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Mayo nos encuentra en un momento particularmente interesante para la industria HVACR. Mientras el sector acelera su transición hacia modelos más eficientes, digitales y sostenibles, también comienza a quedar claro que la evolución tecnológica no depende únicamente de la capacidad de innovación de fabricantes, ingenierías o integradores. Cada vez más, el entorno económico, regulatorio y energético de cada región está definiendo la velocidad con la que esta transformación puede materializarse.
Por ello, en esta edición de Mundo HVAC&R decidimos colocar sobre la mesa un tema que pocas veces se aborda desde una perspectiva integral: el papel de los incentivos y políticas públicas en la competitividad del sector. En nuestro artículo de portada, “Incentivos verdes. El factor que está redefiniendo la competitividad del HVACR”, analizamos cómo distintos mercados están impulsando, o limitando, la adopción de tecnologías eficientes a través de esquemas fiscales, financiamiento e iniciativas gubernamentales, generando realidades muy distintas para fabricantes, contratistas y usuarios finales.
La edición también refleja cómo la innovación continúa evolucionando desde múltiples frentes. Desde el lanzamiento del Innovation Center de Johnson Controls y su apuesta por la capacitación y la operación inteligente de edificios, hasta tecnologías emergentes como las baterías de hielo y los nuevos enfoques de deshumidificación avanzada, queda claro que la eficiencia energética ya no depende únicamente de producir más frío, sino de gestionar mejor la energía, la humedad y la operación de los sistemas.
Al mismo tiempo, el sector sigue fortaleciendo su ecosistema profesional y humano. La participación de los capítulos mexicanos en la CRC 2026 de ASHRAE Región VIII, así como iniciativas como el YEA Camping de ASHRAE Monterrey, reflejan una industria que entiende que el desarrollo técnico también depende de comunidad, liderazgo y formación de nuevas generaciones.
Esta edición también nos lleva a mirar hacia Sudamérica, donde Expo Frío Calor Chile 2026 confirmó el crecimiento de una región cada vez más activa en temas de sostenibilidad, profesionalización y modernización tecnológica. En este contexto, empresas como FB LATAM continúan consolidando su presencia industrial y estratégica dentro del Cono Sur, respondiendo a las nuevas dinámicas del mercado HVACR regional.
Finalmente, en nuestra sección Personalidad, conversamos con Joana Canozzi, de Copeland, sobre liderazgo, evolución profesional y los retos que enfrenta actualmente la industria en América Latina, en una charla que combina visión técnica, experiencia y perspectiva humana.
Mundo HVAC&R @RevistaMundoHVACR
Gracias por acompañarnos una edición más.
Porque entender hacia dónde va la industria implica también comprender qué factores están acelerando o frenando su transformación.

Dirección General: Néstor Hernández
Dirección de Contenidos, Estrategia y Vinculación: Selene Mandujano
Coordinación Editorial: Selene Mandujano
Arte y Diseño: Israel Olvera
Samantha Luna
Producción Audiovisual: Jaime Torres
Producción: Sergio Hernández
Administración: Scarleth Ortiz
Asistencia Operativa: Aldo Cercado
06 INNOVATION CENTER DE JOHNSON CONTROLS: CONECTANDO TECNOLOGÍA Y OPERACIÓN EN HVAC.
COLUMNA
08 EL FUTURO DE LOS EDIFICIOS INTELIGENTES SE ESCRIBE DESDE MÉXICO. POR ARIEL CAMPOS, HEAD OF SALES SI BUILDINGS LATAM Y PRESIDENTE DE IMEI BOMA MÉXICO.
PUBLIRREPORTAJE
10 EXPO FRÍO CALOR CHILE 2026: EL PUNTO DE ENCUENTRO DONDE LA INDUSTRIA HVACR DEFINE SU SIGUIENTE PASO.
DISEÑO Y OPERACIÓN

Consejo Editorial Arq. Evangelina Hirata Directora General del Organismo Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación
Lic. Agustín Sánchez Guevara Especialista internacional en el Protocolo de Montreal
Ing. Darío Ibargüengoitia Director de la Junta Directiva del WGBC
Dr. David Morillón Gálvez
Catedrático e investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM
M. en C. Odón de Buen Rodríguez
Director General de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía
Impresa desde septiembre de 2000 (Antes, Mundo de la Refrigeración)
22 PANELES DE ACCESO EN HVAC: EL DETALLE QUE DEFINE LA EFICIENCIA Y EL COSTO DE UN EDIFICIO.
ASOCIACIONES
24 ENTRE MONTAÑAS Y ESTRELLAS: JÓVENES INGENIEROS VIVEN EL YEA CAMPING TRIP DE ASHRAE MONTERREY.
SOSTENIBILIDAD
26 BATERÍAS DE HIELO, UNA NUEVA LÓGICA DE EFICIENCIA HVACR.
NEGOCIOS
28 FB LATAM CONSOLIDA SU PRESENCIA INDUSTRIAL EN EL CONO SUR.
BREVES
30 DESHUMIDIFICACIÓN AVANZADA, UN FRENTE DE EFICIENCIA EN HVACR.
BREVES
32 CAPÍTULOS MEXICANOS DESTACAN EN LA CRC 2026 DE ASHRAE REGIÓN VIII.
SIMPLIFICAR LA COMPLEJIDAD PARA TRANSFORMAR LA INDUSTRIA HVACR

INCENTIVOS VERDES. EL FACTOR QUE ESTÁ REDEFINIENDO LA COMPETITIVIDAD DEL HVACR.

El nuevo Innovation Center de Johnson Controls en Ciudad de México redefine la forma de presentar la tecnología HVACR, integrando soluciones reales de automatización, eficiencia energética y edificios inteligentes en un entorno operativo y de capacitación.
Por: Cobertura Mundo HVAC&R
En un momento donde la industria HVACR está redefiniendo su papel dentro de la transición energética, los espacios de demostración tecnológica comienzan a adquirir un nuevo significado. Ya no se trata únicamente de mostrar equipos, sino de traducir la innovación en experiencias operativas reales.
Bajo esta lógica, Johnson Controls inauguró su Centro de Innovación en Ciudad de México, un espacio diseñado para acercar a clientes y aliados a la operación real de soluciones para edificios inteligentes en la región. La apertura, realizada el pasado 22 de abril, no solo marca la expansión de la compañía en Latinoamérica, sino que también refleja un cambio en la manera en que la industria comunica, implementa y valida la tecnología.

La presentación del espacio contó con la participación de directivos clave de la compañía en la región, quienes compartieron su visión sobre el papel que jugarán este tipo de plataformas en la evolución del sector. Entre ellos, Santiago Echeveste, Vicepresidente y Gerente General de Building Technologies & Solutions para Latinoamérica, así como João Paulo Oliveira, responsable del crecimiento digital y de servicios en la región, destacaron la importancia de acercar la tecnología a experiencias tangibles para facilitar la toma de decisiones.
A esta visión se sumaron perfiles estratégicos como Edgar Álvarez, enfocado en sistemas de control y detección, Adalberto Charnichart, desde el frente comercial de productos aplicados, y Naldo Aravena, con enfoque en soluciones para centros

de datos, un segmento que hoy concentra gran parte de la demanda de infraestructura crítica. En conjunto, su participación reflejó una lectura clara: la evolución del HVACR ya no depende únicamente del desarrollo tecnológico, sino de la capacidad de integrarlo, operarlo y escalarlo en distintos mercados.
Del discurso a la experiencia, entender la tecnología en operación
Uno de los principales retos en la adopción de soluciones HVAC avanzadas ha sido, históricamente, la brecha entre la especificación técnica y su comprensión en campo. En este contexto, el nuevo Centro de Innovación busca cerrar ese espacio, permitiendo a los usuarios interactuar directamente con sistemas en funcionamiento.
El concepto es generar confianza a través de la experiencia.
A diferencia de un showroom tradicional, el espacio integra distintas soluciones operando en conjunto, lo que permite entender no solo el desempeño individual de cada tecnología, sino su interacción dentro de un ecosistema completo. Esta integración responde a una realidad cada vez más evidente en la industria: los sistemas HVAC ya no operan de forma aislada, sino como parte de una red que involucra automatización, seguridad, eficiencia energética y gestión de datos.

