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Tendencias en bebidas impulsan cambios en envasado
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Dos Pinos fortalece innovación en industria alimentaria

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Cargill impulsa innovación y producción responsable para contribuir a la seguridad alimentaria
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Empaques con propósito: ¿Estamos evaluando los empaques por lo que son, o solo por el material del que están hechos?
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Turismo y riqueza gastronómica impulsan la innovación: Expo HORECA 2026 debuta este año en Guatemala

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Leche y lácteos: nutrición y desarrollo para Guatemala

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El camino hacia una regulación centroamericana sobre embutidos y carnes elaboradas

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Cadenas de suministro, una nueva lógica para el abastecimiento global
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Cómo la nutrición infantil puede transformar el futuro económico de Guatemala
35
La importancia estratégica del sector de alimentos y bebidas en Centroamérica

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Diseño de productos alimenticios con inteligencia artificial: innovar más rápido para competir mejor
Presidente: Ing. Carlos Enrique Font Eggleston | Vicepresidente: Licda. Stephanie Melville Molina | Secretario: Lic. Juan Bautista Bosch Molina | Tesorera: Licda. Carmen María Torrebiarte | Directores: Lic. Rudolf Walter Jacobs Ast, Lic. Ricardo Eli Gharzouzi Bassila, Lic. Andrés Rivera Nájera, Ing. Andrés Schellenberg Valenzuela, Lic. Estuardo Roberto Bueso Matheu, Ing. José Alfredo González Solé, Ing. Alfredo Pivaral Castillo | presidencia@industriaguate.com | Dirección: Ruta 6, 9-21 zona 4 | PBX: +(502) 2380-9000


La industria de alimentos y bebidas, además de ser el sustento nutricional de millones de guatemaltecos cada día, juega un papel que va mucho más allá de la mesa: es uno de los motores más sólidos del crecimiento económico nacional, y sus cifras lo confirman. El gremio representa el 15.9% del Producto Interno Bruto (PIB), genera cerca de 500,000 empleos directos y se consolida como el quinto mayor generador de empleo formal del país. En 2024, su contribución a la recaudación fiscal alcanzó Q12,741 millones, equivalente al 12% del total recaudado por la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT). Son números que sitúan a este sector mucho más
que un simple actor de la economía, convirtiéndolo en uno de sus motores principales.
Ahora bien, más allá de las estadísticas, lo que realmente define a esta industria es su capacidad de adaptación y reinvención. En un entorno global marcado por la volatilidad, la transformación tecnológica y una demanda cada vez más exigente, las empresas guatemaltecas del sector han respondido con innovación, diversificación y una visión de largo plazo. La apuesta por procesos más eficientes, la incorporación de estándares de sostenibilidad y la exploración de nichos emergentes, como el de alimentos saludables y de bienestar, son señales de una industria que, además de reaccionar al cambio, lo anticipa y se reinventa de manera constante.
La proyección regional e internacional es otra de sus fortalezas. Guatemala exporta productos de alimentos y bebidas a más de 74 países, con destinos que abarcan desde Centroamérica
hasta Asia y Europa. En el marco de la integración centroamericana, el sector ha sido protagonista del crecimiento comercial de la región, y los acuerdos vigentes —CAFTA, UE, México, Colombia, Chile y Panamá— ofrecen una plataforma privilegiada para seguir ampliando esa presencia.
Esta edición de Industria & Negocios está dedicada a ese universo productivo. A través de sus páginas, damos voz a empresas, tendencias, datos y perspectivas que permiten entender la dimensión real de un sector que alimenta, en sentido literal y figurado, el desarrollo del país. Lo hacemos respaldados por las gremiales que lo representan dentro de Cámara de Industria de Guatemala (CIG): la Gremial de Alimentos y Bebidas, la Gremial de Avicultores, la Gremial de Lácteos y Derivados, y la Gremial de Embutidos y Carnes Elaboradas, cuyo trabajo es evidencia del compromiso del sector con la calidad, la competitividad y el bienestar de los guatemaltecos
Presidente Cámara de Industria de Guatemala: Enrique Font | Editor: Alfredo Vicente | Fotografía de portada: Eduardo Requena | Diseño y diagramación: Nicolle Flores | Ventas: Claudia Ibarra: cibarra@industriaguate.com - Tel. 4219-2601 | Melissa Meza: mmeza@industriaguate.com - Tel. 3759-8407
ABRIL 2026 | EDICIÓN 334
El contenido de Industria&Negocios no necesariamente representa la opinión de Cámara de Industria de Guatemala; algunos artículos son responsabilidad de sus autores. Para la Revista Industria&Negocios es importante conocer sus opiniones, sugerencias o críticas, que nos permitan hacer de esta publicación una herramienta útil para nuestros lectores y todas aquellas personas que a diario deben tomar decisiones en sus empresas. Escríbanos a: revistacig@industriaguate.com
Por: Alfredo Vicente | Editor de contenido

Desde Guatemala hasta los mercados de ocho países, la operación de CBC ha crecido con una constante que define su identidad: la convicción de que la innovación es, antes que todo, una cultura. José Fortín, gerente de Manufactura de CBC Guatemala, lo sabe bien. Desde su rol, supervisa desde el desempeño de las plantas, hasta la transformación profunda que está viviendo la industria de bebidas en el país. La inauguración de una nueva línea de producción en la planta de Cuyotenango a finales del año pasado, con una inversión de US$18 millones, es la expresión más reciente de ese compromiso.
La historia de CBC en Guatemala arrancó en 1885, y en la actualidad la compañía es considerada la empresa multilatina con el portafolio de bebidas más grande de la región. Con
presencia en más de ocho países, Guatemala es su sede central y uno de sus mercados estratégicos. “Esta inversión reafirma el compromiso de la compañía por seguir creciendo en el mercado guatemalteco”, afirma Fortín. “Invertir aquí es una señal clara de confianza en el talento y las capacidades del equipo local, al que se le confía un proyecto de alto impacto estratégico y financiero”.
SALTO EN CAPACIDAD Y EFICIENCIA
La nueva línea ha incrementado en un 15% la capacidad productiva de la planta, con más de 900,000 cajas físicas de capacidad. Esta nueva línea cuenta con tecnología de punta y estándares internacionales de eficiencia y sostenibilidad, pero los números van más allá del volumen, puesto que por medio del proyecto generaron más de 250 empleos directos e indirectos reafirmando su compromiso con el crecimiento económico y social de la región.
La línea está completamente automatizada, desde el proceso de soplado hasta el paletizado, incorpora múltiples sistemas de inspección que garantizan la consistencia del producto final. Además, su diseño apunta a la eficiencia en el consumo de energía, vapor, agua y aire comprimido, alineado a su estrategia de sostenibilidad, por medio de la cual buscan continuamente oportunidades para eficientizar el uso de recursos naturales. Actualmente, la operación completa de CBC en Guatemala, incluyendo sus dos plantas de producción 34 agencias y edificios administrativos, opera con un 100% de energía renovable. Eso para nosotros es innovación real: hacer más con menos, sin comprometer en ningún aspecto la experiencia final”.
Esta inversión les permite producir localmente productos que antes debían importarse desde otra operación del grupo, logrando una mejora en costos logísticos y tiempos de respuesta. “Tener control sobre la planificación nos permite reducir políticas de inventario, mejorar nuestro tiempo de
respuesta ante la demanda del mercado y atender picos de consumo de manera más ágil”, explica Fortín
Uno de los resultados más concretos de esta tecnología es la reducción del 7% en el uso de resina. “Esta optimización se logró a través de mejoras en el diseño de los envases y en los parámetros del proceso de soplado”, detalla el gerente. “El resultado es una botella con menor gramaje que mantiene íntegramente todas sus características de calidad.

