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PRESENTACIÓN AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1
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ace un año el confinamiento por la pandemia trastornó nuestros planes parroquiales para vivir la Cuaresma; tuvimos que adaptarnos y aprendimos muchas cosas, entre ellas, a valorar las posibilidades que nos ofrecen los medios digitales, pero sobre todo valoramos la dimensión doméstica de la Iglesia; recuperamos el valor de la familia como comunidad de fe y de amor. La pandemia sigue, la distancia física es aún una exigencia saludable, pero nada nos impide recrear la distancia afectiva y espiritual con Dios y con nuestro prójimo. Por ello queremos aprovechar la Cuaresma de este año como tiempo propicio para la renovación de nuestra vida cristiana, personal y comunitaria. Es el propósito de la misión cuaresmal que anunciamos en las celebración de fin de año y de año nuevo. Originalmente la intención era la de realizar la misión en el territorio parroquial para propiciar el encuentro personal y el sentido de pertenencia; sin embargo, la crisis de la pandemia que nos sorprendió en el mes de enero, y que todo parece indicar que se prolongará varios meses más, nos obligó a replantearnos la modalidad de la misión cuaresmal para hacer llegar el mensaje del evangelio a los parroquianos -que viven en el territorio parroquial-, a los feligreses -que no tienen domicilio en el territorio pero frecuentan las iglesias que se encuentran en nuestra jurisdicción- y a los devotos del Patrón Santiago y de San José Sánchez del Río. Una vez más la familia se presenta como el lugar ideal para este propósito y para conseguirlo haremos recurso de los medios digitales y de las redes sociales, para formar una comunidad virtual para alimentar desde ella la experiencia doméstica de la Cuaresma como itinerario espiritual para la celebración de la Pascua, como tiempo de conversión y de renovación de la vida cristiana. Esta es también la intención de la agenda cuaresmal que ponemos en tus manos, en la que con sencillez, para cada día de la semana, se ofrecen elementos para propiciar el encuentro con el Señor Jesús a través de la escucha de su Palabra, de la Oración, de los Sacramentos y de la obras de misericordia. “Caminemos juntos, fijos los ojos en el Señor” Es el lema de nuestra misión cuaresmal. Lo hemos asumido inspirados en la carta a los Hebreos (2,2) y en la enseñanza del Papa Francisco que nos invita en este tiempo de pandemia a no aislarnos, a ser solidarios y a no perder la confianza en Dios, fijando la mirada en su Hijo Jesucristo, que murió y resucitó para salvarnos. Aprendamos el lema de memoria, repitámoslo en casa como consigna. El contenido de esta agenda cuaresmal impresa lo ofreceremos además a través de nuestra plataforma digital integrada por nuestra página web y nuestras cuentas en facebook, twitter, instagram, youtube y whatsapp. Invitamos a todas las personas que siguen la misión cuaresmal a hacerse misioneros digitales compartiendo sin fastidiar los recursos que ponemos en sus manos. Oremos por el éxito de esta misión cuaresmal. La gloria sea para Dios. Sus servidores en Cristo Armando Flores Navarro pbro. párroco Miguel Ángel Rivas López pbro. Pablo Rodríguez Madrigal pbro. Luis Miguel Plancarte Torres diác. 1
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 17 FEBRERO 2021 Miércoles de ceniza Consigna: Sonríe Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Joel 2, 12-18 Salmo: Salmo 50 2ª. Lectura: 2 Corintios 5, 20-6, 2 Evangelio: Mateo 6, 1-16.16-18 Reflexión: Hoy inicia la Cuaresma, tiempo de conversión y de renovación; tiempo para quitar de nuestra vida todo lo que nos impide amar a Dios, al prójimo y a nosotros mismos, Si imagináramos nuestra vida como una planta, diríamos que es tiempo de podarla de removerle la tierra, para que se renueve y dé mucho fruto. Haz tus propósitos cuaresmales. Es tiempo de volver a Dios y al prójimo. El ayuno, la oración y la limosna nos ayudan. No pongas cara de funeral. ¡Sonríe! Jaculatoria: Misericordia, Señor, hemos pecado. Repasa las obras de misericordia y hazte el propósito de hacer alguna (ver pág. 46)
18 FEBRERO 2021 Jueves después de ceniza Consigna: Síguelo Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Deuteronomio 30, 15-20 Salmo: Salmo 1 Evangelio: Lucas 9, 22-25 Reflexión: Los influencers de nuestros días miden su éxito en las redes sociales por el número de followers o seguidores. Jesús, el más grande influencer de todos los tiempos, invitó a sus discípulos a seguirlo, pero les puso una 2
condición doble: no buscarse a sí mismos y tomar la cruz de cada día, es decir, renunciar al egocentrismo y aceptar el sufrimiento que conlleva el amor auténtico. ¡Síguelo! ¿Aceptas sus condiciones? Jaculatoria: Dichoso el hombre que confía en el Señor. Examina tu conciencia: Ver guía en la pág. 42 Concluye con alguna de las oraciones cuaresmales ver pág. 43
19 FEBRERO 2021 Viernes después de ceniza Consigna: Ayuna Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 58, 1-9 Salmo: Salmo 50 Evangelio: Mateo 9, 14.15 Reflexión: Hay ayunos egoístas de los que sólo se esperan beneficios personales. El ayuno cristiano no es para estimular el ego ni para bajar de peso. Es una experiencia que nos remite a “sentir” el vacío de Dios y de amor en nuestra propia vida. El ayuno cristiano siempre termina en la caridad. San León Magno (papa del año 440 al 461) en un sermón cuaresmal enseñaba: “lo que cada uno sustrae a sus placeres, lo dé en favor de los débiles y pobres.” Come menos o renuncia a tus “gustos” y con lo que ahorres comienza una alcancía para los pobres. Jaculatoria: A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias. Acto de Piedad: Reza el Viacrucis (ver pág. 33)
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Sábado después de ceniza Consigna: Responde Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 58, 9-14 Salmo: Salmo 85 Evangelio: Lucas 5, 27-32 Reflexión: Algunos piensan que la comunidad cristiana es para personas puras y perfectas y no es así. La comunidad cristiana está formada por pecadores redimidos, es decir por hombres y mujeres que sacaron de su vida el amor de Dios y del prójimo, pero que habiendo experimentado la cercanía de Dios en su vida, cambiaron. Leví era un publicano, pecador a los ojos de todos; el Señor pasó junto a él y lo llamó para que lo siguiera. El Señor pasa junto a ti y te llama. Lee el evangelio de hoy. Ponte en el lugar de Leví. ¿Qué llama tu atención? ¿Qué te dice el Señor? Responde. Durante el día repite ¡Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad! Jaculatoria: Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos. Haz el recuerdo de la Virgen María: Reza el Angelus o el Santo Rosario (ver pág. 40) 21 FEBRERO 2021
Domingo I de Cuaresma Consigna: Reconoce Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Génesis 9, 8-15 Salmo: Salmo 241 2ª. Lectura: Pedro 3, 18-22 Evangelio: Marcos 1, 12-15
Reflexión: Identifica tus tentaciones. El enemigo quiere que te complazcas en ellas para aislarte de Dios y de los demás. El enemigo es muy astuto y sutil y trata siempre de halagar tu ego. Jesús fue tentado por el diablo que quería apartarlo del camino de Dios; sin embargo, Jesús venció las tentaciones con la fuerza de la Palabra de Dios. Reconoce tus tentaciones y encuentra fortaleza en la Palabra de Dios para vencerlas. Repite: ¡Descúbrenos Señor, tus caminos! Jaculatoria: Descúbrenos Señor, tus caminos. Profundiza: Haz la Lectio Divina del evangelio de este domingo. (ver pág. 19) 22 FEBRERO 2021 Lunes La Cátedra de San Pedro Consigna: Da la cara Textos bíblicos: 1ª. Lectura: 1 Pedro 5, 1-4 Salmo: Salmo 22 Evangelio: Mateo 16, 13-19 Reflexión: Tarde que temprano tenemos que dar la cara por las personas que amamos; si nos avergonzamos o no sabemos qué decir de ellas se hace evidente que no las conocemos bien o no las amamos. Jesús preguntó a sus discípulos “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo? Y Pedro respondió, confesando su fe reconociéndolo como Mesías y como Hijo de Dios. Si Jesús te preguntara ¿Quién soy para ti? ¿Qué le responderías? ¡Da la cara! Reafirma tu fe rezando el credo. Jaculatoria: El Señor es mi pastor, nada me faltará. 3
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 23 FEBRERO 2021 Martes I de Cuaresma Consigna: Conversa con Dios Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 55, 10-11 Salmo: Salmo 33 Evangelio: Mateo 6, 7-15 Reflexión: El Papa Francisco en México nos recordó un dicho: "Dime cómo rezas y te diré cómo vives, dime cómo vives y te diré cómo rezas", porque mostrándome cómo rezas, aprenderé a descubrir el Dios que vives y, mostrándome cómo vives, aprenderé a creer en el Dios al que rezas” Jesús nos enseña a orar con el Padre Nuestro, que más que un rezo es una escuela de oración que anima nuestra condición de Hijos de Dios, dispuestos a cumplir su voluntad. Esta Cuaresma conversa con Dios. Hazte el propósito de dedicar cada día un momento de calidad a tu diálogo con Dios. Jaculatoria: El Señor libra al justo de todas sus angustias. 24 FEBRERO 2021 Miércoles I de Cuaresma Consigna: Mira la cruz Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Jonás 3, 1-10 Salmo: Salmo 50 Evangelio: Lucas 11, 29-32 Reflexión: No hay más ciego que el que no quiere ver y ocurre con frecuencia que cegados por vivir concentrados en nosotros mismos reclamamos a Dios señales de su existencia 4
y de su amor. A quienes pedían señales de Dios, Jesús los confrontó con los ninivitas que no eran creyentes pero se convirtieron con la predicación de Jonás y Él es más que Jonás. ¿No es suficiente Jesucristo, su Palabra, su Pascua, el don del Espíritu Santo para que creas y te conviertas? Mira la cruz y pide perdón por la dureza de tu corazón. Jaculatoria: A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias. Repasa las obras de misericordia y hazte el propósito de hacer alguna (ver pág…) 25 FEBRERO 2021 Jueves I de Cuaresma Consigna: Intercede Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Ester 4, 17 Salmo: Salmo 137 Evangelio: Mateo 7, 7-12 Reflexión: Fácilmente nos fijamos en los defectos de los demás, señalamos sus defectos y juzgamos sus actitudes. Se nos olvida que como nosotros, también son hijos de Dios. Hoy el evangelio nos dice que Dios siempre da cosas buenas a sus hijos. La Cuaresma es tiempo de orar por los pecadores que, por igual, somos nosotros y quienes tenemos junto. En lugar de criticar las fallas ajenas intercede pidiendo para ti y para todos los pecadores el don de la conversión. Jaculatoria: De todo corazón te damos gracias, Señor. Examina tu conciencia (ver guía en la pág. 42 Concluye con alguna de las oraciones cuaresmales ver pág. 43.
