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Revista Corrugando Digital #113

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CARTA EDITORIAL: LA INCORPORACIÓN de nuevas soluciones tecnológicas

abre un escenario de mayor eficiencia, precisión y crecimiento para la industria en América Latina

Hablar de tecnología en la industria del cartón corrugado ya no es referirse al futuro, sino a una realidad que está redefiniendo la forma de producir, diseñar y gestionar. Hoy, los avances se integran directamente en la operación diaria, generando mejoras visibles en cada etapa del proceso.

La evolución de la maquinaria es uno de los cambios más evidentes. Nuevas generaciones de equipos de impresión y conversión permiten alcanzar niveles superiores de calidad, velocidad y consistencia. La precisión en los ajustes y la estabilidad en los procesos se traducen en resultados más confiables y en una operación más eficiente.

A esto se suma una creciente automatización que simplifica tareas, ordena la información y facilita la gestión de la planta. La posibilidad de monitorear procesos y tomar decisiones con mayor claridad aporta agilidad y mejora el desempeño general de las operaciones.

En paralelo, las herramientas digitales han ampliado las capacidades en diseño y planificación. Hoy es posible desarrollar soluciones con mayor exactitud, anticipar ajustes y optimizar cada detalle antes de producir, lo que impacta positivamente en tiempos, costos y calidad.

Este conjunto de avances no solo mejora la eficiencia, sino que también amplía el potencial del sector. La tecnología permite innovar con mayor rapidez, responder mejor a las necesidades del mercado y fortalecer la propuesta de valor de las empresas.

Desde ACCCSA, se observa con claridad cómo estos desarrollos están marcando el rumbo de la industria en la región. Compartir conocimiento, conocer nuevas soluciones y mantenerse actualizado se vuelve fundamental para seguir capitalizando estas oportunidades.

El corrugado avanza así hacia una etapa en la que la tecnología no solo acompaña el crecimiento, sino que lo impulsa. Una etapa donde cada mejora suma, cada innovación aporta y cada avance abre nuevas posibilidades.

Porque innovar ya no es una opción adicional. Es parte del camino natural de una industria que sigue evolucionando.

Créditos:

EDICIÓN N° 113

MAYO - JUNIO 2026

Una publicación de

Directora ejecutiva: Andrea Mora, Msc

Coordinador de comunicación: Silvia Conejo

Coordinadora administrativa: Jessica López

Diseño y diagramación: Smarteam

EDICIÓN 113

Alberto Herazo

Tecnología que impulsa: oportunidades y avances en la nueva era del corrugado

Embalaje en 2026: Resisten los volúmenes, pero aprietan los números

Trazabilidad inteligente: del QR al control de la cadena de valor

ECONOMÍA

Rafael Barisauskas

Corrugados en 2026: Resisten, pero no despegan

Plecamer

Paraibuna destacó un proyecto social e impulsó la sostenibilidad durante el festival

Seu Mercado 2026

Guatemala como hub tecnológico: la sede que conecta innovación y futuro en la 44.ª Convención ACCCSA

Tecnología en planta: la clave para una sostenibilidad operativa real

IA, datos y decisiones: la visión de Juan Merodio en la 44.ª Convención y Exposición Internacional ACCCSA

2026

EMBALAJE EN 2026:

Resisten los volúmenes, pero aprietan los números

Si hubiera que resumir el mercado latinoamericano de corrugados en 2026 en una sola frase, sería esta: el volumen aguanta, pero la rentabilidad sigue bajo presión.

La demanda no se desploma y las plantas continúan operando, pero los márgenes son más estrechos y el espacio para errores es cada vez menor. No es un año de crisis, pero tampoco de alivio; es un año de ajuste y ejecución precisa.

El consumo de corrugados (containerboard) continúa sostenido por bienes esenciales y cadenas exportadoras de alimentos, bebidas, proteínas animales y frutas, evitando una caída más profunda. En 2025, el consumo regional creció cerca de 0,4 % y para 2026 se proyecta un avance similar, entre 0,5 % y 0,6 %. Sin embargo, esta estabilidad convive con costos elevados y mercados que oscilan entre condiciones neutrales y más holgadas.

Brasil refleja bien esta dualidad. El agro sigue respaldando la demanda, pero los precios del testliner muestran un comportamiento más cauteloso. Tras recuperarse de los mínimos de 2024, los valores se estabilizaron y el Fastmarkets tightness index permanece cerca del nivel neutro. Esto indica que las subas responden más a presiones de costos y ajustes puntuales que a una demanda suficientemente fuerte para expandir márgenes.

En México, el panorama es más complejo. El precio del testliner mantiene una tendencia descendente desde 2023 y el mercado continúa presionado por importaciones desde Estados Unidos, una demanda interna débil y costos elevados de energía, transporte y fibra.

A nivel regional, los corrugados siguen siendo el segmento más resistente frente a otros grados papeleros, como las cartulinas, que enfrentan mayores caídas de producción y menor utilización de capacidad. A esto se suma un entorno macroeconómico restrictivo, con inflación persistente y cautela en las inversiones.

En este contexto, la ventaja competitiva no estará en producir más, sino en ejecutar mejor: disciplina de costos, eficiencia operativa y una lectura más precisa del mercado marcarán la diferencia en 2026.

CASO DE ÉXITO NEGOCIOS

TRAZABILIDAD INTELIGENTE:

del código QR al control total de la cadena de valor

La digitalización del empaque está transformando el cartón corrugado en una herramienta clave para la visibilidad, eficiencia y competitividad logística

Del empaque pasivo al empaque inteligente

Durante décadas, el cartón corrugado fue concebido como un elemento esencialmente funcional: proteger el producto y facilitar su transporte. Sin embargo, en un contexto logístico cada vez más exigente, esta visión ha evolucionado. Hoy, el empaque no solo contiene, sino que también informa, conecta y permite tomar decisiones en tiempo real.

En este escenario, la trazabilidad inteligente emerge como un componente estratégico. De acuerdo con información publicada por Scantrust, las soluciones digitales aplicadas a la cadena de suministro permiten rastrear productos desde su origen hasta el consumidor final, generando visibilidad en cada punto del recorrido. Este cambio redefine el rol del corrugado, que pasa de ser un soporte físico para convertirse en un canal activo de información.

El QR como puerta de entrada a la trazabilidad

El uso de códigos QR ha sido uno de los avances más accesibles y escalables en este proceso. Según Tracex Technologies, estos códigos permiten almacenar y transmitir información clave como origen, lote, condiciones de transporte o autenticidad del producto, accesible mediante un simple escaneo.

Además, como explica Dealdos en su análisis sobre codificación QR, esta tecnología no solo mejora la trazabilidad interna, sino que también abre nuevas oportunidades de interacción con el cliente final. Desde verificar la procedencia de un producto hasta acceder a contenido adicional, el QR convierte cada empaque en un punto de contacto directo con la marca.

En el sector del cartón corrugado, esta funcionalidad cobra especial relevancia en industrias como alimentos, agroexportación o e-commerce, donde la transparencia y la seguridad son factores críticos.

Visibilidad en tiempo real: eficiencia y control operativo

Más allá del QR, la trazabilidad inteligente integra sistemas más complejos que permiten monitorear la cadena de valor en tiempo real. Según un análisis publicado en LinkedIn sobre trazabilidad logística, contar con visibilidad completa del flujo de productos mejora la toma de decisiones, reduce errores operativos y optimiza tiempos de entrega.

