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Recetas Personal Project (1)

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Recetas Personal Project

Introducción

En este recetario presentamos diez alimentos distintos que son pilares fundamentales de la gastronomía italiana, 6 de ellos son platos fuertes, dos de ellos son postres y los dos restantes son bebidas; estas dos últimas contienen alcohol por lo que solo se deben consumir siendo mayor de edad, y uno de los postres incluyen café, por lo que hay que tomar precauciones con la edad ya que la cafeína puede afectar a jóvene, sobre todo niños pequeños

Introducción Historias

A continuación mencionaremos las historias que explican el origen de cada una de las recetas anteriores, cabe recalcar que varias de estas no están totalmente confirmadas, pero son deducciones que se le atribuyen a los platos según la escasa información que la historia nos provee el día de hoy, también hay algunas que en vez de historia como tal es una leyenda, por lo que están menos confirmadas aún.

También en esta sección, la parte histórica de cada plato estará acompañada del vínculo personal que mi familia tiene con cada uno de estos y mi percepción sobre lo que han provocado tanto en mí como en mi familia.

Cierre

Estas recetas no solamente son una serie de pasos, son producto de una historia, son comidas que unen a millones de personas entre ellas y con su cultura.

Quería hacer este recetario no solo para conmemorar las recetas que más me gustan de la gastronomía italiana, si no que busco conmemorar a mis abuelos como ellos lo hicieron con sus antepasados así mantenemos estas bellas tradiciones para las futuras generaciones, ya que al ser tan bellas no deberían permanecer y no perderse nunca.

Pizza:

Ingredientes:

● Harina (500 g)

● Levadura de cerveza (1-1.5 g)

● Sal (3 cucharadas soperas)

● Salsa de tomate (150 g)

● Queso

● Agua tibia (2 tazas)

● Aceite de cocina (una cucharada sopera)

● Orégano

● Azúcar (1 pizca)

● Ajo en polvo

● Pimienta

● Toppings

Preparación:

En un bowl grande, mezclar la harina con sal.

Luego en una taza, tomar la levadura de cerveza y mezclarla con agua tibia y una pequeña cantidad de harina, remover hasta que estas tres se integren.

Luego hacer un agujero en el centro de la harina, allí verter la mezcla de levadura, mezclar desde el centro hasta que se consiga una consistencia casi homogénea. Después, en una superficie limpia, colocar la masa y amasarla con las manos limpias, ir incorporando harina o agua si es necesario hasta que la masa deje de pegarse a los dedos.

Poner la masa ya formada dentro del mismo u otro bowl, tapar con un trapo o meter dentro de una bolsa plástica para dejar leudar durante 45min-1hr.

Entre medio de este período, encender el horno a 180-200 grados celsius.

En un cuenco más pequeño, verter la salsa de tomate, orégano, sal, ajo en polvo y una pizca de azúcar si es que esta es algo ácida, remover hasta que los condimentos se integren a la salsa.

Ya cuando la masa aumente alrededor del doble de su tamaño, tomar una bandeja y ponerle una fina capa de aceite de cocina para poner la masa y esparcir cuidadosamente sin que queden agujeros.

Poner la salsa de tomate y meter la masa al horno.

Esperar a que la salsa se vea algo seca y que los bordes se endurezcan un poco.

Remover del horno la pre-pizza y agregar queso y toppings a gusto.

Incorporar nuevamente en el horno hasta que el queso se derrita.

Sacar del horno, completar con un poco de orégano y pimienta.

Historia: El origen de la pizza aún no está completamente descubierto, se dice que su nombre viene de el término “pinsa”, el participio del verbo latino “pinsere”, que significa machacar, aplastar o estampar; también otras fuentes aseguran que la pizza proviene del lombardo, concretamente de los vocablos “bizzo” y “pizzo”, lo que en castellano es un “bocado”.

Una historia muy extendida asegura que la pizza se inventó en el sur de Italia hace más de 2.000 años. Concretamente, en los barrios más humildes de la ciudad de Nápoles, donde se consumía una especie de pan recién sacado de un fogón de leña desde principios del siglo XVI.

