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LatinoSOMOS |año 2 | No. 4

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Latino’somos Revista

La salud mental no debe ser un lujo

direCTorio

Dirección

Gladys Carpo

Diseño y cuidado editorial

Sergio H. García

Colaboradores

Ana Polanco

Fernanda Mitchell

Hernando Amaya

Isabel Agudelo

Fernando Alcantar

Mapy Durán

Paula Andrea Rueda

Portada

Sergio H. García

Contacto revistalatinosomos@gmail.com press@latinosomos.com

ConTenido

4 | Cargando el peso de la OBESIDAD.

Todo empieza con el silencio

Gladys Carpo

18 | Entre idiomas y silencios

Mapy Durán

24 |El reto de aprender inglés para el éxito escolar

32 | Los atajos de la mente

Luis Fernando Alcantar Curiel

40 | El mejor regalo que puedes darle a tus hijos: autonomía

Paula Andrea Rueda

50 | Cuando el sufrimiento se vuelve silencio. El origen de un pensamiento suicida

Fernanda Mitchell

58 | Diez razones para quedarse. ¿Cuáles son las pequeñas cosas que te sostienen en los días más oscuros?

Isabel Agudelo

64 | Cecilia Violetta López. La voz latina que rompe silencios en la ópera

Ana Polanco

Cargando el peso de la oBesIdad.

Todo empieza Con el silenCio

Hay silencios que pesan más que las palabras, pues se instalan en la mesa, entre platos llenos y conversaciones a medias o se esconden en las loncheras, en las miradas que evitan decir lo evidente. Así comienza, muchas veces, la historia de la obesidad infantil en nuestra comunidad: sin ruido y sin urgencia, hasta que es imposible ignorarla.

En Estados Unidos 1 de cada 5 niños hispanos vive con obesidad, esto de acuerdo a Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La cifra es contundente, pero no alcanza a describir lo que realmente significa. Porque detrás de ese número hay madres que se culpan y se preguntan en qué momento algo tan cotidiano como alimentar a un hijo se convirtió en motivo de preocupación.

Patricia, quien vive en Las Vegas, es madre de un adolescente que desde niño ha peleado con su peso y, hasta el momento, la batalla la ha perdido. Sin embargo, ella no se resigna a perder la guerra.

Durante mucho tiempo no pensó que el peso de su único hijo fuera un problema: “Para mí, él estaba bien — cuenta—. En mi familia siempre decían que un niño gordito es un niño sano. Yo crecí escuchando eso”.

Pero hubo un momento en que todo cambió.

“Ya no me gustó verlo subir de peso. Le decía: ‘mira cómo has engordado, ya no comas tanto, la ropa no te queda’. A veces hasta se lo decía frente a sus amigos porque me frustraba que él no se contuviera por sí mismo”.

Patricia hace una pausa. No porque no tenga qué decir, sino porque aún duele.

“Un día empecé a notar sus inseguridades: no le gustaba quitarse la camisa para meterse a la alberca ni que le tomara fotos. Ahí fue cuando entendí que yo estaba empeorando la situación y decidí que tenía que cambiar de estrategia”.

Lo que vivió Patricia no es un caso aislado. Es el reflejo de una realidad mucho más amplia y

la oBesidad infanTil no es el resulTado de una sola

compleja. De acuerdo con la licenciada en nutrición Rigel Sánchez, la obesidad infantil no es el resultado de una sola causa, sino una condición crónica y multifactorial. La alimentación de baja calidad nutricional, el consumo de productos ultraprocesados, el exceso de porciones y un estilo de vida cada vez más sedentario forman parte de un problema que se ha ido normalizando.

Pero el problema no termina en el plato, pues el uso excesivo de pantallas, la falta de actividad física y el sueño, un factor muchas veces ignorado, también están profundamente involucrados, ya que dormir poco altera las hormonas del hambre, aumenta el apetito y desequilibra el peso corporal. Es decir, no se trata únicamente de lo que comen los niños, sino de cómo viven.

Las señales que no debemos ignorar

TraTar

el

Cuerpo

sin TraTar las emoCiones; el apoyo psiCológiCo es fundamenTal

TanTo para el niño

Como para la familia.

Las afectaciones de la obesidad infantil no aparecen de un día para otro y no todas son físicas y visibles. A veces comienza con pequeños cambios casi imperceptibles: un niño que evita mirarse al espejo, que ya no quiere participar en juegos físicos, que se incomoda al ser fotografiado. El pediatra Gabriel Carpo lo ve con frecuencia en su consulta: “No siempre llegan por el peso”, explica. “Muchos padres consultan por cansancio, problemas de sueño o cambios en el comportamiento. Pero al evaluar de forma integral, encontramos que el sobrepeso ya está afectando diferentes áreas de su vida”. En etapas tempranas, la parte emocional suele ser la primera en afectarse y se nota en “Niños que empiezan a aislarse, que pierden confianza en sí mismos, que dejan de participar”, añade el Dr. Carpo. no podemos

La baja autoestima puede abrir la puerta a la ansiedad y la depresión. El acoso escolar y el estigma social dejan marcas profundas. Con el tiempo, el cuerpo también empieza a hablar con forma de “hipertensión, colesterol elevado y diabetes mellitus II en edades cada vez más tempranas […]. También dolores articulares, apnea del sueño e incluso problemas hepáticos por acumulación de grasa”.

Si no se interviene a tiempo, muchas de estas condiciones pueden persistir hasta la adultez.

¿Cuándo buscar ayuda?

Esperar a que el problema se resuelva por sí solo rara vez funciona, pues, como bien señala el Dr. Gabriel: “Existe la idea de que el niño va a ‘estirarse’ y el peso se corregirá, pero no siempre es así. Mientras antes se actúe, mejores serán los resultados”.

Cuando la obesidad es severa o hay complicaciones, es clave acudir a especialistas: nutricionistas, endocrinólogos, cardiólogos o gastroenterólogos, según el caso.

Pero hay algo igual de importante: no podemos tratar el cuerpo sin tratar las emociones; el apoyo psicológico es

fundamental tanto para el niño como para la familia.

La psicóloga Paula Andrea

Rueda lo plantea con claridad: “El problema no es solo el peso, sino la relación que construimos con el cuerpo. No se trata de vernos mejor, sino de estar más sanos. La comida no debe abordarse desde la restricción, sino desde la comprensión. Los padres necesitan revisar su propia relación con su cuer-

po, porque desde ahí están educando”.

Rueda advierte también sobre la presión estética y la gordofobia que refuerzan la idea de que el valor está en la apariencia. “Si para los padres es más importante cómo se ven sus hijos que cómo se sienten, es necesario replantear el objetivo. La apariencia física es solo una parte mínima de la experiencia humana”.

Recomendaciones que pueden cambiarlo todo

Lejos de soluciones extremas, el pediatra Gabriel Carpo, al igual que la nutrióloga Rigel Sánchez, insisten en cambios sostenibles.