Para Fortín, la elección de Guatemala no es casual ni únicamente simbólica. El país ofrece condiciones que lo posicionan como un hub industrial competitivo: ubicación geográfica privilegiada con acceso a dos océanos, tratados de libre comercio con países de la región y, quizás lo más determinante, un capital humano en formación creciente.
“Los programas universitarios están generando profesionales técnicamente preparados para afrontar los retos de una industria cada vez más exigente”, indica. “Eso se refleja en la calidad de nuestros equipos de trabajo”. Ese potencial también se traduce en iniciativas internas: CBC acaba de lanzar un programa de trainees llamado Makers, diseñado para apalancar el talento joven.
La operación de Cuyotenango refleja también el ecosistema empresarial que hace posible este tipo de proyectos. “Contamos con más de 18 empresas locales de alto nivel que
fueron clave en todo el proceso”, dice Fortín. “Esto es una muestra clara de la capacidad y madurez industrial que tiene el país, con un ecosistema robusto que nos permitió ejecutar cada etapa con precisión y confianza”.
SOSTENIBILIDAD COMO EJE OPERATIVO
La planta opera con energía 100% renovable, respaldada por el uso de IRECs —certificados internacionales que garantizan el origen renovable de la energía— y por la instalación de paneles solares con una capacidad superior a 1.5 MW, uno de los proyectos de autogeneración más grandes de la región, que abastece alrededor del 20% del consumo interno.
A esto se suma la certificación Zero Waste To Landfill, que avala que más del 99.9% de los residuos industriales son reutilizados, reciclados o coprocesados, sin llegar a vertederos. “Llevamos décadas trabajando en el cumplimiento de estos estándares y en la eficientización de procesos para la reducción de la huella de carbono”, señala el directivo.
Para él, la sostenibilidad es una verdadera convicción y una ventaja competitiva. “La manufactura sostenible debe integrar dos dimensiones que se complementan: la reducción del impacto ambiental y la rentabilidad del negocio. Las empresas que logren alinear ambas tendrán una ventaja real y duradera”.

“Hacer más con menos, sin comprometer en ningún aspecto la experiencia final”.

ESPACIO PARA INNOVACIÓN
Uno de los mensajes que Fortín repite con más énfasis es el del rol de la manufactura como área de desarrollo profesional, no solo como piso de producción. “Hay un desafío que considero estratégico: mantener la manufactura como un espacio atractivo para las nuevas generaciones. Nuestros modelos operativos deben evolucionar hacia la analítica, la automatización y las tecnologías emergentes, no solo por eficiencia, sino para posicionarla como un área de innovación”.
Ese enfoque tiene mucho que ver con cómo entiende la innovación dentro de CBC, ya que no la percibe únicamente como responsabilidad de un departamento, sino como algo que atraviesa toda la organización. “Desde las áreas comerciales y de marketing hasta la cadena de supply chain, todos nos sentimos dueños del proceso y trabajamos en sinergia con un objetivo común: generar el mayor valor posible para nuestros clientes y consumidores”.
En esa visión, la inteligencia artificial ocupa un lugar central para los próximos años. “Bien aplicada, la IA tiene el potencial de transformar profundamente la manera en que tomamos decisiones ”, afirma. “El reto para nuestra industria será adoptarla con criterio, asegurándonos de que genere eficiencia real y rentabilidad, porque al final, la tecnología cobra sentido cuando mejora la vida de las personas y fortalece las operaciones que las sostienen”.
Generando más de 500 empleos de la propia comunidad de Cuyotenango; la operación de la planta y la adición de esta línea convierte a Guatemala en referente de producción para el grupo; y la certeza, dicha con orgullo, de que desde aquí se puede llegar lejos, Fortín reafirma con total seguridad, que “desde Guatemala podemos producir y ofrecer al consumidor productos de alto valor que demuestran que estamos a la altura de los mercados internacionales”.


Con inversión, digitalización y nuevos productos, impulsa eficiencia, sostenibilidad y competitividad regional hoy.
Por: Dos Pinos

En un entorno donde la industria de alimentos y bebidas evoluciona a gran velocidad, la innovación se ha convertido en un factor determinante para sostener la competitividad y generar valor en toda la cadena productiva. Bajo esta visión, Dos Pinos impulsa una estrategia regional que integra inversión, digitalización y desarrollo de nuevos productos, con el objetivo de responder a las demandas de un mercado más dinámico y fortalecer su posicionamiento dentro del ecosistema industrial y comercial.
Durante el último año, la empresa destinó más de US$30 millones a iniciativas regionales orientadas a modernizar procesos , optimizar operaciones y avanzar en sostenibilidad. Estas inversiones abarcan la incorporación de tecnologías de automatización, inteligencia artificial y analítica de datos, así como la modernización de equipos e infraestructura que contribuyen a mejorar la eficiencia productiva y la calidad de los productos. Paralelamente, se
han impulsado acciones para reducir la huella ambiental, incluyendo la optimización del uso de recursos, mejoras en empaques y la transición hacia energías más limpias.
“La innovación forma parte del ADN de Dos Pinos y es un pilar clave para generar crecimiento sostenible. Apostamos por integrar tecnología, talento humano y eficiencia operativa para ofrecer soluciones que agreguen valor tanto a nuestros socios comerciales como a los consumidores”, señala Claudia Barrios, gerente de Relaciones Institucionales de Dos Pinos Guatemala.
Uno de los avances más relevantes ha sido la digitalización de los procesos productivos mediante un modelo basado en datos en tiempo real. Esta transformación permite una operación más integrada, mejora la trazabilidad y facilita la toma de decisiones oportunas. La implementación transversal de sistemas automatizados y plataformas de información fortalece la planificación y el control de la producción, reduciendo reprocesos y optimizando el uso de recursos.
La estrategia de innovación también se refleja en el desarrollo constante de productos. En promedio, Dos Pinos lanza cerca de 80 nuevas propuestas al año, alineadas con tendencias de consumo y necesidades nutricionales. Esta dinámica, combinada con inversiones en infraestructura y tecnología, fortalece la competitividad regional y abre oportunidades de colaboración con empresas del sector industrial, logístico y tecnológico.
Con esta visión, Dos Pinos continúa evolucionando hacia un modelo más eficiente, sostenible y orientado al futuro. La integración de innovación, inversión y transformación digital consolida su liderazgo en la industria alimentaria y reafirma su compromiso con el desarrollo económico y la generación de valor para toda la cadena productiva.

Por: Jensen Samayoa | Gerente legal, Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Cervecería Ambev Guatemala

Para nosotros, en Cervecería Ambev Guatemala, “La cerveza es la respuesta” es mucho más que un eslogan: es un lema que la celebración y la moderación pueden ir de la mano.
Hoy operamos en un sector altamente dinámico, marcado por una competencia intensa y consumidores cada vez
más exigentes. Esto nos reta a mantenernos a la vanguardia, fortaleciendo nuestra cadena de valor, impulsando un amplio portafolio de productos que acompañen a los guatemaltecos en cada ocasión.
Bajo esta visión, “La cerveza es la respuesta” confirma que en Cervecería Ambev Guatemala somos campeones de la moderación y lo hemos sido por décadas. La cerveza es la opción perfecta para el verano. En una de las temporadas de mayor consumo, acompañamos a los guatemaltecos con nuestra bebida de bajo contenido alcohólico, promoviendo hábitos responsables para disfrutar.
Además, nuestro portafolio cuenta con una opción de cerveza sin alcohol para aquellos consumidores que buscan un estilo más balanceado.
Más allá de una bebida, promovemos experiencias que conectan, conversaciones que unen y un consumo moderado que hace que cada brindis tenga sentido.
Es con este tipo de iniciativas que Cervecería Ambev Guatemala construye un futuro con más motivos para brindar, a través de una cultura y principios claros, impulsando el crecimiento económico y social con acciones coherentes y responsables.
“Hoy operamos en un sector altamente dinámico, marcado por una competencia intensa y consumidores cada vez más exigentes. Esto nos reta a mantenernos a la vanguardia”.

