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Enfermedades Infecciosas
ADENOVIRUS IgA
ADENOVIRUS IgG
BORDETELLA PERTUSSIS IgA
BORRELIA IgG
BORRELIA IgM
BRUCELLA IgG
BRUCELLA IgM
CHIKUNGUNYA IgG
CHIKUNGUNYA IgM
CHLAMYDOPHILA PNEUMONIAE IgA
CHLAMYDOPHILA PNEUMONIAE IgG
CHLAMYDOPHILA PNEUMONIAE IgM
CLOSTRIDIUM DIFFICILE A/B TOXINS
CLOSTRIDIUM DIFFICILE GDH
COXACKIE VIRUS A MIX
COXACKIE VIRUS B MIX
CYTOMEGALOVIRUS IgG
CYTOMEGALOVIRUS IgG AVIDITY
CYTOMEGALOVIRUS IgM
DENGUE IgG
DENGUE IgM
DIPHTERIA IgG
ECHINOCOCCUS IgG
ECHO VIRUS N MIX
ECHO VIRUS P MIX
EPSTEIN-BARR EARLY ANTIGEN IgG
EPSTEIN-BARR EARLY ANTIGEN IgM
EPSTEIN-BARR EBNA IgG
EPSTEIN-BARRVCA IgG
EPSTEIN-BARR VCA IgM II
HELICOBACTER PYLORI IgA
HELICOBACTER PYLORI IgG
HSV1 SCREEN
HSV2 SCREEN
HERPES SIMPLEX 1 IgG Recombinant
HERPES SIMPLEX 1+2 IgM
HERPES SIMPLEX 2 IgG Recombinant
INFLUENZA A IgA
INFLUENZA A IgG
INFLUENZA B IgA
INFLUENZA B IgG
LEGIONELLA PNEUMOPHILA
LEGIONELLA PNEUMOPHILA 1 IgG
LEGIONELLA PNEUMOPHILA 1-6 IgG
LEGIONELLA PNEUMOPHILA IgM
LEGIONELLA URINARY ANTIGEN
LEPTOSPIRA MIX
LISTERIA MONOCYTOGENES
MEASLES IgG
MEASLES IgM
MUMPS IgG
MUMPS IgM
MYCOPLASMA PNEUMONIAE IgA
MYCOPLASMA PNEUMONIAE IgG
MYCOPLASMA PNEUMONIAE IgM
PARAINFLUENZA MIX
Parvovirus B19 IgG
Parvovirus B19 IgM
POLIOVIRUS IgG
Q FEVER
RESPIRATORY SYNCYTIAL IgA
RESPIRATORY SYNCYTIAL IgG
RUBELLA IgG AVIDITY
RUBELLA IgG
RUBELLA IgM
SYPHILIS SCREEN RECOMBINANT
TETANUS IgG
TICK-BORNE ENCEPHALITISVIRUS
TOXOPLASMA IgG
TOXOPLASMA IgM
TRACHOMATIS IgA
TRACHOMATIS IgG
TREPONEMA IgG
TREPONEMA IgM
VARICELLA IgG
VARICELLA IgM
25 OHVITAMIN DTOTAL
TICK-BORNE ENCEPHALITIS VIRUS IgM
TIROGLOBULIN HIGH SENSITIVITY
TOSCANAVIRUS IgG
TOSCANAVIRUS IgM
TOXOCARA IgG
TOXOPLASMA IgA
TOXOPLASMA IgG AVIDITY
ANA-8
ANA-SCREEN
ENA-6 S
SM
SS-A
SS-B
Scl-70
Cenp-B
Jo-1
ds-DNA-G
ds-DNA-M
snRNP-C
U1-70 RNP
anti-CCP
RF-G
RF-M
CALPROTECTIN
CALPROTECTIN K
CARDIOLIPIN-G
CARDIOLIPIN-M
BETA 2-GLYCOPROTEIN-G
BETA 2-GLYCOPROTEIN-M
DEAMIDATED GLIADIN-A
DEAMIDATED GLIADIN-G
GLIADIN-A
Editorial
Les damos la bienvenida a la edición de julio de Revista Bioanálisis, un nuevo espacio de encuentro para compartir conocimientos y evidencia científica que fortalecennuestralabordiaria.
En esta edición abordamos investigaciones que analizan los conocimientos y las conductas de riesgo frente al VIH y otras infecciones de transmisión sexual en estudiantesuniversitarios.
Además, una investigación sobre la utilidad clínica delabilirrubinatranscutáneaenprematurostardíos
Cómo influye los hábitos alimentarios y la suplementación con calcio, magnesio, vitamina D en el abordajedelafertilidadfemenina.
En nuestras páginas presentamos una revisión sobre el impacto de la inflamación y la lipotoxicidad en la disfuncióncardiorrenalasociadaalaobesidad,untemade creciente interés por su relevancia en las enfermedades crónicas.
Finalmente, compartimos un caso clínico de síndrome de Goodpasture, que pone de manifiesto la importancia del diagnóstico precoz y del trabajo multidisciplinario.
Esperamos que cada una de estas contribuciones resulte de interés. Gracias por acompañarnos una edición más. Los invitamos a reencontrarnos en agosto con nuevos contenidos y desafíos para seguir creciendo juntos.
Dra. Paola Boarelli Directora de Contenidos info@revistabioanalisis.com
Staff Revista Bioanálisis
Teléfono: (54 261) 754-8198- Horario de Atención: de 10 a 17 hs.
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Directora de Contenidos: Dra. Paola Boarelli I contenidos@revistabioanalisis.com
Conocimientos y conductas de riesgo frente al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y otras infecciones de transmisión sexual en población universitaria
8.
Pág.
Pág 46
Síndrome de Goodpasture: abordaje diagnóstico desde la sala de urgencias. Reporte de caso
Correlación entre medición de bilirrubina transcutánea y sérica en prematuros tardíos al ingreso a luminoterapia (Argentina)
Pág. 18.
Hábitos alimentarios, niveles de calcio, magnesio y vitamina D en mujeres con problemas de fertilidad: estudio preliminar
Pág 26.
Formación de Posgrado. Pág 54
BioAgenda // Empresas. Pág 56
Obesidad y disfunción cardiorrenal: el impacto de la inflamación y la lipotoxicidad
Pág 36.
Conocimientos y conductas de riesgo frente al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y otras infecciones de transmisión sexual en población universitaria
Este estudio evalúa los conocimientos y conductas de riesgo frente al VIH y otras ITS en estudiantes universitarios, resaltando la importancia de fortalecer la educación sexual paraprevenirinfecciones.
AUTORES
Carlos Arturo Pineda, Ingry Paola Silva Alonso, Yeimi Daniela Pacheco Cabanzo, Diana Angelica González Gómez,ElianaPérezSandoval Fundación Universitaria de San Gil, Unisangil. Casanare, Colombia.
Correspondencia:cpineda2@unisangil.edu.co
Fuente: Revista De Inves gación E Información En Salud, 20(49), 36–47 h ps://doi org/10 52428/20756208 v20i49.1440
RESUMEN
Introducción: Evaluar los conocimientos y las conductas de riesgo frente al VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) en estudiantes de primer y segundo semestre de la Universidad de San Gil (Unisangil), sede Yopal, pertenecientes a los programas de enfermería, ingeniería electrónica e ingeniería de sistemas.
Materiales y métodos: Se desarrolló un estudio cuan ta vo, descrip vo y transversal durante el segundo periodo académico de 2025 La población estuvo
conformada por 100 estudiantes que par ciparon voluntariamente. Se aplicó la escala de conocimientos sobre VIH y otras ITS (ECI) de Espada et al. (2014), conformada por 24 ítems distribuidos en cinco dimensiones. La recolección se realizó mediante un formulario en Google Forms, y el análisis estadís co se efectuó con el so ware IBM SPSS Sta s cs, u lizando frecuenciasyporcentajesdescrip vos.
Resultados:El45%delosestudiantespresentóun nivel alto de conocimiento, el 39% nivel medio y el 16% nivel bajo. Las dimensiones con mayor porcentaje de aciertos fueron “conocimiento sobre preserva vo” (88%) y “conocimiento general sobre VIH” (82%), mientras que la menor correspondió a “otras ITS” (54%). Se evidenció desconocimiento en aspectos relacionados con la prevención y persistencia de mitos sobre la transmisión delvirus.
Discusión: Aunque la mayoría de los estudiantes muestra conocimientos adecuados sobre el VIH, persisten vacíos conceptuales y percepciones erróneas, especialmentesobreITSdis ntasalVIH Palabras clave: Conducta; Conocimiento; Estudiantes; Enfermedad;Sexual.
INTRODUCCIÓN
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es un retrovirus que actúa atacando el sistema inmunológico, específicamente las células CD4 o linfocitos T, estos son esenciales para la defensa del organismo (1). El VIH se transmite únicamente por el contacto directo con cierto po de fluidos corporales de una persona infectada que presenta una carga viral detectable, entre estos se encuentra la sangre, el semen, secrecionesvaginales,fluidosrectalesolechematerna;la transmisión ocurre cuando los fluidos llegan al torrente sanguíneo de una persona VIH-nega va a través de mucosas,heridasvisiblesomedianteinyeccionesdirectas (2).
Entre las formas más comunes de exposición a la transmisión se encuentran principalmente las relaciones sexuales sin protección, tanto vaginales como anales, el compar r agujas, jeringas o cortopunzantes y la transmisión de materno infan l durante el embarazo, el parto o la lactancia. Sin embargo, si cumplen de manera oportuna con el tratamiento an rretroviral y man ene una carga viral indetectable, el riesgo de pasar el virus a travésderelacionessexualesescasiinexistente(3).
El Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) con núasiendounproblemaimportantedesaludpública a nivel mundial y regional. Según el informe global de UNAIDS (2024), alrededor de 40,8 millones de personas vivían con VIH en el mundo y se registraron cerca de 1,3 millones de nuevas infecciones este año; además, millones de personas todavía carecen de diagnós co y accesoplenoatratamientoan rretroviral(4).
En el contexto colombiano, según el Ins tuto Nacional de Salud (INS) y documentos del Ministerio de Salud han señalado aumentos en la no ficación de casos en períodos recientes y la necesidad de reforzar estrategias de prevención combinada en poblaciones clave y jóvenes. En 2023 se no ficaron alrededor de 14.670casosnuevosloquerepresentóunincrementodel 13.55% con respecto al año anterior con una mayor incidenciaenhombresentrelos20y34años(5).
Lasinfeccionesdetransmisiónsexual(ITS)sonun grupo de enfermedades provocadas por diferentes microorganismoscomobacterias,virusoparásitosquese transmite de una persona a otra, esto ocurre a través del contactosexualsinun método an concep vodebarrera, ya sea vaginal, anal u oral. En muchos casos no presentan síntomas, lo que facilita que se propaguen de manera inadver dayposterguesudiagnós co(6).
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) representan un reto significa vo para la salud pública a nivelglobal,yaquecadadíamásdeunmillóndepersonas
de 15 a 49 años contraen alguna ITS tratable, en el mayor deloscasosnopresentansíntomasclaros.Parael2020,se no ficaron alrededor de 374 millones de nuevos casos de clamidia, gonorrea, sífilis y tricomoniasis, lo cual demuestrasuelevadaprevalencia(7).
Así mismo, se encuentran las infecciones virales como el herpes simple po 2, el cual afecta a unos 520 millones de personas, y el virus del papiloma humano (VPH), ocasiona alrededor de 311 000 muertes anuales porcáncercervicouterino.EstasITSnosolorepercutenen la salud sexual y reproduc va, sino que también se asocian a complicaciones graves como infer lidad, complicaciones gestacionales, dis ntos pos de cáncer y unmayorriesgodeadquirirVIH(8).
En Colombia, las infecciones de transmisión sexual,juntoconelVIH,afectantantolacalidaddevidade las personas como la salud general de la comunidad y la capacidaddelsistemadesaludparamantenerse.(9)
En este contexto, el presente estudio ene como propósito evaluar los conocimientos y las conductas de riesgo frente al VIH y otras infecciones de transmisión sexual(ITS)enlosestudiantesuniversitarios.
MATERIALYMÉTODOS
Estudio de enfoque cuan ta vo, con un diseño descrip vo y transversal, con una población inicial es mada de 109 estudiantes matriculados en los programasmencionados.noseexcluyeronningunadelas encuestas, ya que todas las respuestas obtenidas eran válidasparaelestudio.
El instrumento u lizado fue la Escala de Conocimientos sobre VIH y otras ITS (ECI), elaborada y validadaporEspada,Guillén-Riquelme,Morales,Orgilésy Sierra(2014),(10)Losíndicesdefiabilidadoscilaronentre 0,66y0,888(AlfadeCronbach).Lacorrelacióntest-retest fue de 0,59. la cual evalúa dis ntos aspectos del conocimiento sobre el VIH y las ITS a través de 24 afirmaciones con opciones de respuesta “verdadero”, “falso” y “no lo sé”. La escala se compone de cinco dimensiones:conocimientogeneralsobreel VIH (ítems1, 2, 3, 4, 8, 9, 10 y 18), conocimiento sobre la transmisión del VIH (ítems 5, 6, 7, 15 y 16), conocimiento sobre el preserva vo (ítems 13 y 14), conocimiento sobre prevención del VIH (ítems 11, 12 y 17) y conocimiento sobre otras ITS (ítems 19 al 24). Las respuestas correctas secalificaronconunpuntoylasrespuestaserróneaso“no lo sé” se consideraron como desaciertos, siguiendo las indicacionesdelosautoresdelaescala(11).
