27 Comentario a la intención Hazme ir más despacio Actitud del corazón
para meditar 36 Pastores heridos. La crísis como momento de gracia
¿CÓMO REZAR CON Click To Pray?
Rezar con CTP es sencillo es una propuesta de oración diaria que te permitirá encontrarte con Jesús en tu oración diaria y se divide en tres momentos
Comienza el día con la oración de ofrecimiento.
Luego lee la reflexión “Con Jesús por la mañana” y dedica unos minutos a meditar con la reflexión.
En el tiempo de descanso, al medio día, medita con la reflexión “Con Jesús por la tarde”
Al terminar el día, repasa tu jornada con las pautas de la reflexión“Con Jesús por la noche”.
Ofrecimiento Diario
Oración
Padre Bueno, sé que estás conmigo.
Aquí estoy en este nuevo día.
Pon una vez más mi corazón junto al Corazón de tu Hijo Jesús, que se entrega por mí y que viene a mí en la Eucaristía.
Que tu Espíritu Santo me haga su amigo y su apóstol, disponible a su misión de compasión.
Pongo en tus manos mis alegrías y esperanzas, mis trabajos y sufrimientos, todo lo que soy y tengo, en comunión con mis hermanos y hermanas de esta red mundial de oración.
Con María te ofrezco mi jornada por la misión de la Iglesia y por las intenciones de Oración del Papa y de mi obispo para este mes. Amén.
Los pobres. Los pobres están en el centro del Evangelio, son el corazón del Evangelio: si quitamos a los pobres del Evangelio no se comprenderá el mensaje completo de Jesucristo Como embajadores de Cristo, nosotros, obispos, sacerdotes y religiosos, debemos ser los primeros en acoger en nuestros corazones su gracia reconciliadora San Pablo explica con claridad lo que esto significa: rechazar perspectivas mundanas y ver todas las cosas de nuevo a la luz de Cristo; ser los primeros en examinar nuestras conciencias, reconocer nuestras faltas y pecados, y recorrer el camino de una conversión constante, de una conversión cotidiana. ¿Cómo podemos proclamar a los demás la novedad y el poder liberador de la Cruz, si nosotros mismos no dejamos que la Palabra de Dios sacuda nuestra complacencia, nuestro miedo al cambio, nuestros pequeños compromisos con los modos de este mundo, nuestra «mundanidad espiritual» (cf Evangelii Gaudium, 93)?
Para nosotros, sacerdotes y personas consagradas, la conversión a la novedad del Evangelio implica un encuentro diario con el Señor en la oración. Los santos nos enseñan que ésta es la fuente de todo celo apostólico Para los religiosos, vivir la novedad del Evangelio significa también encontrar una y otra vez en la vida comunitaria y en los apostolados de la comunidad el incentivo de una unión cada vez más estrecha con el Señor en la caridad perfecta Para todos nosotros, significa vivir de modo que se refleje en nuestras vidas la pobreza de Cristo, cuya existencia entera se centró en hacer la voluntad del Padre y en servir a los demás. Naturalmente, el gran peligro es el materialismo que puede deslizarse en nuestras vidas y comprometer el testimonio que ofrecemos. Sólo si somos pobres, sólo si somos pobres nosotros mismos, y eliminamos nuestra complacencia, seremos capaces de identificarnos con los últimos de nuestros hermanos y hermanas Veremos las cosas desde una perspectiva nueva, y así responderemos con honestidad e integridad al desafío de anunciar la radicalidad del Evangelio en una sociedad acostumbrada a la exclusión social, a la polarización y a la desigualdad escandalosa.
Quisiera decir unas palabras especialmente a los jóvenes sacerdotes, religiosos y seminaristas, aquí presentes Os pido que compartáis la alegría y el entusiasmo de vuestro amor a Cristo y a la Iglesia con todos, y especialmente con los de vuestra edad Que estéis cerca de los jóvenes, que pueden estar confundidos y desanimados, pero que siguen viendo a la Iglesia como compañera en el camino y fuente de esperanza. Estar cerca de aquellos que, viviendo en medio de una sociedad abrumada por la pobreza y la corrupción, están abatidos, tentados de darse por vencidos, de abandonar los estudios y vivir en la calle Proclamar la belleza y la verdad del mensaje cristiano a una sociedad que está tentada por una visión confusa de la sexualidad, el matrimonio y la familia Como sabéis, estas realidades sufren cada vez más el ataque de fuerzas poderosas que amenazan con desfigurar el plan de Dios sobre la creación y traicionan los verdaderos valores que han inspirado y plasmado todo lo mejor de vuestra cultura.