Entre sus recomendaciones clave están:

Movimiento diario

Hacer cualquier actividad física por lo menos 60 minutos diarios evitando la idea de que esto es un castigo y fomentando que dicho hábito debe formar parte de su vida diaria. Aquí actividades como jugar, bailar o correr servirán como gancho.

Menos pantallas

Las pantallas y las aplicaciones de la actualidad están diseñadas para mantener la atención de quien las usa, por lo que limitar el tiempo a un máximo a dos

horas al día ayudará a reducir el sedentarismo.

Mejor sueño

Como ya se mencionó el sueño puede promover los hábitos de alimenticios poco favorables ya que estimula las hormonas necesarias para la alimentación,

además, cuando no se tiene un correcto descanso, la actividad física parecerá más abrumadora. Al establecer horarios consistentes ayudamos a nuestros hijos a dormir bien, regular el apetito y el metabolismo.

Cambios en casa

Por supuesto que la alimentación debe ser un punto clave en todo esto; debemos supervisar lo que comen y no comen nuestros hijos, por lo cual, al establecer una regla tipo: “Lo que no hay en casa, no se come”, estaremos generando una zona de seguridad ante la alimentación, además de involucrarlos en la preparación de alimentos y aperitivos.

Cuidar el lenguaje

La obesidad puede tornarse cíclica y viciosa. El peso puede causar comentarios que lastimen la autoestima de nuestros hijos y ellos, al encontrar placer en el acto de comer, comerán más y volverán los comentarios y el daño se seguirá prolongando. Evitemos comentarios que dañen la autoestima, pues el cambio no nace de la vergüenza, sino del acompañamiento.

en muChos hogares laTinos, un niño “gordiTo” sigue siendo símBolo de BienesTar

“Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden transformar completamente la salud de un niño”, afirman ambos especialistas. Y los resultados pueden empezar antes de lo que muchos creen: en semanas se observan mejoras en energía, ánimo y sueño; en meses, cambios reales en la salud. Pero incluso entendiendo todo esto, hay un obstáculo más profundo: lo que hemos aprendido como comunidad.

En muchos hogares latinos, un niño “gordito” sigue siendo símbolo de bienestar. Una idea heredada de tiempos en los que la escasez marcaba la vida. Lo digo por propia experiencia, yo misma viví eso con mis padres, crecí y también repetí esos patrones, que hasta la fecha sigo

luchando para romper y revertir cualquier daño. Hoy, esa misma creencia puede estar contribuyendo al problema.

Es en este panorama que surge la pregunta inevitable: ¿cómo frenar una idea que se nos ha impuesto de generación en generación? Y no solo se habla de cuestiones de salud, sino de lo que deja a largo plazo: limitaciones, desigualdad, oportunidades perdidas, además de afectar nuestra autoestima y amor propio.  Eso ya no puede seguir siendo aceptable.

A eso se suma una realidad difícil de ignorar: ¡comer sano cuesta más! Los alimentos procesados, cargados de azúca-

no

exisTe un programa prevenTivo espeCífiCo

para la oBesidad infanTil, ni Canales Claros para ConeCTar a las familias Con espeCialisTas

res y grasas, son más baratos. Están a la mano en cualquier supermercado, estratégicamente al alcance de los niños y son más accesibles, más rápidos y, cuando el tiempo y el dinero escasean, o los padres están ausentes, las opciones se reducen. El entorno tampoco ayuda. No todos los niños tienen un parque cerca. No todos pueden salir a jugar con seguridad.

Tenemos que romper con lo aprendido sin sentir que traicionamos nuestras raíces; empezar a cuestionar lo que se nos enseñó.

Entender que amar también es poner límites, que cuidar también es negarse, educarnos y pedir ayuda.

Sin embargo, sabemos que buscar respuestas es cansado; nos topamos con muchos obstáculos: el idioma, la burocracia, la limitación en programas preventivos, la falta de acceso a recursos.

Contactamos al departamento de salud en Las Vegas para pedir orientación, algún programa o iniciativa, pero lo que encontramos fue un vacío: no existe un programa preventivo específico para la obesidad infantil, ni canales claros para conectar a las familias con especialistas. Mucho menos orientación para que nos enseñen a hacer compras inteligentes o que nos instruyan

paso a paso en cómo preparar un plato saludable con las debidas porciones. Sí, existe información, pero, esa información no llega a nuestros hogares y no traspasa una institución.

Como comunidad debemos trabajar más por el bien común de nuestros hijos. Con todos estos factores en contra, no tardamos mucho en llegar a la conclusión de que querer ser saludable en este país sigue siendo un privilegio.

Nuestra intención no es señalar culpables, sino cuestionar responsabilidades, porque mientras las familias intentan hacer lo mejor con lo que tienen, el Sistema sigue fallando al no ofrecer soluciones accesibles y sostenibles. La obesidad infantil no puede seguir tratándose como un tema secundario. No cuando está definiendo la salud de toda una generación. Tal vez el primer paso sea romper el silencio. Hablar en casa con nuestras familias y empezar a cambiar hábitos, rompiendo patrones impuestos que nos hacen daño.

La obesidad infantil no es solo un problema de hábitos

Referencias: https://www. southalabama.edu/colleges/ artsandsci/languages/ spanishhealthcare/ obesidadinfantil_database. html https://vivasaludable.org/ obesidad-2/ Material educativo lo encuentra en línea https://vivasaludable.org/ obesidad-2/,

Es un reflejo de desigualdades, de información que no llega, de recursos que no alcanzan.

Al igual que los profesionales que entrevistamos en Latino’SOMOS creemos en el poder de la conciencia. Porque el silencio ya hizo demasiado. Dejemos de normalizar, de repetir sin cuestionar, de callar, de voltear la vista hacia otro lado. Todo ese silencio y acciones construyó una realidad que hoy pesa. Hace falta hablar, incomodar, cuestionar, y replantear nuestras estrategias.

Porque ningún niño debería cargar con un peso que no eligió. Porque ninguna madre debería vivir con culpa por haber amado como le enseñaron.

Lic. En comunicación, reportera en Univision. Locutora de radio, dirigió el blog de entrevistas Latinos Inmigrantes. Actualmente es directora la revista Latino’SOMOS. Emigrante desde hace más de 20 años.

Gladys Carpo

enTre Idiomas y silenCios

Migrar implica dejar atrás nuestra tierra, la sombra de protección brindada por la familia, las calles que conocen nuestro nombre y aprender a vivir con una maleta en el corazón. De esta manera, con el alma dividida, llegamos a un país donde el idioma es otra frontera, una invisible, pero presente en cada gesto, comida y conversación.