Los datos recolectados fueron descargados y organizados en una base de datos para su posterior análisis estadís co mediante el so ware IBM SPSS
Sta s cs, en su versión 31.0.1.0. Previa aprobación por el comitécien ficodeé caeninves gacióndelains tución y consen miento y confidencialidad de los datos allí analizados.
La técnica de muestreo u lizada para la recolección de los datos fue probabilís ca, par endo de los criterios de inclusión como; estudiantes matriculados que pertenecieran a programas académicos como: Enfermería, psicología, ingeniería de sistemas, ingeniería electrónica y se excluyeron aquellos que no desearon par cipar y quienes estaban como asistentes en el momentodelarecolección.
Esta inves gación se desarrolló siguiendo los lineamientos establecidos en la Resolución 8430 de 1993 del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, clasificando este estudio como una inves gación sin riesgo. Además, se garan zó el cumplimiento de la Ley Estatutaria 1581 de 2012 sobre protección de datos personales,asegurandolaconfidencialidad,elanonimato ylavoluntariedadenlapar cipación
RESULTADOS
En los ítems sobre besos y abrazos, la mayoría reconoció que no existe riesgo de transmisión, aunque cerca del 30 % cree que un beso con lengua puede ser peligroso. Estos resultados muestran que, si bien hay un conocimiento aceptable, persisten temores y desinformación que refuerzan es gmas hacia las personasconVIH(Tabla1).
Tabla1.ConocimientostransmisiónVIH
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Enestatablasepuedeobservarqueenelcasode la sífilis y gonorrea los estudiantes obtuvieron un poco másdel50%enlasrespuestascorrectas,sinembargo;en el porcentaje restante señalan que no saben en la mayoría de los casos acerca de estas preguntas, por otro lado, en cuanto a la pregunta relacionada con la hepa s b los estudiantes seleccionaron con más del 50% las respuestasincorrectascomoloson:verdaderoynolosé.
Estos resultados arrojan que los encuestados, si bien enen un conocimiento aceptable, persiste desinformaciónrelacionadaaotrasITS(Tabla2).
Tabla2.ConocimientootrasITS
Estadimensiónevalúalosconocimientosbásicos sobre el VIH, como su origen, formas de detección y caracterís cas generales En términos globales, los resultados muestran que la mayoría de los estudiantes posee información adecuada sobre los aspectos fundamentales del virus, especialmente entre los estudiantes de Enfermería, aunque persisten vacíos conceptuales en temas más técnicos, como el periodo ventana, que requieren mayor refuerzo educa vo (Tabla 3).
Se evaluó el conocimiento que enen los estudiantes acerca del preserva vo, en términos generales determina que 91% y 59% de los encuestados obtuvieron respuestas correctas en cuanto a la eficacia del preserva vo masculino o femenino en la prevención deVIH(Tabla4).
Tabla3.ConocimientogeneralVIH.
Tabla4.Conocimientosobrepreserva vo.
En este caso, la dimensión evalúa los conocimientos sobre la prevención de VIH, en la cual los resultados obtenidos son del 78%, 87% y 77% siendo éstos favorables ya que la mayoría de los estudiantes reconocen las prác cas seguras que evitan el riesgo en la transmisión por VIH, dentro de los componentes a evaluar se encuentran: el anillo vaginal y el DIU, las pas llas an concep vas y el coito interrumpido, los cuales no cumplen con esas prác cas seguras y responsables(Tabla5).
Tabla5.ConocimientosprevenciónVIH
DISCUSIÓN
El estudio realizado en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMEX) muestra un panorama másfavorable,connivelesdeconocimientosuperioresal 90% en la mayoría de los indicadores. Este resultado podría atribuirse a la implementación de programas ins tucionales de educación sexual y campañas de sensibilización sostenidas. No obstante, se iden ficaron creencias erróneas persistentes, como la existencia de una vacuna o la posibilidad de reconocer visualmente a unapersonainfectada(12).
A su vez, el estudio aplicado a adultos mayores reveló un nivel de conocimiento moderado, con
debilidades notorias en la comprensión de los mecanismos de transmisión del virus. Aunque se evidenció disposición para dialogar con los profesionales delasalud,labúsquedadeinformaciónylarealizaciónde pruebas diagnós cas fueron limitadas. Estos hallazgos destacan la exclusión histórica de este grupo en las polí cas de prevención del VIH y la necesidad de incorporarlo en los programas de promoción de la salud sexualyreproduc va(13).
Por otro lado, en el estudio efectuado en centros escolares de secundaria en Córdoba (España), se evidenció un nivel aceptable de conocimiento sobre el VIH, pero con deficiencias importantes en lo referente a otras ITS El 56,7% de los adolescentes afirmó sen rse bien informado, aunque la media de aciertos sobre ETS fue considerablemente baja, lo que sugiere que la educación sexual recibida ha sido parcial y centrada únicamenteenel VIH,sinabordarintegralmentelasalud sexual(14).
Del mismo modo, la inves gación desarrollada porLorenaMACreportóun72%derespuestascorrectas, reflejando un conocimiento general adecuado, aunque con falencias en la comprensión de la transmisión y las caracterís casdelasITS
Esto resulta favorable con el fin de evidenciar la necesidad de fortalecer la educación sexual en el nivel universitario, promoviendo la reflexión crí ca y el autocuidadoresponsable(15).
Finalmente, el estudio llevado a cabo con adolescentes del Distrito de Santa Marta muestra un nivel de conocimiento limitado y una percepción del riesgo insuficiente. A pesar de que la mayoría ha recibido información sobre el VIH, persiste el desconocimiento sobre otras ITS y la subes mación de factores de riesgo como el consumo de alcohol y drogas. Estos hallazgos coincidenconlosobtenidosenelestudioespañol,donde también se observó una brecha significa va en el conocimiento sobre ETS, lo que indica una necesidad urgente de fortalecer los programas escolares de educaciónsexual(16).
Por otro lado, los medios de adquisición de información acerca del VIH/sida en el estudio efectuado son los mismos que los resultados logrados en Cuba por Calderón (17), en México por Pérez (18) y en Colombia porNavarroyVargas(19).Entodosellos,latelevisiónyla familiaseconsiderancomounodeloscanalesprincipales para comunicar sobre el tema; sin embargo, no así los servicioscomunitarios.
García y otros (20), en los resultados de su
inves gación, afirmaron que no se u lizan canales de comunicación efec vos, como el médico y la enfermera del consultorio médico. Asimismo, sugirieron que hay asuntos deficientes, como las principales vías de transmisióndeestaenfermedadylasestrategiaseficaces de prevención. Los hallazgos concuerdan con los de la encuesta nacional sobre indicadores de prevención de infección por VIH/ sida en lo que respecta a la comprensiónacercadecómosetransmiteelVIH(21).
Los resultados reflejan un conocimiento sólido sobre el uso del preserva vo como método eficaz de prevención; sin embargo, el desconocimiento sobre el condón femenino evidencia una limitada educación en torno a la equidad en métodos de protección y al empoderamiento sexual de las mujeres. Se iden fican deficiencias notables en la comprensión de aspectos técnicos del VIH, como el periodo ventana y las formas clínicas de detección, lo cual pone de manifiesto la necesidad de integrar contenidos más actualizados y cien ficosenlosprogramasdeformaciónuniversitaria.
Finalmente se recomienda a par r de estos resultados a con nuar con la búsqueda exhaus va de los conocimientos y prác cas frente a este fenómeno en demás grupos poblacionales y adolescentes que logren reunirdatosmásafondoypermi rquedichosresultados sirvandeejemploparaafianzarenespaciosdeeducación yconcien zacióndelVIHylasITS
FUENTESDEFINANCIAMIENTO
La inves gación fue realizada con recursos propios.
CONFLICTOSDEINTERÉS
Losautoresdeclarannotenerconflictodeinterés yseresponsabilizandecontenidover do.
REFERENCIASBIBLIOGRÁFICAS
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21. Oficina Nacional de Estadís ca (ONE) Encuesta sobre Indicadores de PrevencióndelaInfecciónporelVIH/sida.Cuba:ONE;2016.
Correlación entre medición de bilirrubina transcutánea y sérica en prematuros tardíos al ingreso a luminoterapia (Argentina)
Lainvestigaciónacontinuaciónnospresentacómolaprecisióndelasmediciones de bilirrubina en prematuros influye en decisiones clínicas y el uso de métodos no invasivosenneonatología.
AUTOR
1 1 1
ConstanzaSoto ,GastónPérez ,RaúlCímbaro
1 Hospital Materno Infan l Ramón Sardá. Hospital MaternoInfan lRamónSardá.CABA Argen na. Correspondencia:cleosc@yahoo.com
Fuente: Arch Pediatr Urug 2026; 97(1): e204. doi: 10.31134/AP.97.1.4
RESUMEN
Introducción: la medición transcutánea de bilirrubina es un método simple, indoloro y rápido, validadoparareciénnacidosdetérmino.Sinembargo,en prematuros tardíos, la correlación con la bilirrubina total séricaaúndebedocumentarse.
Obje vos:evaluarlacorrelaciónentrebilirrubina transcutánea y sérica en prematuros tardíos en la instanciadeingresoaluminoterapia.
Metodología: se realizó un estudio retrospec vo transversal a par r de historias clínicas de prematuros de
35-36,6semanasdeedadgestacionaldeunaMaternidad del ámbito público de la Ciudad de Buenos Aires, desde 2009hasta2016.
Resultados:seincluyeron171reciénnacidos,con mediana de peso al nacer de 2720 g. El valor medio de bilirrubina detectada al ingreso a luminoterapia fue –con método transcutáneo– de 14,6 mg/dl ± 1,65 y la bilirrubina sérica de 16 mg/dl ± 2,1. El coeficiente de determinación fue R2=0,1272 (p<0,001) para la correlación general. En subgrupos, se observó correlación significa va: para recién nacidos de 35-35,6 semanas (n=56) R2=0,243 (p<0,001) y de 36-36,6 semanas (n=115) R2=0,069 (p=0,006). Según el peso al nacer, los menores de 2500 g (n=37) mostraron R2=0,261 (p=0,003), mientras que los de 2500-3000 g (n=134) presentaronR2=0,109(p<0,001).
Conclusiones: el coeficiente de determinación fueinferiora0,8.Lamedicióntranscutáneanodebeserla única base para decidir el tratamiento de neonatos ictéricos.
Palabrasclave:HiperbilirrubinemiaNeonatal,Bilirrubina,
IctericiaNeonatal,ReciénNacidoPrematuro
INTRODUCCIÓN
La hiperbilirrubinemia es la causa más frecuente deconsultaeinternaciónenelperíodoneonatalluegodel egreso hospitalario(1-3).Su expresión clínica,laictericia, seapreciacuandolabilirrubinasérica(BiS)essuperiora2 mg/dl en niños o mayor de 5 mg/dl en personas recién nacidas. Su incidencia en recién nacidos (RN) de término se ha reportado entre 30%- 60% y en prematuros (RNPT) cercana a 100% Puede provocar desde disfunción n e u ro l ó g i ca m í n i m a h a sta e n c efa l o p a a hiperbilirrubinémica aguda y crónica, kernícterus y/o muerte, que son manifestaciones del efecto neurotóxico delaBiSenelsistemanerviosocentral.Porestemo vo,el aumento excesivo de la BiS requiere tratamiento, que consisteenadministrarluminoterapia(LMT)(4).
Para iden ficar al RN con ictericia se pueden emplear dis ntos procedimientos diagnós cos La es mación visual es subje va e imprecisa. Sólo la determinación de la BiS obtenida por punción venosa, arterial o capilar, permite cuan ficar de forma fiable la hiperbilirrubinemia Sin embargo, cualquiera de los métodosdeextracciónsanguíneaimplicadolor
Elusodediversosdisposi vosdees macióndela BiS basados en la medición no invasiva de la bilirrubina transcutánea (BiTC) está ampliamente extendido. Estos instrumentos realizan lecturas automá cas de la coloración cutánea mediante técnicas reflectométricas (5). Si bien estos métodos han sido validados para su uso en RN de término, no hay suficiente evidencia respecto de su rendimiento en RN prematuros tardíos en los que algunos de los disposi vos podrían subes - mar los valores, especialmente en casos de concentración sérica alta(5,6).
El obje vo de este trabajo fue evaluar la correlación entre la medición de BiTC y BiS en RNPT tardíos (35-36,6 semanas de edad gestacional) en el diagnós co de la hiperbilirrubinemia que requiere tratamiento. Secundariamente se exploró la correlación entre ambos métodos de medición en subgrupos según edadgestacional,pesoalnacer,víadenacimientoyhoras devida.
METODOLOGÍA
Estudio retrospec vo, de corte transversal analí co,realizadoenelHospitalMaternoInfan lRamón Sardá, un centro especializado de tercer nivel de atención.SeincluyóenelestudioaquellosRNpretérmino de entre 35 a 36,6 semanas de edad gestacional nacidos entre 2009 y 2016, con al menos un valor de bilirrubina
sérica mayor a 12 mg/dl que hayan ingresado en LMT Se excluyó a los pacientes con asfixia perinatal confirmada, requerimientos de asistencia respiratoria mecánica (ARM), uso de nutrición parenteral o presencia de colestasis, presencia de enfermedad hemolí ca, malformación congénita mayor o síndrome gené co y cualquier otra condición de gravedad clínica que requiriesecuidadosintensivos.
