Skip to main content

Edición 121

Page 1

1

S/.15

№ 121

una cantante que recibe dos nominaciones grammy en pijamas mariana de althaus. ¿cómo seguir escribiendo cuando tu hija de cinco años ya no cree en tus cuentos? // huiquilla. Un laboratorio natural en amazonas // marcos lópez. ¿qué busca el fotógrafo del sub realismo criollo en iquitos?


2

3

BILLABONG

BILLABONG


4

5

CESCAL

CESCAL


6

7

EDIFICA

EDIFICA


8

9

EDIFICA

EDIFICA


10

Staff Directora editorial Ximena Espinosa Morey Editor general Manolo Bonilla Sub editora Pamela Ravina Director de arte & diagramación Felipe Esparza Editor fotográfico Marco Garro Editora de medios digitales Rebeca Vaisman Editora de sociales, PR y eventos Marilú Palacios Bellido Productora general Isa Chirinos Astete Productora ejecutiva Daniela Pereira Diseño y diagramación Patricia Sotomayor . Gabriela Morales . Sebastián Black Asistente de sociales, PR y eventos Macarena Vidal Fletcher Coordinadora de medios digitales Natalia Queirolo Correción de estilo Javier Salvador Retoque fotográfico Nadir Cárdenas Columnistas Jeremías Gamboa . Pamela Rodríguez

Próxima Edición

Redacción Carlos Fuller . Javier Wong Quiñones . César Becerra . Luis Wong . Adriana Seminario . Gloria Ziegler . Luis Felipe Gamarra . Jack Lo . Alejandra Nieto Fotógrafía Macarena Tabja . César Guerrero Erazo . Rene Funk . Talía Echecopar . Daniel Rodriguez . Norma Lietzenmayer . Diego de la Vega . Romina Crespo . Galia Gorriti

№ 122

Diseño: Cierre: 20 de noviembre Publicación: 1 de diciembre PRÓXIMOS ESPECIALES Navidad: Cierre:6 de diciembre Publicación: 15 de diciembre Año Nuevo: Cierre:20 de diciembre Publicación: 29 de diciembre

Colaboradores Rossella Alberti . Lily Morey . Juan Carlos Fisher . Rochi Del Castillo, Giuliana Vidarte, Javier Tolmos, Gabriella Porcari . Adriana Fatule . Christian Duarte . Mateo Millership . Carolina Indacochea . Elvira Sabimo . Italo Campoblanco . Christian Valera para Vitamina C Agradecimientos Librerias Crisol . Librerias Ibero . Librerias La Familia . De boca en boca Magazine . LC Perú . Lodge LLanganuco . Room mate . Kuna Estudio Directores Luis Marcelo Indacochea . Martín Bedoya . Juan Carlos Tassara . Jorge Ruiz . Alfonso Bernós Gerente general Luis Marcelo Indacochea Gerente administrativo Jorge Eduardo López Cano Gerente comercial Nancy Girau Analista comercial Carlos Tasayco Ejecutivos de ventas Mónica Cordero . Karen Bernos . Andrea Mayo . Bárbara Anaya . Rosario Arredondo . Andreea Miclea Asistente comercial Nilton Sánchez . Natalia Colnaghi Asistente de distribución Aurora Petterman Supervisor de puntos de ventas Carlos Tantaleán Distribución Boris Kresevick . Juan Carlos Quispe . Jaime Mora Administración María Isabel Pozo . Ana Valeria Valdivia Manchego . Dianina Micaela Hernani Ugarte . Gian Sessarego . Raúl Ramírez Dávila

Contacto: ventas@asiasur.com / Nextel: 99 401*4124

Auxiliar Administrativo Christian Andrés Checa Torrejón Contabilidad Elisa Valdivieso Programación web Gustavo Carreño Diseñador web Gonzalo Cortez Mendoza Publicidad ventas@asiasur.com N: (99)401*4124

Club AS: Teléfono 6275580 (anexo 23) Email: marketing@asiasur.com

11


12

///contenido

13

In dex /// 40

74

64

Dejar de comer rocas El Perú ha experimentado un crecimiento económico sostenido. Tanto que, a veces, retroceder parece imposible. Maite Vizcarra, gerente del Centro de Innovación de IPAE, se atreve a diferir: un país que no genera ciencia e innovación está condenado a estancarse. Mientras el mundo come conocimiento, nosotros peruanos, nos alimentamos de rocas.

Chica AS. Sesión de fotos en Huaraz con Jenna Rae.

56

PAMELA RODRÍGUEZ recibe dos nominaciones grammy en pijamas Hace seis años, fue nominada por primera vez. Entonces, solo tenía un disco, Perú Blue, y se levanta a desayunar a las dos de la tarde. La despegaron de las sábanas con esa noticia. Hace un mes, volvió a ser nominada por Mejor Álbum Vocal Pop Contemporáneo. Estaba en pijamas y jugaba con su hija. La evolución de Pamela Rodríguez no es un secreto.

168

164

Yo corro, ellos leen Cuatro kilómetros de natación en aguas abiertas, ciento ochenta kilómetros en bicicleta y una maratón de cuarenta y dos. Gonzalo Cano hará un Iron Man para construir una biblioteca en la comunidad de niños huérfanos Sagrada Familia, en Ventanilla. Su padre le enseñó a amar los libros y por eso, el esfuerzo lo hará en su nombre.

Un laboratorio natural en medio del Utcubamba Hace más de mil cien años los chachapoya, grandes guerreros y estrategas, escogieron esta zona para construir Kuélap y gobernar esta entrada a la selva. Hoy, Huiquilla es uno de los últimos pulmones del mundo. Un lujo de más de mil hectáreas de bosque.

El fotógrafo del sub realismo criollo Marcos López es un fotógrafo argentino que se apropia de América Latina como si se tratara del patio trasero de su casa. Estuvo hace unos meses en Iquitos. Preparaba un documental sobre las ciudades surreales en Latinoamérica y escogió la capital de Loreto para mostrar esa sensualidad hiperrealista de la selva.

130

CIVILES. Cuando Rafael Delgado Aparicio estudiaba psicología en la universidad utilizó, por primera vez, un fan page de Facebook para promocionar su banda. Todavía no pensaba que había descubierto la principal herramienta de su vida profesional.


14

///bitácora

15

Policías y ladrones

noviembre de 2012

№ 121

En una ciudad sitiada

Un policía cae el jueves y la turba grita «mátenlo». El día sábado, se realizó el segundo operativo y otra turba, desde las redes sociales, alentaba a los policías y decía «mátenlos». Era bastante crudo pensar que Lima se convertía durante esos cuatro días en una suerte de Ciudad Gótica. En la última película de Batman, Bane desata una revuelta popular para devolverle el «poder» al pueblo, que de inmediato empezó a realizar juicios sumarios a los ricos y empresarios. Durante los cuatro días que duró el cierre del Mercado Mayorista de La Parada la población estuvo en vilo, sentían miedo en su propia ciudad. Aquí, esa escena salvaje de alentar la violencia y la muerte habla de la capital de un país, la misma del boom inmobiliario, culinario, de la moda, la de los índices macroeconómicos estables, de la envidia de la región. Y parecía que contáramos otro cuento. Claro, hablamos de la capital, de Lima, donde todo se polariza, donde el contraste se hace más evidente. Martín Tanaka , investigador del Instituto de Estudios Peruanos, escribió en una columna que esto ya ha sucedido antes: en Madre de Dios, con los mineros informales, en Juliaca, con los contrabandistas saboteando un proyecto minero, en Piura, con el desalojo de comerciantes informales, también en Ferreñafe y en Moquegua. En otros puntos del país y hace años. Tanaka encuentra una constante: «la resistencia de actores ilegales o paralegales, o que obtienen beneficios desmedidos por diversas actividades, que recurren a formas de protesta extremadamente violentas». Pero estaba vez era en Lima. Con una cobertura mediática increíble que, como dijo un ingenuo presentador de televisión: «usted puede disfrutar desde la comodidad de su sala». Ah, la comodidad. Aquí opera otro criterio: la lejanía. Como en 1992, con los hechos lamentables de Tarata. Las cámaras, recuerdo, llegaron rápido para televisar la tragedia.

Los limeños entonces se enteraron que un país se desangraba por dentro desde hacía más de diez años. Ahora la cosa explotaba en sus narices. Allí, se volvió un asunto público, allí, recién te afectaba. Y muchos jóvenes de hoy, niños durante Tarata, dicen con rostro compungido que les costó mucho superar el trauma de escuchar los vidrios de su casa romperse. La Parada fue durante mucho tiempo un espacio marginal y no por eso, menos atractivo. Un espacio que vivía con sus convulsiones y chuzos. En 1953, William Burroughs , el autor de The Naked Lunch, llegó a la selva peruana para experimentar con la ayahuasca pero antes estuvo en Lima y conoció La Parada. En The Yage Letters, una recopilación de la correspondencia que tuvo con otro beatnik, el poeta Allen Ginsberg, apunta sus impresiones sobre el Mercado Mayorista: «los bares alrededor del Mercado Mayorista están tan llenos de muchachos que éstos se vuelcan a la calla, y todos avisados y asequibles al dólar yanqui (uno), nunca vi nada semejante desde Viena en 1936. Pero esos pequeños hijos de puta tienen los dedos largos. Ya perdí un reloj y quince dólares». Burroughs se refería a los «pájaros fruteros», que andaban por La Parada y también se prostituían. Otro norteamericano, el antropólogo Richard W. Patch, publicó en 1973 La Parada. Estudio de un mundo alucinante. La fascinación por ese espacio también estuvo en las ciencias sociales. Patch describe dos estudios de caso, dos trayectorias de vida, de dos comerciantes de La Parada. El retrato es más bien entomológico, se habla además del proceso de migración de la sierra a la costa que tenía como paso obligado una temporada en el Mercado Mayorista de entonces. Allí el serrano se

TAPA. Fotografía: Alonso Molina Diseño: Felipe Esparza

«cholificaba», aprendía a la fuerza las mañas para sobrevivir en la urbe salvaje. La Parada era escuela. La Parada era ese «mundo de tugurios y hoteles promiscuos, punto de convergencia de viajeros paupérrimos, ombligo del hampa». Alguna vez, junto al periodista Jerónimo Centurión, armamos un reportaje sobre la delincuencia para Metrópolis, un canal de televisión en Holanda. La lógica era que todos los corresponsales en el mundo que tenía la televisora presenten las historias más alucinadas. Es decir, la violencia y la delincuencia como espectáculo para que hable un poco más de la realidad de los países: el ladrón más viejo de Bélgica, el Robin Hood de israel o los «pirañitas» de Manila. Nosotros presentamos a Coqui, un tipo que había hecho del robo a casas una profesión, con un método y unas reglas. Coqui vivía en el cerro San Cosme, arriba de La Parada. La realidad allí era otra. Sigue siendo otra. Durante el reportaje, dos niños contaban que atestiguaron un asesinato, el día anterior, con un pedazo de vidrio. Durante el día, a vista de todos. Y era tan normal. Y esos niños vivían tan ajenos al otro cuento del país. Manolo Bonilla EDITOR GENERAL

///Turbas violentas Cuando la calle también explota en Latinoamérica

Villa 31

A inicios de los 70 ya había 16 mil familias asentadas. Durante la dictadura argentina, tuvo una feroz represión que se sufrió en sus callejones.

La Rocinha

Durante décadas, fue una favela tomada por narcos. Ahora enfrentó un proceso de pacificación de cara al Mundial 2014.

Petare

La violencia ha convertido a Venezuela en el país que tiene al 25% de su población de luto, ocasionado por las bandas de malandros.

V&V


16

///posteados

17

///Fundamentalismo verde El cuidado del cuerpo y el medio ambiente llevado a límites insospechados

Ataúdes. Son hechos de cartón y fabricados por la empresa Restbox. Un solo árbol permite fabricar un ataúd corriente o cien de estos ecológicos.

Caca. En Didcot, a unos ochenta kilómetros de Londres, más de 200 hogares tienen calor y electricidad gracias a sus propias heces. Utilizan las aguas residuales generadas por cada persona cada vez que van al baño. Una bacteria descompone la materia orgánica y la convierte en energía. 123456789

Papas. Chris Voigt es un hombre que se alimentó solo de papas durante dos meses. Comió veinte tubérculos diarios. El americano las preparaba de diversas maneras: cocidas, fritas, molidas, etc. Dice haber perdido ocho kilos y sentirse en excelente estado.

Ascensor. En Caracas, la Torre David tiene 45 pisos pero no cuenta con elevadores. Terminó de construirse en 1994, por una crisis económica que azotó Venezuela. Hoy, viven allí 3500 personas.

Sol. Yogui Prahlad es un hindú de 85 años que asegura alimentase del astro rey. Dice haber sido bendecido por una diosa que le permite vivir sin alimentos desde los ocho años.

///Caras vemos Jean Pierre Magnet Saxo

Malas lenguas: Se ha entregado al mundo de los sonidos durante más de cuarenta años. Traffic Sound, banda de rock que conformó en los sesentas, fue el primer grupo peruano en hacer una gira internacional. Actualmente es líder de Serenata de los Andes, colectivo musical que lleva la música andina por el globo. Frase: «En 1970, estando con Traffic Sound en Buenos Aires, nos reunimos con Spinetta y otros monstruos de la época. Nos putearon por cantar en inglés».

Nuria Sardá Diseñadora

Malas lenguas: Cuando acabó el colegio, no pensaba formar parte de la empresa que fundó su padre, Andrés Sarda. Cuando ya había construido una línea profesional en hotelería, entonces decidió aceptar la oferta paterna: expandir el negocio de su lencería por otros países de Europa. Frase: «No pienso en tendencias. Trabajamos en lo que creemos. Huimos de ellas para evitar hacer lo que todo el mundo hace. Preferimos evolucionar con la sociedad».

Pamela Rodríguez

Cantante

Malas lenguas: El autor del perfil conserva la portada de su disco Reconocer con un mensaje escrito por Pamela Rodríguez. Aquella vez, se reunieron en un restaurante barranquino y la cantante agradeció, a mano y con un lapicero negro, el wantiñón, pequeña y coqueta invención culinaria que unas copas de vino inspiraron sobre la mesa. Frase: «Me han dicho de todo. La sociedad limeña es juiciosa. ¿Disforzada? Me importa un pito. No entiendo qué es un disfuerzo. Para que me enfade debo tener una provocación muy grande».


18

///el arte de la fuga

Jeremías Gamboa

19

Ha dedicado demasiadas horas a malgastar su cerebro pensando inútilmente en casi absolutamente todo lo que le ocurre. Escribir libros de ficción o columnas como esta le han permitido encontrarle un sentido a tan absurda actividad. Acaba de terminar su segunda novela.

Ciudad de payasos

B

ajo la piel del payaso Tripaloca, el actor Manuel Gold pide un aplauso al público que ha asistido al auditorio del MALI al final de la obra A ver, un aplauso, que dirige Roberto Ángeles, y aunque tengo deseos de pararme de mi asiento para aplaudir a rabiar, no atino a hacer otra cosa que quedarme sentado en mi asiento, intentando no doblarme en dos por las ganas de llorar. Presenciar la nueva escenificación de un texto tan potente como el que escribió César de María a finales de los años ochenta me ha sobrepasado por completo: Hay algo en la vida, en la circunstancia y en el sino de este rabioso payaso de la calle que muchos de quienes hemos conocido el Perú endeble de esos años sentimos o reconocemos como propio. Algo que se nos revela a través de su pobreza extrema, sus sueños liquidados por la precariedad material, el lastre de su tisis. Su imagen patética camino de la muerte dentro de un tacho de basura y ante la impotencia de su amigo Tartaloro –el payaso tartamudo que lo ha ayudado a recontar su vida ante la impaciencia de dos heraldos negros, payasos también, que le ha enviado la muerte– debe de ser una de las más agrias y poderosas materializaciones artísticas de la manera en que nos entendimos como país durante muchos años. Es sobresaliente que A ver, un aplauso siga siendo mil cosas a la vez: un show callejero, una alegoría del país, un impresionante carrusel surrealista, un poema sucio, un pronunciamiento visceral y cruel desde la dificultad de ser artista en el Perú. Y todo eso, ambicioso y totalizante, no deja de ser sorprendente, instalado como está, en la imaginación, la mente y el decir de un artista analfabeto de la calle al que nadie atiende, el payaso de una plaza pública que viste el uniforme del equipo de fútbol más derrotado del continente –el de nuestra selección– y que descubre el valor de su propia vida algo tarde, ante el poder arrasador de una enfermedad que lo va consumiendo. Tartaloro tiene algo de todos nosotros: la concreción de un temor nuestro al ridículo, al fracaso y a la incomprensión. Si aún posee la capacidad deconmover en tiempos de Marca Perú y éxito económico es porque su talento desmesurado –un trasunto del propio talento de De María y de muchos creadores de su época– consigue revelarnos a través del juego y el ingenio una manera disminuida y patética de percibirnos a nosotros mismos, que aún, dicha percepción interna, no se ha retirado del todo. Aunque a veces creamos que sí.

///Acerca de la manera en que nos vemos como país bajo la máscara del claún «Lima es una ciudad de payasos», dice en cierto pasaje el narrador de Ciudad de payasos, un relato espléndido de Daniel Alarcón aparecido originalmente en la revista New Yorker en junio de 2003, cerca de quince años después del primer estreno de la obra de De María. En aquella narración, que ofrece también una imagen bastante precaria de Lima, el payaso es un símbolo casi general. El Chino, su protagonista, se asoma a buscar su identidad tras la muerte de su padre y la comprobación de un hecho para él, a todas luces, humillante: el arrejuntamiento de su madre con la segunda mujer de este; aquella por la cual los dejó. Como parte de un reportaje que realiza para un medio local, El Chino entrevista a un par de payasos que bien podrían ser los avatares de Tripaloca y Tartaloro, y luego se viste como ellos con la intención de escudriñar desde esa nueva posición el perfil triste y miserable de su ciudad, cuando en verdad lo que hace es acercase a sus propios asuntos internos. No resulta extraño que en su cortometraje Payasos –adaptación del cuento de Alarcón–, Marianela Vega atenúe los componentes externos de la ciudad para enfatizar más aún el drama personal y familiar y los estados de ánimo. Parece como si la imagen del payaso, con el tiempo, no dejara de referirnos; pero se presentase más bien como una estación transitoria de observación a la que podemos aproximarnos para mirar con dolor nuestro lado más vulnerable. Hace muchos años, cuando escribía cuentos que referían pobreza urbana y caía una y otra vez en el miserabilismo, leí asombrado Ciudad de payasos y sentí que descubría cómo tratar ese material precario desde cierta distancia, desde varios pasos atrás. Ahora que veo A ver, un aplauso, creo que lo que ocurrió fue que durante mucho tiempo me sentí exclusivamente un payaso sin reconocérmelo, e intenté articular una historia desde esa posición, solo que estaba negado de la imaginación o el talento de alguien como De María, o de la protección natural que impone a todas las cosas el punto de vista escénico. Es probable. Lo cierto es que la segunda vez que fui a ver la obra en el MALI sentí que también podía dar unos pasos atrás y divertirme a mis anchas con el humor y las chacotas de esos dos payasos entrañables sin sentir heridas. Que de algún modo era el payaso y también podía dejar de serlo. Así que cuando Gold pidió un aplauso al final de la obra, esta vez yo estaba sonriendo. Y aplaudí a rabiar. 18

publicidad as club as

:


20

///el objeto

21

El piano de Pamela Rodríguez

INMOBILIARI

Su bisabuela tocaba valses y también era la dueña del piano de pared,

que está en la sala de su departamento en Barranco. Y también era una vidente que casi siempre acertaba. Cuando Pamela tenía ocho años, la pitonisa de la familia murió y le dejó –en herencia y por escrito– el piano. Dijo casi para la posteridad que lo iba a necesitar. Un año después, la niña que quería ser Janis Joplin, se acercaría a

las teclas y llevaría clases en ese mismo Wurlitzer de los años 40. «Suena hermoso», dice la cantante que prefiere abrir sus conciertos solo acompañada por un piano. Hoy, su colección de instrumentos está dispersa en sus casas entre Lima y Caracas: tiene otro piano de pared, un teclado Roland Phantom y uno más moderno, pero con sonidos vintage. Es un Korg de 64 teclas, pequeño, de tubos.


22

///instantáneas - música

23

Combos imposibles

/// Por César Becerra

Ricardo Arjona, Rolling Stones y Madonna en bossa nova. Nine Inch Nails, Metallica y Nirvana para niños. ¿Ecléctico o kitsch? Difusión

Ricardo Arjona es un orfebre de la retórica. Si usted valora su obra, resulta de carácter no negociable escuchar Bossa n’ Arjona (Magenta, 2010). Abre con una versión festiva de Tu Reputación, balada conocida por ser, en realidad, la defensa de una dama con currículum de culisuelta («Tu reputación son las primeras seis letras de esa palabra»), un indulto moral con birrete y diploma («si otros han sido tu escuela

/ yo seré tu graduación / cuando incluyas en la cama al corazón»). La placa incluye a Señora, Historia del Taxi, Te Conozco y otros hits remojados en bossa nova, género que, por cierto, ya ha servido como insumo para crear desafiantes cruces como Bossa n’ Stones (2005) y Bossa n’ Madonna (2011). Para los interesados: Bossa n’ Arjona, como cualquier producto de primera necesidad, se vende en supermercados.

Variables infinitas En el mundo de la música híbrida hay ofertas hasta para bebés. Como son muy pequeños para escuchar letras como «I wanna fuck you like an animal», de Nine Inch Nails (Closer), o «my best friend say she use to fuck with Usher», de Kanye West (Gold Digger), lo mejor que pueden oír es Rockabye Baby!, saga de música infantil que incluye, además de NIN y Kanye, versiones instrumentales de Guns N’ Roses, Metallica, Nirvana, entre otros. Una mala costumbre del buen gusto es censurar lo diferente. Hay quienes consideran a Arjona un poeta barato, así como hay padres que jamás pondrían Welcome To The Jungle para arrullar a sus hijos. Sin embargo, ¿es correcto condenar la versatilidad expresiva de Arjona? ¿Hay que burlarse de él por ser el Vinicius de Moraes guatemalteco? ¿Es un sacrilegio transformar Smells Like Teen Spirit en una canción de cuna interpretada con xilófono? Para el escritor Víctor Hurtado Oviedo, «el gusto y el mal gusto se truecan entre sí, y es mejor no condenar mucho pues luego estaremos nosotros en el museo de lo kitsch» (Otras Disquisiciones, Lapix Editores p.152). En otras palabras, seamos tolerantes con la creatividad ajena.

///Decibeles

///Fundamentales Tres discos básicos según la DJ Claudia Amprimo

MUSE

MUMFORD & SONS

BLUM

THE SECOND LAW (2012) Esta banda ha cargado, desde que debutaron con Showbiz (1999), con el estigma de ser una fotocopia de Radiohead. Sin embargo, cada disco posterior ha sido una forma de sacudirse de tal sanción moral. Para eso han tenido que reinventarse de manera compulsiva, a tal punto que hasta para un fan le resulta difícil definir el estilo de Muse. En tal sentido, The 2ND Law es un material que requiere paciencia para entenderlo y, sobre todo, disfrutarlo.

BABEL (2012) En una era dominada por el dubstep, brostep y otras chirriantes ramas electrónicas, es una hazaña que un disco de folk rock haya vendido tantas copias y cosechado tanta buena crítica. Babel no es un álbum gospel. Es, más bien, un trabajo de disfrute laico si uno cree en la honestidad de sus letras, pero si se escucha con desconfianza es posible percibir como evangélica y molesta la deliberada intención de conmover.

FLY AWAY (2012) Que bandas peruanas canten en inglés es una tradición que Space Bee, Emergency Blanket, Francois Peglau, entre otros nombres, se han encargado de pavimentar en los últimos años. Blum, en este disco, recuerda al brit pop de los noventa, aunque en una clave más pop todavía. Además del pegajoso single Like Birds, hay canciones como Wondering o Playin’ The Fool que ameritan video. Debates sobre idiomas no vienen al caso.

