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Martes 9 de abril de 2024 | Año LIX | Número 21,171 | 5 secciones | www.zocalo.com.mx
CAUTIVA A MILLONES
Foto: Jordi Sifuentes/cortesia
SEDUCTOR...
Emoción, júbilo y reflexión fue lo que se vivió en Torreón y en otras ciudades coahuilenses como Piedras Negras, en este fenómeno astronómico que resultó asombroso. Torreón
ROSALÍO GONZÁLEZ Zócalo | Saltillo
¿Quién dice que no se puede tapar el Sol con un dedo? Ayer, en la Plaza Mayor de Torreón, parecía como si un dedo tapara el Sol. La parte alta del cielo estaba oscurecida, mientras que en cualquier dirección del horizonte parecía amanecer. Eran las 12:15 horas cuando las aves, engañadas por la oscuridad, empezaron a revolotear en los árboles de la plaza. La energía cambió entre las personas reunidas para ver el eclipse en el Centro de Torreón. De pronto se hizo el silencio, comenzó a disminuir el calor y la potencia de la luz, como si alguien pusiera el dedo sobre la lámpara que nos ilumina. Cuatro minutos después, las luminarias con sensores se encendieron como si fuera de noche, los presentes emitieron una exclamación y sostuvieron sus lentes especiales mirando al cielo. Era el filo de las 12:19 horas y sucedió el primero de los dos anocheceres que se vivieron en el transcurso de este lunes. En el primer anochecer, algunas personas no pudieron contener las lágrimas, otras simplemente se emocionaron viendo hacia el horizonte. Hubo gente preparada para meditar, otros para registrar datos clave para la ciencia, algunos más recitaron poemas y también los que voltearon a verlo sin protección porque se olvidaron que la necesitaban. Era la noche, pero no completamente oscura, la coronilla de fuego que el Sol le puso a la Luna permitió ver un espectáculo sin igual a la distancia; al sur, al norte, al poniente y al oriente se vio un amanecer, ¿o acaso era un atardecer? El negro se convirtió en azul con tonos blancos y naranjas. Para muchos fue un eclipse acompañado de una mala jugada de las nubes, que taparon el cielo del semidesierto coahuilense, para otros, como Raúl Eduardo Andrade Rojas, fue cumplir una cita pendiente de 19 años. Raúl es un joven campesino de La Laguna que compró su telescopio para usarlo en la Plaza Mayor.
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z El gobernador Manolo Jiménez acompañó a miles, junto al Alcalde de Torreón y su familia, para admirar este fenómeno astronómico.
RADIANTE OSCURIDAD ECLIPSA A MILLONES n ESPECIAL 6, 7 Y 8A Estuvo emocionado durante los cuatro minutos que duró la noche, e incluso después lloró incrédulo. Cuando era niño, Raúl se enamoró de la astronomía leyendo su libro de geografía, ahí vio la ilustración del eclipse solar y desde entonces esperó para verlo suceder por Coahuila, donde pasarán 300 años para que vuelva a ocurrir un fenómeno igual. La señora Beatriz de las Fuentes llevó a su sobrino para ver el eclipse. Viajaron des-
de Monterrey para capturar el momento con su cámara, adecuada con unos filtros, que le permitieron apuntar al Sol. En total, más de 150 mil turistas nacionales y extranjeros llegaron a Torreón para ver el eclipse. Solamente en el Bosque Urbano, donde está el Planetarium, hubo 50 mil observando el fenómeno. Las 30 mil habitaciones con las que cuentan los hoteles en la ciudad se agotaron desde hace semanas, y los restaurantes lucieron llenos,
antes y después del eclipse. A diferencia del Sol, que se vio eclipsado por la Luna, la economía de La Laguna vivió un fin de semana y un lunes llenos de resplandor. Entre los muchos visitantes estuvieron especialistas de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, (NASA en inglés), quienes lograron proyectar las imágenes en su canal de YouTube. Los cálculos de la ciencia no fallaron, en Torreón se hizo la penumbra, tal como la
NASA lo pronosticó hace seis años, cuando comenzó con la preparación del lugar. Para muchos niños que ayer fueron guiados por la curiosidad, habrá una segunda oportunidad de ver este fenómeno dentro de 28 años, el 30 de marzo de 2052, para otros esta fue la última ocasión de ver un eclipse total de sol.