Los RN prematuros tardíos fueron hospitalizados en la unidad de forma ru naria durante el período de estudio, según el protocolo de cuidado habitual. Los valores transcutáneos de bilirrubina se obtuvieron con una medición en la piel glabelar (frente) con un disposi vo transcutáneo modelo Dragër La misma está a cargodetresúnicosprofesionalesentrenadosyserealiza en forma universal a todo RN dentro de las primeras 24 horas de vida. En caso de valores mayores a 10 mg/dl se realiza una medición de bilirrubina sérica, en un lapso máximo de una hora. Además, el valor obtenido por la medición con el bilirrubinómetro se contextualiza con el valor para el ingreso a LMT de acuerdo a las horas posnatales de las curvas de la Academia Americana de Pediatría(7).Laindicacióndetratamientosedefinesegún los valores de estas curvas, con los que se realiza la clasificación de riesgo de ictericia y se definen los umbralesde LMT enfuncióndehorasdevida.Losniveles debilirrubinaséricaseconfirmanconmuestrasobtenidas a través de punción venosa y determinación con método para el análisis cuan ta vo de bilirrubina total en plasma cuyoreac voeslasaldediazonio.
A los fines del estudio, para cada RN, adicionalmente a los valores de determinación de bilirrubina transcutánea y sérica, se consideraron las siguientes variables: sexo, edad gestacional, modo de parto, peso al nacer, po de alimentación y horas de vida al momento de las determinaciones de nivel de bilirrubina.
El estudio se realizó de acuerdo a los principios é cosfundamentalesyenconcordanciaconlaregulación vigente. Los datos fueron anonimizados. No fue fac ble solicitar consen miento por la naturaleza retrospec va deldiseño.
El protocolo se encuentra registrado en la plataforma de PRIISA BA (protocolo número 372/17). Este estudio fue aprobado por el Comité de É ca en Inves gación del Hospital Materno Infan l Ramón Sardá (febrerode2018).
ANÁLISISESTADÍSTICO
Las variables son descriptas mediante los valores de medias y medianas, y su desvío estándar o rangos
intercuar licos dependiendo de la naturaleza de la distribución.
Las variables cualita vas se expresan en porcentaje. Se u lizó el test de Pearson para evaluar la existencia de correlación, y se presenta el valor de R2. Se realizó el análisis de la correlación entre ambas medicionesensubgrupossegúnedadgestacional,pesoal nacer, po de parto y alimentación, y empo hasta ingresar en LMT Adicionalmente, se evaluó la concordanciaentrelosvaloresdeBiTC ybilirrubinasérica total (BST) mediante el coeficiente de correlación intraclase (ICC), considerando el total de mediciones parea-das.
Se consideró significa vo el valor de p<0,05. Se u lizóelso wareestadís coSPSSversión17.
Tamañomuestral
Se incluyeron todos los pacientes elegibles duranteelperíododeestudio.
RESULTADOS
Descripcióndelapoblación
Entre los años 2009 a 2016, 187 RNPT tardíos de 35-36,6 semanas de edad gestacional ingresaron a LMT enelHospitalMaternoInfan lRamónSardá.Serevisaron lashistoriasclínicasyseexcluyeron14enlasquenopudo constatarselosvaloresdebilirrubina,yaseapormedición transcutánea o sérica, y dos pacientes (1%) con incompa bilidad ABO La muestra quedó conformada por 171 pacientes: 56 (33%) entre 35 y 35,6 semanas de edadgestacionaly115(67%)entre36y36,6semanas.En latabla1sepresentanlascaracterís casdelamuestra.
Tabla1.Caracterís casdelamuestra(n=171).
grupode36y36,6semanasfueronde14,57(1,43)mg/dl y 16,37 (2,06) mg/dl. La mediana de horas transcurridas desde el nacimiento hasta el ingreso a LMT fue de 72 horas(24-168).
Tabla 2. Valores de bilirrubina transcutánea y séricaalingresoaluminoterapia.
El coeficiente de determinación de R2 entre los va- lores de bilirrubina obtenidos por los dos métodos de medición fue de 0,1272 (0,047-0,231; p<0,001) (Fi- gura 1).
Figura 1. Correlación entre valores de bilirrubina transcutáneaysérica.
Posteriormente se iden ficó, en los diferentes sub- grupos de la población, la correlación entre las medicionesdeBiTCyBiS(Tabla3).
El análisis de concordancia con el modelo de dos vías mostró un ICC para acuerdo absoluto de 0,252 y un ICC para consistencia de 0,345, indicando una concordancia baja entre ambos métodos. Un análisis adicional con modelo unidireccional arrojó un ICC de 0,137 (IC95%: -0,0129 a 0,281; p=0,037), también reflejandounabajaconfiabilidadenlaes macióndeBiTC encomparaciónconlamediciónsérica.
eso ± de áneo 14,8 el
DISCUSIÓN
En nuestro estudio evaluamos la correlación entre los métodos de medición de BiTC y BiS en RNPT tardíos para el diagnós co de hiperbilirrubinemia que requiere LMT Elcoeficientededeterminaciónennuestra

muestrafuemenorde0,8,loquenopermiteconsiderarlo como único elemento para la indicación de LMT Por otra parte, en la prueba de concordancia, la magnitud del ICC sugiere que la medición de BiTC no debería considerarse intercambiable con la de BiS para la toma de decisiones con respecto al tratamiento. La precisión de la medición de las concentraciones de bilirrubina es esencial para el diagnós co de hiperbilirrubinemia y orientan al clínico con respecto al tratamiento. Aunque se han desarrollado diversos métodos de cuan ficación visual basados en la progresión del nte ictérico o en escalas cromá cas de referencia, la inspección simple resulta algo imprecisa (8,9). El patrón de oro sigue siendo la medición de la concentraciónBiS.Sinembargo,estemétodo esinvasivo, doloroso y costoso en términos de carga de trabajo, empo y dinero (3). El uso de diversos disposi vos de es mación de la BiS, basados en la medición no invasiva de la BiTC, está ampliamente extendido. Estos instrumentos realizan lecturas automá cas de la coloración cutánea mediante técnicas reflectométricas. La BiTC se cons tuye en un método rápido, económico, de fácil realización, no invasivo, seguro, no doloroso, que permite la es mación de Bi reportando resultados instantáneos. Otros beneficios atribuibles al uso de la BiTC es la facilidad de realización de la prueba, el bajo costo (si se ene en cuenta el elevado ahorro en las muestras de laboratorio), el corto período de empo que se requiere para realizarla y la posibilidad de ser usada al ladodelpaciente,loquegeneratranquilidadalospadres.

De acuerdo a una revisión sistemá ca, la alta sensibilidaddelosdisposi vosdemedicióntranscutánea
de la bilirrubina para detectar la hiperbilirrubinemia indica que estos disposi vos son pruebas de detección fiables para descartar la hiperbilirrubinemia que no requiere tratamiento en neonatos de término. Los resultados posi vos de laprueba requieren confirmación mediantelamedicióndelaBiS(10).
Sin embargo, aunque la u lización de la BiTC permite obviar la subje vidad en las mediciones, éstas siguen presentando un importante margen de error Este hecho se debe en parte a la existencia de diferencias entre la concentración de bilirrubina en los compar mientos sérico y sular, que se modifican en función de la edad gestacional y cronológica, el peso, el po de alimentación, el empleo de LMT o exanguinotransfusión,elpHsanguíneoylaconcentración de albúmina en suero (4,11,12) Otros factores que pueden modificar la lectura transcutánea de la Bi están relacionados con las caracterís cas de cada individuo (diferenciasdehematocrito,colordelapiel, podeparto, llanto),conellugardemediciónoconelbilirrubinómetro empleado(13,14).
Algunos autores han expuesto diferentes teorías que respaldan la imprecisión del uso de los bilirrubinómetros en la población RNPT, basados en que la medición de la BiTC es menos precisa que en los RN a término, ya que los resultados son afectados por la piel inmadurayporunadiferentevinculacióndelaalbúminaa la bilirrubina (15,16). Más importante aún, los disposi vos transcutáneos más u lizados enden a subes mar los valores, especialmente en concentracionesaltas(17).
Un estudio prospec vo de corte transversal realizado en 2005 en el Hospital Materno Infan l Ramón Sardá, cuyo obje vo fue validarlos valoresobtenidos con el bilirrubinómetro Dragër JM103 para la detección de hiperbilirrubinemia en pacientes >35 semanas de edad gestacional nacidos entre los años 2000 y 2002, mostró que la correlación entre BiTC y BiS total fue alta (r=0,94, IC95%: 0,90-0,96). La diferencia media o error medio fue de1,056mg/dl,loqueimplicaquelasmedicionesdeBiTC subes man levemente las mediciones de BiS, especialmente cuando los valores de BiS son mayores a 10 mg/dl. Por lo tanto, ambas mediciones enen una alta coincidencia hasta niveles de 13 a 14 mg/dl con aumento delavariabilidadapar rdeestascifras.
En un estudio observacional, analí co y de corte transversal realizado por Furzán y colaboradores, se encuentra que la media de BiS fue 11,5 mg/dl (DE ± 3,82 mg%)yladeBiTC fue10,68mg/dl(DE ±3,72mg%)enlos RN de término, mientras que, en los RNPT, tales valores fueron 10,35 mg/dl (DE ± 2,96 mg%) y 10,27 mg/dl (DE ± 3,09 mg%), respec va- mente. El coeficiente de variación
Tabla3.Análisisdecorrelaciónsegúngrupos.
de las medias fue similar para ambas mediciones (BiS: 3,09; BiTC: 3,24) La sensibilidad de la BiTC para iden ficar una BiS >12 mg/dl fue 87%, con un valor predic vo posi vo de 94%. El coeficiente de correlación de toda la muestra fue 0,88; en los neonatos de término fue0,92yenlosprematurosfue0,84.
Losresultadosdenuestrotrabajosugierenquela validez de los resultados del uso del bilirrubinómetro en RNPT debe ser cues onada especialmente en los pacientes con concentraciones elevadas de bilirrubina sérica. Es por esto que consideramos que el valor de BiTC nopuedeserelúnicocriterioparalaindicacióndeLMT
Nuestro estudio presenta ciertas debilidades, como la existencia de sesgos de selección, ya que se obtuvieronhistoriasclínicasdepacientesquerequirieron LMT que permanecieron en el sector de Atención Neonatal Integral del Hospital Materno Infan l Ramón Sardá, sin incluir aquellas historias clínicas de la Unidad de Terapia Intensiva e Intermedia, o de consultorios externos. Aunque no se es mó un tamaño muestral, se planificó la inclusión de todos los elegibles durante el período de estudio. El sesgo de información que podría surgir de excluir las historias clínicas incompletas, que no
contabanconvaloresdeBiTCy/oBiS,esmínimo(7,5%del total) La realización de la toma de la BiTC no fue prac cada siempre por la misma persona, aunque sí por uno de los tres profesionales capacitados. Finalmente, aunque el protocolo del servicio incluye la calibración del instrumento de medición con frecuencia diaria, esta ac vidad no se registra. Como fortaleza, estos datos representanunaportealaevaluacióndelau lidaddeun método sencillo e indoloro para la pesquisa de un problema neonatal frecuente, en un grupo par cular de RN, que disminuye la necesidad de realizar extracciones desangreenestapoblación.
Asimismo, consideramos que la evaluación mediante un trabajo prospec vo con es mación del tamaño muestral y estra ficación por grupos de edad gestacional y niveles de bilirrubinas según horas de vida, aportaría nueva evidencia para la mejora en la atención neonatal.
CONCLUSIONES
En nuestra muestra, el coeficiente de determinación entre los métodos de medición de BiTC y BiS fue menor de 0,8. Este resultado no permite >>>
ENFERMEDAD CELIACA Y OTROS DESÓRDENES ASOCIADOS
Diagnóstico de Laboratorio paso a paso
recomendar la BiTC como el único fundamento al momento de tomar la decisión de si un neonato prematuro tardío ictérico debe recibir tratamiento. Las indicaciones para LMT deben basarse en la confirmación delvalordeBiatravésdeunamedidadelaBiS.
DISPONIBILIDADDEDATOS
El conjunto de datos que apoya los resultados de este estudio NO se encuentra disponible en repositorios deaccesolibre.
CONTRIBUCIÓNDELOSAUTORES–CrediT
Constanza Soto: Conceptualización; Curación de datos; Supervisión; Redacción-borradororiginal;Redacción-revisiónyedición.
Gastón Pérez: Conceptualización; Curación de datos; Supervisión; Redacción-borradororiginal;Redacción-revisiónyedición.
Raúl Cimbaro: Análisis formal; Metodología; Redacción - borrador original;Redacción-revisiónyedición. Declaramos no tener conflictos de intereses. Ningún interés en competencia ni fondos. El proyecto fue aprobado por el Comité de É ca de Inves gación de nuestrohospital.
FINANCIACIÓN
Elproyectonocontóconfinanciaciónexterna. Los resultados preliminares de este trabajo fueron presentados en el Congreso de Neonatología de la SociedadArgen nadePediatríade2022.
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Hábitos alimentarios, niveles de calcio, magnesio y vitamina D en mujeres con problemas de fertilidad: estudio
preliminar
Este estudio analiza cómo los hábitos alimentarios y los niveles de calcio, magnesio y vitamina D en mujeres con problemas de fertilidad, resaltando la importanciadeestosmicronutrientesenlasaludreproductiva.
AUTOR
1 Natalia Antón-Delgado , Nirza de la Cruz Noguera2 3 Machado ,LuisE.Ojeda-Ojeda 1 Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia Escuela de Medicina “Dr Witremundo Torrealba”, UniversidaddeCarabobo,Maracay,Venezuela. 2 Doctora en Ciencias. Escuela de Bioanálisis “Lic. Omaira Figueroa”, Universidad de Carabobo, Maracay, Venezuela.3DoctorenCienciasdelosAlimentos.Escuela deMedicina“Dr.Witremundo Torrealba”,Universidad de Carabobo,Maracay,Venezuela.