1. Sasha / Involver (2004) Cambió el concepto que tenía de música electrónica. Pasé de escuchar ruidos y sonidos extraños a escuchar melodías y ritmos. Gracias a Sasha me involucré más en esta música. 2. Daft Punk / Alive 1997 (2001) Como es en vivo, hay partes en las que bajan el volumen del beat y escuchas a la gente gritando. Me pone la piel de gallina. 3. Tini / Tessa (2011) Tiene una línea de bajo bien gruesa, sonidos oscuros, hipnóticos y un groove intenso. El sonido de Tini ha influenciado mucho en mi estilo.

ZYLLAS


24

///instantáneas - letras

///instantáneas - moda

/// Por Pamela Ravina

///Carteras de corte y tradición

Reutilizar, ensamblar y volver a usar

Gerardo Larrea ganó uno de los premios del concurso de diseño de carteras de Gucci.

Miguel José Flores

25

/// Por Gloria Ziegler

Latinoamérica al ras del suelo

///Salvajes

No son de La Parada. Son de la revista de literatura El Buen Salvaje y ya tienen segundo número.

Álex Ayala, un español que escribe crónicas en Bolivia

Patto

Tres iniciativas de diseño y un solo propósito: alta costura con conciencia ambiental.

Maison Martin Margiela

El diseñador belga, Martin Margiela, es uno de los más célebres de toda la industria. Fue una de las cabezas principales de la casa de Gian Paul Gaultier durante tres años. Cuando se apartó del francés, Margiela abrió su propia firma. El manifiesto de su casa de diseño se resume en una sola idea: recreación. Reciclar, reinterpretar, transformar. En la primavera-verano de 2009, Margiela presentó su colección Artisinal, hecha de materiales reciclados. Un vestido construido de cuatrocientos pasadores de zapatos, una chaqueta intervenida por sorbetes de colores y pantalones de una sola pierna hechos de denim vintage integraban esta colección. Desde entonces, ha recorrido un largo camino de reutilización y reinvención.

Eva Zingoni

Es mitad italiana y mitad española, pero v vv vse crió en Argentina. Un buen día, en medio de la crisis económica europea, Eva Zingoni, renunció a su trabajo como responsable de los encargos VIP de Balenciaga. Venía de un país pobre, dice, y le escandalizaba el desperdicio de materiales al que la industria de alta costura está acostumbrada. Así empezó su proyecto de Couture Sostenible. Va a la caza de los sobrantes de las casa de diseño más importantes de París y las transforma en piezas únicas, de delicados acabados. Ha abierto tiendas en Francia, Bélgica, Japón y España.

Elvis & Kreese

Todo comenzó cuando Elvis y Kreese, una pareja de diseñadores, conocieron la casa de la Brigada de Bomberos de Londres. Se enamoraron del edificio y del trabajo de esos hombres que funcionan con un presupuesto reducido. Empezaron haciendo accesorios, a partir de desechos que encontraban en la casa de bomberos. Transformaron mangueras y trajes térmicos en bolsos, billeteras y correas de fina costura. Ahora Elvis & Keese están presentes en diecisiete países, incluyendo Singapur y Estados Unidos. La mitad de sus ganancias son donadas a distintos cuerpos de bomberos.

Difusión

Para uno de los artesanos de la firma italiana, ensamblar uno de sus bolsos stirrup, significa varios días trabajo. Por eso, la casa de diseño lanzó, el mes pasado, una curiosa campaña en redes sociales. Gucci puso a disposición los patrones de tres modelos de carteras (stirrup, New Bamboo y Jackie) e invitó a los admiradores de la firma alrededor del mundo a participar en el concurso Heritage Cut&Craft. La idea era sencilla: algunos videos mostraban el orden en que los patrones debían ser ensamblados y los participantes debían ilustrar los patrones y generar su propio diseño. Después de cientos de sumisiones de todas partes del mundo, Frida Giannini, directora creativa de Gucci, escogió los tres modelos ganadores. Tres fueron seleccionados. El ilustrador y director de arte peruano, Gerardo Larrea, ganó el reconocimiento con una cartera de estilo Stirrup. Su diseño fue inspirado por la reciente colección de Gucci primavera-verano 2013, debido a sus referentes: «las fotografías de Richard Avedon, el mood de finales de los sesenta / principios setenta y el uso del color. Y quise rescatar un poco eso con la ilustración», dice Larrea. Escogió los cinco principales colores de esa pasarela y generó un patrón con sus icónicas ilustraciones. Precisamente, fue el color lo que impactó a Giannini: los tres modelos elegidos tienen un uso versátil del color. «Para mí como ilustrador ha sido súper importante, ser elegido como uno de los tres ganadores a nivel mundial por Gucci. Hace que mi portafolio sea mucho más interesante».

Álex Ayala llegó a Bolivia en el 2001. Tenía una beca del diario El País y el plan de quedarse unos cuantos meses. Sin embargo, ese país donde «uno tiene muchas oportunidades de toparse con lo que no busca» lo fascinó y nunca emprendió el viaje de regreso. En 2008 ganó el Premio Nacional de Periodismo de Bolivia y dos años después fundó Pie Izquierdo, la primera revista boliviana de no ficción. Ahora, el periodista español acaba de publicar la segunda edición en España de Los Mercaderes del Che —la primera, fue en Bolivia—, una serie de trece crónicas donde rescata las voces de seres anónimos para hablar del poder, el abandono y la realidad de los olvidados. Los protagonistas de tus crónicas suelen ser personas desconocidas, incluso cuando retratas a personajes como Evo Morales y Pablo Escobar, ¿por qué elegir esas voces? Me parece que los verdaderos protagonistas y héroes de nuestros países no son ni los políticos, ni los deportistas, ni los famosetes de turno, sino la gran cantidad de seres anónimos que nos rodean. El reto para mí está en conseguir que esas personas y esos territorios que generalmente no aparecen en los medios nos interesen. ¿En qué momento sabes que una de estas historias deja de ser del interés de sus familiares y amigos cercanos, para convertirse en una crónica que podría interesar a más personas? La mayoría de las veces busco historias que tengan ingredientes que acaben convirtiendo los textos que

escribo en universales. La crónica sobre el sastre de Evo Morales, por ejemplo, es una excusa para hablar del poder. La crónica del contador de relámpagos es un relato sobre la dignidad humana. Y así sucesivamente. No creo mucho en las recetas. En lo que confío es en la intuición, el azar y la paciencia. En tu libro conviven una estatua de John Lennon en Cuba, la imagen del Che Guevara en Bolivia y la tumba de Pablo Escobar en Colombia, a los cuales le piden favores. ¿Este comportamiento dice algo sobre las realidades latinoamericanas? Me gusta buscar historias mundanas alrededor de este tipo de personajes porque, de alguna manera, ayudan a desmitificarlos. La gente se acerca a estos íconos de nuestro tiempo porque para ellos todavía son un modelo. Para mí, en cambio, esos personajes en apariencia secundarios, que pululan alrededor de aquellos mitos, son los verdaderos ejemplos. Los jubilados cubanos nos enseñan cómo sobrellevar la soledad y el escultor que hizo la estatua y funde los lentes de Lennon cada vez que los roban, a tener paciencia. Y los que aún rinden pleitesía a Pablo Escobar en Medellín nos muestran que la realidad es un poliedro con muchísimas caras. ¿Qué hizo que te quedes en Bolivia e intentes difundir un género como la crónica? De Bolivia dicen que es el país donde todo lo posible es imposible y donde todo lo imposible es posible. Creo que es cierto y eso es lo que me cautiva. Aquí uno tiene muchas oportunidades de toparse con lo que no busca. Y eso es fascinante cuando uno hace crónicas.

Dante Trujillo fue editor durante doce años. Hace unos meses, en un arranque de coraje y salvajismo, lanzó una publicación en Lima que no existía hace mucho. Ante la ausencia de suplementos culturales, nutridos e informados, existía un vacío. Aparecían numerosos lanzamientos, antologías, premios extranjeros para escritores peruanos, llegaban editoriales y se abrían otras tantas, independientes, pero las reseñas aparecían dispersas y las páginas de cultura en los medios tradicionales cada vez se volvían más escuálidas. Le dije a Trujillo que heredé una colección de Amaru, una revista antigua, de cuando vivía Cisneros y también deambulada por el parque universitario Hinostroza y otros poetas de los setentas. Era auspiciada por la Universidad Nacional de Ingeniería, los editores eran de lujo y el formato se parecía a una mayólica rectangular. Claro, El Buen Salvaje se imprime en papel periódico, la portada es un escritor ilustrado (en los dos sentidos), tiene 32 páginas, semblanzas, entrevistas y muchas reseñas. En esta segunda entrega, dedicada al poeta Antonio Cisneros, aparece en portada el escritor brasilero Rubem Fonseca, Fernando Ampuero escribe sobre su amigo Ribeyro a raíz de la llegada a Lima de La Caza Sutil, una entrevista a Patricio Pron, el escritor argentino del desencanto, una provocadora columna –casi coprololálica– de Marco Avilés, un cuento de Edmundo Paz Soldán, un artículo del escritor argentino de culto Fabián Casas, fragmentos de la obra Sistema Solar de Mariana de Althaus y poemas del neoyorquino Paul Auster. Lee o muere. (M. Bonilla)


26

///instantáneas - culinarias

///instantáneas - arte

Arte degenerado

27

/// Por Gloria Ziegler

/// Por Carlos Fuller

Hilandero

///Nuevo

La estética prehispánica del artista Pancho Basurco y el ambiente que le ha dado a ciertos barras de la noche en la ciudad

manifiesto

Una reflexión de Giuliana Vidarte, editora de De Boca En Boca, sobre la censura en el arte.

///El límite de la presencia

Ronald Harrison en el Museo Pedro de Osma Macarena Tabja

El cambio de piel de un restaurante (y de su cocinero)

Difusión Sara Facio

Detalle de Así

Para Pancho Basurco una tela no es solo una tela. Es una conjunción de hilos. En algún momento se encuentran, se anudan, luego se separan, pueden volver a encontrarse. Los hilos representan a los seres humanos y la forma en que estos se relacionan. Egresado de Bellas Artes, toda su vida se la ha pasado viajando e investigando sobre culturas precolombinas y sus formas de crear. Tiene una investigación en la que compara los motivos pre incas con estéticas vanguardistas como las de Miró. Piensa que por mucho tiempo la hemos pasado viendo hacia afuera, cuando las civilizaciones que aquí habitaron desarrollaron tecnologías tan innovadoras como cualquiera. La cocina es la primera revalorización, falta que el arte siga el mismo camino. Pancho Basurco ha tenido muestras de su pintura en telas tanto en Europa como en Estados Unidos. Pero fuera de sus exposiciones, hay ciertos lugares en Lima donde se puede contemplar su estética. Se ha encargado personalmente de diseñar varios locales nocturnos con sus motivos peruanos. Uno es el Ayahuasca Restobar. En este espacio ha creado un sillón morado que se trepa a la pared y diseñó las telas de cada una de las sillas. También hay una estructura de sofás con cuatro secciones de cuatro tonos distintos. El segundo local es Koca Kinto. Es ahí donde ha desplegado su filosofía sobre las telas, haciendo decoraciones colgantes de hilos y nudos de diferentes colores, a modo de quipus. La barra está también llena de botellas de diferentes colores que contienen hierbas. Un último local donde se pueden ver sus telas es en Junius, el restaurant del Hotel El Pardo, en Miraflores. Ahí hay varios textiles colgados en los que recrea la iconografía prehispánica.

Giacomo Bocchio podría comer todos los días el asado con puré que hace su mamá. Son esos sabores esenciales, familiares, que lleva tatuados en el corazón –y en el paladar– y que aparecen también en la carta de su Manifiesto, desde que lo inauguró hace menos de un año. Un restaurante que recoge la herencia y el paquete genético de Bocchio, el restaurante de su nonno en Tacna. De allí, es el pastel de choclo que Bocchio, el cocinero que aprendió de Joan Roca la técnica al vacío, prepara con chancay, licor de anís y maní. Los comensales que han llegado a comer esos bordes crocantes viajan en el tiempo y van hacia al sur, entonces creen estar en Tacna. El cocinero - que también trabajó con Alex Atala en el D.O.M de Sao Paulo -, sabe que el Perú atraviesa un buen momento gastronómico, y lo que falta ahora es el refinamiento. Lo que ya existe, mejorarlo. «Para que exista alta cocina, necesitas una cultura milenaria detrás. Por ejemplo, ¿por qué no existe alta cocina mapache en Estados Unidos». Sería interesante un menú degustación cherokee con carne de bisonte, ¿no?», dice Bocchio, filudo ingenio como el del cuchillo que lleva dibujado en el antebrazo. Y vaya que llegó a la nueva carta de su restaurante. Donde las carnes son preciadas, entendidas y sublimes, tan suaves que se desmenuzan, como el cabrito lechal de siete días, la cola de buey con mini papas o las mollejas de ternera con glace de coco. Mención aparte para el alverjado de pollo –un recuerdo culinario de su abuela Nelly– que viene acompañado de puré y zanahorias cocidas con jarabe de estragón y anís. ¿Dónde? Independencia 130, Miraflores

sea,

la polémica exposición de Cristina Planas

Los trabajos de los grandes maestros del arte moderno, incluso los de Pablo Picasso, fueron nombrados en la Alemania nazi como «arte degenerado». Las obras del pintor español y de muchos otros fueron rematadas y desaparecidas de todos los museos alemanes de la época. En su lugar, se ubicaron pinturas que se consideraba sí cumplían con reflejar los ideales patrióticos del proyecto de Hitler, piezas que -vale la pena aclarar- hoy se consideran que tienen poco o ningún mérito artístico. Consciente de que censurando las artes se adormece la capacidad de crítica y se debilita la participación activa de la población, Hitler silenció a toda una generación de creadores de su tiempo. La censura ha sido una herramienta de control ideológica utilizada a lo largo de toda la historia de la humanidad. La historia nos ha enseñado que experiencias como esta solamente perjudican el desarrollo cultural de las naciones y eliminan cualquier posibilidad de convivencia entre las diferentes sociedades.

///La trompa del arte

No podemos pedirle al arte que sea de una determinada manera. En el momento en que cerramos los límites sobre cómo tiene que ser o no ser el arte, lo condenamos a ya no serlo más. Las verdaderas obras de arte no son las que nos gustan o no, sino las que nos cuestionan, nos permiten plantear preguntas a través de ellas y, de la manera más elemental, nos ponen a pensar. Se trata de elementos que contribuyen en la generación de un diálogo. La censura rompe ese diálogo, imposibilita la generación de las preguntas y la propuesta de respuestas desde distintos contextos. Frente al arte nuestra postura es más productiva si genera reacciones, estás pueden ser positivas o también contrarias a lo que contempla y propone el proyecto del artista, pero nunca deben buscar silenciarlo. Es mejor implementar estrategias de comunicación nuevas que nos permitan continuar con la conversación, afirmar una postura, mostrar adhesión, expresar honestamente el más profundo rechazo, pero la opción nunca debe ser dejar al otro sin posibilidad de réplica, sin voz.

Hay una película: un genio anda suelto. Cuando Ronald Harrison aún era un adolescente vio el film de Ronald Neame, junto a sus hermanos Jack y Henry. Desde entonces quedaron fascinados con los muros que pintaba el excéntrico pintor londinense. «Después de verla compramos carbones para dibujar y pintamos en las paredes del cuarto del depósito. No teníamos claro qué materiales utilizar o cómo preparar la base, ni cómo mezclar los colores. No sabíamos nada pero era apasionante y genuino», recuerda. Los hermanos Harrison entonces estaban convencidos de que habían descubierto una nueva escuela de arte. «No conocíamos nada de la historia del arte. Éramos chibolos que acababan de salir del colegio y tiempo después, cuando empezamos a estudiar arte, descubrimos que lo que habíamos hecho era impresionismo». Ahora, casi cincuenta años después y con más de treinta exposiciones–individuales y colectivas vuelve al Museo Pedro de Osma con Espacios Interiores, una muestra donde explora el límite de la presencia. «Sentí que la presencia de la figura humana dentro del espacio pictórico no me motivaba. La empecé a diluir desfigurándola hasta no necesitarla. Me interesa llegar a ese límite. Fui dejando lo figurativo como representación y mi preocupación principal paso a ser el sincretismo religioso personal». Así llegó al espacio bidimensional, empleó planos yuxtapuestos y terminó con ensamblajes. «Me gusta comparar el proceso de mis obras con las olas del mar. Realmente esta ola ha esperado el momento justo para llegar a la orilla, a su orilla», dice Harrison.

Una elefanta pintora con crisis de inspiración La llaman «la Frida Kahlo de los paquidermos». Tiene 36 años y vive en el zoológico de Praga. Shanti, la elefanta pintora, exhibe sus obras en la galería Marthi y ya recaudó seis mil dólares por la venta de sus primeros cuatro frescos. Todo empezó cuando Veronica Struplova, su cuidadora, tuvo la iniciativa de vincular la fauna con el arte «para dar felicidad y salud» a los animales en cautiverio. Así, le enseñó a sostener el pincel con la trompa y a hacer los primeros garabatos. Quince días después –según informaron las autoridades del zoo– la elefante ya dominaba la técnica y a los tres meses no necesitaba ninguna ayuda.

«Es fanática de los dulces preparados con manzana, banana y fresa», contó la vocera del parque checo. Y eso utilizaron para alentarla a pintar los doce frescos que produjo durante el último año. El dinero recaudado se destinará a la compra de equipamiento veterinario para un zoológico en Sri Lanka. Sin embargo ahora la trasladaron a otra área del parque y Shanti se niega a pintar. «Solo tenemos que esperar su próxima ola de creatividad», dice Marek Slidberski, el curador de la galería checa. Sin embargo, por el momento, no hay dulce que parezca capaz de devolverle la inspiración.


28

///instantáneas - gadgets

29

/// Por Luis Wong

Ideas que valen la pena

///Tecnolanzamientos

El cuarto evento de TEDxTukuy en Lima.

Difusión

maestro del sigilo Ya salió a la venta Dishonored. Todo hace parecer que será uno de los mejores juegos del año. Ambientado en una ciudad de la época victoriana y con elementos de steampunk, la historia se centra en la venganza de un guardaespaldas luego de ser víctima de una emboscada. El título otorga una gran libertad para completar cada misión y un sistema de habilidades y armas muy completo. Disponible para PC, Xbox 360 y PS3.

Pedro Pablo de Vinatea subió al escenario y habló sobre cómo había ganado medallas en bádminton y se estaba preparando para ser un atleta paraolímpico en natación. Perdió una de sus piernas, luego de que se le detectara un cáncer, pero eso no le impidió destacar en los deportes ni concluir una carrera profesional. Minutos más tarde, Marco Avilés, cronista y editor de Cometa, contó tres historias sobre la lectura y el erróneo mito de que la gente está dejando de leer. Para él, los editores son quienes tienen que escuchar y leer a la gente, y a partir de allí, elegir los contenidos que les ofrecerán. Habló sobre el primer periódico del universo sin contenido, sobre un diario escolar llamado El halcón chismoso y sobre Cometa, su nueva editorial que no cree en los formatos establecidos. Horas más tarde, Carlos Lanata, médico e investigador en salud pública, mostró la alta tasa de contaminación que tienen las verduras y frutas que consumimos, y cómo la calidad del agua es un elemento vital para

mejorar la salud de nuestro país. En total fueron trece expositores los que estuvieron presentes en el TEDxTukuy de este año, un espacio creado para que distintos personaje compartan sus ideas en campos como la ciencia, el arte o la cultura. Este es uno de los eventos que se realiza de manera independiente, pero que sigue el espíritu de las charlas TED, que desde hace más de veinte años han reunido a los mayores innovadores del planeta. TEDxTukuy reconoce que en el Perú también existen ideas que valen la pena y trata de ofrecerlas en el mejor formato posible. El evento también sirvió para conectar a una comunidad de personas que busca compartir sus ideas con los demás y así añadirles valor. Se creó una red de individuos que están interesados en lograr un cambio positivo en la sociedad y que a partir de eventos similares, regresen a sus áreas de acción con nuevas ideas. Pueden conocer más sobre TED y TEDxTukuy en TEDxTukuy.com.

CORPEM PARA LEER MEJOR El Kindle Paperwhite es el nuevo modelo de E-Reader de Amazon, que reemplaza los antiguos equipos que estaban orientados para leer libros, revistas y documentos. A diferencia del KindleFire, que es una tablet que permite ver videos y escuchar música, el Paperwhite está diseñado solo para leer. Con respecto a la versión anterior, tiene un 25% mejor contraste, una mejor resolución y una batería que puede durar hasta dos meses. Puede encontrarse desde 120 dólares en Amazon.com.

///Noticias 2.0 THE HUB EN LIMA El emprendimiento en Lima ha pasado de ser una novedad y se está convirtiendo en una tendencia. The HUB llega a la ciudad para acelerar esto y conectar a los emprendedores, al mismo tiempo que les ofrecerá un espacio céntrico, con un buen diseño y contacto con inversionistas. Ya existen 25 hubs en todo el mundo y Lima será una de las primeras ciudades en Latinoamérica que se unirá a la red a inicios de 2013. Más info en the-hub.net.

PIDE UN TAXI CON UN DEDO Cabify es una aplicación que permite solicitar un taxi y monitorearlo en todo momento. El servicio ya se ha implementado en Barcelona, Madrid y México D.F. Ahora llega a Lima. Solo será necesario contar con un equipo iOS o Android y descargar la aplicación gratuita desde la tienda virtual respectiva. Todas las transacciones se hacen con tarjetas de crédito y luego se recibirá un correo electrónico con el recibo. Para más información, pueden ingresar a Cabify.pe.


30

///instantáneas - salud

31

/// Por Joaquín Salas

El spa del Inca La estadía en la ciudad imperial, además de mística, puede ser relajante

///Contra la mutación En Estados Unidos, un proyecto te pregunta si sabes qué es lo que te metes a la boca

Difusión

En el Cusco hay un palacio. Justo al frente del Koricancha, o Templo del sol. A cuatro cuadras de la Plaza de Armas y la Catedral de Cuzco. Un lugar entre muros incas, balcones y con patio central al estilo colonial. Es el Hotel Libertador Palacio del Inka, uno de los hospedajes más lujosos en el ombligo del mundo. Construido sobre un antiguo palacio inca, mantiene sus puertas en madera, sus superficies están cubiertas de telares y las paredes están decoradas con motivos Incas. Todo en tonos oro y marrón. Pero fuera de sus instalaciones, algo ha llamado la atención de los turistas tanto extranjeros como locales. Un lugar donde uno se puede relajar así como tener toda una experiencia:el Palacio del Inka Spa. Lo diferente de este centro de relajación es que todas sus técnicas están inspiradas en el mundo andino. La sesión inicia con un circuito termal. Luego, una bienvenida y un ritual andino que terminará en la sala de tratamiento. Ahí, uno es sometido a una serie de terapias de relajación inspiradas en la cultura andina. El Palacio del Inka Spa cuenta con seis salas de tratamiento, incluidas dos salas de pareja. Ofrece servicios de peluquería, manicura, pedicura. Hay también una piscina dinámica con chorros de jet que masajean las piernas, la espalda, el cuello y los hombros. Los usuarios también pueden entrar a una sala de vapor y duchas bitérmicas. Al terminar la sesión, se llega a una zona de relajación con tumbonas térmicas. En ellas uno puede descansar frente al cielo abierto y estrellado de Cusco.

Los alimentos transgénicos aquellos que pasaron por procesos de modificación genética– han causado rechazo alrededor del mundo, incluso en el Perú, por las consecuencias que puede tener esta alteración en el organismo humano. En Estados Unidos, una de las mayores industrias alimentarias del mundo, sí existe presencia transgénica en el 80% de los productos del día a día. Sin embargo, un proyecto iniciado por los mismos productores caló en la conciencia americana. El Non GMO Project (GMO: Organismos Genéticamente Modificados) El proyecto fue formado en el año 2005, tras la unión de dos distribuidores de alimentos naturales: The Natural Grocery Co. de California y The Big Carrot, de Toronto. El Non GMO Project pretende ser un verificador, no gubernamental, que a través de un sistema de evaluación estándar determina si cierto producto es o no non-GMO. La base científica es otorgada por el Global ID Group, el líder mundial en evaluación sobre presencia de transgénicos. A través de la página web del proyecto, las diferentes manufactureras someten sus productos al sistema de verificación. De pasarlo correctamente, estos son etiquetados con avisos de nonGMO, que la gente puede observar en los anaqueles y empaques. Además, ofrecen guías para los consumidores con las mejores opciones para alimentarse sin transgénicos.

hotel libertadores


///instantáneas - destinos

///instantáneas - destinos

Praga 32

33

/// Por Javier Wong Q.

