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Revista Sold Out, nº 48

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CERVATANA MINIÑO sofía comas la milagrosa muñeca rusa JUAN BELDA CASTORA HERZ JAVI ARROYO MANUELA VELLÉS TOLDOS VERDES + MAITEQUIERO PERDÓN REGIO PITI Y ME VOY

ESPECIAL NOCHES DEL BOTÁNICO LOVE OF LESBIAN VEINTIUNO RUTO NEÓN SILVESTRE Y LA NARNJA M-CLAN

EL HOMBRE QUE SE ENAMORÓ DE LA LUNA MARGIELIN LUSSY ANDREA ROCATTI + NURIA LÓPEZ + EL MIGUE CRIS IMAZ ¡ NOTICIAS, ENTREVISTAS, REFLEXIONES Y MUUUCHA MÚSICA! Nº 48. JULIO 2026


Sold Out es una revista cultural, descargable y gratuita, sin pretensiones, escrita y diseñada por personas enamoradas de canciones, párrafos literarios, fotografías, películas y toda clase de manifestaciones artísticas. Puedes escribirnos para sugerir lanzamientos y publicaciones a revistasoldout@gmail.com, aunque también puedes enviarnos opiniones y sugerencias que puedan inspirar contenidos diferentes para nuestras páginas en próximos números. Te invitamos a suscribirte y que la Revista Sold Out llegue cada mes a tu correo electrónico. También la puedes compartir con tu entorno y amigos.

@revistasoldout


“Cuando llega el calor...”

Rock & arte y estética. Erik Oz Lorena Montón (Ma non troppo)

La música se escucha pero también se viste. Con este facto más que presente se desarrolla la nueva obra de Lorena Montón junto a Erik Oz, que nos permite explorar cómo el estilo ha acompañado y transformado cada revolución musical desde los años cincuenta hasta el presente. Por ello, entre sus páginas surfearemos desde las olas del tupé de Elvis hasta la estética digital del k-pop. ¡Así como lo lees! Rock & arte y estética traza un viaje por ocho décadas en las que la música marcó el ritmo de la moda y la juventud reinventó su identidad frente al espejo y sobre los escenarios. Además, Lorena y Erik lo hacen con un enfoque ágil, visual y, como no podía ser de otra forma, profundamente documentado, revisitando las vitales evoluciones del rockabilly al punk, del punk al pop electrónico o de la música disco al rap. Un libro así no tendría sentido sin el montonazo de fotografías en prácticamente todas las páginas de los maravillosos y diferentes estilos para cada época, conectando inevitablemente historia, estética y sociología, en un fenómeno que se repite en cada una de las etapas más convulsas del siglo XX y XXI como un grito de libertad, que es, al final, su origen y razón de ser. Si te motiva viajar página a página desde los clubes londinenses hasta los feeds de instagram, o si te han llamado siempre la atención las tribus urbanas y el posterior fenómeno fandom, ponte tu ropa más estilosa y ve a tu librería de barrio a por este Rock & arte y estética.

Texto: Dani Pach Fotografía: @bea11trice

¡A la mierda la actualidad, yo lo que quiero en estas líneas es hablar de pop! Y es que estos días reflexionaba sobre ese pop de los modernos, esa música poppie que, pese a enamorarnos por momentos, nunca ha tenido su merecido lugar en nuestra discografía cerebral. A menudo hemos tachado y limitado a los referentes a simples one hit wonders (véase Los Fresones Rebeldes) y hemos elevado a mito a formaciones a las que hoy nadie respetaría, como Family, La Buena Vida. Nosoträsh o Mercromina. Ya ni se valora a La Costa Brava, a Astrud, a Pauline en la Playa o Klaus & Kinski, y hay peña con la poca vergüenza de insultar a artistas del prestigio de Sr. Chinarro o de minimizar la gran influencia que siguen ejerciendo en nuestra música Tulsa o The New Raemon. No podemos olvidarnos ni de Tachenko, ni de Alborotador Gomasio, ni de Francisco Nixon, ni de Cooper ni de todas las versiones de Fernando Alfaro. Tampoco podemos pasar por alto a Niza, a Cola Jet Set, a Le Mans, a los inmortales Hidrogenesse, a Doble Pletina, a Linda Guilala, a Papá Topo, a Aventuras de Kirlian, a Band À Part o a Vacaciones. Es una cosa de locos, si montasen un Contempopránea con todo esto yo no dudaría en ir a achicharrarme a Don Benito con mis gafas de sol de corazones, rodeado de flequillos y vestidos de lunares de la mejor época de Kling. ¿Por qué no valoramos este legado? ¿Qué nos ha llevado a prácticamente olvidarlo?

Lo sé, segundas partes (y refritos) nunca fueron buenas (y en algunos casos así ha sido), pero al menos quedan aún bandas súper vivas y aferradas a la resistencia como Airbag, Detergente Líquido, Apartamentos Acapulco, Fônal, Los Marcianos, Las Dianas o Ashleys. En esta industria voraz en la que todo va tan rápido, las oficinas que cortan el bacalao han encontrado su filón en el pop de la fé y en el rock despojado de camisetas, algo que, por otro lado, es la fórmula que viene funcionando desde hace décadas, y todavía están sosteniendo al indie moribundo como oligarca que sostiene el capitalismo por si no hubiese red debajo. A esto hay que unir la música urbana y las artistas solistas, que terminan por relegar al pop amable por omisión a lo más puramente romántico, al no considerarlo comercial (nunca lo ha sido), lo cual supone, entre otras cosas, no tener prácticamente representación en los grandes eventos al aire libre. En la Sold Out somos más de festis medianos y pequeñitos, esos que muchas veces son el origen de las cosas, y allí sí esperamos ver a este tipo de bandas que nos trasladan a un pasado musical que añoramos y al que volvemos siempre que tenemos ocasión. Los vestidos molones y la música divertida debe tener su lugar en nuestro presente porque es el mood que nos ha traído hasta aquí, a nosotros y a los referentes que aprovecharon aquella ola pop para llenar grandes espacios hoy.

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Texto: Dani Pach Fotografía promocional

CASTORA HERZ El dj y productor ampudiano Castora Herz ha evolucionado, de reinar en los clubs de Berlín a sembrar la electrónica folclórica palentina por infinidad de espacios de nuestro país, y todo en homenaje a su abuela Castora, de quien ha adquirido su nombre artístico unido al concepto alemán “herz”, que significa corazón. Este primer larga duración, 101 años después de su nacimiento, es en sí mismo una gran celebración que habita en 39 minutos en los que manda la electrónica rural y una estética que parece encontrar un equilibrio perfecto entre futurismo y medievo. Con absoluta sinceridad, es el proyecto más singular que haya podido caer en nuestras manos en los últimos años, y que quizás pueda recordar levemente a propuestas de más al norte como la de los asturianos LLevólu'l Sumiciu. Para poner la guinda a semejante regalo a su abuela, Castora ha sacado todo su arsenal de recursos y, además, ha contado con grandes colaboraciones, véase María Alba de El Naan, María Sotelo, Delameseta, Sator Sánchez, La Quadrilla, Cristina Len o Diego Baeza. Es un combo descomunal si añades a una cuadrilla de ensueño para sacar punta y luz a la música tradicional castellana que viene engalanada por sonidos electrónicos de toda clase y condición, desde lo más noventero (Dame limones) pasando a las grandes berbenas (Campurriano), los sintes más oscuros (Maldita sea mi estampa), ambientes con su puntito soulero (Mudanza) o bases tensas que encajan a la perfección con el cante más sureño (Al saltar el arroyo). Quizás el disco se deba analizar en cuatro pantallas diferentes a juzgar por los cortes de entre 30 segundos y un minuto y medio de duración a los que no nos atreveríamos a llamarlos simplemente interludios, pero la realidad es que como todo disco (y más si es conceptual), lo ideal es escucharlo entero para poder visualizar las nítidas imágenes de los relatos de siempre, de la raíz y de la memoria que tan necesaria es en nuestro presente. La lechuza cumple, en definitiva, con su don de conectar con los ancestros y traernos sus mensajes, sus canciones, haciendo realidad un sueño de Castora desde lo íntimo, desde los detalles de la casa, hacia un espectro musical en constante transformación.

¡EL ÁLBUM DEBUT!

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Bajo este portadón, diseñado por Mora, Castora Herz hace realidad un primer larga duración que salió adelante gracias a una campaña de financiación colectiva, contando con la importante cifra de 350 mecenas. Al mismo tiempo, mucho tiene que decir la quadrilla formada por Kike Arias, Indómita, Dani Romano, Silvia Reguera y Gonzalo Ovejero entre otros y, por supuesto, son más que destacables las impresionantes máscaras de Guiomar Urtado. La abuela, Castora, tenía que ser la protagonista en portada, y el álbum suena incluso mejor sabiendo todo esto.

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Texto: Dani Pach Fotografías: 100% Pop Español

Radiohead. El presente es imposible _____________________ ¿Un libro para introducirse de una forma súper meticulosa en el universo de Radiohead, con artículos exclusivos de Sebas E. Alonso, Abraham Boba, Ángel Carmona, Quim Casas, Juan Manuel Freire, Gustavo Iglesias o Music Radar Clan? Pues tal y como piensas, algo así es mucho más que un libro, y más con semejantes testimonios y experiencias en torno a una de las bandas más influyentes a nivel global de los últimos 30 años. Esta colección de textos ha sido publicada por Nórdica Libros y reúne artículos, entrevistas y reseñas procedentes de medios nacionales e internacionales, junto con ensayos escritos en exclusiva para este volumen, recorriendo toda la carrera de la banda, desde sus inicios en Oxford hasta la última y celebrada gira en otoño de 2025. Desde la primera página admitimos la imposibilidad de leer sin nuestra plataforma favorita de streaming (tanto de audio como de vídeo) a mano para buscar uno a uno cada detalle de todas las canciones que se van mencionando y caminando, con sus contextos y con las sensaciones de quien escribe desde su honesta perspectiva y/o desde sus recuerdos asociados a ellas. Del rock alternativo a la vanguardia electrónica, del arrebato adolescente a las frías emociones de un androide, Radiohead ha construido su trayectoria sobre una idea irrenunciable de libertad creativa: un compromiso exclusivo con la música que, lejos de apartarlos del gran público, ha venido acompañado de un éxito unánime de crítica y audiencia. El libro cuenta por capítulos, con sus matices e inesperadas apariciones estelares entre medias, cada uno de los discos de la banda británica por orden de publicación. Es decir, Pablo Honey abre la lata y le siguen The bends, OK computer, Kid A, Amnesiac, I might be wrong, Hail to the thief (su portada engalana como fondo está página), In rainbows, The king of limbs y A moon shaped pool. Entre dichos capítulos esenciales y las diferentes reflexiones y anécdotas, el libro se presta casi sin proponérselo a no tener una lectura necesariamente lineal, ya que quizás uno quiera conocer las impresiones de quien escribe sobre tu álbum favorito o, de la misma forma, quizás necesites saber qué piensa uno de tus autores preferidos sobre la extensa trayectoria de una banda tan especial para tantos públicos diferentes y para una crítica tan dispar.

Si hacemos una pausa precisamente en la crítica, genera mucho interés para el lector el hecho de que infinidad de veces no hayan sabido acertar el tiro a la hora de valorar en su justa medida la evolución de la formación, quizás inesperada, de Tom Yorke, Jonny Greenwood, Ed O’Brien, Colin Greenwood y Phil Selway. Una critica que nunca supo valorar como debiera ni un solo paso, ni un solo hito de Radiohead, algo cuanto menos curioso si tenemos en cuenta que muchos de los autores de esta obra no pueden evitar referenciar por ciertos paralelismos incluso a grandes formaciones como The Beatles, por sensaciones y por vibras, salvando obviamente las distancias y los contextos. Cuando en muchas páginas del libro se hace alusión a los diferentes tipos de fans, a los inesperados gritos al aire de amor sincero, abriéndose paso de entre los silencios, los desmayos, los momentos de climax, las lágrimas de emoción o la anestesia que generan ciertos estribillos... Nada es casualidad, todo pasa por algo y la historia se repite, más allá de que Radiohead supere por tres la trayectoria de la mítica banda de Liverpool, y más allá de que sea una banda para los raros, para los diferentes, para los que buscaban un sentido real y profundo a su existencia. Como se reitera en estas páginas, el legado de Radiohead se entenderá mucho más en el futuro, quizás por pertenecer a otro tiempo. Este conjunto de textos es vital para conocer incluso más a la banda de tus sueños y, a la par, es la mejor puerta de entrada en texto para los nuevos fans.

