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A la escucha del Maestro - Mayo 2020

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A la escucha del Maestro

GuĂ­a para la lectura orante de la Palabra de Dios


A la escucha del Maestro MENSAJE IMPORTANTE

Dada la dificultad para la distribución de este subsidio

“A la Escucha del Maestro” el mes de mayo se publicará sólo su versión digital. La intención de difundirla y recaudar para ayuda de los pobres a través de Caritas de Zamora A. C. permanece. Quien guste cooperar con esta causa, puede depositar a

CARITAS DE ZAMORA A.C. BBVA

Cuenta Número: 0442918730 Clabe Interbancaria: 012535004429187306 Favor de mandar comprobante de depósito por Whatsapp al

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Guía para la lectura orante de la Palabra de Dios


A la escucha del Maestro INTRODUCCIÓN

CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO A TODOS LOS FIELES PARA EL MES DE MAYO DE 2020 Queridos hermanos y hermanas: Se aproxima el mes de mayo, en el que el pueblo de Dios manifiesta con particular intensidad su amor y devoción a la Virgen María. En este mes, es tradición rezar el Rosario en casa, con la familia. Las restricciones de la pandemia nos han “obligado” a valorizar esta dimensión doméstica, también desde un punto de vista espiritual. Por eso, he pensado proponerles a todos que redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo. Ustedes pueden elegir, según la situación, rezarlo juntos o de manera personal, apreciando lo bueno de ambas posibilidades. Pero, en cualquier caso, hay un secreto para hacerlo: la sencillez; y es fácil encontrar, incluso en internet, buenos esquemas de oración para seguir. Además, les ofrezco dos textos de oraciones a la Virgen que pueden recitar al final del Rosario, y que yo mismo diré durante el mes de mayo, unido espiritualmente a ustedes. Los adjunto a esta carta para que estén a disposición de todos. Queridos hermanos y hermanas: Contemplar juntos el rostro de Cristo con el corazón de María, nuestra Madre, nos unirá todavía más como familia espiritual y nos ayudará a superar esta prueba. Rezaré por ustedes, especialmente por los que más sufren, y ustedes, por favor, recen por mí. Les agradezco y los bendigo de corazón.

Roma, San Juan de Letrán, 25 de abril de 2020 Fiesta de san Marcos, evangelista

En las últmas páginas encontrarás: los misterios del Rosario y las oraciones del Papa Francisco para rezarlas, una u otra, al terminar el Rosario. Guía para la lectura orante de la Palabra de Dios

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A la escucha del Maestro LOS PASOS DE LA LECTIO DIVINA

1. LECTURA: ¿Qué dice el texto? ¿Para qué? Para interiorizar la Palabra, captar las ideas principales, profundizar, sentir y apropiarse del texto. ¿Cómo? 1. Leer y releer atentamente, hasta que hayamos entendido bien su contenido principal. 2. Lee la nota para la comprensión del texto. 3. Pregúntate ¿Cuál es el contexto en que se desarrolla la situación narrada? ¿Qué personas intervienen? ¿Cuáles son sus palabras, sus gestos, sus actitudes? ¿Cuál es el ambiente que se percibe? ¿Hay conflictos? ¿Cuál es el mensaje central...?

2. MEDITACIÓN: ¿Qué me dice el Señor, aquí y ahora, con esta Palabra? ¿Para qué? Para actualizar el texto e insertarlo en el horizonte personal de mi vida concreta, en mi realidad. ¿Cómo? 1. Gustar la Palabra, rumiarla, intentando hacerla entrar poco a poco dentro de ti mismo, confrontándola con tu vida, reconociendo las actitudes y los sentimientos que la Palabra de Dios te transmite. 2. Pregúntate: ¿Con qué personaje(s) me identifico? ¿Por qué? ¿Qué me dice a mí el mensaje fundamental del texto? ¿Cómo me interpela? ¿Qué me sugiere en mi relación con Dios? ¿Qué me dice respecto a mi relación con los demás?

3. ORACIÓN: Esta Palabra, ¿qué me hace decirle al Señor? ¿Para qué? Para responder, con mis palabras a la Palabra que me ha dirigido el Señor. La oración es el fruto de lo que provoca en mí la Palabra escuchada y meditada. ¿Cómo? Dialoga profundamente con Dios, con tus palabras responde a la Palabra: alabando a Dios, agradeciéndole, suplicándole, pidiendo perdón, intercediendo.

4. CONTEMPLACIÓN: ¿Cómo me apropio las enseñanzas del texto? ¿Para qué? Para entrar en comunión con Dios. Estar con Él y gozar de su presencia. Para ver tu vida en su plan de salvación. ¿Cómo? 1. Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. 2. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en mi vida? ¿Cómo me ayuda a interpretar este momento de mi vida? ¿Me invita a hacer algo? 2

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A la escucha del Maestro ORACIONES

ORACIÓN INICIAL INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO (Enzo Bianchi)

Dios nuestro, Padre de la luz, Tú has enviado al mundo tu Palabra, Sabiduría que sale de tu boca y que ha reinado sobre todos los pueblos de la tierra. Tú has querido que ella haga su morada en Israel Y, que, a través de Moisés, los Profetas y los Salmos, manifieste tu voluntad y hable a tu pueblo de Jesús, el Mesías esperado. Tú que has querido, que tu propio Hijo, Palabra eterna que de ti procede se hiciera carne y plantara su morada, en medio de nosotros, y que, concebido por el Espíritu Santo, naciera de la Virgen María Envía ahora tu Espíritu sobre mí: Que Él me dé un corazón capaz de escuchar, me permita encontrarte en tus Santas Escrituras y engendre tu Verbo en mí. Que el Espíritu Santo levante el velo de mis ojos, que Él me conduzca a la Verdad completa y me dé inteligencia y perseverancia. Te lo pido por Jesucristo, nuestro Señor, que sea bendito por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN CONCLUSIVA (Sor Isabel de la Trinidad) “¡Oh, Verbo Eterno, ¡Palabra de mi Dios! quiero pasar mi vida escuchándote quiero prestar oídos dóciles a tus enseñanzas, para que seas mi único Maestro. Y, luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las debilidades, quiero mantener mis ojos clavados en Ti y permanecer bajo el influjo de tu magnífica luz”.

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A la escucha del Maestro

VIERNES 1 DE MAYO III Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 6, 52-59 En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?” Jesús les dijo: “Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por Él, así también el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre”. Esto lo dijo Jesús enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto En la quinta pregunta del discurso del pan de Vida que estamos leyendo se llega al corazón del misterio. La Palabra (=Verbo) se hace carne y la carne se ofrece como el pan, y es así como Dios actúa desde el cielo para vivificar el mundo. En la Eucaristía se encuentra el doble movimiento: 1. el de la oblación sacrificial de Jesús que va camino hacia el Padre y en esa entrega pone al hombre en la dirección de la comunión de vida (eterna) con Dios; y 2. el don del Padre que, por medio de su hijo, ofrece lo que le es más querido para salvar al mundo “para que tengan vida”. ¿Qué significa comulgar? Jesús es el verdadero pan, el pan que da la vida, la vida eterna. Pero el pan tiene que ser comido. Comerlo significa no solamente asimilarlo como palabra y como ejemplo, sino como víctima ofrecida en sacrificio, con la cual hay que entrar en una misteriosa comunión. En la Eucaristía nos unimos al camino que Jesús hizo pasando por la muerte. Fue por este camino

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que el “Verbo hecho carne” nos compartió su misma vida: nos dio vida dándonos su propia vida. La comunión es una apropiación de la vida del Resucitado para vivir el estilo de vida del Crucificado quien amó al mundo dándose completamente a sí mismo. MEDITACIÓN ¿Cómo ilumina este pasaje mi comprensión y vivencia del sacramento de la Eucaristía? ¿Cómo se entra en comunión con la vida de Jesús? ¿Qué implica para la vida diaria de un discípulo de Jesús la comunión con el Crucificado-Resucitado? ORACIÓN Alabo a Dios porque me alimenta con la vida de su Hijo Jesucristo. Le agradezco el don de las personas que me han enseñado a vivir la Eucaristía como regalo y como compromiso. Le pido su amor y su gracia para que cada Misa no sea para mi una rutina, sino la ofrenda de mi vida amando a Dios y al prójimo. Le suplico el don de su Espíritu para vivir en continúa acción de gracias. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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A la escucha del Maestro

SÁBADO 2 DE MAY0 III Semana de Pascua

quién iremos?”. La respuesta de Pedro, es nuestra respuesta. Sölo el Señor tiene palabras de vida. Que el escándalo de la cruz nunca nos haga abandonar la fe, que nos ayude a vivirla de manera encarnada.

