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Revista CLAVE! Edición 128

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ESPECIAL ARQUITECTOS

ISABEL NOBOA

Alianzas estratégicas

JOSÉ JERVIS

Crédito hipotecario

Banco Pichincha

MARÍA EDITH JÁTIVA

Proteja su inversión inmobiliaria

DAFNE WIEGERS

Arquitectura para la era digital

CUMBAYÁ FERIA INMOBILIARIA

Paseo San Francisco

Cuando el momento es perfecto, las decisiones son extraordinarias

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Abril - Mayo 2026

DIRECTORA

Caridad Vela carivela@revistaclave.com.ec

DIRECTORA COMERCIAL

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REVISTA CLAVE!

Es editada y distribuída por VELVALMAGENTA S.A.

IMPRESIÓN

Imprenta Mariscal. Quito

PORTADA: Dafne Wiegers Foto: Teo Krijgsman

Contenido Edición 128

ASESORÍA COMERCIAL

20

Alianzas estratégicas en el Sector inmobiliario

Isabel Noboa

52 Calidad y confianza Grifine

54

Inver sión inmobiliaria en Madrid La ciudad más dinámica de Europa

Bernarda Andrade

58 Ingeniería ecuatoriana en la élite mundial

Icorp

74

Nuevas formas de habitar la ciudad MonarkeCorp

78

Lujo frente a la bahía de Miami Shoma Group

ASESORÍA FINANCIERA

26

¿Qué hay detrás de la aprobación de créditos hipotecarios?

José Jervis

DECORACIÓN INTERNACIONAL

32

Marbella Design & Art

El lujo que permanece

PERFILES

44

Una vida para servir y cuidar

Luisa Cobo

86 Diseñar con ambición, construir con propósito

Camila Andrade

RECUPERACIÓN PATRIMONIAL

62

Nuevo latido en el centro histórico

Casa Sotomayor

92 Exclusividad, elegancia y sofisticación En Cuenca

Parc Royale Suites Hotel

ASESORÍA LEGAL

68

Protege tu inversión inmobiliaria

¿Qué verificar antes de firmar?

María Edith Játiva

ARQUITECTURA INTERNACIONAL

98 Pedagogía, digitalización y experiencia espacial

Dafne Wiegers

Editorial Abril - Mayo 2026

Ciertas decisiones marcan un cambio de rumbo frente a la tradicional y poco novedosa forma de hacer las cosas. Históricamente se ha comprobado que el Estado no es buen constructor, que no tiene capacidad para hacerlo y que, cuando lo hace, no cubre siquiera una fracción significativa del déficit habitacional en el país.

La recientemente aprobada ley para incentivar la construcción de vivienda de interés social en Ecuador es el mejor ejemplo de innovación política. El presidente Noboa ha dado un paso gigante para dejar atrás un modelo obsoleto, aceptando la realidad de que es la empresa privada, actuando de la mano del gobierno, la llamada a activar una rueda de múltiples beneficios para los sectores más vulnerables de la población.

Al amparo de esta ley, el Estado invita a la empresa privada a construir vivienda de interés social, motivándola con mecanismos tributarios, a poner en práctica una estrategia de responsabilidad social corporativa que no requiere inversión de capital. Esto es un gran acierto.

El mecanismo es simple en apariencia, pero profundo en sus implicaciones. Las empresas podrán donar al gobierno nacional viviendas de interés social terminadas y, a cambio, descontar el costo de construirlas hasta máximo el 30% de su impuesto a la renta. No hay transferencia de dinero, así de claro. Aquí el empresario privado no renuncia a nada, lo que sí hay es una renuncia fiscal por el lado del gobierno, que recibirá menos dinero por concepto de impuestos, pero lo hará por un bien mayor que, sin duda, merece la pena el sacrificio.

La ley abre una oportunidad, pero también traza un escenario que habrá que manejar con cautela. Hay preguntas en el aire, que seguramente se aclarán en el reglamento que regule los procesos, porque es necesario saber quién define la ubicación de los proyectos, cómo garantizar que no se concentren en zonas sin servicios, cómo se seleccionará a los beneficiarios, pero sobre todo, cuánto está dispuesto el Estado a dejar de recaudar sin que la caja fiscal sea vea afectada significativamente.

Desde lo económico el mensaje es claro, la intención es reactivar el sector de la construcción, generar empleo, movilizar capital. Desde lo social, el objetivo es urgente porque hay que dejar de hablar del déficit habitacional y actuar para reducirlo. Hasta aquí la apuesta es un ganar – ganar, pero desde lo tributario el costo existe, porque cada dólar que no entra por impuesto a la renta es un dólar menos en la caja fiscal, y no somos precisamente un país de economía holgada.

La expectativa obvia es que ese sacrificio fiscal se compense con mayor actividad económica, con mayor dinero en el bolsillo de la gente, con más gasto e inversión, lo que generará ingresos tributarios por otras vías, pero esa compensación no será inmediata. Mover el engranaje para construir vivienda toma tiempo. Elegir el terreno, obtener permisos, calificar o registrarse con el ente rector antes de mover la tierra, para recién ahí empezar a construir. No es cuestión de soplar y hacer botellas, nada sucede de la noche a la mañana, pero es nuestra obligación apostarle a este escenario que plantea un nuevo futuro.

Todo dependerá de la capacidad y voluntad de reacción de las grandes empresas, porque esta ley implica algo más profundo que una política de vivienda. Propone una nueva forma de relación entre el Estado y el sector privado, donde el primero deja de ser ejecutor para convertirse en facilitador, y el segundo asume un rol más activo en la construcción de soluciones para que tengamos un mejor país.

Lograr este equilibrio será el punto de inflexión. Si no, esta será una gran oportunidad que perderemos, porque en esto de dar vivienda a la gente que vive en extrema pobreza, las buenas intenciones no alcanzan. Esta ley no hará magia, no resolverá de inmediato el déficit habitacional que, según dicen los expertos, supera las 700.000 viviendas. Eso se traduce en 700.000 familias que viven, literalmente, bajo el puente. Imaginarlo es escalofriante.

Esta ley es una apuesta que esperamos ganar. O la apoyamos, o apagamos las luces y nos vamos, porque no hay otra solución.

Al milímetro NOTICIAS

Banco Atlántida Ecuador marca un nuevo hito con el lanzamiento de la primera emisión de obligaciones convertibles en acciones a largo plazo. La emisión, estructurada por $6 millones, cuenta con calificación de riesgo AA+, tasa del 7,5% con pagos semestrales y la posibilidad de convertirse en acciones, vinculando la inversión al desempeño futuro del banco. El respaldo de esta operación se sustenta en la solidez del Grupo Financiero Atlántida, con más de 113 años de trayectoria regional y experiencia en banca, seguros, pensiones, casas de valores y otros servicios financieros.

Franz Viegener, la marca de lujo de Grupo FV, llega oficialmente a Ecuador. Esta grifería de alta gama redefine el diseño y la tecnología de precisión, transformando cada pieza en una obra de arte. Galardonada con prestigiosos premios internacionales, su lanzamiento marca un hito en el mercado local, ofreciendo una experiencia de exclusividad sin precedentes para espacios de vanguardia.

Primera empresa en Ecuador en alcanzar la certificación de carbono neutro Nivel 3, el más alto dentro del PECC. Kubiec no solo ha cuantificado y reducido significativamente sus emisiones, también ha implementado mecanismos de compensación, logrando un balance neto cero en su huella de carbono. Este hito posiciona a Kubiec como pionera en el país y referente regional en la adopción de prácticas empresariales sostenibles.

En la celebración de los 175 años de provincialización de Cotopaxi, la Prefectura de la provincia otorgó a Aglomerados Cotopaxi el reconocimiento al Mérito Ambiental “Alejandro Emilio Sandoval Escobar”, destacando su liderazgo y trayectoria sostenible en el desarrollo responsable de la región, así como su cooperación en la implementación de proyectos de riego para fortalecer la producción agrícola y el bienestar de las familias.

Muchos ven una casa. Nosotros, un lugar donde se comparte en familia.

ISABEL NOBOA

ALIANZAS ESTRATÉGICAS en el sector inmobiliario

El nombre de Isabel Noboa, Isabelita, es sinónimo de liderazgo. En un entorno donde el éxito suele medirse en cifras, poder y visibilidad, ella ha construido algo mucho más difícil de sostener en el tiempo. Su reputación. Una reputación basada en coherencia, trabajo constante y una profunda conexión entre valores personales, decisiones empresariales y una inmensa calidad humana.

No es casualidad que el ranking Merco la reconozca por el décimosegundo año consecutivo como la empresaria número uno en reputación de Ecuador. Lo verdaderamente extraordinario es que ese reconocimiento no parece ser su objetivo, sino la consecuencia natural de su forma de estar en el mundo empresarial y personal.

Su fe en Dios es profunda, íntima, y aparece como un hilo invisible que atraviesa sus decisiones más complejas. Isabelita

insiste en que nada de lo construido habría sido posible sin los equipos que la acompañan. Habla de ellos con gratitud genuina, consciente de que el verdadero liderazgo no se ejerce desde la cima, sino desde la capacidad de rodearse de talento, de confiar, delegar y crecer en conjunto. Ella entiende que las empresas, como la vida, se sostienen en relaciones, valores y decisiones tomadas con integridad.

Lejos de entender a la competencia como una frontera, Isabelita propone alianzas como una forma superior de liderazgo que le permite sumar capacidades, compartir riesgos, ampliar horizontes y construir valor colectivo en un momento en que el país exige confianza y visión de largo plazo.

¿Cómo influye su responsabilidad de liderar un grupo empresarial en su decisión de buscar alianzas estratégicas con otros desarrolladores inmobiliarios?

Liderar Nobis, un holding con trayectoria importante en el país implica asumir la responsabilidad de tomar decisiones que

The

Point

garanticen sostenibilidad, innovación y crecimiento continuo. En nuestra unidad de negocio inmobiliario, esto significa entender que el desarrollo de proyectos requiere múltiples especialidades, altos estándares técnicos y una coordinación rigurosa.

En un mundo tan competitivo debes especializarte, elegir tu negocio y mercado. Bajo esa visión, he optado por fortalecer alianzas estratégicas con otros desarrolladores expertos del sector. Estas colaboraciones permiten combinar capacidades, sumar experiencias y especializar a Pronobis en lo que mejor sabemos hacer: conceptualizar proyectos, comercializarlos y gerenciarlos con excelencia.

¿Considera que la colaboración con otros desarrolladores genera más valor que ser competencia directa?

La experiencia nos ha demostrado que la competencia bien entendida atrae mercado, dinamiza la actividad y crea un entorno donde todos ganamos. Trabajar en alianzas estratégicas no resta protagonismo, multiplica resultados y genera más valor del que produciría cada actor por separado. Tenemos alianzas con proveedores de materiales de construcción como hormigón,

cemento, acero y otros materiales; y con constructores de muy buena reputación.

¿Estas colaboraciones son parte de una estrategia deliberada para enfrentar desafíos como la escala de proyectos o la innovación en diseño y sostenibilidad?

Como otro elemento estratégico de nuestra unidad inmobiliaria, elegimos no hacer proyectos aislados sino desarrollar ciudades dentro de ciudades. Es un concepto que Pronobis ha implementado desde sus inicios, hoy la gente puede disfrutar de muchas de ellas: Ciudad del Sol, donde esta Mall del Sol; Ciudad del Río, también conocido como Puerto Santa Ana, donde está el emblemático The Point y próximamente inauguraremos, con nuestro socio Millenium, el primer rascacielos del Ecuador; Ciudad del Sol en Manta y Machala; Midtown en Samborondón; Karibao en Playas; Greentown en Machala, entre otros. Desarrollar estas ciudades es un gran desafío en muchos aspectos como la coordinación de diseño técnicos, comercialización, construcción, y una que no es menor, la financiación. Por esta razón elegimos aliados en proveeduría, para contar con los

mejores materiales en construcción, para que su know how dirija técnicamente los proyectos; y con otros promotores, para que el desarrollo sea más rápido. Tenemos la convicción y lo hemos demostrado, que la competencia es buena, atrae mercado y logramos que se venda más.

¿Cuáles son los principales beneficios que obtiene al aliarse con otras empresas del rubro?

Las alianzas principalmente te complementan y permiten focalizarte en los aspectos que has decidido fortalecer. Te garantizan calidad, delivery on time y te proveen, como tú lo llamas, financiamiento colaborativo, que, en épocas difíciles para acceder a crédito, significa la posibilidad de mantener la actividad en desarrollo.

¿Qué indicadores le permiten evaluar si estas alianzas estratégicas están dando los frutos esperados?

Nuestro crecimiento en ventas es el más representativo. En cuatro años hemos crecido al 30%, a pesar de las dificultades por las que ha atravesado el país, y es gracias a que, como empresa promotora, nos hemos focalizado en la conceptualización de los proyectos, su comercialización y gerenciamiento, dejando que expertos se encarguen de la construcción.

¿Qué retos interpersonales y estructurales ha encontrado al juntarse con otros promotores?

Hoy trabajamos con importantes empresas promotoras. Con Millenium, de mi yerno Pablo Campana, estamos desarrollando Maxximus; Coloncorp con Morice Dassum, estamos con los proyectos SF Towers y Acqua Gardens; con Dibiens de Carlos Cueva, el centro comercial Vivantino; con la empresa Kon Kreto de Cuenca, de la familia Vintimilla, estamos desarrollando CABAI, el 3er edificio en Karibao; Midtown con la familia Durán Ballén; Lifetown con Dipaso S.A.; el proyecto el GreenTown Machala con Carlos Reyes; y el proyecto Villas 2 en Karibao con UCEM S.A. Es curioso que en Ecuador no se presenten más alianzas, en Colombia y Perú es muy común que se unan varios promotores para desarrollar proyectos de gran escala, esto diversifica riesgo, te permite tener un portafolio equilibrado y te obliga a ser mejor cada día.

¿Un ejemplo concreto de una alianza que ha marcado un hito en la forma de hacer negocios en Pronobis?

El proyecto Midtown en Samborondón es todo un desafío, estamos creando una ciudad dentro de la ciudad, que debe proveer múltiples servicios a sus propietarios y visitantes, y por el ritmo de ventas,

ha requerido vincular varias constructoras como: Construdipro, Minutocorp y Pladeco; invitar a nuestro socio Morice Dassum para que construya un hotel, y atraer marcas de retail y servicios médicos, para que el proyecto brinde, a distancia caminable, todos los servicios de una ciudad.

Algunos proyectos de Pronobis nacieron en áreas que no eran consideradas “prime”. ¿Cómo se combina esa exploración de territorio con el trabajo en alianza?

Convertir áreas que en su momento no eran prime, y hoy sí lo son, es el resultado de la implementación de la estrategia de ciudades dentro de ciudades. Cuando desarrollas todos los servicios que una comunidad necesita a distancia caminable, generas verdadera calidad de vida. Los usuarios pueden dejar su vehículo estacionado y acceder fácilmente a mercados, oferta gastronómica,

entretenimiento, servicios médicos, iglesias, entre otros. Este modelo se puede ver hoy en Ciudad del Sol Guayaquil, Manta y Machala, y en Ciudad del Río (Puerto Santa Ana). Próximamente se apreciará en Midtown Samborondón, Acqua Gardens en vía la costa y Greentown en Machala.

¿Qué pesa más al momento de decidir una alianza? ¿La complementariedad en capacidades técnicas, la lectura compartida del mercado o la coincidencia en valores y propósito?

En mi experiencia, una alianza exitosa requiere un equilibrio de varios factores, pero hay tres que son indispensables. El primero, que compartan tus valores, propósito y visión de país. Cuando compartes principios fundamentales con tus aliados, las decisiones estratégicas fluyen con naturalidad y se construye una base de confianza que sostiene cualquier proyecto, especialmente los de largo plazo; el segundo elemento es la complementariedad. Es clave asociarse con quienes tienen fortalezas distintas. Esa diversidad de capacidades técnicas y experiencia enriquece el proyecto, eleva los estándares y permite que cada parte aporte desde su especialidad; y, finalmente, es fundamental que juntos seamos más fuertes económica y financieramente, capaces de asumir los desafíos y la escala de los proyectos que desarrollamos.

¿Qué zonas, tipologías o conceptos están hoy subvalorados y podrían convertirse en los próximos focos de desarrollo si se trabajan desde una lógica colaborativa?

Próximamente Pronobis incursionará en el desarrollo de un macroproyecto en La Joya sector de la Aurora, de cerca de 800 unidades residenciales, de entre $80 y $130 mil dólares. El proyecto se llamará Piedra del Sol, una urbanización generosa en áreas verdes y espacios recreativos, que contribuye a la consolidación de La Joya, esta hermosa ciudad que han construido en los últimos 20 años los señores Amador y Baquerizo, y que hoy es ejemplo inmobiliario de lo que significa un desarrollo ordenado.

Riverfront Torres Bellini

¿Qué hay detrás de la aprobación de un Crédito Hipotecario?

Comprar vivienda no empieza cuando visitas un proyecto, empieza en tus decisiones financieras cotidianas, en cómo manejas tu dinero, en lo que pagas y en lo que dejas de pagar antes de pensar en pedir un crédito. Sin embargo, la mayoría de quienes llegan a ese momento lo hacen sin saber realmente cómo los evalúa el banco, qué pesa más en la decisión o por qué unos créditos se aprueban y otros se rechazan.

En esta conversación, José Rafael Jervis, Vicepresidente de Personas y Pymes de Banco Pichincha, pone orden donde suele haber confusión. Explica, con una claridad poco habitual, qué está realmente detrás de la aprobación de un crédito hipotecario.

