En el marco del PEIP, la Marcha del Perdón es una expresión concreta de la pastoral del conjunto del Pueblo de Dios, también llamada pastoral de multitudes. DOMINGO 8 DE MARZO DE 2026 |
Frente a tanta incertidumbre por la que atraviesa el ser humano en el mundo de hoy, la esperanza en Cristo nos llena de gracia, que nos permite recibir el perdón de Dios por nuestros pecados y fortalecer la centralidad de la vida en Él. Marcha del Perdón, un signo evangelizador en el PEIP Pág. 12
¡Colecciona “El Camino de la Fe” y gana grandes premios en los 70 años del Periódico La Verdad!
Por: Mons. José Libardo Garcés Monsalve, Obispo
de la Diócesis de Cúcuta.
Avanzando en la celebración de los 70 años de vida diocesana con el lema pastoral: vayan y hagan discípulos haciendo la Voluntad de Dios, nos disponemos a reexionar sobre la virtud de la Esperanza en este itinerario que estamos recorriendo a través de las virtudes teologales. Así, fortalecer el camino de santidad que cada uno de nosotros debe recorrer hasta llegar a la vida eterna siguiendo a Jesucristo: “yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie puede llegar al Padre, sino por mí” (Jn 14, 6).
El trabajo evangelizador en salida misionera en el que estamos todos empeñados en nuestra Diócesis de Cúcuta, se convierte en una siembra de esperanza en la vida y la misión de cada uno de nosotros. Vivimos en este hoy de la historia, conictos y divisiones que producen violencia y muerte en la vida personal, familiar y en nuestro entorno social. Ante esto, tenemos la certeza que la esperanza es Jesucristo, que no nos defrauda, Él nos acompaña en la barca de la vida y está presente en las tormentas de nuestra existencia, basta que le abramos el corazón a su Palabra y fortalecidos por la fe, recibamos como alivio para nuestra vida la esperanza que cambia el rumbo de la existencia y le da un nuevo sentido: “la puerta oscura del tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene Esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva” (Spe Salvi 2).
Tenemos la certeza de la fuerza del Espíritu Santo en nuestras vidas, que es presencia de Jesucristo en todos
La Esperanza en Jesucristo no defrauda
los ambientes y lugares, que llena a todos de esperanza, “una esperanza que no defrauda porque, al darnos el Espíritu Santo, Dios ha derramado su amor en nuestros corazones” (Rom 5, 5); que alivia tantas heridas producidas por el mal y el pecado, que destruyen nuestra vida y oscurecen el entorno familiar y social.
Frente a tanta incertidumbre por la que atraviesa el ser humano en el mundo de hoy, la esperanza en Cristo nos llena de gracia, que nos permite recibir el perdón de Dios por nuestros pecados y fortalecer la centralidad de la vida en Él, que nos sostiene en medio de las di cultades y tribulaciones por las que pasamos cada día. “¿Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada? Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos amó. Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor (Rm 8, 35.37-39). Aquí está la esperanza que no permite que nos derrumbemos frente a las di cultades, una esperanza fundamentada en la fe y alimentada con la caridad, que hace posible que
sigamos adelante sin vacilaciones.
“Jesús mismo nos ha dejado la certeza que no nos abandona, no nos defrauda, camina siempre con nosotros, no transmitimos a los demás una teoría sobre Jesucristo, sino la experiencia de vida centrada en Él que cada día nos fortalece”.
La fuerza del Espíritu Santo mantiene en nosotros viva la fe, la esperanza y la caridad, somos sostenidos para seguir como peregrinos de la esperanza, en gracia de Dios, dando testimonio de Jesucristo en el cumplimiento de nuestra misión y en el trabajo misionero que cada uno realiza, aún en medio de los sufrimientos y las dicultades. Al respecto san Pablo nos anima diciendo: “por la fe en Cristo hemos llegado a obtener esta situación de gracia en la que vivimos y de la que nos sentimos orgullosos, esperando participar de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que hasta de los sufrimientos nos sentimos orgullosos, sabiendo que los sufrimientos producen paciencia; la paciencia produce virtud sólida, y la virtud sólida esperanza, una esperanza que no defrauda” (Rom 5, 2 - 5) y que nos mantiene en pie en el combate espiritual, para que sigamos adelante, caminando juntos en la gracia de Dios.
Para mantenernos rmes en este camino espiritual de santidad es necesaria la oración diaria, que es una escuela de esperanza que fortalece la fe y produce el fruto maduro de la caridad: “un lugar primero y esencial de aprendizaje de la Esperanza es la oración. Cuando ya nadie me escucha, Dios todavía me escucha. Cuando ya no puedo hablar con ninguno, ni invocar a nadie, siem-
pre puedo hablar con Dios. Si ya no hay nadie que pueda ayudarme, cuando se trata de una necesidad o de una expectativa que supera la capacidad humana de esperar, Él puede ayudarme” (Spe Salvi 32).
Esta verdad que vivimos en gracia de Dios, fortalecidos por la oración, es lo que transmitimos a los demás cumpliendo con el encargo misionero que el Señor Jesús nos ha hecho a todos: “vayan y hagan discípulos a todos los pueblos y bautícenlos para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, enseñándoles a poner por obra todo lo que les he mandado. Y sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el nal de los tiempos” (Mt 28, 19 - 20). Jesús mismo nos ha dejado la certeza que no nos abandona, no nos defrauda, camina siempre con nosotros, no transmitimos a los demás una teoría sobre Jesucristo, sino la experiencia de vida centrada en Él que cada día nos fortalece.
Con la esperanza viva en Jesucristo, abiertos a la gracia del perdón que viene de Dios, para vivir en la familia y en la comunidad la caridad cristiana, sigamos anunciando el Evangelio de Jesús por todas partes. Que la Santísima Virgen María, Madre de la Esperanza y el Glorioso Patriarca San José, nos enseñen a creer, esperar y amar como ellos y que nos indiquen cada día el camino hacia el Reino de Dios, donde llegaremos todos, después de esta peregrinación terrena. En unión de oraciones, reciban mi bendición.
PRESIDENTE
Mons. José Libardo Garcés Monsalve, Obispo de la Diócesis de Cúcuta
Pbro. Samuel Alexis Arias Meza
Iglesia colombiana y venezolana fortalecen el diálogo en temas de frontera
En el municipio de Pedro María Ureña (Venezuela), se llevó a cabo el viernes 27 y sábado 28 de febrero el encuentro de obispos de la frontera, con la asistencia de monseñor Jorge Alberto Osa Soto, Arzobispo de Nueva Pamplona, Monseñor Lisandro Alirio Rivas Durán, obispo de la Diócesis de San Cristóbal y Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, obispo de la Diócesis de Cúcuta; con el propósito de compartir y de nir iniciativas pastorales en conjunto para la zona de frontera.
En un ambiente de comunión, los obispos acompañaron la meditación del Rosario de aurora, orando por las necesidades de las familias, por la paz del mundo, especialmente por Colombia y Venezuela; por los enfermos, por las vocaciones sacerdotales, religiosos, diáconos y seminaristas de las Diócesis presentes.
Para nalizar el encuentro, compartieron con la comunidad parroquial de San Juan Bautista y programaron la siguiente reunión para el mes de mayo en la ciudad de Cúcuta.
Las hermandades de nazarenos vivieron su visita pastoral con el propósito de crecer en la comunión y en la fe, peregrinando hasta la Basílica Menor de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá el sábado 28 de febrero; donde nalizaron con la Eucaristía jubilar presidida por monseñor José Libardo Garcés Monsalve.