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Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice

MUÑECA RUSA


Son de Gijón, se llaman Andrey, Olaya, Mario, Samu y Verónica, juegan al indie punk (o lo que les apetezca en cada momento), acaban de lanzar un gran disco titulado Año soviético (Astro / Ataque!) y después del verano tienen una gira digna de banda tocha recorriendo el norte y el sur de nuestro país. Antes, el 21 de agosto, actuarán en el Festival del Descenso (Pola de Laviana), y antes de esa gran fecha han compartido unos necesarios cafés con Sold Out en el centro de Madrid en una jornada de locos con radios y medios digitales. Cero azúcar y mucha panela para Muñeca Rusa. ¿Cómo se llevan las primeras semanas con un disco debut fuera? Nos sentimos súper orgullosos de esto, tenemos mucha ilusión y también muchos nervios lógicos, al ser nuestro primer disco. Hay muchísimo trabajo detrás, nos tiramos más de un año para grabarlo. Desde que nació la idea parecía que este momento no iba a llegar, luego uno de nosotros se vino a vivir a Madrid, con lo que había que organizarse para viajar y grabar, o que viniesen los demás (esto ocurrió una vez). Veníais de Staytons y otras formaciones, ¿qué cosas son diferentes ahora? Para empezar, pasas de tocar para otros a tocar para ti, y eso nos hace sentir mucho más realizados. Somos como hermanos, llevamos muchos años tocando juntos y hay un punto ahí de hermandad, de cuidar los unos de los otros, que es algo que viene

de la necesidad mutua de hacer música. Compartimos miles de horas de carretera, muchísimas noches de hotel, y ser mercenario en otras bandas no te llena tanto el alma, al menos en nuestro caso. De hecho, podemos adelantar aquí y ahora que estamos preparando ya cosas nuevas, incluso cuando todavía estamos empezando a presentar este disco. Cuando tienes esta comunión que va más allá, todo fluye, y es cierto que somos muy constantes, a veces rozando lo psicótico, pero nos pueden las ganas. Habíais presentado ya un buen puñado de adelantos, quizás eso ayuda a hacer trasvase gradual de fans de otros proyectos a Muñeca Rusa. El primer single del disco, SHOCK, salió en mayo del año pasado, y en total hemos lanzado ocho adelantos, siendo el último Qué pasaría, un año después, y un mes antes del lanzamiento del disco. Al empezar de cero nos planteamos esta idea de enseñar poco a poco este trabajo para garantizarnos que la gente pueda escuchar cada canción con calma. Esto es, en cierto modo, amortizar el trabajo, y es verdad que todos aquí disfrutamos del formato disco, de escucharlo de arriba a abajo. Pero hay que tener en cuenta los tiempos de la industria y no haberlo hecho así habría dinamitado todo este curro. Te tienes que sumar a la movida. Por otro lado, cuando llevas muchos años currando en esto con otros proyectos, vas viendo cómo funcio-

nan las cosas, vas aprendiendo de los errores de los demás y de todo ese barro que has podido comer. El álbum tiene punk, pop, quintas dosmileras... ¡Vais y venís del indie rock! Algo que es muy guay y que nosotros reivindicamos es el estribillo como nuestro momento más pop en todas las canciones, incluso en los cortes más punk o más directos como MASIVO, SHOCK o El club de los hipócritas. Es lo resultante de trabajar bien una melodía “fácil” para el oído, que provoca el punto de comunión entre banda y público. Queremos hacer cosas que podamos cantar y que puedan cantar de vuelta en las salas. Lo más bonito de la música es compartirla, disfrutarla, y no es algo autoimpuesto, es lo que nos sale, como cuando por ejemplo vemos las noticias y nos sale escribir de mala leche. En la produ del disco tomáis parte. Andrey tiene la idea principal, que al final es quien compone las letras, y los demás vamos dando nuestro toque, abiertos a todo tipo de opiniones, pasando por regla general de una primera idea a algo que suele evolucionar bastante. Después eso pasa a Igor Pascual, pero todo se construye pensando en el estudio, aportando muchas capas, pistas, arreglos, para tener una primera imagen sólida de lo que queremos. Luego Igor puede darle la vuelta a todo y nos encanta porque nos saca mucho de nuestra zona de confort. 9


Uno se enamora de sus propios vicios y necesitas esa visión externa que te diga qué cosas están bien y qué cosas no. Lo mejor es el trabajo en los textos, las letras, que es algo en lo que ahora hacemos mucho hincapié, pensando en cómo cuentas lo que cuentas y con qué actitud lo cantas. Tener algo que contar es vital, y últimamente hay poquitas bandas que estén contando cosas. Al final las canciones se lanzan hacia afuera y no hacia dentro, entiendo. Tiene mucho sentido, porque toda relación musical se tiene que basar en un ejercicio de honestidad con uno mismo y también con la gente que va a recibir lo que haces. Es vital construir ese enlace entre lo que das y quien recoge lo que das. Todas nuestras canciones tienen un punto personal basado en experiencias personales, en la herencia de nuestro entorno social, y si quieres que te entiendan es súper importante utilizar las herramientas y elementos que lo permitan.

sabían los putos temas enteros. ¡Estábamos muy lejos de casa! Era gente que no conocíamos de nada, que vieron que íbamos y se escucharon los temas a conciencia, pero eso nos anima a pensar que las canciones llegan, aunque haya que seguir apretando y que no tenemos otra opción que seguir siendo obreros del rock. Es cierto que no hay tantas nuevas bandas de rock, o no tan directas. No somos, de hecho, una banda de rock al uso, aunque sí lo es su actitud. El concierto abarca desde que salimos de Asturias (y de Madrid) hasta que vuelves a casa. Entre medias tocas, te tomas algo con la peña del lugar... Es un ritual, lo vivimos de una forma muy intensa como La Experiencia. Volviendo a Igor Pascual, colabora en

dos canciones y eso eleva su aporte. Tenemos el privilegio de considerar que es nuestro amigo, aparte de nuestro productor, mentor y gurú. En el caso de Un buen momento junto a Tigre y Diamante, en cambio, es una hermandad recién adquirida, porque el tema surgió de estar haciendo el gilipollas en un post de Instagram, comentando la idea de hacer un tema entre unos cincuenta comentarios. Un día quedaron Andrey y Jon para trabajar el germen de la canción y todo fue muy rápido, hubo una conexión muy guay y se vio que coincidían ambas partes en muchos puntos de vista musicales y no musicales. Mola porque Tigre y Diamante son también bastante rockeros de espíritu. ¡Y está en los créditos Álex (De rancho)!

¿Por qué Año soviético (la canción)? ¿Por un año sabático? (risas) Es una coña, tan solo para pasárselo bien, porque más allá de lo hablado hacen falta canciones de coña, que no sean tan pensadas, tan solo para recordarnos que también tenemos que disfrutar. Se nos olvida, al centrar la atención a veces en las cifras, en la pasta, en tener suficientes bolos, en aparentar en redes cosas que no son... Si pierdes el disfrute todo se va a la mierda. El videoclip en la nieve nos ha arreglado el día infernal en la capital. Viendo el vídeo nadie lo sabrá, pero eran en torno a las 8:00h, y encima llevábamos zapatillas tipo Converse. ¡A -4º! Cada vídeo es súper diferente al resto, algo curioso por la coherencia del álbum. ¡Y además los dirigís vosotros! La idea es de la banda, aunque es cierto que a raíz de ahí, la gente con la que curramos aporta muchísimo, véase Sergio Juan, Pablo Rionda, Malena López... Tenemos un equipo creativo grande y guay, sobre todo porque hay un diálogo constante, nos dejamos asesorar y delegar es un don que hay que trabajar. De igual forma, es cierto que hoy en día una banda debe ser en cierto modo 360º, saber y pensar un poco en todo. Es tan importante el contenido como el envoltorio, siempre tratando de que el contenido sea lo mejor. Por cierto, qué flipada lo del Polifonik. Y ocurre además que estamos flipando en general en los primeros bolos que estamos dando. Sin ir más lejos, también estuvimos en Alicante hace poco (Cream Pop) y nos sorprendió que el primer día, yendo a taquilla, había unas veinte personas que se

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De esos días en los que veníamos a Madrid a grabar en CoolMood, Álex (James) estaba currando de asistente. Es un tío de puta madre, nos ayudó un montón en todo el proceso. El disco termina con El día que vi llover, una pseudo-balada. Tiene un final muy esperanzador para cerrar el disco, y teníamos que darnos el gusto de tener un puto solo de rock. ¡Metimos incluso un cuarteto de cuerda! ¿Hay algo más que hubieseis metido en el álbum? Nos quedarán más discos y más canciones para poder hablar de las cosas de las que queremos hablar. Estamos contentos, hemos rozado todos los palos posibles y el disco habla de todo, y es cierto que hicimos el ejercicio de traer más canciones a la mesa, pero al final te quedas con las que más van de la mano. Comentemos un poco la escena asturiana. Este álbum entra mucho dentro del imaginario sonoro que impera en el norte. Decía Jorge Ilegales eso de que el norte es un lugar lleno de frío, y es que tenemos algo distinto que compartimos con compañeros, hermanos, predecesores que han sido nuestros maestros. Pasan cosas muy interesantes en el extrarradio, por mucho que se empeñen en centralizar, está resurgiendo el Gijón Sound, hay una escena muy interesante allí y hay que poner más el ojo en lo que está pasando. Destacaríamos el otro grupo que tiene Mario, 8 y medio y también a Milana Bonita, Dinosaurio Meteorito, Drugos... Hay un escenón y lo que faltan son sitios en los que tocar. Los grupos no necesitamos salas de 800 personas como el Albéniz, y, por suerte, ahora hay un sitio, el Lucy Club, con un aforo de 120-150 personas. Quitando eso está la cosa muy chunga.


CLOWN EN lA VESTA

manuela vELLÉS Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice


De un disco tan ecléctico como Existo (autoeditado) solo podíamos esperar un directo incluso más ecléctico, aunque no imaginábamos un nivel tal de diversión y emociones en la madrileña Sala Vesta. Manuela Vellés, acompañada de unos músicos de ensueño como Charlie Bautista, Diana Erenas, Juanma Padilla y Pablo Scapigliati, presentó su nuevo álbum en un ambiente familiar y desinhibido, con una puesta en escena por momentos muy cercana al teatro, al clown, consiguiendo que entre las diferentes Manuelas (de las muchas posibles), sus complementos, los leves cambios de formación y sus miradas cinéfilas uno se esforzase en no pestañear para no perderse ni un solo detalle.


Es difícil explicar con palabras lo que cuentan las fotografías que ves en estas páginas, y es que insistimos mucho en la acertada idea teatral de este espectáculo musical por parte de una actriz de tanto recorrido que, de forma quizás innata e instintiva, termina convirtiendo el escenario de una sala en las tablas de un espacio escénico en el que nadie se resiste a permanecer sentado en su butaca. Por supuesto, hubo también momentos para empuñar la guitarra e interpretar algún tema de su disco debut, Subo Bajo (2018), homenajeando a esa otra Manuela que necesitaba tener su instrumento de parapeto y que, obviamente, sigue amenizando con acordes las cenas y momentos de celebración con su círculo más cercano. En cuanto a su segundo de a bordo, un pletórico y eternamente sonriente Pablo Scapigliati, el italo-español parecía ser la mecha que por momentos necesitaba el show para explotar de, incluso, más alegría, generando un inesperado caos positivo sobre el que improvisar. Nada podía salir mal en un concierto así, y si se hubiese dado el caso habría estado genial también, porque aunque canciones como Payasa, Auténtica (una pena que no pudiese estar en la Vesta Sandra Bernardo) o Superhéroe tienen un principio y un final marcado, mola que las canciones se acaben cuando a uno le nazca, o incluso cuando el público quiera. El concierto tuvo minutos de profundo amor con La forma de tu mano con la mía, otros para interpretarse de sobrada con Vanidad y ratitos de profunda reflexión como en Ocupo espacio, porque no todo es fiesta pero todo se celebra al estilo Vellés. Para Sold Out es una sorpresa este directo, esta versión tan especial de una artista como Manuela, y es evidente que ya solo podremos verla con muchísimo cariño y admiración en la película de estreno Ni contigo ni sin mí, escrita y dirigida por María Ruiz.