¿El primer paso para comprar vivienda es ir al banco?

El primer paso no es el banco, es la planificación. Este tipo de crédito no se toma de manera impulsiva. Generalmente empieza con el sueño de querer casa propia, de ahí se pasa a definir en qué zona, qué tipo de vivienda, cómo se quiere vivir. Y luego viene la parte más importante, que es aterrizar ese sueño a la realidad financiera. El potencial comprador debe analizar cuánto gana, cuánto gasta y cuánto realmente puede destinar al pago de una cuota mensual. Muchas veces el pago no depende de una sola persona, puede estar atado a un ingreso familiar del esposo y esposa, incluso de los hijos en algunos casos. Todos se alinean alrededor de ese objetivo.

¿Cuál es el factor principal que analizan?

El historial crediticio es fundamental. El buró de crédito no mide cuánto gana una persona, sino cómo se comporta con sus pagos. Evalúa si paga a tiempo, si cumple sus obligaciones, si mantiene niveles razonables de endeudamiento, en otras palabras, el buró de crédito es un reflejo del comportamiento crediticio de las personas a lo largo del tiempo. Toda esa información se convierte en un puntaje que va de 0 a 999. Ese número le dice al banco qué tan confiable eres.

¿A mayor ingreso, mayor probabilidad de obtener el crédito?

No necesariamente. Una persona puede tener ingresos altos, digamos $10.000, pero si sus gastos también son altos, por ejemplo $9.700, o no tiene capacidad de pago. En cambio, alguien con ingresos más moderados, de $2.000, pero los

maneja con disciplina y gasta solo $500, tiene una mejor capacidad de ahorro y, por lo tanto, puede tener una mejor capacidad de pago. Ese historial es uno de los principales elementos que analiza el banco al momento de decidir si aprueba o no un crédito.

¿Se evalúan solo los ingresos formales o también los ingresos informales?

Los dos. Cuando los ingresos no son fijos, es decir para gente que no trabaja en relación de dependencia, el banco necesita ver un historial de actividad económica de al menos un año, para entender cómo se comporta ese ingreso. Se analiza si el negocio es sostenible, si hay estacionalidades, si hay consistencia, entre otros factores.

¿Alguien con ahorros altos o certificados de inversión puede compensar un mal historial crediticio?

No. Ese es un error muy común. El banco no presta en función de la garantía, presta en función de la capacidad de pago. Puedes tener $200.000 en una inversión, pero si tu historial crediticio es malo y tienes un score de 500 puntos, es muy poco probable que accedas a un crédito. Los ahorros o certificados de inversión pueden servir como garantía, pero no reemplazan la capacidad de pago. De hecho, en esos casos, lo más recomendable sería usar ese capital como entrada o incluso para una compra directa.

¿Cómo es el proceso para solicitar un crédito?

El proceso empieza con algo muy básico, tener claro un presupuesto. Luego se llena un formulario con información general, pero a diferencia de otros créditos, aquí hay pasos adicionales importantes, como el avalúo del inmueble. El banco debe verificar que la propiedad realmente vale lo que el cliente afirma. Eso hace que el proceso sea un poco más complejo, pero también más seguro.

¿Cuánto tiempo toma el análisis de riesgo, aprobación y desembolso?

Tradicionalmente, este proceso tomaba alrededor de 90 días, pero hemos logrado reducir ese tiempo de manera significativa y ahora tenemos operaciones que se han desembolsado en 30 días. Nuestro objetivo es que cada vez más créditos se concreten en ese tiempo, gracias a la digitalización y mejoras en procesos.

José

¿Existe una forma de saber si tengo posibilidad de obtener un crédito antes de empezar con el papeleo?

Sí. En nuestra página web puedes hacer una precalificación en línea en pocos minutos. Ingresas información básica y el sistema te da una idea clara de si calificas para el crédito y en qué rango estaría el monto del préstamo. Esto evita que la persona genere expectativas irreales, o le da la pauta para organizar mejor sus finanzas. Esa información te permite buscar vivienda dentro de un rango realista, de lo contrario, es fácil enamorarse de una propiedad que luego no es viable financieramente, pero si sabes tu capacidad de endeudamiento puedes buscar con criterio.

¿Recibo asesoría si no alcanzo al monto deseado? Sí, y ese es un punto muy importante. Cuando se hace el análisis personalizado del perfil del cliente, para los ejecutivos del banco es más fácil detectar oportunidades para mejorar su economía. Por ejemplo, consolidar deudas, reducir gastos o reorganizar ingresos. A veces hay decisiones simples, como no cambiar de vehículo este año o evitar ciertos gastos, que pueden cambiar para bien la capacidad de pago.

¿Qué factores hacen que un crédito sea rechazado?

Principalmente tres: mal historial crediticio, alto nivel de endeudamiento y falta de capacidad de pago. Hay que recordar que al banco no le interesa quedarse con la casa, lo que quiere es que le devuelvan el dinero que prestó, y por eso somos tan prolijos en el análisis de riesgo.

¿Puedo volver a solicitar un crédito si antes fue negado?

Totalmente. Si hoy no calificas, probablemente en uno o dos años lo lograrás si organizas tus finanzas. Tus ingresos pueden aumentar, puedes reducir gastos o simplemente demostrar un mejor comportamiento crediticio.

¿Qué porcentaje del valor de la vivienda financia el banco?

Actualmente, el financiamiento puede llegar al 83% del valor del inmueble, lo que significa que el cliente debe contar con un aporte inicial cercano al 17%. Sin embargo, es importante entender que ese porcentaje no siempre se limita únicamente al valor “puro” de la vivienda.

¿A qué se refiere?

Es necesario que el cliente tenga un nivel de compromiso económico propio, porque ese aporte de entrada es una señal de solidez financiera y de capacidad de planificación, pero, dentro de la estructura del crédito se pueden incorporar ciertos gastos asociados a la compra, como costos legales, gastos de formalización, avalúo o seguros vinculados al crédito. Esto permite que la carga inicial para el cliente no sea tan rígida y que el proceso sea más manejable financieramente.

¿Ese 83% de financiamiento es regla general?

No, ese porcentaje es una referencia, porque cada caso se analiza de manera individual. Dependiendo del perfil del cliente, su capacidad de pago, historial crediticio y la estructura de la operación, se pueden encontrar alternativas que optimicen el financiamiento y faciliten el acceso a la vivienda sin comprometer la estabilidad financiera en el largo plazo.

¿Tasas de interés para crédito hipotecario?

Actualmente estamos trabajando con tasas desde el 7,5%, pero esto depende del perfil de riesgo del cliente. La tasa no es igual para todos, está directamente relacionada con el puntaje del buró de crédito. Por ejemplo, si un cliente tiene un score de 970 puntos o más, puede acceder a una tasa del 7,5%; si su puntaje está entre 930 y 969, la tasa sube al 8,5%; si está por debajo de 930 puntos, accede a la tasa tablero que maneja el banco, que sigue siendo competitiva.

¿La tasa es fija o variable?

La tasa es variable. Se la revisa periódicamente y se ajusta en función de la tasa pasiva referencial del Banco Central, que es lo técnicamente correcto. Hay un tema que es muy importante mencionar, que muchas veces pasa desapercibido. En el mercado es bastante común ver ofertas con tasas muy atractivas, incluso más bajas que las de otras instituciones, pero que aplican solo por un período muy corto, a esto se conoce como la “tasa de enganche”.

¿Tasa de enganche?

Sí, por ejemplo, un institución financiera puede ofrecerte una tasa inicial del 6%, cuando el promedio del mercado está alrededor del 7,5%. Naturalmente, el cliente se siente atraído y piensa que es la mejor opción. Sin embargo, no analiza cómo funciona el reajuste de esa tasa. Esa tasa promocional suele durar apenas tres o seis meses. Luego de ese período, el crédito puede pasar directamente a una tasa mucho más alta, incluso cercana a la tasa máxima permitida. Es decir, lo que parecía una gran oportunidad termina siendo un crédito más caro que otras opciones que, aunque arrancaban con una tasa mayor, eran estables en el tiempo.

¿Cómo puede saber el cliente si la tasa es técnicamente establecida o es de enganche?

El punto clave es entender cómo funciona el reajuste de la tasa, por eso tan importante que el cliente lea detenidamente el contrato del crédito. Antes de firmarlo debe tener claridad absoluta de cómo va a evolucionar esa tasa a lo largo del tiempo. No se trata solo de cuánto paga hoy, sino de cuánto va a pagar durante toda la vida del crédito. No todas las instituciones operan de la misma manera, pero el cliente debe

estar consciente de que el riesgo es tomar una decisión basada en una percepción incompleta que puede transformarse en una carga financiera mucho más alta.

¿Plazos para hipotecarios?

El estándar tradicional está en 20 años. Sin embargo, en ciertos segmentos, especialmente en vivienda de interés social como el programa Miti Miti, existen opciones de hasta 25 años. Esto tiene un impacto directo en la accesibilidad, porque a mayor plazo, menor es la cuota mensual y más personas podrán calificar, aunque también implica un mayor costo financiero en el largo plazo, por lo que es una decisión que debe analizarse con cuidado.

Caridad Vela y José Rafael Jervis

Los créditos hipotecarios tienen componentes financieros y emocionales, ¿ahí radica su importancia?

El crédito hipotecario tiene una connotación completamente distinta a cualquier otro tipo de crédito. Desde el punto de vista del banco, es un producto de largo plazo que permite construir una relación sostenida con el cliente durante muchos años. Pero desde el lado de la persona, el banco se convierte en su mejor aliado para tomar una de las decisiones más importantes de su vida. Estamos hablando de una situación que involucra a toda la familia, que se piensa, se conversa, se proyecta. Es, en muchos sentidos, comparable con las decisiones más trascendentales por el nivel de compromiso que implica.

¿Qué tan relevante es este rubro comparado con la cartera de créditos que ofrece el banco?

Hoy manejamos una cartera que bordea los $1.900 millones en crédito hipotecario. El año pasado desembolsamos alrededor de $317 millones, beneficiando a 3.557 familias. De ese total, aproximadamente $202 millones corresponden al segmento inmobiliario normal, es decir, viviendas de mayor valor, y $115 millones al segmento de vivienda de interés social, que para nosotros no es algo coyuntural. Llevamos más de una década apoyando activamente el desarrollo de vivienda social y prioritaria, entendemos que es un segmento clave para reducir el déficit habitacional

del país. Estas son cifras importantes porque reflejan no solo volumen, sino impacto, los hipotecarios no son solo una operación financiera, cada crédito es una familia que logra acceder a vivienda.

¿Crédito al constructor?

Claro, nuestro apoyo no se limita únicamente al comprador final, también financiamos al constructor, porque ahí es donde realmente empieza el ciclo. Si no hay oferta adecuada, el hipotecario por sí solo no resuelve el problema, por eso trabajamos en los dos frentes. Es una visión integral del negocio, donde el objetivo no es solo colocar crédito, sino contribuir a que más personas puedan acceder a vivienda digna.

¿Cómo están los niveles de morosidad en hipotecarios?

En el caso de Banco Pichincha, los niveles de morosidad se mantienen controlados y dentro de rangos saludables, sin que representen una preocupación estructural. Puede haber variaciones leves dependiendo del contexto económico del país, pero en general son indicadores estables. El crédito hipotecario es uno de los productos más estables dentro del portafolio, no solo por su naturaleza de largo plazo, sino porque está directamente vinculado a una prioridad vital del cliente, como es tener vivienda, lo que se traduce en un comportamiento de pago más comprometido.

Marbella Design & Art El lujo que permanece

Por María Gracia Banderas
JOSÉ ARROYO
HELENA ROCHA
DARIO GARMA
PEDRO Y ANA INHABIT
SILVIA TRIGUEROS
VANESA CASAS
CATETO CATETO

AALTO EXCLUSIVE DESIGN

Marbella ha construido, a lo largo de las últimas décadas, una identidad arquitectónica singular en el panorama español. Entre la herencia andalusí de su casco histórico, las urbanizaciones modernas que definieron la Costa del Sol en la segunda mitad del siglo XX y una creciente apuesta por la arquitectura contemporánea de alto nivel, la ciudad se ha convertido en un laboratorio donde conviven tradición, turismo internacional y experimentación estética. En este contexto, no resulta casual que haya consolidado su posición como uno de los enclaves más relevantes del sur de Europa en materia de diseño

AISTEC

AIRZONE

ALEJANDRO CATETO

TERRACE BY PACO AND MAGDA

e interiorismo, capaz de atraer tanto a estudios emergentes como a figuras consagradas que encuentran aquí un terreno fértil para explorar nuevas formas de habitar.

Esta vocación se reafirma con la celebración de la octava edición de Marbella Design & Art, que transformó el Palacio de Ferias, Exposiciones y Congresos Adolfo Suárez en un recorrido inmersivo compuesto por más de cincuenta espacios. Lejos de entenderse como una feria al uso, el evento se consolida como una plataforma donde interiorismo, arquitectura y arte contemporáneo dialogan para anticipar las tendencias que están definiendo el diseño a escala global. A lo largo de sus ediciones, ha reunido a nombres destacados del sector y ha contribuido a posicionar la ciudad como un punto de encuentro estratégico en el calendario europeo.

La edición de 2026 confirma un cambio de paradigma, y es que el interiorismo ha dado un paso más allá de resolver lo funcional y lo estético. Esta edición ha posicionado a la disciplina que se encarga de diseñar y transformar espacios interiores como capaz de articular también experiencias complejas en las que intervienen factores emocionales, tecnológicos y medioambientales. El proyecto ganador, “Sand Stone de Technogym” de Inhabit, sintetiza esta evolución al proponer un espacio doméstico donde el bienestar físico, la vida cotidiana y el diseño convergen en un entorno que integra movimiento, nutrición y calma mental. El objetivo ha sido convertir la vivienda en un entorno activo que acompaña y mejora la calidad de vida.

Este centro en el bienestar y el bien vivir es una de las tendencias más claras del interiorismo contemporáneo. Tal como explica la

TODOMETAL MARBELLA Y RENOVTEC BY RUBEN MUÑOZ TORO Y ANGELA GHEORGHE

TECHNOGYM BY INHABIT

interiorista Mar Vera, del estudio madrileño Welcome Design y participante en la feria, su evolución está directamente vinculada a la capacidad de personalización que ofrecen hoy los avances tecnológicos y la diversidad de materiales: “Contamos con una gama infinita de posibilidades. La iluminación, por ejemplo, se puede controlar en color y temperatura para crear escenas específicas; en espacios como el baño, la integración de chorros de agua, vapor o duchas en cascada permite diseñar experiencias completamente adaptadas a cada usuario”. Esta concepción del espacio como experiencia sensorial entronca con corrientes internacionales como el wellness design, que sitúan el bienestar físico y emocional en el centro del proyecto arquitectónico.

Pero si el bienestar actúa como eje, la narrativa se revela como el hilo conductor que da sentido a cada intervención. En un momento en el que la homogeneización estética amenaza con diluir la

FENABEL BY DESEESE DESIGN

NATUZZI ITALIA BY JOSÉ ARROYO + DVNO STUDIO
RESTAURANTE BY JOSE ARROYO GRUPO GAMAN BY PARALELA

identidad de los espacios, la construcción de relatos se convierte en una herramienta fundamental. “Cada casa, cada espacio debe tener un hilo conductor que nos ayude a comenzar el proyecto”, señala Vera. “A veces el punto de partida ha sido un cuadro o una escultura, pero lo mejor es dejar que el propio espacio modele su historia”. Esta aproximación se refleja en propuestas como “Cateto Club”, de Alejandro Cateto, el espacio más votado por el público, que reinterpretó la estética de la Costa del Sol de los años 60 a través de un lenguaje contemporáneo cargado de referencias culturales, o en el proyecto de Studio Vanesa Casas, que presentó una oda a la arquitectura tradicional japonesa desde una mirada experimental, inspirada en la poética de la sombra.

En paralelo, la tecnología se integra de manera cada vez más orgánica en los proyectos, alejándose de cualquier protagonismo excesivo para convertirse en un recurso silencioso que amplifica la experiencia. “La tecnología ha evolucionado tanto que ahora es mucho más fácil y accesible y nos ayuda a crear emociones”, apunta Vera, quien destaca soluciones como los sistemas de iluminación avanzados, los altavoces ocultos o los electrodomésticos de última generación que, sin duda, permiten optimizar las tareas domésticas. Esta tendencia se hace visible en proyectos como “The Architecture of Climate” de Studio Nina Dubarry, donde el control climático se plantea como una herramienta de diseño que conecta lo técnico con lo orgánico, o en la apuesta por la innovación tecnológica reconocida en “Sosega” de Paralela Taller Creativo, que incorpora una lámpara desarrollada mediante impresión 3D.

El uso de los materiales constituye otro de los aspectos clave que atraviesan la feria y que permite identificar diferencias culturales significativas. Según Vera, en el mercado latinoamericano se observa una aproximación más audaz en la combinación de madera y piedra,

RAMOS Y COBOS BY VANESA CASAS
HUËST
MIELE BY HELENA ROCHA
SIBARI BY GLAM DESIGN
SIBARI BY GLAM DESIGN

integrándolas de forma más libre y evocando corrientes arquitectónicas que dialogan con los grandes maestros de los años 50 y 60 desde una perspectiva contemporánea y más biológica. Frente a ello, el contexto europeo mantiene una relación más contenida con estos materiales, aunque igualmente orientada a la búsqueda de autenticidad y conexión con el entorno. En ambos casos, se percibe una tendencia global hacia la recuperación de materiales naturales y procesos constructivos que priorizan la durabilidad y la honestidad.