Un partido. El Hockey sobre hielo es el deporte

Bohemia ciudad de los cuentos de hadas. Fotos: Difusión

Casas con techos de madera, callecitas de suelos adoquinados, el río Moldava pasando por el medio. En noviembre de 1989, al adquirir República Checa su independencia de la URSS, Praga se abrió al mundo y se convirtió en una ciudad cosmopolita. Estudiantes extranjeros, turistas, recién casados y aficionados al hockey sobre hielo visitan una de las ciudades más bellas de Europa, en noviembre, su mejor temporada antes del invierno. Praga tiene distintos matices y lugares por descubrir. Repasemos algunos.

nacional checo. Les gusta más que el fútbol, incluso. La liga nacional de este deporte se encuentra en plena actividad en Noviembre. En el Sazka Arena, el coliseo polideportivo de Praga, hay partidos todas las semanas (martes, viernes, sábados y domingos). Las entradas van desde 6 euros.

Cómprate

El segundo rincón secreto. El castillo gótico más grande del mundo está en Praga. UN RINCÓN SECRETO. El Moldava, además de ser el río más largo de la República Checa (430 kilómetros), es un sitio predilecto para observar toda la ciudad. Diversos barcos ofrecen un paseo diurno y nocturno que permite conocer Praga desde el agua. El viaje con cena y música en vivo dura tres horas y cuesta 30 euros. El otro, de una hora y con comentarios en español, cuesta 9 euros.

Una exposición. La avenida Wenceslao es el bulevar más grande del centro de Praga. Mide 628 metros de largo y es un importante centro cultural y comercial. En lo alto de su plaza se encuentra el Museo Nacional de Praga. Actualmente, se pueden ver diversas exposiciones: Maquinas Musicales Mágicas o Deportistas en tierra Checas (ambas van hasta enero de 2013) . Entrada base: 4 euros. www.nm.cz

Dentro de la fortaleza hay varias callejuelas. En una de ellas –el callejón del oro y la alquimia– vivió por muchos años Franz Kafka, el eximio autor checo de La Metamorfosis. Desde el Castillo de Praga se puede ver toda la ciudad, pues es una de las zonas más elevadas.

En el centro de la ciudad, área conocida como Pueblo Viejo (Old Town), se pueden comprar las tradicionales marionetas checas. De madera, con una altura que va de treinta a sesenta centímetros, hay modelos de esqueletos hasta Don Quijote. Marionety (www.marionety.com) es una tienda especializada en este arte manual, el lugar por excelencia para llevarse una marioneta de suvenir.

Una copa. The Pub es un bar que tiene locales en Alemania, Austria y República Checa. Cada mesa tiene su propio dispensador de cerveza. Cada consumidor se sirve a sí mismo y paga al final. En una pantalla, se puede ver cuántos litros se van consumiendo en cada mesa. Se trata de una competencia con todos los otros pubs de Europa. El récord individual son 29 jarras; en grupo, 714. www.thepub.cz

UNA WEB

UN DESAYUNO

RESERVA EN

SAL A BAILAR

Praga cuenta con uno de los sistemas de transporte público más eficientes de toda Europa. Además de tener tres líneas de metro y una gran flota de autobuses, los tranvías son los más populares. En la página www.czechtransport.com se pueden encontrar horarios y mapas para conocer la ciudad y no perderse en el intento.

En 1996, un grupo de americanos y checos abrieron Bohemia Bagel (www.bohemiabagel.cz), un restaurante donde la rosca de levadura es la estrella. Ofrecen quince opciones para desayunar. La alternativa más cara (que se llama Construye tu Propio Omelette) cuesta 6 euros.

La Degustación (www.ladegustation. cz), un restaurante que pretende exacerbar los sentidos con cada plato servido. «La comida es como la música, está creada por la armonía de tonos individuales», pregonan. La carta ofrece platos locales o creaciones de autor. El intervalo de precios va desde 61 hasta 138 euros por plato.

Chapeau Rouge, una discoteca que parece un museo de antigüedades, está ubicada en un sótano, tres pisos abajo. Abre todos los días y es usual que DJ’s y grupos toquen en alguno de sus tres escenarios. Ofrecen tragos de todo el mundo, desde Cuba Libre y Mojito hasta Absenta (el trago del hada verde) combinado con Red Bull.


34

35

fondo edifica


36

///el gurú

37

1. Libros Sus autores preferidos son Ernest Hemingway y Jack Kerouac.

2. Camioneta FJ40 Es de1985 y la compró mientras vivía en Cusco. «Fue amor a primera vista. Es recia y fiel».

3. Lentes Ray Ban Los compró por Internet y los usa casi a diario. / Cráneo de madera. Le pertenecía a su abuelo. Tiene una carga emotiva: es lo único que conserva de él. 4. Tabla de Surf Esta tabla está pintada por una amiga artista que prefiere permanecer anónima.

Luciano Mazzetti

Escribe: Adriana Seminario / Foto: Macarena Tabja

Tal vez su faceta más conocida sea la de modelo. Comenzó hace diez años y hoy es uno de los rostros más cotizados de la industria. Es la imagen principal de una de las tiendas por departamento más grandes de Lima y caminará las pasarelas del LIFWeek SS12/13. Sin embargo, hay mucho más que fotos y pasarelas para Luciano. Dejó la carrera de Ingeniería Industrial para estudiar Gastronomía. Hoy es chef ejecutivo en Factoría 1075, un nuevo restaurante (abrieron hace solo cuatromeses) con una de las mejores acogidas dentro del circuito gastronómico local. Además, acaba de estrenarse en la televisión. Luciano nos enseña cómo alimentarnos de manera sana en La Buena Vida, programa que gira alrededor de temas de salud en PlusTV. Sobre su estilo, asegura ser bastante simple y clásico. Para esta entrevista lleva puesta una camisa denim de Levi’s. «Es una de mis marcas favoritas», confiesa. Le gusta sentirse cómodo con lo que lleva puesto y siente que la moda le ha enseñado a no tener miedo de ponerse algo diferente.

5. Guitarra y bandurria. Tiene más instrumentos, pero no podía ponerlos todos en una sola toma. «Hacer música, por mas elemental que sea, es uno de los grandes placeres de la vida».

6. Cámaras analógicas. Las ha ido coleccionando con el tiempo y asegura que cada una tiene una personalidad distinta. «Me gusta mucho la calidad de las fotos análogas y sus texturas».

LOOP DAVID GUETTA


38

///cuéntame

///cuéntame

39

Sopla parejo Escribe: Javier Wong Q. / Foto: Macarena Tabja

De adolescente tocaba en Traffic Sound, una de las primeras bandas de rock en el Perú. Después de su experiencia con PeruJazz y de interpretar canciones criollas junto a Eva Ayllon, Jean Pierre Magnet sigue creando música. De madre peruana y padre francés, el músico de sesenta y tres años hoy dirige Serenata de Los Andes, una agrupación que difunde la música andina en el mundo. Hace poco, realizó un concierto en la Huaca Pucllana y prepara una gira por Europa para el próximo año.

Tenía

17

Jean Pierre se ha presentado en

3

7

años cuando formó parte de Traffic Sound. A los 20 viajó a Buenos Aires para estudiar música. Era 1970.

ó 5 horas diarias componiendo. Normalmente, lo hace por las mañanas. Despierta a las 5 a.m.

Puede pasar

2

Para mejorar su capacidad de aire hace países latinoamericanos (Chile, Argentina, Uruguay, Venezuela, Colombia, México y Brasil) y 7 europeos (España, Francia, Italia, Noruega, Suecia, París y Suiza).

discos de cabecera, cuando de rock se trata: Led Zepellin y Santana (el primero de cada banda, ambos de 1969), y el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, de los Beatles.

2011

Serenata de los Andes se presentó en 2 ciudades extranjeras en

En Bogotá y New York para 1.000 personas. En 2013, tocarán en París y Zúrich.

Serenata de Los Andes combina y mezcla

5

Mejor concierto de su vida: Ravi Shankar en Buenos Aires, tocando cítara. Lo vio

actividades físicas: correr y nadar.

zampoñas de Puno, 6 saxofones de la sierra central, 5 violines, 1 arpa andina, 1 guitarra y 1 charango. Son 21 músicos en escena.

3

veces.


40

///entrevista

///entrevista

Mundo come conocimiento, Perú come

41

RO CAS

El Perú posee un acelerado ritmo de crecimiento, una estabilidad macroeconómica que muchas economías en el mundo envidian, con un marco jurídico que incentiva la inversión a largo plazo. Sin embargo, ¿será suficiente para clasificar al mundial de los países del primer mundo? Maite Vizcarra, gerente del Centro de Innovación de IPAE, advierte que los países que exportan cerros están con los días contados en el mundo del futuro. Escribe. Luis Felipe Gamarra / Ilustración. Felipe Esparza

S

i se compararan los titulares económicos de los años noventa con los de esta última década, parecería que se tratara de otro país. Pasar en solo veinte años de ser un país quebrado para la banca multilateral, con empresas que únicamente podían reestructurar su deuda para sobrevivir, a uno que se enorgullece por subir un peldaño más en el grado de inversión, de subir en el ránking de competitividad del World Economic Forum, y de contar con una de las economías más estables del mundo, es como analizar otra realidad. Para Maite Vizcarra, gerente del Centro de Innovación de IPAE, esta contradicción confirma que estamos satisfechos con los logros de corto plazo, sin prepararnos para los retos del futuro en el campo de la ciencia y tecnología, clave para dejar de ser un país que come piedras y aprender a vivir del conocimiento, y sostener este crecimiento no solo por una década, sino para las próximas generaciones. Es consenso que se debe innovar. Lo dicen los empresarios, los políticos y los investigadores. Pero, ¿qué pasa? ¿Por qué no se avanza? ¿Por qué resulta tan complicado? Es complicado porque países como Brasil, Chile y Colombia han necesitado más de una década de crecimiento sostenido para empezar a invertir en innovación, ciencia y tecnología. Nosotros hemos experimentado menos de una década de expansión económica, pero con prioridades más urgentes en educación, salud e infraestructura.

Para impulsar una cultura de innovación se necesita que las empresas y las universidades coordinen una agenda. ¿La lógica del Libre Mercado hará que empresa y academia se aproximen? Primero, se necesita que el enfoque que poseen las empresas y universidades respecto a la innovación sea el mismo. En teoría, el Estado, el sector privado y la academia conforman un sistema de tres hélices que al girar producen cambios. Pero la realidad ha demostrado que en países donde estas tres estructuras no conversan se necesitan entidades que las aproximen, como es el caso del Centro de Innovación de IPAE, que debe servir de bisagra entre cada una de estas esferas. El Estado se debe comprometer, sí. Las empresas y las universidades, también. Pero si no existen entidades que aproximen a estos elementos va a ser más difícil.

¿Por qué las universidades han inaugurado masivamente escuelas de negocios, en vez de invertir sus excedentes en ciencia y tecnología? Porque no existe la visión de que es posible transformar el conocimiento en valor agregado, de convertir un descubrimiento científico en dinero. Las universidades apenas hacen formación básica, olvidando que su rol consiste en la formación en ciencia aplicada. En ecosistemas más complejos como Silicon Valley, los negocios más innovadores nacen en la universidad, donde se probó que la hipótesis académica podía tener vida comercial. Pero, en el Perú, para algunos académicos la palabra utilidad es una mala palabra. Ha habido una explosión de escuelas de negocios, pero ninguna se enfoca a la

formación en ciencia aplicada. Si en la universidad se sustentan tesis, tal como en el Medioevo, es difícil que hagan escuelas de negocios más complejas.

¿Las empresas están innovando, o innovan sin saber que lo hacen? Las empresas están vinculadas al concepto del gurú, hablan de innovación solo cuando viene al Perú un personaje. Pero el gurú se va y se olvidan. Y cuando necesitan innovar llaman al gurú o a un consultor que haga lo que les dijo el gurú. Las empresas que innovan lo hacen sin advertir que están innovando, en forma desordenada, poco eficiente, sin instrumentos ni metodologías para organizar el conocimiento adquirido. Para abrir una nueva línea de negocio se demoran entre seis y siete años, pero podrían hacerlo en tres o cuatro si aplicaran una metodología como la que se desarrolla en centros tecnológicos como Fraunhofer (Alemania), Tecnalia (España) y Agderforskning (Noruega). ¿Qué deberíamos entender por innovación? Según el Manual de Oslo, innovación es mejora de un producto o servicio, proceso de mejora con resultados nuevos y mejorados (Up Grade), definición de nuevos modelos de negocio, diversificar y sofisticar productos o servicios ya existentes. Consiste en definir procesos repetibles y perfectibles, a través de la aplicación de metodología científica, con transferencia tecnológica. Desarrollos controlados, capaces de compartirse. Si entendemos esto como concepto básico, veremos que se necesitan facultades mínimas.


42

///entrevista

43

existen solo venden productos o servicios, no hacen desarrollos. Si queremos un Quipu Valley, o un Cholicon Valley, tenemos que tener los elementos.

«En teoría, el Estado, el sector privado y la academia conforman un sistema de tres hélices que al girar producen cambios. Pero la realidad ha demostrado que en países donde estas tres estructuras no conversan se necesitan entidades que las aproximen. El Estado se debe comprometer, sí. Las empresas y las universidades, también» En este indicador, año a año, el Perú sigue retrocediendo en el campo de la innovación. Es el indicador más aceptado para medir la innovación, y figuramos en el puesto 117 de un total de 144 países. Pero considero que es una aproximación conservadora de lo que significa la innovación, donde solo se mide lo que producen las universidades y los institutos tecnológicos. En los países nórdicos hay corrientes que miden además lo que se hace en el sector privado, a través de indicadores como empresas con oficinas de gestión de la innovación, lanzamientos de nuevos productos, líneas de servicio, Up Grades. Si eso se sumara, tendríamos una mejor idea, pero no lo sabemos. El Ministerio de la Producción hará recién la primera encuesta en el campo de la manufactura. Será un primer insumo para ver cómo estamos.

Maite Vizcarra

«Para conformar una cultura similar al Silicon Valley en el Perú, tendríamos que tener una universidad pública fuerte, orientada al mercado. Tampoco tenemos empresas tecnológicas concentradas en un lugar, las pocas que existen solo venden productos o servicios.»

¿Se podrá aplicar en el Perú la innovación tal como se comprende en Europa y Estados Unidos? Tenemos que ser realistas. Países como el Perú, donde no va a haber innovación como rocket science, como descubrir el grafeno o lanzar una red social como Facebook, debemos aspirar a definir primero un ecosistema en innovación sólido, pero vinculándonos al mundo de los Up Grades, de las mejoras sostenidas. No habrán descubrimientos wow, pero en suma será como rocket science. En Europa y Estados Unidos pese a la crisis se sigue invirtiendo en innovación, porque se ha comprendido que sin ciencia y tecnología no solo se quedarán en crisis, sino que no podrán dar el salto al mundo del futuro. Chile lo sabe, por eso en indicadores de competitividad como los del World Economic Forum (WEF) está más adelante que nosotros.

¿Y las empresas están ya preparadas para compartir su conocimiento, o prevalece ese clima provinciano de no querer compartir tus secretos con la competencia? Las empresas se caracterizan por ver la innovación como un gasto. Nosotros hemos presentado una iniciativa, a la que llamamos Alianza por la Innovación, un foro de veinte empresas que dicen innovar. Así podremos conversar sobre sus experiencias, sus buenas prácticas. Pero hemos detectado que existe un temor infundado a compartir datos. En pleno siglo XXI, existen sistemas de producción abiertos donde se involucran proveedores y clientes. Es tonto tener esta mentalidad provinciana de querer encapsularte, de creer que eres el único que sabe hacer las cosas. No pedimos que compartan su secreto industrial, pero sí sus buenas prácticas. ¿Es posible configurar un Silicon Valley, tal como dicen con optimismo algunos analistas peruanos que han visitado esta zona en California? Silicon Valley es un caso específico, en un país con un nivel educativo de primera, donde las empresas tecnológicas más exitosas se incubaron desde la universidad con fondos públicos. Detrás de Silicon Valley existe una filosofía consolidada, con centros de formación como Harvard, el MIT (Massachusetts Institute of Technology) o Stanford. Para conformar una cultura similar en el Perú tendríamos que tener una universidad pública fuerte, orientada al mercado. Eso no existe. Tampoco tenemos empresas tecnológicas concentradas en un lugar, las pocas que

Según su revisión de casos de éxito, ¿cuánto podría tardar en articular ese sistema? La evidencia empírica dice que países con éxito en este campo han tardado entre diez y quince años. Pero en el Centro de Innovación creemos que es posible hacerlo en cinco, sentando las bases de una estructura, con una masa crítica de gente que comprenda la innovación, con investigadores capaces de hacer transferencia tecnológica de la universidad a la empresa. Nosotros tenemos la meta ambiciosa de poner al Perú entre los cuarenta países más innovadores de acá al 2021. Nos queda menos de una década. No es imposible. El Perú posee los fondos, pero nos falta la voluntad. Tenemos que ponernos de acuerdo en que este es un tema clave. En Chile nadie discute que la innovación es importante, como en ningún país líder en este campo. Va a ser complicado porque todavía nos falta ponernos de acuerdo respecto al modelo económico. Es terrible que cuestionemos lo único que nos sostiene, que existan algunas personas que critiquen lo único que ha dado resultados. Es verdad que el crecimiento produce desequilibrios, que favorece a unos y no a otros, pero es lo único que nos va a permitir en el largo plazo convertirnos en una sociedad en la que todos podamos tener las mismas oportunidades. Establecido eso, no se debería cuestionar. Porque, si seguimos así, tendremos los recursos para dejar de ser una sociedad que vive de las rocas y convertirnos en una que vive de su conocimiento. Ese es el reto.

Del garaje a la lista Forbes Silicon Valley no se construyó. Es un rompecabezas cuyos pedazos se montaron desde hace más de un siglo, a partir del romance entre el valle de Palo Alto, en el condado de Santa Clara (al norte de California), con Stanford, la primera universidad pública de Estados Unidos. En 1909, con el apoyo de este centro, Charles Herrold hizo la primera transmisión comercial de radio. En 1911, Cyril Elwell fundó la Federal Telegraph Company en el corazón de Palo Alto. Para los años 30, William Hewlett y David Packard inauguraron en un garaje su primera compañía, con fondos públicos de Stanford, que ofrecía capital de riesgo para sus alumnos en proyectos en ciencia y tecnología. Desde entonces, Palo Alto se posicionaría como la sede de las innovaciones electrónicas de de Estados Unidos. Por ese motivo no es ningún accidente que en este rincón del silicio se hayan ubicado IBM, Ebay, Google, Facebook, Apple, Adobe, Intel, Nokia, Yahoo! y Oracle, entre otros pesos pesados, que figuran entre las primeras 500 empresas según la lista Forbes, que comenzaron como divertidos proyectos al ritmo de una pipa de hashis, pero que terminaron revolucionando la vida de millones de personas.

costamar


44

///interiores

///interiores

C

uando Andrés Sardá inició su marca, no hacía la lujosa lencería que hoy vende en varios países. Antes de eso, él y su familia se dedicaban a hacer mantones y mantillas, esas clásicas prendas de carácter religioso que cubren los cabellos y parte del rostro de las mujeres cuando van a las iglesias. Nuria, hija del diseñador catalán, se divierte cuando le preguntan por ese curioso cambio de rubro en la empresa familiar. «Es gracioso ver cómo a la gente le sorprende el cambio de orientación en la empresa. De hacer un artículo prácticamente religioso, pasamos a otro sexy y atrevido, como la moda íntima».

HERE DERA

Las marcas de Andrés Sardá transformaron la estética íntima femenina. ¿Esto es algo que continúa en evolución o hay criterios inamovibles? El estilo de Andrés Sardá tiene una estética propia, que evoluciona. Nada es inamovible, pero lo que no hay que perder es la personalidad de la marca. Nuestros seguidores reconocen una prenda Andrés Sardá sin ver la etiqueta. Eso es lo importante, lo que demuestra que aunque la estética cambie y evolucione tantísimo, el espíritu es el mismo. ¿Qué piensas de las tendencias de moda? No pienso en tendencias. Trabajamos en lo que creemos. Huimos de los libros de tendencias para

45

adquirí. Luego pasé al comercio francés, viviendo en París; y más tarde fui responsable del mercado de exportación. En 1996, mi padre me pidió formar parte del equipo creativo, ya que la creación es el ADN de nuestra empresa, y consideraba fundamental que alguien de la familia estuviese a cargo. Para mí, fue un cambio muy importante en todos los niveles. La empresa fue llevada desde siempre por la familia. Luego Van de Velde la compró. ¿Ha sido difícil para ustedes cederla a extraños? Van de Velde se acercó a nosotros hace casi ocho años, con la idea de comprar la empresa. Nos

LA

La invitada internacional del LIF Week es la cabeza de una de las empresas de lencería y ropas de baño más importantes del mundo. Nuria Sardá, directora creativa de la empresa que fundó su padre, Andrés Sardá, no cree en las tendencias sino en el difícil arte de crear y sostener la personalidad de una marca que transmite sensualidad y sofisticación desde lo más íntimo de una mujer.

NO SIGUE TENDENCIAS

Escribe. Pamela Ravina

Difusión

CIBELES PRIMAVERA-VERANO 2012. La colección de lencería y trajes de baño de Andrés Sardá celebró las cinco décadas de estilo y lujo de la marca de Barcelona.

Ha pasado más de medio siglo desde ese cambio, desde que Andrés Sardá empezó a investigar nuevas fibras y los referentes más importantes de este sector para ofrecer la mejor colección de lencería a nivel internacional. Este año, Andrés Sardá celebra 50 años en el mercado de la moda íntima. Como parte de las celebraciones, Nuria Sardá, hija del fundador y actual directora creativa de la marca, fue invitada a participar del LIF Week, en su edición primavera verano. Intimoda, la boutique peruana especializada en moda íntima y trajes de baño, la presenta. Bodies transparentes (los setenta), sostenes con tirantes de seda y blondas en las bragas (los ochenta), push-up’s entallados y bodies de encaje (los noventa), y las aplicaciones de visón, tan usadas en sus colecciones de la primera década de este siglo. En la pasarela de Andrés Sardá se pudo apreciar el recorrido de la firma de diseño a través de las décadas. ¿Cómo se lleva la alta lencería dentro de un negocio familiar? Nuria Sardá conoce el secreto.

evitar hacer lo que todo el mundo. Preferimos trabajar en nuestro propio camino, evolucionando con el movimiento social, y previendo a dos años lo que esta sociedad demandará. Lo importante es tener una personalidad propia, intentamos no tomar en cuenta las tendencias, sino la evolución en el tiempo del estilo Sardá. Cuando tenías veintidós años, tu padre te ofreció llevar la marca fuera del país y así lo hiciste. Mi idea era no trabajar en la empresa familiar, llevar una trayectoria aparte, por lo que empecé a trabajar en otras empresas que nada tienen que ver con la nuestra. Pero al poco tiempo, mi padre me ofreció la posibilidad de abrir mercado en Alemania. Viajar siempre ha sido una de mis pasiones, y acepté. Esa época fue también fantástica. Abríamos el mercado alemán, visitando las mejores boutiques de las principales ciudades. Fue muy enriquecedor a nivel personal, y también por el conocimiento de marca y mercado que

conocimos, pero nosotros no teníamos intención de vender. Tres años más tarde volvieron a intentarlo. Al sentarnos y conocernos, vimos que éramos familias similares en nuestras maneras de ser y pensar, y que nos entenderíamos. Van de Velde, a pesar de ser una gran multinacional que cotiza en la bolsa de Bruselas, es una empresa familiar de cuarta generación, cuyos miembros aportan pasión y mucho esfuerzo personal. Imposible no entendernos. Nos han cuidado mucho, y también hemos aprendido de su forma de hacer. Más de una vez has hablado de tu afición por los zapatos y de cómo se parecen a la ropa interior. ¿Alguna vez pensaste en hacer diseño de calzado? La verdad es que me divertiría… Cuesta mucho encontrar en zapato ese mix ideal de belleza, sensualidad y comodidad. ¿Qué es la sensualidad para ti? Para mí, sensualidad es placer, diversión y juego.


