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- INFORME DE FAO -
La deforestación se desacelera
Según la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2025 (FRA 2025) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la tasa de deforestación ha disminuido en todas las regiones del mundo durante la última década.
Publicado cada cinco años, el informe 2025 fue presentado el 21 de octubre durante la reunión plenaria de la Iniciativa Global de Observaciones Forestales (GFOI) en Bali, Indonesia.
Los datos más recientes muestran que los bosques cubren 4,14 mil millones de hectáreas a nivel global, representando alrededor de un tercio de la superficie terrestre del planeta al año 2025. Además de la reducción
de las tasas de deforestación en todas las regiones del mundo, el informe destaca otros avances positivos: más de la mitad de los bosques del mundo cuentan ahora con planes de manejo a largo plazo, y una quinta parte se encuentra dentro de áreas protegidas establecidas por ley.
Sin embargo, el informe advierte que los ecosistemas forestales continúan enfrentando grandes desafíos, ya que la tasa actual de deforestación –10,9 millones de hectáreas por año en 2015-2025– sigue siendo alta.
“Las FRAs son las evaluaciones globales más completas y transparentes de los recursos forestales y su estado, manejo y usos, cubriendo todos los elementos temáticos de la gestión forestal sostenible. Los datos que pro-
ducen cumplen múltiples propósitos: informar a la comunidad internacional sobre la situación y los cambios de los bosques, y respaldar decisiones, políticas e inversiones relacionadas con los bosques y los servicios ecosistémicos que brindan”, dijo QU Dongyu, Director General de la FAO.
América del Sur: avances y desafíos
En América del Sur, los bosques cubren 849 millones de hectáreas, lo que equivale a una quinta parte de la superficie forestal mundial. Más de la mitad de esta superficie –486 millones de hectáreas– se encuentra en Brasil, y la gran mayoría (98%) corresponde a bosques de regeneración natural.
El informe destaca que la tasa de deforestación en la región sudamericana ha disminuido de forma sostenida en los últimos períodos analizados (aunque sigue siendo la mayor a nivel global). Entre 2015 y 2025, la pérdida anual promedio se estimó en 4,22 millones de hectáreas, una reducción significativa respecto de los 5,53 millones (2000-2015) y los 8,24 millones (1990-2000).
La superficie de bosques plantados aumentó levemente, pasando de 17,2 millones de hectáreas en 2015 a 17,3 millones en 2025, con una tasa anual de expansión de 0,1%, lo que representa alrededor del 2% del área forestal total de la región alrededor de 15.600 ha/año para el período 2015-2025.
A nivel de conservación, el 17% de los bosques sudamericanos se encuentra dentro de áreas protegidas legalmente establecidas, con una extensión de 148 millones de hectáreas, un aumento de 1,8 millones desde 2020. Además, cerca del 19% de los bosques –148 millones de hectáreas– están bajo planes de manejo forestal, sin embargo, este es un menor porcentaje que el resto de las regiones del mundo.
En cuanto a la propiedad, una
pequeña mayoría de los bosques (58%) pertenece al sector público, mientras que el 34% es de propiedad privada. El resto corresponde a otras formas de tenencia o casos en los que no se dispone de información.
Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales
La Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales es el principal sistema de referencia de la FAO sobre el estado de los bosques del planeta.
Se actualiza cada cinco años y recopila información de 236 países y territorios, en estrecha colaboración con redes nacionales de corresponsales forestales.
Los resultados de la FRA apoyan la toma de decisiones y las políticas nacionales e internacionales en materia de gestión sostenible de los bosques y mitigación del cambio climático.
Taller sobre manejo integral del fuego
El director general forestal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Ing. Agr. Gastón Martínez, participó en el Taller Internacional “Incorporación del Manejo Integral
del Fuego en Políticas Públicas, Planes Nacionales y Estrategias Sectoriales”, realizado los días 28 y 29 de octubre de 2025 en la sede regional de la FAO en Santiago de Chile.
El encuentro, organizado por la FAO, en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Proyecto CoRAmazonia implementado por la Agencia Alemana de Cooperación al Desarrollo (GIZ), reunió a representantes de diversos países de América Latina vinculados a los sectores forestal, ambiental y de gestión del riesgo.
El taller tuvo como objetivo intercambiar experiencias y fortalecer capacidades regionales para la incorporación del Manejo Integral del Fuego (MIF) en políticas públicas y estrategias sectoriales, promoviendo un enfoque sostenible y coordinado frente a los incendios forestales y su impacto en los ecosistemas.
La participación de la Dirección General Forestal (DGF) del MGAP reafirma el compromiso del Uruguay con el desarrollo de políticas forestales sostenibles y con la cooperación internacional en la gestión del fuego y la conservación de los recursos naturales, se destacó a la Revista de la Asociación Rural del Uruguay (ARU).
- AGRO EN PUNTA - FACTOR CLAVE -
El Agro como impulsor del crecimiento económico regional
El Ministerio de Relaciones Exteriores fue nuevamente la sede para el lanzamiento de Agro en Punta Expo & Business, cuya tercera edición se desarrollará del 4 al 6 de febrero de 2026, en el Convention & Exhibition Center de Punta del Este.
La presentación contó con la participación de destacadas autoridades de gobierno, encabezadas por el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez; el subsecre-
tario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Matías Carámbula; y la subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi.
Integraron la mesa de expositores, además de Carámbula y Csukasi, la directora ejecutiva de Uruguay XXI, Mariana Ferreira; el representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luiz Ros; y el director de Agro en Punta, Marcelo Bascialla.
“Poniendo en valor el papel que tiene el agro”
Bascialla presentó el lema de esta edición, que es “Factor Clave: el agro como impulsor del crecimiento económico regional”.
“Ya estamos trabajando con este hilo conductor para que nos acompañe en esta edición, poniendo en valor el papel que tiene el agro como motor de desarrollo para el país y la región”, dijo.
Remarcó que “en esa línea se trabajará en los foros internacionales, las conferencias y en los espacios de vinculación que ofrece el evento”.
Bascialla enfatizó que el objetivo de esta edición será demostrar cómo el agro puede ayudar al país a crecer y construir un futuro mejor para todos.
“Un espacio de negocios, de acuerdos, de comercio”
Carámbula destacó la sinergia entre el sector público y el privado que caracteriza a Agro en Punta.
“Es una plataforma del sector privado que confluye con los intereses del Estado y de la política pública agropecuaria. Es un espacio de negocios, de acuerdos, de comercio”, afirmó.
Subrayó que en el evento “conviven procesos científicos, tecnológicos y productivos” y que “Agro en Punta es símbolo de avances y conocimiento”.
Carámbula sostuvo que se trata de “una plataforma que marca la agenda no solo del sistema político, sino también de las organizaciones, las empresas y los negocios”.
El jerarca remarcó la importancia de construir un nuevo relato sobre el agro, que refleje el valor agregado y la innovación presentes en cada producto: “Hay conocimiento en una semilla, en un kilo de carne, y eso también es Agro en Punta”.
Además, vinculó el lema del evento con la visión estratégica del MGAP: “El documento programático que guía estos cinco años de gestión se centra en el agro como motor y engranaje del desarrollo sostenible del país. Algo muy cercano a ese ‘factor clave’ que ustedes plantean”.
“Uruguay exporta tecnología, innovación y valor agregado”
Csukasi, remarcó el papel del agro como vector de innovación y diferenciación internacional: “Uruguay no exporta commodities, exporta tecnología, innovación y valor agregado en cada una de las cosas que hace”, aseguró.
Destacó que Agro en Punta es una vidriera fundamental para mostrar al mundo –y recordarnos a nosotros mismos– “que lo que exporta Uruguay es de vanguardia, es base de innovaciones que en muchos casos son tomadas como ejemplo en el resto del mundo”.
“Eventos como este nos permiten reforzar los argumentos de por qué nuestra carne, nuestros vinos, nuestros lácteos y nuestros productos agroindustriales son los mejores”, añadió, asegurando que la Cancillería acompañará el proceso para que “esa vitrina contribuya a mejorar la inserción internacional del país y la llegada de más productos uruguayos a más mercados”.
“Plataforma para mostrar la calidad y la sostenibilidad de nuestro sector agroindustrial”
Al abrir la actividad, Natalia Martínez, integrante de la Dirección de Inteligencia Comercial e Inversiones del ministerio anfitrión, subrayó que la Cancillería se “enorgullece una vez más de formar parte de Agro en Punta” y recordó que la misión de ese ministerio es promover el comercio internacional y atraer inversiones extranjeras, pilares esenciales para el crecimiento de Uruguay.
“Eventos como este constituyen una plataforma invaluable para mostrar al mundo la calidad y la sostenibilidad de nuestro sector agroindustrial”, afirmó.
Fortaleciendo la proyección internacional, esta edición incorpora una alianza estratégica con
El Faro Advising, se destacó desde la organización en su informe a la Revista de la Asociación Rural del Uruguay (ARU).
Esta alianza ofrecerá asesoramiento a representantes y empresas internacionales, orientándolos en la identificación de oportunidades de negocio e inversión, y en la adaptación de estrategias junto a las empresas participantes de Agro en Punta.
“Crecimiento económico, inclusión social y sostenibilidad”
Ros afirmó que el desarrollo del agro “es central, porque combina crecimiento económico, inclusión social y sostenibilidad”.
Felicitó al gobierno por la crea-
ción de la Comisión de Apoyo al Riego, destacando la importancia de mejorar la coordinación entre los distintos actores del sector.
Además, resaltó la necesidad de avanzar en la transformación digital del agro, trabajando junto a la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) al Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) para acelerar la adopción tecnológica frente a los nuevos desafíos que impone la inteligencia artificial.
Ros valoró también el rol de la investigación, reconociendo la labor del INIA y sus investigadores recientemente distinguidos. Finalmente, remarcó que el sector privado es clave en el desarrollo, y señaló que el BID, a tra-
vés de su brazo de inversión (BID Invest), continuará apoyando a las empresas agroindustriales para promover inversiones estratégicas en el país.
“Posiciona la marca Uruguay en el mundo”
Ferreira, por su parte, destacó que Agro en Punta conjuga los tres objetivos estratégicos de la agencia: “Promover exportaciones, atraer inversión extranjera y fortalecer la imagen país”.
Recordó que el 80% de las exportaciones de bienes de Uruguay son agroindustriales y que el agro es un sector que “incorpora servicios de exportación y alto contenido innovador”.
“Este evento nos permite atraer
empresas extranjeras, mostrar los beneficios de invertir en Uruguay y trabajar con compañías que ya están instaladas”, explicó.
Ferreira añadió que Agro en Punta también posiciona la marca Uruguay en el mundo, al convocar prensa, visitantes internacionales y multiplicadores que ayudan a proyectar la imagen del país como una nación innovadora y de vanguardia.
“Dentro del agro, el sector cárnico, pilar fundamental”
En cuanto a la actividad ganadera, en el marco del evento, se celebrará nuevamente la tradicional Gala Angus, junto con los remates de Pantalla Uruguay y Plaza Rural.
El presidente de la Sociedad de Criadores de Angus, Juan Pablo Pérez Frontini, destacó que “en febrero el agro será protagonista en Punta del Este, y dentro del agro, el sector cárnico, pilar fundamental de la economía nacional, representando casi el 14% del PBI”.
“Apuntamos a la calidad y a los mercados más exigentes del mundo, y la genética es un insumo clave. Por eso, por segundo año consecutivo, estaremos presentes con nuestra Gala An-
gus, un remate emblemático que llega a su edición número 21”, señaló.
Consolidado como un ecosistema de agronegocios e inversiones, Agro en Punta Expo & Business desplegará nuevamente su potencial ante el mundo. La edición 2026 incluirá nuevamente Agroinnova, un espacio dedicado a promover proyectos innovadores con convocatoria regional, que conecta startups, grandes empresas y organismos en torno al futuro del agro.