En este sentido, el cartón corrugado se posiciona como un aliado estratégico. La incorporación de impresión variable, códigos dinámicos o incluso etiquetas inteligentes permite identificar cada unidad de forma única. Esto facilita el seguimiento de inventarios, la gestión de devoluciones y el control de calidad.

Además, la integración con sistemas de gestión empresarial y plataformas logísticas permite que la información generada por el empaque se traduzca en inteligencia operativa. Así, cada caja se convierte en un nodo de datos dentro de una red más amplia.

Trazabilidad y sostenibilidad: una relación estratégica

La trazabilidad no solo impacta la eficiencia, sino también la sostenibilidad. Al contar con información precisa sobre rutas, tiempos y condiciones, las empresas pueden optimizar recursos, reducir desperdicios y mejorar la planificación logística.

Según Scantrust, esta visibilidad permite identificar ineficiencias en la cadena de suministro y tomar acciones correctivas que disminuyen la huella ambiental. En el caso del cartón corrugado, esto se traduce en un uso más eficiente del material, menos pérdidas y una mejor gestión del ciclo de vida del empaque.

Asimismo, la trazabilidad facilita el cumplimiento de normativas ambientales y de calidad, cada vez más exigentes en mercados internacionales.

Un nuevo estándar para la industria del corrugado

La adopción de trazabilidad inteligente marca un punto de inflexión para la industria del cartón corrugado. Ya no se trata únicamente de producir empaques resistentes y sostenibles, sino de diseñar soluciones que integren tecnología, datos y conectividad.

En un entorno donde la logística se acelera y los consumidores demandan mayor transparencia, la capacidad de ofrecer visibilidad se convierte en una ventaja competitiva. Como resultado, las empresas corrugadoras que integran estas soluciones no solo mejoran su eficiencia operativa, sino que también fortalecen su posicionamiento dentro de cadenas de valor más complejas y exigentes.

En definitiva, la trazabilidad inteligente redefine el papel del cartón corrugado: de contenedor a plataforma estratégica. Una evolución que no solo responde a las demandas actuales del mercado, sino que anticipa el futuro de una industria cada vez más conectada, eficiente y orientada a los datos.

Cero Defectos. Más Ventas.

CORRUGADOS EN 2026: Resisten, pero no despegan

En 2026, el mercado latinoamericano de cartón ondulado se mueve entre dos fuerzas opuestas. De un lado, el empuje todavía firme del agro y de las cadenas exportadoras mantiene la actividad en marcha, aunque más fraco de lo esperado. Del otro, un entorno global más frágil, reflejo de tasas de interés altas, consumo débil y volatilidad macroeconómica, que limita el margen de maniobra de la industria. El resultado no es una crisis, pero tampoco un escenario para relajarse: es un año para resistir y ejecutar bien.

La demanda de corrugados muestra en 2026 señales de crecimiento modesto respecto de 2025, lo que evidencia una resiliencia selectiva. Los volúmenes ligados a alimentos, frutas y proteínas animales siguen sosteniendo el mercado, mientras que el embalaje asociado a bienes discrecionales permanece bajo presión. Sudamérica vuelve a ser el mejor termómetro de esta dinámica. Las previsiones de consumo de empaques fueron revisadas a la baja y siguen apoyadas casi exclusivamente en pronósticos positivos para el sector agroexportador, a pesar de los retos del comercio internacional, como los costos de flete marítimo más altos . No sorprende que las empresas mejor posicionadas en estas cadenas muestren resultados superiores al promedio.

Pero el telón de fondo macroeconómico no acompaña. América Latina llega a la mitad del año con condiciones financieras aún restrictivas, poco espacio fiscal y una confianza empresarial frágil. La inflación vuelve a presionar por el lado de la energía, los alimentos y el transporte, elevando costos en un contexto en el que trasladarlos a precio resulta cada vez más difícil. En Brasil, el endeudamiento récord de los hogares sigue limitando el consumo interno y pone un techo claro a la recuperación del consumo de embalaje.

Dentro del sector papelero, el cartón ondulado continúa siendo el segmento más defensivo, aunque no inmune. El containerboard virgen resiste mejor, respaldado por las exportaciones. El reciclado, en cambio, enfrenta mayores dificultades, con tasas de operación más bajas y mayor presión de costos. Los indicadores de equilibrio de mercado muestran un sector apenas ajustado, con el riesgo latente de pasar a una situación más holgada si la macro se deteriora o si las importaciones vuelven a ganar terreno.

Ese riesgo no es menor. En un mercado de crecimiento bajo, las importaciones siguen funcionando como válvula de ajuste. Cualquier diferencial de precios o exceso de oferta externa puede traducirse rápidamente en mayor presión competitiva. Esto ya es evidente en otros segmentos, como el de cartulinas y los cartones planos, donde la combinación de una demanda débil e importaciones baratas ha erosionado los márgenes de los productores latinoamericanos. El corrugado, por ahora, se defiende mejor, pero no está exento de estas dinámicas

. El principal desafío hacia adelante es no confundir resiliencia con fortaleza estructural. El agro hoy empuja la demanda, pero también tiene límites: cuotas de exportación, cambios regulatorios, shocks sanitarios o movimientos cambiarios pueden enfriar rápidamente ese motor. A esto se suma un contexto global cargado de incertidumbre, donde decisiones de política monetaria o tensiones geopolíticas pueden alterar el equilibrio en poco tiempo.

Aun así, el 2026 también abre oportunidades claras. No estarán en grandes expansiones, sino en la calidad de la ejecución. Ajustes quirúrgicos, disciplina de costos, mejoras operativas y una lectura más fina de la demanda marcarán la diferencia. En un año de olas cortas y mar movido, la ventaja será para quienes sepan surfear sin perder el equilibrio.

Rafael Barisauskas es Economista Senior en Fastmarkets, especializado en los mercados de pulpa, papel y packaging de América Latina. Con casi 13 años en commodities globales, incluyendo casi siete en Fastmarkets, combina un profundo conocimiento del mercado con análisis económico para guiar a los líderes del sector a través de dinámicas complejas de comercio y precios. Rafael es el autor principal del Latin American Paper Products Monitor y del Latin American Pulp & Paper Forecast, además de coautor del Monthly Economic Commentary. Tiene una maestría en economía por la KU Leuven en Bélgica, donde se centró en las cadenas globales de valor. Con base en São Paulo, enseña Cadenas Globales de Valor, Agronegocios y Economía en FECAP.

Se puede contactar al +55 11 4858-0492 o a rbarisauskas@fastmarkets.com.

TECNOLOGÍA EN EL SECTOR CORRUGADOR:

clave para el desarrollo económico y la competitividad

Optimizar procesos y reducir costos: la gestión inteligente de datos impulsa la rentabilidad en el corrugado

Tecnología y rentabilidad: una relación cada vez más estrecha

La digitalización industrial dejó de ser una apuesta de futuro para convertirse en una condición de competitividad

De acuerdo con el medio especializado Chief Information Officer, el 67% del sector industrial ya utiliza inteligencia artificial en sus procesos de fabricación, reflejando un cambio hacia modelos productivos más eficientes y orientados por datos.