Correspondencia:lojeda2@uc.edu.ve Fuente: Rev. Peru. Inves g. Salud. [Internet] 2026; 10: 18.h ps://doi.org/10.35839/repis.10.2462
RESUMEN
Introducción: Existen evidencias que bajos niveles de algunos micronutrientes como el magnesio, el calcio y la vitamina D, en mujeres en edad reproduc va afectademaneradirectaelprocesodefer lidad.
Obje vo: En vista de la importancia de estos micronutrientes para la buena salud reproduc va de las mujeres, se propuso como obje vo evaluar los niveles de calcio,magnesioyvitaminaDenungrupodemujerescon problemas de fer lidad y describir los patrones de consumodealimentosricosenestosmicronutrientes.
Materiales y método: Para ello, se procedió a seleccionar una muestra de pacientes en edad reproduc va que asis an a un centro de fer lidad y consultaratravésdeunaencuestavalidada,lafrecuencia de consumo de alimentos y correlacionar esos hábitos conlosvaloresdecalcio,magnesioyvitaminaDséricos.
Resultados: La muestra estuvo conformada por 21 mujeres de edad promedio de 32,81±6,33 años, con un índice de masa corporal (IMC) de 24,91±4,89 kg/m2. Entre los alimentos más consumidos destacaron el queso mozzarella(57,4%),laarepa(47,6%),loshuevos(42,9%)y las cebollas (47,6%). Los niveles de calcio, magnesio y vitamina D fueron 9,40±0,37 mg/dL, 2,29 ± 0,30 mg/dL y 48,34 ± 26,87 ng/mL, respec vamente, promedios ubicadosenelintervaloconsideradonormal.
Conclusión: se encontraron valores séricos normales en todo el grupo de estudio, se observó que las pacientes tenían una dieta variada, con alto consumo de diferentes grupos de alimentos ricos en los nutrientes evaluados, lo que permite concluir que su problema de fer lidadnoestabaasociadoconbajosnivelesdeestos. Palabras clave: fer lidad, micronutrientes, mujeres en edadreproduc va,dieta,nutrición.
INTRODUCCIÓN
Lainfer lidadesunproblemadesaludqueafecta a 11,8% de las mujeres en edad reproduc va (1) y de acuerdoconlaOrganizaciónMundialdelaSaluden2023, el 17,5% de las personas adultas, tanto hombres como mujeres, sufren de infer lidad Es definida como la incapacidad de una pareja concebir o llevar un embarazo a término de manera espontánea, después de un año de relaciones sexuales frecuentes sin uso de métodos an concep vos(2-3).
En cuanto a las causas, numerosas inves gaciones señalan que entre las principales destacan la edad avanzada de los padres, la presencia de
alteraciones en el aparato reproductor, enfermedades talescomolaobesidad,elsíndromedeovariopoliquís co (SOP), endometriosis e hipo roidismo, entre otras; así comolaexposiciónacontaminantesambientalesyes los de vida poco saludables, como el sedentarismo, el tabaquismo,elconsumodealcoholydrogas(2-4).
Adicionalmente, existe evidencia cien fica de que la nutrición y los hábitos alimen cios también desempeñan un rol importante en la fer lidad (3,5-6). Se ha demostrado que dietas ricas en alimentos con baja carga glucémica favorecen la ovulación a través de una mejoría en la sensibilidad de la insulina en las mujeres y de la calidad del semen (3-7). La ingesta de una mayor can dad de proteínas de origen vegetal que animales ende a favorecer la ovulación. El consumo de grasas también ene incidencia, la ingesta elevada de grasas saturadas ha sido asociada nega vamente con la producción de espermatozoides. De forma contraria, el seguimiento de dietas ricas en grasas monoinsaturadas parece tener un efecto beneficioso en la fer lidad en mujeresyenhombres(3).
También se ha descrito que el consumo de
vitaminas y minerales juega un papel primordial en la fer lidad. El ácido fólico, las vitaminas A, B12, C, D y E, así como minerales tales como el calcio, el hierro, zinc, magnesio, selenio y yodo, regulan procesos desde la ovulación, formación placentaria, desarrollo fetal y control del flujo sanguíneo y presión arterial de la madre (3-8).Porlotanto,elconsumodeestosmicronutrientesa travésdeladietaoporsuplementosesfundamentalpara mejorarlafer lidaddelasparejas.Enunestudioreciente publicado por Ji et al., (9), en donde se evaluaron más de 1700 mujeres, se encontró que había una asociación entre la ingesta de diversos nutrientes (Vitaminas A y C, Magnesio,Hierro,LicopenosyFolatos)yunadisminución del riesgo de infer lidad femenina. Según el estudio el grupo que reportó una mayor ingesta de los mismos resultotenerbajoriesgoinfer lidad.
En un estudio publicado por Grzechocinska et al. (10), se describe la relación que existe entre vitamina D y el síndrome de ovario poliquís co, la infer lidad por endometriosis, la infer lidad por miomas y la insuficiencia ovárica prematura. Estas observaciones coinciden con el trabajo de Albahlol et al. (11), quienes encontraron que los niveles de vitamina D son significa vamente más bajos en mujeres infér les Inves gaciones han demostrado que iones de Calcio y el Magnesiopuedenalterartemporalmenteduranteelciclo menstrual, lo que sugiere que existe una correlación entre las hormonas sexuales esteroides y los niveles séricos de estos minerales (12). En vista de su par cipación en procesos metabólicos claves para el normal funcionamiento de los procesos reproduc vos, la cuan ficación sérica de los minerales ha emergido como un elemento crucial, en los estudios de fer lidad y trastornosdelsistemareproduc vo(13).
OBJETIVOS
El obje vo del presente estudio fue hacer un estudio preliminar, que permi ó evaluar los niveles de calcio,magnesioyvitaminaDenungrupodemujerescon problemas de fer lidad y describir los patrones de consumodealimentosricosenestosmicronutrientes.
MÉTODOS
Se desarrolló un estudio de campo, descrip vo, exploratorio de corte transversal, puesto que se trabajó con pacientes que acudieron a evaluaciones médicas en un período de empo determinado y a través de una encuesta sobre hábitos alimen cios (validada), se determinó la frecuencia de consumo de ciertos alimentos, y con exámenes de laboratorio se determinó losnivelesdecalcio,magnesioyvitaminaDséricos.
La muestra fue de po intencional no probabilís ca, conformada por las pacientes que
asis eronalCentrodeFer lidad,ClínicaLugo,ubicadoen la ciudad de Maracay (Estado Aragua-Venezuela) y aceptaron par cipar voluntariamente en el estudio. Los criterios de inclusión empleados: Ser mujer en edad reproduc va, sin antecedentes médicos (cáncer, diabetes, hipertensión, síndrome metabólico), que no estuvieran recibiendo ningún po de tratamiento farmacológicoynoestarlactando.
Para la recolección de la información, previamente a las pacientes les fue explicado el obje vo del estudio y se les explicaron los procedimientos a los que serían some das, con los respec vos riesgos, y a través de un consen miento informado accedieron a par cipar en el estudio y autorizaron el uso de la información.
Primero se les realizó una entrevista para conocer cuáles eran los alimentos más consumidos y su frecuencia, a través del cues onario propuesto por Monsalve y González (14), validado por expertos locales. Los grupos alimen cios incluidos fueron los lácteos, las carnes, los cereales, las leguminosas y los vegetales y hortalizas, por considerarse como fuentes nutricionales ricasencalcio,magnesioyvitaminaD
Posteriormente se procedió a la toma de la muestra de sangre para la cuan ficación sérica de los elementos estudiados, empleando las pruebas respec vas. Para calcio el kit Sinatech Ca, para magnesio el Kit Wiener Mg Color y vitamina D el kit CDG Q-Strip® Vitamina D (25-OH Vitamina D), a través de un espectrofotómetromaracaBeckmanDU640B.
Procesamientoyanálisisdedatos
Los datos obtenidos en el estudio fueron transferidos a una base de datos en el programa de Microso Excel Se realizó un análisis descrip vo calculando frecuencias e intervalos de confianza tanto para los datos sociodemográficos, como para los referentes a los hábitos alimen cios. En el caso de las concentraciones séricas se calcularon promedios, desviaciones estándares y se registraron los valores máximos y mínimos Los cálculos estadís cos se realizaron con el paquete informá co JAMOVI 2.3 y se consideró como estadís camente significa vo un valor dep<0,05.
Aspectosbioé cos
El proyecto fue evaluado y aprobado por el comité de Bioé ca de la ins tución (DP-GR-DEU-0012010) y fue desarrollado respetando los principios de la DeclaracióndeHelsinki.
RESULTADOS
Caracterís cassociodemográficas
Se trabajó con 21 pacientes de sexo femenino, con una edad promedio 32,81 ± 6,33 años. Los rangos etarios con mayor prevalencia fueron entre los 30 – 34 años y entre los 35 – 39 años, representando un 42,46% (IC95 21,7– 64) y un 23,81% (IC95 0,07 - 29,3). Todas residentes de Maracay, estado Aragua, Venezuela (ver Tabla2).
En lo que respecta al IMC, el promedio fue de 24,91 ± 4,89 kg/m2 Al clasificar a las pacientes de acuerdoconlaescaladepesotalla,el42,86%estabanen lacategoríadenormopeso(IC9521,7-64),peroun33,3% tenían sobrepeso (IC95 13,2 – 53,5), 14,29% obesidad (IC950,07–29,3)y9,52%bajopeso(IC950,03-22,1)(Ver Tabla1).
Tabla 1 Variables sociodemográficas de las mujeres que asis eron a la consulta en la clínica de fer lidadduranteelperiododelestudio.
Para hacer más breve los resultados obtenidos despuésdelaevaluacióndelafrecuenciadeconsumo,los resultados más relevantes se dividieron en función del po de alimento y su respec vo origen. Se determinó la frecuencia y los intervalos de confianza para cada uno. Los resultados más relevantes para los alimentos de origenanimalsepresentanenlasiguientetabla.
Tabla 2. Frecuencia de consumo de alimentos de origen animal de las mujeres que asis eron a la consulta enlaclínicadefer lidad.
Los quesos resultaron ser los alimentos más consumido de todos los productos lácteos evaluados según las respuestas de la mayoría de las encuestadas (verTabla2).Elquesomozzarellapresentóunafrecuencia de una vez al día con un porcentaje de 57,14 (IC95 36,078,3), siendo este el valor más alto para todo este grupo. En segundo lugar, a nivel de consumo quedaron el queso blanco fresco y el amarillo, los cuales obtuvieron frecuenciasentre2a4vecesalasemanaparael33,30%y 14,30% respec vamente. En lo que respecta a la leche líquidaseobservóqueunaltoporcentajedelaspacientes casi nunca la consumen, ya sea entera o semidescremada. Una respuesta parecida se observó para la lecheenpolvoenteraysemidescremadatampocofueron alimentos de preferencia para las pacientes, el 81% afirmónoconsumirlacasinunca(IC9558,10-94,60).
En cuanto a la ingesta de carnes (ver Tabla 2) se evidenció una alta frecuencia. El 42,9 % de las pacientes afirmó consumir carne de res entre 2 y 4 veces a la semana (IC95 21,82 - 66,00) y un 23,8% la carne de cerdo con esa misma frecuencia (IC95 8,20 - 47,20). De este grupo,elhígadoexhibióbajapreferencias,el76,2%(IC95 52,90- 91,80) afirmó casi nunca ingerirlo. Para el caso de los huevos se observó un alto consumo diario, 47,6% de las encuestadas los consumen entre 2 y 4 veces por semana hasta 4 a 6 veces al día Para el grupo de alimentos provenientes del mar que son ricos en nutrientes, en general se evidenció un patrón de consumo poco frecuente, a excepción del pescado enlatado, alimento que el 28,6% de las encuestadas afirmaconsumirunavezalasemana(IC9511,28-52,20), mientras que el atún y las sardinas frescas solo se consumen una vez al mes con porcentajes de frecuencia de47,6%y33,3%respec vamente.
En lo que respecta al patrón de consumo de los alimentosdeorigenvegetallosresultadosmásrelevantes sepresentanenlatabla3.
Tabla 3. Frecuencia de consumo de alimentos de origen vegetal de las mujeres que asis eron a la consulta enlaclínicadefer lidad.
El consumo de cereales fue elevado, siendo el de mayor frecuencia la harina de maíz precocida, seguida porelarrozblancoylaavena(verTabla3).El47,6%delas encuestadas afirmó que consumen harina de maíz precocida (arepas) de 1 a 3 veces por día (IC95 25,7070,20), en lo que respecta al arroz blanco el 33,3% afirmó consumirlo entre 2 y 4 veces por semana (IC95 14,6957,09).Yun28,6%delaspacientesafirmóqueconsumen avena con esa misma frecuencia, entre 2 y 4 veces a la semana (IC95 11,28- 52,20). Las galletas saladas, el pan integral, los cereales en hojuela y el maíz tuvieron una bajafrecuenciadeingesta.