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Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice

la milagrosa

está en su prime Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice


Es esa banda de la que todo el mundo habla en clave de relevo y esperanza para nuestra música alternativa. El dream-punk y el pop enrockecido está de enhorabuena, porque La Milagrosa tiene entre manos un nuevo trabajo en el que seguirán poniendo el foco en las cosas que nos pasan, en la crítica social, en el existencialismo y en nosotros mismos. Entre La Riviera (28 de enero), abrir para Fontaines DC y el lanzamiento de Es complicado (BMG), tocaba compartir un ratito de café en el UMusic Hotel con Germán y Marina. ¡Vaya meses os esperan, milagrosos! Estamos, de hecho, un poco a tope de carga de trabajo. Se dice mucho y es verdad, esto de lanzar singles, preparar videoclip, el contenido previo de redes, pensar mucho la estrategia... es agotador, y eso que tenemos un equipo que nos echa una mano, pero toca estar muy coordinados. Y más cuando uno lo que quiere en realidad es tan solo hacer canciones. Lo bueno es que cuando das con el contenido es algo muy rápido de hacer. Lo vital es encontrar la fórmula correcta para mantener a la gente ahí, atenta a lo que estamos haciendo, con nuestro lenguaje, y siempre teniendo presente que sin filtro es mejor no subir nada. La narrativa es vital. ¿Cuál es la narrativa en general para esta nueva etapa? En el nuevo disco, aunque todavía no he-

mos dado demasiada información, poniendo en conjunto las canciones, nos dimos cuenta de que hablamos mucho de consumir nuestro propio malestar. Estamos enganchados a eso, de diferentes formas además, y las canciones plantearán esta idea a diferentes niveles, de una forma más o menos directa. Ya estaba fuera No estás en tu prime y ahora llega Es complicado, pasando de una canción oscura a justo lo contrario. El autor de esta canción es Gonzalo, y tiene un tono más optimista y alegre en lo instrumental, aunque la letra habla de lo mucho que parece gustarnos complicarnos la vida, cuando en realidad todo sería mucho más fácil si nos centráramos en lo que funciona bien, en lo que nos ayuda a levantarnos cada día. En lo tonal es bastante diferente del primer single, es una canción mucho más ligera. ¿Cómo encajáis las piezas para que en directo encajen tan bien los contrastes? Metemos muchas horas en el local de ensayo, incluso en épocas en las que no vamos tan ajetreados de conciertos, seguimos queriendo ir al local, trabajar bien las canciones que irán saliendo, buscar segundas vidas a las que quizás no están funcionando... Con respecto a esto último, es un ejemplo Carlitos tiburón, que no estaba teniendo demasiada acogida ni en disco ni en directo. Le dimos una vuelta y se ha convertido en un momento épico,

de los minutos más especiales en vivo. Tratamos de que las canciones sean fieles a lo que suena en plataformas y que, al mismo tiempo, tengan en directo un universo más rock (la batería ayuda mucho a esto). Y mola que sean distintas, más alegres, más oscuras, porque da mucho dinamismo. Nos saturan un poco los conciertos lineales, de un mismo tono todo el tiempo, a sabiendas de que es algo que también está súper trabajado. Da la sensación de que buscáis reencontraros todo el tiempo. A veces pensamos en que quizás en el primer disco se suavizó un poco la oscuridad que venía de serie previamente, no por agradar más, sino más bien porque terminábamos saturándonos de nuestra propia movida. ¡Y venga otra canción triste! Ahora nos hemos dado la libertad de abrazar esa oscuridad tal cual sale, sin tratar de matizarla o maquillarla. Las canciones oscuras salen muy oscuras, muy pesadas, como No estás en tu prime, y otras canciones más luminosas a pesar de la letra como Es complicado salen muy brillantes. Y sigue teniendo peso esta última, camina duro, aunque todo tiene que ver al final con la producción, en donde nos ha echado una mano Alex Headford, un artista de UK, y en la mezcla ha tenido un papel muy importante Pablo Senator (Desakato). Han sido grandes aciertos. Es cierto además que esa pesadez y ciertos elementos que conviven en varios


temas convertirán el disco en un todo, en algo muy completo. El primer LP, Ya no me duele mal (2025) fue más a retales, se fue construyendo conforme iban saliendo las canciones. Ahora hay un pensamiento previo de cómo debe ser el disco, y cuando lo planteas así todo tiene más sentido, hay más cohesión entre las canciones. Esos quince días de estudio habrán sido frenéticos, o todo lo contrario. Fue bastante intenso. Son muchos días, muchas canciones, muchas cosas que hacer... Para alguien que es bastante organizado en su vida (Germán) era para ponerse de los nervios porque podíamos no llegar a tiempo y estaba presente esa necesidad de irnos del estudio con todo terminado. Y claro, al final ese agobio choca irremediablemente con la creatividad que supone hacer un disco. En la cabeza teníamos esos sentimientos encontrados, sobre todo en los últimos días. Ha sido una experiencia nueva que repetiríamos pero con matices, mejorando algunas cosas que quizás no se hicieron del todo bien, pero contentos con el hecho de que todo lo que ocurrió allí es lo que son ahora las canciones. Todo esto sin hablar del arte del álbum. En el primer disco nos encargamos nosotros de todo eso, pero ya en este segundo contamos con Muchomorro, unas creativas increíbles que nos ayudan a bajar las ideas locas que tenemos y, obviamente,

a darnos otras. Nos retroalimentamos y hacemos buen team, la verdad. A lo tonto hay un montón de cambios esta vez a la hora de construir. El cambio más obvio es la batería. El previo lo ha producido Germán, también Diego Escriche en una canción y un amigo nuestro, Noie (Roberto), nos ha ayudado con muchos retoques de producción, pero es cierto que en este disco se planteó desde el principio una batería real. Nunca habíamos grabado batería, y eso ha aportado más un rollo de banda, de directo. Todas las tomas para este álbum fueron grabadas tocando a la vez, que fue algo que propuso Álex, y nos gustó mucho porque lo sientes de otra forma. Cuando grabas aislado, sin nadie a tu alrededor, eres mucho más consciente de lo que estás haciendo, y de esta otra forma fluyes más y las canciones suenan más libres. ¿El nuevo álbum estará fuera antes del gran concierto en La Riviera? Saldrá después de verano, aunque todavía no tiene una fecha concreta de salida... o no queremos decirla (risas). Qué pasada una fecha así. Es el doble de la última sala en Madrid, y aquí se acaban (risas): El Sótano, Sala El Sol, Sala Changó, Sala But y La Riviera. Vamos con muchas ganas y obviamente tenemos muchos nervios porque es mucha gente a la que tenemos que convencer de que

mola esto. Va a ser chulo porque el llamamiento va a ser precisamente el nuevo disco. La presentación de un álbum en un lugar así es para que la gente se anime. Es un reto que nos hemos auto impuesto para ponernos las pilas y hacer las cosas lo mejor posible en todos estos meses a nivel lanzamiento, campañas, los directos previos... Antes están los festivales (Sonorama, Osa Do Mar, Ebrovisión...) y previas muy guays a La Riviera como la fecha en Razzmatazz 2 y alguna otra. Al respecto de esto, ¿cuánto cuesta meter gente fuera de vuestra casa? En Madrid hay una especie de adicción bastante heavy a ir a conciertos, de lo cual somos beneficiarios, obviamente. Cuando ves a la gente más predispuesta todo es más fácil, y más si saben que muchas bandas están aquí y es la forma más fácil de verlas. Pero fuera la cosa se complica, aunque es cierto que girando con el primer disco muchas ciudades nos han sorprendido para bien. En lugares donde no esperabas ni diez personas te encontrabas a cincuenta. Para nosotros algo así es un triunfo, todos nosotros venimos de proyectos musicales previos y somos conscientes de que no es lo habitual lo que ocurre con La Milagrosa. Es algo súper especial, aunque sigamos comiendo barro a veces como entonces. Lo generacional os une a otras bandas actuales, hablando de lo que os pasa.


Es cierto que el amor siempre va a funcionar, muchos proyectos tiran por ahí y nos parece perfecto porque también mueve. En nuestro caso, creo que nunca se nos van a agotar los temas de los que hablar por la cantidad de cosas que pasan cada día. La vida es compleja, aunque también es cierto que vivimos en un marco muy concreto en el que los problemas pueden disfrazarse pero al final suelen ser los mismos. Llevamos así prácticamente desde los romanos, pero quizás lo que nos diferencia a estas bandas es que ponemos los problemas sobre la mesa, sea para darles la importancia o para incomodar también. En Carolina Durante, por ejemplo, han encontrado un lenguaje universal, sencillo pero lo justo para no ser banal, con el que transmiten y llegan muy hondo a muchísima gente... Eso es lo más complicado de conseguir para un artista, y no hablan de nada especial, tratan lo mismo que otros pero de una forma diferencial. Qué vértigo quizás que pueda haber un techo creativo en este aspecto. La Miilagrosa tiene potencial para poder hacer una carrera larga, aunque eso suele depender más de la gente. Somos cuatro creativos, eso en una banda da más margen. Es algo guay, lo importante es evolucionar, ir cambiando ciertas cosas y aceptar el cambio porque nadie es estático diez años. No vamos a forzar nada y si en el próximo disco nos da por hablar de cosas alegres, bienvenido será. Abordaremos lo que venga, en nuestro lenguaje, para seguir contando todas las cosas que nos pasan.

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Es uno de los eventos más esperados del verano en la capital, y es por la música y por todo lo que se honra precisamente a la música, gracias al trabajo de un staff increíble que convierte un concierto en una experiencia muy difícil de olvidar para todo amante de las canciones y de los directos. Una nueva edición de Noches del Botánico echó a andar hace semanas, tal y como pudimos contar en la Sold Out de junio, en donde por cierto encontrarás la crónica de Gara Durán y las fotos (con portada incluida) de Shinova antes de su apoteósico concierto. Las vibras de ambiente mágico, las tiendas de merch, los espacios de vinilos, el olor a comida rica para hacer tiempo antes de ver a tu artista favorito, y el paseo circular entre cesped, arboledas y un ambientazo en forma de terraceo hacen de este evento algo difícil de igualar en la capital, y no será porque no hayan intentado una y mil veces emular esta idea en otros recintos de Madrid. La realidad es esta: todos los conciertos suenan sublimes, no hay un punto en la pista ni en la grada en el que se vean mal las actuaciones, nadie gestiona mejor los chaparrones, con permiso de las insalvables tormentas eléctricas que cada año estropean la experiencia sin solución, y encima todas las trabajadoras y trabajadores saben qué hacer en cada situación, funcionan como un reloj suizo, se coordinan de una forma que ni te crees y encima ponen su mejor sonrisa para que pases una tarde-noche de locos. No sé vosotros, la capital tendrá muchos macroeventos, pero este no lo es o, al menos, no lo parece, y nos llena de esperanza que existan cosas así de bonitas.

M CLAN

Especial (1/2)

Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice


Este especial Noches del Botánico tenía que empezar con la actuación de una de las bandas más importantes de nuestro rock, en este caso, marcadamente sureño, de los murcianos MClan, que no pueden estar más en forma. En efecto, ofrecieron un concierto considerablemente largo y lleno de todas esas grandes canciones (en torno a la veintena) con las que muchos crecimos. De hecho, y es algo que se repite mucho en el Botánico, el público era especialmente dispar, entremezclándose nuevos fans con los seguidores de toda la vida, de esos que ya van a conciertos contados con el objetivo vital de curarse la nostalgia, reentrenarse la voz y seguir compartiendo momentos únicos con la cuadrilla de siempre. A falta de nuevo material que llevarse a la boca (se cumplen diez años de Delta), bueno es un repaso total por la discografía de la icónica banda, comenzando por las primeras canciones de Para no ver el final, haciendo honores al álbum del mismo nombre lanzado en 2010.

En cuanto el público enloqueció con una de las mejores versiones rock de la historia, Llamando a la tierra, al mismo tiempo supo de qué iba a ir la vaina: les esperaba un concierto divertidísimo en el que Carlos Tarque, acompañado por una súper banda en la que, por supuesto, se encontraba su inseparable Ricardo Ruipérez, iba a hacer las delicias de absolutamente todo el personal, haciendo un repaso de prácticamente toda la discografía de la banda (salvo alguna excepción), desde el iniciático y siempre presente Un buen momento de 1995 al propio Delta, parándose de lleno en ese Usar y tirar de 1999 que tanto nos enganchó a la mayoría de nosotros. Lo curioso es que todas las etapas convergen a la perfección en un directo especialmente imponente, y esto es señal inequívoca de la coherente trayectoria de M-Clan, en la que da la sensación de que muchos pasos se dieron en las direcciones correctas.


M-Clan seguirá celebrando su 30 aniversario este mes de julio, visitando las ciudades de Valencia, Málaga (Festival Brisa) y Huelva, y ha anunciado hace poquitos días que el viernes 11 de septiembre actuará en el Auditorio Joaquín Sabina de Fuenlabrada, inaugurando al mismo tiempo las Fiestas Patronales. Lo harán acompañados además por otros clásicos del rock estatal como A Tiro y El Drogas, y encima la entrada es libre, por lo que quizás deberías pasarte por allí a partir de las 21:00h si no pudiste verles en el recinto más rockanrollero de la Complutense (o si quieres repetir).


