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Revista Sold Out, nº 16

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NOTICIAS | ENTREVISTAS | REFLEXIONES CULTURALES Nº 16. NOVIEMBRE 2023

QUIQUE

GONZÁLEZ

¡PLAYLIST PARA UN APOCALIPSIS!

LA M.O.D.A. NADIA SHEIKH CARRERA BLANCA ALFREDO GONZÁLEZ

HELEN & SHANNA | VALMARA | VICTORIAS | CARMEN 113 | SIDONIE | NIÑA POLACA | LUCY MORRY | DELTA | QUINTO ELEMENTO


Sold Out es una revista cultural, descargable y gratuita, sin pretensiones, escrita y diseñada por personas enamoradas de canciones, párrafos literarios, fotografías, películas y toda clase de manifestaciones artísticas. Puedes escribirnos para sugerir lanzamientos y publicaciones a revistasoldout@gmail.com, aunque también puedes enviarnos opiniones y sugerencias que puedan inspirar contenidos diferentes para nuestras páginas en próximos números. Te invitamos a suscribirte y que la Revista Sold Out llegue cada mes a tu correo electrónico. También la puedes compartir con tu entorno y amigos.

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¡UN PRIMER ACORDE! NUEVAS ‘ALAS’ PARA EL ROCK ESPAÑOL

Fotografía: @bea11trice Texto: Dani Pach

Underground.

El camino de la desviación.

Está la cosa canina en esto de la música rock, y es que al problema de que no hay el relevo generacional ideal en el rock español puro y duro, las bandas están siendo maltratadas e infravaloradas por industria, algoritmos y demás cachivaches del mundillo, tal y como decía Diego de Veintiuno en nuestro número anterior. Pero mira, por lo que sea, han venido refuerzos, liderados por veteranos en esto de dar un puñetazo en la mesa, como Gabriel de la Rosa, que con Shinova acaba de publicar Alas, el primer sencillo de la nueva etapa (y disco) de la formación. La presentación, junto a grandes amigos del periodismo como Dani de Último Acorde, nos dejó muy buenas sensaciones, y se une a otras grandes noticias como la anunciada vuelta de Standstill, o la celebración a modo de gira de la reedición en vinilo del discazo Heavenly Hell de L.A., publicado en 2009. Para hitazo guitarrero, divertido, y a medio camino entre los Beach Boys y Christina Rosenvinge, se viene el nuevo sencillo de Maika Makovski - junto a Ovidi Tormo -, que echa leña al fuego con su primer tema en español. Esta carta de amor llamada Si tú me quieres completa el single doble de 7 pulgadas junto a Bunch of little burdens. Desde la Sold Out aportamos para los anales del rock la celebración de los veinticinco años de carrera de Quique González con una interesante entrevista,

y “despedimos” con honores a otro grande de la música, en este caso con su inseparable teclado: Alfredo González iniciará en breve un proyecto musical con banda del que esperamos hablaros pronto, y algo nos dice que también tendrá algo de rock. El 10 de noviembre saldrá, por cierto, Bengala, el nuevo disco de Claim, y tiene pintaza lo que se traen entre manos Adrián Riquelme y compañía. Sin ir más lejos un servidor escribe estas líneas con Hermoso Caos en bucle, pensando en que quizás esa voz debiera ser una de las más relevantes del nuevo rock. Hablando de voces, mención aparte hay que hacer de Tarque, que cinco años después del lanzamiento de su primer disco en solitario, acaba de publicar Vol. 2, un contundente trabajo aupado por las distorsiones, alocados riffs y unos estribillos para dejarse la voz en un par de eschuchas, así a ojo. A la zaga le van Los Zigarros, que alcanzaron con Acantilados el número uno en ventas en su primera semana, tocando también la cima en la lista específica relativa al vinilo. Con este percal, nos quedaría una cinta de casete brutal para el coche, y lo sabes. Por supuesto, incluiríamos como bonus lo nuevo de Niña Polaca, y sin lugar a dudas Sofisticado, el sencillo recién publicado de Levitants, que nos tiene loquísimos. Lo dicho, alguien ha soltado a los perros del rock. Avisad a vuestros colegas patilleros.

Elena Rosillo. ED. Fuera de Ruta

Además de haber visto crecer a muchas artistas que han pasado de salitas a estadios, disfrutamos también de las personas de la industria y de los medios ligados a ella que evolucionan y crecen entre libros y canciones. En este caso, incluso desde la docencia, y dejando a un lado la guitarra un ratito, Elena Rosillo publica su primer libro, basado en su tesis y en sus vivencias dentro del underground, al que considera una actitud, una forma de vida. La escritora nos introduce a sus páginas apelando a aquellos inadaptados históricos como los piratas, juglares, errantes, vagabundos o bohemios, seres que optaron de motu propio por vivir una vida diferente a la de la gente común, al margen de lo aceptado socialmente, o fuera de lo entonces legal. De eso trata este ensayo, centrado en reivindicar, defender y explicar la idea de que “otro mundo es posible”. Quizás esta es la forma perfecta de explicar el sentido del libro: “Existe un camino hacia la desviación a través del único medio capaz de camuflar su mensaje para que solo aquellos que sepan escucharlo se reconozcan: la MÚSICA”. El prólogo ha sido escrito por el escritor, cómico y guionista (entre otras mil cosas) Ignatius Farray, y el epílogo ha sido cosa del grandísimo crítico cultural Jordi Costa. Con estos mimbres, la lectura es obligada, ya que podremos conocer mucho más sobre la cultura underground durante el franquismo, y sus conexiones con el underground actual, pero sobre todo podremos leer sobre los diferentes y la búsqueda de los que son como uno a través de la música. Este Underground está disponible en las webs típicas, pero como siempre, mejor en tu librería habitual, como en Txalaparta, en la Calle Mayor 63 de Pamplona, Navarra.

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Fotografía: Edu Pomares Texto: Dani Pach

Niña Polaca Los reyes del pollo frito Una noche loca de abril del 19 fuimos a ver a la banda de unos amigos al Lucy in the Sky en Malasaña, donde compartían cartel con una peña de la que nos habían hablado alguna vez. El espacio estaba hecho un cristo para dar conciertos, sin ir más lejos, el técnico no veía el escenario desde la mesa. Cuando Niña Polaca sacó todo su arsenal instrumental, la dirección del local (cero dramas, había colegueo) dijo que lo pactado era un concierto en acústico, pero amigos, el mal ya estaba hecho. Bolazo y a correr, con Sandra en el escenario y un público selecto lleno de músicas de otras bandas muy conocidas en la actualidad. Cuatro años después, cae en nuestras manos este disco, el tercero ya, de una banda que no ha dejado de pisar el acelerador, quemando etapas con naturalidad y con una actitud de velocidad de crucero que debería servir de ejemplo a muchas bandas que quieren llegar pero no saben muy bien a dónde. Que adoren tus huesos (Subterfuge Records) se ha editado en vinilo y en casete, y contiene catorce pistas de las que fueron adelantando hasta siete desde noviembre del 22, cuando la banda publicó Lo que yo te he querido (pretérito perfecto). Ahora ocupa la segunda posición en este trabajo, abriendo camino a dos de los temas que más nos han impactado: Fotografía por: @bea11trice

El primero es Dolores Rayo, una nostálgica y sincera despedida de quien deja huella en los parques y hasta en las estrellas. El guiño a Madrid - y a Valencia - son marca de la casa; el segundo es Te vi en el concierto, que habla de un reencuentro, fortuito e inesperado, que confirma las sospechas de lo que uno todavía siente y no supo gestionar en su día. En ambas canciones se mantiene ese punto épico desde el punto emocional en los estribillos, que siempre han mantenido Surma y los suyos, con una envolvencia y un cuerpo instrumental de puto diez. Eso sí, hay lugar para los contrastes, con una elegante y liberadora mini canción, Mejor sin ti, que abre la segunda parte del disco con guitarras limpias, voces tenues y un mensaje de bienvenida a esa pena que, aunque siempre vuelve, no debe olvidar que siempre está de paso. Perdí los galeones quizás sea una de las pistas más frenéticas, y la letra se lleva el premio a la más psicodélica, entre lo sorollesco, las plazas y esa tensión en las guitarras, que mantienen su pulso a los punteos en Arrebol, una oda a la frustración, pegadiza como viene siendo habitual en la fábrica polaca. En Invierno de mierda se nos escapa una sonrisa porque la voz prota esta vez es la de Claudia Zuazo, en algo menos de tres minutos de desconcierto, rabia, y frustración, con otro estribillo ya tatuado en la cabeza. Sí, sabemos que tu fav es Los días malos, pero es un discazo.

