SALMO 91 La oración del creyente en tiempo de dificultad
Notas tomadas por Armando Flores Navarro pbro. De la clase virtual del P. Fidel Oñoro “Fe viviente en tiempos del Coronavirus”
División del salmo: tres partes
• Primera Parte: vv. 1-2. La confesión de fe • Segunda parte: vv. 3-13. Exhortación • Tercera parte: vv. 14-15. La respuesta de Dios
El que habita al amparo de Elyón 1
Primera parte: vv. 1-2
Y mora a la sombra de Shaddai, 2diga
a Yahveh: «¡Refugio mío, baluarte mío, mi Dios, en quien confío!»
vv. 1-2
• Estos versículos corresponden a la introducción, una confesión de fe que aparece en tercera persona, mediante la fórmula: diga a Yahvé: «diga a Yahveh: «¡Refugio mío, baluarte mío, mi Dios, en quien confío» • El protagonista es Dios, en segundo lugar, el orante. Como ocurre siempre o casi siempre en los salmos. Los protagonistas son Dios y el hombre. • Dios expresado con cuatro nombres y frente a esto, el hombre, que es el orante, confiesa su fe diciendo tres cosas a Dios.
Los cuatro nombres son:
Elyon Shaddai
Significa Altísimo. Es el nombre cósmico de Dios. El que habia en las montañas. Traducido: el Omnipontente, el todopoderoso.
Yahvé.
Es el nombre revelado. Es el nombre que Dios dio a conocer a Moisés, ante la zarza ardiente.
Dios
El nombre conocido
• Proclamando a Dios con cuatro nombres, el orante confiesa su fe; dice quién es Dios para él: es el altísimo, el todopoderoso, el que está.
El orante dice tres cosas: Refugio mio
En ti me puedo sentir cobijado. Con Dios nunca estoy a la intemperie, Dios es el que me cobija, me ofrece protección
Baluarte
Lenguaje militar. El orante está en una lucha. El baluarte es donde el ejército se puede retirar, en medio de la batalle, es un lugar seguro, para salvar la vida, defenderse o retomar el ataque
En ti confio
En hebreo se expresa con una imagen, en quien me puedo apoyar, como un bastón, roca fuerte; es aquel en quien yo puedo depositar todo, me puedo apoyar, me va a recibir. Yo soy frágil, pero él no.
Refugio mío, baluarte mío
• En esta confesión de fe inicial, pongamos atención con la primera linea. • El orante se presenta como el que habita al amparo del altísimo. Con mayor precisión, literalmente es el que pernocta, el que va a pasar la noche, va a vivir una vigila, afinando el oido y el corazón, apoyado en Dios, para escuchar su palabra. • El que pernocta puede ser el mismo sacerdote, una persona dedicada completamente a las cosas de Dios. • Lo que confirma que es una confesión de fe, es el posesivo: mi, mio.
Segunda parte vv. 3-13
Pues él te libra de la red del cazador, de la peste funesta; 4 con sus plumas te protege, bajo sus alas hallas refugio: escudo y armadura es su fidelidad. 3
No temerás el terror de la noche, ni la saeta que vuela de día, 6 ni la peste que avanza en las tinieblas, ni el azote que devasta a mediodía. 5
Aunque caigan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti no ha de alcanzarte. 7
Basta con que fijes tu mirada, verás la paga de los malvados, 9 tú que dices: «¡ Yahveh es mi refugio!», y tomas a Elyón por defensa. 8
El mal no te alcanzará, ni la plaga se acercará a tu tienda; 11 que él ordenará a sus ángeles Que te guarden en todos tus caminos. 10
Te llevarán ellos en sus manos, para que en piedra no tropiece tu pie; 13 pisarás sobre el león y la víbora, hollarás al leoncillo y al dragón. 12
• Toma ahora la palabra un levita, que exhorta sapiencialmente al orante. La finalidad es infundir confianza, para que pueda sobrellevar las noches de la vida.
Segunda Parte. La exhortación vv. 3-13.
• La persona que pasa la noche ante Dios, sabe leer las noches de la vida, sabe que la noche es travesía hacia la aurora, noche de silencio que se convertirá en voz, es una noche de pesadilla que terminará siendo un nuevo panorama. • Dios abrirá un nuevo horizonte para la existencia. De la oscuridad a la luz, del silencio a la voz, del miedo al temor, en el que se aprenda a reconocer la presencia fiel de Dios • v.4 -escudo y armadura en su fidelidad-. Encontrar en este apoyo en Dios, el apoyo para enfrentar, no paralizado sino movilizado, los combates de la vida; con la fe fortalecida en Dios que ahora va a actúar a través de él en la batalla para darle la victoria.
• La homilía o exhortación tiene una introducción. Toma la voz el sacerdote, le habla directamente al orante, al peregrino, dándole confianzal, diciéndole Él te librará de la red del cazador, de la peste funesta
vv. 3-13
• ¿En que circunstancia está? Una situación amenazante, un peligro que lo encierra o acorrala es la imagen de la red del cazador; algo que no proviene de la mano humana sino de circinstancias ambientales, la peste funesta, representa los peligros que vienen de la naturaleza. • v. 4 Antes se había dicho Que Dios era refugio. Ahora, la confianza se fortalece con una imagen linda. El orante, que pasa la noche delante de Dios, se coloca delante del Arca de la Alianza. • El plumaje recuerda las alas de los querubines. El arca de la alianza, tenía una tapa, caía sobre ella el plumaje de dos querubines que representaban la presencia de Dios: alas extendidas, recuerda una imagen femenina, como el ave que recoge, da calor y protección a sus polluelos. Así, Dios te abrazará, te dará calor y protección, como una madre.