Mi familia, mejor dicho mi tatarabuelo era de la ciudad de Nápoles, la cual, a pesar de no ser una de las ciudades más influyentes de Italia, se le atribuye constantemente el origen de la famosísima pizza, la receta compartida no es de una auténtica pizza italiana, menos la “pizza original” del siglo XVI, pero sí es una variante la cual se creó mezclando la cultura italiana con la cultura de mi país de origen, Argentina. Esto se puede ver reflejado en la masa, la pizza italiana tiene una masa delgada, con un borde de un grosor notable y mucha más salsa que queso, el cual se suele ver que son bolas de Mozzarella Búfala. Y La pizza Italo-argentina tiene una masa más esponjosa, sin mucha diferencia entre la parte de en medio y los bordes, aparte de tener una extensa capa de queso que predomina por sobre la salsa, el queso es mozzarella tradicional.

Focaccia:

Ingredientes:

● Harina (500 g)

● Orégano.

● Agua tibia. (2 tazas)

● Sal. (10 g)

● Levadura de cerveza. (1-1.5 g)

● Aceite de oliva. (1 cucharada sopera)

● Aceitunas, tomate o cualquier otro

topping

Preparación:

En un bowl grande, mezclar la harina con sal y orégano. En una taza, mezclar la levadura de cerveza con el agua y una pequeña cantidad de harina, remover hasta que estas tres se integren.

Luego hacer un agujero en el centro de la harina, dentro verter la mezcla de levadura, mezclar desde el centro hasta que se consiga una consistencia más compacta.

Después, en una superficie limpia, colocar la masa y amasarla con las manos limpias, ir incorporando harina o agua si es necesario hasta que la masa no se pegue mucho a las manos, entre más hidratada la masa, mejor, también añadir aceite.

Poner la masa ya formada dentro del mismo u otro bowl, tapar con un trapo o meter dentro de una bolsa plástica para dejar leudar durante aproximadamente 4 horas en intervalos de 12 horas.

Ya leudada la masa, se pone en una bandeja previamente untada en aceite, y se mete al horno. Se saca cuando la masa tenga un piso crocante y se incorporan los toppings para meter unos minutos más al horno.

Sacar del horno y complementar con orégano

Historia:

Este plato es como un “pan italiano”, y según se apunta, nos remonta a la zona de Génova, no se tiene exactitud de la fecha pero se dice que su receta se creó hace 1000 años y que la disfrutaban mucho durante la Edad Media los Italianos de Génova.

La focaccia es un plato que, no mis abuelos si no que mi padre suele hacer con frecuencia, ya que él es quién se dedicó a modificar esta receta para que la masa sea más esponjosa. Esta receta fue algo olvidada por un tiempo, yo la conocí hace poco y quedé fascinada con ese sabor tan suave y característico que tiene, mis abuelos a pesar de que no la preparan son buenos consumidores de estas.

Bruschetta

Ingredientes:

● 1 baguette o pan rústico tipo ciabatta

● 3–4 tomates maduros (tipo pera o roma)

● 1–2 dientes de ajo

● Hojas de albahaca fresca

● Aceite de oliva virgen extra

● Sal

● Pimienta negra (opcional)

● Un chorrito de vinagre balsámico (opcional)

Variantes opcionales:

● Mozzarella fresca o burrata

● Aceitunas negras picadas

● Orégano seco

● Cebolla morada muy picada

● Ajo asado en vez de crudo

● Tomates cherry

Preparación:

Corta los tomates en cubitos pequeños.

Ponlos en un bowl y añade un chorrito de aceite de oliva, sal al gusto, pimienta, 4–6 hojas de albahaca picadas y unas gotas de vinagre balsámico

Mezcla y deja reposar 10–15 minutos para que suelten jugo y se integren los sabores.

Corta el pan en rebanadas de 1,5–2 cm.

Dorarlo en el horno, grill o sartén hasta que esté dorado.

Frota cada rebanada con un diente de ajo cortado por la mitad (el calor del pan lo aromatiza sin que quede fuerte).

Pon cucharadas generosas de la mezcla de tomate encima del pan caliente.

Añade un hilo de aceite de oliva por encima.

Decora con una hoja de albahaca.

Historia:

La bruschetta es un plato que da origen en los tiempos etruscos y romanos, Este entrante, que originalmente consistía en un simple pan tostado aliñado con ajo y aceite de oliva, era una forma práctica de conservar el pan durante más tiempo y hacerlo más digerible. De hecho, el término "bruschetta" deriva del verbo romanesco "bruscare", que significa "tostar" o "asar sobre brasas". Con el tiempo el pan, más que ser un alimento se convirtió en un plato donde servir otros alimentos, este es un símbolo tanto de sencillez como de elegancia el cual aún mantiene sus características clásicas.