Noviembre 11 Valencia 24 Madrid Diciembre 1 Badajoz 2 Cáceres 15 Palencia Enero 21 Madrid Febrero 2 Murcia 3 Alicante 9 Sevilla 10 Granada 16 Zaragoza 17 Valencia


Fotografías: @bea11trice Texto: Dani Pach

Quique González 6


Está en boca y, sobre todo, en oídos de todos. Uno de los grandes artistas que ha dado nuestro país ha cumplido cincuenta años en octubre, al mismo tiempo que ha soplado velas por su veinticinco aniversario en lo musical. Quique González nos recibe en la zona de Tetuán, en Madrid, para hacer balance y contarnos cómo marcha su presente, entre versiones inesperadas y una gira en la que se empiezan a repetir ese mensaje de “No hay entradas”. ¿Todo ha ido tan rápido como parece? Sí, lo cierto es que echas la vista atrás ahora, y parece que todo ha ido demasiado rápido. También es cierto que en 25 años he grabado unos 14 discos, entonces no me ha dado tiempo a pararme demasiado. Ha sido el ciclo este de hacer canciones, grabar un disco y salir a tocar para luego volver al principio del círculo, y esa constancia que he tenido hace que, de repente, en fechas como estas, cuando se cumple este aniversario tan redondo junto a mis 50 años, pues sí que tengo la sensación de que ha ido de una forma muy veloz. ¿Desahogarse haciendo canciones es hoy liberación al contar con canciones de referentes y amigos en Copas de Yate? Lo que sucede al hacer canciones de otros es que no te las cuestionas, porque ya están hechas, ya son aceptadas. En ese sentido, deja de existir el sufrimiento o la incertidumbre de escribir y pensar que puedes mejorar un verso antes de entrar en el estudio de grabación, o cuando estás a punto de grabarla. Sí que hay un respeto y una inquietud por honrar esas canciones, por conseguir no desvirtuarlas y llevarlas a tu terreno sin hacer una horterada. También es cierto que se pierde algo que existe con tus propias canciones, que para mí es lo que más alegría me da en todo el proceso del oficio de escribir, grabar y tocar en directo, que es terminar una canción que te gusta. Esa felicidad, esa alegría, esa sensación de plenitud, de que estás haciendo lo que más te gusta y que has conseguido emocionarte con algo que estás haciendo, y con el hecho de haber llegado a un sitio donde no habías llegado antes... Eso con las canciones de otros, evidentemente, no existe, pero sí existe la sensación de haber hecho algo bonito, hemos tratado con cariño y con respeto estas canciones, y ha salido algo digno. No son los típicos artistas a los que sería sencillo versionar, y dentro de sus obras tampoco son sus típicas canciones. Quería salir de las versiones previsibles, y de los artistas históricos o emblemáticos para mí, que podrían ser Antonio Vega, Enrique Urquijo, Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, José Ignacio Lapido, o Carlos Chaouen, que lo metería también en este

podium. Esos artistas han sido muy versionados, incluso por mí. He hecho muchas canciones de Enrique y de Lapido, por ejemplo. En el proceso de elección tampoco he intentado rebuscar mucho, simplemente quería canciones que me han emocionado, o que me han dado herramientas para escribir mis propias canciones, como sucede con La Casa Cuartel de Kiko Veneno. También quería que me sonaran a mí, que fuera capaz de llevarlas a mi terreno y que me sonaran naturales, que hubiera una percepción de que podían ser canciones mías. Es decir, hacer un disco de versiones sin que pareciera un disco de versiones. En la versión de Fabián, Herida y Cicatriz, comentas siempre que una chispa se enciende en el Gran Café de León cuando él coge la guitarra y la toca. Conocía la canción perfectamente, pero esa noche nos estábamos pasando la guitarra entre Nadia Álvarez, Alberto - de Alberto y García -, Toni Brunet y Fabián, por supuesto. Le pedí que tocara esta canción, y es cierto que ahí se me encendió la bombilla, me gustaba ver a Fabián alrededor de esos también grandes auto-

res. Siempre lo digo, considero a Fabián uno de los autores fundamentales de su generación, es muy buen amigo y creo además que nunca ha escrito una canción mala en su vida. ¿Por qué cuesta tanto versionar a Carlos Cano? Es la única canción que yo no conocía. Me la envió un amigo, Fernando Navarro, guionista de películas y series, también escritor, muy melómano. Le tiré un whatsapp pidiéndole que me enviara una canción que él considerara que yo podría versionar. Me envió unas cuantas, incluso una canción una canción de Luz, y entre ellas estaba ¿Qué es lo que será? de Carlos Cano. Es una copla, yo aunque admiro mucho el género no me había metido mucho en ese estilo, y a los dos días entrábamos en el estudio. No me había dado tiempo a pensar por dónde íbamos a tirar con esto porque quería sacarla del ámbito de la copla y llevarla a nuestro terreno. Llevarla al sitio que queríamos nos costó un par de horas en el estudio, pero espero que la gente tenga la sensación de que lo hemos conseguido. Cómo de costoso es conseguir hacer una


colección de tantos discos actualmente, teniendo en cuenta de que algunos nunca se habían editado en vinilo. Es fruto del empeño de Víctor Portugal, de su idea. Es el responsable junto a Eli Ibarra y de Ana, que son las tres personas que están involucradas en este proyecto. La idea partió de él, y salvo cuatro o cinco, los demás han sido editados por mí, por Cultura Rock, o Varsovia. Estos días pensaba en ello, que hubiera sido más difícil llevar a cabo este proyecto si hubiera seguido con multinacionales. Tengo la suerte de que son unos fueras de serie en su trabajo, era muy ambicioso poder hacer esto, que coincidiera con el aniversario, además empezando esta gira, y lo han conseguido porque son buenísimos. Tengo que estarles eternamente agradecidos. Es menos costoso, por ejemplo, que conectar con las nuevas generaciones. No pongo ningún empeño, me parecería anti-natural. Lo lógico es pensar que hago canciones para mi generación, o para gente que tiene diez años menos, o diez años más que yo. De hecho, pienso que la brecha generacional que había entre mi padre y yo es mucho más grande ahora, con respecto a la que existe entre mi hija y yo, o con respecto a alguien de veinte años. Porque también el mundo de la música, o más bien la industria ha cambiado mucho desde que existe internet. Antes los discos eran más importantes, las canciones tenían

otra capacidad y no había el exceso de información ni de contenido que hay ahora. Te podías parar más en los discos, era importante disfrutarlos, les dabas más oportunidades porque tenías uno, y era el único que tenías para todo el mes. Tenías algo de dinero para comprar uno o dos discos, y hasta que no se rallaba el vinilo, no te ibas a por otro. Ahora hay tanta información que a los treinta segundos de estar escuchando una canción, si no les gusta lo solucionan con un clic, y eso hace más difícil profundizar en las cosas. Al respecto de los conciertos, serán más temáticos de lo habitual centrándose en los discos, quizás. La idea, que ya hemos llevado a cabo en los primeros conciertos.y que quiero seguir haciendo, es que haya dos partes del concierto diferenciadas. En la primera parte nos centramos en un disco, por ejemplo Salitre 48, que es un disco muy querido por la gente que viene siguiéndome durante mucho tiempo, y hacer una pequeña pausa de cinco minutos para después volver y hacer canciones que irán cambiando en función del sitio en el que toquemos, en función de lo que nos apetezca cada noche tocar, incluso de lo que pueda pedir alguien desde el público. Es un reto difícil, pero puedo llevarlo a cabo porque tengo una banda maravillosa con Toni Brunet, con Jacob, con Edu Olmedo y con Raúl Bernal, Fotografía por: @bea11trice más el equipo técnico que

viene con nosotros. Hemos tenido unos ensayos muy buenos durante dos semanas, y tenemos casi preparadas unas sesenta o setenta canciones. Nos hemos preparado ya unos cuantos discos, pero a medida que vaya avanzando la gira iremos preparándonos otros discos que sacaremos a pasear en los próximos conciertos de la gira. Y todo con base en Cantabria. Sí, hemos ensayado en el Valle de Iguña, y también hemos hecho parte de los ensayos en Madrid porque dos de los miembros de la banda viven en Madrid, y la mayoría del equipo técnico. Me gusta ir a Cantabria para ensayar porque podemos convivir allí, también estoy más cerca de mi familia, y me resulta más amable el entorno.

Últimos conciertos de Quique González en 2023

10/11 | Óxido | GUADALAJARA 11/11 |Círculo de Arte | TOLEDO 02/12 | Kafe Antzokia | BILBAO 03/12 | Kafe Antzokia | BILBAO 15/12 | Industrial Copera | GRANADA 16/12 | Magma | ALICANTE

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E I N O SID

¡Y tanto que son pop estos tíos! Nos hemos puesto de fondo el Sidonie goes to Varanasi de 2002 para recordar y celebrar la vida plena, la juventud eterna de este trío que parece caminar sobre las aguas de un entorno musical cada vez más cambiante, más rápido y más ecléctico. Aquí, en la Sold Out, recibimos El regreso de Abba (2020) como un primer paso hacia lo culto, hacia otro prisma experimental de la banda, pero ahora sabemos que Marc, Axel y Jes tienen el don de mutar hacia la casi perfección en cada cosa que se proponen, y ahora quieren hacer pop de altura tras pasar por la psicodelia, el rollo tribal, el glam y el rock más incendiario. Con una sesión de fotos al más puro estilo Beatles, los de Barcelona comienzan el disco subiendo pulsaciones con dos de los adelantos, CEDÉ y No salgo más, nuevos himnos de estadio que se unen al sinfín de composiciones saltables que nos dejaron sin voz, sin ir más lejos, en el pasado Tomavistas. Uno de los nuevos temas que nos ha dejado loquísimos es Pesado y Estúpido, del que llevamos toda la tarde tarareando eso, que somos unos pesados, estúpidos, bichos raros, y asumimos además que a veces estamos dispuestos a dejarnos la autoestima en un bus ‘maravilloso’ de la EMT, en un Interrail o en un avión de bajo coste. Ahí arriesgando, solo para justificar la frase protagonista de la siguiente pista: Me gustas todo el rato. Así somos, no nos gustamos a nosotros mismos pero sí nos gustan los demás hagan lo que hagan, y Sidonie te lo afina con sentido del humor. Y esta es quizás la clave eterna de su éxito: instrumentos, versos, coros y todo tipo de artimañas musicales están al servicio de robarnos una y mil sonrisas, cueste lo que cueste. En plan, estamos hechos una mierda, pero joder, vamos a celebrarlo, o qué pasa aquí. En esta misma línea, Marc pone matices al calor, y es que hemos pasado del Verano del amor al Verano equivocado, algo que nos deja un poquito helados y fuera del mood, aunque es cierto que tiene