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 6, 60-69 En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús dijeron al oír sus palabras: “Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?” Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban, les dijo: “¿Esto los escandaliza? ¿Qué sería si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen”. (En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo habría de traicionar). Después añadió: “Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede”. Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás y ya no querían andar con Él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: “¿También ustedes quieren dejarme?” Simón Pedro le respondió: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que Tú eres el Santo de Dios”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto En la escena evangélica que consideramos, muchos discípulos están decepcionados con Jesús. Habían esperado otro tipo de Mesías, uno que dirigiera a sus discípulos, que devolviera la gloria a Israel, no uno que se ‘humillara’ y pretendiera darles a comer su propia carne. ¿Cómo podría hacerlo, de todos modos? Mucha gente, incluido un buen número de discípulos, volvieron la espalda a Jesús y le abandonaron. Los que permanecían quizás no estaban demasiado seguros sobre qué pensar y qué hacer. Así pues, Jesús confronta a los apóstoles y les pregunta: “¿Y ustedes, qué?”. Pedro responde: “Señor, ¿a

MEDITACIÓN ¿Quién es Jesús para mí? ¿Por qué aún sigo caminando con Jesús? ¿Cuál fue la propuesta de Jesús que escandalizó a un buen grupo de discípulos? ¿Alguna enseñanza de Jesús me escandaliza y me parece imposible de vivir? ¿Qué ayuda ofrece Jesús para poder encarnar su Palabra? ORACIÓN Alabo a Dios por el don de su Hijo Jesucristo, que hoy se nos presenta como el Santo de Dios. Le agradezco el don de las personas que no se escandalizan ni abandonan a Jesús cuando el evangelio se torna exigente. Le pido su amor y su gracia para apropiarme las palabras de Jesús que son Espíritu y son Vida. Le suplico el don de la fortaleza para que ni las dificultades ni las confusiones me aparten de su amor. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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DOMINGO 3 DE MAYO IV Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 10, 1-10 En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”. Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto La gran responsabilidad de un pastor es la vida de la ovejas. El criterio para distinguir un buen y mal pastor era su sentido de la responsabilidad. El Pastor en Palestina era totalmente responsable de las ovejas: si algo le pasaba a cualquiera de ellas, él tenía que demostrar que no había sido por culpa suya. Así lo consigna el libro del Éxodo (22,9-13): "Si un hombre entrega a otro una oveja o cualquier otro animal para su custodia, y éstos mueren o sufren daño o son robados sin que nadie lo vea... tendrá que restituir”. El pastor tendrá que jurar que no fue por culpa suya y traer una prueba de que la oveja no había muerto por culpa suya y de que él no había podido evitarlo. 6

Fijémonos en el trasfondo de las palabras de Jesús, que expresan un profundo sentido de responsabilidad, que es el mismo que se esperaría de nosotros en relación a las personas cuyo cuidado se nos confía. MEDITACIÓN ¿Qué pastores se han hecho cargo de mí? ¿Por qué les debo gratitud? ¿Qué caracteriza los cuidados que Jesús ofrece como “Buen Pastor”? ¿Intento ordenarle a Jesús qué es lo que debe darme? ¿Me dejo guiar por Él? ¿Qué quiere decir la frase “Yo soy la Puerta”? ¿Cuáles son las lecciones del Evangelio de hoy para mi vida como responsable de una comunidad o de una familia? ORACIÓN Alabo a Dios por su Hijo Jesucristo, en Buen Pastor de nuestras vidas. Le agradezco el don de las personas que han sido para mi un signo visible del cuidado amoroso que Dios tiene por mí. Le pido su amor y su gracia para reconocer siempre la voz del Señor, que es mi pastor. Le suplico el don de la fidelidad para mantenerme siempre en el rebaño del único Pastor, Jesucristo nuestro Señor. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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LUNES 4 DE MAYO Santos Felipe y Santiago, apóstoles ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 14, 6-14 En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”. Le dijo Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le replicó: “Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: Muéstranos al Padre? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que pidan en mi nombre”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Hoy celebramos la fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago. El Evangelio hace referencia a los diálogos que Jesús tenía solo con los Apóstoles, y en los que procuraba ir formándolos, para que tuvieran ideas claras sobre su persona y su misión. Es que los Apóstoles estaban imbuidos de las ideas que los judíos se habían formado sobre el mesías y la persona del Jesús no respondía en absoluto a esas imágenes preconcebidas. Las primeras palabras que leemos en el Evangelio de hoy son respuesta

A la escucha del Maestro a una pregunta del apóstol Tomás. «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí» MEDITACIÓN ¿Qué provoca en mí la oración de Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y nos basta”? ¿La revisión de las relaciones con Jesús –en el ámbito de la última cena- qué otras relaciones fundamentales de mi historia personal me pide también que examine? ¿Cómo se es “Papá” y “Mamá” en la escuela de Jesús? ORACIÓN Alabo a Dios por su Hijo Jesucristo, que es Camino, Verdad y Vida. Le agradezco el don de las personas que con su testimonio me han enseñado el camino de la verdad y de la vida. Le pido su amor y su gracia para amar la Verdad y permanecer en ella. Le suplico el don de la perseverancia para acoger el don de la Vida que cada día me ofrece y compartirla con los demás. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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A la escucha del Maestro

MARTES 5 DE MAYO IV Semana de Pascua

MEDITACIÓN

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 10, 22-30 Por aquellos días, se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo. Era invierno. Jesús se paseaba por el templo, bajo el pórtico de Salomón. Entonces lo rodearon los judíos y le preguntaron: “¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente”. Jesús les respondió: “Ya se los he dicho y no me creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y Él es superior a todos. El Padre y yo somos uno”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Los que han escuchado la enseñanza de Jesús no han quedado tranquilos, por eso abordan a Jesús en el pórtico del Templo de Jerusalén para exigirle que declare abiertamente cuál es su identidad: “Si tú eres el Mesías, dínoslo abiertamente”. Jesús les responde apelando de nuevo a lo que le han visto hacer en medio de la gente y que es similar a lo que un Pastor hace con su rebaño, ahí deben buscar la respuesta y aceptarla. Hay que observar lo que Jesús “hace” para que podamos hacernos una idea correcta acerca de Él: las obras que realiza en nombre del Padre testimonian su identidad mesiánica.

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¿En qué nos apoyamos para saber con certeza que Jesús es el Mesías? Según la enseñanza de Jesús, ¿por qué unos creen y otros no? ¿Qué me inspiran las palabra de Jesús “nadie las arrebatará de mi mano”? Si Jesús se refiere a los creyentes como “mis ovejas”, ¿cómo puedo corresponderle al sentido de responsabilidad que Él declara sobre mi vida? ORACIÓN

Alabo a Dios que es uno junto con su Hijo Jesucristo. Le agradezco el don de las personas que como buenos pastores me han conducido al rebaño de Dios que pastorea su Hijo Jesucristo. Le pido su amor y su gracia para mantenerme siempre atento a la voz del Señor y seguirlo con fidelidad. Le suplico el don de la gratitud para acoger el don de vida eterna que me ofrece el Señor. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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MIÉRCOLES 6 DE MAYO IV Semana de Pascua

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 12, 44-50 En aquel tiempo, exclamó Jesús con fuerte voz: El que cree en mí, no cree en mí, sino en Aquél que me ha enviado; el que me ve a mí, ve a Aquél que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, para que todo el que crea en mí no siga en tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no las pone en práctica, yo no lo voy a condenar; porque no he venido al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Ante Jesús hay que tomar una decisión: o se le acepta o se le rechaza “Yo he venido al mundo para que todo el que cree en mí no siga en las tinieblas” Leemos hoy el pasaje conclusivo de la primera parte del Evangelio de Juan: la revelación de Jesús Verbo a través de signos. Aquí encontramos, en labios de Jesús, un resumen de los principales temas expuestos. Estamos ante un texto solemnísimo. Llama la atención la manera de hablar de Jesús: grita y lo hace con la autoridad de quien ya está exaltado en la gloria. En el centro de todo está la persona de Jesús, quien ha revelado ampliamente a través de sus obras y palabras el misterio escondido de Dios Padre y deseo inmenso de salvar a la humanidad entera. Su revelación requiere la fe: la única respuesta adecuada ante semejante revelación es el “creer”.