Mi familia no consume tanto este plato, ya que fue descubierto por nuestra familia hace poco tiempo, siendo que mis abuelos no lo preparan, por lo que mis padres fueron quienes descubrieron esta fina y deliciosa entrada.

Tiramisú

Ingredientes:

● 4 yemas de huevo

● 100 g de azúcar

● 500 g de queso mascarpone (bien frío)

● 200 ml de nata para montar (opcional, para una crema más suave)

● 1 paquete de bizcochos de soletilla

● 300 ml de café fuerte (frío)

● 2–3 cucharadas de licor (opcional): Amaretto, ron o Marsala

Preparación:

Para empezar, batir las yemas con el azúcar hasta que estén muy cremosas y de color claro.

Luego añadir el mascarpone poco a poco y mezclar suavemente hasta integrar.

(Opcional) Montar la nata y mezclarla a la crema con movimientos envolventes para una textura más ligera.

Después, mezclar el café frío con el licor.

Sumergir cada bizcocho 1 segundo en el café (no lo empapes demasiado o se romperá).

Ya hecho esto, colocar una capa de bizcochos en el fondo de una fuente.

Cubrir con una capa generosa de crema.

Repetir el proceso: otra de bizcochos más otra de crema.

Luego, alisar la superficie.

Refrigerar mínimo 4–6 horas, ideal toda la noche.

Y justo antes de servir, espolvorear cacao en polvo.

Historia:

El tiramisú tiene detrás de él varias leyendas que explican su origen, La primera la encontramos en la Toscana y cuenta que el tiramisú se inventó en Siena debido a la visita del Gran Duque Cosimo III De Medici.

Otra que se crea más adelante, en Piamonte, precisamente en Turín, se dice que este postre fue inventado por Camillo Benso, conde de Cavour, para posteriormente llegar a Emilia Romagna con el escritor de Forlì Pellegrino Artusi, quien en su libro “La ciencia en la cocina y el arte de comer bien” tiene una receta muy similar. Sin embargo hoy en día estas historias no son creíbles y generaron disputa entre ambos lugares.

Este delicioso postre yo personalmente le tengo un valor sentimental muy significativo desde mis 7 años, ya que este postre me introdujo al verdadero mundo de la gastronomía italiana sin contar la pizza, ya que al sentirme tan atraída por su sabor me intrigué en qué consistía cuando lo probé; por lo que este plato básicamente hizo que yo como persona conectara más profundamente hasta el día de hoy con mis antepasados.

Gelato (pistacho)

Ingredientes:

● 500 ml de leche entera

● 200 ml de nata (crema) para montar

● 140 g de azúcar

● 4 yemas de huevo

● 1 pizca de sal

● 150–200 g de pasta de pistacho 100% natural

● Opcional: 1 cucharada de leche en polvo, aporta cremosidad

Preparación:

En un cazo, calentar la leche, la nata y la mitad del azúcar a fuego medio.

Cuando esté caliente (sin hervir), retirar del fuego.

Batir las yemas con el resto del azúcar hasta que la mezcla esté pálida y cremosa.

Verter un poco de leche caliente sobre las yemas para temperarlas.

Devolver la mezcla al cazo.

Cocinar a fuego muy bajo, removiendo constantemente, hasta que espese ligeramente (unos 82–84 ºC, o que cubra el dorso de una cuchara).

Retirar del fuego y añadir una pizca de sal.

Agregar la pasta de pistacho y mezclar hasta integrar completamente.

Triturar con batidora si quieres un gelato más fino.

Cubrir y enfriar en la nevera mínimo 4 horas (ideal toda la noche).

Si tienes heladera:

Verter la mezcla fría y manteca 25–30 min.

Guardar en el congelador 2–3 h antes de servir.

Sin heladera:

Congelar en un recipiente y remover cada 30 min durante 3–4 horas.

Luego dejar reposar 1–2 h más.

Historia:

El gelato tiene varias historias por detrás, algunos lo asocian con los tiempos de Alejandro Magno quien mezclaba la nieve con miel y frutas. Hasta hay algunos que lo asocian con la biblia, sin embargo, el origen más aceptado lo encontramos en Sicilia, tierra del sorbete: el antepasado del gelato que nació de la mezcla de la nieve del Etna con jugos de frutas locales. En Sicilia era común consumir una mezcla de frutas y azúcar de caña, almacenada en recipientes rodeados de nieve o hielo picado.