Un portafolio que se conecta: de HVAC a edificios inteligentes
Dentro del Centro de Innovación, Johnson Controls presenta una visión integral de su portafolio, donde convergen soluciones de automatización, control, climatización, refrigeración industrial y protección contra incendios.
Más allá de la diversidad de tecnologías, lo relevante es la forma en que estas se integran en un mismo entorno operativo. Plataformas como Metasys, orientadas a la automatización de edificios, conviven con sistemas de seguridad y detección, así como con soluciones HVAC de alto desempeño y sistemas de refrigeración industrial.
Este enfoque permite entender la operación del edificio como un todo, en lugar de fragmentarla en sistemas independientes. En ese sentido, el valor no está únicamente en el equipo, sino en la capacidad de integrarlo, monitorearlo y optimizarlo de manera continua.
OpenBlue: la capa digital que redefine la operación Uno de los elementos centrales dentro de esta experiencia es OpenBlue, el ecosistema digital de Johnson Controls que articula el funcionamiento de los edificios inteligentes.
A través de una plataforma basada en datos e inteligencia artificial, permite gestionar el desempeño energético, anticipar fallas, optimizar el mantenimiento y mejorar la experiencia de los ocupantes. Su integración dentro del Centro de Innovación permite visualizar de forma tangible cómo la digitalización está transformando la operación de los sistemas HVAC.
En un contexto donde la eficiencia energética y la reducción de emisiones son prioritarias, este tipo de herramientas comienza a jugar un papel determinante, no solo por su capacidad de monitoreo, sino por su impacto directo en la toma de decisiones operativas y estratégicas.
Latinoamérica en el mapa, una estrategia de cercanía
La apertura del Centro de Innovación en Ciudad de México forma parte de una estrategia más amplia de Johnson Controls para fortalecer su presencia en mercados clave de Latinoamérica. México, como una de las economías más relevantes de la región, se posiciona como un punto estratégico dentro de esta red. La reciente apertura de otro centro
Más que un espacio de exhibición, el centro se posiciona como una plataforma abierta de capacitación y toma de decisiones para la industria en Latinoamérica.


en Brasil refuerza esta lógica, consolidando una presencia que busca acercar la tecnología al mercado, reducir barreras de adopción y responder con mayor precisión a las necesidades locales.
Capacitación en operación, un espacio abierto para el desarrollo del sector Más allá de la demostración tecnológica, uno de los elementos que distingue a este tipo de espacios es su vocación como plataforma de capacitación. El Centro de Innovación en Ciudad de México no está concebido únicamente como un punto de exhibición, sino como un entorno abierto donde clientes, integradores y profesionales del sector pueden acceder a experiencias formativas, conocer de primera mano la operación de las soluciones y fortalecer sus capacidades técnicas. Esta apertura responde a una necesidad creciente dentro de la industria, contar con espacios donde la formación no sea únicamente teórica, sino basada en la interacción directa con sistemas en funcionamiento. En este sentido, el centro se posiciona como una herramienta disponible para quienes buscan profundizar en la comprensión de tecnologías HVAC y su aplicación en entornos reales, contribuyendo así al desarrollo de talento especializado en la región.
Una nueva forma de entender el HVAC La inauguración del Centro de Innovación de Johnson Controls deja ver un cambio más profundo en la industria HVACR. Un cambio que va más allá del desarrollo tecnológico y que tiene que ver con la manera en que se comunica, se entiende y se implementa la innovación. Hoy, el valor ya no está únicamente en ofrecer soluciones avanzadas, sino en demostrar cómo estas funcionan en la práctica, cómo se integran y qué impacto tienen en la operación real de los edificios.

Head of Sales SI Buildings LATAM y presidente de IMEI BOMA México
Hay un dato que no me deja indiferente: el sector de edificios y construcción consume el 35% de la energía global y genera casi el 40% de las emisiones globales de CO 2 Esto significa que lo que hacemos —y lo que dejamos de hacer— en el entorno construido tiene un peso enorme en el rumbo climático, en la competitividad de nuestras ciudades y, sobre todo, en la calidad de vida de las personas.
Y si algo he confirmado en conversaciones con líderes del sector en México y en la región, es que la intención existe, pero la velocidad todavía es insuficiente. En el reporte de Siemens conocido como Infrastructure Transition Monitor (ITM) 2025, elaborado a partir de una encuesta a 1,400 tomadores de decisión a nivel global, se observa un avance real hacia el cero neto, pero desigual.
La cifra que más nos debería sacudir es esta: la tasa de renovación/retrofit de edificios existentes se mantiene por debajo de 1% anual, cuando lo necesario para cumplir objetivos hacia 2050 es 2% anual. Ese “gap” entre ambición y ejecución es justamente el espacio donde podemos actuar con más impacto. Y aquí es donde, desde mi doble responsabilidad como director de Ventas SI Buildings en Siemens y presidente de IMEI BOMA México, veo una enorme oportunidad: si queremos cerrar la brecha de eficiencia y descarbonización, necesitamos combinar tres cosas con mucha disciplina: profesionalización operativa, estándares exigentes y digitalización a escala. Me anima ver que el propio ITM 2025 señala la digitalización como un habilitador poderoso. Más de la mitad de los líderes encuestados reconoce que las herramientas digitales tienen un alto potencial para reducir costos (56%) y recortar emisiones (53%), y un porcentaje similar dice estar listo para implementar sistemas autónomos (54%) que vuelvan a los edificios más inteligentes, adaptativos y eficientes. Esto no es menor: cuando el mercado empieza a ver la digitalización como multiplicador de valor (no como gasto), el cambio se acelera. En México, esa aceleración pasa por fortalecer el ecosistema completo. En IMEI BOMA estamos avanzando con una visión clara: consolidarnos como el referente nacional en edificación inteligente, operación profesional y sostenibilidad, creando valor real para nuestros miembros mediante transferencia de conocimiento y adopción de buenas prácticas. Por eso seguiremos impulsando estándares como BOMA 360° y BOMA Best: porque elevar el desempeño de un inmueble no debería depender de esfuerzos heroicos aislados, sino de trabajo en ecosistema, marcos de referencia consistentes, medibles y comparables con los mejores a nivel global.
La operación es donde todo se define. Los equipos enfrentan retos muy concretos: recursos limitados, equipamiento envejecido, sistemas desconectados. Y cuando el edificio “no habla”, la eficiencia se vuelve un juego de suposiciones. Lo que hemos probado es que, las plataformas digitales que unifican datos y flujos operativos permiten pasar de reaccionar a fallas a anticiparlas, optimizar energía en tiempo real y gestionar activos con mayor precisión. Esa transición impacta directamente en costos, continuidad operativa y resiliencia.
Además, hay una señal alentadora desde el frente global: el reporte de UNEP/GlobalABC destaca que 2023 fue el primer año en que el crecimiento de la construcción se desacopló del incremento de emisiones del sector. Es decir: sí se puede crecer sin aumentar emisiones, pero solo si escalamos lo que funciona y removemos barreras. Y para escalar, el talento importa tanto como la tecnología. Por eso en IMEI BOMA vamos a reforzar la formación técnica como pilar estratégico: el entorno inmobiliario cambia rápido y exige capacidades nuevas —desde operación avanzada y eficiencia energética, hasta digitalización, analítica y modelos de gestión más robustos. Asimismo, seguiremos promoviendo el reconocimiento a la excelencia, porque visibilizar lo que se hace bien acelera la mejora continua: cuando una buena práctica se documenta, se certifica y se comparte, deja de ser excepcional y se vuelve replicable. Finalmente, hay un ingrediente que no podemos dejar fuera: la coordinación. Para transformar el entorno construido a la velocidad que el reto exige, necesitamos cooperación real entre academia, gobierno e iniciativa privada. La triple hélice no es un concepto aspiracional; es el mecanismo más práctico para acelerar innovación, fortalecer capacidades, y contribuir a marcos y políticas públicas que habiliten ciudades más eficientes y centradas en las personas. Si los edificios y la construcción ya representan más de un tercio del CO 2 global, entonces la agenda es clara: debemos modernizar y operar mejor lo que ya existe, construir con estándares más altos a futuro, y usar la digitalización para convertir la eficiencia y resiliencia en resultados concretos.
Los invito a sumar esfuerzos y a participar activamente en esta evolución. En IMEI BOMA y desde Siemens, mi compromiso es el mismo: pasar de la ambición a la acción, con estándares, capacidades y tecnología que transforme el día a día de quienes habitamos las ciudades del país.