En colaboración con INIA y BID Lab, se fortalecerá el ecosistema de innovación y conocimiento, generando sinergias que potencien la transformación del sector agroindustrial.
También regresarán los foros internacionales, donde expertos y líderes globales analizarán los grandes desafíos del agro mundial: geopolítica, políticas públicas, innovación, producción, consumo y mercados.
A ello se sumarán más de 60 conferencias en tres salas simultáneas, promoviendo el intercambio de ideas y experiencias.
Nuevamente, habrá un sunset de degustaciones de carnes y vinos, una experiencia que celebra la excelencia de la producción nacional y la identidad del Uru-
guay como referente en calidad.
Potenciando la integración regional, esta edición contará con la participación activa de delegaciones de Brasil –con especial protagonismo de Río Grande do Sul–, así como de Paraguay y Argentina, y –junto al apoyo del Ministerio de Ganadería y la Unidad de Asuntos Internacionales– también representantes de Medio Oriente, Asia y Europa, fortaleciendo los lazos y las oportunidades de intercambio entre países.
En esta edición Agro en Punta se incorporará un nuevo formato para las rondas de negocios, más ágil e intuitivo que facilitará los encuentros uno a uno, creando oportunidades de negocio, alianzas y expansión.
A lo largo de sus ediciones, Agro en Punta Expo & Business se ha consolidado como un punto de encuentro estratégico del agro regional, donde confluyen negocios, innovación y sostenibilidad.
En 2026, bajo el lema “Factor Clave”, el evento reafirmará que el agro no solo es el motor del crecimiento económico del país, sino también una plataforma de proyección internacional del Uruguay que avanza, innova y se integra al mundo, se destacó desde la organización.
- BIOPARQUE M’BOPICUÁ -
25 años de un aula viva
En el año de su 25º aniversario, el Bioparque M’Bopicuá de Montes del Plata celebró un evento especial que incluyó el lanzamiento de una hoja filatélica emitida por el Correo Uruguayo, con cuatro sellos en homenaje a sus 25 años y la inauguración de una colmena viva en su Centro de Visitantes.
La actividad, se informó a la Revista de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), contó con la presencia del Intendente de Río Negro, el presidente del Correo Uruguayo, la inspectora departamental, integrantes de la sociedad civil y de la comisión apícola.
Tucán, lobito, coatí y guacamayo
La hoja filatélica del Correo Uruguayo celebra los 25 años del
Bioparque y consta de cuatro sellos que representan al tucán grande, al lobito de río, al coatí y al guacamayo de Spix.
Este último tiene un significado especial, ya que está dedicado a Juan Villalba, coordinador del Bioparque desde su fundación, cuyo trabajo en la conservación de esta especie ha sido reconocido internacionalmente; aunque el guacamayo azul no habita en Uruguay ni forma parte del Bioparque, es un símbolo mundial de la conservación, inmortalizado en la película Río, de Disney.
Colmena viva en el Centro de Visitantes
La colmena viva, instalada en el Centro de Visitantes –inaugura-
do en 2023 por el entonces presidente Luis Lacalle Pou–, permitirá a niños y adultos aprender sobre la importancia de las abejas para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
La muestra busca promover la educación ambiental y la valoración de las abejas como especie clave, y fue realizada en conjunto con la Comisión Honoraria Apícola.
Las abejas tienen un valor especial para Montes del Plata: el 40% de sus predios no se plantan y se destinan a la conservación, al hábitat de especies de flora y fauna, y a otras producciones sostenibles.
Uno de los principales objetivos del Bioparque es la cría de especies de fauna silvestre, especialmente aquellas autóctonas que se encuentran en peligro de extinción.
Estos animales son posteriormente reintroducidos en las áreas naturales de Montes del Plata, donde se realiza un monitoreo de su evolución.
La fauna reproducida en el Bioparque y luego liberada en ambientes naturales contribuye al enriquecimiento de estos ecosistemas, brindando servicios ecosistémicos y completando así un círculo virtuoso de conservación de la biodiversidad dentro de una gestión forestal sostenible: producción y conservación pueden ir de la mano.
El Bioparque ha alcanzado con éxito la cría en cautiverio de diferentes especies, logro reconocido a nivel nacional e internacional. Se destaca especialmente la reproducción de especies en peligro crítico, como el gato de pajonal. Además, es la única institución en Uruguay que ha logrado reproducir tamanduás, con más de 10 ejemplares nacidos. También se han criado otras especies relevantes como el yacaré, el lobito de río y el gato margay, este último reconocido mundialmente por la prestigiosa publicación National Geographic.
Durante la jornada, los niños de la Escuela Nº 28 de Puntas de Santa Fe interpretaron la “canción a la escuela rural”, con traducción simultánea en lenguaje de señas, generando un momento emotivo que resaltó la importancia de la educación y la inclusión en la celebración de este aniversario.
El legado del Bioparque y el reconocimiento a su valor educativo y ambiental
“Nosotros definimos que el propósito de Montes del Plata es forjar un legado positivo para las próximas generaciones. Y cuando vemos a estos niños, o a los 50.000 estudiantes que han pasado por aquí, entendemos que ese legado ya empezó a construirse”, comentó Diego Wollheim, gerente general de Montes del Plata.
“Recorrer hoy con el intendente las áreas productivas
INTERÉS GENERAL
y luego venir al Bioparque demuestra que en Uruguay es posible combinar conservación y producción. Esa es la ecuación que debemos seguir construyendo”, añadió.
Wollheim también se refirió al reconocimiento que genera el Bioparque en todo el país: “Es muy emocionante encontrarse en diferentes lugares con personas que te dicen: ‘Conozco Montes del Plata, conozco el Bioparque’. Y que su animal preferido sea uno de la fauna autóctona del Uruguay. Eso quiere decir que estamos haciendo bien las cosas”.
Wollheim cerró su discurso agradeciendo al Correo Uruguayo por la emisión del sello conmemorativo.
Por su parte, el intendente de Río Negro, Guillermo Levratto, sostuvo que el Bioparque M’Bopicuá es “un espacio de vida”.
“Con la inauguración de esta colmena viva, abrimos otro gran espacio de vida. Sembrar futuro también es esto: cuidar la naturaleza, apoyar la apicultura y valorar los saberes que tiene nuestro departamento”, añadió.
Además, el jerarca sostuvo: “Durante cinco años la Intendencia supo desarrollar con Montes del Plata mecanismos de cooperación. Quiero irme de acá convencido de que podemos renovarlos, de que lo público y lo privado, junto a las bondades naturales de nuestro territorio, pueden seguir creciendo en conjunto”.
El presidente del Correo Uruguayo, Gabriel Bonfrisco, dijo que este lanzamiento no solo se
presenta a nivel nacional, sino también a nivel internacional: “Al mismo tiempo que se emite en Uruguay, el sello conmemorativo será comunicado en todo el mundo, lo que representa un reconocimiento global al Bioparque M’Bopicuá”.
Bonfrisco también expresó que “desde el Correo Uruguayo entendemos la importancia de for-
talecer la cooperación entre lo público y lo privado. Esa mirada compartida es la que permite impulsar proyectos sostenibles como este”.
Destacó además la participación de la comunidad en la celebración: “Es una alegría enorme ver hoy a niños y niñas participando de esta celebración. Son ellos quienes van a continuar valorando y cuidando lo que este Bioparque representa”, y remarcó el compromiso de la institución con la difusión del espacio: “Queremos seguir promoviendo el Bioparque a través de nuestra red, para que no sea conocido solo en la región, sino en todo el país. Es un lugar precioso y un orgullo para el Uruguay”.
Bioparque: Un aula viva
Por su parte, Juan Villalba recordó los inicios del proyecto y su propósito original: “Cuando diseñé este Bioparque y asumí su conducción, nuestro objetivo fue claro: criar y reintroducir especies autóctonas en las áreas protegidas de la empresa. Así, en 2003 realizamos la primera reintroducción de coatíes, y con los años siguieron otras, como yacarés y pecaríes, después de 100 años extinguidos en Uruguay”.
“Cada nacimiento, cada libe-
ración fue una pequeña victoria de la naturaleza. Pero este Bioparque también ha sido un aula viva: más de 50.000 niños nos han visitado, y hoy algunos de aquellos niños regresan como maestros trayendo a sus propios alumnos. Es difícil imaginar un legado más hermoso”, expresó.
Por otra parte, Villalba agradeció el reconocimiento del Correo Uruguayo: “Nos honra profundamente con la emisión de una hoja filatélica conmemorativa de estos 25 años del Bioparque, y el inmenso honor de que uno de esos sellos lleve mi imagen junto a dos guacamayos de Spix rescatados de la extinción. No lo siento como un reconocimiento personal, sino como un homenaje a todos quienes trabajan por esta causa”.
Y agregó: “Cada persona que desde su lugar ha hecho posible que la naturaleza siga existiendo ha contribuido a que este Bioparque se convierta en un símbolo de conservación, educación y esperanza”.
Más de 190.000 hectáreas de plantaciones forestales propias y en acuerdos con productores
Montes del Plata es una empre-
sa forestal-industrial fundada en Uruguay en el año 2009 a partir de la unión en Uruguay de dos compañías líderes de la industria forestal: Stora Enso (sueco-finlandesa) y Arauco (chilena), dedicada a la producción de pulpa de celulosa de Eucalyptus.
Su celulosa se produce en un complejo industrial de última tecnología próximo a Conchillas, en el departamento de Colonia, que genera a su vez energía eléctrica renovable.
Tiene más de 190.000 hectáreas de plantaciones forestales propias y en acuerdos con productores locales distribuidas en 16 departamentos del país, las cuales se integran con montes nativos y otras áreas naturales que se conservan.
Desde la producción de plantines en un vivero propio hasta la exportación de celulosa, Montes del Plata involucra en toda su cadena productiva a unas 6.500 personas.
La empresa mantiene diálogo permanente con las comunidades cercanas a sus operaciones, apoyando el desarrollo local, concluyó el material trasladado a la Revista de la ARU.
- Entrevista al Ing. Agr. ANDRÉS VERNENGO - Director de ProArbol Uruguay -
Gestión moderna del arbolado urbano y el desafío del picudo rojo en Uruguay
Andrés, empecemos por tu formación. ¿Cómo se origina tu vínculo con la arboricultura y la sanidad del arbolado?
Mi formación comenzó en Estados Unidos, donde estudié Agronomía en la Universidad de Maryland, una institución con fuerte enfoque en ciencias ambientales, manejo del paisaje y forestación urbana. Durante mis años allí tuve la oportunidad de colaborar en proyectos de investigación en el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos), trabajando en temas de entomología aplicada y manejo integrado de plagas.
Ese fue el punto de partida de mi relación con el arbolado urbano desde una perspectiva científica. Luego ingresé de lleno al mundo de la silvicultura urbana, un campo extremadamente desarrollado en Estados Unidos. Mi rol más destacado fue como gestor del plan fitosanitario de la ciudad de Washington D.C. hasta el año 2010. Allí coordinaba programas de monitoreo, control de plagas y evaluación del riesgo en miles de árboles urbanos.
Esa experiencia internacional fue fundamental para entender que el arbolado urbano es una pieza de infraestructura vital
que exige formación, tecnología y rigor técnico.
¿Qué te motivó a traer ese conocimiento a Uruguay?
Regresé al país con la convicción de que Uruguay tenía la capacidad y la necesidad de profesionalizar el manejo del arbolado urbano. En 2012 fundé ProArbol Uruguay con un objetivo claro: introducir en Latinoamérica las herramientas, tecnologías y protocolos de trabajo que ya eran estándar en ciudades como Washington, Nueva York o Chicago.
Desde el primer día buscamos
elevar la conversación técnica: inventarios digitalizados, análisis de riesgo basados en datos, protocolos fitosanitarios modernos y capacitación profesional. Quisimos transformar la forma de gestionar los bosques urbanos en nuestras ciudades.