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 26 FEBRERO 2021 Viernes I de Cuaresma Consigna: Reconcíliate Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Ezequiel 18, 21-28 Salmo: Salmo 129 Evangelio: Mateo 5, 20-26 Reflexión: Hoy es día de hacer examen de conciencia. El odio es una fuerza destructiva que hace ver al otro como un adversario a eliminar. Comienza con la ira y con palabras que parecen inofensivas. Revisa tu lenguaje e identifica las palabras ofensivas que son habituales en ti. Identifica a las personas a las que odias. Preséntalas a Dios en tu oración, pide su gracia y ¡reconcíliate! Jaculatoria: Perdónanos, Señor, y viviremos. Acto de Piedad: Reza el Viacrucis (ver pág. 33) 27 FEBRERO 2021 Sábado I de Cuaresma Consigna: Perfecciónate Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Deuteronomio 26, 16-19 Salmo: Salmo 118 Evangelio: Mateo 5, 43-48 Reflexión: Cuando hablamos de malos y buenos casi siempre nos ponemos del lado de los buenos y creemos serlo porque somos recíprocos con las personas que son buenas con nosotros. Sin embargo, el amor que Dios nos tiene nos urge a imitarlo y el hace
salir el sol sobre buenos y malos; por eso Jesús nos pide amar a los enemigos, hacer el bien a quienes nos odian y rogar por los que nos calumnian. La perfección de Dios es su misericordia, la tiene con nosotros y con todos. Hay que imitarlo. ¡Perfecciónate! Jaculatoria: Dichoso el hombre que cumple la voluntad del Señor. Haz el recuerdo de la Virgen María: Reza en Angelus o el Santo Rosario (ver pág, 39 y 40) 28 FEBRERO 2021 Domingo II de Cuaresma Consigna: Escucha Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Génesis 22, 1-2. 9-13. 15-18 Salmo: Salmo 115 2ª. lectura: Romanos 8, 31-34 Evangelio: Marcos 9, 2-10 Reflexión: El miedo al sufrimiento nos paraliza y nos aísla. Por miedo renunciamos a amar. Los discípulos estaban escandalizados porque Jesús les hablaba de su pasión y de su muerte y los confirma en que ese es el camino de redención querido por Dios haciéndolos testigos de su transfiguración. La entrega de la vida por amor es camino de felicidad y plenitud. Dios nos pide escuchar a Jesús porque es su Hijo amado. ¿Qué te impide escuchar la Palabra del Señor? ¡Haz silencio interior! ¡Escucha! Jaculatoria: Siempre confiaré en el Señor. Profundiza: Haz la Lectio Divina del evangelio de este domingo. (ver pág. 21) 5
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 1 MARZO 2021 Lunes II de Cuaresma Consigna: No juzgues Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Daniel 9, 4-10 Salmo: Salmo 78 Evangelio: Lucas 6, 36-38 Reflexión: De la misericordia brota el mandato de perdonar y no juzgar. Juan XXIII enseñaba: “Importa distinguir siempre entre el error y quien lo profesa… porque quien yerra no queda por ello despojado de su condición humana ni pierde su dignidad de persona”. No olvidemos que la comunidad cristiana es comunidad de pecadores que se convierte y al mismo tiempo, comunidad que perdona, que reconcilia. Identifica a las personas que has juzgado criticándolas, busca algo bueno en ellas. Encomiéndalas a Dios. Jaculatoria: No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados. 2 MARZO 2021
Martes II de Cuaresma Consigna: Sé coherente Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 1, 10. 16-20 Salmo: Salmo 49 Evangelio: Mateo 23, 1-12 Reflexión: La hipocresía provoca mucho fastidio; las personas hipócritas dicen una cosa y hacen otra por lo que no se puede confiar en ellas. La hipocresía arruina el amor porque la confianza es condición para el amor; por 6
eso, una persona hipócrita batalla para amar y para ser amada. El evangelio nos invita a ser coherentes y a no ponernos como ejemplo de los demás eclipsando a Dios con nuestra soberbia. Jesús propone un remedio: hacernos servidores de los demás. Revisa tu vida. Ve a la raíz. Cambia lo que te impide ser coherente. Jaculatoria: Muéstranos, Señor, el camino de la salvación. 3 MARZO 2021 Miércoles II de Cuaresma Consigna: Sirve Textos bíblicos 1ª. Lectura: Jeremías 18, 18-20 Salmo: Salmo 30 Evangelio: Mateo 20, 17-28 Reflexión: Procurar el mejor desempeño ayuda al crecimiento personal, pero buscar la llamada “excelencia” para estar por encima de los demás, estimula la soberbia y la ambición; es una tentación que engaña haciéndote pensar que eres el mejor y que mereces el reconocimiento y pretendes los mejores puestos. El evangelio te propone buscar la grandeza en el servicio no en la competencia. El modelo es Jesús, que no vino a ser servido sino a servir. ¿Te gusta estar por encima de los demás? ¿Te gusta que te sirvan? Cambia de actitud: ¡Ponte a servir a los demás! Jaculatoria: Sálvame, Señor, por tu misericordia. Repasa las obras de misericordia y hazte el propósito de hacer alguna (ver pág. 46)
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 4 MARZO 2021 Jueves II de Cuaresma Consigna: Abre los ojos Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Jeremías 17, 5-10 Salmo: Salmo 1 Evangelio: Lucas 16, 19-31 Reflexión: Las personas egocéntricas sólo se ven a sí mismas, no tienen ojos para los demás. Como el rico que vivía para sí mismo y no veía al pobre Lázaro junto a su puerta. Hay que aprender a contemplar las realidades presentes en perspectiva de futuro, para orientar la vida y darle sentido a lo que hacemos todos los días. Dirige tu mirada más allá de ti mismo y de tus intereses, mira a tu alrededor, descubre las necesidades de quienes te rodean y haz algo por aliviarlas. Siembra compasión, cosecharás misericordia. No seas indiferente. ¡Abre los ojos! Jaculatoria: Dichoso el hombre que confía en el Señor. Examina tu conciencia (ver guía en la pág. 42. Concluye con alguna de las oraciones cuaresmales ver pág. 43. 5 MARZO 2021 Viernes II de Cuaresma Consigna: Da fruto Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Génesis 37, 3-4. 12-13 Salmo: Salmo 104 Evangelio: Mateo 21, 33-43.45-46 Reflexión: Dios nos da la vida para que la cultivemos con amor y le entreguemos frutos de justicia y de misericordia. Quienes ven sólo por sus
intereses no pueden entregar este fruto, sólo producen violencia y corrupción. El egoísmo de los hombres crucificó a Jesús, pero por el poder de Dios, su muerte fue el principio de su exaltación. “La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular”. Cultiva con amor la vida que te da y dale el fruto de tu compasión, de tu rectitud y justicia. Jaculatoria: Recordemos las maravillas que hizo el Señor. Acto de Piedad: Reza el Viacrucis (ver pág. 33) 6 MARZO 2021 Sábado II de Cuaresma Consigna: Abraza Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Miqueas 7, 14-15. 18-20 Salmo: Salmo 102 Evangelio: Lucas 15, 1-3.11-32 Reflexión: La envidia es muy mala consejera y acaba con la fraternidad. El hermano del “hijo pródigo” se enojó porque su padre amoroso lo recibió con bondad y misericordia. Revisa tus reacciones ante el bien de los demás. Si te molesta, es síntoma que te has contagiado del virus de la envidia. Dirige tu mirada a los bienes que has recibido y alégrate con el bien ajeno. Restaura con gestos compasivos la fraternidad que has roto. Abraza a las personas a las que envidias. Jaculatoria: El Señor es compasivo y misericordioso. Haz el recuerdo de la Virgen María: Reza el Angelus o el Santo Rosario (ver págs. 39 y 40) 7
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 7 MARZO 2021 Domingo II de Cuaresma Consigna: Valórate
Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Éxodo 20, 1-17 Salmo: Salmo 18 2ª. lectura: 1 Corintios 1, 22-25 Evangelio: Juan 2, 13-25 Reflexión: Hoy todo se mercantiliza, hasta lo más sagrado. Las personas: su cuerpo, su vida, su dignidad, no son mercancía. Las mercancías tienen precio, la dignidad humana no, es invaluable. Una persona se hace a sí misma mercancía cuando intercambia lo mas sagrado de sí mismo para conseguir un beneficio, una ventaja o utilidad. A Jesús le disgustó mucho que el Templo, lugar sagrado, lugar de encuentro de Dios con su pueblo, fuera convertida en mercado. Tu cuerpo, corazón, conciencia y vida son sagrados, en ellos habita Dios. No negocies con ellos. ¡Valórate! Jaculatoria: Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna. Profundiza: Haz la Lectio Divina del evangelio de este domingo. (ver pág. 24) 8 MARZO 2021 Lunes III de Cuaresma Consigna: Cambia Textos bíblicos: 1ª. Lectura: 2 Reyes 5, 1-15 Salmo: Salmo 41 y 42 Evangelio: Lucas 4, 24-30 Reflexión: Para cambiar necesitamos pasar de una situación a otra. La experiencia clave de la vida cristiana es la Pascua. Cuando los judíos 8
quisieron despeñar a Jesús “Él, pasando en medio de ellos, se alejó de allí”, esta escena es el preludio de su Pascua, del paso de la muerte a la vida, de ella participamos por los sacramentos. A partir de hoy, durante tres semanas, el camino cuaresmal nos ayudará a renovar el paso de Dios en nuestra existencia en la experiencia de los sacramentos. No te estanques. Cambia. Pasa de las situaciones de pecado a una vida impregnada por el amor. Jaculatoria: Estoy sediento del Dios que da la vida. 9 MARZO 2021 Martes III de Cuaresma
Consigna: Revisa tu corazón Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Daniel 3, 25. 34-43 Salmo: Salmo 24 Evangelio: Mateo 18, 21-35
Reflexión: Pedir perdón y decir gracias, son ya un ritual de cortesía que desdibuja muchas veces el significado de los gestos y las palabras. El perdón sincero debe brotar del corazón. Esto exige interiorizar, es decir, reconocer la propia fragilidad, los propios errores y experimentar el perdón de Dios para ofrecer al prójimo el perdón que hemos recibido. El perdón no tiene fronteras ni límites. Sólo perdonando se desactiva el mecanismo que regenera continuamente el pecado, la división y la venganza entre los hombres. Jesús nos pide perdonar siempre. Revisa tu corazón y confronta tu capacidad de amar con tu capacidad de perdonar. Si están a la par ¡perfecto! Si no lo están, algo anda mal. ¡Perdona! Jaculatoria: Sálvanos, Señor, tú que eres misericordioso.
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 10 MARZO 2021 Miércoles III de Cuaresma Consigna: Haz todo por amor Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Deuteronomio 4, 1. 5-9 Salmo: Salmo 147 Evangelio: Mateo 5, 17-19
bien y el mal, que comienza en el corazón de cada persona. Jesús ha venido a habitar entre nosotros y Él es más fuerte que el mal. Él puede proteger tu casa y tu corazón. Vamos a la mitad del camino cuaresmal. Confronta tus opciones. Libérate del dominio del mal confiando en Jesús, acogiendo su Palabra. Él habitará en ti y te defenderá del enemigo malo.
Reflexión: Fastidia que nos digan lo que tenemos que hacer o que pongan límites a nuestra libertad. Quizá por eso, cuando crecemos, batallamos con los mandamientos que aprendimos en el catecismo, formulados sintéticamente en sentencias negativas. ¡No hagas…! Esto hace que olvidemos el sentido de la ley. Jesús no vino a abolirla sino a darle plenitud para que su cumplimiento brote del corazón, por amor. Así, la ley de Dios más que un límite es una perspectiva. Revisa el lugar que tienen los mandamientos en tu vida y si los cumples o los evades, si lo haces por deber o por amor.
Jaculatoria: Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Jaculatoria: Demos gloria a nuestro Dios.
Reflexión: El que a muchos amos sirve con alguno queda mal; llevar una vida fragmentada es agotador, pues dispersa nuestra capacidad de escucha. Los judíos vivían dispersos, querían cumplir cientos de preceptos. Un sabio preguntó a Jesús sobre el mandamiento principal. Su respuesta fue: Escucha… Dios es uno… ama. Renuncia a los ídolos, a todas las realidades que has erigido en tu vida y a las que dedicas tu existencia y que no son Dios: tu imagen, el placer, el poder, los bienes, el prestigio, etc. Dios es uno. Escúchalo sólo a Él. No te disperses: el mandamiento principal es el amor.
Repasa las obras de misericordia y hazte el propósito de hacer alguna (ver pág. 46) 11 MARZO 2021
Jueves III de Cuaresma Consigna: Confronta tus opciones Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Jeremías 7, 23-28 Salmo: Salmo 94 Evangelio: Lucas 11, 14-23 Reflexión: Vivir en la ambigüedad es muy cansado y desgastante, es como querer pertenecer a dos equipos y vivir en constante conflicto de intereses. La vida es una lucha entre el
Examina tu conciencia (ver guía en la pág. 42 Concluye con alguna de las oraciones cuaresmales ver pág. 43 12 MARZO 2021 Viernes III de Cuaresma Consigna: No te disperses Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Oseas 14, 2-10 Salmo: Salmo 80 Evangelio: Marcos 12, 28-34
Jaculatoria: Yo soy tu Dios, escúchame. Acto de Piedad: Reza el Viacrucis (ver pág. 33) 9
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Sábado III de Cuaresma Consigna: Sé humilde Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Oseas 6, 1-6 Salmo: Salmo 50 Evangelio: Lucas 18, 9-14 Reflexión: El orgullo y la presunción empujan a tener más fe en un mismo que en Dios y a juzgar con dureza y desprecio a los demás. El evangelio enseña que el que se ensalza será humillado y quien se humilla será enaltecido. Lo del publicano es reconocer sus heridas y que Dios puede curarlas, lo del fariseo es contemplarse a sí mismo. La humildad es el camino del encuentro con Dios; abona el terreno para el amor al prójimo. Revisa qué hay de orgullo y presunción en tu vida. ¡Sé humilde! Jaculatoria: Misericordia quiero, no sacrificios, dice el Señor. Haz el recuerdo de la Virgen María: Reza en Angelus o el Santo Rosario (ver págs. 39 y 40 ) 14 MARZO 2021 Domingo IV de Cuaresma Consigna: Alégrate Textos bíblicos: 1ª. Lectura: 2 Crónicas 36, 14-16. 19-23 Salmo: Salmo 136 2ª. lectura: Efesios 2, 4-10 Evangelio: Juan 3, 14-21 Reflexión: El amor y la misericordia de Dios son más grandes que el poder del pecado y de la muerte. Una persona se condena a sí 10
misma cuando saca a Dios de su vida, se aísla en su ego y se olvida de su prójimo. Dios no envió a su hijo para condenarnos sino para salvarnos y lo hace entregando su vida por nosotros. Por eso la Cruz deja de ser signo de muerte y se transforma en signo de salvación. Dios está de nuestra parte. ¡Alégrate! Adorna con flores una cruz en tu casa. Jaculatoria: Tu recuerdo, Señor, es mi alegría. Profundiza: Haz la Lectio Divina del evangelio de este domingo. (ver pág. 27) 15 MARZO 2021 Lunes IV de Cuaresma Consigna: Cree Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 65, 17-21 Salmo: Salmo 29 Evangelio: Juan 4, 43-54
Reflexión: La fe ilumina los momentos oscuros de la vida; permite reconocer a Dios y experimentar su amor. El evangelio narra la historia de un funcionario real de la corte de Herodes que creyó de verdad en la palabra de Jesús y en su fuerza curativa y fue testigo de las maravillas de Dios. Acogiendo en el corazón el don de la fe, compartimos la pascua de Jesús, su muerte y resurrección, experimentando en nosotros mismos la fuerza curativa del Evangelio. La palabra de Jesús es Palabra de vida, quien la acoge en el corazón participa de la nueva creación. No dudes, ¡Cree! Jaculatoria: Te alabaré, Señor, eternamente.