Actitud del corazón
Apoyar y acompañar a los sacerdotes en crísis
Sostener fraternalmente a quienes sostienen. El sacerdocio es un camino. Un sacerdote en crisis necesita acogida, no exigencia; acompañamiento, no abandono. La comunidad que reza por sus pastores los ayuda a reencontrar su vocación como don, sostenidos por Dios y por su pueblo. (Cfr. Paso 4 ECC. Salir al encuentro del otro).
OTRAS ACTITUDES COTIDIANAS PARA VIVIR ESTA
INTENCIÓN DE ORACIÓN
ORARCADADIA PORLOS SACERDOTES
ESCUCHARCON COMPASIÓN
EVITARLACRÍTICA DESTRUCTIVA
SER CERCANOS COMO COMUNIDAD
VALORAR SU HUMANIDAD
ORACIÓN MENSUAL
Señor Jesús,
POR LOS SACERDOTES EN CRISIS
Buen Pastor y compañero de camino, hoy ponemos en tus manos a todos los sacerdotes, especialmente a quienes atraviesan momentos de crisis, cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen y el cansancio parece más fuerte que la esperanza.
Tú que conoces sus luchas y heridas, renueva en ellos la certeza de tu amor incondicional. Hazles sentir que no son funcionarios ni héroes solitarios, sino hijos amados, discípulos humildes y queridos, y pastores sostenidos por la oración de su pueblo.
Padre bueno, enséñanos como comunidad a cuidar de nuestros presbíteros: a escucharlos sin juzgar, a agradecer sin exigir perfección, a compartir con ellos la misión bautismal de anunciar el Reino con gestos y palabras, y a acompañarlos con cercanía y oración sincera. Que sepamos sostener a quienes tantas veces nos sostienen.
Espíritu Santo, aviva en nuestros sacerdotes la alegría del Evangelio. Concédeles amistades sanas, redes de apoyo fraterno, sentido del humor cuando las cosas no salen como esperaban, y la gracia de redescubrir siempre la belleza de su vocación.
Que nunca pierdan la confianza en Ti, ni el gozo de servir a tu Iglesia con corazón humilde y generoso. Amén.
CON JESÚS POR LA NOCHE | Cuidar los dones | Detén la marcha del día. Toma un momento para hacer memoria y recoger lo vivido. Agradece los encuentros, la compañía, las palabras que te han hecho bien.
Mira los acontecimientos y descubre los momentos en que te has sentido en armonía con tus hermanos y con el ambiente que habitas. Pon atención a las actitudes que has desplegado en esos momentos
¿Cómo podrías conservar y cultivar esas actitudes en adelante?
Pídele al Señor lo que Él ve y apunta un compromiso para cuidar la libertad en tus acciones.
Padrenuestro.
O MAÑANA|JuevesSanto|AbromicorazónalSeñorpreparándomeparaelTriduoPascual: “Habiendoamadoalossuyosqueestabanenelmundo,losamóhastaelextremo.”(Jn13,1-15)
POR LA TARDE | Pedimos para ellos el don de sabiduría | En el silencio de este día traigo al corazón a los sacerdotes que intentan con obstáculos ser fieles hasta el final como lo fue Jesús.
“Con el don de la sabiduría, el Espíritu conduce al sacerdote a valorar cada cosa a la luz del Evangelio, ayudándole a leer en los acontecimientos de su propia vida y de la Iglesia el misterioso y amoroso designio del Padre.” (San Juan Pablo II)
Rezo la oración del mes pidiendo para ellos este don
POR LA NOCHE | Dios para otros | Vuelve al silencio interior y recoge tu día Vuelve a pasar por el corazón lo vivido y agradece al Señor lo que hoy te regaló Detente un momento a agradecer
Pregúntate ¿Quién necesitó de tus manos, de tu palabra, de un abrazo, de tu sonrisa, de tu presencia? ¿A quién le hizo falta hoy que fueras el rostro de Dios? ¿Pudiste hacer presente a Dios en la vida de otros? Agradece las oportunidades de llevar al Señor a otros y pídele perdón por las faltas de amor
¿Qué deseas pedir al Señor para mañana?