¿Cómo se posiciona ProArbol hoy después de 13 años de trabajo?
ProArbol es hoy una empresa consolidada en Uruguay y la región, enfocada en ciencia, tecnología y gestión profesional del arbolado. Somos consultores para ciudades como Medellín, Cali, Bogotá y Belo Horizonte, asesorando en sistemas de ges-
tión del arbolado, análisis avanzado de riesgo, programas de endoterapia y planes fitosanitarios urbanos.
Desde su creación, ProArbol nació con un fuerte componente de innovación, y ese espíritu sigue siendo lo que nos distingue hasta el día de hoy. Estamos en una evolución constante en todas las áreas en las que trabajamos, incorporando metodologías, herramientas y criterios basados en la mejor evidencia científica disponible. En el ámbito de la endoterapia, por ejemplo, hemos avanzado hacia tecnologías de mayor rendimiento como Fertinyect, y hemos impulsado la innovación en la formulación y compatibilidad de productos químicos para lograr tratamientos más eficaces y seguros.
También hemos introducido a Uruguay y la región tecnologías avanzadas como TreeRadar, que permite evaluar raíces y cavidades internas sin dañar los árboles. Y hoy esa tecnología ya está dando un nuevo salto: estamos comenzando a aplicarla al sector forestal, actualmente en un trabajo conjunto con INIA, donde evaluamos aspectos morfológicos y calidad del sistema radicular en especies específicas de Eucalyptus. Esto abre un camino completamente nuevo
en diagnóstico forestal no invasivo, con aplicaciones potenciales en manejo, investigación y productividad.
Pasemos al tema central: el picudo rojo. ¿Cuál es la situación en Uruguay y por qué es una plaga tan compleja?
Cuando la plaga llegó a Uruguay, en ProArbol ya teníamos más de diez años de experiencia práctica en endoterapia, trabajando con diferentes especies y sistemas de gestión fitosanitaria. Sin embargo, enfrentar al picudo rojo nos planteó varios desafíos completamente nuevos. Es una plaga extremadamente agresiva, con capacidad de multiplicación rápida y varios ciclos por año, lo que obliga a una respuesta inmediata, precisa y sostenida en el tiempo.
El primer desafío fue la propia biología de las palmeras, especialmente Phoenix canariensis, que poseen un volumen vascular muy grande. Esto implica que el volumen de producto necesario para lograr concentraciones efectivas es muy superior al que se requiere en árboles convencionales. La endoterapia en palmeras no puede ejecutarse con sistemas de bajo caudal o sistemas por gravedad: se necesitan inyecciones de alto vo-
lumen, superiores a 150 ml por punto, para alcanzar los tejidos internos donde se desarrollan las larvas.
El segundo desafío fue encontrar productos químicos locales compatibles con la endoterapia, que además ofrecieran residualidad prolongada y, al mismo tiempo, opciones de acción rápida para cortar una infestación activa. En Uruguay, al momento de la llegada del picudo, no existían formulaciones aptas para cumplir esos criterios.
Para resolver estos problemas clave nos asociamos con Fertinyect, la empresa con mayor trayectoria en Europa en el combate profesional del picudo rojo. Fertinyect desarrolló un sistema de endoterapia capaz de aplicar altos volúmenes de manera rápida y segura, y además creó un producto compatibilizante que permite inyectar moléculas avanzadas como el Benzoato de Emamectina, considerado el gold standard mundial para el control del picudo.
Esta alianza representó un cambio abismal en la calidad del servicio que podemos brindar. Nos permitió superar las limitantes tecnológicas del mercado local y adoptar los mismos protocolos que han dado resultados comprobados durante déca-
das en España, Italia y Medio Oriente. Los resultados obtenidos en Uruguay han sido altamente satisfactorios, con niveles de control y recuperación que antes eran simplemente inalcanzables.
ProArbol fue la primera empresa aprobada a nivel estatal para tratar esta plaga. ¿Cómo se logró eso?
Fuimos la primera empresa oficialmente contratada y aprobada por el Estado para implementar tratamientos contra el picudo rojo en Uruguay. Este reconocimiento se basa en nuestro recorrido técnico, en nuestra experiencia previa en endoterapia y en la adopción de estándares utilizados en Europa y Estados Unidos desde hace más de una década.
En 2023, ProArbol fue contratada para realizar tratamientos de endoterapia en las palmeras de Bulevar Artigas, aplicando sistemas de alto volumen y alta eficacia, específicamente diseñados para palmeras y validados internacionalmente en países con larga experiencia en picudo rojo como España, Italia y Emiratos Árabes Unidos. Nuestro trabajo en esa avenida marcó un hito, porque por primera vez se aplicaron en Uruguay protocolos modernos acordes a la evidencia y a la experiencia internacional.
Posteriormente a nuestra intervención, en 2024, se adoptó un sistema de endoterapia por cánulas, una tecnología que en Europa ya se considera obsoleta o en desuso para palmeras debido a sus limitaciones para distribuir el producto de manera adecuada dentro del estípite
y a su eficacia reducida frente a plagas tan agresivas como el picudo rojo. Esa elección, tomada sin un sustento técnico sólido ni respaldo en la experiencia internacional, ha contribuido en gran medida a la situación en la que se encuentra hoy Bulevar Artigas, con palmeras emblemáticas severamente afectadas o ya perdidas. Es una pena, porque existía —y existe— la posibilidad de hacer las cosas de otra manera, apoyándose en tecnologías modernas que han demostrado ser eficaces a gran escala.
¿Cuál es el mayor riesgo que enfrenta el país respecto al picudo rojo?
El mayor riesgo que enfrenta Uruguay hoy no es solamente técnico ni operativo: es ecológico. Estamos ante la posibilidad real de perder miles de palmeras nativas, un componente fundamental de un ecosistema que es único en el mundo. Uruguay alberga uno de los palmares naturales más extensos del planeta, un patrimonio biológico y paisajístico que no tiene equivalente en otras regiones.
La llegada del picudo rojo amenaza directamente ese sistema. La experiencia internacional demuestra que, cuando la plaga no se controla con criterios científicos y acciones sostenidas, puede provocar la extinción local de palmares completos. Esto no solo implicaría la desaparición de la palmera como especie estructural en muchos paisajes uruguayos, sino también un impacto profundo sobre fauna, flora asociada, suelos, dinámica hídrica y actividades productivas vinculadas.
Si a eso le sumamos la presión sobre las Phoenix canariensis,
que forman parte del patrimonio cultural y urbano del país, el cuadro se vuelve aún más crítico. La pérdida simultánea de palmeras nativas y de palmeras patrimoniales sería un golpe ecológico, cultural y paisajístico sin precedentes.
Por eso insistimos en que el combate al picudo rojo debe ser tratado como una política pública prioritaria, con acciones coordinadas, tecnología adecuada y un enfoque basado en evidencia. No estamos frente a una simple plaga urbana: estamos frente a la posible pérdida de un ecosistema entero si no actuamos a tiempo.
¿Qué recomienda
ProArbol a los municipios y administradores de espacios verdes?
Lo primero —y quizás lo más importante— es realizar una muy buena selección de la empresa a contratar. Me sigue sorprendiendo cómo empresas que nunca han realizado endoterapia terminan a cargo del tratamiento de cientos de palmeras patrimoniales, muchas veces con resultados nefastos y pérdidas irreversibles. El combate del picudo rojo no admite improvisaciones: es un tema extremadamente serio que requiere expertise profundo, conocimiento real de la técnica y acceso a tecnologías de endoterapia y productos químicos específicamente diseñados para esta plaga.
La endoterapia mal aplicada no solo falla: agrava la situación, acelera el deterioro de la palmera y puede facilitar la expansión del insecto. Por eso es fundamental elegir empresas con trayectoria comprobada, equipos
adecuados y sistemas de trabajo basados en evidencia científica.
En segundo lugar, los municipios deben elaborar un inventario completo de sus palmeras y mantener un registro técnico que permita asegurar la trazabilidad de los tratamientos, fechas de intervención, productos utilizados y evolución de cada ejemplar. Esta información no solo es esencial para la buena gestión, sino que también permite aplicar una herramienta clave en el manejo profesional de plagas: la rotación de principios activos.
En ProArbol utilizamos estos registros para diseñar un esquema de rotación química planificada, con el fin de minimizar la posibilidad de generar resistencia por parte del insecto, algo que ya se ha documentado en otros países frente a tratamientos repetidos con un mismo ingrediente activo.
Sin estos dos pilares —selección técnica adecuada e información estructurada con trazabilidad—, es muy difícil lograr un control real y sostenible de la plaga a largo plazo.
¿Cómo imagina el futuro del manejo de plagas del arbolado en Uruguay?
En realidad, el futuro ya comenzó. Hace más de una década que en ProArbol utilizamos la endoterapia para controlar plagas menores como la chicharrita de la espuma, pulgones, psílidos, defoliadoras de palmeras y otros insectos que afectan el arbolado urbano. Esa experiencia acumulada en miles de tratamientos nos permitió desarrollar un conocimiento profundo sobre la técnica mucho antes de la llegada del picudo rojo al país.
Hoy contamos con la última tecnología en sistemas de endoterapia y con químicos realmente efectivos, específicamente formulados y compatibilizados para lograr una distribución óptima dentro de la planta. Esto nos permite alcanzar niveles de efectividad muy altos, comparables a los que se reportan en regiones del mundo con décadas de experiencia enfrentando esta plaga.
El futuro del manejo fitosanitario en Uruguay pasa por seguir profesionalizando estas prácticas, aplicarlas con rigor técnico y aprovechar al máximo las herramientas modernas que hoy ya están disponibles en el país. Si continuamos por este camino —con evidencia, tecnología y buena práctica profesional— Uruguay puede no solo controlar el picudo rojo, sino posicionarse como un referente regional en gestión avanzada del arbolado.
- DESAYUNO FORESTAL 2025 -
El impacto de hoy y el potencial del mañana
El sector forestal volvió a encontrarse este 18 de noviembre en otra edición del clásico Desayuno Forestal, organizado por la Sociedad de Productores Forestales (SPF) en el Radisson Victoria Plaza, donde empresarios, productores, autoridades, académicos, técnicos y periodistas colmaron la sala desde las ocho y media de la mañana para repasar lo hecho, ponerle números al presente y discutir hasta dónde puede llegar la cadena forestal, hacia 2030 y más allá.
Bajo la consigna “El impacto de hoy, el potencial del mañana”, la jornada combinó miradas técnicas, territoriales, económicas y políticas.
Y la foto que dejó sobre la mesa fue la de un sector maduro, consolidado como política de Estado, con un peso creciente en la economía, fuerte arraigo en el interior y espacio para seguir
expandiéndose si el país decide dar ese paso.
Un árbol maduro que busca espacio para seguir creciendo
La presidenta de la SPF, Lucía Basso, fue la encargada de dar la bienvenida y marcar el tono del encuentro. Recordó que la historia de la forestación moderna en Uruguay comenzó hace casi 40 años, con la Ley Forestal 15.939 de 1987, una norma que se ha mantenido vigente a lo largo de nueve gobiernos de distinto signo político.
“Ese árbol está maduro”, sintetizó, al repasar algunos datos: más de 40.000 puestos de trabajo, liderazgo en las exportaciones de bienes del país, 90% de las plantaciones certificadas bajo estándares internacionales y territorios antes relegados convertidos en polos de desarrollo, conocimiento y empleo.
Basso dedicó buena parte de su intervención a despejar mitos. Subrayó que no es cierto que la forestación haya “desplazado” masivamente a otras actividades y que los números desmienten la idea de un sector que aporta poco al país, pero advirtió que no alcanza con defender lo logrado: el desafío ahora es la “regeneración”, no solo en términos de plantar más árboles, sino de plantar nuevas ideas, nuevos productos y nuevas formas de aportar al desarrollo sostenible.