46

///aperturas

///edificaciones

47

«En una industria donde el 80% de las constructoras ejecutan un proyecto a la vez, nosotros tenemos seis, y creemos que tenemos la capacidad de seguir ganando participación de mercado, ya que los constructores pequeños tienen muchas limitantes de cara a las complejidades del negocio» la aplicación del concepto de Lean Construction, práctica que reduce significativamente tiempos de ejecución y desperdicios, incrementando los márgenes. En una industria donde el 80% de las constructoras ejecutan un proyecto a la vez, nosotros tenemos seis, y creemos que tenemos la capacidad de seguir ganando participación de mercado ya que los constructores pequeños tienen muchas limitantes de cara a las complejidades del negocio. Edifica ha logrado posicionarse como un referente del mercado inmobiliario gracias a su cultura de emprendimiento, innovación y motivación de sus colaboradores. Todo esto se refleja en el crecimiento de ventas de la compañía que bordea el 100% anual y que esperamos lleguen a US$ 30 millones este año. Nuestras competencias y nuestro equipo son la mejor garantía de que los retornos de nuestros proyectos seguirán siendo consistentes con nuestro vertiginoso crecimiento.

Jacinto Laso

UNA PUERTA AL

MER CADO

El sector inmobiliario no podría estar mejor. Y a pesar de que cada vez más gente necesita de una nueva vivienda, la oferta sigue resultando muy reducida. En entrevista, el gerente de inversiones de la inmobiliaria y constructora Edifica, Jacinto Laso, nos contó sobre una nueva forma de acceder a un mercado en auge: el Fondo Edifica. El primer fondo público de inversión inmobiliario dirigido a personas naturales.

Escribe: Mateo Planas / Foto: Macarena Tabja / Ilustración: Felipe Esparza

INMOBIILARIO

¿A quién está dirigido este nuevo fondo de inversión, el primero que lanza EDIFICA? A todos aquellos que quieran participar de los altos rendimientos que brinda el sector inmobiliario. Lo más llamativo, es que este es el primer fondo de inversión público inmobiliario dirigido a personas naturales. Tiene un tope de recaudación de cincuenta millones de soles y los fondos serán utilizados exclusivamente para financiar proyectos de vivienda de EDIFICA. Este fondo será administrado por Popular Sociedad Administradora de Fondos de Inversión (SAFI), tendrá una duración de tres años y el monto mínimo para ingresar es de 50 mil soles. ¿Cuáles son los beneficios? En principio, es una manera muy sencilla de invertir en el sector, ya que el monto mínimo, de 50 mil soles, es mucho menor que el de la compra de un departamento y no se tiene que pasar por los filtros de aprobación de créditos hipotecarios, ni asumir costos de financiamiento que diluyen la rentabilidad. Por otro lado, permite diversificar riesgos ya que se invertirá en múltiples proyectos, distritos y segmentos, situación que no se da en la compra de un inmueble específico. Finalmente, la rentabilidad del fondo dependerá de la demanda interna peruana y no de la coyuntura de los mercados internacionales. Eso lo hace una inversión muy poco volátil. ¿Qué proyección tienen sobre la rentabilidad ? Estamos proyectando una rentabilidad anual de 20% durante los tres años de duración del fondo. Este cálculo se ha obtenido en base a los proyectos construidos, en construcción y en desarrollo de EDIFICA, que han sido muy rentables ya que tenemos un desempeño notable en todas las fases de la cadena de valor del negocio inmobiliario; desde el financiamiento de los proyectos hasta su post venta.

Con el sector inmobiliario en auge, ¿cuál es el verdadero panorama y qué se espera a futuro? Nos encontramos en el escenario ideal para que el sector siga creciendo. El panorama se puede resumir en que hay un gran público que demanda vivienda, que puede costearla, pero la oferta es insuficiente para abastecerlos. Esta demanda se sustenta en que más del 30% de la población peruana tiene entre 25 y 45 años, edad ideal para la compra de un inmueble. Asimismo, la penetración del crédito hipotecario se ha duplicado en los últimos diez años siendo ahora cerca de 4% del PBI ya que las tasas de interés, especialmente en soles, son más bajas que hace unos años. Este efecto de mayor crédito es complementado por un incremento en el ingreso familiar: ha crecido 40% en soles en los últimos cinco años. Todos estos factores hacen que la demanda se incremente cada año. Sin embargo, y a pesar del auge del sector, existe un déficit habitacional de 2.1 millones de viviendas a nivel nacional y una demanda insatisfecha de cerca de 400,000 viviendas, sólo en Lima (la demanda insatisfecha incluye a personas que no solo tienen un déficit de vivienda, sino que además tienen capacidad para adquirirla, pero que no encuentran oferta disponible). Para el presente año se estima una oferta de 75 mil viviendas. Entonces, vemos que el descalce es muy significativo y en esto se basa nuestro optimismo en el sector. Finalmente, esta brecha genera que la mayoría de inmuebles se compren mucho antes de estar terminados lo que reduce los montos de inversión de los proyectos y eleva los retornos, este es el beneficio que el Fondo Edifica quiere brindar al público en general. ¿Por qué es seguro invertir en proyectos de EDIFICA? Como mencioné, EDIFICA ha desarrollado competencias únicas en el negocio inmobiliario. Por ejemplo, en construcción, somos pioneros en

Demanda insatisfecha 2011

(unidades)

407,480

16,046 Demanda efectiva

Oferta inmediata

La demanda efectiva es 24 veces mayor a la oferta inmediata

Facturación Anual

(en miles de US$)

29,231

14,569 11,581 7,175 600

1,270

2,504

El crecimiento anual promedio de Edifica en ventas es de 95% al año


48

49

M A R I A N A D E A LT H A U S

el d r a m a d e l o

i n e x p li ca b le

La dramaturga escribe de lo que la atormenta mientras busca encontrar algo sobrenatural, algo que no pueda explicar. Mariana de Althaus ha escrito de adolescentes suicidas, de maternidad y de discriminación. En todas sus piezas, un elemento inexplicable irrumpe la historia. ¿Cómo seguir en un mundo de fantasía cuando tu hija de cinco años ya no cree en tus cuentos?

Escribe. Manolo Bonilla // Foto. Giancarlo Shibayama


50

///teatros

S

///teatros

us ojos, verdísimos, parecen felinos. Y durante un tiempo, en que se vestía de negro y su pelo era un velo oscuro que le cubría las orejas, fue lo único de color que conservaba. En esa misma época, Mariana de Althaus Checa estudiaba Literatura en la Universidad Católica, leía a la argentina Alejandra Pizarnik –también idolatraba a otras poetas suicidas– y no hablaba con nadie. Pero de eso han pasado muchos años y otras tantas obras de teatro. Montó hace unos meses El Lenguaje de las Sirenas, en el auditorio del Museo de Arte, y ahora prepara El Sistema Solar en una casona de Barranco. Hoy Mariana tiene 38 años y una hija de cinco, que se llama Nerea. «Si no hubiera sido madre, seguiría escribiendo sobre el suicidio», dice la dramaturga que escribió En el borde, su primera obra, hace catorce años. Era una obra, digamos, emo: dos suicidas, dos adolescentes desconsolados, se interrumpen cuando están por saltar de un puente. «Ahora sé que fui emo. En mi época no había eso, éramos, más o menos, unos punk nerds. Una cosa así, ¿no? La maternidad me ha ayudado mucho a convertirme en una persona normal. Te permite encontrarte como eres. Antes, tienes más capas, miedos», dice Mariana de Althaus, la autora que empezó a escribir las obras que dirigía porque no encontraba en textos ajenos lo que verdaderamente quería transmitir en escena.

escenario. «Es toda una experiencia. La sensación de entrar a la sala de alguien para ver qué pasa ahí». La escribió hace dos años, en Buenos Aires, durante un programa llamado Panorama Sur, donde te obligan a escribir una obra en un mes. Una tarea casi imposible. Mariana de Althaus logró culminar una primera versión: los conflictos entre un padre y sus hijos en el contexto de una noche de Navidad. «Siempre me han resultado complicadas esas fiestas. Ese momento donde se suspenden los resentimientos y rencores, y uno tiene la ilusión de que todo va a ir mejor y que todos se van a querer. Pero al final, no pasa nada», dice Althaus una tarde en su departamento en Miraflores. Ese es un quiebre. De niños, la ilusión es mágica conforme se acerca la noche de los regalos. Al crecer, esa ficción se desbarata y es reemplazada por la ilusión que la dramaturga plantea en la obra. «También hay un enfrentamiento: ¿cómo sobrellevar la muerte de tu padre? Incluso siendo adulto y teniendo muchas cosas que resolver, cuando todavía reina el rencor. Es decir, ya no vas a tener tiempo para pedir disculpas. Existe durante el montaje una esperanza de reconciliación. Hace un año no se ven, porque el padre se ha enamorado de la antigua novia de su propio hijo. Ese es uno de los conflictos principales de la obra», dice Mariana de Althaus, que durante muchos años odió la Navidad. Como el Grinch.

Dos

Tres

El Sistema Solar no es una obra convencional. Como Fausto en la casa del actor Edgard Guillén, el más reciente montaje de Althaus se desarrolla en una casona en Barranco. Solo hay cuarenta sillas y los espectadores asisten a la historia como si fueran fisgones invitados. El público está dentro del

Siendo niña, ella también tuvo navidades así. Antes, en la casa de su abuela en San Isidro, se juntaban sobrinos, primos, tíos. Todos se reunían y la felicidad era total. A los ocho años, con la separación de sus padres, empezó a tener dos navidades. Y cuando murieron sus abuelos, que eran una suerte

Difusión

de pegamento emocional, ese núcleo familiar dejó de existir. Y el resto se empezó a quebrar. Trataba de replicar esa ilusión tan cocacola cada diciembre, pero el cinismo terminaba ganándole la partida. Por eso, empezó a odiar la Navidad. Hace cinco años, todo cambió. Nació su hija: Nerea. Entonces le volvió a ver la gracia a la noche del 24 de diciembre. Incluso se compró un arbolito, un nacimiento y a veces, quiere disfrazarse de Papa Noel. Hoy, una tarde de octubre, hay uno en la sala. Es un retablo ayacuchano dentro de un recipiente cóncavo que representa el pesebre navideño. La artesanía parece un adorno. «Siempre hay un desasosiego en la Navidad. Recuerdas fiestas pasadas, a los que ya no están. Y por eso también hay melancolía», dice la dramaturga que, luego de dar a luz, escribió tres obras sobre la maternidad en solo tres años. No podía salir de ese tema. «Imagina todo lo que me queda por escribir de las diferentes etapas de la maternidad. Hay ciertos temas que no puedes tocar si no los has vivido». Antes de ser mamá, escribía de madrugada porque no concebía otra hora posible. Era la misma época de los atuendos oscuros y los adolescentes al pie del abismo en sus historias. Ahora se acuesta muy temprano, no tiene manías para escribir y cuando tiene dos o tres horas sin interrupciones, se sienta frente a la computadora. «Es difícil encontrar tiempo para escribir, sobre todo porque soy directora». Y más ahora, cuando la escena teatral en Lima está en auge y hay que separar salas con mucha anticipación. Ella ya tiene planeada una obra para el próximo año, donde los hijos hablan sobre sus padres, y otra para el 2014. Alberto Ísola, director prolífico, ya tiene obras hasta el 2021. Claro, Mariana de Althaus tiene que escribirlas primero.

«Si no hubiera sido madre, seguiría escribiendo sobre el suicidio. La maternidad me ha ayudado mucho a convertirme en una persona normal. Te permite encontrarte como eres. Antes, tienes más capas, miedos», dice la dramaturga que empezó a escribir las obras que dirigía porque no encontraba en textos ajenos lo que verdaderamente quería transmitir en escena.

51

SISTEMA SOLAR. Toda familia tiene un sol, un patriarca. El resto, son satélites y planetas que giran alrededor de él. En el último montaje de Althaus, el drama se desarrolla en una casona, donde asistimos a la navidad de una familia, la misma que ve hecha añicos la ilusión de una fiesta de reconciliación y felicidad.

Cuatro

Alguna vez, la dramaturga declaró que escribe sobre lo que la atormenta. En El lenguaje de las sirenas, podemos intuirlo. La historia –una situación de discriminación dentro de una familia de clase alta– pudo transcurrir en una escenografía de cualquier balneario de Lima, incluso en Asia. En la ciudad, es común ubicarse en uno u otro lugar dentro de una misma situación de discriminación. «Para ciertas miradas, yo soy una pituca. No he ido a Asia, pero tengo casa de playa en Totoritas. En la obra, use referencias familiares: la manera en la que tomamos vodka debajo de la sombrilla, por ejemplo. Son varias cosas que he visto en las dinámicas familiares, pero he llevado al extremo un comportamiento racista, muy peruano, de ciertos grupos –de Totoritas, de Asia, de Mejía– que funcionan como metáfora de varias cosas que pasan en nuestra sociedad, más allá de las playas». A Mariana la criaron en una casa donde no entraba la discriminación. Su papá, periodista, fue muy severo desde que Mariana y su hermana eran niñas. «Lo recuerdo aquella vez furioso porque yo repetía

algo que había escuchado en el colegio. Pero esa familia prototípica de la obra es una exageración». La parodia es efectiva por lo contundente del golpe. Sin embargo, en Lima tenemos cosas peores. «Ahora están saliendo a la luz esas cosas como algo escandaloso. Antes, no lo era. Antes, no se miraba tan mal. Ahora alguien dice “cholo de mierda” y se cae el mundo. Lo he escuchado tantas veces, cuando nadie alzaba la ceja». A Mariana de Althaus le gusta lo inexplicable en una obra de teatro. Incluso cuando se maneja un código totalmente realista. En las obras del dramaturgo Diego López –que pertenece al colectivo teatral Vía Expresa junto con Mariana y otros directores jóvenes– siempre aparece Barney en medio de la historia, como ese elemento que no se puede explicar. «Toda la vida he deseado que se me aparezcan fantasmas. Hay gente que sueña cosas que luego suceden. Mi hermana es psicóloga, mi papá es periodista; somos una familia muy racional. Creo que busco lo sobrenatural pero no me sale, entonces lo escribo porque no me sucede». Esta tarde, en su departamento en Miraflores,

Nerea no está. No aparecerá por aquí, jugando en la sala, pero seguiremos hablando de ella. Mariana le cuenta cosas imposibles porque quiere crear un mundo de fantasía para Nerea. Pero ella replica, siempre: «Mamá, eso no existe, te lo estás inventando». Hoy los niños son mucho más incrédulos que antes. «A su edad yo era una pava, me creía todo. Hasta ahora, me creo todo lo que me dicen. Tengo dudas de si mi hija me cree todavía lo de Papa Noel, ah. Tal vez piensa que es un cuento más de su mamá». Cuentos. Como los que le cuenta Mariana. Como cuando regresa a la casa y le dice que se encontró con un pajarito en el parque que le susurró al oído una historia increíble. Y, claro, Nerea la corta, racional, y le dice: «Mamá, los pajaritos no hablan». – Entonces qué escuché yo… te juró que escuché hablando al pajarito. ¿Será que me estoy volviendo loca? – Mamá, no me hagas bromas –diría entonces Nerea, con toda la seriedad de la que es capaz a sus cinco años.


52

///ladrilloss

///ladrillos

53

BU EN

En el lugar donde se encontraba una antigua ladrillera, en Cieneguilla, Alfonso García Miró decidió abrir un restaurante. No lo tiró abajo. Aprovechó la arquitectura para convertirla, ladrillo a ladrillo, en un restaurante gourmet, el primero de la zona.

desenladrillador será

Escribe. Pamela Ravina / Foto. Camila Rodrigo

A

una hora de Lima, el sol resplandece, la tierra se eleva y el aire se vuelve seco. Cieneguilla es, desde siempre, un refugio para apartarsede las complicaciones de la ciudad. Aquí, cientos de limeños han construido casas de campo junto al río Lurín. El distrito no está acostumbrado a la actividad comercial de lujo. El Tambo (centro de Cieneguilla) da toda la impresión de ser un pueblo, rodeado de bodegas y algunos restaurantes campestres y panaderías. En los últimos años, sin embargo, el boom inmobiliario que vive Lima ha impactado la calma del valle. «De un tiempo a esta parte, se ha vendido casi la totalidad de los terrenos en Cieneguilla. Pronto, todo esto que ves serán condominios de vivienda temporal», dice Alfonso García Miró. Tiene veintidós años y visión para los negocios. Es jueves y en el local de La Ladrillera todo está tranquilo. De las diez personas que trabajan en el restaurante, apenas cinco hacen labores de limpieza. Uno friega la parrilla y el horno artesanal. Otro sacude los cojines de los sofás que están en la terraza. Adentro, en el ambiente de la antigua ladrillera, dos se encargan de las sillas y el menaje. Es un buen día para comenzar a prepararse para las actividades del

fin de semana. La Ladrillera, el nuevo restaurante gourmet de Cieneguilla, solo atiende viernes, sábados y domingos, cuando llegan los comensales que huyen de la humedad limeña. Alfonso García Miró vive en Lima, pero pasa todos los fines de semana –y uno que otro día extra– en este, su primer proyecto empresarial. Ahora está sentado junto al chef James Berckemeyer en uno de los sofás de la terraza, al lado de esa mesa que tiene una fogata de carbón al centro. El restaurante tiene capacidad para setenta personas. No es mucho, pero esa es precisamente la idea: un local pensado para los amigos, reunidos junto a una fogata, compartiendo comida artesanal. «El ojo del amo engorda el ganado». Ese es el consejo de James Berckemeyer, asesor culinario de La Ladrillera y creador de su carta. Llevar una cocina no es sencillo, menos aún cuando no se conoce a profundidad su funcionamiento. Hay que saber dónde se consiguen los mejores insumo y en qué épocas del año. Aunque Alfonso no cocina, está presente siempre. En la caja, en las compras de cocina, atendiendo a los clientes. Juntos han construido el sueño de la comida casera y gourmet, en Cieneguilla. «No ha sido fácil. Pero pensaba que la ladrillera era perfecta para ser un restaurante. Era una buena oportunidad de negocio. Así que he aprendido en el

camino. Me he dado cuenta, también, de que es una chambaza. Yo pensaba que podíamos abrir a mitad de año. Y recién hemos podido hacerlo en octubre. Al principio me preocupaban los vasos que íbamos a usar, pero no sabía que primero teníamos que invertir varios meses en planificar el proyecto, armar el concepto, terminar la carta, lista de los insumos. El menaje recién aparecía al final». La primera semana, Alfonso esperaba a treinta comensales. Él y James habían preparado todo para ese cálculo. Al final, llegaron setenta. No conocían la carta, pero La Ladrillera, por la noche, parecía una almenara encendida. Todos los platos se acabaron. Los tragos, también.

Una carta sencilla

Para la cocina, La Ladrillera tiene a James Berckemeyer. Dice que la carta busca mantenerse sencilla. La idea es que las preparaciones recuerden a la comida sana, esa que hacía la abuela. Aprovechando el horno de barro artesanal que construyeron para el restaurante, Berckemeyer ha propuesto una canasta de panes artesanales: focaccia, campesino, brioche y tostadas. En las manos de Eduardo Paz, quien ha sido por doce años el chef de Astrid & Gastón, recae la sofisticada labor de los platos.


54

///ladrilloss

///ladrilloss

55

El arquitecto Luis del Campo diseñó el restaurante. Quería aprovechar la magia del espacio. Su intención era conservar esa estructura piramidal que cocía arcilla hasta convertirla en ladrillos, sin alterar nada. El restaurante sirve desayuno los sábados y domingos. De acuerdo con su propuesta natural, la primera comida del día incluye una propuesta de huevos artesanales, ensaladas de frutas con miel y yogures caseros. «El plato más pedido es el pastel de choclo. James sabe bien cuál es la receta. Tiene un no-sé-qué que tampoco podemos revelar», bromea Alfonso García Miró. Ha confiado plenamente en la experiencia de Eduardo Paz para la cocina campestre de su restaurante. Entre otras cosas, las especialidades de la casa son las pizzas al horno de barro y las carnes a la parrilla. Los acompañamientos son sencillos: choclo con mantequilla, comino y queso fresco, verduras a la parrilla, papa al horno con sour cream y espinacas a la crema. La carta de tragos ha sido elaborada teniendo al pisco como elemento central. Alfonso y James quieren crear su propio pisco, de la casa de La Ladrillera. En un espacio que Alfonso ha reservado, entre el ambiente principal del restaurante y aquello que pronto será la tienda delicatessen, se construye una cava de piscos y vinos que han sido pensados exclusivamente para él.

Estructuras que permanecen

La familia de Alfonso compró este terreno hace diez años. En este pedazo de tierra, funcionaba una laJOYAS CAMPESTRES. (Arriba) Un palenque da la bienvenida a quienes quieran llegar montados en sus caballos. (Izquierda) La casa sirve carnes al horno y a la parrilla. (Derecha) Del horno de barro salen panes caseros, los protagonistas de los desayunos de domingo.

drillera, una suerte de horno gigante que cocía esos pedazos de arcilla hasta convertirlos en ladrillos para construcción. Alfonso no conoce su historia, pero estaba dispuesto a conservar esta edificación, como parte del paisaje de Cieneguilla.El arquitecto Luis del Campo diseñó el restaurante.Quería aprovechar la magia del espacio. Su intención era conservar esa estructura piramidal hecha de ladrillos, sin alterar nada.«En algún momento, pensamos en tirar esto abajo y aprovechar el terreno; pero no, esto era perfecto. Pensé que sería lindo tener un buen restaurante acá, en Cieneguilla, en la ladrillera, para toda la gente que siempre viene», dice Alfonso.Se erigieron columnas de madera para que sostuvieran el techo, la decoración, la iluminación. Ninguna de las conexiones eléctricas traspasan la pared. La arquitectura ha respetado rigurosamente el trazado original de ese lugar donde el fuego cocía ladrillos artesanales. Visto desde fuera, casi parece una huaca. En el piso todavía pueden encontrarse pedazos de ladrillo. Un palenque para amarrar caballos da la bienvenida al restaurante. Varias mesas y sus amplias sombrillas están acomodadas sobre la terraza.Un ambiente al interior de La Ladrillera hospeda al bar y la cocina. Al lado, otro ambiente que están acondicionando para convertirlo en una tienda de

los mejores productos gourmet de la zona. Aquí los visitantes recurrentes podrán encontrar los mejores insumos de la cocina de La Ladrillera: quesos, verduras, panes, encurtidos, jamones. Alfonso y James están haciendo el trabajo de contactar con los mejores productores del valle (Pachacamac y Cieneguilla) para que en su despensa sus clientes puedan adquirir verduras frescas, las más deliciosas. En el techo hay unas casullas sacerdotales antiguas que cuelgan de unos maniquíes desde arriba. «Hace tiempo, mi familia hizo una donación a una iglesia en la sierra de Viñaq y como agradecimiento nos regalaron estas casullas. Estaban en casa y creo que les he encontrado el lugar perfecto, aquí», dice Alfonso.Para él, Cieneguilla es un lugar especial: los caballos, el sol, el fundo de su familia y sus amigos. Ahora, sobre todo, es su nuevo restaurante y su pequeño huerto donde cultiva hierbas aromáticas y especias orgánicas. Este es el inicio, pero sueña con encontrar otras ladrilleras, en Cusco, por ejemplo, y trasladar su visión a éstas, sin importar en qué parte del país se encuentren.Ahora, sobre todo, es su nuevo restaurante y su pequeño huerto donde cultiva hierbas aromáticas y especias orgánicas. Este es el inicio, pero sueña con encontrar otras ladrilleras, en Cusco, por ejemplo, y trasladar su visión a éstas, sin importar en qué parte del país se encuentren.