Por cierto, una de las grandes sorpresas de esta noche madrileña de puro rock and roll fue la aparición en escena de un clásico como Alejo Stivel que, junto a Íñigo Uribe en los teclados, iba a poner la salsa en una celebradísima y agrecida Usar y tirar, encarando la parte final de un concierto que nos deja a todos con un muy buen sabor de boca, pero también con ganas de más. Los fans, los de hace veinte años y los que se han subido al barco en los últimos años, piden a gritos material nuevo, piden al menos una última ronda, un último lanzamiento de panderetas desde el estudio. Ojalá Tarque y Ruipérez lo hagan para no ver el final, o como mínimo para verlo de lejos.


VEINTIUNO Qué gran e intensa tarde-noche de emociones la que brindó la banda de Toledo al público del Botánico, con sus canciones más a flor de piel que nunca y un show muy completo que sigue centrado en la presentación de los temas de su último álbum conceptual.

Al hilo de esto, Veintiuno acaba de anunciar el lanzamiento de El último baile de delirio y equilibrio, una versión de auténtico lujo del disco original en la que habrá colaboraciones de artistas como Puño Dragón, Rufus T. Firefly, Malmö 040, o Grande Amore, que se unen a tres clásicos como Yarea, Malena Villa y Xas, y a las feat ya conocidas de DJ Nano, Siloé y Repion. El disco estará en tiendas y plataformas a partir del 4 de septiembre y ya puedes reservarlo en la tienda de Warner Music, abriendo con ello la puerta a sorteos y a un evento de presentación que se presume histórico.

Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice


Hemos perdido la cuenta de las veces que hemos visto a Veintiuno en directo en los últimos diez años y, sin embargo, cada ocasión es como una nueva primera vez, algo que dice muchas cosas buenas del trabajo que hay detrás, de lo mucho que se piensan y cuidan los detalles en este Mitología Tour, y también de ese espacio que entre tanta planificación se deja al azar, quizás adrede o por lo obviamente incontrolable del directo. Nunca sabes qué puede ocurrir entre la romántica Desvelo y una carta de amor como Estarás, y nadie puede intuir (ni siquiera él) a un Diego emocionadísimo mirando a los ojos a Iván Ferreiro tras destrozarse por dentro en Puñalada. Sus lágrimas son las nuestras, cada una con sus razones, incluso para seguir disfrutando pidiendo deseos por ellos, queriendo dejar esto mañana y dejándonos llevar a la par por la complicidad que Yago, Rafa, Pepo y Xas tienen también con su público, tan fiel y tan valioso.


Con las colaboraciones de la propia Malena Villa y Justo de Silvestre y la Naranja se terminaba por completar otro de esos conciertos díficiles de olvidar, y ya van un buen número en la cuenta de los de Toledo, que aún con todo siguen reivindicando la base, siguen siendo conscientes de los diferentes milagros y golpes de suerte que han permitido que una banda tan especial, tan diferente, llene escenarios allá donde va, vestidos con grandes canciones, con un directo trabajadísimo (insistimos una y otra vez) y con una actitud encomiable, que es la que ya tenían cuando actuaban en El Perro de la parte de atrás del coche, en la Riviera llena de sillas por el covid o en la siempre recordada Sala El Sol en modo Gourmet. Qué ganas de que llegue septiembre para volver a perder los modales.


RUTO NEÓN

La felicidad en modo tardeo tenía un protagonista destacado en la programación de esta edición de Noches del Botánico, y es que ahí estaban los murcianos Ruto Neón, la banda que construyen Bruno Laencina y José Antonio García. En el espacio Momentos Alhambra sacaron toda su retahíla de música rara para gente cool, animando el cotarro y haciendo que la gente bailase un poquito, algo nada sencillo en este espacio.


Si acabas de llegar al universo Ruto Neón, no te preocupes, toma siento y abre tu Spoti al mismo tiempo que te contamos que la banda lleva dando guerra pacífica y buenrollista desde 2019, ganaron al poco tiempo el concurso Creamurcia y desde entonces han evolucionado desde una psicodelia envolvente hacia un entorno sonoro más pop, más bailable, sin dejar de lado la calidad técnica, los instrumentos no habituales en este tipo de bandas y el humor que les caracteriza desde siempre.

Desde 2025 a la actualidad, Ruto Neón ha ido lanzando sencillos con acertadas imágenes de Literalmente Nada en sus portadas, construyendo una narrativa en la que parece verano todo el año, las pista de baile se montan en cualquier rincón y a la que se suman grandes colaboraciones de colegas musicales como Vera Fauna, Varry Brava, Noni de Lori Meyers, Muerdo y la más reciente A Mares, convirtiendo este proyecto en algo puramente colaborativo en el que cada canción es una experiencia para el fan, pero también para la banda y los artistas que aportan con su voz.


Cierto es que el escenario y el espacio no es precisamente el más recogido del Botánico, y más siendo de día y con la gente todavía entrando al recinto y, sin embargo, Ruto Neón supo ganarse a un plus de personas con esa incitación a moverse un poquito (o un muchito), haciendo valer en directo todas esas canciones de un futuro trabajo que ellos mismos consideran que será el mejor que podrían haber hecho hasta ahora. Lejos queda ya el álbum autoeditado Reset (2023), y ahora a la aventura se une Calaverita Records, sumando otro pilar a la carrera de un proyecto convencido de hacer tan solo lo que le motiva, componiendo e interpretando música como forma de aprovechar la vida. Por tanto, larga vida y que viva Murcia. ¡Por cierto, es inminente la salida de Bailar llorando, sin colabos!


LOVE OF LESBIAN Como si se tratase de una despedida, en este caso entendiéndola en el contexto de una pausa larga por parte de quien no quiere irse jamás, todos los raros fuimos al concierto de Love of Lesbian como auténticos fieles en una de las tres rondas que tenían reservadas en Noches del Botánico. Sin síntomas de agotamiento y con la ilusión de quien ha vivido y regalado tanto encima de un escenario, la banda de Santi Balmes, Julián Saldarriaga, Jordi Roig y Oriol Bonet ofrecieron un show extenso en el que poder emocionarse, bromear y conectar como solo ellos saben con su público, que llora con 1999 de la misma forma que lo hace con Ejército de salvación, la canción elegida para abrir una noche para el recuerdo. Tal y como comentaban en la entrevista para Sold Out en el pasado número de octubre, muy atrás quedan ya los disfraces de astronauta, el Amante Guisante o las tijeras enormes, pero esos y otros puntos que han hecho de la banda de Barcelona lo que es hoy, siguen en el imaginario, siguen en el aire de quien se pone hoy el icónico sombrero de Poeta Halley para contar historias imposibles que ya son eternas, que ya son de todos nosotros.


Como no podía ser de otra manera, Love of Lesbian repasaron prácticamente todas sus etapas creativas, pasando de canciones como Bajo el volcán a Domingo Astromántico sin despeinarse, del mismo modo que hacían parada en 2005 para interpretar la maravillosa Música de ascensores, y en 2007 haciendo lo propio con Un día en el parque, para delicia del público que se enganchó a la banda en aquellos años en los que el indie y la música para los modernos estaban cocinando algo generacional que iba a transforzar nuestra música alternativa a un nivel inimaginable. Aunque Rigoberta Bandini aparecía en pantalla en Contradicción, no fueron necesarias las sorpresas en forma de colaboración para sacar adelante un concierto de tal importancia. No era necesario porque el conjunto de canciones de este show y las vibras obligaban a recogerse, a abrazarse y agradecerse a sí mismos y su gente la trayectoria, todo lo vivido, los aciertos, los errores, las celebraciones, los incendios, la nieve y el calor. Como banda en modo leyenda, así debía ser.


Como quien no quiere irse y por eso se va lentamente y de espaldas, Love of Lesbian asimilarán esta importante pausa con tres canciones en forma de regalo, de agradecimiento a su ejército de salvación, grabadas, mezcladas y producidas entre conciertos y viajes, en sesiones que la banda tilda de intempestivas. La primera de ellas es Ojalá, en la que además colabora la vilassarenca Judit Neddermann, y hace las veces de desahogo, de canción-conjuro con la que intentar conservar un recuerdo inmutable de alguien, a pesar de un tiempo presente en el que nadie desaparece del todo y, por tanto, somos conscientes de sus mutaciones, echando por tierra lo que ya se había convertido en una idealización. Todavía puedes ver a Love of Lesbian este verano en el Brisa Festival (Málaga), en el REVOLUTION’65 (Teatro Real de Madrid) en el Low (Torrevieja), en Sonorama Ribera (Aranda), en el Mediterránea Gandía, en el No Sin Música (Cádiz) en el Río Verbena (Pontevedra) en las Festes de Felanitx, en el Starlite (Marbella) o en el BSide (Molina de Segura). Tienes más fechas actualizadas hasta final de año en su web oficial.


SILVESTRE Y LA NARANJA Es un tremendo lujo que la banda de Buenos Aires visite nuestro país y que, además, lo haga en una plaza tan especial como Noches del Botánico. Al mismo tiempo se intuye un camino complicado ese en el que formaciones como la que lidera Justo Fernández tratan de llevarse de vuelta un trocito de corazón del público de aquí.


Y no será por el directo excepcional y por un buen puñado de grandes canciones entre las que ya destacan las que forman el EP Tres maneras de olvidarte </3, con un tema brutalísimo como Solo por hoy en el que además colabora la argentina mexicanizada Daniela Spalla. Es algo que tiene que ver con el público español y que además se repite una y otra vez. Nos falta algo para poder valorar en su justa medida la música en nuestro idioma que se hace al otro

lado del Atlántico. De igual forma, ojalá siga visitando este país una de las propuestas más atractivas de la escena latinoamericana, que ha podido celebrar en Madrid el aniversario de su exitoso LP ALTER EGO (Sony Music) con una propuesta bien solida y fresquita de pop alternativo con su buena remesa de sintes y sonidos electrónicos en la que no hay lugar a los prejuicios y todo puede suceder.


Al cierre de edición, Silvestre y la Naranja habrán visitado Alicante y Barcelona, acompañados respectivamente de grandes bandas argentinas como Bándalos Chinos y Babasónicos, palabras mayores para unos chavales que están haciendo las cosas especialmente bien y que terminarán conquistando a nuestro público, del mismo modo que está ocurriendo en toda Latinoamérica y está empezando a suceder en Estados Unidos tras las destacadas visitas a Nueva York y Miami en los últimos meses de 2025. Quizás sea la hora de estos súper héroes argentinos, que no piensan en nada más que en dejarnos hechizaos en cuando bajemos la guardia. Ojalá sea pronto.


EL HOMBRE QUE SE ENAMORÓ DE LA LUNA

#LUNA409 #LUNA409

La ciudad de Cádiz era desde un primer momento uno de los objetivos más definidos a la hora de concretar destinos de nuestra particular #LunaOnTour. Poder grabar en una ciudad tan especial, al cobijo de alguna de sus espectaculares localizaciones, era algo que nos apetecía y que, gracias a la inestimable colaboración de la Fundación Ory y la tienda La Cápsula, logramos hacer realidad. Bienvenidos, por tanto, a la edición #Luna409 de El hombre que se enamoró de la Luna, grabada dentro de la programación de la Feria del Libro de Cádiz, con el Baluarte de la Candelaria como marco de relumbrón. Una feria que ha planificado un montón de actividades alrededor de la idea de «Nuevos Lectores».

Textos de Pablo Loriente. Fotografías de A. Makeda.


Con estas premisas era lógico que la literatura en general, y la poesía en particular, fuesen los protagonistas de esta edición. Así, nuestro admirado poeta volador Peru SaizPrez fue quien abrió el programa homenajeando a los libros que le abrazaron a la lectura. Conversamos con José Manuel García, biógrafo del poeta gaditano Carlos Edmundo de Ory, con quien hablamos de la relación de este con Gloria Fuertes. La poeta madrileña sirvió de hilo conductor para que la escritora y docente Thai Gamarza pusiera contexto al recital de poesía que llevaron a cabo los alumnos del Taller de Escritura del Colegio Argantonio.

De cómo los escritores de hoy se hicieron lectores en el pasado conversamos con tres autores gaditanos que, además, nos acercaron rincones con especial relevancia en la vida cultural de Cádiz. Ellos son José Moreno, David Monthiel y María Alcantarilla.