MEDITACIÓN ¿Qué revela Jesús “Palabra encarnada” a través de todas sus palabras? ¿Qué debe buscar detrás de cada pasaje del Evangelio? El bautismo es una iluminación de la vida. ¿Qué es ser iluminado por Jesús? ¿Qué relación tiene con el seguimiento del Maestro? ¿Mi opción por Jesús es firme y responsable, esto es, ejerzo mi fe en el arraigo cotidiano de las palabras de Jesús en el Evangelio? ¿Mi obediencia a la Palabra es similar a la que Jesús tenía con la Palabra de su Padre? ORACIÓN

Alabo a Dios que se manifiesta plenamente en su Hijo que ha venido al mundo como luz para librarnos de las tinieblas. Le agradezco el don de las personas que me han enseñado a amar la verdad y a mantenerme en ella. Le pido su amor y su gracia para acoger su misericordia, pues no vino al mundo para condenarlo sino para salvarlo. Le suplico el don de la fidelidad para siempre pertenecerle y nunca rechazarle. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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JUEVES 7 DE MAYO IV Semana de Pascua

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 13, 16-20 En aquel tiempo, después de lavarles los pies a sus discípulos, Jesús les dijo: “Yo les aseguro: el sirviente no es más importante que su amo, ni el enviado es mayor que quien lo envía. Si entienden esto y lo ponen en práctica, serán dichosos. No lo digo por todos ustedes, porque yo sé a quiénes he escogido. Pero esto es para que se cumpla el pasaje de la Escritura, que dice: El que comparte mi pan me ha traicionado. Les digo esto ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, crean que Yo soy. Yo les aseguro: el que recibe al que yo envío, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Hoy nos situamos en la mesa de la última cena de Jesús con sus discípulos. Esta mesa es lenguaje elocuente de “comunión”. En torno a ella Jesús va a hablar de sus relaciones: con el Padre, con los discípulos, con sus adversarios. Todos los discursos que vamos a abordar se refieren al cómo tejer la relación con Jesús, cómo avanzar en su amor. El hecho de que en torno a la mesa estén los Doce, es un llamado de atención para los animadores de las comunidades. La tarea principal de un pastor es la animación de las relaciones de cada uno de sus hermanos con Dios (el crecimiento en la fe) y de los hermanos entre sí (la vida comunitaria mediada por la caridad y el servicio).

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MEDITACIÓN ¿Por qué la Biblia le da tanta importancia a la “mesa” y a la “cena”? ¿Cuáles son los espacios que hoy privilegiamos para entablar relaciones? ¿Cuáles son las características de una relación “a la manera de Jesús”? ¿Por qué se menciona la traición de Judas? ¿Sobre qué me advierte? ORACIÓN Alabo a Dios que en la entrega de su Hijo me enseña que la humildad es camino de salvación. Le agradezco el don de las personas que con humildad me han conducido al amor de Dios, sin intentar eclipasarlo. Le pido su amor y su gracia para entender y vivir que el enviado no es mayor que quien lo envía. Le suplico el don de la fidelidad para recibir siempre a Jesús en mi vida y con Él, también al Padre. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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VIERNES 8 DE MAYO IV Semana de Pascua

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 14, 1-6 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se los habría dicho a ustedes, porque voy a prepararles un lugar. Cuando me vaya y les prepare un sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy”. Entonces Tomás le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?” Jesús le respondió: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Comenzamos una nueva etapa en nuestro itinerario bíblico, la última, nuestro caminar pascual con Cristo resucitado. Por eso, a partir de hoy, leeremos una de las secciones más bellas del evangelio de Juan: el “discurso de despedida de Jesús”. Jesús les ha anunciado a sus discípulos que se irá y que la comunión de vida, la convivencia, la amistad sostenida durante tres años entre ellos llega a su fin con la muerte en la cruz. Jesús es camino que conduce a la verdad y a la vida, es decir, al conocimiento pleno del misterio de Dios a la contemplación de su rostro paterno. El camino no sólo conduce a un conocimiento sino también a una relación de unidad con Dios que genera vida eterna.

MEDITACIÓN ¿De qué sienten miedo los discípulos? ¿Cuál es la raíz de mis temores? ¿Qué relación hay entre la Pascua de Jesús y la preparación de la morada en el cielo? ¿Es Jesús resucitado el “mundo vital” en el que quiero habitar eternamente? ¿Qué hay que hacer para entrar en la “morada” de Jesús? ORACIÓN Alabo a Dios por el don de la paz que me ofrece en su Hijo Jesucristo. Le agradezco el don de las personas que con su amor, capacidad de servicio y de perdón, me han enseñado a custodiar y compartir la paz que Dios pone en mi corazón. Le pido su amor y su gracia para ir al Padre a través de Jesús que es Camino. Le suplico el don de la perseverancia final. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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SÁBADO 9 DE MAYO IV Semana de Pascua

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 14, 7-14 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”. Le dijo Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le replicó: “Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Dejémonos sorprender. Ver a Jesús significa ver al Padre. En el evangelio de Juan esto no se trata tanto de un ver físico sino intuir el misterio de la persona de Jesús que nos muestra al Padre. Pero Jesús dice todavía algo más. Es concreto para que el discípulo no se pierda en abstracciones: “El que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre”. Quien ve las obras de un discípulo de Jesús ve a Jesús que muestra al Padre a través de la vida cotidiana de cualquiera, de cualquier discípulo. 12

MEDITACIÓN ¿Qué quiere decir la imagen de la “casa”? ¿Qué debe hacer un discípulo ante el don pascual de Jesús? ¿Cómo entender la frase: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida? ¿A qué se refiere Jesús cuando dice: “El que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre”? ORACIÓN Alabo a Dios que se deja conocer plenamente en su Hijo Jesucristo. Le agradezco el don de las personas de quienes he recibido, a través de su vida y su palabra, el regalo de la fe. Le pido su amor y su gracia para anhelar siempre contemplar el rostro del Padre. Le suplico el don descubrir al Padre en las palabras y signos del Señor Jesús. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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A la escucha del Maestro

DOMINGO 10 DE MAYO V Semana de Pascua

el camino”, sino “Yo soy el camino”. Vengan conmigo, síganme, les voy a llevar a su meta en la vida. Les voy a llevar de manera segura al Padre y a los hermanos, e incluso a lo más auténtico de ustedes mismos. Vivan como yo he vivido, pues yo soy el camino, la verdad y la vida.

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 14, 1-12 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se los habría dicho a ustedes, porque voy a prepararles un lugar. Cuando me vaya y les prepare un sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy”. Entonces Tomás le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?” Jesús le respondió: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”. Le dijo Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le replicó: “Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre””. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto “¿A dónde vas en la vida, o para qué vives?”, es la pregunta más importante que tenemos que formularnos. Muchos no saben qué respuesta dar. Incluso nosotros, cristianos, a veces nos sentimos perdidos. Sin embargo no habríamos de sentirnos así, ya que tenemos a Jesús que nos muestra el camino, que es nuestro camino hacia Dios, hacia nuestros hermanos y hacia nosotros mismos. Jesús es también nuestro compañero al caminar; no sólo nos dice “les voy a mostrar

MEDITACIÓN

¿Cuáles eran los sentimientos de los discípulos de Jesús en el Cenáculo cuando el Maestro anunció su partida? ¿Cómo afrontó los duelos, la muerte de los seres amados? ¿Qué enseña Jesús a propósito de su muerte? ¿Cuál es el don que los discípulos reciben a partir de la muerte y resurrección de Jesús? ORACIÓN

Alabo a Dios que tiene un lugar reservado para mí junto a Él. Le agradezco el don de las personas que me han enseñado a vivir en la esperanza de la vida eterna que da sentido a lo que hago cada día. Le pido su amor y su gracia para permanecer siempre junto a Jesús que es Camino, Verdad y Vida. Le suplico que aumente mi fe para descubrir a Dios que acontece junto a mí cada día. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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A la escucha del Maestro

LUNES 11 DE MAYO V Semana de Pascua

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 14, 21-26. En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él”. Entonces le dijo Judas (no el Iscariote): “Señor, ¿por qué razón a nosotros sí te nos vas a manifestar y al mundo no?” Le respondió Jesús: “El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos en él nuestra morada. El que no me ama no cumplirá mis palabras. Y la palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió. Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Consolador, el Espíritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto En el Evangelio Cristo habla de inhabitación de Dios. En el Antiguo Testamento, el lugar donde Dios habitaba era, primero, la Tienda y el Arca de la Alianza; después, el Templo. El Templo era el signo de que Dios vivía en medio de y con su pueblo. Esto era tomado con frecuencia demasiado al pie de la letra. Los Libros Sapienciales decían que la presencia de Dios era algo más interior: Dios se hacía presente por medio de su sabiduría, hallada en el corazón de los justos. Jesucristo dice que la presencia de Dios es mucho más íntima: Él vive por amor en los corazones de los que le aman y guardan su Palabra; una presencia que sólo la puede conocer alguien que realmente ama.