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 16 MARZO 2021 Martes IV de Cuaresma
Consigna: Levántate Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Ezequiel 47, 1-9. 12 Salmo: Salmo 45 Evangelio: Juan 5, 1-16 Reflexión: En ocasiones nos vemos por tierra, deprimidos, desanimados, sin ganas de vivir. No tenemos fuerza para levantarnos. Jesús encontró a un hombre paralítico que llevaba tumbado 38 años junto a la piscina de Betesdá esperando que alguien le ayudara, se interesó por él y su Palabra fue suficiente para levantarlo, rehabilitándolo en su cuerpo y en su espíritu. La Palabra de Jesús puede sacarnos de nuestra postración; lo hace en el bautismo: agua y Palabra realizan el nuevo nacimiento, el paso “del hombre viejo al hombre nuevo” Haz conciencia de lo que te tiene postrado, escucha la Palabra, renueva tu condición de bautizado y ¡Levántate! Jaculatoria: Con nosotros está Dios, el Señor. 17 MARZO 2021
Miércoles IV de Cuaresma Consigna: Identifícate Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 49, 8-15 Salmo: Salmo 144 Evangelio: Juan 5, 17-30 Reflexión: La Cuaresma es un itinerario espiritual que nos permite renovar nuestra identidad de hijos de Dios, identificándonos con Jesucristo. Cuando Jesús fue interrogado por curar en sábado respondió “mi Padre
trabaja siempre y yo también trabajo”. Las obras de Jesús son un reflejo de la obra del Padre. Así como Jesús se identificó con el Padre, identifícate con Jesús y haz el bien de manera que todos descubran en lo que haces la obra de Dios. Hoy viene bien recordar aquel dicho que dice «haz el bien si mirar a quien». Jaculatoria: El Señor es compasivo y misericordioso. Repasa las obras de misericordia y hazte el propósito de hacer alguna (ver pág. 46) 18 MARZO 2021 Jueves IV de Cuaresma
Consigna: Abre tu corazón Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Éxodo 32, 7-14 Salmo: Salmo 105 Evangelio: Juan 5, 31-47
Reflexión: Un corazón cerrado en el propio ego difícilmente reconoce a Dios. Pasó en el tiempo de Jesús. Los fariseos no querían creer que Jesús era el enviado de Dios. Su corazón estaba endurecido por su orgullo y se resistían a reconocer en las obras de Jesús el testimonio de que venía de Dios. Las obras que realiza Jesús son la conversión del corazón, la transformación de la vida y la misericordia. Abre tu corazón y reconoce las obras de Jesús en tu vida y disponte a dejarte guiar por su Palabra que viene de lo alto. Jaculatoria: Perdona Señor, las culpas de tu pueblo. Examina tu conciencia (ver guía en la pág. 42 Concluye con alguna de las oraciones cuaresmales ver pág. 43 11
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 19 MARZO 2021
Viernes San José esposo de la Virgen María Consigna: Obedece
Textos bíblicos: 1ª. Lectura: 2 Samuel 7, 4-5. 12-14. 16 Salmo: Salmo 88 2ª. lectura: Romanos 4, 13. 16-18. 22 Evangelio: Lucas 11, 14-23 Reflexión: No es fácil cambiar de decisión, sobre todo si nuestro orgullo está herido y supone una humillación. Aprendamos de José, el esposo de la virgen María a someter nuestras decisiones a la voluntad de Dios. José es el hombre del silencio que supo discernir día tras día la voluntad de Dios y obedecerla. Revisa las grandes decisiones que tomas en este momento de tu vida. Confróntalas con la voluntad de Dios. Si son divergentes, inspírate en José y ¡Obedece! Somete tus decisiones a la voluntad de Dios. Jaculatoria: Su descendencia perdurará eternamente. Acto de Piedad: Reza el Viacrucis (ver pág. 33) 20 MARZO 2021 Sábado IV de Cuaresma Consigna: Atrévete Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Jeremías 11, 18-20 Salmo: Salmo 7 Evangelio: Juan 7 40-53 Reflexión: No es raro vernos envueltos en el debate entre quienes acogen el Evangelio y quienes lo rechazan y permanecer en silencio, como observadores. Este debate 12
también se libra en nuestro corazón. Jesús enfrentó a sus opositores para defender la verdad de su misión, pero estaban cegados, no se rendían ni siquiera ante la evidencia. Sólo Nicodemo que había escuchado a Jesús se atrevió a poner objeciones a la ceguera de sus compañeros fariseos. Atrévete como Nicodemo a dar testimonio de Jesús, Escúchalo, su palabra abrirá tus ojos y tu corazón para que puedas hacerlo. Jaculatoria: En ti, Señor, me refugio.
Haz el recuerdo de la Virgen Maria: Reza en Angelus o el Santo Rosario (ver págs. 39 y 40) 21 MARZO 2021 Domingo V de Cuaresma Consigna: Decídete
Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Jeremías 31, 31-34 Salmo: Salmo 50 2ª. lectura: Hebreos 5, 7-9 Evangelio: Juan 12, 20-33 Reflexión: En la vida hay momentos de grandes decisiones. El camino cuaresmal llega a su fin. Desde el inicio resonó la invitación a convertir la propia vida, a volverse al Señor con todo el corazón, es hora de decidirse a vivir la lógica del evangelio: a perder para ganar, a morir para vivir, como el grano de trigo que, sembrado en la tierra, muere para dar fruto. Revisa tus propósitos cuaresmales. Valora tus logros y reconoce las dificultades. Decídete a dar el paso con Jesús. Morir con Él para resucitar con Él. Jaculatoria: Crea en mí Señor, un corazón puro. Profundiza: Haz la Lectio Divina del evangelio de este domingo. (ver pág. 30)
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 22 MARZO 2021 Lunes V de Cuaresma Consigna: Inténtalo de nuevo Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Daniel 13, 1-9. 15-17. 1930. 33-62 Salmo: Salmo 22 Evangelio: Juan 8, 1-11 Reflexión: El desánimo puede hacernos renunciar a nuestros mejores propósitos. Nos descubrimos frágiles. Nos vemos reincidentes en actitudes y faltas que nos alejan de Dios y del prójimo; acabamos por descalificarnos con la tentación de echarnos para atrás y renunciar a nuestros buenos propósitos. Jesús ve la bondad del corazón y da siempre una oportunidad, como a la mujer pecadora que todos querían apedrear, la libró de aquel ajusticiamiento y le dijo “no te condeno, vete y no peques más”. Acógete a la misericordia de Jesús y date una oportunidad. Inténtalo de nuevo. Jaculatoria: Nada temo, Señor, porque Tú estás conmigo. 23 MARZO 2021 Martes V de Cuaresma Consigna: Derrota tu egoísmo Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Números 21, 4-9 Salmo: Salmo 101 Evangelio: Juan 8, 21-30 Reflexión: La mediocridad o tibieza nos hacen vivir indecisos para vivir según el querer de Dios. Jesús enfrenta a sus adversarios
obstinados en no acoger el testimonio de su origen divino y les dice ”ustedes son de aquí abajo y yo soy de allá arriba”. Jesús ha descendido hasta lo más bajo de la condición humana para liberar a todos y llevarlos a lo más alto, hasta Dios. Sobre la cruz Dios derrota nuestro egoísmo que con su fuerza malvada arrastra al mundo hacia abajo y hace manifiesto su amor que nos salva. Derrota tu egoísmo ¿A dónde perteneces? ¿arriba o abajo? Jaculatoria: Señor, escucha mi plegaria. 24 MARZO 2021 Miércoles V de Cuaresma Consigna: Sé libre Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Daniel 3, 14-20. 49-50. 9192. 95 Salmo: Dn 3 Evangelio: Juan 8, 31-42 Reflexión: Cuando sacamos a Dios de nuestra vida y nos olvidamos del prójimo, terminamos sometiéndonos a distintas esclavitudes. La libertad cristiana es fruto de la adhesión a Jesús y su proyecto de salvación para todos los hombres. Libertad no es poder hacer lo que uno quiera, eso sería egoísmo. La libertad se alcanza por la verdad y la verdad es Jesús. Él nos enseña a vivir como hijos de Dios, sin ataduras para amar. Opta por la verdad ¡Sé libre! Jaculatoria: Bendito seas para siempre, Señor. Repasa las obras de misericordia y hazte el propósito de hacer alguna (ver pág. 46) 13
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 25 MARZO 2021 Jueves La Anunciación del Señor Consigna: Recuerda Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 7, 10-14 Salmo: Salmo 39 2ª. lectura: Hebreos 10, 4-10 Evangelio: Lucas 1, 26-38 Reflexión: En los momentos difíciles es saludable traer al corazón los momentos vividos en plenitud y cargados de promesas. Hoy recordamos el día en que el ángel fue enviado a Nazaret para anunciar a María que sería la madre de Jesús. Estamos por vivir con Jesús el drama de su pasión, muerte y resurrección y nos consuela recordar cómo comenzó todo: ¡que por nosotros y por nuestra salvación se encarnó de María Virgen! Dios es fiel, recuerda momentos en los que ha manifestado su amor en tu vida. Jaculatoria: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Examina tu conciencia (ver guía en la pág. 42 Concluye con alguna de las oraciones cuaresmales ver pág. 43 26 MARZO 2021 Viernes V de Cuaresma Consigna: No desistas Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Jeremías 20, 10-13 Salmo: Salmo 17 Evangelio: Juan 10, 31-42 Reflexión: En los momentos en que somos puestos a prueba por ser fieles a lo que creemos o a nuestros principios, hay voces que nos 14
invitan a desistir, a renunciar, a echarnos para atrás. Poco antes de su pasión a Jesús le insisten los judíos que aclare su posición y cuando les dice “el Padre y yo somos uno” explota su rabia e intentan lapidarlo. Jesús no se escabulle, nunca niega su identidad a pesar del peligro. Constata las sutiles pruebas que vives cada día que cuestionan tu identidad de hijo de Dios. No desistas. Dios vendrá en tu auxilio. Jaculatoria: Sálvame, Señor, en el peligro. Acto de Piedad: Reza el Viacrucis (ver pág. 33) 27 MARZO 2021 Sábado V de Cuaresma Consigna: Discierne Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Ezequiel 37, 21-28 Salmo: Jer 31 Evangelio: Juan 11, 45-56 Reflexión: En los momentos en que nuestro espíritu está confundido, no conviene tomar decisiones. Ante la evidencia de las obras de Jesús, el Sanedrín, que se sentía amenazado por Él, se reunió y decidió su muerte. Jesús lo sabía. No se expuso ingenuamente, se retiró con los suyos a una ciudad cercana para orar y reflexionar y confirmarse en la voluntad de Dios. ¿Cómo te comportas en los momentos de dificultad? ¿reaccionas o reflexionas? Haz silencio interior, trae al corazón las dificultades actuales y pregunta a Dios cuál es su voluntad. Jaculatoria: El Señor cuidará a su pueblo como un pastor a su rebaño. Haz el recuerdo de la Virgen Maria: Reza en Angelus o el Santo Rosario (ver págs. 39 y 40)
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28 MARZO 2021
Domingo de Ramos
29 MARZO 2021
Lunes de la Semana Santa
Consigna: Llora
Consigna: Consuela
Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 50, 4-7 Salmo: Salmo 21 2ª. lectura: Filipenses 2, 6-11 Evangelio: Marcos 14, 1 – 15,47
Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 42, 1-7 Salmo: Salmo 26 Evangelio: Juan 12, 1-11
Reflexión: A muchos nos avergüenza llorar porque nos da pena expresar nuestros sentimientos o porque de niños nos dijeron que sólo las mujeres lloran. Olvidamos que las lágrimas purifican el corazón y limpian la mirada. Cuando la mirada de Pedro se encontró con la de Jesús se dio cuenta de su traición y se puso a llorar, entonces comenzó a entenderse a sí mismo. Nosotros somos como Pedro, en el momento de la prueba la fidelidad se tambalea. Lloremos como Pedro, pidamos perdón por nuestros pecados, lloremos ante el drama de tantas personas que llevan la cruz del dolor, del sufrimiento, de la pobreza y de la injusticia. Llora. Que tu llanto limpie tu corazón del egoísmo y cure la ceguera de tu mirada.