La madera, enumeró, ya no es solo sinónimo de tablas o de papel. Hoy es también energía, biocombustibles a partir de lignina, fibras textiles producidas desde celulosa, envases compostables que sustituyen plásticos, bioinsumos para la química verde y un componente relevante de la matriz eléctrica.
Todo eso, subrayó, se construyó sobre una alianza públicoprivada que incluye al Estado, las empresas, la academia y las comunidades.
El aporte social, bajo la lupa
Ese componente territorial y social fue el eje del segundo bloque. El Centro Tecnológico Forestal Maderero (CTFM) encomendó a Equipos Consultores el estudio “Evaluación del impacto socioeconómico de la Cadena Forestal Maderera”, desarrollado durante 2024.
La directora de Desarrollo Social, María Julia Acosta, y el coordinador del área, Gastón Díaz, presentaron los principales resultados.
El trabajo combinó varias herra-
mientas: análisis de información estadística, encuestas a empresas, encuestas a hogares en departamentos con alta y baja incidencia de la cadena, entrevistas a referentes locales e instituciones de capacitación y una encuesta de opinión pública a nivel nacional.
Más allá de los datos estrictamente económicos, el estudio buscó medir lo que Equipos definió como “calidad societal”: confianza interpersonal, arraigo, percepción de felicidad, participación social, capacidad de ahorro y evaluación de la oferta educativa, entre otros factores. Las conclusiones muestran un patrón claro: en los departamentos con mayor presencia forestal, los hogares declaran una mejor situación económica relativa (más capacidad de ahorro, menos problemas de empleo),
mayores niveles de confianza interpersonal y más participación en actividades sociales y comunitarias.
El arraigo también aparece reforzado: en las localidades pequeñas e intermedias de esas zonas aumenta la proporción de personas que dicen querer que sus hijos sigan viviendo allí, y crece la percepción de que las próximas generaciones tendrán una mejor calidad de vida.
En materia laboral, los referentes locales hablan de un “antes y un después” del sector forestal. La encuesta respalda esa impresión: en los departamentos forestales, 78% de los trabajadores declara tener un empleo estable, frente a 64% en zonas de baja incidencia. Entre quienes trabajan directamente en la cadena, la estabilidad llega a
INTERÉS GENERAL
90%. Cuatro de cada 10 hogares en esos territorios señalan que algún integrante de la familia trabaja o trabajó en actividades primarias o industriales vinculadas al sector.
El estudio también registra la ampliación de la oferta educativa en las áreas de influencia, con la instalación de nuevas sedes universitarias, tecnicaturas y programas de capacitación. A la vez, marca desafíos: una parte importante de la población no ha completado el ciclo básico, lo que genera una brecha entre la formación disponible y las posibilidades reales de acceso.
En la encuesta de opinión pública a nivel nacional, ocho de cada 10 uruguayos consideran que la forestación es importante o muy importante para el desarrollo del país, pero cuando se pregunta cuánta superficie ocupa, la percepción se aleja de la realidad: la mayoría sobreestima el porcentaje del territorio forestado.
En materia económica y de empleo, la visión es mayoritariamente positiva y en el plano ambiental, las opiniones aparecen más divididas y con un alto porcentaje de personas que reconoce no tener información suficiente.
Territorio y comunidades: las voces de las empresas
La tercera parte de la mañana estuvo dedicada a experiencias concretas en territorio. El panel “Experiencias en la comunidad: testimonios sobre el impacto territorial y social desde el sector privado” reunió a tres referentes: Mara Pisano (Lumin), Magdalena Ibáñez (Fundación UPM) y Marina Flores (Montes del Plata).
Las tres coincidieron en un punto de partida: hoy es imposible concebir una política de sostenibilidad sin desarrollo comunitario. “Necesitamos comunidades fuertes para sostener empleo de calidad en el interior”, resumió Ibáñez.
La Fundación UPM nació en 2006, de la mano de la planta de Fray Bentos, y se fue expandiendo a medida que crecían las operaciones, hasta trabajar hoy con cerca de 150 comunidades.
Lumin comenzó a operar en Uruguay en el año 2000, bajo la marca Weyerhaeuser, con un enfoque que ya incluía el apoyo al desarrollo local.
Montes del Plata incorporó el relacionamiento comunitario a su política de gestión desde su fundación, en 2009, con un área de sostenibilidad y comunicaciones que articula el trabajo con los equipos industrial, logístico y forestal.
Flores explicó que la empresa utiliza un “mapa camaleón” para clasificar más de 100 comunidades según la intensidad del impacto operativo, las inquietudes locales, la cantidad de trabajadores vinculados y otros factores. A partir de ese diagnóstico se diseñan planes de gestión social e iniciativas específicas, como el programa “Buen Vecino”, que implica visitas previas a escuelas, policlínicas, juntas locales y vecinos antes de iniciar una cosecha.
Pisano dio ejemplos de alianzas para “generar oportunidades”, más allá del empleo directo. Uno de ellos es el Centro Cerca, en Tacuarembó, impulsado junto a la Intendencia, la Comisión de Cardiosalud y la mutualista Comta para capacitar a personas en reanimación y uso de
desfibriladores, instalar equipos DEA y formar formadores en distintas localidades del norte. La iniciativa responde tanto a necesidades de seguridad de la empresa como a demandas de la comunidad, y se diseñó para poder sostenerse en el tiempo, más allá de los aportes iniciales. Ibáñez destacó el programa de becas docentes de la Fundación UPM, que en 2024 alcanzó las 3.700 becas de diplomaturas y posgrados para docentes del interior, lo que equivale a aproximadamente 11% del total de maestros y profesores del país y a más de 40% del universo de docentes en los departamentos de influencia de la empresa. “Tener a un docente de Rincón de Zamora o Chapicuy cursando una especialización de posgrado sin salir de su localidad tiene un impacto directo en el aula y en la comunidad”, señaló.
La Ruta del Hongo, impulsada por Montes del Plata junto a UTU, UTEC y gobiernos departamentales, fue otro de los casos mencionados. A partir de la observación de que muchas familias del eje de la Ruta 90 vivían la zafra del hongo de eucaliptus como un ingreso informal, sin agregado de valor y con ausentismo escolar, se diseñó un programa de capacitación para mejorar las formas de conservación, diversificar los usos y fomentar el emprendedurismo. Hoy se contabilizan unas 450 familias involucradas y unos 50 emprendimientos que elaboran productos en base a hongos, incorporados ya a la identidad gastronómica local.
Lumin, por su parte, apoya desde hace años una planta de miel en Tranqueras que comenzó como un pequeño grupo de apicultores y hoy exporta la primera miel de eucaliptus certificada, además de impulsar el centro
INTERÉS GENERAL
de cuidados Arco Iris en Tacuarembó, un CAIF que funciona de 7 a 19 horas en alianza con el INAU, el Mides y el sindicato, facilitando la inserción laboral de madres y padres con turnos rotativos y atendiendo también a niños de la comunidad.
En materia de género, las panelistas coincidieron en que la mujer rural es un factor clave de arraigo. En viveros forestales, por ejemplo, ya más del 60% del personal es femenino. Montes del Plata relató el caso de un llamado específico para operadoras de cosechadoras, con afiches protagonizados por una mujer maquinista: la proporción de postulantes mujeres pasó de 15% a 35% y permitió conformar un frente mixto que opera con los mismos estándares de productividad que cualquier otro.
Entre los desafíos, las tres señalaron la necesidad de seguir desarrollando pequeños proveedores locales, ayudándolos a formalizarse, comprender trámites, relacionarse con BPS y DGI y acceder a programas de apoyo. También remarcaron el reto de acercar la educación a quienes aún no completaron el ciclo básico, con experiencias como el programa Rebrote de Montes del Plata, que permite acreditar saberes y habilita nuevas trayectorias educativas y laborales.
Los números del presente y el potencial hacia 2030
La economista Florencia Carriquiry, socia de Exante, tomó la posta para ponerle cifras al impacto económico de la cadena forestal y proyectar su potencial de crecimiento. Retomó el estudio que Exante había realizado en 2020 y presentó una actualización con datos 2024.
Según sus estimaciones, el valor bruto de producción del sector se ubicó el año pasado en torno a los US$ 4.100 millones, de los cuales unos 3.000 millones corresponden a exportaciones y 1.100 millones al mercado interno.
El valor agregado directo –es decir, lo que efectivamente queda en el país en forma de salarios, utilidades, impuestos y depreciaciones– asciende a US$ 2.700 millones de dólares. El valor agregado indirecto, generado por proveedores de bienes y servicios, suma otros 910 millones. En conjunto, el impacto directo e indirecto alcanza los US$ 3.600 millones.
Si se suma el efecto inducido, asociado al consumo que realizan trabajadores y empresas con esos ingresos, el aporte total de la cadena al PIB llega a US$ 4.700 millones, cerca del 5,8% del producto interno bruto.
Hace cinco años, cuando Exante realizó el primer ejercicio, ese impacto rondaba el 3,8% y en un lustro el sector ganó dos puntos de participación en la economía. En materia de empleo, el estudio estima que la cadena forestal genera unos 23.200 puestos de trabajo directos, distribuidos entre la fase primaria, el transporte y la industria de primera y segunda transformación.
Y si se consideran el empleo indirecto e inducido, la actividad sostiene cerca de 46.000 puestos, alrededor del 3% de los ocupados del país, con una incidencia particularmente fuerte en departamentos del interior.
Los salarios asociados a esos puestos también muestran una brecha favorable: el salario bruto anual promedio en la cadena supera los US$ 33.000, frente a unos US$ 22.000 en el conjunto
del sector privado, según datos de la Encuesta Continua de Hogares del INE.
En el frente fiscal, el trabajo calcula que la cadena forestal aporta de forma directa unos US$ 340 millones anuales en impuestos y contribuciones a la seguridad social.
Y al sumar los efectos indirectos e inducidos, la contribución total se ubica en torno a los US$ 715 millones.
Carriquiry presentó además las cifras “por hectárea” de uso comercial: cada hectárea forestada genera en promedio unos US$ 2.800 de exportaciones, cerca de US$ 2.600 de valor agregado directo y alrededor de US$ 4.300 de valor agregado total (directo, indirecto e inducido).
En términos de empleo, la cadena crea un puesto de trabajo por cada 23 hectáreas; la contribución fiscal ronda los US$ 490 por hectárea.
La comparación internacional mostró que, pese a que la forestación ocupa en Uruguay menos del 7% de la superficie productiva, su peso en el PIB es relativamente alto en comparación con otros países forestales de larga tradición, donde la superficie plantada es mayor pero la contribución económica relativa del sector suele ser menor.
Con esos datos como base, Carriquiry planteó un ejercicio de escenario: ¿qué ocurriría si la superficie de uso comercial pasara de las actuales 1,07 millones de hectáreas a unas 1,5 millones?
El ejercicio, que considera también la posible sustitución de algunas hectáreas de otros rubros,
sugiere que las exportaciones del complejo podrían superar los US$ 4.300 millones anuales y que el valor agregado total rondaría los 6.800 millones, lo que equivale a aproximadamente 8,5% del PIB.
Y el empleo total asociado a la cadena superaría los 64.000 puestos.
“Hace cinco años el sector explicaba menos de cuatro puntos del PBI, hoy está en casi seis. No es descabellado pensar en un horizonte en el que aporte más de ocho puntos de la economía”, resumió.
La mirada política: más hectáreas, más infraestructura y reglas claras
El cierre estuvo a cargo del secretario de Presidencia de la República, Alejandro Sánchez, y del vicepresidente de la SPF, Francisco Bonino, quienes aportaron la mirada política y sectorial sobre lo expuesto.
Sánchez comenzó felicitando a la SPF por la calidad de las presentaciones y destacó que hoy en Uruguay “poca gente duda” de la importancia del sector forestal para la economía y el desarrollo territorial.