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MEDITACIÓN La casa de Jesús (la comunidad) no queda desprotegida. Con todo, los discípulos plantean tres inquietudes profundas. ¿Cuáles son las mías? El evangelista Juan le da importancia a las preposiciones para explicar el cambio que opera la Resurrección de Jesús sobre la relación con los discípulos. ¿Qué diferencia hay entre el “junto con” (Jesús) y el “en” (Jesús)? ¿Qué implica para el seguimiento de Jesús? ¿Cómo garantiza Jesús su “permanencia” con la comunidad en el tiempo en que ya no está “visible”, precisamente por la Resurrección? ORACIÓN

Alabo a Dios que me permite amarlo en su Hijo Jesucristo. Le agradezco el don de las personas que me han enseñado a amar a Jesucristo, a darle un lugar en mi vida y a cumplir su palabra. Le pido su amor y su gracia para tener siempre el corazón dispuesto para que sea su digna morada. Le suplico el don de un corazón que escuche para acoger las mociones del Espíritu Santo. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3) Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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MARTES 12 DE MAYO

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V Semana de Pascua

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 14, 27-31a En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “La paz les dejo, mi paz les doy. No se las doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: ‘Me voy, pero volveré a su lado’. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se los he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean. Ya no hablaré muchas cosas con ustedes, porque se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo sepa que amo al Padre y que cumplo exactamente lo que el Padre me ha mandado”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Jesús corrige uno a uno los malos entendidos que sus discípulos tienen sobre su partida y les revela cómo deben entenderla: reconocer su muerte como regreso al Padre y como el comienzo de una nueva forma de presencia en medio de ellos y del mundo. Su partida no es una desgracia, al contrario, trae nuevas bendiciones y promesas que habrá que acoger con atención y amor. El“ser discípulo”, en el tiempo pascual, supone básicamente escuchar, acoger y observar estas enseñanzas con una confianza total. El don pascual por excelencia es el don de la paz.

MEDITACIÓN ¿Con base en qué Jesús asegura que la Cruz será la derrota del mal? ¿En qué me apoyo yo para derrotarlo? ¿De qué manera concreta Jesús le expresa su apasionado amor al Padre? ¿Cómo se lo expreso yo? ¿Con qué actitud deberíamos enfrentar la muerte: la de los seres queridos y la propia? Te sugerimos leer el capítulo 14 de Juan completo, para poder captar así la enseñanza. ORACIÓN Alabo a Dios que en su Hijo Jesucristo nos bendice con el don de la paz. Le agradezco el don de las personas que me han enseñado a vivir en paz, amando la verdad y practicando la justicia. Le pido su amor y su gracia para amar siempre al Padre y cumplir lo que me manda. Le suplico el don de una esperanza firme y sincera. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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MIÉRCOLES 13 DE MAYO V Semana de Pascua

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 15, 1-8 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto. Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Para los oyentes de Jesús era fácil visualizar la enseñanza del pasaje que consideramos, observando cómo se cultivaba, como crecía y cómo se producía la uva y la uva de la mejor calidad. Jesús no está diciendo que el Israel bíblico sea una falsa vid. Lo que quiere decir es que Él es la verdadera vid de la cual el pueblo de Abraham fue un símbolo, una imagen. Es decir, que es Jesús quien produce al final el fruto que Dios ha estado buscando a lo largo de la historia. Jesús compara a un discípulo suyo con la rama de una vid y explica que hay dos tipos de ramas: las que dan fruto y las que no lo dan. De igual manera los discípulos. La diferencia está en producir fruto o no. 16

MEDITACIÓN ¿Por qué Jesús pronuncia la alegoría de la Vid y los Sarmientos? ¿Cuál es el tema? ¿Cuál es mi lugar en comparación? ¿Qué es ser discípulo de Jesús? ¿Cuál será el fruto que el Señor está esperando de mí a partir de la Palabra que estoy escuchando hoy? ORACIÓN Alabo a Dios por el cuidado amoroso que tiene de su viña. Le agradezco el don de las personas que me han enseñado a vivir siempre en comunión con Dios y con mi prójimo. Le pido su amor y su gracia para estar siempre unido a Él. Le suplico el don de poder dar un fruto abundante que permanezca para siempre. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-

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JUEVES 14 DE MAYO San Matías apóstol

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 15, 9-17 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena. Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre. No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Después de colocar los fundamentos del amor, Jesús explica cuáles son sus expresiones, los frutos que brotan de esa savia y que son motivo de la inmensa alegría de los discípulos. En el centro de todo está el amor de Jesús: es tal, que es capaz de redefinir completamente el modo como comprendemos nuestras relaciones con los demás. Matías fue elegido por los apóstoles para sustituir a Judas, el traidor,

porque había sido discípulo de Jesús desde el mismísimo principio, desde el tiempo en que Jesús recibió el bautismo de Juan en el Jordán hasta la Ascensión. Por lo tanto, su capacidad y sus credenciales eran que podría dar testimonio cabal de Cristo resucitado. --Así también nosotros deberíamos darlo. MEDITACIÓN ¿Qué características tiene el amor de Jesús? ¿Cuáles tiene el mío? ¿Qué me dice la frase: “Ya no os llamo siervos sino amigos”? ¿Cuál es la tarea misionera de la Iglesia, a la luz del pasaje de hoy? ORACIÓN Alabo a Dios porque quiere que la alegría de su Hijo esté plenamente en nosotros. Le agradezco el don de las personas que me han enseñado a vivir siempre alegre confiado en la fidelidad de Dios. Le pido su gracia para cumplir el mandamiento del amor. Le suplico el don de ser siempre amigo de Jesús. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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VIERNES 15 DE MAYO V Semana de Pascua

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 15, 12-17 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre. No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto El corazón del mandamiento del amor es el amor de Jesús: «como yo los he amado». El comportamiento de Jesús hacia sus discípulos define la sustancia del verdadero amor. Es un mandamiento específico, dinámico, que nos mueve a “amar como Él”. ¿Cómo fue el amor de Jesús con sus discípulos? Si miramos las grandes acciones de Jesús con relación a los discípulos,, notamos las siguientes: 1. Dio su vida por ellos. 2. Les dio la honra de ser sus servidores. 3. Los reveló sus secretos, 4. Los eligió para que estuvieran con Él. 5. Los destinó para la misión. 6. Les asegura el respaldo firme del Padre. La finalidad de todas estas acciones es la formación de una comunidad de amigos de Jesús.

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MEDITACIÓN ¿Mi vida es una contemplación continua de la Cruz donde soy amado, un dejarme escoger por el Señor para dar sus frutos, un escuchar amorosamente sus “secretos” en la lectura de la Biblia y responderle con opciones vitales libres y valientes? ORACIÓN Alabo a Dios por el gran amor que nos tiene, manifiestado en su Hijo Jesucristo. Le agradezco el don de las personas que me han enseñado el significado del amor y de la amistad. Le pido su gracia para permanecer unido a Cristo y dar fruto abundante. Le suplico el don de una gran confianza en el Padre que nos concede cuanto pidamos en nombre de Jesús. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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SÁBADO 16 DE MAYO V Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 15, 18-21 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado a mí antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos, yo los he separado del mundo. Acuérdense de lo que les dije: ‘El siervo no es superior a su señor’. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán, y el caso que han hecho de mis palabras lo harán de las de ustedes. Todo esto se los van a hacer por mi causa, pues no conocen a Aquél que me envió”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto ¿Cómo amar en situación adversa? La primera parte del capítulo 15 de Juan fue desplegando progresivamente el tema del amor. Ahora, en el pasaje que leemos nos encontramos con la otra cara de la moneda: el odio. Mientras el amor le dice “sí” al otro y está feliz porque el otro existe, el “odio” le dice “no” y se esfuerza por eliminarlo. La vocación cristiana y la misión evangelizadora deja expuesto al discípulo en medio de grandes dificultades: oposiciones, presiones de todo tipo, persecuciones, resistencias y animadversiones. De ahí que el discípulo tenga que aprender una nueva lección: cómo permanecer fiel a su vocación y a la misión en las situaciones adversas. Para ello debe: Contemplar el rechazo que sufrió Jesús, no olvidar que ha renacido a una vida nueva, ver siempre el futuro con una actitud de esperanza.