En el caso del cartón corrugado, este proceso tiene una lectura económica directa. La presión sobre costos, la volatilidad de insumos y las exigencias logísticas obligan a las empresas a fortalecer su control operativo. En este contexto, los sistemas de seguimiento y análisis de información se consolidan como herramientas clave para mejorar resultados financieros.

El costo de no innovar también impacta los márgenes

Las fuentes coinciden en un punto crítico: postergar la innovación tiene un costo acumulativo. La falta de visibilidad sobre procesos, la validación manual entre áreas y la lentitud en la toma de decisiones generan ineficiencias que, aunque no siempre visibles, terminan afectando la rentabilidad.

En la industria corrugadora, estas brechas se traducen en reprocesos, desperdicio de material, desajustes en inventarios y menor capacidad de respuesta. En consecuencia, la incorporación de herramientas tecnológicas no solo responde a una tendencia, sino a la necesidad de corregir fugas de valor dentro de la operación.

ECONOMÍA

Visibilidad operativa: menos fricción, mayor control

El monitoreo en tiempo real de órdenes, materiales y productos permite una gestión más precisa de la cadena de valor. Este nivel de control mejora la coordinación interna y facilita la toma de decisiones oportunas.

Tal como se ha evidenciado en el sector, el cartón corrugado puede convertirse en un soporte de información que fortalece la visibilidad y el control operativo .

Además, la disponibilidad de datos confiables reduce la incertidumbre y permite anticipar desviaciones antes de que impacten la producción. Esta capacidad de ajuste continuo incide directamente en la reducción de costos y en la mejora del desempeño operativo.

Medir para decidir: el dato como activo económico

La transición hacia modelos de gestión basados en información redefine la forma en que las empresas toman decisiones. Contar con datos estructurados permite evaluar procesos, comparar resultados y optimizar recursos con mayor precisión.

Tal como señalan análisis del sector del packaging europeo,

“la toma de decisiones en la industria debe basarse cada vez más en datos medibles y metodologías claras, que permitan evaluar impactos reales y no percepciones”.

Esta afirmación refuerza el rol del dato como un activo estratégico.

Desde una perspectiva económica, esto se traduce en una mejor asignación de recursos, mayor control financiero y decisiones más acertadas en contextos de alta exigencia competitiva.

Inteligencia artificial y productividad industrial

La inteligencia artificial amplía el valor de la información disponible en planta. Según la compañía tecnológica IBM, su aplicación en manufactura permite analizar grandes volúmenes de datos para optimizar procesos, predecir fallas y mejorar la eficiencia.

El impacto es medible. De acuerdo con McKinsey & Company, estas soluciones pueden aumentar la productividad hasta en un 30% y reducir fallas en equipos en más del 50%, lo que evidencia su efecto directo en los resultados económicos.

En el sector corrugador, su integración permite avanzar hacia operaciones más precisas, con menor intervención correctiva y mayor estabilidad productiva.

Cadena de suministro: velocidad y capacidad de respuesta

La innovación en la cadena de suministro no solo implica incorporar nuevas herramientas, sino mejorar la capacidad de respuesta frente a un entorno dinámico. La visibilidad sobre inventarios, tiempos y flujos logísticos permite reducir fricciones y optimizar la operación.

En este sentido, la gestión integrada de la información fortalece la coordinación entre producción, almacenamiento y distribución, generando mayor agilidad y eficiencia en la entrega al cliente.

Crecimiento del mercado y disciplina operativa

El mercado del cartón corrugado en América Latina muestra una tendencia de crecimiento impulsada por sectores como el comercio electrónico y la agroindustria. Sin embargo, este escenario también eleva las exigencias sobre la operación.

El crecimiento sin control puede amplificar ineficiencias. Por ello, la disciplina operativa y el uso estratégico de tecnología se convierten en factores determinantes para sostener la rentabilidad en el tiempo.

Del dato al margen

En la industria del cartón corrugado, la información adquiere un valor central.

La capacidad de transformar datos en decisiones, decisiones en eficiencia y eficiencia en resultados económicos marca la diferencia entre competir y rezagarse.

En un entorno cada vez más exigente, la gestión inteligente de la información no solo mejora el desempeño operativo, sino que fortalece la sostenibilidad económica del sector.

CHINA, PULPA Y REGULACIÓN:

el nuevo

tablero

del corrugado en América Latina

Ajustes en la pulpa, presión internacional y nuevas exigencias regulatorias están redefiniendo la competitividad del sector corrugador en América Latina

Un mercado que deja atrás la expansión

El mercado global de pulpa atraviesa una fase de ajuste que impacta directamente al sector del cartón corrugado. Tras un periodo de crecimiento impulsado por inversiones y ampliación de capacidad, el ciclo 2025–2026 se caracteriza por recortes de producción, cierres temporales y una corrección del exceso de oferta acumulado.

De acuerdo con Fastmarkets, este comportamiento responde a un cambio estructural en la dinámica del sector, donde la estabilidad ya no depende del crecimiento sostenido, sino del equilibrio entre oferta y demanda.

En línea con este análisis, CEPI advierte que la industria papelera enfrenta una transición hacia modelos más eficientes, con foco en la optimización de recursos y la racionalización de capacidad.

China redefine la presión competitiva

En este nuevo escenario, China se consolida como el actor determinante del mercado. Su creciente autosuficiencia en pulpa y la expansión sostenida de su capacidad productiva han intensificado la presión sobre los precios internacionales.

Según Fastmarkets, esta dinámica ha generado un entorno más competitivo, donde los productores deben operar con mayor eficiencia para sostener sus márgenes.

A nivel macroeconómico, el World Bank señala que la volatilidad en los mercados de materias primas y la desaceleración del comercio global continúan afectando las cadenas de suministro, incluyendo la industria del papel y empaques.

Para América Latina, esto implica un desafío claro: competir en costos en un mercado cada vez más influenciado por Asia, sin perder relevancia en sus nichos estratégicos.

Costos y demanda: una ecuación más exigente

La interdependencia entre pulpa, papel y cartón corrugado hace que cualquier variación en el mercado global se refleje de inmediato en la industria. En la región, la volatilidad en exportaciones y las fluctuaciones cambiarias han reducido la competitividad en algunos mercados.

Al mismo tiempo, el comportamiento de compra ha evolucionado hacia esquemas más prudentes. De acuerdo con McKinsey & Company, las empresas están priorizando compras ajustadas a la demanda real y reduciendo inventarios para minimizar riesgos.

Este cambio genera una demanda más fragmentada y menos predecible, lo que obliga a las empresas corrugadoras a operar con mayor flexibilidad.

Un

crecimiento

que exige precisión

A pesar del entorno desafiante, el sector mantiene una trayectoria de crecimiento. Fastmarkets proyecta un aumento del 3.3% en el consumo de papeles corrugados en América Latina, alcanzando cerca de 15.9 millones de toneladas.

No obstante, este crecimiento ocurre bajo presión. La inflación, especialmente en alimentos, continúa afectando el consumo, lo que repercute en la demanda de empaques.

En algunos segmentos, el empaque puede representar hasta un 30% del precio minorista, lo que intensifica la necesidad de optimizar costos sin comprometer la calidad.

Regulación: nuevas reglas del juego

A este escenario se suma la evolución del marco regulatorio. Según Packnode, Europa avanza en la definición de metodologías más rigurosas para evaluar la reciclabilidad y el desempeño ambiental de los empaques.