56

57

VaniaMasías

LA CANTANTE QUE NO PODIA

QUEDARSE

SENTADA Una niña hiperquinética no le hace caso a su maestra de música clásica. Altera las sonatas porque cree en la improvisación. No le gusta la teoría musical. Prefiere la libertad de saltar en un parque y cantar sola en las noches hasta dormirse. Hoy es una cantante que ha sido dos veces nominada al Grammy Latino y no soporta estar sentada más de tres horas.

Escribe. Manolo Bonilla // Foto. Alonso Molina // Arte y Styling. Christian Duarte y Mateo Millership


58

///perfiles

///perfiles

59

«Nada me parecía más empático que una canción que hablaba de algo que yo estaba viviendo, a pesar de saber que las composiciones partían de experiencias personales o ajenas, de otros», dice la cantante que descubrió que quería ser cantante en un viaje familiar. Ese día, pusó una canción de Jewel en el radio del auto. La cantó. Y su papá, que ha sido músico también, le dijo “cantas”.

P

amela Rodríguez come un beso de moza y se ensucia la nariz con merengue. Se lanza al sillón como si fuera una cama elástica y queda boca abajo, con las piernas dobladas en forma de aguijón. Tiene botas, pantalón de cuero, un anillo de formas geométricas y una remera con cuadros de colores. La mayoría de su ropa no tiene marca. Hace poco, un amigo suyo le regaló un cargamento de ropa vieja. Mejor dicho, vintage. Y a Pamela Rodríguez le encanta vestirse así, con ropas de otras épocas. Y saltar en la calle si quiere bailar. Y reír a carcajadas. Y comer un beso de moza tras otro y mancharse los labios de blanco. Después cruzará las piernas, cambiará de posición, se sentará, se hará ondas invisibles en el pelo y se pondría en posición fetal. No puede estar sin moverse. Nunca lo estuvo. «Por eso no soy mucho de cine. Me cuesta sentarme quieta tantas horas. Nunca he hecho nada que requiera estar sentada tanto rato», dice Pamela Rodríguez en su departamento en Barranco, cerca al mar. La misma adolescente inquieta que, a los catorce años, llevaba un vestido como para ir a un quinceañero y quería ser Shakira. A esa edad, sin saber firmar siquiera, ya tenía un contrato con Sony Music como artista en desarrollo. Y estuvo así, ensayando furiosamente después del colegio, durante un año. Le hicieron probar muchos estilos. Como escuchaba a Soraya, querían que toque algo folk. Hasta que un día se cansó y salió corriendo. Pamela Rodríguez era rebelde desde mucho antes. «Me creía rockera. Fui una adolescente súper difícil. Estaba peleada con el mundo. Superamargada. Pobres, mis papás. Tenía un rollo con los chicos: cambiaba de novio cada dos semanas. No entendía nada pero leía a Nietzsche a los trece años. A los catorce me enamoraba de todos, me quería casar con todos y a las dos semanas, ya no», dice la cantante y se ríe como quien recuerda una travesura. No entró a un colegio de monjas, se escapó de ellas y prefirió un colegio inglés, siempre a un hilo de que la boten. «Me parece horrible un mundo donde todos se parezcan a mí», dice Pamela. Allí conoció a sus amigas Anahí Gonzáles Daly y Sofía Mulanovich. Las tres estaban en la misma promoción: la cantante, la modelo y la tablista. «Ella llegó de Canadá en segundo de primaria y la sentaron al lado mío. Hablaba más inglés que español. Nos hicimos patazas desde ese primer día a pesar de ser polos opuestos: ella extrovertida y yo, más bien tímida», dice Anahí Gonzales Daly, la top model que por estos días acaba de dar a luz a su segundo hijo. Durante el primer embarazo de Anahí, cuando tenía 18 años, la cantante estuvo siempre a su lado, dándole apoyo. Dos años después, Anahí se fue a Miami y Pamela, a Texas. «A ella no le importa lo que digan los demás. Dice y hace

lo que quiere. Hay gente que no la conoce bien y pueda decir “ay, que disforzada”. Pero ella es así». Libre. Desde el colegio, Pamela Rodríguez valoro eso. «Cuando Pamela era chica, Pepo era súper estricto, siempre la controló un poquito hasta que se dio cuenta que no podía hacer mucho», dice Anahí. Pepo, además de ser su papá, era músico. Tuvo una banda a los catorce años llamada Los Jockers, salió del colegio en el año 69 y fue hippie. Para una niña que quería ser cantante como Pamela, tener un papá como Pepo fue el mejor acorde que pudo tener. *** Su hija Luana tiene tres años, pelos rubios y mirada inquieta. Es una niña que posa en la fila del aeropuerto con una maleta rosada, lentes oscuros y un pequeño terno de pana. Muy chic. Muy coqueta. A esa misma edad, Pamela Rodríguez –que todavía no quería ser Janis Joplin– empezó a tocar la guitarra. Su papá le enseñaba canciones en inglés y juntos entonaban temas de Jimmy Hendrix y Eric Clapton. Su bisabuela tocaba valses y también era la dueña del piano de pared, que está en la sala de su departamento en Barranco. Y también era una vidente que casi siempre acertaba. Cuando Pamela tenía ocho años, la pitonisa de la familia murió y le dejó –en herencia y por escrito– el piano. Dijo casi para la posteridad que lo iba a necesitar. Un año después, la niña que ahora sí quería ser Janis Joplin, se acercaría a las teclas y llevaría clases en ese mismo Wurlitzer de los años 40. «Suena hermoso», dice la cantante que prefiere abrir sus conciertos solo acompañada por un piano. Hoy, su colección de instrumentos está dispersa en sus casas: tiene otro piano de pared, un teclado Roland Phantom y uno más moderno, pero con sonidos vintage. Es un Korg de 64 teclas, pequeño, de tubos. También por esa época iniciaría sus clases con una profesora de música clásica. Una educación de conservatorio en el que Pamela se sentía incómoda. «Yo era más popular, de improvisación. Venía del jazz, donde las posibilidades son mayores y abiertas. Estábamos tocando sonatinas de Clementi en clase pero las cambiaba». Y esa improvisación la acompaña aún en sus conciertos. «Nunca cantó nada igual. Cualquier cosa puede pasar en escena. Si quiero la canción puede seguir dos horas y yo me entiendo con mi banda con los ojos». La profesora, acartonada, muy monofónica, le decía que eso estaba mal. Su díscola alumna replicaba y le decía que igual sonaba bien. No funcionó. Ni las monjas ni las institutrices de música clásica. La inyección que calmaría su dispersión musical, esa constante necesidad de moverse entre géneros, llegaría desde Inglaterra. Al menos, por ese momento. A los doce años, su papá le regala varios discos de

las cantantes del boom femenino anglosajón de los noventa: Alanis Morissette, Tori Amos, Erykah Badu, Fiona Apple, Jewel, Sarah McLachlan. Entonces empezó a imitarlas. Como jugando. Durante un viaje familiar a San Antonio, se dio cuenta que podía ser cantante. Un fin de semana o un feriado decidieron ir al sur. Sentados en el asiento posterior, iban Pamela que tenía nueve años y su hermano menor Pepe. Ella llevaba sus discos y él también. Escuchaba entonces Radiohead, Red Hot Chili Peppers. Se turnaban por el gobierno de la radio en el auto. Hasta que Pamela Rodríguez puso Pieces of You, el primer disco de Jewel, y le dio play a la primera canción del álbum, Who will save your soul. La compositora nacida en Utah —que durante un tiempo vivió en su camioneta mientras viajaba por el país cantando en la calle— hablaba de la gente que vive la vida por ti en la televisión. «Me parecía increíble lo que decían. Nada me parecía más empático que una canción que hablaba de algo que yo estaba viviendo, a pesar de saber que las composiciones partían de experiencias personales o ajenas, de otros». Pamela se sabía la letra de memoria y mientras miraba cómo las dunas pasaban una y otra vez por la ventana, cantaba. Y se creía Jewel. De pronto, Pepo volteó hacia su hija. -Me puedes hacer un favor- le dijo. -Sí, papi. -Quiero que la cantes sin música. La cantó en el carro. Como lo había hecho tantas otras veces, de noche, en su habitación, a solas, una y otra vez, hasta quedarse dormida. -Hijita, eres cantante. Tú cantas. Pepo Rodríguez sabía de lo que hablaba. Había estado en el negocio de la música durante casi toda su vida. Como cantante, productor y empresario cuando fundó el sello discográfico Sonosur —que editó a Eva Ayllón, Pedro Suárez-Vértiz y Los Pakines—. A pesar de que tenía expresamente prohibido por Silvana, que cualquiera de sus hijos se dedicara a la música, esa tarde se emocionó y se creyó un poco la bisabuela vidente, imaginando la carrera de su hija. «Esta chica canta», le repetía a su esposa, una mujer que imaginaba un solo estereotipo de músico: el que lleva la vida bohemia y trasnochada. Sus dos hijos le dieron la contra: Pepe, el hermano menor de Pamela, también sacó un disco de surf music, muy en la onda de Jack Johnson. La mamá de Pepo tampoco quería que él lo fuera, pero también le sacó la vuelta. Primero fue asegurador porque no podía vivir de politólogo. Trabajó como independiente, empezó a hacer dinero y luego se dedicó a la música, su verdadera vocación. Se volvió entonces su propio mecenas. En 1986, se convirtió en Pepo Rock, el mismo hombre que tiene veinte guitarras acústicas y eléctricas en su casa y que viste, de saco y corbata, en su oficina de seguros de


60

Chacarilla. Después grabaría su primer disco en Miami, en el mismo estudio de Emilio Estefan. Tres años después, abriría Sonosur como un disquera alternativa para los músicos en el país que —románticamente— querían vivir de la música. La historia de Pamela Rodríguez siempre estuvo marcada por esa herencia musical. Incluso llegó a vender discos como jugando en Apple Records, la tienda que pondría su padre en Lima. «Carro. San Antonio. Who will save your soul. Esa fue la primera vez que me di cuenta que era cantante. Me la creí. De repente, sí lo era, ¿no?», dice Pamela ahora, en el sillón donde hace un momento devoraba un beso de moza. Entonces aprendió más canciones de Jewel y de Fiona Apple y le pidió a Pepo que la lleve a un estudio de grabación. Insistió durante seis meses hasta que lo convenció. Allí estaba Andrés Dulude, el cantante de Frágil. Allí, en el mismo estudio en el que los fines de semana Pepo hacía jammin con Julio Caipo, el “Mono” Landavere y Enrique Zimmerman. Pamela llegó un viernes con el uniforme del colegio y una bolsa con una hamburguesa y papas fritas. Entonces Dulude salió con un cara desafinada, seria, y dijo: «Ay que lindo que hayas venido a grabar mamita, espero que no me hagas perder mi tiempo». Antes Pepo le había dicho a su amigo: «Apriétala, desde el saque, para que no se ponga nerviosa». Pero Pamela se puso más nerviosa aún, se fue a lloriquear a otro ambiente y a comer compulsivamente las papas fritas. Entonces apareció Pepo para calmarla y decirle que todo iba a salir bien, que haga lo que sabía. Después se dirigió a Julio Caipo —que más adelante, sería el productor de su primer disco—, y acordó grabar tres temas: Who will save your soul —la canción del carro—, Shadowboxer de Fiona Apple y una de Alanis Morissette a capela. Dulude le dijo a Pepo después de escucharla: «Me he enamorado de esta chica». Con esa cinta Pepo pensó que las ganas de Pamela se calmarían. «Cumplí y chau, se acabó». Pero no fue así, ahora la adolescente de catorce años quería ir a la Sony Music porque sabía que su papá también tenía conocidos allí. De vuelta, los seis meses de ruegos. Y llegó el día, nuevamente. Esa vez, ya no llevaba el uniforme del colegio. Vestía unos pantalones campana, varios collares y el pelo cortito. «Tengo una artista que presentarte pero no puedo decirte quien es», le había dicho Pepo, una semana antes, a Eduardo Weiss, entonces gerente de la discográfica. «Es una chica que yo represento». Le dejó la grabación y no le dijo cómo se llamaba ni cuántos años tenía. Y allí se convirtió en la artista en desarrollo de la disquera con un contrato por cinco años y tres LP. Pero Sony se fue después de un año y todo se quedó a medio hacer. Pamela ya se había cansado de esa formación. Sin embargo, allí descubrió que realmente quería cantar, entonces se tomó en serio el aprendizaje, estudió música con Jorge Madueño y canto con Mariela Monzón. Si bien detestaba la frialdad de las clases de teoría musical, más adelante, cuando cursaba la carrera de Música en Texas en la misma universidad donde estudió Norah Jones, encontró en la etnomusicología algo que la interesó. «Siempre me generó una ligera angustia saber que ante cualquier cultura que no era la mía, yo sería una outsider». Así llegó a Perú Blue (2005) con landó, zamacuecas, festejos y otros ritmos

61


62

///perfiles

63

monopolio. Cuando digo que me lleva veinte años, piensan un poco eso. Que es viejo. Es un tipo que es clásico pero open mind», dice Pamela. Él presenció el nacimiento de dos de sus discos: «Muchos días acogiendo la inspiración que en ocasiones llega sentada al piano y siempre, siempre, con un cuaderno cercano», escribió su esposo en su bitácora personal, acerca del lanzamiento de Reconocer. En Caracas, abre la ventana y ve chinos. Un montón. Vive al lado del barrio chino, donde los fines de semana en los karaokes cercanos cantan las canciones románticas de Michael Bolton. También hay una especie de chifa y una asociación que hace las veces de club social. Pamela Rodríguez dice que no entienden mucho español. Los fines de semana ponen una feria donde venden varias chucherías. Allí, compra jarabe para la tos, «una cosa que parece petróleo». Hace quince días está resfriada. Es alérgica. Vive tomando antibióticos, analgésicos, antihistamínicos. «Ahora canto mucho y viajo como loca. Paso Año Nuevo en Lima y Bajada de Reyes en España». Días después de esa tarde en Barranco con los besos de moza, Pamela Rodríguez, la incansable viajera, retornaría a Caracas solo por una semana, luego viajaría a Miami. A esperar los resultados de su segunda nominación al Grammy Latino por Mejor Álbum Vocal Pop Contemporáneo. Cuando se enteró de la nominación estaba jugando con Luana en el sillón de su casa. En piyamas. No era la primera vez.

«Ahora manejo mucho mejor las emociones porque tengo una niña que cuidar, que se está construyendo con mi energía, con mis decisiones»

***

EVOLUCIÓN MUSICAL. Sonriente, la niña Pamela Rodriguez abraza a su amiga, Anahí Gonzales Daly, el día de su comunión. Ya eran patazas. Abajo, la cantante y Luana, su hija, durante un paseo en La Coruña.

peruanos. «Recién su mamá se dio cuenta que era en serio. Que es una cosa técnica, muy científica, por las matemáticas y la métrica de la música, y era como aprender ruso, un lenguaje y para ser bueno, tienes que dominar. Pamela se metió de lleno», dice Pepo sobre su hija. «Busqué por todos los rincones de mi herencia familiar el gen de la cultura peruana y lo encontré. Era natural, era un lenguaje que entendía pero que, con el tiempo, me di cuenta que tal vez no hablaba. Algo así como un hijo de padre inmigrante, que entiende a su padre pero que habla mejor el idioma de su madre». Pamela Rodríguez sentía que se dejó de llevar de vuelta por la forma, por teorizar y por saber cuál era la métrica del festejo, cómo se construía armónica y melódicamente un landó. «Mi plan era que vuele sola. En Peru Blue, intervine al cien por ciento como productor ejecutivo. En la orilla, solo la acompañé en la logística de otras cosas. Reconocer ya lo hizo sola. Siempre me dice necesito tus oídos». Entonces Pamela Rodríguez

le manda las pruebas finales y Pepo se encierra varios días con los audífonos y luego le cuenta lo que encontró: «en el 2:17 hay un ruido de más, en el 3:44, deben subir el volumen, el efecto del cencerro está muy alto». Hace dos años, la familia Rodríguez se reunió para tocar en un programa de música en cable. Fue un especial de Navidad donde convocaron a familias musicales. Los Rodríguez tocaron Better Together de Jack Johnson y Reina la paz de Pamela Rodríguez. Hoy, ella ha fundado su productora Mamacha Producciones, que piensa convocar nuevas bandas, también independientes. «Es el Sonosur del 2012», dice un papá orgulloso y musical. *** Pamela Rodríguez vive desde hace tres años en Venezuela. Está casada con Raúl Baltar, un banquero español que trabaja allí y escribe libros de superación empresarial y búsqueda del éxito. «No es el señor

Hace seis años, la despertó un amigo. También estaba en piyamas en su departamento en Miraflores, más cerca al mar. Se acostaba a las cinco de la mañana y desayunaba croissant con café a las dos de la tarde. Su amigo, un crítico de música, estaba escuchando las nominaciones en Miami, entonces la llamó y le dijo: «¡Pamela, estás nominada como Mejor Artista Nuevo!». A ella le dio taquicardia. ¿Cómo ha cambiado en seis años? La cantante quería secretamente la segunda nominación, para que la primera no se olvide. No ser el one hit wonder. Que no sea solo un chispazo. En los discos, también hay una evolución. «He encontrado en Reconocer, mucha comodidad. Me siento en mi piel. De repente, mañana grabo con un grupo de violinistas en amplificadores. Estoy en el pop alternativo, indie, es un campo muy libre, donde hay un lenguaje en el que hablo mejor». Hubo un tiempo cuando pintaba cuadros de mujeres embarazadas a las que le salían flores de la barriga. Fue la misma época en la que empezó a componer canciones que le dedicó a Luana. «La maternidad fue un cambio de era. Ya no puedo estar mal. Antes era mucho más depresiva. Ahora manejo mucho mejor las emociones porque tengo una niña que cuidar, que se está construyendo con mi energía, con mis decisiones» dice Pamela. Antes, no pensaba en nada. Antes, vivía a puro instinto sin planificar nada. «Ahora veo la vida en pijama. Y es alucinante», dice la cantante que no sabe hacer maletas. Por eso, su esposo Raúl siempre viaja con dos cepillos y dos piyamas. Lleva una para Pamela.

ESCUCHA A PAMELA EN WWW.ASIASUR.COM

Producción: Isa Chirinos // Maquillaje: Carolina Indacochea // Peinado: Elvira Sabino para Carolina Make Up Artist // Zapatos: Vivian Fiedler, Isabel Marant


///correrías

64

EN EL NOMBRE DEL

65

PA DRE

4 kilómetros de natación en aguas abiertas, ciento 180 kilómetros en bicicleta y una maratón de 42. Gonzalo Cano hará un Iron Man, pero por una causa: construir una biblioteca en la comunidad de niños huérfanos Sagrada Familia, en Ventanilla, como parte de una campaña llamada Yo corro, ellos leen. Una biblioteca en honor a su padre, el hombre que le heredó la afición por los libros.

Escribe. Carlos Fuller M. / Foto. Marco Garro

G

onzalo Cano. Ese era su nombre. Así como él. Ahí estaban, padre e hijo, sentados en el comedor de la casa. Una mesa de centro; al lado, una sala amoblada; tras el ventanal, el club El Golf. Aquel día casi no se llegaron a ver. Gonzalo hijo venía de un viaje a Chile y en la tarde se iba a ir a la playa con su hija y su esposa. Pero el paseo se atrasó e invitó a su padre a almorzar. Ese día abrieron un paquete de galletas y se desparramaron por toda la mesa. Se rieron mucho. Ese día comieron un queso que Gonzalo padre trajo especialmente. Ese día ojearon un libro acerca de la historia del surf peruano que Gonzalo hijo había comprado. Siempre fueron fanáticos del mar. Se sentaron en el sillón de la sala y, uno recostado sobre el otro, lo miraron hasta adormecerse. Fue un día feliz, después de mucho. Durante algún tiempo habían estado distanciados por el divorcio, pero no. Aquel día, no. Llegada la tarde, Gonzalo padre se levantaría del sillón y le daría un beso a su hijo. Luego iría al cuarto de su nieta para despedirla e irse por el ascensor. Más tarde, cuando Gonzalo hijo estaba por llegar a la playa, recibió la llamada. 64 años. Paro cardiaco fulminante. Cuando lo escuchó, pensó que era broma. *** Su plan era hacer un Iron Man este año, en la isla de Cozumel, México. Ya antes había hecho medio, pero por primera vez haría uno completo.

Cuatro kilómetros de natación en aguas abiertas, 180 kilómetros en bicicleta y una maratón de 42. Todo en un día –el 25 de noviembre–, 17 horas como máximo para cumplirlo. Siempre había tenido la idea de hacer deporte por una causa, quería que sus kilómetros tuviesen valor para alguien más que él. Junto a un amigo planeaba crear una asociación que acercase a los deportistas con algún motivo noble. Su plan era hacer un Iron Man este año y, de pronto, en marzo, falleció su padre. Gonzalo Cano pensó en dejar el proyecto. No se sentía capaz de llevarlo a cabo. Pero fue en agosto cuando cambión de opinión. Haría el Iron Man y por una causa: poner una biblioteca donde la necesiten. Si bien su madre le solía comprar novelas, fue su padre quien le enseñó a divertirse con la lectura. A escondidas de su esposa, Gonzalo Cano padre compraba cómics y condoritos que regalaba a su hijo. En vida fue abogado y había sido fanático de la lectura. Siempre le contaba sobre un filósofo llamado Soren Kierkegaard, fundador del existencialismo. Gonzalo Cano hijo crecería para estudiar psicología y convertirse en psicoterapeuta humanista existencial. «Decidí que haría la carrera para poner una biblioteca en honor a mi viejito», dice, sentado en el exacto sillón donde lo vio por última vez. Por un amigo llegó a una comunidad de niños huérfanos llamada Sagrada Familia, en Ventanilla. Un terreno de dos hectáreas. Una mini ciudad con bodega, clínica, taller de costura, panadería, canchas deportivas y hasta una orquesta de música tradicional peruana. Una comunidad que se autosostiene por el trabajo de los propios habitantes, pero que eventualmente recibe

colaboraciones. Gonzalo Cano ha lanzado la campaña Yo corro, ellos leen, cuyo objetivo es recolectar fondos para la construcción de la biblioteca en la comunidad de niños Sagrada Familia. Para ello, irá a la triatlón de Cozumel, en México. *** A veces lo llamaba en pleno día y le decía que el mar estaba bueno para correr olas. Todos los recuerdos de su padre están relacionados con la playa. Cada vez que tenía algo de dinero los llevaba a él y a sus dos hermanos al norte. A veces lo recogía del colegio y se lo llevaba a la playa a pasar el día, a Punta Hermosa. De tres a cinco, ida y vuelta. Los últimos dos viajes que tuvieron juntos fueron a Máncora y a Cabo Blanco. Por un buen tiempo estuvieron distanciados tras el divorcio con su madre. Los hijos a veces se meten y toman partido. Pero en los últimos años estuvieron en un plan reconciliador. Poco antes de morir, cada uno de los tres hermanos tuvo un buen momento con él. La hermana de Gonzalo le dijo que estaba embarazada de un niño que nacería pronto. El otro hermano tuvo una conversación en la que le agradeció por varios buenos consejos. El agradecimiento de Gonzalo fue aquella última tarde en su casa. Fue en la playa de Punta Hermosa. Ahí se despidieron, donde Gonzalo Cano padre y su esposa se habían conocido. Él era un hombre muy tímido y su futura mujer tuvo que meterle letra para conocerse. Estuvieron Gonzalo, sus hermanos, su madre. Ahí, donde todo comenzó, la familia volvió a reunirse. Soltaron sus cenizas al mar.


66

///en vitrina

///ecología

67

g ua r d i a n es d el

e c o s i st em a El cambio climático es agenda en todo el globo. Países y organizaciones tratan de frenar el calentamiento global, la caza indiscriminada y la destrucción de sitios naturales. Al año, la contaminación atmosférica mata la misma cantidad de personas que viven en Trinidad y Tobago. El agua contaminada le cuesta al planeta 14 mil muertes al día. El Perú no está exento de esta circunstancia global. Y existen personas de a pie que trabajan para conservar los últimos refugios naturales. Escribe. Javier Wong Q. // Fotos. Macarena Tabja y Fernando Criollo

EL HOMBRE EN LOS PANTANOS. Daniel Valle ha trabajado durante casi veinte años para conservar diversas áreas ecológicas en el país. Ahora, el biólogo trabaja en los Pantano de Villa, sin que los animales se inmuten ante su presencia.