Y para finalizar, carnaval. Pero mirado de otra forma. De la que pocas veces se habla, pues la realidad sigue poniéndoselo difícil a las mujeres que intentan hacerse hueco con su talento y su trabajo en un universo tan clasista y conservador como es el del Carnaval. Tanto Mar Muñoz como Ana Magallanes son autoras que están haciendo historia por su lucha en pos de que la mujer tenga una presencia relevante tanto en el certamen oficial como en la calle. Cada una afronta obstáculos diferentes y ninguno de ellos es fácil. Una lucha que se alarga en el tiempo y que acarrea una enorme exposición. Gracias a ellas, las niñas gaditanas tienen dos referentes con los que sentirse identificadas. Bravo por ellas. Su talento pone una luz especial en el cierre de la luna gaditana..


Si tienes alguna pregunta, duda o sugerencia, o quieres. anunciarte en estas páginas... ¡ESCRÍBENOS!

revistasoldout@gmail.com


E tí, xa es do clube?

Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice


Desde el Café La Palma en abril de 2023 a la Sala BUT han pasado muchas cosas tochas para The Rapants, y la mayoría ligada a dos discos revolucionaros para la escena galega y estatal, O corazón como un after (2023) y La máquina del buen rollo (2024). Ahora, sin descanso y ya en el punto de mira del gran público, van recogiendo los frutos de Rapants Club, el LP lanzado en marzo y con el que han conseguido llenar el compostelano Multiusos do Sar (4500 entradas vendidas en tiempo record). Charlamos, birras mediante, antes de otra noche histórica en un Malasaña lleno de camisetas de Celta y Depor, y con el acento muradano reinando. ¡Vaya semanitas y meses en modo club! La verdad es que ahora mismo nos sentimos ya aliviados, lo pasamos peor hace meses pero ahora ya solo pensamos en coger la forma, en soltarnos en directo, adquirir mecanismos... Vemos que las canciones en los conciertos funcionan y eso nos da mucha más tranquilidad, esa que no teníamos en la semana de lanzamiento. La Sala But registra lleno virtual. La verdad es que sí, quedaron poquitas entradas por venderse. Por nuestras cabezas solo pasa ver si cumplimos las expectativas de la gente, teniendo en cuenta que están acogiendo muy bien el disco y allá donde vamos hay público con ganas de vernos. Hace tres años que hablamos por primera vez, en La Palma. Un fiestón. ¡Y ahora estamos hasta en la sopa! (risas) Seguimos siendo los mismos, con algo menos de pelo pero con la misma ilusión,

con un equipo más grande detrás, con más aparatos para dar un directo lo más orgánico posible... En general, ahora tenemos más medios que nos permiten hacer cosas que antes eran inviables a nivel técnico y material. Se mantienen idénticas las ganas, porque sin ellas no tendría sentido nada de lo que hacemos. En Madrid hubo esa progresión del mismo modo que se dio en Galicia, salita a salita, creciendo de forma natural, orgánica, y ese paso a paso es lo que nos da la vida. Se estaba desarrollando entonces una escena para estar orgullosos. Ahora puedes venir cantando en galego a una ciudad grande como esta, como Barcelona, Bilbao, Valencia... ¡Y funciona! ¿Se puede considerar lo del Mutiusos do Sar un punto de inflexión? Ya antes de subir fue una súper impresión. Luego ya en el escenario nos daba la sensación de no ver nada más que nuestros instrumentos, el micrófono, poco más. Pero la previa sintiendo a toda la gente ya esperándonos era acojonante. En cambio, para Samu fue justo al revés, subió sin que le impusiese en absoluto pero ya con la gente delante casi le da algo. Este Rapants Club tiene incluso un poquito de urbano, ritmos latinos, y un poso disco que ya estaba en La máquina. Ya estaba esa parte disco, pero la refinamos un poquito hacia el pop, sobre todo a nivel sonido. Ahora no trabajamos en otras cosas y podemos dedicar más tiempo a componer y grabar. Para esto último juntamos a Raúl de La Mina, a Miguel León para la mezcla y a Anxo para

la producción, y entre los tres interpretaron de una forma muy guay lo que queríamos, que era acercanos más dentro de ese rollo rockero a un sonido más actual. Puedes seguir a fuego con el funky, con el disco, pero también queríamos evolucionar hacia algo más actual y, sobre todo, aprender. Hasta hay esa parte urbana, hip-hop, que no la habíamos tocado hasta ahora. ¿Cómo se consigue juntar a tres grandes de los estudios como ellos? La verdad es que nunca hemos repetido productor porque nos mola probar. Hilando con lo anterior, sabíamos que Anxo estaba trabajando con Sen Senra, antes con Novedades Carminha, y se lo propusimos de calentada. Nos dijo que adelante, y él mismo nos propuso a Raúl, que flipamos mucho con eso, y luego quiso contar con Miguel como asistente de grabación para ayudarle con las mezclas. ¿Cuánto dura un proceso así? En torno al año y medio, casi dos. La próxima vez que grabemos de esta forma no nos llevará tanto tiempo porque ya sabremos cómo hacerlo (risas), en el sentido de que veníamos de grabar un disco en una semana en Cádiz, produción y mezcla incluidas. Cierto es que había que tomar decisiones drásticas, o era blanco o era negro, y con eso tirábamos. Esta vez hicimos y deshicimos todo lo necesario hasta estar seguros de que era lo que queríamos.


Este Rapants Club termina siendo, además, un disco relativamente largo. Teníamos claro que tenían que estar estas doce canciones. Podrían haber sido más y también podían haber sido menos, pero el tiempo nos permitió que fuese así, sin dudar demasiado. Curiosamente se quedó fuera una de las primeras canciones en grabarse, al no convencernos algunas partes de la letra y tener alguna duda con la melodía. Decidimos dejarla en pausa para otra ocasión en la que podamos publicarla en condiciones. Estamos contentos, estábamos acostumbrados, como dices, a discos de 8 ó 9 canciones y decidimos ir casi a por algo más, a contracorriente seguro de lo que esta industria demanda. Vemos discos de 17 y por qué no acercarnos nosotros, a pesar de las horas que lleva. ¡El siguiente disco tendrá 20 canciones! (risas) Imaginad eso, tres años para conseguir sacar algo así. Es, además, un homenaje en cierto modo a vuestra gente, de 2018 a hoy. La idea del club va un poco por ahí, honrar a toda la gente que lleva tiempo apoyándonos. Es una forma de dar las gracias para que vean además que son parte de esto, que no somos los que estamos en el escenario. Todos remamos a favor de priorizar la diversión, el baile, la desconexión del día a día. De hecho, el disco se pagó precisamente con el dinero que genera la venta de merch y demás, lo fuimos ahorrando durante mucho tiempo,

y es cierto que si no fuera por las locuras que hace la gente de venir a vernos a un festival a las cuatro de la tarde y comprar todos los modelos de las camisetas que tenemos, no podríamos permitirnos estar tantas semanas grabando, ni tampoco traer cuarenta sintetizadores, ni hacer crecer tanto el directo. Todo va de la mano. También creemos que tenemos un público diferente, tenemos la suerte que otras bandas no tienen de tener a mucha gente súper entregada, totalmente loca, desatada y sin juicio ninguno. Hasta para grabar un videoclip, preguntas si puede venir gente y aparecen al día siguiente 600 personas en el punto de encuentro. El equipo de trabajo y de producción flipaba porque venían figurantes que obviamente se morían de frío y, en cambio, de ahí no se quería ir nadie. ¡Nos llevó unas cuatro horas y no teníamos ni paraguas ni bocatas, nada de nada! En lugar de la canción les terminamos poniendo el disco entero, claro. Es real, no sé donde estaríamos sin todo ese apoyo. Qué pasada también las colabos, empezando por Joe Crepúsculo. Pues el germen se dio en el FIV de Vilalba. Allí se lo dejamos caer, parecía muy receptivo y nos dijo que le haría ilusión cantar en galego. Su pareja es de Pontevedra y tenía eso pendiente en su cabeza desde hace tiempo. Así que nos cuadró que estaba un finde de verano en El Náutico, le tiramos la propuesta y al día

día siguiente de tocar allí nos quedamos en el estudio y grabamos las voces. El resultado es guapísimo, además somos muy fans de Joe y es una pasada que una persona que admiras, valoras y respetas te diga que sí a salir en tu disco, es la hostia. Se prestó a todo, cantó todo lo que le dijimos, cambiábamos o quitábamos cosas y le daba igual. Reconocemos que con The Rapants no es fácil hacer colabos porque ya somos cuatro opinando, pero la verdad es que tanto él como Antía (Ameixeiras) y Sara (Fillas de Cassandra) se portaron de una forma increíble con nosotros. Siempre intentamos hacer estas cosas con más artistas que nos molan, pero no nos hacen caso (risas). ¡Es una realidad, no se fían! Hablabais de ir a contracorriente con la industria, y ocurre también con los adelantos: tan solo dos. Y los dos nos sirvieron que flipas, funcionaron estupendamente, empezando por ese Non sei cómo que fue una cosa de locos teniendo en cuenta que llevábamos dos años girando y el material de La máquina estaba ahí aún, reciente. Ahora en Galicia hay un par de críticos musicales que dicen eso de The Rapants, un grupo atemporal. Ojalá ser como los Smiths, que parece que no encajaban del todo en su época y con el tiempo todos fueron conscientes del grupazo que era. ¡Pero mientras que sigan yendo bien los conciertos, que hay que comer! Enumeremos los climax del álbum.


Estamos aún tratando de detectar los puntos fuertes. También viendo cómo se recibe la balada, que no teníamos nada parecido hasta ahora, marcando el momento sentimental de los bolos. Todo el mundo viene y te dice que le flipa el disco y en cambio no vemos ningún pelotazo concreto. Igual era que nuestras expectactivas eran mayores, rollo tocar en el Bernabéu (risas), pero mira, llenamos el Sar. En serio, las escuchas no bajan y da la sensación de que se está escuchando el disco de arriba a abajo. Nuestro objetivo en ese sentido era que la gente pusiese el disco en aleatorio y que suene una u otra canción pero que no la pasen.

El orden está pensado pero esa movida mola para evitar lo que pasaba en los demás discos, en los que despuntaban mucho los singles con respecto a las demás canciones. Si eso ocurriese en este disco nos jodería mucho porque todo el trabajo no habría servido para nada.


SOFÍA COMAS

Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice

TECUÁN CAROCA


Una de las joyas de este año en forma de álbum conceptual se llama Tecuán Caroca (Everlasting Records) y es obra de la camaleónica, elegante y divertida artista Sofía Comas, que en clave mexicana, aborda el amor, el mezcal y la celebración como el canal sobre el que aunar fuerza y ternura, instinto y vulnerabilidad. Sentir no es una debilidad, hay que decir todos los te quieros posibles sin rodeos, y hay que pensar siempre en el nosotros. Nos reunimos en el Hotel Vincci Soho, en pleno Barrio de las Letras, para charlar sobre el disco y la vida, entre rosas y pianos de cola. ¿Cómo respira hoy Sofía Comas? Pues el disco lleva fuera unos dos meses, hice la presentación en el Peor para el Sol y, al día siguiente, me fui a girarlo a Mexico. He hecho en CDMX la presentación con la banda al completo, fue algo precioso al haber una dramaturgia, invitados, momentos de charla... Me hacía mucha ilusión hacer el directo con la mayoría de las personas con las que había grabado el disco y, por eso, fue algo súper bonito. Además, recuerdo un momento en el ensayo en el que me di la vuelta y me dije: guau, hace dos años y medio yo no conocía a nadie de estas personas, y estábamos allí como unas quince, muchos de ellos muy amigos míos a día de hoy. Ahora es cuando estoy empezando con la promo aquí y creo que va a ser divertido ver el contraste de las preguntas que se puedan hacer de uno y otro lado del charco. Allí porque estoy

trabajando con su cultura y aquí porque se genera cierta extrañeza hacia ciertas cosas. Tengo ganas también de ver cómo se respiran y asimilan las cosas en directo. En tus trabajos anteriores primero hubo duelo, luego vino el misticismo... A un pájaro rojo diría que es un disco de esperanza. La relación con lo espiritual es de comunidad pero desde la introspección de cada uno. Eso quizás pueda asociarse a una melancolía cuando es más la mirada hacia adentro y hacia arriba. ...y ahora, el amor y el descalabro, además de otra perspectiva espiritual. Estuve dos discos mirando al cielo, mirándote a ti, ya sea por el recuerdo de alguien, por saber quién eres tú y cuál es tu conexión con el misterio, y ahora estoy mirando de frente a los demás, con los pies en suelo, y cuando haces eso el ser humano conecta desde el amor. Esa es la raiz que nos une a los otros con todo lo que conlleva: las decepciones, el amor incondicional, el rencor, el compartir la vida. Esto supone que haya cambios en muchas sonoridades. ¿Toma parte aquí lo cotidiano? Más que lo cotidiano, la sencillez en el lenguaje. No es que mi lenguaje haya sido nunca muy enrevesado, pero aquí no hay prácticamente espacio a la metáfora, de ahí que me haya inspirado en grandes letristas mexicanos como José Alfredo Jiménez o

Juan Gabriel. Ellos utilizaban un lenguaje muy sencillo, muy universal, y es como la entrada más directa al otro. Para mí era muy importante utilizar esa sencillez a la hora de contar. ¿Cómo conecta una artista de una forma tan intensa con la música pero también con la vida y costumbres mexicanas? Yo siento que en la música hay momentos de catarsis colectiva. Te vas a una cantina y cantamos todos Paloma negra con los mariachis, todos con nuestros rencores pero en comunión. O con el son jarocho, que es una música colectiva, los fandangos duran horas, se va uniendo gente... La música está incorporada allí a lo cotidiano, al día a día, de una forma que aquí creo que también lo ha estado pero quizás cada vez tenemos menos espacios. En Mexico también sucede pero menos, vas por la calle y el obrero tiene una cumbia a todo volumen, y luego está la vecina con Juan Gabriel a todo meter, e incluso en Bellas Artes hay un hombre oriental que canta José José. Allí te llevas una bocina, te pones en medio de la calle y ya tienes un concierto. Aquí está prohibido en general tocar en la calle porque sí. ¡Te multan! Tecuán Caroca nace en 2024. Hace como dos años y medio yo ya estaba planteándome por dónde iba a ir el siguiente álbum, y coincidió con la primera vez que viajé a Mexico. Lo que tenía claro es que quería que fuera a tierra.