Estas iniciativas se alinean con las políticas impulsadas por la European Commission, orientadas a consolidar modelos de economía circular y establecer estándares más estrictos en el diseño de envases.

Para el corrugado, este cambio representa una oportunidad estratégica. Su naturaleza reciclable y su integración en sistemas circulares lo posicionan favorablemente, aunque exige adaptación a métricas más rigurosas.

Una industria que ajusta su estrategia

Frente a este entorno, el sector corrugador está redefiniendo su enfoque. La competitividad ya no se mide únicamente en volumen, sino en la capacidad de gestionar costos, anticipar la demanda y operar con flexibilidad.

Se consolida una tendencia hacia compras más estratégicas, mayor control de inventarios y una relación más integrada entre los actores de la cadena de valor.

Un nuevo tablero competitivo

El sector del cartón corrugado no enfrenta una desaceleración, sino una reconfiguración. La presión de China, la volatilidad en costos y las nuevas exigencias regulatorias están transformando las reglas del juego.

La ventaja competitiva ya no radica en producir más, sino en producir mejor, con eficiencia, visión estratégica y capacidad de adaptación.

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+52 (55) 5546 3445

PLECAMER

| Lasercomb ProRot 3000 y Serviform RotaPro

Maquinaria automática para fabricar troqueles.

Plecamer

Uno de los grandes retos de las empresas actuales es mantener los índices de productividad en su máximo nivel. Sin embargo, para lograrlo, no es suficiente con invertir en las mejores troqueladoras; la modernización debe abarcar todos los procesos clave de la planta. Por esta razón, los grandes fabricantes de cajas en la región están optando por automatizar su proceso de fabricación de troqueles, considerándolo una parte indispensable de su transformación hacia la industria 4.0.

Plecamer pone a disposición de los corrugadores de América Latina la tecnología más avanzada para suministrar herramientas de alto rendimiento a sus plantas, lo que les permitirá alcanzar ratios de productividad superiores en sus troqueladoras.

Además, gracias a su presencia en México y Colombia, cuenta con equipo técnico propio en la región, lo que le permite ofrecer un servicio de instalación, entrenamiento y post venta totalmente eficiente, garantizando que sus equipos estén siempre produciendo al máximo.

Caladora Lasercomb ProRot 3000

La caladora automática Lasercomb ProRot 3000 es 100% de fabricación alemana y está equipada con el generador de rayo láser más eficiente del mercado: el Coherent-Rofin Sinar, que requiere una botella de gas reemplazable cada dos años. Ofrece diferentes potencias —desde los 1000 hasta los 3000 vatios— y trabaja con maderas de cualquier diámetro y longitud disponibles en el sector de los troqueles. Además, cuenta con módulos de atornillado y fresado para automatizar por completo el proceso de calado y enrutado de la madera.

Procesadora de cuchillas Serviform RotaPro

Esta es la dobladora automática más completa del mercado, única en su capacidad para procesar hendidos, rayadores, grafas y cuchillas rectas y curvas de cualquier diámetro. Este equipo, fabricado en Italia, produce su propio perforado o semicorte de cualquier medida a partir de una cuchilla de corte. Además, procesa rayadores LaserCrease (4+8 pts) y realiza nicks o puntos de sujeción, entre muchas otras funciones.

PARAIBUNA DESTACÓ

UN PROYECTO SOCIAL e impulsó la sostenibilidad durante el festival Seu Mercado 2026

Como patrocinadora del evento, la empresa presentó al público bolsas producidas a través de un proyecto que involucró mano de obra femenina del sistema penitenciario

Paraibuna Embalagens estuvo presente para dar visibilidad a una de sus iniciativas socioambientales de mayor impacto: el proyecto “Embalando Bem – Rumo à Liberdade”. El evento, realizado entre el 30 de abril y el 3 de mayo en Terrazo, reunió gastronomía, entretenimiento y experiencias culturales.

Como patrocinadora del festival, la empresa presentó al público los resultados de su alianza con la Secretaría de Estado de Justicia y Seguridad Pública de Minas Gerais, incluyendo sacos y bolsas producidos a partir del proceso de fabricación de papel reciclado. La iniciativa garantiza oportunidades de trabajo e ingresos para seis mujeres privadas de libertad en la Penitenciaría José Edson Cavalieri (PJEC), en Juiz de Fora (MG).

La propuesta consistió en utilizar el evento como vitrina para promover la comercialización de distintos modelos de bolsas personalizables y ampliar el alcance de la iniciativa, que combina generación de ingresos, reinserción social y sostenibilidad. El espacio contó con mobiliario de cartón desarrollado por Paraibuna Embalagens, destacando soluciones sostenibles

La empresa también contribuyó directamente a la estructura del festival Seu Mercado, con el objetivo de difundir la aplicabilidad de soluciones ambientalmente sostenibles. Entre las acciones se incluyeron la instalación de utensilios y mobiliario de cartón, como cestos de recolección, bancos y estructuras orientadas al público infantil, incluyendo casitas para la ludoteca y juegos educativos en los espacios del evento. Paraibuna Embalagens también puso a disposición ejemplares del material infantil “Reciclinho Goods”, enfocado en la concienciación ambiental.

Otro punto destacado de la participación fue la alianza con la Asociación de Recicladores Deus é Maior (Adem), que contó con colaboradores encargados de la separación y correcta disposición de residuos durante el evento. La iniciativa buscó fomentar prácticas de descarte responsable y reforzar la importancia de la sostenibilidad en eventos de gran escala.

Se esperaba que el contacto directo con el público, coordinado por los equipos de Marketing y Recursos Humanos, contribuyera a ampliar el conocimiento sobre el proyecto e impulsara la venta de las bolsas y otros productos de papel personalizados.

Para Paraibuna Embalagens, Seu Mercado representó más que una oportunidad de visibilidad institucional. Se trató de una oportunidad estratégica para fortalecer “Embalando Bem rumo à Liberdade” como un proyecto de impacto social, conectando propósito, sostenibilidad y generación de oportunidades en un entorno de alta circulación de personas.

Seu Mercado 2026 reforzó el protagonismo de Juiz de Fora en el turismo gastronómico

Tras registrar su mayor edición en 2025, el festival Seu Mercado se preparó para una nueva etapa de crecimiento. En 2026, el evento alcanzó su sexta edición con la propuesta de consolidar a Juiz de Fora como uno de los principales polos de festivales gastronómicos de gran escala en el estado, reuniendo gastronomía, cultura y entretenimiento a lo largo de seis días de programación.

Con la promesa de “más platos deliciosos, más espectáculos emocionantes y más encuentros agradables”, el festival apostó por una experiencia aún más completa para el público y los participantes. La iniciativa, que nació como la primera acción privada de gran escala orientada al posicionamiento de la ciudad y de la Zona da Mata en el circuito gastronómico de Minas Gerais, buscó ampliar su impacto y atraer nuevas inversiones para el sector.

Entre los principales objetivos del proyecto estuvieron el fortalecimiento del turismo gastronómico y de ocio, la dinamización de la economía local y la valorización de los profesionales de la región. La organización también destacó el papel del evento en la capacitación de mano de obra y en la generación de oportunidades para empresas y trabajadores involucrados directa e indirectamente en la cadena productiva.

