Skip to main content

Domingo II de Pascua - 19 de abril de 2020

Page 1

SUBSIDIO PARA LA CELEBRACION DE LA PALABRA EN FAMILIA

DOMINGO II DE PASCUA 19 de abril de 2020 Responsable de la Publicaciรณn: P. Armando Flores Navarro

PARROQUIA DE SANTIAGO APร STOL SAHUAYO, MICH.


PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL SAHUAYO, MICH.

Domingo II de Pascua Subsidio para la celebración de la Palabra en familia La celebración en familia puede ser guiada por el papá o la mamá, o el miembro que haga cabeza en la familia V. Quien dirige R. Todos los que participan en la celebración.

V. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. R. Amén. V. Bendigamos a Dios Padre, que nos reúne en nombre de Cristo para que unidos con toda la Iglesia estemos en comunión los unos con los otros por la fuerza de su Espíritu Santo. R. Bendito seas por siempre, Señor. V. Nos disponemos a celebrar la Palabra de Dios de este domingo, reconociendo que necesitamos de su misericordia. V. Apiádate Señor de nosotros R. Porque hemos pecado contra ti. V. Muéstranos Señor tu misericordia R. Danos tu salvación. V. Dios todo poderoso, tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. V. Escuchemos ahora la Palabra de Dios.

Primera Lectura Del libro de los Hechos de los Apóstoles (2, 42-47) En los primeros días de la Iglesia, todos los hermanos acudían asiduamente a escuchar las enseñanzas de los apóstoles, vivían en comunión fraterna y se congregaban para orar en común y celebrar la fracción del pan. Toda la gente estaba llena de asombro y de temor, al ver los milagros y prodigios que los apóstoles hacían en Jerusalén. Todos los creyentes vivían unidos y lo tenían todo en común. Los que eran dueños de bienes o propiedades los vendían, y el producto era distribuido entre todos, según las necesidades de cada uno. Diariamente se reunían en el templo, y en las casas partían el pan y comían juntos, con alegría

2


PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL SAHUAYO, MICH. y sencillez de corazón. Alababan a Dios y toda la gente los estimaba. Y el Señor aumentaba cada día el número de los que habían de salvarse. Palabra de Dios. Salmo Responsorial Salmo 117 R./ La misericordia del Señor es eterna. Aleluya. - Diga la casa de Israel: “Su misericordia es eterna”. Diga la casa de Aarón: “Su misericordia es eterna”. Digan los que temen al Señor: “Su misericordia es eterna”. R./ - Querían a empujones derribarme, pero Dios me ayudó. El Señor es mi fuerza y mi alegría, en el Señor está mi salvación. R./ - La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. R./ - Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. Este es el día del triunfo del Señor, día de júbilo y de gozo. R./ Segunda Lectura De la primera carta del apóstol san Pedro (1, 3-9) Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, por su gran misericordia, porque al resucitar a Jesucristo de entre los muertos, nos concedió renacer a la esperanza de una vida nueva, que no puede corromperse ni mancharse y que él nos tiene reservada como herencia en el cielo. Porque ustedes tienen fe en Dios, él los protege con su poder, para que alcancen la salvación que les tiene preparada y que él revelará al final de los tiempos. Por esta razón, alégrense, aun cuando ahora tengan que sufrir un poco por adversidades de todas clases, a fin de que su fe, sometida a la prueba, sea hallada digna de alabanza, gloria y honor, el día de la manifestación de Cristo. Porque la fe de ustedes es más preciosa que el oro, y el oro se acrisola por el fuego. A Cristo Jesús ustedes no lo han visto y, sin embargo, lo aman; al creer en él ahora, sin verlo, se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe. Palabra de Dios. Evangelio † Lectura del santo Evangelio según san Juan (20, 19-31) Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La

3


PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL SAHUAYO, MICH. paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”. Tomás, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”. Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Luego le dijo a Tomás: “Aquí están mis manos; acerca tu dedo. Trae acá tu mano, métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree”. Tomás le respondió: “¡Señor mío y Dios mío!” Jesús añadió: “Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto”. Otras muchas señales milagrosas hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritas en este libro. Se escribieron éstas para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús. BREVE REFLEXION El relato que hoy contemplamos destaca el miedo de los discípulos provocado por cuanto vivieron en los trágicos momentos de la pasión y muerte de Jesús de Nazaret, experiencia humana en si misma devastadora. Lo que viven los discípulos en esta jornada evangélica que se relata acontece «estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban … por miedo a los judíos» y no era para menos, sentenciado y condenado injustamente Jesús fue crucificado, acusado de blasfemo por los judíos y de rebelde contra Roma. Era comprensible que quienes lo seguían, reconocibles por su condición de galileos, corrieran el mismo riesgo. Pero hay además en el interior de los discípulos, de cada uno, otros sentimientos que les roban la paz. Su dolor se agrava porque saben que el Maestro fue traicionado por uno del grupo, que fue negado por Pedro y, al final de cuentas, abandonado por todos. Vivir con remordimientos es, de alguna manera, vivir con miedo a los propios fantasmas que agravan el sufrimiento manteniendo vivas las heridas del alma, haciendo más pesada la carga de las propias culpas, llevando la existencia a la desembocadura del sin sentido de la vida y la desesperación. En esa circunstancia Jesús se presenta en medio de ellos y les saluda diciéndoles: «La paz esté con ustedes» expresión que en esta escena se repite tres veces y que llama la atención pues no es un saludo frecuente en labios de Jesús, ni en Juan, ni en los otros evangelistas. En el texto que contemplamos este saludo evoca las palabras de Jesús en la Última Cena: «La paz les dejo, mi paz les doy, no como la da el mundo. No se turben ni se acobarden» (cf. Jn 14,27). En