El idioma, entonces, se convierte en un territorio delicado. Quienes somos padres enfrentamos una doble responsabilidad: educar a nuestros hijos entre dos culturas y cuidar sus raíces sin negarles la posibilidad de que alcen sus ramas por las alturas. Sin embargo, por causa del miedo y la discriminación, algunos padres permiten que en casa se hable únicamente inglés. Su intención es buena, pues desean que sus hijos se integren a los grupos sociales donde llevan su cotidianidad y que no sufran el rechazo que ellos mismos enfrentaron. No obs-

tante, esa decisión a veces trae consigo un costo oculto. Quienes llegamos a este país en la adultez comprendemos las dificultades de aprender una nueva lengua. Las jornadas largas —necesarias para sostener un hogar donde se paga renta y alimentos— hacen más complejo el aprendizaje, por lo cual, el inglés se convierte en una meta que muchos apenas acariciamos. Mientras tanto, nuestros hijos lo dominan con rapidez, como si lo hubieran llevado siempre en la sangre. Las frases simples, reforzadas con gestos para completar lo que se quiere

decir como padres, terminan por contrastar con las oraciones complejas y expresiones coloquiales de nuestros hijos. Ello, sin aviso, abre una distancia entre padres que no entienden e hijos que no se sienten comprendidos.

Sumado a ello, los problemas de la adolescencia no se detienen por dicho sentimiento, por lo cual, cuando no existe una correcta comunicación, el peligro suele ser mayor, pues es en esta etapa cuando las pruebas más duras aparecen: el acoso escolar, la presión de grupo, el consumo de drogas, la identidad de género o la soledad. Entonces, el silencio se vuelve frecuente, pues no existen palabras en común para hablar de esos dolores dentro de casa.

y silencios el idioma no deBe verse Como una

Carga, sino Como un puenTe. e l español , lejos de ser un o B s T á C ulo, es un Tesoro; el inglés les oTorgará las herramienTas para esTaBleCer una

CorreCTa ComuniCaCión

.

Por ello, el idioma no debe verse como una carga, sino como un puente. El español, lejos de ser un obstáculo, es un tesoro, ya que es el idioma con el que nuestros abuelos cantaron y contaron historias alrededor del fogón, y con el que se dijeron “te quiero”. Hablar español en casa no es encadenar a nuestros hijos al pasado, sino construir cimientos profundos para que, cuando el viento los sacuda, no se quiebren. El inglés al aprenderse en la escuela y en la calle, les otorgará las herramientas para establecer una correcta comunicación con sus amigos, maestros y personas angloparlantes. Sumado a ello, si los animamos a aprender un tercer idioma, les regalaremos un mundo que se reconoce cada vez más diverso.

Afirmar lo dicho no elimina la responsabilidad que tenemos como padres: debemos salir de nuestra zona de confort y evitar la comodidad de decir “ya no puedo aprender”. Practicar el inglés, aunque sea poco a poco, es un deber de amor hacia nuestros hijos. Ello no

borrará nuestra lengua, sino que caminará a su lado en este nuevo territorio.

Esforcémonos por hablar con nuestros hijos, aunque para lograrlo necesitemos mezclar palabras del inglés con el español. Lo importante es que la voz llegue, pues no hay nada más doloroso

Entre idiomas y silencios

idiomas y silencios

que ver a los padres quedarse fuera del mundo que su hijo intenta explicar.

Somos herederos de culturas bellísimas, de lenguas que son canto y poesía. No dejemos que se apaguen en la mesa del hogar. Conservemos el español, aprendamos

Practicar inglés,

aunque

sea

Poco

a Poco,

es un deber de amor hacia nuestros hijos

inglés, exploremos otros idiomas, y enseñemos a nuestros hijos que cada palabra es una semilla, que algunas se siembran en el pasado, otras florecen en el presente, y unas más abrirán camino hacia el futuro. Porque al final, lo que en verdad construye puentes entre padres e hijos no es el idioma, sino la voluntad de escucharnos, de hablarnos y de reconocernos.

Mapy Durán

Trabajadora social, empresaria, propietaria de agencias de viajes en California, directora de Grupo Literario Comala y conductora del programa Las Comadres en Exa 94.5 fm. Galardonada en 2024 como Honor Latino y elegida como una de las 50 mujeres más influyentes de La Vegas en 2025.

el reTo de aprender inglés para el éxiTo esColar

Cuando Ismael y Mayra López, junto a sus dos pequeños hijos, emigraron de su natal Durango hacia Estados Unidos en busca de mejores oportunidades, sabían que, entre los retos a los que se enfrentaban, el aprendizaje de un nuevo idioma sería clave.

Ismael y Mayra López con sus hijos Brisa y Yahel, familia de inmigrantes que enfrenta el reto del aprendizaje de un nuevo idioma.

Fuente: Familia López.

Mayra reconoce que el proceso ha sido difícil: “Nos hemos ido adaptando poco a poco especialmente en la compresión del idioma y en conocer cómo funciona el sistema escolar: dónde encontrar las mejores escuelas y los centros recreativos especialmente cuando uno tiene dificultades de movilización”, explica.

La familia llegó hace más de un año a Las Vegas procedentes de Wyoming, adonde vivieron un año más. Sus dos hijos Yahel (8 años) y Brisa (12 años) estudian en el Distrito

Escolar del Condado Clark, en tercero y séptimo grado respectivamente. Mientras Mayra buscaba escuelas para sus hijos encontró información y apoyo de Padres en Liderazgo, organización que sirve de puente entre el distrito escolar y los padres de familia. “Ellos me han ayudado mucho para resolver las dudas que tengo y me dan orientación”, sostiene la madre de familia. Sumado a ello, también recibió orientación de la escuela para afrontar el problema de la comunicación en inglés.

| El reto de aprender inglés para el éxito escolar

La ley protege a los niños en el aprendizaje de inglés

Los padres de familia tienen derecho a acceso equitativo a todos los programas y servicios ofrecidos a los alumnos en las escuelas, incluyendo el aprendizaje del idioma.  Por ello existe una ley federal desde 1964 para apoyar a los estudiantes que no hablan inglés. De allí nació el programa English Language Learner (ELL, por sus siglas en inglés). “En el Distrito Escolar del Condado Clark (CCSD, por sus siglas en inglés), hay en la actualidad 45 163 estudiantes aprendiendo inglés, que representan el 16.2% de la población estudiantil”, informó Erick Casallas, superintendente asistente para estudiantes de inglés ELL.

“El programa básico se imparte a estudiantes de kínder a octavo grado, pero también hay una opción de refuerzo para estudiantes de inglés a largo plazo, que llevan más de seis

años en ELL —informa Claudia Molina, coordinadora de ELL en el Distrito Escolar—. Está disponible de los grados sexto a doceavo que es el apropiado para su futuro académico y profesional”.

Molina agregó que todo esto se complementa con los centros de lectura que se han venido aumentando para ayudar a los niños a conectar el lenguaje con la literatura, con instrucción sobre fonética, vocabulario, comprensión y desarrollo del lenguaje.