La expectativa era repetir —e incluso superar— los resultados de ediciones anteriores. Desde su creación, Seu Mercado ya había reunido a más de 45 mil visitantes y había inyectado más de 5 millones de reales en la economía local. Solo en la última edición, más de 15 mil personas participaron del evento. Para 2026, se proyectó la generación de cerca de 150 empleos, además de la participación de más de 15 restaurantes de la ciudad y una feria dedicada a productores locales, con destaque para dulces, condimentos y aperitivos.

La programación mantuvo uno de sus principales atractivos: la “Cocina Show”, espacio donde chefs invitados presentaron recetas en vivo y compartieron técnicas con el público. El evento también reforzó su perfil familiar, con actividades dirigidas al público infantil, incluyendo espectáculos y un espacio dedicado a los niños.

Más que un festival gastronómico, Seu Mercado se definió como una plataforma cultural. La propuesta fue reunir sabores, conocimientos y entretenimiento en un entorno que estimuló la creatividad, promovió encuentros y valorizó la gastronomía en todas sus expresiones, desde la alta cocina hasta la comida callejera.

rbarisauskas@fastmarkets.com.

LA CAJA INTELIGENTE: tecnología y datos redefinen el negocio del corrugado

La digitalización y la automatización están transformando la industria del cartón corrugado en una operación más eficiente, precisa y estratégica

Donde realmente ocurre el cambio

El mayor cambio en las plantas corrugadoras no siempre es visible. No está únicamente en la maquinaria ni en la velocidad de producción, sino en la forma en que se gestiona la información. Hoy, la competitividad depende de la capacidad de interpretar datos, anticipar decisiones y conectar procesos en tiempo real. “Antes trabajábamos principalmente con experiencia y criterio operativo. Eso sigue siendo valioso, pero ya no es suficiente”, explica Jorge Andrés Lewis Caldas, Supply Chain Manager de Papelera Nacional S.A.. El mercado exige rapidez, trazabilidad, control de costos y sostenibilidad, y la respuesta a estas demandas se encuentra en la integración tecnológica.

De la operación fragmentada a la inteligencia integrada

En este contexto, la transformación tecnológica ha permitido superar uno de los principales desafíos históricos del sector: la fragmentación de la operación. La incorporación de sistemas ERP, plataformas analíticas y tableros de control ha facilitado la integración de áreas clave como compras, producción, inventarios, logística y finanzas. “Cuando la información se conecta correctamente, la empresa deja de trabajar por islas y comienza a operar con una visión completa del negocio”, señala Lewis. Este cambio no solo mejora la coordinación interna, sino que permite pasar de una gestión reactiva a una anticipativa, donde las decisiones se basan en información confiable y oportuna.

Automatizar para decidir mejor

La automatización también ha evolucionado. Ya no se limita al desempeño de las máquinas, sino que se extiende a procesos completos, incluyendo reportes, alertas, análisis y decisiones repetitivas. Esto incrementa la consistencia operativa y reduce errores, al tiempo que redefine el rol del talento humano. “La industria ya no solo automatiza máquinas; automatiza procesos y decisiones, lo que permite a las personas enfocarse en tareas de mayor valor”, afirma Lewis. Este avance impacta directamente en el diseño del empaque, donde el reto actual no es solo garantizar resistencia, sino optimizar el peso, el desempeño y el costo total. Variables como gramaje, BCT y condiciones logísticas se analizan ahora con mayor precisión técnica.

Ya no basta con entregar una caja. El cliente necesita información, confiabilidad y soluciones que lo hagan más competitivo.

Jorge

Eficiencia y sostenibilidad: una misma lógica

A su vez, la sostenibilidad ha dejado de ser un eje independiente para integrarse a la eficiencia operativa. Reducir desperdicio, optimizar rutas, mejorar la gestión de inventarios y diseñar empaques más livianos no solo disminuye el impacto ambiental, sino que fortalece la rentabilidad. “La sostenibilidad bien gestionada es eficiencia, y la eficiencia es negocio”, resume Lewis. En sectores exportadores como el banano, donde el empaque forma parte de la cadena de valor, esta relación es especialmente evidente, ya que incide directamente en costos logísticos, huella ambiental y competitividad del producto.

El reto estructural: transformar la forma de trabajar

Sin embargo, el principal desafío no es tecnológico, sino cultural. “La transformación digital no es comprar tecnología, es transformar la forma de trabajar”, advierte Lewis. Muchas empresas aún enfrentan limitaciones asociadas a datos dispersos y procesos poco integrados, lo que reduce el impacto de las herramientas digitales. Por ello, el proceso debe iniciar con el orden: gobierno de datos, calidad de la información e indicadores claros. En este escenario, el factor humano es determinante. La tecnología no reemplaza a las personas, sino que potencia sus capacidades, siempre que exista capacitación y una cultura organizacional abierta al cambio.

El cliente exige algo más que un producto

Este proceso también ha redefinido la relación con el cliente. Hoy, las empresas corrugadoras no compiten únicamente por producto, sino por capacidad de respuesta, trazabilidad e inteligencia aplicada. En mercados exportadores, un empaque mal diseñado o entregado fuera de tiempo puede afectar toda la operación logística, lo que impulsa una evolución hacia un rol más técnico y consultivo dentro de la cadena de valor.

Innovar en conjunto para avanzar

En una industria que enfrenta desafíos comunes costos, sostenibilidad, automatización y talento, la innovación no ocurre de manera aislada. Espacios como la Convención ACCCSA permiten compartir aprendizajes, identificar tendencias y adaptar soluciones a la realidad regional . En este sentido, la colaboración se consolida como un factor clave para acelerar la evolución del sector y fortalecer su competitividad.

Una industria que decide mejor

El cartón corrugado no ha cambiado en esencia. Lo que ha cambiado es la forma en que se gestiona. Hoy, la ventaja competitiva radica en la calidad de las decisiones, respaldadas por datos, tecnología e integración. La caja sigue cumpliendo su función, pero detrás de ella hay una industria que entiende mejor su operación, anticipa sus desafíos y construye valor con mayor precisión.

GUATEMALA 2026: el

corrugado latinoamericano debate su próxima década

La actividad corrugadora regional llega a Ciudad de Guatemala en un momento donde la innovación, la sostenibilidad y la competitividad redefinen el futuro del cartón corrugado en América Latina

Ciudad de Guatemala se convierte esta semana en el principal punto de encuentro del sector corrugador latinoamericano. Del 25 al 27 de agosto, la 44.ª Convención y Exposición Internacional de ACCCSA reúne en el Hotel The Westin Camino Real a fabricantes, proveedores, líderes empresariales y especialistas técnicos de toda la región.

La edición 2026 se desarrolla en un contexto de transformación acelerada. La automatización industrial, la inteligencia artificial aplicada a procesos, las nuevas exigencias logísticas y la necesidad de construir operaciones más sostenibles están modificando la forma en que las empresas producen, diseñan y proyectan el futuro del corrugado.

En este escenario, la Convención ACCCSA vuelve a consolidarse como una plataforma regional para analizar tendencias, intercambiar conocimiento y fortalecer alianzas estratégicas en un mercado cada vez más integrado.

Guatemala: crecimiento y posición estratégica

La elección de Guatemala como sede refleja también el momento económico que atraviesa el país. Según proyecciones recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI), Guatemala lidera el crecimiento económico de Centroamérica, respaldada por la estabilidad macroeconómica, el dinamismo industrial y el fortalecimiento de sectores vinculados al comercio y las exportaciones.