Reflexión: Hay cosas que parecen absurdas y por las que pueden juzgarte. Por ejemplo comprometerte con causas aparentemente condenadas al fracaso como asistir a un enfermo crónico, ayudar a personas que viven en situación de calle, compartir con quien no agradece etc. La pasión de Jesús es inminente, María la hermana de Lázaro unge los pies de Jesús con un perfume costoso y Judas la critica. María había comprendido que Jesús va a ser condenado a muerte y lo consuela. Consuela a quienes sufren, a quienes ven que su vida llega a término o que ha perdido sentido. Comparte aunque no te agradezcan. Ten ternura con las personas necesitadas de cariño y comprensión.
Jaculatoria: Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?
Jaculatoria: El Señor es mi luz y mi salvación.
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30 MARZO 2021
Martes de la Semana Santa
Miércoles de la Semana Santa
Consigna: Vigilia
Consigna: Pregunta
Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 49, 1-6 Salmo: Salmo 70 Evangelio: Juan 13, 21-33.36-38
Textos bíblicos: 1ª. Lectura: Isaías 50, 4-9 Salmo: Salmo 68 Evangelio: Mateo 26, 14-25
Reflexión: Cualquiera se puede descuidar y despertar un día muy lejos de sus ideales, de sus convicciones y del evangelio. Le pasó a Judas, estaba cerca físicamente de Jesús pero su corazón no estaba con Él; oía su Palabra pero no la escuchaba, ayudaba a los pobres pero no los amaba. Cuando menos se acordó ya había traicionado al Señor. Vigila tu corazón. De un corazón que no escucha es de donde nace la traición, porque hace prevalecer las propias palabras, pensamientos y sentimientos sobre los de Dios y sobre los del prójimo. ¡Vigila! Jaculatoria: En ti, Señor, he puesto mi esperanza.
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31 MARZO 2021
Reflexión: En las dificultades es fácil señalar la responsabilidad o la culpa que tienen los demás y difícil preguntarse acerca de la propia culpa o responsabilidad. Jesús hace saber a sus discípulos que la sombra de la traición se cierne en aquel grupo de amigos; ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a preguntarle: ¿acaso soy yo, Señor? Al final del drama de la pasión, Judas lo había entregado, Pedro lo había negado y todos lo abandonaron. Jaculatoria: Por tu bondad, Señor, socórreme. Comparte: El viernes después de ceniza se sugirió hacer una alcancía con el fruto del ayuno cuaresmal. Si la hiciste, el próximo domingo o durante la semana santa ayuda con tu ahorro a una persona que pase necesidad o entrégala a tu parroquia o a un organismo de caridad.
LOS LA LECTIO A G EPASOS N D A CDE UA RE S M A L DIVINA 2021 1. LECTURA: ¿Qué dice el texto? ¿Para qué? Para interiorizar la Palabra, captar las ideas principales, profundizar, sentir y apropiarse del texto. ¿Cómo? 1. Leer y releer atentamente, hasta que hayamos entendido bien su contenido principal. 2. Lee la nota para la comprensión del texto. 3. Pregúntate ¿Cuál es el contexto en que se desarrolla la situación narrada? ¿Qué personas intervienen? ¿Cuáles son sus palabras, sus gestos, sus actitudes? ¿Cuál es el ambiente que se percibe? ¿Hay conflictos? ¿Cuál es el mensaje central...? 2. MEDITACIÓN: ¿Qué me dice el Señor, aquí y ahora, con esta Palabra? ¿Para qué? Para actualizar el texto e insertarlo en el horizonte personal de mi vida concreta, en mi realidad. ¿Cómo? 1. Gustar la Palabra, rumiarla, intentando hacerla entrar poco a poco dentro de ti mismo, confrontándola con tu vida, reconociendo las actitudes y los sentimientos que la Palabra de Dios te transmite. 2. Pregúntate: ¿Con qué personaje(s) me identifico? ¿Por qué? ¿Qué me dice a mí el mensaje fundamental del texto? ¿Cómo me interpela? ¿Qué me sugiere en mi relación con Dios? ¿Qué me dice respecto a mi relación con los demás? 3. ORACIÓN: Esta Palabra, ¿qué me hace decirle al Señor? ¿Para qué? Para responder, con mis palabras a la Palabra que me ha dirigido el Señor. La oración es el fruto de lo que provoca en mí la Palabra escuchada y meditada. ¿Cómo? Dialoga profundamente con Dios, con tus palabras responde a la Palabra: alabando a Dios, agradeciéndole, suplicándole, pidiendo perdón, intercediendo. 4. CONTEMPLACIÓN: ¿Cómo me apropio las enseñanzas del texto?
¿Para qué? Para entrar en comunión con Dios. Estar con Él y gozar de su presencia. Para ver tu vida en su plan de salvación. ¿Cómo? 1. Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. 2. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en mi vida? ¿Cómo me ayuda a interpretar este momento de mi vida? ¿Me invita a hacer algo? 17
A G E N DORACIONES A C UAR E S MAL 2 0 2 1
ORACIÓN INICIAL
INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO (Enzo Bianchi)
Dios nuestro, Padre de la luz, Tú has enviado al mundo tu Palabra, Sabiduría que sale de tu boca y que ha reinado sobre todos los pueblos de la tierra. Tú has querido que ella haga su morada en Israel y, que, a través de Moisés, los Profetas y los Salmos, manifieste tu voluntad y hable a tu pueblo de Jesús, el Mesías esperado. Tú que has querido, que tu propio Hijo, Palabra eterna que de ti procede se hiciera carne y plantara su morada, en medio de nosotros, y que, concebido por el Espíritu Santo, naciera de la Virgen María Envía ahora tu Espíritu sobre mí: Que Él me dé un corazón capaz de escuchar, me permita encontrarte en tus Santas Escrituras y engendre tu Verbo en mí. Que el Espíritu Santo levante el velo de mis ojos, que Él me conduzca a la Verdad completa y me dé inteligencia y perseverancia. Te lo pido por Jesucristo, nuestro Señor, que sea bendito por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN CONCLUSIVA (Sor Isabel de la Trinidad) “¡Oh, Verbo Eterno, ¡Palabra de mi Dios! quiero pasar mi vida escuchándote quiero prestar oídos dóciles a tus enseñanzas, para que seas mi único Maestro. Y, luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las debilidades, quiero mantener mis ojos clavados en Ti y permanecer bajo el influjo de tu magnífica luz”.
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LECTIO DIVINA I DOMINGO DE CUARESMA
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1 21 DE FEBRERO
Oración inicial (Ver pág. 18) LECTURA
† Del santo Evangelio según san Marcos 1, 12-15 En aquel tiempo, el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, donde permaneció cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivió allí entre animales salvajes, y los ángeles le servían. Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio”. Palabra del Señor. NOTA PARA LA COMPRENSIÓN DEL TEXTO Cada año, el primer domingo de Cuaresma nos lleva a contemplar a Jesús, en el desierto, tentado por el demonio. Esta emocionante escena es el preludio de todo el ministerio de Jesús y también de los caminos que el discípulo está llamado a recorrer en el seguimiento del Maestro. Contemplando esta escena, la pedagogía cuaresmal nos ubica al inicio del camino de renovación espiritual, en la lucha que se da en el corazón del discípulo de Jesús para permanecer fiel a la alianza que en el bautismo se ha hecho con Él. Una vez que Jesús ha asumido el proyecto del Padre como suyo, los primeros pasos de su camino lo llevan a la consolidación de la experiencia vivida. El Espíritu lo conduce al desierto, el espacio de la maduración, de la formación, de la escucha. Curiosamente el Espíritu no lo ha conducido inmediatamente a la misión, sino a la experiencia del combate con el maligno. A diferencia de Mateo y Lucas, el relato de Marcos es muy austero. No describe con detalle la experiencia de Jesús ni nos dice en qué consisten las tentaciones pero nos
hace entender que duran los 40 días y que lo que está a prueba es la fidelidad de Jesús al camino trazado por el padre. No se trata pues de momentos puntuales y aislados en la vida de Jesús, sino de una constante que también se reproducirá, como punto de partida para la misión, en la vida de sus discípulos. Las tentaciones atraviesan la vida de Jesús y en todas ellas Jesús constantemente renueva su fidelidad al proyecto del Padre. El evangelio es elocuente al presentarnos a Jesús en la disyuntiva de elegir un camino distinto al trazado por Dios para su Mesías. Así sucede cuando los fariseos le piden demostraciones de poder (cfr. Mc 8,11-13); cuando Simón que acaba de confesarlo como Hijo de Dios vivo intenta apartarlo del camino (Mc 8,33); cuando siente inminente su muerte y pide a Dios que aleje de Él esa prueba (Mc 14,35) y cuando quienes lo crucificaron lo desafían a bajarse de la cruz (Mc 15,30).
¿Cómo actúa Satanás? En quien permite que el mal anide en su corazón, el enemigo hace que se olvide de que es imagen de Dios y de que tiene la dignidad de Hijo de Dios. La persona se encierra en su ego, es feliz aislándose, porque desconfía de los demás; justifica todo con tal de tener lo que considera necesario para una vida plena. Pierde la capacidad de ver en la creación la presencia de Dios; en las cosas, en las criaturas y en las personas ve objetos que puede manipular para llenar sus necesidades. Sin embargo el mal es débil, no tiene existencia por sí mismo, sólo puede subsistir engañando y tomando prestada la existencia que le concedamos en nuestras vidas. Este es el testimonio de los santos, que vivieron como nosotros los embates del mal y nos enseñan que el mal no tiene fuerza en sí, sobrevive por la fuerza que el ser humano le proporciona. 19
LECTIO DIVINA
AG E N D A C U A R DE ESM AL 2021 I DOMINGO CUARESMA San Ignacio en una de las reglas para el discernimiento de espíritus subraya que el enemigo es flaco por fuerza y solamente fuerte por grado, es decir, débil por naturaleza y envalentonado cuando nos apocamos. Para san Ignacio la única manera de vencerlo es darle la cara, enfrentarlo, desenmascararlo, ponerlo al descubierto, pues ante la resolución de quien ha descubierto sus trucos, el demonio no tiene poder. El mal es descrito como un parásito que no tiene existencia real más allá de la que cada quien le adjudique con sus pensamientos, actitudes y acciones egoístas. Pero no por eso es menos peligroso: actúa conquistando la conciencia, haciéndonos creer que somos seres egoístas y crueles, haciendo que el corazón de carne con el que Dios nos creó se convierta en un corazón de piedra, insensible al hermano. El mal se anida en los pensamientos del ser humano y se manifiesta en las actitudes que Pablo describió en sus cartas como «obras de la carne»: injusticia, perversidad, codicia, maldad, envidia, homicidio, pleitos, engaños, malicia, difamación, traición, odio de Dios, ultrajes, altanería, habilidad para hacer el mal, insensatez, etc. (Rom 1, 29). La presencia del mal en la vida humana es bastante más compleja y sutil que sus manifestaciones más obvias. Su acción destructiva no es siempre perceptible ya que puede enmascararse de múltiples formas, hasta en los más altos ideales. Pero en cualquier caso, deja en quien lo padece una sensación de vacío interior, sinsentido, aislamiento y desánimo, más allá de las alegrías efímeras que proporcionan los satisfactores materiales o intelectuales que se procura. 20
MEDITACIÓN Si reconocemos que el mal actúa así en nuestra vida y reconocemos que presentamos los síntomas de sus obras, ¿cómo podemos ser liberados de él? Precisamente la respuesta existencial a esta pregunta, centrada en el encuentro con Cristo, es el centro y meta de toda la mistagogía cristiana. De aquí la importancia de no sólo preparar para el bautismo, sino de formar en la perseverancia, para que los signos elocuentes de la experiencia bautismal tengan un significado existencial. El discípulo de Jesús debe saber que pasará por las pruebas de su Maestro. La Cuaresma es un tiempo propicio para confrontar la verdad de la propia vida con el proyecto de Dios, para revisar las formas sutiles en las que el maligno enemigo ha logrado engañarnos, de fortalecernos en la certeza de que Dios siempre es fiel y que con su auxilio podemos salir victoriosos del asedio de Satanás. CONTEMPLACIÓN Hagamos la experiencia del desierto cuaresmal, a ello nos ayudan la oración, el ayuno y la penitencia. Que renovada, con la ayuda de Dios, la fidelidad a nuestra identidad fundamental podamos vivir y permanecer en la dinámica de la Pascua, de la vida que Dios nos da en su Hijo Jesucristo. ORACIÓN CONCLUSIVA (Ver pág. 18)
Oración para pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 47- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 48-.
