Rehilete ¡No tengo amiguitos en la escuela!
Los niños deben aprender a valorarse a sí mismos y a respetar a los demás para que nadie se sienta excluido P��: L��. P���. T����� S�������
E
n esta ocasión hablaremos de un tema de gran importancia: el rechazo que reciben los niños en los salones de clases, por donde vivimos o en la familia. Amiguito, ¿te ha sucedido que los niños de tu clase no quieren juntarse contigo en el recreo? O cuando hacen equipos, ¿no sabes con qué equipo incluirte? o al contrario ¿sientes rechazo por otros niños? Esto es algo que acontece en la vida de muchos niños. Es lamentable que no todos tengan relaciones positivas con sus compañeros en la escuela. Esto origina tristeza en ellos. Se sienten rechazados, a veces sin ganas de ir a la escuela, o bien, enojados y pelean con sus compañeros de clase. Por eso es importante que sepas que tú puedes hacer que eso cambie, que puedes superar esas dificultades si te han sucedido con otros niños. Si en algún momento te has sentido rechazado, puedes superarlo y, por qué no, ayudar a otros niños a quienes también les pase. ¿Sabías, amiguito, que todos los niños y niñas del mundo tienen derechos? Tales derechos han sido acordados en la Declaración de los Derechos del Niño, y entre ellos nos encontramos uno que es muy importante: la libertad de expresión y compartir los puntos de vista con otros. Cuando se priva a un niño de expresar su punto de vista, si otros niños se burlan de él por sus opiniones, lo abuchean o le dicen que no sabe, que es un tonto u otras ofensas, se está faltando a los derechos de los niños. Teniendo en cuenta que tenemos derechos, también nos corresponde respetarlos en otros niños, su individualidad, evitando burlarnos de ellos, ponerles sobrenombres y hacerlos sentir menos. Si todos los niños hicieran esto, ¡nunca nadie se sentiría rechazado! Cuando hay respeto en la escuela se está creando un buen ambiente escolar y una me-
jor calidad de vida. Podemos empezar a sembrar y cosechar felicidad. Si alguna vez has sentido algún rechazo de parte de tus compañeritos o has rechazado a alguno, a continuación te compartiremos qué se puede hacer en estos casos.
S���� ��� �� ���� �������� � �����
Número 18
|
Noviembre 2013
C���� �� �� �����
Amiguito, tú eres lo más maravilloso que tienes, así que cuida de tu cuerpo y de tu mente. Lo que ves, lo que oyes y qué amistades tienes, ¿te ayudan a ser mejor niño?, ¿les ayudas y comparten los mismos valores? Eso es importante porque terminamos pareciéndonos a aquellos con quienes nos juntamos, o bien, pensando de la misma manera. Valórate, conócete y, sobre todo, ámate.
V��� ��� �������
¿Qué valores tienes? Si todos tenemos valores, ningún niño querrá lastimar a otro porque sabrás que a ti no te gustaría que te pasara. Debemos saber que otra persona merece respeto, que todos merecemos ser felices y que cada ser humano es maravilloso.
T������� �� ������ � ����� ������
Debes saber que tú eres especial, que no necesitas la aprobación de otros niños para reconocer lo que vales. Aunque ocasiones te parezcas a otros niños porque tienen algunos gustos similares, tú tienes algo especial que nadie más tiene, sabes hacer cosas que nadie más puede hacer por ti y nadie puede pensar o sentir por ti. Tú tienes tu propio estilo.
¡Saber trabajar en equipo es de suma importancia! Debes estar dispuesto a ayudar y enseñar a los demás sin esperar nada a cambio, y colaborar con el maestro en las clases, apoyando siempre a todos. Esto hará que nos sintamos superbien en cualquier lugar. Unidos hacemos la fuerza.
D������� ��� �� �� ��� �� ���� �����
No debemos juzgar a los demás por su aspecto físico, por sus calificaciones o por la cantidad de cosas que tienen. Hay que respetar a otros, no hablando mal de ellos a sus espaldas. Las personas a veces son juzgadas por su aspecto, forma de actuar o vestirse, pero las personas que a menudo actúan de esa manera y rebajan a los demás es por falta de confianza en sí mismos y están intentando ocultar eso señalando a otros.
T���� �� ����� � ������� �� ��� ��������
Va unido a la autovaloración. El niño que se autorrespeta tiene un profundo respeto por su espacio, su cuerpo y sus cosas. También está dispuesto a servir y ayudar a los demás, sin embargo, siempre conserva su dignidad e integridad, no dejándose pisotear ni maltratar por nadie, haciendo respetar su opinión e ideas. Tampoco entra en discusiones, pero siempre respeta los puntos de vista y se hace respetar. Si hay algo que no le parece correcto o injusto, se quejará de manera respetuosa y con educación. Amiguito, si todos nos respetáramos, nadie sufriría rechazo en la escuela. Podemos lograr convivir en un ambiente de respeto, solidaridad, paz, amistad e unión. Esperamos que estos puntos sean de ayuda para todos. ¡Hasta la próxima!
Si tú sabes lo que te hace feliz, eso te hará sentir muy bien; saber qué deporte te gusta, si te gusta danzar o jugar futbol, nadar o pintar, correr, etc. Descubre qué es lo que te hace feliz, y una vez que lo hayas detectado… ¡hazlo! En la medida de tus posibilidades, puedes hacer muchas cosas que no te cuestan nada y te dan mucho. Este punto te ayudará para que tengas una satisfacción en tu vida que te haga feliz. Es importante que sepas qué es lo que sientes y lo que quieres, que estés al tanto de que tú tienes el poder de tus acciones y de lograr tus metas, amiguito. Si quieres establecer una meta, ya sea subir de calificaciones o ser más puntual, o hacer tus tareas, haz todo lo posible para que eso suceda, ¡empéñate! Te sentirás a gusto cuando termines algo que te has propuesto. Otra parte de esto es tener el control de ti mismo. ¿Sabes cómo eres o qué haces cuando te sientes angustiado? Saber lo que sientes te ayuda a no perder el control de ti mismo. Puedes acudir a tus maestros o a tus padres para que te ayuden cuando te sientas mal.
R������ � ��� �����
A�����������