La economía global y las sociedades modernas avanzan de forma inseparable con la tecnología y la innovación. Los países que integran de estratégicamente estas fuerzas en su tejido productivo logran mejores niveles de diversificación de mercados y oportunidades de empleo digno. Guatemala no es la excepción, está frente a una oportunidad histórica para consolidar un modelo de desarrollo que aproveche las capacidades digitales de sus empresas y ciudadanos.