En este escenario, la sostenibilidad se posiciona como un criterio ineludible, que viene marcando el ritmo los últimos años, aunque su integración plantea desafíos complejos, especialmente en proyectos vinculados al lujo. Lejos de entenderse como conceptos

opuestos, la edición de Marbella Design & Art evidencia que ambos pueden coexistir a través de una redefinición del propio lujo. “El verdadero lujo es la personalización”, afirma Vera. “Debemos hacer proyectos con sentido común, utilizando piezas bien pensadas y bien fabricadas, que los hijos de nuestros hijos quieran y puedan heredar”. Esta idea conecta con una visión del diseño basada en la permanencia, donde el valor no reside en la acumulación, reside en la capacidad de crear objetos y espacios que trasciendan el tiempo. Ejemplo de ello es el reconocimiento otorgado a Amber Craft & Design como el espacio más ecológico, con una propuesta centrada en la transformación de materiales descartados en piezas únicas de alto valor estético.

ASCALE BY MARISA GALLO

FRAN SILVESTRE

JACOBO HIGUERA

IGNACIO MERINO ISABEL MARGALEJO

ALEJANDRO ZAIA

La feria también pone de manifiesto la creciente hibridación entre la artesanía y la innovación, un diálogo que permite explorar nuevas posibilidades formales sin renunciar a la dimensión cultural del diseño. La incorporación de tecnologías como la impresión 3D, lejos de sustituir los procesos tradicionales, amplía el campo de experimentación y favorece la creación de piezas que combinan precisión técnica y sensibilidad material.

Con una agenda paralela que incluyó presentaciones de marcas, encuentros profesionales y actividades que se extendieron por la ciudad, como la participación institucional o eventos solidarios, Marbella Design & Art trascendió el espacio expositivo para convertirse en un ecosistema donde convergen creatividad, industria y cultura. La presencia de un jurado integrado por figuras relevantes del sector, como Fran Silvestre, Isabel Margalejo, Jacobo Higuera Mata e Ignacio Merino Rivero, refuerza el rigor y la proyección internacional de la cita.

El interiorismo ha adquirido un papel estratégico en la arquitectura contemporánea y acompaña el definir cómo se vive, se percibe y se experimenta. Esta interdependencia ha convertido al interiorismo en una herramienta clave para responder a los grandes desafíos contemporáneos, desde el bienestar hasta la sostenibilidad. Ha de tenerse en cuenta que el interiorismo presenta matices según el contexto geográfico. En Europa, el diseño tiende a equilibrar tradición y contemporaneidad, con un fuerte foco en la sostenibilidad. En América Latina, por otro lado, se observa una mayor libertad en la mezcla de materiales y una conexión más orgánica con el entorno, en línea con lo señalado por Vera.

En el caso de España, el interiorismo ha pasado, en apenas una década, de percibirse como un servicio asociado al lujo a convertirse en una herramienta esencial para mejorar la calidad de vida y optimizar los espacios. Además, el crecimiento del sector se ha impulsado principalmente por la reforma de viviendas, el auge del teletrabajo y la necesidad de adaptar los hogares a nuevos usos. Este cambio ha traído consigo una mayor exigencia por parte de los usuarios, que priorizan la funcionalidad, la luz natural y la distribución eficiente por encima de una estética meramente aspiracional. Esta consolidación ha permitido que España también se posicione como un exportador de lenguaje estético y conceptual hacia otros mercados, especialmente Latinoamérica, a través de la presencia creciente de diseñadores españoles en citas internacionales y del reconocimiento de su enfoque, basado en la mezcla de artesanía e innovación, lo que también convierte al interiorismo en un puente cultural que redefine la manera en que diferentes geografías entienden el habitar contemporáneo. En un momento en el que el interiorismo se enfrenta a desafíos que van desde la crisis climática hasta la transformación digital, lo que ha emergido en Marbella es la necesidad de redefinir la relación entre las personas y los espacios que habitan. Entre el bienestar y la narrativa, la tecnología y la materia, el lujo y la sostenibilidad. El diseño contemporáneo se construye hoy como una experiencia total, capaz de integrar lo tangible y lo intangible en una nueva forma de entender el habitar.

UNA VIDA PARA SERVIR Y CUIDAR

Hay personas que convierten el servicio social en una forma de vida. Esa es la historia de Luisa Cobo que, inspirada por su vocación construyó su identidad personal y profesional. Las decisiones que tomó desde la juventud la han llevado al cargo que ocupa actualmente. Es la persona que lidera la representación del Baptist Health en Ecuador.

Ambateña de origen, quiteña por elección y ciudadana del mundo por experiencia, Luisa tiene una presencia cálida, cercana. De esas que derriban barreras desde la primera conversación. Habla

en tono alegre, sonríe constantemente, hace bromas. Luisa es una bocanada de aire fresco y con esa frescura nos abre las puertas de su casa. Le pregunto por su emigración de Ambato a Quito, que, aunque no es extraño que una chica de su estrato socioeconómico se traslade a la capital para realizar sus estudios universitarios, siento curiosidad por conocer los detalles de esa trayectoria.

Me sorprendo al saber que a los 18 años dejó el país para vivir en Francia, en un intercambio que marcaría el inicio de su independencia. Luego regresó a Quito para estudiar Comunicación Corporativa en la UDLA, y más adelante viviría en Madrid,

donde cursó una maestría en marketing y recursos humanos. Entre Francia, Quito y Madrid su horizonte se expandió. Y, sin embargo, hay otra ciudad, otro territorio que fue el que realmente determinó su visión sobre el mundo y el que definiría su camino profesional.

Después de su paso por España, Luisa tomó una decisión poco convencional: irse durante cuatro meses a trabajar como voluntaria en un orfanato en África. No fue una experiencia organizada ni recomendada por terceros. Investigó por su cuenta, levantó fondos entre Ecuador y España y se aventuró a Kenia. Con el dinero recaudado ofreció ayuda para mejorar la condición de las instalaciones, reparar camas, adecuar espacios, cambiar cierta infraestructura. Sin embargo, tenía claro que no deseaba únicamente viajar, entregar la ayuda y salir. “Quería hacer algo que realmente me sacara de mi zona de confort”, recuerda. Y lo hizo.

Así fue como se instaló esos 120 días en África. Fue tutora, una especie de figura materna para esos niños abandonados. Recuerda que dormían en el piso, sobre un colchón de paja. Había escasez de todo: comida, vestimenta, medicinas. La precariedad de ese tiempo le forjó su carácter. “Te sensibiliza, te humaniza, te hace más humilde. Te enseña a valorar todo lo que tenemos”, dice.

Ese aprendizaje no se quedó en anécdota. Desde entonces, Luisa ha mantenido un vínculo constante con iniciativas sociales. Es voluntaria del hospital Baca Ortiz en Quito, también ayuda a organizaciones religiosas y fundaciones. Recuerda que algunos años atrás fue elegida Reina de Ambato. Su participación en ese certamen no fue más que para dedicarse a ejecutar ayuda social. “Siempre hay que darse el tiempo para ayudar”, afirma con convicción.

Después de su estadía en Kenia regresó a Quito. Creía que sería una estadía corta, porque estaba más inclinada por volver a Madrid, buscar trabajo allí y establecerse en Europa. Pero la vida es lo que sucede mientras se hacen planes. En una fiesta conoció a Miguel, su esposo actual. Pasaron de conocerse a ser novios y luego a formalizar la relación en matrimonio. Francia, España y hasta África quedaron en el pasado, cimentando su carrera, pero recordándole que su presente estaba en Ecuador.

Mientras se anclaba en su vida de pareja, también apareció una oportunidad laboral interesante que la llevó hacia el campo de los seguros. Un sector que, contra lo que muchos creen, es profundamente humano. A Luisa se le dan fácilmente las relaciones públicas y esas habilidades le resultaron idóneas para su trabajo en un bróker, en donde llegó a ser directora comercial. Manejó desde asistencia médica hasta seguros patrimoniales, de construcción y vivienda.

“Cuando entras al mundo de los seguros, te quedas”, dice. Y no lo dice desde la teoría, sino desde la noción de entender lo que hay detrás: protección, previsión, respaldo. Su experiencia en seguros le permitió reconocer el valor de lo que se construye. En Ecuador, explica, los seguros de vivienda siguen siendo subestimados, a pesar de ser herramientas accesibles y fundamentales. Una póliza bien estructurada puede cubrir desde incendios y robos hasta desastres naturales, como terremotos o inundaciones; además de daños eléctricos o responsabilidad civil frente a terceros. “El seguro no solo protege la estructura de la casa, sino también lo que hay dentro: muebles, electrodomésticos, objetos de valor”, explica.

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El proceso es más sencillo de lo que muchos imaginan, se define un valor aproximado del inmueble y su contenido, se evalúa el nivel de riesgo y, en función de eso, se calcula una prima anual que, en la mayoría de casos, resulta manejable.

Luisa trabajó en el bróker de seguros hasta el 2022, año en el que se le presentó una oportunidad de oro: la de asumir la gerencia de Baptist Health en Ecuador. No lo buscó, a ella la encontraron, y cuando el destino te encuentra, no puedes huir de él.

“Son seguros bastante pagables, y pueden hacer toda la diferencia en un momento crítico”, asegura. Más allá de lo técnico, su recomendación es clara: entender el seguro no como un gasto, sino como una forma de cuidar lo que se ha construido con esfuerzo.

Regresando a su historia personal, en paralelo a su desarrollo en el campo de los seguros, llegó la familia: Julia y Emilia. En 2021 nació la primera. Como aún estaban vigentes las restricciones por la pandemia se trasladaron a vivir en la hacienda familiar. Tanto Luisa como Miguel son personas de campo. Montan a caballo, hacen caminatas tipo trekking, son aventureros. Hasta ahora siente añoranza por esos días de silencio, de trabajar entre montañas, de descubrirse como mamá.

Luisa trabajó en el bróker de seguros hasta el 2022, año en el que se le presentó una oportunidad de oro: la de asumir la gerencia de Baptist Health en Ecuador. No lo buscó, a ella la encontraron, y cuando el destino te encuentra, no puedes huir de él.

Actualmente su rol está enfocado en la estrategia comercial y de marketing, la planificación y ejecución de eventos, y la coordinación de pacientes que viajan desde Ecuador a Estados Unidos para recibir atención médica. Sus horas de oficina las hace desde su casa en Cumbayá, aunque cada dos meses suele viajar a Miami.

Parece increíble, pero después de cuatro años en su cargo habla de procedimientos médicos con una soltura sorprendente. A tal punto que, en momentos de nuestra conversación, olvido que estoy hablando con un perfil gerencial y no con una doctora. Lo cierto es que lidera una operación que exige conocimiento técnico, capacidad de gestión, pero, sobre todo, criterio humano. Luisa recibe capacitaciones frecuentes, está al día en la innovación que ofrece el hospital en todas sus ramas de especialidad.

Trabajar de cerca con un sistema de salud como el estadounidense le ha dado una perspectiva tan valiosa como incómoda. “La tecnología y los tratamientos allá son impresionantes. Hay cosas que en Ecuador simplemente no existen”, explica. Desde terapias oncológicas con protones, que, explica, es un tratamiento que reduce efectos secundarios; hasta cirugías

mínimamente invasivas. El contraste con nuestra realidad es evidente. Lastimosamente el acceso a esos procedimientos es aún limitado.

“Sin seguro, es imposible. Y eso es lo que más duele”, admite. Ha visto casos de personas que necesitan tratamientos que no pueden costear, y esa experiencia ha reforzado una idea que repite con insistencia: la prevención y la planificación no son un lujo, son una necesidad.

Luisa es de esas personas que se refugia en su hogar. Ella necesita que su casa sea un espacio seguro, estético, equilibrado, y su sensibilidad se expresa en cada detalle. Es amante de la decoración. Luisa ha construido un estilo propio que mezcla lo rústico con lo vintage, con inspiración inglesa. Su casa bien podría ser fotografiada para Horse & Hound, una revista británica de estilo de vida ecuestre. Le atraen las piezas antiguas, los objetos con historia, los materiales nobles.

Muchos de los muebles son diseñados por ella y elaborados por artesanos locales. Otros son el resultado de una colaboración familiar, como la mesa del comedor que tiene de base un tronco de pino de más de 50 años de antigüedad. Miguel diseñó la

mesa para aprovechar ese pedazo de herencia de su hacienda, mientras que Luisa diseñó las sillas.

Su rol está enfocado en la estrategia comercial y de marketing, la planificación y ejecución de eventos, y la coordinación de pacientes que viajan desde Ecuador a Estados Unidos para recibir atención médica. Sus horas de oficina las hace desde su casa en Cumbayá, aunque cada dos meses suele viajar a Miami

“Me gusta llegar a mi casa y sentir paz”, dice. Y esa intención se percibe en un espacio donde el arte campestre se complementa con algunas piezas que son recuerdos de viajes que ha realizado.

A pesar de su ritmo de vida ajetreado. A pesar de que equilibrar maternidad con trabajo ahora sea considerado un cliché, Luisa no perdona el tiempo con sus hijas, el contacto con la naturaleza, las cabalgatas a caballo con su esposo, las visitas a su familia en Ambato, y la ayuda social. Pues su historia gira alrededor de los mismos vínculos que generó desde la infancia: cuidado, servicio y pertenencia.

ECALIDAD Y CONFIANZA

n un momento de transformación, marcado por un consumidor cada vez más informado y exigente de calidad y funcionalidad, la conversación sobre acabados deja de ser sólo de estética para convertirse en una decisión técnica, inteligente y de largo plazo. En ese ámbito, Grifine Home Center se posiciona como un actor que se anticipa a la demanda, construyendo confianza en un sector donde cada elección impacta directamente en la vida cotidiana.

¿Cómo se adaptan a un mercado en transformación?

Nuestra historia es, en esencia, una historia de evolución constante. Grifine Home Center ha recorrido un camino largo entendiendo cómo el mercado cambia, cómo se transforma, cómo responde a factores que muchas veces están fuera de nuestro control directo. Operamos en un sector profundamente sensible a cambios macroeconómicos y tendencias de interiorismo, las empresas que logran mantenerse no son necesariamente las más grandes, son las que tienen capacidad de adaptarse a los cambios, y de leer las tendencias, adoptándolas con agilidad.

¿Eso los ha sostenido a pesar de los vaivenes externos?

Ese entendimiento nos ha permitido no solo sostenernos en el tiempo, sino construir un legado en las ciudades donde operamos. Hoy Grifine no está posicionada únicamente en la mente del consumidor final, sino también en la de los profesionales del sector, que encuentran en nosotros un aliado para desarrollar sus proyectos de arquitectura y diseño de interiores.

¿Se refiere a arquitectos y diseñadores? Sí, ellos son el corazón que nos inspira a latir en un mercado vibrante con tendencias de moda, que se actualizan constantemente. Trabajamos juntos, en workshops y focus groups para entender sus necesidades y las de sus clientes. Además participamos en las principales ferias de revestimiento del mundo, como Cevisama en España, Cersaie Italia, Revestir en Brasil y otras de acabados y complementario en China, siendo esta hoy en día la líder en tecnología, innovación y procesos productivos, para capturar lo mejor y traerlo a Ecuador.

Al momento de comprar, ¿qué pesa más entre precio, diseño y calidad?

Comercializamos una tipología de productos, de la cual los consumidores reciben mucha información, incluso algunas alejada de la realidad, y eso hace que los productos se vuelvan altamente sensibles al precio, pero es ahí donde marcamos la diferencia. Grifine Home Center ha construido su posicionamiento desde el equilibrio entre la calidad y el precio justo, esa combinación real de producto superior, estética y valor, nos ha permitido crear lazos sólidos entre empresa – clientes y consumidores finales. Para nosotros, la credibilidad y confianza depositada por nuestros clientes es altamente valiosa, por eso la conservamos y cuidamos como nuestro tesoro más preciado.

¿Qué productos tienen en su portafolio?

Nuestro portafolio incluye cerámicas, porcelanatos, piedras naturales, griferías, piezas sanitarias, pegamentos y nuevos revestimientos decorativos, todo lo necesario que un proyecto de cualquier escala necesita.

Tenemos más de 4.000 productos, organizados en alrededor de 28 categorías, con la idea de que el cliente, profesional o final, encuentre todo en un solo lugar.

¿Qué facilidades ofrecen en términos de pago?

Entendemos que la decisión de compra también pasa por la flexibilidad en el pago. Además de opciones como efectivo o transferencia, que gozan de mayores promociones directas de la marca, el uso de tarjetas de crédito abre un abanico adicional de beneficios. Gracias a alianzas con entidades financieras, los clientes acceden a planes especiales durante todo el año, que hacen más manejable una inversión que, por su naturaleza, exige planificación. Esto permite que el cliente pague de una forma que se ajusta a su realidad. También trabajamos con líneas de crédito para ciertos clientes, y combinamos canales físicos y digitales, para que el cliente pueda elegir cómo comprar.

¿Ofrecen instalación de sus productos?

No realizamos instalación directa pero damos lineamientos técnicos, recomendaciones, y lo conectamos con instaladores calificados de nuestra red. Nos aseguramos que el producto llegue en condiciones óptimas, y por ello contamos con un sistema logístico de última tecnología (WMS), que nos permite automatizar los despachos reduciendo tiempos y fallas en el producto entregado. Adicional a lo anterior, nuestro personal experto, junto con los clientes inspeccionan visualmente los materiales entregados para garantizar un despacho óptimo, cualquier imperfección, se reemplaza de inmediato.

¿Cómo se ha dado la expansión de la marca en Ecuador?

