis Fercán, pero esta maravilla de Carla Collado nos abriga desde el mismo momento en el que se publicó, y estas cosas tan bonitas hay que compartirlas siempre. A las puertas de que ambos publiquen sus nuevos trabajos, Carla firma este autorretrato íntimo en el que una se da cuenta de que, al igual que puede abrazar a la tristeza, puede también aferrarse al florecer, al querer salir de ahí. La guitarra guía la composición en estos tres minutos y medio en que casi no se aprecian ni percusión ni arreglos, y en el que las dos voces encajan a la perfección. El esfuerzo de ambos para hacer esta canción realidad no está escrito, por muchas líneas que nos permitan intuir, y eso da todavía más valor al resultado. Carla Collado nunca fue de hacerse la maleta, pero se viene un porvenir en forma de gira que le llevará a presentar su disco en Barcelona, Girona, Alacant, Murcia, Almería. Valencia, Madrid, Lleida, Bilbo, Zaragoza y más.

¡LAS RESEÑITAS! 38


Fotografía: @bea11trice Texto: Dani Pach

Muchos artistas mencionan y se abrazan al concepto de “carrera de fondo”, supongo que porque tienen razón, al menos en parte, al considerar que una carrera musical suele hacerse más que nacerse. Ocurre, unas veces de manera milagrosa - pocas, muy pocas -, y otras con un staff increíble detrás, que un artista musical lo peta en su primer disco, incluso ya en su primera canción, pero no es lo habitual, ni la norma, ni el ejemplo en el que fijarnos. Prácticamente en los doce números de la Sold Out en 2023, y en los dos que ya hemos publicado este año, ellos mismos hablan de frustración, de agotamiento, de carreras que son como montañas rusas que cambian su velocidad y sentido en base a lo que dicta la industria, unas veces por tendencia, otras veces por contrato. No debe ser nada sencillo gestionar una carrera musical en este país en el que nadie te apoya, en el que no hay sitio para alguien que hace la música que tú haces, bien porque no va al son de lo que ya funciona, bien porque no se ajusta a los parámetros que marcan las etiquetas. A veces me vienen a la cabeza los Veintiuno de 2016: me vienen a la cabeza los obstáculos, las zancadillas, el rechazo, la adicción a la meticulosidad, la ansiedad, el miedo, pero también me viene a la cabeza la perseverancia, y la creencia total en una idea. Ahora decidme, ¿quién es capaz de aguantar todo eso?, ¿cuándo un artista empieza a tener una pizca de derecho a no perder? Hace unos meses, Claim decían que, con lo que les cuesta viajar a Barcelona para tocar, prefieren invertirlo en grabar una nueva canción. Ede se plantea dedicarse al 100% al teatro porque no siente que el esfuerzo en lo musical le compense, ni en lo económico ni en lo mental. Tulsa es incapaz de hablar de música sin hablar de precariedad. Vaho han vivido experiencias terribles con discográficas, algo que ocurrió antes con Yogures de Coco o con Linze, por decir tan solo tres de cientos. Con lo bonitas y necesarias que son las canciones, con lo que sanan, con lo bien que nos hacen incluso cuando duelen, cuando queman, cuando te erizan la piel... Quizás no. No es una carrera de fondo, es una carrera contra los elementos, y empieza a urgir una regulación, una batería de razones para que no se rindan, para sigan creando, para que los artistas lleguen hasta donde solo ellos quieran. Hágase.


Joan Miró: Hombre con pipa (1925). Venga, Bea Fumar (2023)

"Voy a empezar a fumar pa ver si me sigues el juego, y pa que no descubras mi plan ni que no he fumao jamás...”

LA CONTRA


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Revista Sold Out, nº 19 by Revista Sold Out - Issuu