Ofrece tu vida y disponte a servir mañana a tus hermanos
POR LA NOCHE | Cosas en mi vida | Toma un descanso para cerrar el día. Concéntrate en tu respiración. Date un tiempo para encontrarte con Señor. Revive el día siguiendo con la imaginación las cosas de las que has podido disponer para trabajar. Agradece los medios a tu alcance, la ropa, el alimento, las cosas de la casa, el transporte, la naturaleza... ¿Qué quieres agradecer?
¿Hay cosas que no te ayudan, que te distraen o que te apegan?
Pide perdón y ayuda para usar las cosas con libertad y para compartir con los demás de lo que eres y tienes.
Padrenuestro.
POR LA MAÑANA | Jueves de la Octava de Pascua | Al iniciar este nuevo día pongo en tus manos mis miedos y dudas
“¿Por qué se asustan?, ¿por qué surgen dudas en su corazón? Miren mis manos y mis pies: soy yo en persona ” (Lc 24,35-48)
“El Resucitado se acerca en los lugares más oscuros: en nuestros fracasos, en las relaciones desgastadas, en los trabajos cotidianos que pesan sobre nuestros hombros, en las dudas que nos desaniman Nada de lo que somos, ningún fragmento de nuestra existencia le es ajeno ” (Papa León XIV)
Dejo que estas palabras me acompañen hoy iluminando los momentos de dificultad
Rezo la oración de ofrecimiento y pongo en tus manos el desafío del mes
POR LA TARDE | Pedimos para ellos el don de la piedad | En la pausa del día vuelvo a decir las palabras del Evangelio de hoy: “Soy yo en persona”, con la certeza de que el Señor está presente en mi día. Pidiendo para que los sacerdotes vivan con esa confianza absoluta.
“Con el don de piedad, reaviva en él la relación de unión íntima con Dios y la actitud de abandono confiado en su providencia.” (San Juan Pablo II)
Rezo la oración del mes para que la relación personal con Cristo sea el fundamento de la vida de todos los cristianos, especialmente de los sacerdotes que atraviesan momentos de dificultad.
POR LA NOCHE | Recupera lo vivido | Apártate de tus actividades por un momento para cerrar el día. Mira lo vivido desde la mañana, recuerda los lugares que visitaste, a las personas que encontraste, las actividades que realizaste.
¿Qué tienes para agradecer? ¿Qué es aquello que ha tocado hoy tu corazón?
Pide perdón por las situaciones en las que has demostrado poco amor y pide la gracia de amar más y mejor mañana
Ofrece lo vivido y disponte a iniciar un nuevo día
POR LA NOCHE | Te alabo | Es tiempo de cerrar el día Toma consciencia de ti, percibe tu cuerpo, tu respiración, tus sentimientos y tus ideas. Entra en el silencio para escuchar tu corazón.
¿Cómo ha sido tu día? ¿Qué signos de amor y de consuelo descubres? Pasa por los acontecimientos, por las personas, los lugares, las conversaciones, las actividades, tu trabajo y tus horas de ocio. Recorre todo de hora en hora.
Dile al Señor “Te alabo Padre por ” y trae todo eso que has vivido hoy y por lo que deseas alabar al Señor
Cierra tu oración con un propósito para mañana.
Padrenuestro.
Sacerdotes en crisis
Todos estamos insertos en una cultura donde se demandan "respuestas ya": todo es urgente, el WhatsApp, llamadas, reuniones. El sacerdote no está exento a todo esto: se le exige estar, resolver, calmar, decidir… incluso cuando la realidad necesita: tiempo, discernimiento, consejo, escucha.