LECTIO DIVINA AG E N D A C DE U A CUARESMA RESMAL 2021 II DOMINGO 28 DE FEBRERO
Oración inicial (Ver pág. 18) LECTURA
† Del santo Evangelio según san Marcos (9, 2-10) En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados. Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: “Este es mi Hijo amado; escúchenlo”. En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de ‘resucitar de entre los muertos’. Palabra del Señor. NOTA PARA LA COMPRENSIÓN DEL TEXTO En el camino cuaresmal nos encontramos ahora con la escena de la Transfiguración, que junto con la de las tentaciones en el desierto, cada año hacen el pórtico de entrada para que los discípulos de Jesús se adentren en la experiencia de encuentro
con Dios para renovar la fidelidad a la alianza hecha con Él en el Bautismo. La Transfiguración constituye uno de los momentos culminantes de la revelación de Jesús, manifestando plenamente a sus discípulos su identidad de Hijo. En el camino del discipulado es esencial comprender ¿Quién es Jesús?. Es la pregunta central y el propósito de los evangelios. Así lo encontramos explícitamente en san Marcos cuyo evangelio leemos en el actual ciclo litúrgico. La respuesta a la pregunta sobre la identidad de Jesús tiene un doble aspecto: por un lado ¿quién es Jesús para los hombres? La respuesta la ha dado Pedro en la confesión de Cesarea: es el Cristo (Mesías); por otro lado, ¿quién es Jesús para Dios? La respuesta la da el mismo Dios: es el Hijo amado. Detengámonos en el relato de Jesús Transfigurado y hagamos internamente el itinerario que hicieron los discípulos en esta revelación anticipadora de la Pascua. La primera parte del relato lo enmarca en una secuencia temporal, señalando que el hecho que narra sucedió “seis días después”. Esta referencia conecta con el episodio posterior a la confesión de Cesarea de Filipo, en la que Jesús anuncia su propia cruz y las consecuencias para los discípulos, con la consecuente resistencia de Pedro que todos conocemos. El relato de la transfiguración se entiende -en relación de contraste- a la luz del anuncio de la Cruz. A pesar de la reacción negativa de Pedro ante el anuncio de la Cruz, el Señor lo lleva, junto con Santiago y Juan, a una montaña alta. La experiencia que vivirán se llevará a cabo en un clima de intimidad fraterna. 21
LECTIO DIVINA
CUARESMA T A G E II N DOMINGO DA CL UE AC R DE E ISO M ADLI V2I0N2A1 La referencia que ubica la escena en una montaña, crea una atmosfera espiritual que evoca la experiencia de profundo encuentro con Dios que Moisés y Elías vivieron en el Sinaí. El centro del relato es una teofanía, es decir, la manifestación de Dios. La gloria de Dios se manifiesta en la persona de Jesús. Los discípulos «ven» a Jesús con un nuevo aspecto y junto a Él dos personajes fundamentales en la revelación de Dios al pueblo judío. El hecho es descrito con pocas palabras. Es importante señalar que literalmente el texto dice «fue transfigurado», precisión que es importante, pues Jesús no se transfiguró a sí mismo, sino que fue Dios quien lo realizó en Él. La transfiguración es descrita como un cambio de aspecto, «sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos». La indicación del color de los vestidos de Jesús en la escena que contemplamos lo vincula a la esfera de lo celestial. El hecho sucedió delante de los discípulos que aparecen así como destinatarios de una vivencia que daría luz a la conciencia que tienen hasta ese momento de la identidad de Jesús. La aparición de Moisés y Elías que «conversaban con Jesús» es a los discípulos. Esto indica nuevamente que ellos son los destinatarios de una experiencia que no es el resultado del esfuerzo humano. Hay que recordar que Moisés y Elías son personajes clave en el Antiguo Testamento. El primero es el amigo de Dios, que recibe de Él la Ley para el pueblo y el segundo es el profeta arrebatado al cielo en carro de fuego y cuyo regreso se relacionaba con la venida del Mesías. 22
Con ambos personajes el tema de la alianza aparece como fondo de todo el relato. En el monte Sinaí, Moisés recibe la Ley y sella la alianza y en ese mismo lugar Elías se refugió cuando era perseguido por la malvada reina Jezabel y recibió de Dios fuerza para ser el profeta de la fidelidad a la alianza. La misión de Jesús, con su cruz incluida, deberá ser comprendida dentro de este amplio y magnífico horizonte. Pedro y los otros dos discípulos Parece que el miedo no le permite a Pedro ni a los otros dos discípulos entender qué es lo que pasa. La experiencia los rebasa. No están a la altura de la revelación de Jesús como Hijo de Dios, como tampoco lo estuvieron en la experiencia de la tempestad calmada (cf. Mc 4,41) Pedro apenas alcanza a sugerir la construcción de tres tiendas, asociando a Jesús a los otros dos grandes de la historia de Israel, no propone una sola tienda, no alcanza a descubrir en Jesús la plenitud de la revelación. MEDITACIÓN Dios continúa facilitando a los discípulos comprender la identidad de Jesús no sólo en relación a los hombres, sino en relación a Él mismo. La transfiguración de Jesús se completa con la “audición” de la voz de Dios que se hace escuchar en medio de otro elemento teofánico que es la nube. En el libro del Éxodo, en el Sinaí, la nube fue imagen de la presencia escondida y poderosa del Dios (cf. Ex 19,6). La nube, dice San Agustín, hizo una única tienda. No son los hombres los que
LECTIO DIVINA L C NEAS M A L 2 0 2 1 AE G ET NIDOA D CIDE UVAI CUARESMA R II DOMINGO construyen a Dios un lugar para que habite, sino que es Dios quien los inhabita. La voz del cielo dijo «Este es mi Hijo amado, escúchenle»”. Dios revela a Jesús como Hijo amado, una afirmación de Jesús, tal como lo presentó Marcos al iniciar su evangelio y como ya lo había dicho Dios en la escena del Bautismo. El vínculo de Jesús con Dios es íntimo, es un vínculo de amor. El mandato: ¡Escúchenlo! indica cuál es la respuesta frente a la persona de Jesús, lo que define la manera de ser discípulo: escucha pronta, permanente y sin condiciones. CONTEMPLACIÓN
del evangelio de este Domingo. Esto nos pide cambiar nuestra mentalidad triunfalista por una mentalidad y actitud más servicial y de entrega incondicional. ORACIÓN CONCLUSIVA (Ver pág. 18)
Oración para pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 47- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 48-.
La semana pasada contemplamos la escena de las tentaciones y nos descubrimos nosotros mismos confundidos por el enemigo; como Pedro que tiene certeza de que Jesús es el Mesías pero no acepta el camino de realización de esta vocación mesiánica previsto por Dios y que pasa por la Cruz. Nos viene entonces muy bien la contemplación de la Transfiguración, que en la pedagogía cuaresmal nos hace vislumbrar la meta de esta experiencia de desierto: crecer en la conciencia de nuestra vocacional bautismal, por la que, en Cristo, somos hijos de Dios. Con frecuencia nos acercamos a Jesús para pedirle, para presentarle nuestra necesidad, para que nos escuche, pero no lo escuchamos. Esta Cuaresma tenemos la oportunidad de crecer como discípulos, ello implica ponernos a la escucha y aprender de Jesús a vivir una relación de intimidad con Dios y a obedecerlo. Superar el escándalo de la cruz y tomar la cruz de cada día es otra de las enseñanzas 23
LECTIO DIVINA
CUARESMA T A G EIII N DOMINGO DA CL UE AC R DE E ISO M ADLI V2I0N2A1 7 DE MARZO LECTURA † Del santo Evangelio según san Juan (2, 13-25) Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: “Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre”. En ese momento, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora. Después intervinieron los judíos para preguntarle: “¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?” Jesús les respondió: “Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré”. Replicaron los judíos: “Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?” Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho. Mientras estuvo en Jerusalén para las fiestas de Pascua, muchos creyeron en Él, al ver los prodigios que hacía. Pero Jesús no se fiaba de ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba que nadie le descubriera lo que es el hombre, porque Él sabía lo que hay en el hombre. Palabra del Señor.
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NOTA PARA LA COMPRENSIÓN DEL TEXTO Entramos en una nueva etapa del itinerario bíblico que nos conduce a la celebración y contemplación del Misterio Pascual. Este domingo contemplamos el relato de la purificación del Templo de Jerusalén por parte de Jesús, que se revela como el definitivo santuario de la Nueva Alianza en el que se puede establecer una más perfecta comunión con Dios, que por Cristo, con Él y en Él, puede ser adorado en Espíritu y en Verdad. Este ciclo B los domingos 3º, 4º y 5º de Cuaresma caminaremos de la mano del evangelista san Juan. Sin embargo, no olvidemos que el relato de la purificación del Templo lo encontramos en los cuatro evangelios. Este dato indica la importancia de este gesto de Jesús para la comunidad cristiana. Nos toca hoy procurar una interpretación que no deforme lo que Jesús ha querido decirnos de sí mismo con esta acción, sino y que nos permita profundizar el misterio de Dios que en Él se revela y así crecer en nuestra condición de discípulos. A ello nos ayuda lo que Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) nos dice en el segundo tomo de su obra Jesús de Nazaret. Marcos nos presenta a Jesús, después de la entrada en Jerusalén, en el Templo, observando todo y regresando al siguiente día para echar de allí a los que vendían y compraban. «volcó las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas» (11,15), justificando su modo de actuar con textos de la Escritura. «Mi casa se llama casa de oración para todos los pueblos. Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos». (Mc 11,17).
LECTIO DIVINA L C VAI R N AE GDOMINGO ET NIDOA D CIU EAS M A L 2 0 2 1 III DE CUARESMA Este gesto de Jesús ha sido interpretado de distintas maneras. 1. Una corriente lo interpreta como una reacción de Jesús frente a los abusos de los mercaderes. Si bien la actividad de los comerciantes era legítima según las normas vigentes, había un contraste entre ésta y el uso específico atribuido al patio de los gentiles. Jesús ataca la normativa de los dirigentes del Templo, pero no viola ni la Ley ni la enseñanza de los Profetas. Esto explica de alguna manera que ante el gesto de Jesús no se haya activado ninguna medida represiva de la guardia sino sólo la inquietud de los dirigentes que querían saber con qué autoridad había hecho lo que hizo. De acuerdo a esta línea de interpretación Jesús actuó conforme a la ley impidiendo un abuso respecto al Templo, sería así un reformador defensor de la santidad del templo. Sin embargo, su gesto iba más allá. 2. Otra corriente da al gesto de Jesús una interpretación política según la cual «Jesús habría sido un revolucionario político de carácter apocalíptico: habría sido arrestado y ejecutado por los romanos por haber provocado una insurrección en Jerusalén». Con esta interpretación Jesús fue colocado en la línea del movimiento de los zelotes. La palabra «celo» (zélos, en griego) fue el término clave para expresar la disponibilidad para defender el derecho y la libertad de Israel mediante la violencia. Para quienes asumen esta interpretación, la muerte de Jesús en la Cruz por los romanos, bajo la acusación de decirse «rey de los judíos» demostraría su cualidad de revolucionario (zelote). La violencia no instaura el Reino de Dios. La violencia es instrumento del enemigo.
Nunca podrá justificarse por motivos religiosos. No humaniza, sino deshumaniza. Jesús no fue un zelote, basta detenerse en su mensaje para concluirlo. La insurrección violenta en nombre de Dios no corresponde a su modo de ser. Su celo por el Reino de Dios es diferente. Nos lo da a conocer con sus gestos y con sus palabras proféticas. 3. La tercera línea de interpretación recurre a las palabras con las que Jesús mismo explica el gesto de la purificación del Templo. Ocurrido el hecho Jesús «enseñaba» diciendo «¿No está escrito: mi casa se llama casa de oración para todos los pueblos? Ustedes, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos» (11,17). Esta frase que sintetiza la enseñanza de Jesús sobre el Templo se inspira en la visión universalista del profeta Isaías para quien llegaría el día en que todos los pueblos adorarían en el Templo al Señor como único Dios. Así la intención fundamental de la expulsión de los mercaderes sería quitar todo lo que es contrario al conocimiento y a la adoración común de Dios, despejar el espacio para la adoración de todos. De la misma manera, lo que Jesús combate es la convivencia entre culto y negocios. Él ve que se produce de nuevo la situación de los tiempos de Jeremías y en este sentido, tanto en su palabra como en su gesto, que son una advertencia, se podía percibir también la alusión a la destrucción de este templo; pero, como Jeremías, Jesús no es el destructor del templo. Con su pasión indica quién y qué es lo que destruirá realmente el templo. Esta explicación de la purificación del templo resulta más clara a la luz de la palabra de Jesús que dice «Destruyan este templo y yo en tres días lo levantaré» (2,19). Nótese que en los sinópticos uno 25
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CUARESMA T A G EIII N DOMINGO DA CL UE AC R DE E ISO M ADLI V2I0N2A1 de los testigos falsos del juicio contra Jesús lo acusa de haber dicho «yo destruiré este templo, edificado por hombres, y en tres días construiré otro no edificado por hombres» (Mc 14,58). De acuerdo a san Juan no es Jesús quien destruye el templo; lo abandonan a la destrucción quienes lo convierten en una cueva de ladrones, como ocurrió en tiempos de Jeremías. MEDITACIÓN La señal que Jesús ofrece a la autoridad judía es la cruz y la resurrección, que lo legitiman como Aquél que establece y en quien se establece el culto verdadero. Con Jesús se inaugura un nuevo culto en un templo no construido por hombre. Este templo es su Cuerpo, el Resucitado que congrega a todos los pueblos y los une en el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre. Él es el nuevo templo de la humanidad. Con su resurrección comienza un nuevo modo de adorar a Dios «en espíritu y en verdad» ¿Y el celo de Jesús? San Juan nos dice que el gesto de la purificación del templo hizo recordar a los discípulos lo que dice el Salmo 69: «El celo de tu casa me devora». Este salmo es el de un orante relegado al aislamiento; la palabra se convierte para él en una fuente de sufrimiento que le causan quienes lo circundan. Los discípulos al relacionar el gesto de Jesús con la experiencia del salmista reconocen en Él al justo que sufre. El celo por la casa de Dios lo lleva a la pasión, a la cruz. El celo de Jesús no se expresa mediante la violencia, sino que lo lleva al don de sí mismo, es el celo del amor que se entrega. 26
CONTEMPLACIÓN El texto que hoy contemplamos nos adentra en el misterio de la Pascua que da luz a nuestro diario vivir como cristianos. Podemos ser hombres y mujeres llenos de celo por las cosas de Dios, pero nuestro celo puede estar mal encauzado e incluso justificado con interpretaciones equivocadas de la Palabra de Dios. El Señor no nos llama a hacer múltiples cosas, tampoco a ser reformadores o defensores a ultranza de las cosas de Dios; no nos llama a la violencia para someter y replegar a quienes no piensan como nosotros y se desvían de lo que consideramos puro y santo. Dios nos llama a ser y a vivir como hijos suyos. Unidos a Cristo por nuestro bautismo formamos con Él un solo cuerpo, somos piedras vivas del Templo de la nueva Alianza que es Jesucristo, en el que se realiza un nuevo culto, el culto del amor. En Cristo somos también templos vivos de Dios y por ello estamos llamados a adorar a Dios en «espíritu y verdad» ofreciéndole el único culto agradable al Padre que es nuestra obediencia, la entrega de nuestra voluntad, para que a través de nuestro amor purificado por la Gracia, el amor de Dios llegue a toda la humanidad. ORACIÓN CONCLUSIVA (Ver pág. 18)
Oración para pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 47- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 48-.
