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CENTENARIO Nº 03

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Santiago Bueno | Abel Hernández | Cristian Rodríguez | Club Deportivo Córcega
El Gran Parque Central | Pádel | Centro Recreativo Porongos Fútbol Club
Un mes como este: La Copa de Oro | Fútbol femenino: La historia de Marcel Rauss

ENERO 2026

DONDE NACE TODO: CLUB SOCIAL Y DEPORTIVO CÓRCEGA.

EL INFORME: Deportivo LSM De la utopía a la realidad, el desembarco de Luis Suárez y Lionel Messi.

FUERA DEL FÚTBOL: la mirada de Diego Miller sobre el presente y el futuro del pádel.

ELLAS JUEGAN: El correo del bicampeonato.

TIERRA ADENTRO: Un gigante que se reencontró con la gloria.

TEMPLOS

EL GRAN PARQUE CENTRAL

Si uno escucha atento, el Gran Parque Central habla. No con palabras, sino con el silencio y el viento que susurran historias de un pasado que marca para siempre. Allí, donde hoy se vive el fútbol, se definieron capítulos enteros de la identidad uruguaya.

SANTIAGO BUENO

Desde una cancha de baby fútbol en el Club Córcega hasta los estadios verdes y exigentes de la Premier League inglesa, la historia de Santiago Bueno es la de un crecimiento silencioso, constante y profundo.

ENE. 2026 | Nº 3

D I R E C C I Ó N

Rodrigo I. Vázquez

Ignacio Lemmo

E D I C I Ó N

Natalia Muñoz

A R T E Y D I S E Ñ O

María Inés Garretano

F O T O G R A F Í A

Sergio Olivo

Federico Curley

C O N T A C T O 099 330 911 revistacentenario.uy@gmail.com

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2026: cuando la pelota sigue marcando el pulso

Comienza un nuevo año y el deporte vuelve a encontrarnos donde siempre: en la cancha, en la tribuna, en la charla de café y en ese potrero eterno que vive en la memoria. El 2026 nos recibe con desafíos, cambios y certezas. Y si hay algo que no cambia, es que la pelota, en cualquiera de sus formas, sigue siendo el idioma común.

En el escenario internacional, el Mundial de Fútbol 2026 aparece como el gran horizonte del año. Y allí, Uruguay vuelve a decir presente con el peso de su historia y la ilusión renovada de una nueva generación. Uruguay llega al Mundial sabiendo que nunca es uno más. Porque cuando empieza una Copa del Mundo, la Celeste siempre compite.

Mientras tanto, otras disciplinas siguen ganando terreno. El pádel se afirma como fenómeno deportivo y social. Canchas llenas, torneos que se multiplican y una comunidad que crece de manera sostenida y promete seguir expandiéndose durante todo el 2026.

El fútbol femenino ya no pide permiso. Lo que antes era promesa hoy es una realidad que se sostiene con hechos, no es futuro, es presente.

La nota central de esta edición tiene nombre propio: Santiago Bueno. Perfil bajo, trabajo constante y rendimiento confiable. Un futbolista que representa al jugador moderno: sólido, profesional y comprometido con el equipo. Su evolución es la prueba de que el crecimiento sostenido y silencioso también construye carreras importantes.

Y entre tanta actualidad, siempre hay espacio para mirar hacia atrás y preguntarse: ¿Qué es de la vida del Cebolla Rodríguez? Referente, líder, campeón. Hoy, lejos de los flashes, su legado sigue vivo en cada hincha que recuerda su entrega, su personalidad y su sentido de pertenencia.

El 2026 empieza a rodar y el deporte vuelve a invitarnos a creer, a discutir y a emocionarnos. Desde la elite hasta el barrio, desde la competencia profesional hasta el juego del fin de semana.

Que nunca falte la pelota. Porque mientras ruede, siempre habrá historias para contar y ahí estará Centenario.

TEMPLOS: EL GRAN PARQUE CENTRAL Donde late la historia

Si uno escucha atento, el Gran Parque Central habla. No con palabras, sino con el silencio y el viento que susurran historias de un pasado que marca para siempre. Allí, donde hoy se vive el fútbol, se definieron capítulos enteros de la identidad uruguaya. En un rincón de esta tierra, el 10 de octubre de 1811, el pueblo proclamó a José Gervasio Artigas como Jefe de los Orientales, y desde entonces, el lugar quedó impregnado de un significado profundo, casi invisible, pero siempre presente.

El verdadero origen del nombre

Desde Revista Centenario tuvimos el enorme placer de charlar con Ernesto Flores, integrante de la Comisión de Historia y Estadística de Nacional desde 2016, para conocer detalles del Gran Parque Central que muy pocos sabían, sobre ello él nos revela que “Gran Parque Central” era el nombre de la zona, una designación que

evocaba la belleza del lugar. Nos menciona que la Junta Administrativa había encargado a un paisajista francés la construcción de un gran parque público en lo que hoy es Parque Batlle. Sin embargo, la historia del estadio comenzó antes, cuando las empresas de tranvías, conscientes del poder del fútbol, empezaron a construir canchas en zonas estratégicas. Así nació el estadio que se inauguró en el año 1900, en un partido contra el CURCC.

La inauguración y el crecimiento del estadio

El 25 de mayo de 1900, el Parque Central se convirtió en recinto deportivo con un partido entre Deutscher y CURCC, donde 7,000 personas se dieron cita. “Era un escenario imponente para la época”, nos comenta Ernesto. Dos días después, Nacional jugó allí por primera vez, y Ernesto Caprario hizo el primer gol en ese suelo que fue testigo de tantos sueños y hazañas. Inicialmente, el terreno contaba con dos canchas: una para el Deutscher y otra para

los marineros ingleses. Cuando no estaban, el Bolso entraba, y poco a poco, en 1901, Nacional se adueñó del lugar. Con la concesión de Juan Cat, se levantó un palco y se construyó un estadio para 7,000 personas, convirtiéndose en “el estadio en pie más antiguo de América”, como destaca Ernesto, y el más antiguo del mundo fuera de las islas británicas.

La Celeste y su refugio de gloria

Mucho antes del Centenario, la Selección Uruguaya ya jugaba en el Parque. ”En 1923 y 1924, allí se coronó campeona sudamericana, y también fue sede del primer partido de la Copa del Mundo en 1930, donde 10 de las 16 selecciones del Mundial jugaron en el Gran Parque Central”, menciona Ernesto, también recordando que Brasil y Argentina hicieron sus debuts mundialistas en ese mismo suelo.

Incendios y reconstrucciones

El Parque se incendió dos veces, cada vez dejando cicatrices en su historia. El primero ocurrió en 1923, y los propios jugadores lloraban al ver arder lo que consideraban su casa. Sobre esto, Ernesto nos comenta un dato curioso “Se colocó una sobrecuota voluntaria de 20 centésimos para los socios que quisieran colaborar con la reconstrucción”. En apenas seis meses, el templo renació. El segundo incendio fue el 25 de marzo de 1941, dando lugar a una remodelación que culminó en 1944. Durante este tiempo, clubes como River

Plate y Bella Vista ofrecieron sus canchas para que Nacional siguiera compitiendo, un acto de solidaridad que se financió mediante una medalla llamada “Vanguardia de Nacional”.

Nunca fue solamente fútbol

En los años 30, el estadio llegó a funcionar como plaza de toros y, en 1942, se ofreció como refugio antiaéreo durante la Segunda Guerra Mundial. “Pequeñas escenas que construyen el alma silenciosa del lugar”, dice Ernesto, recordando también a Florencio Sánchez, dramaturgo, escritor y anarquista uruguayo. “Él solía sentarse en el Parque a leer mientras su hermano jugaba en la reserva tricolor, eso habla de lo a gusto que se sentía al estar en el Gran Parque Central” nos menciona Ernesto.

Partidos que escribieron historia

El Parque fue sede de la Copa América en 1923 y 1924, ambas ganadas por Uruguay, además de 42 partidos oficiales de la Selección, con 24 triunfos, 7 empates y 11 derrotas. “El Parque fue un lugar donde se escribieron historias”, nos dice Ernesto, recordando también dos encuentros del Sudamericano Sub-20 de 2015, donde la celeste salió victoriosa.

Renacer en el siglo XXI

Desde 2003, el Gran Parque Central ha estado en un proceso de modernización profunda.

La reinauguración de 2005 transformó el estadio en un espacio moderno, con nuevas tribunas y más de 37,000 lugares. La FIFA colocó una placa reconociéndolo como sede del primer partido de la historia de los Mundiales. “Es un estadio mundialista, historia pura”, declaró Gianni Infantino, actual presidente de la FIFA al visitar el recito tricolor.

El templo que siempre vuelve a empezar

Hoy, el Parque Central sigue en proceso de ampliación, con un Master Plan que incluye nuevas bandejas, museos y espacios comerciales. “Porque hay lugares que no se explican: se sienten”, nos recuerda Ernesto,

mientras el espíritu del Gran Parque Central sigue intacto. Este templo, que respira y resiste, siempre vuelve a encenderse, siendo parte viva de la historia del Uruguay, no solo de Nacional.

Abdón Porte. El comienzo de una leyenda inesperada

Si de jugadores que marcaron la historia del club tricolor hablamos, sin dudas Abdón Porte es la figura número uno de la lista, un jugador que respiraba Nacional dentro y fuera de la cancha. Más de 200 partidos, ganador de campeonatos uruguayos, clásicos y más. Cuando hablamos de Nacional, hablamos de Abdón, y cuando hablamos de Abdón, hablamos de Nacional.

A comienzos de 1918, algo empezó a cambiar. Nacional tenía nuevos jugadores, más jóvenes, más rápidos. El fútbol evoluciona, y el cuerpo… a veces no acompaña. Abdón lo sintió. Sintió que ya no era el mismo, que dejaba de ser indispensable, que la cinta de capitán empezaba a pesar más de lo normal.

Los dirigentes, con respeto, le insinuaron que quizás ya no sería titular siempre. Para cualquier jugador, es una noticia difícil. Para Abdón… fue un golpe al alma.

Porque él no concebía la vida sin jugar para Nacional. No sabía ser otra cosa.