En un país históricamente “macrocefálico”, recordó, uno de los grandes desafíos ha sido siempre generar empleo y oportunidades en el interior y en ese sentido, señaló, la cadena forestal ha tenido un impacto concreto en el desarrollo local de múltiples comunidades.
El jerarca recogió uno de los datos del estudio de Equipos: la percepción ciudadana de que
“el país está rodeado de árboles”, pese a que la superficie de uso comercial no llega al 7% de la tierra productiva. Esa brecha entre hechos y percepción, advirtió, muchas veces alimenta debates sociales y políticos complejos, con la idea de que “el Uruguay entero se llenó de macizos forestales”.
Sánchez recordó que el desarrollo siempre genera cambios y tensiones: en la infraestructura vial, en el tránsito, en el uso de los puertos, en la vida cotidiana de las localidades.
El reto –dijo– es “pensar en clave de desarrollo” y diseñar corredores, obras y servicios a la altura de un sector que, por definición, planifica a largo plazo.
En ese marco, planteó sin rodeos que, desde su punto de vista, el país tiene margen para seguir expandiendo el área forestal. “Si hoy tenemos un millón de hectáreas, ¿por qué no pensar en dos millones?”, lanzó, antes de matizar que ese proceso no será inmediato y que tomará varios años alcanzar, por ejemplo, el objetivo de sumar 500.000 hectáreas más.
Más allá de la cifra exacta, puso el foco en la necesidad de preparar al país para ese escenario: invertir en infraestructura vial y portuaria, fortalecer la logística, incorporar más conocimiento y digitalización para hacer más eficientes los procesos industriales y de manejo de bosques, y aprovechar mejor la capacidad instalada de las plantas ya operativas.
En ese sentido, valoró como una “señal fuerte” el anuncio realizado el día anterior por UPM, que comunicó su intención de
aumentar el techo de producción de una de sus plantas sin incrementar la carga ambiental autorizada.
Para Sánchez, ese gesto muestra confianza en el país, apuesta a la inversión y vocación de mejora continua, y obliga a afinar los marcos regulatorios para que el diálogo entre empresa, Estado y sociedad no sea “un diálogo de sordos”.
El jerarca reivindicó que el sector forestal ha crecido aun cuando, en los últimos 10 a 15 años, se fueron retirando exoneraciones y beneficios fiscales otorgados en los inicios, y cuando las exigencias ambientales se han vuelto mayores: “Es probablemente el sector más regulado de la economía, y sin embargo siguió creciendo”, subrayó.
Sánchez aseguró que no están sobre la mesa cambios abruptos en las reglas de juego. “No se puede modificar de golpe el marco de un sector que ha tenido este crecimiento, este desarrollo y esta importancia para el país”, afirmó. Aclaró que eso no implica inmovilidad: la regulación debe mejorar y ajustarse en función de los aprendizajes, pero sin quebrar la previsibilidad que Uruguay ofrece como condición básica.
También defendió el rol del sector privado. “Yo lo que quiero es que el sector empresarial del país haga mucho dinero, pague buenos impuestos y genere bienes públicos de calidad”, dijo, al tiempo que remarcó que cada vez más empresas incorporan en su propia lógica de negocio la preocupación por el entorno social y ambiental.
Finalmente, abogó por un deba-
te sobre el futuro de la forestación “centrado en la evidencia” y basado en el respeto entre visiones diversas: la productiva, la ambiental, la social y la académica.
La síntesis del sector: ambición y condiciones para crecer
El encargado de cerrar formalmente el Desayuno Forestal fue el vicepresidente de la SPF, Francisco Bonino, quien intentó condensar en pocos minutos la densidad de datos, testimonios y reflexiones compartidas durante la mañana.
Repasó, a modo de balance, algunos números que se fueron repitiendo a lo largo de la jornada: alrededor del 20% de las exportaciones de bienes del país provienen del complejo forestal; la cadena sostiene unos 46.000 empleos entre directos, indirectos e inducidos; aporta cerca del 12% de la energía eléctrica y alrededor del 40% de la energía que utiliza la industria; y contribuye con unos US$ 700 millones anuales en impuestos y aportes a la seguridad social.
Subrayó, además, el perfil del empleo generado: más formalidad, mejores salarios y más arraigo en los departamentos con mayor presencia de la actividad.
“Es gente que se siente parte de lo que está haciendo y que quiere que sus hijos se queden en el lugar”, resumió, en referencia a los resultados del estudio de Equipos.
También destacó un dato menos visible: la existencia de unos 10.000 puestos de trabajo en la
industria del mueble en Montevideo, basados en la madera que se produce en el interior, como ejemplo de conexión entre campo y ciudad.
Mirando hacia adelante, el vicepresidente de la SPF recordó que, si bien la tasa promedio de crecimiento del área forestal desde los años noventa fue de 2,7% anual, en la última década ese ritmo se desaceleró. “Estamos viviendo hoy de los bosques que plantamos hasta mediados de los 2000”, advirtió. Y planteó que si el país quiere llegar a 2040 con una base forestal mayor tiene que tomar decisiones ahora: primero, confirmar que quiere que el sector crezca, luego, generar las condiciones para que eso ocurra.
Solo la plantación de 500.000 hectáreas adicionales –calculó– implicaría una inversión de unos US$ 750 millones, permitiría aumentar en torno a 50% los empleos vinculados, llevar las exportaciones por encima de los US$ 4.300 millones, generar más energía renovable, más secuestro de carbono y más de US$ 600 millones adicionales en remuneraciones.
Para que ese escenario sea po-
sible, Bonino enumeró algunos requisitos: mantener reglas claras y estables en el tiempo; simplificar y agilizar los procesos burocráticos, en particular los vinculados a la evaluación ambiental, sin perder rigor técnico; seguir invirtiendo en infraestructura; y, desde el lado industrial, facilitar el “aterrizaje” de nuevas plantas.
En ese punto mencionó dos trabas hoy frecuentes: la dificultad para cambiar el uso de un padrón rural a industrial y la complejidad para acceder, en tiempo y forma, a la energía eléctrica necesaria para proyectos de envergadura.
“No estamos pidiendo subsidios, sino que el funcionamiento de la sociedad haga más fácil instalar industrias que agreguen valor a los bosques que ya existen”, resumió.
“Uruguay tiene hoy una posición de liderazgo mundial en forestación y bioproductos. Tiene condiciones competitivas naturales, una base de bosques instalada y un sector que piensa a largo plazo. La pregunta que queda sobre la mesa es simple: ¿por qué no aprovechar esa oportunidad?”, concluyó.
Durante la Expo Rural del Prado, en la edición 120 de la exposición de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), las gremiales de la industria frigorífica –Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) y Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (ADIFU)–convocaron a la divulgación de un estudio encargado a la consultora Exante sobre el “Impacto de la Industria Frigorífica en Uruguay”, presentado por el Ec. Pablo Roselli.
- ECOS DEL PRADO -
Números contundentes sobre el impacto de la industria frigorífica
1 Relevancia del complejo agroindustrial ganadero
El informe otorgó dimensión a la relevancia de la industria frigorífica como parte de la actividad manufacturera de nuestro país.
Como tal, sin considerar encadenamientos, se puede estimar que es responsable del 11% del Valor Agregado Industrial.
En comparación con otros sectores similares, se ubica apenas un punto por debajo de la industria de la celulosa y el papel, así como también de la industria de concentrados para la bebida y merece referencia la planta de refinería de La Teja, que aporta el 9% del valor agregado industrial.
La actividad industrial se de-
sarrolla en 32 plantas de faena distribuidas en 16 de los 19 departamentos.
Para dimensionar la actividad, la faena anual alcanza a 2,2 millones de cabezas bovinas y es próxima a un millón de cabezas ovinas, siendo responsable de la exportación de 460 mil toneladas, en tanto 108 mil abastecen el mercado doméstico. El
80% de la producción es destinada a los mercados externos. Si bien la carne ha sido considerada un “commodity”, en la actualidad se hace cada vez más necesario avanzar en el proceso de diferenciación para su aceptación en los mercados internacionales.
La faena ha evolucionado desde el 1,5 millones de cabezas de las últimas décadas del siglo pasado (1980 al 2000) a los 2,2 millones en la actualidad (+ 45%), pero lo más importante es que se han superado los agudos ciclos de antaño, con fluctuaciones que constituían incertidumbres que afectaban la rentabilidad, aumentaban el riesgo y condicionaban la inversión, más aún cuando la ganadería es un activo biológico, el cual implica un tiempo entre la decisión de producir más y sus resultados.
Se suma a esta franca evolución un consolidado incremento en la eficiencia del rodeo y los porcentajes de extracción. De hecho, el rodeo en los últimos 45 años ha fluctuado entre los 11 y 12 millones de cabezas, pero cada vez es mayor la extracción entre faena y exportación en pie de ese mismo stock.
Esa mayor eficiencia es un argumento estratégico en el tan discutido cuestionamiento de la emisión de gases de efecto invernadero.
Al analizar la producción de carne en toneladas, su incremento ha sido mayor que el volumen de faena. Desde las últimas décadas del siglo XX a la actualidad la producción de carne se incrementó un 60%, respondiendo a un mayor peso de los ganados enviados a faena como valor
agregado a nivel de la producción primaria.
En cuanto a la faena ovina, ha fluctuado en descenso a partir del descenso del stock ovino uruguayo pero, procesado ese ajuste, se asiste a una cierta estabilidad en el nivel de extracción con un marcado componente carnicero en el negocio.
En resumen, con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 35 años la actividad industrial medida en volumen físico se incrementó 145%, con un incremento del 175% en la productividad industrial a partir del indicador volumen físico/horas trabajadas.
Ese es un dato para destacar en un país cuestionado por su baja productividad industrial.
La carne puntal del agronegocio de exportación
En 30 años la exportación de carne se multiplicó 4,4 veces (de 104 mil toneladas en 1994 a 458 mil toneladas en 2024), explicada por el mayor dinamismo en el acceso a mercados, la mayor faena y el mayor peso de los ganados.
Con fluctuaciones, los valores de la tonelada exportada se incrementaron un 22% en el periodo considerado, si bien esta consideración es en dólares corrientes, cuando el mundo ha sufrido inflación en dólares.
De los 13 mil millones de dólares exportados por nuestro país en el 2024, la industria cárnica participo en un 19%, apenas inferior eso que la celulosa (22%).
Una característica de las expor-
taciones cárnicas es la gran diversificación de mercados, con la presencia creciente de China a partir del 2010. En 10 años se logró desarrollar este nuevo canal de comercialización. Con la necesaria dispersión de mercados también hay dispersión de precios, desde los 10 mil U$S/ ton pagados por la UE, los 6 mil U$S/ton de los EE UU y finalmente 3,6 mil U$S/ton de China.
De esta canasta y considerando los volúmenes a cada destino surge hoy un valor promedio de exportación de 5,3 mil U$S/ton, máximo valor histórico alcanzado este año.
Siendo la industria frigorífica un negocio de rentabilidades muy ajustadas, la colocación de cada corte cuenta.
Debe destacarse que, a partir de
las desregulaciones de los años 90, los mercados de hacienda internos recogen las variaciones en los precios internacionales, extremo que no ocurría en décadas anteriores.
Es así que desde el 2000 a la fecha existe una alta correlación entre valor de exportación y valor del novillo pagado al productor. Esto a su vez se traslada a la reposición, lo que marca un mercado dinámico que recoge las señales de los valores internacionales.
En definitiva, en 30 años han aumentado todos los indicadores productivos, datos que se corresponde con la bondad de un mercado donde hay competencia por los recursos productivos en particular la tierra.
Las regulaciones desincenti-
van la inversión y el crecimiento económico.
Preservar la competencia por los recursos ha sido absolutamente fundamental en este proceso dónde la dotación de ganado vacuno por hectárea aumentó, también la producción de carne/ ha, el peso medio de los novillos para faena, a la vez del descenso en la edad de faena.