Es común la escena: alguien llega con un problema y espera una solución en cinco minutos, como si la vida espiritual fuese un trámite. Pero sabemos que hay dolores que necesitan procesarse. También el sacerdote necesita respirar, consultar, trabajar en equipo, “morir” un poco a la autosuficiencia para dejar lugar a vínculos sanos con laicos y colaboradores
Cuando la vocación se mide por “cuánto hiciste”, “cuán rápido lo hiciste”, “a cuántos atendiste”, la crisis puede asomarse por la puerta de atrás Muchas veces no es falta de fe, a veces es cansancio y la soledad interior que “visita a menudo”
La intención de oración del Papa para este mes es la oportunidad para poner el foco en que la identidad del sacerdote está en Cristo y no en su “capacidad de gestión” Es necesario recordar (también al sacerdote) que primero es discípulo y que no es su misión “redimir a las personas” puesto que ya hemos sido redimidos una sola vez y para siempre. Sí, su misión y tarea es ayudar, acompañar a descubrir, en lo cotidiano, el rostro del Salvador.
El sacerdote como seguidor de Cristo necesita protección, porque no es lo mismo darse que verterse: un vaso de agua derramada no se entregó, se dispersó, se perdió. Es necesario ayudar al sacerdote a tener límites sanos: silencio, oración, amigos, acompañamiento. Porque, como todos, entre muchas redes, noticias y mil estímulos, queda atrapado sin paredes que protejan: todo afecta, hiere, confunde…
Recordemos que todos somos colaboradores de la Misión de Jesucristo y quizás, tal vez, en esta consciencia comience el alivio para el pastor en dificultad: una comunidad que pregunte “¿cómo estás?”, que reza por ellos, que lo sostiene sin exigirle perfección, recordándole que es humano
Oremos por los sacerdotes en crisis para que encuentren compañía real y para que sepamos estar cerca, con comprensión, paciencia y oración Que encuentren en la comunidad el rostro de Aquél que los llamó para “estar con Él y ser enviados”
CRISTIAN MARIN SJ | DIRECTOR NACIONAL | RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA ARGENTINA - URUGUAY
ABRIL | SAB
POR LA MAÑANA | Sábado de la Octava de Pascua | Doy gracias por el día que comienza y escucho al Señor: “Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.” (Mc 16,915)
“La Resurrección de Cristo no es una idea, una teoría, sino el acontecimiento que fundamenta la fe.” (Papa León XIV)
¿Cómo hago lugar a este acontecimiento que todo lo cambia en medio de los desafíos de la vida cotidiana? A veces me dejo abatir por el desánimo. ¡Ven y despiértame!
Rezo la oración de ofrecimiento poniendo en tus manos la vida de todos los sacerdotes.
POR LA NOCHE | Fidelidad en lo poco | Disponte a cerrar el día. Repasa lo vivido desde el amanecer y agradece alguna gracia especial recibida. ¿Qué oportunidades te ha regalado el Señor, en el trabajo, con la familia, con amigos, en la comunidad? ¿Cómo has respondido?
Realizar con amor y total entrega la rutina cotidiana, es signo de fidelidad. ¿Has sido fiel en lo sencillo y pequeño haciendo con alegría y dedicación tus tareas?
Entrega tu día y haz un propósito para crecer en fidelidad.
Padrenuestro
ABRIL | DOM 12
POR LA MAÑANA | Domingo de la Divina Misericordia | Inicio este domingo, día del Señor, abriendo el corazón y dejándome enviar: “Paz a ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo.” (Jn 20,19-31)
“Con estas palabras, confía a los apóstoles una tarea que no es tanto un poder como una responsabilidad: ser instrumentos de reconciliación en el mundo. Es como si dijese: «¿Quién podrá anunciar el Rostro misericordioso del Padre sino vosotros, que habéis experimentado el fracaso y el perdón?»” (Papa León XIV)
Rezando la oración de ofrecimiento, hoy me pongo en tus manos y me dejo enviar a ser también instrumento de tu misericordia entre mis hermanos
POR LA NOCHE | Meditar lo vivido | Aquieta el corazón y serena tus pensamientos. Toma conciencia de ti mismo para cerrar el día.