el punto de encuentro donde la industria HVACR define su siguiente paso
Expo Frío Calor Chile 2026 se consolida como el principal punto de encuentro HVACR en el Cono Sur, integrando innovación, regulación y negocio, y marcando el rumbo hacia una industria más eficiente, digital y descarbonizada.
Durante tres días, la industria HVACR en Latinoamérica encontró en Santiago de Chile algo más que una exposición: un espacio donde convergen tecnología, negocio, regulación y visión de futuro.
La séptima edición de Expo Frío Calor Chile 2026, realizada del 14 al 16 de abril en Centro Parque, Las Condes, se consolidó como el evento más relevante del sector en el Cono Sur, reuniendo a fabricantes, integradores, organismos regulatorios y especialistas en torno a un mismo objetivo: entender hacia dónde se dirige la industria. Más que una feria, el evento funcionó como un termómetro del mercado.
Un ecosistema completo: industria, conocimiento y negocio en un solo lugar
Organizada por la Cámara Chilena de Refrigeración y Climatización, Expo Frío Calor ha evolucionado hacia una plataforma integral que combina exhibición tecnológica, networking y actualización técnica. En esta edición, la feria reunió a algunas de las marcas más influyentes del sector junto con instituciones clave del ámbito público y académico, generando un entorno donde la conversación no se limita a productos, sino que abarca tendencias, regulación y sostenibilidad.
A lo largo de las jornadas, el evento ofreció una visión completa del ecosistema HVACR, integrando soluciones tecnológicas con conocimiento especializado y espacios de interacción entre profesionales. Este enfoque permitió no solo conocer lo más reciente en el mercado, sino también entender cómo estas innovaciones se conectan con los desafíos

reales de operación, eficiencia y cumplimiento normativo. El resultado fue una experiencia que trasciende la exhibición para convertirse en un punto de encuentro estratégico para la industria.
La conversación técnica: descarbonización, eficiencia y nuevas tecnologías
Uno de los ejes más relevantes de esta edición fue la agenda de charlas técnicas, que abordó con profundidad los temas que hoy están marcando el rumbo del sector. Las discusiones en torno a refrigerantes, por ejemplo, evidenciaron que la industria ha dejado atrás los enfoques simplistas para dar paso a análisis más complejos, donde se ponderan simultáneamente la eficiencia, el impacto ambiental y la viabilidad económica.
A lo largo de las distintas salas, se abordaron temas como el papel de las bombas de calor en la descarbonización, la comparación entre refrigerantes sintéticos y naturales, así como el avance de sistemas basados en CO 2 que comienzan a posicionarse como un nuevo estándar en aplicaciones comerciales e industriales. También se exploraron soluciones como los sistemas VRF híbridos, la gestión remota en refrigeración y el uso de tecnologías ultravioletas para mejorar la calidad del aire interior.
Más allá de los contenidos técnicos, la agenda incorporó conversaciones sobre inteligencia artificial aplicada al HVAC, evaluación del ciclo de vida de carbono en edificios y nuevas metodologías de operación y mantenimiento. Este enfoque dejó claro que la industria está evolucionando hacia una lógica donde la eficiencia ya no es un diferenciador, sino una condición base para competir.
Tecnología en piso: innovación aplicada al mercado real En el área de exposición, estas tendencias cobraron forma a través de la participación de compañías representativas de distintos segmentos del sector HVACR. La presencia de firmas como FB Latam, Johnson Controls, Reliable Controls, Copeland, Dunham-Bush, Belimo, Sodeca, Bitzer, entre otras, permitió visualizar un ecosistema diverso que abarca desde manufactura de equipos y componentes, hasta soluciones de control, automatización, ventilación y refrigeración.
Más que centrarse en soluciones individuales, el recorrido por la exposición dejó ver una industria que avanza de manera integral, donde los desarrollos

El sector no solo evoluciona en lo técnico, sino también en lo social, impulsando talento, inclusión y formación de nuevas generaciones.
tecnológicos están alineados con objetivos comunes como la eficiencia energética, la reducción de emisiones y la optimización operativa. En este sentido, la exposición no solo mostró productos, sino una dirección clara del mercado.
Instituciones y regulación: el otro motor del cambio
Uno de los elementos que distingue a Expo Frío Calor es su capacidad para integrar a la industria con el sector público y académico. La participación de organismos como el Ministerio del Medio Ambiente de Chile, Huella Chile, ANESCO, ASHRAE Capítulo Chile, FAIAR e instituciones académicas como INACAP y la Universidad de Santiago de Chile aportó una dimensión estratégica que va más allá del desarrollo tecnológico.
En este entorno, la conversación giró en torno a temas como la certificación de competencias, la gestión sustentable de refrigerantes y los mecanismos para impulsar la eficiencia energética desde la política pública. Este vínculo entre industria y regulación resulta especialmente relevante en un momento en el que las decisiones técnicas están cada vez más condicionadas por objetivos
de descarbonización y compromisos ambientales.
Reconocimiento e inclusión: una industria que también evoluciona en lo social Como parte de las actividades inaugurales de Expo Frío Calor Chile 2026, se destacó una iniciativa orientada a visibilizar el papel de la mujer dentro del sector HVACR, reconociendo a empresas que han integrado activamente la equidad, la inclusión y el desarrollo de talento femenino en su operación.
En esta edición, el reconocimiento fue otorgado a Afrisan, que obtuvo el primer lugar, seguido de Pochteca Sudamérica en segundo lugar, y Patagonia Clima en tercera posición.
El reconocimiento fue impulsado por la Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente de Chile, en conjunto con autoridades del propio ministerio y con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Este tipo de iniciativas refuerza la idea de que la transformación del HVACR no es únicamente tecnológica, sino también cultural, integrando nuevas perspectivas y fortaleciendo el talento dentro del sector.

Formación y futuro: acercando a nuevas generaciones a la industria
Otro de los elementos destacados del evento fue la participación de estudiantes de educación media superior, quienes visitaron la exposición como parte de su acercamiento al sector HVACR. Su presencia no solo aportó dinamismo al evento, sino que también subraya la importancia de generar espacios donde las nuevas generaciones puedan conocer de primera mano una industria que demanda cada vez más talento técnico especializado.
En un contexto donde la profesionalización y la certificación de competencias son temas clave, este tipo de iniciativas contribuyen a fortalecer el desarrollo futuro del sector, conectando la formación académica con la realidad de la industria.
Networking: donde realmente suceden las oportunidades
Más allá de la exposición y las conferencias, Expo Frío Calor Chile 2026 cumplió uno de sus roles más importantes: conectar a la industria. Durante los tres días del evento, fabricantes, distribuidores, ingenieros y tomadores de decisión compartieron un mismo espacio, generando oportunidades de negocio y fortaleciendo relaciones que, en muchos casos, se traducirán en proyectos concretos.
Este tipo de interacción, que ocurre tanto dentro como fuera de las salas, es lo que termina dando valor real a la feria, convirtiéndola en una plataforma donde no solo se observa el futuro del sector, sino donde también comienza a construirse.
Una industria que acelera su evolución
Expo Frío Calor Chile 2026 deja un mensaje claro: la industria HVACR está entrando en una nueva etapa. Una etapa donde la eficiencia energética es obligatoria, la descarbonización es prioritaria y la digitalización redefine la operación de los sistemas.
En este contexto, eventos como este no solo son relevantes, sino necesarios. Porque más allá de exhibir tecnología, permiten al sector alinearse, actualizarse y tomar decisiones mejor informadas.
La industria HVACR ya no se limita a generar confort. Hoy es un actor clave en la transformación energética de los edificios y las ciudades. Y es precisamente en espacios como Expo Frío Calor donde esa transformación comienza a tomar forma.