La pastoral vocacional de la Diócesis de Cúcuta, realizó el sábado 28 de febrero el primer encuentro de este año; en las instalaciones del Seminario Mayor Diocesano San José. El encuentro se centró en la escucha atenta de la Palabra y el silencio meditativo, discerniendo sobre el proyecto de vida a la luz de la vocación al servicio de Cristo.
Los catequistas de nuestra Diócesis de Cúcuta se congregaron en la Basílica Menor Nuestra Señora de Chiquinquirá, el sábado 28 de febrero, para recibir el envío misionero hacia sus comunidades parroquiales.
Durante la homilía Monseñor José Libardo, los animó a continuar entregando su vida con generosidad en el llamado y la misión que la Iglesia les confía. Que se pongan siempre en las manos de Dios y acojan los medios que la Iglesia ofrece para fortalecer la vida interior y profundizar la misión evangelizadora.
En las instalaciones del auditorio de la parroquia San Antonio de Padua (Cúcuta), se realizó el sábado 28 de febrero, el encuentro de coordinadores de EPAP, donde se enfatizó en el primer paso, la acción pastoral del PEIP. “El encuentro con Jesucristo” centrados en la Palabra de Dios.
Mayerli Rolón, coordinadora de la parroquia la Natividad de Nuestra Señora, manifestó la importancia de fortalecer cada una las comunidades eclesiales de los sectores como meta para trabajar en este año pastoral.
Por su parte, el presbítero Jairo Alfonso Navarro Melo, responsable del centro pastoral para la comunión y la participación; invitó a los coordinadores a seguir trabajando en sus comunidades parroquiales sobre la acción pastoral, aportando los valores y carismas que Dios ha otorgado a cada uno de nosotros. De esta manera, seguir dinamizando el proceso evangelizador en nuestra Iglesia Particular.
¿SABÍAS QUE?
En el año de 1984, La Verdad, el periódico de la Buena Nueva; recibió un impulso de nitivo bajo el episcopado de Monseñor Alberto Giraldo Jaramillo, manifestando: “después de períodos entusiastas seguidos de silencios más o menos largos, aquí está otra vez”. Desde esa época se estableció la periodicidad quincenal y distribución parroquial como se mantiene hasta el día de hoy del periódico diocesano.
En las instalaciones del centro de comunicaciones de la Diócesis de Cúcuta, el sábado 28 de febrero se realizó el encuentro de coordinadores parroquiales de Cáritas, un espacio para reencontrarse y fortalecer el conocimiento sobre la pastoral y el propósito de extenderlo a nuestra realidad social.
“Jesús de Nazaret según san Mateo”
I. AMBIENTACIÓN
II. ANIMACIÓN
1. Saludo.
2. Bendición inicial: en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
3. Canto inicial: Jesucristo, Jesucristo.
4. Propósito: acercarnos a los perles de Jesús propuestos por el evangelista Mateo, destacando su identidad como el Mesías, el Maestro y el Emmanuel.
5. Nombre del encuentro: Jesús de Nazaret, según san Mateo.
6. Signo: imagen de la Epifanía donde se vean los reyes y los pastores.
III. TEMA DE ESTUDIO
Análisis de la realidad:
Entre los asistentes al encuentro, pedir a un niño, a un joven y a un adulto, que expresen lo que conocen o saben de Jesús de Nazaret.
2. Momento de encuentro con la Palabra.
Invocación al Espíritu Santo.
IV. LECTIO DIVINA
La Palabra escuchada
3. Momento formativo: Jesús de Nazaret, según san Mateo.
El Evangelio según san Mateo ocupa un lugar importante en la tradición cristiana como el primero de los cuatro Evangelios canónicos. Las palabras pronunciadas por Dios, las a rmaciones de Jesús sobre sí mismo, los testimonios de los apóstoles, las expresiones de los discípulos y otros personajes, y nalmente, la visión del mismo evangelista Mateo.
Mateo insiste de manera especial en el cumplimiento de las Escrituras y en la identidad de Jesús como el Emmanuel, “Dios con nosotros” (Mt 1, 23).
multáneamente el Hijo y el Siervo, el amado y el enviado. Aquel a quien toda autoridad le ha sido con ada, la voz divina actúa como garantía de la legitimidad de Jesús frente a la comunidad judeocristiana que se debatía en la identidad de su Mesías.
Capítulo 2: el per l de Jesús según SUS PROPIAS PALABRAS en el Evangelio de San Mateo.
Capítulo 3: el per l de Jesús según las PALABRAS DE LOS APÓSTOLES en el Evangelio según san Mateo.
El momento central es la confesión de Pedro en Cesarea de Filipo: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16, 16) Pedro reconoce no solo el mesianismo de Jesús, sino también su liación divina, al proclamar a Jesús como el Hijo del Dios viviente. Jesús con rma que esta revelación no proviene “de la carne y de la sangre”, sino del Padre celestial (Mt 16, 17), estableciendo así que el conocimiento pleno de Jesús es un don divino, no fruto de un simple discernimiento humano.
Capítulo 4: el per l de Jesús según las PALABRAS DE LOS DISCÍPULOS Y OTROS PERSONAJES en el Evangelio según san Mateo.
Sus palabras revelan aspectos tanto de admiración como de incomprensión, mostrando la variedad de respuestas que provocaba la gura de Jesús.
Capítulo 1: el per l de Jesús según las palabras HABLADAS POR DIOS en el Evangelio según san Mateo.
Uno de los testimonios más destacados es el de la mujer cananea, quien, ante la negativa inicial de Jesús a ayudarla, exclama: “Señor, socórreme” (Mt 15, 25). Su fe en Jesús como Señor, aunque fuera de Israel, subraya su con anza en el poder sanador y liberador de Jesús, quien se muestra como el Mesías no solo para los judíos, sino para todas las naciones.
Mt 16, 13 - 20 “una vez proclamado el Evangelio se procede a la Lectio”
Desde el inicio del Evangelio, Dios mismo se hace presente para revelar la identidad de Jesús. En la escena del bautismo, una voz desde el cielo proclama: “este es mi Hijo amado, en quien me complazco” (Mt 3, 17).
La trans guración repite y amplía esta declaración divina: “este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchenlo” (Mt 17, 5). Estas intervenciones divinas en Mateo refuerzan la idea de que Jesús es si-
El Jesús, de Mateo, ofrece variadas autorrevelaciones que delinean su identidad. No se presenta directamente como el Mesías triunfante esperado por muchos judíos, sino como el Hijo del Hombre, el Siervo sufriente y el Hijo de Dios. “El Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza” (Mt 8, 20). Esta autoidenti cación muestra su condición de pobreza, peregrinaje y humildad, contrastando con las expectativas de un Mesías político y poderoso.
En otro pasaje, Jesús declara: “tomen sobre ustedes mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón” (Mt 11, 29); aquí, Jesús se de ne a sí mismo como maestro, pero no un maestro severo o impositivo, sino uno cuyo corazón es humilde y accesible. (Mateo 26, 64)
Capítulo 5: en resumen, el per l de Jesús según las PALABRAS DE SAN MATEO.
La gura de Jesús en Mateo se distingue por su énfasis en su rol como maestro, legislador y cumplimiento de la Ley, que se resume en la declaración de Jesús en Mateo 5, 17: “no piensen que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido
Lectio Divina
La Palabra comprendida
MEDITATIO
La Palabra interiorizada
CONTEMPLATIO
La Palabra orada
ORATIO
Palabra hecha vida
ACTIO
DEL 15 AL 31 DE MARZO
a abolir, sino a dar cumplimiento”.
