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Revista Sold Out, nº 45

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En ocasiones, cuando un proyecto impacta tanto desde sus primeros meses y años de vida con grandes composiciones y además con una puesta en escena tan original y única en nuestro país, en el seno del propio proyecto artístico se pueden generar serias dudas de cara a un hipotético segundo capítulo en forma de trabajo discográfico Pipiolas, es decir, las polifacéticas Adriana Ubani y Paula Reyes, presentaron su segundo larga duración algo más de dos años después del triunfante No hay un dios (Elefant Records, 2023) y tras casi cuatro años del EP El verano que me debes que tanto nos enamoró desde la primera escucha, e intuimos que dichas dudas se habrán ido disipando desde el mismo momento en el que presentaron sus nuevas canciones para amigos y medios en La Realidad Club, en pleno Barrio de las Letras en Madrid. Allí, rodeados de todo su equipo, de prescriptores y de otras artistas con tanto que decir en la actualidad, el dúo explicó el sentido de este disco, las preocupaciones y las soluciones que han ido encontrando para cerrar un nuevo trabajo lleno de glamour, de pop bailable con su puntito electrónico, disfrutón, desenfadado y lleno de puntos imprevisibles, sorpresas si se prefiere, en el que además las voces limpias, sencillamente perfectas, hablan de realidades, de crítica social, de dudas, de feminismo, de lo existencial, del amor, de oportunidades, de autocuidado y también de aceptar las cosas tal y como vienen. Son otras Pipiolas y, sin embargo, siguen siendo las mismas, firmando a la totalidad un trabajo consciente, muy trabajado, en el que se puede disfrutar al mismo tiempo de la delicadeza de ay querida, de las vibras 80s de Finita la comnedia o Ahora qué, del homenaje italodisco de soy una estrella!!! o del brillo contenido y salvador de Mi amiga Feria cañete hace las veces de epílogo-carpe diem para cerrar un disco homónimo que es más para degustar que para escuchar, y viceversa, porque cada vuelta a sus doce canciones desprende nuevos y jugosos matices Eso sí, la presentación de este nuevo capítulo discográfico tan solo se podrá disfrutar una vez en directo Será en la Sala Changó de Madrid el próximo 8 de mayo

El disco homónimo

En este nuevo trabajo, Paula y Adriana vuelven a contar en la producción y el mix con Vau Boy, con Xavier Alarcón en el master, y con arreglos en guitarras de Philip Sauerwald (NaNaNa), quien también se encargó del diseño del vinilo. Las fotografías son cosa de Jp Bonino, Sarai Núñez creó las increíbles máscaras, y Elefant sigue abrazando al original dúo desde la edición. La propia Paula está al mando de la dirección creativa y en general es una delicia ver cada vídeo, cada visualizer, cuidando cada pequeño detalle y convirtiendo cada canción en una experiencia única e hipnótica. El resultado es maravilloso.

El artista leonés parece tocado por una varita mágica a la hora de crear grandes estribillos y letras de abrigo que hacemos nuestras en apenas una escucha. Este plus se refleja mejor que nunca en Ni ruido (Soundacer / Altafonte), su primer larga duración, publicado este pasado mes de marzo y que casi parecería un grandes éxitos por la cantidad de hits pop rock que guarda dentro de sí Como ejemplos rápidos, la propia canción que da nombre al disco, la exitosa El roce de tu piel o la inesperada San Vicente que consigue que no quieras que el disco llegue a su fin Las nueve canciones tendrán seguro su orden lógico y sin duda súper estudiado, si bien desde fuera da la sensación de que es un trabajo que se puede disfrutar perfectamente sin un orden estipulado, ya que cada pista parece tener su propio corazón, algo que no es incompatible con un órgano vital central que las aúne, pero que hace de este álbum algo muy versátil y dinámico.

El resultado de estudio es sublime, y más contando con el trabajo de personalidades top en la producción y la mezcla como los ilustres hermanos Juan y Felipe Guevara, entre otros, y es evidente que las canciones funcionan mejor que nunca a juzgar por los cientos de miles de escuchas en plataformas y por lo que está suponiendo a la hora de conquistar grandes plazas

Quizás por todo ello, la presentación por todo lo alto en la Sala Galileo nos dejó un poco fríos, algo que decimos con todo el respeto y cariño y que intuimos que no es lo habitual en sus celebrados conciertos Puede que el escenario no fuese el ideal para este tipo de shows, que la puesta en escena fuese demasiado grandilocuente para el espacio disponible o que simplemente en nuestras cabezas imaginábamos otro tipo de directo acorde a sus agradecidas canciones En la Sold Out somos firmes defensores del menos es más, y un formato banda bien marcado y centrado en ser contundentes e intensos habría bastado para presentar el álbum con todas las garantías y honores. Las canciones de Polo Nández no necesitan coreografías ni fuegos de artificio para brillar por sí mismas y en nuestra humilde opinión merecen estar en el centro de todo, ser protagonistas y volar de la forma más directa posible hacia las gargantas de un público que estaría incluso más entregado a la causa. Este desamor alegre canalizado en canciones ya forma parte de la banda sonora de Sold Out y por ello seguiremos de cerca los pasos de un artista con tanto que decir y cuyos grandes logros a nivel artístico hablan sobradamente por él.

La eterna banda mexicana Enjambre visita nuestro país una vez más en poquitos días, y eso es siempre motivo de celebración, sobre todo si es para presentar un gran álbum de reciente publicación como Daños luz. Este nuevo trabajo, tan esperado por sus fans, es lo más parecido a una antología, un interesante viaje sonoro a través de su evolución musical y, por ello, era ley charlar con Luis Humberto sobre sensaciones, sentimientos y sueños.

Qué bueno que volvéis, y más con este Daños luz bajo el brazo.

Este álbum, el más reciente, se estrenó como dices hace ya unas semanas y hemos optado por lanzarlo sencillo a sencillo, desde septiembre del año pasado. Queríamos brindarlo en dosis pequeñas para que así cada canción tuviera su momento de protagonismo y no cayera en esa situación en la que, tal y como se consume hoy en día la música, sobre todo en plataformas digitales, se pudiese perder en un tracklist / playlist en el que el oyente va únicamente a buscar sus temas favoritos. No sé si volveríamos a hacerlo igual, tal vez lo repetiríamos con menos canciones, pero este experimento es muy interesante y lo lindo fue, además, que ya empezamos a “tourear” con el concepto de este disco en el interior de la República Mexicana y Estados Unidos, además de Guatemala y Perú. Es lindo poder tener el disco ya en existencias para que todos lo escuchen en su totalidad, de hecho ha teni-

do muy buena recepción y en los últimos conciertos que hemos tenido, en festivales de los más importantes acá en Mexico, como Vive Latino o Tecate Pal Norte, la gente ha reaccionado muy bien tanto al disco como a esta época de la banda.

Hablas de una gira, aunque da la sensación de que nunca paráis. En realidad es algo continuado, sí. Tuvimos libres las semanas de las festividades navideñas, pero en general siempre seguimos y seguimos.

Las grabaciones en vivo suponen quizás más tiempo para componer y hacer un disco que parece casi un homenaje a vuestra propia trayectoria. Esto nos lo dicen con bastante frecuencia y no es incorrecto, aunque cuando estábamos componiendo nosotros no lo vimos así. En la banda lo veíamos más como un recorrido por nuestras vidas, por nuestras experiencias, conexiones de cosas actuales con nuestra adolescencia, y parece que musicalmente todo eso se tradujo de una forma que parece hacer eco con discos anteriores. En ese ámbito, misión cumplida, porque al fin trata de eso el concepto de Daños luz, esa conexión con diferentes tiempos, con diferentes eras, su velocidad, el daño que causa en el camino y la luz y la esperanza que viene después.

Tiene sentido todo esto incluso para celebrar estos 25 años de trayectoria.

De hecho nos dimos cuenta de que había muchas cosas que habíamos reprimido en el subconsciente, cosas que se quedaban pendientes en otros discos, de otras etapas de nuestra vida. En este álbum les dimos la oportunidad de que salieran a existir con todo lo actual, con estas canciones. Como dices, cumple con muchas cosas que no fueron deliberadamente planeadas pero resultó así y nos gusta que este álbum exista y tenga esa personalidad.

¿Regresar al estudio a grabar material nuevo cuesta o es una liberación?

En el caso particular de Daños luz fue una transición que nos tomó un poco de tiempo en el sentido de reajustarnos, ya que veníamos de eso, de hacer un disco acústico con otros músicos, con una mini orquesta, que grabamos en vivo. Aquello fue una cosa muy visceral, muy orgánica, tal y como debía ser un disco así. Volver a la guitarra eléctrica, a los tambores y platillos, con esos volúmenes o decibelios más elevados... Mi voz debía volver a coexistir nuevamente con el caos, y esto es complicado pero también al final era algo que extrañábamos. Es nuestra naturaleza, ya que cuando empezamos con Enjambre la intención siempre fue la de ser una banda de rock. La experiencia en acústico es muy buena pero ya nos urgía volver a lo eléctrico, y esa urgencia creo que hizo que volver al estudio tuviese un valor añadido.