Por: Tetra Pak

Los consumidores están cambiando la forma en que eligen alimentos y bebidas. Hoy, factores como la naturalidad, los beneficios funcionales y la transparencia en los ingredientes están ganando protagonismo en las decisiones de compra.
De acuerdo con el reporte Trendipedia de Tetra Pak, el 84% de los consumidores a nivel global considera que comer bien es la acción más importante para mantener una buena salud. Este cambio refleja una evolución en los hábitos de consumo, donde cada vez más personas priorizan alimentos con ingredientes naturales y beneficios para el bienestar.
Asimismo, se ha fortalecido una percepción cada vez más extendida de que lo natural es sinónimo de saludable. Como resultado, los consumidores buscan un equilibrio entre bienestar y practicidad, impulsando la demanda de productos que combinen ingredientes naturales con formatos convenientes.
Uno de los sectores donde este cambio ha sido más evidente es el de bebidas. Categorías como el té listo para beber están ganando espacio al ofrecer una combinación de naturalidad, funcionalidad y conveniencia, alineándose con la preferencia por ingredientes de origen natural y soluciones prácticas para el consumo diario.
Sin embargo, desarrollar bebidas con ingredientes naturales plantea desafíos importantes para la industria. Con el objetivo de garantizar la estabilidad y la seguridad alimentaria, muchas bebidas han recurrido históricamente al uso de conservantes; no obstante, la creciente demanda de productos más naturales está impulsando a la industria a buscar nuevas soluciones.
La tecnología de envasado aséptico se ha convertido en un factor clave para el desarrollo de bebidas como el té listo para beber. Este sistema combina un tratamiento térmico controlado del producto con un llenado en condiciones estériles, lo cual permite eliminar microorganismos y preservar las propiedades del contenido. Además, los envases asépticos de cartón actúan como barrera frente a la luz y el oxígeno, ayudando a mantener el sabor, el color y compuestos sensibles, como antioxidantes presentes en el té, durante largos periodos, sin necesidad de conservantes ni refrigeración.
En este escenario, la capacidad de innovar en el envasado será clave para que las empresas respondan a estas nuevas demandas, desarrollando productos que combinen naturalidad, funcionalidad, seguridad y conveniencia.
Conoce más sobre el envasado aséptico para té aquí.


Por: Cargill

Verónica Castro
Ante el crecimiento poblacional y la mayor demanda de alimentos seguros, nutritivos y accesibles, el sistema alimentario enfrenta grandes desafíos. Para 2030, se estima un aumento de cerca de 500 millones de personas, lo que exigirá sistemas más eficientes y resilientes.
En este contexto, la innovación es clave para transformar la producción, procesamiento y distribución de alimentos. Comprender las nuevas necesidades del consumidor, optimizar recursos y fortalecer las cadenas de suministro son prioridades para avanzar hacia un sistema alimentario eficiente y sostenible.
Con más de cinco décadas de presencia en Centroamérica, Cargill impulsa iniciativas orientadas a contribuir a la seguridad alimentaria mediante soluciones innovadoras y el fortalecimiento de prácticas de producción responsable en su cadena de valor.
La compañía colabora con agricultores y ganaderos para fortalecer la producción y llevar alimentos seguros y nutritivos a las familias guatemaltecas, mientras impulsa la innovación en su cadena de valor para optimizar recursos y responder a nuevas dinámicas de consumo.
En los últimos años, Cargill ha impulsado más de 50 innovaciones en su portafolio y procesos para mejorar la eficiencia y ampliar la oferta. Asimismo, ha desarrollado productos de valor agregado como aliados prácticos para los consumidores, sin renunciar a la nutrición ni al sabor.
“La innovación de Cargill se enfoca en anticipar y atender lo que buscan los consumidores, ofreciendo productos mejorados, experiencias de consumo más sencillas y un portafolio diverso de alimentos seguros, nutritivos y prácticos para el día a día de las familias, con altos estándares de calidad e inocuidad”, señaló Verónica Castro, vicepresidenta y directora ejecutiva en Centroamérica de Cargill Food Latinoamérica.
Con mayor conciencia nutricional, la proteína se vuelve clave en la alimentación. Es esencial para los tejidos, la salud ósea y el funcionamiento del organismo, lo que impulsa su relevancia en el consumo.
Según el TrendTracker 2025 de Cargill, el 61% de los consumidores ha aumentado su consumo de proteína por sus beneficios nutricionales y energéticos, destacando la proteína avícola como una opción accesible y eficiente.
Frente a estos desafíos, la innovación, la mejora continua y el trabajo conjunto de todos los actores del sistema alimentario seguirán siendo claves para avanzar hacia sistemas más resilientes y capaces de nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible.



LOS PILARES DEL FUTURO ALIMENTARIO
Por: Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB)
La industria de alimentos y bebidas de América Latina y el Caribe está en transformación. No es una transformación superficial de portafolio ni una respuesta coyuntural a presiones externas: es un cambio estructural impulsado por la ciencia, la tecnología y una comprensión cada vez más sofisticada de lo que significa alimentar bien a una población diversa, en contextos económicos complejos y con desafíos ambientales que no admiten postergación.
Con más de 435.000 empresas en la región —el 96% de ellas micro, pequeñas y medianas (mipymes)—, el sector de alimentos y bebidas no es solo un actor económico relevante: es parte del tejido social y productivo de cada comunidad. Entender hacia dónde se dirige esta industria y qué condiciones necesita para llegar allí es una conversación que le importa a toda la región.
El desarrollo de productos alimentarios ha cambiado radicalmente en las últimas dos décadas. Donde antes predominaba la intuición del formulador, la tradición o la réplica de tendencias internacionales, hoy opera un enfoque basado en evidencia: se investigan necesidades nutricionales de poblaciones específicas, se trabaja con sistemas de gestión de inocuidad preventivos como el Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control (HACCP) y se aplican estándares internacionales como ISO 9001 y FSSC 22000 que garantizan la calidad y la inocuidad alimentaria en cada etapa del proceso productivo.
Esa base científica se traduce en resultados concretos. La industria avanza de manera sostenida en la reformulación de
productos para reducir azúcares, sodio y grasas saturadas. Desarrolla alternativas para necesidades nutricionales específicas —con fibra, prebióticos, probióticos, libres de alérgenos— y diseña productos para distintas etapas de la vida. Los programas de fortificación con micronutrientes como hierro, zinc y vitamina A, impulsados en colaboración con autoridades de salud, representan quizás el ejemplo más poderoso de cómo la ciencia de los alimentos puede convertirse en una herramienta directa de salud pública, llegando a donde otros instrumentos no llegan.