lugar aquí esa crítica social tan necesaria y que Sidonie surfea con un equilibrado balance entre elegancia, contundencia, claridad. Para qué vamos a utilizar metáforas si es más fácil llamar por su nombre a las cosas absurdas de la vida que nos ha tocado vivir. Quizás no esté tan mal, además, que es justo lo que dicen en Stax bien, que por cierto, nos recuerda muchísimo a una canción de nuestra adolescencia: el She Hates Me de los Puddle of Mudd, salvando las distancias y con el añadido de las percusiones y bases. Por si después de seis canciones no lo habiais asumido, esta peña te plantan tres minutos para decirte que todo esto Es muy pop, con sinceridad. ¡Y si lo somos, qué pasa, gente, que hay que fluir! La crítica a las etiquetas es más que evidente, porque nos gustan o las detestamos en función de quien lleve el “sambenito”, como si uno se hubiese propuesto llevarlo. De la cama al sofá quizás sea una de las pistas al estilo más clásico de Sidonie, cosa que no vemos mal dentro de un LP con tantos ritmos e intensidad. De hecho, también encontramos detallitos rockeros de El Incendio en Que me bese todo el mundo, una remixeable composición (flipas, nos ha costado escribir eso) convertida en una oda a la exaltación de la amistad en una noche “de esas”. ¡Venga, todos a besarse con todos, que lo pide Marc! Ya tendrán otra excusa para pedir que la peña se bese en sus conciertos, se conozca o no, y oye, lo anotamos como otra razón más para que se sigan agotando las entradas para verles. La pista que cierra el disco, Mil colores, es ya algo así como el éxtasis coreable, empeñada en ser mucho más que el lacito de este trabajo. Es evidente el detalle psicodélico, y el paso del MDMA a la felicidad de los porros, que ya puestos a mezclar, pues oye. Vinilos, dragones, el espectro electromanético, Miró, infrarrojos... vamos, que no hace falta añadir nada más, digo yo. Es un final de diez, con punteos de guitarra en los últimos segundos y una vibra súper positiva, hasta el punto de tener que dedicar un ratito en silencio para una buena digestión musical. Cuando muchos dudan entre rendirse a las tendencias o dejarse caer, Sidonie se sigue gustando todo el putísimo rato.

30/11 VALENCIA 1/12 ALICANTE 2/12 MURCIA 15/12 GIJÓN 16/12 SANTIAGO. 12-14/1 MADRID 19/1 MÁLAGA 20/1 SEVILLA 27/1 BARCELONA 10/2 VALLADOLID 16/2 GRANADA 17/2 ALMERIA

Fotografía: @bea11trice Texto: Dani Pach


Fotografías: @bea11trice Entrevista: Dani Pach

LA

M.O.D.A.

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Más que una banda, son una oficina, pero sobre todo son una familia. Todavía con el jet Lag de su emocionante nueva visita a México, y tras agotar entradas en las dos fechas inminentes de Barcelona, La Maravillosa Orquesta del Alcohol recibe a Sold Out en una tranquila habitación del Wizink, entre pasillos llenos de autógrafos de grandes artistas que, como ellos, han hecho felices a tanta gente allí dentro. Ahora que estamos aquí, qué se os viene a la cabeza cuando alguien dice la palabra Wizink. Canguelo. Estamos un poco nerviosos, ha sido llegar y que se nos pongan los pelos de punta. En unas semanas estaremos aquí, seguro que no tan tranquilos como ahora (risas), pero tenemos muchas ganas, va a ser un día muy especial para nosotros, es el final de la gira, porque ya luego haremos un parón. Van a venir un montón de amigos, habrá colaboraciones... Después de estos dos años de gira del Nuevo Cancionero Burgalés, que no hemos parado, que hemos tocado también fuera, en Chile, Argentina, en México que hemos vuelto por segunda vez... Se juntan muchas cosas, entonces va a ser como el cierre a todo esto, y tenemos muchas ganas, pero también tenemos ese cierto miedo. Os trae aquí ese último disco, que pone todavía más énfasis en el folclore, que hoy tiene mucha más cabida. Os consideramos casi precursores de esto.

No nos consideramos precursores de nada, y son palabras que agrademos, sabemos que van de buenas, pero somos conscientes de que a nosotros, lo que nos pasó fue que empezamos poniendo el foco en lo anglosajón. Muchas de las bandas que escuchábamos eran de las Islas Británicas o de Estados Unidos, no había por entonces tantos referentes cantando en castellano, y hemos ido haciendo ese camino que creemos que hacen todas las personas en su vida, que es ir buscando tu verdad. Y eso pasó por empezar a cantar en nuestra lengua materna, ya con ese ¿Quién nos va a salvar? que ha cumplido diez años hace nada. Ese cambio de perspectiva también se reflejó en una canción como Campo Amarillo en 2017, y todo ha sido una consecuencia natural de ir cada vez ahondando más en nuestras raíces, y buscando más nuestra propia versión de las cosas. Hablar de Nueva York puede parecer increíble, cuando lo ves desde fuera, y cuando escuchas un disco de blues o de rock con quince años, pero al final todos tenemos otra realidad. Hemos ido cambiando ese foco, y vemos que es algo que está pasando en general en el panorama musical, y creemos que es algo muy interesante, porque parece que antes no queríamos saber nada de lo nuestro, del sitio del que veníamos, estábamos un poco acomplejados, y ahora mola un montón porque se está reflejando esa diversidad cultural, esa riqueza en todos los sentidos que tiene este país, que es uno de sus pun-

tos más interesantes. Y ha molado mucho porque, con este disco del cancionero, nos escribieron personas de Huelva, de Ferrol o de Girona, diciendo cosas como que sus abuelos cantaban La Molinera cambiando ciertas frases. Al final no es solo un disco de Burgos, es decir, partimos de lo local para llegar a algo que es más de todos. Hablando de los diez años de ¿Quién nos va a salvar?, de repente empezasteis a ver que la gente iba a veros allá donde tocaseis. Se nos fue de las manos (risas), eso sí, con mucho trabajo, con mucha dedicación, siendo además una banda grande, que tiene su parte buena porque desde la independencia, tener a siete trabajadores en lo extramusical es prácticamente tener una oficina. Eso nos ayuda a que cada uno tengamos nuestra parcelita, y a currar muchísimo. Cada vez que volvíamos a una ciudad y se triplicaba el público, veíamos eso, que si no dejas de trabajar, se van sumando poco a poco. Aunque nuestra sensación es que todos estos años han pasado volando, las veces que paras y reflexionas sobre todo eso, se te ponen los pelos de punta. Lo bueno de que haya sido progresivo es que somos muy conscientes de lo agradecidos que tenemos que estar, de que tanta gente nos apoye durante tantos años, y que sigan ahí a pesar de nosotros (risas). La primera vez que vinimos a Madrid éramos tres grupos y había unas diez personas viéndonos. ¡Casi

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ni nuestros amigos! y la ilusión que teníamos entonces es muy parecida a la que tenemos ahora. En estos años, a juzgar por las colaboraciones, habéis hecho grandes amigos. Véase Nuno de Grande Amore. Es que siempre nos ha gustado música muy diversa, en algunas cosas coincidimos y luego cada uno escucha movidas diferentes. Con Nuno coincidimos en O Son do Camiño, que fue donde surgió nuestro amor. Le conocimos, su música nos flipa, y bueno, a veces la gente se sorprende mucho, pero hemos hecho versiones desde Eskorbuto a Silvio Rodríguez, creo que ahí está representado el grupo. Quizás con Grande Amore tengamos, de hecho, más influencias en común que con otros grupos que parecen más cercanos en lo estilístico. Es un melómano, escucha de todo, de hecho si ves los agradecimientos de su primer disco, es algo increíble. Tienes que verlo, y nosotros en eso somos como él. Ya de vuelta, qué significa para vosotros un lugar tan intenso como México. Aquí también se vuelve loca la gente, pero sí que es cierto que allí hay mucha más pasión. Son muy agradecidos, valoran mucho que crucemos el océano para ir a verles. De hecho esta vez fuimos para dar un concierto y volvernos para tocar en Bilbao, Barcelona y Madrid. Siempre que hemos ido, creo que esta la cuarta o quinta vez que vamos, y siempre es una locura,

porque cada vez hay más gente, funciona mucho además el boca a boca, muchas veces piensas que la distancia puede incidir en el hecho de que no te escuchen o que sea más difícil que les llegue la información, pero siempre están al loro de cualquier novedad. Aprovechamos para mandar un abrazo a Génesis, que gestiona un club de fans allí y es nuestra fan número uno. Ella no sabe que lo sabemos del todo (es privado), pero es algo increíble, le gusta más el grupo que a nosotros (risas), de hecho sabe que estáis aquí vosotros seguro. No nos digas cómo, pero lo sabe. Y bueno, además de México, este año hemos visitado Chile y Argentina por primera vez, estuvimos en Colombia también en su día, y en todos esos sitios es para llorar de la emoción. Pero igualmente, en el público español, al menos con nosotros, está al nivel. Ves a peña llorando, ves a un padre con su hijo que no sabrías decir quién de los dos está más emocionado, y en general es un público variopinto, de todas las edades. Volviendo a las raíces, Hablar sin leísmos es un single adelanto, pero de un parón. Y por qué no. A veces simplemente tienes algo que aportar, sin tener que ir más allá. Dijimos: “¿hay tiempo para esto?, no. Pues vamos a hacerlo igual, como sea.” Creemos que ha sido bueno sacarlo. Cuando te pones a ver la agenda, horarios, cómo lo metes en medio de la gira, lo más razonable sería no lanzarlo, pero al final el