La columna vertebral del disco quizás

sea Vida en el espectro, o eso intuimos. Es una de las piedras angulares del disco y quizás sea un poco lo que dices desde uno de los ángulos, porque tiene varios ángulos. Vida en el espectro puede ser una al igual que Vínculo puede ser otra, pero es cierto que esa canción habla sobre cómo hay más influencia desde las redes sociales y en la comunicación inmediata en contraste con el consejo del hogar o de alguien cualificado. La gente se autodiagnostica más o cree lo que dice un tiktoker en lugar de lo que podría decir un verdadero terapeuta. Estamos inmersos en un tiempo en el que cada vez se normaliza más este modus vivendi y, al mismo tiempo, vivimos un presente de crisis en el que existe mucha depresión, mucha ansiedad, y Daños luz como concepto hace alusión al trauma. De hecho, el título es una forma estilizada de decir trauma, y supongo que la canción tiene sentido como piedra angular porque toca ese tema, la salud mental. Así mismo, Juguete se va más a la angustia, y Vínculo o Vivos hablan más de lo irrelevante que puede ser el tiempo cuando conectas con algo de otra era y tienes esa sensación de que no hubiese pasado el tiempo. Nos gusta mucho ver que hay diferentes conexiones con el título, y conceptos de cada tema en común.

¿Qué esperáis encontraros en España en esta nueva visita?

En primer lugar, estamos muy agradecidos a Viva Suecia por darnos ese espacio, de

telonear en A Coruña y Bilbao, donde además nunca antes hemos estado. Va a ser algo muy emocionante para nosotros. Enjambre somos fans de España, mis compañeros y el equipo con el que trabajamos estamos muy emocionados de volver, nos encanta la gente con tan buena onda, tan guay. A diferencia de los primeros años que os visitábamos, en la última ocasión tuvimos una serie de presentaciones en las que ya existía un público que conocía nuestra música, y no sé cuánta más gente puede conocer a día de hoy a Enjambre, pero tenemos la esperanza de que haya más, que sea un público un poquito más nutrido, pero lo que es seguro es que, sea como sea, nos lo vamos a pasar bien. Serán unas experiencias muy bonitas de vivir, tanto para ellos como para nosotros, y lo digo porque es algo recurrente y estoy convencido de que no va a ser la excepción esta vez con públicos tan favorables.

Volviendo al “nunca paráis”, ¿es posible que bandas como Enjambre descansen? No nos cansa hacer esto (risas), de hecho diría que esto es lo que hacemos para descansar. Es lo que decidimos hacer para evitar trabajar, evitar estudiar, evitar ser gente responsable. Para ello decidimos hacer música, y estamos constantemente descansando. Y cuando tenemos tiempo libre fuera de los escenarios es cuando aprovechamos para componer música nueva. Es cierto que tendremos un junio y

un julio sin presentaciones en vivo, pero nosotros vamos a seguir juntándonos y tocando. No tenemos nada que hacer con nuestras vidas (risas).

Daños luz (DeGira, 2026) es el noveno álbum de estudio de Enjambre con el que marcan la vuelta a lo eléctrico, con un destacado lirismo introspectivo y la agradecida e innata mezcla de sus diferentes épocas sonoras. Sus once temas se muestran como un viaje a través del tiempo, de las emociones y de los recuerdos, reflexionando sobre lo que se pierde y lo que se aprende mientras se sigue adelante con la esperanza puesta en la luz. Este álbum invita a levantar la cabeza, a abrir los ojos y al abrigo de uno mismo y del entorno.

“La referencia es la medida del tiempo. El daño es un elemento del ser humano que es tan desagradable pero tan necesario y presente. Es una cosa inevitable con la cual vivimos y nos transformamos en las personas en las que somos. Hay referencias a traumas, depresión y salud mental en las canciones”.

“Se dice que el momento es lo único que existe, pero para vivirlo en su plenitud uno tiene que ser consciente de dónde viene y a dónde quiere ir. Este disco pierde noción del tiempo y existe dentro de un túnel de distintas épocas de nuestras vidas, desde chivitos hasta hoy, sin un orden en particular”.

Girar un segundo disco siempre conlleva una ilusión diferente, por eso de que tu banda viaja, al fin, sin ruedines y el reto pasa por demostrar que un buen primer disco, en este caso el Camper Season (2023), no fue algo casual y que uno es capaz de seguir haciendo canciones que alimenten el sueño de llegar cada vez a más y más fans de la música El Bernabéu no suele abrir sus puertas al fútbol en viernes, pero las canciones de De Rancho fueron certeros disparos al área desde Plaza Mahou, el verdadero espacio de los sueños esa noche para una banda que lleva meses fardando, y con razón, de Una flor entre los ladrillos (Warner Music, 2025)

De Rancho, liderado por un abrigado (tan solo de inicio) Adri, con sus inseparables Alex James y Darío a los costados y el vital apoyo de Mario, Paul Casali y Jhon en bajo, batería y cajón respectivamente, hicieron las delicias de un público dispar, más respetuoso que la media en las primeras filas Cientos de personas que celebraron cuerdas rotas y estribillos reconstituyentes de canciones como Tú de quién eres, dejando volar sobre la pista ese punto rumbero que parece acomodarse incluso mejor en las canciones más poperas de la banda No sería justo tratar de asemejar el estilo de los madrileños a otras formaciones de la escena que la están liando parda en nuestros días, pero es cierto que según se van sucediendo los minutos del directo, uno asume que todo fan de bandas como Pignoise o Éxtasis estarían encantados de vivir este directo No en vano, el carácter de la periferia viene tan marcado en el directo que toda comparación carece de sentido

Y sí, esa última parada de la Línea 3 está muy presente, además de Aranjuez, Valdemoro o Brunete, con orgullo máximo en una formación muy agradecida que contó además para este show tan especial con la única colaboración del disco, Silvia Expósito, para co-interpretar No pido tanto en uno de los momentos más emotivos de la noche. De Rancho, a juzgar por sus conciertos, por su alma sureña, por saber ejecutar grandes baladas y elevar al mismo tiempo composiciones pop rock con desparpajo, lo tiene todo para ganarse un sitio entre la nueva generación de bandas que está tirando la puerta de lo establecido, dándole la vuelta a una realidad de inicio liderada por solistas Será una nueva victoria de los pequeños Dejamos de escribir mientras suenan los acordes de Espía Qué jodida maravilla

Magüi, Sandra, Raquel y Juls crearon en su día un universo pop propio en el que había cabida para el indie y las letras autobiográficas, aderezadas con su toque de humor, de fiesta, de sentimientos a flor de piel y, por supuesto, de crítica social. El resultado hizo que conquistasen a todo el país (y gran parte de Latinoamérica), elevando su propuesta a festivales de todo tipo, con participaciones en radio televisión y con reconocimientos como Premios Odeón, Premios +Músicas, Premios MIN y un brillante Disco de Oro. Por ello, Donde nada es para tanto, el nuevo álbum de Ginebras, quizás sirva para hacer balance y relativizar sobre todo lo superfluo, que va ligado irremediablemente a una trayectoria brillante y muy pero que muy trabajada. La banda nos recibe en los dominios de Vanana Records en una tarde intensa tan llena de disfraces como de buenas noticias.

¿Cómo está Ginebras tal día como hoy?

J: Estamos muy bien, entusiasmadas, nerviosas, expectantes y con ganas de seguir enseñando el disco.

¿Hay presión con un lanzamiento así?

S: la ha habido, sin duda.

R: ya estamos tranquilas, pero nos pasaba eso de que estás muy nerviosa por algo que va a suceder y cuando llega ese día resulta ser en el que menos nerviosa estás.

S: ¡eso lo dicen mucho en las bodas! Nos pasa un poco así, pero lo importante es que el trabajo ya está hecho. Los nervios y

la presión están ahí cuando estás haciendo el disco porque te preguntas si gustará o no, porque tienes que tomar ciertas decisiones. Ahora nos centramos ya en defenderlo con la esperanza de que a la gente le guste. Nosotras confiamos, también porque el disco nos gusta.

La amistad vertebra el disco, aunque ya lo hacía en los demás. ¿Cuál es el matiz?

M: puede que los amigos en los primeros discos estuviesen ahí más para celebrar y para divertirse y, cuando la cosa se puso seria, y aunque es es cierto que algunos ya no están, de igual forma te das cuenta en muchos momentos de lo importante que es el hecho de que estén ahí para ayudarte. Y mira, no lo había pensado así hasta este mismo momento.

R: estamos aprendiendo muchísimas cosas sobre nosotras mismas charlando así.

M: al principio fue un momento clave de nuestra vida en el que nuestro grupo era, literalmente, divertirse.

R: no había conversaciones profundas.

S: ¡en los afters había conversaciones profundas!, lo que pasa es que luego no nos acordábamos. Pero sí, los amigos están en las buenas, en las malas.

J: estamos en constante cambio a medida que crecemos y eso también cuenta aquí.

¿Cuándo nace este disco?

M: nuestra forma de funcionar siempre ha sido la de ir haciendo canciones “escupiendo” lo que nos iba pasando, y

y desde que terminamos ¿Quién es Billie Max? hasta que hemos grabado este nuevo álbum, hemos estado todos estos años haciendo canciones.

S: no somos una banda de encerrarnos y sacarnos de la manga un disco conceptual o de encerrarnos en general para crear. Varía mucho la forma de hacer canciones, no todas se hacen por las cuatro en un local de ensayo, y sé que hay muchas bandas que prefieren trabajar única y exclusivamente así...

M: o casos en los que solo trabaja uno...