LECTIO DIVINA L C VAI R NCUARESMA AE GDOMINGO ET NIDOA D CIUDE EAS M A L 2 0 2 1 IV 14 DE MARZO Oración inicial (Ver pág. 18) LECTURA
† Del santo Evangelio según san Juan (3, 14-21) En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: “Así como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él. El que cree en Él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios. La causa de la condenación es ésta: habiendo venido la luz al mundo, los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Todo aquél que hace el mal, aborrece la luz y no se acerca a ella, para que sus obras no se descubran. En cambio, el que obra el bien conforme a la verdad, se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios”. Palabra del Señor. NOTA PARA LA COMPRENSIÓN DEL TEXTO Este Domingo leemos, del evangelio de san Juan, la última parte del diálogo de Jesús con Nicodemo, el maestro de la ley, fariseo y miembro del Sanedrín, que buscó de noche
a Jesús, luz verdadera que ha venido para iluminar al mundo (Jn 1,9). El marco nocturno del encuentro de Nicodemo con Jesús tiene un profundo simbolismo. El hombre maduro, conocedor de la escritura, que goza del reconocimiento de todos, en las tinieblas se acerca a la luz. Esto nos lleva a pensar en quienes en medio de dudas, temores e incertidumbres, buscan a Dios con sincero corazón. La luz de Cristo proviene de la Cruz, signo visible del amor del Padre por la humanidad. El amor de Dios nos abre sus brazos en Jesús crucificado, iluminando hasta el fondo nuestros corazones y abriendo nuestra existencia a una vida nueva cuando, por la fe, le abrimos nuestro corazón. Jesús dice a Nicodemo que para entrar en el Reino de Dios se necesita comenzar de nuevo: «el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios… El que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios» (3,3.5). Con ello nos hace entender que la vida es un don que como tal hay que reconocer y acoger. La peor pretensión del hombre es pensar que él mismo puede darse la vida. La autosuficiencia es pésima consejera. Así se entiende el significado profundo del bautismo, que no es sólo una celebración ritual sino una experiencia existencial. Por el bautismo renacemos a una vida nueva, no en virtud de nuestro esfuerzo, sino por la obra de Dios en nosotros que sólo pide de nuestra parte creer en su Hijo. La vida nueva y la fe se relacionan estrechamente: «“Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de Dios» (1 Jn 5,1). 27
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DOMINGO CUARESMA LE TS IO A G EIV ND A CU AC R DE E M ADLI V2 I0N2A 1 El don de la vida en el crucificado El pasaje comienza recordando un episodio dramático del camino del pueblo judío por el desierto cuando fue sorprendido por una plaga de serpientes venenosas. Las dificultades del camino hacen renegar al pueblo y arrepentirse de haber emprendido el camino de liberación querido por Dios. En el fondo aparece el miedo a la muerte y el afán de asegurar y mantener la vida con el propio esfuerzo. Cuando aparecen las serpientes venenosas el fin es inevitable. No hay nada que se pueda hacer. Entonces interviene Dios a través de Moisés que «hizo una serpiente de bronce y la puso en un mástil. Y si una serpiente mordía a un hombre y este miraba la serpiente de bronce, quedaba con vida” (Ex 21,9). Fue Dios quien salvó la vida de su pueblo ante la fatalidad. Este signo evocado por Jesús en su diálogo con Nicodemo aclara el significado de la Cruz: «Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por Él vida eterna”. El crucificado no es un caído en desgracia, es el signo de Dios que se convierte en fuente de vida cuando se levanta la mirada y se le reconoce como salvador. Jesús muere en la cruz para darnos vida. Él es nuestra vida y la vida la obtenemos creyendo en Él y reconociendo en Él el amor desmedido de Dios, porque «tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna» (3,16). 28
Para el que no tiene fe, la cruz es un signo de sometimiento, castigo, derrota y muerte, de abandono de Dios y de crueldad humana. El que tiene fe, reconoce que Dios ha enviado a Jesús para darnos vida y así la Cruz adquiere otro significado, es símbolo de un amor sin límites que manifiesta la grandeza del amor de Dios que entrega a su Hijo y la grandeza del amor del Hijo que entrega su vida para darnos vida. Esto nos hace entender lo que es el amor: interés por el otro, participación en su realidad, solicitud y preocupación en sus necesidades, ser y hacer todo por quien se ama; querer su bien, favorecerlo en todas las formas posibles. A quien ama, el camino y destino de la persona amada no le son indiferentes al grado de comprometer toda su existencia para que viva con gozo y plenitud. Y esto es lo que hace Dios con nosotros. Nos ama. Esto significa que no nos abandona a nuestra suerte, que se preocupa por nosotros, quiere nuestra salvación, por ello nos envía a su Hijo, no para juzgar al mundo ni para condenarlo sino para que el mundo se salve por él (cf. 3,17). El amor de Dios es tan grande que nos da a su Hijo, no lo reserva para sí mismo; le confía la misión de acercarnos su amor exponiéndolo a la crueldad de quienes prefieren vivir encerrados en su egoísmo o en su autosuficiencia, por lo que deciden deshacerse de Él. ¿Alguien puede tener un amor más grande? Y el amor del Hijo es tan grande como el del Padre, viene a ocuparse personalmente de nosotros, a mostrarnos el camino de la salvación, a unirnos a Él para hacernos participar de la vida divina.
LECTIO DIVINA LE C T IDOA D VAI R NCUARESMA A GDOMINGO EN C IUDE EAS M A L 2 0 2 1 IV MEDITACIÓN Dios nos procura la salvación, pero no lo hace sin nosotros ni contra nuestra voluntad. Acoger la salvación de Dios nos pide abrirnos a su amor, tomarlo en serio y creer en su Hijo, el Crucificado. El único signo de que aceptamos a Dios y acogemos con sinceridad el don de su amor es recibir a su Hijo Jesucristo. Así como Dios hizo depender en el desierto la salvación de un gesto voluntario de quienes eran mordidos por las serpientes: volver su mirada a la serpiente levantada por Moisés, de la misma manera, hace depender la novedad de la vida que nos ofrece de la aceptación de nuestra fe al don de su Hijo. Sin embargo, no se excluye el rechazo. Hay quienes prefieren las tinieblas a la luz y tienen razones sencillas de entenderse. Quien hace el mal, prefiere las tinieblas y evita instintivamente la luz. En cambio, quien hace el bien, prefiere la luz, no huye de ella, no tiene nada que esconder. La Palabra este domingo nos presenta el dilema de la coherencia para el que cree. Quien es de la luz hace el bien, quien es de las tinieblas hace el mal. Hacer el bien es hacer las cosas según Dios, escuchándolo y buscando con sinceridad hacer su voluntad. Hacer el mal es actuar siguiendo los criterios del propio egoísmo y deseo, incluso cuando estos se oponen a la voluntad de Dios. En el fondo, la disyuntiva es vivir encerrados en nosotros mismos o definir nuestra vida por el amor. Quien se busca a sí mismo se cierra a Dios y a la vida. En cambio, quien se decide
por Dios, amando a los demás, está siempre abierto a la luz de su amor. CONTEMPLACIÓN En el dinamismo de la fe, el primer paso lo da Dios dándonos la más grande prueba de amor enviándonos a su Hijo, quien por amor aceptó la muerte en Cruz para darnos vida abundante. El segundo paso implica recibir este don de Dios. Aceptar vivir en la luz. Rechazar las tinieblas. Al hacerlo, cada persona vuelve a nacer, se sumerge (bautiza) en la vida de Dios y este nuevo nacimiento conduce al sentido y a la plenitud del propio ser; a vivir amando, haciendo el bien y dejando sentir a todos el gran amor que Dios nos tiene; a vivir la vida que no se acaba. Dios ya dio el primer paso. Basta contemplar al crucificado. El segundo paso es decisión nuestra. Que esta Cuaresma nos sea propicia para purificar nuestra fe y aceptar de manera decidida el don del amor de Dios en nuestra vida que nos compromete a ser fuente de vida y amor para los demás. ORACIÓN CONCLUSIVA (Ver pág. 18)
Oración para pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 47- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 48-.
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DOMINGO CUARESMA LE TS IO A G EV ND A CU AC R DE E M ADLI V2 I0N2A 1 21 DE MARZO Oración inicial (Ver pág. 18) LECTURA † Lectura del santo Evangelio según san Juan (12, 20-33) Entre los que habían llegado a Jerusalén para adorar a Dios en la fiesta de Pascua, había algunos griegos, los cuales se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le pidieron: “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús y Él les respondió: “Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado. Yo les aseguro que si el grano de trigo, sembrado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se asegura para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre. Ahora que tengo miedo, ¿le voy a decir a mi Padre: ‘Padre, líbrame de esta hora’? No, pues precisamente para esta hora he venido. Padre, dale gloria a tu nombre”. Se oyó entonces una voz que decía: “Lo he glorificado y volveré a glorificarlo”. De entre los que estaban ahí presentes y oyeron aquella voz, unos decían que había sido un trueno; otros, que le había hablado un ángel. Pero Jesús les dijo: “Esa voz no ha venido por mí, sino por ustedes. Está llegando el juicio de este mundo; ya va a ser arrojado el príncipe de este mundo. Cuando yo sea levantado de la 30
tierra, atraeré a todos hacia mí”. Dijo esto, indicando de qué manera habría de morir. Palabra del Señor. NOTA PARA LA COMPRENSIÓN DEL TEXTO Nos acercarmos a la comprensión del texto siguiendo la enseñanza del Papa Benedicto XVI (Homilía, 29 de marzo 2009) En el pasaje evangélico de hoy, san Juan refiere un episodio que aconteció en la última fase de la vida pública de Cristo, en la inminencia de la Pascua judía, que sería su Pascua de muerte y resurrección. Narra el evangelista que, mientras se encontraba en Jerusalén, algunos griegos, prosélitos del judaísmo, por curiosidad y atraídos por lo que Jesús estaba haciendo, se acercaron a Felipe, uno de los Doce, que tenía un nombre griego y procedía de Galilea. “Señor —le dijeron—, queremos ver a Jesús” (Jn 12, 21). Felipe, a su vez, llamó a Andrés, uno de los primeros apóstoles, muy cercano al Señor, y que también tenía un nombre griego; y ambos “fueron a decírselo a Jesús” (Jn 12, 22). En la petición de estos griegos anónimos podemos descubrir la sed de ver y conocer a Cristo que experimenta el corazón de todo hombre. Y la respuesta de Jesús nos orienta al misterio de la Pascua, manifestación gloriosa de su misión salvífica. “Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre” (Jn 12, 23). Sí, está a punto de llegar la hora de la glorificación del Hijo del hombre, pero esto conllevará el paso doloroso por la pasión y la muerte en cruz. De hecho, sólo así se realizará el plan divino
LECTIO DIVINA LE C T IDOA D VAI R NEAS M A L 2 0 2 1 A G EN C IU V DOMINGO DE CUARESMA de la salvación, que es para todos, judíos y paganos, pues todos están invitados a formar parte del único pueblo de la alianza nueva y definitiva. A esta luz comprendemos también la solemne proclamación con la que se concluye el pasaje evangélico: “Yo, cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí” (Jn 12, 32), así como el comentario del Evangelista: “Decía esto para significar de qué muerte iba a morir” (Jn 12, 33). La cruz: la altura del amor es la altura de Jesús, y a esta altura nos atrae a todos. Muy oportunamente la liturgia nos hace meditar este texto del evangelio de san Juan en este quinto domingo de Cuaresma, mientras se acercan los días de la Pasión del Señor, en la que nos sumergiremos espiritualmente desde el próximo domingo, llamado precisamente Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor. Es como si la Iglesia nos estimulara a compartir el estado de ánimo de Jesús, queriéndonos preparar para revivir el misterio de su crucifixión, muerte y resurrección, no como espectadores extraños, sino como protagonistas juntamente con Él, implicados en su misterio de cruz y resurrección. De hecho, donde está Cristo, allí deben encontrarse también sus discípulos, que están llamados a seguirlo, a solidarizarse con Él en el momento del combate, para ser asimismo partícipes de su victoria. El Señor mismo nos explica cómo podemos asociarnos a su misión. Hablando de su muerte gloriosa ya cercana, utiliza una imagen sencilla y a la vez sugestiva: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere,
queda él solo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12, 24). Se compara a sí mismo con un “grano de trigo deshecho, para dar a todos mucho fruto”, como dice de forma eficaz san Atanasio. Y sólo mediante la muerte, mediante la cruz, Cristo da mucho fruto para todos los siglos. De hecho, no bastaba que el Hijo de Dios se hubiera encarnado. Para llevar a cabo el plan divino de la salvación universal, era necesario que muriera y fuera sepultado: sólo así toda la realidad humana sería aceptada y, mediante su muerte y resurrección, se haría manifiesto el triunfo de la Vida, el triunfo del Amor; así se demostraría que el amor es más fuerte que la muerte. MEDITACIÓN Jesús, hombre verdadero, con nuestros mismos sentimientos, sentía el peso de la prueba y la amarga tristeza por el trágico fin que le esperaba. Precisamente por ser hombre-Dios, experimentaba con mayor fuerza el terror frente al abismo del pecado humano y a cuanto hay de sucio en la humanidad, que Él debía llevar consigo y consumar en el fuego de su amor. Todo esto Él lo debía llevar consigo y transformarlo en su amor. “Ahora —confiesa— mi alma está turbada. Y ¿que voy a decir? ¿Padre, líbrame de esta hora?” (Jn 12, 27). Le asalta la tentación de pedir: “Sálvame, no permitas la cruz, dame la vida”. En esta apremiante invocación percibimos una anticipación de la conmovedora oración de Getsemaní, cuando, al experimentar el drama de la soledad y el miedo, implorará al Padre que aleje de Él el cáliz de la pasión.