Con esta ayuda en el aprendizaje del inglés de sus hijos, Mayra asegura que “cualquier lugar es bueno si uno le echa ganas”. Reconoce que los padres se deben involucrar más para ayudar a sus hijos a salir adelante “porque a veces como papás no sabemos cómo ayudarlos”, De hecho, ella también está estudiando inglés.

Dice que ahora Yahel y Brisa se pueden comunicar, conversar y entender en inglés. “Es un proceso en el que a veces al niño se le complica la lectura y la escritura y aun sale bajo en las pruebas — manifestó—. En el caso de la niña, ella entiende, lee y escribe bien, pero se le dificulta un poco hablar por temor a equivocarse”.

Sin embargo, Yahel y Brisa ven su aprendizaje de inglés con más

El reto de aprender inglés para el éxito escolar

Brisa López, estudiante de inglés bajo el programa ELL, fue estudiante del Mes en noviembre de 2025. La acompaña el director de su escuela, Leonardo Amador.

Foto: Familia López.

optimismo. Brisa dice que se siente bien, le gustan las clases y entiende cada vez más a sus maestros. “A veces cometo errores, pero repito lo que quiero decir y me entienden, siento más confianza”, dice emocionada.

La mayoría de sus amigos hablan español, otros hablan inglés, y a veces hacen mezclas graciosas entre los idiomas. “ELL me ha ayudado a comunicarme sin necesidad de ayuda de traducción de la computadora y también puedo ayudar a otros niños que tienen más dificultades

en entender el idioma” afirma.

El avance de Brisa es evidente. En noviembre del 2025 fue seleccionada como estudiante del mes en su escuela Von Tobel. “Fue un gran orgullo para mí, ella es muy buena estudiante y ya le habían dicho en Wyoming que la iban a pasar a cursos avanzados, pero aquí no se ha logrado”, Mayra habla con una sonrisa que revela el orgullo y el compromiso que tiene hacia su hija. “El sistema es diferente en cada estado y para nosotros como

los padres de familia

Tienen dereCho a aCCeso equiTaTivo a Todos los programas y serviCios ofreCidos a los alumnos en las esCuelas, inCluyendo el aprendizaje del idioma.

padres es muy importante que se le reconozcan sus avances porque puede ser frustrante”, agrega.

El pequeño Yahel reconoce que “no me ha ido tan bien, pero voy avanzando, me gusta, pero prefiero el español”. Dice que habla inglés y cada vez se siente mejor, aunque casi siempre habla en español con sus amigos. “Llevo dos años aprendiendo inglés, estudio en la casa, hago mis tareas y las notas van más o menos bien”. Y con picardía confesó que “con mi hermana hablo en inglés en la casa cuando no quiero que mis papás escuchen de lo que hablamos”.

Yahel López muestra con orgullo su certificado de excelencia en asistencia a su escuela.

Foto: Familia López.

El reto de aprender inglés para el éxito

graCias a una ley federal insTiTuida desde 1964, el apoyo a esTudianTes que no haBlan inglés es fundamenTal e imperaTivo. de allí naCió el programa

Avances y retos del programa ELL

El superintendente Casallas, destacó que en los últimos tres años ha aumentado el número de estudiantes que resultan proficientes en los exámenes estatales y anuales de lectura y matemáticas. Ello, sin duda es uno de los logros del programa ELL que mejor refleja la calidad del programa. Sin embargo, reconoció que en la actualidad se enfrentan al reto que significa tener estudiantes que no están atendiendo de manera presencial a sus clases, lo cual se nota más en los estudiantes de inglés a largo plazo, es decir los de octavo a doceavo grado.

“Estamos trabajando en ello para evitar que lleguen a ese nivel y pasar de un punto negativo a uno positivo —manifestó—. Es algo que se observa en todo el país, no solamente en Las Vegas”.

La coordinadora Claudia Molina invitó a los padres de familia a participar más en las reuniones donde se distribuyen los fondos federales y donde se toman este tipo de decisiones. “La participación de los padres es aún muy baja y queremos que ellos contribuyan al éxito de sus hijos”, aseguró.

Mientras tanto, Mayra López sigue estudiando inglés y dice que esta ayuda debería de emplearse en todas las escuelas para no verse en la necesidad de caminar hasta otra escuela donde ofrecen el programa para los padres.

Le pide al CCSD que sigan apoyando el programa ELL porque es muy bueno y que lo amplíen aún más.

“Sabía que ese era uno de los retos que tenía y no es lo mismo pensarlo que vivirlo, es difícil y por eso admiro mucho a mis niños y confío en que vamos a salir adelante porque saber otro idioma es una gran oportunidad en la vida”, concluyó Mayra.

Hernando Amaya

Periodista independiente con amplia trayectoria en medios de comunicación escritos, radio, televisión y social media. Galardonado con varios premios al periodismo en Colombia y en Estados Unidos.

los aTajos de la menTe

La mente es nuestro centro de control interno, ya que es el lugar donde interpretamos lo que nos sucede y desde donde decidimos cómo reaccionar. Dicho de otra manera, es el sistema que integra nuestros pensamientos, emociones, recuerdos, percepciones, creencias y decisiones.

El reconocido psicólogo Daniel Kahneman, en su libro Pensar rápido, pensar despacio, explica cómo opera nuestra mente ante distintas situaciones, de tal manera que nos propone que nuestro cerebro funciona a través de dos sistemas:

Sistema 1. Rápido, automático y emocional. Este Sistema opera con poco o ningún esfuerzo y sin sensación de control voluntario.

Sistema 2. Lento, analítico y racional, por lo cual, requiere esfuerzo y concentración, y suele mostrarse “perezoso”, es decir, evita trabajar más de lo necesario. Sin embargo, es indispensable para tareas complejas, toma de decisiones importantes y autocontrol.

¿Cómo funcionan estos sistemas?

El Sistema 1 domina gran parte de nuestras acciones cotidianas. Algunos ejemplos son:

• Percibir que un objeto está más lejos que otro

• Orientarnos hacia un sonido repentino

• Completar frases como “pan y…”

• Detectar emociones en la voz de alguien

• Leer anuncios publicitarios

• Resolver operaciones simples como 2 + 2

• Conducir automáticamente en una carretera vacía

Por su parte, el Sistema 2 entra en acción cuando necesitamos pensar con mayor profundidad:

• Resolver sin calculadora una multiplicación como 15 × 25

• Planear el futuro

• Recordar experiencias pasadas con detalle

• Tomar decisiones importantes

Kahneman señala que, en la práctica, el Sistema 1 predomina ampliamente sobre el Sistema 2. Esto significa que muchas de nuestras decisiones se toman de manera rápida e intuitiva, lo que puede generar errores sin que nos demos cuenta.

Los “atajos mentales”

Para ahorrar esfuerzo, la mente utiliza “heurísticas”, es decir, atajos mentales. Una forma sencilla de entenderlos es imaginar los caminos que las personas crean en un parque para acortar distancias: no siguen la ruta oficial, sino la más rápida.