S: ...y se lleva las canciones al local. Aquí hay canciones hechas por las cuatro, otras entre dos, otras de forma individual. Este álbum ha sido el resultado de la elección, de entre unas treinta canciones, de unas cuantas que tienen en común eso, donde nada es para tanto. Por otro lado, cuando elegimos las canciones recuerdo decir a las demás: si las que se queden fuera las metemos en un disco, debería encantarnos. Y a día de hoy estoy convencida de eso: si nos ponemos con ellas sería también un muy buen disco.

R: para este álbum teníamos dudas con ciertas canciones que terminaron entrando por el hecho de que encajaban con el concepto del disco. Es decir, no eran peores o mejores que las demás, pero pegaban o tenían prioridad por esa razón.

Lo que sí parecía claro era contar con Manuel Cabezalí y con Víctor Cabezuelo en la producción. Resultado impecable.

J: ¡Pues ellos no se lo creen! Nos preguntaban que porqué les habíamos elegido a ellos, y les decía que porqué no.

Grabamos con ellos Madrid, Madrid, Madrid y la versión Cómo hemos cambiado para Disney+, y entre que aquello nos flipó mucho y que encajaban tan bien en el sonido al que queríamos llegar, es que ni nos lo pensamos. Son muy buenos músicos y encima son dos seres súper creativos, en lo personal también vamos en la misma línea... Y es que además somos cuatro y necesitamos personas que nos bajen un poco a tierra y que nos enfoquen un poco el camino porque a veces nos aturullamos con tantas ideas.

M: el hecho de que tengan y hayan tenido bandas ayuda mucho a entender todo esto.

R: con Víctor además ya teníamos una relación al haber compartido camerinos. Una de las cosas que más buscábamos con ellos era esas guitarras, ese sonido potente, rockero, ensuciando un poco todo sin dejar de sonar definido.

S: como dato curioso, en Filtro Valencia (de Ya dormiré cuando me muera) decimos eso de la contraportada del vinilo de Rufus, y nos referimos obviamente a Víctor.

Ahora es tendencia en el rock cantar de lo que a uno le pasa, pero es algo que vosotras habéis hecho siempre.

R: y las cosas que nos pasan han cambiado mucho, y con ellas han cambiado también las guitarras porque hemos ido ganando experiencia. El tiempo nos ha permitido ir

definiendo cómo queremos sonar, e igual en un tiempo sonamos a una cosa completamente diferente.

S: la primera guitarra eléctrica que yo he tocado en mi vida costaba 20 € sin ningún tipo de pedales, y ahora ya tenemos material algo mejor (risas). Antes tocar dos cuerdas a la vez me parecía algo súper loco y ahora pues mira. El sonido ha ido evolucionando en paralelo a nosotras, pero la naturaleza de la banda siempre ha sido el rock. No sabíamos cómo llegar ahí. M: siempre quisimos guitarras así.

R: recuerdo que decíamos eso de “¡Sandra, haz un acorde de rock!”.

Hablemos de El bosque, la canción que cierra este disco.

S: tal y como se ve en Mundo hostil, en Come aquí o también en el techno de la parte final de Con las chicas en Berlín No tenemos miedo a experimentar y nos hemos atrevido a ello porque estamos en ese momento de nuestras vidas. En El bosque, cuando elegimos el resto de canciones, vimos que tenía sentido y que además englobaba de forma natural e inconsciente el sentido del disco. Quedaba genial como moraleja final. Yo hice el camino de Santiago encontrando respuestas, que suena típico pero es así. Iba por los caminos intentando que la naturaleza me dijese algo y sí, me habló.

¡Os juro que no había tomado nada raro! Me dijo: es de día pero no puedes ver la luz del sol porque la están tapando los árboles

Luego llovió y esos árboles me protegieron de la lluvia. ¡Gracias, árboles! Toda persona tiene su lado bueno y su lado malo y todo en la vida ocurre para enseñarte cosas. Si vas por el camino observando y esperando que la naturaleza te dé mensajes, te los va a dar, y pasa lo mismo con la vida: si tienes la mente abierta, te dices a ti misma que vas a escuchar una canción y lo haces centrada para ver qué te quiere decir, igual así entiendes el significado. Si la escuchas de pasada no va a cambiar nada en ti.

M: englobaba muy bien el mensaje y es muy buena reflexión con respecto a las demás canciones del disco.

S: es un poco rara avis porque no tiene estribillo.

Mencionabais Come aquí, que entre sus muchos detalles nos recuerda incluso a sonidos como el de Delafé.

S: esto de meter por un lado trompetas, el trombón, que fue cosa a nivel composición de Juls y Raquel, era algo que nos apetecía y que ya veíamos venir en canciones del disco anterior como Omeprazol. Le da un rollo muy festivalero.

M: es, por así decirlo, el Paco y Carmela de este disco, una canción diferente con ritmos más “bailables".

R: Rapapá también entraría en esto.

M: llevábamos un tiempo con ganas de hacer algo parecido a un reggae.

A nivel estético vemos muchos cambios, incluida esa habitación en los vídeos.

J: con el concepto del disco queremos dejar claro que no entramos a juzgar qué sí es para tanto y qué no, pero sí queremos crear un espacio en el que nada lo sea. Es decir, que en el momento en el que estés en ese punto las cosas se relativicen un poco y duelan un poquito menos. La forma de simbolizarlo con una habitación, un espacio íntimo y recogido nos pareció guay.

Podría entenderse también como una llamada a la calma a canciones de otros discos de Ginebras.

R: en este disco lo que no hay es rabia, no hay por ejemplo un Alex Turner.

J: este disco es una reflexión en positivo.

Todas mis ex tienen novio cumple 7 años el 14 de junio. Son muchos años de hacer

muy bien las cosas y de gestionaros genial como banda.

R: tengo que decir que es la primera vez estos días que no estamos diciendo eso de “nosotras, que estamos empezando”. ¡Han tenido que pasar siete años!

S: han pasado muchas cosas en todo este tiempo, incluso una pandemia, que ha hecho que nos desubicásemos un poco a nivel temporal, pero es mucho tiempo, el suficiente también para hablar dentro y fuera de los camerinos con muchos otros artistas a quienes hemos pedido consejo o que directamente nos lo han dado sin pedirlo. También hemos contado durante un tiempo con una coach que nos ha ayudado mucho a paliar discrepancias, a

entenderlas. Además, después de tantos años cada una sabe cuáles son los puntos débiles de las demás y tratamos de evitar entrar ahí.

R: este tiempo también nos ha permitido conocernos mejor a nosotras mismas y eso ayuda a que nos acoplemos mejor. Que haya discusiones o debates significa que las relaciones están vivas. Nuestra coach, Virginia, decía que Ginebras también es caos, es explosión de emociones. Somos un grupo muy emocional.

Ahora se viene un verano y un otoño espectacular a nivel fechas.

S: tendremos muchos festis y luego vendrá ya la gira de salas. ¡Nos hace mucha ilusión nuestra fecha en Madrid en Noches del Botánico! M: ¡Hemos hecho sold out!

SELVAJES

Nos han confirmado por lo bajini que se vienen nuevas canciones de forma casi inminente, pero antes de las exclusivas que aquí no contaremos, los chavales se subieron al escenario de la Sala Villanos para seguir creciendo con El despegue (Indica Ent.) que, por cierto, puedes disfrutar también en directo gracias al show de presentación en la Moby Dick que han lanzado en forma de disco en directo.

Abonados al “lololó” festivalero, el puntito de intensidad que han ido añadiendo en los conciertos, junto con el desparpajo cada vez más necesario y descarado de Jaime (las canciones y el directo lo piden a gritos), están llevando a Selvajes a dominar poco a poco todos los palos. Puedes ser muy guitarrero, puedes evocar cantando a una movida más contestataria, pero la realidad es que lo que da sentido a todo son las conexiones, y en ello están, sacando petróleo con públicos que de inicio no son los suyos, algo nada sencillo cuando mucha gente suele optar por darse la vuelta o irse al bar de enfrente a tomar birras.

Bajo luces ultravioletas (y las demás), un sonido perfecto y una puesta en escena cada vez más trabajada en la que todo parece encajar, da la sensación de que el camino de Selvajes está marcado. De esto tendrán mucho que decir esas nuevas canciones con la formación ya súper asentada y los hábitos como banda asumidos.

Este bonus de ÁlexTJ es porque tenía que estar. ¡Es un fotón de photo finish, qué carajo!

RUSSIAN RED

Rojo Relativo es una velada con Russian Red, pero es otra cosa. Así define la artista madrileña su cabaret místico, su show rebosante de grandes clásicos del amor reinterpretados y entremezclados con canciones originales e icónicas como I hate you but I love you, que, por cierto, nos dejó llenito el corazón al mismo tiempo que despertaba una parte de nosotros mismos que lleva dormida ya más de una década. Lourdes, Russian Red, es en el Café Berlín (y pronto en El Molino) La Loca, la versión femenina en el Tarot.

La maravillosa performance, con la música como eje central, es la residencia itinerante ideal, tal y como dice Lourdes, para arrojarse a la noche, para fumar y dejarse envolver por el surrealismo amoroso, proyectando la sensación de improvisado musical en el que todo puede ocurrir Algunas de las reinterpretaciones formarán parte del álbum, Rojo Relativo Vol l, del que ya conocemos una primera pieza, Mentirosa, disponible en plataformas y también en el espejo de una puesta en escena de difícil comparación que se completa con Jimmy (líder de Cometa) a los teclados y viejos conocidos como Álex de Lucas (The Parrots), Luichi Boy (Cupido) y Raúl Santos. Entre contradicciones, pausas y preguntas sin respuesta, Russian Red mantiene especialmente atento al respetable, que con su media sonrisa no sabe si participar o no de un evento abierto, libre, en el que también cuenta, tanto como el acertado y vivo vestuario, la luz tenue, la tristeza, la belleza, la lucidez y también lo trasnochado.