4


PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL SAHUAYO, MICH. la situación de miedo en que se encuentran los discípulos, miedo que paraliza y mueve a la desconfianza, el Señor les comunica la paz, la armonía con el Creador, con las creaturas y con la creación, que Él tuvo durante toda su vida, incluidos los días de la pasión. Es común en los relatos de aparición de Jesús resucitado la demostración de la realidad física del acontecimiento de la resurrección para dejar claro que no se trata de una idea, ni de una fantasmagoría, ni de la proyección de un deseo, sino una realidad. Así como en los relatos de los otros evangelios las mujeres le abrazan los pies, los discípulos de Emaús caminan y platican con Él y en otra escenas Jesús come delante de ellos, en el pasaje que contemplamos les muestra las llagas de las manos y del costado e invita a Tomás a tocarlas como prueba física de su resurrección. El saludo de la paz, la serenidad de Jesús y la prueba de las llagas, nos enseña que el amor misericordioso de Dios, manifestado en la resurrección de Jesús está por encima de cualquier resentimiento, odio o deseo de venganza. Los discípulos no deben tener miedo, ni de sus culpas, ni de las amenazas externas, pues enviados por Jesús de la misma manera en Él es enviado por el Padre, cuentan con Dios que a ´Él lo resucitó de entre los muertos'.

PROFESION DE FE V. El Señor nos da su luz para redescubrirlo presente aún en medio de la adversidad. Iluminados por esa luz, hagamos un acto de fe en Él, diciendo: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén. ORACION UNIVERSAL Pidamos hoy al Señor fe en él, para que nuestras comunidades cristianas den testimonio de su presencia en medio de su pueblo, digamos confiados: R/ ¡Quédate con nosotros, Señor! 5


PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL SAHUAYO, MICH. Por los pastores de la Iglesia, para que nos inspiren por su fe viva y para que todos llevemos tu alegría y su paz a un mundo en necesidad extrema de amor y de esperanza, roguemos al Señor: R/ Por las familias, para que los padres inspiren a sus hijos con una fe viva y contagiosa, y para que los jóvenes sean honestos buscadores de la verdad, la justicia y la esperanza cristiana, rogamos al Señor: R/ Por nuestra patria y quienes la gobiernan, para que en concordia sepamos encontrar las mejores respuestas para hacer frente a la pandemia, privilegiando la justicia, la igualdad, el bien común y el cuidado de los ancianos, los pobres y quienes viven solos, roguemos al Señor: R/ Por todos los que dudan y buscan, sea en la Iglesia o fuera de ella, para que por medio de nosotros puedan encontrar a Jesucristo glorioso y resucitado, roguemos al Señor: R/ Por la comunidad de nuestra parroquia, para que nos preocupemos de los pobres y de los enfermos; para que fortalezcamos su fe al reconocer la bondad de Jesús en nosotros, roguemos al Señor: R/ Por todos nosotros, para que nuestra fe nos inspire a vivir y practicar lo que creemos, y para que tengamos suficiente fe, los unos en los otros, para construir juntos como hermanos mundo nuevo en el que reine el amor, el perdón y la paz, roguemos al Señor: R/

PADRE NUESTRO V. El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones con el Espíritu Santo que nos ha dado; por eso llenos de fe y esperanza juntos digamos: Todos: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. COMUNIÓN ESPIRITUAL Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de ti. Amén

6


PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL SAHUAYO, MICH. ORACION FINAL Oh Dios y Padre nuestro: Te damos gracias por Jesucristo, por su palabra de paz y por su alimento de fortaleza. Creemos que él murió por nosotros y que lo resucitaste de entre los muertos para que se quedase con nosotros, tu pueblo de hoy. Ayúdanos a ser hombres y mujeres resucitados, que crezcan en fe y en amor y a construir con él una comunidad y un mundo donde alegría y verdad, amor y justicia, paz y libertad no sean palabras vacías, porque tú has hecho posible todo esto por medio de Jesucristo nuestro Señor que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos. Amén. INVOCACION DE LA BENDICIÓN V. Protege, Señor, a quienes te invocamos de todo corazón, ayuda a quienes atravesamos la tribulación, y reaviva siempre con tu luz a quienes vivimos en tinieblas de muerte; concédenos que, liberados por tu bondad de todos los males, alcancemos también los bienes del cielo. Todos se signan mientras el guía continúa diciendo: V. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo R. Amén. ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe. Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros de que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba. Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén.

7


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Domingo II de Pascua - 19 de abril de 2020 by Parroquia de Santiago Apóstol Sahuayo - Issuu