grupo está vivo por eso, porque tienes cosas que contar y aportar. Para nosotros era especial hacer algo que se saliese ya del Nuevo Cancionero, que fuese una letra nuestra, que volviésemos a poner las palabras nosotros. Queríamos terminar esta etapa de esta forma. Volviendo a Burgos, poníais en valor hace semanas de lo necesario del CSR de Gamonal, amenazado hoy. Qué está pasando realmente en esta ciudad. Estorba la música y estorban los centros que se salen del margen de lo institucional, y nosotros somos uno más. Ni podemos ni queremos ser estandarte de nada, aportamos nuestro granito de arena como Claudia Halley y ese montón de artistas burgaleses, que estamos todos a una con estas cosas. Para nosotros es importante estar ahí, con los pies en la tierra, siendo uno más, porque sentimos que merece la pena que estos espacios puedan seguir, y así lo hacemos saber a la gente. La gente nos tiene cariño en casa, y creo que nuestra opinión sí se escucha. ¿Y qué tal, por cierto, en vuestra tienda? El nombre, La zona galáctica, es por nuestra canción, pero ya le hemos buscado que es por Diego Galaz (risas). Nos hemos criado con discos físicos, con sus portadas, librillos, créditos... y queríamos tener un lugar donde los grupos de Burgos también pudiesen poner ahí su música. Es algo nostálgico, bonito... nos genera ilusión.


Fotografías: @bea11trice Texto: Dani Pach

“En Carla hay un 85% de mí, sobre todo de la Ana de hace diez años” 16


Es el típico libro que te compras el día que sale a la venta, y al mes alguien te lo regalan. ¡Esto nos lo han contado... y siempre es buena señal! Ana Medina siempre ha hecho un trabajo impecable en comunicación con todos los artistas con los que ha trabajado, con festivales y eventos culturales en general, en radio, e incluso en Twitch y Youtube. Vamos, es El Ejemplo a seguir para todo fan de la música que quiere trabajar en música, y para todos los que de alguna manera ya trabajamos en ella. Es el lado amable, la sonrisa pop rock, la actitud hecha persona, y acaba de publicar su primer libro. Escucha esta canción es un homenaje a la música en el que confluyen el amor, la amistad, el trabajo, una interesante guía musical, de salas de conciertos y también de cafes ricos.

“Está siendo muy bonito, es raro ser la que hace las entrevistas en lugar de ser la que acompaña a quien las hace, pero estoy recibiendo mucho cariño. Es verdad que los días previos tenía un acojone total, ¿le gustará a la gente? ¿qué van a pensar? porque es la primera vez que hago algo creativo, más allá de escribir una nota de prensa y cosas así, y al recibir tanto cariño, esos nervios se te quitan un poco, y ya con eso ha merecido la pena”. “Esto empezó siendo una entrada en un blog. Quería hacer una especie de ’crónica’ no convencional, porque solía escribir mis experiencias en relación a conciertos, canciones o discos. Esta vez era la experiencia de un viaje a París para ver un concierto, y como detrás de

esa historia había muchas cosas que me apetecía seguir alimentando, y vi que a mucha gente le gustó esa historia y pensé que igual se podía hacer algo ficticio, inventarme una historia que reflejase los sentimientos que tenía yo por aquel entonces. No contarlo tal y como pasó, pero que refleje las experiencias que estaba viviendo. A raíz de esto, empecé a pensar cómo podía seguir aquella historia, y es cierto que ha cambiado muchísimo desde el principio hasta mayo, cuando la terminé al 100%. Iba a tener unos protagonistas muy marcados y, a medida que escribía, un personaje que no era importante, de repente la historia me pedía que lo fuese, y ahí nacía otra trama. He aprendido muchísimo, y es una sensación brutal notar cómo los personajes te piden que siga su camino.”

“Escribir un libro ha sido mi descanso.” “En Carla hay un 85% de mí, sobre todo de la Ana de hace diez años. También hay mucho de amigas y personas de mi entorno. Me he apropiado un poco de anécdotas vividas por gente cercana. Luego hay personajes reales que me hacía ilusión mantener sus nombres, como el camarero de las napolitanas. Yo me levantaba todos los días y me tomaba el café con él. Nos cogimos mucho cariño, y ahora quedo con él y con su mujer a veces para tomar algo. Los bares tienen algo mágico, y cuando alguien está solo, siempre hay un camarero que le acompaña. que mantiene una conversación con él. Me apetecía mucho reivindicar también ese personaje, porque me ayudó mucho, y sabía que si en algún momento escribía una novela, quería que él estuviera ahí.

“Por un lado, en la playlist he metido las canciones reales que me han inspirado en la novela. Luego, uno de los grupos que tiene mucho peso en la novela, que se llama Bright Lights, no existe, pero sí existe uno inspirado en él, que son Bedouin Soundclash. Y Liam Brown tampoco existe, pero sí existe Jay Malinowski. He ido metiendo la gente en la que está inspirada, algunas canciones que salen, y algunas canciones que unos personajes recomiendan a otros. Hay gente, incluso, que igual no salen sus canciones en el libro, pero ellos mismos aparecen, por ejemplo, en un concierto. He mezclado a las bandas reales con las inventadas, y ha sido divertido, pero es muy difícil inventarte el nombre de un grupo de música, lo reconozco.”

“La música te inspira y te ayuda a hacer clic para lanzarte a hacer algo. Un día estás de bajón, no te apetece hacer nada, y de repente escuchas una canción y te despierta, te anima a moverte, a buscar por ejemplo si hay un concierto de esa banda... Es muy romántico decir que la música por sí sola te salva, pero sí te salva lo que hay a su alrededor. A la protagonista del libro la música le impulsa a hacer un viaje, conocer a alguien en ese lugar, y crear una amistad muy bonita, que es la que les ayuda. Nos lleva a hacer cosas que no pensábamos hacer, o que no nos atrevíamos. La música hace que todo tenga sentido.” “Descansar es una cosa que no hago mucho. Estoy todo el rato maquinando.”


Fotografías y texto: @bea11trice

Las llaves de la Libertad


“Despedirse para reinventarse”, eso nos promete Alfredo González al dejar atrás el proyecto que lleva su nombre propio y con el que lleva deleitándonos más de 20 años. Dos décadas llenas de historias al piano que han retumbado en lugares tan míticos como el Búho Real o el auditorio de la Universidad Laboral de Gijón; aunque ninguno tan mítico ni tan representativo en la carrera del asturiano como las cuatro paredes del Libertad 8, donde se ha dejado ver en más de 70 ocasiones y que no podía dejar de pisar por penúltima y última vez hace unas semanas. Allí acababa todo (incluso agotando sus últimos cedés y camisetas), pero no sin antes hacer un repaso cronológico a sus discos, tanto en castellano como en asturiano, y aceptar propuestas del respetable. Todos los que seguimos al Flaco de Turón (¿todavía podemos llamarte así?) tenemos un buen puñado de canciones favoritas y es difícil elegir sólo una para escuchar en directo por última vez. Sin embargo, fue maravilloso volver a todas esas historias detrás de las composiciones. Las anécdotas al otro lado del charco con Pablo Moro, las historias de aquellas compañeras de piso de las primeras aventuras madrileñas e incluso la confesión de que hace poco volvió a coincidir con esa muchacha que sólo le acompañó hasta Colombia (metro de Madrid) y que se sabía protagonista de la letra. Retales de historias que empezaron siendo suyas y que ya son nuestras, porque esos

paseos por la Corredera son también los de todos nosotros, porque a golpe de teclas blancas y negras podemos volver a los bares donde nacieron sus canciones y donde fuimos más jóvenes de lo que ya nunca seremos. “Perder o ganar es sólo una cuestión de estilo”, y eso nos lo demuestra Alfredo al presentarnos la canción que escribió para la película “El Verano que vivimos” (por cierto, ejecutada magistralmente con la compañía de Manu Clavijo al violín) y que finalmente no aparece en la cinta por ¿exigencias del guion? Nos guardamos la anécdota para cuando González publique sus memorias. “No tiene fin lo que jamás terminó”, ¿os suena? Hubo tiempo para repasar toda una vida de canciones, y confesar que algunas de ellas ya no significan lo mismo que cuando fueron escritas, como esas referencias a algunas sustancias en “El último taxi”. El dardo siempre certero para esa dirigente política en su “Felina Bipolar” (¿o era “popular”?) o la imprescidible “Wikileaks”, que en su versión de estudio comparte con otro González, en la portada de este número. “La nada y tú”, que ha sido elegida la novena mejor canción de la historia de la música en asturiano y que sigue siendo especial para el público madrileño, no importa las veces que haya sonado en el templo de Julián. El recuerdo a los que han hecho posible discos y canciones, como Pablo Texón, al timón de muchas de las composiciones en lengua asturiana y, una vez más, anécdotas de aviones que casi se pierden por apurar no-

ches que habían empezado en el mismo lugar donde hoy decimos adiós. Nos despedimos, compañero, de esta travesía en la que te ha acompañado un piano (porque a ti ser un cantautor de guitarra siempre te pareció un cliché) y la necesidad de buscar belleza allá donde más falta hacía. Decía el poeta que algo se muere en el alma cuando un amigo se va, pero en Sold Out ya sabemos que esta despedida es un nuevo comienzo y eso nos hace inmensamente felices. Nos veremos en otras salas, quizás adueñándonos de otros sonidos, pero siempre compartiendo una copa de vino y una historia que se ha quedado atrapada en la boca del estómago.