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DOMINGO CUARESMA LE TS IO A G EV ND A CU AC R DE E M ADLI V2 I0N2A 1 Sin embargo, al mismo tiempo, mantiene su adhesión filial al plan divino, porque sabe que precisamente para eso ha llegado a esta hora, y con confianza ora: “Padre, glorifica tu nombre” (Jn 12, 28). Con esto quiere decir: “Acepto la cruz”, en la que se glorifica el nombre de Dios, es decir, la grandeza de su amor. También aquí Jesús anticipa las palabras del Monte de los Olivos: “No se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lc 22, 42). Transforma su voluntad humana y la identifica con la de Dios. Este es el gran acontecimiento del Monte de los Olivos, el itinerario que deberíamos seguir fundamentalmente en todas nuestras oraciones: transformar, dejar que la gracia transforme nuestra voluntad egoísta y la impulse a uniformarse a la voluntad divina. CONTEMPLACIÓN Queridos hermanos y hermanas, este es el camino exigente de la cruz que Jesús indica a todos sus discípulos. En diversas ocasiones dijo: “Si alguno me quiere servir, sígame”. No hay alternativa para el cristiano que quiera realizar su vocación. Es la “ley” de la cruz descrita con la imagen del grano de trigo que muere para germinar a una nueva vida; es la “lógica” de la cruz de la que nos habla también el pasaje evangélico de hoy: “El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para la vida eterna” (Jn 12, 25). “Odiar” la propia vida es una expresión semítica fuerte 32
y encierra una paradoja; subraya muy bien la totalidad radical que debe caracterizar a quien sigue a Cristo y, por su amor, se pone al servicio de los hermanos: pierde la vida y así la encuentra. No existe otro camino para experimentar la alegría y la verdadera fecundidad del Amor: el camino de darse, entregarse, perderse para encontrarse. ORACIÓN CONCLUSIVA (Ver pág. 18)
Oración para pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 47- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 48-.
LE C TR IDO D NEAS M A L 2 0 2 1 V IA U SVAI R A G EC N AC CIIU En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén ORACIÓN INICIAL Señor Jesús, vamos a renovar nuestra vida siguiendo tus pasos por el camino de la Cruz. Porque venciste la soberbia, la envidia, el odio y las mentiras del Maligno por medio de tu pasión y muerte. Porque con la Cruz venciste la esclavitud del dinero, de la carne y del poder. Ayúdanos a convertirnos a ti, Jesús misericordioso. Que nunca dejemos de creer en la mayor prueba de tu amor por nosotros. Amén. I ESTACIÓN: Jesús es condenado a muerte V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Pilato se los entregó para que lo crucificaran... (Jn 19,16) OREMOS: Señor nuestro Jesucristo, ayúdanos a ser valientes y a seguirte generosamente por el camino de la templanza y la paciencia. Enséñanos a no condenarte nunca en la persona de nuestro prójimo. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
II ESTACIÓN: Jesús carga con la Cruz V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Jesús salió llevando la Cruz, para ir al lugar llamado de la Calavera o Gólgota (Jn 19,17) OREMOS: Señor nuestro Jesucristo, bendito seas por aceptar la voluntad de tu Padre, cargando la Cruz con que nos has redimido. Que descubramos el valor de nuestro sufrimiento, si lo unimos al tuyo. Recuérdanos que los sufrimientos de cada día, aceptados con amor, salvan al mundo. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria. 33
L EAC D ICVUI N AEVSI A R U2 C GTEINOD A AR MC AL 0 I2S1 III ESTACIÓN: Jesús cae bajo el peso de la Cruz V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Por sus desdichas justificará mi Siervo a muchos y las culpas de ellos soportará (Is 53,11) OREMOS: Señor nuestro Jesucristo, son nuestros pecados los que te hacen caer por tierra. Nos duele haber pecado. Queremos convertirnos de todo corazón y levantarnos del egoísmo, de la pereza y del desaliento. Que acudamos frecuentemente al sacramento de la reconciliación, recordando que lo importante al subir el Calvario no es no caer nunca, sino jamás quedarse caído. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria. IV ESTACIÓN: Jesús encuentra a su Madre
V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Simeón le dijo a María: una espada traspasará tu alma (Lc 2,34) OREMOS: Madre de Jesucristo bendito y madre mía: no nos faltes nunca en el camino de todos los días y alcánzanos de tu Hijo fortaleza y consuelo en los momentos de duda, dolor y depresión. Padre de Jesucristo, danos la gracia de hacer siempre tu voluntad y no la nuestra, como Santa María que proclamó tu grandeza. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria. V ESTACIÓN: El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la Cruz V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Obligaron a un cierto Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, para que llevara la cruz de Jesús (Mc 15, 21) OREMOS: Señor, haz que estemos siempre dispuestos a ayudar a nuestro prójimo, especialmente a los que sufren en sus almas o en sus cuerpos. Que confesemos nuestros pecados de omisión, al no reconocerte en el prójimo, dejando de practicar las obras de misericordia, causa de condenación eterna. Que seamos misericordiosos para alcanzar misericordia y esto sea la prueba de verdadera conversión. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria. 34
LGE CNC TDR IA O VR IN I EA U CDU IISA AV EA SMAL 2021 VI ESTACIÓN: La Verónica limpia el rostro de Jesús V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Mi corazón sabe que dijiste: ‘Busquen mi rostro’. Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mí (Sal 27, 8-9) OREMOS: Señor Jesús, imprime tu rostro en mi corazón, y danos tu gracia para respetar tu imagen en nosotros y en nuestros prójimos. Aléjanos de la lujuria, de toda falta de moderación, y no permitas nos domine el odio que ofende tu presencia en nuestros semejantes. Porque nuestro cuerpo y nuestra alma son imagen tuya y templo del Espíritu Santo. Amén Padre nuestro, Ave María y Gloria. VII ESTACIÓN: Jesús cae por segunda vez V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Todos andábamos perdidos como ovejas, cada uno marchó por su camino, y el Señor cargó sobre Él todos nuestros crímenes (Is 53, 6) OREMOS: Señor Jesús, que siempre nos esperas, que siempre nos buscas y levantas, despierta en nosotros la confianza en tu infinita misericordia, no permitiendo que nos hundamos en el abatimiento y la depresión. Y que seamos instrumentos de tu misericordia para los que sufren en el cuerpo o en el alma. Amén Padre nuestro, Ave María y Gloria. VIII ESTACIÓN: Jesús consuela a las hijas de Jerusalén V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Lo seguían muchos del pueblo y un buen número de mujeres, que se golpeaban el pecho y se lamentaban por Él. Pero Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: ¡Hijas de Jerusalén!, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos … Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?”. (Lc 23,27-28, 31) OREMOS: Señor nuestro, que el dolor de verte sufrir vaya siempre acompañado de la reflexión de lo que merecemos por nuestros pecados; que no olvidemos el temor de apartarnos de tu santa ley. Danos lágrimas de contrición y que nuestra sincera conversión a ti sea testimonio ante el mundo, empezando por nuestra familia. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria. 35
L EAC D ICVUI N AEVSI A R U2 C GTEINOD A AR MC AL 0 I2S1 IX ESTACIÓN: Jesús cae por tercera vez
V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón (Mt 11, 28-29) OREMOS: Jesús manso y humilde de corazón, haz nuestro corazón semejante al tuyo. Apártanos de la vanidad y de la soberbia. Y danos tu fortaleza para cargar con alegría la cruz de la enfermedad, de la incomprensión o la soledad. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria X ESTACIÓN: Jesús es despojado de sus vestiduras V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Y los soldados echaron suertes para repartirse la ropa de Jesús y ver qué se llevaría cada uno (Mt 27,35) OREMOS: Jesucristo bendito, que fuiste despojado de tus vestidos, danos la gracia de despojarnos de todo lo superfluo, alcanzando la pobreza de espíritu. Y conviértenos a ti de tal manera, que apoyemos constantemente a nuestros hermanos que mueren de hambre, de frío, de sed, y de falta de comprensión. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria. XI ESTACIÓN: Jesús es clavado en la Cruz V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Entonces lo crucificaron y con Él crucificaron también a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda (Mc 15, 24.27) OREMOS: Jesús misericordioso y obediente al Padre, haz nuestro corazón semejante al tuyo. Que los dolores de tu crucifixión nos alcancen la gracia de mantenernos siempre fieles en el cumplimiento de la voluntad de tu Padre, a pesar de todo sufrimiento. Amén Padre nuestro, Ave María y Gloria 36
LGE CNC TDR IA O VR IN I EA U CDU IISA AV EA SMAL 2021 XII ESTACIÓN: Jesús muere en la Cruz V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Cuando yo sea levantado de la tierra en alto, atraeré a todos hacia mí (Jn 12,32) OREMOS: Señor Jesús, danos la certeza del amor que nos tienes hasta morir por nosotros; danos la certeza de tu Cruz redentora; danos un amor como el tuyo. Que perdonemos a nuestros enemigos y oremos por ellos, como tú. Que como el buen ladrón aceptemos la penitencia por nuestras faltas y te acuerdes de nosotros ahora que estás en tu Reino. Que siempre te demos gracias por habernos dejado a tu santa Madre como madre nuestra y que no nos hagamos indignos de ella. Que meditemos en los inauditos dolores de tu agonía en la Cruz que padeciste por nosotros y que saciemos aquella sed que sufriste con una verdadera conversión a ti. Que valoremos aquella angustia que sentiste cuando exclamaste “¡Dios mío, Dios mío, porque me has abandonado?”, pues te hiciste semejante a nosotros en todo, menos en el pecado. Danos fortaleza y consuelo en nuestras angustias.
Que por tu infinita misericordia perseveremos firmes en la fe, constantes en la esperanza y fervorosos en el verdadero amor hasta el fin de nuestra vida mortal, diciendo contigo: “Todo está consumado”. Que como tú, sepamos amar desde la Cruz. Que vivamos en continua acción de gracias, porque en el último gesto de tu vida mortal, al inclinar la cabeza, nos diste al Espíritu Santo. Que nos acerquemos a tu Cruz y a tu costado abierto, trono de misericordia, de donde nació tu Iglesia, el agua que nos purifica y la sangre que nos da vida. Que vivamos la celebración de tu sacrificio redentor en la santa Eucaristía, el más grande don de tu infinito amor. Que nunca nos avergoncemos de tu Cruz, prueba de amor y principio de glorificación. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria
Que superemos toda depresión y desesperación repitiendo contigo la confiada plegaria: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. 37
L EAC D ICVUI N AEVSI A R U2 C GTEINOD A AR MC AL 0 I2S1 XIII ESTACIÓN: Jesús es bajado de la Cruz y entregado a su Madre V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. Al atardecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había hecho discípulo de Jesús, y fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato ordenó que se lo entregaran (Mt 27, 57-58) OREMOS: Santa María, Madre de Jesucristo y madre nuestra, bendita seas por haber permanecido junto a la Cruz, uniendo tu dolor al sacrificio de tu Hijo, y por haber recibido en tus brazos su santo cuerpo; intercede ante Él para que nos dé la gracia de guardar en nuestro corazón el amor que nos tiene, y de consolar, con ese amor, a los que sufren. Amén Padre nuestro, Ave María y Gloria.