El 5 de marzo de 1918, Abdón caminó hacia el Gran Parque Central. El estadio estaba oscuro, silencioso, vacío, o por lo menos eso parecía. Entró al campo, el mismo en el que tantas veces dejó el alma. Llevaba una carta en el bolsillo, agradeciendo al club, a sus compañeros, a la vida que había vivido con la camiseta tricolor. Dejando una carta en la que diría:

“¡Viva el Club Nacional! Yo doy mi sangre por todos mis compañeros, ahora y siempre el club gigante. Nacional, aunque en polvo convertido y en polvo siempre amante, no olvidaré un instante lo mucho que te he querido. Adiós para siempre”.

Su muerte no fue un acto de derrota. Fue un acto desesperado de amor, orgullo y pertenencia. Un gesto que nadie quería, nadie imaginaba, nadie esperaba… pero que marcaría para siempre la historia del club. Ese fue el último gesto de Abdón Porte. No buscó escapar del olvido, ni convertirse en símbolo. Pero lo hizo. Porque desde aquella noche, el Gran Parque Central no volvió a ser solo un estadio. Quedó marcado por una historia que duele, que incomoda, pero que también explica como pocas qué significa pertenecer. Abdón no murió en una cancha: se quedó a vivir en ella. En cada bandera, en cada canto, en cada “ahora y siempre”. Porque hay amores que no se terminan con la vida, y el suyo, el de Abdón Porte con Nacional, fue uno de ellos.

El día que nació la palabra
“hincha”: la historia del paisano que cambió el fútbol para siempre

A principios del siglo XX, cuando las canchas eran lugares serios, casi silenciosos, apareció un hombre que rompió todas las reglas sin saber que estaba haciendo historia. Prudencio Miguel Reyes, un robusto talabartero criollo, llegó a Nacional para ayudar con la utilería.

Su tarea era simple: “hinchar” las pelotas. Pero lo que nadie imaginaba era que también iba a hinchar corazones. Mientras el público observaba los partidos con recato, Prudencio caminaba por el borde de la cancha como un torbellino: gritaba, alentaba, empujaba al equipo con una pasión que descolocaba a todos. Su vozarrón retumbaba entre tribunas que no estaban acostumbradas a tanto fuego. La gente lo miraba y murmuraba con desconcierto: “¿Y ese quién es?” La respuesta llegó como un susurro que se convertiría en leyenda: “Ese… es el hincha. El hincha pelotas de Nacional.”

Lo que comenzó como una curiosidad llamó a otros. Poco a poco, Prudencio dejó de gritar solo. A su alrededor nació una forma nueva de vivir el fútbol: la hinchada. Y esa palabra, nacida de un paisano apasionado, terminó convirtiéndose en el sello de identidad de millones de fanáticos en el mundo. Porque “hincha” no es solo un término: es una emoción, una forma de sentir, una llama que no se apaga. Y todo empezó con él, Prudencio Miguel Reyes, el hombre que sin proponérselo convirtió la pasión en un nombre y dejó una marca eterna en la historia del fútbol.

DONDE NACE TODO

CLUB SOCIAL Y DEPORTIVO CÓRCEGA

Una pasión naranja nacida en Portones de Carrasco

Antes de que existieran camisetas, tribunas o campeonatos, hubo algo más fuerte: el ruido seco de una pelota contra el suelo y un grupo de chicos que se negaba a dejar morir la tarde. En un baldío de la calle Córcega, el fútbol empezó a escribir una historia que nadie imaginaba tan grande. El barrio miró, entendió el mensaje y decidió hacer eterno ese juego.

El origen: cuando el barrio tomó la iniciativa

Los vecinos de la calle Córcega, al ver a los chicos juntarse todas las tardes para jugar al fútbol en un predio baldío, decidieron intervenir con una idea clara: ofrecerles una actividad deportiva permanente. De ese impulso nació la propuesta de formar un equipo que representara a los Portones de Carrasco.

El primer apoyo institucional fue determinante. La Institución Atlética Sud América (IASA) donó las camisetas y marcó para siempre la identidad del club. El naranja y el negro pasaron a ser los colores oficiales del Club Social y Deportivo Córcega, que desde entonces se dedica a la práctica del baby fútbol.

Colores, identidad y un apodo inolvidable

Con el paso del tiempo y gracias a muy buenas campañas deportivas, el club fue construyendo una identidad fuerte dentro y fuera de la cancha. Los triunfos y el estilo de juego llevaron a que se lo conociera como “la naranja mecánica”, un apodo que aún hoy acompaña a la institución.

La escuelita, el crecimiento y la consolidación

“La escuelita”, dirigida por Roberto “Beto” Fernández, José “el gallego” González y Jacinto Caballero logró rápidamente el apoyo del barrio y comenzó a cosechar triunfos. El crecimiento deportivo vino acompañado de avances institucionales: gestionaron ante la Intendencia de Montevideo la tenencia del predio donde hoy se ubica la cancha, en la calle Córcega entre Pedro Bustamante y Lombardía.

Además, ante el Ministerio de Educación y Cultura, el club obtuvo su personería jurídica, un paso clave para su consolidación.

Ese proceso formativo también tuvo proyección más allá del barrio. Santiago Bueno, zaguero uruguayo de 27 años que actualmente integra el plantel del Wolverhampton en la Premier League, dio sus primeros pasos en el fútbol en el Club Social y Deportivo Córcega. Como comenta en la nota central “En Córcega arrancó todo, con cuatro años, empecé jugando con una generación más grande. Mi familia siempre me acompañó en todo, desde muy chico, desde ese inicio en Córcega, siempre haciendo lo que me gustó que era jugar al fútbol".

La actualidad: Córcega hoy, con las puertas abiertas

Para conocer en profundidad la historia y el presente del club, tuvimos el placer de charlar con Rodrigo Espel, actual coordinador del Club Social y Deportivo Córcega, una de las voces que mejor explica qué es hoy la “naranja” del barrio.

“Mi historia en Córcega comienza en 2008, cuando José González, el famoso ‘gallego’, me invitó a asumir una de las categorías. Desde ahí no paré más y hoy me toca estar como coordinador del club”, cuenta Rodrigo, dejando en claro que en Córcega el compromiso suele ser para siempre.

Mientras repasa sus vivencias, aparece una sonrisa inevitable cuando habla del día a día: “Tenemos alrededor de 160 chicos y chicas, en varias categorías. En cada una tratamos de inculcar compromiso, respeto y disciplina. Acá no se le cierran las puertas a nadie”.

Ese espíritu va acompañado de una estructura ordenada y sólida. “Tenemos la suerte de que todos los técnicos cuentan con carnet de director técnico. Eso hace que quienes trabajen acá lo hagan con profesionalismo, porque los chicos se merecen lo mejor”, explica.

El funcionamiento institucional también se refleja en la competencia. “Si bien nuestro mayor objetivo es enseñar la importancia de la disciplina y el compañerismo, Córcega es un club que apuesta a ganar. Tenemos una identidad de juego”, afirma Rodrigo.

Actualmente, el club compite en la Liga Interbalnearia de Baby Fútbol, con categorías que van desde 2013 hasta 2020, además de contar con escuela de fútbol, donde los chicos adquieren sus primeras herramientas. A eso se suman las categorías iniciales de 4 y 5 años y el desarrollo del fútbol femenino, con equipos Sub 11 y Sub 13.

Ese camino vuelve a dar frutos. Varios futbolistas que alcanzaron el profesionalismo se formaron en la “naranja”: Santiago Bueno, Agustín Canobbio y Juan Viacaba son algunos de los nombres que pasaron por Córcega y vivieron de cerca la filosofía de la “naranja mecánica”.

Hoy, cada vez que el naranja y el negro salen a la cancha, no juegan solos. Detrás van aquel baldío, las tardes infinitas, el empuje del barrio y el trabajo silencioso de quienes creyeron desde el primer día. El Club Social y Deportivo Córcega no nació en una oficina ni en un escritorio: nació donde nacen las historias que perduran, con una pelota rodando y un sueño que decidió no detenerse jamás.

JUAN VIACAVA
AGUSTIN CANOBBIO
SANTIAGO BUENO

UN MES COMO ESTE

LA COPA DE ORO QUE DEFINIÓ AL CAMPEÓN DE CAMPEONES MUNDIALES

La Copa de Oro es el máximo galardón que se haya disputado jamás a nivel de selecciones. Se la conoce también como Mundialito y sin dudas significó un verdadero Campeonato de Campeones del Mundo.

En este mes de enero se cumplen 45 años de aquel histórico evento.

Esta nota pretende responder brevemente a algunas preguntas que los hinchas se hacen cuando sale a la luz su disputa.

¿FUE ORGANIZADA POR LA FIFA?

La idea fue uruguaya, en realidad pretendió ser para 1975 con el nombre de Copa Diamantina para festejar los 75 años de la AUF.

No se dio, se revivió unos años después y se concretó para jugarse entre el 30 de diciembre de 1980 y el 10 de enero de 1981.

El video en donde el Presidente de FIFA, el brasileño Joao Havelange, declara 30 años después al documental Mundialito y el fragmento de su discurso del 30 de diciembre de 1980 al anunciar la inauguración de la Copa de Oro en el Estadio Centenario en el partido Uruguay vs Holanda es por demás elocuente.

Documental Mundialito:

"Yo tenía catorce años cuando fue jugada la primera Copa del Mundo en Uruguay en 1930. Cincuenta años después, pensé hacer una fiesta en Uruguay con todos los campeones del mundo.

No fue fácil porque teníamos que convencer a Europa de estar presente con sus selecciones. Cataldi, hombre de cultura y de la política dentro de su país fue pieza clave y excepcional para que pudiéramos realizar esta gran competencia en Uruguay”.

Luego en el discurso inaugural Havelange declaró para el Estadio Centenario repleto y la televisación en directo en colores para todo el mundo: “Quiero decir GRACIAS a todos los señores del Uruguay, a todos los que colaboraron para que esta fiesta pudiera realizarse con todos los campeones del mundo.”

Y digo a todos, en nombre de la FIFA y en mi nombre: MUCHAS GRACIAS."

¿QUIÉNES PODÍAN PARTICIPAR

O

PARTICIPARON EN ESE CAMPEONATO?

Los clasificados para el primer y hasta ahora única COPA DE CAMPEONES MUNDIALES fueron los seis campeones existentes hasta ese momento. Sobre el final del siglo XX se sumaría Francia y en el siglo XXI España. Pero hasta 1978 los campeones eran Uruguay, Italia, Alemania, Brasil, Inglaterra y Argentina.

Los ingleses, al igual que sucediera en los campeonatos de 1924 y 28 en los Juegos Olímpicos o en la Copa del Mundo de 1930 y también en los mundiales de 1934 y 38 se negaron a participar.