MEDITACIÓN ¿Cómo se conectan entre sí la unión con Jesús y el rechazo del “mundo”? ¿En qué aspectos tengo conflictos con el “mundo”? ¿Cómo reacciono cuando alguien me desprecia por mi opción por Jesús? ¿Por qué la revelación que Jesús hace del Padre hace posible un nuevo tipo de pecado? ¿Qué me dice esto? ORACIÓN Alabo a Dios porque en Cristo nos ha elegido para ser sus hijos. Le agradezco el testimonio de las personas que a pesar de las dificultades se han mantenido fieles al amor de Dios. Le pido su amor y su gracia para perseverar en su amor sobre todo en los momentos difíciles. Le suplico venga en auxilio de quienes sufren persecución por causa de la fe o de la justicia. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

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DOMINGO 17 DE MAYO VI Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 14, 15-21 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si me aman, cumplirán mis mandamientos; yo le rogaré al Padre y él les enviará otro Consolador que esté siempre con ustedes, el Espíritu de verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, sí lo conocen, porque habita entre ustedes y estará en ustedes. No los dejaré desamparados, sino que volveré a ustedes. Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán, porque yo permanezco vivo y ustedes también vivirán. En aquel día entenderán que yo estoy en mi Padre, ustedes en mí y yo en ustedes. El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Seguimos en el ambiente del cenáculo. Los discípulos están conmovidos por el dolor de la separación y se preguntan cómo serán las cosas después de la partida de Jesús. En este contexto, Jesús pronuncia la enseñanza que leemos hoy. La cuestión es importante, porque a veces sucede que también en la relación con Jesús uno puede llegar a tener la percepción de que Él está lejos de nuestras vidas, que lo sentimos poco y que es prácticamente inalcanzable. Jesús demuestra que así como no abandonó a sus discípulos tampoco nos abandona, siempre estará presente, nos comparte su vida y así como Él y el Padre son uno, así estará en nosotros. ¿Cómo lo hace? En el núcleo del texto vemos que Jesús anuncia la venida de 20

A la escucha del Maestro otra ayuda para sus discípulos, el Espíritu de la Verdad y también su propia venida. MEDITACIÓN ¿En que consisten los “mandamientos” de Jesús? ¿Por qué el amor por Jesús se demuestra en la observancia de sus mandamientos? ¿Qué se requiere para recibir el don del Espíritu Santo y la comunión honda y definitiva con Dios? ¿Por qué el “mundo” (lo que se ha cerrado a Dios) no lo puede alcanzar? ¿Mi amor por otras personas (mis progenitores, mis hermanos de comunidad, mis hijos, etc.) está sostenido por el respeto y la consideración? ORACIÓN Alabo a Dios por el don de su Espíritu de Verdad. Agradezco a Jesucristo que no nos deja solos y nos fortalece con el don del Espíritu Santo. Le pido su amor y su gracia para dar testimonio creíble de su resurrección. Le suplico me bendiga con el don de la perseverancia y de la alegría en el Espíritu. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

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LUNES 18 DE MAYO VI Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 15,26 - 16,4a En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, Él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo. Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán de las sinagogas y hasta llegará un tiempo, cuando el que les dé muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que, cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se los había predicho yo”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Terminamos hoy la lectura de la segunda parte del discurso de despedida de Jesús, quien educa a sus discípulos con instrucciones aún más precisas para enfrentar situaciones de rechazo. La primera de ellas retoma la promesa de la asistencia del Espíritu Santo, cuya presencia está ahora relacionada con el cometido de“dar testimonio”. La cuestión es, ¿cómo responder al odio del mundo?. Jesús da cuatro indicaciones. 1. Dejar que el Espíritu Santo nos dé el testimonio a nosotros. 2. Dar testimonio, junto con el Espíritu Santo, de lo que hemos vivido en el camino con Jesús. 3. Mantenernos firmes a pesar de lo adversidad, no claudicar. 4. Hacer memoria de la Palabra de Jesús .

MEDITACIÓN ¿En que situaciones concretas me he visto abocado a dar testimonio de Jesús? ¿A quién le da testimonio el Espíritu Santo en primer lugar? ¿Testimonio de qué? ¿Me siento preparado para enfrentar las adversidades sin llegar a caer en el desánimo ni la tentación de dejar de lado mi opción cristiana? ORACIÓN Alabo a Dios por el don del Espíritu Santo, que es fuente de consolación. Le agradezco la vida santa de las personas que con humildad y amor me han dado testimonio del Espíritu, el testimonio de las personas que a pesar de las dificultades se han mantenido fieles al amor de Dios. Le pido su amor y su gracia para dar testimonio creíble de su resurrección. Le suplico me bendiga con la efusión de los dones del Espiritu Santo. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

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MARTES 19 DE MAYO VI Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 16, 5-11 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Me voy ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta: ‘¿A dónde vas?’ Es que su corazón se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Consolador; en cambio, si me voy, yo se los enviaré. Y cuando Él venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto El Señor enseña a sus discípulos cómo construir una iglesia con vitalidad y fuerza pascual en el mundo. La enseñanza que hoy escuchamos se refiere a la venida del Espíritu Santo que inaugura una nueva etapa en la vida de la comunidad. Es necesaria la partida de Jesús para el envío del Paráclito -el que auxilia a los creyentes-. Jesús dice que el Espíritu convence al mundo “en lo referente al pecado"; una persona que no tiene una fuerte experiencia de Dios no tiene sentido del pecado, todo lo parece normal. El pecado es el rechazo de Dios y de su proyecto para la humanidad. Es una fuerza destructiva que arrasa la gloria y la belleza de la humanidad.

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MEDITACIÓN ¿Me considero una persona sensible al “pecado”? ¿De dónde proviene esta sensibilidad? ¿Anhelo una vida en la belleza de la santidad? ¿Qué me ofrece Jesús? ¿Vivo en el gozo de la libertad de los hijos de Dios o arrastro contradicciones internas que hacen infeliz e insegura mi vida? ¿Qué hizo Jesús en la Cruz por mí? ¿Qué hace ahora por la fuerza de su Espíritu? ORACIÓN Alabo a Dios que no nos deja solos y nos bendice con el don de su Espíritu. Le agradezco la alegría y la sonrisa de quienes con esperanza y con la fuerza del Espíritu trabajan porque nuestro mundo sea mejor. Le pido su amor y su gracia para ser dócil a las inspiraciones de su Espíritu. Le suplico que haga vivir a la Iglesia un nuevo pentecostés. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

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MIÉRCOLES 20 DE MAYO VI Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 16, 12-15 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, Él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Jesús les habla a sus discípulos con mucha ternura. El Espíritu nos va llevando de la mano como a los niños para que podamos vivir una a una las enseñanzas del Evangelio, hasta que la vivencia del Evangelio sea completa en nuestra vida. El Espíritu no trae nuevas revelaciones, su tarea es conducir al interior de la revelación de Jesús. Él guía hasta la “Verdad Plena” que es Jesús, fidelidad de Dios en la historia, en quien surge el hombre nuevo, el hombre y la comunidad que alcanzan su plena realización. Las enseñanzas de Jesús no se viven de una vez; hay que dejar que el Espíritu del Resucitado haga su pedagogía con cada uno de nosotros. Él, y sólo Él conoce los caminos de nuestra madurez y sabe cómo conducirnos hacia la plenitud de Cristo.

MEDITACIÓN ¿Hay alguna enseñanza de Jesús que me cuesta mucho vivir? ¿Qué me ofrece Jesús para tal debilidad? ¿Qué quiere decir la frase: “El Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa”? ¿Cómo se aplica a los procesos de fe personal y a la tarea misionera de la Iglesia? ¿Qué implica ser creyente e Iglesia guiada por el Espíritu de la Verdad? ORACIÓN Alabo a Dios que con paciencia nos conduce por el camino de la verdad. Le agradezco la paciencia de mis mayores y mis profesores que me enseñaron a buscar la verdad, a amarla y a difundirla. Le pido su amor y su gracia para permanecer en el Espíritu de Verdad. Le suplico por quienes viven sin fe y sin amor, para que encuentren en su vida quien los conduzca por el camino de la verdad. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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A la escucha del Maestro

JUEVES 21 DE MAYO VI Semana de Pascua

Él no esté entre nosotros, que no podamos sentir y tocar su presencia, sentir y escuchar su palabra. Pero esta tristeza se transforma en alegría profunda cuando experimentamos su misericordia y la caridad de los hermanos nos hacen sentirlo cerca de nosotros.

