VIDA PARROQUIAL El sábado, día 12, un grupo de 17 niños hizo su primera comunión. El domingo, día 13, la hicieron 23 niños del colegio-parroquia. El domingo, día 20, acaban las misas de primeras comuniones. El domingo, 20 de mayo, es el “Día de la Iglesia diocesana”. .
Hch 1,11: “Galileos: ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo?
Ef 1, 17: “Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de Sabiduría y revelación para conocerlo”
Mc 16,15-16: En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado”.
“No, yo no dejo la tierra. No, yo no olvido a los hombres. Aquí, yo he dejado la guerra; arriba, están vuestros nombres” (Himno de Vísperas de la Ascensión)
“Con la Ascensión del Señor se cierra el breve período de la presencia de la humanidad de Jesús entre nosotros, lo que llamamos Evangelio, y comienza otro período que llamamos historia del cristianismo, tiempo de la Iglesia. “Nace el tiempo en que los discípulos, privados de la relación sensible con su Maestro, pero ligados a Él por una fidelidad que nunca deberá terminar, timan conciencia de su nueva condición (conciencia que Pentecostés iluminará y fortalecerá), de herederos, de continuadores, de testigos, de apóstoles, de hombres que deberán en adelante orientar la vida en orden a la relación que los une para siempre a Cristo” (Pablo VI. 1963. Milán).
“Quiero decir, sin levantar la voz, que “recibir a Jesús, por primera vez, cuesta cero euros”. Ya sé que casi nadie se lo cree y que hay familias que al leerlo pensarán que soy un iluso. Pero quiero repetirlo, por ver si alguien se siente interpelado: “Recibir a Jesús, por primera vez, cuesta cero euros”.
Ahora bien, celebrar la Primera Comunión, según se estila, nos cuesta un pastón. Según algunos medios: el traje de niña: 550 euros; el de niño: 350; regalos religiosos (medalla, cadena, crucifijo, misal…): 250; otros regalos (reloj, nintendo, juegos…): 350; comida para unos 30 invitados: 2000; reportaje de fotos, vídeo, recordatorios…:350 euros; además, ropa para los padres, para los hermanos, hinchables, disco móvil…En total, de 3500 a 6000 euros. ¡Claro que cada uno puede hacer lo que quiera con su dinero y sus pretensiones!... Pero “recibir a Jesús, por primera vez, cuesta cero euros”. A pesar de las más de 100 sesiones de catequesis durante los tres años; a pesar del trabajo del equipo de catequistas; a pesar de la luz, calefacción, limpieza y uso de los locales; a pesar de las reuniones y encuentros con los padres; a pesar del tiempo dedicado por los curas; a pesar de las preocupaciones, malos ratos y disgustos… Ahora bien, para recibir a Jesús por primera vez no hace falta ni un euro. ¡Ojalá algunos padres nos convenciéramos de ello y empezáramos a practicarlo! (un padre)
Tras la ascensión algo queda en el aire de este paso de Jesús por la tierra. Es una fragancia que no se ha perdido. Y todo porque tras Él, sus discípulos más aplicados han conseguido revivir su itinerario: Bajar a los infiernos del dolor y la infelicidad humana para impulsar a los hombres a un movimiento ascendente de su dignidad. Dios cuenta con nosotros. A nosotros nos corresponde tomar el testigo. Preciosa tarea: tocar, besar, abrazar, sentir y rastrear todas las huellas que nos dejó a su paso el AMADO. Pasar del sentido mágico de la fe –¿“qué hacéis ahí mirando al cielo”?- al sentido comprometido de la misma. “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”. En época de Jesús, los signos de la presencia y de la fuerza divina se expresaban en las curaciones. Hoy, estos signos se expresan y se captan mejor desde la liberación de todo lo que aflige a nuestro mundo: la lucha por desterrar tanta injusticia desgarradora, la lucha por la los derechos de los más ninguneados, la lucha por la abolición de la deuda de los países que no pueden hacer frente a su endeudamiento exterior, la lucha por el respeto a la vida, a toda vida, especialmente la más amenazada, la lucha por el sentido de nuestro vivir…. No podemos defraudar la confianza que Jesús ha puesto en nosotros sus seguidores para continuar la tarea de humanizar y divinizar nuestro mundo por medio del amor. “Sólo tiene derecho a la esperanza el que se pone en camino” (Marcuse)
Sólo quien tiene fe en un futuro mejor puede vivir intensamente el presente. Sólo quien conoce el destino camina con firmeza a pesar de los obstáculos.