Lo sustituyó Holanda que venía de ser dos veces consecutivas subcampeón mundial. Este detalle no es menor porque claramente Holanda estaba en un nivel muy superior al de Inglaterra en ese momento.

¿CUÁL ERA EL NIVEL DE LOS PARTICIPANTES

EN ESE MOMENTO?

Quiso el destino que quiénes iban a participar por sus glorias pasadas eran los mejores del mundo de ese momento.

A saber los cuatro mejores del mundial de 1978, por orden, Argentina, Holanda, Brasil e Italia. Un año y medio después Alemania se coronaría campeón de Europa repitiendo lo logrado en 1972, siendo campeón mundial en 1974 y sería subcampeón mundial en 1982 en donde Italia ganaría su tercer mundial eliminando al mejor equipo que sin duda fue Brasil. Más nivel era casi imposible. La historia y la actualidad se daban la mano como pocas veces.

Casi que podríamos decir que el único “colado” era Uruguay que no había podido clasificar al mundial de 1978.

¿VINIERON LAS MEJOR FIGURAS DE ESOS PAÍSES?

Absolutamente sí, y por ser todos potencias vigentes como fue explicado en la pregunta anterior, se puede decir que estaban los mejores futbolistas del planeta en ese momento.

Por ejemplo según una publicación de AUF cuenta que vinieron:

La lista de los cracks extranjeros que llegaron a Montevideo es digna de asombro. Argentina, por ejemplo, reunió por primera vez a Mario Kempes, figura del Mundial 78, con el ascendente astro Diego Maradona. También vinieron Fillol, Olguín, Passarella, Tarantini, Ardiles, Bertoni, Ramón Díaz, Luque, Gallego… Alemania trajo a casi todos los campeones europeos del 80, encabezados por Karl-Heinz RummeniggeBalón de Oro ese año-, y con figuras de la talla del golero Schumacher, Bonhof, Briegel, Hans Muller, Alofs, Hrubresch. Italia, a casi todos los futuros campeones mundiales de 1982: Cabrini, Tardelli, Scirea, Antognoni, Graziani, Conti, Altobelli, Baresi, Gentile… En Brasil brillaron Sócrates, Junior, Toninho Cerezo, Oscar, Edinho, Batista, Zico, Tita, Serginho, Paulo Isidoro, Eder. Países Bajos ya había comenzado a renovar su equipo con el golero Van Breukelen, Metgod, Peters, Vermeulen, respaldados por los célebres mellizos Willy y René Van de Kerkhof, con importantes actuaciones en el Mundial argentino.

¿QUÉ DIRIGENTES

URUGUAYOS FUERON RELEVANTES?

El Presidente de AUF en tiempos de dictadura era el Capitán de Navío Yamandú Flangini. Se entendía bueno que hubiese un presidente afín al gobierno de facto. Pero Flangini al impulsar la idea fue boicoteado por el gobierno. No querían prensa extranjera ni llamar la atención en el mundo.

Flangini junto a Washington Cataldi fueron claves. El dirigente de Peñarol consiguió que el empresario griego Angelo Vulgaris se involucrara.

Este ofreció al italiano Silvio Berlusconi los derechos de TV y de esa manera se consiguió la financiación total del torneo.

¿LA DICTADURA URUGUAYA

ESTABA A FAVOR DE LA REALIZACIÓN DE LA COPA?

No. Se opuso de una manera algo sutil que fue no colaborando con dinero. Cuando se llegó a

la final con Brasil, al final del primer tiempo alguien del gobierno llegó al banco de suplentes para avisar que si ganaban se concedería un auto a cada jugador menos a aquellos que tenían ya arreglado irse al exterior que eran Hugo De León que se iría de inmediato a Gremio y Ariel Krasouski a Boca.

Otro detalle fue que la canción oficial, similar a una marcha militar pasó sin pena ni gloria y fue sustituida por “Uruguay, te queremos ver campeón” de Beto Triunfo y Roberto Da Silva.

Fue una demostración popular de oposición al gobierno de entonces y a la independencia del fútbol a cualquier injerencia circunstancial de un gobernante de turno.

MIS RECUERDOS

1. Las entradas eran muy caras para la época y solamente se agotaron para la final. Fueron 7 jornadas. Uruguay jugó contra Holanda e Italia a quiénes derrotó. En el otro grupo Brasil eliminó a Alemania y Argentina en dramáticos partidos. Cada partido se jugó en jornada simple.

2. Cuando se supo que la final sería Uruguay vs Brasil las filas que se formaron alrededor del Centenario fueron gigantescas para comprar el remanente de lo que no se había vendido en los abonos para los 7 partidos. Quedaron miles de personas afuera.

3. Mi padre y yo teníamos dos abonos para el segundo anillo de la Olímpica casi en el medio. Cada sector tenía un acomodador ya que todo el Estadio, incluidos los flamantes asientos de las taludes, estaban numerados.

En mi sector mi padre me presentó al acomodador. Era nada más ni nada menos que Víctor Rodríguez Andrade.

Su tío había sido tricampeón en 1924, 1928 y 1930 siendo apodado “la maravilla negra”. Fue considerado la gran figura de Colombes. Rodríguez Andrade en 1950 era jugador de Peñarol y fue uno de los laterales de Maracaná.

Cuando Uruguay daba la vuelta olímpica comandado en la dirección técnica por el golero de 1950 Roque Gastón Máspoli yo veía con cierta angustia que un compañero suyo estuviera perdido casi anónimamente entre la multitud que festejaba siendo que fue uno de los que pusieron a Uruguay entre los países con derecho a disputar la Copa de Oro.

Alguien con buena fe le dio trabajo porque su situación no sería la mejor, pero esa tarde entiendo que debieron estar todos los campeones con vida en el palco de honor.

4. Al hacerse la ceremonia de cierre la banda militar que estaba en la cancha musicalizó el himno al fútbol uruguayo “Uruguayos Campeones” cuya letra creó el isabelino Omar Odriozzola y estrenara la murga Patos Cabreros en el Carnaval de 1926. También se tocó el “Uruguay, te queremos ver campeón”. Al poco tiempo salió un disco simple que cambiaba la estrofa de “te queremos” por “ya sos campeón”.

5. El triunfo uruguayo se festejó como un título mundial y así fue reconocido por la prensa del mundo en diarios, revistas, radios y televisión. Sin embargo con el tiempo y a pesar de haber

CONCLUSIÓN

El mejor homenaje para 1930 debería ser la segunda edición de la Copa de Oro.

Una serie en Montevideo con Uruguay como cabeza de serie por ejemplo con Inglaterra, Francia y Brasil.

Otra serie en Argentina con el local, España, Italia y Alemania.

Régimen de play off para definir el ganador de cada serie.

Inauguración en el Monumental y final en el Centenario.

En 12 días se hace y listo.

La dejo planteada.

La Copa de Oro fue mucho más que la Copa Artemio Franchi, la Copa de las Confederaciones o la actual Finalissima. De hecho el partido que ganó Argentina a Italia para FIFA fue un simple amistoso y así lo clasificó en el ranking. Pero…

URUGUAYOS CAMPEONES

Derrotaron 2 a 0 a Holanda, 2 a 0 a Italia y 2 a 1 a Brasil.

Rodolfo Rodríguez (Nacional), Walter Olivera (Peñarol), Hugo De León (Nacional, ya transferido a Gremio de Brasil), Víctor Diogo (Peñarol), Ariel Krasouski (Wanderers yendo a Boca), Daniel Martínez (Danubio), Venancio Ramos (Peñarol), Eduardo De la Peña (Nacional), Waldemar Victorino (Nacional), Ruben Paz (Peñarol), Julio César Morales (Nacional), Fernando Alvez (Peñarol), Nelson Marcenaro (Peñarol), José Moreira (Nacional), Jorge Barrios (Wanderers), Arsenio Luzardo (Nacional), Ernesto Vargas (Peñarol) y Jorge Siviero (Sud América).

sido oficial de FIFA, fue quedando relegado en el recuerdo y su trofeo casi que con vergüenza y temor se encuentra hace 45 años depositado o escondido en el cofre de un banco sin sentido alguno.

Alguien deberá sacarlo y ponerlo en un lugar central para que esté a la vista de todo el mundo.

LA FIGURA DEL 2025

Abel Hernández

Liverpool

En Revista Centenario hemos tenido como premisa participar a todos los periodistas uruguayos, de una u otra manera, en esta oportunidad los periodistas especializados en seguir el Campeonato Uruguayo de Primera División fueron los encargados de elegir a la figura destacada del año 2025.

A lo largo del año han habido varios momentos para encuadrar, con figuras superlativas y rendimientos exponenciales en cada uno de los equipos, ya sea para pelear el título, para salvarse de la pérdida de la categoría o mismo para ingresar a una copa internacional.

Pero, sin dudas, si hablamos de figura todos los aplausos se los ha llevado el goleador de Liverpool FC, Abel Hernández, quien a lo largo del 2025 ha anotado 24 goles en 24 partidos jugados con la camiseta negriazul, siendo el jugador más destacado de su equipo y permitiéndole tener el mejor año de su carrera, según reconoció el ariete a Revista Centenario.

Los periodistas que fueron consultados en la encuesta mensual de Revista Centenario para la elección de “La Figura del Año”, destacaron al delantero, que durante el 2025

defendió al equipo negriazul y que para este 2026 volverá a vestir la camiseta de Peñarol con un total de veinticinco votos sobre una base de cuarenta y siete, seguido por el colombiano Julián Millán con doce, Nicolás López con nueve y Nahuel Herrera con uno.

EL AÑO QUE LO CAMBIÓ TODO

Abel Hernández volvió a sonreír. Y no fue una sonrisa más. Fue la de quien atravesó tormentas, se reconstruyó y terminó el año levantando un premio que resume constancia, trabajo y amor por el fútbol. El delantero fue reconocido como el mejor jugador del año, tras una temporada brillante en la que se consagró goleador del Campeonato Uruguayo y se transformó en el futbolista de mayor incidencia para su equipo.

“El sentimiento es de satisfacción. Saber que la constancia y el trabajo dan sus frutos”, confesó Abel, con la serenidad de quien entiende que los logros individuales nunca llegan solos. “Estoy muy agradecido con mis compañeros, porque sin este grupo el año no hubiese sido así. Es un grupo con una calidad humana increíble”.