El gelato es mi postre favorito desde que soy una niña, ya que nunca fui muy fanática de los postres muy empalagosos, y el sabor dulce pero sutil del gelato es tan adictivo que jamás podría cansarme, y desde que probé el gelato de pistacho, ha sido mi favorito hasta hoy, y no cambio ese sabor a nostalgia por nada del mundo.

Pasta bolognesa

Ingredientes:

● 450 g de carne picada de ternera

● 1 cebolla

● 1 zanahoria

● 1 rama de apio

● 3 cucharadas de aceite de oliva o 30 g de mantequilla

● 150 ml de vino tinto o blanco seco

● 400 g de tomate triturado (o 3–4 cucharadas de tomate concentrado + agua)

● 200–250 ml de caldo (carne o verduras)

● 200 ml de leche

● Sal y pimienta

● Opcional: 1 hoja de laurel

Preparación:

Picar muy fino la cebolla, el apio y la zanahoria.

En una olla amplia, calentar el aceite o mantequilla y sofreír todo a fuego medio durante 8–10 min, hasta que esté bien tierno.

Añadir la carne de ternera.

Cocinar a fuego fuerte, rompiendo los grumos, hasta que cambie completamente de color y evapore el líquido.

Verter el vino y dejar cocinar hasta que se evapore el alcohol (2–3 min).

Incorporar el tomate (o el concentrado disuelto en un poco de agua).

Mezclar bien.

Bajar el fuego al mínimo.

Añadir la leche (esto suaviza la acidez del tomate).

Añadir el caldo poco a poco, según lo necesite.

Cocinar tapado parcialmente entre 1.5 y 3 horas, removiendo de vez en cuando.

*El ragù no debe hervir fuerte*

Hervir la pasta en abundante agua con sal.

Reservar un poco de agua de cocción.

Mezclar la pasta con el ragù directamente en la sartén.

Historia:

Como el de casi todos los platos mencionados, no se tiene un registro exacto de cuándo ni cómo se creó la pasta bolognesa, sin embargo las primeras noticias registradas sobre la salsa bolognesa hablan de que el Imperio Romano exportó esta receta en la conquista romana de las Galias. Y fue durante la Edad Media que esta deliciosa salsa llegò hasta las tierras de Bolonia, pero en ese momento se utilizaba la palabra “Ragù” para referirse a esta.

La primera vez que comì un plato de pasta, fue pasta a la bolognesa, y desde ahì este delicioso plato no sale de mi mente y toda la vida lo veré como uno de mis favoritos. Este plato es la especialidad de mi abuela, solo que como nombre cariñoso y mezclado con la cultura Argentina, le llamamos “fideitos caseros”, que es un plato que mi abuela siempre que la visito tiene preparado para mì porque sabe el amor que tengo por ellos, ella hace los espaguetis a mano y la salsa tambièn, es un plato que tiene mucho trabajo pero ella como abuela lo ùnico que busca es complacer a sus adorados nietos, ya que todos mis hermanos y primos somos fanàticos de este plato.

Risotto alla milanese

Ingredientes:

● 320 g de arroz Carnaroli (también sirve Arborio, pero Carnaroli es típico)

● 1 litro de caldo de carne (o caldo suave de pollo)

● 1 cebolla pequeña finamente picada

● 50 g de mantequilla

● 40 g de mantequilla (para mantecar al final)

● 40 g de queso Parmigiano Reggiano rallado

● 1 sobre o 0,2 g de hebras de azafrán

● 100 ml de vino blanco seco

● Sal al gusto

Preparación:

Colocar las hebras de azafrán en un vasito con 3–4 cucharadas de caldo caliente y dejar infusionar 10 minutos. Esto intensifica el aroma y color.

En una cazuela ancha, derretir 50 g de mantequilla.

Añadir la cebolla picada y rehogar a fuego suave 5–7 min, hasta que esté transparente.

Añadir el arroz y remover 2 minutos hasta que los granos estén brillantes.

Verter el vino blanco y dejar evaporar completamente.

Añadir caldo poco a poco, un cucharón por vez, removiendo frecuentemente.

Cuando se absorba, añadir otro cucharón.

Tras unos 12–15 minutos, añadir el azafrán con su caldo.

Seguir cocinando hasta que el arroz esté al dente, unos 17–18 minutos en total.

Retirar del fuego.

Añadir los 40 g de mantequilla fría y el Parmigiano Reggiano.