Vv 3-13
• No sólo hay una invitación a una experiencia interior; hay una circunstancia exterior -lo que se llama en la Biblia el derecho de asilo-, que aplicaba a una persona cuando era perseguida, corría al templo y si se agarraba del altar, no podía ser capturada mientras estuviera allí; es la imagen de una persona que acude al juez por excelencia. • La imagen de defensa, evoca el derecho de asilo. Al evocar a los querubines y ángeles, evoca que en el desierto Dios acompañó en el desierto a su pueblo, no lo dejo solo en el camino, lo acompañó por medio de su ángel. • Escudo y armadura es su fidelidad. Imagen militar, idea de certeza, solidez.
• Enseguida el sacerdote explica o hace entender cómo es que Dios lleva a cabo esto contigo.
vv. 5-13
• Dios es el refugio seguro, íntimo, -no temerás las pesadillas nocturnas- ; la noche que puede ser el tiempo de la serenidad, puede ser el tiempo de las pesadillas, no temerás el terror de la noche; la saeta que vuela de día, son los rayos del sol que caen como flechas; ni la peste que avanza en las tinieblas, las enfermedades desconocidas; ni el azote que devasata a medio día. • v.7 Describe un combate donde el orante está seguro; aunque caigan heridos a tu lado, los daños no te alcanzarán. • ¿Donde tienes puesta tu mirada? Recuerda la escena de Pedro en la tempestad; donde está la mirada de Pedro, en Jesús o en las olas, por qué tiene miedo.
V. 8 • El v. 8 invita a reparar en algo que da certeza: la memoria bíblica. Dios siempre ha puesto el mal y la maldad en su sitio; tu que has dicho que Yahvé es tu refugio, y tomas a Elyion por defensa, pon en tu cabeza que el mal no te alcanzará. Viene la lista de las pesadillas nocturnas. ¿Qué cabe dentro de la palabra mal? • Que cabe dentro de la palabra mal: la plaga no entrará en tu casa; no entrará en tu tienda; porque ordenará a sus ángeles que te guarden en todos sus caminos; aquí está el Dios del desierto que nunca abandonó a su pueblo. El ordenará a sus ángeles que te cuiden en todos tus caminos, porque la vida es una travesía pascual, hacia la vida. Dios es creador; sus ángeles te llevarán en sus manos para que tu pie no tropieza en la piel.
v. 9-13
• Sigue con el bestiario. Imagen del mal. El león, la víbora del desierto, el dragón, son los mounstros simbólicos. ¿Qué es lo que a ti te intimida?. Lo importante es ver donde está la mirada: en los peligros amenzantes o en Dios que es refugio y defensa. • Esta mal que se anida en la historia, Dios lo va a vencer, porque ha dispuesto acompañarte en el camino y Él es fiel, tu escudo y armadura es su fidelidad.
Tercera parte vv. 14-16
Puesto que me ama lo salvaré, Lo protegeré, pues me reconoce 15 Me llamará y le responderé; estaré a su lado en la desgracia, lo salvaré y lo honraré. 16 Lo saciaré de larga vida, y haré que vea mi salvación.
14
• La última palabra la tiene Dios. Una vez que el sacerdote ha inclulcado esta certeza la orante.
Tercera parte: lo que dice Dios. …..
• Llegó el amanecer. Esta meditación noctura se convierte en una escucha de la voz de Dios. Es el momento de la luz, es el momento de los caminos, de la llegada al puerto de la pascua. • vv. 14. Puesto que me ama…. Podría traducirse: porque en mi ha confiado, porque se apoyó en mi, no lo soltaré de la mano. Puesto que en mi se apoyó lo voy a salvar. Entonces, lo protegeré, o bien lo exaltaré que es más exacto, es una declaracion de victoria.
• Yo respondo a su oración. Su oración, no es un grito a un cielo vacío. Son los brazos de un hijo recibidos por el abrazo de un Dios padre y madre, el de las alas divinas, el que abraza, el que acoge
v. 15
• Me llamará y le responderé; estaré a su lado en la desgracia, no lo dejaré solo; lo salvaré, y lo honraré -exaltar-, lo saciaré de larga vida – vida en cantidad y en calidad, ese es Dios-; y haré que vea mi salvación. • Un Dios que te acompaña con fidelidad en todos los itinerarios accidentados del camino de la vida. Dios que es refugio en la tempestad de la existencia de cada ser humano y de la comunidad; Dios cumple su palabra y te lleva al puerto de la vida, que es la plenitud, la salvación de Dios.
v.16 • Las últimas palabras son del mismo Dios, ratifican y llevan a cumplimiento lo que se ha prometido oracularmente. • Esta oración es la experiencia del orante, que Inicia con la noche, termina con el día; y en la oración recibe la respuesa de Dios a aquel que se apoya en él. • La biblia no es un talismán, es la invitación para hacer un ejercicio de fe viviente, de confianza, que se apoya en una promesa sólida; la Palabra sólida de Dios, que se va a cumplir.