La manifestación de gran parte del trabajo cultivado durante las clases regulares tiene lugar en las últimas semanas del semestre. La creatividad cecehachera imprime su sello en obras de arte, maquetas de diseño, carteles científicos, prototipos surgidos bajo alguna ley de la Física, la Química, la Biología… o cualquiera otra asignatura. En ese sentido, los pasillos de los distintos edificios, las explanadas, las canchas deportivas o las mismas aulas y laboratorios se convierten en galerías, museos, teatros que se pueblan de todas estas obras poéticas -en tanto derivan de una poiesis o creación-, con las que se hace honor a los principios de aprender a aprender, a hacer, a ser y a convivir.