Mezclar enérgicamente para conseguir la textura “all’onda”: cremosa, fluida, no seca.

Dejar reposar 1 minuto, ajustar sal y servir inmediatamente.

Historia:

El origen del risotto alla milanese se remonta al siglo XVI, durante la construcción del Duomo de Milán. La leyenda cuenta que un maestro vidriero belga, conocido como Valerio di Fiandra, trabajaba en la creación de las vidrieras de la catedral y utilizaba azafrán para dar color a sus vidrios. Un día, uno de sus aprendices decidió añadir azafrán al risotto durante una celebración, y así nació este icónico plato.

Mi papà sabe que este plato es de los favoritos de todos, sobre todo de mi mamà, ya que ella es fanàtica del arroz, este plato es una mezcla de sabores que disfrutamos todos, porque este tiene sabores y texturas a favor de cada miembro de la familia, la textura y combinaciòn de eros por un lado, por otro la jugosidad que tiene este plato y por ùltimo los sabores delicados y olores profundos que tiene.

Ossobuco

Ingredientes:

● 4 piezas de ossobuco de ternera (3–4 cm de grosor, con el hueso y tuétano)

● 2–3 cucharadas de harina (para rebozar ligeramente)

● 1 cebolla grande picada

● 1 zanahoria picada

● 1 rama de apio picada

● 2–3 cucharadas de aceite de oliva

● 30 g de mantequilla

● 150 ml de vino blanco seco

● 400 g de tomate triturado (o 2 cucharadas de concentrado)

● 300–400 ml de caldo de carne o verduras

● Sal y pimienta

● Opcional: 1 hoja de laurel

● Ralladura de 1 limón

● 1 diente de ajo muy picado

● Perejil fresco picado

Preparación:

Hacer pequeños cortes en la piel exterior de los ossobucos para evitar que se deformen al cocinar.

Sazonarlos con sal y pimienta y pasarlos ligeramente por harina.

En una olla amplia, calentar el aceite con la mantequilla.

Dorar los ossobucos por ambos lados hasta que estén bien sellados.

Retirar y reservar.

En la misma olla, añadir cebolla, zanahoria y apio.

Cocinar 8–10 minutos hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.

Volver a poner la carne.

Añadir el vino blanco y dejar evaporar el alcohol.

Incorporar el tomate y mezclar.

Añadir el caldo (solo hasta cubrir la carne a la mitad). Agregar la hoja de laurel si la usas.

Tapar y cocinar a fuego muy bajo durante 1.5–2 horas, dando la vuelta a la carne a mitad de cocción. La carne debe quedar muy tierna y el tuétano sedoso.

Mezclar: Perejil picado, ajo finísimo y ralladura de limón

Historia:

A pesar de que no se tiene registro del origen de este plato, si del nombre de la carne “El nombre de ossobuco significa literalmente “hueso hueco” en referencia al guiso de carne italiano, originario de la zona de Lombardía, cuyo ingrediente principal es un corte especial del morcillo de ternera. Osobuco es la denominación del corte de una parte de la pata de la vaca o de la ternera.”

Mi papà y mi abuelo adoran este plato, ya que les gusta mucho cocinar y comer carne, independiente de la presentaciòn, siempre la carne serà su comida favorita, este plato al tener una carne tan tierna y jugosa y estar acompañado de verduras y otras cosas, es un plato delicioso que me conecta profundamente con la cultura Italiana al ser muy tìpico de allì.

Fernet Branca

Ingredientes:

Fernet Branca

● Coca-Cola (bien fría)

● Mucho hielo

● Vaso alto (highball)

Preparación:

Puede tomarse solo como digestivo o hacer lo siguiente:

Llenar un vaso alto con mucho hielo.

Añadir 1 parte de Fernet Branca.

Completar con 2 a 3 partes de Coca-Cola (según intensidad deseada).

Mezclar suavemente.

Opcional: una rodaja de limón (no es tradicional, pero algunos la usan).

Proporción típica: 30% Fernet – 70% Coca Cola

Si te parece muy amargo, se puede empezar con un 20–80 y ajustar.

Historia:

El origen del Fernet Branca empezó en 1845 gracias a Bernardino Branca cuya receta es única y todavía hoy secreta, el fernet hoy es uno de los licores italianos más adorados por el mundo. La primera empresa de Bernardino Branca se fundó en Milán, la cual dio empleo a más de 300 personas. Hoy este negocio se expandió por todo el mundo, siendo una bebida que hasta hoy sigue viajando por el mundo siendo amada por varios.