Alfredo González Discografía completa

La vida de alquiler (2004) Dudas & Precipicios (2008)

La nada y tú (2009)

Dobleces (2011)

La paciencia del fakir (2015)

Afluentes (2019) Asuntu de fe (2022) La insistencia (2022)

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NADIA SHEIKH

Fotografías y texto: Dani Pach

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Amanece en la gran ciudad del caos, a tope de sonido de claxons y de personas que caminan a toda velocidad mientras hablan excesivamente alto por teléfono. Viva la cancelación de ruido, pienso. En los auriculares suena el Neverending Trial de Nadia Sheikh, un EP recien publicado que hace que me explote la cabeza, en el buen sentido. Entro en una cafetería, retiro mis auriculares y vuelve el caos, esta vez de interior. Me pido un café y al rato aparece Nadia para hacer lo mismo. Anoche grabó en Los Conciertos de Radio 3, y la vida de repente es una fantasía digna de pellizcarse. ¿Dónde paras actualmente? Ahora mismo estamos en Madrid, pero mi cabeza no sé dónde está (risas). Me crié en Alcora, Castellón, pero llevo muchos años afincada en Londres. Allí está nuestra base, aunque siempre estamos por aquí dando vueltas cuando nos dejan. Las opiniones sobre el nuevo disco te llegan estos días de forma más directa. A la gente además le está gustando bastante, mucha gente me comenta que es lo mejor que hemos sacado hasta ahora, que ha habido un salto en la composición, que es un poco más guitarrero... Ha sido un disco que parece que ha costado mucho sacarlo por los sencillos, porque el primero salió en enero, y hasta ahora que hemos culminado, he ido soltando perlitas, por aquí y por allá, y la gente por decirlo de al-

guna manera ya lo había escuchado, pero sí, las sensaciones son muy buenas, y también está habiendo mucho apoyo en prensa. Hablabas de guitarras y Don’t Give it up es quizás el mejor ejemplo. ¿De qué forma llegáis a componer algo así? Las canciones en general las compongo yo, las escribo, y luego se las llevo a mi banda y hacemos los arreglos entre los tres. Tengo a George Gardiner a la batería y a Rowan Davies al bajo, somos un equipo, entonces nos sentamos, trabajamos en la canción, luego grabamos demos, y cuando ya Fotografía por: @bea11trice estamos seguros de lo que queremos, lo siguiente es irse al estudio. Para este EP trabajamos con Joe Cross, y él trajo un poco la caña, la fuerza, el empuje. Joe marca quizás el punto de inflexión. Fue un poco consciente en realidad. Undefined (2021) es muy introspectivo, lo escribí en pandemia, yo acababa de pasar por una ruptura... Es muy íntimo, un poco etéreo, crudo, y en ese momento quería hacer algo así. Para el Neverending tenía algunas canciones que había escrito antes, otras eran nuevas, ya se podía volver a hacer conciertos, y quería hacer algo más guitarrero, más para el directo. Y ahí entró Joe, que trajo ese extra de empuje. ¿Cómo llegas a él? Por un contacto común. Estuve hablando con un sello con el que al final no surgió

nada, pero me pusieron en contacto con él. Hicimos una videollamada, y me dijo “sube a Manchester y probamos”. Hicimos un día de pre-producción, nos gustó y empezó el proceso. Lo grabamos a caballo entre su estudio y Edge Studios, también en Manchester. Fue un poco catastrófico porque tuve covid tras una de las preproducciones, en el estudio perdí la voz, y el último día de grabación dio positivo por covid Joe. Pero al final salió bien. Fighting for air es el único tema que no fue adelanto, y además cierra el disco. Al terminar las grabaciones nos preguntamos qué decisiones tomar, porque este es un proyecto totalmente independiente. Entonces, tras espaciar las canciones, teníamos que sacar al menos un inédito junto al lanzamiento del EP, casi a modo de bonus para incentivar a la gente. ¿La autoedición es una elección o más bien una imposición? Depende de las circunstancias. Ahora mismo no me queda otra. Si tienes presupuesto o inversión externa, es la mejor situación porque puedes encontrar a la gente que quieres que trabaje en tu equipo. En un sello, te toca lo que te toca. Pero quién va a venir a darte dinero más allá de una discográfica. Si consigues crear esa base de fans, que te siguen, y ya tienes un flujo de dinero que puedes reinventir, eso es perfecto, pero si viniera el sello ade-


cuado, no diría directamente que no por preferir ser independiente, pero tiene que ser eso, el adecuado. He oído historias horrorosas, por ejemplo, de gente que firma por un sello, luego fichan a alguien que se parece mucho pero que consideran que puede tener más potencial, y sin pensárselo guardan sus canciones en un armario, sin dejarles publicar nada para que no compitan por ser de la misma discográfica. Yo no quiero eso, solo quiero hacer música. ¿En cuanto a la prensa, notas quizás más reconocimiento en Inglaterra que aquí? Siendo independiente no suelo contar con mucho presupuesto. He hecho alguna campaña de prensa, pero cuestan un ojo de la cara y no puedo hacerlo de manera continua. Tengo la suerte de que he conseguido conectar con medios, tanto aquí como allí, que me han apoyado muchísimo. Para el último EP no he pagado prensa, y hemos ido a Los Conciertos de Radio 3, en BBC Radio 1 nos han pinchado todos los sencillos, sonamos en Radio X, también en Six Music... Al final es conectar con djs y presentadores que de verdad entienden lo que haces. Les envío mails y mensajes, y unas veces me contestan y otras veces no. Con Julio Ruiz, por ejemplo, me pasaba que contestaba con un “Lo miro”, y yo, como novata, no sabía muy bien qué hacer. Con el tiempo le volví a escribir, y me contestó exactamente lo mismo. Y me dije, joder, aquí hay algo, y le volví a escribir. “¿lo has podido mirar? - Sí, sí, te lo pincho”, ¡y lo pinchó! Ya con el tiempo, en un evento, vi la furgoneta de Radio 3, lo vi a él y me acerqué. Me preguntó si iba a estar al día siguiente, le dije que sí y me dijo que trajese la guitarra. Me entrevistó, y desde entonces me pinchó todo lo que saqué, y fui varias veces a Disco Grande. Si no fuera por gente así... Según lo publicado en plataformas, parecería que llevas muy poquitos años. Llevo más tiempo. Mi primer EP, que en realidad era de inicio una demo, lo saqué entre 2013 y 2014. Hice un concierto en Castellón, en la primera edición del Fecstival. Había una lanzadera para nuevos artistas, me apunté y me llamaron. La actuación era en una pérgola, en el Parque Ribalta. Había unas cuarenta personas, y yo había llevado una caja de CDs en plan ¿por qué no?, y vendí unos veinte o treinta. La gente me decía “tienes que subirlo a Spotify”, que estaba eso en el principio de todo, y eso hice. Ahora ya no está en plataformas porque artísticamente no era algo que me había planteado. Y en tus RRSS, fuera de presupuestos, hay contenido de mucha calidad. A veces pienso que no sé si lo hago bien o mal. Pienso mucho las cosas porque es la forma más fácil de que te vean. Si de re-

pente algo hace clic, te ven un montón de ojos, pero lo que sucede es que la mayoría del tiempo no te ven. Es muy sacrificado, esclavo, para que el algoritmo decida que ni tus fans pueden ver tu contenido. Lo que más cuesta es el espacio mental que te ocupa, porque estás dejando de tocar, por ejemplo. Y luego sucede al revés, que ahora que estoy de gira no puedo dejar de pensar en que tengo que generar contenido. Al final es una cosa más que tienes que hacer. Hablando de generar contenido, ¿qué tal Los Conciertos de Radio 3? La experiencia es muy guay, de hecho lo grabamos por vez primera en 2020. Fue muy bien porque son un equipazo, y son un amor, súper atentos, cuidando los detalles al máximo. Lo raro es que estás tocando y parando a cada poco y eso es un poco frío, sin las sensaciones del directo.

¿Más frío que actuar en una iglesia? En Inglaterra lo hacen mucho, y en St John’s Church, en Kingston, estaremos, con la banda. Aquí no he visto nunca algo así. No podemos terminar este café sin que cuentes cómo surge algo tan loco como abrir para Stereophonics. Fue algo brutal, de hecho los vi tocar en Leeds cuando tenía quince años, haciendo cola con mi madre para estar en primera fila, y cinco años después toqué junto a ellos en el mismo sitio. Habíamos hecho dieciséis conciertos en ocho países. luego tras el primer concierto en Radio 3 vino la nada, y un día me llama el tour manager de Stereophonics diciendo que nos necesitan ese fin de semana en Cardiff. Al rato me dice por sms que también en Manchester. Lo organizamos en tiempo record, y recuerdo la radio hablando de confinarnos.


PLAYBACK (A VIDA O MUERTE) ¿Cuántas veces al día hacemos playback? ¿En qué ocasiones tenemos la vida guionizada y esto nos sale a devolver? “Al trabajar hago playback, o al bailar en nuestro bar, en una app para ligar o al llamarte para hablar, cuando te declaré mi amor y me salió a devolver…” Canción para bailar hasta caer agotado.