Hoy tenemos siete tiendas en las principales ciudades del país. Estamos en Guayaquil con tres tiendas, en Durán, Cuenca, Manta, Quito y seguimos creciendo. Tenemos proyectos en marcha que nos permitirán consolidar aún más nuestra cercanía con el consumidor. Hoy el cliente quiere disponibilidad e inmediatez, eso lo logramos con una combinación de tiendas físicas y canales digitales que hemos desarrollado con fuerza.

¿Qué representa la nueva tienda en Quito?

Es un punto de inflexión y el inicio de una expansión más profunda. Después de varios años operando en espacios que no eran propios, entendimos que Quito necesitaba una tienda al nivel de lo que ya habíamos logrado en otras ciudades. Hoy esa tienda es nuestra punta de lanza, integra modernidad, innovación, tecnología y experiencia. Está ubicada estratégicamente en la Avenida Galo Plaza Lasso y Nicolás Urquiola, un punto estratégico que conecta toda la ciudad.

Quito: Av. Galo Plaza y Nicolás Urquiola, frente a la escuela aeronáutica. Guayaquil - Manta - Cuenca

Contacto: +593 93 931 3339

Proyectos: +593 99 385 9454

info@grifine.ec

@grifinehomecenter @grifinehomecenter.uio

Grifine Home Center - Grifine Home Center Quito

BERNARDA ANDRADE

REFERENTE EN INVERSIÓN

INMOBILIARIA EN MADRID,

La ciudad más dinámica de Europa

Hay ciudades que crecen, y luego está Madrid. En los últimos años ha dejado de ser únicamente un destino cultural o académico para convertirse en un imán de inversión global. Fondos internacionales, empresarios latinoamericanos, familias que buscan estabilidad y calidad de vida, e incluso inversionistas que están saliendo de mercados tradicionalmente fuertes como Miami, hoy miran a Madrid con un interés cada vez más estratégico.

Pero detrás de ese fenómeno hay algo más profundo que cifras o tendencias. Hay reglas distintas, oportunidades que no siempre son evidentes y una dinámica de mercado que exige conocimiento y capacidad de anticipación.

En ese escenario se mueve Bernarda Andrade, ecuatoriana radicada en Madrid desde hace una década, quien ha logrado posicionarse con rapidez en uno de los mercados más competitivos de Europa. Su preparación combina conocimiento técnico, intuición comercial y una comprensión muy clara de cómo piensan y qué buscan los inversionistas internacionales.

En estas líneas, Bernarda explica cómo comprar un inmueble en Madrid, pero antes entendamos cómo llegó a donde está hoy, porque su historia es la del emprendedor que derrocha valor.

¿Qué te llevó a vivir en España?

Llegué a Madrid hace diez años con la idea de estudiar un máster en marketing digital e innovación. Mi carrera comenzó en el mundo de la consultoría, donde trabajé durante cinco años enfocada en metodologías ágiles, innovación y transformación de procesos. Era un entorno muy exigente, muy estructurado, pero llegó un momento en el que dejó de motivarme.

¿Decidiste buscar nuevas actividades?

El punto de quiebre fue muy personal. Empecé a sentir un desgaste físico que realmente era emocional. Fue ahí cuando, casi por casualidad, conocí a una agente inmobiliaria que me pidió ayuda para desarrollar su página web y gestionar sus propiedades. Aunque no era exactamente mi campo, acepté, y ese primer acercamiento me permitió descubrir un mundo completamente nuevo.

¿Cuándo decides dar el salto definitivo?

Fue un proceso progresivo. Empecé acompañándola en visitas en mis horas libres, aprendiendo desde cero. Luego entré a trabajar en una inmobiliaria bastante reconocida en Madrid, donde en muy poco tiempo absorbí toda la información técnica, legal y comercial del negocio, pero lo que realmente marcó la diferencia fue salir al territorio. En apenas tres semanas logré cerrar mi primera operación, cuando lo normal es tardar alrededor de seis meses. Eso me dio una señal muy clara, este era mi lugar. Decidí independizarme, crear mi marca, estructurar mi negocio y empezar de cero. Comencé con alquileres que permiten generar flujo más rápido, y poco a poco fui creciendo hasta manejar operaciones de compraventa de mayor envergadura.

En tu página web y redes sociales veo que manejas un portafolio importante de propiedades. ¿Cómo funciona tu modelo de trabajo?

He construido una red de captación muy sólida, lo que significa que tengo acceso a un volumen importante de propiedades, antes incluso de que salgan al mercado abierto. Además, existe una red de colaboración entre agentes que nos permite compartir oportunidades. Así, cuando llega un cliente, lo primero que hago es entender exactamente lo que busca, elaboro una selección inicial de propiedades y, mediante un proceso de afinación, vamos acercándonos a la opción ideal. El cliente llega a Madrid con una agenda perfectamente estructurada para aprovechar al máximo su tiempo.

¿Cómo ha evolucionado tu cartera de clientes?

Hoy el mercado es completamente internacional. Si bien mantengo una base importante de clientes ecuatorianos, porque soy ecuatoriana; y filipinos, por recomendación de una cliente; también trabajo con peruanos, mexicanos y, más recientemente, con clientes de Medio Oriente que están buscando alternativas fuera de zonas en conflicto. Madrid se ha convertido en un destino global. Cada vez recibo más clientes que no solo buscan comprar una propiedad, sino diversificar su patrimonio en una ciudad estable.

¿Por qué Madrid es tan atractivo para la inversión inmobiliaria?

Madrid hoy es un hub en todos los sentidos. Es un centro de negocios, de educación, de inversión y de vida. Tiene una combinación difícil de igualar. Seguridad, calidad de vida, infraestructura, cultura y precios que, en comparación con otras ciudades globales, siguen siendo competitivos. Además, se está posicionando como una alternativa frente a mercados como Miami. De hecho, hay una tendencia clara de inversionistas que están saliendo de esa ciudad por el aumento de costos, sobre todo en impuestos, y están migrando a Madrid, donde encuentran mejor rentabilidad y calidad de vida. Madrid se está convirtiendo, literalmente, en el “nuevo Miami”.

¿Qué requisitos hay para extranjeros que quieren comprar inmuebles en Madrid?

El proceso es sorprendentemente accesible. Lo primero es obtener el NIE, que es el número de identificación de extranjero. Es obligatorio para cualquier operación y es el vínculo con Hacienda para temas tributarios. El segundo requisito es abrir una cuenta bancaria en España. Ambos procesos son relativamente simples y pueden gestionarse incluso antes de viajar, con apoyo de abogados o asesores.

¿Cómo funciona la carga tributaria para el comprador extranjero?

Depende de cómo se realice la compra. Si se compra como persona natural, se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que en Madrid es el 6% sobre el valor del inmueble. Si se compra como persona jurídica, ese impuesto puede reducirse al 2%, pero implica otros costos asociados a la estructura empresarial. Además, existe el IBI, que es el equivalente al impuesto predial y se paga anualmente, pero es un impuesto relativamente bajo en comparación con otros países, especialmente considerando el valor de los inmuebles.

¿Qué tan rentable es comprar para alquilar?

La rentabilidad por alquiler en Madrid es moderada, suele estar entre el 3% y 4% anual. Donde realmente se genera valor es en la plusvalía, es decir, en la diferencia entre el precio de compra y el de venta en el transcurso de algunos años. Vale resaltar que la demanda de alquiler es extremadamente alta. Los inmuebles pueden alquilarse en menos de 24 horas, lo que garantiza ocupación prácticamente inmediata ¿Hay crédito hipotecario para extranjeros?

Sí, los bancos en España están muy abiertos a concederlos. Actualmente financian hasta el 60% del valor del inmueble para no residentes, con tasas que rondan entre el 2,5% y el 3%. Los plazos pueden llegar hasta 30 años, dependiendo del perfil y la edad del cliente. Esto hace que el acceso a crédito sea bastante atractivo y competitivo frente a otros mercados.

¿Qué zonas recomendarías para invertir hoy en Madrid? Las zonas donde la plusvalía está prácticamente asegurada están claramente identificadas y responden a lo que el mercado conoce como el “triángulo de oro”. Este se compone, en primer lugar, por el barrio de Salamanca, con Recoletos como su máxima expresión, especialmente en el cuadrante más cercano a la calle Serrano y al Parque del Retiro; seguido por el barrio de Justicia, que ha ganado enorme protagonismo en los últimos años por su carácter más dinámico y su ubicación estratégica; y finalmente por Almagro, dentro del distrito de Chamberí, una zona elegante, consolidada y altamente demandada. Son tres enclaves donde se concentran las propiedades más cotizadas, con el metro cuadrado más alto de la ciudad y donde, históricamente, se han registrado los mejores resultados en términos de valorización.

¿Y fuera de ese triángulo de oro?

El mapa de oportunidades se mueve hacia zonas que, sin haber alcanzado aún los niveles de precio del triángulo, muestran señales claras de crecimiento. Dentro de Chamberí, por ejemplo, sectores como Trafalgar empiezan a ganar terreno, mientras que barrios como Prosperidad o El Viso mantienen una demanda sostenida con margen de valorización. Pero uno de los casos más interesantes es Tetuán, históricamente percibido como un barrio más popular y que hoy está en plena transformación, impulsada por su cercanía a las Cuatro Torres, que es el principal distrito financiero de la ciudad, y por nuevos desarrollos urbanos que están reconfigurando su perfil. Son zonas donde el inversionista entra antes del pico, con precios aún contenidos y con una lógica de crecimiento que responde más a evolución urbana que a posicionamiento consolidado.

También se habla de comprar para reformar y vender.

¿Sigue siendo buen negocio?

Esa fue la época del “Madrid de oro”, cuando se generaron grandes ganancias. Hoy sigue existiendo, pero es mucho más difícil encontrar oportunidades a buen precio. El mercado se ha sofisticado y los propietarios conocen mejor el valor de sus activos así estén deteriorados. Aun hay oportunidades, pero se requiere mayor análisis y experiencia para identificarlas.

¿Qué nuevas tendencias están apareciendo en el mercado?

Una de las más interesantes es la compra colaborativa. Permite a varios inversionistas adquirir conjuntamente una propiedad de alto valor y dividir tanto el uso como los costos.

A través de plataformas tecnológicas se organizan los tiempos de uso y la posibilidad de alquilar cuando no se utiliza. Es una alternativa interesante para quienes quieren acceder a propiedades premium sin asumir el costo total.

¿Cómo funcionan las comisiones de corretaje?

En ventas la comisión estándar es del 3% del valor de la propiedad. Generalmente la paga el vendedor, aunque no existe una regla fija y puede negociarse dependiendo de la operación. En alquileres, la comisión equivale a un mes de renta. Si el contrato es de larga duración, suele pagarla el propietario; si es de corta estancia, el inquilino.

Finalmente, ¿por qué Madrid?

Porque combina estabilidad, calidad de vida y oportunidades de inversión en un momento en el que pocas ciudades del mundo logran ofrecer estas tres condiciones al mismo tiempo.

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Alejandro y Rodrigo Irigoyen

INGENIERÍA ECUATORIANA EN LA ÉLITE MUNDIAL

Hay historias empresariales que se construyen en silencio, lejos del ruido mediático, pero que en un momento preciso, irrumpen con la fuerza de un resultado imposible de ignorar. Ese es precisamente el caso de ICORP.

Lo que empezó como una empresa joven en el competitivo mundo de la ingeniería, hoy se posiciona en un escenario impensado. Competir, desde Ecuador, con algunas de las

firmas más grandes del mundo en uno de los sectores más exigentes, como es la infraestructura aeroportuaria, es jugar en las ligas mayores. No solo implica un reto técnico de altísimo nivel, sino gracias a los resultados obtenidos, ICORP es finalista en tres categorías de un prestigioso concurso internacional para proyectos que redefinen estándares.

Detrás de este reconocimiento hay años de disciplina, decisiones técnicas, aprendizaje constante y una forma distinta de entender la ingeniería como una rama más integrada, colaborativa y profundamente orientada a la excelencia.

En esta conversación, Alejandro y Rodrigo Irigoyen recorren el camino que hoy los pone en el radar internacional. Empezamos por lo actual, para, desde ahí, mirar hacia atrás y conocer los cimientos familiares, profesionales y humanos sobre los que han construido una empresa que, sin proponérselo, hoy está en la élite mundial.

ICORP está nominada como finalista en tres categorías del NCE Airports Awards. ¿Qué significa este reconocimiento? Es, sin duda, uno de los hitos más importantes en nuestra historia. Estamos hablando de un concurso internacional en el que participan empresas de todo el mundo, con décadas de experiencia desarrollando aeropuertos en distintas regiones. Ser finalistas en tres categorías es estar dentro de un grupo muy reducido de empresas que están siendo evaluadas por un comité técnico internacional. No hay votaciones populares ni criterios subjetivos, sino un análisis riguroso de lo que se hizo, cómo se hizo y con qué resultados.

¿Con qué proyecto participaron?

Con la ampliación y rediseño del Aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, desarrollado por Corporación Quiport, en el que participamos como diseñadores y como dirección técnica de obra. Fue un proyecto particularmente desafiante porque debía ejecutarse sin detener la operación del aeropuerto, lo que implicó niveles de coordinación, seguridad y precisión extremadamente altos, no solamente con todos

los involucrados en la obra, sino también con Quiport y con todas las entidades que prestan servicio en el aeropuerto. Cuando terminamos el proyecto participamos como expositores en un seminario internacional donde presentamos el caso como ejemplo de innovación, y tuvimos una convocatoria récord para ese tipo de eventos según informaron los organizadores. De ahí fue que surgió la idea de postular al concurso como una forma de compartir lo que habíamos logrado. Fue una grata sorpresa recibir la noticia de que éramos finalistas en tres categorías: Innovation in Airport Engineering, Aviation Consultant of the Year, y Project Team of the Year en proyectos de hasta $500 millones.

¿Qué significa competir con los mejores del mundo?

Es un orgullo, pero también una responsabilidad, porque sentimos que estamos representando al país. Demostrar que desde Ecuador se puede hacer ingeniería de nivel internacional es algo que nos motiva profundamente. Los premios se entregarán en Londres, en mayo. No sabemos si ganaremos, pero estar entre los finalistas es, en sí mismo, un logro.

¿Qué hicieron diferente para destacar frente a empresas globales?

Creemos que el diferencial estuvo en cómo integramos tecnología y metodología. No es que hayamos inventado nuevas herramientas, sino que tomamos tecnologías existentes como BIM, sistemas de

ICORP, finalista en tres categorías del NCE Airport Awards: Innovation in Airport Engineering, Aviation Consultant of the Year, y Project Team of the Year en proyectos de hasta $500 millones.

planificación avanzada, drones y metodologías colaborativas, y las unificamos en un solo sistema de trabajo.

¿Por ejemplo?

Utilizamos modelos digitales que permiten visualizar el proyecto completo antes de construirlo, pero además los integramos con sistemas de planificación que conectan cada actividad con las acciones precedentes, optimizando tiempos y recursos. A esto se sumó el uso de herramientas colaborativas que permitieron que más de 90 personas entre técnicos, especialistas y personal de obra, trabajen coordinadamente sobre una misma plataforma. Esto cambió completamente la forma de ejecutar el proyecto.

¿Qué rol jugaron herramientas como BIM?

Detrás de este resultado hay la decisión técnica de integrar herramientas que en muchos proyectos funcionan de manera aislada. El uso de BIM permitió construir un “gemelo digital” del proyecto, una representación virtual precisa que anticipa interferencias, optimiza diseños y reduce incertidumbres antes de empezar la obra. Pero su verdadero valor no estuvo solo en modelar, sino en democratizar la información. Al llevar ese modelo a plataformas accesibles y colaborativas, todos los actores pudieron visualizar, entender y participar en tiempo real en las decisiones del proyecto. BIM dejó de ser una herramienta técnica para convertirse en un lenguaje común. A esto se sumó la implementación de Last Planner System.

¿Last Planner System?

Es una metodología que transforma la planificación tradicional en un proceso dinámico, colaborativo y altamente eficiente. En lugar de proyectar cronogramas lineales, se parte de las actividades necesarias para cumplir objetivos concretos y se construye hacia atrás, identificando dependencias, restricciones y responsables. Esto mejora la precisión en tiempos y alinea a todos los equipos en torno a compromisos reales y medibles. En un entorno tan complejo como un aeropuerto en operación, esta combinación de BIM como base de información, y Last Planner como sistema de gestión, permitió anticipar problemas, optimizar recursos y ejecutar con un nivel de control que hoy nos posiciona entre los referentes del sector.

¿Cómo se aplicó esta metodología en la práctica?

Uno de los mayores retos fue romper el esquema tradicional en el que cada actor opera de forma independiente. Gracias a la visión y apertura del cliente (QUIPORT), creamos espacios de

trabajo colaborativos en los que participaron constructores, equipo técnico, seguridad y cliente. En total, se manejaron alrededor de cuarenta hitos y todos se cumplieron sin interrupciones críticas en la operación del aeropuerto, con una desviación mínima en presupuesto y sin accidentes. Esto, en un proyecto de esta magnitud, es altamente significativo.

¿Qué áreas abarcó el rediseño del aeropuerto? El proyecto incluyó arquitectura, ingeniería civil, estructural, eléctrica, mecánica, electrónica, sistemas contra incendios, arquitectura interior y coordinación de sistemas altamente especializados como el manejo de equipaje. Uno de los grandes desafíos fue “tropicalizar” el diseño original, adaptándolo a condiciones locales sin perder estándares internacionales.

Miremos hacia atrás en el tiempo. ¿Cómo fue el camino para llegar a este exitoso presente?