Por: Selene Mandujano
n una industria donde la tecnología avanza a gran velocidad, uno de los mayores retos no está únicamente en innovar, sino en lograr que esa innovación llegue de forma clara, aplicable y eficiente al usuario final.
Para Joana Canozzi, actual líder del área de Engineering Services para Sudamérica en Copeland, ese es precisamente el rol de la ingeniería hoy: traducir la complejidad en soluciones que realmente funcionen en campo.
Con una trayectoria que combina ingeniería química, alimentos y experiencia internacional, su carrera ha estado marcada por un enfoque práctico, cercano al cliente y profundamente ligado a la sostenibilidad.
De los refrigerantes al propósito
El acercamiento de Joana al sector HVACR no fue casual. Su interés comenzó mientras trabajaba en la industria de gases, donde la interacción con clientes la llevó a profundizar en el entendimiento de los refrigerantes y su impacto.
Ese proceso de aprendizaje, motivado por preguntas reales del mercado, derivó en una decisión consciente de especializarse en refrigeración y aire acondicionado, impulsada por un propósito claro: contribuir al desarrollo de soluciones más sostenibles.
La ingeniería que se construye en campo
A lo largo de su trayectoria, hay un punto que Joana identifica como clave en su desarrollo: el trabajo directo con clientes.
Más allá del conocimiento técnico, destaca la importancia de acompañar procesos reales, implementar cambios tecnológicos y entender las necesidades operativas desde el terreno. Para ella, la ingeniería no se limita al diseño, sino que se construye en la interacción constante con quienes operan los sistemas.
Ese contacto también le permitió desarrollar una habilidad fundamental en el contexto latinoamericano: la capacidad de adaptación, tanto técnica como cultural.
Ingeniería de aplicaciones: el arte de simplificar Hoy, al frente de un equipo distribuido en distintos países de Sudamérica, su rol se centra en adaptar tecnologías a realidades específicas.
Desde su perspectiva, el principal valor de la ingeniería de aplicaciones no está únicamente en el desarrollo tecnológico, sino en su capacidad de simplificar soluciones para el cliente.
En un entorno donde la industria incorpora cada vez más automatización e integración, el reto no es agregar complejidad, sino hacerla manejable.
Una industria en transición
La industria HVACR atraviesa un proceso de transformación impulsado por la sostenibilidad, la eficiencia energética y los cambios regulatorios. Sin embargo, en América Latina, esta transición tiene características particulares.
Lejos de ser un proceso reactivo, Joana observa un mercado activo, en búsqueda constante de alternativas tecnológicas y dispuesto a adoptar soluciones más eficientes, incluso antes de que las regulaciones lo exijan.
En este contexto, tecnologías como el CO2 y el propano comienzan a ganar terreno, mientras surgen configuraciones híbridas que buscan equilibrar eficiencia, costo y facilidad de implementación.
Soluciones híbridas: eficiencia con practicidad
Uno de los enfoques más relevantes en la región es el desarrollo de arquitecturas híbridas, donde distintas tecnologías se combinan para optimizar el desempeño del sistema.
Estas configuraciones permiten, por ejemplo, utilizar CO2 en aplicaciones de baja temperatura y propano en media temperatura, logrando soluciones más simples, seguras y competitivas. Además, facilitan el mantenimiento y permiten una transición más accesible para el mercado.
Desde su perspectiva, este tipo de soluciones refleja una evolución natural de la industria: avanzar hacia tecnologías sostenibles sin perder de vista la viabilidad operativa.
La capacitación como gran reto
Si hay un punto donde Joana identifica una barrera clara, es en la capacitación técnica.
La implementación de nuevas tecnologías requiere no solo disponibilidad de equipos, sino también personal preparado para instalarlos, operarlos y mantenerlos correctamente a lo largo del tiempo.
En este sentido, la formación de técnicos se convierte en un factor crítico para garantizar que las soluciones mantengan su eficiencia durante toda su vida útil. Iniciativas de capacitación impulsadas por la industria comienzan a cerrar esta brecha, pero aún existe un amplio espacio de desarrollo.
MÁS ALLÁ DE LA TECNOLOGÍA, LA EVOLUCIÓN DEL SECTOR DEPENDE DE LA CAPACIDAD DE ADAPTARLA A CONTEXTOS LOCALES Y NECESIDADES OPERATIVAS ESPECÍFICAS.

integración y el desarrollo de la cadena de frío en América Latina.
Colaboración para avanzar
Para acelerar la transición hacia tecnologías más sostenibles, Joana subraya la importancia del diálogo entre industria, academia y gobierno.
La regulación, aunque necesaria, debe avanzar de la mano con la disponibilidad tecnológica y la capacidad del mercado para adoptarla. Sin esta coordinación, el riesgo es generar soluciones que no sean sostenibles en el tiempo.
La cadena de frío: integrar conocimiento en la región
Además de su rol dentro de Copeland, Joana participa activamente en el Cold Chain Council de FAIAR, una iniciativa orientada a fortalecer la
LO QUE MÁS HA
APORTADO EN MI
CARRERA ES ESTAR EN CAMPO, ESCUCHAR AL
CLIENTE Y ENTENDER
REALMENTE LO QUE
NECESITA.”
Desde su perspectiva, uno de los principales retos en la región es lograr un equilibrio entre la disponibilidad tecnológica, las necesidades del mercado y las condiciones específicas de cada país. En este sentido, espacios como FAIAR permiten conectar información, experiencias y buenas prácticas entre distintas geografías, facilitando una visión más clara y menos fragmentada de la industria.
Para Joana, este tipo de colaboración es clave para evitar que la complejidad técnica se convierta en una barrera. Al contrario, el objetivo es hacer que la información sea más accesible y que las soluciones puedan adaptarse de forma más sencilla a los distintos contextos.
Además, destaca el valor de la conexión con otras regiones, particularmente con Europa, donde el desarrollo tecnológico y regulatorio aporta aprendizajes que pueden trasladarse, con las adaptaciones necesarias, al contexto latinoamericano.
Una industria con futuro
Al hablar de las nuevas generaciones, Joana destaca el potencial del sector HVACR como un espacio lleno de oportunidades.
Desde su perspectiva, más allá del conocimiento técnico, habilidades como la comunicación, el manejo de distintos idiomas y la capacidad de adaptación serán determinantes para el desarrollo profesional.
Pero hay un punto que considera fundamental: mantener una visión clara hacia la sostenibilidad y la eficiencia energética.
Porque, al final, el futuro de la industria no solo depende de la tecnología que se desarrolle, sino de la forma en que se implemente y se entienda su impacto en el entorno.
La transición energética en HVACR ya no depende únicamente de la tecnología disponible. Hoy, factores como los incentivos fiscales, el financiamiento y las políticas públicas están definiendo la velocidad con la que los distintos mercados adoptan soluciones más eficientes y sostenibles, marcando nuevas diferencias en la competitividad del sector.
En la conversación actual sobre descarbonización y eficiencia energética, el foco suele centrarse en la tecnología: nuevos refrigerantes, sistemas más eficientes, automatización y control. Sin embargo, en la práctica, el ritmo de adopción de estas soluciones en la industria HVACR no está determinado únicamente por su desempeño técnico, sino por un factor mucho más estructural: el entorno económico que las hace viables. Hoy, la industria cuenta con la capacidad tecnológica para avanzar hacia sistemas más eficientes y sostenibles. Lo que no es homogéneo y comienza a marcar diferencias profundas entre mercados es el nivel de apoyo gubernamental que permite que estas tecnologías se implementen.
Mientras algunos países impulsan la transición energética con beneficios estructurados, otros aún enfrentan barreras donde el CAPEX sigue frenando la modernización HVACR.
La realidad indica que la transición energética en HVACR no ocurre bajo las mismas condiciones en todos los países.
Colombia: cuando el incentivo se traduce en proyecto Dentro de América Latina, Colombia se ha posicionado como uno de los casos más claros donde la política fiscal y energética ha logrado aterrizarse en proyectos reales. A partir de la Ley 1715 de 2014 y su actualización en la Ley 2099 de 2021, el país estableció un esquema integral de beneficios tributarios aplicables tanto a energías renovables como a proyectos de gestión eficiente de la energía, donde el HVACR tiene una participación directa.
A diferencia de otros mercados, estos incentivos no operan de manera automática, sino a través de un proceso técnico formal en el que la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) valida y certifica los proyectos. Este mecanismo no solo garantiza que las inversiones cumplan con criterios de eficiencia energética, sino que también le da certeza al inversionista sobre la aplicación de los beneficios fiscales.