XIV ESTACIÓN: Jesús es puesto en el sepulcro V. Te adoramos Cristo y te bendecimos.R/ R. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo. José de Arimatea tomó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana de lino limpia y lo puso en un sepulcro nuevo (Mt 27, 58-59) OREMOS: Jesucristo bendito, intercede ante tu Padre por nosotros, para que nos fortalezca en el camino de la Cruz, nos otorgue una fe inquebrantable en tu resurrección gloriosa y una esperanza firmísima en nuestra propia resurrección. Te lo pedimos a Ti, que vives y reinas con tu Padre en la unidad del Espíritu Santo, y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria CONCLUSIÓN: Que tu bendición, Señor, descienda con abundancia sobre quienes hemos conmemorado la muerte de tu Hijo con la esperanza de su santa resurrección; venga sobre nosotros tu perdón, concédenos tu consuelo, acrecienta nuestra fe y consolida en nosotros la redención eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
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LGEECNTDI A O C IA VR IN /DU ORACIÓN AANGELUS EA S M AAL SAN 2 0 2JOSÉ 1 ANGELUS V. El Ángel del Señor anunció a María. R./ Y concibió por obra del Espíritu Santo. Dios te salve, María... V.He aquí la esclava del Señor. R/ R./ Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María... V. El Verbo se hizo carne. R/ R./ Y vivió entre nosotros. Dios te salve, María... V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R/ R./ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén. OREMOS: Infunde, Señor, tu gracia en nuestras almas, para que, quienes hemos creído la Encarnación de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, anunciada por el Ángel, por los méritos de su Pasión y Muerte, alcancemos la gloria de la Resurrección. Amén. ORACIÓN A SAN JOSÉ Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María. A ti Dios confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza, contigo Cristo se forjó como hombre. Oh, bienaventurado José, muéstrate padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida. Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén. 39
EACGTEIREZAR O IUNA AR E S MROSARIO GUÍALPARA SANTO N DD AI V CEL AL 2021 INVOCACIÓN INICIAL † En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. V/ Abre Señor mis labios, Dios eterno y adorable. R/ Para alabar y bendecir a tu Santísima Madre Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. 1. Se enuncia en cada decena el "misterio", por ejemplo, en el primer misterio: "La Encarnación del Hijo de Dios". 2. Después de una breve pausa de reflexión, se rezan: un Padre nuestro, diez Avemarías y un Gloria. 3. A cada decena del "rosario" se puede añadir una invocación o jaculatoria. 4. A la final del Rosario se recita la Salve, la Letanía Lauretana, u otras oraciones marianas.
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén
Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el 40
Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! LETANÍAS LAURETANAS
Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos. Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros. Dios, Hijo, Redentor del mundo. Dios, Espíritu Santo. Santísima Trinidad, que eres un solo Dios. Santa María. Santa Madre de Dios. Santa Virgen de las Vírgenes. Madre de Cristo. Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros
AVE MARÍA
SALVE
Ten piedad de nosotros
PADRE NUESTRO
fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
LG EC TPARA IDO IUVAIRNEAEL GUÍA A EN A D CREZAR S MSANTO A L 2 0 ROSARIO 21 Ruega por nosotros
Reina de los Patriarcas. Reina de los Profetas. Reina de los Apóstoles. Reina de los Mártires. Reina de los Confesores. Reina de las Vírgenes. Reina de todos los Santos. Reina concebida sin pecado original. Reina asunta a los Cielos. Reina del Santísimo Rosario. Reina de la familia. Reina de la paz. Ruega por nosotros
Madre de la divina gracia. Madre purísima. Madre castísima. Madre siempre virgen. Madre inmaculada. Madre amable. Madre admirable. Madre del buen consejo. Madre del Creador. Madre del Salvador. Madre de misericordia. Virgen prudentísima. Virgen digna de veneración. Virgen digna de alabanza. Virgen poderosa. Virgen clemente. Virgen fiel. Espejo de justicia. Trono de la sabiduría. Causa de nuestra alegría. Vaso espiritual. Vaso digno de honor. Vaso de insigne devoción. Rosa mística. Torre de David. Torre de marfil. Casa de oro. Arca de la Alianza. Puerta del cielo. Estrella de la mañana. Salud de los enfermos. Refugio de los pecadores. Consoladora de los afligidos. Auxilio de los cristianos. Reina de los Ángeles.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. ORACIÓN Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
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L EPARA OD EXAMEN D IC VU IN ADE GUÍA EL AC GTEIN A AR E SCONCIENCIA MAL 2021 INTRODUCCIÓN AL EXAMEN
En el uso del dinero y del trabajo
Dediquemos ahora unos minutos a reflexionar sobre nuestra vida, para descubrir hasta qué punto hemos acogido el amor que Dios nos tiene. O, dicho de otro modo: ver hasta qué punto nuestra vida refleja la de Jesús. Hagámoslo con seriedad todos juntos.
• ¿Comparto mis bienes con los que están sin trabajo o son más pobres que yo? • ¿Me aprovecho de los demás en mi profesión? • ¿Cumplo mi tarea con honestidad, eficacia y dedicación? • ¿Soy solidario con los demás trabajadores o me desentiendo de los problemas colectivos?
EXAMEN DE CONCIENCIA Respeto a Dios y la vida de fe • En mi vida, ¿tengo presente a Dios? • ¿Tengo momentos de oración y de diálogo confiado con Dios? • Mi manera de vivir, ¿provoca que las demás personas se sientan atraídas hacia la fe? • ¿Participo en la vida de la Iglesia y colaboro en sus necesidades económicas? En la relación con los demás • ¿Soy una persona que siempre busca y dice la verdad? • ¿Tengo odio o he dañado la fama de alguna persona? • Después de una discusión, ¿he procurado la paz y el perdón, tal como Cristo me ha perdonado a mí? • ¿Soy consciente de que el sexo no es un simple instrumento de placer, sino que está al servicio del amor? En la vida de familia • ¿Me esfuerzo para que crezca el amor en el matrimonio? • ¿Soy dialogante con los hijos y con los padres? • ¿Colaboro en la creación de un buen clima familiar para que todos se encuentren bien en su casa? • ¿Soy un buen vecino? 42
En la vida social • ¿Participo en las actividades ciudadanas que ayudan a una mejor convivencia? • ¿Qué hago por los más pobres, ignorantes, enfermos, ancianos? • ¿Me intereso por cuidar el medio ambiente y la casa común? • ¿Me intereso por los problemas de los demás? En cuanto a las actitudes personales • ¿Me esfuerzo por corregir la envidia o la ira? • ¿Procuro ir a fondo en el estudio? ¿Soy competente en mi vida profesional? • ¿Acepto con paciencia las contrariedades de la vida? ¿Me dejo corregir por los demás? • ¿Actúo con hipocresía en algunos momentos? Conclusión del examen Dejemos un buen espacio de silencio para pensar en todo eso y, así, conscientes de nuestro pecado, podremos pedir perdón al Señor.
LGEECNTDI A O C DUI V I NE A ORACIONES CUARESMALES A A R SMAL 2021 1. SERVIRTE SÓLO A TI Dios y Padre nuestro, fija los ojos en tu pueblo, contempla a tus hijos que, como peregrinos hacia la tierra prometida, te invocan desde la prueba del destierro y desde los desiertos de nuestro tiempo. Haz que nunca echemos de menos el pan de tu Palabra; haz que no corramos tras el espejismo de los falsos dioses de nuestro pensamiento ni de las quebradizas obras de nuestras manos. Fortálecenos y guíanos con tu Santo Espíritu, y concédenos servirte sólo a ti con el corazón renovado por la conversión. 2. TRANSFORMADOS POR LA FE Padre de nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo a quien tanto amas y por quien nos has hecho descubrir el fulgor de tu luz y de tu vida. Te suplicamos que abras nuestros corazones a la voz de tus profetas, a fin de acertar en el camino que conduce a tu montaña santa. Concédenos que, transformados por aquella fe con la que acompañamos a nuestro Redentor, vivamos la plena esperanza de la gloria que en Él nos has llamado a compartir. 3. SEDIENTOS DE HACER TU VOLUNTAD Pastor de tu Pueblo, Dios de infinita bondad, que nos has conducido hasta el agua viva de las fuentes bautismales y has transformado nuestro corazón de piedra en tierra bien dispuesta para la vida que brota de tu Espíritu; haz que, reconociendo a Jesús como Mesías, nos
abrase la sed de hacer tu voluntad y de proclamar a través de nuestra vida que sólo en Él encontraremos salvación. 4. HIJOS DE LA LUZ Señor, luz del mundo y luz para todo hombre; ten compasión de nosotros, que avanzando en medio de tinieblas vamos en busca de tu resplandor. Abre nuestros ojos para que podamos acercarnos, iluminados por la fe, a contemplar tu rostro. Haz que, viviendo como hijos de la luz, resplandezca en nosotros aquella bondad, hecha de justicia y verdad, que debe hacernos trabajar día y noche en la construcción de tu Reino. 5. CONTÉMPLANOS A TRAVÉS DE CRISTO Señor y Padre nuestro, fuente de toda bondad, escucha a quienes alejados de ti por el pecado sienten la nostalgia de compartir con plenitud los dones de tu amistad. 43
A ORACIONES G E N D A C U ACUARESMALES RESMAL 2021 Nuestro corazón ha hecho el mal, pero también ha hecho mella en él el mensaje de reconciliación que Cristo nos ha traído. Contémplanos a través de Él, de Cristo, quien al cargarse sobre sí nuestro pecado nos ha hecho llegar al abrazo de tu perdón. Haznos avanzar con Él hasta el interior de tu morada para paladear el gozo que tienes reservado a todos tus hijos. 6. LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA Padre de Jesús, posa la mirada en tus hijos, a quienes has hecho descender al fondo del sepulcro bautismal para hacerlos renacer a una vida nueva en la que tu gloria pueda revelarse en el don del Espíritu que les has concedido por tu Hijo, vencedor de la muerte. Te suplicamos, Padre bondadoso,que el destello esperanzador de la fe ilumine por siempre nuestros días y no hagamos camino sino bajo tu luz. Concédenos que, fieles a tus caminos, se refleje en nosotros el resplandor de tu rostro, a fin de que quienes ansían el albor de tu presencia o quienes viven rodeados de tiniebla, al contemplar cuanto Jesús ha hecho con los hombres crean en Él, que es la resurrección y la vida, y avancen sin tropiezos hasta el Reino de la Luz.
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7. EL SEÑOR REALIZA COSAS GRANDES EN NOSOTROS Escúchanos, Señor a nosotros, que queremos acoger en nuestro corazónla buena semilla de los dones de Cristo; renueva con sus dones nuestra vida y concédenos una ágil disposición para correr con esperanza en el seguimiento de Cristo hasta poder participar de su resurrección. Ayúdanos a descubrir con alegría que estás realizando cosas grandes en nosotros, a fin de que lo celebremos proclamando por doquier el pacto de amor que has hecho con tu pueblo. 8. LA CRUZ DE CRISTO Esculpe, Señor, con tu mano paternal, la señal de la cruz en nuestra frente y en nuestro corazón. Que la cruz nos hermane a Cristo, en su pasión, y nos haga más solidarios con el sufrimiento de la humanidad entera. Que la cruz presida nuestra vida y desde ella aprendamos a elevar nuestra plegaria confiada para que venga a nosotros tu Reino.
ORACIONES PARA LGEECNTDI A O CDU IA VR IN A A EBENDECIR SMAL 2021 LOS ALIMENTOS
ANTES DE LA COMIDA El Señor Jesús acogía a los pecadores y comía con ellos. R/. Bendito seas por siempre Señor OREMOS Oh Dios, que con el ayuno cuaresmal de tu Hijo nos enseñaste que la vida del hombre no sólo se sustenta con el pan sino con toda Palabra que sale de tu boca, bendice esta mesa y concede a cuantos vamos a participar en ella levantar hacia ti el corazón y desear el banquete de tu Reino. Por Jesucristo nuestro Señor. R/. Amén. DESPUÉS DE LA COMIDA Te damos gracias, Señor, por los alimentos que nos has proporcionado; haz que, saciados con este alimento, tengamos siempre hambre no sólo de pan, sino de toda Palabra que sale de tu boca. Por Jesucristo nuestro Señor. R/. Amén.
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A G OBRAS E N D A CDE U AMISERICORDIA RESMAL 2021
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AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1
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AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1
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AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1
AG E N DA C UA R E S M A L 2 0 2 1