Dichos atajos son útiles, pero también pueden llevarnos a errores o trampas. A continuación, algunos de las más comunes:

1

. La trampa del esfuerzo

Nuestro cerebro está diseñado para ahorrar energía, por lo que prefiere:

• Respuestas fáciles en lugar de correctas

• Conclusiones rápidas en lugar de precisas

• Lo familiar en lugar de lo desconocido

2

. El efecto ancla

Nuestra mente se queda enganchada al primer número que ve. Por ejemplo, cuando un producto aparece con un precio original alto y un gran descuento, tendemos a percibirlo como una buena oferta, aunque no necesariamente lo sea.

3

. El sesgo de confirmación

Buscamos información que confirme lo que ya creemos. Es como usar internet solo para ganar discusiones. Más que buscar la verdad, muchas veces buscamos tener razón.

4

. La falacia del costo hundido Ocurre cuando nos cuesta abandonar algo en lo que ya hemos invertido tiempo, dinero o esfuerzo. Por ejemplo:

• Permanecer en relaciones dañinas

• Mantener inversiones poco rentables

• No soltar proyectos que ya no funcionan

Nuestro cerebro prefiere evitar la pérdida, incluso si eso implica seguir perdiendo.

5

. La ilusión de control

Creemos tener más control del que realmente tenemos. Ejemplos comunes:

• Jugadores que creen influir en el resultado del azar

• Personas que piensan que pueden predecir mercados

• Contratar seguros innecesarios por miedo exagerado

. El poder del ahora

Dentro de nosotros conviven un “Yo presente” y un “Yo futuro”. El problema es que solemos priorizar el placer inmediato del presente:

• Procrastinamos

• No ahorramos

• Posponemos decisiones importantes

¿Qué podemos hacer?

Aunque estos atajos son naturales, sí podemos reducir su impacto en decisiones importantes:

• Evita tomar decisiones cuando tengas hambre, cansancio o estrés

• Tómate el tiempo para pensar con calma (activar el Sistema 2)

• Busca información que contradiga tus creencias

• Acepta lo que no puedes controlar

• Piensa en las consecuencias a largo plazo

En pocas palabras: no se trata de eliminar estos atajos —eso sería imposible—, sino de reconocerlos. Cuando lo haces, empiezas a tomar decisiones más conscientes, no solo para el presente, sino también para tu futuro. Porque al final, entender cómo funciona tu mente no es solo conocimiento; es una herramienta para vivir mejor.

Master en Psicología con estudios en Psicología Positiva. Actualmente brinda asesorías en desarrollo de talento y liderazgo, así como en consulta clínica privada. Tallerista de inteligencia emocional con 20 años de experiencia.

el mejor regalo que puedes darle a Tus hijos: auTonomía

Nadie es autónomo primero para después decidir. La autonomía se va construyendo en la experiencia de decidir.

Cada una de las decisiones que tomamos en la vida son como eslabones de una cadena que se unen y poco a poco van creando nuestros resultados y, con ello, el camino que nuestra vida toma.

Cuando somos pequeños, nuestro centro de gravedad radica en nuestros padres o quienes nos cuidan. Durante nuestro desarrollo exploramos cómo es soltar ese punto de referencia y empezar a ser nosotros mismos el centro de gravedad. Sin embargo, si crecemos en un ambiente en el cual se busca y se valora la obediencia, por lo cual, es probable que nos

encontremos con la dificultad de saber cómo es vivir la vida desde nuestra propia autonomía. Todo ello va a repercutir en la forma por la cual tomamos decisiones, qué tanto confiamos en nuestro propio criterio y cómo nos relacionamos con otros.

hijos: Autonomía

La palabra autonomía viene del griego autós (“uno mismo”) y nómos (“ley”, “norma” o “regla”). Literalmente significa: “gobernarse por sus propias leyes”. Es decir, la capacidad de una persona o grupo para dirigirse a sí mismos sin depender de otros.

Es por esto que no es compatible con las lógicas de la obediencia, por en lo primero, las reglas las exploro y construyo yo y, en lo segundo, las reglas las construye otro y yo me adapto a estas.

| El mejor regalo que puedes darle a tus

Educar con autonomía no significa que vamos a ir en contra de todo acuerdo social o de toda estructura que nos encontremos. Significa que tendremos un criterio más fuerte para navegarle. Vivir con un sentido fuerte de autonomía, nos regala una calma interna de extremo valor. Esta clama habla de nuestra habilidad para autorregularnos, autogobernarnos y sabernos dueños | El regalo puedes darle a hijos:

de nuestros resultados en la vida. La pregunta es entonces: ¿cómo apoyar a los niños y niñas en el desarrollo de esta capacidad?

Vamos a empezar por imaginar un escenario que tomaré como ejemplo para ilustrarlo de manera práctica y clara: imagina que tienes un hijo de 10 años el cual tiene que hacer algunas tareas para el colegio y, de igual manera, dormir antes de cierta hora, para poder levantarse con energía y vitalidad. Dicho escenario es donde muchas familias encuentran puntos de conflicto que llevan a desgastes en los vínculos y agotamiento emocional.

Ante un escenario así, un enfoque de obediencia se vería de la siguiente manera: el padre o madre le dice al niño lo que tiene que hace, cómo hacerlo y le amenaza con una consecuencia. El niño puede resistirse un poco. El padre o madre aumentan las amenazas, suben el tono de

hijos: Autonomía

El mejor regalo que puedes darle a tus

voz de tal forma que generan miedo en el niño. Quizá, en este momento el niño haga lo que le dicen. Internamente cree que debe hacerlo o algo malo pasará, pero no le encuentra sentido. Solo obedece, pero no comprende.  Aprende a temer a sus padres. Aprende a actuar por miedo, no por criterio. En un futuro, esto podría traerle problemas para encontrar su propia voz y opinión.

Por otro lado, en un enfoque de autonomía los padres se acercan al niño con preguntas que buscan generar pensamiento. Lo cuestionan con tono calmo y firme: ¿Cuáles son las tareas que tienes hoy? ¿Cuánto crees que te tomará hacerlas todas? ¿Cuántas horas tienes antes de que sea hora de ir a dormir? ¿Qué tendrías que hacer para lograrlo? ¿Te puedo apoyar

de alguna manera? Adicionalmente, estos padres darían opciones que mantengan una estructura de límites, pero que permitan libertad de elección. Le dirían algo como: “puedes elegir hacer las dos tareas que tienes pendientes ahora en cuanto lleguemos a casa, una hora después de llegar o dos horas después de llegar. ¿Qué eliges?”. Así el niño puede evaluar sus opciones y tomar una decisión que se sentirá propia y no impuesta, de esta forma, las consecuencias de no lograrlo son propias y no de otros, por lo cual, se genera un sentido de compromiso hacia sí mismo y sus padres.