Por Rodrigo I. Vázquez

UN AÑO INOLVIDABLE

DENTRO Y FUERA DE LA CANCHA

El 2025 quedará marcado como el mejor año de su carrera, incluso por encima de sus etapas en el exterior. Y no lo dice desde la nostalgia, sino desde los números y las sensaciones. “Nunca había llegado a esta cantidad de goles. Ser goleador del campeonato uruguayo está por encima de todo”, afirmó.

Hubo inteligencia, planificación y cuidado. Abel entendió decisiones que en otro momento podrían haber sido difíciles de aceptar. “En algunos partidos me tocó salir antes y pude comprenderlo. Me cuidaron mucho y eso me ayudó a tener un gran año”. Aunque el gran objetivo colectivo —el título uruguayo— quedó pendiente, el balance es contundente. “Me quedo con todo el año. Fue muy lindo en lo profesional y en lo personal. Y el último gol en el estadio de Belvedere es un recuerdo que me va a quedar para siempre”.

LIVERPOOL, UNA ETAPA QUE DEJÓ HUELLA

Su paso por Liverpool no fue uno más. Fue especial. “Me sentí muy querido. Me voy del club muy agradecido y queriéndolo mucho más. Liverpool se ganó una parte de mi corazón”, expresó. También destacó el bienestar familiar, un factor clave en esta etapa de su vida: “Mi familia fue muy feliz y eso para mí es muy importante”.

Abel no dudó en elogiar el crecimiento institucional del club: “Está creciendo día a día, no tiene nada que envidiarle a los demás equipos. Se está haciendo una gestión increíble y ojalá siga así”.

JOAQUÍN PAPA Y UN EQUIPO QUE POTENCIÓ SU JUEGO

Entre los nombres propios del año aparece el del entrenador Joaquín Papa, a quien Abel ubica entre los mejores que tuvo en su

carrera. “Es un entrenador muy inteligente. Siempre nos mostró lo que quería para el equipo, trajo jugadores que se adaptaron perfecto al sistema y entendió cada partido desde el comienzo”.

El delantero también destacó a sus compañeros, fundamentales para su explosión goleadora: Nicolás Vallejo, Kevin Amaro, Gonzalo Napoli, Hugo Quintana, entre otros. “Tuve la suerte de jugar con grandes jugadores y grandes asistidores. Eso me ayudó mucho”.

FAMILIA, SELECCIÓN Y EL FUTURO

Hoy, las prioridades están claras. “Mi familia y su bienestar están primero. Mis hijos empiezan la escuela y estar cerca de mis padres es algo que valoro muchísimo al pensar en el futuro”, quizás esa sea la explicación o uno de los motivos que llevó a su permanencia en el fútbol uruguayo, además de su sentimiento por Peñarol.

Sobre la Selección Uruguaya, Abel se muestra optimista: “Uruguay tiene todo para hacer un gran Mundial. Vamos a ser protagonistas, tenemos jugadores en las mejores ligas del mundo”. Y con la experiencia que lo caracteriza, remarcó que el día a día pertenece al cuerpo técnico y a los futbolistas.

¿Un cierre soñado? “Terminar mi carrera en Peñarol sería ideal”, admitió, aunque aclaró que hoy prefiere pensar año a año.

EL CLICK QUE LO CAMBIÓ TODO

El trasfondo de este gran presente tiene una historia profunda. “El 2024 fue un año muy complicado a nivel personal. Poder hacer

ese click, buscar ayuda y estar más fuerte este año fue clave para que el rendimiento fuera el que fue”. Abel lo dice sin dramatismo, pero con verdad. “Cuando estoy dentro de la cancha soy feliz”.

Con la mirada puesta en el futuro y el corazón lleno, el goleador cierra con esperanza: “Ojalá el 2026 sea otro gran año”.

Y si algo dejó claro el 2025, es que Abel Hernández todavía tiene mucho para dar.

LO QUE VOTARON LOS PERIODISTAS

Alejo García

Alberto Kesman

Alfonso Irrazabal

Andrés Cancellara

Carlos Muñoz

Carlos Bardakian

Cristhian Lachaga

Daniel Alonzo

Darío Alberti

Diego Domínguez

Eduardo Rivas

Edward Piñón

Emiliano Salomón

Erika Correa

Ernesto Faría

Federico Buysan

Fernando Corchs

Franco Fernández

Gabriel Regueira

Germán Sodano

Gonzalo Prado

Gonzalo Ronchi

Guillermo López

Javier De León

Joaquín Pisa

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EL INFORME

Los ídolos que lideran proyectos deportivos

Deportivo LSM

De la utopía a la realidad, el desembarco de Luis Suárez y Lionel Messi en el fútbol uruguayo.

En las ediciones anteriores de Revista Centenario contamos las historias de Sportivo Bella Italia y el DFC, equipos que trabajan para llegar a primera división y que tienen detrás el impulso de figuras emblemáticas del fútbol uruguayo como Fernando Muslera y Diego Forlán.

En esta oportunidad, les traemos la historia del Deportivo LSM, un equipo formado en 2025 de la mano de Luis Suárez y Lionel Messi y que ya consiguió el primer objetivo: ascender a la Primera División Amateur.

EL INICIO DE LA ILUSIÓN

En 2018, Luis Suárez dio el puntapié inicial a un proyecto que empezó con dos canchas y una barbacoa en Ciudad de la Costa. Aquella

Foto: @deportivo.lsm

ilusión creció hasta convertirse en Deportivo LS, con más de 600 jugadores, escuela formativa y modernas instalaciones.

En 2025, el sueño se hizo gigante: Lionel Messi se sumó como socio y nació Deportivo LSM, el club que formó parte de la Primera Divisional D de Uruguay con la mira puesta en ascender y formar talentos, junto con la participación de Sebastián Taramasco como director deportivo y Sebastián Verdes como CEO, ya cumplió con el primer objetivo: ascender a Primera División Amateur.

“Lo que empezó como un sueño para ayudar a los jóvenes jugadores de Uruguay se ha convertido en algo mucho más grande” comentó el delantero uruguayo al anunciar el lanzamiento de su nueva institución junto a su amigo, el astro argentino, que mencionó estar “orgulloso y agradecido de unirme a Luis en este increíble proyecto”.

LOS OBJETIVOS MÁS ALLÁ

DEL FÚTBOL:

Las premisas de la nueva institución tienen como principales objetivos generar, a

través del fútbol, una plataforma para el crecimiento, el desarrollo del carácter y la comunidad.

La formación de jóvenes jugadores mediante un modelo de desarrollo integral que combina el entrenamiento deportivo con la educación, la inteligencia emocional y la disciplina. Este proyecto refleja la pasión de toda la vida de Suárez y Messi por contribuir al deporte que los formó. Juntos, están creando un espacio donde los jóvenes pueden prosperar tanto dentro como fuera de la cancha.

El Deportivo LSM apenas comienza su andadura, pero la hoja de ruta es clara.

Desde la identificación de talentos desde la base hasta el desarrollo de jugadores de élite, se impulsan construyendo una institución futbolística moderna e inclusiva, cimentada en valores, visión y comunidad.

Con un liderazgo de primer nivel, una metodología de entrenamiento avanzada y apoyo internacional, se vienen sentando las bases para el éxito a largo plazo dentro y fuera de la cancha.

SANTIAGO BUENO

El zaguero que aprendió a crecer con la pelota

Desde una cancha de baby fútbol en el Club Córcega hasta los estadios verdes y exigentes de la Premier League inglesa, la historia de Santiago Bueno es la de un crecimiento silencioso, constante y profundo. Centenario estuvo mano a mano con el zaguero uruguayo para recorrer su vida, sus decisiones y los momentos que lo marcaron dentro y fuera de la cancha.

Siempre fue un niño callado. La timidez lo acompañó en los primeros años, pero tener hermanos mayores lo ayudó a soltarse. “Venían los amigos de ellos y yo me mezclaba para jugar y estar en el grupo”, recuerda. La pelota fue, desde el comienzo, su mejor forma de comunicarse.

UNA FAMILIA ATRAVESADA POR EL FÚTBOL

La vida de Santiago comienza en Montevideo, en una familia donde el fútbol no era solo un pasatiempo, sino una forma de vivir. “Mi hermano Gastón, mi otro hermano, mi primo y hasta mi tío, que es entrenador… siempre estuvimos rodeados de fútbol”, cuenta. En su casa convivían hinchas de Nacional y Peñarol, pero con una regla clara: pasión sí, falta de respeto no. “Podemos sentarnos todos a mirar un clásico o un partido de Libertadores y disfrutar del juego”.

El apoyo familiar fue clave. “Mi familia siempre me acompañó desde chico. Yo empecé en el babyfútbol, en el Córcega, a los cinco años, y mis padres y hermanos fueron fundamentales en todo lo que logré”. Nunca hubo presión, solo respaldo. “Ellos estuvieron siempre”.

El salto a Peñarol llegó casi de forma natural. La Liga Interbalnearia tenía conexión con el club aurinegro y, siendo muy chico, fue invitado a entrenar en la captación. “Quedé y arranqué en las inferiores. Para mí fue un orgullo enorme”.

Las formativas me marcaron para siempre comenta. “No solo en lo deportivo, también en los valores. Pasábamos más tiempo ahí y en la escuela que en casa”. De esa generación que empezó junta a los 10 años, varios llegaron a Primera, y muchos siguen siendo amigos hasta hoy.

Curiosamente, Santiago no siempre fue zaguero. “En baby fútbol empecé de delantero. De los 8 a los 14 años jugué de volante central, de ‘5’. Después, por la altura y las condiciones, me fueron ubicando atrás”.

EL SUEÑO DE PRIMERA

En marzo de 2015 llegó uno de los momentos más fuertes: la citación al primer equipo de Peñarol. Tenía 16 años y compartía ese sueño con Federico Valverde y Diego Rossi. “Estábamos todo el tiempo juntos, no nos despegábamos. El nerviosismo era impresionante”.

El técnico en ese momento era Pablo Bengoechea, quien tuvo un trato muy cercano con los juveniles. Más tarde, con el “Bola” Lima como interino, llegó su debut en un torneo de verano, entrando por Carlos “Hormiga” Valdez. “Fue un jugador muy importante para mí, siempre me ayudó mucho”.

