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Edición 926

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Edición del 28 de junio de 2026 Año 117 - N°6.557

Representante Legal y Director:

Obispo Óscar Blanco Martínez OMD

Editor: Pbro. Fredy Subiabre Matiacha fredysubiabre@gmail.com Impresión:

Patagónica Publicaciones S.A. Diseño Editorial: Pablo Oyarzo.

www.iglesiademagallanes.cl

Semanario fundado por Mons. José Fagnano el 19 de enero de 1908

DIÓCESIS DE PUNTA ARENAS IGLESIA DE MAGALLANES

29 DE JUNIO DE 2026

LA FE EN LOS MARES AUSTRALES Y LA IDENTIDAD DEL FIN DEL MUNDO

C

CELEBRACIÓN DE SAN PEDRO – PATRONO DE LOS PESCADORES

elebrar la fiesta de San Pedro en Magallanes exige mirar más allá de la tradición folclórica sino que se transforma en una invitación a entender la espiritualidad del fin del mundo y la antropología del habitante austral que se desprenden del trabajo en los mares del sur: La mística del silencio y la vulnerabilidad: El mar de Magallanes no perdona errores. En esas latitudes, pescar no es solo una actividad extractiva, es un diálogo diario con la inmensidad. De allí que la fe sea un ancla porque, frente al oleaje y el viento blanco, la devoción a San Pedro deja de ser sólo un rito y se convierte en un cordón umbilical con la vida. El pescador austral experimenta una soledad profunda en alta mar. Encomendarse al santo patrono es poblar ese vacío con esperanza y una lección de humildad porque, en una sociedad que cree controlarlo

todo mediante la tecnología, el pescador magallánico sabe que el océano sigue teniendo la última palabra. San Pedro representa esa entrega: aceptar que hay fuerzas superiores y que la supervivencia depende del respeto mutuo entre el hombre y el ecosistema. El refrán popular dice: «Si quieres a Dios hallar, tírate a la mar» sugiere que para encontrar un propósito profundo, la verdad o una conexión espiritual, es necesario arriesgarse, salir de la zona de confort y lanzarse a la acción. El mar es símbolo de la inmensidad, del misterio y de la vida misma. En lugar de esperar pasivamente. hay una llamada a la valentía de explorar, navegar por la incertidumbre y asumir retos. Quien no se aventura y enfrenta las dificultades, no logra grandes descubrimientos personales o espirituales. La dignidad del oficio frente al aislamiento: San Pedro era un hombre rústico, de manos curtidas y lenguaje directo, ca-

Señor Jesús, tú que llamaste a Pedro a orillas del lago para hacerlo pescador de hombres, vuelve hoy tu mirada hacia estas aguas frías de Magallanes. Te pedimos por intercesión de nuestro Santo Patrono, San Pedro: Guíanos en la tormenta: Sé nuestro faro y nuestra calma cuando el viento y el oleaje austral golpeen

racterísticas que resuenan fuertemente en la identidad de la Patagonia. Ser pescador en Magallanes es un acto de soberanía y resistencia. Significa trabajar lejos de los centros de consumo, desafiando el aislamiento geográfico. Los pescadores, al celebrar a un par igual a ellos -un pescador que dudó, que tuvo miedo, pero que persistió- encuentran una validación del Señor a su propio esfuerzo. Su labor no es invisible para la fe; sus manos cansadas repiten el mismo oficio que dio origen a la historia que hoy celebran y que también expresan en un duelo colectivo y resiliente. Los mares australes son cementerios silenciosos de muchas embarcaciones y vidas truncadas. Para las familias de las caletas, el mar es simultáneamente el enemigo que les arrebató a un ser querido y el amigo que les da de comer al día siguiente. Convivir con esa dualidad exige una madurez humana y una espiritualidad única. La procesión náutica

nuestras embarcaciones. Cuida nuestras vidas y devuélvenos sanos al hogar. Bendice nuestras redes: Concédenos el sustento diario frente a un mar cambiante. Danos sabiduría para respetar tu creación y cuidar los recursos que nos alimentan. Consuela nuestra memoria: Te encomendamos a los

de San Pedro es un acto sanador de resiliencia colectiva. Al lanzar ofrendas florales al agua helada, la comunidad no solo llora a sus muertos; los integra a la memoria viva, asegurando que ningún pescador quedará olvidado en el fondo del océano. En definitiva, San Pedro en el sur de Chile es el reflejo de una comunidad que ha aprendido a domesticar el miedo a través de la fraternidad, transformando la hostilidad del clima en un refugio de fe compartida. Hoy, la figura de San Pedro en Magallanes deja de ser un santo estático en un altar para convertirse en un compañero de lucha laboral que navega junto a sus “colegas”. La festividad austral ya no solo conmemora el pasado ni consuela las tragedias; es un grito de alerta y esperanza que exige que el mar siga siendo de quienes lo trabajan con respeto, manteniendo viva una de las identidades más puras y sacrificadas del fin del mundo.

compañeros que el mar ha llamado a tu presencia; que descansen en la paz de tus profundidades. Sostén nuestra esperanza: No permitas que el desánimo o la injusticia vacíen nuestras caletas. Mantén unido nuestro pueblo y da fuerza a nuestras manos para seguir trabajando con dignidad. Amén.

CELEBRACIÓN DE SAN PEDRO EN MAGALLANES EL 29 DE JUNIO PUNTA ARENAS: 11.00 HRS. CALETA DE PESCADORES DE BARRANCO AMARILLO – EUCARISTÍA Y PROCESIÓN POR LA BAHÍA. PORVENIR: 12.00 HRS. BAHÍA CHILOTA – EUCARISTÍA Y PROCESIÓN POR LA BAHÍA. PUERTO WILLIAMS: 11.00 HRS. PARROQUIA NUESTRA SEÑORA VIRGEN DE LA PATAGONIA – EUCARISTÍA Y PROCESIÓN POR LA BAHÍA DEL CANAL BEAGLE. PUERTO TORO: 15.30 HRS. CAPILLA SAN PEDRO PESCADOR – EUCARISTÍA Y PROCESIÓN HACIA EL MUELLE. PUERTO EDÉN: 13.00 HRS. EUCARISTÍA PRESIDIDA POR EL PADRE OBISPO ÓSCAR Y PROCESIÓN POR LA BAHÍA. PUERTO NATALES: 13.30 HRS. CAPILLA SAN PEDRO – LITURGIA DE LA PALABRA Y PROCESIÓN POR LA BAHÍA.


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