Comparando con los otros evangelios, la gura de Jesús en Mateo es más “legalista”, puesto que hace énfasis en la observancia y cumplimiento de la Ley, mientras que Lucas pone más énfasis en la misericordia, y Marcos en el poder de Jesús como sanador. Juan, por su parte, presenta a Jesús en una categoría más teológica y mística.
El evangelio según san Mateo ofrece un retrato sumamente rico, denso y orgánico de la persona de Jesús, integrando múltiples voces y testimonios. En las palabras que Jesús pronuncia sobre sí mismo, emerge una conciencia clara de su identidad y misión: Jesús se presenta como el cumplidor de la Ley (Mt 5, 17), el
UNIDOS
POR NUESTRO
SEMINARIO MAYOR
CASA Y ESCUELA DE JESÚS
forma personal y transformadora.
Señor del sábado (Mt 12, 8), el Hijo del Hombre que debe sufrir, morir y resucitar (Mt 17, 22-23), y el Rey escatológico que vendrá a juzgar a las naciones (Mt 25, 31-46). Esta autode nición per la a Jesús como el centro de la nueva Alianza y de la historia de salvación.
4. Momento de socialización y misionero
Visitar una familia vecina y compartir con ella, el tema visto.
Despedida
Canto mariano.
Oración y bendición nal: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristiana de Bienes 2026
Haz tu aporte en las parroquias, en la curia diocesana o en el número de cuenta corriente: Bancolombia 83488404665 convenio 72740 "Campaña de Comunicación Cristiana de Bienes". NIT Diócesis de Cúcuta: 890.500.597-1.
El centro de Comunicaciones de la Diócesis de Cúcuta (CCDC) ofrece el servicio de trámite de partidas en
Feliz CUMPLEAÑOS ANIVERSARIOS
18. Jairo Cárdenas Vega
19. Salomón Jaimes Ureña
19. Luis Eduardo Parada Carrillo
19. Leonardo Mendoza Gélvez
19. Víctor Eduardo Saravia Castellanos
19. Víctor Leonardo Ordóñez Velasco
19. Luis Arnulfo Ibarra Sánchez
19. Carlos Adolfo Mesa Cañas
19. Fabio Gonzalo Argüello Gutiérrez
19. Wilman Arley Paredes Alba
19. Richard Alexander Moreno Moreno
19. Jesús Alberto Gómez Mejía
19. Hugo Suárez Moreno
19. Jorge Andrés Suárez Flórez
19. Ernesto Melo Gélvez
19. Rhonald Sttyd Suárez Carrillo
19. Samuel García Botello
30. Diác. permanente Sixto Alberto Leal Hernández
16. Nelson Guillermo Rozo Rodríguez
20. Luis Arnulfo Ibarra Sánchez
22. Javier Alexis Agudelo Avendaño
23. Luis Eduardo Álvarez Díaz
25. Javier Antonio Bermúdez Osorio
28. Carlos Adolfo Mesa Cañas
Vida Pastoral
La reconciliación y el perdón: claves para volver a Dios
Por: Pbro. Javier Alexis Agudelo Avendaño, párroco de Jesucristo Buen Pastor.
Hacia el encuentro y la comunión
Dios y el hombre son los protagonistas centrales de la historia. El ser humano, hecho a imagen y semejanza de Dios, no cesa de buscarlo para vivir el encuentro pleni cador con su Creador. Hay aquí una categoría fundamental: la del encuentro. Pues el hombre sólo en Dios encontrará la verdad y la dicha que no cesa de buscar. Dios no cesa de llamar a todo hombre a buscarle para que viva y encuentre la dicha (Catecismo de la Iglesia Católica N. 30). Este anhelo de encuentro con Dios brota de lo más profundo de la persona, expresando el deseo de Dios inscrito en el corazón del hombre. El hombre es un deseoso de Dios y esto radica lo más propio del ser humano. El hombre es una creatura teologal, y sus dinamismos fundamentales lo muestran como ser-orientado-a-Dios.
La búsqueda de Dios por parte del hombre está llena de di cultades; diversos obstáculos pueden impedir el encuentro y la comunión: la rebelión contra el mal en el mundo, la ignorancia, el afán de riquezas, el mismo pecado del hombre se alza como una barrera que impide la cercanía con su Creador. Atendiendo a nuestra debilidad y a las di cultades que no nos permiten acercarnos debidamente a Dios, Él viene a nuestro encuentro y esto es realmente maravilloso. La Revelación es precisamente esto: Dios sale al encuentro del hombre (CIC N. 44); y se mani esta a él, descubriéndole su misterio e invitándolo a vivir la comunión de amor. La respuesta del ser humano a la Revelación de Dios es la fe, por la que acoge lo que Dios mani esta y se adhiere plenamente a Él, viviendo la comunión a la que ha sido invitado.
Desgraciadamente, el ser humano empleó mal su libertad, y en lugar de acercarse más a Dios respondiendo amorosamente a su designio, se alejó de Él rechazando su propuesta de amor. En el inicio de su historia, el hombre pecó, y de esa manera perdió la privilegiada condición originaria en que había sido creado. Ante todo, el pecado consiste en la desobediencia a Dios. El hombre, tentado por el diablo, dejó morir en su corazón la con anza hacia su Creador (Gén 3, 1-11). Abusando de su libertad, desobedeció al mandamiento de Dios. Las consecuencias de esa separación son dramáticas: se produce una ruptura, que abarca todos los niveles de su existencia: el hombre vive la ruptura con Dios, expresada en el miedo y el alejamiento; vive también la ruptura consigo mismo, que se mani esta en la rebelión y en los desequilibrios producidos al interior del hombre.
Reconciliados por Dios en Jesucristo
Dios no deja al hombre abandonado a su suerte. Le ofrece la promesa de sal-
vación. Y para ello Dios irá preparando poco a poco a la humanidad hasta que llegue el momento propicio para que pueda efectuarse la redención.
Esta salvación ofrecida por Dios y realizada por su Hijo, aparece como una gesta de reconciliación. Con el término “reconciliación” entendemos la recuperación de la amistad con Dios perdida por el pecado del hombre, y el restablecimiento del amor y la comunión a todos los niveles de la existencia humana. Indica la sanación de las rupturas creadas por el pecado y la restauración de la unidad que se había perdido.
La reconciliación entra en el designio divino como obra que ha de ser realizada por la Trinidad toda. Recogiendo un texto del Directorio Catequístico General del año 1971, señala el Catecismo que “toda la historia de la salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales el Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela, reconcilia consigo a los hombres, apartados por
el pecado y se une con ellos”.
Reconciliación en la Iglesia y por la Iglesia
Lo anterior nos ofrece la ocasión para conectar con la enseñanza del Catecismo sobre la Iglesia en relación con la reconciliación. Recogiendo los ricos acentos del magisterio del Concilio Vaticano II, se pone de relieve que la Iglesia participa de la misión reconciliadora de su Fundador, el Señor Jesús. En cierto sentido, se puede decir que le es inherente una dinámica reconciliativa, tanto ad intra (en su propia existencia comunitaria) como ad extra (en el cumplimiento de la tarea evangelizadora).
La misión de la Iglesia también se halla signada por la reconciliación. Pues el Señor Jesús encargó a sus apóstoles llevar a los hombres la palabra de la reconciliación. El Catecismo dice al respecto: “Cristo, después de su Resurrección, envió a sus apóstoles a predicar “en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones” (Lc 24, 47). Este ministerio de la reconciliación” (2Cor 5, 18), no lo cumplieron los apóstoles y sus sucesores anunciando solamente a los hombres el perdón de Dios merecido para nosotros por Cristo y llamándoles a la conversión y a la fe, sino comunicándoles también la remisión de los pecados por el Bautismo, reconciliándolos con Dios y con la Iglesia gracias al poder de las llaves recibido de Cristo. El perdón no es solo humano, sino un acto de gracia de Dios que nos permite romper cadenas de resentimiento. La reconciliación con Dios es base necesaria para la humana, enseñándonos que, al perdonar a otros, recibimos también el perdón del Padre.