Tres grandes tendencias están marcando el rumbo del sector en los próximos años y Centroamérica no es ajena a ninguna de ellas.
La primera es la sostenibilidad como eje transversal. La industria avanza en reducción de emisiones, eficiencia hídrica, rediseño de envases hacia la economía circular y medición de huella de carbono con metodologías internacionales reconocidas. No como respuesta a la presión regulatoria, sino como parte de una visión de largo plazo que entiende que un sistema alimentario sostenible es condición para seguir produciendo.
La segunda es la transparencia hacia el consumidor. Las personas quieren saber más sobre lo que comen: origen de los ingredientes, proceso productivo, perfil nutricional. La industria responde con información cada vez más accesible, etiquetados más claros y una comunicación basada en evidencia científica que empodera sin confundir e informa sin alarmar.
La tercera es la innovación en ingredientes y formulaciones. Los edulcorantes bajos en calorías — avalados por autoridades como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) y el Comité Mixto de FAO-OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA)— permiten reducir azúcares sin sacrificar sabor, calidad o textura. Las nuevas tecnologías de procesamiento extienden la vida útil de los productos reduciendo desperdicios. La encapsulación mejora la biodisponibilidad de nutrientes. Cada uno de estos avances representa una oportunidad concreta para ofrecer mejores productos a más personas.
EL VALOR DE MARCOS REGULATORIOS CLAROS Y ARMONIZADOS
Para que esta transformación llegue a su potencial, la región necesita algo que hoy es un trabajo en construcción: marcos regulatorios claros, predecibles y armonizados, basados en estándares científicos internacionales como los del Codex Alimentarius, que es el pilar fundamental para la inocuidad alimentaria, la armonización normativa y la facilitación de un comercio
justo y seguro en la región.
La fragmentación normativa tiene costos reales. Cuando cada país de la región define criterios distintos sobre un mismo nutriente, proceso o esquema de información al consumidor, el resultado es incertidumbre para las empresas, encarecimiento para las mipymes y, en última instancia, menos innovación disponible para el consumidor. La armonización normativa no es una concesión a la industria, es una condición para que las buenas prácticas se escalen, para que la inversión en innovación tenga sentido y para que el consumidor acceda a los beneficios del avance científico con las mismas garantías que en cualquier otra región del mundo.
Desde la ALAIAB apostamos por un diálogo permanente, técnico y constructivo con los gobiernos de la región. Porque el futuro alimentario se construye mejor cuando todos los actores están sentados en la mesa: industria, academia, autoridades y sociedad civil, compartiendo el mismo compromiso con la evidencia, la transparencia y el bienestar de las personas.


Por: Mariano Carrera | Director de la Gremial de Avicultores (GREAVI)
La industria avícola aporta las dos proteínas más accesibles para los guatemaltecos: el huevo, como la opción de menor precio, y la carne de pollo. En un contexto en el que gran parte de la población aún enfrenta deficiencias nutricionales, ambos alimentos son clave para la nutrición de las generaciones presentes y futuras, ya que el consumo de proteínas y aminoácidos resulta esencial para el crecimiento, el desarrollo muscular, la inmunidad y funciones vitales, además de influir directamente en el desarrollo físico de la niñez.
Tanto los huevos como la carne de pollo son alimentos de altísima calidad, sumamente digestibles, completos y sin efectos dañinos. Lejos quedan aquellos tiempos en los que se consideraba equivocadamente que el consumo de huevos afecta el nivel de colesterol en las personas. Hoy se sabe a ciencia cierta que el nivel de colesterol de una persona y su consumo de huevos son eventos totalmente independientes.
También existe el mito de que los pollos de engorde reciben hormonas para su crecimiento, lo cual es totalmente falso. Un
pollo de engorde solamente vive de 5 a 7 semanas en la granja, porque en ese tiempo alcanza el peso de sacrificio. La razón de esta velocidad es que es un animal con un inmenso desarrollo genético y nutrición hecha a la medida para poder alcanzar su peso tan rápidamente. No existe ninguna posibilidad médica o fisiológica de que las hormonas hagan efecto en animales de tan corta edad.
La industria ha crecido de forma sostenida a lo largo de los años, y las mediciones de consumo per cápita lo confirman; pero incluso así, el sector avícola enfrenta difíciles condiciones para seguir su desarrollo. Entre ellas, se destaca el comercio ilícito que drena recursos al fisco, mientras que compite de forma desleal con la producción nacional al provenir de países que subsidian la producción avícola, tales como México, que además no grava con el IVA a la canasta básica. También existen enormes costos innecesarios en los retrasos en la descarga que sufren los barcos que traen maíz y harina de soya a Guatemala, que son las materias primas de mayor volumen en la producción avícola.













EMPAQUES CON PROPÓSITO:
En muchas ocasiones, los empaques suelen analizarse desde una visión reducida, centrada únicamente en el material del que están hechos; sin embargo, ese enfoque está muy alejado de la realidad. Su función va mucho más allá de resguardar un producto: el empaque cumple un propósito crítico como barrera de protección, al preservar la inocuidad, conservar la calidad, extender la vida útil y proteger al alimento o bebida frente a agentes físicos, químicos y microbiológicos.
Estas funciones son especialmente relevantes en un sector donde la seguridad y la confianza del consumidor son una prioridad. Un empaque correctamente diseñado ayuda a controlar la exposición al oxígeno, la humedad, la luz y los microorganismos, reduciendo riesgos de contaminación y deterioro prematuro. Más allá del material, se convierte en una herramienta estratégica para garantizar alimentos seguros, confiables y disponibles a lo largo de toda la cadena de abastecimiento del país.
Sin embargo, para que cumpla realmente su propósito, la elección del material no puede responder a una lógica única ni a soluciones universales. Cada categoría de producto exige propiedades específicas de barrera, resistencia y compatibilidad: no es lo mismo un snack seco, un lácteo refrigerado, una bebida o un producto congelado. En ese sentido, el mejor material no es necesariamente el que quisiéramos ver, sino el que realmente se necesita para proteger la calidad e inocuidad de los alimentos y bebidas.
Hoy se observan esfuerzos importantes de empresas que han impulsado innovaciones en empaques dentro
de distintas categorías, desde la incorporación progresiva de resina reciclada —siempre que exista disponibilidad, trazabilidad y calidad suficiente—, hasta rediseños orientados a reducir material, mejorar la funcionalidad y aumentar la reciclabilidad de sus estructuras. No obstante, considerando que los empaques responden a necesidades específicas por categorías y subcategorías, surge naturalmente la pregunta: ¿qué hace posible, entonces, que una alternativa de empaque realmente avance?


La respuesta exige analizar, de forma integral, al menos cuatro dimensiones clave: el rendimiento y desempeño de la alternativa, la madurez tecnológica de la solución, su aceptación en términos de conveniencia y estilo de vida del consumidor, y su asequibilidad. Solo cuando estas variables convergen, la innovación puede traducirse en soluciones sostenibles, escalables y alineadas con la realidad del mercado.
Estos cambios tampoco ocurren de forma aislada. Cada vez más, son impulsados por una mayor articulación y colaboración activa entre los distintos actores del ecosistema: fabricantes, distribuidores, proveedores, universidades, consumidores, aliados técnicos, entre otros. Esta diversidad permite identificar oportunidades de mejora, probar nuevas soluciones e implementar aquellas que demuestran viabilidad en las cuatro grandes categorías.
Ahora bien, innovar también significa hacerlo con responsabilidad y visión a largo plazo. En empaques, una alternativa solo representa un verdadero avance si mejora el sistema sin comprometer funciones críticas como la vida útil, la inocuidad, la asequibilidad o la experiencia del consumidor. Este equilibrio es especialmente importante en alimentos y bebidas, en donde una mala decisión
de empaque puede tener implicaciones directas en el desperdicio, los costos logísticos, la disponibilidad de productos, el acceso para las familias y, de forma fundamental, en la conservación de la inocuidad y la seguridad de los alimentos.
Ir más allá del empaque implica entender que su verdadero valor está en la función que cumple y en el sistema que lo hace posible. No se trata de elegir el material que quisiéramos ver, sino el que cada alimento o bebida necesita para proteger su calidad, garantizar su inocuidad, y llegar de forma segura al consumidor. Cuando esta visión se combina con innovación, evidencia, gradualidad y corresponsabilidad entre actores, el empaque deja de percibirse como un elemento aislado y se convierte en una herramienta estratégica para la competitividad, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria del país.
“Innovar también significa hacerlo con responsabilidad y visión a largo plazo”.
Por: HORECA