El fernet se consume de forma muy frecuente en mi familia, en todas las salidas está disponible, en todos los restaurantes ya sean lujosos o no, hay siempre Fernet en el menú e incluso relajándonos en casa jugando un juego de mesa, el vaso de Fernet con Coca Cola pasa por las manos de todos los mayores, y a todos les gusta, esta bebida es un símbolo de

unión para mi familia, lo comparten entre todos y, no sé qué clase de magia tendrá, pero todos mueren por un vaso de Fernet a cualquier hora del día.

Ingredientes:

● 3 partes de Prosecco (vino espumoso italiano)

● 2 partes de Aperol

● 1 parte de soda (agua con gas)

● Hielo en cubos

● 1 rodaja de naranja

Proporción clásica: 3–2–1

Preparación:

Llenar una copa grande tipo balón o vino con mucho hielo.

Verter primero el Prosecco. (Evitar que se pierdan las burbujas)

Añadir el Aperol.

Completar con un chorrito de soda o agua con gas.

Mezclar suavemente con una cuchara larga.

Añadir una rodaja de naranja.

Historia:

El Aperol fue creado en 1919 en Padua, Italia, por los hermanos Luigi y Silvio Barbieri. Inspirados por la tradición de los aperitivos, los hermanos desarrollaron una nueva bebida que fuera refrescante y amarga al mismo tiempo. La fórmula final combinó una base de hierbas y raíces infusionadas con naranjas amargas, aromáticas y otras especias secretas. Y en 1950 se creó su versión más famosa el “Aperol Spritz” que se ganó el ser nombrado símbolo del verano y de la vida social en Italia.

Mi familia siempre disfruta de probar cosas nuevas, este trago no fue introducido a la familia por mi abuelo ni por mi padre, es algo que se consume en la familia desde hace poco, y quien lo introdujo fue mi hermano; que ya habiendo probado varias cosas, buscaba innovar, tomar algo distinto al típico refresco o a una botella de cerveza, y empezó a hacer tragos tipo cóctel, hasta que apareció el “Aperol Spritz”, al haber probado ese sabor que describe como “pura frescura sabor naranja”, no pudo evitarlo, se volvió la bebida estrella durante los veranos y hoy mi papá también es un fanático de este

Pizza

Ditaly. (s.f.). Historia y origen de la pizza. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://www.ditaly.es/historia-y-origen-de-la-pizza/

Focaccia

La Mafia. (s.f.). Focaccia: el pan italiano riquísimo. Historia y origen de la focaccia. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://lamafia.es/blog/focaccia-el-pan-italiano-riquisimo/#historia-y-origen-de-la-focaccia

Bruschetta

Pomì Online. (s.f.). La bruschetta está servida: historia y reinterpretaciones de un clásico italiano. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://pomionline.it/south-america/es/foodlovers/tendencias-gastronomicas/la-bruschettaesta-servida-historia-y-reinterpretaciones-de-un-clasico-italiano/ Tiramisú

RivaReno. (s.f.). El origen del tiramisú: el postre italiano más famoso del mundo. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://www.rivareno.com/es/el-origen-del-tiramisu-el-postreitaliano-mas-famoso-del-mundo/

Gelato

Sabor a Italia MX. (s.f.). La historia del gelato. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://saboraitaliamx.com/historias-y-experiencias/la-historia-del-gelato/

Spaghetti a la bolognesa

Pastas Gallo. (s.f.). Espaguetis a la boloñesa. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://www.pastasgallo.es/espaguetis-a-la-bolonesa/

Risotto alla milanese

Revista Ambigú. (s.f.). Risotto alla milanese: un clásico italiano de sabores refinados. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://revistaambigu.com/risotto-alla-milanese-un-clasicoitaliano-de-sabores-refinados/

Ossobuco

Carnicería de Madrid. (s.f.). ¿De dónde proviene el nombre de osobuco?. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://www.carniceriademadrid.es/blog/de-donde-proviene-elnombre-de-osobuco

Fernet Branca

Fernet Branca. (s.f.). Un amaro hará historia. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://www.fernetbranca.com/es/fernet-branca-world/un-amaro-fara-storia

Aperol Spritz

FaroLab BCN. (s.f.). Historia del Aperol Spritz. Recuperado el 6 de diciembre de 2025, de https://www.farolabcn.com/post/historia-aperol-spritz

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