Queríamos contar con un rollo muy Abba como gestionar un apocalipsis con la mejor de las actitudes, sin parar de bailar… melodía muy épica… “y sonó una canción de k-pop y sin gustarme demasiado disfruté de aquella banda coreana, y si el apocalipsis nos pilla en casa en pijama, la bailaremos en la cama mientras vemos los jinetes por la ventana”

“ALEXA, ¿TÚ ME QUIERES?” La película her nos marcó mucho y todavía no hemos sentido la necesidad de que las máquinas nos amen… pero ¿Quién sabe si…? Punk pop pegadizo… “y yo no puedo evitar desear que seas real, pero a través de mi red social me envías publicidad, en el metaverso te quiero encontrar, estoy harto de esperar, me estás haciendo intimar con una gran multinacional”. Cantar esta canción con Jordana B ha sido un lujazo.

¿Quién no se ha saltado sus propios principios por culpa de la persona que le ha conseguido atrapar? “Contigo me planteo hasta mirar el sábado en Ikea algún sofá… vivir en las afueras, discutir si vemos filmin en el sofá…” Estribillo muy melódico con armonías marca de la casa. Por cierto, nos encanta Filmin.

La canción que hubiera compuesto Indiana Jones si fuera músico. Ésta es para llorar en la pista de baile… “Porque has sido tú quien visitaba mi monumento, quien adornaba mi apocalipsis con confetti y eventos, y ahora barro serpentinas, labores de arqueología”

ES MÁS FÁCIL ENTRAR AL CAPITOLIO QUE A TU CORAZÓN No se la oirás cantar a Donald Trump. El vivo ejemplo de que el que la sigue la consigue… ¿o no? “No sé si enamorarme o irme de after… No esperes que el emérito te haga un bizum… Es más fácil que baje la gasolina que pasar a la acción…” Muy pegadiza y con guitarras muy cristalinas.

Una de las más “pegasaltos” del disco. Contagiosa y efectiva en menos de 3 minutos. Compara la concepción moralista del amor con la comida basura y pone en valor la libre identidad e identificación con cualquier rol, género o creencia de forma irónica y divertida… “Es zona catastrófica mi pobre corazón, ya puedo pedir ayudas al gobierno… El amor es una hamburguesa de un euro, la cena fría calentada de ayer”…

Un “pepinazo” de tema del tamaño del Sputnik. Una balada emocionante que nos lleva a los 90 (Roxette, Oasis…) pero sin perder la actualidad. Letra desgarradora sobre cómo observar las cosas desde la distancia (incluido el espacio exterior) Si se lo hacemos escuchar a Putin, igual se ablanda… “Ver todo desde muy lejos, en el espacio intentando ser el espía perfecto, desde un satélite soviético…”

Una canción diferente, íntima con letra comprometida, crítica con la violencia, el odio, la lgtbiqfobia, el machismo… que compara la sociedad con una pecera de la que salir nadando a toda velocidad. Ambientes ensoñadores dream pop. Escrita desde el dolor del asesinato de Samuel al grito de “maricón” y desde la pérdida de voz de las mujeres afganas con el horrible régimen talibán…. “Y ahora dibujo carreteras en servilletas para escapar…”

HABLAN DE LAS CANCIONES DE “PLAYLIST PARA UN APOCALIPSIS”


VICTORIAS

“No te das cuenta de que vives en una marejada constante hasta que de repente dejas de hacer pie.” Dan que hablar, y eso es señal de que no dejan indiferentes a nadie, que al final, en cierto modo, es de lo que se trata. Victorias están ayudando como pocos a marcar el ritmo en la escena sevillana, con esa energía y ese buen rollo en el directo, que muchos pudimos disfrutar, sin ir más lejos, en el Café la Palma en abril de este año. Después vinieron festivales como el Sonorama Ribera, el Ojeando o el Cruilla, y ciclos como el Pop Caac, y pronto finalizarán el año actuando el 17 de este mes en la Sala B de Madrid, y justo un día después en la mítica Sidecar de Barcelona, dentro del ciclo Cruilla de Tardor. Por aquí hemos dado muchas vueltas al disco Un puño amable (Lunar Discos, 2022), y coincidimos, por ejemplo, con Rafa (Veintiuno, Astropálido) en que tienen una fuerza diferente, una frescura y un arranque que les diferencia y que se traslada de forma magistral al directo, empezando por esa constante posición de ataque - o de hacer un sprint - de Ire, y siguiendo por los movimientos beatlenianos de Rafa. Lo que es evidente es que temas como Sevilla, Te quiero en vasco o la versionaza de Vida loca, son una gran carta de presentación. Pero da la sensación de que, esta vez, el puño ya no va a ser tan amable, algo que pudimos comprobar tanto en las letras como en lo instrumental de Abededario, otro hitazo que no tiene todavía todas las escuchas que merece en plataformas. Pero ahí van, pasito a pasito, progresando, creciendo, sin prisas aparentes, alcanzando tablas cada vez más anchas y tomándoselo con filosofía y con paso firme, algo que están empezando a tener en cuenta grandes críticos musicales como Fernando Neira, Gustavo Iglesias, Sergio Ariza, Julio Ródenas o Jorge Ortega, que dejan en muy buen lugar este nuevo capítulo de los sevillanos. Por aquí nos morimos de ganas de volver a verles, para seguir disfrutando de la evolución y crecimiento de una banda diferente, divertida y con galones para hacer grandes cosas.

Fotografía: @bea11trice Texto: Dani Pach

Victorias: Todo irá bien (Lunar Discos) ¡Nosotros también queremos apuntarnos a un curso para ir a la Luna! “Este cabreo se escapa de mi cuerpo” es uno de nuestros versos favoritos de esta composición llena de rabia y liberación, que tiene a los mandos de la producción a otro de los grandes habituales, Carlos Hernández, empeñado en darle un punto todavía más visceral. Una cosa de locos, como dirían las shego, que se centra en decidir, de manera jodida y angustiosa, entre dejarse llevar por la marejaja o nadar a la contra. El estribillo, tal y como ellos dicen, es terapéutico (nuestros vecinos quizás no piensen lo mismo) y admiten que no es una canción sencilla de tocar, así que ya tienes otro aliciente para ver a esta gente, en Madrid, en Barcelona y en donde sea.

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Diez canciones, diez estados de ánimo

Está siendo una vuelta llena de emociones para Mikel Izal, que ha presentado su primer disco en solitario tras culminar en el Wizink Center su exitosa etapa con la banda de su vida. Lo hizo también en petit comité en el Ateneo de Madrid, donde quiso comentar detalles todavía desconocidos que han ido dando forma a estas diez canciones, que suponen un viaje por los diferentes estados de ánimo del artista navarro, llenos de luces y sombras, de experiencias gratificantes pero también momentos muy difíciles. Mikel dedicó sus últimos dos años a trabajar en este trabajo, en paralelo con los múltiples quehaceres de Izal, y de forma intermitente, siempre confiando en el currazo de Santos & Fluren. Tras cuatro adelantos, La fé, El paraíso, El grito y La Gula, el disco empieza con El miedo y termina en un paraíso, un oasis, en forma de carta de despedida, de agradecimiento. Una luz al final del tunel mezclada y producida por GARABATTO y Liam Garner, que marca el final del camino, o más bien el comienzo de otro. En medio del proceso, en Sold Out nos hemos fans absolutos de La Huida, de su sonido de introvertido piano al inicio, de su toque cubano y de esos coros finales que nos recuerdan mucho a la música tradicional. También nos ha impactado mucho El Presente, una canción que el artista escribe desde el futuro para sí mismo. Mikel espera hacerlo mejor, sin fliparse en la vida pero sin dejar tampoco que sus fantasmas vuelvan a hacerle pequeñito. Equilibrio personal, rabia, enojo, esperanza, luz, inquietud y entusiasmo. Bienvuelto, Mikel. Fotografías: @bea11trice Texto: Dani Pach

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Fotografías: @bea11trice Texto: Dani Pach

Nos jode ser adultos funcionales, y claro, cuando nos enteramos de que había una banda poniendo música a nuestros pensamientos, nos pusimos manos a la obra para tomarnos algo con ellos en el local más lolailo-chino que encontramos en Malasaña. Se han hecho unas Fnacs y las entradas para verles en Siroco en diciembre se agotaron en apenas tres días. Y todo esto sin ir a misa. De locos, amiguis.