I

maginemos un panorama ambiental del país. Al día, en Perú, se generan casi dieciséis toneladas de basura. Más de trescientas especies, entre reptiles, aves y mamíferos, se encuentran en peligro de extinción en todo el territorio. Solo en 2011, los damnificados por fenómenos naturales representaron la misma cantidad de personas que residen en el distrito limeño de San Miguel. En la capital, solo el 15% de los desechos sólidos se integran a la cadena del reciclaje. La limpieza de residuos en el río Rímac o becas para investigar especies amenazadas son algunos de los proyectos públicos y privados para preservar el medio ambiente. APECO (Asociación Peruana para la Conservación de la Naturaleza) y otras ONG, como Ciudad Saludable, difunden y practican estas

iniciativas. Intentan frenar el vendaval de residuos y contaminación para conservar productos milenarios y especies autóctonas. Ellos, sin embargo, no son los únicos vigilantes ecológicos de uno de los doce países con mayor biodiversidad del mundo. Existen personas escondidas, anónimas, cuya silenciosa labor está ayudando a la flora y fauna de distintas zonas. Como Daniel Valle, un biólogo que recorre los Pantanos de Villa. Como Shaleyla Kelez, la cuidadora de las tortugas marinas en las playas del norte. A continuación, solo dos de esas tantas historias mínimas que escriben combates por el medio ambiente todos los días.

Entre el pantano

Daniel Valle se puede mimetizar dentro del pantano. Dice que las aves, alacranes y culebras lo

ven y no se inmutan. «Me miran sin susto», dice el biólogo que empezó a trabajar hace dos años en los Pantanos de Villa. Antes, había trabajado durante casi veinte años en diversas partes del país. Fue el encargado de Las Lomas de Lachay, ayudó a crear durante su paso por el INRENA (Instituto Nacional de Recursos Naturales) –institución ahora absorbida por el Ministerio del Ambiente–, diversas zonas de cuidado especial: la Cordillera de Huayhuash, el bosque de Titancayoc (en Ayacucho) y el santuario de Choquequirao (en Cuzco). En dicha trayectoria ha sido corneado por un venado, picado por abejas africanizadas y casi se ahoga inspeccionando conchas de abanico en Paracas. Desde que salió de la universidad, a los 24 años, Daniel Valle siempre convivió con la naturaleza. De las 73 áreas protegidas que existen en el país, Valle conoce 40. Ahora, siendo


68

///ecología

69 EcOceánica

Cunsa EL RESCATE A LAS TORTUGAS. No debe ser lento. Shaleyla Kelez quiere que la corriente que fluye por la costa norte del país sea declarada área protegida. Sus aguas tropicales albergan una gran diversidad de especies.

En el 2000, recorrió toda la costa peruana. Viajó de Tacna a Tumbes y paró en cada puerto. Así conoció El Ñuro, una caleta ubicada en Piura, y escogió ese lugar para monitorear el crecimiento de las tortugas. encargado de la preservación y cuidado de un espacio ecológico de 2.500 hectáreas, ayuda a la ciudad a conservar uno de los pocos atractivos naturales que le quedan. Quiere convertir el humedal en un espacio público mucho más inclusivo. En el país, conductas como la de Valle son esquivas. No todos ven a los animales y plantas como parte de su hábitat natural. La beca María Koepcke, otorgada por la asociación APECO, trata de comprender y cuidar las especies en extinción. Ayuda a mejorar los métodos en que animales como el mono choro o la pava aliblanca puedan reproducirse en un ecosistema protegido que se encargue de su preservación. Durante la gestión de Valle, cientos de niños del cercado de Lima pudieron visitar gratis el pantano; decenas de universitarios se

matricularon para realizar un voluntariado como parte de su experiencia en gestión de áreas protegidas; y la afluencia de turistas extranjeros aumentó en 50% con respecto al año pasado. «Buscamos que el pantano sea un vecino más», dice Valle. Los pantanos de Villa beben de las aguas del río Rímac. En su recorrido para abastecer también a la capital, el río es víctima de casi doscientas fuentes contaminantes. Botaderos, residuos domésticos, desechos industriales, pasivos mineros y de riego afectan la pureza del agua. Ciudad Saludable, una ONG que trabaja sobre los desechos sólidos y cadenas de reciclaje, asesora un proyecto para recuperar el río. El gobierno de Corea del Sur y la Autoridad Nacional del Agua (ANA) también han firmado un convenio para ese mismo objetivo. El trabajo durará tres años y

promete eliminar la toxicidad en las aguas del Rímac. «Siempre nos fijamos que el agua fluya, que nunca se embalse», dice el biólogo. Además del trabajo dentro del pantano, que incluye el monitoreo de 206 tipos de ave, Valle prioriza el compromiso de sus vecinos con el pantano. Busca una convivencia feliz. Lo que menos le gusta de su trabajo, dice, es el papeleo. Mientras más horas pase entre alacranes y culebras, mejor.

Tortugas del norte Hace tres años, la bióloga Shaleyla Kelez y sus amigas fundaron EcOceánica, una ONG que salvaguarda ecosistemas marinos. Egresada de la Universidad Agraria de La Molina y con un Ph.D en la universidad de Duke, ella siempre supo que trabajaría con la fauna marina. En el año 2000,

recorrió y conoció toda la costa peruana. Viajó de Tacna a Tumbes y paró en cada puerto. Así conoció El Ñuro, una caleta ubicada en Piura, y escogió ese lugar para monitorear el crecimiento de las tortugas verdes en la zona. Allí, observan los periodos de anidación y migración de los reptiles. Las tortugas ponen sus huevos en el mismo lugar en el que nacieron, por lo que las distancias marinas que recorren para incubar pueden ser larguísimas. La observación se hace a paso lento y metódicamente. Este mes, la bióloga y su equipo realizaron su sexta incursión de trabajo en la caleta norteña. La corriente que fluye por aquella parte de la costa peruana es tropical. Su agua es más cálida y la flora y fauna marina son de una diversidad impensable. Langostas, almejas y merlines son algunas de las especies que habitan allí. Sin embargo, el SERNANP (Servicio Natural de Áreas Naturales Protegidas por el Estado) todavía no declara estas cálidas aguas como un área protegida. «Esto resulta clave. Es una zona muy pequeña y ayudaría mucho», comenta Shaleyla, cuya experiencia con tortugas la ha llevado a bucear por arrecifes de Puerto Rico y buscar nidos en Estados Unidos y Costa Rica. Por lo pronto, la corriente de Humboldt, al sur y de aguas más frías, ya posee este cuidado estatal, con lo que no se modifica su esencia. El ecosistema no se ve afectado y se preserva el desarrollo natural. Al igual que Daniel y su búsqueda de integrar el pantano con el desarrollo de la ciudad, Shaleyla quiere a la comunidad involucrada con el proyecto. Gracias a la preservación de las tortugas y el espectáculo de verlas anidar y nadar libremente por aquellos mares, el turismo moderado resulta posible. «Educar a los lugareños, proveerles toda la información acerca de tortugas verdes y crear un modelo sostenible», dice Shaleyla.


70

71

Bioferia de la Universidad Agraria (La Molina)

b i o f e r i as e n

li m a Plantas: lengua de vaca, de suegra, aloe trepador, oreja de coneja, carancho rosado. Yogurt frutado: de guanábana, lúcuma, mora. Linaza, ajonjolí, sal marina, sal de Maras. Pallares, kiwicha, lentejitas, lentejón. Harina de chuño, plátano, algarrobo. Cuy, cordero, pollos de corral. Empanadas vegetarianas, causas de palta y energizante de maca. Todos estos productos se pueden encontrar en los espacios de compra y venta de productos naturales, y libres de químicos. A continuación, un recorrido por tres de estos recintos sanos. Escribe. Joaquín Salas // Foto. Macarena Tabja

Junto a la entrada principal a la universidad, casi escondida, hay un gran espacio lleno de plantas. «Vivero forestal», anuncia un letrero en medio de sábilas, rosas y hierbas cuyos nombres hacen alusión a deseos («Llama plata», le han puesto a una) u objetos («Clavo huasca», es el nombre de otra). Hay más de doscientas plantas en macetas para decorar cuartos, oficinas o lugares públicos. Alrededor, diversos puestos ofrecen productos hechos en la universidad. Dos chicas preparan los siete tipos distintos de yogurt que ofrecerán a los clientes (guanábana, durazno, fresa, piña, mora, vainillay lúcuma). En otro puesto, se ofrecen varios tipos de sales y harinas. «Son para crecer bien. Algunas te van a poner oso», dice la señora que acomoda sus insumos en fila. Una harina concentrada de quinua, kiwicha, lúcuma, soya y cacao es uno de sus combinados estrella. «Bio-life», lo llama. En otro cuarto, techado y largo, un gran frigorífico alberga carnes de cuyes, reses y pollos; todos estos animales criados adentro de granjas en el campus universitario. Al otro lado, una chica joven vende insumos naturistas contra enfermedades: chanca piedras (para los riñones y vesícula), linaza para la digestión y arándano contra el cáncer. «Estos productos los traigo de la sierra y el sur. Oxapampa, Ica, ciudades de altitud», comenta la joven. El sitio, que funciona hace más de veinte años, posee también una sección de frutas. Mangos, duraznos, papayas y manzanas son exhibidas en grandes contenedores verdes. Al fondo, cuando el lugar parece quedarse sin espacio, hay un restaurante campestre. Venden chicharrón de pollo, cordero, pato y res. Sillas campestres, mesas de madera y un buen almuerzo para cerrar el recorrido.

Bioferia del parque Reducto (Miraflores)

Los sábados, una calle colindante al parque miraflorino se convierte en un centro de abastos naturales para cientos de personas. Más de treinta puestos forman una gran filay ofrecen semillas, flores comestibles, verduras orgánicas, lácteos y otros diversos productos naturales. «Esta, por ejemplo, cae buenísimo en las ensaladas y dicen que cura males ala vesícula», dice una señora señalando un mastuerzo –planta medicinal–y vestida con un buzo de deportes. Son las diez de la mañana y la bioferia tiene dos horas de abierta y la afluencia de público crece a cada minuto. «Entre las once y el mediodía se observa la mayor cantidad de clientes», comenta doña Luisa, dueña de un stand cuyos productos son traídos de las provincias de Lima. Además de insumos para preparar, sembrar y aderezar, se vende también platos de comida orgánica. El AlmaZen, restaurante ecológico, ofrece papas rellenas de soya, un varieté de ensaladas y panes de trigo, cereales y postres. En otro puesto, hay una gran oferta de mermeladas naturales: fresa con chocolate, sauco y zanahoria con maracuyá. Al costado, pequeños frascos de vidrio con cebollas secas, tomatillos silvestres, mantequilla y manzanilla; todos cubiertos en papel periódico y amarrados con un listón rojo. A las dos de la tarde, la cantidad de público ha bajado. Las personas comienzan a acomodar las compras del día en sus canastas. Llevar bolsas plásticas es visto con malos ojos. Los vendedores, todos con su mandil verde, empiezan a acomodar los productos en sacos y grandes bolsones. Van desmontando los verdes toldos y se retiran del sitio que está pronto a cumplir trece años de fundada.

Bioferia del parque de los Niños (La Molina)

Visto desde arriba, este espacio ecológico tiene forma de círculo. En la periferia están los puestos de verduras, panes, frutas, semillas y restaurantes orgánicos. Antes ubicado en Surco, este mercado saludable, como dice la pancarta de la puerta, se mudó al Parque de los Niños, en La Molina, hace más de un año. A las once de la mañana, uno de los puestos más concurridos es Vacas Felices, donde venden todos los productos derivados del bovino: quesos artesanales y yogures de fresa y mango. Estos, sumados a hortalizas, papas, chocolates o hierbas aromáticas, suman más de quinientos productos 100% ecológicos. «Hemos logrado congregar a más de 50 productores agroecológicos», comenta un vendedor de berenjenas, paltas y huevos orgánicos. En coordinación con la municipalidad de La Molina, este espacio comenzó con 150 visitantes, en agosto del año pasado. A diferencia de las otras bioferias, «Mercado Saludable» cuenta con una oferta más variada de gastronomía ecológica: rocotos rellenos con soya, queso y cebolla, quinotto, causa de verduras, galletas de avena y flanes. Mención aparte merecen los helados, solo ofrecidos aquí. Traídos desde Huancayo, son hechos de fruta, sin ningún aditivo químico. En el medio del lugar, además de los productos, comidas y helados, venden ropa de algodón, cosméticos y canastas multicolores. Para la una de la tarde todo ha acabado.


///aperturas

72

73

Pamela Gonzales

PERU ANA MODA

La diseñadora que empezó a hacer sus bocetos en el cuarto de una clínicasolo tiene una filosofía de vida: «Salir de la zona cómoda». Tras un promisorio comienzo en el mercado peruano, tomó por asalto la capital del diseño con la presentación de su colección de verano en el New York Fashion Week y con la apertura de su tienda en el corazón de Soho. Según Pamela Gonzales, ser diseñadora en Nueva York tiene más adrenalina que un salto al vacío desde la Costa Verde.

EN SOHO

Escribe. Alejandra Nieto

E

l sueño de todo diseñador, sin importar quién sea, de dónde venga, cuáles son sus gustos y estilo, o incluso lo que coma, es participar en el evento que paraliza tiendas y redacciones, y que transforma a fashionistas de todas partes del mundo en hordas sedientas de novedades atraídas a las pasarelas de Nueva York. Con solo veinte años, la diseñadora peruana no podía creer que estaba en Nolcha, la división de la New York Fashion Week para nuevos diseñadores, considerada por la revista Forbes como la incubadora oficial de los nombres tras las grandes casas de moda. «No sabes lo feliz que estaba», cuenta Gonzales sobre el momento en el que le anunciaron que era bienvenida. «Me contacté con el comité porque tenía como objetivo participar en el largo plazo». La reunión

consistió en un examen del más reciente lookbook de la marca, la colección de otoño, y en una entrevista que terminó con la diseñadora preguntando qué necesitaba para postular, y con el representante de Nolcha respondiendo sonriente: «con lo que hemos visto, ya estás dentro». «Muchos diseñadores orientan las colecciones de verano hacia colores felices, como el verde limón o azul cielo. Para mí, la temporada tiene que ver con la dialéctica entre el día y la noche, la arena y el mar». Pamela inició con su ropa un juego de roles: la mujer que, de día, desea proyectar una vibra positiva y alegre, pero que al caer la noche cambia hacia una sensualidad cómplice de la oscuridad. La diseñadora define esta colección, inspirada en sirenas y en mitología marina, como la más conceptual que ha trabajado hasta el momento. Sin embargo,

se mantiene fiel a su estilo, inspirándose siempre en texturas y asumiendo el reto de desarrollar sus propias telas y combinaciones. En sus tenidas resalta el tejido a mano, combinado con encajes y brocados que emulan el nacarado de las conchas marinas. «Ahora más que nunca las texturas se están convirtiendo en mi firma como creadora», dice mientras hace un recuento de las telas, metales y fibras de algodón cuya mezcla son el principal motivo de las buenas críticas que recibió su desfile y de la fascinación de los clientes que han empezado a visitar la tienda, atraídos por la novedad de los «exóticos materiales de Perú».

El desfile Pier 59 fue el local propuesto por Nolcha para el desfile de Pamela y de otros dos jóvenes diseñadores. Para combatir sus nervios, contaba con el apoyo de


74

///aperturas

75

Cunsa

EN LA GRAN URBE. Pamela Gonzales afinó puntería y decidió abrir su primera tienda en Soho. Muchas firmas de diseño, ahora, mudan sus tiendas de Meatpacking District al barrio bohemio.

«Muchos diseñadores orientan las colecciones de verano hacia colores felices, como el verde limón o azul cielo. Para mí, la temporada tiene que ver con la dialéctica entre el día y la noche, la arena y el mar» Carlos Luna, diseñador y amigo que se ofreció para asesorarla en las correrías del backstage. «Me sentía intimidada por las modelos, pensé que iba a ser difícil lidiar con ellas y conseguir el ritmo de desfile que quería. Pero, al contrario, éramos de la misma edad y nos hicimos amigas, me entendieron y me ayudaron un montón», cuenta la diseñadora sobre los ensayos. Desde el desarrollo de la colección, Pamela Gonzales tenía claro el concepto de maquillaje y peinado que acompañaría las tenidas. Las trenzas despeinadas debían dar el toque juvenil y el color coral con bordes dorados en los labios, así como las aplicaciones metálicas en las cejas debían reflejar en las modelos el espíritu de un tesoro sumergido en el mar. Durante la preparación, un estilista sugirió que el peinado podría no funcionar. «Le dije que lo hiciera, era lo que yo quería y no iba a ceder. En algún momento me pregunté si estaba volando demasiado con mi colección, pero decidí no dejar que los miedos nublaran mi visión de este verano». Al final, el estilista tuvo que admitir que el resultado no solo funcionaba, si no que correspondía a una de las tendencias más pedidas en las pasarelas esta

temporada. Para cuando terminó el desfile, Pamela se consagraba como una de las jóvenes promesas de la moda en Nueva York y como una de las participantes latinas más destacadas. Igual, le parecía raro salir a agradecer los aplausos frente a su pasarela.

La tienda En abril de 2011, caminando con su hermana por Nueva York, Pamela Gonzales ya pensaba en tener una tienda en el epicentro de la moda. Quizá en diez años, soñaba. Pero hace seis meses, la idea surgió en una reunión con su equipo de asesores. Una mayor presencia en Estados Unidos, y sobre todo en esa ciudad, se hacía indispensable, y el equipo concluyó que nada les daría mejor exposición que un ambiente propio, capaz de reflejar el estilo de la marca en su máxima expresión. «Fue un proceso rápido. Armamos todo en cuatro meses, cuando lo normal en Nueva York es mínimo un año. Tuvimos el apoyo de Nolcha para encontrar un lugar. La tienda es un sueño». Y lo ha implementado en pleno Soho, espacio de moda artie y distrito sensación del ambiente neoyorquino.

«Todas las marcas que tenían tiendas en el Meat Packing District se están mudando para acá». El ambiente es absolutamente único. Quería trabajar gran parte de la tienda en vidrio: «tan limpio, tan lujoso y nuevo». Además, su hermana escultora trabaja en vidrio. Ella colaboró con Pamela en el diseño, en el prototipo de maniquíes y otras partes del decorado que suelen trabajarse en madera o metal.

El comienzo Hace dos años, un desmayo y un golpe en la cabeza dejaron a la diseñadora postrada en una cama, recuperándose de una hemorragia cerebral. El tiempo sin laptop, celular, televisor y cualquier otro aparato que emitiera radiación o la distrajera un poco de la convalecencia tuvo como consecuencia horas de dibujos y el bosquejo de la que se convertiría en la marca que lleva su nombre. A pesar de haber pasado seis meses estudiando Psicología –su papá le dijo que no era una carrera real–, tras el accidente y con sus prioridades en un nuevo orden, la joven diseñadora, de entonces diecinueve años, decidió empezar una marca desde cero, aprendiendo con ensayo y error.

El ajetreo Hoy, la vida de Pamela Gonzales está en Lima y Nueva York. Cada dos meses, se trepa a un avión para viajar a una de las dos ciudades y no perder contacto con nadie. Ella trabaja con un equipo de producción y asesores de cincuenta personas. Muchos años creyó que lo suyo era el diseño, aunque ahora también tiene interés por los negocios. «Podría dejar el diseño y dedicarme a administrar mi marca, o podría seguir diseñando. No me cierro a ninguna posibilidad, son dos ámbitos que me apasionan y eso es lo importante». Mientras se acostumbra a vivir de forma independiente–como ella misma dice: «sin nadie atrás que haga las cosas por ti»–, continúa buscando nuevos retos, porque tiene prohibido «permanecer en una zona cómoda». El nuevo desafío es un proyecto para La Marina, refugio culinario de estrellas como Leo DiCaprio y Beyonce. Pamela Gonzales está rediseñando los uniformes del personal del restaurante, una práctica publicitaria muy difundida en Estados Unidos, donde los locales de lujo visten a sus empleados para no desentonar con los clientes. Hace poco, fue entrevistada por Nadia Torres, uno de los rostros de Telemundo. Y la llamaron de la sede principal de la casa televisiva para una emisión no solo regional. Después, Univisión también quiso entrevistar a la nueva sensación latina del diseño. Ha sido reseñada en publicaciones como The New York Times por su trabajo y por su entrada al ámbito social de la moda. Pamela Gonzales se está acostumbrando al frenesí mediático. Y si al comienzo las entrevistas la ponían nerviosa, ahora ya no tiembla frente a una cámara. «Creo que hay una línea muy delgada entre lo que es sano y lo que no, pero amo esta adrenalina del negocio, es una sensación única, que no la tienes ni haciendo jumping desde la Costa Verde».


76

Aire, luz y energía, la inspiración detrás de la Colección CHANEL Primavera-Verano Ready-to-Wear 2013. Karl Lagerfeld ha sacudido los códigos de la Casa para esta nueva colección El elemento identificable es la emblemática, pero ahora agrandada, perla.

77

Escribe. Talía Echecopar


78

79

Los invitados son, principalmente, compradores de las tiendas por departamento y multimarcas más importantes del mundo, celebridades, editores de moda y solo cierto sector de la prensa especializada. El resto se queda fuera, esperando un milagro que los haga entrar. Cuando lo vi en París, Mario Testino, el fotógrafo peruano más celebrado en el extranjero, me lo confesó: «a tu edad yo venía a todos los desfiles a ver a cuál me dejaban entrar».

E

stoy tarde. Las manos me sudan, tengo un gran peso en la nuca y pronto empezarán a salir lágrimas de mis ojos. Siento que me pongo cada vez más y más roja, y las piernas se me empiezan a desmoronar. Tengo una mezcla de rabia, molestia, frustración, emoción y adrenalina. Estoy fuera del desfile de Chanel —la casa de moda francesa más renombrada desde su fundación en los años 20— con una invitación hermosa que lleva mi nombre, vestido de diseñador y toda la parafernalia para asistir a un evento de esa envergadura. No sirvió para nada. Una vez más, estoy tarde. Las puertas del Grand Palais de Paris están cerradas, resguardadas por varios «mastodontes» que dicen non, désolé. Mi francés machucado no me ayuda en nada a negociar para que se apiaden de mí y me dejen entrar. Era lo que más quería después de recorrer la ciudad, de desfile en desfile, durante nueve días y en tacos. Esos días confirmé algo que sabía: Paris siempre será la capital indiscutible de la moda, de la elegancia, de lo chic. Fueron noventa y cuatro propuestas de los mejores diseñadores del mundo y un tropel de fotógrafos de todas partes del mundo que se estacionaban afuera de los espectáculos, esperando, para registrar el estilo de los invitados y de esos otros, que solo van para ser fotografiados. Dior, Yves Saint Laurent, Paco Rabanne, Givenchy son algunos de estos íconos franceses, que seguirán dictando la moda. Claro, Chanel también.

exagerada mi emoción, pero entrar a un desfile en Paris es un logro. Al salir –luego de los quince minutos como máximo que dura uno de ellos–, había mucha gente que se quedó fuera intentando entrar. Y es que no hay lugar para todos. Los invitados son, principalmente, compradores de las tiendas por departamento y multimarcas más importantes del mundo, celebridades, editores de moda y solo cierto sector de la prensa especializada. El resto se queda fuera, esperando un milagro que los haga entrar. Cuando lo vi en París, Mario Testino, el fotógrafo peruano más celebrado en el extranjero, me lo confesó: «a tu edad yo venía a todos los desfiles a ver a cuál me dejaban entrar».