Cuando ya estás como abierta a ver qué puede ser, qué te puede llevar hacia ese lugar en el que quieres aprender, al final lo ves claro. De pronto llegué allí sin ninguna intención más allá de tocar y volverme a mi casa, pero algo me dijo que era por ahí, que ahí estaba el camino. Antes mencionabas a los músicos y, en general, tienes un equipazo y todos se subieron al barco sin dudar. Me gusta trabajar en equipo, creo que con mi proyecto es cuando más he podido trabajar con gente distinta y en este álbum tenía que haber muchos humanos. Era algo muy importante. Mi misión cuando un proyecto lleva mi nombre es la dirección de un equipo y tener el ojo para ver a quiénes mezclar, qué proponer. Soy una persona muy curiosa de conocer nuevos músicos, productores, artistas, porque nunca sabes cuándo te puede resultar interesante proponerle algo a alguien, y siempre hay que buscar maneras nuevas de trabajar. Un reto muy grande que buscaba, por ejemplo, era que la producción no la trabajase solo una persona, ya que estoy haciendo un álbum en el que necesito que el equipo sea de España y también de México, así que la producción debe darse en ambos lugares. Pensé entonces primero en Pau Vegas, que llevo trabajando con ella desde que empecé, y también en Rafa Durán, con quién ya había producido antes una canción. Entendí que podían ser un buen tandem, que se iban a escuchar bien, y me siento muy orgullosa de esto. Luego seguí sumando para trabajar en la composición de algunas canciones, ya que por mucho que yo investigue y conozca boleros, rancheras, yo no he nacido con esa música, y ahí surgían propuestas como la del compositor Erick Garcés. Me encanta jugar y poner las reglas del juego, porque el equipo resultante es maravilloso. Que tu nombre salga todo el rato en los créditos no me interesa, quiero que el trabajo sea rico y que cosas que jamás había pensado me sorprendan de otras personas. Necesito jugar y sorprenderme. Es una forma de hacer las cosas que tiene precisamente Javiera Mena. En las colaboraciones también tiene que haber una verdad en ti de que quieras hacerlo por algo más bien emocional. A Javiera la conocí al entrevistarla en mi podcast Canta palabra canta, y poco después yo ya estaba haciendo la preproducción de la canción El precipicio. Iba por la calle y no podía parar de pensar en que ahí pegaba una voz más, y entonces pensé que la de Javiera sería increíble. Me pegaba muchísimo, se la envié, y justo ella estaba también con cosas de cumbia en ese momento, así que fuimos adelante. Hay mucha pedagogía y mucho aprendi-

zaje de la que se podría tomar buena nota en nuestra escena. Estoy aprendiendo, considero que no estoy haciendo música de esos géneros, los respeto muchísimo y lo que hago más bien es inspirarme de lo que me transmiten, y en códigos de esos géneros es donde entran mis canciones. Qué necesidad de hacer un bolero ad hoc con las cosas increíbles que ya existen, entonces me limito a investigar, descubrir y transmitir todas estas cosas que voy conociendo con el mismo cariño que lo he recibido. En Mexico tu aporte lo habrán recibido con mucho agradecimiento. Ante un himno como El amar y el querer de José José yo hago el friki con una versión de piano bar de El Resplandor (risas), pero hemos venido a jugar, y resulta que esa

canción me abrió a muchas personas que no conocían mi música y entraron en el álbum a través de esa canción. Y entraron en el proyecto, a los conciertos... Lo peor que podía pasar es que no gustase, pero lo mejor es que sumen personas a tu proyecto a través de asumir riesgos. El álbum se corona con una foto y un diseño de portada de ensueño. Sergio Llunik se ha encargado de todo el diseño y la edición, la fotografía es de Beatriz Manri. Al respecto de los videoclips, hicimos una mitad en Madrid con Derek V Bulcke y la otra mitad con Andrés Cerdá y Jacobo Camargo de Mexico. Jugábamos con las canciones, con los emplazamientos, combinando lugares, haciendo las veces de home camera que me va siguiendo.


Y ahora ya pensando, imagino, en presentar esto una y mil veces, y luego descansar un poquito El 2 de octubre presentamos en Madrid, en el Café Berlín. Sobre lo de descansar, es algo que estoy aprendiendo. Admito que he sufrido las consecuencias de no descansar, y aún así a veces con eso vuelvo a agarrar carrerilla y me tienen que frenar. En la gira en Mexico conseguí darme mis momentos de calma, y trato de estar un día antes en los sitios en los que voy a actuar. La vida es un lugar mejor cuando se puede hacer. También es importante saber decir que no a una misma, no regalar mi energía para poder disfrutar mejor las cosas, tener cuidado con el tirano que vive dentro de ti, y que todo lo que hay a tu alrededor no te impida recordar qué es lo importante. Y después de esto yo qué sé qué vendrá, tendré que vivir, pero primero toca trabajar este material desde este y otros lugares desde los que me sorprenda.


Un bombazo llamado

CERVATANA

Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice


De las experiencias de bandas como Derby’s Motoreta’s y Kelia nace este proyectazo que está rompiendo los esquemas incluso de la peña más alternativa. Miguelito García, Fran el Punky y Jose Ugía son Cervatana, una suerte de fusión experimental de kraut rock, techno, ambient y big beat de la que se valen para construir un viaje conceptual que parte del sur peninsular que apunta al futuro. Antes de poner del revés la tienda Marilians Records pudimos tomarnos unos cafés con hielo para charlar del álbum homónimo con el que han roto el tablero alternativo.

Pues en realidad creíamos que iba a costar más y que, incluso en algunos momentos, podría generar rechazo el hecho de venir de una banda con cierta relevancia mediática. Pero todo lo contrario: la gente está acogiendo este proyecto con los brazos abiertos y está entendiendo además que es una propuesta realmente diferente a los Motoreta, aun teniendo un lenguaje común de la zona meridional de la península (Extremadura, Andalucía), ya que tenemos una forma de expresarnos que va más allá de los acentos: las imágenes, la lírica... Eso está ahí irremediablemente.

Este álbum es una gran primera vez. Lleva ya fuera desde el 10 de abril y desde dentro vivimos esto con mucha ilusión, con muchas ganas de enseñar a todavía más gente algo en lo que llevamos trabajando tanto tiempo. Estamos contentos con lo que hemos hecho y vemos como desde abril la peña se va subiendo al carro de Cervatana. Está cogiendo un clima guay, y nos ilusiona mucho la gira, los conciertos, porque lo que más nos gusta del mundo es tocar. Tras el Monkey Weekend y el BBK nos esperan plazas como el Canela Party, el Festival al Fresco de Pozoblanco... Es como empezar otra vez desde cero pasando por esas casillas que son indispensables para los comienzos de una banda. Es fantasía.

Aquí entran conceptos como ciberpunk, muy al estilo Blade Runner. ¿Cómo nace esta idea creativa en vosotros? Estamos los tres todo el día juntos desde hace mucho, hemos tocado por todo el mundo, hemos compartido muchas horas de furgoneta, compartimos mucha música, nos queremos mucho y, de todo ello, ha ido surgiendo una idea de juntarse. Con Kenia, Fran y Jose ya habían tocado en el Monkey en 2024 y, poco después y en base a ese proyecto de electrónica, se unió Miguelito con una idea en forma de pequeño marco conceptual. A partir de ahí fuimos desarrollando las canciones entre los tres teniendo claras las referencias estilísticas.

¿Cuesta despojarse al menos por un rato de la imagen de anteriores proyectos?

¿Por dónde camina en este álbum? La historia, resumiéndola mucho, es de corte apocalíptico: un híbrido a medio ca-

mino entre un humano y una inteligencia artificial se despierta en un planeta completamente arrasado que no reconoce. Las canciones recorren su viaje, ese camino que recorre este héroe, el personaje, buscando encontrar a alguien con quien sentir todas las emociones que recuerda y que tiene insertadas en su memoria para vivir una vida plena, real. Necesita experimentar emociones para sentirse un humano de verdad. Al final consigue sentir algo, muere al dar lugar a una nueva raza humana y la historia parece terminar, pero todas las canciones están conectadas entre sí y el desenlace de la última canción conecta con la primera. El disco al final es un bucle, un infinito. Algo muy mitológico. Las imágenes de los videoclips no pueden contar mejor todo esto. Hemos estado componiendo entre Mérida, Guadalcanal y Sevilla, y el 90% del equipo creativo han sido emeritenses. La bailarina que nos acompaña en los directos, Elena Gog, nos ha ayudado mucho desde la dirección creativa, y Paula Rubio dirigó los dos vídeos de La bomba y Metis. El tercero, Amaltea IX, lo hizo Jose. Los resultados son increíbles porque se capta perfectamente la esencia de lo que queríamos contar. La idea del disco era que fuese una película que escuches con los auriculares y, por eso, los vídeos, lo visual, las luces en el escenario es algo súper importante para nosotros. Hemos sido súper detallistas.


Aunque tomáis parte en la producción, ¿con qué cara os reciben en Sputnik cuando os ven llegar con este material? Tenemos la ventaja de que trabajamos mucho en diseño sonoro, nos paramos mucho en cada pista, las retocamos, y por eso a Jordi Gil le entregamos casi todo en bruto pero ya grabado por nosotros. Allí grabamos las voces y, sobre todo, se enreda, que es lo que nos gusta a nosotros: metemos cosas electrónicas en máquinas analógicas antiguas (y viceversa), jugamos mucho son los sonidos. Todo viene de una experimentación previa al estudio, pero allí aplicamos todavía más capas, y si Jordi nos propone meter más graves los metemos. Ese proceso es muy divertido, tanto para la banda como para él. Jordi es un amigo y un gurú, también es productor de los Motoreta y siempre llega más allá de donde nosotros podemos o sabemos llegar, respetando el concepto y dejando que nosotros vayamos hacia donde queremos ir, puliéndolo todo para que el resultado sea muy guay, muy compacto.

¿esto qué coño es? Y eso para nosotros es lo mismo que decir “misión cumplida”. Quizás el público os ve y piensa encontrarse algo así como la cara b de Derby Motoreta’s y claro... Miguel quería guitarristas más feos para llamar más la atención, pero al final se puso ahí a Fran (risas). Encima sin avisar aquí la gente va y se corta el pelo. Comentabais que estáis inmersos en un verano de festis, y se pueden ver en el horizonte alguna sala en otoño. El show en cada caso variará y a nivel estudio habrá sorpresillas conforme pasen los meses. Realmente estamos arrancando, lo que prima es defender el disco y que la gente pueda darse golpes con el que está al lado, pero seguimos grabando. Nosotros

no sabemos estarnos quietos y en cuanto tenemos dos dias libres ya nos estamos llamando porque tenemos ideas y que tenemos que vernos cuanto antes. ¿Al respecto de las sorpresillas, es posible continuar el mismo concepto? Al mes de lanzar el disco ya teníamos cosas entre manos, pero es que nuestro plan siempre es seguir componiendo, tanto a nivel musical como en lo que se nos ocurra. Consideramos que estamos en un buen momento creativo y además somos colegas, pasamos mucho tiempo juntos y cada vez que uno tiene una idea le sale de manera natural compartirla con los colegas. Por eso no sabemos parar, pero primero toca esto: shows conceptuales en los que no decimos ni una palabra hasta que nos bajamos de los escenarios.