Lo mismo podrían hacer estos padres para la hora de dormir. “Mañana nos levantamos a las 6 am. Para poder dormir las ocho horas que necesitas para estar sano y con mente

eduCar Con auTonomía no signifiCa que vamos a ir en ConTra de Todo aCuerdo soCial o de Toda esTruCTura que

nos enConTremos. signifiCa que

Tendremos

un CriTerio más fuerTe para navegarle

Autonomía

El mejor regalo que puedes darle a tus hijos:

clara, puedes elegir irte a dormir a las 9 pm, 9:30 pm, 10 o 10:30 pm, qué eliges”. Quizá haya algo de resistencia —lo cual es natural—, pero si se mantienen los límites claros y el espacio de negociación, junto con el uso de preguntas, el niño eventualmente logrará entender que puede ser parte de la creación de su rutina, su camino, su vida. Aprende que tiene poder sobre sus decisiones. Aprende que sus padres le dan opciones porque confían en él, que puede negociar y encontrar puntos medios y avanzar, entendiendo la razón de los límites, lo cual ayudará a que, en un futuro, pueda también ponerlos con los otros.

Ambos escenarios vienen de mi propia experiencia como psicóloga acompañando a decenas y decenas de familias en sus procesos. Se que es un reto y que no es fácil, pero

es totalmente posible (y mucho mejor) construir vínculos que alimenten la autonomía.

En pocas palabras la autonomía tiene dos elementos clave: límites claros y razonables y espacio con opciones para elegir. Siempre que usemos ambos estamos invitando a los niños a crear su camino, con el apoyo y la contención de los límites necesarios. Todo dentro del marco de un diálogo respetuoso. El estilo parental que se asocia al desarrollo de la autonomía es el democrático. Desde este, se busca siempre cuidar el balance entre la estructura y el dialogo. Por otro lado, el estilo autoritario solo busca imponer y generar obedienca y, el estilo permisivo da libertad, pero no entrega contención.

si se manTienen los límiTes

hijos: Autonomía

El mejor regalo que puedes darle a tus

Claros y el espaCio de negoCiaCión, el niño

Si quieres nutrir la capacidad de autonomía en tus hijos e hijas, busca siempre los caminos del diálogo, la negociación. Asegúrate de tener límites claros, que estén acordados previamente con todos los adultos cuidadores involucrados, además, viene a bien que definas y des opciones para que tus hijos puedan crear con estas. Con estos pequeños ajustes, estarás dándole a tus hijos herramientas invaluables para vivir sus vidas, mismas que les ayudaran a confiar más en sí mismos, poner límites cuando sea necesario, autoregularse, vivir desde su poder y no desde la mirada de víctimas.  Este enfoque, parece pequeño, pero puede ser de los regalos más grandes que le des a tus hijos.

Todo empieza por ti como padre o madre. Evalúa la autonomía en tu vida a la par que acompañas el proceso de tus hijos. Voltea a mirarte y trabaja en ti. Nadie es nunca un producto terminado. Regálate la hermosa expansión que viene cuando te permites crecer de la mano de tus hijos. Ellos también son tus maestros.

Todo empieza por Ti

Como padre o madre. evalúa la auTonomía en Tu vida a la par que aCompañas el proCeso de Tus hijos. volTea a mirarTe y TraBaja en Ti.

Psicóloga y educadora holística, con más de nueve años de experiencia como terapeuta clínica. Maestra de mindfulness y meditación. Certificada en arte-terapia y educación.

Cuando el sufrimienTo se vuelve silenCio.

el origen de un

pensamienTo suiCida

El pensamiento suicida no surge de la nada; nace desde el silencio desde el dolor acumulado, en los espacios donde la esperanza parece desvanecerse y nadie lo mira.

El origen de un pensamiento suicida no surge de inmediato en el ser humano. No aparece de la nada ni en un solo momento. En la mayoría de los casos, múltiples factores se van acumulando hasta comenzar a construir un estado emocional y neurológico que, con el tiempo, puede dar lugar a pensamientos

los pensamienTos

suiCidas pueden surgir desde la niñez hasTa la TerCera edad

suicidas que muchas veces terminan de manera trágica.

Dichos factores pueden encontrarse aspectos neurológicos, como desequilibrios en neurotransmisores —por ejemplo, niveles bajos de serotonina—, así como diversos trastornos mentales o psicológicos. También influyen los traumas emocionales no resueltos: personas que han estado en la guerra, quienes han sufrido la pérdida de un ser amado, quienes han vivido abuso físico, emocional o sexual, pérdidas económicas, o quienes crecieron en entornos donde el abuso fue constante durante la infancia.

La condición de multifactorialidad puede contribuir al surgimiento de pensamientos fatalistas que devendrán a suicidas. El sentirse solo, desvalorizado, atrapado en una relación abusiva —ya sea emocional, física o incluso espiritual— puede ir debilitando poco a poco la estabilidad emocional de una persona. Cuando estos factores se acumulan sin apoyo ni resolución, es cuando puede comenzar a gestarse el pensamiento suicida.

Ante tal contexto surge una pregunta importante: ¿cómo podemos detectar desde cuándo comienza este pensamiento? ¿Cómo podemos estar alerta con nuestros seres amados?

Antes que nada, es importante aclarar que cuando se sospecha que un ser querido puede estar experimentando pensamientos suicidas o atravesando una depresión, ya sea severa o temporal, es fundamental buscar ayuda profesional. Consultar con especialistas capacitados puede marcar una gran diferencia en la vida de una persona.

Los pensamientos suicidas pueden surgir desde la niñez hasta la tercera edad. Por esta razón, como familiares, amigos o miembros de una comunidad, debemos permanecer atentos a los cambios emocionales o conductuales en quienes amamos.

muChas personas que aTraviesan pensamienTos suiCidas logran manTener una imagen de aparenTe
BienesTar frenTe a la familia, la esCuela o la soCiedad

Si sabemos que una persona cercana ha atravesado por una situación trágica o traumática, o que enfrenta conflictos emocionales no resueltos, es importante ofrecer apoyo emocional y orientación para que pueda acudir con profesionales de la salud mental.

No obstante, es imperativo hacer una aclaración: en la actualidad es común encontrar personas que se presentan como “coaches de vida” o “ coaches holísticos”. Sin embargo, cuando hablamos

de pensamientos suicidas o depresión severa, es fundamental acudir a profesionales de salud mental con formación clínica y licencia, como médicos psiquiatras. Un psiquiatra, por ejemplo, puede evaluar si es necesaria una intervención médica, terapia especializada o incluso tratamiento farmacológico cuando el caso lo requiere.

Detectar el sufrimiento emocional no siempre es fácil. Muchas personas que atraviesan pensamientos suicidas logran mantener una

imagen de aparente bienestar frente a la familia, la escuela o la sociedad. Pueden parecer alegres, sociables, amables y funcionales. En muchos casos, esta actitud funciona como un mecanismo de defensa que les permite ocultar su dolor y evitar levantar sospechas. Por ello, el comportamiento suicida puede ser imprede -

cible. No siempre es posible saber cuándo o cómo una persona podría intentar hacerse daño, pero, sí es posible prestar atención a señales de alerta como es el caso de los conflictos emocionales no resueltos, traumas de la infancia, pérdidas repentinas, cambios emocionales intensos o aislamiento social.