La competitividad energética ya no depende únicamente de la tecnología disponible, sino de las políticas públicas que facilitan su implementación.
La competitividad energética ya no depende únicamente de la tecnología disponible, sino también de las políticas públicas e incentivos que facilitan su implementación. En muchos mercados, el respaldo gubernamental se ha convertido en un factor clave para acelerar la adopción de soluciones HVACR más eficientes y sostenibles.
En la práctica, este esquema ha permitido que proyectos de modernización energética, incluyendo sistemas de climatización y refrigeración en edificios comerciales, industria alimentaria y retail puedan reducir significativamente su costo de inversión. La posibilidad de acceder a deducciones fiscales, exclusión de IVA y beneficios arancelarios cambia por completo la ecuación financiera, haciendo que tecnologías más eficientes, e incluso soluciones con refrigerantes de menor impacto ambiental, sean competitivas desde el inicio del proyecto.
Más allá del incentivo en sí, el valor de este esquema radica en su impacto directo en la toma de decisiones. En un entorno donde el CAPEX suele ser la principal barrera, la reducción de la inversión inicial permite que la eficiencia energética deje de ser un objetivo aspiracional para convertirse en una decisión económicamente viable.
Esto explica por qué, en sectores como supermercados, almacenamiento de alimentos y procesos industriales, la adopción de tecnologías más eficientes ha mostrado una evolución más dinámica en comparación con otros países de la región.
Chile: una transición impulsada por política pública
En el caso de Chile, el impulso hacia la eficiencia energética y la modernización del sector HVACR responde a un enfoque distinto. Más que apoyarse en incentivos fiscales directos, el país ha desarrollado un ecosistema basado en políticas públicas, programas sectoriales y mecanismos de financiamiento que buscan acelerar la transición desde una perspectiva estructural.
Instrumentos como el Plan Nacional de Enfriamiento, junto con iniciativas lideradas por la Agencia de Sostenibilidad Energética, han permitido generar lineamientos claros para la
adopción de tecnologías más eficientes en distintos sectores. A esto se suma la participación activa de la Unidad de Ozono del Ministerio del Medio Ambiente, que ha impulsado programas de transición hacia refrigerantes de menor impacto ambiental en el marco del Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali.
Este modelo ha sido particularmente relevante en sectores donde la cadena de frío es crítica, como la industria alimentaria, el retail y, de manera muy destacada, la acuicultura, uno de los pilares productivos del país. En estos segmentos, la eficiencia energética no solo responde a una necesidad ambiental, sino a una condición operativa para mantener competitividad en mercados internacionales.
Sin embargo, a diferencia de Colombia, el impacto financiero directo sobre el inversionista es distinto. Al no existir un incentivo fiscal que reduzca de forma inmediata el CAPEX, el retorno de inversión sigue dependiendo en mayor medida de la eficiencia operativa del sistema a lo largo del tiempo. Esto no detiene la adopción tecnológica, pero sí condiciona su velocidad y su escala.
En este sentido, el caso chileno demuestra que la transición energética puede impulsarse desde la política pública y la planificación sectorial, aunque también evidencia que, sin un incentivo económico directo, el peso de la decisión recae en mayor medida en el usuario final.
La experiencia internacional demuestra que, cuando existen incentivos fiscales, financiamiento accesible y políticas públicas bien estructuradas, la eficiencia energética deja de percibirse como un gasto adicional para convertirse en una inversión estratégica que impulsa la modernización, acelera la adopción tecnológica y fortalece la competitividad del sector HVACR en distintos mercados.
México: el desafío de la adopción sin incentivo estructural
En el caso de México, el panorama presenta un contraste más marcado.
Si bien existen programas de financiamiento, eficiencia energética y esfuerzos institucionales, no se observa un esquema fiscal robusto y específico que incentive de forma directa la adopción de tecnologías HVACR eficientes a gran escala. Iniciativas como el Eco-Crédito Empresarial, operado por el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE) con respaldo de la Secretaría de Energía, la Comisión Federal de Electricidad y la banca de desarrollo, han permitido la sustitución de equipos de aire acondicionado y refrigeración por tecnologías más eficientes, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
Este modelo, que integra el financiamiento incluso al recibo eléctrico, ha impulsado miles de proyectos de modernización energética en el país. A esto se suman esquemas de crédito orientados a la sostenibilidad impulsados por Nacional Financiera, así como iniciativas de cooperación internacional como NAMA PyME, que combinan financiamiento, asistencia técnica y capacitación para promover la eficiencia energética en sectores productivos.
Sin embargo, a diferencia de otros mercados de la región, estos mecanismos no se traducen en incentivos fiscales directos que reduzcan de forma significativa el CAPEX de los proyectos HVACR. Esto genera una condición particular en el mercado: la transición hacia soluciones más eficientes queda sujeta, en gran medida, a la decisión del usuario final. En ausencia de incentivos claros, el costo inicial continúa siendo el principal factor de decisión, lo que ralentiza la adopción de tecnologías de mayor eficiencia. En este contexto, la eficiencia energética compite directamente contra el CAPEX, y no siempre resulta ganadora.
Estados Unidos y Europa: cuando el incentivo se vuelve política industrial Fuera de la región, el panorama cambia de forma significativa.
En Estados Unidos, los incentivos han evolucionado más allá de la eficiencia energética para convertirse en una herramienta de política industrial. Un ejemplo claro es la sección 179D, que permite deducciones fiscales para edificios comerciales que incorporen sistemas de alto desempeño energético, incluyendo HVAC. Dependiendo del nivel de eficiencia alcanzado, estos beneficios pueden superar los cinco dólares por pie cuadrado, lo que transforma directamente la viabilidad económica de los proyectos.