Recita canciones archiconocidas, recupera clásicos musicales, pide la nota a sus músicos, habla con la mesa en cualquier momento y, en definitiva, expande su lenguaje más allá de los parámetros clásicos de los conciertos, explorando en tiempo real toda posibilidad de salirse del guion. La apuesta por lo íntimo, lo imprevisible, lo místico, tiene su origen en el recomendado y tan presente álbum Volverme a enamorar (2024, Sonido Muchacho), en unos años clave en la multidisciplinar trayectoria de Lourdes, quien además de debutar en cine como protagonista (Ramona, de Andrea Bagney, 2022) ha publicado el libro de poemas y fotodiario These words leaving my body Rojo relativo es, en definitiva, La Revolución, y que no quede una sola entrada a la venta para vivir este experimento no es algo casual

Café Berlín (Residencia Madrid)

18 de abril

23 de mayo

13 de junio

El Molino (Residencia Barcelona) 18 de abril

23 de mayo 13 de junio

DE LA LUNA

La Luna regresaba a Madrid este mes de marzo haciendo una pausa en su acertada y enriquecedora itinerancia, y montando su revolucionario campamento en la Taberna Garibaldi situada en el siempre vivo (y despierto) barrio de Lavapiés. Era el lugar y el momento ideal para que la persona encargada de poner imágenes a cada programa, Makeda, presentase su photobook en torno a la última gira de la banda Riot Propaganda Una imprescindible crónica visual que nos retrotrae en fotografías al intenso periodo entre mayo y noviembre de 2025, con paradas en Villarobledo, Iruña, Cáceres, Reus o Madrid, entre otros puntos rockeros del Estado.

Para esta ocasión, además de un nuevo recital iniciático de Peru Saizprez, era ley contar con el interesante testimonio del también fotógrafo Ibai Arrieta, responsable de maquetación de este libro, quien junto a Makeda y el guion siempre certero de Pablo Loriente consiguieron poner palabras a las imágenes, contextualizando la experiencia de vivir el día a día de una súper banda resultante de la unión de Los Chikos del Maíz y Habeas Corpus. La formación, nada acostumbrada a tener entre sus filas un elemento ciertamente extraño como un fotógrafo que capta imágenes dentro y fuera del escenario, asimilaron el sentido de este trabajo, proyectando y liberando la esencia de una forma única de vivir, de pensar y también de sentir.

Esta nueva Luna no pudo contar finalmente con el autor del prólogo del libro (editado, por cierto, por Desacorde Ediciones), el parlamentario Oskar Matute. Quien no faltó a su cita como imprescindible colaboradora fue la artista e ilustradora María Maquieira, quien inspirada por la novela que da nombre al programa, presentó un dibujo de bellísima factura con diferentes réplicas a modo de inesperado obsequio. María se inspiró en el siguiente pasaje de la obra de Tom Spanbauer:

Para quien conozca a Makeda desde hace ya unos añitos (como es nuestro caso), que la entrevista acústica de “su programa” sea a NoProcede es un win-win de manual. La banda madrileña, además de regalarnos algunos temas sin enchufe, se encargó de completar con más anécdotas de viajes y carretera en una tarde-noche de grandes titulares. Beltrán, junto al conquense Canorea, hicieron las delicias de una Garibaldi hasta los topes de la que prácticamente nadie se fue sin su copia de Riot Propaganda Tour 2025 Photobook y su cóctel molotov a juego. Este programa, junto a los más de cuatrocientos previos, se puede escuchar en toda plataforma de audio que se precie, y pocas cosas hay más valiosas que degustar a cada poco El hombre que se enamoró de la luna

Hoy todo es amor de

Nuestra primera vez viendo a unos viejos conocidos como Linze solo se puede resumir en elogios y en cosas positivas. Para poner en contexto, es necesario acudir al nuevo trabajo de la banda madrileña de rock and roll, titulado Hoy todo es amor (editado por Calaverita Records y producido por Luis de Oleza y Carlos Sennacheribo de Cora Yako). Sus diez canciones son perfectas, casi como un homenaje a la década que lleva Linze dando guerra, en las que además viajan de los sonidos setenteros a los más cercanos 90s, regando de matices pop 35 minutos de muy bella factura que te hacen entender eso que dicen de que la música no está en peligro de extinción.

El directo de Linze es de esos que no puedes dejar de ver, de esos en los que el necesario pestañear es una putada porque te pierdes cosas, empezando por una puesta en escena diferencial y un juego de luces que permite entender las diferentes potencias e intensidades entre las que se mueven los músicos,, con Víctor Perales a la cabeza y los cracks Carlos, Diego, Jose y Paul. Si te preguntas si el directo es más rock o más fuerte que el disco, pues mira, sí, como todo en la vida, y mola que sea así porque uno busca en este tipo de conciertos una revelación, y en este caso hay premio. No podemos elegir una canción, ni del disco ni del show, por respeto a las demás, pero nos quedamos con la actitud de una banda súper solvente (aura de bandón) y con el hecho de que ellos mismos no se crean lo vivido. El sold out en la Sala Villanos es una consecuencia de hacer las cosas especialmente bien, y lo decimos mientras suena Oyentes mensuales a todo volumen. Olé por ellos.

YORCH

YORCH es el pseudónimo, nombre artístico y proyecto personal a nivel musical del cineasta sevillano Jorge Naranjo. Han pasado casi cuatro años de su interesante segundo álbum Fabulonia, a medio camino entre la canción de autor, la luminosidad pop y una experimentación que se extiende ahora a una tercera referencia que camina hacia lo conceptual y en la que abraza detalles rock, posos folk e incluso retazos más propios del tango. Nos reunimos en Madrid para conversar sobre naipes, composición y también sobre el maldito e injusto síndrome del impostor, el mismo día de la publicación del disco Curso de armonía persecutoria.

Las sensaciones, al menos desde fuera, son muy buenas con este disco. Y estoy muy tranquilo además, porque el disco lleva tanto tiempo cociéndose que la sensación es de eso, de calma.

Ha pasado casi un lustro de la última vez que vivías un día así.

Haciendo cuentas, el disco anterior se publicaba en 2022 y este nuevo álbum se empieza a construir incluso un año antes. Es decir, cuando termino de grabar Fabulonia entro en una especie de crisis porque me sentía un poco atascado en lo armónico y también en lo letrístico, en la composición. A través de una amiga tuve la suerte de llegar a un curso de composición que llevan a cabo en la Escuela de Escritores, que lo lleva Miguel Marcos.

Llegué allí sin expectativas, y en ese curso nos obligaron a buscar letras en sitios en los que no estoy acostumbrado a buscar, con márgenes de una semana, y también me obligó a buscar armonías de otras formas, a investigar un poco. Ahí me sentí un poco más incómodo porque yo no tengo solfeo, pero empezaron a surgir canciones que hoy están en el disco. Incluso ahí surgió su título, esa pelea con la armonía generó de forma natural el concepto. Otras canciones vinieron más tarde e iba a tocar producirlas. Entramos entonces por vez primera en el estudio de Paco Loco en septiembre de 2023, y luego accedimos a la aceleradora de proyectos de la Fundación Paideia, la cual nos permitió estar unos cuantos meses trabajando en el disco y volver sobre las canciones grabadas un año antes para añadir vientos, teclados, coros, armonías, pianos... Es decir, un año después coloreamos, y ya en 2025 nos pusimos con las mezclas únicamente en los huecos que tenía Jordi Gil (Sputnik Recording) y los que tenía yo. El disco se ha pensado muchísimo y ha salido ahora, en 2026. Te diría que es el que más he pensado, pero también te digo que en este caso considero que ha sido algo bueno, positivo. Y de ahí que yo esté tan tranquilo, cerrando ya el proceso. Munchausen y La décima son dos de esas canciones que salen del curso, y es curioso lo diferentes que son. Hubo siempre una idea de que estas can-

ciones tenían que meterse en sitios diferentes a nivel sonoro, intentando no perder la coherencia y la personalidad. Estaba muy presente el objetivo de no perder identidad en la búsqueda de otros espacios sonoros. Cuando entras en un estudio como el de Paco Loco por segunda vez, con las canciones muy desnudas (estaban grabadas con la acústica, un poquito de teclado y voces) y ahí se empiezan a trabajar, a sabiendas de que Fiestas de bailar iba a ser más pop, Munchausen iba a ser rockera o que La décima iba a tirar más hacia el folk. Pero sí es cierto con respecto a esta última que es a Paco a quien se le ocurre grabar con un dobro que grabó Laura Solla, quien grabó además todas las guitarras del disco. Al respecto del curso, Munchausen surge de una investigación sobre la figura del narrador poco fiable (que se da en la película Las aventuras del barón Munchausen); y la figura poética de La décima la descubro gracias a Miguel.

Las canciones, por regla general, son muy gráficas, véase Fiestas de bailar, que por cierto tiene un toque muy Nacho Vegas.