Comprender el origen de un pensamienTo suiCida nos inviTa a mirar Con mayor sensiBilidad

el dolor humano

También existen factores biológicos y hereditarios que pueden influir. Trastornos como la depresión o la ansiedad pueden tener componentes genéticos, lo cual hace aún más importante la intervención de profesionales capacitados. En el caso de los niños, los pensamientos suicidas también pueden comenzar a desarrollarse en su cotidianidad —como los contextos escolares— donde, situaciones de bullying extremo, exclusión social o presión académica intensa, pueden generar sentimientos

de desesperanza o sufrimiento profundo si no se atienden a tiempo. Debido a ello, si existe la sospecha de que un niño ha sido víctima de abuso o maltrato, es esencial actuar con rapidez. Intervenir oportunamente puede prevenir no solo pensamientos suicidas en el futuro, sino también crisis emocionales profundas en el presente.

De igual manera, es importante prestar atención cuando un ser querido se encuentra en una relación dominante o abusiva. Las relaciones donde existe control, manipulación o violencia emocional pueden deteriorar seriamente la salud mental de una persona.

Comprender el origen de un pensamiento suicida nos invita a mirar con mayor sensibilidad el dolor humano. Nos recuerda la importancia de escuchar, acompañar y tomar en serio el sufrimiento emocional de quienes nos rodean. Muchas veces, un acto de atención, apoyo o intervención profesional a tiempo puede salvar una vida.

Por otro lado, entendamos que, en algunas culturas y contextos sociales, el valor personal está fuertemente ligado al éxito económico o a la capacidad de proveer. Cuando esta estructura se derrumba, la persona puede sentir que ha perdido su propósito, su identidad o su dignidad.

Increíblemente, este contexto no es lejano a nosotros; vivimos dándole mayor importancia a un estatus socioeconómico, tanto que, cuando

Cuando haBlamos de pensamienTos suiCidas o depresión severa, es fundamenTal aCudir a profesionales de salud menTal Con formaCión

ClíniCa y liCenCia

una persona pierde repentinamente esa estabilidad económica, misma seguridad material que sostenía su vida o la de su familia, puede experimentar una profunda sensación de desvalorización personal. Si este dolor se combina con otros factores emocionales, psicológicos o sociales, puede convertirse en un terreno vulnerable para el desarrollo de pensamientos suicidas.

Por todo esto, comprender el origen de un pensamiento suicida no debe llevarnos al juicio, sino a la empatía, la observación consciente y la acción oportuna. Detrás de cada persona que sufre en silencio existe una historia compleja que muchas veces permanece invisible para los demás.

La prevención comienza con algo aparentemente simple pero profundamente poderoso: escuchar, observar y acompañar. Estar presentes para nuestros seres queridos, tomar en serio sus emociones y motivarlos a buscar ayuda profesional cuando sea necesario puede marcar una diferencia fundamental. Hablar de salud mental ya no debe ser un tema tabú. Al contrario, debe ser una conversación abierta dentro de nuestras familias, escuelas y comunidades. Reconocer el sufrimiento humano con compasión y responsabilidad colectiva es una de las formas más importantes de proteger la vida. Porque un acto de atención a tiempo, una palabra de apoyo o la intervención profesional adecuada pueden salvar una vida.

Si usted o algún familiar necesita ayuda. Llame al número siguiente 988, la línea está disponible 24/7/365. Sus conversaciones son gratuitas, confidenciales y en su idioma.

Maestria en Psicologia (GCU), 13 años de experiencia al servicio de salud mental en nuestra comunidad de Las Vegas. Autora de libro “Perfectamentediferente la historia de Semaj”.

diez razones para quedarse.

¿Cuáles son las pequeñas Cosas que Te sosTienen en los días más osCuros?

Aveces, el aula puede ser una verdadera caja de sorpresas. Uno entra con la cabeza llena de fórmulas, ideas y objetivos claros, pero lo humano tiene otro ritmo, otro tiempo, otro no-sé-qué.

doCenTes es enseñar

ConTenidos, sin emBargo, Con el pasar de los años he aprendido que TamBién esTamos para algo más difíCil: aCompañar

Nuestra función principal como docentes es enseñar contenidos, sin embargo, con el pasar de los años he aprendido que también estamos para algo más difícil: acompañar los procesos que son menos visibles, los más silenciosos, esos que todos llevamos en el alma. Hace un tiempo, uno de esos procesos, simplemente se volvió silencio: a una de mis alumnas, la vida se le hizo demasiado pesada.

Desde mi lugar de ingeniera, docente y escritora me he preparado para compartir contenido teórico, pero ¿cómo se enseña a habitar un silencio que ni yo misma podía sostener?

Después de su partida, en el aula nada fue igual. Rostros ausentes, signos de interrogación que buscaban salir y no encontraban voz. Pensé: “si yo tampoco puedo ponerle voz, ni color ¿qué puedo hacer? ¿Qué puede hacer el ser humano con tanto dolor?” Como un rayo de luz, la respuesta cegó mis ojos: “si no puedo hablar de lo que no conozco, entonces hablemos de lo que sí conocemos, nombremos aquello que sí está”.

Planteé un ejercicio simple: les pedí a mis alumnos que escribieran diez cosas que los hicieran felices. Tan sólo diez cosas que les hicieran latir el corazón más fuerte. Las respuestas fueron de una belleza sin igual, pues algunos describieron el abrazo de una madre y otros un atardecer frente al río. Tras ello, la condición indispensable era que pegaran esa lista en la pared y que die-

ra exactamente enfrente de ellos al despertar, para que cada mañana recordaran las razones por las que su vida era simplemente maravillosa y que, sin importar las borrascas que estuvieran pasando, debían recordar que esas diez cosas también eran parte de su vida.

Expliqué a mis alumnos que las ciencias naturales y exactas no solo sirven para explicar los

fenómenos de la naturaleza, sino también para desarrollar el pensamiento lógico. Ese que nos permite distinguir, elegir, trazar caminos, el que nos ayuda a discernir. La brújula que en medio del caos puede traer la pregunta “¿Esto que estoy pensando es toda la verdad?”, “¿Este es el único camino? o “¿Lo que el otro opina de mí es cierto?” Por lo cual, como ya intuían los filósofos presocráticos, aquellos que se animaron a pensar el mundo antes que nadie, dicha pregunta es lo único que puede rescatarnos. El pensamiento lógico es difícil de conquistar y, cuando hay dolor, aún más difícil de encontrar, pero está ahí, en forma silenciosa, paciente, y puede volverse un amigo fiel.