Según datos del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), Guatemala registró en febrero de este año un crecimiento del 7% en visitantes internacionales, en comparación con el mismo periodo de 2025. Este repunte confirma que el país continúa posicionándose como un destino atractivo en la región.
En este contexto, el sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías) cobra un renovado protagonismo en la dinamización de la economía, la generación de experiencias y el fortalecimiento de la imagen país. Como parte de esta evolución, por primera vez se realizará Expo HORECA Guatemala, una plataforma profesional que reunirá a quienes están transformando la industria gastronómica, hotelera y de alimentos.
Será un espacio donde convergen innovación, formación y experiencias que impulsan el crecimiento sostenible
del sector y proyectan la riqueza de la gastronomía guatemalteca a nivel regional.
Organizado por Brontë Connection, en alianza con Siete Zero, el evento se realizará el 16 y 17 de abril en el Hotel Westin Camino Real, reuniendo a propietarios, gerentes y tomadores de decisión en un entorno B2B diseñado para generar conexiones estratégicas y negocios de alto valor.
“El mercado guatemalteco es amplio y competitivo, y Expo HORECA viene a potenciarlo con una plataforma que reúne contenido, capacitación y una zona de innovación robusta”, señaló Ligia Illescas, directora de Brontë Connection.
Guatemala se convierte así en el tercer país de la región en recibir la gira Expo HORECA, reforzando su papel como un mercado estratégico para el turismo y la gastronomía centroamericana.
La respuesta del sector ha sido inmediata. Más de 70 empresas proveedoras ya confirmaron su participación, y se espera la asistencia de al menos 1,000 profesionales del sector provenientes de distintas regiones del país.
“Expo HORECA representa una oportunidad estratégica para seguir elevando el nivel del mercado en Guatemala”, destacó Carol Márquez, gerente general de Siete Zero.
El evento contará con una agenda especializada de conferencias y talleres, enfocada en turismo 360 y Horeca Skills, orientados a fortalecer capacidades e impulsar nuevas tendencias en gestión, innovación y experiencia gastronómica.
Con esta primera edición, Expo HORECA busca consolidarse como un punto de encuentro clave para una industria en expansión, que demanda espacios para compartir conocimiento, generar alianzas y abrir nuevas oportunidades de crecimiento para el país.

Por: Progreso

Progreso alcanzó un nuevo hito: su reconocimiento por décima tercera ocasión como una de las World’s Most Ethical Companies®. Frente a más de 130 organizaciones de 40 industrias y 17 países, la compañía se posiciona dentro de un grupo selecto que mantiene estándares éticos consistentes durante más de una década.
LA ÉTICA COMO EJE ESTRATÉGICO
El reconocimiento que otorga el Ethisphere Institute es parte de un proceso de evaluación basado en más de 240 indicadores, los cuales miden prácticas de ética y cumplimiento, cultura organizacional, gobernanza, impacto social y gestión responsable.
Progreso ha demostrado solidez en cada uno de estos criterios, reflejando una cultura corporativa que integra la
ética en la toma de decisiones y en sus operaciones diarias.
QUE TRASCIENDE FRONTERAS
Con presencia en varios países de la región, Progreso consolida una visión empresarial que prioriza la integridad, la transparencia y la coherencia institucional.
Este galardón refleja nuestro compromiso con la integridad y la ética en las acciones diarias que emprendemos, siempre guiados por nuestro Código de Valores, Ética y Conducta (COVEC), que orienta cada decisión y la forma en que actuamos.
Ser reconocida 13 veces por Ethisphere reafirma que la ética representa un activo estratégico para Progreso. Este distintivo confirma que los principios corporativos, cuando se aplican de forma consistente, generan valor reputacional, fortalecen la gobernanza y respaldan un crecimiento sostenible en el largo plazo.


NUTRICIÓN Y DESARROLLO PARA GUATEMALA

Por: Wilfredo Fernández | Director ejecutivo, Gremial de Lácteos y Derivados (Grelac) de Cámara de Industria de Guatemala (CIG).
En 2026, la conversación mundial sobre nutrición se reorientó hacia los alimentos con alto contenido en proteínas y mayor valor nutricional. Las Dietary Guidelines for Americans 2025–2030 (Guías alimentarias para los estadounidenses 2025-2030) replantearon el mensaje nutricional en Estados Unidos y devolvieron protagonismo a los alimentos reales de calidad. Vale la pena señalar que entre sus orientaciones más visibles destacan priorizar proteína de alta calidad en cada comida e incluir lácteos enteros sin azúcares añadidos, con una meta de tres porciones al día dentro de un patrón de 2,000 calorías. Más que un cambio de forma, se trata de una señal de fondo: hoy se vuelve a enfatizar el valor de la proteína y, dentro de ella, el papel de la leche y los productos lácteos en una alimentación equilibrada y de alto valor nutricional.
Esa señal se reforzó pocos días después, cuando el presidente Donald J. Trump firmó la Whole Milk for Healthy Kids Act of 2025 (Ley de Leche Entera para Niños Sanos de 2025), restableciendo la posibilidad de ofrecer leche entera y leche al 2% en los almuerzos escolares del programa federal. El cambio aplica al National School Lunch Program (Programa Nacional de Almuerzos Escolares), una política pública vigente desde 1946, mientras que el Special Milk Program (Programa Especial de Leche) fue incorporado en 1954, confirmando que en EE. UU. la leche escolar forma parte de una visión de largo plazo y no de una medida coyuntural, sino de una política de Estado. Solo el programa de almuerzo escolar atiende a casi 30 millones de niños cada día.
Para Guatemala, esta discusión tiene una relevancia aún mayor. De acuerdo con datos citados por la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN), la prevalencia de desnutrición crónica en menores de cinco años es de 46.5%, y esta condición afecta con mayor fuerza al área rural, donde alcanza el 53%. En ese contexto, el Estado tiene una oportunidad estratégica para ampliar el acceso a leche y productos lácteos a través de programas de alimentación escolar, atención maternoinfantil y otras intervenciones sociales, especialmente para las familias con mayores limitaciones de acceso. La leche destaca por aportar proteína de alta calidad, grasas, vitaminas y minerales en una combinación de gran valor nutricional, además de contar con alternativas para distintas etapas de la vida: niñez, adolescencia, adultez, actividad física y envejecimiento.
Desde la Gremial de Lácteos y Derivados (Grelac) de Cámara de Industria de Guatemala (CIG), consideramos que el valor de los lácteos va más allá de la nutrición, ya que también representan una oportunidad concreta para fortalecer la cadena láctea nacional, el desarrollo productivo, la industrialización, el empleo formal y la dinamización económica tanto en los territorios rurales, donde inicia la producción primaria, como en los entornos urbanos, donde se transforma, distribuye y comercializa. Elegir la leche y los productos lácteos es apostar, al mismo tiempo, por nutrición y desarrollo para Guatemala.
CODECOF