Ha sido un proceso progresivo. Nuestro primer gran contrato, hace ya casi 10 años, fue con General Motors. Eso nos obligó a cumplir estándares muy altos desde el inicio. A partir de ahí, fuimos consolidando una forma de trabajo basada en calidad, seguridad, transparencia y mejora continua. Eso nos abrió puertas con empresas como Cervecería Nacional, Arca Continental (Coca-Cola), Accelleron, Laboratorios Life, Moderna Alimentos, Iglesia Universal, Duragas, Promart, Iselec, T-Control y Falcon Farms, entre otras. Son compañías con altos estándares internacionales, lo que nos ha exigido mantener un nivel técnico y operativo de excelencia. Nuestra principal fortaleza es que no nos especializamos en una sola etapa.

¿Es decir que realizan una gestión integral? Trabajamos en diseño, construcción y mantenimiento. Esto nos permite entender el ciclo completo de cada proyecto, desde su concepción hasta su operación. Con esa visión integral tomamos mejores decisiones desde el inicio, porque sabemos cómo se comportarán las estructuras en el tiempo y qué requerimientos tendrán en su uso real.

¿Qué estrategia ha sido clave en este crecimiento? Icorp es relativamente joven, tiene cerca de diez años, pero contamos con una base muy sólida pues los dos crecimos en el entorno de la ingeniería. Nuestro padre y tío fundaron una empresa hace más de cuatro décadas, y desde pequeños estuvimos vinculados a ese mundo. Esa formación ha sido clave en nuestro trabajo. Cuando decidimos emprender apostamos

por el sector privado y por desarrollar una ingeniería distinta, más integrada, más eficiente y más alineada con estándares internacionales. Ha sido una combinación de exigencia, aprendizaje y consistencia.

¿La meta?

No buscamos crecer rápido, buscamos crecer haciendo bien las cosas. Desde el inicio trabajamos con estándares de calidad, certificaciones, proyectos sostenibles certificados y procesos que nos obligaron a ser mejores en cada proyecto. Hemos construido una cultura basada en valores que vienen de nuestra formación personal, familiar y profesional.

Rodrigo

Sonia, Nicolás, Ana María, Juan Pablo y Ramiro Sotomayor

CASA SOTOMAYOR

UN NUEVO LATIDO EN EL CENTRO HISTÓRICO

Iluso quien piensa que todas las decisiones que se toman en directorios corporativos nacen de un plan estratégico o son vistas como oportunidades de negocio. Las más importantes, profundas y reflexionadas, nacen de un impulso que se nutre de valores intangibles, como la memoria y la pertenencia, y se distancian de su relación con rentabilidad.

Una caminata sin intención por el Centro Histórico de Quito, una casa detenida en el tiempo, un letrero de venta y una intuición inmediata dan paso a esta historia. Lo que para muchos habría sido una estructura en ruinas, para Ramiro y Sonia Sotomayor, y sus hijos Juan Pablo, Ana María y Nicolás, fue otra cosa. Fue un llamado, fue la posibilidad de rescatar una edificación patrimonial,

y con gratitud traer al presente un trocito de la ciudad que los vio crecer.

El resultado no es únicamente una restauración arquitectónica impecable, es un acto de retribución, una decisión que se aparta de la lógica empresarial para abrazar algo mucho más escaso, la voluntad de devolver.

En momentos en que el deterioro del Centro Histórico parece avanzar más rápido que su recuperación, esta casa vuelve a latir. En esta agradable conversación con los Sotomayor Salvador, que arranca con los padres y paulatinamente se juntan los hijos, dimensionamos lo que puede lograrse cuando razón, emoción y unión familiar caminan de la mano.

¿Cómo llega esta casa a sus vidas?

Fue una casualidad que terminó siendo una certeza. Llegamos al Centro Histórico sin un plan, motivados por ver la procesión de Jesús del Gran Poder y nos quedamos a pasar una noche. Al día siguiente salimos a caminar. De pronto vimos un letrero de “se vende” en esta casa y la reacción fue inmediata. Tomamos el número, llamamos y en cuestión de minutos ya estábamos entrando. La primera impresión fue fuerte, la casa estaba prácticamente destruida, a punto de caerse, pero incluso en ese estado era evidente que tenía algo especial. Más que verla como estaba, vimos en lo que podía convertirse.

¿Es decir que no fue una decisión racional?

Todo lo contrario, fue totalmente emocional, y eso no es habitual en nosotros. Estamos acostumbrados a analizar, revisar y estructurar decisiones, pero esta vez fue distinto. Fue como si la casa nos hubiese encontrado a nosotros, como si la vida nos hubiese puesto algo al frente y nos dijera “aquí estoy”. En el fondo, lo que hubo fue amor por Quito.

¿Qué representa Quito para ustedes?

Todo. Nuestra formación, nuestros recuerdos, nuestra historia. Recorrimos sus calles desde jóvenes, en procesiones, en fiestas, en la vida cotidiana. Hemos viajado mucho por el mundo, y cada ciudad tiene su esencia, pero las ciudades modernas no tienen alma. Quito sí la tiene, pero está deteriorándose. Hemos visto casas patrimoniales abandonadas, descuidadas, y sentimos que esta era una forma de devolver algo a esta maravillosa ciudad.

¿Pensaron en términos de inversión y rentabilidad?

No, nunca fue ese el punto de partida. La casa es parte de los activos de InmoSRS, una de las empresas de Grupo SRS. Sabíamos que la casa tenía potencial, pero la decisión no pasó por ahí. Fue

más bien un acto de retribución y reciprocidad con la ciudad. En el amor uno da sin esperar recibir, pero creemos que no se da lo suficiente si no duele en algún lado, porque el dolor es señal de desprendimiento, y es ahí cuando sentimos que estamos dando de verdad. Aquí hubo algo de eso, porque involucrarnos en este proyecto implicó renunciar a otras cosas.

¿Cuál fue el primer paso después de la compra?

Soñar, literalmente. Al inicio todo eran ideas, veíamos la casa y tratábamos de imaginar lo que podía llegar a ser, pero la realidad fue otra cuando empezamos a aterrizar esas ideas en la práctica. Nos dimos cuenta de que la inversión era muy importante y que, además, había que seguir todo el proceso legal con el Municipio para la restauración patrimonial. Contratamos al arquitecto Fernando Núñez con la intención de convertir a esta casa en un hotel boutique de 14 habitaciones.

¿Con ese concepto empezaron la intervención?

Así es, pero fue ahí cuando la emoción se encontró con la realidad. Aparecieron los números y también la incertidumbre, porque en restauración nunca tienes el control total. Siempre aparecen cosas nuevas, problemas ocultos, decisiones y costos adicionales. El presupuesto inicial empieza a crecer y no se detiene. Fue un proceso exigente, largo, y en muchos momentos, desafiante.

¿Qué fue lo más complejo de la restauración?

Sin duda la estructura. La casa es de 1922, construida en madera con técnicas de aquella época. Lo primero que colapsó fue la cubierta por la humedad acumulada durante años. Justamente ahí se materializó ante nosotros el motivo de ser de Imptek, otra de las empresas de Grupo SRS, pues confirmamos que la impermeabilización no es un gasto, es una inversión. Se trabajó mucho en ese punto, con soluciones que incluso pueden servir de modelo para otras casas patrimoniales. Además, también colocamos productos de Imptek en el piso, que impiden que la humedad suba a la superficie, y así logramos que el clima interior de la casa sea cálido y confortable.

La restauración no envejece lo nuevo para evitar los contrastes, permite claramente distinguir las dos épocas, ¿esa honestidad fue intencional? Sí, absolutamente. Nunca quisimos “disfrazar” la casa. Lo antiguo se muestra como antiguo, con su textura y la carga de su historia; y lo nuevo se reconoce como nuevo, por ejemplo vidrio y acero que son materiales para intervenciones contemporáneas. La decisión de los materiales que usaríamos causó debates internos entre nosotros, unos querían mantener todo en madera, otros introducir elementos más modernos, pero esa combinación, que terminó siendo parte de la identidad del proyecto, es producto de las decisiones que tomamos en familia.

¿Cómo se vivió este proceso en el núcleo familiar? Con emoción, pero también con vértigo. Hubo momentos en los que nos preguntábamos en qué nos habíamos metido, porque una cosa es la ilusión inicial y otra muy distinta es enfrentar la magnitud del proyecto. Hubo algo muy bonito, y es que este proyecto nos involucró a todos desde la visión inicial hasta los detalles, no solo con aporte de ideas sino también económicos en etapas específicas, como el ascensor o ciertos acabados. Fue un proyecto de unión familiar en todo sentido.

¿En qué momento pasó de hotel boutique a espacio artístico?

Fue otra coincidencia. Estábamos en plena pandemia, el proyecto hotelero no era viable por las condiciones del país y del mundo. El cambio de timón se dio gracias a una relación que se dio de manera muy natural al conocer a Edgar Cerón y sus hijos, ver su trabajo, su sensibilidad y el nivel de compromiso que tienen con el arte. Los invitamos, vinieron, recorrieron el espacio y lo vieron con otros ojos. Donde nosotros veíamos una casa restaurada sin un destino claro, ellos vieron un lugar vivo, con potencial para convertirse en un centro de creación, de formación y de encuentro.

¿Otra decisión emocional?

Sí, pero no fue una decisión improvisada. Les pedimos que estructuraran una propuesta, que desarrollaran un plan, que pensaran en un modelo que pudiera sostenerse en el tiempo, y lo hicieron. Plantearon un espacio multidisciplinario, con talleres, residencias, intercambio con artistas internacionales y distintas disciplinas conviviendo al cobijo de estas paredes que inspiran con solo verlas. Talento había de sobra, pero lo que terminó de convencernos fue que también había intención. Todo el proceso de esta casa ha estado marcado por nuestra vocación por apoyar donde hace falta, no a quienes ya están posicionados, sino a quienes tienen el potencial y necesitan un espacio para crecer.

Shamuna, que también pertenece al Grupo SRS, ¿se conecta con este espacio y con la relación tan profunda que tienen con la ciudad y el país?

Shamuna nace desde ese mismo lugar, del el amor por el país. No es solo una marca de moda, es una forma de contar el país desde el diseño. Cada prenda tiene una historia, una referencia, una inspiración que conecta con nuestra identidad, con nuestros paisajes, con nuestra cultura. Que Shamuna tenga presencia en esta casa no es casualidad, es coherencia, porque este espacio

habla de poner en valor lo nuestro, de rescatar lo que existe, de reinterpretarlo sin perder su esencia.

¿Reinterpretarlo?

Así como en la restauración decidimos no disfrazar lo antiguo, sino respetarlo para que dialogue con lo nuevo, en Shamuna ocurre algo muy similar. Hay una reinterpretación contemporánea, pero siempre con raíz, siempre con Ecuador presente. Y al final, todo se conecta. La casa, el arte y Shamuna son distintas formas de expresar que lo nuestro tiene valor, y que cuando se lo trabaja con respeto, con sensibilidad y con intención, puede proyectarse con muchísima fuerza.

¿Qué significa esta casa hoy para ustedes?

Es mucho más que una propiedad, es un mensaje para la segunda y tercera generación de la familia Sotomayor Salvador. Estamos en una época en la que muchas personas sienten que el país no ofrece oportunidades, pero nos hemos empeñado en demostrar lo contrario. Ecuador tiene valor, tiene historia, tiene potencial, y esta casa es una forma tangible de expresarlo. La decisión de restaurarla y darle vida no se explica desde la lógica, sino desde el amor por este Quito que con tanta generosidad nos ha visto crecer.

Protege tu inmobiliariainversión

¿Qué verificar antes de firmar?

En un mercado cada vez más dinámico, donde la oferta crece y las tasas de interés bajan a mínimos históricos, las oportunidades para comprar vivienda se multiplican. La clave no está únicamente en elegir bien un proyecto, sino en entender profundamente lo que se está comprando, cómo se compra y a quién se compra.

Para la mayoría de gente, comprar vivienda es una experiencia nueva, no es una transacción que se repite con frecuencia ni una decisión que se toma por impulso. Es la inversión más importante de la vida y suele estar acompañada de las dudas y temores normales de quien lo hace por primera vez.

No siempre sabemos qué documentos exigir o qué señales de alerta pueden marcar la diferencia entre una inversión segura y un problema a largo plazo. En medio de renders espectaculares, precios atractivos y promesas de entrega, es fácil dejarse llevar por las emociones, pero recuerde que detrás de la ilusión debe haber un contrato que garantice el feliz desenlace de la compraventa.

Para aclarar dudas y despejar el camino para tomar una decisión, conversamos con la abogada María Edith Játiva, especialista en derecho inmobiliario, quien descompone paso a paso el proceso de compra y revela los detalles que se deben conocer antes de comprometer sus ahorros, y su paz mental, en comprar un inmueble.

Hoy es muy común comprar proyectos en planos.

¿Qué debe saber un comprador antes de pagar la reserva?

El pago de la reserva se realiza contra una carta de reserva que es un documento preliminar, no equivale a una promesa de compraventa, y, por lo tanto, no puede incluir penalidades ya que su naturaleza es darle un plazo corto al comprador, idealmente entre quince días y un mes, para que analice si desea continuar con la operación. Durante este plazo el comprador debe investigar el proyecto para tomar una decisión informada. Si al finalizar ese plazo decide no continuar, tiene derecho a la devolución del 100% del dinero, sin descuentos ni cargos, y sin necesidad de justificar su decisión.

¿Qué ocurre una vez superada la vigencia de la reserva?

Se pasa a la firma de la promesa de compraventa, que es el documento más importante de toda la operación. Aunque el contrato de compraventa final es el que transfiere el dominio, la promesa es donde se definen las condiciones, plazos, obligaciones, pagos y penalidades, entre otros detalles. La promesa de compraventa es el verdadero corazón de la negociación y debe celebrarse mediante escritura pública. Es el documento fundamental que protege a las partes durante

todo el proceso y no debe considerarse un gasto prescindible. Su correcta elaboración es clave para la seguridad jurídica de la operación.

¿Qué aspectos deben quedar claramente establecidos en la promesa?

Debe incluir plazos definidos vinculados al cumplimiento de condiciones concretas, penalidades en caso de incumplimiento, una descripción detallada y sin ambigüedades de los acabados, condiciones claras de entrega y garantías postventa. También debe contemplar qué ocurre si existen cambios en el diseño o en las dimensiones aprobadas por las autoridades. Si por alguna razón las condiciones cambian, las dos partes deben firmar un adendum al contrato, que formará parte integral del mismo, y permite ajustar condiciones durante el desarrollo del proyecto sin perder validez jurídica. Todo lo que no esté estipulado por escrito puede convertirse en un conflicto futuro.

¿Qué debe verificar el comprador antes de firmar la promesa de compraventa?

El primer documento que debe solicitar es el certificado de gravámenes actualizado, que le permitirá verificar quién es el propietario del inmueble y si existen cargas como hipotecas, embargos o prohibiciones de enajenar. Si quien vende no aparece como propietario se enciende una señal de alerta que debe investigarse con profundidad, pero una hipoteca, por ejemplo, puede ser perfectamente normal si está vinculada al financiamiento del proyecto. Lo importante es entender a favor de quién está constituida y cuáles son sus condiciones. Por otro lado, la presencia de embargos o prohibiciones de enajenar sí exige un análisis más cuidadoso, ya que puede implicar riesgos adicionales que deben ser aclarados antes de avanzar.

¿Otros documentos indispensables?

El Informe de Regulación Metropolitana (IRM) o cédula catastral. Este documento permite verificar aspectos clave como el uso de suelo, la altura permitida y la cantidad de metros que pueden construirse. A partir de esta información es posible detectar inconsistencias, por ejemplo proyectos que ofrecen más de lo que la normativa permite. Es un documento técnico, pero fundamental para evitar riesgos.

¿Es una ventaja que el proyecto esté estructurado a través de un fideicomiso?

El fideicomiso es una figura ampliamente utilizada y ofrece un alto nivel de seguridad. Se trata de un esquema regulado en el que el proyecto se maneja como patrimonio independiente, tanto del promotor como de los compradores. La fiduciaria administra los recursos, verifica el cumplimiento de condiciones técnicas,

MARÍA EDITH JÁTIVA

FALTA DE CLARIDAD

PROMESAS SIN RESPALDO

PAGOS A TERCEROS

CAMBIOS NO DOCUMENTADOS

ALERTA ROJA

El vendedor no consta como propietario o el inmueble tiene prohibiciones de enajenar sin explicación

No hay documentos técnicos como IRM o la información del proyecto no coincide con la normativa

Se solicita transferir dinero a cuentas personales o ajenas al proyecto

Condiciones importantes que no constan por escrito en la promesa de compraventa

ALERTA AMARILLA

GRAVÁMENES EXISTENTES

ESTRUCTURA DEL PROYECTO

PLAZOS Y ENTREGA

ACABADOS Y ESPECIFICACIONES

El inmueble puede tener hipoteca, pero es fundamental entender su origen, condiciones y plazos

Si existe fideicomiso o una empresa tipo SAS, se debe revisar quién está detrás y cómo está estructurado

Los tiempos deben estar definidos y vinculados a avances reales del proyecto, incluyendo posibles extensiones justificadas

La promesa debe detallar exactamente qué se entregará, evitando términos abiertos como “similar” o “de primera calidad”

TODO EN ORDEN

RESERVA SEGURA

PROPIEDAD CLARA

PAGOS TRAZABLES

CONTRATO FORMAL

La promesa debe incluir plazos definidos vinculados al cumplimiento de condiciones concretas, penalidades en caso de incumplimiento, una descripción detallada y sin ambigüedades de los acabados, condiciones claras de entrega y garantías postventa

Existe una carta de reserva con plazo corto, sin penalidades y con devolución total garantizada del dinero

El certificado de gravámenes está actualizado y el vendedor, o el fideicomiso correspondiente, es el propietario del inmueble

Todos los pagos se realizan mediante transferencia a cuentas oficiales del proyecto y cuentan con respaldo

La promesa de compraventa se firma mediante escritura pública y contiene condiciones claras

legales y financieras, y establece un punto de equilibrio que debe alcanzarse antes de que los fondos puedan utilizarse. Esto significa que el dinero del comprador se mantiene protegido hasta que el proyecto cumpla esos requisitos. Sin embargo, incluso en estos casos, el comprador debe solicitar toda la documentación, incluyendo el certificado de gravámenes y el contrato de fideicomiso, porque la seguridad no elimina la necesidad de verificación.