TPor: Pbro. Rafael Aparicio Rubio, formador Seminario Mayor Diocesano San José.
oda Escritura “se abre a la Pascua”; es el Cristo Resucitado quien desbloquea la comprensión de la “ley, los profetas y los salmos” y otorga la apertura de la inteligencia de sus discípulos para entrar en la nueva dinámica del testimonio eclesial. Es así como cada cierto tiempo, la liturgia nos permite meditar los diferentes testimonios de los evangelistas; este nuevo año litúrgico seremos guiados por el Evangelio según san Mateo, que se ha difundido a lo largo de los siglos precisamente como el “Evangelio Eclesial”.
Al interno del Proceso Evangelizador de la Iglesia Particular (PEIP), el primer paso mira al encuentro con Jesús y allí de modo especial al encuentro a través de la Palabra, donde encontramos las huellas de este Dios que nos busca y camina en los senderos polvorientos de nuestra historia.
Es con esta atención pastoral que se ha promovido la elaboración de las cartillas de formación bíblica, este año tenemos la cartilla tres que busca introducir a los eles laicos en la lectura del relato bíblico según san Mateo. La formación y elaboración de estas cartillas se prospecta como intento de ofrecer al pueblo de Dios un incentivo para dejarse nutrir la vida con la Palabra, en la certeza que ya san Jerónimo nos había hecho descubrir, que “la ignorancia de las Escrituras era ignorancia de Cristo”.
La comisión bíblica diocesana en esta tercera cartilla continúa manteniendo el mismo deseo de ayudar a través del plan pastoral a introducir a los eles en el encuentro con Jesús, y para ello intenta proponer una lectura cursiva del texto del Evangelio según san Mateo.
Una cartilla bíblica sobre san Mateo: ¿Qué podremos encontrar?
El autor del Evangelio según san Mateo, es un hábil escriba, un maestro como su Maestro. En esta cartilla se busca orientar al pueblo el de Dios, a tomar conciencia del rostro de Cristo que se va dibujando a través de las opciones del relato que la comunidad mateana ha escogido para trasmitirnos la buena noticia. Por tanto, los encuentros miran a presentarnos a “Jesús el Señor”, tal como lo ha tematizado esta comunidad. Allí Jesús es un Maestro, un Maestro que conoce y vive la historia Sagrada de Israel, recapitulando sobre Él toda la alianza. Es en este evangelio que se nos recuerda de modo especial el origen judío del hijo del carpintero de Nazareth (Cf. Mt 13, 55), y allí Jesús dialoga de modo verdadero y auténtico con sus correligionarios. Él es al mismo tiempo el realizador mesiánico de las promesas hechas por Dios a su pueblo escogido. Es, además, el Emmanuel (Dios con Nosotros) que habita la historia salvándola (Jesús).
¿Cuáles son las opciones temáticas?
Los temas siguen la estructura general del Evangelio según san Mateo teniendo como punto de mira la enseñanza de Jesús, ya muchos estudiosos estructuran este texto en cinco grandes discursos que pondrían de relieve la “Torah” llevada a plenitud, a cumplimiento. Son 15 temas que abordan desde los aspectos de introducciones generales, pasando por la infancia, la predicación pública de Jesús y algunas enseñanzas particulares, nalizando con el envío y compromiso misionero.
Profundizando según san
la lectura comunitaria de la Sagrada Escritura. En una sección de anexos al nal de la cartilla se proponen a su vez unos textos escogidos de Mateo leídos con la metodología de la Lectio Divina, esperando que se continúe profundizando la metodología de lectura orante de la Palabra de Dios.
¿Quiénes han contribuido a la redacción de la cartilla?
“El Maestro de Galilea, itinerante en su predicación, exige una comunidad de discípulos siempre en camino”.
La cartilla de formación bíblica da muestra de su trabajo en equipo, es el resultado de la contribución sea de sacerdotes y laicos que periódicamente se han reunido para debatir y buscar acercar el estudio de la Palabra de Dios a los eles. La animación bíblica de la Diócesis de Cúcuta en cabeza de su delegado el padre Jairo Cárdenas, encuentra en este pedido especial de Monseñor José Libardo una oportunidad para ofrecer pistas de trabajo en el crecimiento en vida interior. La cartilla da por tanto señas de su elaboración plural, no se intentó armonizarla, ni alinearla a un solo estilo, se conserva el modo de escritura de quienes ayudaron a redactar los temas.
Dejar hablar los detalles: puntos reflexivos para iniciarnos a la lectura del Evangelio según san Mateo:
La propuesta es que en cada una de las parroquias estos temas se den durante el año, pudiendo enriquecer
Al abrir el evangelio, el lector se encuentra con una primera sorpresa; la palabra “libro”, es el nuevo “libro del origen” de Jesucristo, la Palabra
creadora del Padre que le hace luz a la historia. Si se aventura a pasar el portal de las primeras líneas se encontrará con una hermosa catedral construida con los nombres de piedras vivas, desde Abraham pasando por David vemos una línea, de lazos invisibles y vulnerables de la carne, que conducen a José el esposo de María, de la cual nació Jesús llamado Cristo (Cf. Mt 1, 16). Al mejor estilo del Genesis, Mateo construye este primer capitulo teniendo en cuenta las generaciones y nos muestra como
el Evangelio san Mateo
el acontecer del Emmanuel va más allá de la intrínseca necesidad de la historia, es un don que viene desde fuera, pero echa sus raíces en las esperanzas más profundas de los corazones humanos.
Podríamos decir en primer lugar: que la sucesión de nombres a escala rítmica permite al lector realizar un viaje panorámico por los personajes que se unen como a través de hilos en esta historia de alianza y delidad de Dios a sus promesas. Historia de delidad de Dios que
se ha confrontado con las sombras de oposición del corazón humano. Por ejemplo: “Judá engendró de Tamar…”, piénsese en el drama narrado en Gn 38, donde Tamar se hace pasar por una prostituta. A su vez la presencia de Rajab en la genealogía que presenta Mateo lleva a pensar en Rajab, la mujer cananea del libro de Jueces capítulo 2. De otra parte, Rut es una Moabita y por tanto no descendiente de Abraham. El texto dice, además: “de la mujer de Urías”, lo que trae a la mente de los lectores el crimen del gran Rey. Todo esto conduce a pensar que el mismo sostenimiento de la historia y el modo tan providente con el cual Dios la ha hecho ir adelante hacen que una y otra vez se produzca la risa (Cf. Isaac – risa), delante a la creatividad misericordiosa de Dios que se inventa rutas para no dejar que nos conduzcamos al fracaso.