En este mismo lapso aumentó el área agrícola y forestal, reduciendo el área ganadera. Pero también necesario es reconocer que en ese período la dotación ovina descendió violentamente. Otro componente de impacto en la ganadería contemporánea lo ha sido la terminación a corral, que hoy alcanza el 16% de la faena, un componente importante en un contexto dónde la tierra es un bien finito.
NACIONALES
La cría no ha sido ajena a este proceso, con evolución positiva en la tasa de preñez, si bien se ha comportado con cierta volatilidad, seguramente solucionable vía opciones de alimentación rentables.
Los resultados operativos de la industria
El Ec. Roselli, además de las consideraciones ya expuestas en este resumen, presentó el beneficio bruto alcanzado por la industria frigorífica antes de impuestos, intereses y amortizaciones, medido a través del EBIDTA (“Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation, and Amortization”).
Con la referencia de los estados financieros que las empresas publican en la Auditoría Interna de la Nación, se concluye que existen oscilaciones muy significativas en torno a un promedio del 2,8% del valor bruto producido.
Es un margen ínfimo cuando no se considera en el mismo la amortización de inversiones, pago de impuestos y la atención de la deuda si la hubiera (en los últimos cuatro años con resultados más estabilizados, oscilando en torno al 6%).
2 Impacto económico de la industria frigorífica en la economía uruguaya
El Valor Bruto medido a partir de la facturación es del orden de los 3.300 millones de dólares, de los cuales 850 millones corresponden al mercado interno y 2.450 millones a las exportaciones.
De ese total, el Valor Agregado Directo en la industria, descontando importaciones más mate-
ria prima e insumos nacionales, alcanza los 730 millones de dólares (44% remuneraciones líquidas, 18% contribuciones a la seguridad social, 38% otros ingresos, incluyendo depreciaciones y utilidades).
Aclara el expositor de que no es la misma cuenta que el Valor Agregado Industrial estimado a partir del Novillo Tipo, dónde solo se toma el costo del ganado enviado a industria.
A su vez el Valor Agregado Bruto Indirecto realizado por distintos actores a lo largo de la cadena se estima en 2.350 millones de dólares.
Considerando ambas contribuciones, valor agregado directo e indirecto, la industria frigorífica alcanza un aporte del 4% al Producto Bruto Interno.
Adicionalmente debe estimarse el Valor Bruto Inducido a partir del consumo directo que generan los salarios pagados a lo largo de la cadena y se estima el mismo en 1.200 millones de dólares adicionales.
Considerando este aporte, se puede concluir que la cadena agro industrial de la carne contribuye con un 5,3 % del PBI.
Impacto en la generación de empleo
La industria emplea unos 13.650 trabajadores, mientras que otros 2.000 lo hacen en carácter tercerizado. Deben sumarse otros 63.600 empleos indirectos en la cadena de valor más 19.000 generados en forma inducida. Finalmente es posible estimar en 98.000 empleos generados de una u otra
forma por esta actividad en el contexto de toda la economía (6% del total de ocupados).
Sobre eso, se destaca el mayor impacto en el interior del país, en particular en Canelones, Colonia, Durazno, Flores y Tacuarembó.
En cuanto al nivel de salarios, la industria frigorífica paga en promedio un 20% por encima de la media del sector privado: en el 2024 pagó 1.900 millones de dólares por concepto de salarios.
3 Reflexiones finales
El complejo agroindustrial cárnico tiene una firme orientación exportadora, más del 80% de su producción se comercializa al exterior.
La carne está lejos hoy de ser un “commodity”, existe una fuerte responsabilidad en la apertura de mercados, desarrollo de clientes, en la valorización del producto, desarrollo de marcas.
Se trata de una industria de alta competencia, con un gran número de plantas industriales que tracciona fuertemente en el precio de las haciendas, lo que ha favorecido una mayor productividad e intensificación de la producción primaria, proceso que es necesario es que siga evolucionando.
Y una referencia final al estatus sanitario de nuestro país, fundamental para todo el sector y que necesario es cuidar mucho.
La presentación completa del trabajo puede verse en YouTube (https://youtube.com/live/ p89urY3d1Rk?feature=share)
- SOCIEDAD DE PRODUCTORES FORESTALES -
“Historias que echan raíces”
Bárbara Salaberry, Coordinadora de Comunicaciones de la Sociedad de Productores Forestales (SPF), gremial de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), presentó en la reciente Expo Rural del Prado uno de sus logros en 2025, el libro titulado “Historias de echan raíces”. El lanzamiento de la obra se desarrolló en el stand de la institución en la Rural del Prado. Salaberry expuso sobre el objetivo del esfuerzo y las características de la obra. Además, compartimos sobre el final de este artículo algunos ejemplos de sus contenidos.
¿Con qué objetivo la SPF incluyó entre sus emprendimientos de este año la elaboración del libro “Historias que echan raíces”?
La historia de este libro nace
con la campaña #SoyForestal, que desarrollamos en redes desde la SPF con el objetivo de visibilizar a quienes forman parte del sector, en sus múltiples tareas y desde todos los rincones del país.
Empezamos publicando una serie de videos que mostraban el día a día de los forestales e invitamos a empresas y personas a compartir, a través de las redes, por qué se sienten orgullosos de ser parte del sector.
La respuesta superó nuestras expectativas, comenzaron a llegarnos videos, fotos y mensajes llenos de orgullo por lo que hacían, cercanía y emoción. Eran historias que merecían trascender lo digital, y así surgió la idea de reunirlas en un libro. Queríamos que estas historias quedaran registradas en un formato
que perdure y que dé cuenta del arraigo, la transformación y la identidad que genera la forestación en la vida de las personas.
¿Qué diferencia a este libro, cómo fue el proceso de elaboración y qué devoluciones han tenido hasta el momento?
Lo que distingue a “Historias que echan raíces” es que está construido a partir de las voces de sus protagonistas. No se trata de una mirada externa o técnica sobre el sector, sino de relatos personales que muestran qué significa realmente la forestación para quienes la viven desde adentro, cómo transformó su vida, su entorno y su futuro.
El proceso comenzó con una convocatoria abierta a enviar
historias más extensas, acompañadas de imágenes. Recibimos muchos relatos, y un comité seleccionó 15 que representan la diversidad del sector, desde diferentes trayectorias, generaciones y trabajos o actividades.
Luego, trabajamos con una correctora profesional que cuidó la redacción y elaboró los textos de apertura de cada capítulo, dando unidad y contexto a cada historia.
La recepción ha sido sumamente positiva. El primer tiraje de 200 ejemplares se distribuyó completamente, y quienes participaron nos expresaron su emoción al verse reflejados.
Muchos lectores, incluso quienes no pertenecen directamente al sector, nos han dicho que se sintieron conectados con las historias, lo que reafirma que este libro transmite valores universales como el trabajo, el desarrollo personal y profesional, la perseverancia y el vínculo con la tierra.
¿Cómo está segmentado este libro?
El libro está dividido en tres capítulos temáticos. En el primero, se destacan historias quienes apostaron por la forestación antes o inmediatamente después de la Ley Forestal de 1987, enfrentando la incertidumbre con visión de futuro. Una de las más emotivas es la de Sergio González, narrada por su hija Mariana, quien no solo sigue sus pasos como profesional sino que comparte con él una profunda pasión por los árboles.
El segundo capítulo reúne testimonios de transformación personal y profesional: historias de personas que comenzaron des-
de roles operativos o alejados del sector y que, con el tiempo, encontraron su vocación y crecimiento en la forestación, incluso desde disciplinas no tradicionales.
El tercer capítulo lleva por título “La forestación es mucho más que madera” y busca, justamente, visibilizar todo lo que sucede en el bosque más allá de la producción maderera: acciones de conservación, educación ambiental, actividades comunitarias, recreativas y científicas que se desarrollan en esos entornos. ¿Quiénes respaldaron a la SPF en este nuevo emprendimiento?
Este libro lo realizamos junto con PEFC Uruguay, que es uno de los dos sellos internacionales que certifican que el bosque cuide los estándares internacionales relacionados a la sostenibilidad. A partir de esto surgió la idea de poder imprimirlo en papel certificado PEFC y así se hizo.
¿Dónde pueden los interesados conseguir el libro?
Ya estamos preparando la segunda edición del libro, que como te comentaba tuvo una muy buena acogida. Lo estamos entregando gratis y a mitad de noviembre estará ya disponible la nueva edición. Lo pueden solicitar en las oficinas de la Sociedad de Productores Forestales o por mail a contacto@spf.com.uy.
Los ejemplos de las historias contadas
Yohana Rodríguez
Desde chica me sentí muy conectada con la naturaleza, especialmente con los bosques: siempre me llamaron la atención sus paisajes, su calma y todo lo que representan.
Cuando terminé el liceo tenía claro que quería estudiar algo relacionado con los bosques. Inicialmente pensé en Agronomía, pero al vivir en Durazno y no contar con los recursos suficientes para trasladarme y estudiar en la capital, esa opción no era viable para mí.
Por casualidad, me enteré de que en mi propia ciudad existía una carrera en la Universidad Tecnológica (UTEC): Ingeniería en Sistemas de Riego, Drenaje y Manejo de Efluentes. Cuando leí el programa me llamó muchísimo la atención: todo estaba enfocado en el manejo responsable del agua, un recurso fundamental para la vida y muchas veces mal gestionado. No dudé en anotarme.
Más adelante, ya estudiando, participé en un proyecto sobre el uso eficiente del agua en áreas forestales, y ahí se despertó mi interés por combinar tecnología y ambiente. Descubrí el impacto que puede tener un buen diseño de riego o el tratamiento adecuado de los efluentes en la salud de los suelos, los cultivos y el agua que usamos todos los días. Así fue como nació y se fue fortaleciendo mi vocación por un desarrollo más sostenible, centrado especialmente en el recurso del agua.
Esa inquietud se fortaleció cuando empecé a trabajar como Operadora en un Centro de Monitoreo y Despachos de Incendios Forestales dentro del operativo P.A.I.F. Estar en contacto directo con situaciones de riesgo, coordinando recursos y monitoreando incendios en tiempo real me hizo ver lo importante que es la gestión del agua y la prevención en estos entornos. Aprendí mucho sobre trabajo en equipo, toma de decisiones rápi-
INTERÉS GENERAL
das y también sobre la vulnerabilidad de nuestros bosques.
Esta experiencia no solo reforzó mi vocación, sino que me hizo querer seguir formándome en esta área. Siento que desde mi carrera puedo aportar a cuidar lo que siempre me inspiró: la naturaleza. En el camino conocí a personas increíbles que comparten esa misma pasión, y eso me motiva aún más a seguir creciendo.
Gonzalo La Porta
Parte I: Raíces nuevas, vocación descubierta
En 2006 dejé mi ciudad natal, Florida, para emprender un viaje hacia Rivera. No fue una decisión fácil, pero sí necesaria. Sentía que necesitaba abrir nuevos caminos, reinventarme, buscar un lugar donde pudiera crecer. No tenía experiencia en el rubro forestal pero llevaba conmigo una disposición firme a aprender y muchas ganas de trabajar. Rivera, con su energía fronteriza y su ritmo particular, parecía tener algo para ofrecerme.
En ese entonces, mi ocupación estaba ligada al deporte: trabajaba fomentando el desarrollo del rugby en el interior del país. Esta tarea me llevó a recorrer cientos de kilómetros por la Ruta 5 cada mes, conectando con personas de distintas ciudades y realidades. Fue en esos recorridos que conocí Rivera, primero como visitante frecuente, y luego como destino definitivo.
