REBAJA la dependencia de lo que te hace esclavo. REBAJA la idolatría de tu “ego”. REBAJA unos kilos tu orgullo para seguir a Jesús humilde. REBAJA tus horas dedicadas a Internet y a la tele y ora más. REBAJA tu afán consumista y tus gastos inútiles y caprichosos. REBAJA tu afán posesivo y COMPARTE. REBAJA los ruidos internos que te impiden escuchar a Dios. REBAJA tu pasión por las cosas y apasiónate por ayudar a otros. REBAJA el tono de tus palabras hirientes y manifiesta tu bondad. REBAJA tu adición a la crítica y sé constructivo. REBAJA tu afán de aparentar y sé sincero y honesto. REBAJA tu dependencia de la moda y del qué dirán y sé tú mismo.
Pasó la Nochebuena, pasó la Navidad. Se acabaron los “cotillones”. Nos quedaba la fiesta de Reyes. También se acabó. ¿No queda más que la dura vuelta al trabajo de cada día? –los que lo tengamosNo, decididamente, no. Hace unas semanas nos afanábamos en poner el belén. Hoy estamos invitados a “hacer el otro belén”, la otra Navidad. ¡Hay que montar la difícil Navidad! Ahí te van los materiales. ¿No te hace ilusión COMPARTIR con quienes te necesitan, como el Niño de Belén? ¿No te parece motivador PONER MÁS HUMANIDAD en tus relaciones personales con quienes te rodean? ¿No aceptas el desafío de empezar a abandonar la prisión de tu “yo” para HACERTE SOLIDARIO con los pobres y marginados de nuestro mundo? Se impone un acercamiento a quien tanto se nos ha acercado: Jesús. Se impone abrir las puertas a tantos excluidos de la mesa de tu entrega. Se impone afrontar la crisis de tu fe, de tu esperanza, de tus compromisos. Es el momento de la verdad. Como María, hay que dar a luz la OTRA NAVIDAD.
Lectura del libro de Isaías (42,1-4.6-7): …Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas. … Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (10,34-38): En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: …«Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.» Lectura del santo evangelio según san Mateo (3,13-17): En aquel tiempo, fue Jesús de Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan intentaba disuadirlo, diciéndole: «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?» Jesús le contestó: «Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere.» Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. y vino una voz del cielo que decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto.»
Seguir disfrutando del cariño de los míos y de este trabajo que tanto me apasiona... Que los hombres y mujeres que “vagan” por la Bolsa de Empleo lo encuentren pronto... Que podamos construir entre todos una sociedad integrada y nueva, multicultural, dialogante y solidaria... Que nos alegremos de ser distintos y de poder y querer convivir... Que en Gijón sigamos intentando acogernos unas a otras con calor de hermanos. Que nos miremos unos a otros al fondo del corazón y no al color de la piel, al nombre o al lugar de procedencia...Que hagamos crecer la unión y la amistad. Que desaparezca la violencia de las relaciones entre las personas, las familias y los pueblos... Que empecemos a gestionar el mundo de otra manera... Que nos levantemos cada día sintiendo esa adicción a vivir desde el amor. Que haya una transformación del sistema que ponga a la persona en el centro en lugar del dinero y los intereses materiales... Que cojamos gusto por la cultura, por los libros, por estudiar Que participemos en las cosas comunes, asociaciones, grupos, parroquia, ayuntamiento. Que los que formamos la Iglesia seamos de verdad la Iglesia de Jesús... renunciemos al poder, que seamos humildes, pobres, samaritanos,
Que
Que la benevolencia domine sobre el odio. Y el perdón sobre la venganza. Que ofrezcamos alternativas de vida con sentido, pero no impongamos. Que busquemos juntos las invitaciones que Dios nos hace a vivir para la gente y no para nosotros mismos... Que nos tomemos en serio nuestra condición de seguidores de Jesús y en El encontremos sentido a nuestras vidas, aspiraciones, luchas y fracasos.