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 16, 16-20 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Dentro de poco tiempo ya no me veran; y dentro de otro poco me volverán a ver”. Algunos de sus discípulos se preguntaban unos a otros: “¿Qué querrá decir con eso de que: ‘Dentro de poco tiempo ya no me verán, y dentro de otro poco me volverán a ver’, y con eso de que: ‘Me voy al Padre’?” Y se decían: “¿Qué significa ese ‘un poco’? No entendemos lo que quiere decir”. Jesús comprendió que querían preguntarle algo y les dijo: “Están confundidos porque les he dicho: ‘Dentro de poco tiempo ya no me verán y dentro de otro poco me volverán a ver’. Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Hoy contemplamos de nuevo la Palabra de Dios con la ayuda del evangelista Juan. En estos últimos días de Pascua sentimos una inquietud especial por hacer nuestra esta Palabra y entenderla. La misma inquietud de los primeros discípulos, que se expresa profundamente en las palabras de Jesús —«Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver» (Jn 16,16)— concentra la tensión de nuestras inquietudes de fe, de búsqueda de Dios en nuestra vida cotidiana. Los cristianos de hoy sentimos la misma urgencia que los cristianos del primer siglo. Queremos ver a Jesús, necesitamos experimentar su presencia en medio de nosotros, para reforzar nuestra fe, esperanza y caridad. Nos provoca tristeza pensar que

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MEDITACIÓN ¿Qué es lo que se ve externamente en la Cruz? ¿Qué obra internamente la Cruz en Jesús y en el discípulo? ¿Qué hago cuando no comprendo algo? ¿Qué hicieron los discípulos de Jesús? ORACIÓN Alabo a Dios que siempre está presente en medio de nosotros. Le agradezco la perseverancia de quienes en medio de las dificultades se han mantenido fieles al Señor. Le pido su amor y su gracia para nunca sentirme abondonado de su gracia. Le suplico por quienes viven con tristeza para que los signos del amor de Dios transformen su aflicción en alegría. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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VIERNES 22 DE MAYO

A la escucha del Maestro

VI Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 16, 20-23a En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría. Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Jesús estaba a punto de pasar, a través de su pasión y muerte, hacia la alegría de su resurrección, el nacimiento a una nueva vida, gloriosa y resucitada. Los discípulos tendrían que pasar por el dolor de la separación de Jesús, y así apareció en ellos la duda e incertidumbre de su fe. Pero la crisis y el dolor dio paso a un nuevo alumbramiento: una fe renovada y una nueva presencia del Señor. De esa misma manera, la Iglesia debe pasar constantemente por el parto doloroso de la renovación, volviéndose a Cristo y al centro de su evangelio, para así representarlo con mayor autenticidad ante el mundo de hoy. El dolor es un parto, un alumbramiento, que abre el camino a una nueva vida y alegría.

MEDITACIÓN ¿Qué indica la comparación de la Pascua con un parto? ¿Qué le dice a nuestra vivencia de la Cruz? Jesús habla del “gozo de que ha nacido un hombre en el mundo”. ¿Qué ha renacido en mi vida y en mi comunidad en esta Pascua? ¿El encuentro vivo con Jesús Resucitado está suscitando la alegría profunda y perenne que promete? ORACIÓN Alabo a Dios que no nos abandona ni nos deja solos. Le agradezco la sonrisa y la alegría de las personas que en medio de las dificultades se han mantenido fieles al Señor. Le pido su amor y su gracia para nunca sentirme abondonado de su gracia. Le suplico por quienes ven con pesar las supuestas victorias del enemigo malo para que no desfallezcan, confiando en que Dios tiene la última palabra. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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SÁBADO 23 DE MAYO VI Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 16, 23b - 28 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo les aseguro: cuanto pidan al Padre en mi nombre, se los concederá. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa. Les he dicho estas cosas en parábolas; pero se acerca la hora en que ya no les hablaré en parábolas, sino que les hablaré del Padre abiertamente. En aquel día pedirán en mi nombre, y no les digo que rogaré por ustedes al Padre, pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que salí del Padre. Yo salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Jesús muestra a sus discípulos lo que significará para ellos el encuentro con el Resucitado, desde la perspectiva de su relación con el Padre: orarán al Padre en su nombre y el Padre responderá a sus peticiones. En cuanto glorificado y resucitado, Jesús le dará a sus discípulos el Espíritu Santo, quien los llevará a la comprensión plena de todo lo que les había anunciado. Pero precisamente en el centro de la predicación de Jesús hay un mensaje relacionado con Dios Padre: cuando los discípulos vean a Jesús resucitado, experimentarán a Dios como el Padre que se la ha jugado toda por amor de sus hijos, enviando al mundo lo más querido de su corazón, su propio Hijo Jesucristo. Esta experiencia superará todas las precedentes. 26

MEDITACIÓN ¿Por qué la Resurrección de Jesús es la revelación plena de Dios Padre? ¿A qué nos debe conducir el conocimiento del Padre? ¿Qué tiene que ver con la vida comunitaria? ¿De dónde proviene, cómo se hace y qué pide la oración nueva de los discípulos en el tiempo pascual? ORACIÓN Alabo a Dios que siempre atiende la súplica de sus hijos. Le agradezco que nos hizo a su imagen y semejanza, capaces de dialogar con Él. Le pido su amor para nunca sentirme abondonado de su gracia. Le suplico el don de una fe, firme y sincera. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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DOMINGO 24 DE ABRIL La Ascensión del Señor ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Mateo 28, 16-20 En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban. Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Hoy es el día de la Ascensión del Señor a los cielos, día de alegría, porque una parte de nosotros está ya ahora muy cerca de Dios: nuestro hermano Jesús, que es uno de nosotros, el primero en resucitar de entre los muertos y el primero en vivir plenamente en la gloria y alegría de Dios. Él nos conduce y nos muestra el camino. Pero, entretanto, tenemos que llevarle a nuestro mundo y a la gente de nuestro tiempo. Proclamemos con nuestra vida que Él vive. Demos a conocer la Buena Noticia de Salvación. Jesús actuará con nosotros por medio del Espíritu que Él mismo nos da; y Él confirmará todo lo que decimos y hacemos. MEDITACIÓN ¿Qué relación tiene este pasaje de hoy con las palabras pronunciadas en la última cena y en la mañana pascual sobre la nueva

convocación de los discípulos? ¿Cómo iban los discípulos hacia el encuentro con Jesús en Galilea? ¿Qué evocan aquí los términos: Discípulo, Galilea y Montaña? ¿Cuáles son las características de la relación entre Jesús y sus discípulos? ¿Qué significado tiene esta relación de discipulado para el contenido de la misión apostólica? ¿Qué sucede en el Bautismo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo? ¿Qué implicaciones tiene para mi vida como discípulo(a) de Jesús? ORACIÓN Alabo a Dios que ha dado a Jesucristo su Hijo todo poder en el cielo y en la tierra. Le agradezco el testimonio de quienes me han enseñado a vivir con los pies puestos en la tierra y la mirada en el cielo. Le pido el don de la esperanza activa que exprese mi confianza en su presencia permanente entre nosotros todos los días. Le suplico el don de una caridad ardiente. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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LUNES 25 DE MAYO VII Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 16, 29-33 En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: “Ahora sí nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios”. Les contestó Jesús: “¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún, ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he venido al mundo”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Jesús se va porque su patria es donde su Padre. Su estadía en el mundo es pasajera y su amistad con los discípulos es apenas el comienzo de una relación que se prolongará más allá de la muerte. El sentido de su venida al mundo es dar a conocer el rostro amoroso de su Padre, abriendo a todo el mundo el camino de acceso a su amor transformador que sacia el corazón. Jesús regresa al Padre, pero no regresa solo. Todos los que lo aman y creen en Él serán acogidos por el Padre en su casa. Sin embargo, antes de llegar tendrán que enfrentar tribulaciones. Los bautizados hemos recibido del Espíritu Santo el don de fortaleza para no sucumbir al dolor y al sufrimiento en nuestras vidas. El sufrimiento tiene sentido. Cristo mismo siguió ese camino, y el discípulo puede aceptarlo y padecerlo para llevar la paz a otros. Cristo nos ayudará a llevar esa cruz, ya que Él ha vencido al mundo.

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MEDITACIÓN ¿Cuál es el sentido de la “venida” al mundo y del “regreso” de Jesús al Padre? ¿Qué implica para nosotros? ¿Qué le dice Jesús a sus discípulos en el momento que comienzan a cantar victoria antes de tiempo, por el hecho de haber entendido las revelaciones de Jesús? ¿Con qué actitud hay que seguir el camino del discipulado a lo largo de toda la vida? ORACIÓN Alabo a Dios que nos sostiene en medio de las tribulaciones. Le agradezco el don de la sabiduría que hace crecer en mi interior por la escucha de la Palabra de su Hijo. Le pido el don de la iluminación de la fe que me permita descubrirlo junto a mí, que nunca me abandona. Le suplico el don de una gran confianza y de un corazón misericordioso. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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MARTES 26 DE MAYO VII Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 17, 1-11a En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado. Ya te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía, antes de que el mundo existiera. He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que tú me has enviado. Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Jesús expresa su más profundo deseo: quiere que sus discípulos, superando la tristeza y la turbación interior, vivan el gozo de la pascua en la que la comunión con Él se convierte en un cántico de victoria que nada en el mundo les podrá quitar. Jesús quiere que lleguen hacia la meta que es la perfecta unión con Dios Padre y con Él, en el vínculo de amor del Espíritu Santo. La oración de Jesús que