Por Rodrigo I. Vázquez

Con los pies en la tierra, Santiago reflexiona: “No todo es esfuerzo. Tengo amigos que hicieron lo mismo o más que yo y no llegaron. Por eso soy un agradecido de todo lo que me pasa”.

2017, UN AÑO IMBORRABLE

Si hay un año marcado a fuego en la vida deportiva de Santiago es 2017. “Fue único. Teníamos un equipazo en la selección juvenil. Mucha conexión, un grupo increíble”. Destaca el proceso de la selección uruguaya: “Entrenaba más ahí que en mi club. Eso después se ve en la cancha”.

BARCELONA: CRECER LEJOS DE CASA

La llegada al Barcelona fue un golpe fuerte. Tenía 17 años y el club lo venía siguiendo desde hacía meses. “La espera fue dura. Manejar la ansiedad no fue nada fácil”. Mientras tanto, hacía el liceo nocturno para despejar la cabeza. “Aprendí que las cosas llevan su tiempo”.

Vivió en La Masía durante los primeros meses, una experiencia que hoy valora enormemente. “Aunque no llegué a jugar

Fotos: Wolverhampton Wanderers FC

en el primer equipo, crecí muchísimo. Los entrenamientos eran otro mundo”.

Luego vinieron Peralada y Girona, pasos claves para sumar minutos y confianza. “Necesitaba jugar, y eso me dio seguridad, después de lograr minutos en Peralada pasar al Girona fue más fácil”.

DECISIONES DIFÍCILES Y APOYOS CLAVE

El cambio de vida no fue sencillo. Poco antes de viajar a Europa, a su padre le diagnosticaron cáncer de pulmón. “La distancia fue durísima. Muchas veces pensé en dejar todo y volver”. Su padre pudo acompañarlo un tiempo en Barcelona. “Uno nunca está preparado para perder a un familiar y menos tan cercano, pero pudimos compartir unos meses en Barcelona, vivió conmigo y sé que desde arriba está feliz por todo lo que estoy viviendo ahora”.

En Girona encontró una figura fundamental: Cristhian Stuani. “Es una leyenda del club. Me apadrinó desde el primer día y me ayudó mucho, sobre todo en ese momento personal”.

INGLATERRA Y UN NUEVO DESAFÍO

El salto a la Premier League fue otro sueño cumplido. “Acá hay mucho verde, mucho campo. La gente es muy amable”. El fútbol es distinto: “En España es más organizado, acá es más físico y desordenado, te exige adaptarte todo el tiempo”.

La adaptación personal también fue fuerte. “Otro idioma, otra forma de manejar… la primera semana no sabía ni dónde estaba”, dice entre risas.

Su pareja fue y es un pilar. “Me acompañó en momentos difíciles, cuando no jugaba mucho. Para un jugador eso es durísimo. Ella estuvo siempre”.

LA CELESTE Y LA IDENTIDAD

La selección es el máximo sueño. “Ponerte esa camiseta es un orgullo”. Valora haber hecho todo el proceso juvenil y destaca a Marcelo Bielsa: “Es muy exigente, trabaja el detalle. Me ayudó mucho a analizarme después de los partidos”.

¿QUÉ TIENE DE BUENO SER SANTIAGO BUENO?

Piensa unos segundos y sonríe. “Creo que soy buena persona, buen compañero… aunque deberían decirlo los demás”, dice riéndose.

Tal vez ahí esté la clave de su historia: crecer sin estridencias, con valores firmes y la pelota siempre cerca.

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FUERA DEL FÚTBOL

El deporte que no deja de crecer:

la mirada de Diego Miller sobre el presente y el futuro del pádel

En América, el pádel dejó de ser una moda pasajera para instalarse como un deporte consolidado, masivo y en plena evolución. Lo que nació como una alternativa recreativa en los años 90 hoy mueve circuitos profesionales, inversiones privadas, estructuras federativas, talento juvenil y una audiencia global en expansión. Y si hay una voz que puede explicar ese fenómeno con claridad es la de Diego Miller, presidente de la American Padel Federation y uno de los dirigentes que más ha incidido en el crecimiento del deporte en el continente.

DEL AUGE NOVENTOSO AL BOOM CONTEMPORÁNEO

Miller no duda al trazar una línea histórica: “Vimos dos grandes momentos del pádel. El primero fue en la década del 90, cuando se popularizó en cuatro o cinco países; el segundo es ahora, pero con una diferencia

enorme: hoy hay globalización.”

Aquel primer auge quedó marcado por Argentina, España, Uruguay y el sur de Brasil. Había canchas llenas, partidos televisados y una camada de referentes que se volvió icónica. Pero las crisis económicas de la región golpearon fuerte y el deporte perdió impulso.

La recuperación llegaría décadas después, acelerada por dos factores: el desarrollo técnico del juego y un contexto inesperado. “La pandemia fue un punto de inflexión. Mientras otros deportes estaban frenados, el pádel fue uno de los primeros habilitados. La gente lo vio, lo jugó, lo consumió en redes y se globalizó como nunca.”

A eso se sumó un avance determinante: la creación del circuito Premier Padel, impulsado por la Federación Internacional de Pádel y Qatar Sports Investments. “Generó alianzas que antes no existían con cadenas deportivas. Hoy prendés la televisión y te aparece una promoción de pádel. La visibilidad se multiplicó.”

UN DIRIGENTE FORMADO ENTRE VIAJES, SEMINARIOS Y

FEDERACIONES

La trayectoria de Miller dentro del deporte poco tiene de casualidad. Jugador desde los 12 años, ingresó a la dirigencia casi sin buscarlo. Primero impulsó la federación uruguaya, luego comenzó a representar al país en ámbitos internacionales, hasta llegar a donde esta hoy.

“Fue todo muy accidental, pero siempre desde la pasión. Llegó un punto en el que no podía competir y gestionar al mismo tiempo. Entonces estudié, me formé en España, en Colombia, hice seminarios… y me metí de lleno en la dirigencia.”

“Es un trabajo arduo y muy poco reconocido. Lo que me mueve es el amor por el pádel y por Uruguay.”

URUGUAY, CASA DEL PANAMERICANO Y SEMILLERO EN CRECIMIENTO

Uno de los hitos recientes fue el Panamericano celebrado en Punta del Este. Para Miller, no fue solo un evento, sino un cierre simbólico de un ciclo iniciado hace casi dos décadas.

“Los Panamericanos no existían. Los fundamos en 2008 con el primer Panamericano de menores en Paysandú. Después crecieron tanto que ya no podíamos hacerlos en Uruguay por falta de canchas. Traerlos este año fue emocionante, porque los habíamos creado acá.”

El resultado fue un torneo masivo, competitivo y con Uruguay como protagonista deportivo y organizativo.

“Todo lo que sume para Uruguay, para mí va por delante de cualquier otra cosa.”

EL

CONTINENTAL

El pádel avanza sobre casi todo el continente, incluso en países que recién están dando sus primeros pasos.

“En este Panamericano participaron por primera vez Perú y Bolivia. Tienen poca historia, pero si indagás un poco, ya hay canchas, clubes y movimiento.”

A nivel mundial, la situación es diferente. África aparece como la región más rezagada por razones económicas, mientras Asia vive un crecimiento que sorprende incluso a los dirigentes.

En América, la expansión está casi completa. El desafío, en cambio, es acompañar ese crecimiento con organizaciones fuertes.

“Todavía nos falta desarrollo institucional en algunos países y políticas de Estado que acompañen el deporte.”

LO PRIVADO Y LO DEPORTIVO

“El 90 % de los clubes del mundo son privados. Eso es una virtud, porque creció rápido.”

Uno de los objetivos que genera un gran desafío para Miller, es que debe existir más articulación: “Necesitamos que la parte privada y la estatal trabajen juntas.”

Esto se plantea desde el marco del desarrollo deportivo, donde las federaciones necesitan formar atletas, crear circuitos juveniles y capacitar entrenadores

LA BASE: FORMACIÓN Y SUEÑOS POSIBLES

El continente comenzó a robustecer sus estructuras juveniles: circuitos de menores, formativas, encuentros nacionales. Uruguay, por ejemplo, tiene un programa estable que va de los 4 a los 17 años.

Pero Miller aclara un punto que muchas veces se pasa por alto: “Para ser profesional de verdad hay que empezar de niño. Alguien que juega en sexta o quinta categoría con 35 años la va a pasar bien, puede competir, pero no va a vivir de esto.”

El pádel, dice, es un deporte que permite la ilusión porque tiene muchas categorías, pero el alto rendimiento exige un camino temprano y disciplinado.

EL SUEÑO OLÍMPICO Y EL SALTO QUE FALTA

El gran desafío del pádel mundial es convertirse en deporte olímpico. Miller lo explica con contundencia: “El olimpismo te coloca en otro lugar. Es un reconocimiento y una estructura. Pero para entrar necesitás procesos estandarizados, rankings, reglamentos, nacionalidades definidas. Estamos en ese camino.”

Mientras tanto, el continente aporta talento como desde los 90: “Los mejores del mundo siguen saliendo de España y Argentina, y

también aparece algún brasilero. América siempre fue el semillero del pádel.”

EL PÁDEL URUGUAYO HOY: BUEN NIVEL, TALENTO Y LÍMITES ECONÓMICOS

Uruguay mantiene un muy buen nivel amateur y crece en el ámbito profesional, pero la realidad económica se impone.

“Para competir afuera se necesitan recursos. En un mundial de menores, solo los pasajes pueden costar 40 mil dólares. Muchos chicos de otros países se mudan a Europa a los 12 o 13 años para formarse. Acá es difícil.”

Aun así, el país desarrolla entrenadores, programas juveniles y presencia internacional constante.

Antes de cerrar la charla Diego Miller deja una reflexión simple pero contundente:

“El pádel es el segundo deporte más practicado en Uruguay. Mueve una economía enorme. Lo que necesitamos es unión entre privados, Estado y federación para que siga creciendo. Y reconocer el trabajo de quienes lo hacen posible.”

El continente, mientras tanto, sigue escribiendo su propia historia. Y el pádel, lejos de ser un fenómeno pasajero, parece haber encontrado finalmente su lugar.

¿QUÉ ES DE TU VIDA?

Cristian ‘Cebolla’ RODRÍGUEZ

El 30 de septiembre de 1985 nacía en Juan Lacaze, Uruguay, Cristian Rodríguez, más conocido como el ‘Cebolla’. Hijo de Viviana y Carlos, hermano de Karen, mayor que él, y Adrián, el menor. El ex volante de Peñarol y la selección uruguaya es papá de dos mujeres: Lola, quien fue la primera en nacer en Madrid (España) en 2013, y Juana que llegó al mundo tres años después en Buenos Aires, Argentina.