Por aquellos años, la empresa URUFOR comenzaba a proyectar un nuevo aserradero orientado al procesamiento de trozas de Eucalyptus grandis de gran porte. El potencial forestal de la zona ya era evidente, con una
masa crítica de madera de calidad que justificaba una inversión de gran escala. El aserradero comenzaría a operar en 2009, y algo en mí sintió que debía ser parte de ese proceso. Así que, luego de algunas entrevistas y capacitaciones, comencé a trabajar en un pequeño aserradero anexo a la empresa, ubicado sobre la Ruta 27. Allí se procesaban trozas de gran diámetro y de muy buena calidad; las tablas obtenidas eran preclasificadas para luego dirigirse al aserradero principal, donde iban directo a hornos de secado.
Desde el primer día supe que me enfrentaba a un desafío completamente nuevo, todo era aprendizaje: maquinaria de gran porte, estándares internacionales, control de procesos, logística, calidad. Todo era distinto, pero también desafiante. Lo que al principio parecía un trabajo temporal se transformó en mi verdadera vocación.
Parte II: El crecimiento, el equipo y los vínculos
Con los años entendí que el sector forestal no solo implica tecnología, transformación industrial y mercados globales. También es un mundo de vínculos humanos, de historias compartidas, de aprendizaje constante. En estos casi veinte años he conocido a personas de todo el país y del extranjero. He formado una familia, construido amistades y echado raíces en un lugar que al principio me era ajeno, pero que hoy siento propio.
Trabajar en URUFOR es mucho más que desempeñar una función. Es formar parte de un equipo que apuesta al futuro, que se adapta, innova y mira hacia nuevos mercados con ambición res-
ponsable. Aquí, el compromiso con la calidad, el respeto por los recursos y la visión a largo plazo marcan la diferencia. Pero si algo valoro por encima de todo es el sentido de pertenencia: ese sentimiento compartido entre quienes, día a día, hacemos que esta industria crezca.
Hoy, mirando hacia atrás, me emociona pensar en el camino recorrido. Aquel joven que buscaba una oportunidad encontró mucho más que un empleo: encontró una comunidad, un propósito y un nuevo modo de vida. Y aunque hayan pasado dos décadas sigo con la misma energía, aprendiendo y apostando al enorme potencial de la madera, a su capacidad de construir futuro y ser cada día más protagonista.
Sergio González
Mi nombre es Mariana, soy ingeniera agrónoma forestal y tengo la suerte de haber ejercido esta maravillosa profesión tanto en nuestro querido “paisito” como en el gigante Brasil. Pero hoy no vengo a contar mi historia —esa quedará para otro día— sino la de alguien muy especial: mi padre, Sergio.
Él se recibió de técnico forestal en la década de los 70, una época en que la forestación apenas existía en Uruguay. Por este motivo, decidió cruzar el río en busca de oportunidades; fue en Zárate (Argentina) donde comenzó su camino profesional en la empresa Celulosa Argentina. En el país hermano tuvo sus primeras experiencias en el sector. Años más tarde, volvió a Uruguay con la intención de abrirse camino en su tierra natal. Comenzó desde abajo, trabajando en plantaciones para una em-
presa, pero tenía un sueño más grande. La llegada de la Ley Forestal fue el impulso que necesitaba para emprender por cuenta propia. No fue fácil: había que conseguir socios, clientes, ganarse un nombre y convencer a otros de su visión sobre el Uruguay forestal. Pero, paso a paso, lo logró.
Fundó su propia empresa y un vivero que, para la época, era enorme. Presentó más de cien proyectos forestales, forestó más de 10.000 hectáreas, trabajó con muchísimas personas y dejó huellas profundas en el sector. Siempre confió en la forestación, sin temor a sus tiempos largos ni a los desafíos del camino.
A veces, cuando un cliente me dice “pero el ciclo es muy largo, no voy a llegar a ver la cosecha”, yo siempre respondo lo mismo: “Mi padre ya vio tres… y volvió a plantar”.
Hoy, a sus 73 años, sigue yendo todos los días al vivero. Recorre algunas de las plantaciones que
creó y, cada tanto, me lanza un: “¿Y si hacemos otro monte?”. Aquí estoy, después de una jornada larga en el monte, cansada y escribiendo a medias luces, pero con una gran alegría en el corazón sabiendo que estoy transmitiendo este pequeño homenaje a mi padre, Sergio González, quien para mí es, sin duda, el más forestal de los forestales. Ojalá tuviera mejores habilidades para contar todo lo que vivió y me enseñó. Pero al menos puedo compartir una de sus frases, que hasta ahora no he podido refutar: “No conozco un forestal arrepentido.”
Cristian Darío Aruel López
Después de 30 años al servicio de Bomberos en Uruguay decidí retirarme. En ese momento pensé que ya había finalizado mi carrera profesional, pero no me di cuenta de que con 52 años aún tenía fuerzas para seguir aprendiendo.
Fue tal vez el destino o la causalidad, pero comencé un nuevo desafío en la Central de Monitoreo por Cámaras, y casi sin dar-
me cuenta empecé a descubrir un mundo tecnológico desconocido para mí.
Hoy soy parte de una gran comunidad forestal como supervisor de detección de incendios forestales por cámaras trabajando en la SPF para el sistema de gestión de Incendios Forestales. Comencé como Operador de Cámaras con las primeras quince cámaras instaladas en el Litoral del País. En todo este proceso he ido aprendiendo otros puntos de vista y conociendo sobre la red de desarrollo que está presente en todo el proceso.
Hoy, con 65 cámaras en todo el territorio y con la incorporación de ocho compañeros en la Centra y cuatro en campo, día a día superamos nuevos desafíos en pro de la excelencia. Son estos momentos cuando más orgulloso me siento de pertenecer a esta gran familia.
En este camino de casi tres años de duración debo agradecer a todos aquellos que confiaron en mí para emprender este desafío: son muchas las personas que me impulsaron a seguir adelante y a tomar las oportunidades que me brindó la industria forestal.
Hoy soy parte de algo inmenso que llena el alma, el corazón y la vida misma.
Somos un equipo consolidado y firme, ajustado para brindar lo mejor. Somos parte de un equipo que se encuentra unido desde aquí y hasta Chile, donde efectivizan el soporte como si no existieran las distancias.
Soy Cristian Aruel López, orgulloso, complacido y feliz de ser parte.
- CONCURSO FOTOGRÁFICO -
2026, Año Internacional de los Pastizales y los Pastores
Para comenzar a celebrar en Uruguay la decisión de las Naciones Unidades de 2026 como “Año Internacional de los Pastizales y los Pastores”, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) y Alianza del Pastizal convocan a participar en un concurso fotográfico denominado “Miradas del pastizal: ganadería y biodiversidad”.
Alianza del Pastizal, iniciativa de Birdlife Internacional y socio del
INAC en este emprendimiento, es un equipo de conservacionistas, productores, académicos, investigadores, representantes gubernamentales y empresarios con más de 15 años de experiencia en la protección, restauración y uso sostenible de pastizales.
Existen en dicho concurso, con plazo para recibir postulaciones hasta el 30 de noviembre de 2025, cuatro categorías en las
que se puede participar: Paisajes ganaderos: Imágenes que capturen la esencia del territorio rural uruguayo resaltando su biodiversidad. Se incluyen la flora y fauna, pasturas, ríos, montes, campos característicos, ganado, mostrando tanto la riqueza natural como la interacción armoniosa entre el paisaje y la actividad ganadera. Se valorarán las fotografías que capturen la armonía del paisaje, transmi-
tan identidad y reflejen la interacción entre la naturaleza y el ganado, mostrando la esencia del campo uruguayo.
Ganado y la biodiversidad: Fotografías que tengan como foco al ganado y la biodiversidad como elementos centrales del paisaje y la producción rural, mostrando su comportamiento, interacción con el entorno, pastoreo, así como la convivencia con otros animales -ej. vacunos, ovinos, aves, mamíferos etc.-. Se valorarán imágenes que reflejen la fuerza y el rol fundamental de la ganadería en campo natural en la conservación de los servicios ecosistémicos asociados.
Trabajadores rurales -trabajo y tradición-: Fotografías que retratan a quienes habitan y trabajan en el campo uruguayo, mostrando su trabajo cotidiano, el manejo del ganado y los procesos productivos y de conservación, así como sus costumbres y tradiciones. Se valorarán imágenes que reflejen la interacción de las personas con el entorno natural, evidenciando el esfuerzo, la dedicación y la conexión con el suelo que define la vida rural y la cultura ganadera del Uruguay.
Categoría mención especial “Pastizales del Cono Sur”: Es una categoría especial para par-
ticipantes extranjeros. Fotografías que capturen la belleza y diversidad de los pastizales que se extienden también por Argentina, Paraguay y Brasil. Se busca resaltar la riqueza de estos ecosistemas, que albergan una amplia variedad de flora y fauna, así como su importancia en la producción ganadera y la cultura rural de la región. Las imágenes deben reflejar la interrelación entre el paisaje y la vida silvestre. Se valorarán fotografías que transmitan la esencia de los pastizales del Cono Sur, evidenciando su rol vital en la economía local y su conexión con las tradiciones de las personas que los habitan.
La convocatoria invita a retratar la riqueza natural y cultural del Uruguay rural.
La iniciativa, se explicó, busca poner en valor la profunda conexión entre la producción ganadera, la conservación de la biodiversidad y las tradiciones rurales, a través de imágenes que capturen paisajes, animales, personas y oficios vinculados al campo.
Podrán participar fotógrafos profesionales y aficionados mayores de 18 años, tanto uruguayos como extranjeros, siempre que las fotografías hayan sido tomadas en territorio nacional (con excepción de la categoría “4- Pastizales del Cono Sur”, cuya jurisdicción se extiende a Argentina, Paraguay y Brasil).
Además de acceder a premios en distintas categorías (cursos, equipamiento fotográficos, libros y binoculares), las obras seleccionadas formarán parte de
NACIONALES
campañas de difusión nacional e internacional de la industria cárnica uruguaya, contribuyendo a mostrar al mundo el valor de los pastizales locales, la producción sostenible y la identidad del campo.
Los ganadores de las cuatro categorías que se premiarán, serán reconocidos junto a sus fotografías en la próxima edición de Agro en Punta en el mes de febrero.
Las bases se pueden consultar en los sitios inac.uy y alianzadelpastizal.birdlife.org.
Desde el INAC se indicó que la conmemoración de 2026 busca promover el valor de los pastizales sanos y el pastoreo sostenible, impulsando inversiones responsables y medios de vida resilientes en todo el mundo.
A Uruguay, se añadió, le interesa tener un rol protagónico en las actividades durante todo el año y así lo hizo saber en su reciente visita a Roma a la sede de FAO, con motivo del aniversario 80 de la organización, con la presencia de una delegación encabezada por el Presidente de la República, Cancillería, Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y el Instituto Nacional de Carnes.
Es necesario que la sociedad valore mejor los pastizales, coinciden actores vinculados a la ganadería y los pastizales de Uruguay.
El concurso permitirá que los protagonistas de nuestra producción y del cuidado de los ecosistemas muestren cómo es nuestra producción a pasto, en forma natural y sin deforestar.
Según FAO, promover el valor de los pastizales sanos y el pastoreo sostenible, incluye la adopción de prácticas sostenibles de uso de la tierra, la mejora o restauración de ecosistemas, el acceso equitativo a los mercados y la salud y la reproducción del ganado.
A nivel mundial ya son pocos los espacios de campo natural (o pastizales) que se conservan como tales: un 30% de la superficie terrestre.
Esa es una de las riquezas de Uruguay, que integra el sistema natural conocido como Bioma Pampa, en el que se basa nuestra reconocida producción pecuaria.
El 85% del territorio uruguayo está gestionado por productores ganaderos que tienen entre sus manos la decisión última de gestión del territorio a nivel productivo y ambiental.
La gran mayoría de los que producen en ese sector, lo hace en pastizales naturales.
El campo natural es un ecosistema delicado, que a su vez no solo es un recurso valioso para la producción pecuaria, sino
que es un eslabón clave para preservar la biodiversidad, la calidad del agua y luchar contra el cambio climático.
