El drama experimentado entre finales del 2022 y comienzos del 2023, quedará registrado en la historia como uno de los momentos de mayor confusión que le tocó vivir al Perú al poco de cumplir sus doscientos años de historia republicana. Como una muestra más de nuestro desgaste institucional, el golpe de Pedro
Castillo revivió el trauma al que estuvo acostumbrado el país en décadas pasadas, y que pensábamos superado.
No obstante, a pesar de nuestras debilidades, esta afrenta fue felizmente frustrada, dando lugar a una salida
democrática con la asunción de la vicepresidenta Dina Boluarte como nueva jefa de Estado.