El popular apodo ‘Cebolla’, una marca registrada en lo que fue su carrera como futbolista, lo adoptó de Carlos, su padre, a quien le decían así y a Cristian le sedujo la idea de adquirirlo como herencia.

Más allá de eso, el apodo calzó perfecto para sus primeros años como jugador de primera división en Peñarol donde el ex volante se mostró como un futbolista habilidoso, encarador y con gambeta.

“Ahora me dedico a la ganadería, trabajo en el campo en Juan Lacaze, Flores y Miguelete. La vengo llevando bastante bien, hago un triángulo ya que vengo mucho para Montevideo también,

entonces hago mitad de semana en el campo y mitad de semana en la capital porque mis hijas están estudiando acá”, contó a Revista Centenario refiriéndose a su actualidad.

Para despuntar el vicio del fútbol, Rodríguez juega en Independiente de Juan Lacaze, equipo amateur de su ciudad natal que integra la Liga Mayor de Fútbol, Divisional B. “Es algo muy tranqui, sin obligaciones de entrenar o jugar; me anoté también en el papi fútbol porque ya cumplí los 40 pero la verdad voy poco”.

El campeón de América con Uruguay en 2011, cuenta que su familia lo apoyó enseguida en la decisión de retirarse y que no echa de menos la actividad excepto el ritual de entrar a la cancha, la gente y su contagiosa pasión: “estaba cansado de las concentraciones, de los viajes, del día a día, pero a veces cuando veo algún partido de Peñarol, un clásico, o de la selección me dan ganas de jugar. Por ese motivo no he ido más al Campeón del Siglo como hincha… me da miedo de extrañar demasiado”, dijo con nostalgia.

Sobre las cosas que pudo empezar a hacer luego de dejar de correr tras una pelota de fútbol, Rodríguez expresó a Centenario: “El no tener horario para entrar a casa, salir de noche, disfrutar una cena hasta las dos o tres de la mañana sin tener que pedir permiso, comer lo que uno quiera, beber alcohol sin cuidarse tanto, disfruto más de pasear con mi familia, no tener horario para levantarme, más libertad y menos dependencia.”

En cuanto a la vida de campo, el ahora empresario ganadero afirmó que “no es tan fácil como parece”, hay que trabajar arduo, dedicarle muchas horas al día y que es algo “más sano” que lo que rodea al mundo del fútbol.

“Yo amé con locura jugar al fútbol y no lo extraño en el día a día. Me gusta aprender del campo porque es en lo que invertí, lo que será mi futuro y lo que me gusta hacer: levantarme temprano, aprontar siempre el mate, ensillar, dar comida a las gallinas, a las ovejas, recorrer, armar parcela, excepto ordeñar porque yo me dedico a la ganadería carnicera digamos, engordo para vender”, contó mientras sus ojos reflejaban un manifiesto entusiasmo por la actividad a la que ahora está dedicado de lleno el lacazino.

Asimismo, comentó que sus hijas comparten el gusto por el campo: “A la más grande sobre todo, es bien de a caballo, le gusta que ensille temprano, salir a recorrer conmigo, incluso hace varias cosas sola, le delego funciones porque anda muy bien a caballo.”

EL RETIRO

En enero del 2023, a los 37 años de edad, se oficializó que Cristian Rodríguez ‘colgaba los botines’. Su último partido como profesional lo jugó el 23 de octubre de 2022.

Charlando sobre las causas que llevaron al otrora número 7 carbonero a querer retirar de las canchas sus habilidosas gambetas, confiesa que fue una mezcla de distintos factores.

“Un poco de todo, lo psicológico, el físico, el tiempo también porque empecé de muy chico, ya estaba un poco cansado de salir a entrenar día a día, las obligaciones, me fui desgastando... Incluso cuando me fui de Peñarol ya quería dejar ahí de jugar pero se da la chance de Plaza Colonia y para mí fue más fácil porque iba a estar cerquita del campo. Al final se dio un año muy bueno que no lo esperaba, fuimos campeones, nos tocó viajar, se armó un grupo lindo y me motivó a seguir un poco más.”

“[El retiro] Lo venía procesando hace un tiempo y esos dos años en Plaza me lo tomé más relax, sin tanta presión, sin ser tan juzgado porque uno al ser referente, capitán de un equipo, conlleva muchas responsabilidades sobre todo cuando los resultados no se dan…hay que salir a poner el pecho a las personas que te apuntan o te critican tanto a vos como a tus compañeros”, agregó.

La última temporada del ‘Cebolla’ en Plaza Colonia no fue tan exitosa como la primera debido a algunas lesiones que lo complicaron,

perdiéndose incluso partidos importantes con el equipo albiverde y fue el momento justo para poner el definitivo punto final a una carrera extraordinaria, meteórica, repleta de festejos y títulos, en la que no sólo se dio el lujo de vestir la camiseta de los clubes más relevantes del mundo como Porto, Paris Saint-Germain, Atlético de Madrid o C.A. Independiente, sino que además en varios de ellos portó la cinta de capitán siendo líder y figura.

El ‘Cebolla’ ostenta en su vitrina veintisiete trofeos, siendo el jugador con más títulos en la historia de nuestro país: diez con Peñarol, diez con Oporto, cuatro en Atlético de Madrid, uno en París Saint-Germain y uno con la selección de Uruguay, siendo internacionales tres de esos campeonatos.

“Con 16, 17 años ya me tocaba concentrar, entrenar a diario, viajar. Todo fue muy rápido, vas quemando etapas desde muy joven y por ahí me ayudó a tener experiencias desde chico, a hacerme hombre, madurar, y eso fue fundamental también. Jugué eliminatorias, Copa Libertadores en equipos grandes y eso ayuda a enfrentar obligaciones, responsabilidades, de entrar a la cancha y tener que ganar”, dijo con un brillo de orgullo en la mirada.

A pesar de su gran carrera como futbolista profesional y confieso amante del deporte rey, Rodríguez prefirió no tener ningún vínculo laboral con el deporte que practicó desde muy joven: “En este momento no tengo ganas, capaz más adelante con los años no sé…Me propusieron hacer el curso de técnico incluso pero sinceramente no me gusta estudiar, no quiero tampoco estar vinculado al fútbol, salvo algunas cosas puntuales como que me llamen para dar charlas o ir a jugar a escuelitas de fútbol, lo que sea a beneficio, siempre voy.”

LA DURA ETAPA EN C.A.I

En julio del año 2015 se anunció el fichaje de Cristian Rodríguez por el Club Atlético Independiente. Estuvo dos temporadas en el ‘Rojo’ y cuando rescindió contrato, se dio su vuelta a Uruguay para jugar en el club que lo vio nacer como profesional y del que es hincha, Peñarol.

En el conjunto de Avellaneda sumó mil novecientos ochenta y seis minutos sobre cinco mil cuatrocientos posibles (36%).

“Lo de Independiente es algo que lo tengo medio cerrado aunque mi segunda hija, Juana, nació allá en Argentina. Yo no estaba bien, sufrí varias lesiones porque no me ayudó el hecho de venir luego de Europa y Brasil, a un club tan copero y que exigía muchísimo, incluso hay muchas cosas que no recuerdo porque me obligué a borrarlas de mi mente, por la presión, las lesiones y yo quería rendir al máximo porque sabía al club que llegaba, que me pagaban como en Europa, me dieron la diez además y me sentía incómodo con la situación. Sé que no fue mi mejor momento, no me lo tomé con calma, no terminaba de recuperarme de una lesión y ya quería saltar a la cancha devuelta y era peor porque no rendía y venía la lluvia de críticas..”, expresó Rodríguez con la sinceridad y autenticidad que lo identificó siempre.

El popular ‘Cebolla’ siente mucha gratitud por la carrera que hizo, las alegrías y los aprendizajes que le dejó el fútbol: “Soy un agradecido que pude salir en campeón en la mayoría de los equipos que jugué y por eso es bravo elegir uno en particular pero me quedo con la etapa de Atlético de Madrid y Porto porque vivimos cosas muy lindas...Con Porto me tocó salir campeón de las UEFA, de la Supercopa de Europa con el Atleti, de la Copa del Rey, de la Liga de España, en el Porto ganamos diez títulos en cuatro años, la verdad que es bastante y ahí forjamos una historia divina”.

Afirma que el haber coincidido con tantos sudamericanos en los equipos extranjeros que le ha tocado estar, fue un apoyo enorme para él.

“En Portugal coincidí con [Jorge] Fucile, “Palito” [Álvaro Pereira], [Radamel] Falcao, con el “Tecla” [Ernesto] Farías, con Lucho [Luis] González; había una banda tremenda de sudamericanos y eso ayudó a transmitir más pasión a la hinchada. Después en Atlético de Madrid éramos varios también: Falcao, [Diego] Godín, Josema [José María Giménez], [Antoine] Griezmann que lo cuento como un sudamericano más (risas). Nos juntábamos seguido en casa. Yo traía también mucho a los jugadores jóvenes que estaban un poco aislados y los acercaba conmigo, con el grupo.”

URUGUAY, LOS MUNDIALES

Y SU REVANCHA

En lo que refiere a la celeste, camiseta que supo vestir en ciento cuatro ocasiones, anotando once goles, brindando ocho asistencias, y siendo campeón de la Copa América Argentina 2011, Rodríguez afirma que: “Ha cambiado mucho. Siempre digo lo mismo, hoy la selección juega mucho a la pelota, juega lindo, haciendo muchos toques antes de llegar al arco; pero lo que teníamos nosotros es a un [Edinson] Cavani, a un Luis Suárez en su mejor momento, les tirabas la pelota y era medio gol. Con [Diego] Forlán pasaba lo mismo, y nosotros leíamos así el juego.. obviamente nos cerrábamos bien, marcábamos bien y a la hora de salir lo hacíamos rápido; encontramos una dinámica. Tratamos de hacer las cosas bien y no sólo en lo deportivo sino como grupo humano, siento que éramos excelentes en ese aspecto.”

Cristian ‘Cebolla’ Rodríguez fue el gran ausente de la lista de veintitrés jugadores que el Maestro Óscar Washington Tabárez eligió para ser parte del Mundial de Sudáfrica 2010. Ni siquiera estuvo entre los preseleccionados producto de que aún debía cumplir dos de cuatro partidos de suspensión tras haber agredido a Gabriel Heinze en el encuentro ante Argentina disputado en octubre de 2009.