A la escucha del Maestro hoy escuchamos hace de puente entre el discurso de la cena y su agonía en las sombras del jardín, es una oración tan extensa como intensa, cargada de profundas emociones. Es una oración en la que se abre el corazón y que abarca no sólo a los discípulos ahí presentes sino que atraviesa todos los siglos de la historia, abrazando a todos que escuchan y viven su Palabra en cualquier lugar y en cualquier tiempo. MEDITACIÓN Jesús ora por sus discípulos, ora por nosotros. De esta oración por ti ¿qué es lo que más te impresiona? ¿Qué es lo que más te compromete? ORACIÓN Alabo y glorifico a Dios por el gran amor que nos tiene en su Hijo Jesucristo. Le agradezco el don de vida eterna que ofrece a quienes lo conocen a Él y a su enviado Jesucristo. Le pido el don del celo apostólico para llevar a cabo en el mundo la obra que nos encomienda. Le suplico el don de la comunión con Dios y la comunión fraterna. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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MIÉRCOLES 27 DE MAYO VII Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 17, 11b-19 En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía que perderse, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo les he entregado tu palabra y el mundo los odia, porque no son del mundo, como yo tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Yo me santifico a mí mismo por ellos, para que también ellos sean santificados en la verdad”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto La oración de Jesús se desarrolla en círculos concéntricos, relacionales: primero se centra en su persona y su relación con el Padre; luego en la relación de Jesús con sus discípulos y, finalmente, en la relación de Jesús y los discípulos que engrosarán la comunidad en los tiempos futuros. Jesús ora por su propia glorificación, para llevar a cumplimiento la obra que inició con sus discípulos. Jesús ora por la comunidad que ha formado. Hace memoria de la tarea realizada hasta ese momento y el hecho de haber sido acogido por sus discípulos. Le pide al Padre que los proteja en su nombre y que los santifique en la verdad. Jesús ora por el futuro de la 30

evangelización, por todos los que creerán como respuesta a la predicación apostólica y finalmente por las futuras comunidades cuya plenitud será su comunión de vida con el Padre. MEDITACIÓN Sugerimos hacer por cuenta propia una primera lectura de todo el capítulo, subrayando los imperativos, los términos cargados de sentido, las insistencias, las personas de las que se habla, lo que está en pasado, en presente y en futuro, y finalmente el orden -o “momentos”- en que se desarrolla la oración; además, procurar “sentir” el texto, la fuerza de sus palabras y sus impulsos. ORACIÓN

Alabo y glorifico a Dios que nos cuida para que seamos uno como Él y su hijo Jesucristo son uno. Le agradezco el cuidado que el Señor Jesús tiene de nosotros para que nadie se pierda. Le pido el don de la atención amorosa para escuchar su Palabra y llevarla al corazón. Le suplico nos santifique en la verdad. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

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JUEVES 28 DE MAYO VII Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 17, 20-26 En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí. Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto En la última sección de su oración, Jesús ora en palabras que alcanzan a toda la Iglesia, incluyendo a los creyentes de todos los tiempos. Esta parte de la oración de Jesús está centrada en tres peticiones: 1. Jesús ora para que los discípulos logren la unidad y esta unidad evangelice el mundo; 2. Jesús ora para que los discípulos puedan llegar a la contemplación de la gloria de Jesús en la amistad eterna con Él. 3. Jesús ora para que vivan habitados por su amor y sean transparencia de Él en el mundo. El amor siempre pide unión y esta unión pide eternidad. Por eso cuando dos amantes se declaran el amor, generalmente se dicen

“para siempre”. Esto es lo que Jesús pide en la segunda parte de su oración por todos los discípulos de la historia. MEDITACIÓN ¿Qué me inspira la oración de Jesús? ¿Qué sentimientos me provoca? ¿Cuál es el mayor deseo de dos personas que se aman? ¿Cuál es el deseo de Jesús para sus discípulos? ¿Qué pido para mi familia, para mi comunidad, para mis amigos? ORACIÓN Alabo y glorifico a Dios que en Cristo nos convoca para que nos veamos y vivamos como hermanos. Le agradezco el cuidado de quienes cuidando de su familia o de la comunidad, luchan por la unidad en la fe y en el amor. Le pido el don de una conciencia apostólica genuina para dar a conocer el nombre del Señor. Le suplico me enseñe a amar a los demás con el amor que Él tiene para míi. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

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VIERNES 29 DE MAYO VII Semana de Pascua

infiel a la promesa que le hizo al Maestro de no traicionarlo nunca aunque la fidelidad le costara la vida.

ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 21, 15-19 En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?” Él le contesto: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?” Él le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”. Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?” Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: “Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas. Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras”. Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría’ de glorificar a Dios. Después le dijo: “Sígueme” Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Hoy leemos el último capítulo del evangelio de Juan y nos encontramos con la triple confesión de amor de Pedro. El diálogo entre Jesús y Pedro se basa en tres preguntas: “¿Me amas?”; tres respuestas: “Tú sabes que te amo”; tres mandatos por parte de Jesús: “Apacienta mis ovejas y mis corderos”. Sin embargo, notemos que si bien hay repeticiones, las preguntas y respuestas no son siempre idénticas. Por ejemplo, el vocabulario del amor: “amar”, “querer”. Con sus preguntas, Jesús quiere saber de Pedro: “¿Aún estas dispuesto a dar tu vida por mí?”, “¿Todavía quieres ser mi amigo?” Lo que sorprende es que Jesús permanece fiel a Pedro. Y esto a pesar de que Pedro fue

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MEDITACIÓN ¿Qué tan grande es mi amor por Jesús? ¿Qué estaría dispuesto a hacer por Él? Pedro pudo hacer esta confesión de amor sólo después de la muerte de Jesús, cuando fue plenamente amado. ¿Qué es lo que puede sostener mi fidelidad en el amor? El verdadero amor es ocuparse de las ovejas. ¿De quiénes me he olvidado? ¿De quién debería ocuparme más? ORACIÓN

Alabo y glorifico a Dios que en Cristo nos manifiesta su misericordia. Le agradezco el amor de las personas que no se dejan llevar por el resentimiento y saben perdonar. Le pido sane mi corazón de todo sentimiento negativo que me impida perdonar. Le digo con corazón sincero. ¡Señor: tú lo sabes todo, tú sabes que te amo! CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

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SÁBADO 30 DE MAYO VII Semana de Pascua ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA Del evangelio según san Juan 21, 20-2 En aquel tiempo, Jesús dijo a Pedro: “Sígueme”. Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre su pecho y le había preguntado: ‘Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?’ Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: “Señor, ¿qué va a pasar con éste?” Jesús le respondió: “Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú, sígueme”. Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: ‘Si yo quiero que permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?’ Ese es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito, y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo el mundo los libros que se escribieran. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto Pedro le pregunta a Jesús: “Señor, y éste, ¿qué?”, en el sentido de “¿qué será de él?”. El apóstol a quien Jesús le ha dado a entender que su destino es el martirio, quiere saber cuál será el destino de su compañero. La respuesta de Jesús es dura: “Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa?” ¿Cómo entender esta reacción? Ante todo como una invitación a no compararse con los demás: Jesús tiene un camino para cada uno y ninguno es mejor ni peor. Cada discípulo es invitado a apreciar y respetar el itinerario del otro. El “Tú, sígueme” es, entonces, la norma de vida del discípulo: su mirada está siempre puesta

en el Maestro y, desde ahí, acoge también el amor y estilo de relación que tiene con todos los discípulos. MEDITACIÓN ¿Me comparo con otras personas? ¿Me considero en ventaja o desventaja con relación a los demás? ¿Estoy dispuesto para hacer lo que el Señor me pida, no importando que no le pida eso mismo a otros? ¿Con qué actitud termina Juan su evangelio? ¿Qué dice esto con relación a la experiencia de Jesús Resucitado? ORACIÓN Alabo y glorifico a Dios que nos llama a caminar tras la huellas de Jesús. Le agradezco el compromiso misionero de quienes nos permiten conocer el evangelio. Le pido el don de un corazón generoso para seguirlo hasta el final de mis días. Le suplico por los hermanos y hermanas que vacilan en su fe, para que el encuentro con Jesús resucitado en la alegría y caridad de los hermanos les fortalezca. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

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A la escucha del Maestro

DOMINGO 31 DE MAYO Pentecostés ORACIÓN INICIAL (ver página 3) LECTURA

Del evangelio según san Juan 20, 19-23 Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban al Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”. Palabra del Señor. Nota para la comprensión del texto El primer encuentro de Jesús resucitado con su comunidad tiene dos momentos: en el primero, Jesús se manifiesta a su comunidad como Señor resucitado; en el segundo, Jesús les comparte su misma misión, su propia vida y su propio poder para perdonar pecados. Jesús realiza tres acciones: se coloca “en medio de ellos”, les da su paz: «La paz esté con ustedes»; les hace ver las marcas de su crucifixión: «les mostró las manos y el costado». Por su parte los discípulos, reaccionan con alegría: «Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.» La presencia de Jesús resucitado es para los discípulos una experiencia pascual en primera persona; experimentan el "paso" de la tristeza a la alegría y del miedo, el desánimo y la frustración a la paz. Paz y alegría son los grandes dones del resucitado.