Los resultados en cuanto a la ingesta de leguminosas, la mayoría de las pacientes se ubicó entre 2 y 4 veces por semana, siendo las más consumidas las lentejas y caraotas con un 33,3%, en tercer lugar, a nivel de consumo quedaron los frijoles con 23,8%, mientras que las menos consumidas fueron las arvejas. En lo que respecta al hábito de consumo de las hortalizas frescas, las cuales pueden aportar nutrientes y favorecer los metabolitos evaluados, se observó que la zanahoria y la cebolla obtuvieron los niveles más altos de frecuencia, encontrando que más del 85% de las pacientes consume zanahoria al menos entre 2 y 4 veces a la semana y con
una frecuencia similar las cebollas en el 75% de los casos. Todas las demás se registró una frecuencia de consumo entre 2 a 4 veces por semana por más del 30% de las entrevistadas, a excepción de las coles y las espinacas, cuyas en el que la mayoría respondió entre casi nunca a 1 vez a la semana. Por otra parte, el consumo de hortalizas enlatadas fue poco frecuente en la mayoría de las pacientes, el 95,2% de las pacientes afirmó nunca consumirlas(IC9576,10-99,90)
Variablesséricas
En lo que respecta a los valores séricos de los minerales calcio y magnesio (ver Tabla 4), los promedios fueron de 9,40 ± 0,37 mg/dL y 2,29 ± 0,29 mg/dL, lo que está dentro de los rangos clínicos establecidos como normales. Mientras que en el caso de la vitamina D, el promedio fue 48,34 ± 26,87 ng/mL, y en su mayoría estaban dentro del rango considerado normal entre 30 –100ng/mL(IC9536,1–60,6).
Sin embargo, un 19,04% (4/21) de las pacientes presentó valores de magnesio superiores a 2,5 mg/dL. Y para el caso de la vitamina D un 23,8% (5/21) las cuales tenían valores menores al límite inferior y una paciente
(4,76%) con valores muy por encima del límite superior (141,1ng/mL).
Tabla 4. Variables séricas de los micronutrientes evaluadosenlasmujeresqueasis eronalaconsultaenla clínicadefer lidad.
DISCUSIÓN
Diferentes inves gaciones indican que la mayor prevalencia de infer lidad ocurre en mujeres mayores de 35 años (1,15) En función de dicha afirmación, se esperaríaquelamayoríadelasmujeresqueacudenaeste po de centros especializados en fer lidad tengan edades superiores a 35 años. Sin embargo, tal como se evidenció en este estudio, no puede establecerse como un parámetro. En este sen do, puede citarse la inves gación realizada por Roupa et al. (16), en la cual el 64,5% de las mujeres que acudieron a un centro de Reproducción Asis da y aceptaron par cipar en el estudio tenían entre 20 y 29 años. En consecuencia, sería un error establecer una edad determinada como parámetro para el pronós co de la fer lidad o de los problemasdeinfer lidaddelasparejas.
Por otra parte, en la presente inves gación se evidenció que un porcentaje representa vo de las pacientesestáfueradelrangonormalde IMC.Eseexceso degrasacorporalpuedeestarasociadoconproblemasde fer lidaddebidoaqueelaumentodelasconcentraciones de lep na ocasiona alteraciones en el eje hipotálamohipófisis, lo que favorece el aumento de las concentraciones de testosterona y la disminución de la progesterona en las mujeres Ese exceso de grasa corporal también pudiera favorecer la resistencia a la insulina, lo cual contribuye a incrementar la síntesis y la liberacióndeandrógenosováricosenlamujer,incidiendo nega vamente en el proceso de ovulación (3, 17). El bajo peso también incide nega vamente en la fer lidad. Estudios como el desarrollado por Legese et al. (15), demuestran que existe asociación entre el IMC menor a 18,5 y la infer lidad. En consecuencia, como el IMC es un factor modificable, es necesario que las pacientes tomen las medidas necesarias para alcanzar un peso acorde con su talla y así incrementar su probabilidad de éxito en los procesosdefer lidadasis da.
Aun cuando existen algunos rubros que presentaron mayor frecuencia que otros, hay que destacar que todos los evaluados resultaron ser consumidos al menos una vez. Venezuela es un país donde existe una larga tradición gastronómica en la que
se incluyen en muchos platos productos derivados de la leche (Ver Tabla 2). Para el año 2021, el 91% del consumo de lácteos estaba representado por quesos (88% de queso fresco sin pasteurizar y 3,4% de queso industrializado),elporcentajerestanteenformadeleche en polvo y líquida (18,19). Los quesos frescos aportan aproximadamente entre 300 y 600 mg de calcio por cada 100 gramos, esto significa que, si una mujer consume al menos 200 gramos todos los días, se estaría hablando de aporte entre los 800 y 1000 mg que es una can dad muy cercana a los 1200 mg que es la que se recomiendan para mujeres en edad reproduc va (20). En lo que respecta al aporte de vitamina D, la leche de vaca posee baja concentración de esta vitamina, en consecuencia, sus derivados poseen un aporte rela vamente bajo a menos queelproductoestefor ficado.
Enloquerefierealosalimentosdeorigenanimal, los puntajes más altos lo representaron los huevos de gallina (Ver Tabla 3) y la carne de res (49,20%), mientras que la carne de cerdo también resulto ser consumida por elgrupo,peroenmenorfrecuencia.Loshuevosdegallina enen en su composición aproximadamente entre 1,7 y 1,8 μg de vitamina D/ 100 mL, mientras que la carne de res aporta entre 0,5 y 1,0 μg de vitamina D/100 g. Si una mujer consume ambos rubros en un día estaría consumiendo aproximadamente 2,5 μg, can dad que está muy por debajo de los 15 μg/día (21) recomendados para mujeres en edad reproduc va. El grupo que agrupaba los productos del mar fueron los menos consumidos, en comparación con los otros dos grupos. Este bajo resultado puede estar asociado con las preferencias de las mujeres evaluadas. Aun cuando hubo alimentos que resultaron ser más consumidos que otros, se pudo constar que aquellos que son fuente de calcio y vitaminaD,comolalechedevacayloshuevos(19) enen los porcentajes más altos, lo que garan za un suministro permanenteestosnutrientes.
En lo que respecta a los cereales se encontró un alto consumo, estos resultados coinciden con un reporte de Ramírez et al (20), quienes encontrarón que el venezolano ene un consumo promedio de 911 gramos de alimentos por día, cuyo aporte energé co es de 1925 kilocalorías, de ese total casi 300 gramos lo cons tuyen los cereales y las leguminosas. Entre este grupo resalta la presencia de la arepa como el alimento más frecuente, este resultado coincide con el reportado por Mon lva et al. (22) y el de Ekemerio et al. (23), quienes evaluaron el consumo de alimentos y encontraron en ambos trabajos que los encuestados reportaron valores entre 80 y 90% consumían arepas todos los días. Este alto consumo de cereales, observado entre las encuestadas garan za un suministro de Magnesio suficiente para sus funciones vitales.
En lo que respecta a las leguminosas, las más
consumidas por las par cipantes fueron caraotas, lentejas y frijol, con una frecuencia entre 2 a 4 veces por semana, lo que coincidió con los hallazgos de Noguera y Ojeda (24), quienes ya habían observado este patrón alimen cio. Este grupo de alimentos vegetales, además de aportar carbohidratos, proteínas y fibras, enen una alta concentración de calcio, así como de otros minerales y vitaminas favorables para la salud en general (25). En consecuencia, es favorable que las par cipantes las consumanconregularidad.
En cuanto a los vegetales y hortalizas, presentaron un comportamiento de consumo muy diverso Este patrón puede estar condicionado por diversos factores, como el cultural y el socioeconómicos, como lo reporta un estudio hecho en una zona popular del Estado Aragua (Santa Rita), que fue publicado por Noguera-Machado et al. (26), donde se encontró que la lechuga, el pimentón y el calabacín fueron los miembros deestegrupoconunamayorfrecuenciadeconsumo.
Aoun et al. (27) señalan que un patrón dieté co saludable en el que se favorezca el consumo de pescado, carne de aves, cereales, frutas, verduras y grasas saludables, tendrá un efecto posi vo en la fer lidad. En
las encuestadas se observó un consumo variado de alimentos de los diversos grupos alimen cios, lo que sugierehábitosdieté cossaludables.
En lo que respecta a los niveles séricos de los elementos evaluados, en Venezuela no hay registros actualizadossobreestos.Paraelaño2013,Macías-Tomei et al. (28) mencionaba la carencia de calcio en la población venezolana No obstante, el resultado obtenido reveló niveles normales para el grupo de mujeres par cipantes, asociado a un consumo regularde alimentos ricos en calcio. El magnesio también estuvo en los niveles de referencia y fue similar al resultado reportado por Caride et al. (29), en un estudio realizado enCiudadBolívar,Venezuela.
En el caso de la vitamina D, no existen reportes actualizados en la población femenina venezolana, por lo que se desconoce cuál es la media de este nutriente en estesegmento.Elpromediofue48,34±26,87ng/mL,esa alta variabilidad fue debido a que hubo mucha variabilidad en los niveles de las pacientes. El 71,43% estabanenelintervaloconsideradonormal(entre30-100 ng/mL),un23,8%queestuvieronpordebajoyunaconun caso de hipervitaminosis de vitamina D con un valor de

141,1 ng/mL. Esta alta variabilidad en los resultados puede estar asociado a diversos factores que van desde baja exposición al sol o problemas metabólicos propios de cada individuo. En lo que respecta a la paciente con el valor alto, puede estar padeciendo una hipercalcemia (exceso de calcio en la sangre) y pudiera estar asociado a diferentes procesos que incluyen la ac vidad elevada de la 1α-hidroxilasa o la ac vidad inhibida de la 24hidroxilasa, que en ambos casos conducen a un aumento de la concentración de 1,25(OH)D, una segunda causa pudiera ser un mayor número de receptores de vitamina D; y la saturación de la capacidad de la proteína transportadoradevitaminaD(30).
Al ser el grupo de estudio pequeño (21 mujeres), el tamaño de la muestra resultó ser bajo desde el punto de vista estadís co, lo que representa una limitación mayor al momento de concluir los hallazgos. En lo que respecta al sesgo, la inves gación estaba dirigida a pacientesen un rango etarioen par cularcon problemas de fer lidad, por lo que es un estudio dirigido a una población en par cular, por lo que el muestreo fue sesgado. Al ser un estudio exploratorio, los resultados obtenidos se usarán como base para futuras inves gaciones, donde los autores evitarán las limitacionespresentadaseneste.
CONCLUSIONES
Se observó que el consumo de alimentos en la población evaluada resultó serdiverso,destacando entre los más consumidos el queso mozzarella, las cebollas, los huevos y la harina de maíz precocida (arepa). Este úl mo alimento era de esperarse que estuviera entre los más ingeridos, ya que numerosos estudios ubican a la arepa como el alimento que más consumen los venezolanos, mientras que el queso y los huevos son una fuente de proteínas y minerales de bajo costo, lo que jus fica su consumo. Los valores de calcio, magnesio resultaron estarenelintervalodelanormalidad,mientrasquelosde vitamina D mostraron mayor variabilidad, lo que sugiere que la dieta está supliendo los requerimientos de estos micronutrientes. Los resultados permiten descartar el bajo consumo de alimentos nutri vos como posibles responsables de la baja fer lidad y brindan información valiosa como la presencia de sobrepeso que pudiera ser valiosa para los especialistas que serán los que dictaminenlospasos a seguirpara que puedan superarel problemadefer lidadquepadecen.
CONTRIBUCIÓNDELOSAUTORES
Dra Natalia Antón, diseño del experimento, evaluación de las pacientes y redacción; la Dra. Nirza Noguera,marcometodológicoyanálisisdelosresultados y el Dr Luis Ojeda, diseño del experimento, redacción, análisisdelosresultadosyrevisión.
DECLARACIÓNÉTICA
Los autores declaran que el presente estudio se hallevadoacaboenlascondicionesé casmásestrictas.
FINANCIACIÓN
Eltrabajofuedesarrolladoporautoges ón.
CONFLICTODEINTERESES
Losautoresdeclarannotenerningúnconflictode interés.
AGRADECIMIENTOS
Al personal del Centro de Fer lidad, Clínica Lugo, portodasucolaboracióneneldesarrollodelestudio.
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Obesidad y disfunción cardiorrenal: el impacto de la inflamación y la lipotoxicidad
La revisión que se presenta a continuación describe la relación entre obesidad y enfermedad renal. Explorando, además, los mecanismos que conectan la enfermedad renalconelriesgocardiovascularenestospacientes.
AUTOR
1,2,3
1 Jorge Rico Fontalvo , Rodrigo Daza Arnedo , Maria 4 1 3 Raad Sarabia , Juan Montejo Hernández , Tomas 5 6 Rodríguez Yánez , Javier Jiménez Quintero , Mauricio 7 8 González-Arias yDiegoAraiza-Garaygordobil 1 Asociación Colombiana de Nefrología e Hipertensión Arterial,Asocolnef,Bogotá,Colombia
2 Departamento de Nefrología, Facultad de Medicina, UniversidadSimónBolívar,Barranquilla,Colombia
3 Departamento Médico, Nephromedicall IPS, Medellín, Colombia
4 Departamento de Medicina Interna, Facultad de Medicina,UniversidaddelSinú,Cartagena,Colombia
5 Unidad de Cuidados Intensivos, Clínica Ges ón Salud, Cartagena,Colombia
6 Facultad de Medicina, Universidad Militar Nueva Granada,Bogotá,Colombia
7 Endocrinology Departament, Metropolitan Hospital Center,NYMedicalCollege,NuevaYork,EstadosUnidos
8 Unidad Coronaria, Ins tuto Nacional de Cardiología
IgnacioChávez,CiudaddeMéxico,México Correspondencia:jorgeri-cof@yahoo.com Fuente: Rev. Colomb. Nefrol. 2026; 13(1), e1071. h ps:/doi.org/10.22265/acnef.13.1.1071
RESUMEN
Contexto: la obesidad es una enfermedad sistémica poco reconocida durante años. La enfermedad renal crónica asociada a obesidad (ERC-Ob) es un trastorno mul facé co que afecta a pacientes con obesidad en diversos grados. Esta situación se da por mecanismos directos e indirectos y estos pacientes enen riesgo aumentado de desarrollar enfermedad cardiovascular (ECV) con sus diferentes manifestaciones, incluyendo enfermedad arterial coronaria, insuficiencia cardíaca (IC) o arritmias y muerte súbita cardiaca. Hay una interacción compleja entre obesidad, enfermedad renal crónica (ERC) y el desarrollo de compromiso cardiaco. En los úl mos años, se ha incrementado el interés por comprender el papel de la obesidad en el
desarrollodeERCyfallacardíaca.