¿Es confiable comprar a través de una empresa tipo SAS?

Sí, las Sociedades por Acciones Simplificadas son una figura legal válida y cada vez más utilizada en el sector inmobiliario. Permiten estructurar proyectos de forma independiente y luego liquidar la sociedad una vez concluidos, lo cual incluso puede ser positivo. Sin embargo, el comprador debe analizar quién está detrás de esa sociedad y cuál es su trayectoria, porque la estructura jurídica por sí sola no sustituye la evaluación del promotor.

¿Qué debe evaluar el comprador sobre el constructor?

El comprador debe investigar la trayectoria del constructor. Es recomendable visitar proyectos anteriores, analizar la calidad de sus construcciones, observar cómo se han comportado con

La promesa de compraventa es el verdadero corazón de la negociación y debe celebrarse mediante escritura pública. Es el documento que protege a las partes durante todo el proceso y no debe considerarse un gasto prescindible. Su correcta elaboración es clave para la seguridad jurídica de la operación

el tiempo y verificar si los proyectos fueron efectivamente entregados a conformidad de los compradores. La experiencia del constructor es un indicador clave de la calidad y seriedad del proyecto.

Pasemos al tema de los pagos que realiza el comprador durante la etapa de construcción

Es recomendable hacerlos mediante transferencias bancarias directamente a la cuenta del vendedor, del fideicomiso o de la empresa que legalmente está vendiendo el proyecto, nunca a terceros. Cada pago debe estar respaldado por un comprobante y el comprador debe conservar un archivo completo con toda la documentación. Además, es importante que los desembolsos estén vinculados al avance del proyecto y al cumplimiento de los hitos establecidos en la promesa de compraventa.

¿Qué ocurre si hay retrasos en la entrega del proyecto?

Los proyectos inmobiliarios pueden enfrentar contingencias, por lo que es habitual que los contratos contemplen márgenes adicionales de tiempo. Lo importante es que estas extensiones estén justificadas, documentadas y comunicadas. La relación entre comprador y vendedor debe construirse sobre transparencia, pero también sobre acuerdos claros desde el inicio.

¿Existen garantías para el comprador después de la entrega del inmueble?

El contrato debe establecer con claridad las condiciones de postventa, incluyendo los plazos durante los cuales el constructor se hará responsable de defectos o fallas. Es importante entender que los problemas constructivos pueden aparecer con el uso, por lo que estas garantías son fundamentales. Aunque la ley establece responsabilidades más amplias, el contrato debe definir cómo se gestionarán estos temas en la práctica.

Si la compra se hace con crédito hipotecario, ¿el representante del banco debe estar presente para la firma del contrato de compraventa?

La compraventa es el acto mediante el cual se transfiere la propiedad. Cuando existe un crédito hipotecario, la compraventa y la hipoteca se formalizan en un mismo acto. En este punto, el banco actúa como un filtro adicional, ya que exige documentación y verificaciones que aportan seguridad al proceso. Uno de los errores más comunes del comprador es no conservar la copia certificada de la escritura pública, esto es indispensable. Otro error frecuente es no realizar el trámite de cancelación de la hipoteca cuando se ha terminado de pagar el crédito hipotecario, lo que puede generar complicaciones en el futuro, especialmente si se desea vender el inmueble o transferirlo a herederos.

ESCOJA SU HIPOTECA

CRÉDITO HIPOTECARIO

MONTO DE CRÉDITO

TASA DE INTERÉS

MÍNIMO

S $10,000.00 18 años 69 años

MÁXIMO $1,000.000.00

TASA INICIAL ACTUAL (1)

Desde 6.50% FRECUENCIA REAJUSTE Fija el primer año y luego reajuste semestral

MÁXIMO 20 años

PRÉSTAMO / AVALÚO 80% más gastos legales y seguros HIPOTECA

EDAD MÍNIMA

EDAD MÁXIMA

Dependientes Desde 6 meses

Independientes 2 años 35% CUOTA / INGRESOS (4)

(1) La tasa de interés vigente a la fecha de publicación, válida por los primeros 3, o 6 meses del préstamo, conforme las normas de cada banco

(2) La tasa de interés es reajustada según la política de cada banco La de la tasa base escogida por cada banco. En consecuencia, varía también la cuota mensual

(3) La garantía hipotecaria está determinada por el avalúo del bien El valor máximo del prestamo es un porcentaje de avalúo

(4) El monto del crédito solicitado, más el plazo y la tasa de interés, en conjunto, determinan una cuota mensual que no puede exceder un cierto porcentaje del ingreso mensual familiar

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MÍNIMO

MONTO DE CRÉDITO TASA INICIAL ACTUAL (1)

TASA DE INTERÉS

En confianza.

CRÉDITO NORMAL VIVIENDA SOCIAL - PÚBLICA

MÁXIMO Sin límite

Desde 7.5%

FRECUENCIA REAJUSTE (2) Semestral

Trimestral

Hasta el 83% HIPOTECA

PRÉSTAMO / AVALÚO (3)

DESTINO DEL CRÉDITO PLAZO MÁXIMO De 3 a 20 años

EDAD MÍNIMA

EDAD MÁXIMA Dependientes 1 año Independientes 2 años

CUOTA / INGRESOS (4)

COMPRA PRIMERA VIVIENDA COMPRA SEGUNDA VIVIENDA COMPRA VIVIENDA VACACIONAL

COMPRA TERRENO

Hasta 50%

(1) La tasa de interés es reajustable, ya que está vinculada a la tasa pasiva referencial vigente y a los puntos acordados al momento del desembolso.

(2) La tasa de interés es reajustada según la política de cada banco La de la tasa base escogida por cada banco. En consecuencia, varía también la cuota mensual

Hasta el 100% (95% para la compra y hasta el 5% para gastos legales)

(3) La garantía hipotecaria está determinada por el avalúo del bien El valor máximo del prestamo es un porcentaje de avalúo

De 20 a 25 años 1 año 2 años

(4) El monto del crédito solicitado, más el plazo y la tasa de interés, en conjunto, determinan una cuota mensual que no puede exceder un cierto porcentaje del ingreso mensual familiar

NUEVAS FORMAS DE HABITAR LA CIUDAD

El mercado inmobiliario está cambiando, las nuevas generaciones ya no buscan replicar los modelos tradicionales de vivienda, buscan flexibilidad, conexión, espacios que se adapten a su estilo de vida y, sobre todo, proyectos con identidad.

En ese contexto surgen propuestas que, más allá de lo funcional, son obras con alma, obras que entienden que comprar vivienda no es solo adquirir metros cuadrados, sino encontrar un lugar que refleje cómo se vive en espacios con sentido.

Monarke Corp aporta con una mirada más conceptual de la arquitectura, sumada a una lectura clara de hacia dónde se mueve el mercado.

¿Cómo nace Monarke Corp?

Nace como un proceso de reinvención. Llevo alrededor de 15 años como arquitecta, y en ese camino he pasado por diseño interior, vivienda colectiva, planificación de proyectos de distintas escalas, desde intervenciones patrimoniales hasta desarrollos grandes. En ese recorrido hubo aprendizajes, aciertos, también momentos complejos que me obligaron a replantear muchas cosas, y surgió la necesidad de construir algo nuevo, más alineado con lo que realmente quería hacer. En este camino, conozco a mi socio, Diego Flores, con quien ahora desarrollamos juntos nuestros proyectos.

¿Qué hay detrás del nombre?

Queremos algo que tenga presencia, y que tenga significado profundo. El nombre viene de la mariposa monarca, que representa transformación, cambio, belleza, pero también fortaleza. Nos identificamos con eso.

¿Qué proyectos han desarrollado?

Nuestro primer proyecto es Montview, en la Av. González Suárez, que ya está en su fase final de entrega. Ahora estamos desarrollando nuestro segundo proyecto, Kora Urban Soul, también en el sector de González Suárez, en la calles San Ignacio y Von Humbolt.

¿En qué se diferencia Kora Urban Soul de otros proyectos en un sector que está consolidado?

Estamos introduciendo un nuevo tipo de vivienda en este contexto ya existente. La zona de la González Suárez tiene historia, tiene carácter, pero tiene una oferta de vivienda que responde a otra época. Los departamentos de 300 o 400m2, hoy no necesariamente responden a cómo vive la gente. Kora atrae un público más joven, más dinámico, personas que están haciendo su primera inversión o que buscan algo más flexible. Por eso nuestra oferta presenta una variedad de opciones, pero con enfoque importante en estudios y suites que hoy tienen muchísima demanda.

¿Cuál es la forma de pago?

Estamos en fase de planos, lo cual es una ventaja importante que permite a los compradores tener más tiempo para estructurar su financiamiento, y somos bastante flexibles en adaptarnos a sus capacidades de pago. Al final, lo que buscamos es que la gente se conecte con el proyecto, que se enamore del concepto, y que, a partir de ahí, encuentren la forma de hacerlo posible.

¿Cómo define el concepto?

Cada proyecto tiene impacto en la ciudad, en la comunidad, en la forma en la que vive la gente. Kora significa “núcleo”, a partir de ahí construimos todo el concepto de conexión entre el núcleo interno de la persona y la energía del entorno. La arquitectura habla de esa dualidad que vivimos todos, que por un lado queremos vida urbana, activa, social; y por otro, tenemos necesidad de espacios íntimos, de conexión personal.

¿Cómo se traduce ese concepto en la experiencia del comprador?

En equilibrio. El proyecto ofrece tanto espacios para la vida urbana, como coworking y áreas sociales, cuanto zonas activas de bienestar, áreas verdes de descanso, jacuzzi y espacios más íntimos. Hoy las personas están muy conectadas, muy activas, pero también necesitan pausas, y esta arquitectura traduce esa dualidad en los espacios, en un lenguaje que combina lo rígido de líneas ortogonales con elementos curvos, orgánicos, más fluidos.

¿Qué rol juega el entorno en el diseño del proyecto?

Es clave. Estamos en una de las calles más lindas de Quito, como es la Humboldt, que tiene árboles espectaculares y es tranquila, y nuestro proyecto llega a darle más vida. Además estamos a pocos pasos del Hotel Quito y de la calle Whymper, que hace que proyectos así, se vean potenciados no solo como vivienda si no también como inversión. El proyecto busca aportar,

La arquitectura de Kora Urban Soul tiene un lenguaje que combina lo rígido de líneas ortogonales con elementos curvos, orgánicos, más fluidos.

generando espacios que inviten a caminar, a quedarse, a vivir la ciudad de otra manera. Queremos crear un pequeño ecosistema que conecte con esa dinámica más contemporánea, más activa.

¿A qué te refieres?

Dejamos un retiro más amplio del obligatorio, como plaza, justamente para generar áreas de uso público que puedan activarse con comercios, cafeterías u otras dinámicas urbanas, para que el edificio no sea un objeto aislado, sino que se integre a la vida de la ciudad

¿Qué visión tienen hacia el futuro?

Seguir evolucionando, sentimos que estamos en un momento muy interesante para aportar con una nueva forma de hacer vivienda, que sea más consciente, más conectada con el usuario, con la ciudad, con lo que realmente necesita la gente hoy.

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Estudios

LUJO FRENTE A LA BAHÍA DE MIAMI SHOMA BAY

Por Caridad Vela
MASOUD Y STEPHANIE SHOJAEE

Hay proyectos inmobiliarios que nacen para responder a las demandas del mercado, y hay otros, mucho más escasos, que nacen para anticiparla. Rompen todo paradigma prexistente y dejan atrás a quienes se conformaron con seguir la corriente.

La transformación de North Bay Village era inevitable. Durante décadas, esta isla que permaneció al margen de la explosión inmobiliaria de Miami, hoy se perfila como uno de los territorios más prometedores para el desarrollo residencial de lujo en el mapa urbano inmobiliario.

Esa zona que pasaba desapercibida hoy despierta a la vida. Shoma Bay, el desarrollo que promete redefinir el destino de

“Tenía 23 años y ninguna experiencia”, recuerda. “Mi padre había trabajado en desarrollo urbano en Irán, mi país, antes de emigrar. Cuando le pregunté qué debía hacer para seguir sus pasos, me dijo algo muy simple: mete las manos, involúcrate y aprende.”

Ese aprendizaje directo a la vena de la realidad del mercado se transformó en una trayectoria excepcional. Al sol de hoy, Shoma Group ha desarrollado más de 10.000 residencias y condominios y más de 90.000m2 en espacios comerciales y oficinas, consolidándose como uno de los nombres más confiables del sector inmobiliario del sur de Florida.

Pero Masoud no habla de cifras con orgullo corporativo, prefiere hablar de experiencia, de conocimiento del mercado y de su profunda pulcritud en el cuidado de todas las aristas de una empresa inmobiliaria de esta magnitud.

North Bay Village, comienza a levantarse en una franja de tierra suspendida entre el dinamismo de Miami Beach y la sofisticación creciente del mainland de la ciudad.

El proyecto es la más reciente creación de Shoma Group, la firma liderada por Masoud Shojaee, uno de los desarrolladores más experimentados del sur de Florida. Su historia en el negocio inmobiliario comenzó hace más de cuatro décadas, cuando, siendo aún estudiante universitario, decidió seguir un consejo que marcaría su vida empresarial.

Al sol de hoy, Shoma Group ha desarrollado más de 10.000 residencias y condominios y más de 90.000m2 en espacios comerciales y oficinas, consolidándose como uno de los nombres más confiables del sector inmobiliario del sur de Florida

El proyecto consiste en una torre residencial de 28 pisos que albergará 386 residencias, desde suites compactas hasta espectaculares penthouses con vistas abiertas hacia la bahía. Las unidades van desde aproximadamente 40m2 hasta departamentos de más de 330m2

Jueves 7 / Domingo 10 Mayo

Más de 6.000m2 de amenidades incluyen un spa con hammam y sauna, gimnasio de alto rendimiento, simuladores de golf, cine privado, jardines zen, espacios de coworking y una piscina climatizada con vistas abiertas al agua que rodea la bahía

“En este negocio hay muchos desarrolladores que compran un terreno caro, ponen el nombre de una marca famosa al edificio y creen que eso es suficiente. Pero construir bien requiere conocimiento profundo. Hay que saber cómo se fabrica un edificio, cómo se controla el costo, cómo se garantiza calidad.” Esa visión pragmática explica por qué Shoma Group ha logrado navegar uno de los mercados inmobiliarios más competitivos del mundo durante más de tres décadas con rotundo éxito.

El presente de la compañía también tiene otra protagonista: Stephanie Shojaee, de nacionalidad colombiana, esposa de Masoud y presidenta de Shoma Group. Ella se ha convertido una de las voces más dinámicas y respetadas del marketing inmobiliario contemporáneo en Miami.

Su llegada al negocio fue casi accidental. Comenzó como agente de ventas en uno de los proyectos residenciales de la empresa. Muy pronto detectó algo que era evidente para ella. El marketing inmobiliario estaba cambiando, y lo suyo era el marketing, así que a ello se metió para ponerlo todo de cabeza.

“En ese momento se usaba periódicos, radio y publicidad tradicional, pero yo veía algo nuevo que estaba empezando a surgir con un futuro prometedor. Nacían las redes sociales y eso requería de un enfoque distinto, permitía un diálogo más directo y rompía fronteras”.

Convenció a Masoud de probar su estrategia, que si bien era diferente, probó ser acertada. Acompañada por la complicidad del marketing virtual, organizó viajes internacionales y eventos para compradores latinoamericanos, con presencia digital constante y una narrativa que mostrara el estilo de vida detrás de cada propiedad. El resultado fue inmediato. El proyecto de 152 casas que vendía en ese momento se agotó en apenas ocho meses. Ese éxito marcó el ritmo para la creación de un departamento de marketing completamente nuevo dentro de Shoma Group, liderado por Stephanie y conformado por un equipo de gente joven que hoy maneja una comunidad digital de cientos de miles de seguidores. “La construcción puede ser fascinante si sabes contar la historia correcta, y esa historia hoy se llama Shoma Bay.” El proyecto consiste en una torre residencial de 28 pisos que albergará 386 residencias, desde suites compactas hasta espectaculares penthouses con vistas abiertas hacia la bahía. Las unidades van desde aproximadamente 40m2 hasta departamentos de más de 330m2. Y por si esta oferta fuese poca cosa, es en sus áreas comunes donde el proyecto revela plenamente su ambición. Más de 6.000m2 de amenidades han sido concebidos para ofrecer una experiencia residencial que combina bienestar, entretenimiento y exclusividad. Un spa con hammam y sauna, gimnasio de alto rendimiento, simuladores de golf, cine privado, jardines zen, espacios

STEPHANIE SHOJAEE

El interiorismo ostenta la firma de Adriana Hoyos, diseñadora ecuatoriana cuya trayectoria internacional ha redefinido el concepto de elegancia contemporánea en términos de diseño, al punto de que su nombre es asociado con las marcas más exclusivas del mundo

de coworking y una piscina climatizada con vistas abiertas al agua que rodea la bahía forman parte de un universo cuidadosamente diseñado para un estilo de vida que expresa lujo contemporáneo.