Hoy, todos lo invitan a primera fila. No es extraño que Paris todavía tenga tanto poder sobre la moda. Nadie es más experto en actitud que los parisinos: todos en la ciudad parecen estar comprometidos con generar un mismo manifiesto. Esa combinación parisina de confianza en sí mismos e indignación arrogante –que puede parecer grosera– se trata de una pantalla elaborada para lograr lo chic. No es raro: la moda ama el drama. También fue dramático esperar afuera del desfile

de Chanel. Podía escuchar a Chromatics, el cuarteto de Portland invitado personalmente por Karl Lagerfeld, el amo y señor de la marca, para participar en el desfile. Pero no tenía esperanzas de entrar. Hasta que uno de los mastodontes de seguridad volteó y me dijo: allé, courez, courez (vamos, corre, corre). Entonces sentí majestuosidad, perfección y plenitud. Chanel tiene, de lejos, los desfiles más impresionantes, comentados y recordados desde hace varias temporadas. Esta vez, no fue la excepción. Como fui la última en entrar, me dejaron de pie, adelante, casi en primera fila, en frente de Jennifer Lopez, su novio y su hija. A su lado, estaba el rapero Kanye West, Mario Testino y otras celebridades. Solo nos separaba una pasarela. No sabía qué mirar ante semejante espectáculo: molinos blancos de diecinueve metros de altura bajo el techo de cristal del palacio. Las modelos pasaban frente a mí entre las enormes estructuras metálicas sobre un suelo en relieve con una estética de paneles solares. Era perfecto. Hasta sentía una ligera brisa de verano. ¿Era mi imaginación o solo los molinos de viento soplando? Paris me trajo de nuevo a mi pasado, pero esta vez para crear nuevos recuerdos, increíbles e inolvidables. Aprendí la lección, prometo ser puntual y mejorar mi francés.

SAINT LAURENT. Los códigos de YSL reinterpretados con influencias del rock e inspiración de brujas.

MANISH ARORA. Reinterpretación de las siluetas tradicionales de la India. La ornamentación fue protagónica.

PACO RABANNE. El eterno legado del diseñador sigue vivo. El clásico tejido en malla que deja entrever el cuerpo.

JEAN PAUL GAULTIER. La modelo Karlie Kloss representó a Boy George con un vestido oriental en corte ‘A’ plizado.

Y yo estaba fuera, sin poder entrar. Las casas de moda parisinas establecen aspectos históricos que defienden ferozmente su linaje. No es sorpresa que las nuevas cabezas de Christian Dior y de Saint Laurent despertaron esos monumentos para garantizar un buen recibimiento de sus primeras colecciones prêt-à-porter. Los diseñadores Raf Simons y Hedi Slimane, ambos outsiders, supieron vencer el mayor desafío para un diseñador de hoy en día: reinterpretar los códigos de una marca emblemática para que su legado sobreviva. Una de las casas que aún no lograba ese equilibrio entre el presente y el pasado es Paco Rabanne. Pero su última colección, a cargo de su nueva directora creativa, Lydia Maurer, ha encontrado el camino de vuelta. Cuando la vi en el desfile, reconocí al mismo diseñador Paco Rabanne, a quien tanto leí, al que tanto estudié en el capítulo de la moda de los años sesenta. Hay seducción y los vestidos acompañan el movimiento de la mujer que los lleva ―dos características que apreciaba el maestro― siguen vigentes sobre la pasarela. Es como ir al museo y apreciar en vivo todo lo que viste en libros, todo lo que te enseñaron en clase. Quizás puede parecer

Madonna y el icónico brasier cónico. / Homenaje a las estrellas del pop de los 80s. / Looks inspirados en el grupo ABBA. CHANEL.Silueta purificada. Flores bordadas que dan una impresión tridimensional sobre el vestido-falda.

NINA RICCI. Nuevos aires para la marca. Los lunares y la seda marcaron las piezas significativas de la colección.


80

81

Gran parte del espectáculo de las semanas de la moda está fuera de los desfiles. Miles de fotógrafos lo saben y se reúnen, atentos en las calles, para registrar a la gente que marca tendencias. Esta temporada vimos que los sacos se llevan en los hombros, y reconocimos la evolución del color block hacia gamas más fosforescentes. El estilo que prevalece es el effortless chic, es decir, verse sofisticada pero de manera natural, sin mucha producción. Sin duda, París también es la capital del street style chic.


82

83

Fotos: Rene Funk Direcci贸n de Arte: Sebasti谩n Sommaruga

Je nna rae by ROOMMATE


84

Poncho y pantal贸n: ROT

85


86

Pol贸n: Pol贸n: Chateau Chateau Couture Couture Chompa: Chompa: Minivestido Minivestido de de Roommate Roommate

87


88

89

Producción: Producción: Daniela Daniela Pereira Pereira Hair Hair & Make & Make up: Gabriella up: Gabriella Del Campo Del Campo Asistente Asistente de producción: de producción: Micaela Micaela PayetPayet Asistente Asistente de fotografía: de fotografía: Belisario Belisario Eyzaguirre Eyzaguirre Making Making of: Macarena of: Macarena TabjaTabja Video: Video: Christian Christian ValeraValera para para VITAMINA VITAMINA C – PRODUCCIONES C – PRODUCCIONES

hello@llanganucolodge.com, hello@llanganucolodge.com, llanganucolodge@gmail.com llanganucolodge@gmail.com AEROLINEA AEROLINEA LCPERU: LCPERU: www.lcperu.pe, www.lcperu.pe, oficinaoficina en Lima: en Lima: Av. Pablo Av. Pablo Carriquirry Carriquirry 857 -857 San Isidro, San Isidro, Teléfono: Teléfono: 511 511 - 204 - 204 1313, 1313, reservas@lcperu.pe reservas@lcperu.pe J.A.M.J.A.M. NAILS NAILS - The- Coolest The Coolest Nail Lacquer: Nail Lacquer: www.facebook.com/jamnailss, www.facebook.com/jamnailss, 980298442, 980298442, tatiana_jj@hotmail.com tatiana_jj@hotmail.com

Agradecimientos: Agradecimientos: ACCESORIOS: ACCESORIOS: www.tiendasdoit.com, www.tiendasdoit.com, Facebook: Facebook: Do ItDo It TIENDA TIENDA ROOMMATE: ROOMMATE: CC. Caminos CC. Caminos del Inca del Inca 2do Piso 2do Piso – Surco, – Surco, CC. Real CC. Real DOITDOIT PlazaPlaza Primavera Primavera 2do Piso 2do Piso – San– Borja, San Borja, www.roommate.pe, www.roommate.pe, información información de de SOIRÉE SOIRÉE ZAPATOS: ZAPATOS: CC. Caminos CC. Caminos del Inca, del Inca, tienda tienda 104 104 Camila Camila Franquicias: Franquicias: contacto@roommate.pe contacto@roommate.pe Cornejo Cornejo & Soirée, & Soirée, soiree.zapatos@gmail.com soiree.zapatos@gmail.com LLANGANUCO LLANGANUCO MOUNTAIN MOUNTAIN LODGE LODGE PERU: PERU: www.llanganucolodge.com, www.llanganucolodge.com,

diseño independiente diseño independiente

LO QUE NO HAS VISTO DE JENNA EN WWW.ASIASUR.COM LLANGANUCO MOUNTAIN LODGE PERU


90

///para hablarle a una manzana

///chica AS

Pamela Rodríguez

Dedico mis días a escribir canciones y a cantar por el mundo. Soy hiperactiva: pinto, cocino, observo, escucho, pienso mucho, siento más, leo, cosumo arte, bailo por donde pueda y ahora escribo esta columna. Acaba de recibir su segunda nominación al Grammyn Latino.

Las buenas vibraciones

H

Of

Making Fotos: Macarena Tabja

diseño independiente

ace un mes, conversaba con un grupo de amigas en una de nuestras clásicas reuniones femeninas, donde la sexualidad es un tópico abordado con complicidad y urgencia. Una hablaba acercade la alicaída intimidad con su esposo. La otra, de su excitante «monogamia en serie». La de su derecha, sobre su sexy nueva novia. Y la última, de su más reciente one night stand. Todas, siendo tan diferentes, compartíamos nuestras vivencias y experiencias alrededor de nuestras relaciones. La última en hablar fue Fátima. Ella, que se caracteriza por vivir su sexualidad de una manera muy libre, compartió con nosotras su última adquisición: un curioso, anatómico y bien diseñado vibrador marca Lelo. Digo curioso porque no era el típico vibrador que una conoce o imagina. No pretendía imitar la anatomía de los hombres ni era uno de esos vibradores camuflados en un lápiz labial o una escobilla de pelo. Fátima explicaba. «Esta cosita de seis centímetros en forma de U hace lo siguiente: ambos extremos, como si fuera la tenaza de un camarón delicado, hacen una acogedora presión sobre el punto G y el clítoris, cuando empiezan a vibrar a la misma vez. Y lo mejor es que no hay que recargar pilas, se carga como un celular y se enciende con este control remoto que tiene seis funciones diferentes». Emocionada, Fátima sacó ambas cosas de su cartera y las sacudía por el aire. «Así quién necesita a un hombre», decía, mientras se atoraba de risa. El aparatito me llamó mucho la atención, pero mayor fue mi sorpresa cuando todas en la mesa confesaron que nunca habían utilizado un vibrador. Estoy hablando de un grupo de amigas cuyas edades oscilan entre los 25 y 38 años de edad. Ninguna. «¿Dónde lo guardaría?», preguntaba una de ellas, como si se tratara de pasar droga por el aeropuerto. «Más fácil es esconder mi dedo que, por último, lo tengo en la mano», decía otra. Alicia, lamás conservadora del grupo, dijo, con una sonrisita avergonzada: «Fátima, ¿me estás invitando a portarme mal?» Fátima no se aguantó y comenzó su réplica. «Alicia, ¿por qué te portarías mal al utilizar una parte de tu cuerpo que el creador o el cosmos o lo que sea que sea te dio para que sientas placer? ¿Para qué crees que están el clítoris y el punto G? ¿Para hacerte sentir culpa? No, amiga, están allí para el placer y no necesariamente a través de una pareja». Y luego nos

91

/// Sí, las del placer

dijo a todas: «El placer lo podemos sentir con nuestras manos, pero de la misma manera en la que ya no viajamos en camello o en barco sino en avión, hoy no utilizamos la mano sino un buen vibrador». La conversación continuó mientras recordaba lo que me había pasado hacía poco. Días atrás, Chema Martínez, un maratonista español, me regaló una pulsera naranja, distintivo de una ONG en África que alberga a niñas y mujeres Massai que escapan de la ablación –es decir, la mutilación genital–. La trayectoria de vida –o siquiera tratar de imaginarla– de esas niñas Massai es un caso extremo que también afecta a otras mujeres, en diferentes culturas, que son impedidas de gozar de una sexualidad libre. Incluso, algunas definen «libertad» como una forma de vida maquillada por el machismo y disfrazada por el autoritarismo de género. Somos mujeres –como las que estamos ahora reunidas– que vivimos en otro entorno, con otras costumbres, en otra generación, y a veces es una lástima que algunas no desarrollen una sexualidad abierta y libre –que no es lo mismo que irresponsable–. Que todavía las asalten fantasmas como una anacrónica culpa. Me apenaba que Alicia sea una de esas mujeres, que siente que conocerse y explorarse es portarse mal. Estas reflexiones coinciden con el próximo estreno en las salas de cine de Hysteria, una película que cuenta el nacimiento del consolador como ese artefacto clínico para calmar la histeria de las mujeres en Inglaterra durante el siglo XIX. El creador fue el doctor Joseph Mortimer Granville, al que cientos de mujeres le agradecieron por el invento y por alejar esos síntomas irritables –insomnio, espasmos, pérdida de apetito, retención de líquidos– con un vibrador. Les conté a mis amigas de la película –guardé mi reflexión sobre las mujeres Massai–. Por supuesto, Fátima me agradeció el nuevo argumento en pro de los vibradores con fundamentos clínicos. «Si yo fuera a lanzarme como congresista seguro ganaría con mi campaña Un Vibrador Para Cada Mujer. ¿Cómo sería el mundo lleno de buenas vibraciones, si se compraran vibradores en vez de armas? Seguro no estaría mejor, pero tal vez más sonriente, ¿no creen?», dijo Fátima esa tarde. Había algo interesante dentro de su disparate. Creo que ella sí es una mujer de futuro, y que una vez solucionada la pobreza y otras cosas de mayor urgencia, su plan de gobierno pasaría a la historia como la trascendental revolución del placer.


92

93


94

95


96

97


98

99


100

101


102

103


104

105


106

107


108

109


110

111


112

113


114

115


116

117


118

119

Foto: Alonso Molina


120

121


122

123


124

125


126

127


128

129


130

131


132

133


134

135


136

137


138

139


140

141


142

143


144

145


146

147


148

149


150

///publirreportaje

///publirreportaje

151

Fachada del proyecto "LIFE" ubicado en Av. Arequipa 2835.

Donde se vive más LIFE, el nuevo proyecto de la inmobiliaria Edifica, está ubicado en el corazón de San Isidro. Un lugar donde se vive más y mejor.

Gimnasio equipado con máquinas de alta tecnología.

Imagina tener cinco minutos más por la mañana. Tener tiempo para disfrutar de tu desayuno, salir a correr o poder regresar a almorzar a tu casa. Imagina volver del trabajo todos los días temprano y tener toda la noche libre para lo que quieras. Pasear por las calles de los barrios más bellos Lima, por los parques o tan solo salir a visitar tiendas. Eso es posible si se vive donde se tiene todo a la mano. Vivir en San Isidro es estar donde todo ocurre. El centro financiero más importante de la ciudad, el lugar donde se encuentran los edificios de las más grandes empresas y todos los centros comerciales. Donde están las tiendas de los mejores diseñadores y los restaurantes de los chefs mejor rankeados del país. Es un ambiente en el que se puede salir y simplemente pasear. Contemplar la arquitectura de las casonas coloniales o salir a correr por el Parque

Sala-Bar disponible para reuniones sociales.

El Olivar. En San Isidro todo está cerca, se puede llegar caminando al trabajo, se puede salir de la casa mucho después. Se disfruta más la vida. Esta fue la idea detrás del último proyecto de la inmobiliaria Edifica: LIFE. Ubicado en la Av. Arequipa 2835, este edificio de apartamentos estará cerca de todos los centros empresariales de la zona: el de Camino Real, el de Juan de Arona o el Centro Financiero Rivera Navarrete. A pocas cuadras de Saga y Ripley y próximo a la avenida Javier Prado. Una cercanía que ofrece los mejores cinco minutos extra, todos los días. Pero no será necesario ni salir de casa para disfrutar. El proyecto LIFE cuenta con una sala-bar en donde se pueden celebrar reuniones y cumpleaños, una sala de juegos y un gimnasio. Además, tres jardines con terraza y una piscina temperada techada. Por otro lado, se ha proyectado remodelar las áreas verdes aledañas al edificio, todo para brindarle un mejor estilo de vida a sus habitantes. Podrás ir caminando al trabajo o en bicicleta. Podrás salir a pasear por las calles y parques de San Isidro. Almorzar en los mejores restaurantes sin estar pendiente del tiempo. Cinco minutos más en casa hacen el día mucho más agradable. En LIFE, vivir más, y mejor, puede ser posible. Sala de juegos.

Piscina techada junto a uno de los tres jardines del proyecto.

www.edifica.com.pe


152

///publirreportaje

153

El poder de las emociones ISIL y la agencia de comunicación MAGO se unieron para organizar un gran evento internacional de comunicación: Branding Emocional 3.

De izquierda a derecha: Stefan Sagmeister, Andy Stalman y Marcelo Ghio.

El diseño está en todos lados. En la vida cotidiana. Desde las publicidades que se ven en los paneles hasta en la Marca Perú. Es la forma en que una marca se comunica. Desde hace dos años, la ISIL realizaba un ciclo de ponencias sobre branding emocional, es decir, la manera en que las marcas conectan con nuestras emociones y nos conmueven. Este año, el estudio de comunicación Mago se unió a la ISIL y, por una semana, trajeron a las mayores eminencias del diseño a nivel mundial. El evento central de esta edición de Branding Emocional llegó la noche del veinticinco de octubre, en el Colegio de Médicos del Perú. Una ponencia creó muchas expectativas por la importancia del principal invitado internacional

de esta edición: Stefan Sagmeister; un diseñador neoyorkino que es considerado uno de los más importantes de la actualidad. Entre sus principales trabajos destacan las carátulas para los discos de The Rolling Stones, Aerosmith, Lou Reed o David Byrne; y es ganador de cinco premios Grammy en las categorías de diseño. Además, es autor de dos libros sobre comunicación y es un usual expositor en charlas TED. Antes de su ponencia, se presentaron otros dos expositores: Marcelo Ghio, Decano de la Facultad de Diseño y Comunicación de la ISIL, quien habló sobre una nueva tendencia en las marcas, el Eco-Branding. La idea de mostrarse verde, sustentable, socialmente responsable y comercialmente justo. Luego vino la ponencia del

argentino Andy Stalman, socio de Cato Partners Europe. Este puso énfasis en la importancia de destacar antes de encajar y la manera en que las marcas deben perder el miedo a hacer algo diferente. El evento cerró colmando las expectativas de los asistentes con la exposición de Stefan Sagmeister. Este, fiel a su filosofía, habló sobre la felicidad y la vinculó con los deseos de los consumidores. De esta manera, pudo abordar el tema central de todo el evento, el branding emocional, la manera en que una marca puede conmover a través de los sentidos. Una semana entera en la que algo tan cotidiano, como el diseño y las marcas, pudo ser visto con detalle y con invitados de categoría mundial.


154

///publirreportaje

///publirreportaje

155

Verano en la Quinta Avenida Llega el calor y hacen falta platos más frescos. El chef Renzo Vacchelli ha reformulado la carta del restaurante pensando en la cercanía del verano. LA QUINTA AVENIDA ya se ha convertido en parada fija de las noches miraflorinas. Por los eventos que realizan, por su bar, por la variedad de sus bebidas. Pero, sobre todo, por la comida. Pero llega el verano, cambia el clima y, con ello, cambiarán también sus platos. El chef Renzo Vacchelli ha sido el encargado de la renovación completa de la carta del restaurante. Una carta con platos muy frescos, en la que se utiliza mucho el salmón y el atún. Con cuatro tipos de ensaladas y cuatro tartares (uno de atún y tres de salmón). Ha preparado también una sección de pastas en la que resaltan los Gnocchis en Salsa de Espárragos y unos Fetuchinis con Mejillones en Salsa Tai. Pero quizá una de las mayores atracciones (cosa que no solía haber en la anterior carta) será el Lomo Saltado Quinta Avenida.

Sin embargo, y a pesar de la renovación, Vacchelli ha decidido mantener cuatro platos de la anterior carta, los que mejor le salen. Su Carpaccio, su Rollo de Lomo, la Carrillera de Res y el Cochinillo 21 días. Vacchelli es egresado de D’Galia y continuó su carrera en Europa: en Hamburgo, Alemania. Justamente, para la reformulación de la carta, ha fusionado estas dos corrientes, la peruana y la europea. QUINTA AVENIDA está abierto desde las siete y media de la noche hasta las doce, de martes a sábado. Como siempre, estará disponible para cualquier evento que se quiera organizar en su local. Francisco de Paula Camino 330, Miraflores 445-2367 / (98)146 *1494 reservas@5tavenida.com

Raquetas y compañerismo NISSAN TENIS CUP, un torneo de tenis con toques familiares.

El chef Renzo Vacchelli.

En 2008, a Alfredo Valverde, empresario amante del deporte blanco, se le ocurrió realizar torneos de tenis para aficionados. Antes de irse a España a realizar su máster en Gestión Deportiva, logró concretar tres. Así comenzó la NISSAN TENIS CUP. «Este año será el quinto consecutivo que realizamos el campeonato», dice Alfredo. Desde sus inicios, el torneo ha contado con la ayuda de chicos con habilidades especiales. Ellos son los recogebolas del torneo. «Los capacitamos, son muy importantes para nosotros», señala Valverde. Entre ellos, los jugadores y todo el personal involucrado en la realización de los cuatro campeonatos que se disputan en el año se ha formado una confraternidad duradera. Hay jugadores que se conocen ahí y quedan para jugar después. Se ha logrado mezclar el deporte con la responsabilidad social.

Este siempre fue el objetivo de Valverde y el equipo de Igma Sports que dirige. Además de premiar con copas a los ganadores de cada categoría del torneo –existen tres: cuarta, tercera y segunda, siendo la segunda la que tiene más nivel–, se condecora a los chicos especiales. De esta manera, han logrado que todos se sientan importantes en el evento. Año tras año, tratan de incluir a nuevos recogebolas en el equipo. En términos deportivos, el nivel del torneo es bastante competitivo. Son más de cien tenistas en singles y doscientos cuando se juega dobles (dos de los cuatro torneos en el año tienen esta modalidad). El que va, solo se preocupa por jugar. Tiene toallas a su disposición, bebidas energizantes y árbitros en cada partido. Se trata, sobre todo, de participar dentro de una gran familia.


156

///en vitrina

157

Yo lo quiero

La vitrina está lista para todos aquellos que deseen regalar algo especial ahora que empieza el invierno. Aprovecha la ocasión o úsala como excusa para obtener lo que quieras.

Clutch Reines des Pommes

Asha Touch Nokia

La reconocida marca de cateras presenta su Clutch estilo Art deco, muy sesentero. El clutch de fluor y neon lleva todos los colores de tendencia combinable con vestidos, enterizos, formales o casuales. Disponible: De lunes a viernes, de 11am a 3 pm en Av. Caminos del inca 2830 dpto 302, Surco y en tiendas asociadas. Teléfono: 2822422.

Los nuevos equipos de Nokia han sido pensados para quienes disfrutan activamente de redes sociales y entretenimiento. Una serie de smartphones para los usuarios que buscan un reducido consumo de datos, posibilitando su acceso más dinámico a Internet. Se incluyen 40 juegos de Electronic Arts (EA). Los equipos estarán disponibles en las próximas semanas en los principales operadores.

URBANO

Reebok by Alicia Keys La catorce veces ganadora del premio Grammy, Alicia Keys, es la nueva diseñadora e imagen de Reebok. Las zapatillas creadas por ella, de edición limitada, incluyendo el modelo Double Bubble, están disponibles en Reebok Jockey Plaza, Plaza San Miguel y Real Plaza Chiclayo, así como en tiendas Ripley.

Mademoiselle Nina Ricci ha creado un perfume dedicado a las mujeres a las que les gusta ser tratadas de damas. Una mezcla de centifolia, ganvanza, laurel rossa y pimienta rosa, sobre un fondo de almizcle y madera blanca. Disponible en Perfumerías Unidas.

The Man with the Golden Gun by Opi Opi celebra las bodas de oro de James Bond, con un esmalte de oro de 18 quilates inspirada en la nueva película Skyfall. The Man with the Golden Gun 18 K, es una capa luminosa, que se aplica sobre un esmalte Opi o directamente sobre la uña. Captura el look sofisticado y glamoroso de la película. La colección cuenta con doce colores. Disponible en los principales salones de belleza, Saga Falabella y Tiendas Opi.

Triaction de Cunsa Se trata de una innovadora crema que actúa de forma inmediata para eliminar las arrugas o líneas de expresión del rostro. Esta crema contiene un coctel de activos innovadores que alisa, reafirma e ilumina la piel, proporcionando tres efectos en un sólo paso. El producto da resultados en pocos segundos, alisando las arrugas y manteniendo su “efecto Botox” durante varias horas.


158

159


160

161


162

163

CC JOCKEY PLAZA - CC PLAZA SAN MIGUEL CC REAL PLAZA PRIMAVERA - CC SAN ISIDRO CC AVENTURA PLAZA SANTA ANITA CONQUISTADORES 626 - PIZARRO 732 TRUJILLO CC REAL PLAZA TRUJILLO - CC OPEN PLAZA PIURA CC SAN BORJA (DICIEMBRE)


164

165

H

Un niño que salió de un colegio de curas en una provincia argentina ahora es un fotógrafo que prefiere una cerveza antes que hacer cola en el Louvre de París. Es el mismo hombre que escogió un caimán muerto en el mercado de Iquitos como parte de una de sus composiciones. Había emprendido un viaje alucinado por el continente en busca de imágenes surreales. Llegó a Iquitos y la selva se las entregó. Escribe. Gloria Ziegler / Foto. Marcos López

ay un caimán degollado sobre la mesa. Una mujer lo disecciona con movimientos rápidos. A su lado, en otra tienda, ofrecen a gritos cerveza helada. Los mototaxis pasan junto a los puestos del mercado Belén en Iquitos y hacen un rugido ensordecedor, pero la mujer sigue concentrada en el animal muerto. Nada parece capaz de distraerla. Nadie. Un hombre la mira desde lejos. Ella no lo sabe, pero él mira hipnotizado esos movimientos violentos. Y, entonces, se acerca. – Señora, ¿le puedo sacar una foto? El cuchillo se detiene en el aire. La mujer levanta la vista en silencio y le sostiene la mirada. – Mire, le voy a dar cinco dólares. – Ok. – Bueno, agarre el caimán de la cabeza y mire a la cámara. Espere. Antes, por favor, sáquese el suéter y quédese con la blusa, así se le ve el cuello. – Usted –le dice a la mujer del puesto vecino– ¿me vende tres cervezas? Póngase acá con una botella. – Señora –se vuelve a la primera– sáquese la chancleta y ponga el pie arriba de la silla así se ven las uñas rojas.