Entendamos algo esencial: preguntar no es una debilidad, es una forma de existir. En consecuencia, hay que preguntarse hasta el final. Sin embargo, para eso, necesitamos herramientas. A veces, incluso, tan simples como una lista pegada en la pared.

Hoy lo invito a usted a que escriba sus diez razones, y se deje acompañar por ellas. Convoque a sus hijos, alumnos, sobrinos, amigos. Hagamos, entre todos, el juego de las diez razones. Y al despertar, por unos mínimos segundos, hagámosle a la vida una ofrenda: regalémosle una sonrisa.

Usted podría preguntarse si el dolor pasará. Probablemente no. Como todo en la vida, cada cosa tiene su tiempo y su espacio, pero si se regala diez razones para respirar, ¿no cree que, entre una y otra,

el aire puede empezar —de a poco— a entrar más liviano?

Tal vez no podamos responder a todas las preguntas, ni aliviar el dolor de quienes amamos, pero sí podemos emprender la tarea —difícil, lenta, pero necesaria— de construir espacios donde el dolor no sea lo único que nos habite. Porque habitarnos no es un acto de valentía, es un simple ejercicio de recordar.

¿Recordar qué? Aunque sea, al menos, la pregunta.

Becaria Doctoral-Conicet en el Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica (INCAPE) Santa Fe, Argentina e Ingeniera Química egresada de Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina.

CeCilia violeTTa lópez.

la voz laTina que rompe silenCios en la ópera

En un día de intensas tonalidades primaverales y en un encuentro marcado por la sensibilidad y la fuerza de las historias que inspiran, conversamos con Cecilia Violetta López, cantante y directora general de la Ópera Las Vegas.

Ana Polanco

Su nombre, casi como un presagio, ha acompañado su destino. “Violetta, con doble ‘t’, como en italiano”, explica. Lo que comenzó como una elección de sus padres —inspirada en una flor—, se convirtió en un detalle que terminó otorgándole un valioso significado, pues años más tarde se convirtió en cantante de ópera y fue reconocida como “Violetta”, uno de los papeles más importantes de su carrera, en La Traviata.

A. P. : ¿De dónde vienes realmente?

V: Vengo de muchos lugares. Crecí trabajando de sol a sol con mi mamá, pero ahí también nació mi amor por la música.

En medio de jornadas duras, su madre le enseñó a cantar rancheras, acompañada por las voces de Pedro Infante, Lola Beltrán e, incluso, Las Jilguerillas. Esa fue su primera formación: una educación emocional profundamente arraigada en su cultura. Esta mexicoamericana nos cuenta que su carrera no fue lineal.

A. P. : ¿Cuál ha sido tu formación profesional?

V: Al principio, yo no pensaba en ser cantante de ópera. Mi meta era ser maestra de música. Todo cambió al presenciar La Bohème . Quedé fascinada; el canto lírico, la orquesta, la emoción del teatro, todo. Salí llorando y supe que eso era lo que quería hacer.

Pero su historia también está marcada por desafíos profundos. Como inmigrante, enfrentó barreras y muchos retos.

A. P.: ¿Como has sorteado los momentos difíciles?

V: Desde niña me inculcaron valores muy importantes. Me enseñaron que hay que trabajar duro y luego cosechar lo que uno siembra. Esa filosofía la aprendí de mi madre y ha sido su brújula.

Uno de los momentos más duros de su vida fue la pérdida de la custodia de su hijo. Por el hecho de ser cantante de ópera una jueza de Las Vegas creyó que su carrera era más un pasatiempo y que no podría sacar adelante y mantener a su hijo. Pero como buena madre hispana, trabajadora y apasionada, logró salir adelante. Hoy, su historia forma parte de documentales, libros escolares, exhibiciones en museos y reconocimientos institucionales y su hijo ahora estudia violonchelo y química.

De los campos entre Idaho y Michoacán a dirigir la Opera Las Vegas, su historia es un testimonio de lucha, identidad y arte que transforma.

En 2021, Ópera Idaho creó para ella el rol de Asesora Artística, experiencia que la llevó poco después a asumir el liderazgo de la Ópera Las Vegas, convirtiéndose en la primera latina en ocupar ese cargo en Estados Unidos.

“Para mí es un honor enorme, porque soy la primera y única latina de una compañía de ópera en los Estados Unidos. Es un paso importante para nuestra comunidad porque significa abrir puertas y demostrar que nuestras historias también pertenecen a este escenario”, menciona.

A pesar de los escenarios y reconocimientos, se mantiene fiel a su esencia. “Como dice la canción: ‘Yo soy quien soy y no me parezco a nadie’ y no cambio”. Su visión de futuro está profundamente conectada con su comunidad.

A. P.: ¿Qué sueñas para el futuro de la ópera?

V: Quiero que la gente no le tenga miedo. La ópera es para todos.

Su meta es acercarla especialmente a la comunidad latina y dejar un legado de inclusión cultural. Finalmente, su mensaje a la juventud es claro:

A. P.: ¿Qué les diría a las nuevas generaciones?

V: Trabajen con pasión para alcanzar sus sueños y metas. No se den por vencidos frente a los obstáculos. Con esfuerzo y determinación, todo esfuerzo vale la pena.

En Cecilia Violetta López encontramos mucho más que una artista: encontramos a la mujer detrás de su historia, que rompe estereotipos, honra sus raíces y abre caminos, pero, sobre todo, que representa la transformación de una comunidad que empieza a verse, por fin, reflejada en ellos.

Licenciada en Derecho desde hace 53 años, devenida en especialista de relaciones públicas y periodista especializada en turismo por 35 años. Aficionada a la literatura.

Ana Polanco

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reComendaCión liTeraria La Maldita de

Si estás buscando algo distinto, te recomendaría La Maldita de Juan Andrés Rodríguez. Yo llegué pensando que sería una novela sobre una pieza musical maldita —la XM-12—, pero en realidad es mucho más que eso.

Lo que me atrapó fue cómo usa esa supuesta maldición: no como algo realmente sobrenatural, sino como una forma muy concreta de hablar del control y de las decisiones. En especial, la relación entre Siman y Alexander Valenta, padre e hijo, dos directores de orquesta que intentan, cada uno a su manera, tomar (o soltar) el control de su vida… y terminan enfrentando las consecuencias de esas decisiones. Además, la forma en que está escrita es parte del juego: mezcla narrativa con textos que parecen ensayo o documentos, y eso te mueve el piso como lector. Nunca sientes que dominas del todo lo que está pasando, pero tampoco es gratuito: todo está colocado con intención.

Yo la recomendaría porque, al final, sí deja algo claro: no hay postura que te salve del todo. Ni el control absoluto ni el abandono garantizan nada; lo único real son las decisiones y lo que provocan. Es una novela que no evade respuestas, pero las da desde un lugar incómodo.

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LatinoSOMOS |año 2 | No. 4 by revistalatinosomos - Issuu