Cuando un alimento o una bebida ingresa al mercado por canales ilícitos, el problema no es solo tributario o comercial; también es sanitario. Detrás de un precio más bajo puede esconderse una cadena de manipulación sin controles, transporte sin condiciones adecuadas, exposición a calor extremo, perforaciones en empaques, ruptura de la cadena de frío, falsificación de etiquetas, alteración de fechas de vencimiento o incluso adulteración deliberada del contenido. En otras palabras, que un producto venga “empacado” no significa que sea seguro. La inocuidad depende de todo el proceso: fabricación, almacenamiento, transporte, distribución y venta.
En ese sentido, el comercio ilícito de alimentos y bebidas debe entenderse como una amenaza real para la salud pública porque aprovecha precisamente los puntos ciegos de la cadena de suministro. Uno de los mayores riesgos está en los productos perecederos o sensibles a temperatura: lácteos, carnes, embutidos, productos listos para consumo, mariscos, congelados y bebidas
que requieren almacenamiento específico. Un producto puede verse intacto por fuera, pero haber perdido su inocuidad por dentro.
En Guatemala, la preocupación requiere especial atención. De acuerdo con información generada por la Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF), durante temporadas de alto consumo y mayor movilidad, el contrabando de alimentos y bebidas puede incrementarse hasta en 25%. A ello se suma que, según datos sistematizados por la CODECOF, en 2025 las autoridades reportaron decomisos de mercancías ilegales valoradas en más de Q108 millones, mientras persisten alertas sobre productos sensibles como huevo y otros alimentos que ingresan sin controles sanitarios.
Es fundamental insistir en que el empaque no garantiza inocuidad; por ello, la prevención no puede depender solo de quien compra: requiere controles efectivos en frontera, trazabilidad, vigilancia sanitaria, inteligencia, investigación penal, coordinación interinstitucional y campañas permanentes de concientización.
Desde la CODECOF, esta realidad se aborda con una convicción clara: defender el comercio formal también es defender la salud pública. Frente al comercio ilícito de alimentos y bebidas, la respuesta debe ser más prevención, más conciencia y más articulación para que lo barato no termine costando salud, confianza o incluso vidas.
“Defender el comercio formal también es defender la salud pública”.
Por: Alfredo Vicente | Editor de contenido
La innovación en la industria de alimentos y bebidas no siempre se mide en volumen de producción o alcance de mercado.
Muchas veces, la verdadera innovación radica en el impacto real que una empresa genera en su entorno, en las comunidades donde opera, en las personas que consume sus productos, en el medioambiente que comparte con todos.
Bajo esa premisa, la Gremial de Alimentos y Bebidas (GREMAB), adscrita a Cámara de Industria de Guatemala (CIG), creó el Reconocimiento Excelencia que Transforma, un premio dedicado exclusivamente a visibilizar el aporte de las micro, pequeñas y medianas empresas del sector que demuestran un compromiso genuino con la sostenibilidad. En esta edición queremos destacar a tres de sus ganadoras: iniciativas guatemaltecas que, cada una desde sus sectores, están transformando la manera de producir, nutrir y crecer.
ALIMENTOS H&H: INNOVACIÓN NUTRICIONAL QUE
TRANSFORMA LA SALUD EN GUATEMALA
Alimentos H&H se alzó con el galardón en la categoría Nutrición Basada en Evidencia del Reconocimiento “Excelencia que Transforma” 2025. El premio se les entregó en reconocimiento a su labor de fortalecer el acceso sostenido a una alimentación adecuada mediante estrategias innovadoras y fundamentadas en ciencia, como la mejora del perfil nutricional de sus productos y las intervenciones dirigidas a poblaciones vulnerables.
Con casi 20 años de trayectoria, la empresa desarrolla, produce y comercializa alimentos funcionales y nutricionalmente mejorados dirigidos a quienes buscan cuidar su salud a través de la alimentación. “La motivación principal hace 20 años fue que no había una propuesta de productos saludables (sin azúcar, bajos en calorías, sin muchas grasas) para la población
en general. Todo estaba muy limitado a productos importados”, explica Jorge André Herrera Cardoza, director comercial de Alimentos H&H, quien es egresado de Ingeniería Química en Alimentos.
Abrir paso al mercado masivo y generar conciencia sobre los beneficios de una alimentación saludable para prevenir enfermedades crónicas han sido los principales retos. Pero incluso así, los resultados son elocuentes, ya que han tenido un crecimiento sostenido durante los últimos 15 años y exportaciones a ocho países de la región, con nuevos mercados que se abren casi cada año o cada dos. “Trascender entre fronteras ha sido nuestro mayor logro”, asegura el director comercial.
La innovación de la compañía radica en formular productos con perfiles de sabor únicos sin sacrificar los atributos nutricionales declarados en el etiquetado. Además, ha desarrollado proyectos de labor social junto a varias ONG, con énfasis en programas nutricionales para la niñez escolar. Estas iniciativas, sumadas a su línea de suplementos y elementos funcionales, fueron clave para destacar en la categoría. “Hemos trabajado con instituciones no lucrativas para llevar esa parte nutricional a poblaciones específicas, y eso fue una de las iniciativas que explicamos y que nos favoreció con el premio”, detalla Jorge André.
Hoy Alimentos H&H lidera un nicho que se masificó tras la pandemia e inspira a otras empresas del sector a seguir el camino de las fórmulas saludables para consumo masivo. Su modelo demuestra que la innovación basada en evidencia genera valor económico y transforma vidas, fortaleciendo el sistema alimentario guatemalteco.

“La innovación en productos saludables ha abierto mercados y, sobre todo, ha permitido impactar positivamente la nutrición de miles de guatemaltecos y centroamericanos”, Jorge André Herrera Cardoza, director comercial de Alimentos H&H.
CHISPUDITOS: CUANDO LA CIENCIA SE CONVIERTE EN SOLUCIÓN
Chispuditos, una marca guatemalteca que nació de una urgencia social, ganó el Reconocimiento Excelencia que Transforma en la categoría Nutrición Basada en Evidencia por una fórmula de 21 micronutrientes que combate el hambre oculta en la niñez.
Lo que hoy se presenta como una mezcla en polvo lista para disolver en agua o incorporar en tortillas, galletas y panqueques, es en realidad el resultado de más de una década de investigación científica orientada a atacar la deficiencia de micronutrientes en la población infantil.
La iniciativa arrancó en 2008 como un proyecto de investigación. Durante más de 10 años, el equipo detrás de Chispuditos realizó estudios clínicos para demostrar que una fórmula de 21 micronutrientes, en dosis y calidades óptimas, podía cerrar brechas específicas de hierro, zinc y vitaminas clave para el desarrollo físico y cognitivo de los niños.
El diagnóstico de partida era que “muchos productos en el mercado resolvían la saciedad, pero no necesariamente la calidad nutricional”, explica Lisa Villanueva, directora de país de Nutrición Chispuditos. Los resultados de la investigación confirmaron que la alimentación desbalanceada, con escaso consumo de carnes rojas y alta dependencia de maíz y frijol, limita la absorción de minerales esenciales en los primeros años de vida.
Lisa identifica tres pilares que, a su juicio, explican el reconocimiento recibido por la GREMAB: “Rigor científico, porque cada decisión está sustentada en evidencia; impacto directo en la población guatemalteca, porque abordamos deficiencias reales y prevalentes; y un modelo sostenible, que combina impacto social con viabilidad económica”. La distinción también reconoce el potencial transformador de la marca sobre la industria: “No se trata solo de nuevos sabores y formatos, sino de asegurar que los productos realmente contribuyan a cerrar brechas nutricionales con dosis significativas y biodisponibles de micronutrientes”, añade.
En la actualidad, el producto llega a todos los departamentos del país a través de cadenas como Farmacias Batrés, Cruz Verde, Meykos, Farmacias del Ahorro y Supermercados La Torre, con apoyo técnico y financiero de The Mathile Institute for the Advancement of Human Nutrition. La expansión en Centroamérica ya comenzó, aunque la cobertura en comunidades rurales con acceso limitado a puntos de venta sigue siendo el principal reto.
Para la directiva, el sector tiene ante sí una oportunidad que no puede ignorar. El fenómeno conocido como hambre oculta (la deficiencia de vitaminas y minerales sin que haya hambre calórica aparente), afecta a 2 mil millones de personas en el mundo. “La industria tiene la oportunidad y la responsabilidad de evolucionar hacia soluciones que no solo alimentan, sino que nutren de manera efectiva”, concluye. En Guatemala, donde la malnutrición y el sobrepeso coexisten, esa evolución es urgente.