“Es el nuevo “libro del origen” de Jesucristo, la Palabra creadora del Padre que le hace luz a la historia”.
o los escribas capaces de memoria y recuerdo de las promesas, pero paralizados para ir a adorar al “Dios con nosotros” (Cf. Mt 1 – 2 relatos de la infancia). Estos relatos que con probabilidad fueron escritos en un momento nal de la redacción de los evangelios, tienen en su composición un marcado carácter de los eventos de la pasión del Señor. Se ve que ya aquí el niño se busca para matarlo. En esto el evangelista recapitula la existencia precaria de los elegidos de Dios que se ven amenazados por las estructuras de poder y las intenciones homicidas de todos aquellos que no asumen el acoger a los otros y hacerse cargo de ellos en su vida; es esa la tarea y misión de aquel que da vida y debe dejar que el hijo ocupe el lugar que le corresponde. Se podría llegar a pensar que es esta voluntad mortífera y opresora la que dirige la historia al punto que el mismo Salvador se vería confrontado a la oposición frontal de las fuerzas hostiles del corazón humano. Pero el evangelista deja claro a través de citaciones explicitas de las Escrituras que incluso esos eventos serán lugar de realización del “proyecto salvador de Dios”. Por tanto, la vida misma de Jesús ya desde su infancia se convierte en lugar paradigmático para leer la acción de Dios en la historia.
discursos de Jesús es el capítulo 13: la enseñanza en parábolas) allí se aprenden los modos creativos para hacer audible y palpable el Evangelio a todos, sabiendo que los gestos pequeños de la vida cotidiana cuando se abren a Dios son gestos que donan y dan esperanza de la presencia del reino de los cielos.
Esto conduce a un cuarto aspecto: asumir el estilo de Jesús, entrar en su escuela de discipulado y dejar que su “Torah” nos convierta nuestro corazón tantas veces “obstinado y endurecido” es una tarea de nunca acabar. El Maestro de Galilea, itinerante en su predicación, exige una comunidad de discípulos siempre en camino, capaces de comunicar a los otros la identidad fundante que los constituye como miembros de la nueva familia de Dios. Sin embargo, las heridas profundas e históricas causadas en nombre de ideologías, odios, rencores, y resentimientos al interno de la misma comunidad de los discípulos del Cristo, pone en gran interrogante nuestros caminos de conversión. Es la confrontación con la propuesta cristiana trasmitida en el evangelio según san Mateo que nos ofrece una ruta transitable en nuestro deseo de acoger el don de la presencia del otro, allí donde aprendemos a alabar con nuestras voces y acciones al Dios que no se cansa de hacernos misericordia.
Segundo: no es extraño que en estos relatos encontremos la intervención de ángeles, de revelaciones celestes, que son el modo como el evangelista nos va mostrando que los eventos nuevos que están por acontecer llevan en sÍ el germen de la Palabra Antigua y el estilo propio del Dios que se comunica en la historia. Allí, la palabra profética se cumple hasta en los mínimos detalles, y José como “Pater Familias” se pone en movimiento para realizar el plan de Dios. Será está la piedra de diferencia entre los personajes abiertos a la justicia como José, y los reyes de Oriente y de otro lado los personajes homicidas como Herodes cegado por su obstinación de poder
Tercero, y es otro de los pilares “guardar las palabras de Jesús” nos recuerda la atención especial que el evangelista Mateo coloca a las enseñanzas de Jesús, ya hemos hablado de la estructuración en cinco grandes discursos. Recordemos: esta “Torah” llevada a perfección, a cumplimiento, debe hacernos descubrir que el Evangelio nos debe hacer bien también a nosotros, debe echar raíces en la vida de los bautizados, debe crear una forma nueva de amar y servir comprometiendo la propia vida para jalonar la historia al acontecer del Reino. Allí donde la enseñanza de Jesús se escucha (el centro de los
Podríamos nalizar diciendo: El Evangelio de Mateo es el único que termina con las palabras del mismo Jesús: “yo estaré con ustedes día tras día, hasta el n” ; es con esa promesa que el creyente cierra el “libro” deseando hacer la historia en la comunión de vida con todos aquellos que creen en Él. Como lo recuerda Mateo, el centro está en “hacer discípulos” la misión no es solo ir, no es caminar sin horizonte, no es vagar perdidos sin esperanza. Para el evangelista, no existen unos lugares mejores que otros para anunciar, vivir y esperar el Reino de los cielos, porque allí donde van los discípulos en comunión, allí está presente el Señor.
Por: Diác. Robinson Arley Remolina, asignado a la parroquia San Francisco de Asís.
Una nueva mirada de amor
Dios no se cansa de sorprendernos, mostrándonos su amor paternal, con el deseo ardiente de orientar nuestra vida, por los caminos de la conversión, con el n de que alcancemos la promesa eterna de la salvación. Mientras los benecios de la gracia del jubileo que acabamos de concluir, en el que se nos invitó a caminar como peregrinos de esperanza (Rom 5, 5) siguen siendo notorios en la Iglesia; ahora una nueva mirada de Dios nos alumbra. La Iglesia celebra un nuevo año jubilar: el octavo centenario del tránsito de San Francisco de Asís, un momento que nos ofrece una nueva mirada de amor con invitación a la santidad. Este año jubilar, que se extiende desde el 10 de enero de 2026 hasta el 10 de enero de 2027, es una oportunidad para profundizar en el legado de San Francisco y vivir su mensaje de paz y humildad.
San Francisco de Asís: un modelo de santidad
San Francisco, nacido en 1182 en Asís, Italia, es conocido por su amor hacia los pobres y su profunda conexión con la creación. Su vida se caracterizó por una radical vivencia del Evangelio, donde su ideal era seguir a Cristo pobre y cruci cado. Francisco no solo fundó la Orden Franciscana, sino que también ins-
Año Jubilar Franciscano
piró la creación de la Orden de las Clarisas junto a Santa Clara de Asís. Su legado se mani esta en sus escritos, como el Cántico de las Criaturas, considerado uno de los primeros textos poéticos en italiano.
“Es una oportunidad para profundizar en el legado de San Francisco y vivir su mensaje de paz y humildad”.
Uno de los momentos más signi cativos de su vida fue su encuentro con los leprosos, que simbolizó su transformación interior. A pesar de su inicial repulsión, Francisco decidió acercarse a ellos, abrazarlos y servirles, lo que reeja su identicación con los excluidos de la sociedad. Este acto de amor y servicio se convirtió en un pilar fundamental para su vida en busca de la santidad.
¿Cómo ganar la indulgencia?
La proclamación del Año Jubilar Franciscano, realizada el 10 de enero de 2026 por la Penitenciaria Apostólica, invita a todos los eles a seguir el ejemplo de San Francisco. Durante este período, se concederá la indulgencia plenaria a quienes participen
4. Oración por las intenciones del Santo Padre: orar por las intenciones del Papa León XIV rea rma la pertenencia a la Iglesia.
5. Practicar una obra de caridad: uno de los pilares de la espiritualidad de Francisco fue su profundo amor y servicio a los pobre. Este año jubilar nos recuerda la importancia de vivir esta caridad en nuestras acciones diarias.
El Año Jubilar Franciscano no solo es una invitación a recibir indulgencias, sino también un llamado a vivir según los valores de San Francisco: humildad, paz y amor hacia los demás. Al cumplir con las condiciones establecidas, cada uno de nosotros puede acercarse más a Dios y convertirse en verdaderos testigos del Evangelio. Este regalo de Dios no solo enriquece nuestra vida espiritual, sino que también contribuye al bienestar de la comunidad eclesial y de aquellos que han partido.
con devoción. Este Jubileo es una continuación del Jubileo Ordinario de 2025 y representa una oportunidad única para acercarse a Dios y vivir los valores del Evangelio.
Los eles tienen la oportunidad de obtener indulgencias, tanto para sí mismos como en sufragio por los difuntos. Para obtener esta gracia especial, es necesario cumplir estas condiciones:
1. Confesión Sacramental: es fundamental estar en gracia de Dios, lo que se logra a través del sacramento de la confesión.