El interiorismo de Shoma Bay ostenta la firma de Adriana Hoyos, diseñadora ecuatoriana cuya trayectoria internacional ha redefinido el concepto de elegancia contemporánea en términos de diseño, al punto de que su nombre es asociado con las marcas más exclusivas del mundo. La intervención de Adriana en Shoma Bay consigue crear espacios que combinan sofisticación con serenidad, aprovechando la luz natural y la relación permanente con el agua que rodea la isla. Todo es paz, armonía, lujo y excelencia.

El proyecto también integra una dimensión urbana importante, pues en su base se desarrollará un componente comercial con más de 1.400 m2 de retail, acompañados por un supermercado Publix que se convertirá en el punto de encuentro cotidiano para residentes y visitantes.

Para Masoud, el verdadero valor de un proyecto no se define solo por sus características físicas. “Durante muchos años se decía ubicación, ubicación y ubicación”, reflexiona. “Hoy la ubicación sigue siendo importante, pero ya no es suficiente. Los compradores quieren experiencia, calidad y visión.”

El momento que vive el mercado inmobiliario de Miami es como una galería de oportunidades. La ciudad se ha transformado en un imán global para capital internacional. Compradores provenientes de América Latina, Nueva York, California, Europa y Asia están descubriendo en el sur de Florida un equilibrio singular entre calidad de vida, seguridad jurídica e inversión inmobiliaria con rentabilidad.

Y, sin duda, el fenómeno de rentabilidad es claramente evidente en las unidades vendidas en planos. Según Stephanie, algunos compradores iniciales de Shoma Bay ya han visto cómo el valor de sus unidades se ha incrementado cerca de un treinta por ciento incluso antes de iniciar la construcción. “Hay personas que compraron el primer día y hoy ya tienen una plusvalía que no imaginaron”.

El modelo de compra sigue el esquema habitual de pre-construcción en Miami. Se realizan depósitos progresivos durante la construcción con la posibilidad de financiar el saldo final mediante crédito hipotecario al momento del cierre. La entrega del edificio está prevista entre finales de 2027 y comienzos de 2028.

Para Masoud, el secreto sigue siendo el mismo que aprendió a los 23 años, involucrarse al punto de ser parte del proyecto. “Cuando desarrollo un proyecto siempre intento pensar como comprador. Me pregunto si quisiera vivir ahí, qué me haría elegir este lugar sobre otras opciones. Cuando encuentras esa respuesta, el mercado empieza a seguirte.”

DISEÑAR CON AMBICIÓN, CONSTRUIR CON

PROPÓSITO

Por Caridad Vela
Camila Andrade

Camila encierra una dualidad muy interesante. En ella se resume la ilusión de quien recién empieza y la conciencia de entender exactamente el peso de lo que tiene entre manos.

Es hija de Rodrigo Andrade, CEO de Diamond Developers, y por ello creció viendo cómo se levantaban edificios, cómo se tomaban decisiones y cómo se construían relaciones con clientes, pero hoy ya no solo observa, ahora decide, diseña y ejecuta.

Su primer gran reto, Diamond Paradise, es el punto de partida de una forma de entender la arquitectura donde el diseño, la tecnología, la experiencia del usuario y el negocio no compiten, por el contrario, se integran. Pero más allá de eso, para Camila es un sueño convertido en realidad, gracias al inmenso esfuerzo que hizo para lograrlo.

¿Siempre supiste que querías ser arquitecta?

Sí, siempre. Nunca tuve ese momento de duda que suele tener la mayoría. Diamond Developers tiene mi edad, 23 años, es decir que crecí, literalmente, dentro del mundo de los planos, de las obras y en reuniones con clientes que ahora son parte de mi entorno cercano. Pasaba en la oficina desde chiquita, veía los dibujos, veía cómo trabajaban y sabía que quería hacer esto toda mi vida. Era mi sueño, era parte de mi cotidianeidad, y eso hizo una diferencia enorme, porque cuando llegó el momento de decidir no se trataba de probar algo nuevo, sino de seguir en algo que ya conocía.

¿Es decir que no hubo decisión sino continuidad?

Sí, pero el camino no fue fácil. La arquitectura es una carrera súper sacrificada, y no me refiero solo a la carga académica, sino al desgaste emocional, al ritmo, a la exigencia constante. Hay momentos en los que simplemente no das más, sientes que no puedes dar más, incluso tu salud se resiente, pero no me veía haciendo otra cosa. Cuando superas el agotamiento y revisas lo que has logrado, sientes la certeza de que estás en el camino correcto, y esa es la diferencia entre algo que te gusta y lo que es tu vocación.

¿Qué fue lo más duro de esa etapa?

El ritmo y la presión constante de responder. La dinámica era intensa, teníamos entregas que tomaban días completos de trabajo y se desarmaban en una revisión. Te rompían el proyecto el lunes y te pedían cambios para el martes, era muy fuerte. Pero conforme avanzaba en mis estudios dejé de frustrarme y entendí a “leer” lo que los profesores esperaban de mí y logré adaptarme. Los veía como si fueran clientes y eso provocó un descubrimiento enorme, porque me llevó a diseñar desde la necesidad del otro, no desde mi ego, y la arquitectura se trata precisamente de eso.

Es súper importante entender que la arquitectura no es individual, es un diálogo constante con ingenieros, con maestros y con todo el personal que tiene experiencia práctica, esa que no está en los libros, y sus comentarios son tan válidos que muchas veces te obligan a ajustar detalles para bien

Es decir, ¿combinar lo conceptual con lo comercial?

Hay una ruptura muy grande entre las dos cosas, de hecho, hay líneas de pensamiento que oponen los dos conceptos. Muchos dicen que la arquitectura inmobiliaria no es arquitectura, es negocio, pero si el desafío es lograr que el diseño funcione en la vida real, eso la hace comercial porque el espacio no es un ejercicio académico, es un lugar que alguien va a habitar.

Tu primer desafío profesional fue diseñar Diamond Paradise. ¿Cómo viviste ese momento?

Con una mezcla de emoción y presión. Fue una bendición, pero también una responsabilidad gigante porque ya no era un proyecto de universidad, era un proyecto de una empresa con una sucesión de aciertos arquitectónicos, era un edificio real, con personas reales que iban a vivir ahí y yo no sabía quiénes eran. Ese momento marcó un punto de quiebre, las noches sin dormir, la presión y la exigencia de mis estudios dejaron de ser teoría y entendí que todo valió la pena.

¿Pasar del diseño a la obra fue otro desafío?

Claro, el papel aguanta todo, la obra no. Hay algo que es súper importante entender, y es que la arquitectura no es individual, es un diálogo constante con ingenieros, con maestros y con todo el personal que tiene experiencia práctica, esa que no está en los libros, y sus comentarios son tan válidos que muchas veces te obligan a ajustar detalles para bien. Ahora ya no solo soy arquitecta, también soy constructora, estoy siempre en la obra viendo cómo se ejecuta todo, incluso atiendo clientes y hago marketing en redes sociales.

El próximo año quiero sacar la maestría en arquitectura de interiores. Probablemente lo haga en Estados Unidos, siento que tengo que salir, aprender y ver otras formas de hacer las cosas. Lo que sí tengo clarísimo es que me voy para volver. Amo Ecuador, no lo cambio por nada

¿Cómo dar importancia al cliente en tu arquitectura, si no lo conoces al momento de diseñar?

El cliente es la pieza central, es la razón de todo y tu diseño debe resolver la necesidad de espacios para su vida, incluso modificando a su gusto lo que habías creado. Hay que saber escuchar, y afortunadamente hoy hay herramientas tecnológicas que te permiten hacer renders en minutos para mostrar los cambios al cliente. Tuve un caso con una cliente que quería transformar una parte de su departamento. Mientras ella hablaba y describía lo que imaginaba, yo tomé una foto del espacio, comencé a hacer ajustes, a interpretar lo que escuchaba, y en cuestión de minutos le mostré en un render de cómo podía quedar el espacio con los cambios que ella quería.

¿Qué papel juega la tecnología en tu forma de trabajar?

Es fundamental, no usarla sería absurdo. Antes un render se demoraba días, ahora lo hago en minutos, pero no se trata solo de rapidez, sino de lograr que el diseño sea visual para eliminar la distancia entre lo que se imagina y lo que se ve. Eso cambia completamente la experiencia del cliente y del arquitecto.

¿Cuál fue tu intención con Diamond Paradise?

Mejorar, siempre mejorar lo anterior, lo cual en mi caso no es fácil porque la empresa lleva más de dos décadas construyendo proyectos súper exitosos. A pesar de que creo que la arquitectura de Paradise representa mi mayor esfuerzo, mi próximo proyecto también partirá de la pregunta de cómo hacerlo mejor. En Paradise dejé un árbol dentro del edificio, diseñé todo alrededor de eso para que la gente tenga una experiencia distinta en su entorno inmediato. Hice un gimnasio que no se siente como gimnasio sino como un espacio para experimentar sensaciones de apertura, luz y energía.

¿Tu siguiente paso?

Esto recién empieza, el próximo año quiero sacar la maestría en arquitectura de interiores, porque la arquitectura es el esqueleto, pero el interior es donde realmente se vive y quiero profundizar para generar la experiencia completa, logrando una arquitectura exterior que sea distinta y afectando la percepción que los habitantes tengan en el interior de sus viviendas. Probablemente lo haga en Estados Unidos, siento que tengo que salir, aprender y ver otras formas de hacer las cosas. Lo que sí tengo clarísimo es que me voy para volver. Amo Ecuador, no lo cambio por nada.

Exclusividad, elegancia y sofisticación en Cuenca

Por Caridad Vela

Hay mujeres por las que no pasa el tiempo. Parecería que tienen patentada la licencia para multiplicar energías en lugar de disminuirlas, para mantener intacta su apariencia física y sus ganas de empezar nuevos desafíos cuando ya los han superado todos.

Rocío Vázquez es ejemplo de ello. Su energía, disciplina y permanente impulso por crear nuevos proyectos supera cualquier calendario o circunstancia. No es solo cuestión de ritmo, que lo tiene, es vivir con apetito por aprender, con sensibilidad para percibir y con esa distinción que no se aprende, es innata.

En ella todo fluye con naturalidad. Desde su manera de hablar, de observar, de construir espacios que, poco a poco, revelan esa esencia de mujer detallista y profundamente humana, que se siente en cada rincón del Hotel Parc Royal. No hay gesto improvisado, no hay objeto sin intención, lo que hay es un estilo bucólico francés pulcramente depurado por la mano de Rocío.

Este no es tu primer hotel en Cuenca… Mi primer proyecto fue el Hotel Boutique Mansión Alcázar, que lo inauguré en 1998 y que, además, ha sido una parte muy importante

de mi vida. Fue un proyecto que creció conmigo en el tiempo. Empezamos con la casona original, luego incorporamos el jardín y nos extendimos hasta llegar a las suites y cubrir todo el espacio entre dos calles, la Bolívar y la Sucre. Fue un proceso muy orgánico, muy de sentir el espacio y dejarme guiar por él. Fue fundamental entender que, al final, el proyecto se descubre por sí solo.

¿Y qué te lleva a embarcarte en este segundo proyecto, Parc Royal?

Esta casa era de mi papá. Él la compró en 1969 y aquí funcionaba todo lo relacionado con el negocio familiar, como talleres de joyería y relojería, bodegas, oficinas. Yo venía con frecuencia, era un lugar muy presente en mi vida, pero nunca lo había visto como un proyecto, hasta que un día lo miré distinto. Muchas veces no es el espacio el que cambia, cambia tu forma de verlo. Mi padre falleció y la propiedad pasó a manos de los cuatro hijos, pero yo sentía que podía haber un paso más, como si la casa tuviera otra historia que contar.

¿Ahí empieza a tomar forma la idea?

Sí, pero no de manera inmediata. Finalmente quedamos un hermano y yo de propietarios. No quería hacer un hotel más, porque Cuenca ya tenía varios y además no todos estaban teniendo buenos niveles de ocupación. Entonces empecé a observar con más atención a mis propios huéspedes en Mansión Alcázar, y me di cuenta de que muchos extranjeros, sobre todo americanos y canadienses mayores, venían a Cuenca con la intención de quedarse. No era turismo tradicional, era gente que buscaba dónde continuar su vida. Entonces pensé en crear un espacio que les permita hacer esa transición con estadías prolongadas.

¿Fue el momento de la primera restauración?

Exactamente. En 2013 hicimos una primera intervención y creamos Suites Gran Colombia, un modelo de hospedaje de larga estancia pensado en ese mercado objetivo. Adaptamos los espacios existentes respetando la estructura original, incorporamos un ascensor, que era indispensable para ese perfil de cliente, y mantuvimos toda la esencia del lugar. Era un concepto muy bonito, muy humano, pero con el tiempo entendí que no era sostenible en términos económicos.

¿Eso dio paso a la intervención que vemos hoy? Fue una decisión difícil pero muy clara, sentía que este espacio podía dar más, que tenía el potencial de convertirse en algo realmente especial. Entonces tomé la decisión de transformar completamente el concepto. No fue fácil, pero cuando uno siente que tiene que hacer algo, lo hace. Compré las acciones a mi hermano, ahora soy la única propietaria, y así nace Parc Royal.

¿Qué te conecta emocionalmente con este lugar? Muchísimas cosas. Primero, su ubicación, estamos en el corazón mismo del Centro Histórico de Cuenca, en una zona que ha sido, desde la época de la Colonia, el núcleo de la vida política, religiosa y social de la ciudad. Pero además, la historia del terreno es muy especial. Viene desde la época de la Independencia, cuando Simón Bolívar entrega este lote como reconocimiento al general Torres por su participación en el proceso independentista. Luego pasa por distintas familias, hasta que en los años 20 del siglo pasado se convierte en hotel. Curiosamente, esa construcción se hizo a partir de una imagen, de una referencia francesa tomada de una revista. No había planos formales ni arquitectos, había maestros que, con la dirección del dueño, construyeron la casa.

¿Cómo se interviene un espacio con tanta carga histórica? Con muchísimo respeto y cariño. Aquí han existido tres intervenciones importantes, y en todas se ha buscado no alterar la esencia, eso era innegociable. Por ejemplo, el ascensor está ubicado en el patio interior justamente para no tocar elementos patrimoniales. Todo lo nuevo tiene que convivir con lo antiguo, sin interrumpir la historia, en un diálogo permanente entre pasado y presente.

¿Cómo se construye ese diálogo?

Fue un proceso muy especial. Conté con la ayuda de Daniela León para definir el estilo general, especialmente en el lobby. Nos inspiramos en el toile de Jouy, un estilo francés muy bucólico, que expresa escenas delicadas en colores suaves, es una estética que transmite calma. Los frescos en las paredes fueron pintados a mano

por Fausto Merchán, lo que da una personalidad única al espacio. Pero también hay mucho de historia personal en la decoración. Recuperé muebles de Mansión Alcázar que estaban guardados, los restauramos, los reinterpretamos. Trabajamos con artesanos locales con mucho respeto por el oficio. Aquí todo tiene sentido e historia.

¿Cuál es la sensación que quieres transmitir al huésped?

Paz, para mí eso es fundamental. El viajero llega cansado, abrumado con el gentío de los aeropuertos, ruido de la ciudad, y lo que necesita es un espacio que al recibirlo lo calme. Todo aquí está pensado para bajar el ritmo, desde la iluminación, los colores, las flores frescas, que en Ecuador tenemos el privilegio de tener todo el año, y la forma en la que la luz natural acoge con calidez a quien entra. Ahora se habla mucho de slow tourism, y este hotel responde a esa tendencia de vivir los espacios con calma, disfrutarlos.

¿Slow Tourism?

Quería que esto no fuera únicamente un lugar para dormir, sino que el huésped encuentre soluciones, comodidad y una experiencia completa, sin perder la sensación de calma y exclusividad que define al hotel. Por ejemplo, no somos el modelo clásico de hotel con restaurante abierto todo el día, ofrecemos desayuno buffet, y tenemos un chef en casa para responder a necesidades muy concretas de nuestros huéspedes, con una carta muy bien pensada, con opciones que se sirven directamente en la habitación, para que el huésped disfrute de una cena tranquila en su propio espacio. El lujo actual gira alrededor de paz y comodidad.

¿Esa es la propuesta gastronómica?

Sí, pero la ampliaremos con nuevas alianzas gastronómicas con dos restaurantes de muy alto nivel. El huésped podrá acceder a una exclusiva oferta culinaria sin tener que salir del hotel, sin que un extraño lo traiga a su puerta, porque nos encargamos de traerlo y servirlo en su habitación con todo el cuidado del caso. Es una manera de ampliar el servicio sin romper la esencia de privacidad y exclusividad que tenemos.

¿A qué tipo de huésped apela?

A quienes valoran exclusividad, tranquilidad y buen gusto expresado en un lujo que no es entendido como exceso. Aquí no hay ostentación, no hay barroquismo, nada está fuera de tono. Lo que hay es elegancia, armonía y un ambiente muy sereno. Tenemos apenas 15 suites, nuestra propuesta es distinta, pensada para un segmento alto, para personas que quieren sentirse en un lugar especial, muy íntimo.

¿Tarifas?