Nacho me gusta mucho, y aunque intento huir de ese sitio porque al principio estaba muy pegado al sonido “nachoveguiano”, el sitio está. La cinematografía me lo comenta mucho la gente y me gusta porque el cine, el guion y la dirección llevan en mí muchos años. Me vine a Madrid hace veinte años a

estudiar un máster de guion, y ya antes había hecho cortos.

Hablando de Madrid, hay muchas referencias a la ciudad también. Es quizás el disco más madrileño que he hecho. La canción Madrid capital va obviamente sobre la ciudad, y Tequila rosa es un paseo por el Madrid nocturno. Al respecto de esta última y volviendo al tema cinematográfico, hay un single que sacamos hace unos años, Interior exterior, que es una especie de guion en Sevilla, y hay un tipo de que se llama Juan que sale a pasear por allí y le suceden cosas. Mi sensación es que vuelvo en Tequilla rosa a recuperar a este personaje, al que le siguen pasando cosas pero en Madrid. La capital está tan presente que incluso en La décima nombro la calle Santa Isabel, que no deja de ser mi casa. Creo que le debía un poco de cariño a la ciudad en un disco, aunque curiosamente se ha terminado grabando en El Puerto de Santa María y se ha mezclado en Sevilla.

¿Las colaboraciones llegan antes o después de las canciones?

Como el disco tuve tanto tiempo para pensarlo, nos permitió también contar con ellos, aunque fuese al final. Es verdad que lo de Quentin Gas en Sevillana a mi padre siempre lo tuve en la cabeza, aunque a Paco Loco no le gustaba la idea, al ser una canción tan personal e íntima. Pero yo sabía que la canción necesitaba un flamenco que yo no tengo. Paco acertó en todo y contó con un pianista de San Fernando, Rafa Foncubierta, que grabó ese pianazo muy rollo copla, tanguero. Y la colaboración con Nat Simons surgió también un poco después, tanteándola aprovechando que Laura Solla toca con ella, y lo mismo ocurrió con la voz de Irene Escolar, ya que en Tequila rosa faltaba algo y tuve la suerte de que ella dijese que sí, dando un color y una textura alucinantes al resultado final.

No te esperas su voz, al igual que no te esperas esa parte coral increíble en Munchausen. Es un coro de niños, fruto de otra idea de Paco Loco. ¡Aquí falta un coro de niños! Era algo curioso porque no es una canción especialmente amable, pero nos fuimos a un colegio que hay muy cerquita, Paco se llevó su equipito y así salió.

¿Y cómo conectan tantas cosas tan bien hechas pero tan diferentes con los naipes?

El disco y yo, como ya habrás podido comprobar, hemos pasado por muchas fases, incluso una muy importante en la que yo decidí sacar este disco bajo un nuevo nombre artístico, e incluso me planteé cambiar el título del disco. Al final,

una crisis nos devolvió al camino. Estábamos trabajando incluso con una diseñadora con la que había trabajado anteriormente, pero sentí que nos estábamos equivocando. Entonces apareció Lunar Discos y otras cosas, decidimos volver y en esa línea le dije a Ezequiel Barranco (que había hecho la portada de Interior exterior) de forma instintiva que este disco pedía jugar con las cartas, algo cercano al tarot, a los naipes... Hice algunas pruebas, se las pasé con alguna idea que yo tenía, y luego ya fue su cabeza la que generó todo, tan solo con la premisa de que la numeración de la carta debía corresponderse con el número de corte de la canción en el álbum. En algunos casos hizo cosas incluso más profundas de lo que inicialmente proyectaban las canciones, cargado de mucho simbolismo.

La portada de Sevillana a mi padre tiene el Puente de Triana de fondo, con un jarrón del Monasterio de la Cartuja y unas azucenas que florecen, como de renacimiento, porque tienen que ver con el perdón. Es una cosa increíble y conectamos mucho en todo esto Ezequiel y yo, y le pedimos que hiciese todas las portadas aunque no todas las canciones llegasen a ser single. Cada canción tiene su carta, algo que esperamos tener en físico.

Este álbum supone el final de un ciclo y obviamente un comienzo también. El fin de ciclo puede suponer muchas cosas, y lo hablaba con José Luis de Lunar Discos: yo siempre voy con la sensación de que ya está, que ya no haré más discos, que tengo muchas cosas que hacer, que el cine y lo audiovisual es muy absorbente.

He publicado tres LPs, un EP, varios singles... Pero José Luis dice eso de: los artistas siempre decís lo mismo y al final seguís Tengo precisamente eso en la cabeza, pero esa sensación de fin de ciclo no me la puedo quitar, quizás tan solo es un fin de ciclo vital porque cumplo 50 años en octubre y puede que estén pasando cosas. Y luego está muy presente desde el principio ese cierto síndrome del impostor, el síndrome de haber llegado tarde a esto. Tengo presente que mi primer disco lo saqué prácticamente con 40 años, con algún conocido diciéndome que a dónde iba yo sacando un disco con esa edad. Me considero un tipo sensible y a mí esas cosas me afectan, tengo mucho sentido del ridículo, del pudor... Luego me lo paso muy bien, no me paraliza, hago las cosas. Luego las cosas pasan, tienes a un Pablo Camuñas en tu equipo, un sello como Lunar Discos detrás, ves que las canciones van funcionando y te das cuenta de que es algo más tuyo que real.

AAGORAPHOBIA AGORAPHOBIA GORAPHOBIA

UN VERMÚ SOÑADO EN

Una entrevista de Clau de Bartolomé Fotografías: Alejandro M Lago / ExpoRock

El pasado 14 de marzo tuvo lugar en la ciudad de A Coruña la primera edición del festival ExpoRock, cerrando con un balance de más de 4.500 asistentes que, además de disfrutar de una jornada marcada por artistas consagrados del panorama musical nacional e internacional, también contaron con una ruta motera, un mercadillo vintage y los habituales foodtrucks para amenizar la espera entre actuaciones. La banda encargada de dar el pistoletazo de salida fue Agoraphobia y, como no podía ser de otra forma, aprovechamos la ocasión para charlar con ellas acerca de su nuevo disco y sus planes a corto plazo. No en vano, su concierto fue la carta de presentación de Kamizake, un álbum fraguado a fuego lento y publicado en febrero de este mismo año. Su trabajo anterior, Unaligned, vio la luz en 2019, motivo por el cual han sido preguntadas muchas veces a lo largo de estos años: “nos han preguntado incalculables veces que cuándo íbamos a sacar disco y la siguiente pregunta siempre solía ser si seguíamos en activo como grupo”, comenta Paula, batería, entre risas.

Lo cierto es que durante estos años, la banda no ha dejado de tocar en salas y festivales, pero vivimos en un mundo marcado por la inmediatez y eso ha hecho que les planteasen ese tipo de cuestiones. A pesar de ello, tenían claro que querían hacer las cosas a su manera y bajo su propio ritmo: “los primeros discos fueron muy seguidos y los hicimos prácticamente sobre la marcha, entre giras, sintiendo un poco de presión y, aunque trabajamos bien así, con este álbum quisimos darnos tiempo para experimentar y descubrir lo que realmente queríamos hacer”, apunta Sabela (guitarrista de la banda).

Ese tempo propio se ve reflejado también en la época en la que ha salido el disco: “nosotras nos marcamos nuestro propio deadline; así como otras bandas se plantean publicar sus trabajos a tiempo para ser contratadas en los festivales de ese año, en nuestro caso quisimos liberarnos también de esa presión”, dice Lucía, bajista de la formación. “Este disco es mucho más experimental, empezando por la manera en que lo compusimos”, apunta Susana (vocalista) y continúa: “hay canciones que parten de bases electrónicas y, a partir de ahí, desarrollamos el tema, y otras que parten de jam sessions; en cuanto a las letras, hablamos de lo que pasa ahora mismo: de cómo nos sentimos en la época que nos ha tocado vivir, de que el mundo va como el culo, de cómo dirige el mundo gente sin escrúpulos…”. “Justo Susana se fue a vivir a Madrid cuando empezamos a componer el disco, así que nos lo montamos para quedar en casa de Lucía los fines de semana que ella podía venir y la verdad es que hicimos todo el proceso desde el disfrute”, comenta Paula.

El largo recorrido de Agoraphobia nos permite, en este punto de la entrevista, hacer valoración de cómo ha ido cambiando la escena musical, sobre todo en cuanto a festivales se refiere, desde sus inicios: “se nota algo más de presencia femenina en los festis. Hay más bandas de tías, pero faltan más cabezas de cartel”, comenta Sabela. Como mujeres, a pesar de tener claro su mensaje y de que su puesta en escena es poderosa, Susana comenta que, en ocasiones, han llegado a cuestionarse: “a la mujer se le exige tanto siempre, que tendemos a darle mil vueltas a todo, aunque cada vez nos importa menos”, indica Susana. “Hace diez años no teníamos la seguridad que tenemos ahora mismo. Ahora es diferente, la experiencia nos ha ido quitando inseguridades sobre el escenario”, comenta Paula. “Estamos haciendo lo que nos gusta”, añade Sabela. “Hace años igual tocábamos alguna canción con la que no acabábamos de estar cómodas; ahora, en cambio, cada vez hacemos más lo que nos define y nos mola y eso ayuda muchísimo”, dice Susana.

