VE-351 Versión estenográfica Palacio Nacional, a 1 de septiembre de 2025
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Muchas gracias. Buenos días a todas, a todos. Con emoción, profundo respeto y un compromiso que nace de la historia y de las luchas de nuestro pueblo, comparezco ante la nación para rendir cuentas de los primeros 11 meses de gobierno, en el inicio de una nueva etapa de la Transformación nacional. Lo hago como servidora del pueblo, con la certeza de que jamás olvidaré las causas que nos han movido siempre: construir un México más justo, democrático, libre y soberano. Como primera mujer Presidenta en rendir cuentas a la nación, sostengo, como el primer día: que no llegué sola, llegué con todas las mujeres mexicanas. Eso ha generado en las niñas, jóvenes y adultas, una fuerza extraordinaria que mueve conciencias, abre caminos y rompe barreras que, por siglos, parecían imposibles de derribar. Llegamos todas. Además, esta no es la victoria de una sola persona, sino el fruto de una voluntad colectiva que durante décadas resistió, luchó y soñó con un país con justicia. Venimos de un movimiento profundamente humanista, democrático y popular, que colocó al pueblo en el centro del quehacer político y a la honestidad como principio rector de la vida y del servicio público. Hoy vengo a rendir cuentas, no con palabras vacías, sino con resultados, que se reflejan en la vida cotidiana de millones de mexicanas y mexicanos. Damos continuidad y avanzamos sustentados en la gran hazaña del Presidente López Obrador, que no solo separó el poder político del poder económico sino que, con un nuevo proyecto de justicia social, sacó de la pobreza a más de 13.5 millones de personas. Es pertinente mencionarlo cuantas veces sea necesario. De 2018 a 2024, la población en pobreza pasó de representar el 41.9 de la población a 29.5 por ciento, el nivel más bajo desde hace por lo menos 40 años. La desigualdad también se redujo significativamente. El Coeficiente de Gini, la forma de medir desigualdad, pasó de 0.426 a 0.391, colocándonos, a México, como el segundo país con menor desigualdad de América, después de Canadá.