¿Cómo te sientes en este momento? ¿Cómo iniciaste tu día? ¿Hubo cambios en tu estado de ánimo a lo largo de la jornada? Reconoce los acontecimientos que provocaron esos cambios.
Toma nota de lo que descubras Recuerda que para crecer en vida interior es necesario meditar lo vivido y descubrir la enseñanza que te deja
Entrega al Señor tus preocupaciones y pídele la gracia que más necesitas para mañana.
POR LA NOCHE | Vuelve la calma | Recupera la calma interior y entra en un momento de silencio para cerrar el día. Mira cómo el Padre te mira, estás en Su Presencia. Relaja tu cuerpo, suelta los pensamientos erráticos y deja que el corazón repose.
Pide al Señor luz para mirar el día tal como sucedió desde la mañana hasta este momento. Pídele su mirada para mirar las experiencias cómo Él las ve. Espera, y deja que te conduzca en este momento.
Agradece lo que te ofrezca y disponte a vivir mañana con alegría.
POR LA NOCHE | Cuidar del futuro | Repasa y agradece el día que termina ¿En qué momentos te has sentido pleno? ¿Cómo ha sido tu respuesta ante los contratiempos?
Muchas dificultades serían menos gravosas si abandonáramos la pretensión de comprender y resolver en el presente todo lo que nos acontece A veces la sabiduría está en cuidar en el presente un futuro que aún no se despliega
¿Aceptas lo que no entiendes con mansedumbre? ¿Cuidas de tus hermanos, aunque no compartas sus posturas?
El escritor Milan Kundera observa en su novela La lentitud que existe “un vínculo secreto entre la lentitud y la memoria, entre la velocidad y el olvido” Cuando todo se acelera, la vida pasa sin dejar huella Cuando el ritmo se vuelve más lento, en cambio, las cosas vuelven a adquirir profundidad y significado Pasando a velocidad en automóvil o en bus dejamos de notar muchos detalles de un paisaje, que sí notamos cuando lo recorremos caminando
Es que “la vida se mueve bastante rápido. Si no te detienes de vez en cuando para mirar a tu alrededor, podrías perdértela”decíaFerrisenlapelícula“Todoenundía”(Dayoff).
Cuando decimos “oración” hablamos de un encuentro con Aquél que nos ama, en un momento de silencio exclusivo con el Señor, y también a través de las cosas que vivimos; allí podemos encontrarnos con Él y que ese momentoseaunaverdaderaoración.“Encontrarnos”pideaprenderadetenerlamarcha,aaquietarnosypausarel corazón.NecesitamosaprenderairmásdespacioparadejarnosencontrarporelSeñor.
La oración, como un momento de encuentro personal con el Señor, no comienza con muchas palabras, sino con una disposición interior Antes de hablar, antes incluso de pedir, se trata de preparar el lugar del encuentro Así como quien se dispone a recibir a un amigo prepara su casa y ordena el espacio, también el corazón necesita prepararseparalaoración
Prepararellugarpuedeseralgomuysencillo:elegirunrincóntranquilo,apagarporunmomentolasdistracciones, adoptar una postura que favorezca el encuentro. Pero, sobre todo, significa prepararse uno mismo. Tomar conciencia de a dónde vamos y a qué, hacernos presentes al Señor. No entramos en un tiempo cualquiera: entramosenunencuentroconelSeñorquenosespera.
En el Evangelio de Juan, Jesús utiliza una palabra que ilumina profundamente esta actitud: permanecer “Permanezcan en mí y yo en ustedes” (Jn 15,4) La oración es un espacio y un tiempo donde aprendemos a permanecerconÉl,ahabitarensupresencia,comoelsarmientopermaneceunidoalavid Permanecersignificaquedarse,noapresurarse,nopasarrápidamentedeunacosaaotra Significaaceptarqueel encuentro con Dios tiene un ritmo distinto al de nuestras agendas En la oración no buscamos producir algo ni resolverlotodo;buscamosestarconÉl,aúncuando,comodecíaFrancisco,“nosparezcainútilrezar”
Pocoapoco,cuandoaprendemosapermanecer,tambiénlaPalabradeDioscomienzaahabitarennosotros.Jesús lo expresa de otro modo en el mismo Evangelio: “Si se mantiene fieles a mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos” (Jn 8,31). Permanecer en la Palabra es dejar que ella resuene en el corazón, volver a ella, guardarla y permitirqueiluminelavidapocoapoco.