Y lo fuerte, más allá del espectacular resultado, se intuye que es el directo. En realidad son igual ambas cosas, es decir, este álbum es también para que uno lo disfrute en su casa con unos buenos auriculares para disfrutar de las texturas. Para nosotros eso es tan importante como que alguien baile y sude mientras tocamos. Cada vez que escuches el disco en casa encontrarás nuevos detalles, sonidos, serás consciente siempre de cosas nuevas. Comentaba esto tras veros en los conciertos del Día de la Radio e incluso en La Revuelta, en televisión. Es que además el show lleva en su propuesta la danza contemporánea. En directo nos situamos en arco y dejamos el centro libre que ocupa Elena, la bailarina, contando con su cuerpo lo que nosotros contamos, al mismo tiempo, con las canciones. Esto acompañado de un diseño de luces meticuloso hace que teatralmente impacte mucho en el público. No sé si esto se llama art-rock, lo de las etiquetas es lo de menos, estamos llevando a cabo esta movida que nos llena muchísimo y ya. Cierto es que nada en nuestra escema se parece mucho a lo que hacéis. Y la misión en ese sentido es impactar, sorprender, que la gente cuando salimos al escenario diga ese ¡hostia, no me esperaba esto!, es decir, que tenga que llevarse el disco a mi casa mientras le da vueltas a si esto le ha gustado o qué ha pasado ahí. Ver las caras es algo guapísimo, y mola que un concepto así haga que alguien que venga a vernos lo tenga que rumiar en su casa. Una cosa muy guay de los primeros bolos, antes de que saliera el disco, cuando las luces daban al público se notaba ese gesto de

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Texto: Dani Pach Fotografía promocional

Margielin

El pop alternativo rendido a las bases electrónicas y a la emoción como columna vertebral y sentido del todo está de celebración gracias a los nuevos aportes de Margielin, artista madrileña que se ha ido recorriendo casi todas las plazas importantes de su ciudad (Mad Cool, Café Berlín, Sofar Sounds, Fiestas de San Isidro, Gran Galayo...) antes de ponerse manos a la obra con el que será su nuevo álbum, Desde la azotea. Tras el gran recibimiento del sencillo FOMO, publicado a finales de mayo y en el que cuenta con la colaboración del ciberfunkero Sami Deluxe, el protagonismo es ahora para Dejarlo todo, una canción en la que una no sabe si hacer o no las maletas, si esperar, si volver al hogar dejando atrás el curro, las personas del hoy, las noches que se convierten en días, en base a la búsqueda de un pequeño rayito de esperanza en el que encontrar respuestas. Es muy destacable ese mood groovero que hace que, de forma innata, uno escriba estas líneas sin dejar de moverse, mientras en las baldosas del suelo se van superponiendo colores vivos como si de repente esto fuese

una pista sobre la que bailar lento pero a ritmo, con los ojos cerrados, intuyendo los destellos de la inmensa bola que, encima de nuestra cabeza, juega con sus destellos a hacernos dudar un poco más de la cuenta mientras pasamos un rato aparentemente liberador en lo que parece, al mismo tiempo, una vuelta al origen. Los ritmos funk, disco, la cumbia, el soul y lo urbano, en definitiva, serán una constante sobre la que Margielin desarrolla esta nueva etapa, confiando la producción al mágico dúo Perita Carnal (Pedro Balo y Pablo Malage) y manteniendo un nivel altísimo en lo audiovisual con unos shorts y unos videoclips de muchísima calidad que completan una imagen impoluta en la que todo encaja y no dejan un solo detalle a la casualidad. Bailar, reflexionar y reconocerse son las claves de un proyecto que, en vivo, junto a su banda, es incluso más enérgico. Amiga, si el metro se para contigo dentro entre tanta gente, ponte esta canción, abstráete del barullo y del calor y disfruta un ratito, que la vida es eso al final.

“he pensado en dejarlo tODO todo la oficina y las pantallas de led tODO todo las noches hasta el aMANECER”


Texto: Dani Pach Fotografías: @bea11trice

MINIÑO


Esta peña de súper colegas a medio camino entre Salamanca y Valladolid, y también entre el pop emocional y el postrock, nos ha tocado la patata tras llenarnos de esperanza con su álbum LA MITAD (Balaunka), publicado en septiembre del año psado y que no podemos quitarnos de la cabeza desde entonces. Aprovechamos la última visita a Madrid de la pequeña comitiva de MINIÑO formada por Miguel y Diego con la idea de ponernos al día y hacerles además unas fotos divertidísimas. ¿Cómo está la banda Miniño hoy? Ahora mismo hechos mierda por el calor que hace, pero al mismo tiempo muy bien porque venir a Madrid siempre supone hacer cosas chulas y, en general, están saliendo bastantes cosas bien. ¿Cuánto cuesta que surjan cosas así para una banda a dos horas de aquí? No tiene tanto que ver con lo que cueste, más bien es cuánto interés estás dispuesto a poner. ¿Qué supone ser un provinciano? Lo que nos cuesta es, al mismo tiempo, lo que nos ahorramos, es decir, vivimos en Salamanca con los placeres de una ciudad pequeña, de la paz que allí tenemos y lo que allí nos ahorramos lo invertimos en venir a la capital de vez en cuando a estas cosas. Tenemos la sonrisa de quien no coge un metro, de quien no va corriendo a todas partes todo el tiempo. ¿Y cuál es vuestro tranquilo presente? El mundo hoy, a muchos meses del lanzamiento del disco, son nuestras madres, y está guay que nos conozcan nuestras madres y nuestras tías y que estén súper ilusionadas y nos comenten en Instagram y Facebook. Ahora la idea es tratar de que nos conozca más gente. En los conciertos sí notamos que hemos ido dejando de tener ese punto familiar y empieza a venir gente desconocida. Nos encontramos en un momento en el que llegas a una sala y ya no pasa eso de que

conoces y saludas a todo el mundo. El ejemplo más gordo fue en Zaragoza, donde la gente random cantaba a tope las canciones y no entendíamos qué sucedía. No hemos hecho nada pretencioso en relación al álbum, el resultado nos gustó, tenía que salir pero no nos lo habíamos planteado como para que sí o sí nos abriese a nuevos públicos. Está guay, lo seguimos disfrutando nosotros, pero es raro de cojones que esto suceda. La peña se pone intensa, hay alguna lloradita... Hay un momento álgido del concierto en el que interpretamos A veces no hay más veces y no sabemos qué pasa pero vemos cómo últimamente todo el mundo se emociona, se abrazan, se dan cariño, y nunca habíamos vivido algo así. Abraza a los que has querido, los tendrás siempre en el camino para avanzar hacia lo desconocido. Ahora que han pasado ya unos cuantos meses, ¿habríais hecho el mismo disco? Absolutamente no. Ha sido un disco que ha ido por trozos, ha pasado por muchas fases, de cambios personales, laborales... Fueron unos 8 meses de grabación y no

podía haber habido más cambios. Cierto es que todo lo hacíamos nosotros y el beneficio de eso es poder hacer las cosas con cierta calma, pero te encuentras con el problema de que lo puedes estirar todo lo que lo quieras estirar. Uno termina una canción cuando la abandona, porque de no ser así te tirarías con esa canción eternamente, y nosotros le dimos tantas vueltas que no sabíamos cuándo decir hasta aquí. Y más teniendo nuestros propios trabajos, y con lo que cuesta encontrar huecos, invertir los fines de semana libres... Recordamos estar haciendo la producción del disco en trenes, mientras viajábamos. Ordenador, auriculares y a editar baterías y todo lo demás, poniéndolo a punto. No volveríamos a hacerlo así, por el tiempo y las formas, pero sí lo produciríamos nosotros de nuevo. Una de las cosas que te da producir tu propio disco es la cantidad ingente de errores que cometes, siendo consciente más a posteriori, y lo bueno es que tienes el poder de corregir esos errores para la próxima vez. Preferimos aprender de ello a despersonalizar nuestro trabajo con un tercero. Muchas bandas abogan por abrazar el error, aunque a los que estudiaron música les costará algo más. Ese es el problema principal, porque venimos de ahí, de solfeo, del conservatorio de toda la vida. Ahí nos conocimos con unos 7 años, y Miniño es para nosotros la ruptura de las reglas. Con la banda nos damos cuenta de que podemos hacer lo que queramos, tenemos ese poder, más allá de que guste o no. El primer EP tenía bajos muy pesados, el segundo parece más punki, y este disco es súper completo también en estilos. Todo se reduce a aprender y, de hecho, el disco que vamos preparando ahora poco a poco seguro que será diferente a todo lo

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demás. Y ahora tenemos una idea, pero en dos meses quién sabe hacia dónde irá. Las canciones salen cuando tienen que salir y son lo que quieren ser, por mucho que lo forcemos, y ese es un error que cometemos cuando nos ponemos deadlines. El hito de abrir para Deep Purple queda un poquito atrás, pero sumáis ahora girar con el GPS, tocar en el San San... Nuestra idea siempre ha sido tocar por encima de todo, es la prioridad. No buscamos miles y miles de escuchas, trabajamos en que nuestro directo se valore de forma orgánica y creemos que estamos empezando a conseguirlo. El público viene a vernos, así que nos la suda Spotify y nos la suda Apple Music. Esta banda quiere vender tickets, no humo, y es algo que hemos trabajado para tratar de recibir ese feedback en la gente, que flipa y nos traslada las diferencias con respecto a la grabación. El directo es más potente, es más personal y se debe a las circunstancias de cada uno esa tarde o noche, algo que no puedes exprimir ni de lejos en una grabación. Nos mostramos tal y como somos, y somos cuatro gilipollas a los que nos gusta el barro, nos gusta sudar, ser cercanos... No es barro pero sí un festi humilde en el que brillar muy cerca de la gente: estaréis en el Boina Fest en pocas semanas. Estamos felices de tocar en sitios así, sean las personas que sean, porque además luego iremos a los pueblos de la gente que

va al festi y vendrán a vernos. Somos de la España vaciada, no es tan sencillo que en esos pueblos haya música, no hay tantos medios y nosotros nos sentimos parte, nos hemos criado en pueblos pequeños. A veces no puedes evitar compararte con bandas de ciudades grandes que tienen cuentas con muchísimos fans, y crees que haces cosas mejores pero lo tuyo no funciona. Luego te das cuenta de que eso no es más que mierda en la cabeza, tan solo hay menos medios que añoramos pero que asumimos no tener y nos toca currar un poco más. El Boina Fest casa con nuestra mentalidad.

barbaridad de plaza. La organización del FACYL puso mucho empeño en que nosotros estuviésemos ahí y, cuando ese momento llega, ves una ciudad volcada porque encima es la única banda castellanoleonesa, de Salamanca encima, que toca en el festival. Además, el trabajo en comunicación que llevan a cabo es una pasada y hemos estado una semana sin parar de hacer entrevistas. ¡Un no parar! Imagina una plaza con 3 mil o 4 mil personas delante solo para vernos a nosotros. Por eso decimos que es un antes y un después para Miniño.

Hablando de festivales sostenibles, ¿qué tal os fue en el FACYL? Está guapísimo. Es un festival con el que prácticamente hemos nacido, siempre ha estado ahí y va cambiando por todos los barrios de Salamanca. Nos hemos criado musicalmente viendo los conciertos que organizaban ellos. Ves a tus referentes actuando ahí y, de repente, un día te llaman para que actúes con tu banda en una de las plazas más míticas de la ciudad. Lo más emblemático posible: el Patio Chico. ¿Cómo íbamos a decir que no a tocar ahí? En este sentido hay un antes y un después de la banda después de que una institución como la Junta de Castilla y León haya querido contar con nosotros por primera vez en algo así. Que también hemos tenido que hacer una gira nacional para terminar consiguiendo algo así, pero que te dejen ese espacio tan emblemático para tocar... es una

Decíais que estáis trabajando en cositas nuevas. ¡Contadnos más! Para esta nueva etapa lo que tenemos más claro es que queremos contar con un equipo que cree en la banda. Gente que nos quiere como nuestra CM, Eneida, que gracias a ella estamos donde estamos y que nos ha puesto en el mapa. Queremos crear cosas preciosas, hacer un disco con el que vayamos en bloque. Habrá novedades en lo que queda de año en forma de singles y la idea es que podamos lanzar un nuevo disco en septiembre de 2027. De hecho, muy probablemente se dé de nuevo el puente aéreo entre La Mina (es increíble Raúl Pérez) y los Ultramarinos Costa Brava, y es que sucede que hemos encontrado sitios y gente con la que trabajar es muy cómodo. Tenemos que aprovecharnos de que confíen tanto en nosotros, necesitamos en nuestro equipo a grandes personas así. Es bonito.