CARRERA BLANCA


¿Cómo sienta una gira Fnac? Diana: estoy completamente agotada. Ha sido muy chulo, pero ayer llegué a mi casa, me tumbé y no me podía ni mover. Albert: yo estuve ocupado toda la tarde de ayer, y hoy sé que me habría venido bien descansar. Ángel: era la primera vez que íbamos de gira, o de algo parecido. Al final eran showcases de media hora, pero no dejábamos de tener que estar tres o cuatro días en sitios diferentes, y fue intenso. Estamos agotados, sí, pero contentos. Parece como si os conocieseis de antes. D: es una historia graciosa. Yo conocía a Albert desde hace muchos años, a Fer le conocí en una boda de un amigo en común, y Ángel es el único que está aquí por concurso. Puse un story en mi cuenta de Precariada que ponía que buscábamos bajista. Me escribieron varias personas, yo les decía que necesitaba compromiso, y como cualquier hombre hetero blanco decían “ah, vale, entonces no” (risas), pero Ángel dijo sí. Le entrevistamos, nos cayó bien, y luego nos confesó que llevaba solo dos semanas tocando el bajo, pero nos pareció bien igual (más risas). Fer: fue el peor ensayo que hemos hecho en la vida, que era el primero, vino él... perfecto. Habéis hecho mucha piña entonces. D: somos cada uno súper diferentes, pero de alguna forma encajamos guay. Fotografía por: @bea11trice Al: como si nos conociéramos de muchos años. Es muy loco porque a Diana sí la conozco desde los quince años, pero a los demás les conozco desde hace meses, y confianza total. F: también es verdad que nos vemos mucho. Hay semanas que quedamos cuatro o cinco días. An: en mi caso creo que es la primera banda que empieza a funcionar, porque he tenido muchas que han fracasado estrepitosamente, y te das cuenta de que si no nos soportamos, es algo muy complicado. Tenemos que seguir ensayando todas las semanas para el concierto de diciembre, surgen entrevistas y otras cosas, y es un gran paso no odiarse. Que luego siempre dices, qué raro que esta banda que iban tan bien se hayan separado, qué habrá pasado y tal... D: al final es como una relación de pareja. F: luego hay bandas en las que los músicos no se llevan pero es su negocio y no paran. Al: lo nuestro es un negocio a pérdidas. Nos hablaba Diego de Veintiuno de la importancia de hablarlo todo. An: y conocerse, y saber cuándo necesitas un poco de espacio, cuándo puedes estar más suelto... Hay una canción que me gusta mucho de los canadienses PUP, se llama If this tour doesn't kill you, I will, que habla de lo mucho que se odian cuando están en tour, de cómo no se soportan. No

has dormido, tienes que tocar hoy en un estado, mañana en otro, pasado en otro, y no puedes más. Tienes la mecha tan corta que es en plan “te voy a matar”, y han hecho esta canción que va de matarse entre ellos. Es divertidísimo, en los conciertos suele ser la primera canción que tocan. D: el resumen es que hablamos mucho entre nosotros, lo comentamos todo, y esa es la base. Que todo el mundo sepa lo que hay, que estemos cómodos, y que las cosas en las que alguno no esté de acuerdo se debatan para llegar a un punto en común. Canciones de Misa salió hace ya un mes. Habrán flipado en vuestro entorno con este cuqui-punk. F: en mi caso vengo de una escena un poco más punk a secas, y mi entorno se sorprende pero lo aceptan bien, y eso habla muy bien de las canciones por esa sencillez, y lo directas y divertidas que son. Luego ves la acogida de Ayuso, o de Adulto Funcional, que la gente la canta, y que incluso Ángel estando de fiesta se ha encontrado que alguien la estaba pinchando. Impresiona que en poco tiempo haya tenido cierto calado en mucha gente. Igual que impresiona que en tres días las entradas para una Siroco se terminen. No contábamos con eso. D: lo chulo también es que pensábamos que mucho fans venían de mi cuenta, y luego ha habido mucha gente que no sabía que era yo la que cantaba, así que vienen de otro lado que desconocemos. Eso también mola porque no hay una inercia. Es un “me gusta tu música, no sabía qué hacías tú, y ahora me gusta incluso más”. Quizás el concurso Contempopranea... Al: seguro que algo habrá ayudado. D: con Adulto Funcional hay algo que no sabemos cómo pasó, porque de repente empezaron a petar las reproducciones. No sabemos quién nos ha querido tanto.

Al: es una locura. Yo confieso que no tenía mucha fé en esa canción. Pensaba que si Ayuso era el hit, esta quizás esté bien y tal. Y desde entonces me callo la puta boca. Qué nace primero, la viñeta o las letras. D: primero las viñetas, pero porque las letras son una consecuencia de ellas. Al final, con las viñetas notaba que me quedaba corta, yo escuchaba muchas canciones de humor, tipo Venga Monjas, me hacían mucha gracia y me decía “joder, quiero hacer este tipo de humor cantado”. El hecho de hacerlo en español, que encima es más divertido, hace que gente se involucre, se sienta representada, y creo que ese toquecito, esa clave es la que hace que esté funcionando. Y los demás termináis de convertir todo eso en una canción con mucho gancho. F: falta una figura, Germán, que nos ayuda en la producción y en la composición. Las primeras canciones son más de él y de Diana. Es cierto que la producción del directo, de los arreglos, es cosa de los cuatro, y ahora ya todo el proceso de composición es conjunto. D: las siguientes canciones que hagamos probablemente tengan un sonido diferente, antes era todo producido. F: no vamos a dejar de sonar a lo que sonamos, pero ya será con batería y no con caja de ritmos, por ejemplo. An: creo que lo de que sea una banda también es en cierto modo el germen de lo que fliparon Diana y Germán con la acogida que tuvo todo esto. D: al principio era como una coña, no pensábamos que fuese a llegar hasta aquí. Eran las risas de hacer una canción de Ayuso y otra de que no quiero ser un adulto funcional, y ya está. Y vimos que tenía tirón y me dije, venga, voy a sacar la lista de cosas que me quiero hacer canción.


Sorprende, por cierto, el ritmo sureño y aflamencado de Cinco Meses. D: fue la primera canción que envié a Germán. Me lo había inventado cantando por una relación tóxica de la que había salido, y se la mandé porque me dijo “quiero escucharte”, por ver si le rentaba la cosa o si era yo un gato atropellado. Le gustó, nos pusimos a componer Ayuso y demás, todo era muy divertido, y nunca encontrábamos el sitio a Cinco Meses porque no pegaba con todo lo demás. Y ya cuando hablamos del EP entendíamos que tenía que entrar porque ha sido como el germen de este proyecto. F: es la nota disonante de todo el disco, y está bien dar ese punto de contrapeso.

An: nos planteamos rehacerla y darle una vuelta eléctrica, pero nos dimos cuenta de que tenía mucho sentido tal y como estaba. Además está ese trabajo de palmas. D: le pasé la canción a una amiga que es profe de flamenco y se quedó flipando. Le gustó mucho, y nos animó a afinar las palmas y hacer otro ritmo. Se quedó igual. ¿Y qué anécdota guarda King Kong? D: antes de que estos llegasen, Germán y yo nos inventábamos cosas en su casa, y como tenía un poster antiguo de King Kong, nos pusimos a hacer melodías con eso, y surgió la canción. Y le pasó lo mismo: se quedó a un lado porque no encajaba, y al final dijimos, joder, es cute, metámosla.

Son canciones muy pequeñas, ¿eso no es un problema al llevarlas al directo? Todos: ¡sí! (risas) An: estamos aprendiendo todos a hacer stand up. En 25 minutos podemos tocar seis o siete canciones facilmente. Otra cosa es la gracia que estamos teniendo en los ensayos de intentar hacer que canciones de dos minutos tengan en directo alguna vuelta más, y de hecho tenemos un trabajo ahora muy bonito, que es trabajar King Kong para hacerla eléctrica. D: y dar la chapa entre las canciones, ser graciosillos, contar el origen de las canciones, para hacerlo más ameno. F: el bolo de diciembre estará en torno a 45 minutos, y once o doce temas.

An: yo no lo veía muy claro, siempre me ha salido hacer canciones con puentes estructurados, con descansos dinamismo... pero te das cuenta de que son canciones pegadizas, y lo son porque van directas, son muy concretas, y me hace gracia esa parte punki de canción rápido, de vamos a esto. Retratar realidades sin florituras. F: y lo nuevo que estamos grabando va por ahí también. D: tenemos ya tres temas en el horno, y saldran durante 2024 con la calma.

Podrían sonar en la Siroco, ¡aunque mucha gente se lo va a perder! Al: yo al tercer día de poner las entradas a la venta tuve que acosar a mis amigos, que decían lo típico de “pero si aún quedan dos meses”. Si, tío, quedan dos meses y diez entradas, así que vuela. F: se ha quedado fuera mucha gente. D: tenemos amigos ofreciéndose a hacer cosas de producción para poder entrar. An: tendremos a siete personas en el merch a este paso (risas). Estamos súper

agrecidos. Habla bien de la banda, y habla muy bien de la escena en Madrid. Venimos de años oscuros, pero no recuerdo un movimiento tan grande. Los géneros se difuminan, la gente escucha de todo, hay muchísima oferta y están respondiendo. Hay sold outs cada semana, de grandes nombres, de todo el underground. D: la gente tiene muchas ganas de música. Al: yo después de escuchar a la gente en Fnac Barcelona cantando Adulto Funcional bajando las escaleras... ¡Qué está pasando!


Con mini-actuaciones sorpresa, como la de Maximiliano Calvo (en la foto dándolo todo), Ede, Iván Ferreiro, Dani Fernandez (feat. Gabi Montes), Marina Reche, Veintiuno, Club del Río o Alice Wonder, el festival de invierno desveló el resto de su cartel en La Riviera y marca ya el camino del ocio en la capital del país en su décimo aniversario. El Inverfest estará hasta en doce espacios diferentes, desde el clásico Circo Price al Gruta 77, con estilos dispares en dos meses frenéticos.

Por esta edición pasarán, y ahí van por tanto nuestras recomendaciones, artistas ‘sold out’ como María de Juan y Marta Movidas (20 de enero y 3 de febrero en Condeduque), Pipiolas (9 de febrero en La Paqui), Carmen 113 (2 de febrero en la Sala El Sol), Veintiuno (11 de enero en La Riviera), Rodrigo Cuevas (13 y 14 de enero en The Music Station) o Featherweight (27 de enero en Siroco). Además, en su cartel encontramos a clásicos del festival como Miguel Campello, Morgan, Mcenroe o Salvador Sobral. Una delicia de Inverfest con un celebración a la altura.