En esa última doble jornada de las clasificatorias Conmebol, la selección uruguaya ya había vencido a Ecuador en Quito

y disputaba ante Argentina la posibilidad de clasificar directamente a la copa del mundo. La ‘albiceleste’, dirigida en ese entonces por Diego Armando Maradona, ganó con gol de Mario Bolatti y consiguió sacar boleto directo a la máxima cita del fútbol enviando al conjunto charrúa al repechaje. Las discusiones post partido terminaron con una agresión del ‘Cebolla’, un informe arbitral y una sanción de cuatro partidos de suspensión. La Celeste de Tabárez pudo clasificar al Mundial de Sudáfrica, pero el ex Peñarol aún debía cumplir dos partidos, demasiado para un torneo donde justamente el destino de un equipo está signado por los resultados en los primeros encuentros.

“El que más disfruté yo fue el de Brasil [2014] porque fue una revancha para mí…me suspendieron para el Mundial de Sudáfrica que fue muy hermoso para nosotros, me dieron cuatro fechas y quedé afuera...Yo sentía que merecía ir porque había jugado toda la eliminatoria y no se me dio porque tuve ese error de golpear a un rival”, confesó.

Rodríguez había disputado quince partidos de los dieciocho de las eliminatorias rumbo a la Copa del Mundo Sudáfrica 2010. Había logrado afianzarse en el equipo titular del Maestro al que le brindaba, además de su potencia física, una pierna zurda que no abundaba en el plantel de ese momento.

¿Te arrepentís de lo sucedido?

“Sí me arrepiento pero puede volver a pasar con cualquier jugador. Yo venía con mucha presión, justo venía de una lesión en la rodilla, Porto no me dejaba viajar y al final me dejó a último momento y bueno, fue un segundo. Él [Gabriel Heinze] me vino a buscar y exploté…Por eso mismo, la revancha que pude tener en el mundial de Brasil fue muy buena porque tenía muchas ganas de estar, a pesar de lo que nos pasó como equipo ahí con la suspensión de Luis [Suárez], para mí fue bueno ir.”

Según contó a Centenario, el fútbol le dejó muchos amigos al ex habilidoso volante, uruguayos y de otras nacionalidades.

“Sigo en contacto con [Diego] Godín, con el [Gonzalo] “Chori” Castro, con el “Mono” [Maximiliano Pereira], con Nico Rotundo, el “Lolo” [Fabián] Estoyanoff, “Palomo” [Julio] Rodríguez, no me quiero olvidar de nadie pero son muchos.. Del exterior pocos pero Mario

Yepes que jugó en el PSG conmigo por ejemplo, de hecho me escribió para invitarme a su despedida en diciembre porque se retira y me iré a Cali (Colombia) un par de días a acompañarlo.”

LA MÚSICA EN EL FÚTBOL

La música siempre fue importante para ‘Cebolla’ Rodríguez en el vestuario, tuvo un significado especial e incluso consiguió popularizar artistas como fue el caso de Lucas Sugo. Recuerda con alegría y humildad ese hecho.

“La verdad que me encantaba manejar la música en los vestuarios. Cuando pasó lo de Lucas Sugo, para mí ya era de los mejores del interior. Él lo dice, que a la capital no llegaba pero en el interior ya era furor, era conocido. Tengo muy buena amistad con él y siempre me agradece pero todo lo que logró no lo hizo por mí, yo sólo ayudé porque hice escuchar en su momento esa canción que luego se hizo famosa, pero es algo que le ha pasado a otros cantantes también”, afirmó.

El tema ‘Cinco minutos’ se popularizó en Uruguay cuando el ex futbolista la utilizó en 2014 para su ingreso en los festejos del Atlético de Madrid, flamante campeón ese año de la liga española. Esta canción se convirtió en un gran éxito que catapultó la fama del cantante y compositor nacido en Tacuarembó a nivel nacional e internacional.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiera dedicarse al fútbol, que sueña con ser un futuro ‘Cebolla’?

“Yo creo que la mayoría de los niños uruguayos aspiran y se ilusionan con jugar al fútbol profesional y no sólo al fútbol, al candombe, nuestras tradiciones. Lo que yo veo es que para llegar tenes que tener mucha hambre, ganas de llegar realmente, porque por ahí podes tener muchas condiciones pero sino tenes hambre de éxito, esas condiciones quedan a mitad de camino y lo mismo pasa al revés. Por ahí muchos se apresuran, ven que su compañero se compró un auto y él aún no, se ponen nerviosos y hay que ser paciente que todo llega...”

EL CORREO DEL BICAMPEONATO

La historia de Marcel Rauss

Entrenador de Nacional Femenino

De intruso por las instalaciones del Manchester City, Marcel Rauss, se escabulló para poder ver a su ídolo, el mismísimo Pep Guardiola. Decir que fue un intruso es un atrevimiento de mi parte, ya que nuestro protagonista estaba invitado por el Grupo City, pero, la voz de Marcel al contar esta anécdota se llena de picardía, esa picardía que lo llevó a meterse a un lugar del complejo al que pocos accedían, el campo de entrenamiento. Te estarás preguntando cómo un joven de Parque Rodó llega a tener una charla tan íntima con su ídolo.

Todo comienza con una niñez muy similar al promedio de los uruguayos, pelota bajo el brazo, rompiendo plantas de los vecinos y divirtiéndose en la cancha del Maeso F.C. , equipo donde el actual entrenador de Nacional Femenino hizo sus primeras armas en el deporte.

Cuando tenía 12 años y luego de un pasaje en Nacional AUFI, le comunicaron que no contarían con él y esa situación los apartó de las canchas por un tiempo hasta que se fue a Europa. Rauss es un maestro a la hora de contar historias épicas.

Luego de dar muchas vueltas terminó jugando en un equipo de 4ta división de Suiza, una experiencia enriquecedora desde todo punto de vista, en donde conoció gente de otros países, de otras culturas y se formó como persona.

Con el tiempo volvió y comenzó a dirigir equipos de Liga Universitaria. Había tenido una grave lesión en la rodilla jugando, y eso lo llevó a colgar los

Por Christian Yacques

botines y pasar al otro lado de la línea de la cancha como DT. Fue forjando su camino y por intermedio de unos contactos llegó a dirigir el femenino de Montevideo City Torque.

Ya en el club “ciudadano” comenzó a dejar sus pinceladas de buen entrenador. Salieron campeones de “La B” y ascendieron por primera vez en la historia del club en la rama femenina. Y es ahí cuando unos amigos lo motivan a solicitar viajar a Manchester, a la ciudad deportiva del City, experiencia que el club solía dar a sus entrenadores.

Timidez de por medio, Marcel habló y viajó. Imaginen para un entrenador emergente estar en las instalaciones de semejante club “era Disney”, nos contó sonriente. Convivió 10 días con trabajadores, entrenadores y jugadores, generando muchos vínculos y amistades. Aprendió y cumplió un sueño, conocer a Pep.

Sentado en una cafetería del complejo, vio a lo lejos que entrenaba el primer equipo del City, estaba Haaland y otras estrellas más, pero el objetivo era Guardiola. Se metió por puertas y pasillos sin permiso. Y cuando se dio cuenta estaba en la cancha viendo a quien era su objetivo muy cerca.

Un ayudante técnico pasó por al lado de Marcel e hizo el contacto. Minutos después estaba parado frente a su ídolo, charlando de futbol y de estrategia. Estuvo 5 minutos charlando, “me temblaba el cuerpo “, nos contó. Se sacó una foto y volvió a casa sabiendo que lo que pasó en esa charla va a quedar marcado en sus mejores recuerdos. Hizo algunos trabajos de análisis para el Grupo City, eso lo llevo a tener una reunión con el director del futbol femenino y en esa reunión logró que este todo encaminado a sumarse al equipo como Scout. Pero acá viene lo increíble…

Estando en Suiza, Rauss tenía ya escrito un correo electrónico para su contacto en Manchester y dar un gran paso en su trabajo, pero como era tarde en la noche decidió no

enviarlo para respetar horarios de formalidad. A la mañana siguiente, prende la computadora y se encuentra un mail de Nacional solicitándole dirigir el primer equipo.

Y el amor por los colores pudo más, aceptó la propuesta tricolor, viajó a Uruguay y jamás envió el famoso correo. El destino es sabio, Marcel ganó dos Campeonatos Uruguayos. Ya siendo Bicampeón destaca las fortalezas, tanto de su club y sus jugadoras, entendiendo que todo forma parte de un trabajo en equipo. Afirma que el logro final, solamente es un capítulo de una serie que nos enseña que la educación y el respeto por los horarios británicos te pueden poner al frente del equipo de tus sueños y lograr un Bicampeonato.

Marcel Rauss y Óscar Washington Tabárez
Marcel Rauss y Pep Guardiola

TIERRA ADENTRO

UN GIGANTE QUE SE REENCONTRÓ CON LA GLORIA

El 5 de junio de 1910 según su acta fundacional, en el departamento de Flores, surgió el Centro Recreativo Porongos Fútbol Club, decano del fútbol trinitario. Por esas épocas, un grupo de empleados de la Estancia Porongos, ubicada en la naciente del arroyo con el mismo nombre, que representa un importante legado familiar hasta hoy, se empezó a interiorizar en conjunto con algunos concurrentes al Club Centro Democrático, en comenzar a realizar actividades deportivas.

“Durante sus primeros años, las actividades se centraron en el desarrollo de la infraestructura institucional como la compra de la sede social ubicada en Fray Úbeda 583 y la participación en los torneos departamentales, los cuales lograba asiduamente en alternancia con demás Clubes que se fueron creando en la ciudad durante los sucesivos años”, destaca la reseña del club de 2024.

Es en 1984, con la asunción en la presidencia del club del Dr. Didier Laborde, “que se ordena la institución en todas sus actividades y se direccionan los esfuerzos a la faz deportiva”, para en 1987, entregar a sus sucesores un legado, que Porongos trascienda en el fútbol del interior.

La generación que marcó una época, estuvo liderada por Gustavo Silveira, y jugadores como Alberto Echeverría, Mario Castro (padre del “Chory”), Jorge Hiriart, el “chueco” Lezue y Roberto Crampet.