En cuanto al buen momento de la música hecha desde Galicia, todas coinciden en que estamos en un punto en el que se ha conseguido darle importancia a la calidad musical por encima del idioma. Susana, afincada en Madrid, ha podido comprobarlo a lo largo de estos últimos años: “artistas como Grande Amore, que canta en gallego, consigue llenar salas”, apunta. Y Paula añade: “las cosas cuando se hacen bien hay que decirlo y, ahora mismo, estamos viviendo un momento dulce en el que se reconoce que la música que se hace desde aquí está bien hecha y, además, la variedad es enorme”. Ellas son también un buen ejemplo de que la música no tiene fronteras y de que no es necesario cantar o componer en gallego o castellano para que la música con sello “made in Galiza” sea reconocida y valorada, ya que sus canciones están en inglés: “esto se debe a que la mayor parte de la música que escuchamos está en ese idioma, con lo cual para nosotras es algo que sale de forma natural cuando componemos”, indica Susana.

Los planes de Agoraphobia a corto plazo son seguir presentando el disco en salas y festivales, aunque sin la presión añadida que suele conllevar cerrar fechas. Y sus sueños como banda pasan por cuestiones puramente realistas: ninguna de ellas habló de lujos o de tocar en grandes recintos; Susana, por ejemplo, desea que si, en el futuro, es madre, pueda conciliar su profesión con la maternidad sin ser cuestionada, entre otras cosas, y Paula sueña con que que su música dure muchos años para poder seguir haciendo lo que más les gusta.

Durante su concierto, pudimos ver que entre el público también había muchas niñas y niños observándolas bajo una total fascinación; hasta hace unos años, era muy difícil contar con referentes femeninos Hoy, gracias a bandas como Agoraphobia, las próximas generaciones pueden nutrirse de artistas como ellas y empaparse de su ejemplo dentro y fuera de los escenarios

El festival mantendrá sus citas más esperadas: por un lado, la gala de los Premios Estación Podcast, que reconoce a algunos de los mejores proyectos del panorama del podcast en español y, por el otro, la Podcastón, la maratón de creación sonora dirigida a jóvenes de entre 16 y 30 años en la que hasta 20 seleccionados participarán en la producción de la primera ficción sonora de Estación Podcast, desarrollando desde cero el guion, grabación y diseño sonoro gracias al apoyo de Carné Joven de la Comunidad de Madrid Por si fuera poco, este año se celebrará la segunda edición de Estación Podcast Music, un interesante espacio dedicado a la relación entre podcast, música y creación sonora

Estación Podcast, el festival iberoamericano de creación sonora que se celebra cada año en Madrid (y cada vez más ciudades) y reúne a creadores, productoras, plataformas y oyentes en torno al mundo del podcast, está a puntito de celebrar su quinta edición Como en las anteriores, el evento combinará grabaciones en vivo, encuentros con creadores, talleres, mesas redondas y actividades pensadas tanto para el público general como para profesionales del sector. Esta vez, además, el festival amplía su presencia en la ciudad con actividades durante todo el mes en distintas localizaciones de Madrid, aunque el grueso de la programación se concentrará del 19 al 23 de mayo en Serrería Belga, que volverá a ser el principal punto de encuentro.

El jueves 21 de mayo se dará uno de los momentos cumbre de esta edición de Estación Podcast, al estar dedicado especialmente a la vertiente profesional del festival, con una jornada centrada en talleres, charlas y espacios de networking pensados para profesionales de la industria del audio y creadores que buscan desarrollar sus proyectos. Más allá de todo esto, y a falta de conocer el cartel al completo, confirmados son ya grandes programas como El sentido de la birra, Las auténticas señoras de la calle Lista, Rímel y castigo, Pijas marrones o El cactus entre otros Además de la Serrería Belga como corazón del festival, esta edición contará con sedes satélite como el CentroCentro Cibeles, el Palacio de la Prensa, la Sala Clamores y el Siroco Club

Casi todo el evento será de acceso gratuito hasta completar aforo a excepción de las actividades que se celebrarán fuera de Serrería Belga.

Cada sesión se grabará en audio y vídeo para su posterior disfrute en plataformas digitales.

SON Estrella Galicia presentó en el Mercado de los Mostenses, con Hinds en riguroso acústico, su nueva temporada de conciertos, reafirmando los pilares que han definido su trayectoria desde hace algo más de quince años: el apoyo a las salas y el impulso al talento, además del plus de abrirse al mundo. El foco está puesto en las salas como espacios fundamentales para el desarrollo artístico y también lo está en la ruptura de los formatos clásicos, sin duda la clave para cambiar la forma en la que vivimos la música. Seguirán combinando artistas consolidados con emergentes y, por ello, es genial encontrarse en la agenda (disponible al completo en DICE) a Alizzz, Gift, Teo Lucadamo, Juana Molina, Buenos Vampiros o Black Country, entre otros. Los directos se darán en ciudades como A Coruña, Barcelona, Bilbao, Granada, Lugo, Madrid, Ourense, Oviedo, Santander, Santiago de Compostela, Valladolid o Vigo, y se extenderán desde este mismo mes de abril hasta bien entrado el otoño.

Este encuentro tan especial entre medios y colegas de la industria permitió que pudiésemos ver por primera vez (ojalá tener el don de la ubicuidad) a Hinds, en un formato poco habitual haciendo honores a la propuesta de la cervecera. Carlotta y Ana siguen haciendo flipar a propios y extraños con Viva Hinds, un trabajo brillante que cumplirá dos años en septiembre, que luce como el primer día y que va poniendo al fin en su lugar a una formación icónica de nuestra escena tras quince años de trayectoria e infinidad de hitos a nivel internacional.

Modelo de Respuesta Polar, el reconocido y añorado proyecto liderado por Borja Mompó, vuelve al presente, y lo hace además con Una ilusión, una canción de más de seis minutos que sirve para homenajear el décimo aniversario de Dos amigos. Dicho álbum marcó irremediablemente a toda una generación rendida a lo alternativo que sigue haciendo suyas sus intensas y, por momentos, sobrecogedoras letras, y que hoy celebra la vuelta de una de sus bandas favoritas muchos años después de verles en todos los escenarios imaginables. Nos tomamos un café con Borja en el entorno de Plaza de las Salesas, en pleno centro histórico madrileño, para charlar y agradecer.

Esta vuelta nos ha sorprendido para bien. Celebrando lo inesperado.

Estoy muy feliz, siendo honesto. Hace unas semanas, cuando volvía al estudio para grabar Una ilusión yo mismo me di un tirón de orejas porque es algo que me quemaba por dentro. He estado súper cómodo estos años en mi faceta más folkie, me ha gustado mucho, he aprendido más, me he rodeado de gente muy chula y a nivel compositivo me ha colocado en otro lugar. Pero es cierto que con la banda me siento especialmente arropado, con desarrollos instrumentales que a mí me gustan mucho y me permiten jugar con otras cosas en las que creo que estoy más dentro que en la figura al uso de cantautor. Que luego es verdad que las canciones salen del mismo sitio, pero esto, insisto, me hace muy feliz.

¿En estos años de pausa algo se activa nuevo o más bien algo que ya estaba?

Tiene que ver quizás con algo más personal, como ocurre con parejas, proyectos... No sabes por qué cortas o qué tienes que darles o qué necesitan. Yo he pensado cada día en Modelo de Respuesta Polar desde es el mismo momento en el que dejamos de tocar. Absolutamente todos los días, de la misma forma que he pensado en personas, en amigos. Para mí Modelo siempre ha estado latente, y eso ha hecho que cuando he vuelto, la sensación era que no había pasado el tiempo y a la vez que ha pasado mucho. Han cambiado miembros, entiendo que no para todo el mundo la banda es lo que es, pero yo he pensado en ello todo el tiempo. Ahora me reafirmo, porque hemos sacado una canción, la gente y los medios nos habéis dado apoyo desde el principio, porque hemos armado la gira con gente (promotores, sello, management) que siempre ha estado ahí y que se alegra de que hayamos vuelto. Quique Medina, por ejemplo, que organiza La Pérgola en Valencia, siempre ha estado presente y nos quiere allí, y así con todos. Ha sido juntarnos como banda pero también juntarnos con la gente que la rodea. A esto hay que sumarle que el Dos amigos fue una realidad gracias al crowdfunding, entonces es como una triple voltereta moral el hecho de volver haciéndolo con un disco que era colectivo, que nos ayudó a dar un saltito más y que también generó esa comunidad.

Dos amigos nos marcó a muchos, para la comunidad, Modelo ha seguido ahí en sus canciones y en lo que hacían sentir. Yo no me escondo, me dedico a escribir y mucho es sobre mí y lo que me rodea. Utilizo la escritura para sacar cosas, para proyectar u ordenar, y este disco sirvió para todo eso en aquel momento, pero por mil movidas fue algo que conectó mucho con la gente y, como siempre pasa (y a mí también me ocurre), hicieron suyas las canciones. Y esas personas no piensan en mí, gracias a Dios, piensan en ellos, en su chica o chico, en sus colegas. Yo hago mías canciones de Antonio Vega, por ejemplo, y me pongo a llorar porque pienso en mis movidas. Dos amigos conectó, suena además muy bien porque lo grabamos con Ricky Falkner, lo mezcló Luca Petricca quien además mezcló esta nueva canción... Fue una confluencia de cosas que hizo que ese disco funcionase tan bien.

¿Una ilusión nace o se hace?