Los pastizales retienen el 30% del carbono mundial, siendo una herramienta natural de lucha contra el calentamiento global.
A su vez, el carbono ayuda a reducir efectos de la sequía porque retiene el agua en la tierra.
Además, como los bosques, los campos naturales son maravillosos reservorios de biodiversidad, hábitat de multitudes de animales, plantas y microorganismos.
Los de Uruguay son particularmente ricos debido a las condiciones climáticas y de conservación, entre otras.
Los pastizales y el pastoreo están vinculados con los diversos ecosistemas, cultivos, identidades, conocimientos tradicionales y experiencia histórica que coexisten en la naturaleza.
Respaldan asimismo los medios de vida y la seguridad alimentaria de millones de personas en el mundo y reportan muchos beneficios, no solo para los ganaderos, sino también para otras comunidades por medio de la conservación de la biodiversidad, la fijación del carbono y el suministro de agua limpia.
Relaciones de precios en el mercado de hacienda
Valores de octubre de 2025
En Octubre/25 el valor del Novillo Tipo (U$S 1.791/cabeza) se mantuvo en los valores de los 2 meses anteriores, aumentando 0,2% respecto a setiembre. En los últimos 12 meses aumentó 13,4%. Por su parte el valor del Novillo Gordo informado por INAC (U$S 1.578/cabeza) aumentó 2,7% respecto al mes anterior, en los últimos 12 meses incrementó 34%. El valor agregado industrial en octubre (U$S 213/cabeza) se redujo en un 15,6% respecto a setiembre. En el acumulado de los últimos 12 meses disminuyó 47%.
El valor del kg de ternero de reposición en octubre
(fuente ACG) se redujo 1% respecto al mes anterior. En los últimos 12 meses aumentó 29%.
Cuota parte de valor de cada eslabón de la cadena: Cría – Invernada – Industria
En los meses de enero a octubre del 2025, en comparación con el año anterior, la invernada aumento 6 puntos su participación en el valor final generado por la cadena, lo que fue perdido por la industria (-6) mientras la cría mantiene su cuota parte de participación (ver gráfico).
Serie histórica: En la formación del valor del novillo tipo, tomando la serie histórica a partir de enero de 2007 (226 meses analizados), la industria participó en el 23,06% de dicho valor, la invernada (recría y engorde) el 48,17% y la cría aportó el restante 28,77% (ver cuadro).
Último año móvil: En los últimos 12 meses, en comparación con la serie histórica, la cría redujo 0,69 puntos su participación en el valor final del producto (28,08 %-28,77%) en tanto la industria perdió 2,11 puntos (20,95% – 23,06%). Esta menor participación de ambos se explica por la cuota parte que ganó la invernada (+2,8 puntos) (50,97-48,17). En concreto, la invernada se apropio de valor en tanto cría e industria lo perdieron en beneficio de aquella (ver cuadro).
En valor absoluto, la cotización promedio del Novillo Tipo en los últimos 12 meses (U$S 1.689) fue 42% mayor al promedio de la serie histórica (226 meses). Este mayor valor absoluto se redistribuye en forma diferencial entre los eslabones de la cadena. Respecto de la media histórica de la serie analizada, la cría aumentó 39,2% el valor del producto ternero (U$S 475), la invernada incrementó 49,6% el valor del novillo gordo (U$S 863), finalmente la industria aumentó 3,1% su participación a través del valor agregado industrial (U$S 350).
Coeficiente de relaciones de intercambio de los mercados ganaderos
Informe a octubre de 2025
Justificación del análisis
Se parte de la premisa que el productor es tomador de precio. El Novillo Tipo es la variable determinante del valor del novillo vendido por el productor, esta última la variable dependiente. Dado que existe una alta correlación entre ambas variables, se puede establecer la ecuación que estima el valor del Novillo gordo a partir del Novillo Tipo considerando la alta correlación en entre ambos valores en la serie histórica analizada. Similar razonamiento para la relación Novillo gordo –Ternero de reposición.
La construcción del coeficiente de relaciones de mercado surge de comparar los valores efectivamente pagados en el mercado con aquel estimado a partir de la ecuación que interpreta matemáticamente las relaciones de intercambio en toda la serie analizada. Cuando el coeficiente de mercado es igual a 1 el valor efectivamente pagado al productor se corresponde con el valor estimado a partir de las relaciones históricas del mercado (para cada uno de los casos: mercado con destino a industria e intra- ganadero o de reposición). Cuando el coeficiente es superior a 1 indica que el mercado está pagando por encima de lo estimado en fun-
ción de las relaciones históricas, relación favorable al vendedor. Cuando está por debajo de 1 indica lo contrario, el valor real es menor al que surge de las relaciones históricas, relación favorable al comprador.
Es necesario advertir al lector que el coeficiente debe ser tomado con las limitaciones del análisis, no adjudicándole otro valor que una mera referencia a las relaciones históricas en el vínculo industria - producción o bien invernador - criador. La casuística que influye en las relaciones de intercambio (falta o exceso de pasto, mercados externos más o menos demandantes, etc.) se diluye en la serie histórica y solo puede servir de argumento para comprender situaciones puntuales en la evolución del coeficiente a lo largo de la serie analizada.
IMPORTANTE: Las relaciones históricas son dinámicas siendo que se alimentan con nuevos datos mes a mes, por lo tanto, la ecuación que las define no es estática, sino que varía toda vez que va incorporando nuevas relaciones de precios. Esta dinámica es válida en la medida que se mantenga una correlación significativamente alta entre las variables en toda la serie analizada.
Análisis
En octubre/2025 el Novillo Tipo (U$S 1.791/cabeza) se mantuvo prácticamente incambiado respecto al mes anterior (+0,2%). En el mismo periodo el valor del no-
villo gordo informado por INAC (U$S 1.578/cabeza) aumentó 2,7%. De acuerdo a estos valores el coeficiente del novillo gordo en octubre (rojo en el gráfico) aumentó 2,8 puntos respecto a setiembre, ubicándo-
se 10,5 puntos por encima de la media de mercado. Posición favorable al invernador sostenida en los últimos 5 meses. El coeficiente del mercado de reposición (verde en el gráfico) cae 3,4 puntos respecto al mes anterior, ubicándose 2 puntos por encima de la media del mercado. Persiste situación favorable para la cría en la serie de mercado analizada. Transcurridos 12 meses los indicadores de mercado tanto del novillo gordo (1,0) como de la reposición (1,01) promedian la media de mercado. Situación de confort en ambos casos.
Efecto Intra Anual
Resulta de interés analizar la variación intraanual del coeficiente de mercados. Partiendo de la premisa de que la oferta y demanda no es la misma a lo largo del año, es de esperar que el coeficiente de mercado adopte también valores estacionales. En el cuadro siguiente se presenta la variación del coeficiente de mercado por año (filas) y mes a mes (columna). Los valores del 2025 se presentan por separado para ser comparados con el promedio de los 18 años anteriores.
En el mes de OCTUBRE de 2025 el coeficiente de relación de mercado para el novillo gordo (1,105) se ubicó 7,5 puntos por encima del promedio del mismo mes en los 18 años anteriores (1,030). En ambos casos situación favorable al invernador.
Evolución del Valor Agregado Industrial
Análisis del valor generado por la industria, diferencia entre el Novillo Tipo y Novillo gordo.
En octubre/2025 el Valor Agregado Industrial (U$S 213/cabeza) disminuyó 15,5% respecto a setiembre, en los últimos 12 meses el VAI se redujo 47% (ver línea de tendencia de toda la serie analizada - en azul).
Otras consideraciones de interés
En la serie ENERO/2007 a OCTUBRE/2025 el novillo gordo significó en valor promedio el 77% del valor del novillo tipo. En los últimos 12 meses esta relación aumentó al 79,3%.
En el mismo período, el ternero de reposición de 160 kgs cotizó en promedio 37 % del valor del novillo gordo vendido por el invernador a la industria. En los últimos 12
meses la diferencia entre ambos valores se amplió cotizando la reposición el 35,5% del valor del gordo. La relación de reposición (Kg flaco/kg gordo) promedio en los 226 meses analizados fue 1,12. En los últimos 12 meses se redujo a 1,07 (ternero 140 – 180 kgs ACG respecto Nov. Gordo INAC).
Advertencia I: El análisis presentado solo es válido a partir de la serie histórica de las relaciones de precios en la cadena, no teniendo ninguna validez para realizar proyecciones de precios ni ejercicios de carácter futurista.
Advertencia II: La cuota de participación en el valor generado en la cadena no permite inferir rentabilidades o resultados económicos del negocio en cada eslabón. Tampoco si los procesos de producción son más o menos costosos, más o menos riesgosos, si se requiere más o menos capital invertido o si es más largo o más corto el proceso para producir cada uno de los productos intermedios.
* Origen de los valores de mercado utilizados para el análisis:
Novillo Gordo fuente INAC en función de los embarques a frigorífico;
Valor Ternero reposición (141 – 180 kgs) fuente Asociación Consignatarios de Ganado. Dado que el valor del novillo gordo informado por ACG es menor al aportado por INAC, la relación de reposición que surge de este análisis es menor a la que resulta de los datos de ACG.
La faena de novillos en octubre de 2025 se aumentó 4,2% respecto setiembre. En el acumulado de los primeros 10 meses del año fue 2,6% mayor al mismo período del 2024, 10% mayor al del 023 y 1,9% inferior al acumulado de los mismos meses del 2022.
En octubre/25 la faena de vaquillonas aumentó 2 % respecto a setiembre, significando en el mes el 28,4% del total de vientres faenados. En el acumulado de los primeros 10 meses del 2025 las vaquillonas alcanzaron el 29,4% del total de vientres faenados. Persiste el guarismo relativo más alto de faena de vaquillonas respecto del total de vientres para los 15 años y 10 meses analizados.
La faena de vientres en octubre de 2025 aumentó 17% respecto a setiembre. En el acumulado de los primeros 10 meses del año fue 11% mayor al mismo período del 2024, 5,2% mayor al del 2023 y 0,4% inferior al acumulado de los mismos meses del 2022.
En octubre/25 el novillo gordo cotizó 12,6% por encima de la vaca gorda. Se mantiene baja relación entre ambos valores analizados en la serie considerada. La media histórica para el período ene/2011 a la fecha sitúa al novillo gordo 18,5% por encima de la vaca gorda.
La faena total de ovinos en octubre/25 fue 97% superior al mes anterior, como ocurre a esta altura del año. En el acumulado anual y respecto a similar período de años anteriores, se faenaron 21,7% menos que en el 2024, 50% menos que en el 2023 y 42,5% menos que en el 2022. En los 10 meses transcurridos la faena fue 37% inferior al promedio de similar periodo para el total de la serie analizada (barra celeste en el gráfico).
En octubre el cordero, conservando precios altos para la serie analizada, cotizó 88% del valor del novillo gordo, manteniéndose en forma consistente por debajo del mismo en los 25 años analizados.
En la serie analizada el novillo gordo cotizó 102% por encima del promedio de la media en dólares corrientes, en tanto que en moneda nacional constante a oct/25 cotizó 26% por encima de la media para el mismo periodo.
La faena de corderos en octubre/25 tuvo un más que significativo incremento, 121% superior al mes anterior. En el acumulado de los 10 meses transcurridos se redujo 13,5% respecto a similar período del 2024, 48% menor respecto al 2023 y 44% menor al mismo período del 2022. En los 10 meses transcurridos la faena de corderos fue 37% inferior al promedio de similar periodo en toda la serie analizada (barra inferior en el gráfico).
La relación de precio entre valor del cordero gordo y el novillo gordo para la serie histórica analizada está altamente influenciada por el efecto año. Resulta aventurado establecer un vínculo entre la época del año y la relación de precios entre ambos productos. Los datos dan una pauta de la alta variabilidad, no obstante, permiten aventurar alguna tendencia por parte del lector.