“Yo trabajaba en el comedor municipal donde conseguía las ollas, se hacía cazuela, puchero. Mi señora era la cocinera. En 1988 nos tocó jugar contra Palermo de Rocha y en el viaje se nos reventaron las cazuelas. Pasamos varias etapas, hasta en el 94-95 terminar comiendo pollo al horno con fideos con manteca, que era un lujo”, recordaba Mario Castro entre algunas anécdotas de viaje.

ÚNICO EQUIPO DEL INTERIOR EN JUGAR A NIVEL CONMEBOL

A mediados de los años 90, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) empezó a buscar diferentes plazas fuertes en el interior pero

chocó de frente con la realidad de que era muy difícil que los equipos amateurs quisieran jugar.

Finalmente, en acuerdo entre AUF y la Organización del Fútbol del Interior (OFI), bajo la presidencia de Carlos Maresca y el Cnel. Héctor Lazcano, respectivamente, se promovió que campeón y vicecampeón de la Copa de Clubes Campeones del Interior (hoy Copa Nacional de Clubes) participaran de la Liguilla Pre-Libertadores como una especie de “integración precaria”, ya que las chances de los equipos de OFI de clasificar al máximo certamen continental era ínfimas. De hecho, duró solo dos ediciones.

En la Liguilla Pre-Libertadores de 1995 para clasificar a 1996, los seis mejores equipos de la tabla Anual del Campeonato Uruguayo junto a Porongos (campeón del interior) y Frontera Rivera Chico (vicecampeón), disputaron los dos cupos a la Copa Libertadores y dos a la Copa Conmebol.

El equipo trinitario sorprendió al Peñarol del Quinquenio en la primera fecha, igualando 0-0 en el Estadio. Luego cayó

5-1 con Nacional, 2-0 con Wanderers, empató 1-1 con Liverpool y River, 2-2 con Defensor y logró vencer a Frontera Rivera Chico de Ruben Walter Paz por 2-1.

Gonzalo Castro recordó esos momentos: “La Liguilla fue hermosa porque pude pisar por primera vez el Estadio Centenario. Había ido en dos oportunidades con el tío Agustín que vivía en Montevideo a ver a Nacional. Con Porongos cumplí el sueño de entrar a la cancha, coincidía que iba a la escuela de mañana, mi viejo salía a las dos de la tarde de trabajar del comedor municipal, otro jugador trabajaba en el Banco y un dirigente los esperaba a ellos y yo enganchaba viaje. En ese entonces, disfrutaba tanto con mi padre que ni cerca de imaginar todo lo que me iba tocar vivir en mi carrera.

Siempre jodo y en el club se dice que Porongos venía de ser campeón del interior y Peñarol del Uruguayo, como empataron no hubo un campeón del fútbol uruguayo”

Defensor Sporting clasificó como campeón y Peñarol venció en el desempate a Liverpool, derecho adquirido por ser campeón Uruguayo. Porongos finalizó sexto en ocho equipos pero aun así, se abrió la puerta porque el negriazul desistió de jugar la Copa Conmebol y Nacional ya había clasificado para la Supercopa Sudamericana 1996.

La Copa Conmebol tuvo ocho ediciones entre 1992 y 1999. Reunía a 16 equipos que se enfrentaban en ocho llaves eliminatorias a partido de ida y vuelta. Porongos enfrentó a River Plate de Uruguay que fue quinto en la Liguilla.

En el primer partido disputado en el Casto Martínez Laguarda de San José, empataron 2-2. La revancha se jugó en el Federico Omar Saroldi, y River ganó 6-0. “River no quería jugar en Trinidad, buscaron detalles. Fernando Morena era el técnico. Terminamos yendo a San José. Para la revancha en Montevideo, nos dejaron el pastito medio largo, aguantamos el primer tiempo pero en el segundo nos quedamos sin piernas”, contó Mario Castro.

Pese a no clasificar, “hubo hinchas de Montevideo que comenzaron a seguir a Porongos y viajaba a ver los partidos por los torneos de OFI”, agregó, algo alimentado por el desempeño en la Liguilla Pre Libertadores.

BARAJAR Y DAR DE NUEVO

Luego del boom internacional, no fue fácil para Porongos sostenerse en los primeros escalones del fútbol chacarero. Llegó a la final en 2007 y 2013, cayó en ambas y recién en 2016 encontró su resurgimiento con el título de la Divisional B. El 2019 fue el puntapié para la actual generación de jugadores más algunos jóvenes interesantes, que comenzaron a preparar el presente, “no sin antes tener un golpe durísimo como el descenso a la Copa B en 2022”, destacaba su presidente Gonzalo De León. Ahí se va el cuerpo técnico de Jorge Hiriart y asume Román Torres que estaba en juveniles”, debiendo disputar la edición 2023 en dicha Divisional y ahí retornar a la “Copa A” al quedar entre los ocho mejores.

La obtención de la Copa Nacional de Clubes 2024 “Divisional A” , marcó una revolución para el departamento. Su presidente aseguró que “si no

salíamos campeones cuando vinieron el Chory y Godín era difícil la parada. Asimismo, agregó que “cuando ganamos la Copa en 2024 no lo dimensionamos. Cuando festejamos a los meses nos dimos cuenta. Jugamos casi 60 veces y ganamos solo cuatro de la A y una de la B, es una Copa que se pierde más de lo que se gana”.

La presidencia de Gonzalo De León con un amplio equipo de trabajo atrás, se basa en “sectorizar el club, con gente que trabaja en áreas determinadas (complejo, área deportiva, finanzas, etc). Eso nos dio frutos, seguimos organizados y con ganas de seguir peleando cosas importantes”. Porongos disfruta también hoy en día de su propio Complejo Deportivo “5 de Junio”, creado en la década del 2000, con dos canchas de baby fútbol, dos de fútbol 11, espacios comunes, vestuarios, pozo de agua, riego, tejido olímpico y red lumínica. “Todo esto se refleja en mucha pasión. Hace cinco años que estoy en el club desde que volví de Montevideo y desde mi adolescencia se buscaban actividades para colaborar permanentemente" Una de las cosas que te da estar en un club del interior, es estar cerca, hacer que las cosas sucedan, que quizás en los clubes montevideanos es más difícil”, señaló Gonzalo De León.

UN CAMPEÓN DEL MUNDO EN QATAR VISTIÓ LA DE PORONGOS

Con motivo del aniversario por el centenario de la institución en 2010, Porongos jugó contra Nacional de Montevideo en el Juan Antonio Lavalleja de Trinidad. El equipo estuvo reforzado por Gonzalo Castro, Juan Albín, Cristian “Cebolla” Rodríguez, Richard “Chengue Morales” y el actual entrenador de la selección argentina, Lionel Scaloni, amigo y compañero del Chory en Mallorca.

Justamente, agregó Gonzalo Castro que “tenemos una gran relación que mantenemos hasta el día de hoy. En 2008 empezamos a coincidir en Mallorca.

Como jugador capaz no era del Top 50, pero como entrenador hoy es el número uno. Nos dimos ese privilegio con la institución. Vino a jugar y comió un asado con nosotros, lo que habla de la clase de persona que es”.

LA FAMILIA CASTRO, UN LEGADO “PORONGUERO”

Hablar de Porongos es hablar de la familia Castro. Mario Castro el “Chory viejo”, su papá, su hermano, su padrino, su hijo Gonzalo “Chory Castro”, todos ellos vistieron la camiseta de Porongos.

Mario Castro, quien llegó al club en 1979, nos contaba: “Mi papá jugaba en la época que se usaba el pañuelo y la boina, pero no lo ví jugar, porque antes se hacían segundas especiales cuando los jugadores dejaban la Primera. Él salió campeón de la primera Curuguaty con la selección de Flores en 1956”.

Gonzalo vivió Porongos desde que nació en 1984. “Iba la madre a la cancha y él iba. Yo tenía una moto Suzuki 70, cuando la agarraba para irme a las prácticas, que eran en la noche, Gonzalo ya estaba subido, no importaba si hacía frío en invierno, corría a la par con nosotros, mis compañeros decían no lo hagas correr. A veces, el cantinero tenía que andar atrás de él corriendo porque agarraba la pelota y empezaba a patear”, recordaba su papá. El Chory manifestaba que toda su familia nació y se crió en el club. “Nos nutrió de muchos valores.

Acompañar a mi papá a las prácticas fue parte de mi formación deportiva, uno no se daba cuenta que se estaba preparando para lo que vendría. Siempre me llevaba y prácticamente me crié desde los cuatro años con toda esa generación que le tocó ganar la primera copa del interior. Siempre se esperaba que saliera el último muchacho de trabajar para juntarse en la noche. Esa gente en ese entonces, eran mis ídolos. Fui mascota, conocí el interior viajando con mi viejo, iba con los jugadores, mi madre era la cocinera y a veces también me tocaba ir con ella. Ese vínculo fue hermoso”.

El Chory hizo todo el baby fútbol antes de irse a Juvenil de Durazno. En 2001, se logró su retorno en préstamo a la institución. “Con 16 años jugué la primera parte de la copa del interior de ese año, pero fue un ratito, y me quedé con esa espina de poder quedarme hasta el final”.

La espina se la pudo sacar en 2024. “Siempre dije que si el físico, mi carrera, las lesiones me

respetaban, mi sueño era poder jugar una Copa con Porongos. En el segundo semestre de 2023 tomé la decisión de dejar el fútbol profesional al final de esa temporada estando en Nacional y se empezó a gestar mi regreso. Ya todos me estaban esperando. Disfruté mucho porque pude llevar a un gran amigo como Godín y también Gonza Viera, pero con la linda responsabilidad de que teníamos que ser campeones. Había muchas ganas, mucho entusiasmo y al final las

cosas salieron como uno esperaba”.

TÍTULOS CONSEGUIDOS:

Porongos tiene en su haber 44 títulos departamentales. Es el actual heptacampeón (siete torneos consecutivos entre 2019 y 2025). Logró ocho seguidos entre 1986 y 1993.

Fue campeón del Sur de Clubes OFI en 1988, 1991, 1992 y campeón de la Copa de Clubes en 1988, 1994, 1995 y 2024.

Además, logró la “Divisional B” en 2016. En mayo de 2025 se consagró campeón de la Supercopa Amateur AUF-OFI, tras derrotar 3-2 a Artigas SAD, en partido que reunía a los campeones de la Copa Nacional de Clubes 2024 y el Campeón de la Primera División Amateur de AUF 2024.

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