Más allá del incentivo en sí, el impacto es estructural. Este tipo de mecanismos impulsa la renovación del parque inmobiliario existente, promueve la adopción de tecnologías HVAC más eficientes, reduce los costos para desarrolladores y genera una demanda constante para fabricantes. En este contexto, la eficiencia energética deja de ser únicamente una meta ambiental para convertirse en una herramienta económica que dinamiza toda la cadena de valor.
En Europa, el enfoque es aún más amplio y consolidado. A diferencia de modelos aislados, los países europeos han desarrollado esquemas integrales que
combinan incentivos fiscales, subsidios directos, financiamiento verde y regulación estricta para acelerar la transición energética.
Este ecosistema permite que tecnologías como bombas de calor y sistemas HVAC de alta eficiencia se implementen bajo condiciones favorables, con mecanismos que incluyen desde subvenciones directas hasta créditos fiscales e incluso esquemas de IVA reducido. Países como Alemania han impulsado programas que pueden subsidiar una parte significativa de la inversión en sistemas eficientes, mientras que en Francia se han establecido incentivos fiscales orientados a la renovación energética de edificios.
El resultado de este enfoque es claro: una mayor penetración de tecnologías sostenibles, menor dependencia de decisiones individuales por parte del usuario final y mercados más maduros, donde la eficiencia energética no es una opción, sino una condición estructural del desarrollo.
El rol de las Unidades de Ozono: un catalizador silencioso
En este escenario, las Unidades de Ozono, operando bajo el marco del Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali, juegan un papel fundamental.
Más allá de la regulación de refrigerantes, estas entidades han impulsado programas de financiamiento, capacitación y transferencia tecnológica que han permitido avanzar en la adopción de soluciones más sostenibles en la región.
En muchos países, especialmente donde no existen incentivos fiscales estructurados, estas iniciativas se convierten en el principal motor de transición.
El incentivo definiendo la competitividad
Para la industria HVACR, el impacto de estos modelos es directo.

Cuando existen incentivos claros, la eficiencia energética se convierte en una ventaja competitiva tangible. Los proyectos se vuelven más viables, los tiempos de retorno se reducen y la adopción tecnológica se acelera.
Cuando no existen, la ecuación cambia. La eficiencia compite contra el costo inicial, y la transición se vuelve más lenta, más fragmentada y más dependiente de decisiones individuales.
La transición no es solo tecnológica
La industria HVACR ya cuenta con soluciones capaces de responder a los retos actuales de eficiencia energética y sostenibilidad. Sin embargo, su adopción no depende únicamente de la ingeniería, sino del entorno económico que la rodea. Hoy, más que nunca, el sector enfrenta una realidad desigual, mercados donde la transición está siendo impulsada activamente por políticas públicas, y otros donde aún depende de la voluntad del usuario final.
Mientras países como Colombia avanzan con incentivos fiscales claros, otros mercados como México dependen principalmente del financiamiento y la decisión del usuario final.
Porque al final, la diferencia no está en la tecnología disponible, sino en las condiciones para implementarla y en la capacidad de la industria para dialogar y construir, junto con la autoridad, un camino viable en cada región.
La transición energética en HVACR no se define solo en el diseño; se define en la política económica que la hace posible.

La accesibilidad en sistemas HVAC se ha convertido en un factor clave para la eficiencia operativa, el mantenimiento preventivo y la reducción de costos en edificios modernos. Los paneles de acceso permiten intervenciones más ágiles, mejoran la seguridad y contribuyen al desempeño energético y normativo de la infraestructura.
Por: Lucia Julieta Palomera Leyva Bilingual Content Writer | Best Access Doors
En la conversación actual sobre eficiencia energética, descarbonización y edificios inteligentes, hay un elemento que rara vez ocupa titulares, pero que tiene un impacto directo en la operación: la accesibilidad a los sistemas HVAC.
Hoy, la infraestructura de climatización ha evolucionado hacia ecosistemas complejos que integran sensores IoT, sistemas de control avanzado y plataformas de gestión (BMS). Sin embargo, detrás de esta sofisticación tecnológica persiste una condición básica que define su desempeño real: la posibilidad de acceder físicamente a sus componentes.
Para quienes operan edificios, desde una torre corporativa en Ciudad de México hasta una planta industrial en el Bajío, la accesibilidad no es un atributo secundario. Es la diferencia entre un mantenimiento ágil y una intervención costosa, entre la eficiencia proyectada y la eficiencia real.
La infraestructura invisible del confort
El diseño arquitectónico contemporáneo ha privilegiado espacios limpios, donde la infraestructura queda oculta tras plafones y muros. Esta decisión,
Un sistema HVAC eficiente no solo depende de la tecnología instalada, sino también de qué tan accesibles sean sus componentes para realizar mantenimientos, inspecciones y ajustes oportunos.
aunque estéticamente acertada, ha generado una desconexión entre diseño y operación.
Equipos como unidades manejadoras de aire, cajas VAV, sensores o dampers quedan fuera de la vista y, muchas veces, fuera del alcance. Cuando no existen puntos de acceso adecuados, el mantenimiento se vuelve invasivo, obligando a intervenir acabados o, en el peor de los casos, a postergar revisiones críticas. En este contexto, la falta de accesibilidad no solo complica la operación, sino que impacta directamente en el valor del activo inmobiliario.
Accesibilidad y mantenimiento: donde comienza el costo El mantenimiento preventivo es el pilar de cualquier estrategia de eficiencia en HVAC, pero su ejecución depende completamente de la accesibilidad. En campo, esto se traduce en algo muy concreto: cuando un técnico no puede acceder fácilmente a un componente, el mantenimiento se retrasa, se encarece o simplemente no se realiza.
Diversos análisis indican que el tiempo de intervención puede incrementarse hasta en un 40% cuando no existen accesos directos, especialmente en espacios confinados. Este impacto operativo se convierte rápidamente en un problema financiero.
Un ejemplo claro es el de un edificio corporativo con múltiples cajas VAV ocultas en plafón. Sin accesos adecuados, cada intervención implica romper, reparar y restaurar acabados, generando costos acumulados que pueden alcanzar cifras significativas de manera anual. En contraste, la instalación de paneles de acceso representa una inversión única que se recupera en pocos meses y se traduce en ahorro sostenido a lo largo del tiempo.
Normativa, certificaciones y seguridad
El incremento en los estándares de construcción ha colocado la accesibilidad como un requisito técnico. Normas como ASHRAE 62.1 establecen que los sistemas deben ser inspeccionables y limpiables para garantizar la calidad del aire interior, mientras que certificaciones como LEED o WELL consideran la mantenibilidad como parte del desempeño del edificio.
En paralelo, la seguridad industrial exige acceso a dispositivos críticos. Esto se vuelve especialmente relevante en el

Los paneles de acceso permiten reducir costos operativos, agilizar intervenciones técnicas, mejorar la seguridad y mantener el desempeño energético del edificio a largo plazo.
caso de compuertas cortafuego, cuyo correcto funcionamiento depende de inspecciones periódicas. Sin accesos adecuados, estas revisiones se vuelven inviables, aumentando el riesgo operativo y comprometiendo la seguridad del inmueble.
Diseño y selección: decisiones que impactan la operación
Uno de los errores más comunes en obra es ubicar los paneles de acceso en función de la conveniencia del instalador, y no de las necesidades reales de mantenimiento. Un diseño adecuado debe considerar los puntos críticos del sistema y facilitar intervenciones completas, no solo inspecciones superficiales.
Además, la selección del panel debe responder al entorno y a la aplicación. Factores como condiciones ambientales, requerimientos de hermeticidad o necesidades acústicas influyen
directamente en su desempeño. Incluso en edificios inteligentes, donde el monitoreo es digital, el acceso físico sigue siendo indispensable para garantizar una respuesta eficiente ante cualquier anomalía.
Eficiencia energética: el impacto que no se ve
Un aspecto frecuentemente subestimado es el impacto de los paneles en la hermeticidad del sistema. Una instalación deficiente puede generar fugas de aire que obligan a los equipos a operar con mayor carga, incrementando el consumo energético y reduciendo su vida útil.
En un contexto donde la eficiencia energética y la descarbonización son prioridades, este tipo de fallas representa una pérdida constante que afecta directamente el desempeño del sistema.
Conclusión: el valor estratégico del acceso
En un entorno donde la eficiencia operativa, la sostenibilidad y la continuidad del servicio son prioritarias, la accesibilidad deja de ser un detalle constructivo para convertirse en un elemento estratégico.
Un sistema HVAC sin acceso es un sistema limitado. En cambio, un sistema diseñado con accesibilidad en mente permite un mantenimiento eficiente, facilita el cumplimiento normativo, reduce costos operativos y prolonga la vida útil de los equipos.
Porque al final, la eficiencia no solo se diseña… se mantiene.