O b j e vo : a n a l i za r l o s m e ca n i s m o s
fisiopatológicos implicados en el desarrollo de enfermedad renal y falla cardiaca relacionada con la obesidad y sus posibles interacciones desde la perspec vadelainflamaciónylalipotoxicidad.
Metodología: se hizo una revisión narra va mediante dis ntas bases de datos, usando palabras clave y buscando la mejor evidencia disponible en inflamación y lipotoxicidad como factores relacionados con disfuncióncardiorrenalenpersonasconobesidad.
Resultados: se trabajó con ar culos en inglés y españolyseestructuróestarevisión.
Conclusiones: en la fisiopatología de la obesidad asociada a compromiso cardiorrenal existen varios ejes de progresión, uno de ellos es la disfunción del adipocito. La interacción cardiorrenal es compleja y la inflamación y la lipotoxicidad juegan un rol central. Comprender los procesos implicados abre nuevas posibilidades en intervencionesterapéu cas.
Palabras clave: inflamación, lipotoxicidad, citoquinas, obesidad, enfermedad renal crónica, enfermedad cardiovascular.
INTRODUCCIÓN
La obesidad es un factor de riesgo cardiovascular y una causa frecuente de muerte prematura compar da por enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes mellitus (DM), la enfermedad arterial coronaria (EAC), la hipertensión arterial (HTA), la enfermedad cerebrovascular (ECV), diversos pos de cáncer y la enfermedad renal crónica (ERC) (1). Esta úl ma se asocia con peores desenlaces clínicos, deterioro en la calidad de vidaycomplicacionessistémicasgraves(2,3).
De acuerdo con datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2022, aproximadamente el 43 % de los adultos a nivel mundial presentaba sobrepeso y el 16 % eran obesos, lo que equivaleacercade890millonesdepersonas(4).
Por otro lado, los pacientes con ERC presentan un riesgo elevado de desarrollar ECV, exis endo una interacción compleja entre la progresión de la ERC y el desarrollo de compromiso cardiaco y posterior insuficiencia cardiaca (IC). Estas vías fisiopatológicas incluyen la ac vación del sistema renina angiotensina aldosterona (RAAS, según sus siglas en inglés), retención de fluidos o estrés oxida vo. Estos cambios conllevan al deterioro en la función cardiaca, caracterizados por
hipertrofia ventricular o fibrosis, siendo blanco de intervenciones farmacológicas comunes a la ERC y la enfermedadcardiovascular(5,6).
En este mismo sen do, la IC como modelo fisiopatológico de la enfermedad cardiovascular también conlleva a deterioro de la función renal, mediado por conges ón e hipoperfusión sular, acelerando la progresión de la falla renal (6). La obesidad aumenta el riesgo de disfunción cardiaca, sin embargo, aún no se cuenta con tratamientos eficaces; por ello, el estudio de las diferentes vías fisiopatológicas involucradas podría ayudar a dilucidar estrategias terapéu cas a futuro, siendo la lipotoxicidad y la inflamación blancos de crecienteinterés(7).
Existe una evidencia creciente en el aporte de la obesidad al desarrollo de IC, precipitando remodelación cardiaca adversa que contribuye principalmente al desarrollo de IC con fracción de eyección preservada (HFpEF) (8). Esta es una en dad feno picamente reconocida, caracterizada por exceso/disfunción del tejido adiposo, anormalidades en la estructura cardiaca, caracterís cas hemodinámicas adversas y disfunción mitocondrial y del músculo esquelé co, situaciones que conducen a resultados clínicos adversos y peor pronós co (8). En consecuencia, la obesidad no solo contribuyeala ERC,sinoqueesunfactorderiesgomayor paraeldesarrollodeECV
Por ello, en los úl mos años se ha incrementado el interés por comprender el papel de la obesidad en el desarrollo de ERC e IC En este contexto, el obje vo de la presente revisión es analizar los mecanismos fisiopatológicos implicados en el desarrollo de enfermedad renal y fa-lla cardiaca relacionada con la obesidad y sus posibles interacciones, con un enfoque par cularenlacontribucióndelainflamacióncrónicayla lipotoxicidad, así como explorar su potencial como blancos terapéu cos en el abordaje futuro del denominadosíndromecardiovascular-reno-metabólicoy susimplicacionespronós cas(9).
Obesidadyenfermedadrenal:cambioshistopatológicosy fisiopatológicos
Laobesidadafectaadversamentelafunciónrenala través de una red compleja de mecanismos fisiopatológicos, que convergen en el deterioro estructural del parénquima renal (10). Estos mecanismos se pueden dividir en tres ejes: hemodinámico, disfunción adipositariayresistenciaalainsulina(11)(figura1).
El aumento global en la prevalencia de la obesidad se acompaña de una mayor incidencia de glomerulopa a relacionada con la obesidad (ORG, según
sus siglas en inglés). En dad caracterizada morfológicamentepor lapresenciadeglomerulomegalia y, con frecuencia, por lesiones de glomeruloesclerosis focal y segmentaria (GEFS), predominantemente del sub poperihiliar,probablementecomoconsecuenciade la glomerulomegalia asociada (12). Tales hallazgos se iden fican en biopsias renales de pacientes con obesidad, incluso en ausencia de comorbilidades cardiovasculares(12).Eldiagnós codeORGseestablece tras descartar otras causas de enfermedad renal mediante evaluación clínica e histopatológica, en individuosconuníndicedemasacorporal(IMC)superior a30kg/m2(12).
El daño producido por la obesidad a nivel renal es tantoestructuralcomofuncional(13).Anivelestructural, la glomerulomegalia se iden fica como la principal alteraciónhistopatológicaasociadaalaORG(14).
La hipertrofia glomerular representa una lesión inicial clave que precipita la disfunción y el borramiento de los podocitos, promoviendo una respuesta inflamatoria local con liberación de citocinas proinflamatorias, conduciendo finalmente a GEFS (12).
Adicionalmente, la ac vación de señales profibrogénicas favorece la acumulación de matriz extracelular, lo cual contribuye al engrosamiento de la membrana basal glomerular, al desarrollo de glomeruloesclerosis y a la fibrosistubulointers cial(12).
>>
Figura 1. Mecanismos fisiopatológicos de la ERCOb,dondehaytresejesdeprogresión:elhemodinámico, la disfunción del tejido adiposo y la resistencia a la insulina.
Una descripción más detallada de la presencia de GEFS en pacientes con obesidad, definida por la presencia de lesiones esclerosantes que afectan de manera segmentaria a un subconjunto de glomérulos, con colapso parcial de los capilares glomerulares involucrados(15).Además,puedenobservarsepodocitos hipertrofiados o con cambios vacuolares, así como células epiteliales parietales proliferantes que recubren lasáreasescleró cas(16).
En el curso progresivo de la enfermedad, la expansióndelasuperficieglomerularsuperalacapacidad de cobertura de los podocitos, lo que resulta en su disfunciónconlaconsecuentepérdidadelaintegridadde la barrera de filtración y la sobrecarga de las células restantes; este proceso culmina en el daño renal con hiperfiltración glomerular y proteinuria (12, 13); no obstante, no todos los individuos con obesidad o IMC elevado desarrollan ERC, lo que sugiere que el aumento delIMC,porsísolo,noessuficienteparadesencadenarla enfermedad, siendo necesarias alteraciones metabólicas adicionales(12).
Porotraparte,anivelfuncional,laobesidadpuede inducir daño glomerular directo a través de alteraciones hemodinámicas, principalmente mediadas por la vasodilatación de la arteriola aferente y el aumento de la reabsorción tubular proximal de sodio. Estos cambios conducen a una hiperfiltración glomerular sostenida, luego proteinuria, siendo esta una caracterís ca clínica importanteenlospacientesconORG(12,17).
Recientemente fue publicado un consenso de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), la Sociedad La noamericana de Nefrología e HTA (SLANH) y la Sociedad Española para el Estudio de Obesidad (SEEDO), el cual es una propuesta de clasificación de la obesidad asociada a la enfermedad renal crónica (ERC-Ob), la cual sebasaencinco pos(18)(figura2).
Figura 2. Clasificación de la ERC-Ob. Fuente: adaptadode(18).
Inflamación,obesidadyERC
Se ha establecido que la obesidad es una enfermedad con un comportamiento proinflamatorio crónico con múl ples comorbilidades asociadas (19). El tejido adiposo, además de ser un reservorio energé co, funciona como un órgano con ac vidad endocrina y está infiltrado por diferentes poblaciones celulares que incluyenmacrófagosyotrascélulasconac vidadinmune comolinfocitosT,Bycélulasdendrí cas(19).Dehecho,la mayor parte de la grasa corporal total se considera funcionalmentecomounsistemadeórganosendocrinos. Esta disfunción, conocida como “adiposopa a”, se sustentaentresmecanismosfisiopatológicosprincipales: alteraciones hemodinámicas, disrupciones metabólicas y una respuesta inflamatoria crónica, las tres caracterís casdelaobesidad(19).
El estado de inflamación persistente que caracteriza a la obesidad conlleva a mecanismos desadapta vos que generan estrés oxida vo y daño celular que afecta los tejidos periféricos diferentes al tejido adiposo, incluyendo a los riñones (20). En este sen do, el tejido adiposo blanco es un órgano endocrino complejo y extremadamente funcional, el cual incluye diferentes poblaciones celulares dentro las que se encuentran adipocitos, células endoteliales, preadipocitos, leucocitos, macrófagos, monocitos y fibroblastos (21). Estas células producen la liberación de diferentes procesos inflamatorios mediados por la producción endógena de citocinas y mediadores derivados del tejido adiposo nefrotóxicos, como el factor de necrosis tumoral (TNF-α), la lep na, la interleucina 6 (IL-6),laproteína1quimioatrayentedemonocitos(MCP1), la resis na, la visfa na y el inhibidor del ac vador del plasminógeno, todos con efectos deletéreos sobre el riñón(1).
Entre las adipocinas proinflamatorias, el TNF-α destaca como uno de los mediadores clave de la inflamación en el tejido adiposo y en la disfunción renal. La sobreexpresión de TNF-α se ha asociado frecuentemente con un aumento en la producción de la MCP-1, una quimiocina secretada tanto por adipocitos como por macrófagos, que se ha implicado en la expansión del tejido adiposo Estudios en modelos animales con obesidad inducida por dieta han demostrado niveles elevados de citocinas como IL-6, TNF-α, IL-1 y MCP-1 en el tejido renal, lo cual se correlacionaconunincrementodelafibrosisinters cialy lesionesescleró casglomerulares(22)(tabla1).
Finalmente,sehaconcluidoendis ntosmodelos de ERC, que la inflamación y la ac vación del sistema inmunológico comparten mecanismos fisiopatológicos comunes, independientemente de la e ología
subyacente, incluida la obesidad. Diversos estudios experimentales han demostrado que, ante es mulos patológicos dirigidos a los podocitos, se observa una regulación posi va en la expresión de genes proinflamatorios, incluyendo I L-6, M C P-1, ciclooxigenasa-2 (COX-2) y TNF-α; además, se ha iden ficado la ac vación de la vía de señalización del factor nuclear kappa B (NF-κB), un regulador clave de la inflamación La sobreexpresión de estas moléculas favorece una respuesta inflamatoria sostenida en las células renales, contribuyendo al mantenimiento y progresióndeldañoglomerular(20).
Tabla 1 Diferentes vías de nefrotoxicidad en obesidad.
Nefrotoxicidadyvíasdeseñalizaciónlipídicas
En individuos con obesidad, el exceso crónico de energía promueve un microambiente caracterizado por estrés metabólico e inflamación persistente y aumento en la expansión del tejido adiposo hasta que los adipocitos alcanzan su capacidad máxima de crecimiento (13) La lipotoxicidad contribuye a la acumulación intracelulardeintermediarioslipídicostóxicoseneltejido no adiposo, lo que provoca disfunción celular y, potencialmente, muerte celular (lipoapoptosis) (19) Dentro de los tejidos con mayor frecuencia afectados se incluyen riñón, hígado, corazón, páncreas y el músculo esquelé co(19).
A nivel renal, este proceso conlleva alteraciones estructurales y funcionales en diversos pos celulares renales, incluyendo células mesangiales, podocitos y células epiteliales del túbulo proximal (23) En los podocitos, la lipotoxicidad compromete la vía de señalización de la insulina. Esta disrupción favorece la apoptosis y desencadena una respuesta hipertrófica compensatoria por parte de los podocitos remanentes, contribuyendo al deterioro progresivo de la barrera de filtraciónglomerular(13).
El tejido adiposo perirrenal (PF, según sus siglas en inglés), que rodea externamente a los riñones, se reconoce como un compar mento adiposo
metabólicamente ac vo. Este depósito graso no solo actúa como reservorio energé co, sino que también cumple funciones endocrinas y paracrinas relevantes en la regulación de la homeostasis glucémica y lipídica, así como en la modulación de procesos inflamatorios, a través de la síntesis y secreción de diversas adipocinas (24, 25) Evidencias recientes han demostrado una asociación entre el espesor del PF y un mayor riesgo de desarrollar ERC, sugiriendo que su cuan ficación podría cons tuir un marcador pronós co ú l para predecir la reducción de la TFG y la presencia de proteinuria en individuos con sobrepeso u obesidad (24). La acumulación excesiva de PF puede ejercer efectos mecánicos directos sobre el parénquima y la vasculatura renal, generando compresión que incrementa la presión hidrostá ca inters cial conforme este tejido aumenta en volumen, como en el caso de pacientes con obesidad (26).