Nuestras habitaciones son todas distintas porque respetamos la estructura original de la casa, y por ello los precios varían. Además, estoy impulsando un formato que se conoce como day use para apelar al viajero corporativo que llega a Cuenca muy temprano, cansado después de haber madrugado. Podrá llegar aquí a descansar, tomar un buen baño, desayunar, incluso mantener sus reuniones en el salón corporativo. A estas innovaciones me refiero cuando digo que entender la hospitalidad es adaptarse a las necesidades reales del cliente.

¿Otras novedades?

He pensado en alianzas institucionales y sociales para ampliar el alcance del hotel, para abrirnos a ciertos círculos que valoran justamente esta exclusividad. Por ejemplo, estrategias con clubes

de Quito, Guayaquil y otras ciudades, que manejan públicos muy afines a nuestro segmento. La idea es generar una red de confianza, de recomendación mutua, donde el huésped que pertenece a este tipo de entornos sepa que aquí va a encontrar exactamente lo que busca en cuanto a privacidad y atención de excelencia.

¿Qué es lo más importante en la experiencia de un hotel? Sin duda, el servicio. Aquí, el cliente tiene la razón incluso cuando no la tiene. Puedes tener el hotel más lindo del mundo, pero si el trato no es cálido, no funciona, porque el huésped recuerda cómo lo hicieron sentir. Me enfoco en formar personas que se involucren y trabajen con amor, porque cada uno de ellos es, de alguna manera, una extensión mía ante el huésped.

¿Parc Royal es otro reto cumplido en tu trayectoria? En realidad todo está conectado. Antes de Mansión Alcázar, fui gerente general del Hotel El Dorado durante casi diez años. Eso fue una escuela muy fuerte para mí, era un hotel con 90 habitaciones, una estructura compleja con retos importantes. Después vino Mansión Alcázar, luego el Ministerio de Turismo, todo ese camino converge aquí. Entender al huésped, perfeccionar al máximo el servicio que recibe y crear experiencias memorables es la suma de mi experiencia.

DAFNE WIEGERS

Vivimos una época de transformaciones profundas. La digitalización ha reconfigurado la manera en que trabajamos, aprendemos y nos relacionamos. Hoy es posible estudiar desde casa, colaborar a distancia y acceder al conocimiento sin mediaciones físicas.

Frente a este escenario, surge una pregunta inevitable: si el aprendizaje puede ocurrir en cualquier lugar, ¿qué sentido tiene el espacio escolar? ¿qué papel juega la arquitectura cuando el aula ya no es el único territorio del conocimiento?

Estas interrogantes atraviesan la práctica de Dafne Wiegers, arquitecta y socia ejecutiva de AHH –estudio holandés fundado en 1958—, cuya obra se sitúa precisamente en el cruce entre tradición pedagógica europea y cultura digital contemporánea.

ARQUITECTURA PARA LA ERA DIGITAL

Por Natalia Gandarillas

Su visita a Ecuador responde precisamente a esa convergencia: AHH ha venido trabajando, junto a Architekten y Patricio Endara Arquitectos, en el diseño del nuevo campus del Colegio Americano. En este contexto, Dafne comparte con CLAVE! una reflexión más amplia sobre el futuro de la arquitectura educativa y el rol del espacio en una sociedad en transformación. Esta arquitecta pertenece a una generación que no ve contradicción entre arquitectura y digitalización. Por el contrario, entiende que la arquitectura puede aprender de los entornos virtuales, reinterpretar sus dinámicas y traducirlas en experiencias espaciales tangibles. Su trabajo demuestra que el debate ya no es lo físico versus lo digital , sino cómo ambos mundos

pueden dialogar para enriquecer la manera en que habitamos: descubrimiento, encuentro, apropiación.

¿Cómo ha sido tu proceso de liderazgo dentro de AHH?

Mi trayectoria dentro de AHH no fue el resultado de una estrategia planificada. Comencé como pasante y modeladora BIM mientras estudiaba arquitectura, asumí responsabilidades progresivamente y, con el tiempo, me convertí en socia ejecutiva.

Mi liderazgo no se basa en el protagonismo autoral, sino en asumir responsabilidad. No busqué jerarquía como objetivo, sino que respondí a una inquietud constante por mejorar procesos y enfrentar desafíos complejos. El crecimiento fue una consecuencia natural de ese compromiso.

Hoy mi rol es más estratégico que operativo, pero mantengo un vínculo activo con la dimensión conceptual del diseño. Para mí, la gestión no sustituye el pensamiento arquitectónico; lo amplifica y lo proyecta a mayor escala.

¿Cómo influyó tu formación híbrida en la manera de entender la arquitectura?

Antes de formarme como arquitecta, estudié Communication and Information Sciences. Lejos de ser un desvío, esa etapa fue el fundamento de mi mirada sistémica, que más adelante trasladé al diseño espacial. Comprender cómo circula la información, cómo interactúan los sistemas y cómo se construyen narrativas digitales me permitió pensar la arquitectura como una red y no únicamente como un objeto construido.

Posteriormente completé mi formación en arquitectura y Building Science en Groningen y continué en la Academia de Arquitectura de Ámsterdam. Esa combinación entre comunicación y técnica constructiva define hoy mi práctica. Para mí, el espacio no es una forma aislada, sino un sistema complejo de relaciones humanas, tecnológicas y ambientales que interactúan entre sí. En una sociedad atravesada por pantallas, esta formación adquiere especial relevancia. Estoy convencida de que el arquitecto contemporáneo no puede diseñar ignorando la influencia de los entornos virtuales. La pregunta ya no es cómo resistirlos, sino cómo aprender de su lógica y traducirla en experiencias físicas significativas.

¿Qué significa diseñar para atletas digitales?

Esa reflexión tomó forma concreta en mi proyecto de graduación: un espacio diseñado para equipos profesionales de Esports (deportes electrónicos). En 2017, cuando los videojuegos ya eran una industria global pero aún poco comprendida desde la arquitectura, me planteé una pregunta que parecía inusual: ¿cómo diseñar espacios físicos para jugadores cuyo desempeño ocurre en el mundo digital?

Lejos de caricaturizar el fenómeno, entendí que estos equipos funcionan como verdaderos atletas. Entrenan durante horas, compiten internacionalmente y requieren entornos que equilibren concentración, colaboración y bienestar físico. Su rendimiento depende tanto del entorno físico como del entorno digital.

Ese proyecto teórico se materializó después en la Alienware Training Facility para Team Liquid en Utrecht y en el Headquarters de Mouz Gaming en Hamburgo. Allí exploré espacialidades que rompen con la linealidad tradicional: recorridos no evidentes, zonas intermedias, cambios de nivel y espacios que invitan a descubrir.

Lo que me interesa no es solo la tipología, sino el aprendizaje conceptual que emerge de ella. Los videojuegos están diseñados como entornos inmersivos donde el usuario desea permanecer. No se recorren por obligación, sino por curiosidad. Hay diversidad espacial, tensión, sorpresa y variaciones de escala. Esa lógica, desarrollada muchas veces por diseñadores sin formación arquitectónica tradicional, aporta frescura y libertad. Creo que la arquitectura puede aprender de ese enfoque: diseñar espacios que se quieran recorrer y no simplemente atravesar.

¿Cómo dialogas con el legado de Herman Hertzberger? Para comprender mi mirada es necesario retroceder a los años sesenta, cuando Herman Hertzberger empezó a desarrollar sus proyectos más emblemáticos en un contexto de intensos cambios sociales en Europa. En ese momento, el modelo escolar dominante respondía a una lógica rígida: aulas alineadas a ambos lados de un pasillo concebido únicamente como espacio de circulación.

Hertzberger cuestionó ese esquema y propuso que cada metro cuadrado podía ser pedagógico. El pasillo dejó de ser un espacio

de tránsito y se convirtió en espacio activo y pedagógico. La escuela comenzó a entenderse como una mini ciudad: lugares intermedios, escalas diversas y espacios que fomentan autonomía y comunidad.

Hoy el contexto de transformación ya no es únicamente social, sino tecnológico. La digitalización ha modificado radicalmente la relación con el conocimiento. Si los estudiantes pueden aprender desde cualquier lugar, el edificio escolar debe ofrecer algo distinto. La respuesta no es reforzar el control ni replicar modelos tradicionales, sino ofrecer aquello que el entorno virtual no puede proporcionar: experiencia espacial significativa, interacción física, diversidad sensorial y encuentro humano. No replico el legado de la oficina; lo evoluciono, integrando principios de inmersión y descubrimiento propios del mundo digital a la arquitectura educativa contemporánea. ¿Otras tipologías pueden convertirse en espacios pedagógicos?

Claro que sí. De hecho, nuestra práctica no se limita a escuelas. Por ejemplo, actualmente somos parte del equipo de desarrollo de una planta de tratamiento de aguas, en los Países Bajos, concebida como una de las más innovadoras del mundo.

El proyecto incluye un edificio educativo que explicará el funcionamiento del sistema a sus visitantes. En un país donde el manejo del agua es cuestión de supervivencia, la infraestructura se convierte en herramienta pedagógica.

Aquí reaparece una constante en mi trabajo: hacer visible lo invisible. Transformar procesos técnicos complejos en experiencias comprensibles. Creo firmemente que la arquitectura educativa no se restringe al aula; puede surgir en cualquier tipología si se diseña con intención.

¿Qué tipo de espacios buscas crear?

Más allá de los programas específicos —escuelas, gaming o infraestructura— el hilo conductor de mi práctica es la dimensión social del espacio. Entiendo la arquitectura como catalizador de encuentro.

En un contexto normativo exigente como el europeo, mi aproximación busca creatividad sin perder rigor. No se trata de transgredir por rebeldía, sino de encontrar oportunidades espaciales dentro de las restricciones existentes. Si algo define mi postura es la convicción de que el arquitecto debe diseñar espacios que se quieran recorrer. Lugares que despierten curiosidad y que inviten a la apropiación.

¿Qué sentido tiene la arquitectura después de la digitalización?

La digitalización no ha desplazado a la arquitectura, la ha obligado a replantearse. Cuando el aprendizaje puede ocurrir en casa y el trabajo puede realizarse en remoto, el espacio físico necesita

justificar su existencia. Esa justificación no se encuentra en la monumentalidad ni en el espectáculo, sino en la experiencia. La arquitectura debe ofrecer descubrimiento físico, encuentro humano y apropiación sensorial.

Si el conocimiento ya no es lineal, la arquitectura tampoco puede serlo. Si el mundo digital diseña entornos inmersivos que cautivan, el espacio construido puede recuperar su capacidad de generar curiosidad. Es decir, diseñar no para imponer, sino para activar; no para disciplinar, sino para acompañar; no para exhibir forma, sino para construir experiencia.

En esa búsqueda sitúo mi práctica: en el punto de encuentro entre tradición pedagógica, innovación tecnológica y responsabilidad social. Allí donde el espacio físico nos recuerda que, incluso en la era digital, seguimos siendo cuerpos que aprenden habitando. En ese gesto —aparentemente sencillo, profundamente complejo— se dibuja el futuro de la educación y, quizá, el futuro mismo del oficio.

Pilar Villacreses y Camila Cevallos
Edwin Ullaguari, Fabián García, José Ninahualpa y Nelson Posso
Henry Yandún y Cecilia Tello
Miguel Paredes, Juan Cevallos y Marisol Buenaño
Matías Mera, Lorena Landázuri y Julio Mera
Byron Mora

Hace pocos días, con una masiva asistencia de amigos, clientes y medios de comunicación, se realizó el evento de colocación de la primera piedra del proyecto Nuna. Byron Mora, directivo de la empresa, resaltó que las bondades de la propuesta van mucho más allá de su ubicación estratégica, pues será un espacio distinto, rodeado de naturaleza y conexión humana, “donde los sueños empiezan a escribirse como historia”.

Yazmín Taco, Jéssica Jara y Eduardo Guamán
Mariana Santillán, Marco Carrera y Gilda Mora
María Del Carmen Portilla y Derian Zambrano
Liza Romero, Diego Guerra, Omar León y Diego Guerra
Nadia Heredia
Liza Romero y Diego Guerra
César Cordones y Byron Mora
Esteban Escobar y María Fernanda Yánez
Rafael Acosta y Darío Rodríguez
Carlos Sánchez y Gabriela Martínez
Santiago Alomoto, María Dolores Ricaurte, Isabel Ayala y Roberto Sandoval
Gisela Cárdenas y Yolanda Mero
Verónica Poveda y Kathy Poveda
Cecilia Tello, Byron Mora y Henry Yandún,
Julio Reyes y Verónica Vergara
Byron Mora, Andrea Carvajal y German Carvajal
Katherine Chipantiza y Nancy Castellano
Gonzalo Rueda, Juan José Varea y Mónica Fares
Caridad Vela, Juan José Varea, Mónica Fares, Mercedes Vela y Paola Espinoza
Oswaldo Ribadeneyra, Pablo Paz y Miño, Marcelo Cabrera, Jorge Rosero y Gandhi Burbano
Patricia Román y Verónica Castro
Francisco Cisneros, Marco Antonio Culqui, Vinicio Vinueza y Manolo Bustamante

Reconocidos protagonistas de la construcción y promoción inmobiliaria atendieron esta gentil invitación, para atender una importante charla sobre el panorama actual de la industria inmobiliaria y las oportunidades que marcarán el futuro del sector. El evento incluyó una clara explicación de cómo funciona el proceso de financiamiento que Condelpi ofrece a los potenciales compradores de vivienda.

Caridad Vela y Hernry Yandún
María Fernanda Naula, Mercedes Vela y Paola Espinosa
Darío Baldeón, Patricia Espinosa, Fernanda Romero y Nicolás Baldeón
Silvia Boada, Isabel Gómez y Lorena Rampón
Ivo Rojas y Nántar León
Asistentes al evento
Alejandro Villacreses, Brenda Quiña y Gerson Quel

Casi indescriptible fue el atardecer que acogió el evento de colocación de la primera piedra de Shoma Bay, la nueva propuesta de lujo y exclusividad que nace en North Bay Village, Miami, bajo el liderazgo de Masoud Shojaee y Stephanie Shojaee. El interiorismo lleva la firma de Adriana Hoyos, marca de reconocido prestigio a nivel internacional.

En Casas Project 2026, Pelíkano creó una experiencia pensada en conectar con los sentidos. Invitaron a clientes a hacer una pausa para sentir y explorar el diseño desde lo emocional. La actividad artística despertó nuevas formas de sentir los colores inspirados en su última colección. La noche reunió a destacados exponentes del diseño y la arquitectura, convirtiéndose en un punto de encuentro para la inspiración, creatividad y conversación en torno a las nuevas maneras de habitar.

Jorge Nicola, Luis Román, Mónica Moreira y Andrés Orellana
Adriana Guerrero, Emilia Herrera y Vanessa Duque
Danika Roldós y Mélanie Naranjo
Daniela Guillén y María José Pesántez
Dayanara Pardo y Xavier Machuca
Equipo Aglomerados Cotopaxi
Romina Jiménez, Odalis Sagubay, María Belén Chávez y Alexander Alcívar
Paúl Pinos, Sofía Neira, Pablo Mejía y David Neira
Fabio Zambrano y Catalina Ojeda
Gabriela Celi y Claudia Romero

El evento “Tu elección vivirá en cada proyecto” realizado en el Salón VIP de la Universidad Espíritu Santo, en Samborondón, reunió a arquitectos, diseñadores y aliados estratégicos en una experiencia participativa donde se evaluaron propuestas de diseño que formarán parte de las próximas colecciones de la marca, reforzando el compromiso con la innovación, la colaboración y el desarrollo de soluciones alineadas a las tendencias del mercado.

Carolina Rodríguez, Tata Ayala, Johanna Sang y María Inés Alvear.
Rafael Cruz, Diego Aguilar, Melinton Pulla y Carlos Arocha
Fausto Rivera, Magali Parra, Alicia Guzmán y Christian Mesa
Carol Noboa, Madeleine Paredes y Britney Batallas
Andrés Orellana, Christian Buenaño, Paúl Pinos, Sofía Neira, David Neira, Ingrid Cárdenas.
Natalie Wong, decana Facultad de Arquitectura y Diseño UEES; Genesys Mora, Consultora de Moda y Tendencia de Aglomerados Cotopaxi y Ronald Torres, docente facultad de Arquitectura y Diseño UEES
Regine Wehrle, Miguel Betancourt y Charlotte Luetkenherm
Juan Carlos Terán, María Gabriela Arias y Arnoldo Brinkmann
Esteban Vela y Mónica Sánchez
Cone Aitken, Patricia Saavedra, Rafaella Bertini y Elisa Bertini
Belén Rubio y María Isabel Hayek
Amparo Garzón y Roberto Preciado
Carmen de Brinkmann, Paulina Chiriboga, Virginia Aguirre y Ana Rosa Polit
Beatriz Schlenker, Regine Wehrle, Francisca Aguirre y Dorothea Rosenberg
Patricia Saavedra, Patricio Pinto y Leslie Ayala

DONDE EL BOSQUE RESPIRA

Bajo este mágico nombre se presentó la exposición de los artistas Carla Álvarez, Francisca Aguirre y Esteban Vela, en la Casa del Parque en Cumbayá. Los asistentes disfrutaron de un acogedor encuentro y se dejaron sorprender por la técnica y estética de la obra presentada.

Carmen Leal, Ina Alarcón y Cristina Alzamora
Cristóbal González Guzmán y Rodrigo Álvarez
Natalia Corral y Pablo Moreira
Ximena Aulestia y Carolina Jijón
Paty Salazar y Kathy Muñoz
Rodrigo Álvarez y Carla Álvarez
Randy Reed, Gigi Intriago, María Gabriela Arias y Margot Núñez

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