2. Comunión Eucarística: asistir a la sagrada Eucaristía y recibir la Comunión.
3. Visitar un templo dedicado a San Francisco: los eles deben realizar una peregrinación a cualquier iglesia franciscana o lugar dedicado a San Francisco. En este acto, se renueva la profesión de fe recitando el Credo, rea rmando así la identidad cristiana.
También, se nos ofrece la oportunidad de reexionar sobre la vida de San Francisco de Asís y su legado. Al seguir su ejemplo, podemos encontrar un camino hacia la santidad y la paz interior. Que este tiempo de gracia nos inspire a vivir el amor de Dios en nuestras vidas, transformando nuestra relación con los demás y con la creación. Aprovechemos esta ocasión para crecer en nuestra fe y ser verdaderos instrumentos de paz en el mundo.
Templo dedicado a San Francisco de Asís en la Diócesis de Cúcuta
Nuestra Diocesis de Cúcuta cuenta con el gran privilegio de tener un templo consagrado a San Francisco de Asís. De esta manera que cada el puede participar del año Jubilar Franciscano. Este templo se encuentra ubicado en la avenida 15E #8AN60, barrio Ciudad Jardín.
ADiócesis de Cúcuta, 70 años de historia
Siglo XXI: crecimiento poblacional y gestiones del nuncio Paulo Bertoli (1954-1955) para desmembrar territorio de Nueva Pamplona y crear la Diócesis de Cúcuta por necesidades pastorales
Por: Pbro. Víctor Julián Flórez Ortiz, vicario parroquial de Sagrado Corazón de Jesús.
migos lectores, en las ediciones anteriores hemos abordado de manera general la historia de la presencia de la Iglesia desde el inicio de la colonia. Sabemos que la primera Diócesis del actual territorio de Colombia fue Santa Marta erigida en 1534 y posteriormente se fueron creando otras tantas Diócesis, entre las cuales hemos mencionado la Diócesis de Santa Fe en 1562 elevada a Arquidiócesis en 1564. Del gran territorio que comprendía Santa Fe, el Papa Gregorio XVI, el 25 de septiembre de 1835 expide la bula Coesletem Agrícolam, erigiendo la nueva Diócesis de Nueva Pamplona asignándole 44 municipios 1 :
“Pamplona, Girón, Salazar, San Faustino, San José de Cúcuta, El Rosario de Cúcuta, Piedecuesta, Bucaramanga, Málaga, La Concepción, Capitanejo, San Miguel, Macaravita, Carcasa, Enciso, Tequia, Servitá, Cerrito, Malagavita, San Andrés, Cepitá, Los Santos, Floridablanca, Tona, Silos, Cácota de Velazco, Betas, Charta, Cucutilla, Cañaveral, Arboledas, Pedral, Santiago, San Cayetano, Limoncito, Bochalema, Chinácota, El Chopo, Toledo, Labateca y Chitagá, las ciudades y parroquias están circunscritas al norte por el río Sardinata; al occidente y al sur por los ríos Sogamoso y Capitanejo, y al oriente, por el río Táchira y por las montañas que habitan los in eles, hacia la corriente del río Apure” 2 .
La Diócesis de Nueva Pamplona comprendía un territorio demasiado extenso y pastoralmente un gran reto para llegar a todos los territorios. El 26 de mayo de 1915 el Papa Benedicto XV, desprende de Nueva Pamplona un territorio y crea
la prelatura apostólica de Arauca elevada a Diócesis en 1984 3 . Posteriormente el Papa Pío XI desprende otro territorio y crea la prelatura apostólica del río Magdalena en 1923. El 2 de abril de 1928 el mismo Papa crea la Diócesis de Barrancabermeja. El 17 de diciembre de 1952 el Papa Pío XII desprende territorio y crea la Diócesis de Bucaramanga y posteriormente con fecha del 02 de mayo de 1956 expide la bula ponti cia Ecclesiarum Omnium creando la Diócesis de Cúcuta 4
A mediados del siglo XIX, Cúcuta había adquirido un importante crecimiento y un progreso extraordinario, debido, en gran parte a la ubicación fronteriza con Venezuela; sin embargo, eclesiásticamente dependía de Pamplona, ciudad de gran tradición colonial, pero inferior en el desarrollo industrial y comercial. Según José Eustorgio Colmenares Ossa, en su momento director del diario La
Opinión, en varias oportunidades algunos miembros de la sociedad cucuteña manifestaron la aspiración de ser la ciudad capital de Diócesis y para lograrlo era claro que habían dos caminos 5 :
1. Creación de la concátedra de Cúcuta, de modo que el nombre de la parcela sea Pamplona-Cúcuta, como sucedió en Santander con El Socorro y San Gil.
2. Creación de la Diócesis de Cúcuta, desmembrándola del territorio de Nueva Pamplona.
Tanto los feligreses, como las autoridades civiles y administrativas expresaron el deseo y la necesidad de que Cúcuta fuera erigida en Diócesis. El 11 de diciembre de 1955, los consejeros administrativos del departamento Vergel Pacheco, Parra Bolívar y Ferrero Lemus presentaron ante el Consejo Seccional la siguiente proposición:
“El Consejo Administrativo de Norte de Santander, interpretando el anhelo del pueblo católico del departamento, vería con agrado una nueva división eclesiástica que consulte nuestras necesidades actuales, que redunde en mejor bien espiritual para esta sección del país y le dé una más espléndida administración eclesiástica. Las múltiples y graves razones impuestas por el desarrollo demográ co, cultural y religioso de nuestros pueblos, que no se escapan a la sabiduría y prudencia de la Iglesia, hacen aconsejables la erección de la Diócesis de Cúcuta, capital del departamento; la de Ocaña, segregándola de la de Santa Marta, que actualmente no coincide con la división político-administrativa del país, y por último, la erección del Arzobispado de Pamplona, cuyas tradiciones de ilustre sede, madre espiritual de la Diócesis de Bucaramanga, de las Prelaturas de Labateca y Bertrania (Tibú), la señalan como digna de tan alta distinción(…)” 6
En 1954, el Nuncio Apostólico, monseñor Paulo Bertoli, planteó a la Santa Sede la conveniencia de la creación de la Diócesis de Cúcuta. Una de las razones que expuso habría sido que “el obispo de Nueva Pamplona, monseñor Rafael Afanador y Cadena está entrado en años y el gobierno de la Diócesis está a cargo del Administrador Apostólico, monseñor Norberto Forero y García”. La Nunciatura Apostólica realizó las consultas pertinentes y envió la información recogida a la Santa Sede quien resolvió acceder a los deseos de la Nunciatura y para indemnizar en cierto modo a la Diócesis madre de Nueva Pamplona, le dio la categoría de Arquidiócesis y desprendió territorio creando la nueva Diócesis de Cúcuta 7
1. MENDOZA Carlos José, Historia de la Diócesis de Cúcuta, Santafé de Bogotá, ARFO, 1993, 19. 2. COLMENARES OSSA José Eustorgio, Historia de la Diócesis de Cúcuta, Cúcuta, La Opinión, 2006, 25-26. 3. Cf. ACTA APOSTOLICÆ SEDIS, Volume 7, 288. 4. Cf. ACTA APOSTOLICÆ SEDIS, Volume 48, 696-698. 5. COLMENARES OSSA José Eustorgio, Historia de la Diócesis de Cúcuta, Cúcuta, La Opinión, 2006, 27-28.
Ibid., 29.
EPor: Pbro. Freddy Antonio Ochoa Villamizar, equipo animador PEIP.
n el año 2000, con ocasión del Gran Jubileo que marcó el paso al segundo milenio de la Encarnación del Señor, nació en la Diócesis de Cúcuta la Marcha del Perdón como un gesto solemne para abrir las celebraciones de la Semana Santa. Lo que inició como una iniciativa jubilar se consolidó, con el paso de los años, en una expresión estable del Proceso Evangelizador de la Iglesia Particular (PEIP), profundamente arraigada en la vida pastoral de la Iglesia en Cúcuta.