Además, su ubicación geográfica la convierte en un nodo logístico estratégico entre Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica, una característica especialmente relevante para una actividad estrechamente ligada al movimiento regional de bienes.

“El dinamismo de su sector industrial y su ubicación logística en el corazón de Centroamérica la convierten en un escenario propicio para la reflexión sectorial y la planificación empresarial”.

Un sector obligado a evolucionar

El cartón corrugado dejó hace tiempo de ser únicamente un componente operativo dentro de la logística. Hoy, el empaque ocupa un rol estratégico vinculado con eficiencia, sostenibilidad, trazabilidad y experiencia del consumidor.

El crecimiento del e-commerce, las exigencias de trazabilidad y la presión sobre la eficiencia logística están acelerando la incorporación de tecnología dentro de las plantas corrugadoras de la región.

La agenda académica de ACCCSA 2026 refleja precisamente esa evolución. Conferencias magistrales, sesiones técnicas y espacios de networking abordarán temas relacionados con automatización, sostenibilidad, innovación tecnológica y transformación digital.

Una conversación sobre el futuro

En un entorno donde los cambios tecnológicos y económicos avanzan con rapidez, compartir experiencias y fortalecer alianzas regionales sigue siendo uno de los principales activos para el crecimiento del sector.

La Convención ACCCSA se ha consolidado como ese espacio donde convergen experiencia técnica, visión empresarial y colaboración sectorial. También pone sobre la mesa uno de los grandes desafíos del corrugado latinoamericano: la formación de nuevos liderazgos capaces de combinar innovación, sostenibilidad y pensamiento estratégico.

Desde Ciudad de Guatemala, la industria no solo se reúne para analizar el presente. También empieza a definir cómo quiere competir, producir y crecer durante la próxima década.

TECNOLOGÍA EN PLANTA:

la clave para una sostenibilidad operativa real

Reducir costos y consumo de recursos ya no es solo una meta financiera, sino una estrategia ambiental que redefine el futuro del corrugado

Eficiencia y sostenibilidad: dos caras de la misma estrategia

La industria del cartón corrugado atraviesa un momento decisivo. La presión por ser más eficientes se combina con la necesidad de reducir el impacto ambiental, impulsando una transformación donde la tecnología se convierte en el principal aliado.

Hoy, hablar de sostenibilidad en planta implica optimizar el uso de recursos en cada etapa del proceso productivo. Sensores, analítica avanzada y sistemas digitales permiten controlar con precisión variables como consumo energético, uso de agua, papel y adhesivos.

De acuerdo con International Energy Agency, la digitalización industrial puede mejorar la eficiencia energética entre un 10% y un 25%, lo que se traduce en una reducción directa de emisiones y costos operativos.

Menos desperdicio, mayor impacto positivo

Uno de los principales aportes de la tecnología a la sostenibilidad es la reducción de mermas. En una industria intensiva en materia prima, cada ajuste en precisión representa un avance ambiental significativo.

La automatización permite controlar variables críticas del proceso, disminuyendo errores y evitando sobreconsumo de papel. Como ya se evidencia en el sector, el control digital reduce desperdicios y optimiza el rendimiento productivo .

Además, el mantenimiento predictivo evita fallas que generan pérdidas de material y energía. Según McKinsey & Company, estas tecnologías pueden reducir hasta en un 30% los costos de mantenimiento, pero también el impacto ambiental asociado a paradas y reprocesos.

Energía, materiales y circularidad

El enfoque sostenible en planta no se limita al consumo energético. También implica repensar el uso de materiales y su ciclo de vida.

Organizaciones como FEFCO y Two Sides destacan que el cartón corrugado presenta tasas de reciclaje superiores al 90% en varios mercados, consolidándose como un material clave en la economía circular.

Sin embargo, su impacto ambiental depende también de cómo se produce. Diseños más eficientes, menor gramaje y procesos optimizados permiten reducir el consumo de fibra sin comprometer el desempeño del empaque.

Digitalización: el camino hacia plantas más conscientes

La integración de sistemas digitales permite una gestión más inteligente de los recursos. Plataformas que conectan producción, inventarios y logística ayudan a evitar sobreproducción, reducir residuos y optimizar el uso de insumos.

Según CEPI, la digitalización es un habilitador clave para avanzar hacia procesos industriales más eficientes y alineados con principios de sostenibilidad.

En este contexto, cada dato se convierte en una oportunidad para mejorar: medir es el primer paso para reducir.

Sostenibilidad operativa: del discurso a la acción

La sostenibilidad en la industria del corrugado ya no se define solo por el material, sino por la eficiencia del proceso completo. Como se ha planteado en el sector, ser sostenible no significa únicamente utilizar materiales reciclables, sino hacerlo sin generar costos ocultos ni ineficiencias operativas .

Este enfoque obliga a repensar la planta como un sistema integrado, donde cada decisión impacta tanto en la rentabilidad como en el entorno.

Un nuevo estándar para la industria

La tecnología está redefiniendo el concepto de sostenibilidad en el corrugado. Ya no se trata solo de reducir la huella ambiental, sino de construir operaciones más inteligentes, eficientes y responsables.

Las plantas que logren integrar tecnología con estrategia ambiental no solo optimizarán sus costos, sino que se posicionarán como actores clave en una industria que avanza, cada vez más, hacia un modelo circular y consciente.

INVERTIR para permanecer

La modernización tecnológica dejó de ser una apuesta de crecimiento para convertirse en una condición de permanencia empresarial

La nueva pregunta ya no es cuánto cuesta

Durante años, hablar de inversión tecnológica en la industria significaba pensar en expansión: más capacidad, más velocidad, más producción. Hoy, la conversación cambió. En un entorno marcado por presión sobre costos, cadenas de suministro más exigentes y mercados cada vez más competitivos, modernizarse ya no responde únicamente al deseo de crecer, sino a la necesidad de sostenerse.

La pregunta dejó de ser cuánto cuesta incorporar tecnología y pasó a ser cuánto cuesta no hacerlo.

Postergar decisiones estratégicas tiene un impacto silencioso: procesos lentos, mayor dependencia operativa, errores repetitivos, falta de visibilidad y menor capacidad de respuesta frente a cambios del mercado. Son pérdidas que no siempre aparecen de inmediato en el balance, pero que erosionan competitividad con el tiempo.

Según el análisis de Codurance sobre retorno de inversión en modernización tecnológica, muchas empresas continúan evaluando la innovación como un gasto aislado, cuando en realidad se trata de una inversión que impacta directamente la rentabilidad, la agilidad operativa y la sostenibilidad del negocio.

El costo silencioso de seguir igual

No innovar también cuesta. Y muchas veces cuesta más.

La falta de modernización no siempre se manifiesta en una gran crisis visible, sino en pequeñas fugas constantes: tiempos muertos, decisiones tardías, reprocesos, desperdicio de recursos y menor capacidad para anticipar problemas.

En industrias como la del cartón corrugado, donde los márgenes operativos exigen precisión y disciplina, estas ineficiencias se convierten en una amenaza directa para la rentabilidad.