Con los años me he ido dando cuenta de que nunca paro de escribir y tengo muchas canciones, unas más desarrolladas y otras menos. Las voy archivando con el tiempo sin darle muchas más vueltas, y las retomo con el tiempo, poniendo como único listón de exigencia eso mismo: el paso del tiempo. Las retomo como si no fueran mías, cuando pasan cinco meses de haber

grabado una canción ya se te ha olvidado, y de esta forma la puedes escuchar con perspectiva y así poder decir si es buena o mala. Si la haces por la noche, quizás esa misma noche te parece la hostia y a los tres meses igual ya no, y por eso tengo mucha canción que solo ordeno cuando me cuadra un disco o un EP, un encargo. Entonces cojo lo que tengo y pongo orden. Cuando volvimos, hablando con Manuel Notario (manager) me dijo: hagámoslo bonito, hagamos algo inédito, ¿tienes algo?, y yo le dije que siempre tengo algo, soy camello, siempre tengo algo para ti (risas). Entonces me voy a casa y no tengo que componer ad hoc para eso. De forma intuitiva, sabes además, de todo lo que tienes, qué es lo que es para este momento. Yo sabía exactamente lo que quería, si volvía con la banda quería algo muy concreto, que es volver a refugiarme en la no urgencia, en los desarrollos, en una cosa más reposada, más densa, menos hit. Quería moverme en esos parámetros, y el embrión de Una ilusión quizás sea de hace unos dos años, esperando su momento desde entonces.

Encaja muy bien la canción para dar conciencia del disco. Una ilusión es el grupo, es esa gira, es esa ilusión de ver en el horizonte qué va a pasar dentro de un año. De eso precisamente habla la canción.

Esto os va a llevar además a salas importantes en diferentes ciudades, en un contexto de escena muy diferente.

Esto también fue objeto de debate interno, y en cualquier caso necesitaremos ayuda de los medios a todo trapo (risas). Nos preguntábamos si debíamos hacer todo este esfuerzo sin hacer salas así. Una de mis favoritas de todas partes es la Sala El Sol, pero había que elegir entre poner en marcha la maquinaria para venderlo todo lo más rápido que se pueda en salas así, o ponernos un año pico y pala a trabajar esos espacios importantes. Si luego no conseguimos venderlo todo no pasa nada, pero si de repente cuadra que con todo esto se une gente nueva que quiere vernos, pues mira, va a poder entrar, va a caber. A estas alturas, tal y como va el ritmo de ventas, la Sol ya estaría sold out, y ahí se acabaría todo. Quizás incluso ni estaríamos haciendo esta entrevista, y sería una puta pena. Que ha sido nuestro manager el que ha insistido en tener más ambición, eso también es verdad, porque si lo hacemos, lo hacemos bien. El arranque ha sido bueno y ojalá se una mucha gente nueva.

Qué se va encontrar la gente como nuevo material que adquirir. Va a salir este single en un vinilo de 7 pulgadas junto a otra “rareza” en forma de canción de aquella época, y una versión en

acústico de Dos amigos No nos apetecía una reedición al uso porque no estamos hablando de un disco que se haya publicado hace 40 años, pero sí nos apetecía hacer un homenaje que tuviera que ver con este motivo del aniversario.

A partir de este punto, tu otro proyecto se pausa hasta nuevo aviso. Supongo que, como vengo haciendo toda la vida, me costará organizarme bien. No sé en qué punto se va a quedar cada cosa porque como decía antes, en estos meses me di cuenta de que no tenía que haber dejado diluirse tanto tiempo a la banda. Por ello me voy a poner un poco las pilas, porque con el tiempo, con la perspectiva, te das cuenta de todo el curro que te has pegado y al final, que uno suele tender a ser pesimista con respecto a lo conseguido,

te das cuenta de que sí has conseguido cosas. Que has editado discos, que tienes tu público, y que esto debe servir para querernos más a nosotros mismos. Esto merece que yo le preste el trabajo y la atención que requiere para darle continuidad. En su momento, pandemia mediante, era una tesitura complicada, pero hoy creo que la apuesta es Modelo, y que la parte más folk se irá viendo. Será una decisión para tomar pronto.

El entorno del grupo agradece en cualquier caso este rumbo con la banda. Es que además muchos músicos pueden tocar con más gente, algo que yo no he podido hacer porque sé hacer bien lo mío, pero lo de los demás... Me encantaría haber podido vivir 100% de la música tocando en cuatro bandas, pero no puedo.

Soy frontman y tengo una bala, o un par con mis canciones. Por ello, cuando volví a llamar, la gente se puso muy contenta. Por otro lado, en Modelo siempre ha habido movimientos internos y en ese sentido he aprendido que es algo bueno para el grupo, para las canciones. Con el tiempo te das cuenta de que mola, y precisamente gracias a esto está con nosotros Carlos, guitarrista de Bernal, que se crio con estas canciones y que además se quiere dedicar a crear material para bandas y gracias a él tenemos el vídeo en plano secuencia de la nueva canción. Yo le he dado alguna directriz pero ha hecho algo increíble junto a Jaime Rodríguez. Sin ser un experto en nada, intento poner una mínima pauta y dejarme guiar por los que saben. Y esto implica también cuándo debe salir el nuevo sencillo.

Comic Sans

TODAs

LAS COSAS

QUE NOS SALIERON

MAL

ción que cierra el disco: Estos no son los droides que buscáis, algo más de tres minutos para sacar el necesario punto humorístico (porque no queda otra) a la lamentable precariedad musical, por ir tocando todos los palos criticables de la sociedad en la que intentan sobrevivir bandas como Comic Sans. No es necesario que te mole una banda concreta para que este disco te llegue bien adentro, tan solo necesitas ser el típico loco musiquero que busca canciones que se van envenenando a sí mismas, con ese punto de rabia y con el gusto que da poner, por ejemplo, Cosas que salen mal a toda hostia apuntando a la ventana por si pasa tu ex De banda influenciada a banda influyente se ve que solo hay un paso, y mola que los chavales lo estén consiguiendo Esto sí ha salido bien

Dicen las buenas y malas lenguas que se han propuesto liderar la escena midwest emo nacional y que con Todas las cosas que nos salieron mal lo van a conseguir Lo cierto es que esta tercera referencia Bcore de la banda donostiarra Comic Sans es un paso adelante firme, que recuerda por sus guitarras avasallantes a formaciones legendarias del sello y al punk pop (llámalo post si quieres) imperante en nuestra música. Todas las canciones llevan consigo una interesante carga instrumental, muchos puentes coherentes, muchas notas alargadas con un fin, muchos punteos que hacen de solos sin necesariamente serlo y, en general, muchas explosiones a pesar de intros amables como en la descomunal He descubierto mi silla favorita. Si este álbum es de verdad una especie de álbum maldito para que los chavales vuelquen sus frustraciones a golpe de riffs loquísimos, baterías de frenopático y bajos pesadísimos, bienvenido es a una escena en la que ir de duro suele ser más postureo que realidad. Godzilla Vs Rayquaza quizás resuma todos los puntos fuertes de este álbum, con la crítica social y el desempleo como pantalla a incendiar. La referencia a Blink, o al menos la más clara, se la lleva la can-

CONCIERTOS DE PRESENTACIÓN

16A - Málaga / CSA Las Vegas (+ Bernal + Vis Viva)

17A - Granada / Rockanrolla (+ Bernal)

18A - Murcia / Costera Sur

23A - Donosti / Dabadaba (+ Bernal)

24A - Pamplona / Txintxarri (+ Bernal)

2M - Barcelona / Sala Vol (+ Garbí)

15M - León / Babylon (+ Memocracia)

16M - Madrid / Sala El Sol (Asilo Fest)

29M - Copenhague / Nasty Cut Fest

6J - Zalla / Udaberri Azidoa

12S - Zaragoza / Arrebato (+ Bernal)

19S - Vigo / Sala Radar (+ Bum Motion Club)

20S - A Coruña / Malavida (+ Bum Motion Club)

destrozando el Teatro Eslava

Decían Luis y Carlos en su entrevista para Sold Out del número de marzo que estaban tan atareados en la producción del concierto en el Teatro Eslava para presentar Mil pequeños cortes (Ernie Records) que no les había dado tiempo ni a ponerse nerviosos Lo cierto es que tras su apabullante show en el mítico teatro casi parecían la banda residente del lugar, con un aforo al límite de la supervivencia y con peña saltando por los aires desde la primera canción. Es evidente que este nuevo disco es un paso adelante para unos chavales que, no obstante, han ido quemando todas las etapas posibles en las salas de la capital a base de guitarrazos, por lo que esta plaza era el siguiente paso natural. Entre el público se lo gozaban, como los que más, peña de bandas como Karavana o Vangoura, mientras que arriba en medio del caos la banda contaba con la gente de Nadie Patín para llevar al directo de forma inmejorable esa descomunal versión “planetaria” de estudio de Espíritu olímpico. Medios colegas como Mercadeo Pop o Rock Total fliparon tanto como nosotros de un show para recordar una y mil veces a las generaciones venideras.

Las bandas de guitarras son tendencia y estos chavales son uno de sus máximos exponentes Por ello, entendemos que muchas bandas vean en ellos un ejemplo a seguir de mucho curro, constancia y todavía más curro para conseguir llegar a grandes públicos con grandes hits como Barcelona, Pesadillas o 400 días de verano. Si no quieres perdértelos (o si quieres repetir), este 24 de abril estarán en la Razzmatazz 3 de Barcelona, y un día después visitarán la Sala López de Zaragoza.