1. MEMORIA
Un signo sostenido en el corazón de la ciudad
Desde su inicio hasta hoy, la Marcha del Perdón se realiza ininterrumpidamente dos viernes antes del Domingo de Ramos, recorriendo las calles del centro de la ciudad de Cúcuta como antesala espiritual de la Semana Santa. Este gesto, repetido elmente cada año, ha marcado el ritmo cuaresmal de la Diócesis y se ha convertido en un signo reconocible para la comunidad.
Ministros ordenados, consagrados y eles laicos caminan juntos proclamando que el perdón es posible y necesario, que la reconciliación es urgente y que la paz es un compromiso de todos. En medio de problemáticas sociales como la pobreza estructural, el desempleo, la informalidad, la inseguridad y la violencia urbana, la Iglesia sale a las calles no para confrontar, sino para orar; no para dividir, sino para reconciliar.
Este testimonio público recuerda que Jesucristo está vivo y resucitado, y que su victoria sobre el pecado y la muerte ilumina la historia concreta de nuestro pueblo. La Marcha del Perdón se ha convertido así en un signo profético de fe y esperanza, manifestando que la Iglesia está viva y en salida misionera.
un signo evangelizador en el PEIP
2. CONCIENCIA
Una acción propia de la pastoral del conjunto del Pueblo de Dios
En el marco del PEIP, la Marcha del Perdón es una expresión concreta de la pastoral del conjunto del Pueblo de Dios, también llamada pastoral de multitudes. Se trata de una acción evangelizadora que convoca al conjunto del Pueblo de Dios, integra a la comunidad y evangeliza desde la cultura y la piedad popular.
pierta preguntas y siembra una inquietud interior que puede abrir caminos de regreso.
- En quienes han perdido la fe, reaviva la esperanza al recordar que la misericordia de Dios no excluye a nadie.
- En los no creyentes, ofrece un mensaje humanizador de paz y fraternidad en medio de una realidad social herida.
Más que un recorrido externo, la Marcha del Perdón es un itinerario interior y comunitario hacia la Pascua. Es una invitación a la conversión permanente, núcleo esencial del proceso evangelizador.
3. PROYECCIÓN
Del acontecimiento al proceso misionero
En coherencia con el lema diocesano de este año «vayan y hagan discípulos» (Mt 28, 19) la Marcha del Perdón está llamada a seguir aportando al dinamismo misionero del PEIP.
Su desafío pastoral consiste en pasar del acontecimiento al proceso: que la experiencia vivida en la calle conduzca a una participación más consciente en la Semana Santa, a la reconciliación sacramental, a la integración en la vida parroquial y a un compromiso concreto con la vida, el perdón y la paz.
No es un evento aislado, sino una acción signi cativa que toca la sensibilidad del pueblo y comunica, mediante el signo de caminar juntos, el núcleo del Evangelio: la misericordia y la reconciliación.
Su impacto se mani esta en varios niveles:
- En los creyentes, fortalece la comunión eclesial y renueva el compromiso de vivir con coherencia la fe, especialmente en el tiempo cuaresmal.
- En los alejados e indiferentes, des-
Como acción propia de la pastoral de multitudes, tiene la capacidad de convocar ampliamente. El reto es acompañar ese impulso para que se transforme en camino de discipulado. Cada persona que participa puede convertirse en discípulo reconciliado y, a su vez, en misionero en su familia, en su trabajo y en la sociedad.
Este 20 de marzo a las 6:00 p.m., la Iglesia Particular de Cúcuta volverá a caminar unida. Que la Marcha del Perdón continúe siendo un signo visible de una Iglesia que evangeliza desde la piedad popular, fortalece la comunión y responde con delidad al mandato del Señor: «vayan y hagan discípulos, iluminando la Reconciliación».
CJuntos trabajando por una región sin hambre como testimonio de la caridad de Cristo
Por:
Pbro.Carlos Eduardo Escalante Escalante, párroco de San Miguel Arcángel, Director del Banco de Alimentos.
omo creyentes de la Iglesia Católica estamos viviendo el tiempo de gracia de la cuaresma, cuarenta días para intensi car la oración y la práctica de la caridad. Por eso, el Banco de Alimentos, que es el corazón de la caridad de nuestra Diócesis de Cúcuta, es una buena opción para acercarnos y donar alimentos no perecederos que puedan llegar a la mesa de los más vulnerables y vivir la enseñanza del Señor “porque tuve hambre y me disté de comer”.
Este año nuestro Banco Diocesano de Alimentos cumple 24 años de servicio, con la misión de rescatar alimentos en el campo y la ciudad a través de alianzas con empresas e instituciones; en el año 2025 logramos rescatar un millón seis mil kilos de alimentos que llegaron a la mesa de los más necesitados de nuestra región. La fundación viene atendiendo instituciones como el Seminario Mayor, el Centro para la Farmacodepencia, las parroquias y comisiones diocesanas, los ancianatos y comedores religiosos; las asociaciones de mujeres cabezas de familia vinculadas, y las realidades de emergencia por desastres naturales, migración y la violencia en la región.
Las realidades sociales del departamento Norte de Santander son un reto para mejorar en todos los aspectos; por eso nos hemos propuesto que al nalizar este año 2026 tendremos un Banco de Alimentos tecni cado y sistematizado, cumpliendo los estándares de calidad en los procesos de rescate, transformación y donación de alimentos. Para lograr estos objetivos primero, se están construyendo nuevas y modernas instalaciones, pasamos de tener una infraestructura de 800m2 a 2.200m2 , con una capacidad de almacenamiento de 100 toneladas. También estamos
produciendo alimentos sanos y saludables en nuestra granja como carne de cerdo, pollo, pescado, gallina, camuro, huevos, frutas y verduras; además le estamos apostando al cuidado del medio ambiente con el programa de reciclaje, compostaje y energías limpias a través de paneles solares. Invitamos a todos los nortesantandereanos a unirse y trabajar juntos por una región sin hambre, especialmente invitamos a empresarios y emprendedores de negocios de comidas y alimentos, productos y enceres para el hogar que se vinculen con la donación de aquellos productos que no son comercializables por su pronta fecha de vencimiento o por que no están en condiciones comerciales, hay una institución que rescata alimentos, selecciona, transforma y dona a las instituciones que atienden a personas vulnerables de nuestra región.
El Banco de Alimentos también realiza alianzas institucionales y empresariales, agradecemos en este espacio a las universidades de la ciudad, a las instituciones de formación, a los colegios y al voluntariado empresarial por sumarse a esta gran obra.
El Banco de Alimentos es una obra diocesana para el servicio de todos, es una obra en la que todos sumamos: el obispo, los sacerdotes, las religiosas y religiosos, los creyentes católicos, las fuerzas vivas de la ciudad y el departamento, los empresarios, comerciantes y campesinos. Rescatar los alimentos y llevarlos a las mesas de los más necesitados seguirá siendo nuestra misión. Que en este tiempo de cuaresma usted pueda vivir la caridad compartiendo con el necesitado, nosotros podemos ser puente y así luchar juntos por una
región sin hambre.
Si quieren hacer sus donaciones en especie pueden acercarse a nuestras instalaciones en la calle 2AN N° 1-26 Pescadero o hacer sus donaciones económicas a la cuenta de ahorros Bancolombia N° 08800014750 ó comunicándose a nuestra línea de atención 3105434166.
