
Rinitis alérgica y urticaria en pediatría: breve actualización de un tratamiento seguro y eficaz
Rinitis, enfermedad respiratoria altamente prevalente
La rinitis es una enfermedad caracterizada por síntomas nasales como obstrucción, prurito, rinorrea y estornudos en saliva, que puede ser desencadenada por múltiples estímulos del medio ambiente (1)(2): flores, epitelio de mascotas, esporas de hongos y contaminación del aire (3). A pesar de que la rinitis es la enfermedad respiratoria más frecuente en la infancia, suele ser subvalorada o confundida con cuadros virales agudos, con manejo por cortos periodos. Sin embargo, la rinitis suele deberse a un proceso inflamatorio crónico que, de no ser adecuadamente controlado, aumenta entre 2 a 8 veces el riesgo de asma y rinosinusitis (4).
Sin embargo, el impacto de la enfermedad aguda se extiende más allá de los 6 meses. Este virus es responsable de hasta el 25% de los casos de neumonía/infección respiratoria baja, en países de altos ingresos (PAIs) y de un 40% en PBMIs (3).
Urticaria: enfermedad de frecuente aparición en la infancia
Por otro lado, la urticaria es una enfermedad cutánea que en su forma aguda (menor de 6 semanas) puede aparecer en 1 de cada 5 niños menores de 12 años (5) y su forma crónica afecta al 1% de la población. Se estima que un 20% de


los pacientes con urticaria asisten a urgencias al menos una vez al año, porque los síntomas de habones y angioedema que caracterizan la enfermedad pueden ser aterradores para el paciente y la familia, además de generar limitaciones para la movilidad y en ocasiones dificultad respiratoria por cierre de la glotis (6).
Rinitis y urticaria, dos enfermedades histaminodependientes
A pesar de las diferencias clínicas, la rinitis y la urticaria tienen en común que generan un alto impacto en la calidad de vida, especialmente de los niños. Actualmente, ambas enfermedades cuentan con múltiples guías que recomiendan manejos paso a paso, basados en la mejor evidencia científica, especialmente enfocadas en la seguridad y efectividad de las terapias (7, 8); como en ambas enfermedades la histamina juega un papel importante en los síntomas, los antihistamínicos de segunda generación son un tratamiento de primera línea (7, 8).
Los antihistamínicos de segunda generación cuentan con ensayos clínicos que demuestran su eficacia y su seguridad con población adulta, y en algunos casos con población pediátrica. La Fexofenadina, destaca entre los antihistamínicos de segunda generación, respaldada por un amplio número de estudios de vida real enfocados en dilemas de la práctica diaria (9).
A continuación, revisaremos brevemente estas dos enfermedades enfocadas en sus consecuencias más allá de la nariz o de la piel, y también el impacto del tratamiento con Fexofenadina.
¿Las consecuencias de la rinitis se limitan a la nariz?
Además de los síntomas nasales, la rinitis presenta efectos negativos más allá de la nariz. Los estudiantes con rinitis tienen significativamente más probabilidades de experimentar una caída en sus calificaciones escolares, un efecto que parece ser secundario, derivado de la pérdida de sueño y concentración, efectos que pueden
verse empeorados por el uso de antihistamínicos sedantes como difenhidramina e hidroxizina (10-12), asociándose con disminución en la velocidad de procesamiento cognitivo que se puede cronificar, lo que resulta en un deterioro del aprendizaje escolar.
Además del impacto negativo en el aprendizaje, la rinitis también afecta la habilidad motriz. La fragmentación del sueño por la rinitis, el enlentecimiento del tiempo de reacción y los efectos secundarios de los fármacos sedantes son algunos factores que producen que la motricidad fina y gruesa puedan verse afectadas (13). También se ha observado una correlación negativa entre las puntuaciones de gravedad de la rinitis y el desempeño en tareas que requieren concentración prolongada, y coordinación visual-motora, lo que se refleja en mayor riesgo de accidentes (14)(15).
¿Las consecuencias de la urticaria se limitan a la piel?
La urticaria puede inducir efectos similares. Los estudiantes con urticaria crónica reportan una dificultad significativa para concentrarse en las tareas escolares, debido a la naturaleza impredecible de los habones y el prurito intenso, lo que resulta en una disminución de la
productividad académica (16). La privación del sueño debida al prurito nocturno en pacientes con urticaria se traduce en somnolencia diurna excesiva, lo que puede reducir la capacidad de atención en el aula (17-19).
Adicionalmente, los pacientes con urticaria suelen tener frecuentemente afectación de la salud mental (ansiedad, depresión, alteraciones del ánimo) (20). El prurito intenso en la urticaria crónica puede potencialmente interferir con la atención selectiva, lo que resulta en una disminución de la precisión en tareas de motricidad fina y un aumento en los errores de coordinación ojo-mano (21).
Efectividad del tratamiento con Fexofenadina en la rinitis y urticaria
La Fexofenadina, es un antihistamínico de segunda generación que ha redefinido el estándar de tratamiento para la rinitis alérgica (RA) y la urticaria. A diferencia de sus predecesores, su perfil farmacocinético y farmacodinámico ofrece una combinación única de potencia terapéutica y seguridad. Debido a su baja lipofilicidad y a que es un sustrato de la glicoproteína P (P-gp), su paso a través de la barrera hematoencefálica es mínimo, lo que le confiere su característica de “no sedante”, incluso con dosis superiores a las dosis
FIGURA 1: Impacto de la rinitis y la urticaria más allá de los síntomas nasales y cutáneos.