Fotografías: @bea11trice Texto: Dani Pach

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Si tienes alguna pregunta, duda o sugerencia...

revistasoldout@gmail.com


Y qué más da Un Peter Pan que rompe la cuarta pared, un gay “heterófobo”, la vedette de una revista trasnochada y un hijo que busca su lugar. Esta deliciosa comedia, plagada de referencias pop, nos recuerda a las mejores piezas de enredo y nos hace reflexionar sobre nuestro lugar en el mundo y cuánto de nuestras decisiones es totalmente nuestro. Una factura técnica impecable y un vestuario difícil de olvidar redondean el trabajo de estos actores que nos recuerdan que nada es lo que parece y que nunca es tarde para hacer feliz a nuestro niño interior. Escrita por Senén Marto y dirigida por Virginia Avilés, hemos podido ver esta obra durante los últimos sábados en la Encina Teatro de la capital y ahora se van de gira, así que no se lo pierdan.

Fotografía y texto: @bea11trice

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Helen & Shanna - Baile eterno. (autoeditado)

Carmen 113 - Imparables. (U98 Music)

Valmara - Kenzo. (autoeditado)

Para eterno, ese viaje global de estos guardeses capaces de llevarnos de la India más ideal al rock más clasicote, pasando ahora por los evidentes y logrados ritmos latinos, sin dejar de lado el evidente diseño oriental. Yendo por partes, estos cuatro minutos se van mucho al folclore, sí, pero también se traen consigo un guiño digno de elogio del Break on Through de The Doors, que de manera consciente o no, nos recuerda de dónde venimos. Es una delicia, desde los primeros segundos sin enchufe, un bajo elegantísimo y una línea instrumental suave, sin perder ni un ápice del volumen cuerpo - tan de los baixomiñotas. La portada es fruto de una colaboración galego-japonesa, es decir, de Hidetoshi Ueshima y de Brandon Pieces. Es maravillosa toda esta movida, joder. En este número, que habla tanto de conectar, H&S aportan el baile como lenguaje universal.

Si nos repetimos con estos chavales, pues es lo que hay, que aquí se habla de lo que nos mola, y los 113 están empezando a surfear la cresta de la ola con merecimiento. Gran aporte este Imparables, que baja las pulsaciones y la diversión habitual con la idea de ponernos un poquito serios, que nunca está de más, al mismo tiempo que añaden ritmos y sonidos más propios de una discoteca de principios de los 90. “Quizás será mejor abrazarse sin pedir nada a cambio”. La vida es dura, la libertad es relativa, gritar desahoga y la soledad es una mierda hasta que le pillas el puntito. Eso sí, volver a intentarlo es de valientes. He dicho. El diseño es marca de la casa de los gerundenses, y a los mandos técnicos están Àlex Carretero y Tom Frampton. El 2 de diciembre actuarán en la Lata de bombillas de Zaragoza, y han confirmado bolos en el NEU! y el maxi Inverfest.

En esta redacción itinerante también se nos escapa la sonrisa, porque mira, chica, el amor todo lo puede, y eso incluye todo problema que pueda tener un artista para salir adelante desde la autoedición, autopromoción y autocontratación. Ni tan mal le está yendo a la banda de Irene, Iván y los Omares, que presentan esta declaración total para esa persona con la que siempre hemos soñado, y que de repente aparece a nuestro lado mejorando lo onírico a niveles descomunales. Es una pista muy diferente a las que terminaron dando forma a Quintaesencia (EP), y no podréis negar que os dará la sensación de haberla escuchado antes. Pues no, amigos, es tan sencillo como que encaja a la perfección en vuestras cabecitas. La banda madrileña está actuando en Granada y Córdoba al cierre de este número, tras petarlo fino en la Moby Dick.

Lucy Morry - OWEN (fucking) GRAY. (All Nighters)

Delta - Sin sueños ni cafeína. (autoeditado)

Quinto Elemento - Inmortales. (Flor y Nata)

Si hay que salir de nuestra zona de confort para conocer esta media hora de maravillosa ensoñación, pues se hace, porque estas diez canciones que no esperábamos se nos han ido metiendo muy adentro, y nos anima a rendirnos a la experimentación, a las nuevas músicas, a los nuevos sonidos. Este disco es un sueño hecho realidad para Lucy y Noah, almas inseparables desde niños que al fin, tras dos años de mucho curro y un buen saco de vivencias jodidas y de crecimiento personal, nos regalan a los demás. Así somos, curando a gente que no conocemos con nuestras movidas. Es un trabajo para escuchar de principio a fin - que nos conocemos, amiguis porque las letras esotéricas, las atmósferas psicodélicas y la delicadeza de lo electrónico bien lo merecen. Nos encanta el final, con AVE pasando de lo dulce a lo infernal en la última parte de la composición, y un DOMINGO CELESTE que hemos percibido como un lienzo delicioso sobre el que pasearnos. Gran aporte.

Corren malos tiempos para las bandas, y por ello hay que poner en valor discos como este, no en vano los de Barcelona han conseguido que su canción de estreno, Houston, hoy despegamos, se cuele en algunas listas importantes en plataformas. Lejos de que esto nos nuble la vista, este disco de - también - diez canciones, recopila todos los adelantos previos, entre los que se encuentran himnos que suenan en casa y en el coche a todas horas como Apolo o Mi Mundo, porque aquí ya éramos delters cuando íbamos por ahí con mascarilla y toda la pesca. La banda pone de nuevo la cara en la portada, obra de Raúl Muñoz, y culmina así un camino que empezaron con mucha ilusión y sin dar demasiada importancia al incierto destino, pero éste va cogiendo forma y va marcando pausas interesantes. Sin ir más lejos, el 17 de este mes presentarán este disco en la mítica Sala Bikini de la Ciudad Condal. Nos pilla a desmano, así que esperamos más fechas para bailarnos Niña Amable con cero vergüenza.

Los chavales están colapsando las oficinas de Correos con su nuevo disco, y qué cojones, hacen bien, porque es el disco que la banda merecía después de picar piedra como bestias. Más allá de adelantos interesantísimos, entre los que se encuentran Latidos - junto a Embusteros -, Lo esencial y lo salvaje - junto a Comandante Twin - o el remix de Desde que tú no estás por parte de los coleguis We Are Not DJs, en las nuevas canciones se percibe un sonido más fresco, quizás porque la forma de componer sea más natural, y Franc canta mucho más cómodo que nunca. Este equilibrio, y el hacer más fáciles las cosas para todos, es la clave del LP, que hace que unos músicos que están como jodidas cabras parezcan los inocentes reyes el indie pop. Si ya has comprado el disco, estás más que invitada a su secret show en Valladolid. ¡Si no lo has hecho, espabila, que te estás perdiendo cosas! Gracias, Quinto Elemento, por seguir ahí. Sabemos lo que ha costado. Y gracias por las golosinas y tal.

¡LAS RESEÑITAS! 19


La Libertad Inés Errandonea & La Vero Paz

Fotografía y texto: Dani Pach

Es importante volver de vez en cuando al origen de las cosas, y muchas, en lo musical, están ligados a esos pequeños templos donde los artistas nacen y se hacen. Este mes volvimos a Libertad 8 por partida doble, y además de emocionarnos con el último concierto de Alfredo González, también se nos erizó la piel viendo lo nuevo de La Vero Paz y la inesperada Inés Errandonea, una conexión tucumana y rioplatense ideal para enseñarnos un folclore y unas raíces que nos acercan bastante más de lo que dicen los mapas. Las canciones van y vienen y van dejando rastro a su paso, subiendo a las Vistillas de Madrid, paseando por la playa de Poniente en Gijón, en un café en Porto, en el Albaicín granadino... Ellas son las que deberían gobernar, por su propia naturaleza, por su complejo proceso creativo, y por todo lo que nos hacen sentir, por encima de lo que llamaremos “malgoritmo”. Sinceramente, me da igual que te llames Íñigo Quintero o Quevedo, o que seas una Addison Rae de la vida, es decir, si el objetivo es hacer mucho dinero, pues bien por ti, que está la cosa mal de narices, pero, ¿no es posible un equilibrio entre ganar mucha pasta y no cargarte todas las emociones, y llevarte además por delante eso que todavía hoy consideramos arte, con todo lo que conlleva? Son canciones, no videojuegos, tan abonados en la actualidad al pay to win. Que está todo el pescado vendido es una evidencia, y que es muy difícil llegar al gran público sin un apoyo detrás es algo que entra dentro de la lógica, y aquí entra en juego también el underground del que hablábamos en la página 2. El éxito con trucos e invirtiendo mucha pasta es algo a todas luces legal, pero no mola nada, y además desilusiona. Pero a veces pasa que, antes de un concierto en uno de esos templos con aforo para veinticinco personas, alguien que no te conoce se da la vuelta, te pregunta de qué conoces a la artista, y te dice que ha venido a verla porque alguien de Uruguay se lo recomendó. Esta persona no escuchó su música antes de venir. Básicamente, ha venido a que algo le sorprenda, a disfrutar de algo con mucha verdad. Esto es, al final, lo que da sentido a todo. El origen, hasta la raíz.


LA CONTRA

"Recoge los pedazos que un día me dejaste...”

René Magritte: La Clef des Champs (1936) Llegas siempre tarde (2023) Muro María


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