Por otro lado, la adiponec na se encuentra disminuida en individuos con obesidad, lo que disminuye sus efectos an inflamatorios. Se ha demostrado en diferentes series observacionales una conexión inversa independienteentrelaadiponec na ylaalbuminuria;los pacientes con obesidad que enen niveles bajos de adiponec na excretan considerablemente más albúmina en orina que los pacientes con obesidad que tenían nivelesaltosdeadiponec na(27).
Por el contrario, los niveles de lep na se encuentran elevados en pacientes con ERC; esta adipocina induce un aumento en el estrés oxida vo y en la disfunción endotelial, lo que genera un impacto en la progresión de la ERC Diversos estudios han demostrado que los niveles séricos de lep na se encuentran significa vamente elevados en individuos con obesidad, en comparación con aquellos con normopeso (28). Esta condición de hiperlep nemia ha sido implicada en la patogénesis del daño renal, al inducir efectos profibró cos y contribuir al desarrollo de glomeruloesclerosis a través de la ac vación de células mesangiales(11).
Finalmente, la lipotoxicidad genera resistencia a la insulina (IR, según sus siglas en inglés) que impacta directamente en la pérdida de función renal En condiciones de obesidad e IR, se favorece la ac vación desregulada del sistema nervioso simpá co (SNS) y del RAAS, junto con una mayor par cipación de adipocinas, estrés oxida vo y vías proinflamatorias, todos ellos implicados en la progresión de la disfunción renal (11). Estos mecanismos contribuyen al deterioro de la función endotelial,loquepotenciaeldañoestructuralyfuncional delparénquimarenal.
Lipotoxicidad,miocardiopa ayfallacardiaca
La obesidad en general o acompañada de un exceso de adiposidad visceral es un factor de riesgo importante para el desarrollo de hipertensión arterial y falla cardiaca. Por otro lado, la hipertensión arterial y obesidadsoncondicionesfrecuentesenpacientesconICFEp, subpoblaciones en las cuales la terapia neurohormonalhafracasadoenimpactarenlasobrevida (29). La Asociación Americana del Corazón (AHA, según sussiglaseninglés)hareconocidolacomplejainteracción entre la enfermedad metabólica, el riñón y el corazón, a través del denominado síndrome cardiovascular-renometabólico, siendo la IC-FEp relacionada a la obesidad la formamásavanzada(30,31).
En este sen do, las personas con IC-FEp relacionada con obesidad presentan una elevada carga de ERC e hipertensión arterial (31). Estos pacientes presentan expansión de volumen circulante e inflamación crónica La hipertensión inducida por obesidad se caracteriza por una excesiva ac vidad del RAAS y del SNS, atribuibles a cambios inducidos por las adipocinascirculantes,comolalep na.Estascondiciones van a promover un incremento en las presiones de llenado del ventrículo izquierdo, lo que se asocia con una sobrecargadevolumenyqueeventualmentellevaráaIC.
La sobrecarga lipídica inducida por la obesidad en los cardiomiocitos contribuye al estrés oxida vo y a la miocardiopa a, que culminará en IC (7). El modelo de compromiso cardiaco asociado a lipotoxicidad deriva de pacientes con DM2, donde la reducción en los niveles de glucosa intracelular resultantes de la resistencia a la insulina puede verse desviados hacia un metabolismo de oxidación de ácidos grasos libres, lo cual resulta menos eficiente (32, 33). En el corazón diabé co, la disminución en la producción de adenosín trifosfato (ATP), a par r del metabolismo de los carbohidratos, puede incrementar la captación de ácidos grasos libres y la acumulación de triglicéridos como mecanismo compensatorio, lo cual puede superar la capacidad respiratoria mitocondrial, resultando en la acumulación de metabolitos lipídicos tóxicos y disfunción mitocondrial (34). Las vías de señalización de la insulina son inhibidas por estos metabolitos lipídicos, como el diacilglicerol y las ceramidas, lo cual ha sido involucrado en el desarrollo de lamiocardiopa adiabé ca(32).
Interaccióncorazón,riñónyenfermedadcardiovascular
El síndrome cardiovascular-reno-metabólico se definecomountrastornosistémico,caracterizadoporlas interacciones fisiopatológicas entre factores de riesgo metabólico, la ERC y el sistema cardiovascular, que conducen a disfunción mul orgánica y a un aumento del
riesgo de eventos cardiovasculares (9, 30) Los mecanismos fisiopatológicos involucrados incluyen cambios hemodinámicos, inflamatorios, estrés oxida vo, lipotoxicidad,entreotros.
La obesidad no solo incrementa el riesgo de falla cardiaca, especialmente el feno po con fracción de eyección preservado, sino que además se asocia a ERC, por ello, estas dos en dades y las futuras intervenciones terapéu cas deberían estar orientadas a un con nuo fisiopatológico (35) En el desarrollo de la ORG, la ac vación de los sistemas neurohormonales relacionada con la obesidad y la liberación de adipocitocinas proinflamatorias pueden afectar la función de los podocitosyfavorecerlainflamacióntubulointers cial.En este escenario, en pacientes con IC se ha iden ficado elevación de estas adipocinas, especialmente la lep na, lacualhaestadoimplicadaeneldesarrollode ERC y ORG (35).
La fisiopatología de la interacción cardiorrenal es compleja e involucra un espectro amplio de mecanismos de interacción, donde la inflamación y el estrés oxida vo juegan un rol central. En la cardiopa a asociada a diabetes como modelo fisiopatológico, los estados hiperglucémicos acompañados contribuyen al deterioro de la función cardiaca y renal, provocando ac vación del RAAS, así como un incremento en las especies reac vas deoxígeno(ROS),losproductosfinalesdelaglucosilación tardía y la proteína quinasa C, entre otros. Por ello, el análisis del balance entre el estrés oxida vo, la inflamación y los cambios metabólicos es central en el síndromecardiovascular-reno-metabólico(36).
En pacientes con IC asociada a obesidad (quienes desarrollan disfunción endotelial, inflamación y ERC), esta puede acompañarse de microalbuminuria, que se relaciona con mayor conges ón e hipervolemia, contribuyendo a las hospitalizaciones por IC y muerte de causacardiovascular(37).
CONCLUSIÓN
En la fisiopatología de la obesidad asociada a compromiso cardiorrenal existen varios ejes de progresión y uno de ellos es la disfunción del adipocito. Dentro de los mecanismos que están relacionados con la adiposidad, la lipotoxicidad representa un mecanismo fisiopatológico clave en la progresión de la ERC y la disfuncióncardiovascular,par cularmenteenelcontexto de obesidad y síndromes metabólicos. La fisiopatología de la interacción cardiorrenal es compleja e involucra un espectro amplio de mecanismos de interacción, donde la inflamación y el estrés oxida vo juegan un rol central. Comprender en profundidad los procesos implicados en la lipotoxicidad renal y cardiovascular abre nuevas >>>
posibilidades terapéu cas orientadas a prevenir o atenuar el daño renal asociado a trastornos metabólicos, posicionando a la modulación lipídica como un potencial obje voestratégicoenelabordajedelaERC.
CONTRIBUCIÓNDELOSAUTORES
Jorge Rico Fontalvo: conceptualización, análisis formal, inves gación, metodología, ad-ministración del proyecto, recursos, validación, escritura (revisión del borrador y revisión/corrección); Rodrigo Daza Arnedo: conceptualización, curaduría de datos, análisis formal, inves gación, metodología, validación, visualización, escritura (borrador original); Maria Raad Sarabia: conceptualización, inves gación, metodología, so ware, escritura (borrador original); Juan Montejo Hernández: conceptualización, análisis formal, inves gación, metodología, supervisión, escritura (revisión del borrador y revisión/corrección; Tomas Rodríguez Yánez: conceptualización, inves gación, metodología, administración del proyecto, recursos, supervisión, escritura ( borrador original); Javier Jiménez Quintero: Recursos, So ware, Visualización, Escritura ( borrador original); Mauricio González-Arias: conceptualización, análisis formal, inves gación, escritura ( revisión del borrador y revisión/corrección); Diego Araiza-Garaygordobil: conceptualización, inves gación, metodología, administración del proyecto, validación, visualización,escritura(revisióndelborradoryrevisión/corrección).
D E C L A R A C I Ó N D E F U E N T E S D E FINANCIACIÓN
Losautoresdeclaranqueestear culofuerealizado conrecursospropios.
CONFLICTOSDEINTERÉS
Jorge Rico Fontalvo: reportó honorarios por conceptodeconferenciasyasesoríasconloslaboratorios NovoNordisk, AstraZeneca, Boehringer Ingelheim, Lilly, MSD, Merck, Bayer, Sanofi y Eurofarma, esto fuera del presente estudio; Rodrigo Daza Arnedo: reportó honorarios por concepto de conferencias y asesorías con los laboratorios NovoNordisk, AstraZeneca, Boehringer Ingelheim y Bayer, fuera del presente estudio; Juan MontejoHernández:reportóhonorariosporconceptode conferencias y asesorías con los laboratorios NovoNordisk, AstraZeneca, Boehringer Ingelheim, Bayer ySanofi,fueradelpresenteestudio.
Los demás autores no reportaron conflictos de interésrelacionadosconelpresentear culo.
IMPLICACIONESÉTICAS
Los autores declaran que no hay implicaciones é cas adicionales que deban declarar y que hayan influido en la preparación, escritura o publicación de este ar culo.
USODEINTELIGENCIAARTIFICIAL(IA)
Los autores declaran que no usaron inteligencia ar ficialenlaelaboraciónoescrituradeestarevisión.
DECLARACIÓNDEDATOS
Los autores declaran que no existen datos publicados en acceso abierto, para esta revisión Cualquier consulta al respecto, se debe contactar directamentealautordecorrespondencia.
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Síndrome de Goodpasture: abordaje diagnóstico desde la sala de urgencias. Reporte de caso
El síndrome de Goodpasture es una vasculitis autoinmune rara que provoca hemorragia alveolar y glomerulonefritis rápidamente progresiva, con alta mortalidad en adultos mayores, lo que resalta en el siguiente caso clínico, la importancia del diagnósticoytratamientotempranos.
AUTOR
1 1
JuanManuelPreteltGazabón ,MichaelMarioVélezLora , 1 Eduard Orlando Vargas Plazas , Lorena Rocío Orozco
1 1 Álvarez , Diana Carolina Caicedo Sánchez , Nelson 1,2 1 EnriqueOr z ,MejíaJenniferVargasGómez
1UniversidadLibredeBarranquilla.Atlán co,Colombia
2 Universidad Simón Bolívar de Barranquilla. Atlán co, Colombia
Correspondencia:jenniferp-vargasg@unilibre.edu.co
Fuente: RevistaUruguayadeMedicinaInterna 2026; 11: e404DOI:10.26445/11.01.6.
RESUMEN
El síndrome de Goodpasture es una vasculi s de pequeños vasos mediada por autoan cuerpos dirigidos contra el colágeno po IV, presente en las membranas basales glomerular y alveolar. Clínicamente se manifiesta como un síndrome pulmón-riñón, caracterizado por hemorragia alveolar difusa y glomerulonefri s
rápidamenteprogresiva.Sepresentaelcasodeunamujer de 61 años con hemop sis, anemia grave e insuficiencia renal aguda, en quien se documentaron hallazgos radiológicos compa bles con hemorragia alveolar y niveles elevados de an cuerpos an -membrana basal glomerular A pesar del tratamiento con cor coides, plasmaféresis y ciclofosfamida, la evolución fue desfavorable. Este caso ilustra la agresividad del síndrome de Goodpasture en adultos mayores, la importanciadeldiagnós cotemprano,eliniciooportuno del tratamiento inmunosupresor y el abordaje mul disciplinario.
Palabras clave: Síndrome de Goodpasture, Enfermedad por an cuerpos contra la membrana basal glomerular; Glomerulonefri s;Hemorragiaalveolardifusa.
INTRODUCCIÓN
El síndrome de Goodpasture, también conocido como enfermedad por an cuerpos contra la membrana
basal glomerular (an -MBG), es un trastorno autoinmune raro, clasificado como una vasculi s de pequeños vasos Está mediado por autoan cuerpos dirigidoscontraelcolágeno po IV;componenteesencial delamembranabasalglomerularyalveolar.(1,2)
Clínicamente, se manifiesta como un síndrome pulmón-riñón, definido por la asociación de glomerulonefri s rápidamente progresiva (GNRP) y hemorragiaalveolardifusa.(3)
La GNRP suele expresarse en forma de hematuria, proteinuria y deterioro agudo de la función renal que puede evolucionar a insuficiencia renal terminal. Por su parte las manifestaciones pulmonares, sonhemop sis,disnea,tosyencasosgravesinsuficiencia respiratoria,secundariasalahemorragiaalveolar (2,3)
Su incidencia global se es ma entre 0.5 y 1.8 casos por millón de habitantes por año, (4) y puede asociarseconunaaltaletalidadsinosediagnos caytrata de manera oportuna. (2) Presenta un patrón bimodal por edad: entre los 20 y 30 años afecta principalmente a hombres, con predominio del compromiso pulmonar;
mientras que entre los 60 y 70 años es más frecuente en mujeres, siendo el daño renal la manifestación predominante (4) Aunque se presenta con mayor frecuencia en personas de raza blanca, puede afectar a individuosdecualquiergrupoétnico.(5)
El diagnós co se basa en la presentación clínica y en la detección de an cuerpos an MBG mediante técnica de ELISA, complementado, cuando es posible, con hallazgos de inmunofluorescencia lineal en la biopsia renal.Enloscasosconaltasospechaclínicaydegravedad, el tratamiento puede iniciarse de forma empírica sin esperar confirmación histológica (5) El abordaje terapéu co incluye manejo inmunosupresor con cor coides y ciclofosfamida, además de plasmaféresis para eliminación rápida de autoan cuerpos circulantes. (6,7)
El presente caso describe una mujer de 61 años con síndrome pulmón-riñón en quien se confirmó el diagnós co de síndrome de Goodpasture. A pesar de un abordaje terapéu co intensivo y mul disciplinario, la paciente presentó un desenlace fatal. La paciente autorizódeformaoralyescrita,elusodelahistoriaclínica
y demás datos requeridos para la realización de este manuscrito.