PORLANOCHE|Servicio|Hasvividoundíamás,recógeloparadescubrircómohapasadoelSeñoren él Distánciatedelosacontecimientoyentraenelsilencio ¿Quésentimientoshabitantucorazón?
Pastores heridos. La crísis como momento de gracia
La etimología de la palabra “crisis” significa más que un “quiebre”; también significa decisión, punto de inflexión, momento de verdad y una integración más profunda. Vivimos en una cultura que percibe las crisis como algo negativo, como un problema que debe evitarse completamente.
La palabra china para “crisis” tiene dos caracteres: uno define la crisis como riesgo, y el otro como una oportunidad de cambio.
La mayoría de las personas que buscan acompañamiento psicológico no padecen enfermedades mentales graves. Muchas están atravesando desafíos evolutivos, relacionales, espirituales o emocionales moderados. Este tipo de desafíos no son “problemas”, sino, en realidad, etapas saludables que ofrecen un crecimiento más profundo y un mayor sentido.
Søren Kierkegaard dijo: «La vida no es un problema que deba resolverse, sino una realidad que debe vivirse». El desafío terapéutico es replantear nuestra comprensión de la “crisis” pasando de una “mentalidad de problema” a una “mentalidad de gracia”. Las crisis no son algo que deba evitarse, sino que deben ser acogidas y abrazadas sin miedo.
Un aspecto esencial para atravesar las crisis de manera sana y fecunda es que no podemos hacerlo en aislamiento. Estos momentos de gracia dependen de un espíritu de vulnerabilidad en la oración, la amistad, el acompañamiento y la comunidad. Los sacerdotes, como todos, necesitan replantear su manera de comprender la crisis y abrirse a relaciones de apoyo.
REV. PATRICK J. MCDEVITT, C.M., PH.D. | PRESIDENTE Y DIRECTOR EJECUTIVO
POR LA NOCHE | Orar por mi vida | Agradece el día que termina y pide al Señor luz para descubrirlo en lo que te ha tocado vivir. ¿Dónde ha estado tu atención y tu corazón hoy?
¿Tienes presente al Señor a lo largo de tu día, ofreciendo lo que vives, agradeciendo, hablando con él de lo que te acontece, pidiendo ayuda en las dificultades y perdón en los yerros?
Recuerda que tu vida es tema de conversación con el Señor, tu oración de amistad con Él ¿Llevas a tu vida lo que conversas con el Señor?
Proponte hacer vida lo que oras y llevar lo que vivas a la oración. Pide ayuda al Señor.
POR LA TARDE | Cultivemos miradas de compasión | En la pausa de esta tarde te pido para que los sacerdotes encuentren en sus comunidades reposo reparador para sus cansancios. ¿Soy descanso para otros?
“Necesitamos intercambiarnos miradas llenas de cuidado y compasión, aprendiendo de Jesús que miraba así a los apóstoles, sin exigirles una hoja de ruta dictada por el criterio de la eficiencia, sino ofreciendo atenciones y descanso. Así, cuando los apóstoles volvieron de la misión, entusiasmados pero cansados, el Maestro les dijo: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco» (Mc 6,31).” (Francisco)
Rezo la oración del mes.
POR LA NOCHE | Dos respuestas | Al caer la noche encomiéndate al Espíritu de Dios para que te ilumine y puedas dar gracias por lo que recibiste hoy
Mira ahora las personas y las situaciones que el Señor puso en tus manos ¿Cuál fue tu respuesta al Señor? ¿Aceptaste sus invitaciones, o diste vueltas dejando aún aquello que viste que era conveniente? ¿Qué sabor te dejo tu respuesta?
Pide perdón al Señor por los momentos de fragilidad y haz tu propósito de recomenzar de nuevo mañana.
PORLANOCHE|Trayendoelcansancio|Tomaestemomentodecalmaydepositatudíaenmanosdel Señor.Repasalajornadaagradeciendolobuenoquehuboenella,personasqueamas,tusbienes,tu vida