Una manera de abordar el pasado ha sido reduciéndolo a una dialéctica entre quietud y movimiento, entre fuerzas que se acomodan para conservarse y otras que buscan avanzar hacia algo más. En ese sentido, y tomando como centro de la reflexión los acontecimientos ocurridos el 2 de octubre de 1968, docentes y estudiantes de nuestro plantel dirigen su atención a una serie de manifestaciones artísticas, periodísticas, psicológicas, pedagógicas, entre otras, que tratan de recrear o representar, para no olvidar, lo ocurrido en aquella fecha, la cual se ha convertido en símbolo de los anhelos democráticos de este país y punto de partida para la fundación del CCH. Dejamos la invitación para que se acerquen a su lectura y nos sumemos a la convicción que dice ¡2 de octubre no se olvida!