¡AUTOEDITADOS DE ÚLTIMA HORA! Javi Arroyo: Juzgado de Guardia (single) Desde la cueva de Arcane Planet y con fotografías y visuales de un grande como Álex García (repitiendo tras Caja negra), llega la nueva canción del vallisoletano Javi García, cuatro rockeros minutos que beben de la ansiedad vital que nos genera este mundo de locos. El trabajo y el dinero alimentan nuestro estrés como nada más haría, y por eso mola cuando aparece una persona en escena que consigue que olvidemos todo eso durante un ratito. Sobre ello, las cosas que importan a la gente, se construye una composición de rock clásico en la que sí, el bajo guía con mano dura pero lideran las guitarras con cierto aire sureño, afilados punteos incluidos, y un juego de voces muy interesante que quizás le guiñen el ojo a The Beatles o a The Black Crowes, sea buscado o no. Javi suma, por tanto, un segundo sencillo a esta etapa en la que sigue primando lo artesanal, lo orgánico y esa idea de lanzar canciones que son verdades con instrumentos.

Juan Belda: La otra cara del color azul (álbum). El primer larga duración del cantautor valenciano Juan Belda (dobla en canciones al EP Rayo de 2023) es una oda perfecta al do it yourself, ya que son 51 minutos que él mismo se ha encargado de componer, grabar y producir en sus Estudios Arrecife, rodeándose además de grandes músicos de la zona y contando con colaboraciones top como Luis Fercán, Bely Basarte y Alberto Vela. Nuestra pista preferida es Vi tu perfil en una nube, pero podríamos engancharnos a cualquier otra, ya que es letal esta mezcla de pop-folk y rock tranquilo lleno de pasajes de ritmos luminosos (Rosana, La vida mejor) junto a mensajes directos, unos positivos y otros cercanos a la autoafirmación. Las guitarras son una bendición, aunque son de agradecer momentos de piano (La gran ciudad), de corear (+ planes - amor), de homenajear a los héroes no reconocidos de la dana (Caminantes) y de oler a reflexivo y punteado café (Next2me). Vaya si estás a la altura del papel, Juan.

Lussy: Embobada (single) ¡Lo que une un reel que no lo separe nadie! La tercera referencia del año de la joven artista madrileña es otra lección de pop alternativo, quizás menos revolucionada que LOKA (qué barbaridad de canción) pero con la chispa del mismo flechazo del que habla. Si en el metro has experimentado un cruce de miradas y te has imaginado con esa persona lo más grande, esta es sin duda tu canción ideal. El resultado tiene que ver también con el currazo de dos kitais: Fabio Yanes en la producción, mezcla y máster, y Edu Venturo apoyando en la composición y en los visuales. La portada es obra de la propia Lussy, ideal para esta montaña rusa de emociones en la que por unos segundos todo parece posible. Embobada es valiosa también por sus diferentes intensidades, con ese final en el que las revoluciones bajan y lo íntimo parece abrir una última puerta imposible hacia un mayor caos emocional. Es muy difícil no ser un fan total de la felicidad ensoñadora de Lussy.


¡LAS RESEÑITAS!

Perdón - Un sitio que no conozco (EP, Pink Flamingos)

Regio - Instintos (auoteditado)

Piti y me voy - Lamine Yamal (ADA)

Suena repetitivo eso de que un álbum es un viaje a sabe dios dónde, pero esto es otro rollo, porque el recorrido por estos casi 15 minutos nos dirige hacia otro viaje que el trío murciano en realidad nunca llevará a cabo. Por ejemplo, ir a un sitio por amor (y amistad) y que allí no haya nadie esperándonos, y asumir la cara colorada que se nos pone cuando las cosas no salen como esperábamos. Así, estas cinco canciones llenas de bases divertidas (¡llámalo electropop!) son un cúmulo de frustraciones, de hablarnos mal, con su pequeño halo de luz que invita a creer que conseguiremos quitarnos la pena y salir adelante. Melodías fresquitas y estribillos pegadizos para ponerte de camino a la playa, todo mezclado por Guille Solano y decorado en portadas por la propia Irene Riquelme, quien junto a Leyre y Arturo firman un EP que mantiene su punto costumbrista, llámalo local, del que no podemos quitarnos de la cabeza Siempre me enfado cuando pierdo, y que nos sobrecoge mil en Molina de Aragón.

Sonidos internacionales, guitarras que cortan todo a su paso, baterías crudas e intensas y una voz que se vacía al estilo de esos rockeros de toda la vida que cantan cada canción de su bolo como si fuese la última. Si solo escuchas el primer minuto de esta canción te estás perdiendo toda la canción, ¡incluso ese mismo minuto! Y ahí está la clave de un tema en el que Regio habla de la guerra interna entre cabeza y corazón, de vivir atrapado entre hacer lo correcto y lo que te pide el cuerpo. La energía y la visceralidad es ya una seña de indentidad en el proyecto en solitario del artista madrileño, que acumula ya tres adelantos del que esperamos sea un álbum (en forma de EP) que se presente con galones y sin filtros en directo, que es donde intuimos que todo lucirá incluso más. En la producción, por cierto, está Dani Nuñez (añorados Chelsea Boots) y Samu Ortiga (escuela Zocosonic), y la fotografía de portada es de Sergio Albert, así que palabras mayores para poner la guinda a un proyecto súper top.

Es evidente que el álbum MUCHO FÚTBOL ha abierto puertas importantes para la banda madrileña Piti y me voy, tales como su alianza con un coloso en la industria musical como Music Bus, pero también ha abierto un interesante camino que da un plus a su creatividad pop rocker sin perder lo rebelde y lo divertido que les ha traído hasta aquí. Por ello, este adelanto del nuevo EP de los Piti es una alegría absoluta en forma de himno (ojalá) generacional, producido por Bearoid y Miguel Figueras (Vangoura) y masterizado por el moscovita e inmenso Slatin. En esta ocasión la banda deja a un lado el costumbrismo madrileño y se monta en el barco de las ensoñaciones futboleras, deseando ser famoso (en tres calles, que dirían los Carolina) para terminar dándolo todo en la fiesta de una de las nuevas grandes estrellas de nuestro fútbol. Sígueles en RRSS para no dejar de ver sus reels, ya que son de lo poco bueno que ha pasado últimamente por el parque Tierno Galván.

Cris Imaz - No está mal. (Basik Music)

Todos verdes & MaiteQuiero - 100. (Montebello)

Andrea Rocatti & Nuria López & El Migue - TUIIOO. (Diskover Co.)

Al fin llegó a nuestros oídos el tercer adelanto de Creciente, el próximo álbum de la artista madrileña Cris Imaz, y además trata mejor que nunca un tema muy presente en nuestras veloces vidas: el peso que suponen todos aquellos caminos que no hemos recorrido, porque elegir uno implica desechar los demás. Si eres más FOMO que persona, esta es la canción ideal para que aprendas a habitar con mayor plenitud tu presente, que no es poca cosa. Blanca Sevi, IreNeblina y Shadday López repiten y aportan desde el chelo, guitarra y percusión, y en la producción Cris ha contado con Álvaro Navarro, además de Maximiliano Scenna en el master y la mezcla. Este conjuro se termina coronando con un nuevo vídeo de Parsimonia Studio con la brisa del mar a favor, sumando una pieza más al puzzle de hierba y arena de ese nuevo disco que ya tiene fuera los temas Vuela y El poder. Son minutos brillantes, sanadores y casi pedagógicos que invitan a imaginar un álbum de profundo sentido y significado en el que dejarse llevar a ciegas.

Este combo nos pilló a pierna cambiada y la realidad es que nos flipa, y más desde que supimos que la canción se escribió a pachas entre Álvaro y Maite hace unos dos años, terminándola en el local con la formación al completo el verano pasado. La canción habla de muchas de esas cosas sencillas y naturales que nos hacen felices, tanto en compañía como en soledad. Vaya, que esa sonrisa espontánea que asoma mientras caminas por el paseo marítimo de tu pueblo ya tiene banda sonora. De repente todo tiene sentido, sin problemas ni obligaciones, encajando la idea en tres minutos que ha terminado de coger forma también a pachas entre La Mina de Raúl Pérez y Diego Escriche en los estudios Metropol. ¡Si se hace, se hace a lo grande! Obviamente días y canciones así son posibles gracias a otros días que molan bastante menos, pero lo cierto es que mola que Maite vuelva al ruedo poco a poco, tras disfrutar mucho de su sencillo Fotos y postales. Ojalá haya colabo en el Santander Music, donde actúan los Toldos el 1 de agosto.

Es una de las canciones más veraniegas que hemos podido disfrutar en las últimas semanas y teníamos que traerla a esta página porque no todos los días hay una composición y letra a medias entre Nuria López y Andrea Rocatti con el gran aporte en arreglos, producción y mezcla (entre otras cosas) de El Migue. No nos la quitamos de la cabeza debido a su ritmo latino y un estribillo pop dancero de locos que debería estar petándolo en los pubs y discotecas de todo el país. Y todo con el objetivo de ponernos frente a nuestra debilidad para luchar (o no), una idea para la que Karioka Films (en concreto Gabriel Leonard y Javi Espinosa) se encargaron de montar en La Nave un set de boxeo para una pelea digna en la que también bailar y sacar el mejor estilismo urbano. Es una de las poquitas referencias de este año para este grupo de artistas con tanto que decir, por lo que ojalá sea el pistoletazo de salida hacia una etapa creativa más prolífica. ¡Los fans nos lo merecemos! Sigan de cerca a Andrea, Nuria y El Migue, que esto pinta bien.


“Tal “Tal vez vez nos nos mate mate pero pero sabe sabe aa pura pura vida...” vida...”

Texto: Dani Pach Fotografía: @bea11trice

Leo con cierta preocupación que el director y fundador de uno de los festivales más relevantes de nuestro país dice que tienen que cobrar a los periodistas y fotógrafos una entrada “solidaria” porque el derecho a la información era (y es) para él algo así como un coladero bajo el que entrar a vivir gratis la experiencia que ofrece. Me apena porque no conoce y/o no valora lo que cuesta sacar adelante una web musical, una revista, un podcast o un canal de Youtube. No le interesa conocer lo que supone en horas redactar cada una de estas páginas, cada una de las fotografías, y publicar un número de más de 80 páginas cada mes. Para él, una revista como esta es tan solo una excusa para ahorrarnos una entrada, aunque él no sabe cuánto cuesta al año mantener esta publicación. Me cuesta entender además que después de pagar dicha entrada, el propio evento, managers y promotores te digan lo que puedes cubrir y lo que no, dirigiendo y limitando tu contenido y forma de publicar. Las cuentas de Instagram y de Tik Tok de medios alternativos / aficionados que no están acreditados terminan teniendo más contenido (¡y en tiempo real!) mientras tú dependes de que te aprueben una foto para poder lanzar algo a redes. Todo esto contrasta con eventos de menor envergadura que ponen la alfombra roja a todo medio que se acerque por allí para que vivan esa experiencia que consideran única y que luego convertiremos en líneas como estas. Ojalá esos festis se llevaran las portadas y las alabanzas, porque además sufren lo inimaginable cada año para salir adelante con line ups muy interesantes a pesar de la inflación en los cachés, de la competencia, de lo vacías que están las carteras tras tanto concierto masivo. Por eso este verano trataremos de estar en el asturiano Prestoso Fest, en el emergente y local Galifornia Beat de A Guarda y probablemente alguno más de última hora en el que disfrutar con la calma necesaria de grandes artistas, de la gastronomía de los lugares y de una cama que no valga un lingote de oro. La Revista Sold Out no para en verano, tendremos un número en agosto con contenido tan emergente e internacional como cada año, y afrontaremos septiembre con la felicidad de que ha conseguido llegar a su número 50. Por supuesto, lo celebraremos en vivo, en un teatro, en Madrid, con nuestros colegas :)

¡Artistas, sellos, multis! ¡ANUNCIAOS AQUÍ! revistasoldout@gmail.com

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“Y comienzo a acostumbrarme a la ausencia de un anclaje...”

L'Evasion de Rochefort, Edouart Manet (1881) Cartas de navegación, Éxtasis (2008)

LA CONTRA


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Revista Sold Out, nº 48 by Revista Sold Out - Issuu