La Cuaresma: un camino de amor y esperanza
Por: Sem. Duván Alfonso Cisneros Díaz, II
de discipulado.
La Cuaresma es un tiempo muy especial en la Iglesia. Jesús mismo vivió 40 días en el desierto, orando y preparándose para su misión (Mateo 4, 1-11). Por eso la Cuaresma dura 40 días. Comienza el Miércoles de Ceniza y termina en la Semana Santa, cuando recordamos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.
Es un camino espiritual que nos prepara para la gran fiesta de la Pascua. Durante este tiempo, los cristianos buscamos acercarnos más a Dios con tres regalos importantes: oración, ayuno y caridad.
La oración
En Cuaresma, dedicamos más tiempo a hablar con Dios. La oración es como una conversación con un amigo que siempre nos escucha.
El ayuno
El ayuno no es solo dejar de comer algunas cosas, sino aprender a decir “no” a lo que nos aleja de Dios. Por ejemplo, podemos ayunar de peleas, de palabras feas, o de pasar demasiado tiempo en pantallas.
La caridad
La caridad es ayudar a los demás con alegría. Puede ser compartir lo que tenemos, visitar a alguien que está solo, consolar a un amigo triste o rezar por quienes lo necesitan.
Responde: ¿Qué pequeño sacrificio o acción de amor puedes hacer en Cuaresma para estar más cerca de Jesús?
Compromiso: “hoy me comprometo a en este tiempo con alegría: rezando más, compartiendo con los demás y dejando lo que me aleja de Dios”.
MOMENTO CREATIVO
Las sílabas se han perdido. Ayuda a Jesús a ponerlas en orden, en cada cuadro de modo que los números sean iguales, tanto el del cuadro como el de la sílaba, para saber cuál es el mensaje que hoy nos quiere dar.
Vayan y hagan discípulos, viviendo el misterio litúrgico
Por: Diác. Edinson Joaquín Aparicio Gómez, colaborador del Centro de Comunicaciones.
III DOMINGO DEL TIEMPO DE CUARESMA
“Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo” (Jn 4, 5-42).
Para este domingo III del tiempo de Cuaresma, el pasaje de Evangelio según Juan nos sitúa en el encuentro de Jesús con la samaritana. La fracción “Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo” (Jn 4, 6) es profundamente reveladora. El detalle de que Jesús esté “cansado del camino” no es un simple dato narrativo. El evangelista subraya la verdadera humanidad de Cristo. Por otro lado, el “pozo” tiene además una fuerte carga simbólica en la Escritura: es lugar de encuentro, de alianza, de revelación; Su fatiga se convierte en puente para el diálogo. Desde su humanidad cansada brota la oferta del “agua viva”. Así, el texto nos muestra que el cansancio no es obstáculo para la misión, sino espacio donde Dios actúa.
En este tiempo de Cuaresma, también nosotros estamos “de camino”. Es un itinerario de conversión, de revisión de vida, de retorno al Señor. Como Jesús, muchas veces experimentamos cansancio: espiritual, emocional, comunitario. El Evangelio nos enseña que no debemos huir del cansancio, sino sentarnos junto al “pozo”, es decir, detenernos para encontrarnos con Cristo.
Por último, quisiera en este día invitarles a orar por la jornada de la elecciones legislativas. El encuentro con Cristo genera compromiso. Así como Jesús no evitó el diálogo ni las fronteras, el cristiano no puede desentenderse de la vida social. El voto es un deber ciudadano y una responsabilidad cristiana orientada al bien común. Participar con conciencia es también una forma con-
creta de vivir el Evangelio. Que, aún cansados del camino, sepamos sentarnos junto al pozo y dejar que Cristo renueve nuestro corazón para caminar como discípulos responsables en la Iglesia y en la sociedad.
IV DOMINGO DEL TIEMPO DE CUARESMA – LAETARE
“Ni por su propio pecado ni por el de sus padres, sino para que en él se demuestre el poder de Dios” (Jn 9, 1-9.1317.34-38).
El Evangelio del IV domingo de Cuaresma nos presenta la curación del ciego de nacimiento.
En tiempos de Jesús existía la creencia de que toda enfermedad era consecuencia directa del pecado. Sin embargo, Cristo rompe esa lógica simplista. No busca culpables; revela sentido. La ceguera del hombre no es castigo, sino ocasión para que la gloria de Dios se mani este. Jesús desplaza la mirada del pasado “¿quién pecó?” al presente y al futuro “¿qué puede hacer Dios aquí y ahora?”. El milagro no solo devuelve la vista física, sino que conduce a la fe: el hombre termina confesando a Jesús como Señor.
San Agustín de Hipona, en su tratado 44 sobre el Evangelio de Juan, a rma que aquel ciego representa a toda la humanidad herida por el pecado original. Cristo, al darle vista, simboliza la iluminación interior que sólo Él puede otorgar. Dice san Agustín que el Señor “ungió los ojos del ciego” como signo de que la verdadera luz viene de Cristo, quien ilumina no solo los ojos del
cuerpo, sino los del corazón. La obra de Dios, entonces, es la salvación que abre nuestros ojos a la fe.
Este cuarto domingo, llamado “Laetare” (alégrate), nos invita a la esperanza en medio del camino cuaresmal. El Evangelio nos enseña a no ver el dolor como castigo, sino como lugar donde Dios puede obrar. Como cristianos, el compromiso es claro: dejarnos iluminar por Cristo y ser luz para otros. En vez de juzgar o señalar culpas, estamos llamados a acompañar, sanar y anunciar esperanza. Que este domingo renovemos nuestra alegría porque Dios sigue manifestando su poder en nuestra historia y, abriendo nuestros ojos, nos conduce hacia la Pascua.
MOMENTO
SIGNIFICATIVO
“Mujer: re ejo vivo del amor de Dios”.
A la luz del Evangelio, la mujer ocupa un lugar esencial en la historia de la salvación. Desde María, con su “sí” generoso, hasta María Magdalena, primera testigo de la Resurrección, Dios ha con ado a la mujer momentos decisivos de su obra. Jesús la defendió, la escuchó y la digni có, mostrando su igual valor y misión. Este 8 de marzo celebramos su papel en la sociedad y en la Iglesia: mujer, portadora de vida, fe y esperanza, llamada a seguir siendo luz en el mundo.
SOPA DE LETRAS
Encuentra cada una de estas palabras que resumen y ayudan a profundizar los temas centrales de la meditación de estos domingos.
• CUARESMA
• POZO
• CANSANCIO
• SAMARITANA
• CONVERSIÓN
• AGUA VIVA
• ENCUENTRO
• COMPROMISO
• BIEN COMÚN
• CEGUERA
• ILUMINACIÓN
• SALVACIÓN
• ESPERANZA
• LAETARE
• PASCUA
8 8
M zo
Mujer Día de la
Mujer, que a ejemplo de la Santísima Virgen María, su vida sea siempre un fiel reflejo del amor de Dios en su vida, su familia y en la Iglesia.
“¡Feliz y bendecido Día de la Mujer!"
SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ Y MISA CRISMAL
19 DE MARZO DE 2026
San José, patrono de las familias, protector de la Iglesia, defensor de la niñez y fiel guardián de las madres, ayúdanos para recibir la gracia y alcanzar así las virtudes gloriosas de tu corazón en la castidad, en la prudencia, en la justicia y en la humildad. Amén.
Iluminando el camino de la Reconciliación
VIERNES 20 DE MARZO
Hora: 6:00 p.m.
Salida: Centro Cenit - Diagonal Santander.
Llegada: Basílica Menor Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.