terapéuticas convencionales, lo que es de gran utilidad en la urticaria. Algunos antihistamínicos presentan interacción con algunos alimentos que pueden reducir su biodisponibilidad. Este efecto es mínimo en el caso de la Fexofenadina, por lo que no se requieren restricciones alimentarias particulares al momento de su uso, punto que facilita la adherencia del paciente (22).
Como ya lo mencionamos, la contaminación del aire está asociada con los síntomas de rinitis; actualmente la Fexofenadina es el único antihistamínico que cuenta con estudios que evalúan su impacto en el control de síntomas nasales secundarios causados por la polución del aire (23).

La Fexofenadina presenta un efecto prácticamente nulo en sedación que destaca incluso al compararlo con otros antihistamínicos de segunda generación, mostrando que no solo logra reducir los síntomas nasales y/o cutáneos, sino reducir el ausentismo y el presentismo de los pacientes (24-27) (28-30).
No todas las marcas comerciales de Fexofenadina tienen el mismo efecto. Un estudio realizado en la India comparó diferentes marcas de Fexofenadinas genéricas y mostró variaciones entre 30 a 70 %, en cuanto a propiedades como dureza de la tableta, consistencia, peso
e incluso entre lotes de una misma marca, todo lo cual puede afectar la biodisponibilidad de la molécula y por tanto su efectividad (31). Este efecto parece reproducirse cuando ocurre el cambio de medicamento. Un estudio basado en encuestas que se llevó a cabo en Noruega analizó a pacientes que fueron obligados a cambiar de Fexofenadina (o desloratadina) a genéricos de cetirizina o loratadina. Los resultados mostraron que el 31.6 % reportó una disminución en la productividad laboral tras el cambio, y un 28.7 % reportó un aumento en la fatiga que parece estar asociada con la sedación (32).
FIGURA 2: Impacto de Fexofenadina más allá del control de los síntomas nasales y cutáneos.

Mensajes claves
• La rinitis y la urticaria tienen un impacto en la calidad de vida más allá de los síntomas nasales o cutáneos. Para un manejo adecuado se necesita un enfoque holístico que considere las necesidades del paciente en todos sus campos de desarrollo.
• No todos los antihistamínicos son iguales. La selección debe basarse en la eficacia y seguridad, teniendo presente la importancia
de reducir el riesgo de efectos adversos a nivel cognitivo y psicomotor.
• La Fexofenadina es una herramienta terapéutica con alta eficacia y su perfil de seguridad permiten no solo una mejora clínica nasal y cutánea, sino que combate indirectamente el ausentismo y mejora la calidad de vida.