“Nuestro mayor logro ha sido contribuir a cambiar la forma en que las familias entienden la nutrición infantil. Hemos demostrado que los cambios más importantes van más allá del peso y la talla: incluyen mejoras en la salud integral, en el estado anímico y en el alcance de hitos clave del desarrollo”, Lisa Villanueva, directora de país, Nutrición Chispuditos.

ALIMENTOS EXPRESS IMPULSA
MÁS RESPONSABLE DESDE EL CAMPO
En una industria que enfrenta cada vez más presión por innovar, asegurar abastecimiento y responder a los retos ambientales, Alimentos Express encontró una forma de convertir esos desafíos en una oportunidad de transformación. Esa apuesta le valió el reconocimiento “Excelencia que Transforma” 2025 en la categoría Entorno y Producción Responsable, que distingue iniciativas enfocadas en reducir el impacto ambiental y mejorar los procesos productivos.
Para Dinora Aguilar Flores, gerente comercial y de mercadeo de la empresa, este galardón también representa un compromiso con la mejora continua. La directiva explica que Alimentos Express nació hace más de 30 años al identificar oportunidades en el mercado local y regional de alimentos procesados. Desde entonces, la compañía ha consolidado una operación con más de 400 colaboradores, producción propia y una capacidad cercana a las 100 mil libras diarias en distintas líneas de producto. La gerente también destaca que cuentan con certificaciones como GlobalG.A.P. en campo y FSSC 22000 en planta, que fortalecen su crecimiento local e internacional.
Dinora explica que uno de los principales retos de la industria ha sido mantener el abastecimiento en medio de la volatilidad de costos, la competencia y los efectos del clima sobre la producción agrícola. Precisamente de esa necesidad surgió la iniciativa reconocida por la GREMAB: un proyecto de invertúneles e hidroponía desarrollado en fincas propias para cultivos como espinaca y lechuga mantequilla. La directiva indica que este modelo permite proteger los cultivos de lluvias intensas, sequías, plagas y variaciones extremas de temperatura, además de reducir el uso intensivo de insumos y avanzar hacia una producción más limpia y sostenible.
Los resultados ya son visibles. De acuerdo con la información presentada por la empresa, la iniciativa ha permitido una reducción del 23% en la ocupación de suelos, un incremento del 34% en la productividad en campo y una mejora en el rendimiento de proceso y empaque, que pasó de 50% a 63%. Pero, más allá de los indicadores, Dinora subraya que este esfuerzo también contribuye a sostener empleos, generar nuevas plazas y dar estabilidad a los clientes durante todo el año.
La ejecutiva considera que proyectos como este también pueden influir en toda la industria. A su juicio, Guatemala tiene una ventaja importante por sus microclimas, su vocación agrícola y su posición estratégica para el comercio. Por eso, afirma que innovar con responsabilidad ambiental, además de fortalecer a una empresa completa, puede convertirse en un modelo replicable para el sector de alimentos y bebidas del país.

“Este proyecto representa una innovación agroindustrial transformadora para Guatemala, basada en la aplicación de la tecnología, gestión eficiente de recursos y compromiso de sostenibilidad ambiental”, Dinora Aguilar Flores, gerente comercial y de Mercadeo de Alimentos Express.

EMBUTIDOS Y CARNES ELABORADAS

Los embutidos forman parte integral de la cocina guatemalteca, tanto en contextos festivos como en la alimentación diaria, especialmente en desayunos y refacciones. Su relevancia cultural se manifiesta de manera particular en el fiambre, uno de los platos más representativos de las tradiciones. Además, contribuyen como fuente de proteínas y energía en la dieta de la población.
En la actualidad, Guatemala produce más de 6,000 toneladas por mes de embutidos cocidos, exportando mensualmente al menos 1,000 toneladas hacia Nicaragua, Honduras y El Salvador. Según el Banco de Guatemala, el valor total de las exportaciones en 2022 fue de US$25.24 millones. Para el sector de embutidos y carnes elaboradas, Centroamérica es el mercado natural de exportación, por lo que tener normas uniformes en la región se vuelve una necesidad para la facilitación del comercio y la competitividad de la industria.
La Gremial de Embutidos y Carnes Elaboradas (GREMCAS), adscrita a Cámara de Industria de Guatemala (CIG), a través de la Federación Centroamericana de Cámaras y Asociaciones de Industriales de Centroamérica y República Dominicana (FECAICA), impulsó la creación de una normativa técnica que armonice los criterios de proteína, grasas y carbohidratos en los productos cárnicos. Los parámetros introducidos en el documento fueron el resultado de entender lo que la industria centroamericana produce y comercializa, analizando las asimetrías entre países y buscando un consenso para lograr una normativa regional.
Posterior a que el Consejo de Ministros de Integración Económica (COMIECO) determinara que el reglamento tendría un impacto relevante en las economías centroamericanas, se inició un proceso de consultas nacionales a través de mesas técnicas en cada uno de los países. Desde hace ya casi cuatro años, hemos mantenido un proceso de diálogo constante entre el sector privado y el sector público, para revisar las observaciones que los equipos técnicos han planteado para aclarar la interpretación del documento.
A pesar de que ya se van a cumplir cinco años desde que se inició a plantear una idea de Reglamento Técnico Centroamericano (RTCA) sobre Embutidos y Carnes Elaboradas, las discusiones continúan para lograr un marco regulatorio con un enfoque sanitario y económico. El camino hacia un RTCA continúa como una apuesta estratégica para mejorar la calidad de los productos y fortalecer el acceso del consumidor a información relevante y confiable.
“El camino hacia un RTCA continúa como una apuesta estratégica para mejorar la calidad de los productos y fortalecer el acceso del consumidor a información relevante y confiable”.


El comercio global está cambiando de raíz. Las disrupciones de los últimos años que el mundo ha atravesado, desde la pandemia hasta las tensiones geopolíticas, dejaron en evidencia la fragilidad de los modelos de abastecimiento largos y dispersos. Hoy, las empresas no buscan únicamente eficiencia en costos: buscan certeza, velocidad y control sobre cada eslabón de su cadena.
En ese nuevo escenario, palabras como cadenas de abastecimiento seguras (deslocalización cercana) o de-risking (reducción de riesgos) han pasado de ser conceptos utilizados solamente por consultoras; en la actualidad, son decisiones estratégicas. Acercar operaciones ya no se trata solo de logística: consiste en que exista más predictibilidad. Y en esa búsqueda de certeza, Centroamérica emerge como una opción atractiva dentro de la nueva geografía productiva y comercial.
Para el sector de alimentos y bebidas, esto tiene un peso especial. Aquí, el tiempo no es solo dinero: es calidad, frescura y, además, cumplir la normativa sanitaria del país destino o quedar retenido en una aduana. Un día de más en tránsito puede arruinar una exportación y, con ella, la reputación de quien la envió. De esa cuenta, las cadenas de frío y la trazabilidad en tiempo real ya no son lujos ni diferenciadores: se han convertido en el piso mínimo para competir.
Guatemala tiene cartas reales en la mano. Su ubicación geográfica y su capacidad manufacturera en alimentos le dan un punto de partida que no cualquier país puede presumir. Pero tener ventajas no es lo mismo que aprovecharlas. Digitalizar trámites aduaneros, mejorar infraestructura en puertos y carreteras, adoptar estándares internacionales de inocuidad y hacer que la regulación no sea un obstáculo, sino un respaldo: eso es lo que separará a Guatemala de ser “una opción interesante” a ser un socio confiable.
El reto no es solo del sector privado o del Estado, cada uno por su lado. Hoy en día, el comercio exterior exige que tanto el sector público como el privado dejen de hablar de colaboración como concepto y empiecen a practicarla como rutina. Porque la ventana existe, pero no estará abierta para siempre.