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MEDITACIÓN ¿Qué tan grande es mi amor por Jesús? ¿Qué ¿Qué partes tiene el evangelio de este día, cómo se articulan entre sí y qué pretenden?+ ¿Cuáles son los dones del Resucitado? ¿A que accione se vincula el don del Espíritu Santo? ¿La unidad se construye con el perdón y la reconciliación, que exigencias me plantea esto? ORACIÓN Alabo y glorifico a Dios por el don del Espíritu Santo. Le agradezco el compromiso de mis padres y padrinos que se preocuparon por que recibiera el sacramento de la confirmación. Le pido los dones del Espíritu Santo para se siempre y en todas partes testigo y heraldo de Jesucristo muerto y resucitado. Le suplico disponga mi corazón para el perdón y la reconciliación. CONTEMPLACIÓN Permanece en silencio. Contempla. Escucha. Lee pausadamente el pasaje completo, centrando la atención en las palabras o frases que más te impresionan y repítelas en tu corazón. Pregúntate: ¿De qué modo incide este texto en tu vida? ¿Cómo te ayuda a interpretar este momento de tu vida? ¿Qué te invita a hacer? ORACIÓN CONCLUSIVA (ver página 3)

Oración por pedir la canonizacion del siervo de Dios José María Cázares y Martínez -ver página 35- y del venerable Leonardo Castellanos -ver página 36-.

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A la escucha del Maestro GUIA PARA REZAR EL SANTO ROSARIO INVOCACIÓN INICIAL † En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. V/ Abre Señor mis labios, Dios eterno y adorable. R/ Para alabar y bendecir a tu Santísima Madre Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

AVE MARÍA Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. SALVE Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

PADRE NUESTRO

LETANÍAS LAURETANAS

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén

Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos. Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros. Dios, Hijo, Redentor del mundo. Dios, Espíritu Santo. Santísima Trinidad, que eres un solo Dios.

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Ten piedad de nosotros

1. Se enuncia en cada decena el "misterio", por ejemplo, en el primer misterio: "La Encarnación del Hijo de Dios". 2. Después de una breve pausa de reflexión, se rezan: un Padre nuestro, diez Avemarías y un Gloria. 3. A cada decena del "rosario" se puede añadir una invocación o jaculatoria. 4. A la final del Rosario se recita la Salve, la Letanía Lauretana, u otras oraciones marianas.


A la escucha del Maestro GUIA PARA REZAR EL SANTO ROSARIO Consoladora de los afligidos. Auxilio de los cristianos. Reina de los Ángeles. Reina de los Patriarcas. Reina de los Profetas. Reina de los Apóstoles. Reina de los Mártires. Reina de los Confesores. Reina de las Vírgenes. Reina de todos los Santos. Reina concebida sin pecado original. Reina asunta a los Cielos. Reina del Santísimo Rosario. Reina de la familia. Reina de la paz. Ruega por nosotros

Santa María. Santa Madre de Dios. Santa Virgen de las Vírgenes. Madre de Cristo. Madre de la Iglesia. Madre de la divina gracia. Madre purísima. Madre castísima. Madre siempre virgen. Madre inmaculada. Madre amable. Madre admirable. Madre del buen consejo. Madre del Creador. Madre del Salvador. Madre de misericordia. Virgen prudentísima. Virgen digna de veneración. Virgen digna de alabanza. Virgen poderosa. Virgen clemente. Virgen fiel. Espejo de justicia. Trono de la sabiduría. Causa de nuestra alegría. Vaso espiritual. Vaso digno de honor. Vaso de insigne devoción. Rosa mística. Torre de David. Torre de marfil. Casa de oro. Arca de la Alianza. Puerta del cielo. Estrella de la mañana. Salud de los enfermos. Refugio de los pecadores.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. ORACIÓN Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

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A la escucha del Maestro GUIA PARA REZAR EL SANTO ROSARIO MISTERIOS DEL ROSARIO MISTERIOS GOZOSOS (lunes y sábado) 1. La encarnación del Hijo de Dios. 2. La visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel. 3. El nacimiento del Hijo de Dios. 4. La Presentación del Señor Jesús en el templo. 5. El Niño Jesús perdido y hallado en el templo. MISTERIOS DOLOROSOS (martes y viernes) 1. 2. 3. 4. 5.

La Oración en el Huerto La Flagelación del Señor. La Coronación de espinas. Jesús con la cruz a cuestas La crucifixión y muerte de nuestro Señor.

MISTERIOS GLORIOSOS (miércoles y domingo) 1. 2. 3. 4. 5.

La Resurrección del Señor. La Ascensión del Señor. La Venida del Espíritu Santo. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos. La Coronación de la Santísima Virgen.

MISTERIOS LUMINOSOS (jueves) 1. 2. 3. 4. 5.

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El Bautismo en el Jordán. Las bodas de Caná. El anuncio del Reino de Dios La Transfiguración. La Institución de la Eucaristía.

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A la escucha del Maestro ORACIONES DEL PAPA FRANCISCO

Oración a María I del PAPA francisco Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como un signo de salvación y esperanza. A ti nos encomendamos, Salud de los enfermos, que al pie de la cruz fuiste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe. Tú, Salvación del pueblo romano, sabes lo que necesitamos y estamos seguros de que lo concederás para que, como en Caná de Galilea, vuelvan la alegría y la fiesta después de esta prueba. Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y hacer lo que Jesús nos dirá, Él que tomó nuestro sufrimiento sobre sí mismo y se cargó de nuestros dolores para guiarnos a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Amén. Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.

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A la escucha del Maestro ORACIONES DEL PAPA FRANCISCO

Oración a María II del PAPA francisco «Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios». En la dramática situación actual, llena de sufrimientos y angustias que oprimen al mundo entero, acudimos a ti, Madre de Dios y Madre nuestra, y buscamos refugio bajo tu protección. Oh Virgen María, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos en esta pandemia de coronavirus, y consuela a los que se encuentran confundidos y lloran por la pérdida de sus seres queridos, a veces sepultados de un modo que hiere el alma. Sostiene a aquellos que están angustiados porque, para evitar el contagio, no pueden estar cerca de las personas enfermas. Infunde confianza a quienes viven en el temor de un futuro incierto y de las consecuencias en la economía y en el trabajo. Madre de Dios y Madre nuestra, implora al Padre de misericordia que esta dura prueba termine y que volvamos a encontrar un horizonte de esperanza y de paz. Como en Caná, intercede ante tu Divino Hijo, pidiéndole que consuele a las familias de los enfermos y de las víctimas, y que abra sus corazones a la esperanza. Protege a los médicos, a los enfermeros, al personal sanitario, a los voluntarios que en este periodo de emergencia 42

combaten en primera línea y arriesgan sus vidas para salvar otras vidas. Acompaña su heroico esfuerzo y concédeles fuerza, bondad y salud. Permanece junto a quienes asisten, noche y día, a los enfermos, y a los sacerdotes que, con solicitud pastoral y compromiso evangélico, tratan de ayudar y sostener a todos.

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A la escucha del Maestro ORACIONES DEL PAPA FRANCISCO

Virgen Santa, ilumina las mentes de los hombres y mujeres de ciencia, para que encuentren las soluciones adecuadas y se venza este virus. Asiste a los líderes de las naciones, para que actúen con sabiduría, diligencia y generosidad, socorriendo a los que carecen de lo necesario para vivir, planificando soluciones sociales y económicas de largo alcance y con un espíritu de solidaridad. Santa María, toca las conciencias para que las grandes sumas de dinero utilizadas en la incrementación y en el perfeccionamiento de armamentos sean destinadas a promover estudios adecuados para la prevención de futuras catástrofes similares.

Madre amantísima, acrecienta en el mundo el sentido de pertenencia a una única y gran familia, tomando conciencia del vínculo que nos une a todos, para que, con un espíritu fraterno y solidario, salgamos en ayuda de las numerosas formas de pobreza y situaciones de miseria. Anima la firmeza en la fe, la perseverancia en el servicio y la constancia en la oración. Oh María, Consuelo de los afligidos, abraza a todos tus hijos atribulados, haz que Dios nos libere con su mano poderosa de esta terrible epidemia y que la vida pueda reanudar su curso normal con serenidad. Nos encomendamos a Ti, que brillas en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Amén.

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A la escucha del Maestro - Mayo 2020 by Parroquia de Santiago Apóstol Sahuayo - Issuu