De acuerdo con el enfoque de ESADE sobre tecnología sostenible, la inversión tecnológica no debe entenderse únicamente desde la productividad, sino desde la capacidad de reducir consumo de recursos, optimizar energía y mejorar el uso de materiales. En otras palabras, sostenibilidad y eficiencia dejaron de ser caminos paralelos para convertirse en una misma estrategia.

Modernizar no siempre significa grandes adquisiciones. Muchas veces implica tomar mejores decisiones sobre procesos existentes, integrar información útil y eliminar fricciones que afectan la operación diaria.

Centroamérica y una nueva lógica de inversión

La región también vive este cambio de mirada. Centroamérica ha comenzado a posicionarse como un espacio relevante para la inversión de impacto, donde la rentabilidad debe ir acompañada de resultados medibles en sostenibilidad, eficiencia y valor social.

Según análisis de Revista Summa, los fondos de inversión y organismos multilaterales priorizan cada vez más empresas capaces de demostrar no solo resultados financieros, sino también visión de largo plazo, gestión responsable y adaptación a nuevos estándares globales.

Esto resulta especialmente relevante para la industria corrugadora, donde la competitividad ya no depende solo de producir más, sino de demostrar eficiencia operativa, circularidad y capacidad de adaptación frente a regulaciones y exigencias internacionales.

En este contexto, la elección de Guatemala como sede de la 44.ª Convención y Exposición Internacional de ACCCSA 2026 refuerza esa visión estratégica. El país se consolida como un punto de encuentro regional para analizar innovación, inversión y futuro industrial, en un entorno que combina crecimiento económico, dinamismo manufacturero y conexión logística regional .

Permanecer también es una estrategia

Existe una idea equivocada de que innovar pertenece únicamente a las grandes empresas. Sin embargo, hoy la verdadera diferencia no está en el tamaño de la inversión, sino en la claridad del criterio.

Invertir bien significa identificar dónde se pierde valor, dónde se ralentiza la operación y dónde una decisión estratégica puede cambiar el rumbo del negocio.

En la industria del cartón corrugado, la modernización no debe verse como una carrera tecnológica, sino como una herramienta de permanencia. Porque competir no siempre depende de crecer más rápido, sino de sostenerse mejor.

Las empresas que entienden esto no están invirtiendo para el próximo trimestre. Están invirtiendo para seguir siendo relevantes dentro de cinco años.

Y en un mercado que cambia con velocidad, permanecer también es una forma de liderazgo.

ECONOMÍA CIRCULAR IMPULSADA POR TECNOLOGÍA: del residuo al valor estratégico

La integración de innovación tecnológica está redefiniendo cómo la industria del corrugado transforma residuos en nuevas oportunidades de negocio

Del concepto a la operación: circularidad con base tecnológica

En un contexto marcado por la presión regulatoria y la necesidad de optimizar recursos, la economía circular ha dejado de ser un principio aspiracional para convertirse en una estrategia operativa concreta. En la industria del cartón corrugado, este cambio se materializa en la capacidad de transformar residuos en materia prima, apoyándose cada vez más en herramientas tecnológicas que permiten escalar y medir ese proceso.

Según la International Bar Association (IBA), la economía circular propone extender el ciclo de vida de los materiales mediante la reutilización, el reciclaje y la regeneración de recursos. En el caso del corrugado, este enfoque encuentra un terreno fértil: su composición basada en fibras reciclables facilita la reincorporación al sistema productivo sin perder funcionalidad.

Sin embargo, el verdadero diferencial hoy radica en cómo la tecnología potencia esa circularidad. Sensores, software de monitoreo y sistemas de análisis de datos permiten rastrear el flujo de materiales, reducir desperdicios en planta y optimizar el uso de fibras recicladas en cada ciclo productivo.

Digitalización y eficiencia: el nuevo valor del residuo

La valorización del residuo ya no depende únicamente de su recolección, sino de su gestión inteligente. De acuerdo con la Cámara Argentina de Fabricantes de Cartón Corrugado (CAFCCo), la industria ha avanzado hacia modelos donde el desperdicio se integra nuevamente al proceso mediante sistemas automatizados de clasificación y reprocesamiento.

En este escenario, tecnologías como la analítica de datos y la automatización permiten identificar puntos críticos de pérdida, mejorar la eficiencia en el uso de insumos y reducir costos operativos. Así, lo que antes representaba una merma se convierte en una fuente de valor económico y ambiental.

Además, el uso de software de diseño estructural facilita la creación de empaques más ligeros y eficientes, optimizando el consumo de materia prima desde la etapa de concepción. Este enfoque no solo reduce residuos, sino que impacta directamente en la logística, disminuyendo peso y volumen en transporte.

Innovación en materiales y procesos: cerrar el ciclo

El avance hacia una economía circular efectiva también implica innovación en materiales y procesos productivos. Según análisis de Smurfit Kappa, el sector del empaque ha integrado soluciones que priorizan el uso de fibras recicladas, el ecodiseño y la eliminación de componentes no reciclables.

En paralelo, el desarrollo de tecnologías de reciclaje más eficientes permite mejorar la calidad de las fibras recuperadas, ampliando su vida útil y reduciendo la dependencia de recursos vírgenes. Este progreso es clave en un contexto donde la disponibilidad de fibra y la sostenibilidad del abastecimiento son temas estratégicos para la industria.

Asimismo, la incorporación de inteligencia artificial en plantas corrugadoras comienza a optimizar la toma de decisiones en tiempo real, ajustando variables de producción para maximizar rendimiento y minimizar desperdicio.

de cumplir con estándares ambientales, sino de generar ventajas competitivas a partir de la eficiencia, la trazabilidad y la optimización de recursos.

Este cambio responde a una tendencia más amplia en la industria, donde sostenibilidad y rentabilidad convergen. Como se ha evidenciado en distintos espacios del sector, la capacidad de integrar tecnología en los procesos productivos se traduce en operaciones más resilientes, adaptables y alineadas con las exigencias del mercado.

En definitiva, el corrugado se posiciona como un actor clave en la transición hacia economías más circulares. La combinación de material reciclable, innovación tecnológica y visión estratégica permite transformar residuos en valor tangible, consolidando un modelo industrial más eficiente, competitivo y sostenible para la región.

JUAN MERODIO EN ACCCSA 2026:

la inteligencia artificial como ventaja competitiva real

La 44.ª Convención ACCCSA en Guatemala reunirá una de las conversaciones más urgentes del sector: cómo transformar datos en decisiones que impulsen rentabilidad

Hablar de inteligencia artificial ya no pertenece únicamente al mundo tecnológico. Hoy forma parte de la conversación diaria en las empresas que buscan ser más eficientes, reducir pérdidas y responder con mayor rapidez a un mercado cada vez más exigente. En la industria del cartón corrugado, donde cada decisión impacta directamente la operación, esta transformación ya comenzó.

Por eso, la participación de Juan Merodio en la 44.ª Convención y Exposición Internacional de ACCCSA Guatemala 2026 adquiere una relevancia especial. Su enfoque no parte de la tecnología como tendencia, sino como una herramienta concreta para mejorar resultados, optimizar procesos y fortalecer la competitividad empresarial.

Del 25 al 27 de agosto de 2026, el Hotel The Westin Camino Real, en Ciudad de Guatemala, reunirá a los principales actores de la industria corrugadora de América Latina en un espacio orientado al análisis estratégico, la innovación y el desarrollo de negocios . En esta edición, la tecnología será uno de los grandes ejes para una industria que enfrenta nuevos desafíos operativos, comerciales y logísticos.