Los pasados 21 y 22 de abril, el comité de Young Engineers in ASHRAE (YEA) del Capítulo Monterrey, encabezado por la líder del comité, la Ing. Blanca Góngora, junto con su equipo de trabajo, llevó a cabo la 5° edición del YEA Camping Trip, una iniciativa que busca fortalecer la convivencia y el desarrollo de jóvenes ingenieros en un entorno fuera de la rutina diaria.
El evento se realizó en el Observatorio Astronómico TLAPIANI de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), ubicado en el municipio de Iturbide, Nuevo León, gracias a la colaboración entre ASHRAE Capítulo Monterrey, la agencia turística Andares Mágicos y la UANL.
La experiencia inició con el traslado desde Monterrey hacia la sierra de Iturbide, incluyendo el ascenso al observatorio a través de una ruta de montaña. Una vez en el lugar, los participantes instalaron su campamento y participaron en actividades guiadas, entre ellas recorridos por campos de agave donde se presentaron proyectos de investigación enfocados en la sustentabilidad, así como el mezcal oficial de la UANL Flammam, producido en la región.


Durante la noche se llevaron a cabo cuatro pláticas técnicas, dos impartidas por ingenieros de ASHRAE sobre temas HVAC y dos por parte de la UANL, relacionadas con investigación y el fenómeno del equinoccio, coincidiendo con las fechas del evento. Posteriormente, los asistentes realizaron una visita al observatorio, donde pudieron apreciar el cielo estrellado en condiciones únicas.
Al día siguiente, algunos participantes presenciaron el amanecer en la sierra, seguido de un espacio de networking durante el desayuno antes de emprender el regreso a Monterrey.
Esta edición del YEA Camping Trip se consolida como una experiencia que integra aprendizaje, convivencia y conexión con la naturaleza, fortaleciendo la comunidad de jóvenes ingenieros.
Finalmente, a nombre de ASHRAE Capítulo Monterrey y del comité YEA, se extiende un especial agradecimiento a las empresas patrocinadoras que hicieron posible la realización de este evento: Air-Care de México, CENTROCLIMAS, Grupo TECSIR, SHN, Sultana y YAGA Transportes.
Con información de Lic. Pedro Garza Zuñiga Líder del Comité de Comunicaciones y Co-Lider del Comité de Historia de ASHRAE Capítulo Monterrey 2025-2026.

Las baterías de hielo transforman la lógica HVACR al desplazar la demanda energética hacia horarios estratégicos, reduciendo costos, presión sobre la red eléctrica y huella ambiental sin comprometer la operación diaria real.
Por: Redacción
La descarbonización y la eficiencia energética se ha convertido en prioridades para la industria HVACR, el almacenamiento de energía comienza a tomar un papel central. Sin embargo, no todas las soluciones pasan por baterías eléctricas. Existe una alternativa que, aunque conceptualmente simple, está ganando protagonismo en proyectos de alto desempeño: el almacenamiento térmico mediante hielo.
Más que una innovación reciente, se trata de una tecnología que hoy encuentra un nuevo impulso frente a la necesidad de optimizar el consumo energético de los edificios y reducir su impacto ambiental.
Almacenar frío para consumir mejor energía
El principio de operación es directo. Durante la noche, cuando la demanda eléctrica es menor y las tarifas suelen ser más bajas, los sistemas HVAC generan hielo en tanques diseñados para almacenamiento térmico. Posteriormente, durante el día, ese frío acumulado se utiliza para enfriar el edificio, disminuyendo la carga de los sistemas de refrigeración en los momentos de mayor demanda.
Este enfoque no reduce necesariamente el consumo total de energía, pero sí transforma la manera en que se utiliza. Al desplazar la carga energética hacia horarios más favorables, se logra una operación más eficiente tanto desde el punto de vista económico como del comportamiento de la red eléctrica.

Un impacto directo en la operación HVACR
La relevancia de esta tecnología para el sector es clara si se considera el peso de la refrigeración dentro del consumo energético de los edificios. En muchos casos, representa una de las cargas más significativas, especialmente en climas cálidos o en aplicaciones comerciales e industriales.
Al integrar almacenamiento térmico, los sistemas pueden operar de forma más estable y estratégica. La demanda en horas pico se reduce, los equipos trabajan bajo condiciones menos exigentes y, en algunos proyectos, es posible incluso replantear el dimensionamiento de la infraestructura de enfriamiento.
Este cambio no solo impacta en la eficiencia, sino también en la vida útil de los equipos y en la confiabilidad de la operación.
Gestionar la demanda, no solo el consumo
Uno de los principales aportes del almacenamiento térmico mediante hielo es su capacidad para gestionar la demanda eléctrica del edificio, no solo el consumo total de energía. En sistemas HVAC convencionales, la carga de enfriamiento se concentra durante el día, coincidiendo con los momentos de mayor demanda en la red eléctrica.
El uso de baterías de hielo permite modificar este comportamiento. Al producir frío durante la noche y utilizarlo durante el día, los edificios pueden reducir significativamente su demanda en horas pico, un concepto conocido como peak shaving. Este enfoque no solo genera beneficios económicos, sino que también contribuye a disminuir la presión sobre la infraestructura eléctrica. Además, estos sistemas pueden operar bajo distintos esquemas. En configuraciones de almacenamiento total, el hielo puede cubrir la mayor parte de la demanda de enfriamiento durante el día. En modelos de almacenamiento parcial, el sistema funciona de forma híbrida, complementando la operación del chiller y ofreciendo mayor flexibilidad según las necesidades del edificio.
Eficiencia que también es sostenibilidad
El valor de las baterías de hielo no se limita a la operación técnica. Su impacto ambiental es uno de los factores que explica su creciente adopción.
Sin almacenamiento térmico