La malnutrición infantil no es solo un problema social o de salud pública; es una barrera estructural para el desarrollo económico. Y no es un fenómeno aislado. A nivel global, se estima que dos de cada tres niños sufren algún tipo de malnutrición, lo que retrata una crisis silenciosa con implicaciones profundas en la productividad futura de las naciones.
La evidencia científica es clara: los primeros años de vida son determinantes para el desarrollo cerebral. Un niño con deficiencias de micronutrientes tiene mayores probabilidades de enfrentar dificultades de aprendizaje y menor rendimiento escolar. En el largo plazo, esto se traduce en adultos con menor productividad, menores ingresos y menor capacidad de aportar al crecimiento económico del país.
Por el contrario, cuando se garantiza una nutrición adecuada desde la primera infancia, se construyen las bases para una población con mayor capacidad de aprendizaje, mejor desempeño laboral y mayor capacidad adquisitiva.
En este contexto, las soluciones deben ser tan urgentes como efectivas. En Guatemala, el Instituto Mathile ha impulsado un enfoque basado en ciencia aplicada, desarrollando intervenciones diseñadas para ser accesibles, sostenibles y medibles. Un ejemplo es Chispuditos, una solución nutricional que, con una dosis diaria de micronutrientes esenciales, contribuye a cerrar brechas críticas en etapas clave del desarrollo infantil.
En comunidades como Paquip, Tecpán, programas integrales como “Un Sorbo de Vida” que combinan suplementación con Chispuditos, monitoreo constante y educación nutricional, han logrado reducir la desnutrición crónica infantil en más de 20 puntos porcentuales en menos de un año. Cada niño que logra desarrollar su potencial cognitivo tiene mayores probabilidades de completar su educación, integrarse a la economía formal y generar ingresos sostenibles. Este efecto multiplicador, además de transformar vidas, fortalece la base productiva del país.
En este esfuerzo, el rol del sector privado es fundamental. Modelos como los impulsados por el Instituto Mathile han demostrado que, a través de esquemas de colaboración y donación estructurada, es posible generar impacto social medible y transparente, alineando la responsabilidad social con resultados concretos. Hoy, más que nunca, existe la oportunidad de ser parte de la solución.
“Invertir en nutrición infantil es apostar por el talento humano del futuro, la productividad y la sostenibilidad económica”.
Por: Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana (FECAICA)
La región centroamericana destaca en medio de la coyuntura global que enfrenta actualmente el comercio internacional. Una de sus principales fortalezas es el dinamismo que ha mostrado la industria de alimentos y bebidas, impulsada por los cambios en las preferencias de los consumidores, quienes demandan productos que cumplan estándares de salud, sean asequibles, ofrezcan calidad y, al mismo tiempo, conserven un sabor auténtico que refleje la identidad de cada país de la región.
La Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA), en la última edición de su estudio “Huella económica del sector alimentos y bebidas en Centroamérica y República Dominicana”, destacó que las exportaciones intrarregionales de alimentos y bebidas de Centroamérica alcanzaron un valor de US$2,420 millones en 2022, lo que representa un aumento del 15% respecto al año anterior.
Este desempeño es posible gracias al talento humano que labora en las distintas plantas industriales de esta actividad en la región centroamericana. Esto pone en evidencia la importancia estratégica de este sector para la economía regional y para el desarrollo de miles de familias centroamericanas.
Por ello, desde la Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana (FECAICA), se impulsa un trabajo activo a través del Comité de Alimentos y Bebidas, integrado por representantes de las gremiales industriales más relevantes del sector en la región:
• Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) , acompañada de su Clúster de Alimentos y Bebidas.
• Cámara de Industria de Guatemala (CIG), acompañada de la Gremial de Alimentos y Bebidas de Guatemala (GREMAB).
• Asociación Nacional de Industriales de Honduras (ANDI), acompañada de la Coalición de Alimentos y Bebidas de Honduras.
• Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), acompañada de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA).
• * Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), acompañada de la Comisión de Alimentos y Bebidas.
Este comité constituye una plataforma regional para elevar temas vinculados con normativas, tendencias globales y proyectos orientados a fortalecer la productividad y la innovación del sector. Asimismo, promueve el cumplimiento de altos estándares de calidad e inocuidad, así como su contribución a la generación de empleo y al fortalecimiento de la producción en Centroamérica.


PRODUCTOS ALIMENTICIOS CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Por: Percival Kelso | Cofundador de Rocket Innovation
La industria de alimentos y bebidas enfrenta un consumidor más cambiante, una presión creciente por diferenciarse y menos tiempo para reaccionar. En este contexto, la inteligencia artificial dejó de ser una curiosidad tecnológica y se convirtió en una herramienta estratégica para acelerar la innovación, desde la detección de oportunidades hasta el desarrollo y la salida al mercado. Hoy, una empresa puede explorar oportunidades en snacks funcionales, bebidas con beneficios específicos, reformulaciones más saludables o nuevas ocasiones de consumo con un nivel de contexto que antes tomaba semanas.
Desde 2023, en Rocket Innovation hemos aprendido junto a más de 100 empresas que la IA no sustituye a los equipos de innovación, mercadeo o I+D. Los potencia. Su verdadero valor está en comprimir el tiempo entre detectar una oportunidad y convertirla en una propuesta con sentido de mercado, manteniendo el criterio humano como factor decisivo. Esa combinación entre velocidad tecnológica y criterio de negocio es la que puede marcar diferencia en mercados cada vez más competidos, como Guatemala y Centroamérica.

En la fase de ideación, herramientas como NotebookLM de Gemini permiten analizar tendencias, cambios en hábitos
de consumo y necesidades emergentes con mayor profundidad. Luego, en el trabajo de desarrollo, soluciones como ChatGPT, Copilot o Claude ayudan a ordenar información técnica, comparar referentes, estructurar conceptos y construir prototipos iniciales con más velocidad. Esto no significa que la IA diseñe sola un producto final; significa que reduce fricción para que los equipos se concentren en lo que realmente vale la pena desarrollar.
La IA también fortalece la validación. Antes de hacer inversiones mayores, permite construir hipótesis, diseñar pruebas rápidas y anticipar posibles reacciones de distintos perfiles de consumidor. Y en la comercialización, apoya la creación de mensajes, conceptos de empaque y storytelling más claros para comunicar mejor el beneficio del producto.

La oportunidad real no es usar IA por moda. Es usarla para conectar mejor la ideación, el desarrollo y la salida al mercado. Las empresas que entiendan esto no solo lanzarán más productos; aprenderán más rápido. Y en una industria tan dinámica como la de alimentos y bebidas, aprender más rápido ya es una ventaja competitiva.



¿Interesado en obtener más información acerca de los artículos publicados en esta edición? A continuación, encontrará el listado de las principales fuentes consultadas:
Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB)
Percival Kelso
Cofundador de Rocket Innovation percival@necesitoinnovar.com
Wilfredo Fernández
Director ejecutivo
Gremial de Lácteos y Derivados (GRELAC)
Juan Pablo Mancilla
Director ejecutivo
Gremial de Alimentos y Bebidas (GREMAB)
Nicolle Sánchez
Directora ejecutiva de la Gremial de Embutidos y Carnes Elaboradas (GREMCAS)
Flor Herrera
Gerente de Internacionalización de Cámara de Industria de Guatemala (CIG)
Lisa Villanueva
Directora operativa del Instituto Mathile y experta en nutrición infantil
Mariano Carrera
Director de la Gremial de Avicultores (GREAVI)
Jensen Samayoa
Gerente legal, Asuntos Corporativos y Sostenibilidad
Cervecería Ambev Guatemala
Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana (FECAICA)
Comisión de Defensa del Comercio Formal - CODECOF -