De la intuición a la decisión inteligente

Para Merodio, el verdadero cambio no está en tener más tecnología, sino en decidir mejor. “La toma de decisiones ya no depende tanto de la intuición, sino de entender bien lo que está pasando y actuar rápido”, explica.

La inteligencia artificial ha cambiado tres aspectos fundamentales: el enfoque, la velocidad y la calidad de la información. Antes las empresas observaban el pasado para reaccionar; hoy pueden anticiparse a lo que viene. Además, procesos que antes requerían días de análisis ahora se resuelven en minutos, mientras los algoritmos detectan patrones que muchas veces pasan desapercibidos.

Sin embargo, insiste en que la decisión sigue siendo humana. La inteligencia artificial no reemplaza al liderazgo; aporta mayor contexto, claridad y menos incertidumbre.

De acuerdo con datos del Banco Interamericano de Desarrollo, las empresas que integran analítica avanzada y automatización mejoran su capacidad de respuesta y reducen pérdidas operativas, especialmente en sectores manufactureros.

La inteligencia artificial

empieza donde duele

Muchas empresas todavía ven la IA como algo complejo o lejano. Para Merodio, el error está precisamente ahí.

“No empieces por la tecnología, empieza por el dolor”, afirma. El primer paso debe ser identificar dónde se está perdiendo dinero: paradas de maquinaria, exceso de inventario, fallos en previsión de demanda o tiempos muertos en producción.

A partir de ese punto, los datos que ya existen dentro de la operación permiten anticipar fallas, ajustar producción o reducir desperdicios. La clave no está en grandes proyectos, sino en empezar con casos concretos, medir resultados y luego escalar.

Según McKinsey & Company, las empresas manufactureras que aplican inteligencia artificial en operaciones pueden reducir hasta un 20 % sus costos de mantenimiento.

Monetizar datos, no guardarlos

Otro de los errores frecuentes es confundir información con resultados.

“La diferencia no está en los datos, está en lo que haces con ellos”, señala Merodio. Las empresas que realmente monetizan información conectan cada dato con una decisión concreta que impacta ingresos o reduce costos.

En cambio, muchas organizaciones se quedan en dashboards visualmente atractivos que no generan acción. Para él, monetizar datos no es un tema tecnológico, sino una cuestión de mentalidad empresarial.

Donde realmente está el retorno

Aunque el marketing ofrece resultados rápidos en segmentación y conversión, Merodio asegura que el mayor retorno hoy está en operaciones.

Optimización de inventarios, mantenimiento predictivo, mejora de procesos y reducción de errores impactan directamente en la rentabilidad. Es allí donde la IA deja de ser discurso y se convierte en dinero.

“Marketing acelera ingresos, estrategia mejora decisiones, pero operaciones es donde hoy muchas empresas encuentran el mayor retorno real”, afirma.

Liderar hoy, no mañana

Pensando en ACCCSA Guatemala 2026, Merodio insiste en que la inteligencia artificial no debe verse como una tendencia, sino como una nueva forma de liderar.

Los líderes no necesitan programar, pero sí hacerse las preguntas correctas: dónde se pierde dinero, qué decisiones son lentas y qué procesos pueden automatizarse.

“Mientras unos la analizan, otros ya están creciendo gracias a ella”, resume.

En una industria donde cada mejora operativa impacta directamente la competitividad, la conversación ya no es si la inteligencia artificial llegará al sector corrugador. La verdadera pregunta es quién decidirá aprovecharla primero.

FORMACIÓN EN TECNOLOGÍA:

cómo

la Escuela del

Corrugado impulsa la

evolución del sector

En una industria donde la competitividad no depende solo de la maquinaria, el conocimiento técnico sigue siendo el verdadero motor de transformación

El desarrollo empieza en las personas

Durante años, la evolución de la industria del cartón corrugado se midió por la incorporación de nueva tecnología: corrugadoras más rápidas, sistemas automatizados y procesos más eficientes. Sin embargo, ninguna inversión tecnológica alcanza su verdadero potencial sin personas preparadas para gestionarla.

La transformación industrial no ocurre únicamente cuando llega una nueva máquina a planta, sino cuando existe el conocimiento necesario para operarla, optimizarla y convertirla en una ventaja competitiva real.

Hoy, la diferencia no está solo en tener tecnología, sino en saber utilizarla mejor.

Diez años formando industria

Desde hace una década, la Escuela del Corrugado de ACCCSA se ha consolidado como uno de los principales espacios de formación técnica especializada para la industria en América Latina. Su propósito ha sido claro: fortalecer el conocimiento de quienes sostienen la operación diaria de las plantas corrugadoras.

A través de programas enfocados en producción, impresión flexográfica, diseño estructural, mantenimiento, gestión comercial y optimización operativa, profesionales de distintos países acceden a formación aplicada y alineada con la realidad de planta.

Más que impartir cursos, la Escuela impulsa una cultura técnica regional donde el conocimiento se comparte, se actualiza y se convierte en una herramienta de crecimiento sostenible.

Aprender para producir mejor

Uno de los mayores errores en la industria es pensar que la competitividad depende únicamente de comprar nueva tecnología. Muchas veces, el verdadero reto está en aprovechar correctamente la que ya existe.

Equipos de alto nivel operan por debajo de su capacidad debido a ajustes incorrectos, desconocimiento técnico o falta de criterio operativo. Esto genera desperdicio de material, errores de impresión, tiempos muertos y costos invisibles que afectan directamente la rentabilidad.

Como explica el consultor internacional Jesús Pérez Osma, la capacitación permite comprender a fondo procesos, maquinaria y materiales, lo que se traduce en menos errores, mayor eficiencia y mejor adaptación a nuevas tecnologías .

Cuando una persona entiende el proceso completo, deja de ejecutar tareas aisladas y comienza a tomar decisiones con impacto real.

Capacitar también es sostenibilidad

Reducir desperdicios, optimizar el uso de papel y mejorar el consumo energético no depende únicamente de sensores o automatización. También requiere criterio técnico y disciplina operativa.

Por eso, la formación técnica también es una estrategia de sostenibilidad. Producir mejor significa consumir mejor.

La Escuela del Corrugado ha fortalecido esta visión al integrar programas donde eficiencia y sostenibilidad forman parte de una misma lógica industrial: operaciones más inteligentes, responsables y competitivas.

Preparar líderes para el futuro

La industria corrugadora enfrenta hoy grandes desafíos: digitalización, relevo generacional y mayores exigencias de mercado. En ese escenario, la formación deja de ser una respuesta puntual y se convierte en una estrategia de permanencia.

Preparar técnicos más sólidos también significa formar futuros líderes capaces de entender el negocio con visión estratégica y capacidad de adaptación.

Ese es uno de los mayores aportes de la Escuela del Corrugado: no formar únicamente mejores operarios, sino profesionales capaces de liderar la evolución del sector.

Porque en el corrugado, el verdadero desarrollo no empieza en la máquina.

Empieza en el conocimiento.

Para conocer la oferta académica, próximos cursos y programas especializados, visite Escuela del Corrugado de ACCCSA en escuelacorrugado.acccsa. org y manténgase al día con las oportunidades de capacitación que impulsan el futuro de la industria.

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