Edición del 4 de agosto de 2024 Año 116 - N°6.6449
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Semanario fundado por Mons. José Fagnano el 19 de enero de 1908
“EL DEPORTE ES UN LENGUAJE UNIVERSAL DE LA PAZ” Mensaje de esperanza del papa Francisco para los Juegos Olímpicos de París: “Los Juegos Olímpicos tratan de la paz, no de la guerra”, escribe Francisco en el mensaje enviado al arzobispo metropolitano
E
Laurent Ulrich, quien celebró la misa de apertura de la tregua olímpica en la iglesia parisina de La Madeleine.
l Papa Francisco expresó que “el deporte es un lenguaje universal que trasciende fronteras, lenguas, razas, nacionalidades y religiones; tiene la capacidad de unir a las personas, de favorecer el diálogo y la aceptación mutua; estimula el desarrollo del espíritu humano; anima a las personas a superarse a sí mismas, fomenta el espíritu de sacrificio y favorece la lealtad en las relaciones interpersonales; anima a las personas a reconocer sus propios límites y el valor de los demás”. “Los Juegos Olímpicos, si realmente siguen siendo “juegos”, pueden ser, por tanto, un lugar excepcional de encuentro entre los pueblos, incluso entre los más hostiles. Los cinco anillos entrelazados representan este espíritu de fraternidad que debe caracterizar el acontecimiento olímpico y la competición deportiva en general”, dijo Francisco. Y añadió: “Espero que las Olimpiadas de París sean
para todos los que acudan de todos los países del mundo, una ocasión imperdible para descubrirse y apreciarse, para derribar prejuicios, para fomentar la estima donde hay desprecio y desconfianza, y la amistad donde hay odio”. En esa línea, continuó: “Los Juegos Olímpicos son, por su propia naturaleza, portadores de paz, no de la guerra. En esta época turbulenta, en la que la paz está gravemente amenazada, espero fervientemente que todos respeten esta tregua con la esperanza de resolver los conflictos y restablecer la concordia”. “El deporte tiene también una gran fuerza social, capaz de unir pacíficamente a personas de diversas culturas. Deseo que este evento pueda ser un signo del mundo inclusivo que queremos construir y que los atletas, con su testimonio deportivo, sean mensajeros de paz y modelos válidos para los jóvenes”, expresó el Papa.