CASO CLÍNICO
Mujer de 61 años con antecedentes personales de diabetes mellitus po 2, hipertensión arterial e hipo roidismo, en tratamiento estable con me ormina, glimepirida, carvedilol, combinación perindopril/ indapamida/amlodipino y levo roxina. Sin antecedentes de exposición a tabaco, tóxicos o agentes ambientales relevantes.
Consultó al servicio de urgencias por disnea progresivadevariosdíasdeevolución,asteniayepisodios intermitentes de hemop sis. De forma ambulatoria se le había documentado anemia moderada en el hemograma.
Al ingreso, se encontraba consciente, tranquila y colaboradora, con frecuencia cardíaca de 110 la dos por minuto, presión arterial de 140/90 mmHg, frecuencia respiratoriade21rpmysaturacióndeoxígenodel97%al aire ambiente Presentaba palidez mucocutánea sin evidenciadesangradosexternos.Elexamenpulmonarsin crepitantes, ni sibilancias; el cardiovascular evidenció taquicardia regular, sin soplos, y el abdomen se palpaba blando e indoloro. Se observó edema con fóvea leve y simétricoenmiembrosinferiores.
Ante el cuadro de disnea y hemop sis con signos de anemia, se solicitaron estudios iniciales orientados al enfoquedesíndromeanémicoyenfermedadrespiratoria con posible origen alveolar En la tabla 1 se presentan los resultados de la paraclínica al ingreso, en la figura 1 la radiogra a de tórax y en la figura 2A y 2B la tomogra a computarizadadetórax.
Tabla 1: Paraclínica al ingreso. Abreviatura- PCR: proteína C reac va, VSG: velocidad de eritrosedimentación.
Figura 1: Radiogra a de tórax del ingreso Se evidencian múl ples radiopacidades de caracterís cas alveolares con infiltrados algodonosos bilaterales asociadas a infiltración parenquimatosa re cular y cardiomegalia.
Figura 2A: Tomogra a computarizada de tórax simple en proyección axial que evidencia áreas de vidrio deslustrado en zonas periféricas asociado a áreas de infiltración alveolar bilaterales de predominio más central,suges vosdehemorragiaalveolardifusa.
videncian es a
Con base en la combinación de hemop sis, anemia severa e insuficiencia renal aguda sin causa obstruc va ni prerrenal evidente, se consideró un síndrome pulmón-riñón de probable origen inmunológico, planteándose como diagnós co más probable el síndrome de Goodpasture. Se inició manejo transfusional con dos unidades de glóbulos rojos empaquetados, terapia de reemplazo renal emergente y
pulsos de me lprednisolona intravenosa durante tres díasconsecu vos.
Figura 2B: Tomogra a axial computarizada de tórax simple en proyección coronal evidenciando amplio compromiso pulmonar bilateral tanto en ápices como en bases pulmonares por infiltrados alveolares y en vidrio deslustrado.
Considerando la alta sospecha diagnós ca, se solicitaron estudios inmunológicos e infecciosos complementarios(tabla2).
Los cul vos bacterianos, micobacterianos y fúngicos resultaron nega vos. Se detectaron an cuerpos an -membrana basal glomerular en tulos elevados (> 200 mg/dL en dos muestras consecu vas), an cuerpos an nucleares (ANA) posi vos en patrón granular 1:160 y an coagulante lúpico posi vo (49.9 s; razón 1.25), con niveles normales de complemento. Estos hallazgos confirmaroneldiagnós codesíndromedeGoodpasture.
Durante su estancia en la unidad de cuidados intensivos se realizaron seis sesiones de plasmaféresis, observándose mejoría clínica transitoria.
Posteriormente, se indicó inmunosupresión con ciclofosfamida intravenosa a dosis de 180 mg cada 15 días. Sin embargo, 48 horas después de la primera dosis, la paciente presentó deterioro respiratorio agudo con hipoxemia y episodio de hemop sis amenazante para la vida, con necesidad de soporte vasoac vo e intubación orotraqueal. Evolucionó a insuficiencia respiratoria
hipoxémica refractaria y posteriormente a paro cardiorrespiratorio sin respuesta a maniobras avanzadas de reanimación, declarándose su fallecimiento en relaciónconinsuficienciarespiratoria po1.
Tabla2:ParaclínicacomplementariaAbreviatura: VIH – virus inmunodeficiencia humana, VDRL – estudio laboratorio para estudio enfermedades venéreas (sífilis), IFI-inmunofluorescenciaindirecta.
DISCUSIÓN
El síndrome de Goodpasture representa menos del 2% de las glomerulonefri s agudas, pero puede encontrarse hasta en el 15% de las glomerulonefri s con semilunas de curso rápidamente progresivo (4,8) Aunque su incidencia es baja y predomina en hombres jóvenes caucásicos, los desenlaces enden a ser más desfavorablesenadultosmayores.(2)
El mecanismo inmunopatogénico implica la rupturadelaestructuraconformacionaldeldominio NC1 del colágeno po IV, lo que expone epítopos inmunogénicos previamente ocultos (9) Factores ambientales, como infecciones o ciertos medicamentos, pueden desencadenar esta exposición y ac var linfocitos T CD4+ y producción de inmunoglobulina G (IgG) an MBG, con daño sular mediado por complemento y neutrófilos. (7,8) El alelo HLA-DRB1*15:01 se ha asociadoaunamayorsuscep bilidadgené cayaformas másagresivasdelaenfermedad.(5,9)
El diagnós co requiere un alto índice de sospecha clínica, especialmente ante la combinación de hemop sis e insuficiencia renal aguda con sedimento urinario ac vo. La detección de an cuerpos an -MBG mediante ELISA presenta una sensibilidad mayor al 95% enfasesac vasdelaenfermedad;noobstante,enformas seronega vas,labiopsiarenalseconvierteenlaprincipal herramienta diagnós ca. Esta suele mostrar glomerulonefri s con semilunas en más del 50% de los
glomérulos, con depósitos lineales de IgG sobre la membrana basal glomerular en inmunofluorescencia directa (IFI) (2,5) En pacientes con compromiso pulmonar, los estudios imagenológicos evidencian infiltrados alveolares difusos, y en algunos casos se ha demostrado la presencia de depósitos lineales de IgG en biopsiasalveolares.(2)
En la literatura, se han descrito casos con presentaciones a picas que dificultan el diagnós co oportuno, incluyendo manifestaciones extrapulmonares o hepá cas. (3) En contraste, en el presente caso, la paciente presentó el feno po clásico del síndrome pulmón-riñón: hemop sis, anemia severa, insuficiencia renal aguda y hallazgos radiológicos compa bles con hemorragia alveolar. Teniendo que en cuenta que la anemia observada, se interpreta como una consecuencia secundaria de la hemorragia alveolar, y no como una manifestación primaria del síndrome. La detección de an cuerpos an -MBG en dos muestras consecu vas y la ausencia de datos suges vos de otras e ologías inmunomediadas permi eron confirmar el diagnós co de síndrome de Goodpasture sin necesidad de biopsia renal.
Frente a un cuadro de glomerulonefri s con semilunas y hemorragia pulmonar, es fundamental considerar diagnós cos diferenciales como las vasculi s an cuerpos an citoplasma de neutrófilos (ANCA) posi vas (granulomatosis con poliangeí s o poliangeí s microscópica), el lupus eritematoso sistémico (LES), la nefropa a por IgA y la nefropa a membranosa. Estas en dades se diferencian a par r de hallazgos clínicos, serológicosypatológicos.(2,5)
La granulomatosis con poliangeí s (GPA) es una vasculi s necrosante que afecta vasos de pequeño y mediano calibre, caracterizada por inflamación granulomatosa mul orgánica Más del 90% de los pacientes desarrollan compromiso pulmonar o del árbol traqueobronquial, y un porcentaje significa vo presenta glomerulonefri s. Radiológicamente, es común observar nódulos cavitados, consolidaciones o vidrio deslustrado; además, pueden hallarse lesiones en piel, sistema nervioso periférico, tracto respiratorio superior y vasos medianos.(10)Enelpresentecaso,laausenciade ANCA, lesiones nodulares, manifestaciones extrapulmonares y hallazgos granulomatosos en lavado broncoalveolar, junto con una baja probabilidad pretest para GPA, hicieronimprobableestediagnós co.
En cuanto al LES, si bien puede generar neumoni s y nefri s lúpica en contexto de “flare” lúpico, la hemorragia alveolar difusa es una manifestación rara. (11) En este caso, la paciente no presentaba manifestaciones ar culares o cutáneas u otros criterios
de ac vidad lúpica, como consumo de complemento, sedimento urinario ac vo, por lo que la probabilidad de debut de LES con compromiso pulmonar y renal simultáneoerabaja.
Respecto al síndrome an fosfolípido (SAF), su forma catastrófica se asocia con trombosis en múl ples lechos vasculares que desencadenan disfunción mul orgánica y alta mortalidad en corto plazo. Aunque puede haber compromiso renal y pulmonar, la hemorragia alveolar difusa es poco frecuente. (12,13) En este caso, la ausencia de eventos trombó cos macroscópicos y de disfunción mul orgánica por trombosissistémicanoapoyóestediagnós co.
El tratamiento del síndrome de Goodpasture combina inmunosupresión intensiva con eliminación de autoan cuerpos circulantes mediante plasmaféresis. El esquema clásico con cor coides a altas dosis, ciclofosfamida y plasmaféresis diaria con núa siendo el estándar terapéu co y puede mejorar la supervivencia si se inicia precozmente. (2,7,8) En etapas avanzadas, la recuperación de la función renal es infrecuente. Recientemente, se ha descrito el uso de imlifidasa (IdeS),
una endopep dasa que degrada IgG y reduce la necesidad de terapia de reemplazo renal en casos refractarios. (7) Hasta el 40 % de los pacientes pueden presentar doble posi vidad an -MBG/ANCA, con mayor riesgo de recaídas y necesidad de inmunosupresión prolongada.(4,8)
En el caso descrito, a pesar del abordaje terapéu co oportuno con me lprednisolona, plasmaféresis y ciclofosfamida, la evolución fue desfavorable, lo que subraya el impacto del diagnós co tardío y de la edad avanzada en el pronós co. Este caso refuerza la necesidad de un abordaje mul disciplinario temprano y de considerar el síndrome de Goodpasture dentro del diagnós co diferencial de los pacientes con hemorragia alveolar y disfunción renal aguda, incluso en ausencia de confirmación histológica. El conocimiento creciente sobre su patogenia y las nuevas terapias biológicas abren perspec vas para mejorar la supervivencia y reducir la morbimortalidad asociada a estaen dad.
CONCLUSIONES
El síndrome de Goodpasture es una en dad autoinmune infrecuente, pero potencialmente mortal, querequiereunaaltasospechaclínicaparasudiagnós co temprano A pesar de los avances terapéu cos, el pronós co sigue siendo pobre en casos con compromiso grave al momento del diagnós co. En el presente caso, la ausencia de una biopsia renal no impidió alcanzar un diagnós co sustentado en los hallazgos clínicos, radiológicos y serológicos. Por lo que, la detección de an cuerpos an -MBG con núa siendo una prueba diagnós ca relevante con alta sensibilidad y especificidad, incluso en contextos donde el acceso a biopsia renal está limitado. Su interpretación debe siempre contextualizarse con el cuadro clínico y estudios complementarios, como lo demuestra el caso aquí presentado.
NOTADECONTRIBUCIÓNAUTORAL
Juan Manuel Pretelt Gazabón: conceptualización, administración del proyecto, inves gación, metodología, redacciónborrador original, supervisión Michael Mario Vélez Lora: conceptualización, recursos, inves gación, redacción-borrador original. Eduard Orlando Vargas Plazas: conceptualización, recursos, inves gación, redacción-borrador original Lorena Rocío Orozco Álvarez: conceptualización, supervisión, validación. Diana Carolina Caicedo Sánchez: conceptualización, recursos, redacción-borrador original, validación Nelson Enrique Or z Mejía: supervisión, visualización, validación. Jennifer Vargas Gómez: conceptualización, curacióndedatos,redacción-revisiónyedición.
NOTADEREFERENCIAAUTORAL
Juan Manuel Pretelt Gazabón: Médico Internista. Michael Mario Vélez Lora: Médico Residente de Medicina Interna. Eduard OrlandoVargasPlazas:MédicoResidentedeMedicinaInterna.Lorena Rocío Orozco Álvarez: Médico internista. Diana Carolina Caicedo Sánchez:MédicoResidentedeMedicinaInterna.NelsonEnriqueOr z Mejía: Médico Internista Docente Departamento de Posgrado JenniferVargasGómez:MédicoInternista.
NOTADELEDITOR
El editor responsable por la publicación del presentear culoeslaDra.MercedesPerendones.
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