RECUERDA….
Que el próximo miércoles, es miércoles de Ceniza. Que tu ayuno y tu abstinencia deben conducirte a una mayor capacidad de libertad para amar y servir a tus prójimos. _-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_
"Un día impresionó a todos los lectores del periódico local la ¿Quién es el noticia que apareció también en muerto? los muros de la Iglesia: "Con profundo dolor comunicamos la muerte de la parroquia de Santa Rufina. Los funerales tendrán lugar el domingo a las 11:00". El domingo la Iglesia estaba llenísima. Nunca se había visto cosa igual. El Párroco había colocado el féretro arriba, junto al altar, sobre un vistoso catafalco. Los feligreses, atentos y con los ojos bien abiertos, se estiraban para ver y oír mejor. Ni respiraban. El Párroco pronunció una homilía muy sencilla y emotiva. Al concluir, en tono misterioso y compasivo dijo: "Creo, hermanos, que nuestra parroquia solo por un milagro podrá resucitar. Ni soy Dios ni tengo poderes extraordinarios, pero – ya que habéis venido tantos demostrando con ello que algo la queréis -, voy a hacer una última tentativa. Mientras rezo, con la mayor fe que me es posible, vosotros, en fila de uno en uno, podéis ir pasando para ver el cadáver". El Párroco abrió el ataúd. Todos se preguntaban curiosos quién podría estar dentro. Comenzó con lentitud el desfile y, al pasar, todos miraban, entre curiosos y extrañados, en el ataúd. Como en el fondo había un espejo, cada uno pudo ver su propio rostro". (Martín Balmaseda).
Prepárate para una CUARESMA con más VIDA
Entonces se volvió hacia el paralítico y le dijo: –Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
El ex-paralítico deja la camilla, su pasado que lo tenía sujeto e inmovilizado, camina, va a su casa, recupera su vida, sin que Jesús le imponga nada, sin que le obligue a cumplir ningún tipo de leyes. La gente se admira. Es la admiración que produce la Nueva Vida, la Buena Noticia. Es la tarea de todos los seguidoras y seguidores de Jesús: proclamar y extender el perdón incondicional y la curación de Jesús que capacita a las personas para caminar libres y felices.
Lectura del libro de Isaías: Is 43,18-19.21-22.24b-25 Así dice el Señor: «No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo; mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino por el desierto, ríos en el yermo, para apagar la sed del pueblo que yo formé, para que proclamara mi alabanza. Pero tú no me invocabas, Jacob, ni te esforzabas por mí, Israel; me avasallabas con tus pecados y me cansabas con tus culpas. Yo, yo era quien por mi cuenta borraba tus crímenes y no me acordaba de tus pecados.”
Lectura del santo evangelio según san Marcos: Mc 2,1-12 Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados quedan perdonados.» Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: «Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?)’ Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: «Porqué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico “tus pecados quedan perdonados” o decirle ‘levántate, coge la camilla y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados Entonces le dijo al paralítico: «Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa.» Se levantó inmediatamente) cogió la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: “Nunca hemos visto una cosa igual.”
Unos hombres, desbordados por el gentío que rodea a Jesús, deciden acceder a El "como sea". Y este "como sea" implica levantar un techo y descolgar a un paralítico desde el tejado. ¡Se necesita tener fe.! Jesús se da cuenta y se conmueve; "Viendo la fe que tenían... dijo... tus pecados quedan perdonados" Comienza su intervención sanadora perdonando los pecados. ¿Tiene algo que ver la curación con el pecado? Claro. La enfermedad es la consecuencia del pecado, según los judíos. Y el perdón de los pecados estaba reservado a Dios. Por eso se “escandalizan” algunos. Jesús ha atacado a la fuente de la enfermedad, y solidario con el dolor del prójimo, cura al paralítico. Pero le sorprende la poca fe de la muchedumbre. Por eso, les regala un signo visible (un milagro). “Qué es más fácil, qué es más importante?” Y a continuación realiza la señal para que todos comprendan: “Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa”. Ahora pueden entender que su poder es el de Dios: el de la misericordia, el del perdón, el de la compasión con todo el que sufre. Jesús no habla por hablar. Su Palabra y él mismo ACTÚAN. Pero es preciso que nos encontremos con él o nos dejemos encontrar por Él al precio que sea. Jesús es Evangelio, Buena Noticia que actúa en nosotros perdonándonos, sanándonos de tantas parálisis como padecemos. Pero esta sanación implica también una liberación, un "cargar" con el miedo, la pereza y el pasivismo que nos paralizan. Ellos son nuestra propia camilla. Hay que hacernos cargo de nuestra realidad y hay que encargarnos de la realidad de los hermanos que nos rodean. No somos ajenos a la tarea del Reino. Incorporándonos a ella, haremos cosas increíbles. Así daremos gloria a Dios. Dirán: "jamás hemos visto cosa parecida"