Entonces, cuando las dos mujeres obedecen, dispara. «Exorcizo mi parte salvaje, violenta, una especie de indio vengativo. Es el resentimiento del mestizaje. Tenemos la misma sangre y los mismos abuelos esclavos y hay un momento en que hacemos crac y su mirada es mi mirada. Nos volvemos frágiles y nos preguntamos ¿para qué carajo estamos en este mundo? ¿Cómo solucionamos las cosas que no se solucionan?», dirá tiempo después ese hombre. Es el fotógrafo argentino Marcos López, el principal representante del pop latino y el sub realismo criollo; autor de tres libros, docente itinerante, conferencista y responsable de más de treinta exposiciones individuales en Nueva York, París, Madrid, Buenos Aires, Sao Paulo y Lima, entre otras ciudades. *** «Me apropio de América Latina como si fuera el patio de mi casa», dice ahora Marcos López, en la sala de su casona antigua, en el barrio porteño de Constitución. A su alrededor hay bustos de Eva Perón y del Che Guevara, una sirena mexicana, jarras en forma de pingüino, un tapiz, un espejo y un conejo rojo. Hay también una biblioteca. Y allí, entre libros de pop art, fotografía y lucha libre, está Recuerdos de Iquitos, la obra en la que el pintor Christian Bendayán

reúne a otros artistas amazónicos. «Desde que lo descubrí, Iquitos es como la meca. El deseo». Uno de esos que de tanto quererlos, asusta. «Me daba miedo ir porque era como que a un chico de campo lo lleves de vacaciones a Las Vegas». Tres años después, el director argentino Pepe Tobal le propuso hacer un documental. Quería registrar su proceso creativo recorriendo las ciudades más surreales de América Latina. Presentaron el proyecto en el Instituto Nacional argentino de Cine y Artes Visuales (INCAA) y ganaron el premio en la categoría Serie Documental. Entonces, Marcos López viajó a Iquitos. «Fui a conocer a mis maestros: Luis Sakiray, Lu.Cu.Ma y Ashuco, como quien viaja a París para ir al Louvre. De hecho nunca fui al Louvre. Jamás haría esa cola, prefiero ir a un bar y tomarme una cerveza». Vuelo de cabotaje. Retrato de un retrato registra la mirada de uno de los principales fotógrafos latinoamericanos durante su travesía desde la provincia argentina de Santa Fe, las ciudades de Carlos Paz, Mar del Plata, el conurbano bonaerense hasta la Triple Frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil, La Paz e Iquitos. Captura todo: las escenas populares y el pop art de sus fotografías, su deambular por las ciudades, sus conversaciones, los silencios, la construcción de sus retratos.


166

///surreales

167

RITOS FÚNEBRES. En el cementerio de Iquitos ponen sombrillas sobre las tumbas, para protegerlas del sol. «Es un aprendizaje cultural espiritual: habla de cómo se relaciona la gente con sus muertos y de la creatividad popular», dice López.

«Fui en un viaje épico desde La Pampa gringa hacia la América Bolivariana, la América desértica y la América selvática. Mezclando el arte popular con el pop art, el documental clásico, el cómic y la psicodelia amazónica. Haciendo una mala copia de Andy Warhol mezclada con el pintor Antonio Berni –un argentino nacido a inicios del siglo XX, que redefinió el arte político y social–», dice ahora, sentado en un sofá mientras apoya las piernas sobre la mesa de centro de su sala. Pero allí, en medio de esa explosión de colores e imágenes, también están sus recuerdos. Porque en esos lugares, también había algo más del irreverente fotógrafo argentino. El hijo de un ingeniero y una maestra que creció en un pueblo de la provincia de Santa Fe. El mismo que estudió Ingeniería por pedido de su padre y abandonó la carrera el último año, después de un viaje por Bolivia y Perú, como fotógrafo aficionado, a fines de los setenta. «Empezamos el viaje en Santa Fe, con mi mamá y mis amigos de la escuela secundaria, porque ahí está el conservadurismo católico, ese sincretismo religioso afro-latinoamericano, con mi mamá prendiendo velas a los santos. Porque todo eso soy yo», cuenta López. Desde ahí hasta la playa Mar del Plata y las sierras del centro del país en la provincia de Córdoba, dos lugares de veraneo tradicionales que se convirtieron en un emblema de la identidad argentina. «Es el recuerdo de mis vacaciones de la infancia y Carlos Paz como una especie de Las Vegas de cartón pintado, con su reloj cucú, las aerosillas y el burrito». Once años atrás, en ese mismo lugar de Argentina, Marcos López reunió a quince amigos y un productor teatral. Compraron vino barato, soda y prepararon un asado para recrear La Última Cena. Aún no lo sabían, pero pocos días después se desataría la crisis política y económica del año 2001. Entonces, su fotografía Asado en Mendiolaza no tardó en convertirse en un ícono del arte pop argentino.

*** Este año, Marcos López y el director Pepe Tobal iniciaron otro viaje: al conurbano bonaerense, El Alto en Bolivia y la Triple Frontera. «Ese es el nuevo epicentro energético de América Latina. Ciudad del Este, en Paraguay, es como una especie de Times Square y Wall Street, donde podés comprar un arma, una Mac o un kilo de pollo. Pero Iquitos superó todas mis expectativas con su barroco psicodélico, erótico, selvático, su caos urbano, su cementerio, su libertad, el calor, la selva como exceso». Allí descubrió una relación diferente con el erotismo y la sensualidad. En el mercado de Belén encontró un negocio donde vendían pasteles y adornos para fiestas de cumpleaños. Allí mismo tenían muñecos de Popeye con el pene erecto al lado de Olivia, Mickey Mouse y Barbie. A su alrededor había mujeres, niños, vendedores. Y todo era normal. Marcos López, en cambio, habla de desborde. «Bueno, desborde para mí, que siempre fui un reprimido. Me impresionó tanto que no lo pude fotografiar. Pero eso también habla de quien soy: un niño de colegio de curas». *** «Sobrevivo entre recuerdos (…). Fantasmas de la revolución. Muertos. Almas en pena. Un burro. Una nadadora china que lloró porque salió cuarta. Andy Warhol. Un Pedro Infante que no canta porque no consigue la pila. Los muñecos son mi sostén», escribiría semanas después para Debut y despedida, una retrospectiva de su obra que se presentará durante diciembre en Buenos Aires. Pero esta mañana gris, con una llovizna ligera, hablará de otros fantasmas: los suyos. «¿Para qué sirve el progreso? El mundo está cada vez peor. De eso, en un punto, también me interesa hablar con mi trabajo». Ahora su voz es pausada. Como la de un sobreviviente.

-¿Qué otras cosas te interesan? - Trato de redefinir el color local y la textura del color, que finalmente van cambiando. En Iquitos, por ejemplo, había un indígena con la camiseta trucha (falsa) del Barcelona. Y ese celeste flúor es el nuevo color de América Latina. Ya no me interesa hacer fotografía de hallazgos o capturas espontáneas. Cada vez fotografío menos, porque soy más riguroso, y cuando lo hago interactúo con la gente y con el espacio. Hay un caos visual que intervengo y desordeno más, pero todo está controlado en realidad. Me gusta esa recreación teatral porque, ¿qué es lo real? Para el mundo aimara hay una relación con el tiempo y el espacio diferente, los chamanes selváticos se comunican con los muertos y el budismo tiene otros conceptos de realidad. Entonces, ¿qué es documentar la realidad? - ¿Cuál es el límite de esa recreación? - El respeto y el sentido común. Hay gente que creía que yo había puesto las sombrillas de las palmeras en el cementerio de Iquitos. Indudablemente, no voy hacer eso. Estaban ahí y es interesante porque muestra la creatividad popular, la libertad, el delirio y el desorden de América Latina, que tiene una belleza propia, de la mano de una violencia económica. Marcos López es un cazador paciente. Deja actuar al azar. Mira, acecha a su presa y luego vuelve. Así, durante cinco días, recorrió Iquitos en mototaxi, fue a discotecas flotantes, caminó esas calles ardientes durante las mañanas, visitó a los artistas populares, recorrió el mercado Belén y luego volvió para tomar fotos. De ese modo, construyó una serie que formó parte de la muestra Selva Virgen, curada por Christian Bendayán. El mismo proceso que también documentó Pepe Tobal. - ¿Cómo convences a tus personajes? - Como un vendedor callejero de medias: el tipo sabe vender y convence a la gente. O como los contadores de mentiras en los pueblos del nordeste brasileño, que se sientan y cuentan cosas y la gente les termina creyendo. Pero también hay transparencia. Y en algún punto me interesa que la cuestión económica esté en el medio, porque estamos construyendo algo entre los dos. - ¿Qué te genera ese intercambio? - Una simbiosis con el otro. Hay un momento en que somos absolutamente iguales, comulgamos nuestras almas y se produce una cosa curativa para mí. Otras veces, en cambio, trabaja con actores o extras de cine. «Depende del proyecto. Aparte, soy muy anárquico. Necesito hacer varias cosas a la vez, si no, me aburro». Ahora, por ejemplo, prepara su retrospectiva, hace una película, pinta y escribe. «Me invento realidades e intento construir fabulas. Me interesa el delirio latinoamericano, caricaturesco. Después, me invitan a festivales de fotografía, como uno que se hizo en Francia, y uno de los organizadores hablaba de diversidad cada diez palabras. Claro, un fotógrafo africano y yo éramos los diversos. Nos habían invitado por eso. Entonces trabajo el estereotipo latinoamericano, les digo ok, pero esta es mi cuenta bancaria para que me transfieras mis honorarios. Casi como un vendedor de artesanías».

URBANO


168

///cuéntame

///perú natural

169

amazonas

Perú

edio del natural en m o i r o t ora Un lab

Valle del Ut

cubam ba

huiquilla Hace más de mil cien años los chachapoya, grandes guerreros y estrategas, escogieron esta zona para construir Kuelap y gobernar esta entrada a la selva. Hoy es un lugar que lucha por ser uno de los pulmones del mundo Escribe: Jack Lo Lau //Foto: Bruno Monteferri

L

a primera vez que instalaron una cámara en medio del bosque querían coger infraganti al oso de anteojos. José La Torre nunca había visto uno en toda su vida. Él ha jugado y corrido en los montes verdes de Huiquilla desde que nació y tan solo ha encontrado huellas y restos de comida de los peludos mamíferos. Después de realizar ese estudio, se quedaría con las ganas nuevamente. Ni un solo oso asomódelante de la cámara, que estuvo prendida durante varias noches. Los pumas, venados y roedores ganaron el protagonismo en esa silvestre grabación. Tampoco se podía quejar, la naturaleza siempre le había regalado momentos inolvidables. «No podemos conservar un bosque solo para mirarlo. Si no hacemos algo para conservarlo, ¿de qué vivimos?», dice José La Torre, el hombre que quiere mostrarle al mundo que cada vez es más rentable vivir de forma natural.A unos kilómetros de Kuelap, en el departamento de Amazonas, más de mil hectáreas de bosque lo invitan a meterse entre los árboles, mojarse en sus aguas y disfrutar de uno de los últimos lugares de su tipo en el mundo. Esto, lo que hoy nos puede parecer normal, como beber agua, en unos años se podría convertir en un lujo tan particular, casi comparable a una visita a la Luna. En 2006 obtuvieron el reconocimiento del Estado como Área de Conservación Privada, pero esta aventura conservacionista empezó en 1908, cuando su abuelo se enamoró de su abuela y compró un gran lote pensando que sería el mejor lugar para cuidar a sus hijos. En la parte central construyó la casa principal. A medida que la familia fue creciendo, cada hijo levantó su casa hasta llegar a ser como una pequeña aldea. José La Torre creció rodeado de sus primos en este lujoso lugar que le daba todos los días verduras y frutas frescas a toda la familia. Tenían una chacra para autoconsumo. Maíz, frejol, habas y papa eran sus principales productos, además de la crianza de ganado que les

utcubamba

daba leche y queso. Esos eran tiempos en los quela tierra destinada para la agricultura o el pastoreo de ganado tenían mucho más valor que un simple bosque lleno de árboles y animales. El abuelo se murió y tuvieron que repartir el terreno. Todos los hijos escogieron rápidamente el pedazo de tierra que querían. El padre de José no tuvo chance y le dieron el lote más alejado, el que nadie quería porque estaba lleno de árboles y plantas. El espacio que nadie había tocado jamás. A pesar de que era el terreno más extenso, ahí supuestamente no se podría hacer nada. A eso le llamarían Huiquilla. Cuando José La Torre y sus ocho hermanos crecieron, sus padres decidieron por ellos. Irían a Lima a progresar. La idea de desarrollo en esas épocas no estaba teñida de verde, sino de gris cemento. No querían que sus hijos se convirtieran en agricultores o profesores, como ellos. Poco a poco, todos sus hermanos se fueron quedando en Lima. El amor por su tierra lo trajo de regreso. En 2004, José empezó a escuchar con mayor frecuencia la palabra «conserva». Un día, de pronto se empezaron a dar cuenta de que todo lo que los rodeaba estaba siendo depredado. Entendieron que cuidar el planeta era su única opción si querían que el legado de su abuelo se mantuviera en perfecto estado, de generación en generación. Él y toda su familia nacieron en Huiquilla y no dejarían sus campos abandonados. Los ocho hermanos La Torre invierten su tiempo en un proyecto de conservación de la biodiversidad que pretende ser ejemplo para las comunidades que hay alrededor. Desde pequeño, sus padres le enseñaron a preocuparse por el bosque. En la conservación no hay fronteras, dice José, quien tiene claro que todo lo que hace tiene una influencia y un impacto en el medio ambiente. Si un bosque es talado, los animales se trasladan más, la humedad varía, los vientos corren en otras direcciones, el suelo se erosiona y todo esto puede causar tragedias. Hace unos años, un cerro se deslizó y casi derrumba el

rosatel

(consecutivos)


170

puente que estaba debajo. No hubo muertos ni heridos, pero las consecuencias pudieron ser mayores. José La Torre es uno de los pioneros en conservación privada en esta parte de la región. En la actualidad es el Director Ejecutivo de la Red de Conservación en el departamento de Amazonas. Su labor es fortalecer y ordenar a este grupo de personas y comunidades que tienen ayuda de pocas instituciones para seguir conservando los bosques. Pretenden estar unidos para canalizar los fondos y así sostener sus proyectos. Nadie les da dinero. Pocos confían en ellos. No son sujetos a crédito. Les piden que pongan en valor sus tierras. Eso significa construir más y más. Mientras más virgen sea el terreno, menos vale para los bancos. Mil hectáreas de bosque bien conservado valen menos que un edificio de cuatro pisos. A esta Red de Conservación no le queda otra que estar unida. De otra forma, para muchos, no existirían.

El laboratorio al aire libre

1

1. En todo el predio te encuentras con quebradas de las cuales bajan aguas que refrescan el alma. 2. En el área se hacen investigaciones sobre murciélagos, osos, monos, entre otras especies de flora y fauna. 3. A un buen paso, se puede llegar en cuatro o cinco horas hasta la cima de este apabullante sitio arqueológico. 4. A pesar de que no estén totalmente construidos los senderos, tiene un área de campamento donde dicen que se duerme como en el cielo. 5. En medio del intenso verde de sus campos, flores y orquídeas de colores le regalan maravillosos momentos. Fotos: Dana Bonilla.

En esta Área de Conservación Privadase promueve el ecoturismo y la investigación. Tienen un circuito de caminatas que une otras áreas de la zona con Huiquilla y termina en el imponente Kuelap. Los árboles y las nubes se abren para apreciar este centro arqueológico construido por los chachapoyas. Caminar por estos senderos le da la misma satisfacción que llegar a pie a Machu Picchu. El espíritu explorador aflora y en todo el camino encontrará complejos arqueológicos, murales y frisos de piedras que aún siguen cubiertos por la vegetación. Esta parte del Perú, desde hace más de una década, fue definida como Zona de Reserva Arqueológica. En pocas palabras, supuestamente, actividades que impacten negativamente a los restos arqueológicos, están prohibidas. Sin embargo, existen algunos denuncios mineros en sus alrededores que esperan no tengan prosperidad. Para la tranquilidad de Huiquilla y de la humanidad. Los amaneceres son cada vez más coloridos. Y la naturaleza sabia le regalará todos los días espectáculos únicos. Cielos multicolores, monos jugando entre los árboles, aves alimentándose de barro con los primeros rayos de sol, son solo algunas cosas que ninguna tarjeta de crédito puede pagar, a pesar de que los bancos creen que este bosque no vale nada. La Torre espera la visita de distintas clases de foráneos. Están tratando de cautivar a todo tipo de investigadores, biólogos y estudiantes para que vayan a trabajar en la zona. Tiene un grupo de profesionales que le ayuda en esta labor, que más parece un juego. Según José La Torre, Huiquilla es posiblemente el ACP en donde más investigaciones se han realizado hasta el momento. Recibe constantemente la visita de biólogos que están estudiando orquídeas, monos nocturnos, el oso de anteojos, anfibios, murciélagos. Hay más de sesenta clases de orquídeas; ciento diecisiete especies de aves entre quetzales, pavas, tucanetas; el representativo árbol de la quina crece también en Huiquilla; y el extraño armadillo peludo se pasea entre las hojas. A su vez, se han encontrado cinco especies de murciélagos, todos fruteros, menos uno que es vampiro. La primera investigación fue con el oso de anteojos. En la actualidad hay entre cinco y seis osos que van recorriendo todo el predio en busca de comida y descanso. Si no fuera por Huiquilla, estos ya hubieran sido asesinados por el ser humano. Pamela Nina Falcón es una curiosa. En estos momentos está en medio de una investigación acerca del comportamiento de los murciélagos. Esta bióloga

tiende una red de neblina, fina y suave, en medio del bosque, para capturarlos durante unas horas. Es una trampa a la que nunca pueden escapar estos pequeños roedores voladores. Los coge con sus dos manos como si fueran un cuarto de pollo y se despierta muy temprano para ver cuántos cayeron ese día. Valora mucho el tiempo ahí. Huiquilla le permite trabajar con tranquilidad. El desarrollo de esta áreatambién vendrá de la mano con el turismo.Para José La Torre este combina perfectamente con la investigación. Ambos atraen más curiosos dispuestos a pasar un buen momento en medio de la naturaleza, sabiendo que sin ese verde, nuestra vida se hace cada vez más gris. Está dispuesto a dar su vida por el bosque y mantenerlo en buen estado. Quiere que todas las generaciones que vengan también puedan conocerlo y aprender en él, así como lo hizo toda su familia desde hace más de cien años.

171

Visítanos Existen dos formas de llegar. La primera es vía aérea Lima-Chiclayo, para luego continuar por carretera afirmada hacia Chachapoyas. Los buses salen a partir a las siete de la noche para llegar al día siguiente, aproximadamente a las cinco de la mañana. El tiempo de viaje de Chachapoyas a Huiquilla es de una hora y media, aproximadamente. La segunda, vía aérea LimaTarapoto. Luego tiene que tomar el camino a Moyobamba para ir a Nueva Cajamarca, continuar hacia Pedro Ruíz y finalizar en Chachapoyas. El tiempo de viaje es de aproximadamente ocho horas y si viaja de día, se ganará con unas vistas impresionantes. Si bien todo el año es hermoso, recomiendan visitarlo entre mayo y noviembre, ya que en el resto del año hay mucha lluvia. En Huiquilla cuentan con una casa en donde brindan servicio de alojamiento a investigadores que realizan estudios al interior del ACP. También dan servicio de alojamiento para aquellas personas que requieran realizar actividades de ecoturismo al interior e inmediaciones del ACP.

Ayúdanos a conservar José La Torre y todos sus hermanos están encantados de recibirlos en el ACP. La mejor forma de apoyarlos es ir a visitarlos y hacer conocida el área. Ellos están implementando cada vez más la casa de visita, pero necesitan camas y colchones para recibir a los investigadores o turistas. Con trescientos soles pueden adquirir una cama y un colchón. Cualquier ayuda, no dude en comunicarse con ellos. También están trabajando el mejoramiento de trochas y caminos en el ACP. Buscan mejorar la ruta para llegar a Kuelap, que se encuentra a unas tres horas de camino. Si está interesado en apoyarlos, lo necesitan.

rosatel

(consecutivos)


172

173

luciana Ochoa en

Cuentos de alcoba FotografĂ­a y film por CĂŠsar Guerrero Erazo

Blusa Zara


174

Top vintage / top print vintage, coulette AndrĂŠs Sarda en Intimoda y zapatos Steve Madden

175

Chaleco de piel vintage, body La Perla en Intimoda.


176

177

LO QUE NO HAS VISTO DE LUCIANA EN WWW.ASIASUR.COM

Arriba. Vestido BCBG en Malika. Derecha. Top Fendi en Malika con falda de flecos vintage.

Styling: Martín Orbegoso Muñoz y Arantxa Layseca // Producción: La Firma del Sur, Ximena Montes // Maquillaje y peinado: Alejandro Álvarez de Rivero para Natura // Asistente de producción: Katherine Portillo


178

///digas lo que digas

179

«Un actor se hace con la experiencia de vida» Grachi es la primera serie de Nickelodeon que utiliza efectos especiales. Es grabada en Miami, se emite en 45 países y cuenta con la participación de actores cubanos, colombianos, venezolanos y ecuatorianos. Jesús Neyra, ex futbolista y actor, es el primer peruano en participar en esta historia para niños. Dándose un respiro en Lima antes de viajar a Miami, hace un repaso de un partido aún en juego: su carrera actoral. Escribe: Javier Wong Q. // Foto: Macarena Tabja

En televisión, puedes grabar hasta cuarenta escenas en un solo día. No te da tiempo de ensayar. En el teatro, en cambio, haces trabajo de mesa.

El fútbol me dejó mucha desazón. No era jugar, era sobrevivir. Me alejé por eso. Estaba jugando por mi colegio, el San Agustín, y me cambié a Los Reyes Rojos. Me ayudaban dejándome salir a todos los entrenamientos. Juega el que está más amarrado arriba. Si no hubiera existido eso, seguiría jugando.

«¿Por qué hay un punto? ¿Por qué dice esto?» En un momento te frustras. Tienes tanta información y tu cuerpo pelea.

En el mundo ideal, haría teatro. Pero no te da para vivir como la televisión o el

En una serie infantil predomina el ridículo. Eso es lo que pega. Lo

He estado pensando en otra cosa y me he quedado mudo.

De niño, uno es mucho más fanático. No eres muy consciente de la diferencia que existe entre la televisión y la realidad. Ya tengo club de fans en Brasil, en Argentina. Me escriben. Es todo un fenómeno actuar para los niños.

cine. Tiene una mística especial, un público que está atento a todo lo que haces. Todas las noches vives la historia de nuevo. La adrenalina que se siente es única.

En televisión,

he repetido una toma doce veces.

Me gusta mucho utilizar imágenes para mis papeles. Termino de leer el texto de un solo porrazo, apunto las sensaciones y eso me lleva a símbolos. Es como mi punto de partida. Mi primera pieza.

hacemos seguido. No quedas mal, es una oportunidad de hacerlo el mayor número de veces que puedas. Es reconfortante.

El techo llega cuando sueñas poco. Cuando estás tranquilo con lo que has conseguido y no te molesta. Si siempre estudias y buscas crecer, no hay límite.


180


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Edición 121 by Grupoas - Issuu