La vida extraordinaria

Ahora sé que la nada lo era todo y todo era ceniza de la nada, decía José Hierro en su poema Vida. Y entre esas dos nadas, está todo, ese todo que contiene el amor, la pérdida, el deseo, la niñez, el hambre y la desolación. ¡Y la amistad! Blanca y Aurora, Carmen y Malena, son amigas y quien tiene una amiga, tiene dos vidas.

Con una estructura atípica, cargada de soliloquios, y con la presencia perpetua de un violín y un piano que hablan, desde el mismo lugar que las protagonistas, se ejecuta, con una técnica casi quirúrgica, el texto que escribió Mariano Tenconi Blanco hace una década y que es tan valiente como atravesador Es la invitación a un viaje, a un viaje alucinante al centro de la intimidad de dos mujeres, de sus deseos y de sus recuerdos, de la traición y del amor más profundo, de la mano tendida a una amiga que duda o que sufre o que te necesita y tú lo dejas todo para reunirte con ella

ABRIL

8 AL 19 - MADRID - TEATROS DEL CANAL 24 & 25 - GRANADA - TEATRO ISABEL LA CATÓLICA

MAYO

8 - LOGROÑO - TEATRO BRETÓN 9 & 10 - PAMPLONA - TEATRO GAYARRE 15 & 16 - VITORIA - FÉLIX PETITE

JUNIO

6 - ALICANTE - TEATRO PRINCIPAL 12 & 13 - LAS PALMAS - TEATRO CUYÁS

En La Vida Extraordinaria se nos desvela la intimidad contada en primera persona, el pulso dramático de dos actrices en estado de gracia que nos hacen partícipes del anhelo de vivir, incluso cuando la vida humana es tan frágil, tan poco probable La voz en off de Alicia Borrachero nos lo recuerda, qué milagro es vivir ¿Os dais cuenta de lo azaroso de que estemos aquí en este preciso instante? Carmen Martín Gaite ya nos advertía que lo raro era vivir y Borrachero, acompañada su voz de unos maravillosos visuales, nos recuerda que, ya sea un Dios o las leyes de la física, ha surgido este mundo y no otro, pero es un mundo frágil, como nuestra vidas, que puede ser aniquilado en cualquier momento

Mirar por la mirilla en la que te coloca un patio de butacas, da al espectador, en este ocasión, la oportunidad de presenciar eventos (extra)ordinarios de la vida de estas dos amigas: el primer beso, el primer orgasmo, la pérdida de papá, la pérdida de mamá, la pérdida de un hijo, la pérdida de un amor, las cartas que escribimos cuando no sabemos qué nos pasa, las cartas que escribimos cuando somos conscientes de lo que nos está pasando Los poemas que nos descargan de lo que traemos en las entrañas, que nos permiten vivir ésta y otras vidas

Una factura técnica impecable, destacando un diseño de iluminación que sirve como caleidoscopio, y un espacio sonoro, protagonizado por la música en directo y una escucha milimétrica entre las actrices y los músicos redondean esta propuesta, que estará sobre las tablas de Los Teatros del Canal hasta el próximo 19 de abril (y con todo vendido, por cierto) y de gira por diferentes ciudades españolas en los próximos meses Porque una vez haces el amor, el amor queda hecho

EXTRAÑOS PASAJEROS

Ambientazo y muy buenas vibras en la noche más esperada para Extraños Pasajeros, que en una animadísima Copérnico presentaron al fin su esperado álbum El club de los fugaces (Beatclap) Desde el generoso escenario, en el que había incluso coristas, se hizo un repaso por unas canciones con apenas días de vida que se encargaron de emular la misma noche en la que se desarrolla este nuevo trabajo La realidad es que el directo de los madrileños es mucho más fresco y divertido de lo que uno podía esperar, entre ensoñadores solos de teclado y guitarras tan enérgicas como rebeldes que arrebatan, por momentos, el perfil aparentemente amable del show

Cierto es que canciones como El final, con guiño incluido a los Vengaboys, ayudaron al ánimo de un respetable ya de por sí especialmente agitado y con ganas de celebrar estribillos de hitazos como el de No drama o el de la extremadamente pegadiza Camino corto ¡Qué buena decisión que inicie el disco!

Este concierto marcado en rojo, incluso en nuestro propio calendario, también tuvo (como podéis observar en alguna fotografía) colaboraciones inesperadas, entre la que destacamos al gran Willie Hot de La Pesca en Sizigia. El exNebraska no iba a dejar pasar la ocasión de poner también voz a este club de los fugaces nada casual en el que toda sensación y experiencia nocturna fue compartida, cómo no, en una noche cualquiera que quizás también fue la más especial a pesar de estar todavía iniciándose. Llamadlo euforia breve, una llamada a la pausa o una pizca de nostalgia bien llevada, pero hay algo en el directo de Extraños Pasajeros que te hace volver a casa contento Y ese don da hoy más sentido que ayer a un álbum que merece ser disfrutado en su totalidad por su elenco de matices y sonidos Y que se nos haga de día

Al cierre de esta publicación, Extraños Pasajeros confirmó su presencia en el Cooltural Fest de este año ¡Es otra señal de lo de puta madre que están currando!

r o d h e r

El sótano de la clásica sala de Malasaña se convirtió en una suerte de hacinado piso 1º D en el que poder desarrollar todos los pasajes y las cuestiones de unas canciones que habitan ese espacio entre lo que uno imagina y lo que realmente sucede.

Noche de rock alternativo con poso bueno de pop clásico y aderezada de luces tenues nos regaló Rodher en Siroco Club para presentar su imponente segundo trabajo de estudio: Una piedra dedicada (autoeditado), lanzado a finales de febrero. Por reiterar, pero también para poner en valor, es un discazo que han hecho ellos al 100%, Omar, Urko, Marcos y Muga, contando, eso sí, con la gran Teresa Martínez (Pan) tanto en el arte como en la portada.

En una atmósfera casi de culto, la banda madrileña presentaba unas canciones que gozan de un sello incluso más personal que Riego automático para flores de plástico (2023). Más crudo, más de contrastes entre oscuros y claros y con un elenco de intensidades que tienen su origen en densos riffs que terminan por envolver el ambiente, apoderándose de él sin piedad.

Este segundo álbum alimenta un directo que planea por momentos sobre el brit, el grunge y lo más puramente experimental, entendiendo que Rodher puede ser lo que le apetezca ser con los mimbres ya mencionados. Por ello, una pieza acústica y esperanzadora como Tal vez exista otra manera cohabita perfectamente con el frenetismo de Cajón de mimbre, con el aura pop de La sala de espera o con el punto revelador de la canción clave del disco (en nuestra opinión): Entre lo que quiero y donde puedo estar. Una piedra dedicada es, en definitiva, un álbum para degustar que además debería guiarte a redescubrir el interesantísimo primer trabajo de Rodher, pudiendo entender en esa regresión las brillantes soluciones a los escollos que el camino musical les ha ido planteando como banda.

Nos hemos dejado arrebatar absolutamente todo. No tenemos nada ni nada es nuestro, pero en cambio lo estamos pagando todo mes a mes con un dinero que además ni vemos ni tocamos. Tenemos literalmente toda la música (y también las pelis, los libros, las fotos) en nuestra mano bajo cachés limitados, dentro de esa nube maldita, en esas plataformas que no son eternas, y no nos damos cuenta de que se está perdiendo un legado, un sentido en clave cultural para nuestra generación y para las inmediatas. El reproductor de vinilos en tu salón quizás sea una moda, pero debe convertirse casi por humanidad misma en un acto de rebeldía en un contexto en el que ya nadie posee un triste reproductor de CDs y en el que fiamos todo a una red que también abonamos religiosamente mes a mes, año a año, como forma casi única de subsistir en una sociedad en la que nadie levanta ya la cabeza. Siempre decimos que comprar merch y discos ayuda mucho a los artistas, pero la realidad es que también nos ayuda a nosotros, porque más allá de la dopamina, nos permite volver a pisar el suelo, nos recuerda quiénes fuimos y qué queremos seguir siendo. Un servidor se debate entre el vértigo de ver en qué punto se dejaron de añadir sus fotos a ese álbum personal guardado en un cajón del salón familiar, y en la tranquilidad que da volver a casa y echar un ojo (y una escucha) a esos discos recopilatorios, a esos casetes TDK que mi amigo Berto Exfico grababa y customizaba, elevándolos a imprescindibles obras de arte. De un tiempo a esta parte trato de ir haciéndome poco a poco con materiales de artistas, camisetas, discos, chapas, láminas, del mismo modo que quiero tener cartuchos de videojuegos, comics y fotografías dignas de enmarcar. No es nada enfermizo (por el momento), pero considero clave una acción inversa al reciclar de nuestros años: que las cosas vayan pasando del macro-contenedor online a nuestra estantería y no tanto al revés. No es una empresa sencilla, de hecho habrá muchos intereses en que esto sea cada vez más difícil, pero es, sin duda, la mejor acción y la mejor inversión que se me ocurre. Qué loco eso de que tener cultura en tus manos te convierta en antisistema, pero qué felicidad elegir ese camino, esa forma de vivir.

Julie Manet dit aussi L'enfant au chat, Pierre-Auguste Renoir (1887)
Un gatito, La Bien Querida + Alizzz (2021)

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Revista Sold Out, nº 45 by Revista Sold Out - Issuu