Con almacenamiento térmico
*Gráfico generado con base en conceptos de almacenamiento térmico
Al trasladar el consumo eléctrico a horarios nocturnos, cuando la red suele estar menos saturada y puede incorporar una mayor proporción de energía más limpia, se reduce indirectamente la huella de carbono del edificio. Además, se disminuye la necesidad de recurrir a generación de respaldo en horas pico, lo que contribuye a una operación más sostenible a nivel sistémico.
Otro punto relevante es la durabilidad. A diferencia de otros sistemas de almacenamiento, el uso de agua como medio térmico evita procesos de degradación acelerada, lo que permite una vida útil más larga con menores requerimientos de mantenimiento.
Aplicaciones donde el frío es crítico
Esta tecnología ha encontrado un espacio natural en instalaciones donde la demanda térmica es constante y estratégica. Edificios corporativos, hospitales, centros comerciales y centros de datos son algunos de los entornos donde el almacenamiento de frío permite mejorar la eficiencia sin comprometer la operación.
En el caso de los hospitales, por ejemplo, la necesidad de mantener condiciones térmicas estables hace que la confiabilidad del sistema sea prioritaria. El uso de almacenamiento térmico no solo permite optimizar el consumo, sino también garantizar continuidad operativa en momentos críticos.
Descarga (desde almacenamiento)
Producción directa
Carga (almacenamiento)
Tanque de almacenamiento
Enfriadora (chiller)
* Fuente: Trane
Un aliado en sistemas energéticos más complejos
El crecimiento de esta solución también está vinculado a la evolución del sistema energético en general. A medida que aumenta la participación de fuentes renovables, la necesidad de gestionar la demanda se vuelve más relevante.
El almacenamiento térmico permite justamente eso. Aprovechar momentos de mayor disponibilidad energética para almacenar frío y utilizarlo cuando la demanda lo exige. En este sentido, deja de ser únicamente una solución HVAC para convertirse en una herramienta dentro de la gestión energética del edificio.
Una oportunidad aún poco explotada en la región
A pesar de sus ventajas, la adopción de baterías de hielo en América Latina sigue siendo limitada. Factores como la estructura tarifaria, el costo inicial y la falta de incentivos específicos influyen directamente en su implementación. En mercados donde la diferencia entre tarifas diurnas y nocturnas no es significativa, el modelo pierde atractivo económico. Sin embargo, el aumento de la demanda eléctrica, las altas temperaturas y la presión por reducir emisiones abren una ventana clara para su crecimiento.
Consumir mejor, no solo consumir menos
Las baterías de hielo plantean una lógica distinta dentro de la eficiencia energética. No se trata únicamente de reducir el consumo, sino de optimizarlo en función del momento y las condiciones en las que se utiliza. Esta capacidad de gestión puede marcar una diferencia significativa en la operación de los sistemas HVACR.
FB LATAM fortalece su presencia en el Cono Sur con una estrategia industrial centrada en Chile, combinando manufactura local, portafolio integral y respuesta ágil para atender la creciente demanda HVACR en Sudamérica.
Por: Cobertura Mundo HVAC&R
Desde el piso de Expo Frío Calor Chile 2026, la participación de FB LATAM no solo reflejó su presencia dentro del evento, sino también el momento que atraviesa la compañía en la región.
Más allá de una exhibición puntual, su presencia se entiende como parte de una estrategia más amplia de consolidación en Sudamérica, donde Chile se ha convertido en un punto clave dentro de su operación.
En los últimos años, la compañía ha fortalecido su capacidad productiva en el país, posicionándose como un actor con presencia industrial en la región. Esta base, sumada a su operación en México, le permite atender de forma ágil distintos mercados del continente, desde el Cono Sur hasta otras zonas de Latinoamérica, respondiendo a las necesidades específicas de cada mercado.
A nivel de portafolio, FB LATAM se posiciona como un fabricante integral dentro de la cadena de frío, con una oferta que abarca desde equipos de intercambio térmico hasta soluciones completas de refrigeración comercial e industrial. Su producción incluye componentes clave como evaporadores, unidades condensadoras, racks de refrigeración y serpentines, así como soluciones para climatización y control térmico en aplicaciones críticas.
Esta capacidad de manufactura, presente tanto en México como en Chile, no solo le permite atender proyectos de distinta escala y complejidad, sino también responder con mayor rapidez a las necesidades del mercado, reduciendo


significativamente los tiempos de entrega frente a modelos tradicionales de importación. En un entorno donde los plazos de ejecución son cada vez más exigentes, esta agilidad operativa se convierte en una ventaja competitiva clara dentro de la región.
Este posicionamiento se ve reforzado por la creciente demanda en sectores clave donde la cadena de frío es determinante. Aplicaciones como supermercados, centros de distribución de alimentos, almacenamiento de frutas y verduras, así como la industria de la acuicultura, de gran relevancia en países como Chile, han impulsado la necesidad de soluciones más eficientes, confiables y adaptadas a condiciones específicas de operación. En estos segmentos, la cercanía con el mercado y la capacidad de producción local permiten una mejor adaptación técnica y una respuesta más alineada con las necesidades reales de cada proyecto.
Este enfoque cobra especial importancia en un contexto donde el mercado sudamericano avanza hacia soluciones más eficientes y alineadas con objetivos de reducción de emisiones. La adopción de refrigerantes de bajo impacto ambiental, así como la optimización energética de los sistemas, han dejado de ser diferenciadores para convertirse en condiciones base de operación. En este escenario, contar con producción local no solo representa una ventaja logística, sino también una herramienta clave para adaptarse a cambios regulatorios y técnicos con mayor agilidad.
El caso de FB LATAM refleja una tendencia más amplia dentro del sector: la consolidación de operaciones industriales en puntos estratégicos de la región, que permitan no solo abastecer el mercado, sino también participar activamente en su evolución.
En este sentido, Chile se posiciona como un nodo relevante dentro del mapa HVACR en Sudamérica, y empresas con presencia productiva en el país comienzan a jugar un papel más activo en la transformación del sector.


Amazon comenzó a incorporar una nueva generación de tecnologías de deshumidificación en sus edificios, basada en materiales avanzados y desarrollos recientes en sistemas térmicos, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética de sus operaciones.
La solución, desarrollada por Transaera, se integra en sistemas tipo DOAS (Dedicated Outdoor Air System) y plantea un cambio relevante en la forma en que se gestiona la humedad en el aire acondicionado. En lugar de depender del sobre enfriamiento del aire, una práctica común en sistemas convencionales, esta tecnología utiliza un desecante avanzado que permite separar el proceso de deshumidificación del enfriamiento, reduciendo la carga térmica del sistema.
Este enfoque no solo mejora la eficiencia del sistema HVAC, sino que también responde a uno de los principales retos en climas húmedos, donde el control de la humedad representa una parte significativa del consumo energético.
De acuerdo con la información compartida por la propia compañía, estos sistemas pueden remover grandes volúmenes de humedad del aire; del orden de decenas de kilogramos
por hora, lo que permite reducir la necesidad de enfriamiento mecánico y optimizar la operación del sistema en su conjunto. En aplicaciones donde la carga latente representa una parte significativa del consumo energético, este tipo de soluciones puede traducirse en reducciones relevantes en el uso de energía, particularmente al evitar el sobreenfriamiento y posterior recalentamiento del aire, uno de los procesos más ineficientes en sistemas HVAC convencionales.
Más allá de una prueba puntual, la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia. Amazon y Transaera han anunciado la expansión del uso de esta tecnología en distintas instalaciones, con la intención de integrarla progresivamente en nuevos desarrollos. Este movimiento posiciona a la deshumidificación como un componente clave dentro de las estrategias de descarbonización en edificios.
En este contexto, la combinación de deshumidificación avanzada con tecnologías de bomba de calor abre una nueva ruta para mejorar el desempeño energético, particularmente en aplicaciones donde la carga latente tiene un peso significativo.
Más allá del caso específico, esta tendencia refuerza un cambio de enfoque dentro del HVACR. La eficiencia energética ya no depende únicamente de enfriar mejor, sino de gestionar de manera más precisa variables como la humedad, que durante años han sido tratadas como una consecuencia del sistema y no como un eje estratégico de su operación.





La Conferencia Regional de Capítulos (CRC) 2026 de ASHRAE Región VIII, celebrada del 23 al 25 de abril en Little Rock, Arkansas, reunió a representantes de los 15 capítulos que integran la región en un encuentro enfocado en liderazgo, desarrollo profesional e intercambio técnico dentro de la industria HVACR.
Bajo el lema “Big on Little Rock”, la conferencia integró sesiones técnicas, reuniones regionales de trabajo, actividades de networking y espacios de reconocimiento a los capítulos más destacados del periodo 2024-2025. En este contexto, los capítulos mexicanos tuvieron una participación relevante dentro de la premiación regional.
El Capítulo Monterrey fue uno de los más reconocidos del encuentro al obtener distinciones como Mejor Boletín, Mejor YEA Chair, Premio Chaparral, reconocimiento por AHR Expo y Mejor Presidente de la Región, reflejando su actividad y liderazgo dentro de ASHRAE Región VIII. Por su parte, el Mexico City Chapter recibió distintos reconocimientos relacionados con desempeño y participación dentro de la campaña RP 2024-2025, incluyendo distinciones por superar metas de campaña y posicionarse entre los capítulos destacados por porcentaje de cumplimiento. Asimismo, integrantes del capítulo fueron reconocidos con Chapter Service Awards por su contribución y servicio dentro de la asociación.
Más allá de la agenda social y de premiación, la CRC se mantiene como uno de los principales espacios de colaboración y fortalecimiento institucional dentro de ASHRAE, permitiendo a los capítulos compartir estrategias, impulsar el desarrollo técnico y fortalecer la presencia regional de la comunidad HVACR.
La participación de los capítulos mexicanos en este tipo de encuentros refleja el crecimiento y la presencia que la comunidad HVACR nacional continúa consolidando dentro de la región.

